Contencioso Tributario en Venezuela: Claves
Contencioso Tributario en Venezuela: Claves
El Contencioso Tributario
Gabriel Ruan Santos
· Miembro de la Asociación Venezolana de Derecho Tributario
Profesor de Derecho Administrativo,
Universidad Central de Venezuela
SUMARIO
1. La versión original de este trabajo fue la de la conferencia dictada por el autor sobre el
tema, en el curso sobre El Sistema Contencioso-Administrativo en Venezuela, patrocinado
por la Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas de la UCV y la Asociación de Jueces del
Distrito Federal y Estado Miranda, efectuado durante el mes de noviembre de 1984.
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2. Ver Diritto Tributario, por Albert Hensel.. Traducción del aleman al italiano del Prof. Dino
Jarach. Milano 1956.
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111. ORGANOS
Tanto los proyectistas del Modelo de Código como los del proyecto del Código
Orgánico Tributario postulan como principios definidores del contencioso tributario
los de "tutela jurisdiccional" y de "igualdad de las partes" en la discusión de la
controversia '.
Exigen los especialistas aludidos que la conducción y decisión de las controversias
derivadas de la determinación y recaudación de los tributos debe estar en manos de
órganos independientes e imparciales, aunque formalmente estén incluidos en la es-
tructura del Poder Ejecutivo. En ello reside, precisamente, la garantía jurisdiccional.
Es ilustrativo indicar aquí la existencia en el derecho comparado tributario de una
"tendencia administrativista" y de una "tendencia judicialista", en la configuración
de los órganos del contencioso tributario. En muchos países, esta jurisdicción es
asignada a órganos constitucionalmente pertenecientes al Poder Ejecutivo (como ha
sucedido con el contencioso administrativo en Francia y en Italia) aunque se dé
a ias partes la posibilidad de recurrir en último grado ante los órganos supremos del
Poder Judicial encargados del control de juridicidad de los actos del Poder Público.
Estos "tribunales administrativos", además de formar parte de la Administración, están
integrados por jueces abogados y por jueces profesionales de la contaduría pública,
designados todos por los órganos superiores del Poder Ejecutivo. En otros países los
órganos del contencioso tributario pertenecen al Poder Judicial y su integración se
rige por los mismos requisitos y procedimientos aplicables a los demás tribunales. Sin
embargo, en todos los casos, se trata de verdaderos tribunales (llámense "'administra-
tivos" o "judiciales"), que actúan con absoluta independencia funcional de la Admi-
3. Ver Exposición de Motivos del Modelo de Código Tributario, preparado para el Programa
Conjunto de Tributación OEA-BID. Reforma Tributaria para América Latina III. Modelo de
Código Tributario. Unión Panamericana, segunda edición, 1968, pág. 88 y 90. Exposición
de Motivos del Proyecto de Código Tributario de Venezuela. Edición especial, Caracas 1977,
pág. 4.
ESTUDIOS 19
nistración Tributaria y que por ello merecen ser calificados como órganos jurisdic-
cionales•.
En cuanto al principio de "igualdad de las partes" en el debate, él es inherente
a la naturaleza de todo proceso jurisdiccional a ser resuelto por ante un órgano in-
dependiente e imparcial que merezca ser llamado tribunal. Por ello, exigen los espe-
cialistas que tal garantía debe ser asegurada legalmente en la conformación de la
misma función de los órganos del contencioso tributario.
Por lo que respecta a Venezuela, contamos con la existencia de los tribunales
contencioso tributarios creados por el Código Orgánico, que inscriben definitivamente
a nuestro país dentro de la llamada "tendencia judicialista", aunque deba ser recono-
cido que ello ya revestía los caracteres de una tradición en nuestro derecho.
A tenor de lo previsto en el artículo 206 de la Constitución de 1961, todos los
órganos de la jurisdicción contencioso administrativa pertenecen al Poder Judicial. No
podía entonces el legislador tributario dar una pertenencia distinta a los tribunales
del contencioso especial de los tributos.
En los artículos 213 y 214 del Código Orgánico Tributario se describen las
características de estos tribunales especiales.
En la primera de las disposiciones citadas se expresa que son competentes para
conocer en primera instancia de los procedimientos establecidos en ese Código los
Tribunales Superiores de lo Contencioso Tributario, los cuales los sustanciarán y de-
cidirán con arreglo a las normas de ese Código, inclusive los que en materia tributaria
se originen en reparos de la Contralotia General de la República (una demostración
más del carácter unificador del Código). Seguidamente, ese mismo artículo dispone
que la Corte Suprema de Justicia será tribunal de alzada de esos tribunales especiales,
con lo cual se siguió recomendación de los proyectistas del Código Modelo y se
acogió una tradición establecida en la materia del impuesto sobre la renta.
