N O V E N A D E
N A V I D A D
16 DE DICIEMBRE A 24 DE DICIEMBRE
PARROQUIA NATIVIDAD DEL SEÑOR
ESCOBAR
Í N D I C E
1 DÍA PRIMERO
2
Para que Jesús seque las lágrimas de
los que sufren la muerte de sus seres
queridos y conceda paz a las almas.
DÍA SEGUNDO
Por todos los enfermos de la
comunidad y todas las comunidades
, para que puedan sanar en espíritu
3
y cuerpo a través del señor nuestro
Dios y la intercesión de Nuestra
Santa madre de Dios María
santísima.
DÍA TERCERO
4
Para que María nos acompañe en
nuestros sufrimientos, y nos enseñe,
así como hizo ella, a aceptar la
voluntad del Padre.
DÍA CUARTO
Por el personal de salud, enviados a
secar las lágrimas de los enfermos.
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DÍA QUINTO
Meditamos sobre la Eucaristía, Jesus
permanece junto a nosotros para
alimentarnos y secar nuestras
lágrimas de alegría y de tristeza, de
dolor y de paz.
DÍA SEXTO
Para que encontrándonos con el
espíritu y ejemplo de San Francisco
podamos llevar adelante el cuidado
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de nuestra Casa Común y del
hermano que nos acompaña en ella.
DÍA SEPTIMO
8
Por los ancianos, para que
sostenidos por las familias y las
comunidades cristianas, colaboren
con su sabiduría y experiencia en la
transmisión de la fe y la educación
DÍA OCTAVO
de las nuevas generaciones.
Por los niños y jóvenes que están
siendo educados, para que Jesús sea
modelo de sus valores y éstos
crezcan con espíritu de solidaridad.
Y por los educadores para que
puedan enseñar también en las
9
dimensiones morales..
DÍA NOVENO
Pedimos especialmente para dejar
que Aquél que está por nacer seque
nuestras lágrimas y vuelva a darnos
vida.
D Í A P R I M E R O
ESPECIALMENTE POR EL DOLOR QUE CAUSA LA MUERTE, PARA
QUE JESÚS SEQUE LAS LÁGRIMAS DE LOS QUE SUFREN LA DE
SUS SERES QUERIDOS Y CONCEDA PAZ A LAS ALMAS.
ORACIÓN INICIAL
Benignísimo Dios de infinita caridad que nos has amado tanto y que nos diste en tu Hijo la mejor prenda de tu
amor, para que, encarnado y hecho nuestro hermano en las entrañas de la Virgen, naciese en un pesebre para
nuestra salud y remedio; te damos gracias por tan inmenso beneficio. En retorno, te ofrecemos, Señor, el
esfuerzo sincero para hacer de este mundo tuyo y nuestro, un mundo más justo, más fiel al gran mandamiento
de amarnos como hermanos. Concédenos, Señor, tu ayuda para poderlo realizar. Te pedimos que esta Navidad,
fiesta de paz y alegría, sea para nuestra comunidad un estímulo, a fin de que, viviendo como hermanos,
busquemos más y más los caminos de la verdad, la justicia, el amor y la paz. Amén.
Padre Nuestro
MEDITACIÓN
Rezamos hoy especialmente por el dolor que causa la muerte, para que Jesús seque las lágrimas de los que
sufren la de sus seres queridos y conceda paz a las almas.
El Señor nos dice que estemos preparados para el encuentro, la muerte es un encuentro: es Él quien viene a
encontrarnos, es Él quien viene a tomarnos de la mano y llevarnos con él.
Dice Fratelli Tutti: Un ser humano está hecho de tal manera que no se realiza, no se desarrolla ni puede
encontrar su plenitud «si no es en la entrega sincera de sí mismo a los demás»[62]. Ni siquiera llega a reconocer
a fondo su propia verdad si no es en el encuentro con los otros: «Sólo me comunico realmente conmigo mismo
en la medida en que me comunico con el otro»[63]. Esto explica por qué nadie puede experimentar el valor de
vivir sin rostros concretos a quienes amar. Aquí hay un secreto de la verdadera existencia humana, porque «la
vida subsiste donde hay vínculo, comunión, fraternidad; y es una vida más fuerte que la muerte cuando se
construye sobre relaciones verdaderas y lazos de fidelidad. (n.87)
A nuestros difuntos dales Señor el descanso eterno y brille para ellos la luz que no tiene fin.
