La neumonía puede ser típica o atípica, siendo S. pneumoniae el patógeno más común. Las manifestaciones clínicas incluyen disnea, tos productiva, fiebre y dolor pleurítico, y el tratamiento empírico inicial mejora la mortalidad y reduce la estancia hospitalaria. Los antibióticos recomendados incluyen claritromicina, azitromicina, tetraciclina y doxiciclina.