En el artículo 214 del Código Orgánico se expresa que dichos tribunales especiales
serán unipersonales y cada uno de ellos tendrá competencia en los procedimientos
relativos a todos los tributos regidos por el Código. En lo referente al carácter uni-
personal, el legislador nacional se apartó del criterio de los proyectistas del Código
Modelo OEA-BID, por cuanto estos proponían la constitución de tribunales colegiados.
Pienso que la opción escogida se adapta mejor a las funciones de tribunales de
primera instancia 15 •
Más adelante, el mismo artículo 214 dispone que todo lo relativo a la organización
y funcionamiento de los Tribunales Superiores de lo Contencioso Tributario se regirá
por las normas pertinentes de la Ley Orgánic·a del Poder Judicial y de la Ley de
Carrera Judicial.
Por lo demás, es conveniente advertir que la existencia de estos tribunales no
excluye la llamada "autotutela" o potestad revisora de la Administración Tributaria,
IV. ACCIONES
6. El Capítulo I del Título V del Modelo de Código Tributario es encabezado con el mote
''Acción Ordinaria''. Ver edición de la Unión Panamericana, pág. 123.
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En concordancia con lo anterior, el artículo 178 del COT establece que. la inter-
posición del recurso contencioso tributario suspende la ejecución del acto recurrido.
Efecto suspensivo este que corresponde también a la interposición del recurso jerár-
quico, a tenor de lo dispuesto en el artículo 162 ejusdem. Estas disposiciones intro-
ducen una notable excepción al principio general de derecho administrativo que priva
de efectos suspensivos a los recursos administrativos y judiciales, en aras de la
ejecutoriedad del acto administrativo.
Objeto
artículos 153 y 174 del COT). Los actos generales de la Administración Tributaria
y de la Contraloría General de la República sólo pueden ser impugnados judicial-
mente por ante la Corte Suprema de Justicia, en Corte Plena o en Sala Político
Administrativa, según los casos.
b) El recurso contencioso tributario puede ser intentado para impugnar no sola-
mente actos determinativos o liquidatorios de tributos y accesorios, o para impugnar
sanciones, sino también cualesquiera actos de los organismos mencionados que afecten
a los administrados, vale decir, cualesquiera actos administrativos en los cuales no
se liquiden tributos o se impongan sanciones, como sería, por ejemplo, la negativa
expresa de una declaración de la Administración. Con este objeto el legislador nacional
optó por la fórmula amplia que ofrecía el Código Modelo, frente a la alternativa
también prevista en ese Modelo de una fórmula restringida a los actos determinativos
de tributos y sancionadores 8 •
No obstante lo anterior, puede decirse que la finalidad primordial de este recurso
es la "determinación negativa" por parte del tribunal frente a la "determinación
positiva" de tributos y sanciones realizada por la Administración ("Accertarmento
negativo", según la expresión del jurista italiano A. D. Giannini) 9 • Se trata de lograr
una determinación del tribunal que establezca que no se debe lo que pretende la
Administración o que se debe menos, o también que no procede la sanción impuesta
o que procede en cuantía menor.
c) Este recurso puede ser intentado no sólo por el contribuyente sino también
por un tercero que resulte afectado en su "interés legítimo" por el acto recur"rido;
con lo cual debemos remitir a la noción de interés legítimo, personal y directo que
postula el artículo 121 de la Ley Orgánica de la Corte Suprema de Justicia, en
relación con el recurso contencioso administrativo de anulación.
Como se desprende claramente de los artículos 141 y 174 del COT, no es necesa-
rio "agotar la vía administrativa" para intentar el recurso contencioso tributario, ya
que este último puede ser interpuesto como alternativa frente al recurso jerárquico
o contra la decisión expresa o presunta que recaiga sobre este recurso administrativo.
Dice el ordinal 1 del artículo 174 citado que el recurso contencioso tributario
procederá contra los mismos actos de efectos particulares que pueden ser objeto del
recurso jerárquico, sin necesidad del previo e;ercicio de dicho recurso (Subrayado
mío).
8. Expresan los redactores del Modelo de Código que "también difieren ambos textos en la
competencia que atribuyen al Tribunal. El primero la restringe a las controversias relativas
a los actos por los que se determinen tributos o se apliquen sanciones, mientras que en el
segundo la extiende a todos los actos de la Administración en materia tributaria contrarios
al derecho". Considero que nuestro legislador se inspiró en este segundo texto. Cfr. Exposición
de Motivos: Análisis del articulado. Edición citada de. la Unión Panamericana, pág. 118.
9. Cfr. lstituzioni di Diritto Tributario, por A. D. Giannini. Dott. A Giuffré Editare. Milnno
1974, pág. 267.
