FIEBRE
Control de la Temperatura Corporal y Mecanismos Termorreguladores
El control de la temperatura corporal es esencial para mantener la homeostasis y
garantizar que el cuerpo funcione de manera eficiente. El hipotálamo, particularmente sus
áreas preóptica (anterior) y posterior, actúa como un termostato interno para regular la
temperatura corporal.
Mecanismos de Termorregulación:
1. Señales Externas: Los receptores en la piel perciben el calor o frío ambiental y
envían esta información al hipotálamo a través de los nervios periféricos.
2. Señales Internas: La temperatura de la sangre que irriga el hipotálamo también
proporciona datos sobre el estado térmico interno del cuerpo.
El centro termorregulador en el hipotálamo procesa ambas señales y activa
respuestas fisiológicas:
• Si el cuerpo está caliente: El hipotálamo activa mecanismos como la sudoración y
la vasodilatación para liberar calor.
• Si el cuerpo está frío: Se estimulan la vasoconstricción y los escalofríos para
conservar o
generar calor.
En condiciones normales, el cuerpo produce más calor de lo necesario debido al
metabolismo basal, lo que ayuda a mantener la temperatura central dentro del rango
óptimo de 36.5°C - 37.5°C.
TEMPERATURA CORPORAL NORMAL Y FACTORES DE VARIACIÓN:
*Temperatura bucal promedio en personas sanas de 18-40 años: 36.8 - 0.4°C.
La temperatura máxima normalvaría:
• 6:00 a.m.: 37.2°C.
• 4:00 p.m.: 37.7°C.
La temperatura corporal fluctúa a lo largo del día:
• Mínima: Alrededor de las 6:00 a.m..
• Máxima: Entre las 4:00 p.m. y 6:00 p.m..
La variación diaria de temperatura puede llegar a ser de 0.5°C, y en casos de recuperación
de fiebre, puede ser de hasta 1.0°C.
Factores que Afectan la Temperatura Corporal:
- Edad:
• Niños: Establecen su patrón de temperatura temprano y lo mantienen constante.
• Ancianos: Tienen menor capacidad para generar fiebre, lo que dificulta el
diagnóstico en infecciones graves.
- Comida: Comer aumenta temporalmente la temperatura corporal debido al proceso
digestivo.
- Embarazo: Los cambios hormonales, especialmente la progesterona, elevan la
temperatura basal.
- Actividad física: El ejercicio genera calor y aumenta la temperatura corporal.
- Trastornos hormonales: El hipertiroidismo puede provocar un aumento de la
temperatura.
- Medición de la Temperatura:
- Rectal: Es el método más confiable, con una temperatura 0.4°C más alta que la bucal.
- Bucal: Menos precisa, influenciada por factores como la respiración.
- Esofágica: Refleja mejor la temperatura central del cuerpo.
- Timpánica: Puede dar lecturas más bajas (hasta 0.8°C menos que la rectal), aunque
algunos
Modelos ajustan esta variación
Temperatura en Mujeres Fértiles:
• Antes de la ovulación (2 semanas previas): La temperatura basal es más baja.
• Durante la ovulación: La temperatura sube unos 0.6°C y permanece alta hasta la
menstruación.
FIEBRE VS. HIPERTERMIA
Aunque ambas implican un aumento de la temperatura corporal, la fiebre y la hipertermia
tienen causas y mecanismos distintos:
Fiebre:
• Definición: Aumento controlado de la temperatura corporal debido a un cambio en
el punto de ajuste del hipotálamo, generalmente por infecciones o inflamación.
• Mecanismo: El hipotálamo eleva el punto de ajuste térmico de 37°C a 39°C, lo que
genera vasoconstricción, escalofríos, temblores y aumento del metabolismo.
• Pirógenos: Pueden ser exógenos (como endotoxinas bacterianas) o endógenos
(como
• interleucinas y TNF-alfa).
• Tratamiento: La fiebre responde a antipiréticos como el paracetamol, que inhibe la
producción de prostaglandinas (como la PGE2), lo que ayuda a reducir la fiebre.
Hipertermia:
• Definición: Aumento descontrolado de la temperatura corporal debido a factores
externos, como el golpe de calor.
• Mecanismo: La temperatura sube sin el ajuste del hipotálamo, y no responde a
antipiréticos.
• Diferencia clave: La fiebre está mediada por pirógenos y ajusta el "termostato" del
hipotálamo, mientras que la hipertermia no sigue este control.
TIPOS DE FIEBRE
• Fiebre Intermitente: La temperatura sube y baja, alcanzando picos altos en algunas
ocasiones. Común en infecciones bacterianas como là malaria.
• Fiebre Continua: La temperatura permanece elevada, sin grandes fluctuaciones. Se
encuentra en enfermedades como la fiebre tifoidea.
