0% encontró este documento útil (0 votos)
14 vistas9 páginas

Alfonso XIII y La Crisis Del Sistema Político de La Restauración: Los Partidos Dinásticos (1902

Cargado por

thapaanji928
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
14 vistas9 páginas

Alfonso XIII y La Crisis Del Sistema Político de La Restauración: Los Partidos Dinásticos (1902

Cargado por

thapaanji928
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

TEMA 8. EL REINADO DE ALFONSO XIII (1902-1931).

8.1. LA CRISIS DE LA RESTAURACIÓN: INTENTOS REGENERADORES Y OPOSICIÓN AL RÉGIMEN.

●Alfonso XIII y la crisis del sistema político de la Restauración: los partidos dinásticos (1902-1923)

Alfonso XIII inició su reinado en 1902 con ciertas expectativas regeneracionistas, que quedaron pronto
defraudadas, manifestándose la imposibilidad de reforma del sistema político de la Restauración, que se
manifestó de dos formas:

▪ Crisis del sistema de turno pacífico de partidos. Tras la muerte de Cánovas y Sagasta, no hubo líderes
enérgicos que los sucedieran y los partidos dinásticos conservador y liberal se dividieron en pequeños grupos
o facciones, organizadas en torno a un líder, que competían por el poder. La intervención del rey en la política
fue cada vez mayor, ya que el rey era quién nombraba al presidente del gobierno, dando lugar a gobiernos
débiles, inestables y de corta duración, lo que favoreció la intervención, de nuevo, del ejército en la política.

▪ Importante conflictividad social y política: Durante esta época se produjeron intensas


transformaciones políticas y sociales en España: desarrollo del movimiento obrero, la crítica al caciquismo, y la
ruptura del sistema de elecciones amañadas, el auge de los movimientos nacionalistas, etc. El sistema fue
incapaz de responder antes estas transformaciones, con lo que la mayoría de los nuevos movimientos
políticos y sociales quedaron al margen de la vida política “oficial”.

En los primeros años del reinado se produjeron intentos de reforma del sistema desde los propios
partidos del turno, conservadores y liberales. El conservador Antonio Maura, inició una serie de reformas
sociales (reforma electoral, leyes de protección a los trabajadores, etc.) orientadas a realizar una “revolución
desde arriba”, con el fin de que no se imponga desde abajo. El gobierno de Maura cayó como consecuencia de
la “Semana Trágica” (Barcelona, 1909), rebelión popular contra el envío de soldados a Marruecos, que triunfó
e hizo que durante una semana la ciudad estuviese en manos de los sublevados, si bien la falta de objetivos y
de organización hizo fracasar la rebelión. La respuesta del gobierno Maura fue una brutal represión, con
detenciones masivas y torturas a los detenidos. Se tomó por cabeza de turco a Ferrer i Guardia, pedagogo
anarquista creador de la Escuela Moderna, quien, pese a no tener relación alguna con los sucesos, fue fusilado.
El rechazo popular a las duras medidas del gobierno, tanto en España como en el extranjero, produjo la caída
de Maura.

El segundo intento de reforma del sistema desde su interior fue el del liberal José Canalejas (limitacióna
las órdenes religiosas, reforma del servicio militar, reformas laborales, etc.), que fracasaron tras el asesinato de
Canalejas por un anarquista en 1912.

Tras el fracaso de los intentos reformistas de Maura y Canalejas, los partidos dinásticos se fragmentan
en numerosas facciones en torno a líderes (el Conde de Romanones, García Prieto, La Cierva…) que competían
por el poder. Este proceso fue favorecido por el propio Alfonso XIII, pues le permitía una mayor intervención en
la política española, ya que –dado el fraude electoral sistemático- la única forma de alcanzar el poder era
ganarse el favor del rey, que era quien nombraba al gobierno. Lógicamente se trataba de gobiernos muy
débiles y de escasa duración.

1
● Las fuerzas políticas de oposición: republicanos, nacionalistas, socialistas y anarcosindicalistas.