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No obstante que los proyectistas del Código Modelo dejaron en libertad a los
legisladores nacionales de hacer o no obligatorio el previo ejercicio del recurso jerár-
quico, dan noticia del hecho de que en aquellos países donde existía la opción entre
el recurso administrativo y el jurisdiccional, los contribuyentes casi nunca recurrían
a la vía administrativa; en razón de que por una mal entendida solidaridad de cuerpo
existe una propensión a la confirmación de los actos que emanen de un funcionario
de la propia Administración, con lo cual sólo se lograba el alargamiento de las causas'º·
Efectos de la sentencia
Naturaleza y objeto
Prevé el artículo 166 del COT que los contribuyentes o los responsables podrán
reclamar la restitución de lo pagado indebidamente por tributo~, intereses, sanciones
y recargos, siempre que no estén prescritos.
10. Ver Exposición de ~fotivos: Análisis del articulado del Modelo de Código Tributario. Edición
de la Unión Panamericana antes citada, pág. 116.
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Si bien es cierto que el legislador nacional omitió calificar como acción a esta
"reclamación", no es menos cierto que se trata efectivamente de una acción patrimo-
nial contra el Fisco Nacional destinada a obtener la devolución de las sumas indebi-
damente pagadas a este último, por concepto de tributos y accesorios o de sanciones
impositivas. No se abre el proceso en esta hipótesis para revisar un acto de la 'Admi-
nistración Tributaria, que puede existir o no existir, como se verá más adelante, sino
para discutir el hecho de haber pagado al Fisco lo que no se debía y obtener la
condenatoria en su contra para la restitución o reintegro de lo pagado, más los
intereses moratorias causados. Por este motivo el Código Modelo la denÓmina "acción
de repetición" 11•
Podría surgir esta reclamación del hecho de haber pagado dos veces una misma
liquidación de impuestos o una multa, lo cual podría obedecer a error o simplemente
a la necesidad de obtener una certificación de solvencia. También podría originarse
en una liquidación excesiva de impuestos por no haberse dado aplicación a beneficios
fiscales, o simplemente por no haber percibido el interesado el monto de incentivos,
franquicias o subsidios legalmente previstos. En fin, un error en la autoliquidación
de impuestos podría también motivar esta reclamación, porque se requiere únicamente
el hecho objetivo de haber pagado lo no debido, por inexistencia de la obligación
tributaria o por la omisión de disfrute de beneficios.
La naturaleza de acción patrimonial de esta reclamación se ve reforzada por la
existencia de la norma del Código Orgánico que somete su ejercicio a un lapso de
prescripción de cuatro años, contado a partir del l '! de enero del año siguiente
a aquel en que se produjo el hecho, y no a un lapso breve de caducidad (Ver artículos
53, 54 y 171 del COT).
No obstante lo anterior, el legislador nacional sometió el conocimiento y decisión
de esta reclamación judicial al procedimiento previsto para el recurso contencioso
tributario y a la introducción previa de la reclamación frente a la Administración
del tributo correspondiente (Ver artículos 167 y 171 del COT). A mi juicio, estas
circunstancias no determinan la naturaleza de la ·"repetición de pago" sino que la
acercan a la. noción de Jo que en el derecho francés ha sido llamado como "recurso
de plena jurisdicción", el cual consiste en una verdadera demanda patrimonial contra
la Administración, sometida a la existencia de una "decisión previa" de la misma
sobre la procedencia o improcedencia de la reclamación particular.
Condición
11. El Capítulo IV del Título V del :Modelo de Código es encabezado con el mote de "Acclón
de Repetición". Cfr. Modelo de Código Tributario. Edición citada de la Unión Panamericana,
pág. 135.
ESTUDIOS 25
alta autoridad jerárquica del mismo. La autoridad a quien corresponda resolver, según
expresa el artículo 169 ejusdem, deberá decidir dentro del lapso de los dos meses,
contados a partir de la recepción de la reclamación administrativa, y si ella no es
resuelta en ese lapso, el interesado podrá optar entre esperar la decisión o invocar
el "silencio administrativo" y acudir al tribunal (Ver artículo 171 del COT).
Es interesante señalar que en esta hipótesis de la acción de repetición el legislador
exige cumplir una fórmula de agotamiento de la vía administrativa, a diferencia de
la del recurso contencioso tributario. Pienso que obedece esta exigencia !~gal al hecho de
que antes de la interposición de la reclamación administrativa la Administración Tri-
butaria no tiene conocimiento del pago indebido, lo cual le impide ejercer su facultad
de revisión; mientras que en la hipótesis del recurso contencioso tribufiario típico existe
un acto administrativo· determinativo de la obligación tributaria o imponedor de una
sanción, que ha dado origen al proceso; como son los casos de una liquidación
adicional por verificación de declaración, de una resolución de reparo o multa o de
la decisión de un recurso jerárquico.
Sin embargo, la exigencia de introducción de la reclamación administrativa previa
no convierte per se a la acción de repetición en un proceso de revisión de actos
administrativos, porque la existencia de algún acto de la Administración no es indis-
pensable para la instauración de la controversia judicial. Piénsese en el supuesto del
"silencio administrativo" a que se refiére el artículo 169 del COT. Esta exigencia
legal es asimilable más bien al "antejuicio administrativo" previo a las demandas contra
la República, previsto en la Ley Orgánica de la Procuraduría General de la República.
