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Retiro Espiritual

El documento es un retiro espiritual del Grupo Santo Tomás Moro que incluye oraciones, himnos y salmos para la reflexión y la meditación. Se centra en la invocación a Dios, el examen de conciencia y la alabanza a través de la liturgia, destacando la importancia de la fe y la comunidad en la vida espiritual. También se menciona la figura de San Bartolomé, apóstol, en el contexto de la celebración del tiempo ordinario.
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Retiro Espiritual

El documento es un retiro espiritual del Grupo Santo Tomás Moro que incluye oraciones, himnos y salmos para la reflexión y la meditación. Se centra en la invocación a Dios, el examen de conciencia y la alabanza a través de la liturgia, destacando la importancia de la fe y la comunidad en la vida espiritual. También se menciona la figura de San Bartolomé, apóstol, en el contexto de la celebración del tiempo ordinario.
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RETIRO ESPIRITUAL

Grupo Santo Tomás Moro

VIERNES DEL TIEMPO ORDINARIO


COMPLETAS
INVOCACIÓN INICIAL
V. Dios mío, ven en mi auxilio
R. Señor, date prisa en socorrerme.
V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de
los siglos. Amén.

EXAMEN DE CONCIENCIA
Hermanos, habiendo llegado al final de esta jornada que Dios
nos ha concedido, reconozcamos sinceramente nuestros
pecados.

Yo confieso ante Dios todopoderoso y ante vosotros,


hermanos, que he pecado mucho de pensamiento, palabra, obra
y omisión: por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa. Por
eso ruego a santa María, siempre Virgen, a los ángeles, a los
santos y a vosotros, hermanos, que intercedáis por mí ante
Dios, nuestro Señor.

V. El Señor todopoderoso tenga misericordia de nosotros,


perdone nuestros pecados y nos lleve a la vida eterna.
R. Amén.

HIMNO
Cristo, Señor de la noche,
que disipas las tinieblas:

1
mientras los cuerpos reposan,
se tú nuestro centinela.

Después de tanta fatiga,


después de tanta dureza,
acógenos en tus brazos
y danos noche serena.

Si nuestros ojos se duermen,


que el alma esté siempre en vela;
en paz cierra nuestros párpados
para que cesen las penas.

Y que al despuntar el alba,


otra vez con fuerzas nuevas,
te demos gracias, oh Cristo,
por la vida que comienza. Amén.

SALMODIA
Ant 1. Señor, Dios mío, de día te pido auxilio, de noche grito
en tu presencia.

Salmo 87

Señor, Dios mío, de día te pido auxilio,


de noche grito en tu presencia;
llegue hasta ti mi súplica,
inclina tu oído a mi clamor.

Porque mi alma está colmada de desdichas,


y mi vida está al borde del abismo;
ya me cuentan con los que bajan a la fosa,
soy como un inválido.

Tengo mi cama entre los muertos,


como los caídos que yacen en el sepulcro,
de los cuales ya no guardas memoria,
porque fueron arrancados de tu mano.
Me has colocado en lo hondo de la fosa,

2
en las tinieblas del fondo;
tu cólera pesa sobre mí,
me echas encima todas tus olas.

Has alejado de mí a mis conocidos,


me has hecho repugnante para ellos:
encerrado, no puedo salir,
y los ojos se me nublan de pesar.

Todo el día te estoy invocando,


tendiendo las manos hacia ti.
¿Harás tú maravillas por los muertos?
¿Se alzarán las sombras para darte gracias?

¿Se anuncia en el sepulcro tu misericordia,


o tu fidelidad en el reino de la muerte?
¿Se conocen tus maravillas en la tiniebla
o tu justicia en el país del olvido?

Pero yo te pido auxilio,


por la mañana irá a tu encuentro mi súplica.
¿Por qué, Señor, me rechazas
y me escondes tu rostro?

Desde niño fui desgraciado y enfermo,


me doblo bajo el peso de tus terrores,
pasó sobre mí tu incendio,
tus espantos me han consumido:

me rodean como las aguas todo el día,


me envuelven todos a una;
alejaste de mí amigos y compañeros:
mi compañía son las tinieblas.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.


Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de
los siglos. Amén.

Ant. Señor, Dios mío, de día te pido auxilio, de noche grito en


tu presencia.
3
LECTURA BREVE Jr 14, 9
Tú estás en medio de nosotros, Señor, tu nombre ha sido
invocado sobre nosotros: no nos abandones, Señor Dios
nuestro.

RESPONSORIO BREVE
V. En tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu.
R. En tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu.

V. Tú, el Dios leal, nos librarás.


R. Te encomiendo mi espíritu.

V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.


R. En tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu.

CÁNTICO EVANGÉLICO
Ant. Sálvanos, Señor, despiertos, protégenos mientras
dormimos, para que velemos con Cristo y descansemos en paz.

