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Solicitud de Divorcio por Desafecto

José Vicente Contreras solicita el divorcio por desafecto de su esposa Diana Carolina Ruiz, fundamentándose en sentencias del Tribunal Supremo de Justicia que establecen el desafecto como causal de divorcio. La relación conyugal ha estado marcada por desavenencias y una separación de hecho desde marzo de 2018, y se argumenta que no existe vínculo afectivo entre las partes. Se acompaña la solicitud de documentos que prueban el matrimonio y la filiación de su hija, enfatizando que el divorcio debe ser decretado sin necesidad de pruebas adicionales del desafecto.

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Solicitud de Divorcio por Desafecto

José Vicente Contreras solicita el divorcio por desafecto de su esposa Diana Carolina Ruiz, fundamentándose en sentencias del Tribunal Supremo de Justicia que establecen el desafecto como causal de divorcio. La relación conyugal ha estado marcada por desavenencias y una separación de hecho desde marzo de 2018, y se argumenta que no existe vínculo afectivo entre las partes. Se acompaña la solicitud de documentos que prueban el matrimonio y la filiación de su hija, enfatizando que el divorcio debe ser decretado sin necesidad de pruebas adicionales del desafecto.

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Yo, JOSÉ VICENTE CONTRERAS, venezolano, mayor de edad,

de este domicilio y titular de la cédula de identidad número V-


11.845.605, asistido por el Ciudadano LEONARD RUBÉN
VELÁSQUEZ, Abogado en libre ejercicio de la profesión, titular
de la cédula de identidad N° V-18.044.996, de este domicilio e
inscrito debidamente en el Instituto de Previsión Social del
Abogado (I.P.S.A.), bajo el Nro. 255.814, ante usted, ocurrimos
como en efecto lo hacemos para presentar solicitud de
DIVORCIO POR DESAFECTO, del vínculo matrimonial que
mantengo con la ciudadana DIANA CAROLINA RUIZ,
venezolana, mayor de edad, de este domicilio y titular de la
cédula de identidad número V-19.962.177; fundamentándome
en la Sentencia N° 1070, de fecha 9 de Diciembre de 2016 de
la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, que
instituyó el desafecto como causal de divorcio y en la
Sentencia N° 136 del 30 de Marzo de 2017 de la Sala de
Casación Civil del Tribunal Supremo de Justicia, que versa
sobre el procedimiento a seguir en solicitudes de divorcio por
Desafecto; solicitud que hago en la forma siguiente:

CAPITULO I

DE LOS HECHOS

Contrajimos Matrimonio Civil por ante la Primera Autoridad


Civil del Municipio El Socorro, del estado Bolivariano del
Guárico; en fecha tres (03) de Abril de 2009, según consta en
copia certificada de Acta de Matrimonio que acompaño
marcada letra “A”, instrumento fundamental en solicitudes de
divorcio. Fijamos nuestro último domicilio conyugal, en la
dirección siguiente: Urbanización El Palmarito, Municipio El
Socorro estado Bolivariano del Guárico. De esta unión
conyugal procreamos una (01) hija de nombre DARIANGELA
JOSEFINA CONTRERAS RUIZ, nacida el día VEINTISÉIS (26) de
noviembre del 2018, tal como consta en copia certificada de
partida de nacimiento que acompaño marcada letra “B”,
Nuestra relación desde el principio y por varios años fue
armoniosa y estuvo basada en el respeto, la tolerancia, el
afecto mutuo y la comprensión; cumpliendo cada uno con
nuestras obligaciones conyugales. Pero es el caso ciudadano
juez que en nuestra relación surgieron desavenencias que nos
fueron distanciando como pareja haciendo imposible nuestra
vida en común a tal punto que hace ya más de cinco (05)
años que deje de tenerle afecto a mi aun esposa como pareja,
solo la respeto como persona y madre de mi hija, no
existiendo actualmente ningún vínculo afectivo o apego
sentimental que me una a ella; así mismo he de resaltar que
tomando en consideración el derecho de nuestra hija a vivir
en un ambiente en armonía, me separe de hecho de mi aún
esposa, interrumpiendo definitivamente nuestra vida en
común el día viernes veinte (20) del mes de marzo del año
2018, viviendo a partir de esa fecha cada uno en residencias
diferentes; destacando que jamás pretendí ni pretendo
reconciliación alguna; por lo que manifiesto ante usted mi
voluntad de poner fin a la relación matrimonial por invocación
expresa del desafecto, que de acuerdo a lo plasmado en el
contenido de la Sentencia N° 1070 del 9 de Diciembre de
2016 de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de
Justicia, y que aquí reproduzco:

(…) al momento en el cual perece el afecto y cariño ocurre el


nacimiento del desafecto, el cual es definido por la Real
Academia Española como la falta de estima por algo o alguien
a quien se muestra desvío o indiferencia.
Dicho desafecto consiste en la pérdida gradual del apego
sentimental, habiendo de una disminución del interés por el
otro, que conlleva a una sensación creciente de apatía,
indiferencia y de alejamiento emocional, lo que con el tiempo
lleva a que los sentimientos positivos que existían hacia él o
la cónyuge cambien a sentimientos negativos o neutrales…

Como consecuencia de los hechos narrados ciudadano Juez


respetuosamente solicito decrete el divorcio por desafecto,
solicitud que hago ante usted de acuerdo a su competencia
como juez que ampara los derechos de los Niños, Niñas y
Adolescentes.

CAPITULO II

DEL DERECHO

La Sentencia N° 1070 del nueve (9) de Diciembre del año dos


mil dieciséis (2016) de la Sala Constitucional del Tribunal
Supremo de Justicia, estableció dentro de su contenido el
desafecto como motivo o causal de divorcio y destacó que no
precisa de un contradictorio en la forma siguiente:

(…) esta Sala estando en franca sintonía con el respeto a los


derechos constitucionales relativos a la libertad y el libre
desenvolvimiento de la personalidad, desarrollados en la
sentencia 693/2015, estableció la posibilidad de que la
ruptura jurídica del vínculo matrimonial se pueda generar por
causas no previstas en la legislación patria, es decir, que el
desafecto y la incompatibilidad de caracteres, creadores de
disfunciones en el matrimonio y la familia, siendo esta la base
fundamental para el desarrollo de la sociedad, pueden ser
alegados con el fin de obtener una sentencia que disuelva el
vínculo jurídico que une a los cónyuges, para así lograr el
desenvolvimiento efectivo de los principios, valores y
derechos constitucionales que rigen la materia, así como la
protección familia y de los hijos –si es el caso-habidos durante
esa unión matrimonial en la cual se produjo el desafecto o la
incompatibilidad señalada. Por ello, a los fines de la
protección familiar debe entenderse el divorcio como una
solución al conflicto marital surgido entre los cónyuges, con el
propósito de aligerar la carga emocional de la familia.
(...Omissis...)

En consecuencia, considera esta Sala que con la


manifestación de incompatibilidad o desafecto para con el
otro cónyuge apareja la posibilidad del divorcio en las
demandas presentadas a tenor de lo dispuesto en el artículo
185 y 185-A, que conforme al criterio vinculante de esta Sala
no precisa de un contradictorio, ya que se alega y demuestra
el profundo deseo de no seguir unido en matrimonio por parte
del cónyuge-demandante, como manifestación de un
sentimiento intrínseco de la persona, que difiere de las
demandas de divorcio contenciosas.

En efecto, la competencia de los Tribunales es producir como


juez natural conforme lo dispone el artículo 49 constitucional,
una decisión que fije la ruptura jurídica del vínculo con los
efectos que dicho divorcio apareja, sin que pueda admitirse la
posibilidad de que manifestada la existencia de dicha ruptura
matrimonial de hecho, se obligue a uno de los cónyuges a
mantener un vínculo matrimonial cuando éste ya no lo desea,
pues de considerarse así se verían lesionados derechos
constitucionales como el libre desenvolvimiento de la
personalidad, la de adquirir un estado civil distinto, el de
constituir legalmente una familia, y otros derechos sociales
que son intrínsecos a la persona....

Por su parte la Sentencia N° 136 del treinta (30) de Marzo del


año dos mil diecisiete (2017) de la Sala de Casación Civil del
Tribunal Supremo de Justicia, estableció dentro de su
contenido el procedimiento a seguir en solicitudes de divorcio
por desafecto en la forma siguiente:

Cuando uno de los cónyuges manifieste la incompatibilidad de


caracteres o el desafecto para con el esposo o la esposa, el
procedimiento de divorcio no requiere de un contradictorio, ya
que es suficiente el deseo de no seguir en matrimonio por
parte del cónyuge solicitante para que se decrete el divorcio,
en armonía con los preceptos constitucionales y las
sentencias vinculantes supra desarrolladas, pues es evidente
que el libre desarrollo de la personalidad como parte del
derecho a la libertad, definen un espacio de autonomía
individual, de inmunidad, frente al poder estatal, cuya
interdicción sólo procede bajo causas específicas.

