Secretario: Rómulo Espinoza
Expediente N° 09–2009
Escrito N° 03
Cuaderno: PRINCIPAL
Interpone recurso de agravio constitucional
SEÑOR PRESIDENTE DE LA SALA MIXTA DESCENTRALIZADA E ITINERANTE DE
ANDAHUAYLAS Y CHINCHEROS
CLAUDIO OROSCO DIAZ, en los seguidos con la Cooperativa de Ahorro y Crédito
San Pedro de Andahuaylas sobre proceso de amparo, atentamente digo:
I.- PETITORIO:
Que, dentro del plazo de Ley y de conformidad con lo dispuesto en el articulo 18° el
Código Procesal Constitucional interpongo RECURSO DE AGRAVIO CONSTITUCIONAL
contra la resolución de vista N° 06 de fecha dieciocho de Mayo del dos mil nueve y
notificada a esta parte en fecha veinte de Mayo del año en curso; solicitando se eleven los
autos al Tribunal Constitucional donde espero lograr justa revocatoria y se declare fundada
mi demanda en atención a las siguientes consideraciones de hecho y de derecho:
II.-FUNDAMENTOS DE HECHO
1.- La Sala Mixta no ha tenido en cuenta los criterios de procedibilidad de las
demandas de amparo previstos en el fundamento 7° del Exp. N° 0206-2005-PA/TC, caso
Cesar Antonio Baylon Flores el cual señala que “El Tribunal Constitucional estima que esta
nueva situación modifica sustancialmente su competencia para conocer de controversias derivadas de
materia laboral individual, sean privadas o públicas. Sin embargo, los criterios jurisprudenciales
establecidos en el caso Eusebio Llanos Huasco, Exp. N.º 976-2004-AA/TC, para los casos de
despidos incausados (en los cuales no exista imputación de causa alguna), fraudulentos y nulos,
se mantendrán en esencia1. En efecto, si tal como hemos señalado, el contenido del derecho
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15. De ahí que el Tribunal Constitucional, a lo largo de su abundante jurisprudencia, haya establecido que tales
efectos restitutorios (readmisión en el empleo) derivados de despidos arbitrarios o con infracción de determinados
derechos fundamentales reconocidos en la Constitución o los tratados relativos a derechos humanos, se generan
en los tres casos siguientes: (…) c) Despido fraudulento Aparece esta modalidad de conformidad con lo
establecido implícitamente en la sentencia del Tribunal Constitucional recaída en el Exp. N.° 0628-2001-AA/TC,
de fecha 10 de julio de 2002. En aquel caso se pretendió presentar un supuesto de renuncia voluntaria cuando en
realidad no lo era. En tal caso, este Tribunal consideró que "El derecho del trabajo no ha dejado de ser tuitivo
conforme aparecen de las prescripciones contenidas en los artículos 22° y siguientes de la Carta Magna, debido a
la falta de equilibrio de las partes, que caracteriza a los contratos que regula el derecho civil. Por lo que sus
lineamientos constitucionales, que forman parte de la gama de los derechos constitucionales, no pueden ser
meramente literales o estáticos, sino efectivos y oportunos ante circunstancias en que se vislumbra con claridad el
abuso del derecho en la subordinación funcional y económica...". (Fun. Jur. N°. 6). Esos efectos restitutorios
obedecen al propósito de cautelar la plena vigencia, entre otros, de los artículos 22°, 103° e inciso 3) del artículo
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constitucional a una protección adecuada contra el despido arbitrario supone la indemnización o la
reposición según corresponda, a elección del trabajador, entonces, en caso de que en la vía judicial
ordinaria no sea posible obtener la reposición o la restitución del derecho vulnerado, el amparo será la
vía idónea para obtener la protección adecuada de los trabajadores del régimen laboral privado,
incluida la reposición cuando el despido se funde en los supuestos mencionados”. Se tiene que en
aplicación del mencionado fundamento correspondía evaluar si el recurrente fue objeto de
despido fraudulento.
2.- Y es que en efecto, el despido del que fui objeto –conforme ya lo tengo
manifestado- fue un despido fraudulento, por cuanto mi exempleadora con el ánimo
perverso y contrario a la verdad, me imputó faltas inventadas como es el hecho de
haber incurrido en “excesivas dilaciones” de los procesos judiciales iniciados por la
Cooperativa, cuando lo cierto es que aquella imputación no responde ni a faltas
relacionadas con la capacidad, ni mucho menos a incumplimiento de obligaciones
emergentes del contrato de trabajo, por cuanto no resulta lógico ni razonable que al
recurrente en su condición de procurador se le haya imputado la responsabilidad en
la dilación de un proceso judicial, el cual como se sabe no se halla dirigido por el
Procurador de una Cooperativa, sino mas bien por el Órgano Jurisdiccional; y es que
el procedimiento de todo tipo de proceso judicial se halla regulado por ley, y no por el
Procurador, por lo tanto al no depender del Procurador dentro de un proceso judicial
la rapidez o demora de un proceso judicial, se tiene que la imputación efectuada, se
basó en una causa imaginaria e inexistente, peor aun si no constituye obligación
dentro del contrato de trabajo el no incurrir en dilación en los procesos, máxime si la
demandada al imponerme el despido no llegó a demostrar a través de Manual de
139° de la Constitución. Se produce el denominado despido fraudulento, cuando: - Se despide al trabajador con
ánimo perverso y auspiciado por el engaño, por ende, de manera contraria a la verdad y la rectitud de las
relaciones laborales; aun cuando se cumple con la imputación de una causal y los cánones procedimentales, como
sucede cuando se imputa al trabajador hechos notoriamente inexistentes, falsos o imaginarios o, asimismo, se le
atribuye una falta no prevista legalmente, vulnerando el principio de tipicidad, como lo ha señalado, en este
último caso, la jurisprudencia de este Tribunal (Exp. N.° 415-987-AA/TC, 555-99-AA/TC y 150-2000-AA/TC);
o se produce la extinción de la relación laboral con vicio de voluntad (Exp. N.° 628-2001-AA/TC) o mediante la
"fabricación de pruebas".
