Cap 2
Cap 2
ALEX
Bueno Alex –me miro Alejandra- cuando te propondrás tener alguien especial
en tu vida –Dina me miro y afirmo-
Otra vez con ese tema, ¿qué parte de que estoy bien así no entienden?
-Dina me miro un poco confundida y bacilo un poco hasta que hablo- ¿Eres
lesbiana Alex? –Se puso un poco roja después de preguntarlo y yo quise
jugarle una broma-
La verdad es que si Dina, soy lesbiana y estoy enamorada de ti –Dina me abrió
los ojos como un par de platos gigantes y Alejandra que tomaba su cerveza la
escupió a un lado de la meza-
-No pude aguantar la risa y empecé a reír como una demente, a Dina le volvió
el color a la cara y Alejandra empezó a negar con la cabeza-
Tú y tus bromas Alexandra casi me matas –seguía negando mientras limpiaba
su boca-
¿A ti casi te mata? Eso que lo diga yo –impartió Dina-
Ambas son muy fáciles de asustar –empecé a calmar mi risa y sonreí a los
chicos de la banda que se acercaban a saludarnos-
Hola!! –Gritaron al unísono-
-sonreímos y respondimos en especial Alejandra un poco más feliz asía
Cristhian y Dina asía Dexter-
No te puedes ir Alex apenas son las 12:30 am –grito Dina por encima del ruido
y además porque ya estaba algo tomada-
Hay que aburrida eres –me abucheo Alejandra-
Digan lo que digan ya me iré, estoy cansada y ya estoy un poco entonada asi
que quiero irme a arrunchar con mis ositos
-ella se rieron un poco y miraron tras de mi-
Está bien Alex vete rápido así ese bombonaso que acaba de llegar nunca te
vera –gire por inercia y lo vi-
Hay estaba parado frente a mi sonriendo…
CAPITULO 2.2
Una sonrisa boba salió de mi boca, se veía tan guapo y diferente a como lo
recordaba, había crecido, si, definitivamente era eso, se veía mayor –quede
hipnotizada-
Ey pero que te pasa Alex –me zarandeo Dina- es que jamás habías visto a un
chico sonreírte-
Si claro que lo vi sonreír muchas veces pero jamás como lo hacía en este
momento, pero… definitivamente no era para mí –pensé mientras veía al
mismo chico mirando a todas direcciones del lugar en busca de alguien-
Era bastante extraño verlo de nuevo y más de esta forma, ¿Por qué se
encontraba en esta ciudad? Y ¿aún más importante quien era esa chica?
Entre a la empresa y verifique mi reloj, estaba muy bien de tiempo así que
podría pasar por un café a la cafetería, a la hora de pagar metí mi mano en el
bolsillo y solo encontré mi teléfono lo puse sobre el mostrador y no note que
estaba algo mojado, cuando me percate ya era tarde había quedo húmedo.
Espero no le afecte al sistema operativo –pensé y saque un billete y se lo
entregue a la señora que me atendió, me despidió amablemente y se disculpó
por tener el mostrador húmedo, le reste importancia ya que no fue culpa de ella
si no mía por distraída-
No, no estúpido celular –lo deje a un lado abatida y estresada- tendré que
votarte a la basura –solo lo intente bloquear y deje a un lado sobre el escritorio-
Halo, Halo ¿Alex?, ¿me escuchas? –sonó una voz pero no tenía ni idea de
dónde venía, Dina y yo miramos a todas partes pero no vimos a nadie-
Emm si te escucho pero ¿Quién eres? –Dina hizo cara de extrañeza y yo solo
trataba de descubrir de donde venía la vos ya que se me hacía conocida-
Pues soy yo Damián, ¿me estas llamando y no sabes quién soy? –quede en
shock y lo único que pude ver fue la pantalla de mi celular parpadeando con la
llamada de Damián- Emm –no me salieron las palabras de la boca y lo único
que se me ocurrió fue tomar el celular y tirarlo muy fuerte asía la pared- Maldito
celular!! -
Pero ¿Qué te pasa Alex? ¿Por qué hiciste eso? –Me miraba muy sorprendida
Dina a mi lado-
Es que, se estaba dañando así que lo ayude –reí nerviosa y empecé a recoger
los pedazos de celular que estaban en el suelo-
Ya eran las cinco de la tarde y yo aún seguía ansiosa casi como si en cualquier
momento fuera a despertar mi lado maniático, no sé qué me había ocurrido hoy
pero definitivamente sé que todo fue culpa de Peter.
