HISTORIA DEL ARTE
TEMA 7
ARTE ISLÁMICO
La historia del islam arranca en el año 622 con la
huida de Mahoma hacia Medina. Podemos hacer
una distinción entre tres etapas fundamentales:
- Mahoma y los cuatro califas electivos
(622-661). No hay apenas manifestaciones artísticas.
- Dinastía Omeya (661-750). Debido a los territorios conquistados, el centro
político se desplaza hacia Siria, siendo Damasco capital. Construcción de la
Cúpula de la Roca y las mezquitas de Damasco, con sala hipóstila.
- Dinastía Abbasí (750-1258). La política de la nueva dinastía traslada la capital
a Bagdad. Durante este periodo hay una disgregación política que rompe la
unidad del islam, por lo que el estudio el arte islámico se convierte en una
multitud de artes nacionales. De todos ellos el más importante es el que se
desarrolla con el califato de Córdoba.
En el año 622, Mahoma se instala en Medina donde se construye una casa: la musalla.
La mezquita será la trasposición de la musalla al espacio urbano. La palabra islam
significa sumisión del creyente ante la voluntad de Dios. Es la religión del libro: el Corán.
Desde la península arábiga se van a extender los musulmanes por todo Próximo
Oriente, Primero hay una unidad religiosa y política, dependiendo primero de La Meca,
luego de Damasco y después de Bagdad. Allí donde se instalan los musulmanes llevan
sus creencias religiosas, e integran las tradiciones de lo preexistente en la región. De
esta manera el arte islámico es a la vez que muy diverso, uniforme por tener unas claras
señas de identidad propias.
Entre los siglos XI y XVII el imperio musulmán se disgrega. En Al-Andalus, almorávides
y almohades muestran la adaptación del arte a la irregularidad política y religiosa.
Sorprende la capacidad de hibridación del arte mudéjar.
Arquitectura
En lo que se refiere a los trazados, fueron más rígidos y generales
cuando la construcción dependió de la sillería. En los órdenes aceptan el
desarrollo tópico de la columna, incluso la dispersión de proporciones que
les ofrece. En los capiteles surgen variantes regionales siguiendo
modelos romanos y bizantinos.
En la decoración conviene insistir por su importancia en los mocárabes, sin olvidar las
decoraciones vegetales, geométricas y epigráficas. El material es muy diverso. El
ladrillo y piedra junto con la cal como conglomerante son la base de las estructuras
islámicas, usando las maderas para las cubiertas. Los materiales sufren un proceso de
empobrecimiento en beneficio de un bajo coste y una rápida ejecución.
En los soportes se confió más en la masa de muros y pilares. Los arcos se
emplearon de todo tipo de trazados. Las largas tiras de arcos en las mezquitas
obligaron al uso de tirantes, a veces de forma ortopédica. En Córdoba se
solucionó el problema con la doble arquería, elemento típico en Al-Andalus. Las
bóvedas repiten similares falseamientos a los de los arcos. Dan dos soluciones,
formar entramados de nervios dibujando un polígono tridimensional, y
simplemente incluir mocárabes.
La mezquita
En poco tiempo el islam se expande por Siria, Palestina, Persia y
Egipto. Al principio, para la oración del viernes ocupan distintos
edificios públicos. El Profeta condenaba que se gastara el dinero
del creyente en construir templos, pero al entrar en contacto el
islam con culturas que poseían ricos monumentos religiosos,
pronto emprenderán la construcción de impresionantes mezquitas.
La estructura de una mezquita es simple. Se accede por varias puertas a un patio
descubierto (sahn), donde se encuentra una fuente (midaá) para la purificación. Desde
este patio se accede a la sala hipóstila (haram) con cubrición adintelada. La orientación
de un muro (kibla) hacia la Kaaba queda señalada por un nicho vacío (mihrab). Ante el
aumento del número de fieles se construye una torre elevada (alminar) para llamar a la
oración. De esta forma quedan fijados los principios básicos e imprescindibles de una
mezquita. Para que la oración llegue a todos los fieles se dispone un trono elevado
(mimbar) para el Imán. Se puede hacer una clasificación tipológica:
- Mezquita aljama. De forma rectangular para resolver los problemas de acceso.
- Mezquita de planta central. Se inspira en los martyria paleocristianos.
- Mezquita en iwan. Un patio cuyos cuatro lados se cierran con exedras u
hornacinas abovedadas.
