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Avivamiento Espiritual

El documento habla sobre la necesidad de un avivamiento espiritual en la iglesia. Primero, argumenta que muchos cristianos necesitan un avivamiento personal debido a conductas y conversaciones inconsistentes con su fe. Segundo, señala que la conversación de los cristianos rara vez trata sobre religión. Tercero, aunque algunos tienen buena conducta y conversación, les falta comunión con Cristo. El documento concluye instando a los creyentes a orar por un avivamiento que renueve su fe y acerque a Dios.
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Avivamiento Espiritual

El documento habla sobre la necesidad de un avivamiento espiritual en la iglesia. Primero, argumenta que muchos cristianos necesitan un avivamiento personal debido a conductas y conversaciones inconsistentes con su fe. Segundo, señala que la conversación de los cristianos rara vez trata sobre religión. Tercero, aunque algunos tienen buena conducta y conversación, les falta comunión con Cristo. El documento concluye instando a los creyentes a orar por un avivamiento que renueve su fe y acerque a Dios.
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AVIVAMIENTO ESPIRITUAL, LA NECESIDAD DE LA IGLESIA.

Oh Jehov, aviva tu obra, en medio de los tiempos Habacuc 3:2 Hace algunos aos, el Pastor Dante Gevel reuni a muchsimos jvenes para orar en un estadio de ftbol, la frase publicitaria que se us, fue: nete a ms de 50 mil personas para orar por el ltimo gran avivamiento, fue un da maravilloso, se congregaron en un estadio, las tribunas estaban llenas, el campo de juego estaba repleto por creyentes de diferentes lugares de nuestro pas. La multitud de hermanos entraron aquel da ante el mismo trono de nuestro Seor Dios Todopoderoso, donde le rogaron por un gran Avivamiento, y Dios con toda atencin escuch. A pasado un tiempo considerable desde entonces, y no veo los resultados, por esta razn yo pregunto: Estamos viviendo un gran Avivamiento?, Alguna vez te pusiste a pensar por qu no recibimos la repuesta a estas oraciones?, Porque Jess dijo: Y todo lo que le pidiereis al Padre en mi nombre, lo har, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Juan 14:13; y... si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren, les ser hecho por mi Padre que est en los cielos. Mateo 18:19. Y no fueron dos o tres, los que rogaron al Padre, fueron muchos ms. A travs de la Biblia nos damos cuenta de que Dios desea que vivamos en medio de un gran Avivamiento, pero si es su voluntad por qu no llega la respuesta?. Cundo Comienza El Avivamiento? Algunas personas se sienten atradas por lo mgico y sobrenatural y todo esto ha influenciado a la iglesia pretendiendo que Dios mande un rayo de poder y realice todo lo que en el contexto cristiano implica la palabra Avivamiento; si fuera de esta forma Dios ya lo hubiera hecho. Usted y yo podramos orar durante horas y horas y hacer ayunos para que Dios avive su fuego en nosotros, pero l nos contesta a travs del Apstol Pablo: No, T... aviva El fuego, del don de Dios que est en ti...leer: 2 Timoteo 1:6. l nos ha dado las pautas para que nosotros provoquemos el Avivamiento, si todos los creyentes vivimos en obediencia a la palabra de Dios y sobre todo a este versculo tendremos un gran Avivamiento. Oh Jehov, aviva tu obra, en medio de los tiempos Habacuc 3:2

Primero, amados, confiando en que el Espritu de Dios me ayudar, me dedicar a aplicar el texto a nuestra alma de forma personal, y luego al estado de la iglesia en forma extensa, porque de cierto necesita que el Seor avive Su obra en media de ella.

