Ensayo sobre el libro álbum
Pasantía en promoción de lectura
Laura Gabriela Vargas Medina
2022
El libro álbum es uno de los géneros más destacados en la literatura infantil de hoy en día. Se
podría considerar que es un producto relativamente reciente, casi de la postmodernidad.
A pesar de que muchas personas puedan confundir el libro álbum con el libro ilustrado es
necesario tener en cuenta que existe una diferencia fundamental entre ambos; si bien el libro
álbum presenta ilustraciones, existen otras características que debe cumplir para entrar en esta
categoría. Esto quiere decir que, aunque un libro ilustrado puede ser un libro álbum, no todos
los libros ilustrados lo son. Su concepto involucra relaciones entre elementos semióticos y
comunicativos de las que se hablará más adelante.
Para explicar adecuadamente y a profundidad qué es un libro álbum será necesario entender
un poco las posibles relaciones que se pueden dar entre imágenes y texto. El doctor en
filosofía Magglio Chiuminatto Orrego en su artículo para la revista Universum N°26 explica
lo siguiente acerca de dichas relaciones:
Por otra parte, desde un punto de vista lógico-semántico, las relaciones entre texto e
imagen pueden ser de expansión o de proyección. La expansión se puede dar a
través de elaboración (elaboration), cuando uno de los elementos da una descripción
más detallada del otro; extensión (extension) cuando uno de los elementos entrega
información adicional o complementaria de lo que ya se ha dicho; y amplificación o
realce (derivados del término inglés enhancement, que también se podría traducir
como mejora) cuando el texto o la imagen se califican uno a otro en términos
circunstanciales de razón, propósito, tiempo [...] Finalmente, los procesos de
proyección considerados por Halliday se refieren a mecanismos de cita o
reproducción que se pueden establecer entre la imagen y el texto, o viceversa.
(Chiuminatto, 2011)
Esto, más adelante lo enlaza con el tema que nos atañe:
Básicamente, nos referiremos a las relaciones de expansión que se pueden dar entre el
texto y la imagen dentro de este soporte. Es curioso, en este sentido, detectar cómo el
libro álbum puede explicitar y poner en evidencia los mecanismos internos del
lenguaje, la construcción de significados, los procesos de lectura, con un carácter
lúdico, que juega con los recursos de la expansión y proyección que se pueden
producir entre el texto y la imagen. (Chiuminatto, 2011)
Lo que suele suceder con los libros ilustrados es que se toma un texto con un sentido
completo y se le añaden imágenes que representan lo contado en el texto. Ocurre una
elaboración la cual funciona como un acompañamiento para el texto, pero no deja de tener
un carácter prescindible.
Por otro lado, en el caso del libro álbum tanto la imagen como el texto poseen la misma
importancia semántica. De esta manera, resulta imposible construir significados y entender
por completo la historia si solo se lee el texto o si solo se leen las imágenes. No solo existe
una interconexión de códigos sino también una relación de dependencia entre ambos.
Respecto a la diferenciación con la cual se inició este ensayo, el autor e ilustrador Uri
Shulevitz estableció dos categorías denominadas picture book concept (concepto de libro
álbum) y format picture book (formato de libro álbum) y que Fanuel Hanán Díaz nos
menciona en su libro Leer y mirar el libro álbum: ¿Un género en construcción?
