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Acción Reivindicatoria Decaída

El Juzgado Superior Segundo en lo Civil, Mercantil y del Tránsito de Caracas dictó una sentencia interlocutoria en el caso de la acción reivindicatoria interpuesta por Administradora Ferro C.A. contra Fernando José Olivo Tovar y Marco Tulio Flores Tovar, declarando el decaimiento de la acción por falta de interés procesal. La decisión se basó en la inactividad del demandante durante un periodo que excede el término de prescripción de veinte años establecido por el Código Civil. La sentencia resalta la importancia del interés procesal y la necesidad de que el demandante mantenga impulso en el proceso judicial para evitar la pérdida de su acción.

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Acción Reivindicatoria Decaída

El Juzgado Superior Segundo en lo Civil, Mercantil y del Tránsito de Caracas dictó una sentencia interlocutoria en el caso de la acción reivindicatoria interpuesta por Administradora Ferro C.A. contra Fernando José Olivo Tovar y Marco Tulio Flores Tovar, declarando el decaimiento de la acción por falta de interés procesal. La decisión se basó en la inactividad del demandante durante un periodo que excede el término de prescripción de veinte años establecido por el Código Civil. La sentencia resalta la importancia del interés procesal y la necesidad de que el demandante mantenga impulso en el proceso judicial para evitar la pérdida de su acción.

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Emisor Juzgado Superior Segundo en lo Civil, Mercantil y del Transito

Ponente Arturo Martinez Jiménez

Distrito Judicial Caracas

Fecha 29 Junio 2018

Partes ADMINISTRADORA FERRO C.A. CONTRA FERNANDO JOSÉ OLIVO


TOVAR Y MARCO TULIO FLORES TOVAR

Tipo de proceso Acción Reivindicatoria

Número de AP71-R-2017-000465
expediente

REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA


EN SU NOMBRE
JUZGADO SUPERIOR SEGUNDO EN LO CIVIL, MERCANTIL, TRÁNSITO Y
BANCARIO DE LA CIRCUNSCRIPCIÓN JUDICIAL DEL ÁREA
METROPOLITANA DE CARACAS
Años: 208º y 159º

DEMANDANTE: ADMINISTRADORA FERRO C.A., sociedad mercantil inscrita


en el Registro Mercantil de la Circunscripción Judicial del Distrito Federal, hoy
Distrito Capital y estado Miranda, en fecha 16 de septiembre de 1981, bajo el Nº
136, Tomo 74-A.

APODERADOS
JUDICIALES: JOSÉ ARAUJO y ELIZABETH CASTAÑEDA, abogados en
ejercicio, inscritos en el Inpreabogado bajo los Nos. 7.802 y 32.136,
respectivamente.
DEMANDADOS: FERNANDO JOSÉ OLIVO TOVAR y MARCO TULIO
FLORES TOVAR, venezolanos, mayores de edad, de este domicilio, titulares de las
cédulas de identidad Nro. 648.759 y 4.815.437, en el mismo orden.
APODERADO
JUDICIAL: FERNANDO OLIVO, abogado en ejercicio, inscrito en el
Inpreabogado bajo el Nro. 80.486.

MOTIVO: ACCIÓN REVINDICATORIA (Decaimiento de la acción)

SENTENCIA: INTERLOCUTORIA CON FUERZA DEFINITIVA

MATERIA: CIVIL

EXPEDIENTE: AP71-R-2017-000465

I
ANTECEDENTES

Correspondieron las presentes actuaciones al conocimiento de esta alzada, en virtud


del recurso ordinario de apelación interpuesto en fecha 13 de enero de 2017, por el
abogado FERNANDO OLIVO, actuando en su propio nombre contra la decisión de
fecha 8 de agosto de 2016, proferida el Juzgado Segundo de Primera Instancia en lo
Civil, Mercantil, Tránsito y Bancario de la Circunscripción Judicial del Área
Metropolitana de Caracas, que declaró el decaimiento de la acción, en el juicio por
acción reivindicatoria incoado en su contra y el ciudadano Marco Tulio Flores
Tovar, expediente Nº AH12-V-1991-000012 (nomenclatura del aludido juzgado).