Si él no hubiera estado afuera de mi casa tan temprano con esa hermosa moto,
yo habría cogido un taxi y llegado un poco más tarde a trabajar pero sin haber
pasado por la cafetería, sin que mi celular sufriera un daño y sin despedazarlo
porque hubiera llamado a la persona a la que menos quería contactar.
Hola señorita neurótica –me saludo Alejandra desde la puerta, por lo visto Dina
ya le había contado sobre mi episodio de crisis esta mañana-
Hola –respondí desalentada-
¿Por qué tan “entusiasmada”? –Dijo mientras acentuaba las comillas con sus
manos-
No ha sido un buen día –respondí, ella se acercó notando mi clara tristeza y me
abrazo-
¿Qué sucedió? –pregunto mientras sobaba mi espalda, definitivamente ella y
Dina eran muy diferentes, una era muy considerada y amable aunque no
dejaba de lado lo graciosa y loca, y Dina era muy loca, cansona y poco
considerada, pero a ambas les tengo mucho aprecio-
Después de contarle toda la historia a Alejandra sobre quien era Damián y por
qué no quería hablar con él, nos levantamos de las sillas y salimos ya que Dina
desde hace un rato estaba como desesperada enviando whatsapps a Dina
para que saliéramos y nos fuéramos ya a comer algo.
No sabía que era peor que él si recordara aquella llamada o que no le hubiera
importado ni en lo más mínimo.
¿Pero que me está pasando? –Exclame- ¿ese chico idiota porque tenía que
regresar a mi vida?
No sé, pero por ahora iremos al tocador –Dijo Dina- Las chicas se levantaron
de la mesa y me dejaron sola con Christian.
Abecés ocurren así las cosas Alexandra cuando alejas a alguien de tu vida,
puedes lamentar cuando regrese por culpa del destino –dijo Christian-
Pero, es extraño ya que éramos muy buenos amigo pero ya no sé qué sentir –
tome un trago de mi coctel y mire Christian-
Te voy a presentar a un amigo veras que te parecerá genial, hace poco llego a
la ciudad y pues le dije que viniera esta noche –sonó el celular de Christian-
Claro aquí te estoy esperando –dijo a la persona de tras del teléfono- ahh
bueno no hay problema, listo nos vemos –colgó-
No me digas que tu súper amigo no viene –le dije-
No, como crees el jamás me quedaría mal, el único problema es que viene con
alguien, lo que no sé es si es la novia o una simple amiga con derechos-
Las chicas llegaran muy bien maquilladas y con un rico aroma, era gracioso
que se emperifollaran tanto.
Hola –dijo tras de mí, gire para verlo y, sí, hay estaba, solo cosas como estas
me pasaban a mí-
CAPITULO 2.3 ¿FELIZ?
Después de unos minutos esperando el wiskey por fin llego, mientras tanto
evite lo que mas pude la mirada de aquel amigo que hace tanto tiempo no veía
y me sentía tan extraña estando a su lado, mientras hablaba con Dina y
Alejandra.
¿Porque hablabas así de él Alex? yo me lo imaginaba como lo peor y
claramente se nota que estuvo preocupado por ti –expreso Alejandra-
Si, lose –lo mire mientras hablaba con Christian, no sé qué me ocurría él era mi
amigo y yo real mente le tenía mucho aprecio, no debí comportarme así-
Damián –lo llame y él me miro enseguida- ¿Quieres bailar? –sonreí
tímidamente-
Claro que si –sonrió y se puso de pie haciendo un gesto con su cabeza para
que lo siguiera-
Al estar bailando pude hablar mejor con el me sentía más en confianza y
decidida a pedirle disculpas por mi comportamiento extraño.
¿Qué te ocurre Alexandra? –dijo tiernamente-
No lo sé Damián enserio discúlpame, creo que he sido una tonta estos días y
no te conteste el celular porque está muerto, disculpa –seguí sus pasos que me
llevaban suavemente-
Entiendo pero fuiste muy rara, pero bueno olvidémoslo y adelantemos todo lo
de estos meses –asentí y sonreí de nuevo, me sentía cómoda era recordar
aquella amistad tan bonita que nos brindamos hace unos meses-
Después de regresar a la mesa charlamos sobre todo le conté de mi trabajo de
vivir con mi hermana, de lo hermosos que eran los lugares aquí y lo mucho que
me sentía feliz, aunque extrañaba mucho a mi madre y mi hermano.