Desde finales del siglo XIX habían surgido una serie de partidos “no turnistas”, que fueron la verdadera
oposición al sistema, y que en el siglo XX alcanzaron mayor desarrollo:

- Republicanos: poco activos a final del siglo XIX, tienen un resurgimiento con la creación del Partido
Radical de Alejandro Lerroux, de carácter fuertemente anticlerical, anti catalanista(surgió en Barcelona) y
demagógico (discurso muy radical y revolucionario que contrasta con una práctica muy moderada). Tuvo gran
implantación entre los trabajadores de Barcelona.

- Nacionalistas: El nacionalismo catalán (la Lliga Regionalista de Cambó y Prat de la Riba, partido
burgués y moderado) tuvo un gran crecimiento a principios de siglo, lo que inquietó a sectores del ejército, que
se opusieron fuertemente a cualquier movimiento catalanista, tildado de separatista. El gobierno cedió a las
presiones militares y promulgó la Ley de Jurisdicciones, que establecía que los delitos contra la nación y el
ejército serían juzgados por tribunales militares. Como respuesta, todos los partidos catalanes (menos los
turnistas y el partido Radical) formaron una gran coalición, Solidaritat Catalana, que arrasó electoralmente, lo
que significó prácticamente el final del sistema electoral caciquil en Cataluña. En 1914 se creó la
Mancomunidad de Cataluña, una especie de moderado autogobierno, a cuyo frente estuvo la Lliga
Regionalista, que alternó momentos de colaboración con el gobierno central (sobre todo en épocas de
conflictividad social, en que se prioriza la defensa del orden social frente a la reivindicación catalanista) con
otros de enfrentamiento.

El nacionalismo vasco, organizado en el PNV, tuvo menos importancia política y tras la muerte de Sabino Arana
se dividió en dos ramas, una independentista y otra más moderada y autonomista.

- Socialistas: El PSOE logró acceder a las Cortes en 1910, logrando su primer escaño (en coalición con los
republicanos) y desde entonces obtuvo siempre representación electoral, sobre todo en las grandes ciudades
(Madrid) y zonas industriales (Vizcaya, Asturias). El PSOE y la UGT, dirigidos por Pablo Iglesias, Julián Besteiro y
Francisco Largo Caballero siguieron una línea política moderada y reformista, colaborando con los
republicanos y aumentando su influencia en la vida política. Sin embargo, desde 1917 sufrieron un proceso de
radicalización, como consecuencia de la revolución soviética, lo que les llevó a la huelga general de 1917.
Dentro del partido se produjo una escisión del sector más radical, creándose el Partido Comunista de España
(PCE).

- Anarcosindicalistas: A principios de siglo fue decayendo entre el movimiento obrero anarquista la vía
violenta (atentados terroristas) y fue creciendo la otra forma de actuación, el Anarcosindicalismo. En 1910 se
creó la CNT (Confederación Nacional del Trabajo) que fue el mayor sindicato obrero de España hasta la guerra
civil. La CNT no participó en la vida política y actuó mediante la realización de huelgas revolucionarias
(especialmente en el trienio bolchevique) y el enfrentamiento directo con la patronal (pistolerismo en
Barcelona)

2
8.2. EL IMPACTO DE LOS ACONTECIMIENTOS INTERNACIONALES: MARRUECOS, LA PRIMERA GUERRA
MUNDIAL Y LA REVOLUCIÓN RUSA.

● La intervención en Marruecos.

En 1906, en la Conferencia de Algeciras, las


potencias europeas acordaron que
Marruecos se convirtiera en un
protectorado, controlado por Francia (la
mayoría del territorio) y por España la franja
norte, unos 20.000 km2, zona conocida como
el Rif. Era una zona pobre y montañosa,
habitada por una población independiente,
los rifeños, que no aceptaban el dominio
español, por lo que España debió proceder a
la conquista militar del territorio (Guerra de
Marruecos 1909-1926).