Por lo demás, de acuerdo con el Código Orgánico Tributario no es menester
haber pagado por error ni haber pagado bajo protesta, basta con haber cumplido
con el requisito de introducir la reclamación administrativa antes de la prescripción
del crédito.
Efectos de la sentencia
Declarada con lugar la acci'ón, el efecto principal del fallo es la condena al Fisco
Nacional a reintegrar n devolver total o parcialmente al contribuyente o al represen-
tante, según los casos, las sumas indebidamente pagadas por concepto de impuestos
y accesorios o de multas, junto con los intereses devengados por dichas sumas a partir
del vencimiento del lapso de dos meses para decidir la reclamación en sede adminis-
trativa y hasta la fecha del reintegro (Ver artículos 172, 60 y 61 del COT).
También en esta hipótesis se podría hablar de otros dectos inherentes y derivados
del fallo. Inherentes, podrían ser las declaraciones contenidas en la sentencia relativas
a la determinación de la obligación tributaria y a la procedencia o no del pago cuya
repetición es solicitada. Derivado, podría ser la condena al pago de las costas proce-
sales a la parte que resultare totalmente perdidosa, según lo previsto en al artículo 211
del COT, antes comentado.
Con respecto a este asunto es importante advertir que la sentencia condenatoria
de reintegro no excluye la posibilidad para la Administración de oponer la cornpen-
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Naturaleza y objeto
12. No obstante el escaso desarrollo del amparo judicial en nuestro país, existen ya varios pre-
cedentes de aplicación del Código Orgánico Tributario en materia de amparo, establecidos
en fallos de los nuevos tribunales superiores de lo contencioso tributariO, de los cuales cito
como ejemplos los siguientes: sentencia del Tribunal Superior Primero del 10-11-83; sentencia
del Tribunal Superior Segundo del 1-12-83; y sentencia del Tribunal Superior Tercero del
23-11-83. Cfr. Jurisprudencia de Ramírez y Garay, tomo 84, cuarto trimestre 1983, págs. 239,
251 y 257.
ESTUDIOS 27
Carácter subsidiario
De acuerdo con el artículo 208 del COT el objeto de la acc,on de amparo son
las "demoras excesivas en resolver sobre peticiones de los interesados", siempre que
ellas causen o puedan causar un '"perjuicio no reparable por los medios procesales
establecidos en este Código o en leyes especiales".
Esta disposición legal otorga a la acción de amparo· un carácter subsidiario, es
decir, además de estar referida esencialmente a la inacción o demora perjudicial de la
Administración y no a los supuestos de actos administrativos, procede dar curso a este
medio de defensa sólo en la medida en que no sean procedentes otros medios proce-
sales previstos en el Código o en leyes especiales, como serían el recurso contencioso
tributario y la repetición del pago indebido.
En este sentido, el legislador ha seguido la orientación expresada por la mayoría
de los autores que han escrito sobre el amparo judicial, los cuales han coincidido en
atribuir carácter extraordinario y en todo caso subsidiario a la acción de amparo, con
respecto a las acciones y recursos ordinarios de que disponen los ciudadanos para la
defensa de sus derechos, según las leyes vigentes. Este carácter subsidiario ha sido
confirmado por sentencia reciente de la Corte Suprema de Justicia, en Sala Político-
Administrativa, de fecha 20 de octubre de 1983, relativa a recurso de amparo en
materia administrativa introducido por el ciudadano Andrés Velásquez, candidato
presidencial del partido Causa Radical.
Condiciones
Expresa el artículo 209 del COT que "la demanda especificará las gestiones
realizadas y el perjuicio que ocasiona la demora. Con ella se presentará copia de los
escritos mediante los cuales se ha urgido el trámite".
Es menester pues, de acuerdo con esa disposición legal, que el interesado lleve
a cabo las gestiones necesarias ante la Administración Tributaria para obtener lo
solicitado y, además, que haya insistido acerca de la urgencia de lo solicitado; de todo
lo cual deberá dar prueba al Tribunal. También deberá especificar por ante el Tribunal
competente el perjuicio que ocasiona la demora. Tal perjuicio podría ser inducido
a través de presunciones por el juez, en algunos casos, cuando se trata de actuaciones
indispensables para el cumplimiento de operaciones económicas ulteriores, por ejemplo;
en otros casos sería necesario una demostración sumaria de tales perjuicios.
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Con esto el legislador manifiesta que Jo que se persigue ·es evitar el abuso y el
atropello al ciudadano, concretado en la falta de actuación oportuna de la Adminis-
tración. Pero no se busca con este medio 'procesal la elusión de los trámites que deben
ser satisfechos por ante los órganos administrativos, siempre y cuando dichos trámites
se ajusten a las leyes y reglamentos.
