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Tema 3

Los Servicios Sociales en España se han desarrollado desde los años ochenta como un sistema público de protección social, descentralizado y regulado por las Comunidades Autónomas, con el objetivo de garantizar derechos sociales y atender a las necesidades de la población. Este sistema se organiza en niveles de atención primaria y especializada, y busca responder a situaciones de vulnerabilidad a través de una red de servicios que incluye centros de atención, albergues y programas de apoyo. A pesar de su expansión, enfrenta retos como la desigualdad territorial en la atención y la necesidad de un marco normativo que garantice derechos sociales mínimos para todos los ciudadanos.

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Tema 3

Los Servicios Sociales en España se han desarrollado desde los años ochenta como un sistema público de protección social, descentralizado y regulado por las Comunidades Autónomas, con el objetivo de garantizar derechos sociales y atender a las necesidades de la población. Este sistema se organiza en niveles de atención primaria y especializada, y busca responder a situaciones de vulnerabilidad a través de una red de servicios que incluye centros de atención, albergues y programas de apoyo. A pesar de su expansión, enfrenta retos como la desigualdad territorial en la atención y la necesidad de un marco normativo que garantice derechos sociales mínimos para todos los ciudadanos.

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TEMA 3

Los servicios sociales como


sistema público de protección;
principios, objetivos, criterios de
actuación, niveles de actuación y
áreas de competencia
82

— ——— +.

1. Introducción

Los Servicios Sociales inician su construcción a partir de los años ochenta, como una
red de protección para todo el conjunto de la población, en el ámbito de la Acción Social,
red que está en proceso de consolidación y desarrollo con los esfuerzos compartidos de
las Administraciones Públicas.

Hay que retrotraerse a la promulgación de la Constitución Española de 1978 para co-


nocer el sistema de servicios sociales y de su actual organización, en la que se otorga la
competencia de los servicios sociales a las Comunidades Autónomas, que a partir de ese
momento inician la configuración del necesario marco jurídico para la construcción e
implantación del sistema de servicios sociales,

El proceso legislativo de más de veinte años ha supuesto una evolución que partiendo, en
una primer a etapa (desde 1983 a finales de la década de los noventa) de elaboración de leyes
de servicios sociales en las que se primaba la ordenación y estructuración de los servicios y
prestaciones, hasta el momento actual en el que se ha definido el sistema de servicios socia-
les, como un pilar del denominado estado de bienestar, se reconocen derechos sociales a la
ciudadanía, y las prestaciones del sistema constituyen el elemento nuclear del mismo, Pero,
siempre, la organización funcional de los servicios sociales se ha diseñado en dos niveles de
atención: Servicios Sociales de Atención Primaria y Servicios Sociales especializados, secto-
riales o específicos para situaciones o necesidades que precisan una atención especializada
y/o dirigidos a colectivos concretos en situación de vulnerabilidad social. En ambos casos su
regulación, planificación y gestión es competencia de las propias Comunidades Autónomas
con la colaboración en cada ámbito de las corporaciones locales. En todo caso, se asumen las
demandas sociales, que responden a las necesidades sociales, en continuo proceso de cam-
bio y con presentación de nuevos retos. Todos los textos legislativos recogen esta perspectiva,

Los elementos fundamentales del sistema de servicios sociales y de su evolución son


la responsabilidad y titularidad pública del mismo, su descentralización, la articulación
de la iniciativa privada en su gestión y la participación ciudadana, mediante el estableci-
miento de órganos colegiados, que garantizan la calidad del sistema.

La implantación del sistema público de servicios sociales, y en concreto la red básica,


de titularidad municipal, ha contado con un elemento fundamental impulsado por la
Administración General del Estado, que es el Plan Concertado de Prestaciones Básicas de
Servicios Sociales de Corporaciones Locales, que nace en 1988 como un acuerdo entre el
entonces Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales y las Comunidades Autónomas, para
coordinar y articular a través de cofinanciación conjunta una red de servicios sociales de
atención primaria gestionados por las corporaciones locales, y apoyar así a estas para
el desarrollo de las competencias que le son atribuidas por la Ley de Bases de Régimen
Local y las respectivas Leyes Autonómicas de Servicios Sociales.

Los objetivos se centran en:


- Garantizar a todos los ciudadanos las prestaciones básicas en materia de servicios
sociales, recogidas como tales en las respectivas Leyes de Servicios Sociales.
Proporcionar a la ciudadanía servicios sociales adecuados que permitan la cober-
tura de sus necesidades básicas.

Propiciar el desarrollo de una red de equipamientos desde la que prestar estos


servicios.

Procurar apoyo económico y asistencia técnica a las corporaciones locales en el


desarrollo de su competencia.

Consolidar y ampliar la red básica de Servicios Sociales Municipales, para dar res-
puesta a las necesidades sociales emergentes.

Esta cooperación interadministrativa se instrumentaliza mediante un Convenio-Pro-


grama, suscrito en 1988 entre las Comunidades Autónomas y el Ministerio de Trabajo
y Asuntos Sociales, prorrogándose anualmente y actualizándose los compromisos me-
diante la suscripción de un Protocolo Adicional anual a dicho Convenio, que fija las apor-
taciones de cada Administración en cada ejercicio económico, A través de este convenio
se cofinancian tres tipos de equipamientos:

Centros de Servicios Sociales: centros territoriales de referencia para cualquier


demanda social. En ellos se cuenta en mayor o menor medida con equipos multi-
profesionales de intervención, con capacidad de acción propia y a veces recursos
complementarios; también se cuenta con equipos de apoyo para promover la in-
clusión social y prevenir la exclusión social y la pobreza y para dar cobertura a la
cooperación social y promoción del voluntariado social. Dentro de la estructura or-
ganizativa de estos centros, se incluyen las denominadas unidades de trabajo social,
unidad administrativa y territorial que tiene como función primordial la atención
a los ciudadanos en su acceso a los servicios sociales, fundamentalmente a través
de la prestación básica de información y orientación, constituyendo la «puerta de
entrada» no solo al sistema público de servicios sociales, sino también, en muchos
casos, a otros sistemas de protección social. Asimismo, por ser el nivel más básico
dentro de la estructura del Sistema Público de Servicios Sociales, realizan actuacio-
nes de promoción y sensibilización social en su ámbito territorial de intervención.

Albergues: servicios destinados a procurar, con carácter temporal, la prestación


de alojamiento a personas sin hogar y sin recursos económicos, y a otras personas
en situación de exclusión social, atendiendo, asimismo, a su inserción personal y
social. Generalmente para personas sin hogar o transeúntes.

Centros de acogida: atienden, en medida de urgencia, a personas en situación de


graves conflictos convivenciales o carentes de medio familiar adecuado, procuran-
do el necesario tratamiento para la normalización de la convivencia. Se distinguen
tres tipos: de menores, de mujeres y de carácter polivalente.

Estos centros deben responder a las necesidades de los ciudadanos, garantizando las
prestaciones básicas de:

Información y Orientación sobre necesidades y recursos sociales.


Apoyoa la Unidad Convivencial y Ayuda a Domicilio a las familias o las personas en
situación de dependencia.

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84

- Alojamientos Alternativos en situación de crisis personal o familiar.

- Actividades de prevención e Inserción Social para personas o grupos de riesgo de


exclusión social.

- Fomento de la Solidaridad Social y Cooperación Social a través del fomento del


voluntariado y grupos de ayuda mutua.

- Ayudas Económicas de emergencia, para necesidades puntuales o situaciones es-


peciales.

- Gestión directa de los salarios sociales y rentas mínimas de inserción.

El desarrollo de este plan ha permitido impulsar la red básica de servicios sociales que
actualmente presenta un alto nivel de expansión y consolidación, y sobre todo, se en-
frenta a nuevos retos derivados de las nuevas necesidades sociales y del nivel alcanzado
por el propio desarrollo descentralizado de sus actuaciones y contenidos, entre los que
destaca el proceso de envejecimiento de la población.

ARA
'WY

2. El Sistema de Servicios Sociales

El Sistema de Servicios Sociales de España se ha desarrollado intensamente en los úl-


timos treinta años adquiriendo identidad suficiente para ser reconocido como un instru-
mento fundamental de nuestro Estado del Bienestar, constituyendo uno de sus pilares,
conjuntamente con el sistema de salud, la educación y las pensiones,

Los Servicios Sociales quedan enmarcados en el Estado de Bienestar y encuadrados


en los derechos sociales que ha de garantizar el Estado. Es el sistema de protección más
descentralizado y desconcentrado de España, siendo esto clave en su desarrollo y conso-
lidación, de tal manera que solo está regulado por las Comunidades Autónomas. Si bien
ha sido positivo, también ha conllevado desigualdades territoriales importantes en la
atención de las personas, ya que no existe ningún instrumento que asegure los mínimos
derechos sociales que ha de tener la ciudadanía, independientemente de la Comunidad
Autónoma e incluso de la localidad de residencia,
En España no se ha producido la segunda descentralización, es decir, desde las CC
AA a las corporaciones locales, y sin embargo, por historia y evolución del sistema, estas
últimas asumen grandes responsabilidades en su desarrollo. Hasta la actualidad ha sido
un éxito para los Servicios Sociales, pero la situación de insuficiencia financiera de las cor-
poraciones locales está suponiendo un estancamiento e incluso una reducción de estos.

La disparidad de leyes y programas existentes configuran un sistema fragmentado,


con grandes déficits de coordinación entre las administraciones, catálogos desiguales y
un sistema de derechos sociales en los que predomina la discrecionalidad; no obstante,
existe una tendencia al reconocimiento de derechos subjetivos en algunas prestaciones
en las últimas reformas de las leyes de servicios sociales. Es preciso avanzar en los SS.S5,
hacia un marco de derecho subjetivo, donde se estructuren las prestaciones garantizadas
y las responsabilidades de cada una de las administraciones. Al igual que en los otros sis-
temas, ha de definirse un umbral mínimo de Estado (básico) que indudablemente pueda
ser mejorado por las CC AA y las corporaciones locales. Por otra parte, el escenario de
crisis y de desigualdad creciente en las sociedades posindustriales va a seguir por largo
tiempo y la importancia de los sistemas de bienestar social será cada vez mayor,

Sabías que...

Actualmente, de los cuatros ejes de identidad del sistema (prestaciones


plan concertado, Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia
-SAAD, rentas mínimas y apoyo a familias en situaciones especiales), la Ad-
ministración General del Estado está desarrollando su acción concentrada
en el del SAAD, que asume ya el 93 % de su esfuerzo económico. Asimis-
mo, su implantación está visualizando las desigualdades existentes en las
CC AA (servicios y recursos implantados en los territorios). La integración
del SAAD en la Red Básica es clave para el fortalecimiento de ambas es-
tructuras y el escenario futuro ideal es la conformación de una sola red.

Los Servicios Sociales son medios de una política social que pretende el bienestar
social de toda la población, como derecho humano; se configuran como prestaciones
técnicas que se ponen a disposición de los ciudadanos con el fin de facilitar el proceso de
desarrollo humano a lo largo de todo el ciclo vital, haciendo efectiva su plena integración
social y ofreciendo los apoyos necesarios para la prevención y la superación de los posi-
bles obstáculos que impidan o dificulten dicho desarrollo.

En sentido amplio, podemos afirmar que los Servicios Sociales son uno de los instrumentos
que utilizan los Estados de Bienestar para materializar los derechos sociales. Existen múltiples
definiciones de los Servicios Sociales, que varían en función de la perspectiva que se adopte.

Se enmarcan en la política general del desarrollo del Bienestar Social, configurándose


como un Sistema Público que oferta protección social y contribuye a satisfacer las nece-
sidades básicas de los ciudadanos.