La guerra fue muy impopular entre las clases populares y la oposición política, pero fue apoyada por el
rey, por sectores de la oligarquía que controlaban las minas del Rif y por sectores del ejército, los militares
llamados “africanistas”, que ven en ella una ocasión para recuperar el prestigio perdido tras el 98 y para
obtener fáciles ascensos y rápidas carreras (Franco, Mola, Sanjurjo, etc). En principio se intentó llevar a cabo
una “guerra de baja intensidad”, ocupando lentamente el territorio a partir de las ciudades españolas de Ceuta
y melilla. Pese a la debilidad del enemigo, España sufrió algunas graves derrotas: el Barranco del Lobo, en 1909
(que originó la “Semana Trágica”) y, sobre todo, el Desastre de Annual (1921). Fue originado por el rápido
avance del ejército mandado por el general Silvestre para conquistar Alhucemas, centro de la resistencia rifeña.
Esto produjo un levantamiento general de los rifeños, dirigidos por Abd-el-Krim, que en Annual derrotó
completamente a las tropas españolas, que se desbandaron, causando más de 10000 muertos y la pérdida de
todo el territorio conquistado hasta Melilla. Annual tuvo un gran impacto en la política española: la oposición
pidió la investigación de responsabilidades en el desastre, lo que puso de manifiesto graves deficiencias en la
organización militar (corrupción generalizada, desorganización, incompetencia), llegando a implicar al propio
Alfonso XIII. El golpe de estado de Primo de Rivera en 1923 puso fin al tema de las responsabilidades por el
desastre.

● Repercusiones de la I Guerra Mundial en España.

En 1914 estalló la I Guerra Mundial, en la que España se mantuvo neutral. Sin embargo, la opinión
pública se dividió entre germanófilos (partidarios de Alemania, en el que estaban los sectores más
conservadores, la Iglesia, parte del ejército) y los aliadófilos (partidarios de Francia y G. Bretaña, entre los que
estaban los sectores más progresistas, los intelectuales, etc.).Pero el principal impacto de la guerra en España
fue el gran desarrollo económico que se produjo entre 1914 y 1917, ya que España suministraba a ambos
contendientes alimentos, carbón, tejidos y productos manufacturados en general. Esta súbita prosperidad tuvo
consecuencias positivas (desapareció el déficit comercial, se fortaleció la peseta…) y otras negativas: se produjo
una fuerte inflación, que perjudicó a los obreros (aunque obtuvieron subidas de sueldos estas quedaron

3
reducidas por las subidas de precios) y a las clases medias, que vivían de sueldos fijos (funcionarios,
militares…). Esto generó un intenso malestar social que estalló en 1917.

. LA REVOLUCIÓN RUSA:

●La crisis de 1917.

Este año se produjo la más grave crisis política y social del sistema de la Restauración, causada por el
estallido de tres conflictos simultáneos: el conflicto con los militares, la Asamblea de Parlamentarios de
Cataluña y la huelga general revolucionaria de los sindicatos obreros.

- El conflicto militar tiene su origen en el descontento de los militares profesionales (suboficiales y


oficiales) por sus condiciones laborales. La inflación les afectaba fuertemente y las expectativas de ascenso
profesional eran casi nulas (debido al elevadísimo número de oficiales). Esto afectaba a la inmensa mayoría de
los militares españoles, excepto a los destinados en Marruecos (conocidos como “africanistas”: Franco,
Sanjurjo, Mola…), que obtenían rápidos ascensos por supuestos “méritos de guerra”. Los militares de la
península se sentían fuertemente discriminados ante los africanistas, lo que les llevó a crear las Juntas de
Defensa, asociaciones de carácter corporativo para obtener mejoras profesionales. El gobierno las declaró
ilegales, lo que condujo a la ruptura entre el ejército y el gobierno.