Trámite sumario
Dice el artículo 210 del COT que "si la acción apareciere razonablemente funda-
da, el Tribunal requerirá informes sobre la causa de la demora y fijará !:In término
breve y perentorio para la respuesta. Vencido el plazo, el Tribunal dictará la resolución
que corresponda en amparo del derecho lesionado, dentro de los cinco días hábiles".
Precisamente, por tratarse de un medio de amparo, tendiente a salvaguardar en
forma inmediata una situación jurídica del ciudadano que se ve amenazada con mani-
fiesta ilegalidad, el legislador prevé un procedimiento muy breve y sumario que garan- ,
tiza el derecho de defénsa de la Administración sin permitirle abusar o prevalerse de
sus poderes. Cumplido el trámite, el Tribunal deberá proveer en amparo del solicitante
aunque la Administración no hubiese respondido al requerimiento judicial. Por su-
puesto que el Tribunal puede no dar curso a la acción si considera que no es razonable
la petición de amparo. Esta decisión no sería apelable, pero tampoco daría lugar a cosa
juzgada material porque los supuestos en que se basa son esencialmente mutables.
Efectos de la decisión
Prevé el artículo 210 del COT que el Tribunal en su decisión "fijará un término
a la Administración Tributaria para que realice el trámite o diligencia, o dispensará
del mismo al actor, previo afianzamiento del interés fiscal comprometido".
La finalidad de la decisión es la subsanación del retardo, omisión, distorsión o
incumplimiento del procedimiento o trámite administrativo, en modo similar a como
lo haría el superior jerárquico por vía del reclamo previsto en el artículo 3'? de la Ley
Orgánica de Procedimientos Administrativos. Así, podría también el juez exhortar al
superior del organismo a imponer a los funcionarios responsables de la inacción o
demora la sanción de multa prevista en el artículo 100 de esa Ley Orgánica. No obs-
tante lo anterior, es característica particular de este amparo, la facultad concedida al
juez de dispensar del trámite al actor, previa presentación de una garantía idónea. A
mi juicio, ésta sería la modalidad extrema que, según la disposición comentada del
Código, podría adoptar el juez en su decisión, para el caso que resultare infructuoso
o inútil el mandamiento de· acción dirigido a la Administración, a fin de amparar el
derecho del ciudadano.
La decisión adoptada por el Tribunal no tiene apelación, según prescribe la parte
final del Artículo 21 O comentado. Esto es congruente con la naturaleza de la acción,
destinada a preservar en forma inmediata una situación jurídica amenazada con ma-
nifiesta ilegalidad, sin que ello dé lugar a la indiscutibi!idad absoluta o permanencia
de alguna posición sustantiva del interesado.
ESTUDIOS 29
V. PROCEDIMIENTO
Se propone esta parte de la exposición tratar los aspectos más importantes de ca-
rácter procedimental que plantea el contencioso tributario regulado en el Código Orgá-
nico. Así, por tratarse esencialmente de un proceso de revisión de actuaciones de la
administración tributaria, se hará referencia en primer lugar a las relaciones que se
establecen entre el procedimiento administrativo y el procedimiento judicial; luego
veremos los aspectos resaltantes de este último procedimiento, sobre todo en lo con-
cerniente a la primera instancia del recurso contencioso tributario.
Tales actos podrían ser una liquidación adicional de impuestos como consecuencia de
una verificación de declaración, según lo previsto en el artículo 113 del COT; una
resolución de reparo determinativa de tributos o sanciones como consecuencia de un
procedimiento de determinación de oficio (fiscalización), según el trámite previsto en
los artículos 135 a 139 del COT; una resolución para decidir un recurso jerárquico
interpuesto por el contribuyente en contra de alguno de los actos mencionados o de
otro acto de la Administración, según lo previsto en los artículos 153 y siguientes del
COT, etc.
Como expresan las Instrucciones Administrativas N9 1, dictadas por la Dirección
General Sectorial de Rentas del Ministerio de Hacienda, publicadas en la Gaceta Qfi.
cial de la República N9 32.734 del 26-05-83, por "verificación" debe entenderse la
acción y efecto de comprobar el monto del impuesto determinado por el contribuyente,
tomando como base los datos aportados en su declaración (sin acudir a otros medios de
información), para ser ajustados a las disposiciones legales, si fuere el caso. Mientras
que se entiende por ''determinación de oficio" la actividad efectuada por la Adminis-
tración Tributaria en ejercicio de su función fiscalizadora, lo cual supone la investiga-
ción al contribuyente. a través de los medios previstos en el artículo 108 del COT, tales
como exhibición de libros, documentos y correspondencia comercial; intervención de
libros y documentos de contabilidad; información de terceros; inspección de locales,
etc.; y la aplicación del procedimiento señalado en los artículos 135 a 139 del COT,
que tiene una etapa unilateral (investigación) y otra contradictoria (sumario adminis-
trativo).