CÁNTICO DE SIMEÓN Lc 2, 29-32


+Ahora, Señor, según tu promesa,
puedes dejar a tu siervo irse en paz,

porque mis ojos han visto a tu Salvador,


a quien has presentado ante todos los pueblos

luz para alumbrar a las naciones


y gloria de tu pueblo Israel.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.


Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de
los siglos. Amén.

Ant. Sálvanos, Señor, despiertos, protégenos mientras


dormimos, para que velemos con Cristo y descansemos en paz.

ORACIÓN
Señor, Dios todopoderoso: ya que con nuestro descanso vamos

4
a imitar a tu Hijo que reposó en el sepulcro, te pedimos que, al
levantarnos mañana, lo imitemos también resucitando a una
vida nueva. Por Cristo Nuestro Señor. Amén.

BENDICIÓN
V. + El Señor todopoderoso nos conceda una noche tranquila y
una santa muerte.
R. Amén.
ANTÍFONA FINAL DE LA SANTÍSIMA VIRGEN
Se entona la Salve. (Se encuentra al final)

SÁBADO SEMANA IV DEL TIEMPO ORDINARIO

24 DE AGOSTO
San Bartolomé, apóstol

LAUDES
INVITATORIO
(se hace la señal de la cruz mientras se dice:)
V/. + Señor, abre mis labios.
R/. - Y mi boca proclamará tu alabanza.

Ant: Escuchemos la voz del Señor, para que entremos en su


descanso.

Salmo 94
Venid, aclamemos al Señor,
demos vítores a la Roca que nos salva;
entremos a su presencia dándole gracias,
aclamándolo con cantos.

Porque el Señor es un Dios grande,


soberano de todos los dioses:
tiene en su mano las simas de la tierra,
son suyas las cumbres de los montes;
suyo es el mar, porque él lo hizo,
la tierra firme que modelaron sus manos.

Entrad, postrémonos por tierra,


bendiciendo al Señor, creador nuestro.
5
Porque él es nuestro Dios,
y nosotros su pueblo,
el rebaño que él guía.

Ojalá escuchéis hoy su voz:


«No endurezcáis el corazón como en Meribá,
como el día de Masá en el desierto;
cuando vuestros padres me pusieron a prueba
y me tentaron, aunque habían visto mis obras.

Durante cuarenta años


aquella generación me asqueó, y dije:
"Es un pueblo de corazón extraviado,
que no reconoce mi camino;
por eso he jurado en mi cólera
que no entrarán en mi descanso".»

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.


Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de
los siglos. Amén.

Ant: Escuchemos la voz del Señor, para que entremos en su


descanso.

HIMNO
Vosotros, que escuchasteis la llamada
de viva voz que Cristo os dirigía,
abrid nuestro vivir y nuestra alma
al mensaje de amor que él nos envía.

Vosotros, que invitados al banquete


gustasteis el sabor del nuevo vino,
llenad el vaso, del amor que ofrece,
al sediento de Dios en su camino.

Vosotros, que tuvisteis tan gran suerte


de verle dar a muertos nueva vida,
no dejéis que el pecado y que la muerte
nos priven de la vida recibida.

6
Vosotros, que lo visteis ya glorioso,
hecho Señor de gloria sempiterna,
haced que nuestro amor conozca el gozo
de vivir junto a él la vida eterna. Amén.

SALMODIA

Ant. 1. Este es mi mandamiento: que os améis unos a otros


como yo os he amado.

Salmo 62, 2-9


EL ALMA SEDIENTA DE DIOS.
¡Oh Dios!, tú eres mi Dios, por ti madrugo,
mi alma está sedienta de ti;
mi carne tiene ansia de ti,
como tierra reseca, agostada, sin agua.

¡Cómo te contemplaba en el santuario


viendo tu fuerza y tu gloria!
Tu gracia vale más que la vida,
te alabarán mis labios.
Toda mi vida te bendeciré
y alzaré las manos invocándote.
Me saciaré de enjundia y de manteca,
y mis labios te alabarán jubilosos.

En el lecho me acuerdo de ti
y velando medito en ti,
porque fuiste mi auxilio,
y a la sombra de tus alas canto con júbilo;
mi alma está unida a ti,
y tu diestra me sostiene.
Gloria al Padre…
Ant. 1. Este es mi mandamiento: que os améis unos a otros
como yo os he amado.

Ant. 2. Nadie tiene amor más grande que el que da la vida


por sus amigos.
Cántico Dn 3, 57-88. 56
TODA LA CREACIÓN ALABE AL SEÑOR.
7
Creaturas todas del Señor, bendecid al Señor,
ensalzadlo con himnos por los siglos.