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El Art. 14 de la Carta Social Europea dice que el “derecho a los beneficios de los Ser-
vicios Sociales”, para garantizar el ejercicio efectivo del mencionado derecho, insta a los
miembros del Consejo de Europa a fomentar u organizar servicios, que, utilizando los
métodos de un servicio social, contribuyan al bienestar y al desarrollo de los individuos
y de los grupos en la comunidad, así como a su adaptación al medio o entorno social. Se
afirma, de igual modo, que se debe estimular la participación de los individuos y de las
organizaciones benéficas en la creación y mantenimiento de estos servicios.

Desde este enfoque, se pueden esbozar los componentes básicos que, para la Carta Social
Europea comprenden los Servicios Sociales. Para ellos, son un método, un instrumento, una
técnica, que trata de lograr el mayor bienestar del individuo, así como la integración en la
sociedad; su finalidad no se limitaría a la satisfacción de necesidades básicas y por último, ten-
dría como elemento imprescindible la participación de los individuos y de las asociaciones.

Sabías que...

En 1980, el Consejo de Europa plantea la siguiente definición: todos los


organismos creados con la finalidad de aportar una ayuda y una asisten-
cia personal directa a individuos, grupos o comunidades, para favorecer
su integración a la sociedad, exceptuando los servicios que se ocupan
de asegurar un cierto nivel a través de prestaciones económicas.

Desde una perspectiva puramente teórica, R. Timus conecta el concepto de Servicios


Sociales con el de Estado de Bienestar, de modo que afirma como objetivo de los Servi-
cios Sociales, el satisfacer necesidades, públicamente reconocidas, que los mercados o
familias no pueden satisfacer,

En España, Carmen Alemán destaca que el concepto de Servicios Sociales ha evolu-


cionado a lo largo de la historia. En sus orígenes, estaban orientados a la atención de las
necesidades más patentes, y actualmente se plantea una consolidación más amplia que
alcanza a todos los miembros de la comunidad. Define los Servicios Sociales como instru-
mentos de política social, de los que disponen tanto la sociedad como los poderes públi-
cos, para dar una respuesta válida a las necesidades de los individuos, grupos y comunida-
des para la obtención de un mayor bienestar social y alcanzar una mejor calidad de vida.

Una de las definiciones más completas que se han elaborado pertenece de nuevo a
C. Alemán y M. García: “se configuran como servicios, instrumentos y prestaciones pú-
blicas de carácter técnico organizado. Dirigidas, en general, a mejorar la calidad de vida
y a prevenir y eliminar la marginación social de todos los ciudadanos y colectivos. Y en
particular, a prestar información, ayuda y atención a sectores queque, por razón de edad,
etnia, condiciones físicas... tienen dificultades de integración social”.

Para M. Moix, los Servicios Sociales son servicios técnicos, prestados al público o a deter-
minados sectores del mismo de este, de una manera regular y continua, por las más diversas
organizaciones públicas o privadas, con el fin de lograr o aumentar el Bienestar Social.
Quedan excluidos de la definición todos los que sean realizados a la buena de Dios
o según el leal saber y entender de cada cual, así como los llamados servicios benévolos
o de buena vecindad y los prestados con la mejor voluntad, pero sin ninguna técnica
aprendida. Los Servicios Sociales requieren, además, unas técnicas normalizadas u ho-
mologadas y aceptadas universalmente.

D. Casado y E. Guillen elaboran una definición de Servicios Sociales, según la cual,


dicho sistema debe reunir determinados elementos de forma estructurada:

- Actividades técnicas de alcance estructural moderado.

- Orientadas hacia la prevención de carencias, la rehabilitación de capacidades, la


accesibilidad social o la asistencia a los afectados o a sus familiares,

- Son creados o mantenidos por diversas modalidades de producción, pero siempre


con un cierto grado de formalización y organización.

— Están organizados en los niveles: primario y secundario, y sus áreas o sectores de actua-
ción son: familia y menores, juventud, tercera edad, discapacitados, alcoholismo y dro-
gadicción, delincuencia y problemas relacionados, discriminación por razón de sexo,
minorías étnicas, pobreza y marginalidad, extranjeros y desorganización comunitaria.

En resumen, podríamos decir que los Servicios Sociales son el conjunto de servicios y pres-
taciones que, insertándose con otros elementos del Bienestar Social, tiene como finalidad:

- La promoción y desarrollo pleno de todas las personas y grupos dentro de la so-


ciedad, para la obtención de un mayor bienestar social y mejor calidad de vida, en
el entorno de la convivencia, y

— La Prevención ir y eliminación de las causas que conducen a la exclusión y margi-


nación social.

Todo ello a través de las estructuras y servicios públicos de la Administración del Esta-
do, de las Comunidades Autónomas y de las Corporaciones Locales.

Además, deben asegurar el desarrollo pleno y libre de los derechos de las personas
y los grupos, garantizando su igualdad en la sociedad, así como garantizar la cobertura
de las necesidades sociales, adecuándola a los procesos de cambio de la realidad social,
sin olvidar la prevención de las circunstancias que originan la marginación, así como la
promoción de la plena inserción de las personas y los grupos en la vida comunitaria.

2.1. Principios básicos del sistema público de Servicios Sociales

Hablar de los principios que sustentan el sistema de Servicios Sociales conduce nece-
sariamente a mencionar los valores sociales que se pretende defender.

Los Servicios Sociales establecen mediante sus principios un compromiso ético que con-
siste en hacer valer los valores sociales imprescindibles para afirmar la dignidad de la convi-
vencia. Nos referimos a los criterios que regulan las pautas de actuación de las instituciones
dedicadas al servicio social, y a la de los profesionales que intervienen profesionalmente.

87
88

Los principios inspiradores de los Servicios Sociales vienen recogidos en las diferentes
leyes regionales dedicando un capítulo a su planteamiento. Prácticamente hay coinci-
dencia en las leyes, y todas tienen como denominador común la referencia a un Estado
de Bienestar en el que todo ciudadano tiene derecho a una cierta calidad de vida.

En el art. 3 de la Ley de Servicios Sociales actual, en relación con la finalidad del siste-
ma de Servicios Sociales, se plantean los siguientes principios.

A) Responsabilidad pública

En la idea de un modelo de Estado social y democrático de derecho viene implícita la


idea de un estado intervencionista en los problemas sociales que debe procurar el bienes-
tar a sus ciudadanos. Por tanto, bajo su responsabilidad queda promover los recursos téc-
nicos, financieros y humanos adecuados para desarrollar la política de protección social
y concretamente de Servicios Sociales; estudiar y analizar las necesidades de los sectores
de población que son objeto específico de los servicios sociales; establecer las bases de
planificación de los servicios y equipamientos sociales; determinar el área territorial que
habrá de atender cada servicio y equipamiento; controlar e inspeccionar los servicios y
equipamientos (públicos y privados) financiados con fondos públicos; asegurar la calidad
de los servicios que se prestan; facilitar cauces de participación a los ciudadanos.

Todas las leyes de Servicios Sociales recogen este principio, aunque se extiende cada
vez más la gestión compartida y la gestión única por parte de la iniciativa social y privada.
Este modelo, que ha tenido una dilatada tradición en el nivel especializado, también aho-
ra se está implantando progresivamente en los servicios sociales comunitarios en pres-
taciones de dimensiones tan importantes como la ayuda a domicilio o la teleasistencia.

Los poderes públicos deberán facilitar la disponibilidad y acceso a las prestaciones a


todas las personas, mediante su regulación y ordenación, aportando los medios huma-
nos, técnicos y financieros necesarios para su funcionamiento.

Recuerda que...

Hay responsabilidad pública: en la promoción, planificación, coordina-


ción, control, ejecución y evaluación de los servicios sociales para dar
respuesta a las necesidades detectadas, a través de análisis objetivos,
conforme a criterios de equidad y justicia social.

2
de

Se es. e.

20 a Ne
B) Universalidad

Este principio aparece recogido en todas las leyes autonómicas de Servicios Sociales; en
unas de modo explícito, y en otras, aunque no se cite, está presente la idea de universalidad.
En algunos casos aparece vinculado a otros principios como los de igualdad y globalidad, El
principio de universalidad debe entenderse como un derecho de todos los ciudadanos a los
servicios sociales trascendiendo el ámbito restringido de la exclusión mediante una acción
preventiva (dirigida a toda la población) y asistencial (apoyando los núcleos de convivencia
básicos o alternativos cuando sea necesario) pero con una atención preferente hacia las
personas excluidas, pobres, marginadas o necesitadas de apoyos personales y sociales,

Los poderes públicos deberán garantizar a todas las personas el derecho a acceder a
las prestaciones de servicios sociales, conforme a los términos y condiciones establecidos
por la legislación de cada comunidad autónoma, administración con competencia exclu-
siva sobre la materia.

Los servicios sociales deben estar disponibles y ser accesibles para todos, con inde-
pendencia de quién esté obligado a su provisión o su pago.

C) Igualdad

El acceso y utilización de las prestaciones se proveerá sin discriminación por razones


de etnia, sexo, orientación sexual, estado civil, edad, discapacidad, ideología o creencia, o
cualquier otra condición personal o social, debiendo atenderse a las necesidades sociales
de una forma integral. Será compatible con medidas de acción positiva, que coadyuven a
la superación de las desventajas de una situación inicial de desigualdad, que promuevan
la distribución equitativa de los recursos y que faciliten la integración social plena.

E AE E AN
MN $ E E vi Princip hos r 1 E AAA ESA
* Universalidad * Atención centrada en la persona
* Solidaridad * Carácter integral y continuidad de ta
* Responsabilidad Pública peención
e : * Interdisciplinatiedad
Equidad
* Calidad * Proximidad
* Eficiencia * Normalización
* Responsabilidad social * Transversalidad de género
* Accesibilidad universal y diseño para * Empoderamiento digital
todas has personas * Desarrollo comunitario
* Planificación * Coordinación y cooperación
» Participación interadministrativa
» Emprendimiento e innovación * — Cooperación con la iniciactiva privada
* Prevención

89
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D) Equidad

Los poderes públicos llevarán a cabo, a través de las prestaciones, una política redis-
tributiva basada en criterios de equidad entre las personas y los grupos sociales, supe-
rando las diferencias de carácter personal, social y territorial, favoreciendo la cohesión y
la justicia social.

E) Solidaridad

El principio de solidaridad aparece en las leyes de Servicios Sociales, siendo encomen-


dada su promoción a los poderes públicos, como valor inspirador de las relaciones entre
las personas, los grupos sociales y los pueblos, proporcionando el desarrollo de la con-
ciencia social ante las necesidades. Así los ciudadanos han de asumir los problemas indi-
viduales, grupales y comunitarios, como problemas de índole sociopolítica cuyas causas,
muchas veces, son sociales, y cuya existencia afecta e incumbe a todos. Por tanto, la co-
munidád tiene una responsabilidad que debe ejercer implicándose a través de acciones
voluntarias y de apoyo mutuo y colaborando con las administraciones competentes.

Este principio se apoya en la Constitución al afirmar que España es un Estado Social


y democrático de Derecho que propugna entre otros valores superiores de su orde-
namiento la justicia social y el deber de promover las condiciones favorables para el
progreso social y económico y para una distribución de la renta regional y personal
más equitativa.

En la mayoría de la legislación sobre Servicios Sociales este principio se recoge ex-


plícita o implícitamente, haciendo referencia a la justa distribución de los recursos tanto
entre las personas y grupos sociales como entre los distintos ámbitos territoriales, a fin
de fornentar la colaboración y apoyo recíprocos y superar las condiciones que dan lugar
a la marginación. Uno de los medios para fomentar la solidaridad desde el entorno más
cercano al ciudadano son los Programas de Cooperación Social que desarrollan los Servi-
cios Sociales Comunitarios,

A través de las prestaciones se fomentará la solidaridad como principio inspirador


de las relaciones entre las personas y los grupos sociales y se impulsará la participa-
ción de las personas usuarias, voluntariado y asociaciones, en la atención de las nece-
sidades sociales, con el objetivo de contribuir a la cohesión social y el bienestar de la
población.
Recuerda que...