Hecha esta aclaración terminológica, se debe señalar que la Administración Tri-
butaria tiene amplios poderes de instrucción o sustanciación administrativa, que la co·
tocan como sujeto o legitimado activo del procedimiento administrativo (verificación,
fiscalización o revisión jerárquica), mientras que el contribuyente se verá frente a el!a
como sujeto o legitimado pasivo. En esta fase de la determinación tributaria, la Admi-
nistración actúa como autoridad frente al ciudadano y como tal tendrá una posición
prcminente, propia del ejercicio de potestades administrativas, en tanto que el admi-
nistrado se hallará en una posición de sujeción, sin que esto excluya el derecho de
defensa de este último.
En este sentido, la Administración tiene, además de las facultades inherentes a
los procedimientos de verificación, fiscalización y revisión de sus actos, la atribución
de impulsar de oficio el procedimiento y podrá acordar la práctica de las pruebas que
estime necesarias (artículo 132 del COT y 53 de la Ley Orgánica de Procedimientos
Administrativos), teniendo por norte el principio de "esclarecimiento de la verdad".
Toda la documentación producida en ocasión de dichas actividades deberá ser
recogida en expedientes administrativos, cuya apertura y formación son obligatorias
para la Administración. El artículo 157 del COT, colocado en el Capítulo del Recurso
Jer6.rquico, establece que "la Administración Tributaria podrá practicar todas las dili-
gencias de investigación que considere necesarias para el esclarecimiento de los hechos
y llevará los resultados al expediente. Dicha Administración está obligada también a
llevar al expediente los elementos de juicio de que disponga".
ESTUDIOS 31
Recurso jerárquico
Como se dijo anteriormente, este recurso puede ser ejercido contra los mismos
actos de la Administración Tributaria que pueden ser objeto del recurso contencioso
tributario, con la diferencia de que aun los actos generales pueden ser objeto del recurso
administrativo mencionado, en tanto que el recurso jurisdiccional sólo puede ser inten-
tado contra los actos particulares (ver artículo 153 del COT).
Él recurso jerárquico deberá ser decidido por la Dirección General de Rentas,
por el Contralor General de la República o sus delegados y por la máxima autoridad
de los tributos no administrados por el Ministerio de Hacienda (ver artículo 156 del
COT). Destaca en esta norma que, para la generalidad de los casos, la máxima autori-
dad jerárquica recae en una Dirección General del Ministerio de Hacienda y no en el
titular de ese despacho.
Como se dijo también antes, el recurso jerárquico es optativo frente al recurso
jurisdiccional y por ello no es menester "agotar la vía administrativa" en el conten-
cioso tributario (ver artículos 141 y numeral !\l del 174 del COT). Así también, al
igual que el recurso contencioso tributario, el jerárquico tiene efectos suspensivos de
la exigibilidad del acto de, la Administración, quedando a esta última la facultad- de
pedir al juez competente la adopción de medidas cautelares, previa demostración del
riesgo fiscal (ver artículos 162 y 204 del COT). Estas normas consagran principios
opuestos al contencioso administrativo general, en el cual es menester agotar la vía
administrativa con la interposición del recurso jerárquico, previa solicitud de reconsi-
deración, por un lado, y, por otro, que los recursos administrativos carecen de efectos
suspensivos en el derecho administrativo general.
"1. Contra los mismos actos de efectos particulares que pueden ser objeto de
impugnación mediante el recurso jerárquico, sin necesidad del previo ejer-
cicio de dicho recurso.
2. Contra los mismos actos a que se refiere el numeral anterior, cuando ha-
biendo mediado recurso jerárquico éste hubiere sido denegado tácitamente,
conforme al artículo 160 de este Código.
3. Contra las resoluciones en las cuales se deniegue total o parcialmente el
recurso jerárquico, en los casos de actos de efectos particulares".
Formas de interposici6n
Silencio administrativo
Según lo previsto en el numeral 2 del artículo 174 del COT, el recurso conten-
cioso tributario puede ser intentado contra los actos determinativos de impuestos y
accesorios, imponedores de sanciones o lesivos de algún derecho del contribuyente,
cuando habiendo mediado recurso jerárquico éste hubiere sido denegado tácitamente,
según lo expresado en el artículo 160 ejusdem.
El artículo 160, antes citado, expresa que "El recurso deberá decidirse mediante
resolución motivada. Vencido el término fijado en el artículo anterior (lapso para
decidir el jerárquico) sin que hubiese decisión, el recurso se entenderá denegado"
(subrayado mío). Por su parte, el nrtículo 176 del COT establece que el lapso para in-
terponer el recurso será de 20 días hábiles "contados a partir de la notificación del
acto que se impugna, o del vencimiento del lapso para decidir el recurso jerárquico en
caso de denegación tácita de éste o de la notificación de la resolución que decidió ex-
presamente el mencionado recurso".