- Asamblea de parlamentarios. El parlamento de la Restauración era algo puramente decorativo que


apenas si se reunía unos pocos meses al año. Desde principios de siglo el progresivo deterioro del sistema
caciquil, especialmente en las grandes ciudades, había posibilitado la existencia de una minoría muy combativa
de diputados de oposición: nacionalistas catalanes, republicanos y socialistas. En 1917 estos diputados
propusieron que, ante la gravedad de la situación, no se procediese a la tradicional suspensión de sesiones del
Congreso durante el verano, a lo que la mayoría parlamentaria se opuso. Ante esto, el diputado de la Lliga
Cambó convocó una asamblea de parlamentarios en Barcelona, a la que acudió toda la oposición:
nacionalistas, republicanos y socialistas. En ella se acordó la necesidad de una reforma total del sistema
mediante la convocatoria de elecciones libres para Cortes Constituyentes.

- Huelga general revolucionaria. Como consecuencia de la prosperidad económica española durante la I


Guerra Mundial se produjo una intensa inflación, llegando a doblarse los precios. Aunque hubo algunas subidas
de salarios, campesinos y obreros se empobrecieron aún más, en contraste con el rápido enriquecimiento de
los especuladores. Además, los sucesos que estaban teniendo lugar en Europa (revolución de febrero en Rusia)
estimularon al movimiento obrero. Esta situación desembocó en la huelga general de agosto de 1917, dirigida
por la UGT. El comité de huelga estaba dirigido por Francisco Largo Caballero y Julián Besteiro. Suponía una
ruptura con la línea reformista del PSOE y la UGT y tenía una intención de reforma política. La huelga triunfó
en las grandes ciudades (Madrid, Barcelona, Bilbao, Valencia, Zaragoza), que quedaron paralizadas durante
varios días, poniendo el país al borde de la revolución.

Paradójicamente el estallido de la huelga condujo a la salida de la crisis de 1917. El temor ante el triunfo
hizo que el gobierno y los militares llegan rápidamente a un acuerdo. El ejército consiguió buena parte de sus
reivindicaciones y desencadenó una dura represión contra los huelguistas. Los partidos del sistema

4
(Conservadores y liberales) olvidaron sus diferencias y formaron gobiernos de concentración nacional, uno de
ellos presidido por Maura, del que formaba parte Cambó. La imagen del político catalán quedó muy
deteriorada y condujo a la disolución de la asamblea de parlamentarios.

● El “trienio bolchevique” (1919-1921)

El sistema político de la Restauración había logrado superar la crisis de 1917, pero había quedado herido
de muerte. Son años de crisis total y desintegración del sistema. La conflictividad social fue muy intensa, ya
que a los problemas internos de España había que sumar el impacto de la Revolución bolchevique
(=comunista) en Rusia de 1917, de la que surgió el primer estado socialista del mundo. La revolución
bolchevique afectó a toda Europa en un doble aspecto:

- Al movimiento obrero le sirvió de modelo a imitar y en varios países de Europa se produjeron


movimientos revolucionarios, que no tuvieron éxito. Los partidos socialistas se dividieron ante la revolución
comunista. La mayoría rechazaron el modelo de revolución bolchevique y continuaron fieles a la línea
reformista, pero los sectores más radicales crearon los partidos comunistas, que propugnaban una revolución
siguiendo el modelo soviético. Así, en España, se produjo una división dentro del PSOE, surgiendo el Partido
Comunista Español (PCE).

- Por otro lado, entre la burguesía y los sectores conservadores se produjo el pánico ante la revolución,
lo que les llevó a apoyar políticas enérgicas que pudieran frenar la amenaza comunista, cuyo principal ejemplo
será la creación en Italia del partido fascista de Mussolini.

En España los años del “trienio bolchevique” fueron de gravísimos conflictos sociales, que se
manifestaron en grandes huelgas en la industria (por ejemplo, la huelga de La Canadiense dejó sin electricidad
durante una semana a Barcelona) y revueltas campesinas en Andalucía, con ocupación de latifundios.