Ellos también te extrañan mucho –me informo- la visite hace unos días para
llevarle fruta ya que estuvo un poco agripada –tome uno de sus cachetes y lo
apreté-
Tu siempre tan adorable –reí fuerte-
No tanto como tú –imito mi acto pero con ambos cachetes y así fue como
quedamos frente a frente con las manos de cada uno en las mejillas del otro,
nos miramos fijamente sonriendo hasta que un sonido nos sacó de trance, era
el celular de Damián, me soltó y metió la mano a su bolsillo contestando
rápidamente-
Alo –dijo fuerte por la música-
Creí que no podrías –siguió hablando-
Si, todavía estoy aquí –miro la entrada principal-
En la mesa junto al bar –me miro y miro la entrada de nuevo-
Vale, te espero –colgó y guardo el celular, justo cuando Christian y Dina se
sentaban de nuevo, a diferencia de Alejandra que al parecer estaba aún
bailando con un chico-
Llego Elizabeth –dijo Damián a Crhistian-
¿Quién es? –Pregunto Crhistian-
Hola –todos giramos y vimos a esta chica morena, alta, cabello negro,
definitivamente muy hermosa-
Chicos ella es Elizabeth –Mi novia-
Me sorprendió pero me alegro inmensamente, Damián se merecía todo lo
mejor.
-sonreí ampliamente y me puse de pie-
Mucho gusto Elizabeth soy Alexandra –Ella sonrió y beso mi mejilla-
Un placer –después de saludar a todos nos sentamos a la mesa, Elizabeth
tomo una silla de otra mesa-
Podrías correrte un poco Alexandra que pena, quiero sentarme junto a Damián
-Me puse de pie y corrí la silla-
Gracias –sonrió y se sentó entre Damián y yo, pocos minutos después lo miro y
lo beso en los labios-
Ahí fue cuando sentí algo dentro de mí que me comunico que quizás no todo
estaba tan bien
CAPITULO 3
Después de unas semanas de algo de tensión en el trabajo por fin cumplimos
con la meta, así que es hora de dormir un poco más, lo cual no le traería nada
mal a mis súper ojeras.
Desde el día en que hice las paces con Damián hemos estado hablando
bastante y más cuando me regalo su celular, porque su novia le había
comprado uno nuevo, fue muy tierno definitivamente regreso mi amigo casi
hermanito, aunque no lo he visto por lo ocupada que he estado he podido
contarle casi todo lo que pasa en mi día a día, me dice que está muy contento
de verme de nuevo y está entusiasmado en que le enseñe un poco de la
ciudad, claro a él y a Elizabeth es extraño pero parece que la quiere mucho lo
cual definitivamente me hace feliz y si sentí algo extraño son solo celos de
hermanos ya que no lo veía desde hace tiempo.
