SINOPSIS
Kim Taehyung es un chico a punto de cumplir los diecisiete años, la edad
en la que ocurrirá su presentación.
Tiene una novia hermosa la cual se ha presentado como omega, y él espera
ser un buen alfa para ella.
Jeon Jungkook es un chico que se acaba de presentar como alfa, él siempre
ha intentado cortejar a la omega de Taehyung, pues ha sido su crush desde
que entraron a la preparatoria.
El cumpleaños de Taehyung llegó y para su mala suerte resultó ser un
omega.
Su novia lo dejó para emparejarse con el alfa Jeon Jungkook.
El ahora omega decidió faltar a la escuela, no tenía ánimos de nada, pero
debía volver en algún punto.
¿Qué pasará cuando Taehyung vuelva a la escuela y el alfa de Jungkook
sienta la necesidad de reclamarlo como suyo?
Gracias a limindipity por permitirme la adaptación de su obra.
𖠗۪֪་៹ Jeon Jungkook
𖠗۪֪་៹ Pelinegro
𖠗۪֪་៹ Alfa
𖠗۪֪་៹ Kim Taehyung
𖠗۪֪་៹ Rubio
𖠗۪֪་៹ Omega
UNO
—Sí, invité a varios, ya sabes cómo es mi mamá, quiere que sea una fiesta
divertida. — Contaba el chico de cabellos rubios.
—¡Obvio que debe ser divertida! — Exclamó la chica que se encontraba
recostada con la cabeza en su regazo, su novia.— Será tu presentación,
serás mi alfa.
Taehyung le sonrió, haciéndole caricias en su cabeza.— ¿Qué hay si soy un
beta? No tengo mucho cuerpo-
—No lo creó— Interrumpió. — Jungkook era un flacucho y a dos meses de
su presentación ya tiene cuerpo de alfa.— contó la chica.
El rubio paró las caricias.— ¿Por qué lo mencionas? Sabes que me molesta,
él siempre se te insinúa.
Somi rio levemente— Yo te quiero a ti, tú serás mi gran alfa Taehyung. No
Jungkook.
Taehyung solo pudo sonreír ante lo dicho, reanudando las caricias en los
cabellos de la chica.
(...)
Taehyung se encontraba en la cafetería de la escuela, pues estaban en
descanso.
—Que emoción Taehyung, ¡mañana es tu cumple!— Exclamó su mejor
amigo, Park Jimin, quien le hacía compañía en el receso.
—Estoy emocionado, así por fin podré callarle la boca a Jungkook.
—Iugh, ese alfa idiota. A mí también me molestó cuando se enteró que me
presenté como beta.— Recordó con molestia Jimin.
—Yo no soporto que se la pase diciéndole a Somi que él sería un buen alfa
para ella, ¡¿acaso no ve que yo soy su novio?!— se quejó.
—Estoy muy seguro de que lo hace para molestarte, si le gustara Somi de
verdad él no andaría acostándose con cada chica que se le cruce, es un
idiota.
—Es un idiota.— Concordó Taehyung.
Minutos más tarde el receso llegó a su fin. El rubio iba caminando por los
pasillos de la escuela con el objetivo de llegar a su próxima clase.
—Vaya, miren nada más quien es, el futuro omega.
Taehyung bufó con molestia, sabiendo perfectamente a quien pertenecía la
voz que hizo ese comentario.
—Quisieras Jeon, seré un alfa incluso mejor que tú.— Alardeó.
El pelinegro rió como si le hubieran contado un chiste, acto que aumentó la
molestia de Taehyung.
—Vamos, Kim. Eres bajito, tienes un cuerpo delicado, es obvio que serás
un omega, ¡ni carácter de alfa tienes!
—¡Tú tampoco eras lo que eres ahora!— Atacó Taehyung.
—Yo siempre he sido alto, mi cuerpo no era delicado como el tuyo, además
que siempre he tenido carácter. Acéptalo, serás un omega.
—¡En todo caso sería un beta!— Exclamó.
El pelinegro volvió a reír, esta vez de manera más sutil.
—¡¿Qué es tan divertido?!
—El hecho de que te haces mucho problema por la posibilidad que seas un
omega, Taehyung. Hay demasiados omegas hombres.
—¡No tengo problema con que los haya! Solo que yo no seré uno. Yo seré
un alfa, imponente, y fuerte.— Dijo como si buscara convencerse.
—Sabes que lo que te preocupa es el hecho de que si eres un omega Somi te
dejará y vendrá a mí, un omega no puede estar con otro omega.
—¡Que no seré omega, hombre!
—Es bastante obvio, Taehyung. Pero no te preocupes, seré un buen alfa
para tu querida novia, casi ex.
Y con una sonrisa llena de burla en el rostro, Jeon se marchó, dejando a
Taehyung demasiado enojado.
Si Jungkook le caía mal, definitivamente ahora le estaba cayendo
muchísimo peor.
(...)
Las clases terminaron y Taehyung fue a casa andando, pues estaba a unas
cuantas calles de ahí.
Al llegar pudo ver que su madre tenía la mesa llena de paquetes de lo que
parecían ser decoraciones que usaría para adornar la fiesta de Taehyung,
todos estaban muy emocionados.
Volteo y vio a su padre, se sorprendió al saber que estaba en casa,
usualmente en ese horario trabajaba.
—Hola, hijo.— Saludó, sentándose en el sofá.
—Hola, papá.
—¿Qué tal la escuela?
—Bien, por fin es viernes— Dijo Taehyung con humor.
Su padre rió levemente.— Siéntate, tú madre ya viene. Queremos hablar
contigo.
Taehyung asintió. El nerviosismo atacó su cuerpo, ¿de qué querían hablar
con él?
Vio que su madre, una omega hermosa, entró a la sala y tomó asiento al
lado de su padre.
El rubio se sentó en el sofá frente a ellos.
—Mañana es tu presentación, ¿emocionado?— Cuestionó la omega.
Taehyung asintió— Sí, varios amigos vendrán.
—¡Excelente! La familia vendrá también.
—Cielo... de lo que le íbamos a hablar.— Recordó el alfa.
—¡Cierto! Taehyung... verás, sabemos que hay la posibilidad de que seas un
alfa, un beta, o un omega... antes de que digas algo, debes saber que
cualquiera que sea tu lobo vamos a aceptarlo, no tenemos preferencias de
nada.
—Mamá, yo estoy seguro de que seré un alfa...
—Sí, Taehyungie... pero en caso de que no lo seas debes entender de que
está completamente bien cualquier cosa.— Añadió la señora.
—Ustedes... ¿ustedes creen que hay posibilidad de que yo sea un omega?—
Cuestionó con temor.
—Todo puede pasar Taehyung, pero no te hagas un problema con eso, tu
primo Yeonjun es un omega, y él es feliz con su alfa.— Explicó el padre.
—El alfa de Yeonjun... ¿Es su destinado?
—Así es, esto es algo de lo que te queríamos hablar también.— Su madre
tomó la palabra.— El hecho de que te presentes como alfa no quiere decir
que Irene vaya a ser tu destinada, puede que sí se dé la casualidad, así como
puede que no.
—Pero yo la amo a ella, incluso si encontrara a mi destinado no cambiaría
el amor que siento por ella...
—Sí hijo, yo también tenía novia antes de conocer a tu madre, y fue difícil
el hecho de enterarme que no era mi destinada. Cuando conocí a tu madre
sentí algo que es indescriptible, es una necesidad de estar con ella y mis
colmillos picaban por marcarla, aunque yo decía amar a la otra chica.—
Contó su padre.
—Y ni hablar de que cuando los alfas encuentran a su omega destinado y
viceversa se comportan extremadamente posesivos, ya lo entenderás
Taehyungie.— Agregó la omega.
—Ahora esperemos a que sea el día de mañana, en la noche es cuando
ocurrirá tu presentación, debes estar emocionado porque si no eres un beta
vas a poder percibir los olores de los lobos de los demás.— Dijo el alfa.
—¡Lo estoy! Estoy curioso por poder saber cuál es el olor se Somi...
—La chica huele a helado de fresa Taehyung, ya te lo hemos dicho—
Recordó su madre.
—Pero no es lo mismo a si yo la huelo, ¡que emoción!
Ambos padres rieron por la actitud de su hijo, todos estaban emocionados
por el día de mañana, esperando que todo saliera bien.
(...)
Eran alrededor de las once de la noche, Taehyung trataba de dormir.
La inquietud de la posibilidad de ser un omega estaba presente en su
cabeza, y no es que tuviera problema alguno con los hombres que eran
omegas, pero él no quería que Somi lo dejara y se fuera a los brazos del
alfa.
Jeon Jungkook era un maldito con suerte de haberse presentado como alfa,
Taehyung solo esperaba tener la misma suerte que él pelinegro.
Sus ojos pesaban, y el sueño se estaba apoderando lentamente de él.
Y fue en un punto de la noche que sus pensamientos se apagaron y
finalmente pudo dormir en paz.
DOS
El sábado trece de octubre Taehyung fue despertado por sus padres
cantándole feliz cumpleaños.
Desayunó un pequeño pastelito de chocolate que estos le compraron para
sorprenderlo, se sentía emocionado por la gran noche.
Durante el transcurso del día llegaban sus familiares que venían para la
fiesta, mientras se dedicaban a ayudar a la madre de Taehyung a poner todas
las decoraciones en su lugar.
El rubio tenía su perfecto conjunto planeando para esa noche, al ser el
cumpleañero debía destacar por su vestimenta.
Durante toda la tarde se dedicó a intercambiar mensajes con su novia, así
como también platicaba con sus mejores amigos; Jimin y Hoseok, ambos
betas.
La hora casi se acercaba y se dio una ducha para empezar a alistarse.
Decidió no usar perfume, pues quería que el olor que tendría su lobo fuera
perceptible para todos.
Estuvo vestido y perfectamente peinado a las siete de la tarde.
En el patio su madre había hecho un gran trabajo decorando, también había
música que sonaba desde la bocina.
Sus primos lo felicitaban por su cumpleaños, sus tíos y sus abuelos también.
Fue entonces que hizo acto de presencia una de las personas más
importantes para Taehyung, su novia.
—¡Mi amor! ¡Feliz cumpleaños!— La chica lo abrazó.
Taehyung pudo contemplar que esta vestía un corto vestido rojo, su pelo
perfectamente alisado, y un sutil maquillaje adornando su rostro. Se sentía
muy enamorado.
Al separarse del abrazo se pudo percatar que sus dos mejores amigos
también habían llegado.
—¡Taehyung! ¡Feliz cumpleaños!— Dijeron al unísono.
Ambos también abrazaron a Taehyung y le entregaron presentes que el
rubio agradeció.
Fueron directo a la mesa que su madre había arreglado para ellos.
También llegaron un par de compañeros de Taehyung, pues el chico había
invitado a más gente a petición de su madre.
Hubo un momento de la fiesta en la que los jóvenes se pararon a bailar y
pasar un buen rato moviéndose al ritmo de la música.
Taehyung cada vez se sentía más ansioso, la luna pronto estaría en su
máximo esplendor y llegaría la hora de la presentación.
Su padre los llamó para que se tomarán un par de fotos con el rubio para el
recuerdo.
—Falta poco, ¿emocionado?— Cuestionó Jimin.
—Nervioso, sí— Confesó Taehyung.
—Amor no estés nervioso, yo estoy emocionada por conocer el aroma del
alfa que me volverá loca— Dijo tiernamente la omega.
Taehyung le dio un corto y dulce beso.
—Ojalá no seas un beta, es aburrido y frustrante ver a todos hablar de
olores y no poder percibirlos.— Comentó Hoseok.
—Concuerdo.— Dijo esta vez Jimin.
—¡Atención, ya va a ser hora! Todos vamos a partir el pastel.— Gritó su
madre, acaparando la atención de todos los presentes.
Con todo y el nerviosismo Taehyung se puso de pie para ir hacia la mesa
donde estaba el pastel de cumpleaños.
Faltaban minutos para que su vida cambiara, estaba nervioso y emocionado.
Todos le cantaron las mañanitas al unísono y Taehyung cada vez sentía su
pulso más acelerado, estaba sudando.
Pudo reconocer las sensaciones de las que sus padres le habían hablado de
cómo se sentía cuando su lobo quería salir.
Un sonido chillante inundó su cabeza.
Sintió los rayos de la luna como nunca antes los había sentido.
Mientras todos veían como los ojos del chico se comenzaban por tornar
amarillos brillantes, después verdes...
Si sus ojos se tronaban rojos al final sería un alfa.
Si sus ojos, en cambio, se tornaban azules sería un omega.
Un nuevo olor se empezaba a sentir en el ambiente, era el olor del lobo de
Taehyung.
Y ese olor era dulce, era el inconfundible olor a manzana con canela.
Los ojos de Taehyung finalmente se encontraban azules.
Mientras tanto, él pudo sentir como su olfato se sensibilizaba demasiado, al
punto de captar aromas que aparecían de repente.
Olfateo el aroma de su novia que se encontraba a su lado, era dulce, justo
como sus padres le habían dicho, pero no le causó las sensaciones que
esperaba.
Todos estaban en silencio, varios de sus compañeros grababan.
—¿Por qué siento muy cerca el olor a manzana y canela?— Fue lo primero
que dijo al salir de su trance.
Su madre le sonrió, pasándole un espejo.
Taehyung lo tomó, esperando ver sus ojos rojo sangre.
Pero en su lugar vio como sus orbes estaban inyectadas de un lindo color
celeste brillante.
—¡Es tu olor, cariño!— Festejo su madre.
—¿S-soy un omega?— Preguntó temeroso, quería largarse a llorar.
—Sí, Taehyung. El más hermoso— Esta vez hablo su abuela materna, quien
también presenciaba la escena.
Jimin y Hoseok lo observaban preocupado, sabían que el chico había
deseado tanto ser un alfa para estar con su novia.