Entonces, cuando la causal de divorcio verse sobre el


desamor, el desafecto o la incompatibilidad de caracteres, el
procedimiento a seguir será el de la jurisdicción voluntaria,
establecido en los artículos del 895 al 902 del Código de
Procedimiento Civil, ordenando la citación del otro cónyuge
(quien deberá comparecer representado o debidamente
asistido de abogado) y del Fiscal del Ministerio Público, pues
una vez expresada en los términos descritos la voluntad de
disolver la unión matrimonial “…debe tener como efecto la
disolución del vínculo…”. Así lo refleja la sentencia 1070/2016
supra transcrita de la Sala Constitucional, procedimiento en el
cual fue suprimida la articulación probatoria, ya que tal
manifestación no puede depender de la valoración subjetiva
que haga el Juez de la entidad de la razón del solicitante.

Por último, ratifica esta Sala que el fin que deben perseguir
los tribunales, es producir como jueces naturales conforme lo
dispone el artículo 49 de la Carta Política, una decisión que
entienda el divorcio como una solución al conflicto marital
surgido entre los cónyuges, con el propósito de la protección
familiar y de aligerar la carga emocional de la misma.
(...Omissis...)

Por ello, una vez expresada en los términos descritos la


voluntad de disolver la unión matrimonial, “…debe tener
como efecto la disolución del vínculo…” máxime si cualquier
posible discusión en cuanto a una eventual reconciliación
estaría –como ocurre en el sub iudice-fuera de contexto por
ser ajena a las defensas que se plantearen, sin condicionantes
probatorios, pues no existe prueba del sentimiento de
desafecto ya que ello no está vinculada a condiciones ni a
hechos comprobables; por el contrario, debe depender de la
libre manifestación de voluntad del cónyuge de disolver el
vínculo por la terminación del afecto, lo cual es más acorde
con las exigencias constitucionales del libre consentimiento
que impone el derecho de libre desarrollo de la personalidad y
sin que el procedimiento pretenda invadir la esfera privada
del cónyuge solicitante y sin cuestionar el libre desarrollo de
su personalidad, pues las relaciones conyugales se establecen
para vivir manteniendo el vínculo afectivo, por lo que a través
del procedimiento de jurisdicción voluntaria el Juez cuenta un
amplio margen de discrecionalidad para acordar la demanda y
sus pretensiones y de conformidad al artículo 11 del Código
ritual, pueda, en casos excepcionales de duda, requerir
alguna prueba que considere indispensable, sin permitírsele al
Juez inmiscuirse en el libre desarrollo de la personalidad del
individuo al valorar los motivos por los cuales el solicitante
adoptó la decisión. El trámite es estrictamente objetivo y nada
invasivo de la esfera individual del o la solicitante…

En ese orden de ideas, esta Sala de Casación Civil acoge los


criterios doctrinales y jurisprudenciales antes citados,
especialmente la sentencia N° 1070 dictada con carácter
vinculante por la Sala Constitucional en fecha 9 de diciembre
de 2016, y concluye que cualquiera de los cónyuges que así lo
desee, podrá demandar el divorcio por las causales previstas
en el artículo 185 del Código Civil, o por cualquier otro motivo,
como la incompatibilidad de caracteres o desafecto, sin que
quepa la posibilidad de que manifestada la ruptura
matrimonial de hecho, se obligue a alguno de los cónyuges a
mantener el vínculo jurídico cuando éste ya no lo desea, pues
de lo contrario, se verían lesionados derechos constitucionales
como el libre desenvolvimiento de la personalidad, la de
adquirir un estado civil distinto, el de constituir legalmente
una familia, y otros derechos sociales que son intrínsecos a la
persona.