I. Primero entonces a NOSOTROS MISMOS. Debemos empezar en el hogar. Muy frecuentemente queremos castigar a la iglesia, cuando la disciplina debera ser puesta sobre nuestros propios hombros. Vestimos a la iglesia como a un reo, la llevamos a juicio y queremos ejecutar sentencia sobre ella; le amarramos las manos, y despellejamos su temblorosa carne encontrando faltas en ella cuando no la hay, y engrandeciendo sus pequeos errores; cuando nosotros con demasiada frecuencia olvidamos los nuestros. Entonces, empecemos con nosotros mismos, recordando que somos parte de la iglesia, y que nuestra propia necesidad de avivamiento personal es la causa en gran medida del avivamiento en la iglesia en mayor escala. Ahora, yo responsabilizo directamente a la gran mayora de los Cristianos profesos y me responsabilizo a m mismo tambin con la necesidad de un avivamiento de piedad en estos das. Creo que la gran masa de Cristianos en esta edad necesitan un avivamiento, y mis razonamientos son estas: En primer lugar, miremos la conducta y conversacin de muchos de los que profesan ser hijos de Dios. Es muy daino para un hombre que ocupa el sagrado lugar de un plpito adular a sus oyentes, y por lo tanto no har tal cosa. La evidencia la tienen ustedes que se unen con iglesias Cristianas, y en la prctica van contra su profesin de fe. Esta poca es tan inmoral como cualquier otra anterior a ella; todava hay mucho pecado, aunque tal vez est tapado o escondido. La parte externa del sepulcro puede ser que est ms blanca; pero por dentro; los huesos estn tan carcomidos como antes. Hermanos mos esto es conocido de todos, y el que lo niegue hablara con falsedad, ya que lamentablemente no es garanta suficiente para medir la honestidad de un hombre el hecho de que pertenece a una iglesia, como debera de ocurrir. Esto es algo difcil de reconocer para los ministros Cristianos, pero si no lo decimos nosotros, y si los amigos no lo dicen, los enemigos lo harn; y es preferible que hablemos la verdad entre nosotros, y que se sepa que nos avergonzamos de esta situacin, que los de afuera se enteren que negamos lo que deberamos reconocer. Oh, seores, las vidas de muchos miembros de iglesias Cristianas proporcionan una grave causa para sospechar que no hay nada de bondad en ellas! Por qu ese afn por conseguir dinero? Por qu esa avaricia y codicia? Por qu ese deseo de seguir el estilo y las maneras de un mundo malvado? Por qu ese olvido de las necesidades de los pobres, ese mal trato a los obreros, y cosas similares, - Si los hombres son lo que profesan ser?

Dios en el Cielo sabe que lo que estoy hablando es cierto, y muchsimos aqu lo saben tambin. Si fueran Cristianos al menos deberan anhelar el avivamiento; si es que hay vida en ellos, es solo una chispa que debe estar cubierta por montones de ceniza; tendrn que atizarla, Ay! Y tambin necesita removerse, para ver si, felizmente, algunas de las cenizas se apartan y la chispa puede encender. (Ilustracin de los focos de la pista de aterrizaje). La iglesia quiere avivamiento en las personas de sus miembros. Los miembros de iglesias Cristianas no son ya lo que una vez fueron. Ahora est de moda ser religioso; ya no hay persecucin como antes; y... Ah! Bueno ya casi lo dije: las puertas de la iglesia parece que tambin fueron quitadas con la persecucin. La iglesia est, con pocas excepciones, del todo sin puertas; sus hijos vienen y van, salen y entran, del mismo modo como entran y salen de la Catedral de San Pablo, y lo hacen un lugar de paso, en vez de considerarla un lugar sagrado, santificado al Seor, y para la excelencia de la tierra, en el cual Dios tiene su deleite. Si este no es su caso personal, entonces no tiene de qu arrepentirse, ni tiene que confesar su pecado, pero si esta es su situacin, Oh, humllese bajo la poderosa mano de Dios; pdale que lo pruebe y lo lleve a cuentas, y si usted no es su hijo que le ayude a renunciar a su profesin falsa, para que no sea su ridcula vestimenta de muerte, su ropa de gala barata para ir al infierno. Si usted es Suyo, pdale que le d ms gracia, de modo que puede renunciar a la falsedad y a las necedades, y volverse a l con verdadero propsito de corazn, como efecto de una piedad avivada en su alma. En los casos donde la conducta y la profesin de los Cristianos es consistente, permtanme hacer una pregunta, Han notado la conversacin de muchos que se llaman a s mismos Cristianos? Podramos vivir con ellos desde el primero de Enero hasta el final de Diciembre, y nunca tendramos queja de que hablan mucho de religin, porque ni siquiera la mencionan. Escasamente mencionan el nombre del Seor. En la tarde del da del Seor se habla de sobre de los ministros de la iglesia, se les encuentran faltas tanto a este como a aquel, y se hacen toda clase de conversaciones, que podran llamarse religiosas, porque tienen que ver con lugares religiosos. Pero hablan alguna vez los que van a las iglesias, de lo que se dijo y se hizo, y de lo que el ministro sufre por el rebao? Recibe usted alguna vez el saludo de su hermano que le dice: Amigo, cmo prospera tu alma?" Cuando entramos en la casa de nuestros hermanos, tenemos el inters principal de hablar de la verdad de Dios? Piensan que Dios se asomar desde el Cielo para escuchar la conversacin de su iglesia, como est escrito que El Seor se inclin y oy, y fue escrito un libro en memoria para aquellos que temen a Jehov y que meditan en su nombre?"