No obstante, si suprimiéramos las imágenes, el texto podría ser comprendido a la
perfección, quizás con imágenes menos potentes pero igualmente válidas. En este
caso, estamos en presencia del formato del libro álbum. En cambio, cuando es
inevitable la presencia de ambos códigos para construir diferentes niveles de sentido y
obtener una noción de los elementos como un todo, independientemente de que parte
del sentido repose en el lector, estamos ante el libro álbum como concepto. (Hanán,
2007, pp 96)
Otra característica importante del libro álbum es que las imágenes dominan la mayoría del
campo visual y tiene una fuerte capacidad de síntesis. Así como la portada es un elemento
fundamental para llamar la atención del lector, las guardas también son relevantes en los
libros ilustrados para niños y los libros álbum—a diferencia de lo que ocurre con los libros
para adultos—. En este espacio (las guardas) se puede jugar con múltiples elementos que
sirven para crear una atmósfera de la historia, o para generar indicios, pistas, adelantos, y
sensaciones. Un ejemplo sumamente bonito del uso de las guardas se encuentra en el libro
Camino a casa de Jairo Buitrago y Rafael Yockteng. En las guardas del inicio aparecen las
huellas de la pequeña protagonista junto a las huellas del león que va a aparecer a lo largo de
la historia. En las guardas del final aparecen las mismas huellas de la niña junto a las huellas
de un hombre. Esto resulta conmovedor ya que finalizando la historia se da a entender que el
león representa el papá de la niña que ya no se encuentra con ella.
Algo sumamente interesante de los libros álbum es la cantidad de detalles que puedes
encontrar en ellos. Desde la paleta de colores, los ángulos, la perspectiva desde la cual se
muestra la imagen hasta las imágenes más pequeñas y ocultas a simple vista, todo, cada
pequeño detalle tiene su razón de ser. Todos los elementos son signos que tienen valor tal y
como se evidencia en el ejemplo anteriormente mencionado.
Adicionalmente, la lectura de los libros álbum implica una ruptura de la concepción
tradicional de lectura que supone una dirección lineal y secuencial. Sobre esto Hanán
menciona que: “A mi juicio, este es uno de los rasgos más significativos y genuinos del libro
álbum: su continua pugna entre lo lineal y lo ubicuo, entre la sucesión y la suspensión.”
(Hanán, 2007, pp 104)
El texto es esa sucesión, aquello que se lee con un orden determinado y que implica un
avance lineal. Pero la imagen es un elemento mucho más amplio y libre, no existe un orden
para observar y analizar, no existe un tiempo adecuado para avanzar. Las ilustraciones invitan
a hacer una pausa, a tomarse el tiempo necesario, mientras el texto impulsa a seguir adelante
para descubrir más historia. Entonces, al juntar estos dos elementos se presenta la pugna
mencionada por Hanán, una pugna en la que no hay vencedor y no debe haberlo. Esto es
parte de la magia del libro álbum.
Este nuevo género presenta múltiples propuestas visuales llenas de referencias, préstamos de
otras artes, del cine, diseño gráfico y por este motivo resulta natural que hayan ciertas dudas
con respecto a la capacidad que tienen los niños para enfrentarse a ello. Existen tres
paradigmas que Hanán menciona en su libro que desea romper con respecto a esto.
Primer paradigma: los libros en blanco y negro no son atractivos para este público
lector.
Segundo paradigma: los niños asimilan mejor una tendencia a la figuración porque
son incapaces de comprender la abstracción.
Tercer paradigma: los niños carecen de las competencias necesarias para interpretar
los distintos niveles o capas de significación de un libro álbum. (Hanán, 2007, pp
104-107)
En cuanto al segundo paradigma hay que tener en cuenta que lo abstracto también puede
atraer la atención incluso de los lectores más pequeños ya que se presenta como un lenguaje
universal que a través de formas sencillas se puede interpretar, reconstruir e incorporar a
nosotros mismos y al mundo que nos rodea.
Con respecto al tercer paradigma es importante ser consciente de que hoy en día los niños y
niñas se encuentran expuestos a una cantidad muy grande de imágenes todo el tiempo debido
a la tecnología. El cine, la televisión, las redes sociales y la publicidad envían constantemente
múltiples mensajes por medio de signos y códigos visuales. Los niños y niñas están
habituados y por tanto, en la capacidad de interpretar el libro álbum.
En mi opinión, estos paradigmas existen y se mantienen porque los adultos tendemos a
subestimar a los niños y ese es un grave error.