Entonces, cuando la causal de divorcio verse sobre el


desamor, el desafecto o la incompatibilidad de caracteres, el
procedimiento a seguir será el de la jurisdicción voluntaria,
establecido en los artículos del 895 al 902 del Código de
Procedimiento Civil, ordenando la citación del otro cónyuge
(quien deberá comparecer representado o debidamente
asistido de abogado) y del Fiscal del Ministerio Público, pues
una vez expresada en los términos descritos la voluntad de
disolver la unión matrimonial “…debe tener como efecto la
disolución del vínculo…”. Así lo refleja la sentencia 1070/2016
supra transcrita de la Sala Constitucional, procedimiento en el
cual fue suprimida la articulación probatoria, ya que tal
manifestación no puede depender de la valoración subjetiva
que haga el Juez de la entidad de la razón del solicitante.

«Que cualquiera de los cónyuges podrá demandar el divorcio


por las causales previstas en el artículo 185 del Código Civil, y
por cualquier otro motivo, tales como: la incompatibilidad de
caracteres o desafecto, sin que quepa la posibilidad de que
manifestada la ruptura matrimonial de hecho, se obligue a
alguno de los cónyuges a mantener el vínculo jurídico, cuando
éste ya no lo desea, pues de lo contrario, se verían lesionados
derechos constitucionales como el libre desenvolvimiento de
la personalidad, la de adquirir un estado civil distinto, y otros
derechos sociales que son intrínsecos a la persona». Dejó
establecido nuestro Máximo Tribunal de la República que
cuando uno de los cónyuges manifieste la incompatibilidad de
caracteres o el desafecto para con el esposo o la esposa, el
procedimiento de divorcio no requiere de un contradictorio, ya
que es suficiente el deseo de no seguir en matrimonio por
parte del cónyuge solicitante, para que se decrete el divorcio,
sin que le sea dable al juez, entrar en consideraciones
subjetivas ni axiológicas acerca de cuáles son las razones por
las cuales surgió el desamor, pues la decisión del juez debe
comprender que el divorcio, en éstos casos, es una solución al
conflicto marital surgido entre los cónyuges, con el propósito
de la protección familiar y de aligerar la carga emocional de la
misma.

Todo esto obedece al respecto a los derechos constitucionales


relativos a la libertad y el libre desenvolvimiento de la
personalidad desarrollados en las sentencias de la Sala
Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, Nº 446 del 15
de Mayo del 2014 Exp. 14-094; Nº 693 del 02 de Junio del
2015 Exp. 12-1163 y Nº 1070 DEL 09 de Diciembre del 2016
Exp. 16-916.

CAPITULO III

DE LAS PRUEBAS

Ciudadano Juez consigno y acompaño a este escrito marcada


letra “A” nuestra acta de matrimonio, la cual es el
instrumento fundamental en solicitudes de divorcio y es
pertinente porque su objeto es demostrar que existe un
vínculo matrimonial entre nosotros.

Consigno y acompaño a este escrito las copia certificada de la


partida de nacimiento de nuestra hija ya identificada marcada
letras “B”, la cual tiene pleno valor probatorio, siendo un
instrumento pertinente porque su objeto es demostrar la
filiación legal que existe entre nuestra hija y nosotros.

Reitero el criterio de la Sala de Constitucional del Tribunal


Supremo de Justicia y acogido por la Sala de Casación Civil del
nuestro máximo Tribunal, respecto a que el desafecto no está
sujeto a pruebas para decretar el divorcio, bastando solo con
la libre manifestación de voluntad de uno de los cónyuge de
disolver el vínculo por la terminación del afecto.

CAPITULO IV

DEL RÉGIMEN DE CONVIVENCIA FAMILIAR, RESPONSABILIDAD


DE CRIANZA, PATRIA POTESTAD Y DE LA OBLIGACIÓN DE
MANUTENCIÓN

Invocando el derecho y de conformidad con el Artículo 351 de


la Ley Orgánica de Protección de niños, niñas y adolescentes:
En caso de interponerse acción de divorcio, de separación de
cuerpos o de nulidad de matrimonio, el juez o jueza debe
dictar las medidas provisionales, en lo referente a la Patria
Potestad y a su contenido, particularmente en lo que
concierne a la Custodia, al Régimen de Convivencia Familiar y
a la Obligación de Manutención que deben observar el padre y
la madre respecto a los hijos e hijas que tengan menos de
dieciocho años y, a los que, teniendo más de esta edad, se
encuentren con discapacidad total o gran discapacidad, de
manera permanente. En todo aquello que proceda, el juez o
jueza debe tener en cuenta lo acordado por las partes.