Yo seguía meditando esperando que fuera la hora de salida, me hacía tanta
falta una rebanada de pizza que casi la podía oler a ella, si me imagino una con
mucho queso y con champiñones –con los ojos cerrados podía contemplar mi
imaginaria pizza y no puedo evitar morder mi labio inferior queriendo comer ya,
mi imaginación era tan fuerte que enserio sentía el crujiente aroma-
Si sigues mordiendo así tu labio te lo arrancaras –me sorprendí al escuchar su
vos y abrí los ojos de la sorpresa, no solo estaba Damián si no aún mejor
estaba una caja de pizza frente a mí, ya entendía de donde venía el olor
imprégnate, solté mi labio y sonreí ampliamente-
Damián! ¿Qué haces aquí? –me puse de pie tomando mi cartera y camine
hacia él, tomando de sus manos la caja de pizza para que no se cansara- Ven
y te ayudo viejo amigo –él sonrió y me entrego la caja, lo que fue grandioso
porque así pude aferrarme a ella y salí a toda prisa de la oficina, agradeciendo
que hoy fuera día de tenis-
Alexandra no te escapes con mi pizza –pude escuchar a lo lejos, mientras me
dirigía rápidamente a la salida más cercana-
Señorita tiene mucha prisa –me dijo el vigilante a lo cual sonreí asintiendo y
seguí mi camino casi corriendo por temor de perder mi glamur, claro por qué en
algún universo paralelo huir con una caja de pizza a toda velocidad es lo más
glamuroso-
-Al cruzar la calle llegue al Parque de las Flores busque una banca cercana
esperando a mi querido amigo, al verme sonrió y pude notar que traía una
bolsa en la mano-
Alex eres una chica desesperada por pizzas, aun no superas esa faceta –
sonrió y se sentó a mi lado-
Jamás lo hare Dami –dije mientras tomaba la bolsa y buscaba su contenido,
como lo imagine gaseosa- Gracias
-Damián me miraba y sin esperarlos soltó una carcajada- No has cambiado
nada, igual de relajada –se acercó y beso mi mejilla-
Para que te des cuenta que hay cosas que no cambian –tome una rebanada y
empecé a comer, Damián hizo lo mismo-
¿Qué te trae por aquí? –Dije entre mordiscos-
Quise ver a mi vieja amiga –dijo esto abriendo la botella de gaseosa y tomando
un poco- y pues de ahora en adelante trabajare en tu empresa
¿Cómo? –Casi me atraganto por lo último que dijo- ¿Estás jugando verdad?
Pues si no te gusta la idea tendré que rechazar la súper oferta de mensajero –
dio el ultimo mordisco a su pizza y tomo otra rebanada-
¿Mensajero? Pero pensé que irías a la universidad –termine mi rebanada de
pizza pero si no esperaba un poco a que bajara no podría comerme otra más-
Ya estoy en la universidad –confeso y siguió devorando-
¿Aquí? ¿Te quedaras? –Mis ojos se abrieron como plato de la sorpresa-
No, Alex estoy de vacaciones y pues no me viene mal un poco de dinerillo
extra, tu amiga me hablo sobre un vacante temporal y no dude ni un minuto.
Pero si estas de vacaciones no podrás pasar tiempo con Elizabeth al estar
trabajando –tome el precioso líquido que me desatoro un poco-
Ella entiende además sabe que si estoy ahorrando es para mi futuro y le gusta
que sea precavido –asintió sonriendo-
Me parece muy bien, hablando de ella ¿Cómo la conociste? –Pregunte mirando
mi próxima víctima esa pizza mexicana-
Bueno fue muy curioso un día que no podía dormir fui a tomar a un bar y
después de beber hasta quedar sin sentido –hizo una pausa- lo cual no
entiendo por qué paso si no siento que haya bebido tanto –miro a lo lejos como
intentando recordar- en fin, al despertar ella estaba a mi lado –abrí mis ojos y
un poco la boca de sorprendida- exactamente con esa misma cara quede yo
Alex, sabes que no soy de ese tipo de chicos que va a un bar a buscar sexo,
así que me sorprendió demasiado estar allí con ella más cuando planeaba
despertar muy temprano porque tenía algo que hacer –volvió a mirar a la nada
y a quedarse pensativo-
Así que, te gusto –hable para que volviera a la realidad-
Pues fue muy extraño pero ella fue muy dulce me dijo que ella nunca había
hecho algo así y estaba muy apenada, ese día hablamos y pude saber más de
ella, después de unos días empezamos a frecuentarnos más y pues aquí
estamos –sonrió ampliamente- jamás creí conocer a una chica como ella fue
una gran coincidencia.
Me alegra mucho Damián te mereces una chica especial –había algo dentro de
mí que me decía que debía estar muy feliz por él, pero otra me decía que algo
no se sentía bien, aunque otra parte me decía que ya había comido mucha
pizza entonces probablemente era llenura-
Guardamos algunas rebanadas de pizza y nos fuimos para mi casa, tenía
muchas ganas de presentarles a Damián a mi Papa y a mi hermanita
Damián
La casa de Alex era muy acogedora, su Padre y hermana son muy amables
además de divertidos, después de ver una película todos sentados en la sala
no se en que momento Alex se desvanecida dormida en mi hombro.