Las imágenes en todos los ámbitos reproducen de una manera u otra la cultura postmoderna
—la cual tiene diversos y cambiantes temas, técnicas y demás— y el libro álbum no es la
excepción, por este motivo Hanán afirma que es un género en construcción.
El libro álbum es un género en construcción en el sentido de que aún no han sido
agotadas las posibilidades de significación de sus elementos visuales. Aún no se han
sellado la calidad y los modos de relación entre el texto y las ilustraciones. Aún se
siguen pidiendo préstamos a otros formatos visuales, a otras tecnologías donde la
imagen lleva más tiempo elaborando una gramática propia. (Hanán, 2007, pp 107)
Considero que efectivamente el libro álbum es un género en construcción y probablemente lo
siga siendo ya que las posibilidades de significación de sus elementos visuales van a seguir
surgiendo, así como nuevos modos de relación entre el texto y las ilustraciones.
Las imágenes, como ya se había mencionado anteriormente, muchas veces pueden servir
como indicios que nos mantienen a la expectativa o que nos revelan significados que
contribuyen al proceso de reconstrucción que ocurre al realizar la lectura. Un ejemplo claro
de esto es mencionado por Hanán:
En esta versión muy perturbadora de Caperucita (ilustrada por Sarah Moon, Anaya)
con fotografías en blanco negro, se abre la historia con la tradicional fórmula de
“Érase una vez”. Vemos un reloj y un pergamino que cuelgan sobre una puerta de
madera. Estos elementos parecen puestos de forma azarosa en la imagen. Sin
embargo, cada uno de ellos aporta indicios: el reloj nos habla del tiempo como
coordenada donde la historia se sucede; el pergamino nos introduce no sólo la idea de
una historia antigua, sino que también marca una condición propia de estos cuentos de
advertencia que es la prohibición, representada en los edictos que se colgaban en
sitios públicos en los pueblos feudales; la madera nos remite a la idea de árbol, de
bosque. ¿No es el bosque un espacio amenazante donde ocurren todos los prodigios
de los cuentos maravillosos? (Hanán, 2007, pp 114)
En este ejemplo se puede evidenciar que en este caso los indicios nos llevan a distintas
referencias sobre otros cuentos y al contexto de una época específica. Sin embargo, una gran
cantidad de indicios que se ven en los libros álbum hoy en día están relacionados con los
diferentes componentes de la cultura postmodernista.
En este punto es importante resaltar el papel que tiene la cultura en el libro álbum aunque de
una u otra manera ya se ha hecho mención de la influencia que tiene en las imágenes. Es
importante recordar que los signos obtienen su sentido debido a la cultura, y todos los
procesos de significación e interpretación de una persona están determinados también por
ella.
Por este motivo considero que es de suma importancia, en primer lugar, fortalecer y apoyar
las publicaciones colombianas de libros álbum y en segundo lugar dar prioridad a la lectura
de dichas publicaciones. Tal y como menciona la master en literatura infantil Zully Pardo
Chacón en su artículo “Panorama histórico del libro ilustrado y el libro-álbum en la literatura
infantil colombiana”: “Es decir que la historia de la literatura infantil colombiana está
estrechamente ligada a la historia de la infancia, de la lectura y de la educación en este país”
(Chacón, 2009, pp 82)
Nuestra historia, nuestra educación y nuestras vivencias en Colombia nos hacen tener ciertas
perspectivas e interpretaciones del mundo las cuales se pueden explorar de maneras muy
interesantes por medio del libro álbum.
Referencias
● Chacón, Z. P. (2009). Panorama histórico del libro ilustrado y el libro-álbum en la
literatura infantil colombiana. Ensayos: Historia y Teoría del Arte, (16), 81-114.
● Hanán F. (2007) Leer y mirar el libro álbum: ¿Un género en construcción?
● Chiuminatto Orrego, M. (2011). Relaciones texto-imagen en el libro álbum.
Universum (Talca), 26(1), 59-77.