En estos supuestos, al no existir realmente causa justa de despido ni, al menos, hechos respecto de cuya
trascendencia o gravedad corresponda dilucidar al juzgador o por tratarse de hechos no constitutivos de causa
justa conforma a la ley, la situación es equiparable al despido sin invocación de causa, razón por la cual este acto
deviene lesivo del derecho constitucional al trabajo.
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Organización y Funciones alguno que aquella era mi función a efectos de
imponérseme el despido.
3.- Tanto el Juzgado ni la Sala Mixta han tomado en consideración el hecho de que
el aspecto procedimental previsto en el fundamento 08 de la sentencia N° 0206-2005-
PA/TC, caso Cesar Antonio Baylon Flores, (“En cuanto al despido fraudulento, esto es, cuando
se imputa al trabajador hechos notoriamente inexistentes, falsos o imaginarios, o se le atribuye una
falta no prevista legalmente, sólo será procedente la vía del amparo cuando el demandante acredite
fehaciente e indubitablemente que existió fraude, pues en caso contrario, es decir, cuando haya
controversia o duda sobre los hechos, corresponderá a la vía ordinaria laboral determinar la veracidad
o falsedad de ellos”), se demuestra de manera fehaciente e indubitable con el contenido
de la Carta de imputación de cargos y la Carta de Despido, toda vez que en la
segunda de ellas se me imputó falta grave atribuyéndome otro supuesto cargo que no
fue invocado en la carta de imputación de cargos, como fue el supuesto hecho del
soborno a la autoridad policial para el apoyo en las diligencias de embargo o
lanzamientos.
4.- Por lo tanto la prueba del despido fraudulento ha quedado demostrada con la
carta de imputación de cargos y la carta de despido al habérseme imputado en esta cargos
distintos a los invocados en el preaviso de despido “a efectos de justificar mi despido” ¿Qué
prueba más explícita y evidente del fraude contenido no solo en la carta de despido, sino
también en la de imputación de cargos en la que se me imputan faltas no acordes al
Reglamento Interno de Trabajo, [relacionadas con trámites judiciales de procesos de
ejecución de garantía real hipotecaria y de obligación de dar suma de dinero], peor si la
demandada no contaba con el respectivo Manual de Organización y Funciones o
Reglamento de Organización y Funciones a efectos de dar legitimidad a sus imputaciones?,
el fraude perpetrado en mi agravio con la finalidad de lograr mi despido resulta evidente.
5.- Por consiguiente no es cierto que se requiera una estación probatoria como
erradamente se ha manifestado en la resolución de vista número seis, por cuanto de
acuerdo con lo expuesto en líneas precedentes, en la demanda, y de lo obrante en autos,
resulta válido concluir que el recurrente fue objeto de un despido fraudulento porque los
hechos imputados como faltas graves sencillamente son inexistentes. Al ser ello así las
imputaciones efectuadas en mi contra radicaron en el ámbito de lo irrazonable, pues en
primer lugar no era obligación del recurrente en su condición de procurador evitar las
excesivas dilaciones de un proceso judicial, peor si este no dependía únicamente de mi
persona y en segundo lugar porque mi contrato de trabajo no establecía como obligación el
velar por la no dilación de procesos judiciales, ni mucho existe ni existía manual de
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funciones que establezca como obligación del procurador efectuar tales acciones, es decir
de evitar la dilación de procesos, por lo tanto las causas por las que se me despidió resultan
a todas luces irrazonables, absurdas e inventadas.
6.- Tales aspectos no han sido evaluados adecuadamente por la Sala Mixta, pues
esta solamente sostiene su decisión errónea en el hecho de que se requiere estación
probatoria sin tener en cuenta que el fraude queda demostrado de manera fehaciente
mediante la carta de imputación de cargos y carta de despido.
7.- El otro aspecto erróneo de la Resolución materia de agravio constitucional radica
en que no se ha tenido en cuenta que -como en el caso del recurrente- cuando la
imputación de faltas se efectúan en base a hechos no acordes con las obligaciones o
labores propias que desempeñaba el trabajador a ser cumplidas por el trabajador, es decir
al ser estas irrazonables también son constitutivas de fraude aspecto que ya mereció
pronunciamiento del Tribunal Constitucional en diversas sentencias (Exp. N° 01420-2008-
PA/TC, 10024-2006-PA/TC, 2158-2006-PA/TC, 03680-2007-PA/TC y 01564-2005-PA/TC)
por lo tanto cabe amparar la demanda, mas no así haberla declarado improcedente sin el
más mínimo análisis y en base a meras transcripciones de jurisprudencia.
8.- Señor Presidente resulta evidente que no se ha procedido acorde con la
constitución ni con su adecuada interpretación por lo que solicito se conceda el presente
recurso y se eleven los presentes al Tribunal Constitucional a efectos de revocarse la
resolución recurrida.
POR TANTO:
A la Sala Mixta, solicito se sirva conceder el presente recurso extraordinario y se
eleven los autos al Tribunal Constitucional.
OTROSÍ DIGO: Adjunto copias de las sentencias Exp. N° 01420-2008-PA/TC,
10024-2006-PA/TC, 2158-2006-PA/TC, 03680-2007-PA/TC y 01564-2005-PA/TC) y otros
documentos.
Andahuaylas, 03 de Junio del 2009.
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