Yo declaro solemnemente, porque lo he observado detenidamente, y creo que imparcialmente, que la conversacin de los Cristianos, aunque no se puede tachar de inmoral, s se puede tachar por su calidad de Cristianismo. Hablamos muy poco de nuestro Seor y Dueo. La palabra sectarios ha calado tanto en medio nuestro, que no podemos mencionar a Cristo, para no ser tachados de sectarios. Yo soy un sectario entonces, y espero serlo hasta el da que muera, y me gloro en ello; porque no puedo entender cmo, en nuestros das, un hombre puede ser un Cristiano, verdadera y sinceramente, sin siquiera intentar merecer para s mismo este ttulo. Por qu no hablamos de esta doctrina? Porque es posible que otros no crean as, o an nieguen estas verdades; y preferimos la comodidad de conversaciones en las cuales todos estamos de acuerdo, y estos tpicos sern pues cosas mundanas y no espirituales. No es esto cierto? Y no es un triste pecado de nuestra parte, que tengamos que estar orando: Seor, aviva tu obra en mi alma, para que mi conversacin sea ms semejante a la de Cristo, sazonada con sal, y dirigida por el Espritu Santo? An una tercera observacin. Hay algunos cuya conducta es todo lo que podramos desear, su conversacin es en gran parte relacionada con el evangelio, tiene sabor a la verdad; pero an ellos han de confesar una tercera responsabilidad o culpa, la cual con dolor cargo sobre m mismo; cual es, que hay muy poca comunin real con Cristo Jess. Si por la gracia de Dios hemos sido capacitados para mantener una conducta tolerablemente consistente, y no se nos puede culpar de algo, cunto tenemos que llorar por nosotros mismos, por falta de aquella santa comunin con Jess que es la verdadera marca de un verdadero hijo de Dios, hermanos mos. Permtanme preguntarles: Hace cunto que han experimentado una visita de Jess en la intimidad, de manera que puedan decir, Mi amado es mo, y yo soy Suyo, l apacienta en medio de los lirios? Tal vez algunos de ustedes puedan decir, Esta maana le vi; contempl su rostro con alegra, y fui alentado con su faz. Pero temo que la mayor parte tendr que decir, Ah, seor, por meses he estado sin recibir el brillo de su rostro. Qu han estado haciendo entonces? Y cul ha sido el camino que han estado llevando? Han gemido entonces cada da? Han llorado cada minuto por ser esto as? No! Y deberan haberlo hecho. No puedo entender cmo nuestra piedad puede brillar de forma alguna, si no vemos la luz de Cristo y seguimos contentos como si nada. S es posible que los Cristianos pierdan a veces la comunin con Jess; la conexin entre ellos mismos y Cristo puede afectarse severamente a veces, en cuanto a lo que los sentimientos les dictan; pero ellos han de lamentar y llorar esta prdida de comunin con Dios. Cmo puede ser! Es Cristo tu Hermano, y vive l en tu casa, y no has pasado tiempo en conversacin verdadera con l? Me parece que hay poco amor entre t