El alma de todos los fieles difuntos por la misericordia de Dios descanse en paz, amén.
ORACIÓN FINAL
Señor, Navidad es el recuerdo de tu nacimiento entre nosotros, es la presencia de tu amor en nuestra familia y
en nuestra sociedad. Navidad es certeza de que el Dios del cielo y de la tierra es nuestro Padre, que tú, Divino
Niño, eres nuestro [Link] esta reunión junto a tu pesebre nos aumente la fe en tu bondad, nos
comprometa a vivir verdaderamente como hermanos, nos dé valor para matar el odio y sembrar la justicia y la
paz. Oh Divino Niño, que llegarás para secar nuestras lágrimas, enséñanos a comprender que donde hay amor y
justicia, allí estás tú y allí también es Navidad. Tú, que haces nuevas todas las cosas, renueva nuestros
corazones para recibirte y dejar que sequen nuestras lágrimas más profundas. Amén.
Gloria
D Í A S E G U N D O
POR TODOS LOS ENFERMOS, PARA QUE PUEDAN SANAR EN ESPÍRITU Y
CUERPO A TRAVÉS DE DIOS, NUESTRO SEÑOR, Y LA INTERCESIÓN DE
NUESTRA SANTA MADRE MARÍA SANTÍSIMA.
ORACIÓN INICIAL
Benignísimo Dios de infinita caridad que nos has amado tanto y que nos diste en tu Hijo la mejor prenda de
tu amor, para que, encarnado y hecho nuestro hermano en las entrañas de la Virgen, naciese en un pesebre
para nuestra salud y remedio; te damos gracias por tan inmenso beneficio. En retorno, te ofrecemos, Señor,
el esfuerzo sincero para hacer de este mundo tuyo y nuestro, un mundo más justo, más fiel al gran
mandamiento de amarnos como hermanos. Concédenos, Señor, tu ayuda para poderlo realizar. Te pedimos
que esta Navidad, fiesta de paz y alegría, sea para nuestra comunidad un estímulo, a fin de que, viviendo
como hermanos, busquemos más y más los caminos de la verdad, la justicia, el amor y la paz. Amén.
Padre Nuestro
MEDITACIÓN
Hoy rezamos especialmente por todos los enfermos de la comunidad y todas las comunidades ,
para que puedan sanar en espíritu y cuerpo a través de Dios, nuestro Señor, y la intercesión de
Nuestra Santa Madre María santísima.
Dice Fratelli Tutti : “Ante tanto dolor, ante tanta herida, la única salida es ser como el buen
samaritano. Toda otra opción termina o bien al lado de los salteadores o bien al lado de los que
pasan de largo, sin compadecerse del dolor del hombre herido en el camino” (67) El evangelio “nos
revela una característica esencial del ser humano, tantas veces olvidada: hemos sido hechos para la
plenitud que sólo se alcanza en el amor. No es una opción posible vivir indiferentes ante el dolor,
no podemos dejar que nadie quede “a un costado de la vida”. (68)
ORACIÓN FINAL
Señor, Navidad es el recuerdo de tu nacimiento entre nosotros, es la presencia de tu amor en nuestra
familia y en nuestra sociedad. Navidad es certeza de que el Dios del cielo y de la tierra es nuestro Padre,
que tú, Divino Niño, eres nuestro [Link] esta reunión junto a tu pesebre nos aumente la fe en tu
bondad, nos comprometa a vivir verdaderamente como hermanos, nos dé valor para matar el odio y sembrar
la justicia y la paz. Oh Divino Niño, que llegarás para secar nuestras lágrimas, enséñanos a comprender que
donde hay amor y justicia, allí estás tú y allí también es Navidad. Tú, que haces nuevas todas las cosas,
renueva nuestros corazones para recibirte y dejar que sequen nuestras lágrimas más profundas. Amén.
Gloria
D Í A T E R C E R O
HOY REZAMOS ESPECIALMENTE PARA QUE MARÍA NOS
ACOMPAÑE EN NUESTROS SUFRIMIENTOS, Y NOS ENSEÑE, ASÍ
COMO HIZO ELLA, A ACEPTAR LA VOLUNTAD DEL PADRE.