El sistema debe dirigirse al fomento de la solidaridad entre ciudadanos,


a promover actuaciones de ayuda mutua... como valor inspirador de
las relaciones entre las personas y los grupos sociales, para la coopera-
ción de todos en el bienestar común,

F) Prevención

La prevención debe orientarse a evitar la marginación y a promover las condicio-


nes de igualdad. Los Servicios Sociales no han de ser meros atenuantes o paliativos
de las desigualdades e injusticias sociales, sino que han de impedir que la estructura
social margine, por eso deben dirigir su actuación a atajar las causas que provocan los
problemas sociales y a trabajar con ellas. La prevención de la marginación se puede
llevar a cabo mejorando las circunstancias estructurales que generan el problema so-
cial e incidiendo sobre factores de riesgo que afectan a colectivos, a través de activi-
dades de sensibilización, utilizando recursos compensatorios y realizando actuaciones
globalizadoras.

La promoción de las condiciones de igualdad para evitar cualquier discriminación se


realiza mediante el fomento de actividades y recursos que posibiliten una mejora de la
calidad de vida de los ciudadanos y de su nivel de bienestar.

Siendo la prevención un principio que aparece no solo en todas las leyes autonómi-
cas de Servicios Sociales sino también en todos los manuales y textos de esta materia, la
mayoría de los profesionales y estudiosos aseguran que realmente las tareas preventivas
son comparativamente insignificantes respecto de otras principalmente asistenciales; es
muy frecuente que este principio se quede reducido a una mera declaración de buenas
intenciones.

Las prestaciones se orientarán hacia las causas de los problemas sociales, minimizan-
do aquellos riesgos que puedan producir situaciones de necesidad social, actuando so-
bre las causas estructurales que dificultan la inclusión social y el desarrollo de una vida
autónoma. Se considerarán prioritarias las acciones preventivas y se atenderá al enfoque
comunitario de las intervenciones sociales.

G) Globalidad

Este principio hace referencia a la necesidad de contemplar al individuo desde una


perspectiva global, con distintas circunstancias y rodeado de variables que deben ser
consideradas en su conjunto dado que todas ellas se interrelacionan y conforman su si-
tuación. Es fundamental recordar que los problemas sociales son multidimensionales,
por lo que las soluciones parciales frecuentemente son más “parches” que soluciones.

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Esto nos lleva a la necesidad de coordinación a la hora de la intervención de diversos


departamentos; a considerar globalmente la Política de Bienestar Social, integrando los
Servicios Sociales en el marco más amplio de los servicios del bienestar, para no abordar
la realidad social de forma parcializada ni sectorizada (Trigueros, 1991).

La intervención que desde Servicios Sociales se realice debe plantearse como una ac-
tuación integral, no parcial, de las necesidades y problemas que plantean los individuos,
con especial consideración de los aspectos de prevención, atención, promoción e inserción.

Este principio fundamenta las leyes regionales de servicios sociales, incluso en algu-
nas de las figuras de planificación que las desarrollan (planes regionales, provinciales o
municipales) se llega a hablar de la articulación de la política de bienestar social de la
zona implicada en torno a los departamentos de Servicios Sociales,

H) Normalización-integración

Hasta la mitad del S. XX, las formas de asistencia a personas con necesidades y pro-
blemas específicos se han caracterizado por la institucionalización en establecimientos,
bien públicos, bien privados, pero casi siempre cerrados y separados de la comunidad.
Será en los años sesenta cuando comience a tomar cuerpo la idea de la normalización-
integración, entendida esta como la tendencia prioritaria a mantener al ciudadano en su
propio entorno social, familiar y cultural, procurando su reinserción y atención, utilizando
recursos comunitarios.

Los principios de normalización-integración están presentes en la mayor parte de las


leyes de Servicios Sociales, ya sea en las exposiciones de motivos como principios recto-
res y/o como fundamento de políticas concretas de actuación social (ayuda a domicilio,
ayudas familiares...) Ambos principios son complementarios y es importante destacar la
referencia que hacen algunas leyes en este apartado, sobre “el respeto a la diferencia”, que
debería entenderse como una obligación de los poderes públicos de facilitar los apoyos
necesarios para que esas personas o grupos con necesidades diferentes puedan integrar-
se en la vida comunitaria.
El Sistema Público de Servicios Sociales tendrá como prioridad la inserción y el bien-
estar de las personas usuarias en su entorno personal, familiar y social habitual y facilitará
la atención a través de instituciones de carácter general, excepto cuando se requiera una
atención especializada.

l) Participación

Todos los sistemas autonómicos de Servicios Sociales contemplan la participación


ciudadana como uno de sus principios rectores o pilares básicos. No en vano, deber ser
una de las características de un estado social y democrático de derecho, donde se dé una
forma de democracia realmente participativa y no meramente representativa. La partici-
pación de los ciudadanos en los servicios sociales tiene que estar presente en todos los
aspectos a que estos se refieren; esto es, en la planificación, en el control y en la gestión
de servicios y en la investigación y evaluación de las necesidades sociales. Una participa-
ción así entendida conseguiría que los servicios estuviesen conectados a los problemas y
a las aspiraciones de los ciudadanos constituyéndose como un medio eficaz para propo-
ner las soluciones más adecuadas y colaborar en su solución.

Aparte de aparecer en todas las leyes autonómicas como principio inspirador, la


participación debe concretarse tanto en cauces formales como informales; entre los
primeros destacan los Consejos Generales de Servicios Sociales, órganos de partici-
pación que vienen detallados en capítulos específicos de las leyes. Además, pueden
existir Consejos Provinciales, Municipales, e incluso de Barrio. Desde la perspectiva
sectorial, también se han creado órganos de participación para determinados co-
lectivos en asuntos que les afectan directamente (un ejemplo son los Consejos de
Mayores).

Del mismo modo, la normativa que desarrolla las leyes de Servicios Sociales y los re-
glamentos de funcionamiento de los diferentes equipamientos también contempla la
participación de los usuarios en los centros. Además de todos estos cauces, los Servicios
Sociales Comunitarios tienen como prestación básica los Programas de Cooperación So-
cial cuya finalidad es promover la participación social.

Los poderes públicos promoverán y garantizarán la participación de la ciudada-


nía, individual o colectivamente, así como de las entidades del tercer sector de acción
social y agentes sociales, en los procesos de planificación, desarrollo, seguimiento y
evaluación.

Recuerda que...

El sistema de Servicios Sociales ha de favorecer la implicación de los


ciudadanos en los ámbitos sociales, en el desarrollo, planificación y eva-
luación de las políticas sociales que les afectarán.

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94

J) Descentralización

Según el artículo 103.1 de la Constitución, la Administración Pública debe actuar de


acuerdo con el principio de descentralización. La doctrina jurídica suele distinguir entre
descentralización territorial y funcional, y diferencia ambas de la desconcentración.

Descentralización Territorial es definida como aquella organización pública en la que


varias administraciones, la del estado y otras territoriales, comparten la responsabilidad
de la satisfacción de las necesidades de interés general.

Descentralización Funcional se entiende como una técnica de la Administración del


Estado, o de otras Administraciones territoriales centrales, mediante la cual reconocen la
personalidad administrativa y financiera de entes auxiliares, a quienes hacen responsa-
bles de la prestación directa de servicios.

Por su parte, Desconcentración es la transferencia de competencias de forma perma-


nente de un órgano superior a otro inferior, sea central o periférico, dentro de un mismo
ente público; tiene como finalidad descongestionar el trabajo de los órganos superiores
trasvasando parte de sus competencias a otros inferiores.

Para que los Servicios Sociales puedan desempeñar correctamente su función, deben
estar lo más próximo a los ciudadanos, de modo que las corporaciones locales serán las
encargadas de gestionar las prestaciones del sistema.

Mejorar equidad,
eficiencia y calidad de
servicios

Fortalecer capacidades |
de gobierno
descentralizadas

Promover la
participación ciudadana
Muchos autores señalan que todos los sistemas autonómicos de Servicios Sociales
mencionan la descentralización (preferentemente territorial, pero también funcional)
como uno de sus principios por el que se pretende conferir competencias a los entes que
están más próximos al ciudadano. Este principio se detalla en las leyes de Servicios Socia-
les en el apartado correspondiente a Competencias, donde se detallan las facultades de
Diputaciones, Provinciales, Cabildos, Ayuntamientos u otras entidades infra o supramuni-
cipales. Así descentralización supone el traspaso en la mayor medida posible de compe-
tencias en materia de decisión y de gestión a los organismos territoriales más cercanos al
ciudadano teniendo como único límite la necesidad de asegurar una igualdad básica de
servicios y prestaciones a las que tienen derecho todos los ciudadanos del estado,

En este sentido, el Plan Concertado pretende garantizar esa homogeneidad básica y


aunque en algunos aspectos es susceptible de crítica por poderse entender como una
figura que rompe este principio de descentralización, en su globalidad es valorado como
un verdadero instrumento impulsor y clave en la configuración de los Servicios Sociales
Comunitarios.

K) Planificación-coordinación

Estos principios aparecen vinculados en casi todas las leyes autonómicas y hacen refe-
rencia al conocimiento de la realidad para [Link] necesidades y recursos median-
te la planificación y junto con la coordinación aprovechar al máximo los recursos existen-
tes y prever los necesarios. No es extraño que los legisladores hayan centrado parte de
su atención en este punto, si analizamos la situación de los servicios sociales previa a la
elaboración de las distintas leyes. Esta se caracterizaba por una multiplicidad de organis-
mos públicos, privados y de la iniciativa social desconectados, dependientes de distintos
departamentos, con fondos separados y ubicados, con frecuencia, en función de criterios
de oportunidad política más que de las necesidades de los ciudadanos.

Según la definición de María de los Ángeles Mora (1996:395) la planificación es “el


instrumento administrativo que provee una base racional para la toma de decisiones; im-
plica la identificación y el análisis de problemas; la búsqueda de alternativas y la selección
de la más apropiada para su solución”,

La competencia de planificación-coordinación es atribuida sistemáticamente a las


comunidades autónomas que la harán operativa mediante la elaboración de planes y
programas de actuación. Algunas leyes recogen también como instrumento técnico de
planificación los Mapas de Servicios Sociales que deberán ser periódicamente revisados
para adecuarlos a las nuevas situaciones.

En esa misma línea, será necesaria la realización de investigaciones sociológicas por


parte de la administración implicada. La atribución de planificación-coordinación tendrá
como finalidades: eliminar los desequilibrios territoriales; el establecimiento de priori-
dades que hagan efectiva la coordinación de la política de inversiones y servicios de las
corporaciones locales; conseguir la coordinación de actuaciones y programas entre los
distintos departamentos, así como con las demás administraciones públicas y con los
sectores de la iniciativa social para conseguir racionalizar recursos.

95
96

Recuerda que...

La actuación de los Servicios Sociales no puede dejarse nunca a la im-


provisación. La complejidad de las situaciones en las que se desarrolla
sus funciones exige la planificación sistematizada.

L) Promoción de la autonomía personal

Las prestaciones se orientarán a potenciar las capacidades de las personas para la elec-
ción y desarrollo de su proyecto vital y su desenvolvimiento en los ámbitos personales, fa-
miliares, laborales, económicos, educativos y culturales. Se contribuye así a hacer efectiva la
plena inclusión y participación en el medio social de las personas con necesidades de apo-
yo para su autonomía, y en especial de las que se encuentren en situación de dependencia.

M) Atención personalizada e integral

Se proporcionará una atención integral configurada a través de apoyos adecuados y


ajustados a las necesidades y capacidades personales, familiares y sociales, garantizan-
do la continuidad de la atención y respetando siempre la dignidad de las personas, sus
derechos y sus preferencias. Se considerarán conjuntamente los aspectos relativos a la
prevención, la atención, la promoción y la integración para la elaboración de su plan in-
dividual de atención, incorporándose el enfoque de los servicios orientados a la persona.