Si quieres muchacho puedes despertarla para que vaya a su habitación a
dormir –comento Orlando el padre de Alex-
-Lo mire y negué- Si me permite yo mismo la llevare, sé que ha estado muy
atareada estos días y si la despierto muy posiblemente…
Te golpeé –Término la frase- Lo sé, ella definitivamente lo haría, a diferencia de
esta lindura –dijo mientras tomaba a Camila la hermana de Alex en sus brazos-
Ella no es de golpear es mas de gritar –sonrió y se marchó hacia una de las
habitaciones- la habitación de Alex es aquella –me señalo una puerta al fondo
del pasillo y desapareció tras cerrar la puerta-
Bueno era hora de llevar a esta boxeadora a su habitación -sin mover su
cabeza de mi hombro la tome en brazos y empuje mis piernas para colocarme
de pie, visualice la habitación y abrí la puerta, contemple un poco su habitación
y deslice suavemente a Alex sobre la cama, como pude le levante las piernas
para sacar la cobija de debajo de ella y la arrope-
-Me senté a su lado y la mire un instante- hay estaba la chica que deje marchar
por motivo que ni recuerdo porque el alcohol ahogo mis recuerdos, quizás era
lo que debía pasar despertar y conocer a Elizabeth empezando una historia a
su lado –Sonreí al ver la cara de Alex durmiendo se veía tan serena y divertida,
no entendía cómo era posible algo así, definitivamente no podía perder esta
oportunidad así que saque un marcador que llevaba en el bolsillo y pinte un
bigote muy elegante bajo su nariz, después de ver mi obra maestra tome una
foto que me hará reír mucho algún día, antes de marcharme de la pieza le eche
otro vistazo a Alex y sentí algo tan extraño en el estómago.
Me acerque a ella colocándome de rodillas junto a su cama quedando a poca
distancia de su rostro, jamás la vi así tan en paz, tan libre y bese sus labios
solo un pequeño beso que quemo mis labios que hizo que ella despertara y sin
espantarse solo continuo aquel instante fantástico….
Pero antes de arruinarlo todo volví a la realidad y estaba de pie en la puerta
teniendo bastante pena de lo que acaba de imaginar, no sabía por qué mi
mente volaba tanto, sería mejor irme pronto, abrí la puerta y la mire por última
vez, al salir vi a Orlando.
¿Veras otra película Damián? –Preguntaba mientras me ofrecía una cerveza-
Creo que es tarde y si demoro más dejara de pasar mi auto bus –dije tratando
de marcharme ya que mi fantasía me había abochornado tanto-
No hay problema muchacho te puedes quedar aquí en el sofá –de nuevo estiro
su mano con la botella de cerveza-
Está bien no puedo negarme a una cerveza y una buena película de acción
pero me iré temprano mañana para no molestar a nadie –tome la botella y me
senté en el sofá-
Claro muchacho como quieras –Orlando puso play a Netflix-
Alex
Sentí la boca totalmente caliente como si hubiera comido mucho picante, me
puse de pie inspeccionando en qué lugar me encontraba, ahora que reconocía
mi habitación intentaba recordar en que momento llegue aquí y por qué no me
puse pijama, antes de buscar respuestas debía buscar una bebida muy fría ya
que sentía tan reseca la boca que era como si llevara mucho tiempo sin líquido
vital, al salir al pasillo me dirigí directo a mi objetivo, en la nevera encontré una
deliciosa limonada justo como le quedaba mejor a mi hermana bebí directo de
la jarra y la devolví a su lugar, por la oscuridad parecían las tres de la mañana,
camine hacia mi habitación cuando note un extraño bulto acostado en el sofá,
al acercarme un poco vi el rostro de Damián plácidamente dormido su cara se
veía más blanca de lo que era sonrió grande como demostrando que sus
sueños eran muy felices obviamente soñaba con Elizabeth, se me ocurrió una
brillante idea y corrí a mi habitación sigilosamente tomando conmigo el primer
labial que encontré y mi celular, al regresar a la sala Damián seguía cómodo y
feliz definitivamente no podría desaprovechar esta ocasión me acerque a él
colocándome de rodillas junto al sofá justo frente a su cara y pinte un lindo
bigote muy alocado, reí por lo bajito y tome una foto de aquel gracioso
mostacho, de nuevo empecé a sentir mis labios calientes y aun que era extraño
no podía quitar la vista de los labios de Damián imaginando que ellos podrían
aliviar esa extraña sensación y justo en ese momento recordé a Elizabeth con
sus labios en los de él, con la palma de mi mano pegue en mejilla no tan duro
pero si lo suficiente para despertar, me coloque de pie y camine hacia mi
habitación mirando por última vez hacia el sofá.