• Fiebre Remitente: La temperatura sube y baja, pero no regresa a la normalidad
completamente. Común en infecciones como la neumonía.
• Fiebre Recurrente: Periodos de fiebre seguidos de periodos de normalidad. Suele
ocurrir en infecciones como la fiebre recurrente.
CAUSAS DE FIEBRE
• Infecciones: Causadas por bacterias, virus, hongos o parásitos. Ejemplos incluyen
neumonía, meningitis, influenza y malaria.
• Trastornos autoinmunes: Como lupus eritematoso o artritis reumatoide.
• Destrucción de tejidos: Ej. infarto de miocardio, necrosis.
• Tumores: Algunas neoplasias, como leucemias y linfomas, pueden causar fiebre.
• Medicamentos: Algunos, como antibióticos, anticonvulsivos y quimioterápicos,
pueden inducir fiebre como efecto secundario.
TRATAMIENTO DE LA FIEBRE
El paracetamol es un medicamento antipirético que inhibe la COX en el sistema nervioso
central, reduciendo la producción de prostaglandinas (PGE2). A diferencia de los AINEs, no
tiene efectos antiinflamatorios significativos en el sistema periférico.
La fiebre es una respuesta fisiológica fundamental que forma parte de la reacción de
fase aguda ante infecciones, procesos inflamatorios o enfermedades autoinmunes.
Este fenómeno, aunque frecuentemente percibido como un síntoma indeseable, es en
realidad una estrategia adaptativa diseñada para optimizar la defensa del organismo
contra agentes patógenos, comprender la fisiopatología de la fiebre implica analizar los
procesos subyacentes que elevan la temperatura corporal, los factores implicados y su
impacto sistémico.
En condiciones normales, la temperatura corporal es regulada por el hipotálamo, que
actúa como un termostato central, manteniendo un "set point" en torno a los 37 °C. Este
equilibrio permite al organismo adaptarse a variaciones externas o internas de
temperatura, sin embargo, cuando se produce una infección o inflamación, se liberan
sustancias conocidas como pirógenos, que alteran este punto de ajuste.
Los pirógenos pueden ser de origen exógeno, como los lipopolisacáridos de bacterias
gramnegativas, o endógeno, como las citocinas proinflamatorias (IL-1, IL-6, TNF-α)
liberadas por macrófagos activados, estas sustancias alcanzan el área preóptica del
hipotálamo a través de estructuras que carecen de barrera hematoencefálica, induciendo
la producción de prostaglandina E2 (PGE2), responsable de elevar el set point a un nivel
superior.
Cuando el set point se ajusta hacia una temperatura más alta, el organismo percibe la
temperatura actual como insuficiente. Esto desencadena una serie de mecanismos para
conservar y generar calor. La vasoconstricción periférica reduce la pérdida de calor a
través de la piel, causando la sensación de frío característica de la fiebre.
Simultáneamente, los escalofríos (contracciones musculares involuntarias) aumentan la
producción de calor interno. Una vez alcanzado el nuevo set point, el cuerpo entra en una
fase de estabilidad térmica, donde los mecanismos termorreguladores se ajustan para
mantener la temperatura elevada.
La fiebre no es un evento estático, cuando el estímulo febril cesa, el set point hipotalámico
regresa a su nivel normal. En este punto, la temperatura corporal, que ahora está por
encima del nuevo set point, activa procesos de disipación de calor.
La vasodilatación cutánea y la sudoración permiten la pérdida de calor, generando una
sensación de calor y humedad. Este proceso de descenso térmico completa el ciclo febril,
restaurando la homeostasis.
El impacto de la fiebre no se limita a la termorregulación, a nivel metabólico, la elevación
de la temperatura inhibe la replicación de bacterias y virus al reducir la disponibilidad de
metales esenciales como hierro, zinc y cobre, necesarios para su proliferación, además, la
fiebre potencia la función de las células inmunitarias, como neutrófilos y macrófagos,
favoreciendo la eliminación de patógenos, sin embargo, esta respuesta tiene límites.
A temperaturas superiores a 42 °C, la desnaturalización de proteínas y el daño celular
irreversible pueden desencadenar consecuencias fatales, como el síndrome de disfunción
orgánica múltiple.
La piel desempeña un papel crucial en la termorregulación, actuando como un sistema de
disipación de calor mediante vasodilatación o conservación de calor mediante
vasoconstricción, este proceso está mediado por neurotransmisores como la acetilcolina
y regulado por canales iónicos, como los receptores de potencial transitorio (TRP), que
discriminan entre diferentes rangos de temperatura.
Los avances recientes en el estudio de estos receptores han ampliado nuestra
comprensión sobre la transducción sensorial y los circuitos neuroanatómicos
involucrados en la regulación térmica.