El referido medio recursivo fue oído en ambos efectos por el a quo mediante auto
fechado 25 de abril de 2017, ordenando remitir el expediente a la Unidad de
Recepción y Distribución de Documentos de los Juzgados Superiores en lo Civil,
Mercantil, Tránsito y Bancario de la Circunscripción Judicial del Área
Metropolitana de Caracas, para el sorteo de ley.
Verificada la insaculación de causas en fecha 12 de mayo de 2017, fue asignado el
conocimiento y decisión de la aludida apelación a este Juzgado Superior, recibiendo
las actuaciones en fecha 16 de mayo de 2018. Por auto fechado 17 del mismo mes y
año, se le dio entrada al expediente y fijó el vigésimo (20mo.) día de despacho
siguiente a esa data para que las partes presentaran Informes, y una vez ejercido ese
derecho se abriría un lapso de ocho (8) días de despacho para la presentación de
Observaciones, todo de conformidad con lo establecido en los
artículos 517 y 519 del Código de Procedimiento Civil. Vencido el lapso anterior, se
dictará sentencia dentro de los sesenta (60) días consecutivos siguientes.
El día 20 de junio de 2017, compareció el abogado FERNANDO OLIVO actuando
en su propio nombre, y consignó escrito de informes constante de cinco (5) folios
útiles, en el cual esgrimió los siguientes alegatos: 1) Luego de realizar un resumen
de los antecedentes ante el juzgado a quo, procedió a indicar que apeló de la
decisión a los fines de que esta superioridad declare extinguida la medida cautelar,
por cuanto en la decisión que declaró el decaimiento de la acción, no realizó
mención respecto a la referida medida de prohibición de enajenar y gravar, aún
cuando en estricto derecho lo accesorio siempre sigue la suerte de lo principal. 2)
Solicitó conforme a lo previsto en los artículos 1.952 y 1.977 del Civil la suspensión
de la medida de prohibición de enajenar y gravar dictada en fecha 6 de noviembre
de 1991 sobre un inmueble ubicado en la Calle Araguaney del Municipio Cua,
Distrito Urdaneta del Estado Miranda. Asimismo, se participe al Registro
Inmobiliario correspondiente la suspensión de la referida medida.
Por auto dictado en fecha 6 de julio de 2017, se dejó constancia que la parte
accionante ejerció su derecho a presentar informe, por lo que el lapso para emitir el
fallo correspondiente comenzó a transcurrir a partir del 4.7.2017, exclusive

II
MOTIVACIÓN PARA DECIDIR

Encontrándose en el lapso correspondiente para dictar sentencia, pasa a ello este


Juzgado Superior Segundo con sujeción en los razonamientos y consideraciones que
se exponen a continuación:

Se defieren al conocimiento de esta alzada las presente actuaciones, en razón al


recurso ordinario de apelación ejercido en fecha 13 de enero de 2017, por el
abogado FERNANDO OLIVO, actuando en su propio nombre, contra la decisión de
fecha 8 de agosto de 2016, proferida el Juzgado Segundo de Primera Instancia en lo
Civil, Mercantil, Tránsito y Bancario de la Circunscripción Judicial del Área
Metropolitana de Caracas, que declaró el decaimiento de la acción, en el juicio por
acción reivindicatoria incoado por Administradora Ferro C.A., en contra de los
ciudadanos Fernando José Olivo Tovar y Marco Tulio Flores Tovar, decisión que en
su parte pertinente, expresa:

“…Ahora bien, este tribunal observa que la naturaleza jurídica de esta causa es una
acción de reivindicación dirigida a impugnar el acto de remate celebrado en un
juicio de ejecución de hipoteca sustanciado en este juzgado en el asunto N° AH12-
V-1988-000008, asunto antiguo N° 1988-8449.
Como consecuencia de lo anterior, indudablemente respecto de dicha acción resulta
aplicable el lapso de prescripción de veinte (20) años, conforme a lo establecido en
el artículo 1977 del Código Civil, que literalmente reza al tenor siguiente:
“Artículo 1.977 Todas las acciones reales se prescriben por veinte años y las
personales por diez, sin que pueda oponerse a la prescripción la falta de título ni de
buena fe, y salvo disposición contraria de la Ley.
La acción que nace de una ejecutoria se prescribe a los veinte años, y el derecho de
hacer uso de la vía ejecutiva se prescribe por diez años.”
Por consiguiente, este juzgador evidenció que en este proceso ha decaído el interés
del accionante, lo que se pone de manifiesto tras apreciar su inactividad procesal por
un lapso holgadamente superior al de la prescripción del derecho deducido. Y así se
hace constar…”