Artículo 365 de la Ley Orgánica de Protección de niños, niñas


y adolescentes: la Obligación de Manutención comprende
todo lo relativo al sustento, vestido, habitación, educación,
cultura, asistencia y atención médica, medicinas, recreación y
deportes, requeridos por el niño, niña y adolescente.

Artículo 385 de la Ley Orgánica de Protección de niños, niñas


y adolescentes: El padre o la madre que no ejerza la patria
potestad, o que ejerciéndola no tenga la responsabilidad de
Custodia del hijo o hija, tiene derecho a la convivencia
familiar, y el niño, niña o adolescente tiene este mismo
derecho.

Artículo 359 de la Ley Orgánica de Protección de niños, niñas


y adolescentes: El padre y la madre que ejerzan la Patria
Potestad tienen el deber compartido, igual e irrenunciable de
ejercer la Responsabilidad de Crianza de sus hijos o hijas, y
son responsables civil, administrativa y penalmente por su
inadecuado cumplimiento. En caso de divorcio, separación de
cuerpos, nulidad de matrimonio o de residencias separadas,
todos los contenidos de la Responsabilidad de Crianza seguirá
siendo ejercida conjuntamente por el padre y la madre.

Artículo 349 de la Ley Orgánica de Protección de niños, niñas


y adolescentes: La Patria Potestad sobre los hijos e hijas
comunes habidos durante el matrimonio y uniones estables
de hecho que cumplan con los requisitos establecidos en la
Ley, corresponde al padre y a la madre y la misma se ejerce
de manera conjunta, fundamentalmente en interés y beneficio
de los hijos e hijas. En caso de desacuerdo respecto a lo que
exige el interés de los hijos e hijas, el padre y la madre deben
guiarse por la práctica que les haya servido para resolver
situaciones parecidas. Si tal práctica no existe o hubiese
dudas sobre su existencia, cualquiera de ellos o el hijo o hija
adolescente puede acudir ante el Tribunal de Protección de
Niños, Niñas y Adolescentes, de conformidad con lo previsto
en el Parágrafo Primero del artículo 177 de esta Ley.

Ciudadano Juez con respecto a nuestra hija propongo se


establezca en beneficio de ella lo siguiente:

PRIMERO: La patria Potestad continuara siendo ejercida por


ambos progenitores conforme a la ley.

SEGUNDO: Ambos progenitores seguiremos ejerciendo la


responsabilidad de crianza de nuestra hija conforme a la ley.

TERCERO: Nuestra hija quedará bajo la custodia directa de su


progenitora tal como ha venido sucediendo hasta ahora.

CUARTO: El padre quien nunca ha dejado de proveer lo


necesario para su hija, continuará aportando conforme a la ley
y a la moral para cubrir las necesidades básicas de su hija, tal
como ha venido sucediendo hasta ahora, por lo tanto le dará a
su hija mensualmente por concepto de obligación de
manutención la cantidad de MIL TRESCIENTOS BOLIVARES
CON CERO CÉNTIMOS (Bs. 1.300,oo), los cuales serán
depositados en la cuenta de ahorros N° XXXXXX--del Banco
Mercantil a nombre de la madre, en una (1) única cuota es
decir mensualmente debido a que el padre es OBRERO en una
Finca y la remuneración por sus servicios la percibe de forma
mensual tal como es de conocimiento público. Para el mes de
agosto de cada año el padre cubrirá el cincuenta por ciento
(50%) de los gastos de útiles, uniformes y calzado escolar que
requiera su hija y para el mes de diciembre de cada año el
padre cubrirá el cincuenta por ciento (50%) de los gastos que
requieran su hija en ropas y calzados para estrenos,
obligación que será adicional a lo depositado mensualmente,
así mismo el padre sufragará el cincuenta ciento (50%) de los
gastos de medicinas y exámenes médicos que requiera su hija
y en caso de cesantía del padre de su fuente de trabajo para
proteger a su hija deberá aportar el treinta y cinco por ciento
(35%) de lo que perciba por prestaciones sociales.

En cuanto al Régimen de Convivencia Familiar propongo se


establezca lo siguiente en la decisión que recaiga sobre este
asunto:

PRIMERO: El padre podrá visitar a su hija en cualquier


momento del día, siempre que no interrumpa sus labores
escolares; los fines de semana el padre podrá llevarse a su
residencia a su hija, desde los viernes a las seis de la tarde
(06:00 p.m.) hasta los domingos a las seis de la tarde (6:00
p.m.), por lo que queda entendido que la hija podrán
pernoctar con el padre.