N) Proximidad

La prestación de los servicios sociales se realizará desde el ámbito más próximo a las
personas, favoreciendo la permanencia en su entorno habitual de convivencia y la inte-
gración activa en la vida de su comunidad, Se favorecerá la adaptación de los recursos a
la comunidad, con la participación de las personas interesadas,

0) Calidad

Se garantizará la existencia de unos estándares mínimos y adecuados de calidad para


el conjunto de las prestaciones, incluyendo instrumentos de evaluación que la promue-
van, y teniendo como eje el concepto de calidad de vida de las personas, la eficacia y la
eficiencia de las actuaciones, así como la ética de la intervención, con el fin último de la
mejora continua del Sistema Público de Servicios Sociales.

P) Cooperación - colaboración

Los poderes públicos actuarán de acuerdo con los principios de cooperación y co-
laboración entre administraciones públicas y con la iniciativa privada, promoviendo las
actuaciones necesarias que favorezcan dichos principios. Asimismo, se promoverá la
coordinación con otros sistemas públicos de protección social, tales como salud, empleo,
educación, pensiones y vivienda.

SERVICIOS SOCIALES he
(Contenidos en las leyes autonómicas de Servicios Sociales,

- Universalidad

- Responsabilidad pública

- Globalización

- Descentralización territorial
- Planificación

- Coordinación

- Normalización

- Integración

- Participación

- Prevención

2.2. Objetivos de los Servicios Sociales

Los expertos en la materia consideran consensuadamente que el objetivo primordial


de los Servicios Sociales es lograr una mayor calidad de vida y bienestar social para todas
las personas, a través de intervenciones generales de prevención de necesidades, asis-
tencia e integración de personas y colectivos de riesgo, que por diferentes circunstancias
personales y sociales necesitan de actuaciones especificas.

Este objetivo tan general se concreta en lo que Casado denomina objetivos tácticos:

- Asistencia: se trata de atender las necesidades de las personas a través de diferen-


tes recursos, con los que apoyar las unidades de convivencia básicas. Ander-Egg,
en el Diccionario del Trabajo Social considera que Asistencia es el conjunto de ac-
tuaciones (gubernamentales o no) que presta ayuda al individuo o grupo necesi-
tados social y/o económicamente. Propone también que esta asistencia pudiera
ser transitoria o permanente.

— Rehabilitación: se dirige a la integración de todas las personas que se encuentran


en situación o en riesgo de marginación, mediante la promoción, potenciación de
las capacidades y desarrollo de destrezas del individuo o grupo, con el fin de re-
cuperar funciones que se hubieran perdido, así como desmantelar los obstáculos
que impiden o dificultan la integración social, su participación en la vida política,
cultural, económica, social...
97
- Prevención: supone atacar las causas que conducen a la marginación y a los
estados de necesidad con el fin de eliminarlos. La prevención de la exclusión
pudiera lograrse mejorando las circunstancias estructurales que causan los pro-
blemas sociales e incidiendo sobre los factores de riesgo que afectan a la pobla-
ción, potenciando paralelamente los factores de protección, Se distinguen dos
formas de prevención: la prevención primaria, que se refiere a intervenciones
generales de cambio social que eliminen la desigualdad y mejoren esas circuns-
tancias estructurales origen de la necesidad. La prevención secundaria, por otro
lado, se refiere a la intervención directa realizada con la persona o grupo de
riesgo.

El Plan Concertado para el Desarrollo de Prestaciones Básicas de Servicios Sociales en


las Corporaciones Locales recoge una perspectiva que apunta a una doble finalidad de
los Servicios Sociales. Este Plan, así, plantea la promoción y el desarrollo pleno de todas
las personas y grupos dentro de la sociedad para la obtención de un mayor bienestar
social y mejor calidad de vida en su entorno, y apunta, de nuevo, a la prevención y elimi-
nación de las causas que conducen a la exclusión y marginación social.

En su artículo 2.1, la Ley de Servicios Sociales de la Comunidad de Madrid, hace refe-


rencia a la finalidad de los Servicios Sociales, señalando que es “la promoción del bienes-
tar de las personas, la prevención de situaciones de riesgo y la compensación de déficit
de apoyo social, centrando su interés en los factores de vulnerabilidad o dependencia
que, por causas naturales o sobrevenidas, se puedan producir en cada etapa de la vida y
traducirse en problemas personales”.

Recuerda que...

El objetivo de los Servicios Sociales es asegurar la cobertura de las ne-


cesidades sociales de las personas para que puedan vivir dignamente
durante todas las etapas de su vida.

Dentro de esta perspectiva más universal, la ley plantea un listado de funciones que
deben asumir los Servicios Sociales:

a) Estudio para la detección, análisis y evaluación de necesidades y demandas socia-


les de la población.

b) Sensibilización social sobre las necesidades sociales existentes o latentes.

c) Prevención de las causas que generan situaciones de vulnerabilidad o desventaja


para las personas, mediante la intervención en contextos y grupos de riesgo.

d) Apoyo para la adquisición o recuperación de habilidades y capacidades persona-


les que faciliten el desenvolvimiento autónomo, la permanencia en el medio habi-
tual de convivencia y la participación en la vida social de los individuos.
e) Orientación y asistencia material, social, psicológica, sociológica y jurídica de las
personas, familias o grupos que se encuentran en situaciones de dificultad, de-
pendencia o conflicto,

f) Tutela jurídico-social de las personas en situación de desamparo,

9) Apoyo a las familias en el desarrollo de sus funciones y en especial en la prestación


de cuidados personales a aquellos de sus miembros que se encuentren en estado
de dependencia.

h) Aseguramiento de unas condiciones de vida dignas a las personas que carezcan


de recursos económicos suficientes, siempre que no se encuentren protegidas por
la Seguridad Social u otros sistemas de protección social pública.

i) Desarrollo de actuaciones para combatir la exclusión y la discriminación y promo-


ver la inclusión social, favoreciendo así la cohesión de la sociedad.

i) Protección de los derechos de las minorías, facilitando su acceso normal a los re-
cursos ordinarios.

K) Atención social y ayuda en situaciones de emergencia individual, familiar y colectiva.

I) Desarrollo comunitario de comarcas, barrios y otros núcleos de población cuya


situación social así lo aconseje.

m) Fomento de la participación ciudadana.

n) Promoción, en las materias propias de los servicios sociales, para hacer real y efec-
tiva la libertad e igualdad de individuo y grupos en que se integra, así como la eli-
minación de los obstáculos que impiden o dificultan su plenitud, su participación.

En función de las necesidades a que responden los Servicios Sociales, De la Red, Díaz
y Salvador (1998) hacen una síntesis de los objetivos concretos de actuación de los Servi-
cios Sociales que recoge la legislación española, siendo estos:

- Protección y apoyo a la familia.


- Atención y promoción del bienestar de la infancia.
- Asistencia y apoyo a la tercera edad.
- Rehabilitación e integración de las personas con discapacidades.
- Prevención de la marginación y reinserción social de los marginados.
- Prevención de las toxicomanías y rehabilitación y reinserción de los afectados.

- Evitación de situaciones de discriminación por razón de género y promoción de la


mujer.

- Atención a los problemas específicos de las minorías étnicas u otros colectivos


como transeúntes, inmigrantes...

- Información y asesoramiento en cuanto a recursos sociales, colaboración en situa-


ciones de emergencia social y desarrollo de la comunidad.
99
100 |

Para la consecución de estos objetivos, los servicios sociales planifican sus actuaciones me-
diante diferentes vías. Concretamente, el sistema público de Servicios Sociales estructura sus es-
trategias de intervención en dos niveles diferenciados: Servicios Sociales Comunitarios y Servicios
Sociales Especializados, operativizándolas a través de una serie de programas y prestaciones.

2.3. Criterios de actuación

La estructura de la intervención del sistema público de Servicios Sociales se establece


en niveles de intervención. A pesar de las peculiaridades del sistema de cada región, los
actuales Sistemas Públicos de Servicios Sociales de las diferentes Comunidades Autóno-
mas se acercan a una estructura muy parecida que articula la intervención en dos niveles:

a) Servicios Sociales Comunitarios (Básicos, de Primer Nivel, Generales. ..).

b) Servicios Sociales Especializados (Específicos, Nivel Secundario, de Atención especializada...).


Las áreas de actuación del sistema público de Servicios Sociales pueden organizarse:
a) Por grupos de población.

b) Por situaciones o necesidades específicas: Infancia; Discapacidades; Personas sin


hogar; Jóvenes. Drogodependencias; Migraciones; Mayores; Minorías étnicas; Re-
clusos y exreclusos; Mujeres...

Desde los Planes Estratégicos de las diferentes Comunidades Autónomas se pretende


desarrollar unos Servicios Sociales integrados en la comunidad como elemento inmerso
en la sociedad. Se tiende a la participación y al desarrollo personal de cada individuo,

El | Plan Estratégico de Servicios Sociales (2001-2003) proponía como modelo de Ser-


vicios Sociales el siguiente planteamiento definido por 5 elementos:

- Un sistema universal de prestaciones sociales (técnicas, económicas o en especie) a las


que tengan derecho de acceder todos los ciudadanos en condiciones de igualdad.

- Territorializado, cercano, accesible y próximo al ciudadano y a su entorno de con-


vivencia habitual.

- Integrado, eficaz y eficiente, de gestión ágil y burocracia reducida para dar res-
puesta a las necesidades de las personas.

- Favorecedor de la cooperación.

- Que se anticipe a la demanda y tienda a la prevención de los problemas,


El actual Plan Estratégico de Servicios Sociales 2017-2021 amplía esta visión con
otros elementos:

-— Sistema público, como conjunto de prestaciones en el que prevalecen la universa-


lidad en el acceso, la responsabilidad y la garantía pública e

- Integrado y eficaz, dotado de recursos personales y materiales.

Los niveles de atención en el sistema de los Servicios Sociales se organizan de manera


integrada y complementaria, diferenciándose un primer nivel de atención (Atención Pri-
maria) y un segundo nivel más especializado.

Los servicios de Atención Primaria comprenden actuaciones específicas y/o sectoria-


les, siempre en el ámbito de una comunidad determinada, y constituyen el primer nivel
de atención de las necesidades sociales básicas de los ciudadanos. La responsabilidad de
este nivel de atención, salvo excepciones, corresponde a la Administración Local.

En este nivel se desarrollan las siguientes prestaciones básicas:


- Información y orientación.

— Apoyo ala unidad convivencial y Ayuda a domicilio.

- Prevención e Inserción social.

- Alojamiento alternativo.

- Fomento a la solidaridad: cooperación social.

El ámbito de actuación de los servicios sociales especializados suele ser más amplio
que el municipal, siendo este casi siempre regional o comarcal, aunque en municipios
grandes, el ámbito puede ser local. La responsabilidad de este nivel de atención corres-
ponde a la Administración Autonómica y Local. Los servicios sociales especializados pue-
den ser de titularidad pública o prestada por entidades diversas (tanto de iniciativa social
como mercantil) que intervienen en este sector.

Estos servicios se prestan en equipamientos específicos y se orientan para dar res-


puesta a situaciones y necesidades que requieren una especialización técnica, dan res-
puesta a situaciones de especial complejidad, por lo que las prestaciones que ofrecen
exigen una mayor concentración y cualificación de recursos. Los servicios sociales espe-
cializados pueden ser de titularidad pública o prestada por entidades diversas (tanto de
iniciativa social como mercantil) que intervienen en este sector.

Recuerda que...

Los Servicios Sociales de Atención Primaria, previa valoración profesional,


dirigirán y gestionarán el acceso a los servicios sociales especializados. Tam-
bién se coordinarán con estos para garantizar una atención social conjunta
y eficaz, de calidad y adecuada a cada situación o problemática específica.
101
102 |

Los servicios especializados ofrecen apoyos dirigidos especificamente a:

- Familia. - Reclusos y exreclusos.