ORACIÓN INICIAL
Benignísimo Dios de infinita caridad que nos has amado tanto y que nos diste en tu Hijo la mejor prenda de
tu amor, para que, encarnado y hecho nuestro hermano en las entrañas de la Virgen, naciese en un pesebre
para nuestra salud y remedio; te damos gracias por tan inmenso beneficio. En retorno, te ofrecemos, Señor,
el esfuerzo sincero para hacer de este mundo tuyo y nuestro, un mundo más justo, más fiel al gran
mandamiento de amarnos como hermanos. Concédenos, Señor, tu ayuda para poderlo realizar. Te pedimos
que esta Navidad, fiesta de paz y alegría, sea para nuestra comunidad un estímulo, a fin de que, viviendo
como hermanos, busquemos más y más los caminos de la verdad, la justicia, el amor y la paz. Amén.
Padre Nuestro
MEDITACIÓN
Hoy rezamos especialmente para que María nos acompañe en nuestros sufrimientos, y nos enseñe,
así como hizo ella, a aceptar la voluntad del Padre.
Dice Fratelli Tutti: para muchos cristianos, este camino de fraternidad tiene también una Madre,
llamada María. Ella recibió ante la Cruz esta maternidad universal (cf. Jn 19,26) y está atenta no
sólo a Jesús sino también «al resto de sus descendientes» (Ap 12,17). Ella, con el poder del
Resucitado, quiere parir un mundo nuevo, donde todos seamos hermanos, donde haya lugar para
cada descartado de nuestras sociedades, donde resplandezca la justicia y la paz. (278)
ORACIÓN FINAL
Señor, Navidad es el recuerdo de tu nacimiento entre nosotros, es la presencia de tu amor en nuestra
familia y en nuestra sociedad. Navidad es certeza de que el Dios del cielo y de la tierra es nuestro Padre,
que tú, Divino Niño, eres nuestro [Link] esta reunión junto a tu pesebre nos aumente la fe en tu
bondad, nos comprometa a vivir verdaderamente como hermanos, nos dé valor para matar el odio y sembrar
la justicia y la paz. Oh Divino Niño, que llegarás para secar nuestras lágrimas, enséñanos a comprender que
donde hay amor y justicia, allí estás tú y allí también es Navidad. Tú, que haces nuevas todas las cosas,
renueva nuestros corazones para recibirte y dejar que sequen nuestras lágrimas más profundas. Amén.
Gloria
D Í A C U A R T O
POR EL PERSONAL DE SALUD, ENVIADOS A SECAR LAS
LÁGRIMAS DE LOS ENFERMOS
ORACIÓN INICIAL
Benignísimo Dios de infinita caridad que nos has amado tanto y que nos diste en tu Hijo la mejor prenda de
tu amor, para que, encarnado y hecho nuestro hermano en las entrañas de la Virgen, naciese en un pesebre
para nuestra salud y remedio; te damos gracias por tan inmenso beneficio. En retorno, te ofrecemos, Señor,
el esfuerzo sincero para hacer de este mundo tuyo y nuestro, un mundo más justo, más fiel al gran
mandamiento de amarnos como hermanos. Concédenos, Señor, tu ayuda para poderlo realizar. Te pedimos
que esta Navidad, fiesta de paz y alegría, sea para nuestra comunidad un estímulo, a fin de que, viviendo
como hermanos, busquemos más y más los caminos de la verdad, la justicia, el amor y la paz. Amén.
Padre Nuestro
MEDITACIÓN
Rezamos hoy especialmente por el personal de salud, enviados a secar las lágrimas de los enfermos. Te
pedimos, Jesus, que renueves sus corazones y seques esas lágrimas que vivieron tanto esfuerzo, entrega
y dedicación a nuestras vidas, siendo abrazados por el manto celestial de la Virgen Maria.