Taehyung volteó a ver a Somi, quien estaba muy confundida.
—Somi...
—¡No! Taehyung, dios mío... eres un omega.
El rubio no pudo decir nada más, tenía un nudo en su garganta que se lo
impedía.
—Terminamos, yo... yo quiero un alfa, no puedo estar con un omega como
yo. Lo siento.— La chica prácticamente huyó de ahí.
El rubio quería gritarle que por favor no lo dejara, pero eso iría ir en contra
de la naturaleza, pues al ser ambos omegas era obvio que la chica no podía
ser su destinada. No tenían futuro juntos.
Jimin se acercó a abrazar a su mejor amigo, pero Taehyung lo empujó
levemente.
El rubio se echó a correr hacia adentro de su casa, dejando a todos los
presentes con un mal sabor de boca por la escena.
Cerró la puerta de su habitación de un portazo y se quebró en llanto al tocar
su cama.
Odiaba tanto su vida ahora mismo.
Había perdido a Somi y jamás podría estar con ella.
La imagen de cierto alfa pelinegro vino a su mente. Jeon Jungkook se
estaría burlando de él en cuanto se entere, y aprovechando la oportunidad
para estar con Somi.
—¡Maldita seas Jungkook!— Gritó con odio.
Se aferró más a su almohada para seguir llorando, jamás se había sentido
tan mal, y lo peor de todo era tener la sensación de impotencia al no poder
hacer nada por cambiar las cosas, pues así era su naturaleza.
La luna lo había hecho omega, y así debía ser.
Taehyung no podía hacer nada por cambiarlo.
TRES
Grupo: los tres mosqueteros
Jimin
Taehyungie, ya es miércoles. ¿Mañana vendrás a la escuela?
Hoseok
Ya tienes que venir, los profesores han preguntado por ti.
Taehyung
No tengo ánimos de salir.
Jimin
Vamos chico, hay muchos alfas que al enterarse de tu presentación como
omega han dicho que intentarían cortejarte.
Hoseok
Bogum, el alfa guapo que va en nuestra clase dijo que era genial que te
hayas presentado como omega, y que intentaría acercarse.
Taehyung
Que se jodan todos.
Jimin
Vale, si no te gustan los alfas hombres hay varías chicas alfas con las que
puedes intentar...
Taehyung
No es eso, solo no tengo cabeza para pensar en querer que alguien me tire
la onda, apenas estoy aceptando el hecho de que soy un omega.
Hoseok
Está bien Taehyung, no necesitas buscar un alfa ahora, pero si necesitas
asistir a clases.
Taehyung
Quizás mañana vaya. Adiós.
El rubio bloqueó la pantalla de su celular. Era el tercer día que faltaba a la
escuela, ¿La razón? Aún no se sentía con la fuerza necesaria para ver a
Somi colgada de Jungkook, pues si, el pelinegro había conseguido su
número solo para mandarle una foto donde ambos estaban juntos,
presumiendo que la chica lo había buscado.
Taehyung decidió que le daría la oportunidad a su madre de darle la charla
que quería tener con él desde hace días pero que le había negado por estar
en su episodio depresivo.
Se paró de la cama y bajó las escaleras con decisión.
Si ahora era un omega, sería un gran omega.
—¡Taehyungie! Qué bueno que bajas.— Su madre se sorprendió al verlo en
la sala, ella veía televisión.
Taehyung reconoció el olor de su madre, pero aún no se acostumbra a poder
percibirlos.
—He decidido que quiero que tengamos la charla que querías darme el
Lunes...
—Sí, perfecto. Siéntate.— La omega palmeó el sofá, mientras apagaba la
televisión.
El ahora omega tomó asiento junto a su madre.
—Al ser omega debo darte una plática de omega a omega. Tengo que
hablarte sobre cómo será tu celo, que el primero casi siempre es al mes de
presentarte, puede ser incluso después de las dos semanas. Debes estar
mentalmente preparado.
Taehyung se sintió ruborizarse, si bien había escuchado de esto en sus
clases, era algo incómodo hablarlo con su progenitora.
—Te darás cuenta de que está cerca porque sentirás más calor de lo habitual
y tu olor se hará más fuerte, yo te indicaré cuando note los cambios en ti
para que vayas reconociéndolos... También deberás decidir si los pasaras
solo...
—¡Lo haré! No quiero involucrarme con ningún alfa aún.— Respondió
rápidamente.
—No entiendes hijo, es doloroso cuando no tienes a un alfa contigo. Un
omega en celo solamente quiere ser anudado por su alfa, sufrirás si la pasas
solo...
—¿Cómo se supone que consiga a alguien?— Cuestionó, preocupado.
—Podemos contratarte un alfa sustituto... es la mejor opción.
Taehyung suspiró— Lo voy a pensar, mamá.— Definitivamente no lo haría.
—Bien, ahora debo decirte que mañana debes volver a la escuela, ya has
faltado media semana y puede afectar a tus notas.
—Lo sé, planeaba volver mañana...
—¡Perfecto! Si quieres al rato podemos salir de compras para que te
despejes. Te compraré ropa nueva.
Taehyung acordó salir en dos horas con su madre al centro comercial,
agradecía como ella trataba de hacerlo sentir mejor.
El tiempo pasó volando y cuando menos lo esperaban se encontraban
recorriendo el montón de tiendas de ropa.
El rubio había comprado nuevos pantalones pegados, pues su madre le
decía que le quedaban muy bien.
—¿Has hablado con Somi?— Preguntó su madre mientras buscaban a que
otra tienda meterse.
Taehyung negó— No, la verdad no quisiera hablar con ella... ahora mismo
está empezando a salir con un alfa...— Admitió decaído.
—Taehyung, Somi no es para ti... aunque ambos hayan intentado, era
imposible que fueran sus destinados porque ambos son omegas. No te
sientas mal, cariño. Ya verás que te vas a conseguir a algún alfa que estará
babeando por ti.— Trató de animar a su hijo.
—No lo sé mamá, nunca he salido con un chico...
—Pero ahora que te has presentado verás que habrá algún alfa, sin importar
si es hombre o mujer, que te va a llamar la atención.
—¿Cómo conociste a papá?— Cuestionó mientras se sentaban en una banca
que había en aquel gran centro comercial.
—En el trabajo, yo acababa de graduarme y él trabajaba ahí. Cabe añadir
que el salía con una omega, pero la primera vez que nos vimos sentimos
que éramos destinados, su olor volvió loca a mi omega— rió levemente.
Taehyung también rió.
—Yo estaba cerca de otro alfa y tu padre fue y me dijo que su alfa le estaba
pidiendo marcarme. Yo me asusté y me alejé.
—También me asustaría...— Dijo el rubio.
—Sí, después él se disculpó. Fue cuestión de días para que dejara a su novia
y me pidiera conocernos, ambos siempre teníamos la necesidad de estar
juntos, era imposible intentar estar alejados.
—¿Entonces algún día un alfa se va a acercar queriendo morderme?—
preguntó Taehyung.
—Todo depende de que tanto control tenga, aunque no hará nada que tu no
quieras, es horrible para ellos asustar a su omega, también van a querer
complacerte en todo sentido. Yo me aprovechaba y le pedía malteadas a tu
padre todas las mañanas, él me las compraba con tal de no hacerme sentir
decepcionada o algo así.
Ambos rieron.
Visitaron unas cuantas tiendas después, para finalmente ir a casa.
Taehyung se sentía más despejado y hasta emocionado, su madre le había
contado tantas cosas que ahora le parecía agradable la idea de ser un omega.
Planeó su conjunto para ir a la escuela el día siguiente, quería regresar
reluciente.
Si Somi lo había superado tan rápido él también intentaría hacerlo.
Y como si fuera suerte su celular vibró, recibiendo un mensaje de su
compañero de clase y amigo, Park Bogum.
Bogum
¡Hola Taehyung!
Taehyung
Hola, Bogum. ¿Qué tal?
Bogum
Todo bien, ¿tú?
Taehyung
Igual, todo bien.
Bogum
Me enteré que te has presentado como omega.
En hora buena, lindo.
Taehyung
Oh sí.
Supongo que no es tan malo.
Bogum
¡Es genial!
Los chicos omegas son muy sexys, con todo respeto jaja.
He escuchado a varios alfas del grupo emocionados por saber que eres un
omega.
Por eso me permití adelantarme a hablarte, al menos que otro alfa lo haya
hecho.
Taehyung
No... casi nadie tiene mi número, eres el primero jajaj.
Bogum
Me gustaría invitarte algo mañana antes de clases, ¿aceptas ir a desayunar
conmigo?
Es importante que tengas un buen desayuno para rendir al 100% en las
materias.
Taehyung lo pensó, era obvio que el alfa lo estaba tratando de cortejar.
Taehyung
Acepto 🤭
Me vendría bien.
Bogum
¡Genial!
Puedo pasar por ti a tu casa si así lo prefieres, no es ningún problema.
Taehyung
Sí, sí.
¿A las 7 te parece bien?
Entramos a las 8, yo creo que es suficiente.
Bogum
Me parece perfecto.
Taehyung
Hasta mañana entonces.
Bogum
Hasta mañana, bonito.
*No se olviden de dejar su estrellita*
CUATRO
Taehyung ese día se levantó más temprano de lo usual.
Se bañó, y se secó el cabello para alisarlo, quería probar un nuevo estilo.
Se vistió con el conjuntó que había planeado el día anterior y estaba
satisfecho con su aspecto.
Su celular sonó y sonrió al ver que eran sus mejores amigos.
Grupo: los tres mosqueteros.
Jimin
¿Listo para tu cita con Bogum?
Hoseok
Que emoción!!! Es tu primera cita con un alfa
Taehyung
Todo listo, chicos.
Jimin
QUE HERMOSOO!!!
Hoseok
BELLEZAAAAA
Jimin
Bogum va a babear por ti.
Taehyung
Gracias chicos.
Aidhaj ya mero llega.
Jimin
Fighting!!!
Hoseok
Fighting!!
Taehyung bajó de su cuarto al recibir un mensaje de Bogum diciéndole que
estaba afuera.
En la sala se encontró a su padre y a su madre desayunando antes de que el
alfa se fuera al trabajo.
—Eh, eh, eh. ¿A dónde tan temprano y tan arreglado? Falta una hora para
que empiecen tus clases.
Taehyung frenó su camino hacia la puerta.
—Ay mamá, un amigo ayer me habló para invitarme a desayunar antes de la
escuela...
—¿Con permiso de...?— Volvió a decir la omega.
—De... ¿papá?
—A mí no me dijiste nada, pero está bien, puedes ir.— Dijo el señor.
—¿Ese amigo tuyo es un alfa?— Cuestionó su madre.
—Sí...— admitió.
—Está bien, ve y cuídate mucho.
—¡Gracias! ¡Los amo!— se despidió antes de cerrar la puerta.
Afuera estaba esperándolo un alfa que conocía perfectamente.
Bogum afuera de su auto.
—Hola, Taehyung. Luces muy lindo.— Halagó.
—Hola, Bogum, también estás muy guapo.
Pudo percibir un nuevo olor. El lobo de Bogum olía a café, era muy
agradable, sin embargo no le causó una reacción extraordinaria.
—Hueles muy bien, manzana y canela, me gusta...
Taehyung solo atinó a sonreírle para después meterse al auto.
(...)
Llevaban alrededor de cuarenta minutos en una cafetería donde habían
pedido hot cakes y batidos.
Taehyung sentía su estómago satisfecho, hace mucho no tenía un buen
desayuno.
Decidieron que era tiempo de partir hacia la escuela, pues las clases
empezarían pronto.
Al rededor de diez minutos después entraron juntos.
Las miradas se hicieron presentes, y unos cuantos murmullos de que
Taehyung y Bogum probablemente salían ahora que el chico se había
presentado como omega.
Taehyung se sentía abrumado por la cantidad de aromas que había de los
distintos alfas y omegas, unos más agradables que otros, pero hasta el
momento ninguno había causado algo en él.
Saludó a sus mejores amigos, quienes le dijeron que se veía espectacular.
La primera clase transcurrió normal, Taehyung agradecía que Somi iba en
una distinta, pues no quería verla tan pronto.
Después de dos clases más había llegado la hora del receso.
Taehyung iba con Jimin y Hoseok, pero pudo sentir como el aroma de cierto
alfa se encontraba cerca. Bogum había llegado a su lado, pues habían
acordado pasar juntos el receso.
Se dedicaron a sentarse en la cafetería, Taehyung no había pedido nada pues
no tenía hambre aún.
El rubio sintió ganas de ir al baño, así que se paró diciendo que pronto
volvería.
Bogum también iría al baño de alfas hombres, el cual estaba al lado del de
omegas hombres, también.
Ambos iban por uno de los pasillos que llevaban a los baños y fue entonces
que todo comenzó a tornarse extraño.
Taehyung sintió un aroma a chocolate amargo que hizo que su omega
interior se removiera inquieto por oler más profundo.
Se sintió extraño, jamás había tenido una sensación así.
Su vista fue al frente, donde encontró una escena que había estado evitando.
Somi y Jungkook caminando tomados de la mano.
Sus ojos hicieron contacto con los del alfa con olor a chocolate amargo.
Y todo pasó en cámara lenta.
Jungkook jamás había sentido tan feliz a su lobo por oler a un omega,
¿manzana con canela? Era exquisito.
Mio. Tómalo. Ahora. Su lobo estaba obligándolo a reclamar como suyo a la
persona que portaba ese aroma.
Las pupilas de ambos chicos se dilataron aun estando distanciados.
Bogum y Somi empezaban a darse cuenta de lo que pasaba.
Jungkook al darse cuenta de que ese aroma venía de Taehyung solo atinó a
contener la respiración, tenía miedo de perder el control.
Taehyung por su parte sentía cada vez más la emoción por parte de su
omega, quería inundar su pecho de ese delicioso olor.
