Universidad Cristiana Evangélica Nuevo Milenio
UCENM
Catedrático:
Abg. Carlos David Carranza Martinez
Asignatura:
Derecho Penal III
Seccion:
I
Tema:
“Tráfico Internacional de Órganos Humanos”
Estudiante licenciatura en Derecho:
Hugo Alexander Estrada Almendarez
Sede:
Comayagua
Número de cuenta:
123630045
Lugar y fecha:
Comayagua, Comayagua 09 de Febrero del 2025
ENSAYO SOBRE EL TRÁFICO INTERNACIONAL DE ÓRGANOS HUMANOS
Partiremos definiendo que el tráfico de órganos es una práctica ilegal que consiste
en la extracción o retirada de órganos humanos con el objetivo de comercializarlos.
Dichos órganos son vendidos en el “mercado negro”, a menudo para realizar
trasplantes. Existen numerosos casos denunciados a nivel mundial por parte de
defensores de los derechos humanos. La mayoría de estas situaciones ocurren en
países que enfrentan crisis políticas bajo regímenes autoritarios y en condiciones
de extrema pobreza.
En los últimos 25 años, ha aumentado significativamente la cantidad de trasplantes
de órganos realizados. Este incremento en la capacidad de llevar a cabo trasplantes
ha dado lugar a casos de "robo de órganos", donde se extrae un órgano de una
persona que ha sido secuestrada, asesinada o engañada.
Este documento se centra en la explotación de personas para la extracción de
órganos, y no en la venta ilegal de órganos cuando esta no está relacionada con la
trata de personas. A nivel mundial, solo el 0.3% de los casos de víctimas de esta
práctica han sido debidamente denunciados, aunque se supone que la cantidad de
personas afectadas podría ser mucho mayor. Dado que los órganos humanos no
pueden estar mucho tiempo fuera del cuerpo, esto indica que muchos de ellos son
extraídos de personas destinadas a este macabro fin.
El tráfico de órganos en Honduras está regulado por el Código Penal y la Ley de
Donación y Trasplante de Órganos Anatómicos en Seres Humanos. Según el
Código Penal, el tráfico de órganos es considerado un delito grave, y quienes
extraigan órganos sin consentimiento o realicen trasplantes ilegales pueden ser
condenados a prisión. Además, aquellos que promuevan, faciliten, financien o
participen en el tráfico de órganos también enfrentan sanciones penales.
El artículo 164 del Código Penal establece que quien promueva, facilite o participe
en el tráfico ilegal de tejidos u órganos humanos, ya sea de donantes vivos o
fallecidos, será sancionado con una pena de prisión de cinco a ocho años. Esta
misma pena se aplicará a quienes reciban tejidos u órganos de forma ilegal, con
conocimiento de su origen ilícito, así como a quienes los posean para su
comercialización. Los profesionales de la salud que utilicen sus conocimientos para
llevar a cabo estas prácticas también serán castigados, siendo inhabilitados para
ejercer su profesión por un período de seis a diez años.
Es fundamental castigar este tipo de conductas, ya que los profesionales de la salud
están formados para proteger la vida y la salud de las personas, no para participar
en su explotación.
En los artículos 164 al 170 del Código Penal se establece que quienes, de cualquier
modo, promuevan, faciliten o favorezcan el tráfico ilegal de órganos serán
sancionados con penas de prisión de cinco a ocho años, además de la inhabilitación
profesional por un período de seis a diez años.
"Solo a través de la solidaridad global, la protección de los derechos humanos
y un firme compromiso con la justicia podremos erradicar el tráfico de
órganos y garantizar que la vida y la dignidad humana sean siempre
aaaaaaaaaaa respetadas por encima de cualquier interés ilícito.”