- Infancia y juventud. - Drogodependientes.

- Personas mayores, - Minorías étnicas.

- Mujer. - Transeúntes y marginados sin hogar.


- Discapacitados. - Inmigrantes,

2.4, Niveles de actuación

La Atención Social Primaria es la estructura disponible para el acceso de los ciudada-


nos al sistema de Servicios Sociales y sus prestaciones. Se caracteriza por ser polivalente,
ya que recibe distintas demandas de atención sociales y proporciona diversas respuestas,
así como por tener un carácter comunitario, ya que ofrece respuesta a las necesidades
dentro del entorno del individuo.

Las funciones de la Atención Social Primaria, en este sentido, son:

- Detección y análisis de necesidades y demandas.

- Diagnóstico y valoración técnica de dichas necesidades o problemas.


- Identificación y captación de poblaciones en riesgo.

- Atención profesional personalizada.

- Gestión y seguimiento de las prestaciones económicas.

— Gestión de las prestaciones materiales.

- Desarrollo de programas comunitarios.

- Prevención de la exclusión y reinserción social.

- Fomento de la participación, solidaridad y cooperación social.

- Coordinación con la atención social especializada.

SERVICIOS SOCIALES DE ATENCIÓN PRIMARIA

Definición

Es una prestación de acceso, al configurarse como puerta de entrada para los diferentes recursos del
propio Sistema Público de Servicios Sociales y para la orientación y derivación, en su caso, hacia otras
prestaciones y recursos de otros sistemas de protección social.
Población destinataria
Población en general, profesionales del Sistema de Servicios Sociales y de otros sistemas de protec-
ción social.

Forma de acceso a la prestación


Directo o derivado
2.4.1. Servicios Sociales Comunitarios

Los Servicios Sociales Comunitarios o de atención primaria se definen como el núcleo


fundamental de prestación, dirigidos a toda la población, con carácter generalista y poli-
valente y como un primer nivel de atención.

Suponen el primer contacto del usuario con el sistema y la puerta de acceso a los
servicios y prestaciones de este. Han de dar respuesta allí donde la necesidad o el reque-
rimiento de los servicios son solicitados. Consecuentemente, estos servicios tienen una
vocación municipalista.

Sus objetivos son:

- Favorecer la promoción y el desarrollo de los individuos y grupos, potenciando


las vías de participación, la toma de conciencia y la búsqueda de recursos para la
solución de los problemas, dando prioridad a aquellas necesidades sociales más
urgentes.

- Fomentar el asociacionismo como cauce para impulsar el voluntariado social, pro-


moviendo la participación de los ciudadanos.

- Establecer vías de coordinación entre organismos y profesionales que actúen den-


tro de su ámbito territorial.

Las características más importantes de los Servicios Sociales Comunitarios son:

- Constituyen la estructura básica del sistema público de Servicios Sociales y son el


primer nivel de acceso al sistema para toda la población. Por ello, su oferta no pue-
de estar limitada a unos colectivos o a una determinada problemática, sino que ha
de estar abierta a todos los ciudadanos.

- Suactuación se dirige a un área geográfica concreta; tienen, pues, carácter territo-


rial que estará determinado en función del número de habitantes y la dispersión
geográfica existente.

- Son de carácter descentralizado puesto que tienen como cometido dar respuesta a
las necesidades en el entorno convivencial en que se producen, acercando los recur-
sos al ciudadano. Así, presentan una marcada vocación municipalista, siendo este
ámbito de la administración pública el ideal para la organización y gestión de dichos
servicios. No obstante, en función del tamaño o la dispersión municipal se podrán
diseñar modelos organizativos basado en unidades inferiores (barrios, distritos) o
superiores (mancomunidades, comarcas) a la municipal (Del Valle, 1987: 73).

103
- Ofertan programas y servicios dirigidos a la población en general y también a co-
lectivos específicos. Los primeros suelen denominarse “polivalentes” puesto que
deben estar concebidos para toda la población que puede haber en una comuni-
dad y para satisfacer necesidades de muy diversa naturaleza. Los Servicios Sociales
comunitarios también desarrollan programas para colectivos específicos dentro
de un nivel de intervención básico.

- Son la vía de acceso hacia los Servicios Sociales especializados o de carácter secun-
dario. Aunque el contacto previo con los del nivel básico no es requisito previo indis-
pensable para el acceso a todos los servicios especializados se considera, en general,
la vía de canalización más adecuada en cuanto que es una instancia fundamental
para realizar una valoración global de la situación-necesidad y para el planteamien-
to de soluciones complementarias a la intervención de segundo orden.

- Son la plataforma idónea para potenciar la coordinación con los demás sistemas
de protección y con el resto de agentes que intervienen en el bienestar propician-
do la participación de toda la comunidad,

- Son una fuente fundamental de información para la planificación de las políticas


sociales mediante la detección de las necesidades existentes en su entorno y el
conocimiento del grado de satisfacción de estas,

- Son un elemento vertebrador del tejido social en cuanto que deben impulsar la vida
de la comunidad favoreciendo la creación de redes sociales y potenciando las existen-
tes a través de los recursos a su alcance: apoyo técnico, económico, infraestructura...

f...ENTONCES ¿SON SERVICIOS


"SOCIALES, O SON SERVICIOS,
CENERALES?... 2

LOS SERVICIOS
SOCIALES
ATENDEMOS TODO |

¡PASEN, PASEN!

Las prestaciones y servicios ofertados desde los Servicios Sociales Comunitarios son:

- Servicio de Información, Orientación, Valoración y Asesoramiento: responde


al derecho que tienen los ciudadanos de estar informados sobre los recursos dis-
ponibles en la sociedad para satisfacer sus necesidades. Proporciona la informa-
ción y el asesoramiento técnico necesario para posibilitar el acceso a los mismos y
se concreta en las siguientes actividades:

a) Facilitar información, orientación y asesoramiento a ciudadanos, grupos e ins-


tituciones sobre derechos y recursos sociales existentes en la comunidad. Con-
siste en una información técnica y profesional sobre la posibilidad de acceso a
cualquier recurso de los Servicios Sociales y de otros sistemas de protección,
indicando las vías de utilización de estos, así como facilitando el acceso a los
servicios,

b) Estudiar, valorar, y en su caso, gestionar las demandas recibidas, tramitando las


prestaciones que sean requeridas y facilitando el seguimiento y apoyo necesa-
rio en cada caso.

c) Canalizar las demandas recibidas y derivarlas a las unidades de Servicios Sociales


Comunitarios correspondientes, así como a otros Servicios Sociales Especializa-
dos, y si fuera conveniente a otros sistemas de protección. De aquí se deduce la
importancia de la relación de colaboración y coordinación entre los Servicios
Sociales, así como con otros sistemas de protección y con la iniciativa social,

d) Estudiar y analizar las demandas sociales y los problemas planteados con vistas
a Una programación posterior de actividades y adecuación de los recursos a
dichas necesidades. Una actividad esencial de estos servicios es la recogida y
análisis de la información que posibilite un conocimiento de la realidad social
donde actúan. Estos servicios prestados por los Servicios Sociales Comunita-
rios serán realizados principalmente por centros de Servicios Sociales Comuni-
tarios, en colaboración también con los Centros de Información de la Mujer, las
oficinas de información juvenil, las unidades de información y asesoramiento
para emigrantes e inmigrantes, y las corporaciones locales.

- Servicio de Ayuda a Domicilio: proporciona una serie de atenciones preventivas,


educativas y asistenciales a personas que presentan dificultades en la realización
de sus actividades domésticas habituales.

Va dirigido a prestar las atenciones necesarias a los ciudadanos, facilitando la per-


manencia en su medio habitual de vida para evitar situaciones de desarraigo e
internamientos innecesarios.

- Servicio de Convivencia y reinserción Social: se configura como un conjunto de


actuaciones dirigidas a posibilitar las condiciones personales y sociales para la convi-
vencia, participación social e integración de las personas en la vida social, con especial
atención a las acciones de carácter preventivo. Así mismo, trata de recobrar la vincula-
ción afectiva y activa de las personas y grupos y su entorno, cuando este se haya dete-
riorado o perdido. Las actividades a realizar a través de este servicio son las siguientes:

a) Desarrollar actividades tendentes a detectar situaciones problemáticas o de


marginación con el fin de realizar el diagnóstico social de la zona y a promover
y programar actuaciones concretas de carácter preventivo, así como a diseñar
medidas y actuaciones de reinserción social, en colaboración con otras institu-
ciones públicas y de iniciativa social.

Apoyar y tratar psicológicamente a aquellas personas y familiares que presen-


ten desajustes personales, familiares o sociales.
c) Colaborar con otros organismos para poner en marcha actividades ocupacio-

nales que faciliten la inserción en el mundo laboral. 10


106 |
ll

d) Colaborar con la realización de actividades culturales y recreativas que faciliten


la relación y convivencia entre los distintos sectores de la población.

e) Ofrecer alternativas a aquellas personas que carezcan de una adecuada es-


tructura de convivencia familiar. Ante situaciones concretas de ausencia o in-
capacidad para atender a los miembros de una familia, los Servicios Sociales
Comunitarios deben ser cauces de estudio y derivación a otros Servicios Socia-
les Especializados para la búsqueda de alternativas residenciales o de acogida,
bien temporal o permanente. Estos servicios serán realizados por los Centros
de Servicios Sociales Comunitarios en colaboración con los centros de Día de
Mayores, Albergues de transeúntes, Guarderias, Casas de la juventud, etc.

- Servicio de Cooperación Social: este servicio responde a la necesidad de partici-

pación y solidaridad ciudadana en el medio comunitario. Consiste en el desarrollo


de actuaciones dirigidas a fomentar y apoyar las manifestaciones de solidaridad
de la comunidad, e impulsar y promover su participación y asociacionismo. Las
actividades que realiza son las siguientes:

a) Colaboración en la puesta en marcha de los Consejos de Servicios Sociales y


apoyo a los que ya están en funclonamiento, así como a todos aquellos órga-
nos de participación social que existan en la comunidad.

b) Promoción, fomento y apoyo a los grupos de autoayuda y convivencia.


c) Formación, organización y coordinación del voluntariado.

d) Sensibilización de la población sobre las necesidades sociales y los problemas


comunitarios.

e) Coordinación de las actividades propias con las promovidas por la iniciativa social,

Estos servicios serán desarrollados mediante programas para el apoyo de orga-


nizaciones no gubernamentales, fundaciones, voluntariado social y movimiento
vecinal, así como el fomento del asociacionismo de mayores, personas con minus-
valías, mujeres, inmigrantes, jóvenes, minorías étnicas, problemas relacionados
con drogodependencias o el bienestar de la infancia.

Prestaciones Complementarias: los Servicios Sociales Comunitarios llevan a


cabo las siguientes prestaciones económicas complementarias a las técnicas o de
servicios, de carácter urgente o coyuntural:

a) Ayudas de emergencia social, destinadas a paliar contingencias extraordinarias


que debido a su urgente o grave necesidad deben ser atendidas con rapidez.

b) Ayudas económicas familiares, que son prestaciones temporales de carácter


preventivo destinadas a la atención de las necesidades básicas de menores a
cargo de familias, cuando estas carecen de los recursos económicos suficien-
tes. Tienen como objetivo la prevención o la desinstitucionalización de meno-
res y conllevan un apoyo psicosocial complementario.

c) Otras que la dinámica social exija.


Para hacer operativos los objetivos y funciones señalados anteriormente los diferen-
tes sistemas públicos de Servicios Sociales han establecido una serie de equipamientos
y modelos organizativos. Hay que señalar no hay un desarrollo homogéneo en todo el
territorio español respecto a este último punto, aunque sí bastante unidad en cuanto a
los programas y una parte importante de los equipamientos puesto que, a excepción del
País Vasco y Navarra, todas las regiones tienen suscrito el Plan Concertado e implícita-
mente un grado de unificación.