El alfa no pudo contener más sus impulsos y avanzó hacía Taehyung, sus
ojos se estaban tornando rojos.
Bogum sabía que para un alfa el hecho de encontrar a su destinado podía
provocar que su celo se manifestara, así que se colocó frente a Taehyung.
—¡No! Jungkook detente.— Gritó.— ¡Le vas a hacer daño!
El pelinegro trató de llegar a Taehyung, quien se estaba empezando a
asustar, mientas se mantenía detrás de Bogum.
—¡Suelta a mi omega, idiota!
El hecho de que Jungkook aun no usara su voz de alfa era un alivió,
significaba que aún había rastro de conciencia en él.
De un solo jalón apartó a Bogum de ahí, pudiendo ver a Taehyung de cerca
e inhaló profundamente para suspirar con satisfacción. Era placentero el
solo hecho de olerlo.
Taehyung también lo olfateó.
Que te marque. Es tu alfa. Su omega deseaba que aquel alfa pelinegro
enterrara sus colmillos en su cuello.
Taehyung, dejándose llevar, ladeó su cabeza en un acto de sumisión. Le
estaba dando acceso a su cuello.
Jungkook aceptó el gesto gustoso, arrinconando más a Taehyung contra la
pared de ese pasillo, hundiendo su cabeza en el cuello de este, justo donde
estaba el punto de su olor.
Y eso fue lo peor que pudo hacer, pues el calor subió a su cuerpo más al
tener a su omega tan dispuesto. Jungkook estaba entrando en celo.
Eso era peligroso, pues Taehyung acababa de presentarse y aún no entendía
cómo funcionaba eso al cien.
Además de que si seguían más tiempo juntos eso podía inducir el celo del
omega también.
Jungkook pudo darse cuenta de que más estudiantes estaban viendo la
escena, entonces tomó a Taehyung del brazo y tratando de ser delicado lo
llevó al baño de alfas, donde cerró la puerta con seguro.
Afortunadamente no había nadie dentro, así que se metió en uno de los
cubículos con la tapa cerrada y se sentó sobre él, haciendo que el omega
quedara en su regazo.
Volvió a pegar su nariz contra el cuello de este, su alfa se sentía insaciable y
quería más y más de ese olor.
Taehyung también estaba dejándose llevar por su omega, aceptando
encantado al alfa.
Jungkook estaba soltando feromonas, pues el alfa quería que su omega
también entrará en calor como él lo estaba haciendo.
Se aventuró a lamer el cuello del rubio, succionando, pero no mordiendo.
Taehyung aún estaba dentro de sí, y no quería jadear, pero la sensación de
que el alfa estuviera pegado a él y lamiendo su cuello era muy placentera.
Se escuchaba como la voz de unos maestros pedían que abrieran la puerta.
Pero ellos estaban en su mundo.
Fue cuestión de minutos para que el alfa le susurrara algo.
—Déjame hacerte mío, quiero hacerte mío.
El pelinegro no usaba su voz de alfa debido a que aún no entraba
completamente en celo y no quería asustar al omega. La sensación de calor
era cada vez más abrumadora.
Taehyung también estaba comenzando a sentir que su cuerpo subía de
temperatura.
—A-alfa...
—¡¿Jungkook?! ¡Hijo abre la puerta!— El alfa reconoció la voz de su
madre, ¿qué estaba haciendo ahí?
—¡Taehyung, soy mamá! Dile al alfa que abra la puerta.
El rubio estaba empezando a entrar en pánico nuevamente, y él alfa estaba
sintiéndolo por sus feromonas, disgustado de que su omega se sintiera
asustado.
—¡Abre la puerta, Jungkook! ¡Estás entrando en celo! ¡Vas a hacerle daño
al omega!
La puerta fue abierta, y la madre de Jungkook entró rápidamente siendo
seguida por la madre de Taehyung.
El baño olía a ellos de manera asfixiante.
El alfa al percatarse que habían entrado cerró la puerta del cubículo.
—¡Aléjense! !No me van a quitar a mi omega!— gritó.
—Muchacho será mejor que abras.— Esta vez fue el director quien habló.
—¡Taehyungie! ¿Cariño, estás bien?— preguntó su madre lo
suficientemente alto como para que lo escuchara.
—Mamá me siento raro...
Con ayuda del personal, pudieron abrir el cubículo.
Taehyung estaba atrás de Jungkook, pues el alfa no quería que alguien más
tocará a su omega.
—Jungkook-
Su madre intento acercarse, pero Jungkook gruñó.
—¡Mío!
Y entonces lo entendieron.
—Creo que mi hijo se ha imprimado del tuyo...— Dijo la omega madre de
Jungkook.
La mamá de Taehyung asintió— Este no es un buen lugar... ¡Taehyung, dile
al alfa que necesitan irse de aquí!
—Alfa, no creo que este sea un buen lugar...
—Te llevaremos a casa, Kook, con tu omega.— Aseguró la madre de
Jungkook.
Y vaya que sería una tarea demasiado difícil sacarlos de ahí.
*No se olviden de dejar su estrellita*
CINCO
Un Jungkook siendo regañado se encontraba sentado en la sala de su gran
casa.
Apenas bajó la guardia en el incidente que ocurrió estando en el baño fue
inmovilizado por tres profesores alfas de los cuales no se había dado cuenta
de su presencia.
Se llevaron a Taehyung a pesar de que el trató de que no lo hicieran.
Y después le dieron unas pastillas que impedirían que su primer celo se
adelantara, logrando que se calmara.
—¿Perdiste la cabeza?— Regañó su padre.
—No, papá. Mi lobo me hizo perder el control, yo no sé qué fue lo que
sentí, pero fue muy raro...
—Lo más seguro es que ese chico sea tu omega destinado.— Dijo el alfa
mayor con más tranquilidad.
—¡No! Yo detesto a Taehyung, además a mí me gustan las omegas.—
Explicó el pelinegro.
Su padre rió.— Hijo, él lobo solo elige una vez, y si ese chico es tu
destinado entonces deben estar juntos.
—Pero si él no me gusta, ni un poquito.
—Ahorita todo fue muy impactante para ti. Pero ahora que tu lobo lo ha
reconocido como suyo vas a sentir que pierdes el control cada que vuelvas a
estar cerca de él.
—¿Así lo sentiste con mamá?—cuestionó.
—Sí, y por experiencia te digo que por más que tu parte humana se resista y
no le guste la idea con él tiempo se vuelve una necesidad estar cerca de esa
persona.
—No lo puedo creer, ¿qué pensará Kim de mi ahora?
—Él debió estar igual que tú, ¿te mostró su cuello?— Jungkook asintió.—
Bueno, ahí está. Los omegas no le muestran el cuello a cualquier alfa a la
primera.
—Mierda...
—¡Cuida tu vocabulario!— Regañó.
—Lo siento, padre. ¿Ahora que hago? Tengo novia...
—¿Tienes novia?— Preguntó el señor Jeon.
—Eh... solo comenzamos a salir hace un par de días, por eso no había dicho
nada.
—Hijo, estás joven y has encontrado a tu destinado. No sabes cuantos
quisieran hacerlo a tu edad, no malgastes el tiempo en otras cosas y
empieza a conocerlo, verás que es algo muy bonito compartir tiempo con
esa persona.— Aconsejó.
—Es que yo y él no nos llevamos bien, desde siempre.
—Bueno, pero si no quieren sufrir entonces deberán resolver sus asuntos.
—Papá...¿por qué me siento así?
—¿Así cómo?
—Estoy inquieto, quiero volver a estar con Taehyung y tener la misma
cercanía que tuvimos... pero a mí no me agrada él, me agrada su olor... y
¡agh! ¿Qué me pasa?— cuestionó aturdido el pelinegro.
—Es tu lobo quien quiere tenerlo cerca. Invítalo mañana a casa, pero debes
controlarte si no quieres asustarlo.
El alfa de Jungkook saltaba de emoción al pensar que si el rubio aceptaba
podían pasar tiempo a solas, eso asustaba a su parte humana.
—¿Y cómo se supone que me voy a controlar?
—Piensa en el escándalo que armaste hoy, no creo que quieras volver a
repetirlo.
No, definitivamente no.
(...)
—Mamá te juro que él me detesta, y yo a él. ¡Es el nuevo novio de Somi!
—Sí, cariño, lo sé. Pero sus lobos se han reconocido como destinados y
nadie puede hacer nada en contra de eso.— Explicó su madre.
—A-a parte... ¿Por qué no quería dejarme ir?
—Porque los alfas tienden a ser muy posesivos, y para él también fue algo
sorpresivo todo. Pero sus padres le darán una plática de cómo debe aprender
a comportarse.
—Mamá...¿Qué hubiera pasado si me hubiera ido con él?— Preguntó el
rubio.
—Cuando uno encuentra a su destinado y se descontrolan por las feromonas
del otro empieza a entrar en un estado de calor que puede adelantar el celo,
y al ser destinados eso también hubiera inducido a tu celo. Creo que ya
sabes perfectamente que pudo pasar.
A Taehyung le dieron escalofríos, no estaba listo para pasar esos días
ayudando a alguien, tenía nulo conocimiento y tampoco sabía lo que se
sentía, simplemente la idea le daba un poco de miedo.
Al rededor de una hora más tarde, el padre de Taehyung llegó, sorprendido
de ver a su hijo en casa cuando se suponía que debía estar en la escuela.
Su madre fue la encargada de contarle con tranquilidad lo ocurrido, y
Taehyung tuvo que decir lo qué pasó antes de que esta llegara a la
institución.
—¡Es genial que hayas encontrado a tu destinado! Solo deben de llevar las
cosas con calma, aún son muy jóvenes y tienen mucha vida por delante.—
Concluyó su padre.
Taehyung bufó.— Él no me cae bien.
—Te doy una semana, y es mucho, para que empiecen a pasar tiempo
juntos.
Una hora después, Taehyung se encontraba en su habitación, pensando lo
ocurrido, y entonces le llegó una notificación a su celular.
Grupo: los tres mosqueteros
Jimin.
Taehyung!!! Supimos lo que paso
¿Estás bien? ¿Jeon te hizo algo?
Hoseok.
¿Es cierto que son destinados?
Taehyung
Al parecer sí 😩😩😩
No sé que hacer!
Es obvio que yo no le caigo a Jungkook ni él a mí.
Jimin.
¿Estuvo muy intenso lo de hace rato?
Hoseok.
¡Mimi!
Taehyung
Chismoso.
Pero... uh de alguna manera se sintió ¿bien?
Supongo que es por lo mismo de que nuestros lobos se han reconocido
como destinados.
Que horrible caso.
Jimin.
Ay no, Taehyungie.
Vi a Bogum un poco agüitado.
Hoseok.
Sí, pero supongo que no pueden hacer nada contra eso.
Taehyung
Voy a hablarle...
A mí me llama la atención Bogum, aunque mi lobo haya elegido a alguien
más.
Jimin.
Se nota que quieres que Jeon le arranque la cabeza.
Taehyung
Jeon no tiene poder sobre mí.
Jimin.
Le mostraste el cuello.
Taehyung
Fue un incidente que no se volverá a repetir, estaba cegado.
Ahora, adiós. Debo resolver otro asunto.
(...)
Taehyung.
Hola Bogum!
Lamento que hayas tenido que presenciar eso hoy, no sé porque actúe así.
Bogum.
Hola Taehyung!
No hay problema, es tu destinado y pasan esas cosas:)
Taehyung
¿Mañana quieres que vayamos juntos a la escuela?
Bogum.
¿Estás seguro?
No quiero que vayas a tener algún problema con tu alfa por eso.
Taehyung
¡Jeon no es mi alfa! Iugh.
Puede que sea mi destinado, pero no me atrae ni un poquito.
Y además no me importa lo que el piense.
¿Qué dices?:)
Bogum.
Bien, ¿paso por ti para ir juntos?
Taehyung
Síiiiii, te voy a esperar.
Que lindo eres.
Bogum.
¿Yo?
Lindo tú.
Taehyung.
Eres lindo conmigo.
Te veo mañana!
*No se olviden de dejar su estrellita*
SEIS
Taehyung acababa de llegar a la escuela acompañado de Bogum.
Muchos estudiantes estaban curiosos, pues se habían enterado del incidente
de ayer.
Mientras, Jungkook se encontraba en la cafetería con sus amigos, Yoongi,
Seokjin, y Namjoon, quienes le estaban ayudando a planear cómo hablaría
con el omega sin asustarlo o parecer desesperado, pues aún no olvidaba que
sus partes humanas no se llevaban para nada bien.
—Tuviste suerte, yo también quisiera encontrar a mi destinado tan rápido—
Comentó Namjoon, un alfa.
—Yo ni que decir, soy beta, puedo elegir a quien sea.— Añadió Seokjin.
—Yo estoy bien así.— Murmuró Yoongi, quien también es un alfa.
—Pero, ¿no podía ser alguien más?— Dijo Jungkook como si fuera un
reclamo.
—¡Hey! No vas a negar que Taehyung está muy bonito, tiene muy buen
cuerpo-
Jungkook gruñó involuntariamente ante el comentario de su amigo
Namjoon.
—¿Me gruñiste?— Preguntó incrédulo.
—Lo siento, aún trato de controlarme.
—Cualquier alfa te hubiera dado un buen golpe si te escucha elogiar a su
omega.— Comentó Yoongi, riendo por la escena.
En medio de la plática, Jungkook reconoció el aroma que lo volvía loco,
Taehyung seguramente debía haber entrado a la cafetería.
Lo buscó con la mirada y lo que vio no le gustó para nada.
Taehyung reía con sus amigos, mientras cierto alfa rodeaba discretamente
su cintura.
—Contrólate, Jungkook.— Dijo Seokjin al ver la situación.