àngeles del Señor, bendecid al Señor;


cielos, bendecid al Señor.

Aguas del espacio, bendecid al Señor;


ejércitos del Señor, bendecid al Señor.

Sol y luna, bendecid al Señor;


astros del cielo, bendecid al Señor.

Lluvia y rocío, bendecid al Señor;


vientos todos, bendecid al Señor.

Fuego y calor, bendecid al Señor;


fríos y heladas, bendecid al Señor.

Rocíos y nevadas, bendecid al Señor;


témpanos y hielos, bendecid al Señor.

Escarchas y nieves, bendecid al Señor;


noche y día, bendecid al Señor.

Luz y tinieblas, bendecid al Señor;


rayos y nubes, bendecid al Señor.

Bendiga la tierra al Señor,


ensálcelo con himnos por los siglos.

Montes y cumbres, bendecid al Señor;


cuanto germina en la tierra, bendiga al Señor.

Manantiales, bendecid al Señor;


mares y ríos, bendecid al Señor.

Cetáceos y peces, bendecid al Señor;


aves del cielo, bendecid al Señor.

Fieras y ganados, bendecid al Señor,


ensalzadlo con himnos por los siglos.

Hijos de los hombres, bendecid al Señor;


8
bendiga Israel al Señor.

Sacerdotes del Señor, bendecid al Señor;


siervos del Señor, bendecid al Señor.

Almas y espíritus justos, bendecid al Señor;


santos y humildes de corazón, bendecid al Señor.

Ananías, Azarías y Misael, bendecid al Señor,


ensalzadlo con himnos por los siglos.

Bendigamos al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo,


ensalcémoslo con himnos por los siglos.

Bendito el Señor en la bóveda del cielo,


alabado y glorioso y ensalzado por los siglos.

No se dice Gloria al Padre.


Ant. 2. Nadie tiene amor más grande que el que da la vida
por sus amigos.

Ant. 3. Vosotros sois mis amigos si hacéis lo que yo os mando.

Salmo 149
ALEGRÍA DE LOS SANTOS
Cantad al Señor un cántico nuevo,
resuene su alabanza en la asamblea de los fieles;
que se alegre Israel por su Creador,
los hijos de Sión por su Rey.

Alabad su nombre con danzas,


cantadle con tambores y cítaras;
porque el Señor ama a su pueblo
y adorna con la victoria a los humildes.

Que los fieles festejen su gloria


y canten jubilosos en filas:
con vítores a Dios en la boca
y espadas de dos filos en las manos:

para tomar venganza de los pueblos

9
y aplicar el castigo a las naciones,
sujetando a los reyes con argollas,
a los nobles con esposas de hierro.

Ejecutar la sentencia dictada


es un honor para todos sus fieles.
Gloria al Padre…
Ant. 3. Vosotros sois mis amigos si hacéis lo que yo os mando.

LECTURA BREVE Ef 2, 19-22


Ya no sois extranjeros ni forasteros, sino que sois ciudadanos
del pueblo de Dios y miembros de la familia de Dios. Estáis
edificados sobre el cimiento de los apóstoles y profetas, y el
mismo Cristo Jesús es la piedra angular. Por él todo el edificio
queda ensamblado, y se va levantando hasta formar un templo
consagrado al Señor. Por él también vosotros os vais
integrando en la construcción, para ser morada de Dios por el
Espíritu.

RESPONSORIO BREVE
V. Los nombrarás príncipes sobre toda la tierra.
R. Los nombrarás príncipes sobre toda la tierra.
V. Harán memorable tu nombre, Señor.
R. Sobre toda la tierra.
V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo
R. Los nombrarás príncipes sobre toda la tierra.

CÁNTICO EVANGÉLICO
Ant. El muro de la ciudad tenía doce cimientos que llevaban
doce nombres: los nombres de los apóstoles del Cordero: y su
lámpara es el Cordero.
Cántico de Zacarías Lc 1, 68-79
EL MESÍAS Y SU PRECURSOR
Bendito sea el Señor, Dios de Israel,
porque ha visitado y redimido a su pueblo.
suscitándonos una fuerza de salvación
en la casa de David, su siervo,
según lo había predicho desde antiguo
por boca de sus santos profetas:

10
Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos
y de la mano de todos los que nos odian;
ha realizado así la misericordia que tuvo con nuestros padres,
recordando su santa alianza
y el juramento que juró a nuestro padre Abraham.

Para concedernos que, libres de temor,


arrancados de la mano de los enemigos,
le sirvamos con santidad y justicia,
en su presencia, todos nuestros días.

Y a ti, niño, te llamarán Profeta del Altísimo,


porque irás delante del Señor
a preparar sus caminos,
anunciando a su pueblo la salvación,
el perdón de sus pecados.