y tu Hermano, puesto que no has tomado el tiempo para compartir con l en todo este tiempo. Cmo puede ser! Es Cristo el esposo de su iglesia, y no tiene ella comunin con l? Hermanos mos, no quiero condenarlos, no quiero juzgarlos, pero por favor dejen que su misma conciencia hable dentro de ustedes. Mi conciencia hablar y as debe hablar la de ustedes. No nos hemos olvidado de Cristo? No hemos vivido demasiado sin tomarlo en cuenta? No hemos estado bien contentos con el mundo, en vez de tener deseo por Cristo? No hemos sido todos nosotros esa oveja querida, que ha bebido de la copa de su amo y se ha alimentado de su mesa? Entonces, cmo es que preferimos irnos a alimentarnos lejos a las montaas, en vez de venir al hogar? Me temo que muchos de los pesares de nuestro corazn provienen de nuestra falta de comunin con Jess. No muchos de nosotros somos la clase de hombres que, al vivir cerca de Jess, conocen sus secretos. Oh! No; vivimos tan lejos de la luz de su rostro; y tan felices lejos de l. Hagamos pues juntos esta oracin, porque estoy seguro de que la necesitamos en alguna medida: O Jehov, aviva tu obra! ! Pero me parece escuchar por ah a algn profesor decir: seor, yo no necesito ningn avivamiento en mi corazn; soy todo lo que quiero ser. Arrodllense hermanos mos! Doblen sus rodillas por el que as piense! l es el que necesita ms oracin de todos. Dice que no necesita avivamiento en su alma; pero necesita un avivamiento en su humildad, en cualquier medida. Si supone que l es todo lo que debe ser, y reconoce que es todo lo que quisiera ser, entonces su nocin del Cristianismo es bastante pobre, o de lo que debe ser un Cristiano, adems de ideas muy inadecuadas de s mismo. Porque los que estn en mejor condicin espiritual, an as desean avivamiento, y reconocen su situacin y gimen por ella. Ahora que creo que he argumentado con suficientes pruebas mi queja; permtanme notar en el texto algo que todos nosotros tenemos. No solo hay mal implcito en las palabras O Jehov, aviva tu obra; ms bien es evidente. Habacuc saba cmo clamar. Oh Jehov, deca l, aviva tu obra!, Ah, y hay muchos de nosotros que queremos ver avivamiento, pero pocos de nosotros tenemos un verdadero sentimiento de necesidad por l. Es una bendita marca de la vida interior, cuando sabemos cmo lamentar nuestro alejamiento del Dios viviente. Es fcil encontrar por cientos, a los que se han apartado, pero con dificultad hallamos a los que de verdad lamentan haberse alejado. El verdadero creyente, sin embargo, cuando se da cuenta que necesita avivamiento, no se sentir feliz; sino que comenzar esa continua e incesante necesidad de clamar a Dios, el cual finalmente escuchar, y traer la bendicin del avivamiento sobre l. Este creyente no parar durante das y noches, no tendr descanso, siempre clamando Oh, Jehov, aviva tu obra!

Permtanme mencionar algunos tiempos de clamor, que siempre ocurrir al Cristiano que necesita avivamiento; Estoy seguro de que clamar siempre, cuando mire lo que el Seor ha hecho en su vida desde antes. Cuando medite en los montes Mizar y Hermn, aquellos lugares donde el Seor se le ha aparecido, diciendo, Con amor eterno te he amado, estoy seguro de que el Cristiano no puede recordar esas pocas sin derramar lgrimas. Cuando escucha un sermn que se relaciona con la gloriosa experiencia del creyente que est en estado saludable, querr tapar sus odos y decir, Ah! Esa fue mi experiencia una vez; pero aquellos das felices han pasado. El sol se ha puesto; aquellas estrellas que una vez alumbraron mi oscuridad se han ido; Oh! Si yo pudiera sostenerlo de nuevo; Oh! Si yo pudiera ver su rostro una vez ms!; Oh! Anhelo aquellas dulces visitas de lo alto; Si esta es tu situacin, te sentars por los ros de Babilonia y llorars. Llorars al recordar cuando subas a Sin cuando el Seor era precioso para ti, cuando l llenaba tu corazn de la plenitud de Su amor. Aquellos tiempos sern tiempos de clamor, cuando recuerdes las lgrimas en la mano derecha del Altsimo. Tambin, para un Cristiano que desea avivamiento, las ordenanzas sern momentos de clamor. Subir a la casa de Dios; pero dir cuando salga, Ah! Qu cambio tan terrible! Antes iba con la muchedumbre que guarda el da del Seor y lo santifica como precioso. Al elevar las canciones mi alma tena alas, y arriba suba teniendo su nido en las estrellas; cuando se ofreca la oracin, yo poda decir con devocin, Amn; pero ahora, el predicador da el sermn como antes, mis hermanos se edifican como antes; pero el sermn me parece seco, sin sentido. No est la falta en el predicador, la falta est en m mismo. El himno es el mismo la misma dulce meloda, como armona pura; pero mi corazn est pesado; las cuerdas de mi arpa se han reventado, y no puedo cantar; y aqul Cristiano volver a los benditos medios de gracia, suspirando y sollozando, porque sabe que desea avivamiento. De forma especfica, en la Cena del Seor pensar, cuando se siente a la mesa, Oh! Qu bellas temporadas tuve aqu antes! Al partir el pan y beber el vino que mi Seor me presenta. Aorar los tiempos en que su alma era llevada como al sptimo cielo y se converta la casa verdaderamente en casa de Dios y puerta del cielo. Pero ahora, dice, es pan, solo pan seco para m; es vino, vino sin sabor, sin dulzura alguna del paraso en l; Bebo, pero en vano. No estoy pensando en mi Cristo. Mi corazn no se levanta; mi alma no eleva pensamientos como debera acerca del l! y entonces el Cristiano comenzar a clamar de nuevo Oh, Jehov, aviva tu obra! Pero no los detendr ms en este asunto. A aquellos entre ustedes que saben que son de Cristo, pero sienten que no estn en la condicin que desean, porque no le