Son también los años del pistolerismo en Barcelona, en los que los patronos contrataban pistoleros (con
frecuencia excombatientes alemanes) que se enfrentaban con los dirigentes sindicales, anarquistas
especialmente. Además, durante estos años se produjeron la epidemia de gripe de 1918, la crisis económica
tras el final de la guerra europea (fuerte aumento del paro) y graves derrotas en guerra de Marruecos
(desastre de Annual, 1921). Finalmente, los sectores más conservadores, asustados ante la grave situación,
optaron por una solución autoritaria y apoyaron al general Primo de Rivera, quién dio un golpe de estado en
septiembre de 1923, estableciendo una dictadura militar que puso fin al sistema político de la Restauración.

8.3. LA DICTADURA DE PRIMO DE RIVERA Y EL FINAL DEL REINADO DE ALFONSO XIII.

● La dictadura de Primo de Rivera (1923-1930).

- Antecedentes del golpe de estado.

El 12 de septiembre de 1923, el capitán general de Cataluña, Miguel Primo de Rivera, se sublevó en


Barcelona, emitiendo un Manifiesto en que exponía un programa de acción, de tinte regeneracionista, basado
en una dictadura militar. Ante el apoyo de la mayoría del ejército, Alfonso XIII aceptó el golpe de estado y

5
entregó a Primo de Rivera todos los poderes, poniendo fin al sistema político de la Restauración. Las causas
del golpe de estado serían:

• La continua crisis política desde 1917 (desgaste de los partidos del turno).
• La crisis social: huelgas, surgimiento del PCE, pistolerismo patronal en Barcelona.
• Las responsabilidades por el Desastre de Annual (el expediente estaba a punto de publicarse).
• El propio contexto internacional: Mussolini había tomado el poder en Italia, constituyendo un modelo para
Primo de Rivera.

Por todo ello, el golpe no contó en principio con oposición ya que el desprestigio del sistema (caciquismo,
corrupción...) era muy grande; incluso sectores del movimiento obrero se mostraron conformistas.

- El Directorio militar (1923-1925).

Primo de Rivera por Alfonso XIII, concentrando todos los poderes en su persona, lo que le convirtió en
un verdadero dictador [NOTA: Alfonso XIII continuó siendo rey y sus relaciones con primo de Rivera fueron
excelentes] Para ayudarle en el ejercicio del gobierno, primo nombró a una serie de generales que
constituyeron el directorio militar. Las principales actuaciones del directorio militar fueron:

• Mantenimiento del orden público, mediante una durísima represión contra el movimiento obrero.

• Supresión de la Constitución, Cortes y partidos políticos), lo que supuso el final del sistema político de la
Restauración.

• Política centralista: supresión de la Mancomunidad de Cataluña y los signos externos del nacionalismo
catalán.

• Con respecto a Marruecos, Primo era partidario de abandonarlo, pero opta por el mantenimiento de las
tropas ante la cerrada oposición de los africanistas. El ataque de los rifeños al protectorado francés permite
la realización de una operación franco-española: el desembarco de Alhucemas (1925). A mediados de 1926
termina la guerra con total victoria española.

- El Directorio Civil (1925-1930).

La dictadura se planteó inicialmente como un régimen de corta duración, pero la popularidad obtenida
en sus primeros años (final de la guerra de Marruecos, restablecimiento del orden público, buena coyuntura
económica) hizo que Primo decidiera convertir la Dictadura en un régimen duradero, a imitación del fascismo
italiano. Para ello era preciso institucionalizar la dictadura, creando unas leyes e instituciones regulares, de las
que hasta ahora carecía (en la práctica, todo el gobierno dependía directamente del dictador). Para ello crea un
partido único (la Unión Patriótica), una especie de cámara (la Asamblea Nacional) y sustituye el directorio
militar por el directorio civil, gobierno formado por técnicos (economistas, juristas, ingenieros), en un intento
de prescindir de los políticos profesionales e instaurar una tecnocracia. El más destacado fue el economista
Calvo Sotelo.