El pelinegro se recordó a si mismo que no quería armar un escándalo, pero
su lobo sentía la necesidad de aventar de un golpe al alfa lejos de su omega.
—Creo que es buen momento para hablar con Taehyung.— Se puso de pie,
ignorando a sus amigos que le decían que no hiciera nada estúpido.
Taehyung obviamente sabía de la presencia de Jungkook, pues desde que
entró a la cafetería sintió su olor, queriendo inhalar profundamente de
donde este viniera, pero lo ignoró, no quería verse desesperado.
Sintió el aroma a chocolate amargo cada vez más cerca y al levantar la
mirada vio que el pelinegro venía hacia él.
Taehyung estaba sentado en una mesa al lado de Bogum y frente a ellos sus
dos amigos.
Fue algo sorpresivo para todos en la mesa y quienes estaban de chismosos
el hecho de que Jungkook puso un brazo entre el rubio y el alfa a su lado, y
empujó a Bogum para sentarse entre ellos, dedicándole una mirada de
advertencia al mismo.
—¿Se te ofrece algo?— Taehyung quiso sonar indiferente, pero sentía la
calidez de sentir el aroma tan cerca.
—Sí. Hablar contigo.— El peli negro quiso sonar de la misma manera, pero
definitivamente el aroma dulce lo estaba tentando a volver a poner su nariz
sobre el cuello del omega e inhalar hasta quedar satisfecho.
—Habla, aunque no es manera venirte a sentar y empujar a Bogum.—
Reclamó Taehyung, viendo como su amigo estaba del otro lado de
Jungkook.
—¿Podemos ir a otro lado?— El alfa pelinegro quiso arriesgarse, con suerte
le decía que sí y podían terminar olfateando sus aromas de cerca en algún
baño o salón que estuviera solo, o podía decirle que no y sentirse rechazado.
—¿A-ahora?— Taehyung se puso nervioso ante la sugerencia, quería
aceptar pero no quería hacerlo inmediatamente.
El timbre de entrada sonó, para su mala suerte.
—En receso, antes tengo clase en el laboratorio de química, si quieres
hablar puedes ir.— Dijo el rubio antes de irse inmediatamente a su clase,
junto a su amigo alfa.
Jungkook no estaba contento de ver a Bogum cerca, pero estaba satisfecho
de saber que Taehyung también quería hablar.
(...)
Las clases transcurrieron con normalidad, hasta la tercera hora que era la
previa a receso.
Taehyung pidió permiso de ir al baño y se odiaba por hacerlo pero solo fue
a acomodar su cabello y colocarse del brillo labial que Jimin le había
prestado diciéndole "Jungkook se morirá por besar tus labios si lo usas", y
aunque dijo que no le interesaba en lo absoluto besarlo, estaba usando el
brillo.
Regresó a su salón recibiendo una mirada de burla por parte de su mejor
amigo, pero Taehyung solo le rodó los ojos.
—"no quiero besar a Jungkook"— Jimin repitió las palabras que había
dicho anteriormente, imitando divertidamente la voz del omega.
Taehyung rió y le dio un leve golpe en el hombro.
El timbre sonó, y los nervios aumentaron, ¿Jungkook si iría?
—Espérame, hagamos que estamos acomodando y ya que no haya casi
nadie y llegue Jungkook te vas, y cierras discretamente la puerta.— Le
indicó a su amigo beta.
Jimin obviamente le siguió la corriente, moviendo de un lado a otro unos
instrumentos de laboratorio, mientras poco a poco el salón se iba vaciando.
Taehyung suspiró al sentir cerca el aroma del alfa que estaba esperando,
comprobando que estaba de pie en la puerta.
—Hola...— Dijo el alfa mientras se adentraba al salón.
—Hola.— Saludó de igual manera.
—Ya me voy, cualquier cosa estoy en la cafetería con Hobi— Dijo Jimin
antes de salir casi corriendo de ahí, sin olvidar cerrar la puerta tal y como su
mejor amigo había pedido.
—¿De qué querías hablar?— Preguntó Taehyung, sentándose en uno de los
bancos que había en las mesas, las cuales eran altas.
Jungkook solo se recargo en la mesa, pero no se sentó.—Sobre lo de ayer,
lo siento, no supe cómo controlarme y creo que te asusté.
—Está bien, después de todo yo también me descontrolé un poco...
—Taehyung, sé que tú y yo no nos llevamos bien, sé que te he molestado y
solo quiero disculparme por eso, ¿podríamos llevar la fiesta en paz?
El rubio se sorprendió por las disculpas que le estaban siendo ofrecidas.—
¿Te estás disculpando conmigo porque realmente lo sientes o porque somos
destinados?
—Trato de que nos llevemos bien, desde ayer me siento extraño con todo
esto.
—Está bien, tratemos de llevarnos bien.
—Sí...
Un silencio incómodo se hizo presente, el lobo de Jungkook estaba inquieto
por la necesidad de oler más de cerca a su omega y poder tocarlo.
Taehyung por su parte quería sentir cerca a su alfa, pero no quería dar el
primer paso y quedar como desesperado.
Jungkook inhaló con frustración, reteniendo el aire para no seguir tentando
su olfato, Taehyung lo notó.
—¿N-no te gusta mi aroma?
El rubio malinterpretó el gesto, pues cuando alguien contiene la respiración
es porque no quiere oler lo que hay.
—¡No! No es eso.— Jungkook negó.— Obviamente no, Taehyung. Sí me
gusta, pero entre más lo siento más me inquieta.
—Yo también me siento inquieto...— Taehyung quiso ponerle rumbo a la
situación.
—¿Quieres que hagamos lo de a-ayer?— Jungkook también se estaba
poniendo nervioso.
—¿C-cómo?— El omega a pesar de querer acercarse también sentía
demasiados nervios.
—Prometo no ponerme como ayer.— Dijo el alfa.
—¿Está bien?— Taehyung quería dar su consentimiento pero sonó más
como una pregunta.
Jungkook sentía a su lobo brincar de emoción, era muy reconfortante sentir
la calidez del omega.
El rubio abrió ligeramente sus piernas, aún sentado, permitiendo que el alfa
se posicionara entre ellas, el cual lo hizo gustoso.
Inseguro, Jungkook rodeó con un brazo el torso de Taehyung, posando su
mano en la espalda del rubio, logrando más cercanía.
La situación debería estar siendo demasiado incómoda, pero sentían alivio
de estar cerca, como si lo necesitaran, y ciertamente así era.
Hundió su cabeza en el cuello de Taehyung, quien lo ladeó para darle más
acceso.
Ambos inhalaron. El rubio también había puesto su nariz cerca del cuello de
su alfa.
—¿Te sientes incómodo?— preguntó Jungkook, sin despegarse ni un poco.
—No... es raro pero siento que mi lobo está más tranquilo.— murmuró
Taehyung.
—Bien, cuando quieras alejarte me dices...
Desde lejos podría ser una escena rara de presenciar, pero para muchos que
conocían sobre destinados sabían que el olor de su pareja era capaz de
tranquilizarlos, además que era normal querer tenerlo cerca.
Habían pasado unos cuantos minutos, Taehyung no quería separarse, se
sentía tan bien embriagarse del delicioso aroma del alfa, pero de alguna
manera quería que este creyera que no iba a ser tan fácil.
—Mis amigos me esperan...— Dijo mientras alejaba lentamente a
Jungkook.
El pelinegro quería estar un poco más con el chico, y no quería que este se
fuera con Bogum, pero eran cosas que no podía decir.
Se separó, contento de que Taehyung tuviera su olor debido a la cercanía
anterior.
—¿Quieres ir a mi casa después de clases?— Sugirió el alfa una vez que el
rubio se había puesto de pie y en marcha hacia la puerta.
Taehyung de verdad quería decir que no, pero su interior gritaba un
constante sí, y después de todo Jungkook era su destinado, ser cercano a él
no debería ser algo malo ¿no?
—H-hoy no puedo. ¿Mañana? Debo preguntar a mis padres.
Jungkook sintió un deje de desilusión, pero asintió.— Sí, mañana.
El rubio solamente le medio sonrió y se fue de ahí.
Ambos se sentían confundidos, ninguno quería ceder, pero era inevitable
anhelar la cercanía.
Estúpidas cosas de destinados pensaron ambos a la vez, sin tener idea.
*No se olviden de dejar su estrellita*
SIETE
Jungkook se encontraba esperando a sus padres en dirección, con unos
cuantos rasguños pero sin arrepentirse de nada, pues el alfa a su lado
parecía tener la nariz rota.
¿Y Taehyung? Llorando y reclamándole al alfa pelinegro.
¿Cómo llegamos a eso?
Todo empezó mal desde que Taehyung llegó a la escuela con Bogum, y si,
al parecer eso no tenía nada de malo.
Tuvieron horas libres varios salones debido a una junta de maestros, así que
todos anduvieron por la escuela haciendo lo que se les diera la gana.
Taehyung fue al patio trasero de la escuela con Bogum y Hoseok, pues su
mejor amigo—Jimin— si tenía clases.
Hoseok fue a hacer fila a la cafetería para comprarles cosas, dejándolos
solos a ambos.
Taehyung se había despertado muy de buenas esa mañana, por lo que
andaba muy cariñoso, y no solo con Bogum, también con sus amigos.
Pero quizás fue un error dejarlos solos.
—No me gusta el café pero tu aroma es muy agradable.— Taehyung elogió,
pues estaban considerablemente cerca y no pudo evitar hacer ese
comentario.
—El tuyo es bastante relajante y me gusta— Dijo Bogum.
El rubio rió levemente. Bogum también lo hizo.
Entonces hubo un silencio incómodo entre ellos, y el alfa desvió su mirada
a los labios del omega. Taehyung sabía de sus intenciones, estaba nervioso
por la posibilidad del beso, pero no se alejó.
Jungkook por su parte se encontraba hablando con Somi en el mismo jardín.
Y Taehyung tuvo que haber parado cuando sintió cerca a el aroma que lo
volvía loco.
Pero jamás admitiría que se acercó más a Bogum para no oler al pelinegro.
Sus labios estaban demasiado cercas, y el alfa se sentía contento debido a
que Taehyung no se alejaba, entonces pasó.
Sus labios chocaron, el rubio tratando de mover sus labios, Bogum
besándolo de manera suave.
Pero el golpe de la realidad los hizo separarse.
Realidad = Jungkook.
El alfa pelinegro golpeó a Bogum y lo separó de Taehyung de un solo
empujón.
—¡No puedes besar a mi omega, imbécil!.— Reclamó.
Bogum estaba un poco desconcertado por el empujón, pero no retrocedió.
—¡Jungkook, aléjate!— Gritó Taehyung.
El pelinegro rápidamente lo volteo a ver.
—¿Te gusta? ¿Es eso?
—Si le gusto o no, no es tu maldito problema.— Contestó Bogum en su
lugar.
Y eso fue lo único que necesitó Jungkook para abalanzarse contra él y darle
un fuerte golpe en la nariz.
Bogum no se quedó quieto y empezó a tratar de golpearlo de igual manera.
Somi estaba diciéndole a Taehyung que todo eso era su culpa, mientras
pedía que alguien los separara.
Namjoon y Yoongi estaban ahí, así que ellos pudieron intervenir y hacer
que los alfas tomaran distancia.
—¡Suéltame!— Gritó Jungkook, siendo sostenido por Namjoon.
—No estás pensando, Taehyung está llorando, ¿Eso querías? ¿Querías hacer
llorar a tu omega?
El semblante de Jungkook cambio, su cara mostraba preocupación y se
sintió un imbécil cuando se dió cuenta que Taehyung estaba soltando
feromonas agrías, se percibía su miedo.
—¡Taehyung!
—Acompáñenme a la dirección, Jeon, Park... y usted también Kim.
Todos escucharon la sentencia a la perfección, pero aun así el pánico de ser
castigados les pegó por igual.
El director había hablado.
(...)
—¡¿Sus padres no les han enseñado a controlarse?! Jeon es la segunda vez
y en la misma semana que se ve protagonizando un escándalo, Kim lo
mismo para ti.
—¡¿Usted no reaccionaría así si un alfa cualquiera besa a su omega?!
—¡No soy tu omega, imbé-
—¡Silencio! Comprendo su punto, pero armar un escándalo en la escuela no
es correcto, por lo que tendré que darles un castigo.
—¿Cuantos días nos va a suspender?— Cuestionó Bogum, resignado.
El alfa mayor rió.— No los voy a suspender; Park quiero que llegues media
hora antes a la escuela y ayudes a asear los baños. Jeon y Kim ustedes se
quedarán una hora después de la salida a limpiar dos salones, impecables.
Taehyung estuvo a punto de reclamar y decir que él no había hecho nada,
pero al escuchar que Jungkook estaría con él decidió callar. Sería
interesante estar con él, pero no lo iba a decir en voz alta.
—Y como ya sabrán, debo llamar a sus padres para que vengan a firmar que
están enterados del alboroto y su castigo.
Los tres chicos estaban nerviosos, mirando como el director salía de la
oficina, probablemente a llamar a sus padres.
Taehyung lloraba al sentirse culpable, pues Bogum tenía un trozo de papel
en su nariz impidiendo que la sangre siguiera saliendo.
—Bogum...
—No es tu culpa Taehyung, que este idiota crea que tiene algún poder
sobre-
—Sigo aquí.— Murmuró el alfa pelinegro, molesto.
—Qué bueno, para que escuches tus verda-
Y una presencia volvió a interrumpir a Bogum.
—Joven Park, necesito que me acompañe a enfermería para curarle bien
eso.— Pidió una enfermera de la escuela.
El alfa no tuvo que otra más que acatar la orden, sin ganas de dejar solo a
Taehyung con el pelinegro.
Una vez se fueron y la puerta fue cerrada, hubo un silencio parcial que el
omega se encargó de romper.
—¡Eres un imbécil, Jeon! ¡Un imbécil!