Dice Fratelli Tutti:¨ Dios sigue derramando en la humanidad semillas de bien. La reciente pandemia nos
permitió rescatar y valorizar a tantos compañeros y compañeras de viaje que, en el miedo, reaccionaron
donando la propia vida. Fuimos capaces de reconocer cómo nuestras vidas están tejidas y sostenidas por
personas comunes que, sin lugar a dudas, escribieron los acontecimientos decisivos de nuestra historia
compartida: médicos, enfermeros y enfermeras, farmacéuticos, [...] hombres y mujeres que trabajan para
proporcionar servicios esenciales… comprendieron que nadie se salva solo¨El evangelio y el ejemplo de
tantos profesionales de la salud “nos revela una característica esencial del ser humano, tantas veces
olvidada: hemos sido hechos para la plenitud que sólo se alcanza en el amor. No es una opción posible
vivir indiferentes ante el dolor, no podemos dejar que nadie quede “a un costado de la vida”
ORACIÓN FINAL
Señor, Navidad es el recuerdo de tu nacimiento entre nosotros, es la presencia de tu amor en nuestra
familia y en nuestra sociedad. Navidad es certeza de que el Dios del cielo y de la tierra es nuestro Padre,
que tú, Divino Niño, eres nuestro [Link] esta reunión junto a tu pesebre nos aumente la fe en tu
bondad, nos comprometa a vivir verdaderamente como hermanos, nos dé valor para matar el odio y sembrar
la justicia y la paz. Oh Divino Niño, que llegarás para secar nuestras lágrimas, enséñanos a comprender que
donde hay amor y justicia, allí estás tú y allí también es Navidad. Tú, que haces nuevas todas las cosas,
renueva nuestros corazones para recibirte y dejar que sequen nuestras lágrimas más profundas. Amén.
Gloria
D Í A Q U I N T O
MEDITAMOS SOBRE LA EUCARISTÍA, JESUS PERMANECE JUNTO
A NOSOTROS PARA ALIMENTARNOS Y SECAR NUESTRAS
LÁGRIMAS DE ALEGRÍA Y DE TRISTEZA, DE DOLOR Y DE PAZ.
ORACIÓN INICIAL
Benignísimo Dios de infinita caridad que nos has amado tanto y que nos diste en tu Hijo la mejor prenda de
tu amor, para que, encarnado y hecho nuestro hermano en las entrañas de la Virgen, naciese en un pesebre
para nuestra salud y remedio; te damos gracias por tan inmenso beneficio. En retorno, te ofrecemos, Señor,
el esfuerzo sincero para hacer de este mundo tuyo y nuestro, un mundo más justo, más fiel al gran
mandamiento de amarnos como hermanos. Concédenos, Señor, tu ayuda para poderlo realizar. Te pedimos
que esta Navidad, fiesta de paz y alegría, sea para nuestra comunidad un estímulo, a fin de que, viviendo
como hermanos, busquemos más y más los caminos de la verdad, la justicia, el amor y la paz. Amén.
Padre Nuestro
MEDITACIÓN
Meditamos sobre la Eucaristía, Jesus permanece junto a nosotros para alimentarnos y secar
nuestras lágrimas de alegría y de tristeza, de dolor y de paz.
Dice Fratelli Tutti: El amor implica entonces algo más que una serie de acciones benéficas. Las
acciones brotan de una unión que inclina más y más hacia el otro considerándolo valioso, digno,
grato y bello, más allá de las apariencias físicas o morales. El amor al otro por ser quien es, nos
mueve a buscar lo mejor para su vida. (94)
Hace falta una cercanía verdadera, hacen falta auténticas cadenas de solidaridad. Jesús en la
Eucaristía se hace cercano a nosotros. La fragilidad de una Hostia rompe las corazas de nuestro
egoísmo. (Homilía de Corpus Christi)
ORACIÓN FINAL
Señor, Navidad es el recuerdo de tu nacimiento entre nosotros, es la presencia de tu amor en nuestra
familia y en nuestra sociedad. Navidad es certeza de que el Dios del cielo y de la tierra es nuestro Padre,
que tú, Divino Niño, eres nuestro [Link] esta reunión junto a tu pesebre nos aumente la fe en tu
bondad, nos comprometa a vivir verdaderamente como hermanos, nos dé valor para matar el odio y sembrar
la justicia y la paz. Oh Divino Niño, que llegarás para secar nuestras lágrimas, enséñanos a comprender que
donde hay amor y justicia, allí estás tú y allí también es Navidad. Tú, que haces nuevas todas las cosas,
renueva nuestros corazones para recibirte y dejar que sequen nuestras lágrimas más profundas. Amén.