- Mezquita moderna o de cúpula. Presidida por una gran cúpula que articula la
estructura.
Como ejemplos de mezquitas podemos encontrar los siguientes:
- La Cúpula de la Roca, vulgarmente llamada Mezquita de Umar, con una enorme
influencia del arte bizantino. Es planta octogonal y contiene una piedra con la
que el Profeta ascendió al cielo.
- La Mezquita de Damasco tendrá mucha trascendencia posterior. Se convirtió en
mezquita cuando la comunidad islámica crece. El acceso a la sala hipóstila o
haram es a través de un patio. La influencia romana y bizantina es también clara.
- La Mezquita de al-Aqsa, que inaugura las mezquitas con naves perpendiculares
al muro de la qibla. En Bagdad también destaca de entre lo conservado el
alminar de Samarra, cerca de la capital, cuya forma responde a la tipología de
torres del silencio mesopotámicas. Tiene forma de cono con una rampa
helicoidal de ascenso.
- La Mezquita de Kairuan, tiene influencia de modelos cordobeses y a su vez
influirá en las ampliaciones de la misma mezquita cordobesa.
El palacio
Las residencias palaciegas quisieron parecer fortificaciones romanas, es
decir, castillos de planta cuadrada torreados. Se dividen en ciudades-
palacio, pequeñas edificaciones rodeadas de muralla, o palacios-villa.
Tienen patios con funciones concretas. Se dividen en tres partes, la parte
reservada para las visitas (mexuar), la parte destinada a la vida privada
(harén), y una tercera parte dedicada a los actos públicos y
celebraciones. Abundan los jardines. La austeridad del exterior contrasta
con la riqueza decorativa del interior. Podemos encontrar decoraciones con animales el
Patio de los Leones de la Alhambra.
ARTE HISPANOMUSULMÁN
Los árabes no crean formas propias, ellos parten del arte bizantino y lo universalizan
Córdoba hasta la India. En España, el arte musulmán alcanza cotas superiores. En sus
obras aparece la unidad cultural con el Norte de África, pero también la superior iniciativa
artística. La evolución artística de este estilo se periodiza en tres fases coincidentes con
tres etapas históricas:
Época cordobesa (711-1031)
Aunque políticamente se divide tres (emirato dependiente, emirato independiente y
califato), en lo artístico puede considerarse como un periodo homogéneo, marcado por
las convenciones propias del arte omeya. En un principio, aprovechan materiales
procedentes de tiempos romanos y visigodos, pero más adelante se va a ir configurando
un arte propiamente andalusí. El monumento más importante de este momento es la
mezquita de Córdoba.
En tiempos del primer emir independiente, Abderramán I, los
musulmanes se quedan con la iglesia de San Vicente en
Córdoba para construir en su solar una mezquita
aprovechando para ello las columnas y capiteles de esta. Se
proyecta una mezquita aljama, con once naves
perpendiculares al muro de la qibla, siendo la central que
desemboca en el mihrab más ancha. El muro de la qibla está orientado hacia el sur,
quizá señalando el camino para peregrinar a La Meca. Incorpora un elemento
característico que es la doble arquería para ganar altura y evitar el atirantado. Hay una
columna con capitel y cimacio, del cual arrancan arcos de herradura y encima unos
pilares de los cuales salen arcos de medio punto. Los arcos combinan la piedra blanca
y el ladrillo rojo, resultando un juego bicromático en las dovelas.
Abderramán II derribó el muro de la qibla y prolonga las
once naves hacia el sur. Esta ampliación es la peor
conservada, pues la mayor parte de su espacio está
ocupado por la catedral gótica de Córdoba que se hizo
dentro de la mezquita. Abderramán III amplía el shan y
construye un nuevo alminar.
La ampliación más importante es la de al-Hakem II, que
prolonga las naves hacia el sur y construye la actual qibla, mihrab y cúpula Maxura. Hizo
venir artistas bizantinos para realizar los mosaicos, entrecruza arcos polilobulados y
levanta cúpulas con nervios cruzados que dejan libre el espacio central. La ampliación
de Almanzor es simplemente cuantitativa, incorporando ocho naves más y repitiendo el
repertorio decorativo de la forma más simple.