“Se entiende por equipamiento de servicios sociales una estructura integrada de re-
cursos humanos, técnicos, financieros y materiales, a través de los cuales se llevan a efec-
to una serie de atenciones y medidas para hacer efectivas las actuaciones del Sistema”
(Gustavo García (1988). Es conveniente abandonar el concepto generalmente extendido
que entiende por equipamiento únicamente la estructura física dotada de una serie de
recursos materiales. El equipamiento está compuesto, además, por el equipo profesio-
nal, los programas y las prestaciones necesarias para llevar a cabo los objetivos de este
sistema.

En el nivel de intervención primario el equipamiento básico es el Centro de Servicios


Sociales cuyas características pueden variar en función de factores como la dispersión
geográfica, la cantidad de población a atender, los recursos sociales existentes; también
de “otros factores menos objetivos como pueden ser el grado de reconocimiento y valo-
ración social de los Servicios Sociales por las personas con responsabilidad institucional y
también las posibilidades financieras de cada Ayuntamiento” (Setién y Arriola, 1997:338).

El Plan Concertado señala además otros centros complementarios como Centros de


Acogida y Albergues, pero se da la tendencia generalizada a considerados como equipa-
mientos de los especializados.

En cuanto al equipo profesional de los Centros de Servicios Sociales Comunitarios


debemos remitirnos de nuevo a la diversidad de realidades sobre las que se trabaja. 5u
composición y número es variable pero la presencia del Trabajador Social es una constan-
te al ser considerado una “pieza clave” dentro de este nivel,

Entre los profesionales que componen el resto del equipo figuran educadores, psicó-
logos, trabajadores familiares, monitores, animadores socioculturales, administrativos y
personal servicios.

En cuanto a la estructura organizativa, bajo la influencia de factores como el tamaño


o la dispersión municipal, la capacidad financiera y técnica o las situaciones de necesidad
a cubrir, se podrán diseñar fórmulas organizativas diferentes sintetizadas por algunos au-
tores en tres modelos: Centralizados, Descentralizados y Mancomunados.

Los Centros de Servicios Sociales comprenden demarcaciones territoriales determi-


nadas o Zonas de Trabajo Social y en función del modelo de que se trate estas podrán
tener a su vez unidades inferiores (Unidad de Trabajo Social-UTS).

EL modelo seguido para los Servicios Sociales Comunitarios de los municipios menores
de 20.000 habitantes se vertebra en torno a las Diputaciones Provinciales. El territorio pro-
vincial es dividido en Zonas de Trabajo Social y estas a su vez en Unidades de Trabajo Social,
108 |
!

Recuerda que...

La Atención Social Primaria es la estructura disponible para el acceso


de los ciudadanos al sistema de Servicios Sociales y sus prestaciones.
Se caracteriza por ser polivalente, ya que recibe distintas demandas de
atención sociales y proporciona diversas respuestas, así como por tener
un carácter comunitario, ya que ofrece respuesta a las necesidades den-
tro del entorno del individuo.

2,4.2, Servicios Sociales Especializados

Los Servicios Sociales Especializados constituyen el segundo nivel de la estructura


organizativa del Sistema Público de Servicios Sociales.

Son considerados como un nivel de intervención de segundo orden precisamente


en virtud de la complejidad y el grado de especialización técnica que requieren. No obs-
tante, hay una acusada tendencia a identificar los Servicios Sociales Especializados en
función de la atención por sectores de población, en lugar de prevalecer el criterio de
especialización técnica de las prestaciones, Si bien es verdad que esta situación es propi-
ciada y reforzada porque muchos de los textos legales e instrumentos de planificación no
llegan a definir qué son los Servicios Sociales Especializados ocupándose preferentemen-
te de ofrecer un listado de colectivos o estados de necesidad específicos hacia quienes
van orientados,

Los Servicios Sociales Especializados son "servicios dirigidos a personas y colectivos


con problemáticas definidas, que por precisar de un tratamiento técnicamente complejo
o de una prestación específica, no pueden resolverse desde los servicios sociales de aten-
ción primaria” (Setién y Arriola (1997: 341).

Los objetivos de los Servicios Sociales especializados son:

- Estudiar y diagnosticar estados y situaciones personales y sociales con objeto de


plantear los programas y medidas necesarios para su resolución,

- Acercar los recursos sociales en sentido amplio a los sectores a que se dirigen es-
tos servicios, propiciando la atención de sus necesidades, el tratamiento de su pro-
blemática, su rehabilitación personal, así como su reinserción social.

- Investigar las circunstancias y problemas relacionados con el objeto de actuación


de los Servicios Sociales Especializados,

- Realizar el seguimiento y la evaluación de los programas y actuaciones que


desarrollan.

- Coordinar y apoyar las actuaciones realizadas desde este nivel de intervención con
otros servicios especializados, servicios comunitarios y otros sistemas de protección.
Prestaciones y Servicios

Información, valoración y diagnóstico: consiste en la información especializada so-


bre los recursos y prestaciones destinados a este fin, así como la intervención con
el programa adecuado. Estos servicios serán prestados por los Centros Básicos de
atención a personas con minusvalías; Servicios de Adopción, Acogimiento y Tutela
de menores; Servicios de Prestación Social en Juzgados y aquellos otros que con
este carácter se realicen desde los centros de Servicios Sociales Especializados.

Terapia y Rehabilitación Psicosocial: consiste en el tratamiento necesario según la


problemática concreta. Esta prestación exige un importante nivel de coordinación
entre los distintos sistemas de protección. Esta prestación será realizada por los
centros ocupacionales de atención a personas con minusvalías; centros y comuni-
dades terapéuticas de atención a personas drogodependientes; centros de refor-
ma de menores; centros especializados de atención a mujeres, etc.

Alojamiento alternativo al familiar: debe facilitar un alojamiento alternativo al fa-


miliar, que garantice un ambiente afectivo adecuado y la atención de las necesida-
des básicas a aquellas personas que lo precisen, de forma temporal o permanente,
por las circunstancias que en ellas concurran. Esta función será realizada por los
Centros de Día para personas gravemente afectadas; centros de acogida; residen-
cias de asistidos; viviendas tuteladas; centros de protección de menores; etc.

Prestaciones económicas de carácter periódico y no periódico: consiste en garan-


tizar una prestación económica a las personas que lo requieran, contribuyendo a
resolver sus necesidades básicas y facilitando su autonomía personal e integración
social. Esta función será realizada por los Programas de Pensiones no Contributivas
y aquellos otros que se deriven de una situación específica (minusvalías, etc.).

En cuanto a los equipamientos que utilizan los Servicios Sociales especializados, po-
demos encontrar gran diversidad, aunque no hay una delimitación unánime sobre al-

gunos

de ellos y suele primar el criterio de la sectorialización, englobándose dentro de

este apartado todos los equipamientos que no son polivalentes, Así, podemos encontrar

como |l
nores;

os más utilizados: centros de día para adultos, albergues; centros de día para me-
residencias; centros de relación social; centros ocupacionales; viviendas tuteladas;

hogares protegidos; centros de acogida; centros de inserción social.

Sabías que...

En el conjunto de las comunidades y ciudades autónomas que confor-


man el Plan Concertado en 2015 se han reflejado 3.838 Unidades de
Trabajo Social. Alrededor de la mitad de las comunidades autónomas
tienen una ratio de UTS/Habitante que oscila entre 5.000 y 11.000 ha-
bitantes por UTS manteniéndose una ratio promedio de 10.844,68 ha-
bitantes/UTS. Superando los 25.000 habitantes por UTS está la Comuni-
dad Autónoma de Madrid (62.061 habitantes/UTS).

109
110

En cuanto a la estructura organizativa del nivel secundario encontramos mayor va-


riabilidad aún que en el primario, Los equipamientos especializados suelen implantarse
en función de las necesidades de cada zona y por tanto no hay un estándar cuantitativo
para todos los casos.

SERVICIOS SOCIALES ESPECIALIZADOS

Definición

Servicios de información, orientación, asesoramiento y diagnóstico dirigido a los siguientes grupos


de población que, por sus singulares características o su situación de vulnerabilidad, son susceptibles
de una atención diferenciada:

- Personas con discapacidad (física u orgánica, sensorial, intelectual, o por enfermedad mental)
- Personas mayores

- Personas en situación de dependencia

- Víctimas de violencia de género

- Víctimas de violencia doméstica

- Personas sin hogar

- Menores en situación de riesgo o desprotección


- Mujeres en situación o riesgo de exclusión social
- Jóvenes en situación o riesgo de exclusión social
- Personas inmigrantes

- Minorías étnicas

- Personas con adicciones

Población destinataria

Toda la población susceptible de atención por los servicios sociales que pertenezcan a los grupos de
población indicados en el apartado anterior,

Profesionales del Sistema de Servicios Sociales y de otros sistemas de protección social.

Forma de acceso a la prestación


Directo o derivado

2.5. Niveles de actuación y áreas de competencia

Como hemos señalado, los servicios sociales constituyen el ámbito institucional en


el que se gestiona el problema de la pobreza y la exclusión social, pues su nivel de
atención primaria constituye la puerta de acceso al resto de los dispositivos de natura-
leza asistencial. A los servicios sociales en este primer nivel les corresponde la tarea de
detección, acogida, recogida de demandas y evaluación social de cada persona/familia
en riesgo de vulnerabilidad social, además de la función fundamental de acompaña-
miento y la inserción social de las personas en estas situaciones, Además, los servicios
especializados dan respuestas a situaciones concretas en diversos ámbitos (centros de
menores, casas refugio de mujeres víctimas de violencia de género, centros de acogida
de refugiados, etc.).
La configuración actual del sector de servicios sociales procede de la confluencia de
los distintos niveles competenciales, así como de la manera en que se ha desarrollado la
vertiente asistencial de la protección social en España.

En nuestro país, los servicios sociales se han desarrollado de forma heterogénea y


desigual; por un lado, las comunidades autónomas asumieron la competencia en servi-
cios sociales a través de sus Estatutos de Autonomía, en virtud del artículo 149 CE que re-
coge la posibilidad de que estas asuman las competencias en materia de asistencia social,
y por otro, las entidades locales, en aplicación de las competencias que les otorgaba la
Ley 7/1985, reguladora de las Bases de régimen local, desarrollaron su propio cuadro de
servicios sociales en función de las necesidades detectadas en su población.

De esta forma, los servicios sociales se han estructurado en dos niveles: el nivel local
o de atención primaria, que se configura como el primer contacto de la población con
el sistema, basado en el principio de proximidad para garantizar la rapidez en la detec-
ción de problemas, y un segundo nivel, de ámbito autonómico, de atención especializada
para colectivos específicos.

Este sistema ha venido desarrollándose a través de la aprobación de las distintas leyes


de servicios sociales que, si bien mantienen semejanzas importantes y se estructuraron
en un momento inicial siguiendo un patrón similar, su evolución y reforma, a través de
unas segundas e incluso terceras leyes de servicios sociales, ha derivado en una dispari-
dad de sistemas en cada una de las comunidades autónomas.

De las leyes de servicios sociales autonómicas vigentes, solo dos [Link] den-
tro de las llamadas leyes de servicios sociales de primera generación, las de Andalucía y
Canarias, comunidades autónomas que en la actualidad se encuentran en proceso de
aprobación de una nueva ley.