Ayer fue un día divertido en familia bueno y Damián, se quiso escapar desde
temprano pero no se lo permitimos, así que ver películas todo el día en pijama,
comer comida chatarra, hacer bromas y jugar es el tipo de días que me
encanta, pienso lo divertido que fue eso aun recostada en la cama.
Creo que hoy si debe ser un día más productivo –digo esto para mí y me pongo
de pie para empezar mi domingo, lo primero será ducharme con buena música,
tomo el celular y me dirijo al baño reproduciendo (Aprender a quererte de
Morat)- Definitivamente hoy será un buen día.
Esperaba junto a mi hermana a la entrada de la casa, por ella vendrían unas
amigas para ir de compras y por mi pasaría Dina y Alejandra que por alguna
razón decidieron que deberíamos ir a un museo, para mí era una gran idea
pero jamás creí que a ellas les agradaran ese tipo de lugares.
Dos autos se acercaban y se podía identificar cual recogería a mi hermana y
cual a mí, claro por qué sus amigas del instituto eran de papis con dinero así
que aquel Lamborghini con conductor era el de uno de sus amigas y aquel
cacharro Mazda era mi limosina, justos los dos se detuvieron frente a nosotras
pero me causo algo de curiosidad que ninguna de las amigas de mi hermana
bajaron para saludar –Camila beso mi mejilla, corrió a aquel auto y se puso en
marcha sin poder ver el interior de este por sus vidrios oscuros, no era raro ver
a mi hermana subiendo a carros de ese tipo desde que empezó a estudiar en
ese instituto pero lo que si era extraño era que sus amigas no tocaran fuerte el
claxon y se asomaran por las ventanas apurando a mi hermana-
Bueno vendrás o no Alexandra –escuche a una ruidosa Dina que se metía en
mis pensamientos-
Si Buenos días yo estoy muy bien gracias –le conteste sarcásticamente
mientras subía al coche-
-Dina sonrió y puso en marcha el coche-
¿Dónde está Alejandra? –Pregunte mientras ajustaba mi cinturón de seguridad-
Ella dijo que llegaría directamente al museo con Cristhian –hizo una mueca y
siguió mirando a la carretera-
¿Qué ocurre Dina, no te gusta que Alejandra este saliendo con él?- le pregunte
al verla un poco contristada-
No, eso no es –me miro de reojo y siguió conduciendo-
¿Entonces qué ocurre? –seguí mirándola intentando leer su mente, pero
siempre ese truco me fallaba cuando más lo necesitaba-
Porque yo no puedo encontrar alguien especial Alex, ¿que tengo de mal en mí?
–siguió conduciendo pero su mirada estaba más opaca-
¡¿Qué dices Dina?! Si tú eres la chica más adorable que conozco, eres muy
hermosa, divertida y pareces de esas porcelanitas que uno admirar por su
delicadeza y belleza –dije mientras sonreía intentando que hiciera lo mismo-
Ese es el problema, los chicos me ven tan delicada que creen que soy una
santa a la cual no pueden acercársele solo admirarla de lejos –frunció el ceño y
acelero un poco más-
Creo que ya estoy entendiéndote un poco más Dina, quieres que se den cuenta
que eres una florecita Rockera que enciende la pasión –reí recordando la
canción-
Eyyy Alex –pude notar sus mejillas ruborizadas- Pero pensándolo bien, no me
molestaría que me conocieran en otra faceta diferente, creo que ahora me
alocare un poco –puso la cara firme y se podía ver su mirada decidida-
Si crees que será la mejor forma, te apoyare amiga –tome mi celular y busque
justo lo que necesitábamos, conecte el bluetooth de mi celular al carro de Dina
para reproducir la canción apropiada (Florecita Rockera de Aterciopelados) y
empezamos a cantar al unísono-
Al llegar al museo después de buscar un buen lugar de parqueo, encontramos
más personas de las que esperábamos, además de Alejandra y Cristhian, se
encontraba Dexter, Damián, Elizabeth y – ¿pero el que hacia aquí?, los
saludamos a todos de beso en la mejilla hasta que llegamos a Peter
¿Tú qué haces aquí? –pregunte bastante extrañada-
Hola Alex tanto tiempo sin vernos –dijo muy cortes Peter, ni yo me trago esa
cortesía-
¿Se conocen? –Pregunto Elizabeth mirándonos-
-Damián me miro extrañado- Si él es –intente decir pero me interrumpieron-
Su ex novio –interrumpió Peter-
Bueno venimos a ver el museo deberíamos entrar dijo Dina mientras tomaba el
brazo de Dexter como gancho y secreteo algo en su oído dirigiéndolo a la
entrada, lo cual le extraño un poco a casi todos, a mí no porque sabía a qué
quería jugar ahora esta florecita rockera-
-Los seguimos y me acerque a Peter- No me respondiste ¿Qué haces aquí?