Por la entrañable misericordia de nuestro Dios,


nos visitará el sol que nace de lo alto,
para iluminar a los que viven en tiniebla
y en sombra de muerte,
para guiar nuestros pasos
por el camino de la paz.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.


Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. El muro de la ciudad tenía doce cimientos que llevaban


doce nombres: los nombres de los apóstoles del Cordero: y su
lámpara es el Cordero

PRECES
Demos gracias a nuestro Padre que está en los cielos, porque
por medio de los apóstoles nos ha dado parte en la herencia de
los elegidos, y aclamémosle diciendo:

El coro de los apóstoles te alaba, Señor.

11
Te alabamos, Señor, porque por medio de los apóstoles nos has
dado la mesa de tu cuero y de tu sangre:
en ella encontramos nuestra fuerza y nuestra vida.

Te alabamos, Señor, porque por medio de los apóstoles nos has


preparado la mesa de tu palabra:
por ella crecemos en el conocimiento de la verdad y se
acrecienta nuestro gozo.

Te alabamos, Señor, porque por medio de los apóstoles has


fundado tu iglesia:
por ella nos edificas en la unidad de tu pueblo.

Te alabamos, Señor, porque por medio de los apóstoles nos has


dado el bautismo y la penitencia:
por ellos nos purificas de todas nuestras culpas.

Se pueden añadir algunas intenciones libres.

Concluyamos nuestra oración con la plegaria que Jesús


enseñó a los apóstoles: Padre nuestro.

ORACIÓN
Fortalece, Señor, nuestra fe, para que nos adhiramos a Cristo,
tu Hijo, con la misma sinceridad con que hizo el apóstol san
Bartolomé, y haz que, por la intercesión de este santo, sea
siempre tu iglesia sacramento de salvación universal para
todos los hombres. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que
vive y reina en la unidad del Espíritu Santo.

V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a


la vida eterna.
R. Amén.

DOMINGO IV DEL TIEMPO ORDINARIO


25 DE AGOSTO
San Luis, Rey de Francia
I VÍSPERAS
Común de santos varones
INVOCACIÓN INICIAL
(se hace la señal de la cruz mientras se dice:)
V/. -Dios mío, ven en mi auxilio.

12
R/. -Señor, date prisa en socorrerme.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén. Aleluya

HIMNO
Cuando, Señor, el día ya declina,
quedaos con el hombre, que, en la noche
del tiempo y de la lucha en que camina,
turba su corazón con su reproche.

Disipad nuestras dudas, hombres santos,


que en el alto glorioso del camino
ya dejasteis atrás temores tantos
de perder vuestra fe en el Don divino.

Perdonad nuestros miedos, seguidores


del camino en la fe que os fue ofrecido,
hacednos con vosotros confesores
de la fe y del amor que habéis vivido.

Que tu amor, Padre santo, haga fuerte


nuestro amor, nuestra fe en tu Hijo amado;
que la hora suprema de la muerte
se encuentro en la luz, don consumado. Amén.

SALMODIA
Ant. 1. Alabad a nuestro Dios, todos sus santos.

Salmo 112
ALABADO SEA EL NOMBRE DEL SEÑOR

Alabad, siervos del Señor,


alabad el nombre del Señor.
Bendito sea el nombre del Señor,
ahora y por siempre:
de la salida del sol hasta su ocaso,
alabado sea el nombre del Señor.

El Señor se eleva sobre todos los pueblos,


13
su gloria sobre los cielos.
¿Quién como el Señor Dios nuestro,
que se eleva en su trono
y se abaja para mirar
al cielo y a la tierra?

Levanta del polvo al desvalido,


alza de la basura al pobre,
para sentarlo con los príncipes,
los príncipes de su pueblo;
a la estéril le da un puesto en la casa,
como madre feliz de hijos.
Gloria al Padre…
Ant. 1. Alabad a nuestro Dios, todos sus santos.

Ant. 2. Dichosos los que tienen hambre y sed de justicia,


porque ellos quedarán saciados.
Salmo 145
FELICIDAD A LOS QUE ESPERAN EN DIOS
Alaba, alma mía, al Señor:
alabaré al Señor mientras viva,
tañeré para mi Dios mientras exista.

No confiéis en los príncipes,


seres de polvo que no pueden salvar;
exhalan el espíritu y vuelven al polvo,
ese día perecen sus planes.

Dichoso a quien auxilia el Dios de Jacob,


el que espera en el Señor, su Dios,
que hizo el cielo y la tierra,
el mar y cuanto hay en él;

que mantiene su fidelidad perpetuamente,


que hace justicia a los oprimidos,
que dan pan a los hambrientos.
El Señor liberta a los cautivos,
el Señor abre los ojos al ciego,
el Señor endereza a los que ya se doblan,
el Señor ama a los justos,
14
el Señor guarda a los peregrinos;
sustenta al huérfano y a la viuda
y trastorna el camino de los malvados.