Taehyung le gritaba con impotencia, unas lágrimas se escapaban
resbalándose por sus mejillas.
Y vaya que eso fue un golpe duro para el alfa, pues una de las más grandes
decepciones era el hecho de hacer llorar a su omega.
El rubio tuvo que cubrir su cara con sus manos, quería dejar de llorar, pero
le había dado mucha lastima ver a Bogum así solo por un beso que
compartieron.
Jungkook sabía a la perfección que lo había arruinado, y muy feo.
—Taehyung...— Su voz salía suave, no soportaba verlo llorar.
La mente del rubio era un desastre, viajando hacia el día que se presentó
como omega, odiando su vida.
En vista de que Taehyung no se calmaba, el alfa decidió comenzar a soltar
feromonas para tranquilizarlo, era algo que su padre le había enseñado para
que lo usara de ser necesario y en estos momentos lo agradecía.
Taehyung sabía que Jungkook soltaba su aroma en grandes cantidades para
lograr calmarlo, y sorprendentemente solo pudo concentrarse en la
sensación de ser embriagado por un cálido olor a chocolate.
Dejó de llorar, ahora trataba de limpiar sus lágrimas, luciendo avergonzado
por ser tan sentimental.
—Taehyung, yo n-no quería asustarte-
El alfa habló con su voz temblorosa, pues no sabía cómo enmendar su error,
y sentía un terrible vacío en el pecho por haber asustado a su omega.
Pero Taehyung estaba muy molesto, sin querer escucharlo.
—¡Cállate! ¡Estás muy equivocado si crees que tienes derecho alguno sobre
mí! ¡No puedes ir por la vida golpeando a los alfas con los que decida
besarme o no!— Reclamó, ahora sin lágrimas, solo la furia.
—¡Entiéndeme! ¡Somos destinados, Taehyung! ¡¿Te gustaría que yo me
besara con una omega delante de ti?!
Claro que no, sin importar quien sea le arrastraría de los pelos por poner
su sucia boca en los labios de mi alfa.
Pero era demasiado orgulloso para decirlo.
—¡Me daría igual! ¡Tú no me gustas! ¡Solo es mi estúpido lobo que se
siente atraído por el tuyo!
Y eso le dolió muy en el fondo al alfa, pero si el chico no iba a cooperar él
tampoco lo haría.
—Bien, es bueno saberlo. Entonces ya no tengo porque tratar de hablar
contigo si no te intereso, seguiré justo como estaba con Somi.
—¡Eres un hijo de puta! ¡Somi era mi novia y me lo restriegas en la cara!
—¡Tú sabes que lo suyo era imposible, son omegas!
—¡Sí, ella no me interesa! ¡Me molesta que el primer alfa que anduvo de
arrastrado con ella fueras tú!
—¡Pues te aguantas!
—¡Púdrete!
—¿Qué es este escándalo?— El director entró molesto.— Sus padres están
enterados, pero no vendrán, así que por hoy ya pueden irse a sus casas.
Recuerden que mañana se quedan una hora después.
Ambos bufaron antes de salir de la oficina.
Jungkook se sentía mal emocionalmente, pues habían quedado en ir a su
casa el día de hoy para conocerse más, pero estaba claro que Taehyung no
quería saber nada más de él.
Y Taehyung se estaba odiando por querer la atención de Jungkook, su
cercanía y que le dijera que no iría con Somi.
Ese día el alfa llegó a su casa queriéndose echar a llorar, pero se repetía a sí
mismo que no podía hacerlo.
Sus padres lo vieron llegar, pero en lugar de reclamarle por el incidente de
la escuela, le dedicaron una mirada comprensiva.
—¿Taehyung no pudo venir?— Se atrevió a preguntar su madre,
sintiéndose mal por su hijo.
—No, mañana saldré con mi novia en la tarde.— Dijo cortante, subiendo
las escaleras hacia su cuarto.
(...)
Taehyung por su parte le contó lo sucedido a su madre, quien lo escuchó
con atención mientras yacían sentados en el sofá de la sala.
—¿Entonces a ti te gusta Bogum?
—Mamá, Bogum es un chico muy lindo quizás a mi si me atrae un poquito,
pero no sé porque no lo siento, odio que mi lobo se revuelque y brinque
cada que Jungkook está cerca. — Se quejó.
—Lamento que las cosas sean complicadas para ti, cielo. ¿Por qué hoy no
fuiste con Jungkook si ayer nos pediste permiso?— Preguntó.
—¡Le rompió la nariz a Bogum mamá!
—¿Quien le rompió la nariz a quién?—La voz de su padre se sumó, había
llegado del trabajo.
—El alfa que aquel día se encerró con Taehyung, le rompió la nariz al
amigo de Taehyung que viene por él para ir a la escuela.— Explicó la
omega.
El señor Kim arqueó una ceja—¿Tu destinado le rompió la nariz a tu
amigo?
—Sí...
—¿Y eso por qué?
A Taehyung le daba cierto nervio hablar de ese tema con su padre, pero vió
la mirada que su madre le dirigió, sabiendo que si no le contaba él ella lo
haría.
—Es que... Bogum y yo nos besamos.
El alfa soltó una risa.— Yo hubiera hecho lo mismo si otro alfa besaba a tu
madre.
Taehyung frunció el ceño.—¡Jungkook no puede impedirme hacer nada!
¡Yo puedo estar con quien quiera!
—Claro, él no puede impedirte nada. Pero su parte animal te reconoce
como su pareja, así que actuará por instinto.
Taehyung bufó.—Ya no quiero hablar de eso.
—Está bien, cariño. ¿Por qué no organizas una salida con los chicos en la
tarde?
El rubio sonrió, iluminándose su rostro.—¡Le diré a Hobi y Mimi! Pero les
diré que mañana en la tarde, hoy el día está muy bochornoso.
*No se olviden de dejar su estrellita*
OCHO
Lindo y adorado fin de semana.
Por fin era sábado, lo cual significaba no más escuela al menos por dos
días.
Taehyung se levantó lo más tarde que pudo, abriendo sus ojos en demasía al
percatarse de la hora; dos y media de la tarde.
¡¿Cómo sus padres lo habían dejado dormir tanto?!
¡La salida con sus amigos!
Tenía tan solo una hora, pues se habían quedado de ver a las tres con treinta
minutos.
Rápidamente contesto los mensajes, mintiendo al decir que ya estaba casi
listo.
Bajó las escaleras con prisa, para encontrarse con sus padres viendo
televisión.
—¡¿Por qué nadie me levantó?!— Reclamó.
—Cielo, lucías muy cansado anoche, no quise meterme en tus asuntos pero
te escuche llorar... además de que olía a feromonas agrias y apagadas.—
Explicó su madre.
Taehyung sintió una punzada en el pecho al recordar todo, la pelea de ayer,
el cómo Jungkook y él se habían gritado y jurado odio...
Se repitió a si mismo que el pelinegro no le gustaba en lo absoluto, solo era
su lobo.
—Saldré con Hobi y Mimi hoy...
—Me avisas para llevarte.—Pidió su padre.
Taehyung sólo asintió, diciendo que volvería a su habitación a arreglarse.
Le mandó un mensaje a Bogum para preguntar cómo estaba, el chico le
había dicho que no se preocupara, pero no podía evitarlo. También lo invitó
a la salida, pero el alfa rechazó amablemente diciendo que sus padres lo
habían regañado... eso lo hizo sentir culpable.
Taehyung vestía unos pantalones negros ajustados, estaba amando la forma
que su cuerpo comenzaba a tomar después de haberse presentado, muchos
alfas de su escuela se le quedaban viendo debido a su magnífica silueta y el
chico era consciente de eso, pero en realidad sentía su autoestima por las
nubes, consciente de que era demasiado bonito.
Complementó su conjunto con una camiseta algo reveladora, color vino, y
unas botas negras.
Peinó sus cabellos rubios, y se untó del brillo labial que le había robado a su
mejor amigo.
Miró su reflejo en el espejo, sintiéndose satisfecho por su aspecto.
Escribió en el grupo de chat que ya iba a salir, y sus amigos dijeron lo
mismo.
Bajó para avisarle a su papá, quien le ordenó esperarlo en el auto.
(...)
Casi llegaba al centro comercial en el que se iban a reunir. El lugar era
bastante grande, tenía todo tipo de tiendas y lo más importante;
restaurantes.
Su padre le dió un par de billetes antes de dejarlo ahí, pidiéndole que se
cuidará y en caso de alguna emergencia lo llamará a él o a su madre.
Taehyung se despidió, saliendo del auto y entrando por una de las tantas
puertas de aquel gran establecimiento.
Avanzó hacia el punto de encuentro, el cual era una cafetería que vendía
postres deliciosos.
Sonrió al ver a su par favorito; Jimin y Hoseok.
—Hola, chicos.
—¡Taehyungie!— Exclamó Mimi.
—Hola Taehyungie.— Saludó Hobi.
Tomó asiento justo al lado de Jimin, frente a Hoseok.
—Me entere de lo de ayer, perdóname por no haber estado para ayudarte a
controlar a esos.— Dijo Jimin.
—No te preocupes, Jungkook es un idiota.
—Yo temí por acercarme, se veían muy enojados, sobre todo Jeon.— Contó
Hoseok.
—Ayer discutí con él, le dije que no quería que me hablara jamás.
—¿No se habían quedado de ver?— Cuestionó su mejor amigo.
—Sí, pero no, no quiero saber nada sobre él.
—¿Y él que dijo?—Preguntó Hobi, curioso.
—Que si esa era mi decisión entonces él seguiría como si nada con Somi
¡Es un maldito! Pero no puedo reclamarle nada porque fui yo quien le dijo
que no lo quiere cerca—Se desahogó.
—¿Entonces si te gusta Bogum?
—Es raro, Bogum se me hace guapo y buen partido, pero no causa nada en
mi interior, no siento nada, solo vacío.... todo lo contrario a Jungkook, él me
parece alguien muy arrogante y mala onda, pero me alborota todo y es
horrible.— Explicó.
—Debe ser frustrante, todo lo de cosas de lobos... agradezco que mis padres
son betas.— Dijo Hoseok.
—Yo también tengo padres betas pero me hubiera gustado la posibilidad de
ser un lobo, me causa mucha curiosidad los aromas y eso.— Se quejó
Jimin.
La plática poco a poco fue cambiando de rumbo, sumergiéndose en otro
tipo de cosas.
Los tres reían mientras tomaban sus pedidos, disfrutando de un delicioso
postre.
(...)
Fue después de casi una hora que se aburrieron de estar sentados y
decidieron ir a dar un paseo por el centro comercial.
Recorrieron algunas tiendas de ropa, pasaron a comprar figuras de acción y
algunos posters de colección.
Pasaron por el cine, Jimin compraba un poster de su artista favorito en un
local justo al lado, cuando Taehyung sintió que su lobo se inquietaba.
—¿Todo bien, Taehyung?— Preguntó Hoseok al verlo algo extraño.
—Sí, sí.— Respondió, restándole importancia.
Pero entonces supo la razón de su extraña inquietud.
Su olfato captó el aroma a chocolate, y a pesar que era inconfundible, quiso
está equivocado.
También percibió un aroma conocido pero que no le causaba nada, y sacó
sus conclusiones; Jungkook y Somi se encontraban cerca.
Trató de ignorar la situación, pero no pudo cuando logró verlos saliendo del
cine, Somi colgaba del brazo de Jungkook.
Su omega interior le pedía a gritos separar a su alfa de aquella omega
intrusa, pero Taehyung estaba haciendo lo posible para controlarse.
Las miradas de ambos destinados se cruzaron, como si conocieran con
exactitud la locación del otro.
Se sintió rechazado cuando Jungkook solo aparto la mirada.
Tu querías esto se repitió mentalmente.
Pero la vida no siempre se acopla a tus planes, a veces el destino tiene cosas
preparadas para ti que deben suceder y es imposible escapar de ellas.
No dijo nada acerca de la presencia del castaño y seguía caminando con sus
amigos, pero su mente estaba en otro lado.
Su nariz picaba, quería simplemente pegarse a aquel punto donde puede
percibir el aroma a chocolate en su máximo esplendor y nunca irse de ahí.
Aunque no quería aceptarlo, aquel momento que había compartido con el
alfa en el laboratorio de ciencias se había sentido tan correcto, estar entre
sus brazos era la sensación más cálida, y se atrevía a comparar con aquellos
días que su madre lo consolaba con un abrazo.
Llegó el momento de que se despidieron, y él se maldijo por estar tan
distraído que no llamó a su padre.
—¿Seguro que no quieres que te lleve mi mamá? Llevaremos a Hoseok...—
Volvió a ofrecer Jimin.
—No, gracias. Mi papá me dijo que ya venía— Mintió.
—Bien, cuídate Taehyungie.
—Nos vemos, Taehyungie.
Sus amigos se despidieron para desaparecer entre las puertas del centro
comercial.
Taehyung sacó su celular, dejándole un mensaje a su padre. Una repentina
ola con aroma a chocolate amargo nubló sus sentidos.
Alzó su vista, sabiendo perfectamente que se encontraría con el pelinegro,
aunque no estaba preparado para verlo cerca.
Jungkook tenía sus ojos fijos en él, y estaba solo.
Su omega saltaba de felicidad por haber captado la atención de su alfa, así
como pedía desesperadamente acercarse.
Taehyung desvió la mirada, sintiéndose aturdido, comenzando a caminar en
dirección contraria.
—Taehyung.—El alfa lo llamó, llegando rápidamente hacia él.
El rubio se detuvo, podía ver con su vista periférica siendo suficiente para
saber que Jungkook estaba a su lado.
—Hazte para allá.— Taehyung trató de seguir caminando.
—Por favor.— Fue tomado sutilmente del brazo.
—No, aléjate.— Trató de resistirse, su omega aullaba, rogando por la
cercanía.