¿Quién te invito?
-Peter soltó aquella sonrisa tan petulante que a ojos de cualquier otra chica
seria sexy, pero no para mí que ya lo conocía-
Ya déjate de bobadas, responde mis preguntas –lo señale exigiendo que
respondiera-
Yo lo invite –dijo Damián que apareció a nuestro lado-
Pero, ¿ustedes cómo se conocen? –mire a Damián muy extrañada-
Bueno lo conocí en un bar hace un tiempo y por coincidencia nos topamos ayer
en la noche en otro bar al que fui con Elizabeth, en la conversación salió a flote
los planes de Alejandra y Cristhian, así que Elizabeth dijo que le gustaría venir,
al final terminamos invitando también a Peter y le agrado la idea –asintió
mirando a Peter-
Exactamente parece que los bares nos atraen querido amigo –Peter coloco su
mano en la espalda de Damián en gesto de amistad-
Ok que bien, que sean amigos –sonreí levemente y camine más rápido hasta
alcanzar Alejandra y Cristhian, justo en el momento que ingresábamos al
museo y nos entregaban las entradas-
Acaso no vez lo que hiciste –le dije a Alejandra-
¿De qué hablas Alexandra? Como podría saber que el amigo que dijo Damián
que traería seria tu ex –Alejandra me miraba intentando defenderse- Además él
hablo con Cristhian no conmigo, dile a él sería el único culpable –lo señalo y se
apartó de él caminando hacia donde estaba Dina, dejándolo sin protección-
Pero... -intento pronunciar- Hay Alex como se suponía que supiera que algún
ex tuyo estuviera en esta ciudad y menos que se conociera con Damián.
Está bien solo por eso te salvaras –levante mi brazo y con mi puño golpee su
brazo-
Eyy –Se sobo al parecer si le dolió un poco, así que logre mi cometido-
Decidí concentrarme en la belleza del museo y me fui a parte ya que
prácticamente todos iban en pareja y yo prefiero la soledad a malas
compañías, seguí caminando hasta la zona de esculturas sus formas eran
espectaculares, de diferentes colores combinados.
Que buena idea la de haber venido –escuche la voz de Damián- el arte es
espectacular.
Si –respondí desganada y seguí caminando-
Discúlpame Alex jamás imagine que el fuera tu ex y la verdad después de
haberlo conocido en aquel bar creí que jamás lo volvería a ver –tomo mi mano
y detuvo mi paso posándose frente a mí-
Está bien entiendo, es solo que es muy extraño que el este aquí y que tú seas
amigo de él –hice una mueca-
No te compliques por eso, después de hoy no lo volveré a invitar a nada –Estiro
su mano y la poso en mi mejilla jalando un poco mi cachete, lo que me hizo
reír-
Eres un tonto –quite su mano y tome de gancho su brazo para que siguiéramos
mirando esculturas-
Me podrías regresar a mi novio –escuche la voz de Elizabeth, lo que nos hizo
girar a Damián y a mí-
Preciosa, ya te iba a ir a buscar –sonrió Damián aun tomado de gancho de mi
brazo-
Mira Damián yo no soy estúpida y si pretendes jugar conmigo mientras sigues
detrás de esta, mejor hasta aquí llego todo –en la cara de Elizabeth se podía
notar rabia-
-Solté el brazo de Damián- No, Elizabeth no es lo que piensas Damián y yo
solo somos amigos, no te confundas él te quiere mucho, no hace más que
hablar de ti y hasta cuando duerme se le puede notar la gran sonrisa
obviamente al soñar contigo.