aman lo suficiente, y no tienen aquella fe en l que desearan tener, solo les preguntara: Se lamenta usted de esto? Puede clamar ahora? Cuando siente que su corazn est vaco - se trata de un vaco que duele? Cuando siente que sus ropas estn sucias - puede lavarlas con sus lgrimas? Cuando piensa que su Seor se ha ido - levanta usted la bandera negra del duelo y grita, Oh, mi Jess! Oh, mi Jess! No me dejes? Si no hace esto, entonces le exhorto a que lo haga. Hgalo, hgalo; y quiera el Seor darle la gracia para continuar hacindolo, hasta que venga el momento en que su alma reviva. Y recuerde, en ltimo lugar, con respecto a este punto, que el alma, cuando de verdad es trada a reconocer su propio estado, por causa de su alejamiento de Dios, nunca disfrutar a menos que clame y se vuelva en oracin y ruego, y hasta que no ore como estamos diciendo: Oh, Jehov, aviva tu obra. Algunos de ustedes dicen tal vez, s seor, siento mi necesidad de avivamiento, y tengo la intencin de comenzar esta tarde, en cuanto salga de aqu, de revivir mi alma NO lo diga, y, sobre todo, no trate de hacerlo, porque nunca lo lograr. No tome decisiones con respecto a lo que va a hacer; sus buenos propsitos van a quebrarse en cuanto los formule, y sus propsitos mal logrados solo servirn para aumentar el nmero de sus pecados. Yo les exhorto, en vez de tratar de avivar sus propias almas, rndanse en oracin. No digan, Me voy a avivar, ms bien clamen Oh, Seor, aviva tu obra! Y djenme decirles esto con toda solemnidad, ustedes nunca se habran percatado de la triste situacin de sus almas y de cunto se han alejado de Dios, hasta que ustedes mismos hablen de la necesidad personal de avivamiento. Un soldado herido en batalla no se cura a s mismo sin tener medicina, ni va a un hospital por s mismo cuando ha sido herido en la batalla. Esto es lo mismo que pensar que usted se puede reavivar a s mismo sin la ayuda de Dios. Te advierto que no lo intentes, no busquen hacer cosa alguna para reavivar sus almas, hasta que hayan reconocido que lo primero que se debe hacer es dirigirse al Seor en humilde oracin suplicando Su poder si usted no ha clamado Oh, Jehov, aviva tu obra Recuerde, es Aquel que primero le dio vida, el mismo que lo puede mantener con vida; y Aquel que lo ha mantenido con vida ha de restaurar su vida tambin. Aquel que lo ha preservado de caer en el fondo del abismo, cuando sus pies casi han resbalado, es el nico que puede ponerlo sobre la roca, y establecerte con seguridad. Comience, entonces, por humillarse renunciando a toda forma de autoconfianza o esperanza de reavivarse a s mismo como Cristiano, en vez de esto, hay que empezar con firme oracin y sincera splica delante de Dios: Oh, Seor, lo que yo no puedo hacer, hazlo t! Oh, Jehov, aviva tu obra!

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