Gloria
D Í A S E X T O
PARA QUE ENCONTRÁNDONOS CON EL ESPÍRITU Y EJEMPLO DE
SAN FRANCISCO PODAMOS LLEVAR ADELANTE EL CUIDADO DE
NUESTRA CASA COMÚN Y DEL HERMANO QUE NOS ACOMPAÑA
EN ELLA.
ORACIÓN INICIAL
Benignísimo Dios de infinita caridad que nos has amado tanto y que nos diste en tu Hijo la mejor prenda de
tu amor, para que, encarnado y hecho nuestro hermano en las entrañas de la Virgen, naciese en un pesebre
para nuestra salud y remedio; te damos gracias por tan inmenso beneficio. En retorno, te ofrecemos, Señor,
el esfuerzo sincero para hacer de este mundo tuyo y nuestro, un mundo más justo, más fiel al gran
mandamiento de amarnos como hermanos. Concédenos, Señor, tu ayuda para poderlo realizar. Te pedimos
que esta Navidad, fiesta de paz y alegría, sea para nuestra comunidad un estímulo, a fin de que, viviendo
como hermanos, busquemos más y más los caminos de la verdad, la justicia, el amor y la paz. Amén.
Padre Nuestro
MEDITACIÓN
Rezamos especialmente para que encontrándonos con el espíritu y ejemplo de San Francisco podamos
llevar adelante el cuidado de nuestra Casa Común y del hermano que nos acompaña en ella.
Dice Fratelli Tutti: hablamos de cuidar la casa común que es el planeta, acudimos a ese mínimo de
conciencia universal y de preocupación por el cuidado mutuo que todavía puede quedar en las
personas. Porque si alguien tiene agua de sobra, y sin embargo la cuida pensando en la humanidad, es
porque ha logrado una altura moral que le permite trascenderse a sí mismo y a su grupo de
pertenencia. ¡Eso es maravillosamente humano! Esta misma actitud es la que se requiere para
reconocer los derechos de todo ser humano, aunque haya nacido más allá de las propias fronteras.
Unas palabras de san Juan Pablo II cuya contundencia quizás no ha sido advertida: «Dios ha dado la
tierra a todo el género humano para que ella sustente a todos sus habitantes, sin excluir a nadie ni
privilegiar a ninguno» Esto llevaba a pensar que si alguien no tiene lo suficiente para vivir con
dignidad se debe a que otro se lo está quedando. Lo resume san Juan Crisóstomo al decir que «no
compartir con los pobres los propios bienes es robarles y quitarles la vida. No son nuestros los bienes
que tenemos, sino suyos»
ORACIÓN FINAL
Señor, Navidad es el recuerdo de tu nacimiento entre nosotros, es la presencia de tu amor en nuestra
familia y en nuestra sociedad. Navidad es certeza de que el Dios del cielo y de la tierra es nuestro Padre,
que tú, Divino Niño, eres nuestro [Link] esta reunión junto a tu pesebre nos aumente la fe en tu
bondad, nos comprometa a vivir verdaderamente como hermanos, nos dé valor para matar el odio y sembrar
la justicia y la paz. Oh Divino Niño, que llegarás para secar nuestras lágrimas, enséñanos a comprender que
donde hay amor y justicia, allí estás tú y allí también es Navidad. Tú, que haces nuevas todas las cosas,
renueva nuestros corazones para recibirte y dejar que sequen nuestras lágrimas más profundas. Amén.
Gloria
D Í A S É P T I M O
POR LOS ANCIANOS, PARA QUE SOSTENIDOS POR LAS FAMILIAS
Y LAS COMUNIDADES CRISTIANAS, COLABOREN CON SU
SABIDURÍA Y EXPERIENCIA EN LA TRANSMISIÓN DE LA FE Y
LA EDUCACIÓN DE LAS NUEVAS GENERACIONES.