Establecido lo anterior, debe este Juzgado Superior establecer el thema decidendum,


el cual se circunscribe a determinar en el sub iudice, si la decisión del tribunal a quo
al declarar el decaimiento de la acción por falta de interés por verificarse que la
última actuación llevada a cabo por la parte actora fue el 31.5.1993, se encuentra o
no ajustada a derecho.

Así, en el sub lite se observa que la parte actora, sociedad mercantil


ADMINISTRADORA FERRO C.A., interpuso demanda por acción reivindicatoria
contra los ciudadanos FERNANDO JOSÉ OLIVO TOVAR y MARCO TULIO
FLORES TOVAR, con fundamento en que en el juicio de ejecución de hipoteca en
el cual fue llevado a cabo el remate del inmueble objeto de la presente acción, no se
dio cumplimiento a las formalidades de ley, por lo cual el acto sería nulo y sigue
siendo propietaria del inmueble.

Para decidir, considera pertinente este juzgador reseñar que siendo el derecho de
propiedad la atribución real y legal que tienen la personas naturales y jurídicas de
usar, gozar, disfrutar y disponer sus bienes, consagrado en nuestra Carta Magna y la
ley sustantiva civil, en la cual también se prevé la reclamación de tal derecho a
través de la acción reivindicatoria concebida como la más importante de las
acciones reales, señalando que el propietario de una cosa tiene el derecho de
reivindicarla de cualquier poseedor o detentador, salvo las excepciones establecidas
por las leyes.

Así entonces, siendo concebida la acción reivindicatoria como una acción real, y a
los fines del caso que nos ocupa se debe analizar en primera fase antes de verificar
el decaimiento de la acción, lo relativo a la prescripción, por lo cual a los fines
decisorios resulta preciso traer a colación el contenido del artículo 1.977 del Código
Civil, el cual establece lo siguiente:

“…Artículo 1.977.-Todas las acciones reales se prescriben por veinte años y las
personales por diez, sin que pueda oponerse a la prescripción la falta de titulo ni de
buena fe, y salvo disposición contraria de la Ley.
La acción que nace de una ejecutoria se prescribe a los veinte años, y el derecho de
hacer uso de la vía ejecutiva se prescribe por diez años...”
En este sentido, la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, en decisión
de fecha 01 de junio de 2001, Nº 956, expediente Nº 00-1491, con ponencia del
Magistrado Jesús Eduardo Cabrera Romero, dejó asentado:
“…El derecho de acceso a la justicia se ejerce al incoar la acción, pero ésta, al igual
que el propio derecho de acceso, es analizada por el juez para verificar si se
cumplen los requisitos que lo permiten, o la admisibilidad de la acción. Si ésta es
inadmisible, el órgano jurisdiccional no tocará el fondo de lo pedido, o denunciado.
A juicio de esta Sala es un requisito de la acción, que quien la ejerce tenga interés
procesal, entendido éste como la necesidad del accionante de acudir a la vía judicial
para que se declare un derecho o se le reconozca una situación de hecho a su favor.
Dentro de las modalidades de extinción de la acción, se encuentra -como lo apunta
esta Sala- la pérdida del interés, lo cual puede ser aprehendido por el juez sin que las
partes lo aleguen, y que tiene lugar cuando el accionante no quiere que se sentencie
la causa, lo que se objetiviza mediante la pérdida total del impulso procesal que le
corresponde.
Se trata de una situación distinta a la de la perención, donde el proceso se paraliza y
transcurre el término que extingue la instancia, lo que lleva al juez a que de oficio o
a instancia de parte, se declare tal extinción del procedimiento, quedándole al actor
la posibilidad de incoar de nuevo la acción. El término de un año (máximo lapso
para ello) de paralización, lo consideró el legislador suficiente para que se extinga la
instancia, sin que se perjudique la acción, ni el derecho objeto de la pretensión, que
quedan vivos, ya que mientras duró la causa la prescripción quedó interrumpida.
No consideró el legislador que el supuesto de la perención, constituyese una falta de
interés procesal, el cual no podía ser certificado por tan corto plazo de inactividad, y
por ello la perención no perjudica a la acción.
La pérdida del interés procesal que causa la decadencia de la acción y que se
patentiza por no tener el accionante interés en que se le sentencie, surge en dos
claras oportunidades procesales. Una, cuando habiéndose interpuesta la acción, sin
que el juez haya admitido o negado la demanda, se deja inactivo el juicio, por un
tiempo suficiente que hace presumir al juez que el actor realmente no tiene interés
procesal, que no tiene interés en que se le administre justicia, debido a que deja de
instar al tribunal a tal fin.
La otra oportunidad (tentativa) en la que puede decaer la acción por falta de interés,
es cuando la causa se paraliza en estado de sentencia. Tal parálisis conforme a los
principios generales de la institución, no produce la perención, pero si ella rebasa
los términos de prescripción del derecho objeto de la pretensión, sin que el actor
pida o busque que se sentencie, lo que clara y objetivamente surge es una pérdida
del interés en la sentencia, en que se componga el proceso, en que se declare el
derecho deducido. Es indiscutible que ese actor no quiere que lo sentencien, por ello
ni incoa un amparo a ese fin, ni una acción disciplinaria por denegación de justicia,
ni pide en la causa que le fallen. No es que el Tribunal va a suplir a una parte la
excepción de prescripción no opuesta y precluída (artículo 1956 del Código Civil),
la cual sólo opera por instancia de parte y que ataca el derecho del demandante, sino
que como parámetro para conocer el interés procesal en la causa paralizada en
estado de sentencia, toma en cuenta el término normal de prescripción del derecho
cuyo reconocimiento se demanda…” (Subrayado de esta alzada).

En consonancia con lo anterior, la misma Sala Constitucional en sentencia de fecha


25 de marzo de 2008, expediente Nº 05-1998, con ponencia del Magistrado Marcos
Tulio Dugarte Padrón, precisó:

“…Respecto a la pérdida de interés procesal, esta Sala mediante fallo Nº 2673/2001


(caso: “DHL Fletes Aéreos”), señaló lo siguiente:
“… En tal sentido, tomando en cuenta la circunstancia de que el interés procesal
subyace en la pretensión inicial del actor y debe subsistir en el curso del proceso, la
Sala consideró que la inactividad que denota desinterés procesal, el cual se
manifiesta por la falta de aspiración en que se le sentencie, surgía en dos
oportunidades procesales:
a) Cuando habiéndose interpuesto la acción, sin que el juez haya admitido o negado
la demanda, se deja inactivo el juicio, por un tiempo suficiente que hace presumir al
juez que el actor realmente no tiene interés procesal, que no tiene interés en que se
le administre justicia, debido a que deja de instar al tribunal a tal fin. b) Cuando la
causa se paraliza en estado de sentencia, lo cual no produce la perención, pero si ella
rebasa los términos de prescripción del derecho objeto de la pretensión, sin que el
actor pida o busque que se sentencie, lo que clara y objetivamente surge es una
pérdida del interés en la sentencia, en que se componga el proceso, en que se declare
el derecho deducido …”. En resumen, se aprecia que esta Sala ha dejado sentado
que la presunción de pérdida del interés procesal puede darse en dos casos de
inactividad: i) antes de la admisión de la demanda o; ii) después de que la causa ha
entrado en estado de sentencia, si rebasa los términos de prescripción del derecho
objetivo. Negrita, subrayado y cursiva de este tribunal.
En línea con lo expuesto señaló el maestro italiano Piero Calamandrei, en su obra
“Instituciones de Derecho Procesal Civil” (Volumen I, La Acción, p. 269, Ediciones
Jurídica Europa América, Buenos Aires, 1973): “El interés procesal en obrar y
contradecir surge precisamente cuando se verifica en concreto aquella circunstancia
que hace considerar que la satisfacción del interés sustancial tutelado por el derecho,
no puede ser ya conseguido sin recurrir a la autoridad judicial: o sea, cuando se
verifica en concreto la circunstancia que hace indispensable poner en práctica la
garantía jurisdiccional…”.