—No quieres que me aleje...
—¡Vete con Somi!
—¿Es eso?— Rió secamente.— Pensé que habías podido pensar las cosas.
—Jungkook...
—Taehyung, por más que me guste Somi, eres mi destinado, y eso es algo
más allá de lo que puedo comprender y me asusta sentirlo, a mi lobo le hace
mal no tenerte cerca.
Taehyung quería doblegarse, quería ser estrechado en los fuertes brazos de
su alfa, quería tantas cosas que no se atrevía a decir.
Odiaba ser tan orgulloso, pues lo estaba haciendo sufrir.
Solo rogaba porque el alfa fuera muy insistente.
—Vamos afuera, aquí hay mucha gente— Pidió Jungkook, jalando su brazo
con suma delicadeza.
Taehyung se dejó hacer, solo porque el simple toque del alfa se sentía
reparador.
Una vez estuvieron fuera del centro comercial, Jungkook lo llevó a una
esquina por el estacionamiento donde no había tanta gente, teniendo algo de
privacidad.
—Taehyung, perdón, no debí reaccionar así ayer. Lo siento, y yo no soy del
tipo que se disculpa, pero me siento jodidamente decepcionado de mi
actuar.
—Debes disculparte con Bogum, no solo conmigo.
—A pesar de que no estuvo bien lo que hice, no me arrepiento, Taehyung.
Sentí que estaban tomando algo mío— Explicó.
—¡Yo no soy tuyo!
—Lo sé, pero mi lobo es muy posesivo y me hace decir estas cosas.— Se
excusó.
—Mira... aceptaré tus disculpas, pero eso no significa que esté de acuerdo
con lo que hiciste.
Jungkook asintió.— Bien...¿Quieres reanudar la ida a mi casa un día de
estos?
—Sí, puede ser el lunes si te parece.
Jungkook hubieran preferido que dijera ahora, pero no quería lucir
desesperado.
—El Lunes está bien.
Ambos se sumieron en un silencio incómodo, gente pasaba a lo lejos, así
como carros iban y venían.
—¿Taehyung?
A pesar de que el rubio supo exactamente lo que el alfa quería preguntarle
fingió curiosidad.
—¿Sí?
—¿Puedo acercarme?
—A-ah pues... ¿Aquí?— Preguntó con cierto nerviosismo.
—Será rápido, siento que... lo necesito o voy a explotar.
Taehyung también lo necesitaba, más de lo que se permitiría admitir, así
que optó por no poner mucha resistencia.
Ladeó levemente su cuello y el alfa aceptó gustoso la invitación, enterrando
su cara en la curvatura, enredando su cintura con sus brazos.
Taehyung cerró sus ojos al sentir la nariz del alfa en su cuello, su omega
estaba chillando de felicidad.
Después de unos minutos, el alfa se obligó a separarse, a pesar de no querer.
—Tus labios lucen muy brillantes, son lindos.— Halagó.
Taehyung se sonrojó a niveles inimaginables.
—G-gracias...
Pero el alfa tenía otras intenciones.
—Sé que no seré el primer alfa al que besas pero quiero ser el primero que
te dé un beso real... no solo roces...—Murmuró acercando su cara a la ajena,
aun rodeando la cintura del omega.
Taehyung se puso nervioso, pero en sus planes no está separarse.
Sus labios se rozaron, listos para fundirse en un apasionado beso.
Si tan solo el claxon no hubiera sonado fuertemente, y un carro no se
hubiera aparcado frente a ellos.
—Kim Taehyung, ese no es Jimin ni Hoseok.
Su padre.
Su papá lo estaba viendo entre los brazos de un alfa, casi besándose, cuando
había dicho que saldría con sus mejores amigos.
Se alejó rápidamente.
Estaba en problemas.
*No se olviden de dejar su estrellita*
NUEVE
—¡No les mentí!— Taehyung entraba a su casa en estado
considerablemente alterado.
—¡Solo quiero entender por qué estabas con él y no con tus amigos como
nos dijiste!— Su padre entro detrás de él.
—¿Por qué tanto alboroto?— Preguntó la omega, quien bajó el volumen del
televisor apenas escucho los gritos de su hijo y de su esposo.
—Nuestro hijo estaba en el centro comercial besándose con un alfa.—
Explicó el señor Kim.
—¿No estaba con Mimi y Hobi?— Cuestionó, sorprendida
—Al parecer no.
Taehyung gruñó.
—¡Estuve todo el tiempo con ellos!
—El alfa que estaba contigo ni de broma era alguno de ellos.— Dijo su
padre.
—¡Déjenme explicar!
—Te escuchamos, Taehyungie.— Dijo su madre.
Tomaron asiento en la sala, mientras apagaba totalmente la televisión.
—Estuve con Jimin y Hoseok todo el tiempo, pero Jungkook estaba ahí con
su novia-
—¿El alfa era Jungkook? Pensé que era el chico que venía por ti...¿Bogum?
— La señora Kim habló.
—Bogum hoy estuvo ocupado, mamá. Pero como les decía... al final Mimi
y Hobi se fueron antes y mientras yo esperaba a papá fue que Jungkook se
me acercó y al principio no quise hablar con él porque sigo enojado... pero
soy débil...
—¿Por eso te estabas besando con él?—Cuestionó su padre.
—¡Eso nunca pasó! Solo estábamos cerca—Explicó.— Además, apenas te
vio se despidió rápido y huyo.
—Cobarde.
—¡Taemoo!— Regañó su esposa.
—Mínimo se hubiera presentado.
—¡Ya papá! Ahora ya saben cómo fueron las cosas.—Se quejó Taehyung.
—Bien, pero si la próxima que lo vea sale corriendo voy a hacer que se
presente adecuadamente.—Amenazó.
—Sobre eso...¿El lunes puedo ir a su casa?
Su padre enarcó una ceja.
—¿Reanudaron el plan?— Preguntó su madre.
—Te había dado permiso, pero dile a ese chico que si quiere llevarte a su
casa entonces debe hablar conmigo antes.— Dijo su padre.
—¡Pero papá!
—¡No seas pesado, amor!
—Ya dije, lo espero.
(...)
Rubio de buen trasero.
Jeon.
Necesito hablar contigo.
Jungidiota
Jomuntx
Rubio de buen trasero.
¿Qué demonios?
Jungidiota
Taehyung.
Estaba ocupado y escribí con una mano.
Rubio de buen trasero.
¿Qué hacías con tu otra mano?
Jungidiota
Ya no importa, me has cortado la inspiración.
Rubio de buen trasero.
¡Eres un sucio!
Jungidiota
¿Que piensa tu mente pervertida, Kim?
Rubio de buen trasero.
¿Ahora vas a negarlo? -_-
Jungidiota
No, así que lo que me vayas a decir agradecería que sea rápido porque
necesito seguir.
Rubio de buen trasero.
¡Basta! No quiero saber tus cochinadas.
Jungidiota.
Tú también debes hacer esas cosas, no me jodas.
Rubio de buen trasero
Pero no las ando diciendo 😝
Jungidiota
Bueno, pero las haces.
Ahora dime, tengo que atender un asunto.
Al menos que quieras ayudarme con alguna foto.
Taehyung se sonrojó a más no poder, ¿acaso el peli negro no tenía
vergüenza?
Abanicó su rostro, dispuesto a jugar un poquito con el alfa.
Rubio de buen trasero
¿Qué tipo de foto quiere mi alfa?
Jungidiota
Joder.
Mmm... ¿por qué no me mandas una de espaldas al espejo?
Rubio de buen trasero
Claro...
Que NO
ALFA CALENTURIENTO!
Que vergüenza das, Jeon .
Jungidiota
Eres cruel, adiós.
ESPERA DIJISTE "MI ALFA"?!/?:?/?
Rubio de buen trasero
Mi padre me ha dicho que al ver como huiste hoy solo me dejará ir a tu
casa si le pides permiso a él.
El teclado se equivoco, no iba el "mi"
Jungidiota
Se me ha bajado la calentura con lo de tu padre.
Y la presión.
Rubio de buen trasero
Miedosoooo
Jungidiota
El Lunes estaré en la mañana para llevarte a la escuela, mi padre nos lleva.
Ahí puedo hablar con el señor Kim.
Rubio de buen trasero
Mmm... a mi en las mañanas me lleva Bogum.
😐
Jungidiota
Taehyung
Pues le dices que te iras con tu alfa.
Rubio de buen trasero
No eres mi alfa, duh
Jungidiota
Fueron palabras tuyas, nunca se me va a olvidar.
Rubio de buen trasero
Para que veas que no soy tan fastidioso te haré caso, me iré contigo.
Jungidiota
:)
Ahora si me permites, nos vemos luego.
Rubio de buen trasero
🙄
Dale Jeon, que te va a explotar un testiculo si te esperas un momento más.
Jungidiota
Adiós;)
(...)
Taehyung se había ruborizado por la plática con el alfa, regañándose
mentalmente por haberlo llamado "mi alfa" inconscientemente.
Sonrió sin poder evitarlo, Jungkook era una persona muy agradable que si
no tuviera su historial de molestarlo seguramente lo habría aceptado como
alfa gustosamente, aunque...parecía que comenzaba a aceptarlo.
Acostado en su cama, era domingo de noche y después de haber cenado,
decidió que era momento de hablar con Bogum para avisarle que mañana
no se iría con él.
Taehyung <3
Holaaa
Bogum
Holaaaaaaaa
Taehyung <3
Quería avisarte que mañana no será necesario que me lleves;))
Bogum
Oh
De acuerdo...
¿Nos vemos en la escuela?
Taehyung <3
Seguro!☺️
Bogum
B
ieeen, entonces nos vemos, que tengas buena noche<3
Taehyung <3
Ten buena noche también☺️
Taehyung suspiró una vez apagó su celular, sin duda alguna no sabía que
esperar del día de mañana.
(...)
No muy lejos de ahí se encontraba un alfa pelinegro, quien también se
encontraba sumamente emocionado por pasar tiempo con el chico que
reconocía como su omega, pues puede que su parte humana tuviera un poco
de conflicto pero al estar cerca de él y pensar en él no podía evitar ansiar
tenerlo cerca.
*No se olviden de dejar su estrellita*
DIEZ
Era Lunes y tal como se había planeado, Taehyung se encontraba sentado
en la sala de su casa, inquieto mientras su padre le preguntaba si el tal
"Jungkook" ya iba a llegar.
El alfa pelinegro se encontraba en los asientos traseros del auto de su padre,
quien iba manejando, estando sumamente nervioso por dos cosas: la
primera y la más importante era porque tenía que hablar con el padre de
Taehyung, pues le daba un poco (mucho) de miedo hablar con un alfa
mayor; y la segunda era por la conversación que tuvo con el omega el día
sábado, pues no supo de dónde sacó la valentía de pedirle una foto solo por
estar caliente, le iba a pedir disculpas por eso.
Le había avisado a Taehyung que en menos de cinco minutos estaría
tocando su puerta.
Y dicho y hecho, cinco minutos después sonó el timbre en la casa de
Taehyung.
Su omega interior se removió emocionado al oler el aroma de su alfa,
haciéndolo lucir ansioso mientras se dirigía a abrir la puerta.
Y ahí estaban aquellos ojos negros observándolos, y atrás un señor con
sumo parecido, el cual debía ser el padre de Jungkook.
—Hola, Jungkook.— Taehyung saludó, sonriendo inconscientemente.
—Hola, T- Taehyung.— Dijo de igual manera el peli negro.
El omega rio, era obvio que su alfa estaba nervioso.
—S-señor Kim, un gusto. Lamento no...haberlo saludado aquel día.— Se
disculpó una vez notó al padre del omega.
—No hay problema, es bueno conocer al... amigo de mi hijo.—Dijo
indiferente.
Taehyung quiso reír, su padre estaba actuando serio para darle más nervios
al alfa menor.
—Buenos días, soy Jeon Jichul, padre de Jungkook.— se presentó el alfa
detrás de él.
—Un placer, Kim Taemoo.— ambos estrecharon sus manos.
—Eh... quería preguntar, ¿Taehyung puede irse saliendo de la escuela a mi
casa? Prometo traerlo a su casa a la hora que usted diga...—Preguntó,
tragándose su nerviosismo.
—Oh, sí, sí puede. ¿Qué harán exactamente?
—P-pues...— el pelinegro pensó que definitivamente no era una buena idea
decirle que quería abrazarlo hasta llenarlo de su aroma y besarlo el tiempo
que fuera necesario.
Espera, ¿qué?
—Vamos a hacer tarea juntos y jugar videojuegos, papá.— Taehyung
intervino al verlo sin saber que decir.
—Bien, tienes hasta las ocho para estar en casa.— Concluyó.
—No sé preocupe, señor Kim, su hijo estará bien con mi muchacho.—Dijo
el alfa mayor.
—Confió en Jungkook, entonces.
Y con ese voto de confianza fue que el alfa menor abrió la puerta del auto
para que el omega entrará en él.
Una vez dentro todo fue silencio, el señor Jeon arrancó y decidió sacar
plática.
—Ta...Taehyung, ¿cierto?
—Uh sí, disculpe no haberme presentado formalmente.—El omega habló
desde los asientos traseros.
Jungkook estaba a su lado, y solo se dedicaba a jugar con sus manos y
observarlo cada cierto tiempo.
El mayor río— No te preocupes, ¿hay algo en especial que les gustaría
comer esta tarde?
—Ehh...
—Lo que Taehyung quiera está bien.— Respondió Jungkook.
—Realmente no sé qué sería correcto pedir...
—¿Prefieres pizza, hamburguesas o pollo frito?— Se animó a preguntarle el
alfa a su lado.
—Hamburguesas...
—Que alivio, yo también quiero hamburguesas.— Bromeó Jungkook.
—Entonces hamburguesas serán.— Dijo el señor Jeon.