SEGUNDO: En cuanto a la época decembrina la hija pasará las


vacaciones de esta época con el padre desde las seis de la
tarde (06:00 p.m.) del quince (15) de diciembre de cada año
hasta las seis de la tarde (06:00 p.m.) del treinta (30) de
diciembre de cada año, teniendo el padre el derecho de
pernoctar con su hija en estos días continuos; adicional a esto
a partir de este año 2023, la hija pasará las Navidades con el
padre y pernoctará con él y el Año Nuevo y los días de Reyes
serán pasados con la madre, lo cual deberá alternarse cada
año, solo en relación a las navidades, Año Nuevo y día de
Reyes, es decir los días que podrán alternarse en época
decembrina son veinticuatro (24) y veinticinco (25) de
diciembre con treinta y uno (31) de diciembre, primero (1°) y
seis (6) de enero, por lo tanto cuando el veinticuatro (24) y
veinticinco (25) de diciembre le corresponda a la madre
pasarlo con su hija, el padre deberá entregarla el veinticuatro
(24) de diciembre a las ocho y media de la mañana (08:30
a.m.) a la madre y volver a buscarla el veintiséis (26) de
diciembre a las ocho y media de la mañana (08:30 a.m.);
cuando al padre le corresponda pasar el veinticuatro (24) y
veinticinco (25) de diciembre con su hija para garantizar que
la hija tenga contacto con su madre, la misma podrá llevarla
consigo de paseo en ambos días desde las ocho y media de la
mañana (08:30 a.m.) hasta las cinco de la tarde (05:00 p.m.);
resaltando que cuando al padre le corresponda pasar Año
nuevo con su hija la entregar igualmente a la madre el treinta
(30) de diciembre a las seis de la tarde (06:00 p.m.) como ya
se ha previsto y las buscará el treinta y uno (31) de diciembre
a las seis de la tarde (06:00 p.m.) teniendo que devolverla a la
madre el primero (1°) de enero a las seis de la tarde (06:00
p.m.) para regresar por ella el seis (06) de enero a las ocho de
la mañana (08:00 a.m.) y pasar el día con su hija hasta las
seis de la tarde (06:00 p.m.), es decir solo pernoctará con su
hija el treinta y uno (31) de diciembre que le corresponda
pasarlo con su hija; en caso de ser necesario que la hija
realice viajes de esparcimiento en época decembrina con
algún progenitor, el otro progenitor deberá firmar el
correspondiente permiso de viaje siempre y cuando el viaje no
se extralimite de siete (07) días continuos.

TERCERO: En cuanto a Carnaval y la Semana Santa, cuando el


Carnaval lo pasen con la madre, la Semana Santa la pasarán
con el padre, es decir se alternaran ambas festividades año
tras año; el carnaval más próximo al establecimiento de este
régimen le corresponde a la madre pasarlo con su hija;
tomando en consideración que la custodia directa la tiene la
madre; cuando al padre le corresponda pasar los carnavales
con su hija deberá buscarlas el viernes más próximo al lunes y
martes de carnaval a las seis de la tarde (06:00 p.m.) y
entregarla nuevamente a la madre el día miércoles siguiente
al martes de carnaval a las seis de la tarde (06:00 p.m.), por
lo que queda entendido que la hija pernoctará con su padre
en esos días; cuando al padre le corresponda pasar la semana
santa con su hija deberá buscarla el viernes más próximo al
lunes santo a las seis de la tarde (06:00 p.m.) y entregarla
nuevamente a la madre el día domingo de resurrección a las
seis de la tarde (06:00 p.m.), por lo que queda entendido que
la hija pernoctará con su padre en esos días; en caso de ser
necesario que la hija realice viajes de esparcimiento con algún
progenitor en estas festividades, el otro progenitor deberá
firmar el correspondiente permiso de viaje.

CUARTO: El Día de la Madre que se celebra en domingo, los


cuales como ya ha quedado establecido son días en que la
hija deberá estar con el padre, la hijas lo pasará con la madre,
es decir que el padre deberá entregar a la hija los sábados
previos al día de la madre de cada año a las seis de la tarde
(06:00 p.m.), y el Día del Padre que se celebra en domingo la
hija lo pasará con el padre como ya ha quedado establecido
hasta las seis de la tarde (06:00 p.m.).