Normativa autonómica vigente de Servicios Sociales

CCAA Normativa vigente

COMUNIDAD VALENCIANA | — Ley 3/2019, de 18 de febrero, de Servicios Sociales

111
1121

Este sistema se ha ido complementando con otras normas autonómicas que abordan
aspectos específicos en función de determinados colectivos (infancia, familia, discapaci-
dad...) o ámbitos (rentas mínimas, vivienda...). A su vez, las comunidades autónomas y
los entes locales, siguiendo la senda marcada por el Plan Nacional de Acción para la Inclu-
sión Social (PNAIN), han desarrollado sus propios planes de inclusión social adecuando
el tratamiento y contenido a las características de su ámbito territorial de actuación y en
función de los problemas a los que se enfrenta su población,

De esta manera, multitud de leyes generales y sectoriales de ámbito estatal han in-
cidido en la regulación autonómica de los servicios sociales. Este impacto puede verse
en el ámbito de la dependencia (Ley 39/2006 de Promoción de la autonomía personal
y atención a las personas en situación de dependencia (LAPAD), en la protección a la
infancia (Ley Orgánica 1/1996 de Protección jurídica del menor o Ley 54/2007 de Adop-
ción internacional), la discapacidad (Real Decreto legislativo 1/2013, texto refundido de
la Ley general de los Derechos de las personas con discapacidad y su inclusión social) o
la violencia de género (Ley Orgánica 1/2004 de Medidas de protección integral contra la
violencia de género). Tampoco se debe olvidar la importancia de las pensiones no con-
tributivas que, si bien son competencia estatal por encontrarse dentro del sistema de la
Seguridad Social, son gestionadas por las comunidades autónomas y deben coordinarse
con las distintas prestaciones económicas que estas han desarrollado en el ámbito del
sistema de garantía de rentas.

Dentro de estas, es importante destacar la Ley de Promoción de la Autonomía Perso-


nal y Atención a las personas en situación de dependencia (LAPAD) que inició un proce-
so modernizador en el ámbito de la protección social al reconocer a los ciudadanos en
situación de dependencia un derecho subjetivo y universal. Este modelo de orientación
universalista y garantista de derechos ha iniciado un proceso de reconocimiento y ga-
rantía del derecho a los servicios sociales que se ha incorporado en las recientes leyes
autonómicas de servicios sociales.

El objetivo de este nuevo conjunto de normas persigue el reconocimiento de un de-


recho subjetivo de acceso a los servicios sociales, si bien en algunas de ellas este derecho
solo se configura como exigible para algunos servicios y prestaciones esenciales o garan-
tizadas, estableciéndose el resto de prestaciones como no garantizadas o de acceso con-
dicional, como sucede en las leyes de servicios sociales de Castilla-La Mancha o Galicia.
Sin embargo, los servicios y prestaciones concretas, así como sus requisitos de acceso,
quedan pendientes de desarrollo, en mayor o menor medida, a través de la regulación
reglamentaria del catálogo o cartera de prestaciones. Dentro de las novedades introdu-
cidas, también cabe destacar la ampliación de los derechos y deberes de los usuarios, la
obligatoriedad de una prestación de servicios basada en sistemas de calidad, el desarro-
llo de la regulación de la prestación de estos por la iniciativa privada y la necesidad de
garantizar la sostenibilidad del sistema, que incorpora derechos exigibles, a través de una
ordenación más exhaustiva de los mecanismos de financiación.

El panorama en esta materia, así como el impacto que la crisis económica haya podi-
do tener en las previsiones establecidas por estas nuevas leyes, caracterizan el desarrollo
desigual y la dispersión de regulaciones, que en muchos casos han visto limitadas sus
previsiones por legislaciones posteriores.

me
1987

Instituto Nacional Acción social y Competencia de Plan Concertado

de Servicios servicios sociales | los ayuntamientos de Prestaciones


Socailes (IMSERSO) competencia a prestar servicios | Básicas de Servicios

exclusiva de las sociales Sociales


comunidades
autónomas

El Plan Concertado de Prestaciones Básicas de Servicios Sociales supuso alcanzar la


garantía de unos mínimos en todo el territorio del Estado, en el ámbito de los servicios
sociales municipales. Este instrumento de cooperación entre los tres niveles territoriales
persigue asegurar la financiación y asistencia técnica de estos servicios, garantizando el
acceso a todos los ciudadanos a unas prestaciones básicas (información y orientación;
apoyo a la unidad convivencial y ayuda a domicilio; alojamiento alternativo y actuaciones
específicas de prevención e inserción).

Además, la necesidad de introducir cierta coherencia y consenso en materia de ser-


vicios sociales impulsó la elaboración del Catálogo de Referencia de Servicios Sociales
aprobado por Acuerdo del Consejo Territorial de Servicios Sociales y del sistema para la
autonomía y atención a la dependencia. Este catálogo parte del concepto de “sistema
público de servicios sociales” como un conjunto de servicios y prestaciones que, inser-
tándose con otros elementos de protección social, tiene como finalidad la promoción
y el desarrollo pleno de todas las personas, la obtención de un mayor bienestar social y
una mejor calidad de vida, y la prevención y eliminación de las causas que conducen a la
exclusión social.

Este Catálogo recoge las prestaciones de referencia a las que podría acceder una per-
sona en el territorio estatal, con independencia de la entidad y forma de provisión y del
sistema de protección social al que pertenezca. Sin embargo, más allá del avance que su-
pone la definición de ese conjunto de servicios y prestaciones, el catálogo debería servir
para impulsar el seguimiento de los derechos que recoge y las actuaciones abordadas en
este terreno por las comunidades autónomas.
113
114 |

ESTRUCTURA DEL CATÁLOGO DE REFERENCIA DE SERVICIOS SOCIALES

Prestaciones de Servicios

Actuaciones quereallzan los equipos técnicos orientadas a atender las necesidades sociales y
favorecerla inser-
ción social de los ciudadanos y ciudadanas, familias y grupos de población. Estas prestaciones que se
pueden
desarrollar desde equipamiento, programas, servicios, unidades administrativas y equipos
multiprofesionales,
entre otros, se agrupan en 7 ejes temáticos que responden a su vez a diversas situaciones de necesidad
social:

- Información, orientación, asesoramiento, diagnóstico y valoración.


- Autonomía personal, atención en el domicilio y respiro familiar.

- Intervención y apoyo familiar.

- Intervención y protección a menores.

- Atención residencial.

- Prevención e inclusión social.

- Protección jurídica,

Prestaciones Económicas:

Aportaciones económicas, de carácter periódico o pago único, ofertadas para garantizar mínimos de
subsistencia o situaciones de emergencia sobrevenidas a los ciudadanos/as:

- Renta mínima de inserción.

- Ayuda para víctimas de violencia de género.

- Prestaciones económicas para personas en situación de dependencia.


- Otras prestaciones económicas.

Catálogo de referencia de Servicios Sociales. Ministerio de Sanidad,


Servicios Sociales e lgualdad, 2013.

En este contexto, se llevó a cabo la reforma del sistema competencial municipal a tra-
vés de la Ley 27/2013 de Racionalización y Sostenibilidad de la Administración (LRSAL),
que tiene como uno de sus principales objetivos evitar las duplicidades existentes en
materia de competencias municipales y garantizar su financiación.

Esta reordenación competencial afecta de forma directa a los servicios sociales mu-
nicipales. Con la entrada en vigor de esta reforma, los municipios dejan de ejercer como
competencia propia la “prestación de los servicios sociales y de promoción y reinserción
social”, limitándose esta a la “evaluación e información, de situaciones de necesidad so-
cial, y la atención inmediata a personas en situación o riesgo de exclusión social”, Con esta
articulación, en su redacción inicial, la LRSAL excluyó los servicios sociales del elenco de
materias dentro de las que, en todo caso, las leyes autonómicas deben atribuir compe-
tencias propias a los entes locales para garantizar la autonomía municipal.

En su disposición transitoria segunda (DT 2.2), estableció la obligación a las comunida-


des autónomas de asumir la titularidad de estas competencias con fecha de 31 de diciem-
bre de 2015, limitando las alternativas de las comunidades autónomas a la delegación de
esta competencia en los entes locales, en virtud del mecanismo establecido que exige que
vaya acompañada de la correspondiente financiación, siendo nula sin dotación presupues-
taria. En el caso de no asumir o delegar estos servicios en plazo, los entes locales seguirían
prestando estos servicios con cargo a la hacienda autonómica a través de retenciones en las
transferencias que les correspondieran en virtud de su régimen de financiación.
Así, la ley establecía la prohibición de que las comunidades autónomas atribuyeran
los servicios sociales como competencias propias a los entes locales, con la excepción de
aquellos aspectos de “evaluación e información, de situaciones de necesidad social, y la
atención inmediata a personas en situación o riesgo de exclusión social”, obligando a las
comunidades autónomas a asumir estas competencias, o en su caso establecer y finan-
ciar su delegación, con independencia de que estas ya hubieran otorgado esta compe-
tencia como propia a los entes locales.

Como respuesta a la entrada en vigor de la ley, algunas comunidades autónomas


aprobaron normas que vinieron a matizar las novedades introducidas por la LRSAL, con
especial atención al marco regulador de las competencias municipales en general y, más
concretamente, el sistema de servicios sociales municipales en previsión de la aplicación
de la disposición transitoria mencionada. Asimismo, y en lo que se refiere a la oposición
por parte de estas y los entes locales, es necesario hacer referencia a los once recursos
admitidos a trámite por el Tribunal Constitucional contra esta reforma, de los que ya se
conocen dos pronunciamientos (Sentencia del Tribunal Constitucional, de 3 de marzo de
2016, que resuelve el Recurso de inconstitucionalidad de la Asamblea de Extremadura y
Sentencia del Tribunal Constitucional, de 9 de junio de 2016, que resuelve el recurso de
inconstitucionalidad del Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía).

Además, el Alto Tribunal entiende que la disposición transitoria 2.2 es inconstitucio-


nal y nula, por entrar a regular competencias exclusivas de las comunidades autóno-
mas, ya que en materias de su competencia solo las comunidades autónomas pueden
atribuir competencias o prohibir que el nivel local las desarrolle. El listado de materias
en las que los municipios deben tener competencia propia opera como una exigencia
de mínimos, pudiendo este ampliarse por ley por las comunidades autónomas en las
materias de su competencia. Las CC. AA,, siendo competentes para regular los servicios
sociales son competentes para decidir sobre su descentralización o centralización y, en
este segundo caso, para ordenar el correspondiente proceso de asunción competencial
y traspaso de recursos. De esta forma se ha eliminado la obligación de la transferencia
de la competencia en materia de servicios sociales de las entidades locales a las CC. AA,,
permaneciendo esta competencia en los municipios en virtud del título competencial
otorgado por el poder autonómico, si bien esta ya no se encuentra recogida dentro
de las competencias propias mínimas que en todo caso se deben desempeñar a nivel
municipal.

Los entes locales han venido desarrollando su actuación en el ámbito de los servi-
cios sociales en desarrollo de las disposiciones de la Ley de Bases de régimen local que
establecía la competencia de los municipios en la prestación de los servicios sociales y
de promoción y reinserción social, obligatoria para los ayuntamientos de más de 20.000
habitantes, y la competencia de las diputaciones en la coordinación de estos servicios
municipales, la asistencia y la cooperación jurídica, económica y técnica a los municipios,
y la prestación de estos servicios en el ámbito supramunicipal o supracomarcal,

Igualmente, la competencia local en esta materia se ha visto determinada por la evo-


lución de las distintas leyes de servicios sociales autonómicas que han recogido y desa-
rrollado estas competencias locales de forma desigual.

115
116
|

De esta forma, estos servicios municipales se configuran como un elemento clave del
sistema de servicios sociales, detectando y atendiendo las necesidades de su población,
bajo un enfoque comunitario, a través de actuaciones de carácter preventivo y de aten-
ción a las personas con mayores dificultades de inclusión y participación social, en base a
los principios de proximidad y accesibilidad. Sin embargo, en la práctica, su desarrollo ha
sido más bien de carácter reactivo a los problemas de los ciudadanos lo cual, si bien ha
supuesto uno de los éxitos de la provisión local de servicios sociales, al confluir con una
falta de delimitación clara de las competencias, la dispersión geográfica, los problemas
de financiación y la heterogeneidad de tamaño de estos entes han desembocado en un
desarrollo desigual del sistema de prestaciones en el conjunto del territorio estatal. Aun-
que parte del éxito del sistema se basa en la atención primaria a nivel local, aprovechando
la cercanía y proximidad al ciudadano, una efectiva cooperación entre Administraciones
es determinante para lograr la eficiencia en el desarrollo del sistema de servicios sociales,
es evidente que esta compleja organización competencial apunta a problemas de des-
coordinación territorial, duplicidad de servicios o prestaciones, lagunas, solapamientos y
problemas de financiación.