—Papá...¿puedes bajar el vidrio del medio?
—Claro que sí.— Accedió, pulsando un botón que ocasionó que un vidrio
bajara logrando separar ambas partes del auto, dándoles privacidad.
—¿Tu padre no se va a molestar?
—No, él está de acuerdo en dar privacidad...
—Bien.
Silencio incómodo.
Jungkook tenía la inquietud de decir algo, pero no sabía exactamente como
empezar a disculparse por lo ocurrido hace días.
—Taehyung, quiero disculparme por lo que dije en chat, seguramente te
incomode y no quiero que pienses que soy así siempre.
El rubio rio levemente.— Está bien, fue divertido.
Jungkook enarcó una ceja.—¿divertido?
—Sí... además sé que lo de la foto lo dijiste jugando, así que no hay
problema.
—Bien, tienes razón.
Ninguno dijo nada más y fue cuestión de minutos para llegar a la escuela.
Jungkook se despidió de su padre y Taehyung le agradeció por haberlo
llevado.
Llegaron juntos, pero Taehyung le dijo que tenía que irse con sus amigos,
Jungkook asintió estando algo decepcionado porque quería hacerle
compañía, así que solo le dijo que en la salida se vieran en las bancas del
patio trasero, yéndose con sus amigos también.
—¿Llegaste con Jungkook?— Cuestionó Jimin.
—Sí, hoy me iré a su casa terminando las clases.
—Wow, wow, wow, ¿hay algo que nos estamos perdiendo?— esta vez
habló Hoseok.
Taehyung rio— Él... le pidió permiso a mi padre, estaba nervioso.
—¿Entonces van en serio?
—No... no lo sé, es decir, agh. No me gusta ni nada si lo están pensando, es
solo que es mi maldito destinado y aunque yo no quiera siempre siento la
necesidad de estar cerca y supongo que podemos ser ¿amigos? Por el bien
de ambos.
Sus dos amigos se miraron entre sí.
—Yo creo que me siento atraído por Bogum, pero mi lobo parece no
aceptarlo como su alfa.
—Taehyungie, tienes que aclarar bien tus pensamientos, puedes herir los
sentimientos de alguno si no estás seguro.— Aconsejó Jimin.
—Lo sé... por el momento no haré otro movimiento hasta estar seguro.
El omega siguió escuchando los consejos de sus amigos betas, pues ambos
tenían mucho que decirle.
Mientras tanto, Jungkook también era interrogado por sus amigos.
—¿Entonces te gusta Taehyung?— Cuestionó Seokjin.
—Que no, idiota, mi lobo se entiende con el suyo y he decidido que estar
cerca de él no es tan malo, así que quiero llevar la fiesta en paz con él.
—Mmm, eso sonó a que te gusta, ¿cierto Yoongi?
El mencionado asintió.
Jungkook rodó los ojos.
—Recuerda Jungkook que pase lo que pase no uses tu voz de mando con
Taehyung o te va a odiar.—Dijo Namjoon.
—Lo sé, no planeó humillarlo de esa forma.
—Y usen condones que están aún muy jóvenes para salir con sorpresas.—
Esta vez habló Yoongi.
—¡Cállate! ¡Has creado una imagen mental que me va a perturbar la paz de
ahora en adelante!
—Aww, se le ha activado el instinto paternal y ahora seguro va a imaginarse
a él y a Taehyung con cachorros.— Se burló Seokjin.
—¿Te callas?
—No.
Jungkook le gruñó, pero lo que no esperaba es que Namjoon se pusiera
entre ellos.
—No, le gruñas a Seokjin, es un beta.
—No, me jodas Namjoon, así nos llevamos.
Nadie dijo nada más, pues el hecho de que el alfa haya salido como
protección del beta los dejó desconcertados.
*No se olviden de dejar su estrellita*
ONCE
—Jungkook, mejor me voy a mi casa, no me siento bien.
—¿Por qué? Mi papá ya nos está esperando— Preguntó preocupado.
—Es que... recordé que tengo cosas que hacer.— Mintió.
¿Qué había pasado para que Taehyung se comportara así? Pues fácil, Somi.
Al salir a buscar al alfa para irse juntos, justo como habían acordado, el
omega de cabellos rubios pudo ver a lo lejos como Jungkook besaba a su
exnovia.
Se sintió mal, pues le dolía ver que la omega en realidad no lo había
querido, pues a pocas semanas de su ruptura estaba como si nada en los
brazos de otro, pero también su lobo se sentía triste porque él reconoce al
peli negro como su alfa, y verlo besando a otra omega fue un golpe duro.
Taehyung solo quería estar solo y llorar porque su vida estaba yendo mal,
volviendo a los malos pensamientos de "todo es porque soy un omega" y
comenzando a odiar de vuelta su linaje.
— Taehyung... por favor... incluso hablé con tu padre...— El alfa estaba casi
rogándole, pues necesitaba tener esa cercanía con Taehyung en privado,
quería hablar bien con él y su lobo lo necesitaba.
Jungkook quiso tomarle las manos en señal de súplica, pero el rubio las
puso detrás de su espalda, sintiéndose ridículo. No quería que sus padres le
hicieran preguntas si regresaba a casa, así que lo mejor iba a ser ir con el
alfa.
—Está bien, vamos.— Dijo cortante.
Jungkook estaba aliviado, pero inquieto por la actitud de Taehyung, pues él
no sabía que el omega había visto eso.
Cuando entraron al auto Taehyung se quedó pegado a la ventana como si
eso ayudará a no percibir el olor de su exnovia en su alfa, pero era inútil
pues estaban en el mismo auto.
El padre de Jungkook saludó a ambos y miró algo mortificado a su hijo,
pues notó a Taehyung distante y sabía que eso era porque el pelinegro tenía
el olor de otro omega.
El camino fue silencioso, e incómodo, sobre todo para el rubio, su lobo lo
hacía sentirse triste y molesto, y Taehyung empezaba a fastidiarse.
Al llegar, pudo ver la casa, era más grande que la suya y lucía muy
moderna.
Bajaron y Taehyung miró a la señora Jeon, a quien ya había visto por el
incidente qué pasó aquel día.
—¡Hola, Taehyung! Ya nos conocemos pero no me presenté bien, soy Kim
Goeun, mamá de Jungkook, señora Jeon, pero por favor dime solo Goeun.
— Se presentó muy amablemente.
El rubio pensó que era una persona muy divertida y alegre.
Estrecharon sus manos.— Buenas tardes... se- Goeun— Se corrigió.— Es
un gusto verla de nuevo.
—Pasa, pasa, estás en tu casa. ¡Lisa, ven a saludar!
Una chica con los rasgos muy parecidos a Jungkook bajó.
— Taehyung, ella es mi hermana mayor, Lisa.
—Hola Taehyung, un placer.— Saludó amable la chica que claramente era
alfa.
—Hola, un gusto.
—Nosotros iremos por la comida, Jungkook date un baño ahora.— Ordenó
la señora Jeon, ganándose una mirada confusa del alfa menor.
—¿Por?-
—Apestas a fresa, me marea.— Se burló su hermana.
El pelinegro abrió sus ojos de par en par, no se había percatado, de pronto la
actitud de Taehyung tenía sentido...
—Lisa te hará compañía mientras, por favor siéntete como en casa.—Dicho
esto la señora Jeon y el señor salieron de la casa.
—Yo... volveré rápido. No le digas nada raro a Taehyung.— Lo último lo
dijo para su hermana, antes de subir las escaleras.
—Siéntate. Eres muy bonito, Jungkook tiene suerte.— Le dijo
sinceramente, sin pizca de coqueteo.
Taehyung tomó asiento en el sofá, sonriéndole.—Gracias... también eres b-
bonita.
La chica rio— También eres tierno, me agradas.
El rubio solo sonrió.—¿Puedo preguntar cuántos años tienes?
—Tengo veintiuno.
—Oh... te pareces mucho a Jungkook.
—Él se parece a mí— Bromeó.— Dime Taehyung, ¿Cómo te pegó todo
esto de "destinados"?
—Abrumante... sobre todo porque tu hermano y yo no nos llevábamos
precisamente bien.— Rio.
—Ah, es un idiota. Te daré un consejo, yo tampoco me llevaba bien con mi
destinada pero ahora llevamos dos años siendo novias y nos amamos, así
que es algo que inevitablemente pasa.
—Uh...¿Entonces Jungkook y yo terminaremos así?
—Probablemente, incluso con cachorros, ¿quieres tener hijos?
El rubio asintió.— Sí pero cuando esté más grande.
—Mi omega está embarazada, aún no lo saben sus padres pero si no están
de acuerdo nosotros la recibiremos.—Contó, luciendo feliz.
—¡Felicidades! Debe ser lindo esperar a un bebé.—Felicitó el rubio.
—¡Lo es! Y aunque no es planeado lo vamos a amar mucho-
—¿Ya hasta le contaste que vas a tener un bebé?— Preguntó Jungkook,
quien se secaba su cabello, y no vestía camisa.
Taehyung casi se ahogaba con la vista, ¿Jungkook tenía esas abdominales?
No sabía si tenerle envidia o ganas.
La alfa soltó una carcajada—Entiendo que quieras impresionar al chico,
pero lo vas a asustar, animal. Vístete.
—Ya lo iba a hacer...solo que mis camisas estaban en el cuarto de lavado.—
Trató de excusarse.—¿Quieres subir a mi cuarto, Taehyung?
El omega se puso nervioso, sí quería pero Jungkook sin camisa era una
amenaza para su mente.
—Vamos...— Dijo parándose para seguir al alfa por las escaleras.
—¡Si no se pone camisa o hace algo que no te guste gritas!
Taehyung rio, y Jungkook rodó los ojos.
El alfa lo guio hasta su habitación, la cual tenía colores oscuros y era muy
espaciosa, con una cama suficientemente grande.
—Puedes sentarte en el escritorio o en la cama.
El rubio asintió y se permitió sentarse en la orilla de la cama.
El pelinegro cerró la puerta para después sentarse en su escritorio.
—¿Hay algo que quieras hacer?
—Se suponía que íbamos a hablar...—Murmuró Taehyung.
—Cierto, lo siento. Creo que lo que te tenía molesto era el aroma que tenía,
no me había dado cuenta.
—No puedo impedirte que te beses con ella.—Dijo cortante.
—Pero sé que te hace sentir mal, yo también me siento mal cuando estás
con Bogum.—Lo último había sido más un reclamo.
—Tu no me puedes reclamar, yo no te puedo reclamar.
Jungkook bufó, estaba empezando a odiar esa situación.
—Mira Taehyung, no he sido tan directo porque no quiero incomodarte o
molestarte, pero creo que las cosas serían más fáciles si nos dejamos llevar,
a ambos nos hace bien estar con el otro. Yo habló con Somi y tú le aclaras a
Bogum que solo pueden ser amigos... nos conocemos más y de ahí vemos
que pasa...
El rubio se mantuvo en silencio, cosa que inquietó a Jungkook.
—No te estoy diciendo que seamos novios de un día al otro, pero sí que
estés abierto a que nos conozcamos y se pueda dar algo.— Añadió.
—Bien, mañana aclaro las cosas con Bogum y tú rompes con Somi.
Jungkook sonrió.—¿De verdad aceptas?
—Sí, supongo que estar contigo no es tan malo...
—No lo digas como si no tuvieras de otra...
—Primero, somos destinados y aunque tuviera más opciones siempre voy a
tener la necesidad de estar junto a ti, no es tan malo, tenemos la misma
edad, eres guapo, tienes buen cuerpo y aunque a veces seas un idiota
podemos trabajar en eso; segundo, ponte una camisa por favor.—Terminó
riendo, haciendo que Jungkook también riera.
El pelinegro se puso de pie y tomó la primera camisa que vio, la cual era
color negro.
—Tú también eres guapo y tienes un buen cuerpo.— Habló una vez se
volvió a sentar.
—No digas eso, me avergüenza. — Pidió riendo y tapando su cara.
—Tú lo dijiste primero.
—¡Ya!
—Taehyung, tengo que aclararte algo.
—¿Sí?— El rubio se puso serio.
—En realidad Somi y yo no somos novios, estábamos en proceso a serlo
pero nunca se lo pedí debido a ti.
Taehyung no quería decir que era un alivio pero si lo era.
—Oh, de acuerdo...— Murmuró pasando sus manos por sus propios brazos.
—¿Tienes frío? Puedo apagar el clima.—Sugirió, haciendo ademán de
ponerse de pie.
—¡No! Eh...¿Me prestas un suéter?
Sí, la intención de Taehyung era tener un poco más del aroma del alfa.
—Sí... Buscaré en mi armario-
—En realidad quería ver si me prestabas el que usaste hoy en la escuela.
El alfa sonrió ante la indirecta de que Taehyung quería una prenda con su
olor.
—Está debajo de la almohada.
El rubio asintió y se estiró para alcanzarlo y en seguida ponérselo.
El aroma de Jungkook definitivamente era su favorito, aunque no quería
admitirlo.
—Me queda grande, pero es cálido.
—Te queda lindo.
Su plática fue interrumpida por su madre tocando la puerta, avisando que la
comida había llegado.
*No se olviden de dejar su estrellita*
DOCE
Comer fue muy agradable en compañía de la familia de Jungkook, pues
ellos lo incluían en la plática y le hacían preguntas acerca de él.
Se les hacía un lindo gesto que Taehyung portara una prenda del alfa menor,
quien lucía muy orgulloso de eso.
Una vez los dos terminaron volvieron a subir a la habitación porque iban a
"jugar videojuegos" cuando realmente solo querían privacidad.
Esta vez se sentaron ambos en la cama, y apenas lo hicieron hubo un
silencio incómodo, el cual Jungkook buscó romper.
—¿Recuerdas lo del sábado? —Fue directo, y sería una mentira decir que
no estaba nervioso.