El Señor reina eternamente,


tu Dios, Sión, de edad en edad.
Gloria al Padre…
Ant. 2. Dichosos los que tienen hambre y sed de justicia,
porque ellos quedarán saciados.

Ant. 3. Bendito sea Dios, que nos ha elegido para ser santos e
inmaculados en el amor.

Cántico Ef 1, 3-10
EL PLAN DIVINO DE LA SALVACIÓN
Bendito sea Dios,
Padre de nuestro Señor Jesucristo,
que nos ha bendecido en la persona de Cristo
con toda clase de bienes espirituales y celestiales.

Él nos eligió en la persona de Cristo,


antes de crear el mundo,
para que fuésemos consagrados
e irreprochables ante él por el amor.

Él nos ha destinado en la persona de Cristo,


por pura iniciativa suya,
a ser sus hijos,
para que la gloria de su gracia,
que tan generosamente nos ha concedido
en su querido Hijo,
redunde en alabanza suya.

Por este Hijo, por su sangre,


hemos recibido la redención,
el perdón de los pecados.
El tesoro de su gracia, sabiduría y prudencia
ha sido un derroche para con nosotros,
dándonos a conocer el misterio de su voluntad.
15
Este es el plan que había proyectado realizar por Cristo
cuando llegase el momento culminante:
hacer que todas las cosas
tuviesen a Cristo por cabeza,
las del cielo y las de la tierra.

Gloria al Padre…
Ant. 3. Bendito sea Dios, que nos ha elegido para ser santos e
inmaculados en el amor.

LECTURA BREVE
Todo lo que para mí era ganancia lo he estimado pérdida
comparado con Cristo. Más aún, todo lo estimo pérdida
comparado con la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús,
mi Señor. Por él lo perdí todo, y todo lo estimo basura con tal
de ganar a Cristo.

RESPONSORIO BREVE
V. El Señor lo amó y lo enalteció.
R. El Señor lo amó y enalteció.

V. Lo revistió con vestidura de gloria.


R. El Señor lo amó y lo enalteció.

V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.


R. El Señor lo amó y lo enalteció.

CÁNTICO EVANGÉLICO
Ant. Lo asemejaré a un hombre prudente, que edificó su casa
sobre roca.

(Se hace la señal de la cruz mientras se comienza a recitar).


Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles
16
de generación en generación.

Él hace proezas con su brazo:


dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.

Auxilia a Israel, su siervo,


acordándose de la misericordia
-como lo había prometido a nuestros padres-
en favor de Abrahán y su descendencia por siempre.
Gloria al Padre…
Ant. Lo asemejaré a un hombre prudente, que edificó su casa
sobre roca.

PRECES
Pidamos a Dios Padre, fuente de toda santidad, que con la
intercesión y el ejemplo de los sanos os ayude, y digamos:
Haz que seamos santos, porque tú, Señor, eres santo.

Padre santo, que has querido que nos llamemos y seamos hijos
tuyos,
haz que la iglesia santa, extendida por los confines de la tierra,
cante tus grandezas.

Padre santo, que deseas que vivamos de una manera digna,


buscando siempre tu beneplácito,
ayúdanos a dar fruto de buenas obras.

Padre santo, que nos reconciliaste contigo por medio de Cristo,


guárdanos en tu nombre para que todos seamos uno.

Padre santo, que nos convocas al banquete de tu reino,


haz que comiendo el pan que ha bajado del cielo, alcancemos
la perfección del amor.
Se pueden añadir algunas intenciones libres.
Padre santo, perdona a los pecadores sus delitos y admite a los
difuntos en tu reino para que puedan contemplar tu rostro.

17
Porque nos llamamos y somos hjos de Dios, nos atrevemos a
decir: Padre nuestro.

ORACIÓN
Señor, tú que elevaste a san Luis de los cuidados de un reino
terreno a la gloria del reino celestial, concédenos, ayudados
por su intercesión, que, por medio del desempeño de nuestras
tareas humanas, tendamos constantemente hacia tu reino
eterno. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina
contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos
de los siglos.
Amén.

SÁBADO

COMPLETAS

INVOCACIÓN INICIAL
V/. + Dios mío, ven en mi auxilio.
R/. -Señor, date prisa en socorrerme.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Examen de conciencia
Hermanos: Llegados al fin de esta jornada que Dios nos ha
concedido, reconozcamos humildemente nuestros pecados.
Todos examinan en silencio su conciencia. Después se
prosigue con una de las fórmulas siguientes:

Yo confieso ante Dios todopoderoso


y ante vosotros, hermanos,
que he pecado mucho
de pensamiento, palabra, obra y omisión.
Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa.