Incorporan ·estas normas· el llamado '.'silencio administrativo" al contencioso tri-
butario, con lo cual el legislador tributario en nuestro país se alinea totalmente en la
tendencia contemporánea de proteger al ciudadano frente a la inacción ele la Ad-
ministración Pública, en atención a las garantías consagradas en los artículos 67 y 68
de la Constitución, vale decir, el derecho de petición y oportuna ·respuesta y el derecho
de acudir a los tribunales en defensa de sus derechos. Vienen a remediar dichas dis-
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Expediente administrativo
se desprende el deber del tribunal, no sólo de exigir el envío del expediente adminis-
trativo, sino de requerir de la Administración completar la información contenida en
él, .cuando ésta aparezca incompleta o se presuma razonablemente la falta de alguna
información· pertinente que haya debido ser. agregada al expediente. y qne sea necesa-
ria para tomar cabal conocimiento del asunto a decidir.
14. · Cfr. obra citada con anterioridad, volumen II, pág. 706.
15 Con respecto a esta cuestión es útil reproducir aquí las sabias re.flexiones del profesor Antonio
Moles Caubet, precursor y principal maestro del derecho administrativo en Venezuela, del
modo siguiente:
•El principio dispositivo en el proceso civil hace que la iniciativa de las Partes prive y a
veces suprime la del juez, permitiendo así, puestas de acuerdo, obtener una sentencia basada
en hechos inexistentes o falseados, e inclusive lograr con un simple allanamiento a la demanda
que un negocio jurídico inicialmente inválido, adquiera los efectos de la cosa juzgada. De
aquí que no quepa la disponibilidad en los procesos que tengan por . objeto relaciones con-
cernientes al estado y capacidad de las personas.
Sin emtargo, el proceso no siempre ha de desenvolverse entre partes paritarias, ello es
solamente propio del proceso dispositivo, pero no en cambio del proceso inquisitivo, a cuya
especie pertenece el proceso ·penal y algunas veces el proceso administrativo. Inclusive las
tendencias modernas han llegado a propugnar un tipo de proceso civil inquisitivo, como lo
hacen ilustres procesalistas, entre ellos, Kohler, Cicu, Baumbach y Carnelutti en su Proyecto
de Código de Procedimiento Civil.
Por lo demás, el proceso no puede reducirse a una mera composición de intereses sin-
gulares en conflicto. Primero, porque están regulados por el derecho, conforme al cual han
de valorarse. Después, teniendo en cuenta que el Estad() particip~l en la relación procesal
corno interesado directo, particularmente en el proceso administrativo.
· En puridad 1 corno hace observar Redenti, "cuando el Estado administra justicia, se mueve
no paro. prestar con sacrificio propio un servicio a quien se lo pide sino para cumplir con
ello uno de los intereses esenciales del Estado, esto es, para imponer un interés primordial-
ESTUDIOS 37
De seguidas paso a señalar brevemente algunos aspectos· del procedimiento del recur-
so contencioso tributario en los cuales puede apreciarse la mencionada concurrencia
de los principios dispositivo e inquisitivo.
En primer lugar, se ha de señalar que es el contribuyente quien da inicio al pro-
ceso con la introducción del recurso, bien sea en forma directa ante el tribunal com-
petente o a través de la Administración Tributaria o de otro tribunal, para ser remitido
al tribunal competente; bien sea en modo principal o como medio subsidiario al recur-
so jerárquico. Con la introducción del recurso, en el cual deben ser expuestas las razo-
nes de hecho y de derecho en que se funda, el contribuyente explaya sus pretensiones
y con ello fija la extensión del objeto del juicio. En cuanto al régimen de la prueba,
queda el recurrente en libertad de promover y de hacer evacuar las pruebas que res-
paldan sus pretensiones, a través de todos los medios de prueba admitidos en derecho,
con excepción únicamente del juramento y de la confesión de empleados públicos
cuando ella implique prueba confesion.al de la Administración (ver artículos 128 y 182
del COT). Por supuesto que corresponde al recurrente· la carga de la prueba de aque-
llos hechos que sólo él se encuentra en condiciones de aportar y cuya comprobación
no debe formar parte necesariamente del expediente formado por la Administración.
Igualmente, se recorioce a la Administración el derecho de promover y hacer evacuar
las pruebas en favor de su posición, siempre que ello no conlleve una motivación "a
posteriori" del acto administrativo impugnado. Cabe anotar también la facultad con-
cedida a la- Administración de pedir al tribunal la adopción de medidas cautelares,
previa justificación del riesgo fiscal.
Los aspectos 1nencionados dan una idea de la influencia del principio dispositivo
en el contencioso tributario; a lo cual se ha de agregar la norma contenida en el artícu-
lo 216 del Código Tributario, según la cual en lo no previsto en el Título V regirán
suplctoriamente las disposiciones del Código de Procedimiento Civil. Estos aspectos
quedan subordinados a la iniciativa de las partes en el proceso, tal como sucede en
el proceso civil.
Sin embargo, hay otros aspectos, de los cuales se ha tratado en esta exposición,
que reflejan claramente el predominio del llamado principio inquisitivo, que coloca
en el juez la iniciativa del proceso.