QUINTO: El día del cumpleaños de la hija, cada año serán


pasados al lado de su madre y el padre podrá asistir a la
reunión que se celebre en esas ocasiones. En cuanto a las
vacaciones escolares se dividirán exactamente por mitad; la
primera mitad se fija desde el quince (15) de julio de cada año
hasta el quince (15) de agosto de cada año, y la segunda
mitad se fija desde el dieciséis (16) de agosto de cada año
hasta el quince (15) de septiembre de cada año; debiendo
ambos padres alternarse los periodos de vacaciones que
pasaran con su hija bien sea pasando la primera mitad o la
segunda mitad; queda entendido que a partir del
establecimiento de este régimen le corresponde al padre
pasar con su hija la primera mitad del periodo de vacaciones;
tomando en consideración que la custodia de la hija la tiene la
madre, el padre deberá buscar a su hija el día quince (15) de
julio de cada año que le corresponda a las ocho y media de la
mañana (08:30 a.m.) y entregarla a la madre el día quince
(15) de agosto a las seis de la tarde (06:00 p.m.), teniendo
derecho a pernoctar con su hija y cuando al padre le
corresponda pasar la segunda mitad con su hija deberá
buscarla el dieciséis (16) de agosto de cada año que le
corresponda a las ocho y media de la mañana (08:30 a.m.) y
entregarla el día quince (15) de septiembre del año que curse
a las seis de la tarde (06:00 p.m.), teniendo el padre el
derecho a pernoctar con su hija. Queda entendido que en el
periodo de vacaciones escolares la hija no podrán pasar más
de cinco (05) días continuos con el padre ni con la madre
debiendo tener contacto con el progenitor que no le
corresponda pasar uno de los periodos de las vacaciones con
ellas, desde los sábados a las ocho de la mañana (08:00 a.m.)
hasta el domingo a las seis de la tarde (06:00 p.m.), es decir
pernoctaran con ella, por lo tanto al progenitor que no le
corresponda pasar con su hija la mitad de las vacaciones
deberá buscarla y entregarla en el horario indicado. En caso
de ser necesario que la hija en época de vacaciones escolares
pasen más de cinco (05) días continuos con algún progenitor
por cuestiones de viajes de esparcimiento, el otro progenitor
deberá firmar el correspondiente permiso de viaje, el cual no
podrá extenderse por más de doce (12) días continuos.

Así mismo el padre deberá comunicar continuamente a su hija


cuando no pueda cumplir el régimen de convivencia previsto,
debiendo en todo caso mantener contacto telefónico con ellas
y hacer uso de las redes sociales actuales.

CAPITULO V

DE LOS BIENES

En cuanto a bienes que partir y liquidar manifiesto que


durante la vigencia de nuestro matrimonio no existen Bienes
que liquidar.

CAPITULO VI

DEL PETITORIO

Narrados los hechos, invocado el derecho y aportadas las


documentales pertinentes solicito y lo cual es el objeto de mi
pretensión que su competente autoridad decrete el divorcio
por desafecto de mi persona hacia la ciudadana DIANA
CAROLINA RUIZ, ya identificada, por haber manifestado mi
voluntad, sin ningún tipo de coacción de querer poner fin a la
relación matrimonial por invocación expresa del desafecto; así
mismo solicito que mi aun esposa convenga en lo propuesto
en beneficio de nuestra hija en relación a las Instituciones
Familiares o en su defecto sean fijadas conforme a su sano
criterio tomando como base la propuesta que hago en
beneficio de nuestra hija.

CAPITULO VII

DE LAS NOTIFICACIONES

Señalo que mi domicilio procesal será el siguiente:


Urbanización Bella Vista, Manzana 15, Cas Nº 10, San Juan de
los Morros estado Guárico.

Por todo lo antes expuesto, ocurro ante usted para SOLICITAR


EL DIVORCIO POR DESAFECTO, en base a la Sentencia N°
1070, de fecha 9 de Diciembre de 2016 de la Sala
Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia y en la
Sentencia N° 136 del 30 de Marzo de 2017 de la Sala de
Casación Civil del Tribunal Supremo. Pido que esta Solicitud
sea admitida, tramitada conforme a derecho y declarada con
lugar. En San Juan de los Morros a la fecha de su
presentación.

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