De la disposición transcrita ut supra, así como de la jurisprudencia citada, se colige


que el interés procesal surge así de la necesidad que tiene una persona por una
circunstancia o situación jurídica real en que se encuentra, de acudir a la vía judicial
para que se le reconozca un derecho y evitar un daño injusto, personal o colectivo.
En razón de ello, ha de manifestarse de la demanda, solicitud o recurso y
mantenerse a lo largo del proceso, dado que la pérdida del interés procesal conlleva
al decaimiento y extinción de la acción.

En este orden de ideas, ha considerado la Sala Constitucional que con base a la


interpretación del artículo 26 de nuestra Carta Magna, si la causa se encuentra
paralizada y a su vez ha transcurrido el termino de prescripción del derecho
controvertido, el juez puede declarar extinguida la acción a solicitud de parte o de
oficio, puesto que no hay razón para poner en movimiento a la jurisdicción si la
acción no existe; esto previa notificación del actor de acuerdo a las formas previstas
en el artículo 233 del Código de Procedimiento Civil, o de no poder publicar el
cartel, con la fijación de un cartel en las puertas del tribunal. (Sala Constitucional
del Tribunal Supremo de Justicia, sentencia Nº 956, expediente Nº 00-1491, en
fecha 01 de junio de 2001)

Ahora bien, en el caso bajo estudio, de acción reivindicatoria –acción real- tal y
como quedó expuesto anteriormente, aprecia este Juzgador que en efecto transcurrió
el lapso de prescripción establecido en las acciones reales, dado que consta en autos
que la fecha de la última actuación de la accionante se verificó en fecha 31.5.93, sin
algún tipo de acto de impulso o interés procesal hasta la presente fecha. Asimismo,
se observa que el juzgado a quo procedió a dar cumplimiento con la notificación
tendiente a que la parte actora compareciere, lo cual no sucedió, y visto que
sobrepasó el término que señala la ley para la prescripción del derecho objeto de la
pretensión de veinte (20) años, se observa que al no existir interés por parte de la
accionante; se evidencia que acertadamente el Juzgado a quo procedió a declarar
decaída la acción. Así se decide.

Por otro lado, respecto a los alegatos por parte del codemandado ciudadano
Fernando José Olivo Tovar, referidos a que no existió pronunciamiento por parte del
juzgado de cognición acerca de la medida cautelar de prohibición de enajenar y
gravar que pesa sobre el inmueble que fue objeto de reivindicación en la presente
causa, se debe indicar que en virtud de la naturaleza de las medidas cautelares
previstas en los artículos 585 y 588 del Código de Procedimiento Civil, las
decisiones interlocutorias dictadas en incidencias sobre medidas no son susceptibles
de mantener efectos, una vez decretada la perención de la instancia, pues tal
incidencia fenece con el proceso. (vid. Sentencia de la Sala de Casación Civil del
Tribunal Supremo de Justicia, expediente Nº 00-985, en fecha 12 de noviembre de
2002).

Siendo así, se observa que si bien es cierto no nos encontramos en presencia de un


caso relativo a perención de la instancia; no es menos cierto, que en materia del
decaimiento de la acción, se aplican de forma supletoria los efectos de la perención.
En razón de ello, se evidencia de los autos que en efecto no existió pronunciamiento
en la decisión objeto del recurso de apelación de la medida cautelar de prohibición
de enajenar y gravar que pesa sobre el inmueble que fue objeto de reivindicación en
la presente causa, por lo cual se debe precisar que al ser la medida cautelar derivada
del juicio principal al declararse extinguida la acción y consecuencialmente el
proceso, ocurre lo mismo con la medida en cuestión, lo cual podrá verificarse una
vez que la decisión quede definitivamente firme, siendo obligación del juzgado a
quo ordenar el levantamiento de la medida cautelar y oficiar al registro inmobiliario
correspondiente. Por último, con relación al alegato de condenatoria en costas, debe
indicar de igual forma este Juzgador que en el caso bajo análisis, no resulta
procedente la condenatoria en costas, por aplicarse en esa materia los mismos
efectos de la perención de la instancia. Así se decide.