Destaca, en primer lugar, el deber del juez competente de requerir de la admi-
nistración tributaria el envío del expediente administrativo del asunto, si acaso el mis-
mo no _ha sido remitido ya por aquélla. En este punto, deseo resaltar nuevamente el
carácter necesario de ese expediente, que junto con el acto impugnado conforma la
base de conocimiento oficial que debe tener el tribunal a su alcance para efectuar su
revisión jurisdiccional.
mente público". Interés público que coincide con la realización del deber de impartir en cada
caso justiC!a, precisamente una de las funciones de la jnrisdicción, según se dijo antes.
En suma, estas consideraciones han de tenerse presentes cuando se trata de encontrar
el tipo de proceso mejor adaptado a lo peculiar de las relaciones administrativas, advirtiendo
que no se ha de optar por dos tipos puros de proceso, el dispositivo y el inquisitivo, cuando
es opinión generalizada la de eludir los extremos, compaginando en el término medio la
autoridad del derecho con 1a libertad de exigir su cumplimiento•. Cfr. Contencioso Admbiis~
tratívo en Venezuela. Colección Estudios Jurídicos N9 10. Editorial Jurídica Venezolana, Ca,
racas 1981, págs. 26 y 27.
38 REVISTA DE DERECHO PUBLICO N9 21 / 1985
Debo señalar seguidamente la potestad del juez contencioso tributario para cono-
cer y decidir in limine litis acerca de la admisibilidad del recurso, es decir, acerca
del cumplimiento de los requisitos procesales para iniciar el conocimiento del recurso
tales como el carácter definitivo del acto recurrido, el interés legítimo del recurrente,
su capacidad para estar en juicio, la temporaneidad del recurso, la competencia del
tribunal, etc. La existencia de esta potestad judicial, de obligatorio ejercicio, corrobora
la necesidad de que el juez tenga en su poder el expediente administrativo en la oportu-
nidad prevista por el Código Orgánico Tributario, es decir, conjuntamente con la re-
cepción del recurso o inmediatamente después de recibirlo, según los casos.
Igualmente, resaltan los poderes inquisitivos del juez en materia probatoria, ade-
más de poder exigir la remisión. completa del expediente administrativo, puede el tri-
bunal promover y evacuar de oficio las pruebas que considere "necesarias para el
esclarecimiento de los hechos", como se expresa en el artículo 185 del COT. Ello
permite afirmar, como lo ha hecho Giuliani Founrouge, que puede el juez contencioso
tributario apartarse de lo alegado y probado por las partes a fin de lograr el "esclare-
cimiento de la verdad", cuando este objetivo se vea obstaculizado o impedido por la
acción o inacción procesal de las partes en juicio. Desde luego que la existencia de
estos poderes inquisitivos no eximen al tribunal del deber de decidir fnndadamente,
según los hechos comprobados en los autos, por iniciativa de las partes o de oficio.
Toca al tribunal resolver en cada caso el correcto uso de estos poderes, es decir, dis-
cernir con justicia y prudencia el límite existente entre el interés público que preside la
labor de esclarecer los hechos y el propósito ilegítimo de favorecer a alguna de las
partes de la relación procesal, sea a la Administración o al recurrente 16 •
16. En materia de prueba, la Exposición de Motivos del Proyecto de Código Tributario de Ve-
nezuela incorpora los principios establecidos en las Cuartas (IV) Jornadas Latinoamericanas
de Derecho Tributario, del modo siguiente:
" l. Los principios generales sobre carga de la prueba son aplicables en el proceso tribntario.
debiendo concederse al juez la facultad de adecuarlas a la naturaleza específica del
mismo.
II. En el proceso tributario debe establecerse la obligación de cada parte de proporcionar
los elementos de prueba que se hallen en su poder o que esté en condiciones de producir!
III. Siendo principio fundamental del proceso tributario el esclarecimiento de 1a verdad, debe
ser estructurado de tal manera que asegure la libre actuación del juez para la investi-
gación de los hechos.
Al juez deberán acordársele las más amplias facultades para la verificación del hecho
imponible y de la cuantía de la obligación tributaria, aun en los casos en que medie
inactividad de los litigantes durante ]a secuela del proceso.
IV. En el proceso tributario son admisibles todos los medios probatorios reconocidos en
derecho, excepto la prueba de absolución de posiciones de la Administración Pública.
La valoración de la prueba se hará libremente por el juez. Debe evitarse en lo posible
el sistema de las pruebas legales, salvo cuando fueren indispensables para impedir la
evasión fiscal.
V. Los terceros están obligados a prestar colaboración en el proceso tributario, debiendo
la ley asegurar su efectivo cumplimiento.
VI. El Fisco está obligado a suministrar las pruebas reclamadas por el contribuyente, siempre
que no afecten legítimos intereses de terceros o principios de orden público". Cfr. Pro-
yecto de Código Tributario de Venezuela. Edición especial antes citada, págs. 28 y 29.