La obra civil más importante del momento es Medina Azahara, la gran ciudad palatina
fundada por Abderramán III y posteriormente abandonada e incendiada. Fue la
residencia palaciega de los califas, a cinco kilómetros de Córdoba y, hasta ahora, se ha
descubierto una pequeña parte. Está construida con piedra caliza, se cubría este pobre
paramento con enlucido policromado, placas de mármol
talladas o escayolas con decoraciones geométricas y
vegetales. De aquí tomarían los trabajadores de la mezquita
de Córdoba la forma del arco de herradura con dovelas que
alternan no solo en color, sino en decoración geométrica.
Durante la época del califato adquieren una importancia capital las artes decorativas,
conservándose muchos objetos gracias al aprecio que se tenía en los reinos cristianos
a muchos de los objetos hechos por los musulmanes.
Periodo intermedio
Durante el siglo XI Al-Andalus se disgrega en reinos taifas. Estos reinos pretenden
continuar el lujo califa, pero con menos dinero, con materiales más pobres y redundando
en la decoración. A esta época pertenecen la Aljafería de Zaragoza, las Alcazabas de
Málaga, Almería y Granada. Hubo dos etapas:
- Etapa almorávide (1077-1144): El sur ibérico es unificado por los almorávides
y esto supuso un frenazo en la evolución artística hispanomusulmana.
- Etapa almohade (1144-1212): Otro pueblo logró unificar todo Al-Andalus y su
arte se caracterizó por una decoración total que llega a encubrir el sistema
arquitectónico con mocárabes y arcos de herradura apuntados. De esta época
es la mezquita de Sevilla de la que sólo queda el minarete (actual Giralda) y las
torres defensivas destacando la Torre del Oro.
Reino Nazarita de Granada (siglos XIII-XV)
Por razones geográficas, dado que estaban protegidos el
sistema bético y el agotamiento del empuje castellano, el reino
nazarí de Granada mantendrá su independencia durante dos
siglos y medio más, después del gran avance cristiano del siglo
XIII. Finalmente es sometido al poder castellano después de la
larga guerra sostenida por los Reyes Católicos hasta 1492.
En la arquitectura nazarí hay que distinguir dos maneras distintas de construir. Por un
lado, es funcional con alcazabas o puertas de muralla, donde los materiales son muy
pobres, frente a otra ornamentada donde la decoración oculta lo estructural y
predominan como elementos de cubrición los mármoles y azulejos en las partes más
bajas y escayolas.
La Alhambra de Granada es una ciudad palacio situada al margen del núcleo urbano,
pero en contacto con él. Podemos distinguir dos núcleos diferentes, pero dentro del
mismo recinto amurallado:
- La Alcazaba. Fortificaciones con fines militares.
- La Casa Real. Edificada cuando Granada se convierte en capital del reino
nazarí. Distinguimos:
- El Mexuar. Para recibir a los súbditos e impartir justicia.
- El palacio oficial o Cuarto de Comares. En torno al patio de los
Arrayanes, da paso al Salón de los Embajadores.
- El palacio privado o Cuarto de los Leones. En torno al patio de los
Leones.
La Casa Real se dispone funcionalmente en torno a unos
patios. No existe un centro arquitectónico delimitado. Así se
provoca la sorpresa continua y no se desprecian las
proporciones humanas. Cada patio tiene un eje axial de
simetría, no transitable por tener un estanque, jardín o
fuente. Es una arquitectura que solo se percibe mientras se
camina.
La decoración juega un papel fundamental, pues llega a transformar la percepción de
la arquitectura. La pobreza de los materiales requiere su ocultación. Madera para
puertas y artesonados, haciendo lacerías. Azulejo en zócalos, con motivos geométricos.
Yeso que recubre el edificio con falsos elementos constructivos. Los calados, celosías y
la policromía suavizan la luz provocando efectos sorprendentes. El agua de los
estanques consigue un efecto de reflejo y otro sonoro, que llega a diversos lugares del
palacio. El jardín se inserta en los distintos puntos de vista que ofrecen los interiores.
La Alhambra es una síntesis de la arquitectura regia. Es un monumento singular, donde
las formas son perfectas, ya que son usadas con plena consciencia de sus posibilidades.
La Alhambra alcanza su valor estético merced a cuatro rasgos:
- Cada unidad del palacio está concebida para ser vista
y apreciada.
- Las formas alcanzan una gran sensualidad a través de
líneas y perfiles sinuosos de las superficies en
movimiento.
- Su estética alcanza su mayor cota en los ámbitos de
uso privado.
- Los diseños ornamentales, geométricos y lógicos obedecen a leyes
matemáticas.