6
La actuación más destacada del fue la política económica intervencionista, con medidas como la
creación de monopolios (Telefónica, CAMPSA), el desarrollo de un plan de obras públicas (embalses y regadíos,
modernización de la red de carreteras) y la realización de grandes Exposiciones Universales (Sevilla y Barcelona)
con fines propagandísticos. Todas estas inversiones aumentaron la deuda pública, herencia que pasó a los
gobiernos republicanos.

Desde 1927 la popularidad de la dictadura fue decayendo, al tiempo que surgían y se organizaban
grupos de oposición: los republicanos se reorganizan, algunos militares liberales (Ramón Franco), intelectuales
(Blasco Ibáñez, Unamuno) y los estudiantes universitarios, así como la clase obrera se enfrentaron a la
dictadura. En enero de 1930, Primo de Rivera presentó su dimisión a Alfonso XIII y marchó al exilio.

● El final del reinado de Alfonso XIII (1930-1931).

Alfonso XIII entregó el poder al general Berenguer, militar sin experiencia política y mala imagen pública
(se le consideraba responsable del desastre de Annual). Intentó volver al régimen constitucional de la
Restauración, como si la dictadura hubiera sido sólo un paréntesis. Dado que, para la oposición republicana, el
rey había quebrantado la ley al consentir el golpe, esto no pudo realizarse y la suerte del rey quedó ligada a la
de la Dictadura. El gobierno de Berenguer procedió a restablecer las libertades constitucionales y el sistema
parlamentario, pero con tanta lentitud y falta de rumbo claro que la prensa puso al gobierno el apodo de
“dictablanda”.

Durante 1930, los movimientos republicanos se fortalecieron con la incorporación de muchos antiguos
monárquicos (Miguel Maura, Niceto Alcalá-Zamora) que se declaran republicanos. El PSOE se declara también a
favor de la República y la CNT le apoya. Los principales partidos republicanos firmaron el Pacto de San
Sebastián, por el que formaron un frente unido contra a la monarquía. El Comité Revolucionario estableció
contactos con el ejército para la insurrección, pero esta fracasó al sublevarse dos días antes un grupo de
militares republicanos en Jaca. Los militares sublevados (Galán y García Hernández) fueron fusilados y el
Comité Revolucionario encarcelado.

La opinión pública se manifestó masivamente en contra de los fusilamientos de Jaca. Berenguer dimitió y
Alfonso XIII nombró al almirante Aznar para sustituirle. El nuevo gobierno decidió convocar elecciones
municipales para el 12 de abril de 1931 concibiéndose éstas como un ensayo para tomar el pulso a la opinión
del país de cara a unas futuras elecciones generales. Los partidos monárquicos ganaron en las zonas rurales
donde aún funcionaban los mecanismos caciquiles, pero en las ciudades los republicanos obtuvieron una gran
victoria. Esta victoria desmoralizó completamente al gobierno y sorprendió incluso a los republicanos. Ante
esta clara demostración de la voluntad popular a favor de la República, Alfonso XIII marchó al exilio y, en un
ambiente de gran entusiasmo popular, se proclamó la II República Española el 14 de abril de 1931.

7
EJERCICIOS DEL TEMA 8.

TEXTO 1: Manifiesto del Comité de la huelga general (12 de agosto de 1917)

“A los obreros y a la opinión pública: ha llegado el momento de poner en práctica, sin vacilación alguna,
los propósitos anunciados por los representantes de la U.G.T. y la C.N.T. en el Manifiesto suscrito por estos
organismos en el mes de marzo último. Durante el tiempo transcurrido desde esta fecha al momento actual, la
afirmación hecha por el proletariado de demandar como remedio a los males que padece España, un cambio
fundamental de régimen político ha sido corroborada por la actitud que sucesivamente han ido adoptando
importantes organismos nacionales, desde la enérgica afirmación de la existencia de las Juntas de Defensa del
Arma de Infantería, frente a los intentos de disolución de esos organismos por los poderes públicos, hasta la
Asamblea de Parlamentarios celebrada en Barcelona el 19 de julio, y la adhesión a las conclusiones de esa
Asamblea de numerosos españoles se han engañado totalmente. [...]