Por eso ruego a santa María, siempre Virgen,


a los ángeles, a los santos
y a vosotros, hermanos,
que intercedáis por mí ante Dios, nuestro Señor.

18
V/. Dios todopoderoso tenga misericordia de nosotros, perdone
nuestros pecados y nos lleve a la vida eterna.
R/. Amén.

HIMNO
El sueño, hermano de la muerte,
a su descanso nos convida;
guárdanos tú, Señor, de suerte
que despertemos a la vida.

Tu amor nos guía y nos reprende


y por nosotros se desvela,
del enemigo nos defiende
y, mientras dormimos, nos vela.

Te ofrecemos, humildemente,
dolor, trabajo y alegría;
nuestra plegaria balbuciente:
«Gracias, Señor, por este día.»

Recibe, Padre, la alabanza


del corazón que en ti confía
y alimenta nuestra esperanza
de amanecer a tu gran Día.

Gloria a Dios Padre, que nos hizo,


gloria a Dios Hijo Salvador,
gloria al Espíritu divino:
tres Personas y un solo Dios. Amén.

Salmo 4: Acción de gracias

Ant: Ten piedad de mí, Señor, y escucha mi oración.

Escúchame cuando te invoco, Dios, defensor mío;


tú que en el aprieto me diste anchura,
ten piedad de mí y escucha mi oración.

19
Y vosotros, ¿hasta cuándo ultrajaréis mi honor,
amaréis la falsedad y buscaréis el engaño?
Sabedlo: el Señor hizo milagros en mi favor,
y el Señor me escuchará cuando lo invoque.

Temblad y no pequéis,
reflexionad en el silencio de vuestro lecho;
ofreced sacrificios legítimos
y confiad en el Señor.

Hay muchos que dicen: "¿Quién nos hará ver la dicha,


si la luz de tu rostro ha huido de nosotros?"

Pero tú, Señor, has puesto en mi corazón más alegría


que si abundara en trigo y en vino.

En paz me acuesto y en seguida me duermo,


porque tú sólo, Señor, me haces vivir tranquilo.

Gloria al Padre…

Ant: Ten piedad de mí, Señor, y escucha mi oración.

Salmo 133: Oración vespertina en el templo

Ant: Durante la noche, bendecid al Señor.

Y ahora bendecid al Señor,


los siervos del Señor,
los que pasáis la noche
en la casa del Señor.

Levantad las manos hacia el santuario


y bendecid al Señor.

El Señor te bendiga desde Sión,


el que hizo cielo y tierra.
Gloria al Padre…

20
Ant: Durante la noche, bendecid al Señor.

LECTURA BREVE
Dt 6,4-7
Escucha, Israel: El Señor, nuestro Dios, es solamente uno.
Amarás al Señor, tu Dios, con todo el corazón, con toda el
alma, con todas las fuerzas. Las palabras que hoy te digo
quedarán en tu memoria, se las repetirás a tus hijos y hablarás
de ellas estando en casa y yendo de camino, acostado y
levantado.
RESPONSORIO BREVE
V/. A tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu.
R/. A tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu.
V/. Tú, el Dios leal, nos librarás.
R/. Encomiendo mi espíritu.
V/. Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo
R/. A tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu.

CÁNTICO EVANGÉLICO
Ant: Sálvanos, Señor, despiertos, protégenos mientras
dormimos, para que velemos con Cristo y descansemos en paz.

(se hace la señal de la cruz mientras se comienza a recitar)


Ahora, Señor, según tu promesa,
puedes dejar a tu siervo irse en paz.

Porque mis ojos han visto a tu Salvador,


a quien has presentado ante todos los pueblos:

luz para alumbrar a las naciones


y gloria de tu pueblo Israel.

Ant: Sálvanos, Señor, despiertos, protégenos mientras


dormimos, para que velemos con Cristo y descansemos en paz.

Final
Oremos:
Después de las I Vísperas de domingo o de solemnidades que
coinciden con el domingo:
21
Guárdanos, Señor, durante esta noche y haz que mañana, ya al
clarear el nuevo día, la celebración del domingo nos llene con
la alegría de la resurrección de tu Hijo. Que vive y reina por
los siglos de los siglos.
Amén.

Después de las Vísperas de solemnidades que no coinciden con


el domingo:
Visita, Señor, esta habitación: aleja de ella las insidias del
enemigo; que tus santos ángeles habiten en ella y nos guarden
en paz, y que tu bendición permanezca siempre con nosotros.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

(se hace la señal de la cruz mientras se dice:)


V/. El Señor todopoderoso nos conceda una noche tranquila y
una muerte santa.
R/. Amén.

ANTÍFONA FINAL DE LA SANTÍSIMA VIRGEN


Se entona la Salve (se encuentra al final).

