El poder de la obra de
publicaciones
¿Qué representa la obra de publicaciones para la iglesia adventista?
Por varios años, la iglesia ha practicado diferentes métodos para dar a conocer el
mensaje bíblico de salvación a las gentes. Se han realizado campañas públicas,
campañas de barrio, grupos pequeños; se han impartido estudios bíblicos y
diversas formas de dar el evangelio por medio de las instituciones de salud.
También se han utilizado otros medios como la educación cristiana, las redes
sociales, la radio y la televisión.
Estas formas de evangelizar le han traído beneficios a la iglesia para su crecimiento
y expansión alcanzando a miles de personas en casi todo el mundo. Sin embargo,
hay otra forma especial de evangelizar que ha demostrado ser muy efectiva y que
fue uno de los pilares fundamentales que la iglesia utilizó desde sus inicios para
desarrollarse: la evangelización por medio de las publicaciones.
Actualmente, la obra de publicaciones en la iglesia adventista abarca, al menos, tres
sectores. En primer lugar, a los colportores regulares y a los estudiantes que
trabajan arduamente llevando el mensaje de casa en casa. En segundo lugar, a los
miembros que adquieren los libros, los leen para desarrollar una fe madura y luego
los obsequian. Finalmente, a todos los miembros de iglesia que participan en la
distribución masiva de los libros misioneros cada año.
Los beneficios de evangelizar con las publicaciones adventistas
El mejor método. Al referirse a la obra con las publicaciones y el colportaje, Elena
de White afirmó que “Para presentar a la gente las verdades importantes para
nuestros tiempos, no se puede emplear método mejor y más afortunado” (El
colportor evangélico, p. 16). El poder y la efectividad de este método radica en que
se evangeliza a las personas con las publicaciones de manera personal. Se les
visita en sus hogares, negocios, oficinas, empresas y diversos centros de trabajo,
compartiéndoles el último mensaje de advertencia de Dios a la humanidad y
hablándoles de la maravillosa historia del amor de Cristo. Así, la gente conoce de
Jesús y lo acepta como su Salvador.
Evangelizar nuevos territorios. Las publicaciones son una herramienta poderosa
para introducir el evangelio y conquistar nuevos territorios en ciudades grandes o
pequeñas. Los colportores son enviados para trabajar en zonas donde no hay obra
adventista, visitan a las personas en sus hogares, les dejan la literatura adventista y
obtienen resultados sobresalientes. Los libros que se dejan en los hogares son
mensajeros silenciosos que, cuando son leídos, traen a las personas el
conocimiento del amor del Salvador. La sierva de Dios asegura que Dios cuida de
su verdad y llegará el día en que esos libros se leerán y “más de mil personas se
convertirán en un solo día, la mayoría de las cuales atribuirán sus primeras
convicciones a la lectura de nuestras publicaciones”. CE. 209, 210.
Fortaleza para los nuevos conversos. Cuando un nuevo creyente acepta a Jesús
y se bautiza en la iglesia, se le enseña a leer y utilizar las publicaciones como la
mejor, la más fácil y económica herramienta para compartir su fe y mantener su
vigor espiritual. Entre más practica un nuevo converso esta actividad misionera,
más fortalece su conocimiento sobre la Biblia y las doctrinas que profesa, enriquece
su experiencia de conversión y cimenta su fe.
Experimentar el poder del Espíritu Santo. Los miembros de la iglesia que
comparten su fe por medio de las publicaciones experimentan con frecuencia el
poder y la guía del Espíritu Santo en sus vidas. Cuando abren sus labios para
compartir el mensaje de salvación, hablan con sabiduría y poder porque el Espíritu
los dirige, capacita, enseña, les hace recordar y les da palabras adecuadas para
convencer a las personas del gran amor de Jesús.
Alcanzar a toda clase de personas. Muchos miembros de iglesia han tenido
experiencias maravillosas por haber alcanzado a diferentes clases de personas con
el evangelio al compartirles nuestras publicaciones. Este método es eficaz para
llegar a la gente humilde, a la gente de negocios, a las personas importantes,
intelectuales y famosos y enseñarles las verdades de la Palabra de Dios, que
brindan fortaleza espiritual especialmente en estos tiempos difíciles de inseguridad
por la pandemia que les ha traído temor, ansiedad, desesperación, dolor y
sufrimiento.