ORACIÓN INICIAL
Benignísimo Dios de infinita caridad que nos has amado tanto y que nos diste en tu Hijo la mejor prenda de
tu amor, para que, encarnado y hecho nuestro hermano en las entrañas de la Virgen, naciese en un pesebre
para nuestra salud y remedio; te damos gracias por tan inmenso beneficio. En retorno, te ofrecemos, Señor,
el esfuerzo sincero para hacer de este mundo tuyo y nuestro, un mundo más justo, más fiel al gran
mandamiento de amarnos como hermanos. Concédenos, Señor, tu ayuda para poderlo realizar. Te pedimos
que esta Navidad, fiesta de paz y alegría, sea para nuestra comunidad un estímulo, a fin de que, viviendo
como hermanos, busquemos más y más los caminos de la verdad, la justicia, el amor y la paz. Amén.
Padre Nuestro
MEDITACIÓN
Rezamos hoy especialmente por los ancianos, para que sostenidos por las familias y las comunidades
cristianas, colaboren con su sabiduría y experiencia en la transmisión de la fe y la educación de las nuevas
generaciones.
Dice Fratelli Tutti: abandono de los ancianos a una dolorosa soledad, es un modo sutil de expresar que
todo termina con nosotros, que sólo cuentan nuestros intereses individuales. Así, «objeto de descarte no es
sólo el alimento o los bienes superfluos, sino con frecuencia los mismos seres humanos».
No advertimos que aislar a los ancianos y abandonarlos a cargo de otros sin un adecuado y cercano
acompañamiento de la familia, mutila y empobrece a la misma familia. Además, termina privando a los
jóvenes de ese necesario contacto con sus raíces y con una sabiduría que la juventud por sí sola no puede
alcanzar. (19) [...] Ojalá que tanto dolor no sea inútil, que demos un salto hacia una forma nueva de vida y
descubramos definitivamente que nos necesitamos y nos debemos los unos a los otros, para que la
humanidad renazca con todos los rostros, todas las manos y todas las voces, más allá de las fronteras que
hemos creado. (35)
ORACIÓN FINAL
Señor, Navidad es el recuerdo de tu nacimiento entre nosotros, es la presencia de tu amor en nuestra
familia y en nuestra sociedad. Navidad es certeza de que el Dios del cielo y de la tierra es nuestro Padre,
que tú, Divino Niño, eres nuestro [Link] esta reunión junto a tu pesebre nos aumente la fe en tu
bondad, nos comprometa a vivir verdaderamente como hermanos, nos dé valor para matar el odio y sembrar
la justicia y la paz. Oh Divino Niño, que llegarás para secar nuestras lágrimas, enséñanos a comprender que
donde hay amor y justicia, allí estás tú y allí también es Navidad. Tú, que haces nuevas todas las cosas,
renueva nuestros corazones para recibirte y dejar que sequen nuestras lágrimas más profundas. Amén.
Gloria
D Í A O C T A V O
REZAMOS HOY ESPECIALMENTE POR LOS NIÑOS Y JÓVENES QUE
ESTÁN SIENDO EDUCADOS, PARA QUE JESÚS SEA MODELO DE SUS
VALORES Y ÉSTOS CREZCAN CON ESPÍRITU DE SOLIDARIDAD. Y POR
LOS EDUCADORES PARA QUE PUEDAN ENSEÑAR TAMBIÉN EN LAS
DIMENSIONES MORALES.
ORACIÓN INICIAL
Benignísimo Dios de infinita caridad que nos has amado tanto y que nos diste en tu Hijo la mejor prenda de
tu amor, para que, encarnado y hecho nuestro hermano en las entrañas de la Virgen, naciese en un pesebre
para nuestra salud y remedio; te damos gracias por tan inmenso beneficio. En retorno, te ofrecemos, Señor,
el esfuerzo sincero para hacer de este mundo tuyo y nuestro, un mundo más justo, más fiel al gran
mandamiento de amarnos como hermanos. Concédenos, Señor, tu ayuda para poderlo realizar. Te pedimos
que esta Navidad, fiesta de paz y alegría, sea para nuestra comunidad un estímulo, a fin de que, viviendo
como hermanos, busquemos más y más los caminos de la verdad, la justicia, el amor y la paz. Amén.
Padre Nuestro
MEDITACIÓN
Rezamos hoy especialmente por los niños y jóvenes que están siendo educados, para que Jesús sea
modelo de sus valores y éstos crezcan con espíritu de solidaridad. Y por los educadores para que
puedan enseñar también en las dimensiones morales.