DOMINGO I DEL TIEMPO ORDINARIO


25 DE AGOSTO
San Luis, Rey de Francia
LAUDES
INVITATORIO
V/. + Señor, Ábreme los labios.
R/. -Y mi boca proclamará tu alabanza.

Ant. Venid, adoremos al Señor, aclamemos al Dios admirable


en sus santos.

Salmo 94: Invitación a la alabanza divina


Venid, aclamemos al Señor,
demos vítores a la Roca que nos salva;
entremos a su presencia dándole gracias,
aclamándolo con cantos.

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-se repite la antífona

Porque el Señor es un Dios grande,


soberano de todos los dioses:
tiene en su mano las simas de la tierra,
son suyas las cumbres de los montes;
suyo es el mar, porque él lo hizo,
la tierra firme que modelaron sus manos.

-se repite la antífona

Entrad, postrémonos por tierra,


bendiciendo al Señor, creador nuestro.
Porque él es nuestro Dios,
y nosotros su pueblo,
el rebaño que él guía.

-se repite la antífona

Ojalá escuchéis hoy su voz:


«No endurezcáis el corazón como en Meribá,
como el día de Masá en el desierto;
cuando vuestros padres me pusieron a prueba
y me tentaron, aunque habían visto mis obras.

-se repite la antífona

Durante cuarenta años


aquella generación me asqueó, y dije:
"Es un pueblo de corazón extraviado,
que no reconoce mi camino;
por eso he jurado en mi cólera
que no entrarán en mi descanso."»

-se repite la antífona


Gloria al Padre…

HIMNO
Vosotros sois luz del mundo
y ardiente sal de la tierra,
ciudad esbelta en el monte,

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fermento en la masa nueva.

Vosotros sois los sarmientos,


y yo la Vid verdadera;
si el Padre poda las ramas,
más fruto llevan las cepas.

Vosotros sois la abundancia


del reino que ya está cerca,
los doce mil señalados
que no caerán en la siega.

Dichosos, porque sois limpios


y ricos en la pobreza,
y es vuestro el reino que solo
se gana con la violencia. Amén.

Ant. 1. El Señor les concedió una gloria eterna y su nombre


no será nunca olvidado.

Salmo 62, 2-9


EL ALMA SEDIENTA DE DIOS

¡Oh Dios!, tú eres mi Dios, por ti madrugo,


mi alma está sedienta de ti;
mi carne tiene ansia de ti,
como tierra reseca, agostada, sin agua.

¡Cómo te contemplaba en el santuario


viendo tu fuerza y tu gloria!
Tu gracia vale más que la vida,
te alabarán mis labios.

Toda mi vida te bendeciré


y alzaré las manos invocándote.
Me saciaré como de enjundia y de manteca,
y mis labios te alabarán jubilosos.

En el lecho me acuerdo de ti
y velando medito en ti,
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porque fuiste mi auxilio,
y a la sombra de tus alas canto con júbilo;
mi alma está unida a ti,
y tu diestra me sostiene.
Gloria al Padre…
Ant. 1. El Señor les concedió una gloria eterna y su nombre
no será nunca olvidado.

Ant. 2. Siervos del Señor, bendecid al Señor eternamente.

Cántico Dn 3, 57-88. 56
TODA LA CREACIÓN ALABE AL SEÑOR.

Creaturas todas del Señor, bendecid al Señor,


ensalzadlo con himnos por los siglos.

àngeles del Señor, bendecid al Señor;


cielos, bendecid al Señor.

Aguas del espacio, bendecid al Señor;


ejércitos del Señor, bendecid al Señor.

Sol y luna, bendecid al Señor;


astros del cielo, bendecid al Señor.

Lluvia y rocío, bendecid al Señor;


vientos todos, bendecid al Señor.

Fuego y calor, bendecid al Señor;


fríos y heladas, bendecid al Señor.

Rocíos y nevadas, bendecid al Señor;


témpanos y hielos, bendecid al Señor.

Escarchas y nieves, bendecid al Señor;


noche y día, bendecid al Señor.

Luz y tinieblas, bendecid al Señor;


rayos y nubes, bendecid al Señor.
Bendiga la tierra al Señor,
ensálcelo con himnos por los siglos.

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Montes y cumbres, bendecid al Señor;
cuanto germina en la tierra, bendiga al Señor.

Manantiales, bendecid al Señor;


mares y ríos, bendecid al Señor.

Cetáceos y peces, bendecid al Señor;


aves del cielo, bendecid al Señor.

Fieras y ganados, bendecid al Señor,


ensalzadlo con himnos por los siglos.

Hijos de los hombres, bendecid al Señor;


bendiga Israel al Señor.

Sacerdotes del Señor, bendecid al Señor;


siervos del Señor, bendecid al Señor.