El último informe de ejecución del Plan Concertado de Prestaciones Básicas de Servi-


cios Sociales en Corporaciones Locales (2018-2019) arroja algunos datos de Interés sobre
las actuaciones abordadas en el ámbito municipal bajo la cobertura de este instrumento
de financiación, cuya cobertura poblacional alcanza el 94,49 % en las comunidades y ciu-
dades autónomas concertantes (todas a excepción de País Vasco y Navarra),

Los Convenios firmados por el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social con
las Comunidades y Ciudades Autónomas tienen, como ya se conoce, el objetivo principal
de articular la cooperación entre las dos administraciones para el desarrollo de cuatro
prestaciones básicas de servicios sociales e, igualmente, la financiación de cualquiera de
los siguientes tipos de centros:

- Centros de Servicios Sociales.


- Centros de Acogida.
- Albergues.

A partir del ya citado acuerdo de flexibilización de las Prestaciones Básicas de la Comi-


sión de Seguimiento de fecha 30 de mayo de 1994, a estos equipamientos se añaden, con
carácter complementario a los Centros de Servicios Sociales, los siguientes:

Oficinas o Servicios de Información.

- Comedores Sociales,

- Centros de Estancia Diurna.


- Minirresidencias.
- Pisos Tutelados.

Como datos significativos, en 2018, hay que señalar que, dentro del ámbito geográ-
fico del Plan, un 94,49 % de la población recibe cobertura por parte de los Centros de
Servicios Sociales, suponiendo estos, a su vez, un 98,8 % del total de los equipamientos
y habiendo atendido a casi cinco millones y medio de usuarios. Los 12 trabajadores que
pertenecían a estos centros se situaron por encima de las setenta y tres mil personas, de
los que el 20 % estaban integrados en sus plantillas.

Recuerda que...

El objetivo fundamental del Plan Concertado es el desarrollo de cuatro


prestaciones consideradas básicas en el campo de los Servicios Sociales.
Las prestaciones a las que se hace referencia son:

- Información y Orientación.

Apoyo a la Unidad Convivencial y Ayuda a Domicilio.

Alojamiento Alternativo.

- Actuaciones Específicas de Prevención e Inserción.

Los proyectos acogidos al Plan Concertado en 2018 han contado, en su conjunto, con
un crédito que asciende a [Link],54 euros.

El número de usuarios totales atendidos bajo la cobertura de este Plan ha ascendido


en este ejercicio a 5.487.892 usuarios, de los que el 99,89 % corresponden a Centros de
Servicios Sociales, siendo muy reducido el porcentaje de usuarios de Albergues 0,1 % y
prácticamente residual el número de usuarios de Centros de Acogida, que se sitúan en el
0,01 9%. Los Centros de Servicios Sociales han atendido a 5.481.759 usuarios distintos, lo
que arroja un porcentaje de un 13,26 % con respecto a la población de referencia. Estos
usuarios se benefician de una o varias prestaciones básicas. Respecto a las prestaciones
básicas, destacar:

- La importancia del gasto destinado a Ayuda a Domicilio (74,48 %) en la partida


global de las prestaciones dispensadas en los Centros de Servicios Sociales.

- La incidencia de determinados sectores de población como usuarios de los servi-


cios sociales:

1. De las personas mayores, demandantes de Información y Orientación (un


22,50 % de los usuarios de esta prestación), de Alojamiento Alternativo (un
37,39 % de los usuarios) y de Actividades Preventivas y de Inserción (un 16,96
%), alcanzando un porcentaje del 34,81 % en los usuarios de la prestación de
Apoyo a la Unidad Convivencial y del 71,99 % en Ayuda a Domicilio.

2. De la familia, susceptible de una intervención integral por parte de los Servi-


cios Sociales de Atención Primaria, ya que este colectivo en la prestación de
Información y Orientación alcanza el 37,60 % de los usuarios, en Apoyo a la
Unidad Convivencial supone el 31,23 % de los usuarios y en la prestación pre-
vención e inserción tiene una cuota del 30,39 %.

117
118

En los usuarios de la prestación de Ayuda a Domicilio, este sector de población se


sitúa en un 9,78 % y en la de Alojamiento Alternativo supone un 20% de los usuarios.

3. Otros colectivos destacan como demandantes de alguna de las prestaciones


básicas. Así, Infancia en Prevención e Inserción con un 16,16 % o Apoyo a la
Unidad Convivencial con el 10,57 %, Personas sin hogar en Alojamiento Alter-
nativo que suponen el 19,48 %, junto a las Personas con discapacidad con un
5,51 % en esa misma prestación.

Aunque todas estas acciones conducen de una manera u otra a la prevención de si-
tuaciones de pobreza y/o exclusión social, merece la pena detenerse en las actividades
específicas de prevención e inserción social dirigidas a prevenir la marginación y sus cau-
sas mediante una serie de acciones instrumentales de tipología diversa dirigidas tanto a
individuos como a grupos específicos y a la comunidad a la que pertenecen, movilizando
los recursos y estrategias necesarias para la adquisición y desarrollo de habilidades psico-
sociales que permitan la utilización de los medios normalizados.

El Plan Concertado contempla la concesión de ayudas económicas en situación de


emergencia social a personas que carecen de recursos para afrontar necesidades de dis-
tinta índole. Estas ayudas pueden concederse desde distintos programas de los centros,
por lo que no deben atribuirse a una prestación determinada,

La colaboración del tercer sector en el ámbito de los servicios sociales ha sido una
constante desde la aparición de estos últimos en el sistema de protección social español,
mucho más tardía que la de muchas organizaciones de carácter no lucrativo que tradicio-
nalmente venían actuando en este ámbito. La aparición de nuevos riesgos sociales y de
situaciones de emergencia ha aumentado las actuaciones del. sector en el ámbito de la
lucha contra la pobreza y la exclusión social y han supuesto la consolidación de las orga-
nizaciones del tercer sector de acción social como agentes colaboradores de las Adminis-
traciones públicas en este ámbito. Esta colaboración se puede observar, por ejemplo, en
algunos de los programas de interés general subvencionados con cargo a la asignación
tributaria del impuesto sobre la renta de las personas físicas, así como con cargo a otros
programas y subvenciones destinados a organizaciones del tercer sector de acción social.

En concreto, en las convocatorias de subvenciones, por parte de Servicios Sociales, a en-


tidades que se dedican a fomentar la solidaridad social se establecieron como prioritarios los
programas de urgencia dirigidos a las necesidades básicas de las personas en situación de
pobreza, aquellos orientados hacia la prevención y la lucha contra la pobreza y la exclusión
social y los dirigidos a infancia y familia. Dentro de estos programas destacan la financiación
de comedores sociales y bancos de alimentos, de programas de atención a las situaciones de
urgencia residencial, y las ayudas para situaciones de urgencia social de menores.

Asimismo, cabe mencionar las actuaciones de este sector en la lucha contra la exclu-
sión social a través de la gestión de bolsas de empleo y la intermediación para colectivos
en desventaja o socialmente estigmatizados, así como los programas de inserción socio-
laboral dirigidos a personas con especiales dificultades de integración e inserción y finan-
ciados con cargo a Programas Operativos de Lucha contra la Discriminación del Fondo
Social Europeo o la gestión del programa operativo de ayuda alimentaria del Fondo de
ayuda europea para las personas más desfavorecidas (2014-2020), por citar solamente
algunos ejemplos.

En materia de inmigración y asilo cabe reseñar los programas llevados a cabo por
ONG como la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) o Cruz Roja Española
con cargo a las Subvenciones del Programa de Protección Internacional para la acogida
e integración de las personas solicitantes y beneficiarias de protección internacional, la
asistencia sociosanitaria en los Centros de Estancia Temporal de Inmigrantes en España,
así como la atención a inmigrantes en situación de vulnerabilidad. Durante los últimos
años de crisis los servicios sociales han estado especialmente sometidos a la doble pre-
sión derivada del crecimiento de la demanda, por el aumento de situaciones de vulne-
rabilidad social como consecuencia de la crisis, junto con una importante restricción de
recursos derivada de la aplicación de las medidas de consolidación fiscal. La insuficiencia
de los dispositivos de los servicios sociales para dar respuesta al crecimiento de las situa-
ciones de vulnerabilidad económica y social ha provocado en los últimos años un des-
plazamiento de la demanda hacia entidades sin ánimo de lucro en el ámbito del tercer
sector de acción social.

En 2015 se aprobó la Ley 43/2015, de 9 de octubre, del Tercer sector de acción social,
donde por primera vez, regula la definición, el marco de actuación y las medidas de fo-
mento del denominado tercer sector de acción.

Prácticamente de manera simultánea en el tiempo se tramitó y aprobó Ley 45/2015,


de 14 de octubre, de Voluntariado, primera norma de carácter estatal que regula el volun-
tariado. La aprobación de ambas normas formaba parte de los compromisos contenidos
en el Plan Nacional de Acción para la Inclusión Social (PNAIN) 2013-2016, con el objetivo
de fomentar la movilización y la participación de la sociedad civil.

La Ley del Tercer sector de acción social estableció los principios rectores de la ac-
tuación de las entidades que integran este sector, regulando su ámbito de actuación, la
participación institucional y estableciendo una serie de medidas para su fomento. Por su
parte, la nueva Ley de Voluntariado define los principios comunes al voluntariado orga-
nizado, establece los derechos y deberes inherentes a esta figura y amplía el concepto de
persona voluntaria más allá de lo puramente asistencial, dando cabida a otros ámbitos de
la participación ciudadana complemento de la actividad pública, como la educación o el
deporte. Buena parte del día a día de las actuaciones del tercer sector de acción social, in-

119
120

cluyendo aquellas que se desarrollan en colaboración con los servicios sociales, se llevan
a cabo mediante la participación solidaria de los ciudadanos a través del voluntariado, lo
que da idea de la importancia del nuevo marco regulador de esta figura.

Estas entidades centran su actuación mayoritariamente en los campos de acción so-


cial, atención sociosanitaria e integración e inserción, sí bien en los últimos años, y con
motivo del cambio en la realidad social, los dos primeros han visto disminuida su impor-
tancia relativa, aumentando de forma significativa la intervención de estas entidades en
integración e inserción y en vivienda.

Dentro de estos ámbitos de actuación, las entidades del tercer sector concentran más
de la mitad de sus acciones en la intervención directa, especialmente en educación y
formación, asistencia psicosocial e inserción laboral, En lo que se refiere a las personas
beneficiarias, el sector dirige sus actividades de forma mayoritaria al apoyo a las familias,
las personas con discapacidad y la población en general. También centran las prioridades
las acciones para juventud e infancia.

Esta importancia de la intervención directa puede cuantificarse a través del número


de atenciones directas que realizaron las entidades del tercer sector.

Como puso de relieve el Consejo Económico y Social de España en su Dictamen


2/2015 y en sucesivas Memorias, la crisis económica ha propiciado el impulso de la soli-
daridad general y un cambio en las formas de provisión de las necesidades sociales, de
modo que el aumento de las situaciones carenciales entre la población unido a la insufi-
ciencia de los dispositivos públicos han derivado en un incremento de las demandas de
atención social dirigidas a las entidades que conforman el tercer sector de acción social.
No obstante, la colaboración complementaria del tercer sector de acción social no puede
diluir la responsabilidad en este ámbito de las Administraciones públicas, ni derivar la
defensa de los intereses sociales en una promoción o cooperación exclusiva con las enti-
dades sin ánimo de lucro,

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