¿Es enserio? –Miro a Damián-
Claro preciosa yo solo pienso en ti, todo el tiempo. Alexandra y yo nos
conocemos hace un tiempo pero solo es una amiga –intento acercarse a ella
pero esta retrocedió-
O sea que me estas queriendo decir que ella te vio dormir, ¿acaso pasaron la
noche juntos? –No, como fue que le dije eso, que tonta fui-
No, Elizabeth no es lo que tú crees –intente explicarle-
-Una mirada bastante extraña como desafiante hizo Elizabeth mientras me
observaba y empezó a reír- Solo los molestaba tontillos obviamente sé que
Damián JAMÁS se fijaría en su hermanita menor –se acercó a Damián y lo
besos con gran pasión y fuerza-
-Me quede helada, en ese momento solo quería desaparecer- Claro que si –
intente seguir la conversación pero aún seguía el beso- Bueno seguiré mirando
más arte –camine rápido hasta llegar a otra área del museo, evitando aquel
momento incomodo pero se volvió algo peor, justo en el área de filmes al que
se me ocurrió entrar encontré algo que jamás creí ver-
Dina!! –grite aunque no tan fuerte pero si lo suficiente para llamar la atención
de ambos-
¿Qué les pasa? –pregunte a Dina mientras ella se colocaba de pie intentando
ocultar su desnudez al igual que la imitaba Dexter-
Es que –intento decir ella- No sé qué me paso Alex yo solo quería ver este
espectáculo de films y pues le dije a él que me acompañara, entramos aquí y
estaba todo oscuro, aunque esperamos un rato no iniciaba nada y así que
empezamos a hablar sin siquiera poder mirarnos y no sé qué ocurrió.
Yo sí, tenías calor al igual que yo y una cosa llego a la otra –reconoció Dexter
soltando una risita-
Tu cállate –le dije señalándolo con acusación- Dina vístete y nos vemos afuera
ya –pude notar la tez de Dina sonrojada, creo que ahora comprendía a que se
refería con la florecilla rockera pero esto era demasiado para ella no podía
permitir que se volviera una chica de esas que solo utiliza a los hombres, ella
no es esa clase de mujer, no entendía que sucedía el día de hoy tres
situaciones muy incomodas que más podría pasar-
CAPITULO 5
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Ya era hora del almuerzo y yo solo pensaba en ver a Damián, quería saber que
le ocurría y si podía ayudarlo en algo, bueno también tenía muchas ganas de
saber si había terminado con Elizabeth, esa última parte quise sacarla de mi
mente porque era muy cruel de mi parte, o que estupidez había hecho Peter,
porque estoy segura que él tiene que ver.
Hola, ¿Dónde estás? Almorcemos con las chicas. –envíe el mensaje y entre al
comedor, hoy traía las sobras de comida que quedo anoche en casa, arroz
chino que sabe mejor al otro día, coloque el recipiente en el horno microondas
y espere a que calentara-
Mensaje de Damián:
Claro, nos vemos en el comedor
-Me alegro que contestara, así que retiro el recipiente y me siento en la mesa
vacía más cercana, al poco tiempo llegan las chicas y un Damián algo serio,
que se siente frente a mí con un sándwich, Diana a mi derecha con una gran
ensalada de pollo y Alejandra a mi izquierda con un perro caliente-
-¿Qué tal tu primer día de trabajo Damián? –pregunte intentando que hablara-
-Excelente, todos han sido muy amables –intenta sonreír mientras come su
sándwich-
-Esta empresa es muy buena Damián tienes que aprovechar la experiencia –le
aconseja Diana y a lo cual él solo asiente-
-¿Cómo te termino de ir ayer? –Pregunto Alejandra y pude notar la cara
incomoda de Damián, por lo que la mire que la mataba-
-Excelente, bastante reflexivo –contesto Damián mientras se colocaba de pie
sin terminar su sándwich- Tengo bastante qué hacer entonces hablamos
después chicas –se acercó a mi lado y beso mi frente, para después alejarse
por el pasillo-
-mire como se alejaba y mi mirada asesina paro en la cara de Alejandra- ¿Qué
pasa contigo?, ¿viste lo que hiciste?
-Solo me preocupe por él, bueno sabía que tu querías que te dijera que había
ocurrido y no pensé que reaccionara de esa forma –su perro caliente dejo una
mancha de mostaza en su mejilla y mi enojo me hace esconder mi risa-