Almas y espíritus justos, bendecid al Señor;


santos y humildes de corazón, bendecid al Señor.

Ananías, Azarías y Misael, bendecid al Señor,


ensalzadlo con himnos por los siglos.

Bendigamos al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo,


ensalcémoslo con himnos por los siglos.

Bendito el Señor en la bóveda del cielo,


alabado y glorioso y ensalzado por los siglos.

No se dice Gloria al Padre.


Ant. 2. Siervos del Señor, bendecid al Señor eternamente.

Ant. 3. Que los santos festejen su gloria y canten jubilosos en


filas.

Salmo 149
ALEGRÍA DE LOS SANTOS
Cantad al Señor un cántico nuevo,
resuene su alabanza en la asamblea de los fieles;
que se alegre Israel por su Creador,

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los hijos de Sión por su Rey.

Alabad su nombre con danzas,


cantadle con tambores y cítaras;
porque el Señor ama a su pueblo
y adorna con la victoria a los humildes.

Que los fieles festejen su gloria


y canten jubilosos en filas:
con vítores a Dios en la boca
y espadas de dos filos en las manos:

para tomar venganza de los pueblos


y aplicar el castigo a las naciones,
sujetando a los reyes con argollas,
a los nobles con esposas de hierro.

Ejecutar la sentencia dictada


es un honor para todos sus fieles.
Gloria al Padre…
Ant. 3. Que los santos festejen su gloria y canten jubilosos en
filas.

LECTURA BREVE
Os exhorto, por la misericordia de Dios, a presentar vuestros
cuerpos como hostia viva, santa, agradable a Dios; este es
vuestro culto razonable. Y no os ajustéis a ese mundo, sino
transformaos por la renovación de la mente, para que sepáis
discernir lo que es la voluntad de Dios, lo bueno, lo que
agrada, lo perfecto.

RESPONSORIO BREVE
V. Lleva en el corazón la ley de su Dios.
R. Lleva en el corazón la ley de su Dios.

V. Y sus pasos no vacilan.


R. Lleva en el corazón la ley de su Dios.
V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo
R. Lleva en el corazón la ley de su Dios.

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CÁNTICO EVANGÉLICO
Ant. El que obra la verdad va a la luz, para que quede de
manifiesto que sus obras están hechas según Dios.

(Se hace la señal de la cruz mientras se recita).


Bendito sea el Señor, Dios de Israel,
porque ha visitado y redimido a su pueblo,
suscitándonos una fuerza de salvación
en la casa de David, su siervo,
según lo había predicho desde antiguo,
por boca de sus santos profetas.

Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos


y de la mano de todos los que nos odian;
realizando la misericordia
que tuvo con nuestros padres,
recordando su santa alianza
y el juramento que juró a nuestro padre Abrahán.

Para concedernos que, libres de temor,


arrancados de la mano de los enemigos,
le sirvamos con santidad y justicia,
en su presencia, todos nuestros días.

Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo,


porque irás delante del Señor
a preparar sus caminos,
anunciando a su pueblo la salvación,
el perdón de sus pecados.

Por la entrañable misericordia de nuestro Dios,


nos visitará el sol que nace de lo alto,
para iluminar a los que viven en tinieblas
y en sombra de muerte,
para guiar nuestros pasos
por el camino de la paz.
Gloria al Padre…

Ant. El que obra la verdad va a la luz, para que quede de


manifiesto que sus obras están hechas según Dios.

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PRECES
Adoremos, hermanos, a Cristo, el Dios santo, y, pidiéndole
que nos enseñe a servirle con santidad y justicia en su
presencia todos nuestros días, aclamémosle, diciendo:
Tú solo eres santo, Señor.

Señor Jesús, probado en todo exactamente como nosotros,


menos en el pecado,
compadécete de nuestras debilidades.

Señor Jesús, que a todos nos llamas a la perfección del amor,


danos el progresar por caminos de santidad.

Señor Jesús, que nos quieres sal de la tierra y la luz del mundo,
ilumina nuestras vidas con tu propia luz.

Señor Jesús, que viniste al mundo no para que te sirvieran, sino


para servir,
haz que sepamos servir con humildad a ti y a nuestros
hermanos.

Señor Jesús, reflejo de la gloria del Padre e impronta de su ser,


haz que un día podamos contemplar la claridad de tu gloria.

Se pueden añadir algunas intenciones libres.

Oremos ahora al Padre, como nos enseñó el mismo Jesús:


Padre nuestro.

ORACIÓN
Señor, tú que elevaste a san Luis de los cuidados de un reino
terreno a la gloria del reino celestial, concédenos, ayudados
por su intercesión, que, por medio del desempeño de nuestras
tareas humanas, tendamos constantemente hacia tu reino
eterno. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina
contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos
de los siglos.
Amén.

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