Congruente con lo antes expuesto, este Juzgado Superior Segundo, estima que en el
caso que se analiza ha quedado demostrado que la parte actora no realizó
actuaciones en esta causa tendientes a demostrar su interés jurídico procesal en que
se procediera a dictar sentencia, motivo por el cual se configuran los presupuestos
fácticos para declarar decaída la acción, debiendo acordase en el fallo recurrido el
levantamiento de la medida cautelar una vez se declare definitivamente firme el
mismo, quedando en este aspecto modificada la recurrida. Siendo ello así, resulta
forzoso para quien aquí decide declarar parcialmente con lugar el recurso ordinario
de apelación ejercido por la parte demandada el día 13.1.2017 contra la sentencia
dictada por el Juzgado Segundo de Primera Instancia en lo Civil, Mercantil, Tránsito
y Bancario de la Circunscripción Judicial del Área Metropolitana de Caracas en
fecha 8.6.2016, en consecuencia debe modificarse la decisión en los términos
previstos en esta decisión y así se dispondrá de manera positiva y precisa en la
sección dispositiva de este fallo. ASÍ EXPRESAMENTE SE DECIDE.

III
DISPOSITIVA

En merito de los razonamientos antes expuestos, este Juzgado Superior Segundo en


lo Civil, Mercantil, Tránsito y Bancario de la Circunscripción Judicial del Área
Metropolitana de Caracas, administrando Justicia en nombre de la República
Bolivariana de Venezuela y por autoridad que le confiere la Ley, declara:

PRIMERO: PARCIALMENTE CON LUGAR el recurso ordinario de apelación


ejercido en fecha 13 de enero de 2017, por el abogado FERNANDO OLIVO
TOVAR , actuando en su propio nombre, contra la decisión de fecha 8 de agosto de
2016, por el Juzgado Segundo de Primera Instancia en lo Civil, Mercantil, Tránsito
y Bancario de la Circunscripción Judicial del Área Metropolitana de Caracas, que
decretó el decaimiento de la acción pérdida del intereses procesal, la cual queda
modificada con la motivación aquí expuesta.

SEGUNDO: PROCEDENTE el decaimiento de la acción por pérdida del interés


procesal y al quedar extinguido el proceso, queda sin efecto la medida cautelar de
prohibición de enajenar y gravar sobre el inmueble objeto de controversia
identificado en autos, la cual debe ser levantada por el juzgado a quo una vez quede
definitivamente firme el presente fallo.

TERCERO: Por la materia de lo decidido no se produce condenatoria en costas.

Por cuanto la presente decisión es dictada fuera del lapso legal para ello, se ordena
su notificación a las partes conforme a lo previsto en los
artículos 233 y 251 del Código de Procedimiento Civil.

Expídase por Secretaría copia certificada del presente fallo, a los fines de su archivo
en el copiador de sentencias que lleva este juzgado, tal y como lo dispone el artículo
248 del Código de Procedimiento Civil.

PUBLÍQUESE Y REGÍSTRESE

Dada, firmada y sellada en la sala de Despacho del Juzgado Superior Segundo en lo


Civil, Mercantil, Tránsito y Bancario de la Circunscripción Judicial del Área
Metropolitana de Caracas. Años: 208° de la Independencia y 159° de la Federación.
En la ciudad de Caracas, a los veintinueve (29) días del mes de junio de dos mil
dieciocho (2018).
EL JUEZ,

ARTURO MARTÍNEZ JIMÉNEZ


LA SECRETARIA,

Abg. SCARLETT RIVAS ROMERO

En esta misma data, siendo las tres y veinte de la tarde (3:20 p.m.) se publicó, se
registró y se agregó al presente expediente la anterior decisión, constante de tres (3)
folios útiles.

LA SECRETARIA,

Abg. SCARLETT RIVAS ROMERO


Expediente Nº AP71-R-2017-000465
AMJ/SRR/GC.-

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