Y esta magna movilización del proletariado no cesara hasta no haber obtenido las garantías suficientes
de iniciación del cambio de régimen, necesario para la salvación de la dignidad, del decoro y de la vida
nacionales. Pedimos la constitución de un Gobierno provisional, que asuma los poderes ejecutivo y moderador
y prepare, previas las modificaciones imprescindibles en una legislación viciada, la celebración de elecciones
sinceras de unas Cortes Constituyentes que aborden, en plena libertad, los problemas fundamentales de la
Constitución política del país. Mientras no se haya conseguido ese objetivo, la organización obrera se halla
absolutamente decidida a mantenerse en su actitud de huelga.

Ciudadanos: no somos instrumento de desorden, como en su impudicia nos llaman con frecuencia los
gobernantes que padecemos. Aceptamos una misión de sacrificio por el bien de todos, por la salvación del
pueblo español, y solicitamos vuestro concurso.
¡Viva España!

Manifiesto del Comité de Huelga de la U.G.T. y el PSOE”.

TEXTO 2: Manifiesto de Primo de Rivera (Barcelona, 13 de septiembre de 1923)

“Al país y al ejército.

Españoles:

Ha llegado para nosotros el momento más temido que esperado (porque hubiéramos
querido vivir siempre en la legalidad y que ella rigiera sin interrupción la vida española) de
recoger las ansias, de atender el clamoroso requerimiento de cuantos amando la Patria no ven
para ella otra salvación que liberarla de los profesionales de la política, de los hombres que por
una u otra razón nos ofrecen el cuadro de desdichas e inmoralidades que empezaron el año 98
y amenazan a España con un próximo fin trágico y deshonroso. La tupida red de la política de
concupiscencias ha cogido en sus mallas, secuestrándola, hasta la voluntad real. Con frecuencia
parecen pedir que gobiernen los que ellos dicen no dejan gobernar, aludiendo a los que han
sido su único, aunque débil, freno, y llevaron a las leyes y costumbres la poca ética sana, este
8
tenue tinte de moral y equidad que aún tienen, pero en la realidad se avienen fáciles y
contentos al turno y al reparto y entre ellos mismos designan la sucesión. (...)

¡Viva España y viva el Rey! No tenemos que justificar nuestro acto, que el pueblo sano
demanda e impone. Asesinatos de prelados, ex gobernadores, agentes de la autoridad,
patronos, capataces y obreros; audaces e impunes atracos; depreciación de moneda;
francachela de millones de gastos reservados; sospechosa política arancelaria por la tendencia,
y más porque quien la maneja hace alarde de descocada inmoralidad; rastreras intrigas
políticas tomando como pretexto la tragedia de Marruecos; incertidumbres ante este gravísimo
problema nacional; indisciplina social, que hace el trabajo ineficaz y nulo, precaria y ruinosa la
producción agrícola e industrial, impune propaganda comunista; impiedad e incultura; justicia
influida por la política; descarada propaganda separatista, pasiones tendenciosas alrededor del
problema de las responsabilidades. (...)

Pues bien, ahora vamos a recabar todas las responsabilidades y a gobernar nosotros u
hombres civiles que representen nuestra moral y doctrina No venimos a llorar lastimas y
vergüenzas, sino a ponerles pronto y radical remedio, para lo que requerimos el concurso de
todos los buenos ciudadanos.

Para ello y en virtud de la confianza y mandato que en mi han depositado, se constituirá


en Madrid un directorio inspector militar con carácter provisional encargado de mantener el
orden público y asegurar el funcionamiento normal de los ministerios y organismos oficiales.
Este movimiento es de hombres: el que no sienta la masculinidad completamente
caracterizada que espere en un rincón, sin perturbar los días buenos que para la patria
preparamos.

Españoles,

¡Viva España y viva el Rey!

Dado en Barcelona, a 13 de septiembre de 1923.


MIGUEL PRIMO DE RIVERA, Capitán General de la cuarta región.

También podría gustarte