Dice Fratelli Tutti:“En primer lugar me dirijo a las familias, llamadas a una misión educativa
primaria e imprescindible. Ellas constituyen el primer lugar en el que se viven y se transmiten los
valores del amor y de la fraternidad, de la convivencia y del compartir, de la atención y del cuidado
del otro. Ellas son también el ámbito privilegiado para la transmisión de la fe desde aquellos
primeros simples gestos de devoción que las madres enseñan a los hijos. Los educadores y los
formadores que, en la escuela o en los diferentes centros de asociación infantil y juvenil, tienen la
ardua tarea de educar a los niños y jóvenes, están llamados a tomar conciencia de que su
responsabilidad tiene que ver con las dimensiones morales, espirituales y sociales de la persona.
Los valores de la libertad, del respeto recíproco y de la solidaridad se transmiten desde la más
tierna infancia.” (114)
ORACIÓN FINAL
Señor, Navidad es el recuerdo de tu nacimiento entre nosotros, es la presencia de tu amor en nuestra
familia y en nuestra sociedad. Navidad es certeza de que el Dios del cielo y de la tierra es nuestro Padre,
que tú, Divino Niño, eres nuestro [Link] esta reunión junto a tu pesebre nos aumente la fe en tu
bondad, nos comprometa a vivir verdaderamente como hermanos, nos dé valor para matar el odio y sembrar
la justicia y la paz. Oh Divino Niño, que llegarás para secar nuestras lágrimas, enséñanos a comprender que
donde hay amor y justicia, allí estás tú y allí también es Navidad. Tú, que haces nuevas todas las cosas,
renueva nuestros corazones para recibirte y dejar que sequen nuestras lágrimas más profundas. Amén.
Gloria
D Í A N O V E N O
PARA DEJAR QUE AQUÉL QUE ESTÁ POR NACER SEQUE
NUESTRAS LÁGRIMAS Y VUELVA A DARNOS VIDA.
ORACIÓN INICIAL
Benignísimo Dios de infinita caridad que nos has amado tanto y que nos diste en tu Hijo la mejor prenda de
tu amor, para que, encarnado y hecho nuestro hermano en las entrañas de la Virgen, naciese en un pesebre
para nuestra salud y remedio; te damos gracias por tan inmenso beneficio. En retorno, te ofrecemos, Señor,
el esfuerzo sincero para hacer de este mundo tuyo y nuestro, un mundo más justo, más fiel al gran
mandamiento de amarnos como hermanos. Concédenos, Señor, tu ayuda para poderlo realizar. Te pedimos
que esta Navidad, fiesta de paz y alegría, sea para nuestra comunidad un estímulo, a fin de que, viviendo
como hermanos, busquemos más y más los caminos de la verdad, la justicia, el amor y la paz. Amén.
Padre Nuestro
MEDITACIÓN
Pedimos especialmente para dejar que Aquél que está por nacer seque nuestras lágrimas y vuelva a
darnos vida.
Dice Fratelli Tutti:“Ojalá que tanto dolor no sea inútil, que demos un salto hacia una forma nueva
de vida y descubramos definitivamente que nos necesitamos y nos debemos los unos a los otros,
para que la humanidad renazca con todos los rostros, todas las manos y todas las voces, más allá
de las fronteras que hemos creado.” (35)
ORACIÓN FINAL
Señor, Navidad es el recuerdo de tu nacimiento entre nosotros, es la presencia de tu amor en nuestra
familia y en nuestra sociedad. Navidad es certeza de que el Dios del cielo y de la tierra es nuestro Padre,
que tú, Divino Niño, eres nuestro [Link] esta reunión junto a tu pesebre nos aumente la fe en tu
bondad, nos comprometa a vivir verdaderamente como hermanos, nos dé valor para matar el odio y sembrar
la justicia y la paz. Oh Divino Niño, que llegarás para secar nuestras lágrimas, enséñanos a comprender que
donde hay amor y justicia, allí estás tú y allí también es Navidad. Tú, que haces nuevas todas las cosas,
renueva nuestros corazones para recibirte y dejar que sequen nuestras lágrimas más profundas. Amén.
Gloria