Taehyung se sorprendió, sabía exactamente de lo que hablaba pero aun así
decidió hacerse el desentendido.— Oh, sí, nos encontramos en el centro
comercial.
—Sí, pero yo hablo de.... el casi beso.
—Ah...—El rubio no supo cómo responder a eso y miles de ideas inundaron
su mente.
¿Jungkook quería besarlo?
—Yo... aún quiero besarte.
Y al rubio casi se le va la respiración.
—Te besaste con Somi.
—Pero me he lavado los dientes, además tú también la has besado antes.—
Explicó.
Y sí, tenía razón.
—¿Que te dice que yo quiero que me beses?
—Oh- pues, si no es así entonces no lo haré, tampoco quiero que pases un
mal rato.
Taehyung se odió por decir eso, porque la verdad era que desde ese día
pensó mucho en eso, y ahora quizás había arruinado la oportunidad.
Esperó que Jungkook insistiera, pero eso no pasó, ambos estaban
nuevamente sumidos en un silencio para nada cómodo.
—Bueno... si quieres sí.— Soltó como si nada, aunque por dentro sentía de
todo.
El pelinegro lo miró.—¿De verdad?— Preguntó ilusionado.
—Dijiste algo sobre enseñarme lo que era un "beso de verdad", estoy
curioso.
—¿No te has dado ese tipo de besos?
—Solo cosas pequeñas, sin abrir la boca.—Admitió, avergonzado.
—Está bien, solo debes abrir la boca y tratar de lamer los labios, también
puedes meter tu lengua en mi bo-
—¡Si lo explicas se hace más vergonzoso!— Reclamó, sintiendo sus
mejillas arder.
Jungkook soltó una risa nerviosa.— Solo déjate llevar.
Taehyung reía en señal de nerviosismo y el pelinegro también, por lo cual
no podían hacer nada sin soltar carcajadas.
—¡Deja de reírte! —Reclamó el omega.
—¡Tu empezaste!— Excusó Jungkook.
Taehyung suspiró, tratando de calmar su risa y el alfa hizo lo mismo.
—Para que esto sea más cómodo deberías sentarte sobre mi escritorio, así
quedamos a la misma altura— Habló Jungkook.
—¿Sobre tu escritorio?— Taehyung dudó.
—Sí... te prometo que no es nada raro, solo quiero que sea más cómodo.
El omega se puso de pie, yendo hacia el escritorio que estaba justo frente a
la ventana de la habitación, la cual por suerte estaba cerrada.
Se impulsó un poco para poder sentarse en la superficie.
El alfa se acercó, parándose entre ambas piernas, haciendo que Taehyung se
tensara en cuanto sintió ambos brazos descansando en sus muslos y las
manos en la cintura.
—No estés tan nervioso...— Murmuró, acariciando levemente a Taehyung
justo donde sus manos ya estaban.
El rubio tuvo cosquillas, así que se removió.
—Lo siento...¿no debí tocar?
—No...— Taehyung soltó una pequeña risa, buscando aligerar la tensión—
Es solo que tengo cosquillas en la cintura.
Jungkook también rio levemente.— Okey, entonces pondré mi manos...
aquí— Movió estas hasta posar una sobre la mejilla del omega, y la otra
detrás de su nuca, acariciando.
Taehyung se estremeció ante la sensación.
—¿Ahí están bien?
—Sí, ahí están bien.
El omega estaba perdido en ese asunto, no sabía dónde sería correcto posar
sus manos.
—Puedes ponerlas donde quieras.
Asintiendo, fue que estas descansaron sobre los hombros del alfa.
Ambos hicieron contacto visual, y se sonrieron a pesar de la tensión que
estaba presente.
—Solo déjate llevar.
Eso fue lo último que dijo Jungkook antes de acortar la distancia, uniendo
sus bocas.
El choque de sus labios se sintió demasiado bien, por lo que el alfa no
perdió tiempo en comenzar a moverlos.
Taehyung jamás había dado un beso que implicara mover su boca, así que
solo trató de coordinar sus movimientos.
Ninguno tenía cabeza para pensar demasiado, pues la sensación era
demasiado buena, estaban disfrutando.
El omega estaba encantado y lo estuvo aún más cuando sintió la húmeda
lengua de Jungkook lamiendo sus gruesos labios
El alfa de verdad estaba maravillado, pues la boca del rubio era demasiado
para su cordura, sus labios eran simplemente exquisitos.
Succionó el labio superior de Taehyung y ahí fue cuando la lengua de este
hizo su primera aparición, buscando lamer torpemente el labio inferior del
alfa, aunque el solo sentirlo hizo que las emociones se duplicaran al mil.
Y fue en un movimiento torpe que los dientes de ambos chocaron y se
separaron, riendo.
—¿Eso estuvo bien para ti?
—Sí...— Murmuró el rubio, a escasos centímetros.
Jungkook aprovechó para volver a acercarse, y Taehyung simplemente trató
de seguirle el ritmo.
El rubio no sabía porque nunca había dado ese tipo de besos, se estaban
sintiendo demasiado bien, y de cierta manera era una sensación que se
podía volver adictiva fácilmente.
Esta vez no hubo choque de labios, pero fue tanta la emoción de Taehyung
que termino metiendo su lengua de manera brusca en la boca del alfa, sin
querer.
Jungkook se sorprendió, pero no se apartó, más bien se dedicó a frotar su
lengua con la contraria, haciendo que se sintiera demasiado bien para
ambos.
—H-ha calor, ¿no? — Dijo Taehyung una vez se separaron, estaba nervioso
porque de repente todo se estaba volviendo cada vez más intenso.
—Creo que sí, puedes quitarte el suéter— Sugirió, esperando que Taehyung
dijera que no.
—Nah, puedo soportarlo.
Ambos rieron por el comentario.
Jungkook quito sus manos de Taehyung, para pasarlas por los hombros del
chico y hundir su nariz justo en la glándula de olor del omega.
El rubio sólo ladeó su cabeza, le gustaba sentir la respiración del alfa cerca.
—¿Quieres salir a algún restaurante conmigo? — preguntó Jungkook.
—uh, sí. ¿Cuándo?
—¿Te parece si mañana te digo la fecha?
Taehyung asintió.
Ambos disfrutaron de la cercanía unos largos minutos más. Después
decidieron que sería una buena idea ver una película, la cual a petición de
Taehyung fue "crepúsculo".
El alfa le dijo a Taehyung que podía quitarse sus zapatos para subir a su
cama, pero este se negaba, pues para él era tener demasiada confianza.
Pero de alguna manera termino acostado sobre la cama del chico, de lo más
cómodo, y Jungkook a su lado, prestando atención a la película que el
omega ya había visto miles de veces.
Jungkook aprovechaba para pasar sus brazos por los hombros de Taehyung,
de vez en cuando también acariciaba su brazo o su nuca, ambos estando
cómodos con la compañía.
Para el rubio había sido imposible no sentirse en completa comodidad
estando en una cama que olía demasiado a su alfa.
*No se olviden de dejar su estrellita*
TRECE
La tarde en la casa de Jungkook había acabado con éxito, pues mientras
veían la película aprovechaban para estar cerca del otro y sus lobos
agradecían la cercanía.
Hubo un momento donde Taehyung quiso repetir aquellos besos, y solo
bastó con voltear su cabeza a un lado, y besar la mandíbula del alfa para
que chocaran sus labios.
Al final Taehyung le pidió poder llevarse el suéter del alfa, con la excusa de
que en la escuela los aires enfriaban mucho y a pesar de tener sudaderas
dijo que le gustaba más esa.
A Jungkook le pareció tierno lo avergonzado que estaba Taehyung, pero
estaba encantado con la idea de que el omega portara una prenda suya, pues
olería a él y así todos en la escuela empezarían a saber que el rubio era su
omega.
Taehyung por su parte se aseguró de abrazar tanto al alfa a tal punto de que
su aroma fuera percibido en él, sí, estaba marcando territorio y esperaba que
Jungkook no se duchara para que siguiera ahí el olor.
Cuando el reloj marcó las siete de la tarde/noche, Jungkook le pidió a su
padre que llevarán a Taehyung a su casa, pues prometió al padre de este que
estaría en casa antes de las ocho.
En el auto iban platicando acerca de que se juntarían en el receso para poder
platicar y planear bien esa cita en el restaurante que Jungkook había dicho.
El señor Jeon los veía con una sonrisa desde el retrovisor, estaba contento
de que su hijo y el destinado de este ahora estuvieran más accesibles con el
otro.
Al llegar, Taehyung se despidió amablemente del padre de Jungkook,
agradeciéndole por traerlo.
El alfa menor se bajó también para despedir al rubio.
—Adiós, Kook. Nos vemos mañana.— Taehyung abrazó al pelinegro como
despedida.
Jungkook aceptó con gusto el abrazo, devolviéndoselo— Adiós, Taehyung.
Te veo en la escuela, sabes que si quieres que te lleve solo envíame un
mensaje.
El rubio asintió, y estuvo a punto de darle un rápido beso si no fuera por el
carraspeo de su padre que se separaron.
—Puntual, así me gusta.
—¡Papá!— regañó.
—Buenas noches, señor Kim.— Saludó el pelinegro.
—Buenas noches.
—Eh... ya me iba, hasta mañana, Taehyung.—Dijo avanzando de nuevo al
auto.
—¡Hasta mañana, Kook!— Gritó antes de que se metiera completamente.
Una vez Taehyung entró a su casa fue que vio a su mamá haciendo la cena,
así que solo la saludó.
—¿Viene Jungkook a cenar?— Preguntó está.
—No, él ya se fue.
—Oh, es que sentí su aroma.— Dijo, confundida.
Taehyung no pudo evitar sonrojarse, pues era obvio que su aroma se iba a
sentir.
—Tu hijo trae una sudadera que apesta a ese chico, aunque estoy seguro
que si se lo quita como quiera va a oler a él.— Dijo el señor Kim,
indiferente.
—¿Ahora es solo mi hijo?—Preguntó la señora, divertida.
Taemoo rodó los ojos.— Nuestro.
(...)
Era la primera hora y tenían la clase de biología, en esa compartían
Taehyung y Jungkook.
Las mesas del salón eran dobles, por lo que cabían dos personas y ese día
ambos decidieron sentarse juntos, Jimin bromeó diciéndole a Taehyung que
ahora lo cambiaba, mientras que Jungkook se sentó con el rubio ignorando
a Somi.
—Buenos días, el día de hoy les tengo una clase bastante interesante que es
mi deber darla debido a que este año todos ustedes se han presentado y
necesito que estén informados acerca del tema de el celo, ya que a la
mayoría puede que se les aproxime y hay veces que los padres no hablan lo
suficiente de estos temas.
El profesor había iniciado la clase, todos prestando atención debido a que
era un tema de interés, pues la mayoría aún no tenía su primer calor.
—Hay a quienes les llega a las semanas, también puede tardar meses pero
normalmente es antes del año. Es importante que sepan que cuando estén en
esos días deben faltar a la escuela, pues puede ocurrir un incidente y no
queremos eso.
»Un alfa siente que su celo se aproxima porque va a tener cierta necesidad
de estar cerca de un omega, sobre todo los que tienen pareja. Con los
omegas es lo mismo, con la variante de que pueden empezar a lubricar con
días de anterioridad, es importante que no se espanten con esto, pues la
lubricación es algo normal y en esos días ocurre sin la necesidad de un
estímulo previo.
»Al ser su primer celo quizás vayan a querer pasarlo solos, pero si son
acompañados tengan en cuenta la protección, no creo que a esta edad
alguno quiera tener su propia familia aún.
Todos negaron. Jungkook se divertía viendo las expresiones del omega a su
lado, como en ciertas partes se ruborizaba.
»Lo ideal es que si planean pasar su celo con alguien es que lo hablen antes,
establezcan reglas y una lista de cosas que estén permitidas y otras que no.
También cabe mencionar que en el caso de los omegas traten de no estar
cerca de alfas no emparejados porque todos sabemos que puede pasar si
huelen a un omega en celo, y en caso de los alfas traten de encerrarse
porque en esos días no tendrán control de sí mismos y pueden cometer una
gran estupidez. ¿Alguna duda?
Nadie habló, pero Jungkook alzó su mano.
—Dígame, Jeon.
—Profesor, ¿sabe si el celo cambia o algo en el caso de las parejas
destinadas?
—Muy buena pregunta, si bien es muy raro que se sincronicen al 100%
puede que al terminar el celo de uno inmediatamente empiece el del otro, o
tardar unos días, pero generalmente están muy próximos, aunque a la
mayoría les falta un largo camino por recorrer para encontrar a su pareja
destinada.
Taehyung y Jungkook se voltearon a ver y sonrieron al hacer contacto
visual.
—Ahora por último pasaré por sus asientos a repartir preservativos, pues
más vale estar prevenidos.— Finalizó.
El profesor pasó por cada fila de mesas entregando dos preservativos por
persona, habiendo quienes hacían bromas al respecto.
La clase terminó una hora antes debido a una reunión de maestros.
—¿Quieres que los guarde por ti?— Preguntó el alfa a el rubio, quien no
había tocado los condones desde que fueron dejados en su mesa.
—C-como sea.
—No te avergüences Taehyung, estás cosas son normales.
—Lo sé, solo es... me pone nervioso.
Ambos rieron levemente.
—Tú...¿quieres pasar tu celo acompañado?— preguntó al rubio.
Las mejillas de Taehyung no podían estar más rojas.— N-no lo sé, nunca he
tenido una experiencia sexual y me da miedo que la primera sea cuando no
esté en mis cinco sentidos así que tal vez prefiero estar solo.
—Ya veo...
—¿Tú?
—Uh, pues quizás sí.
El corazón de Taehyung latía muy rápido por la situación.—B-bueno alguna
de las chicas con quienes has estado tal vez quiera ayudar-
—¿Qué?
—¿Eh?
—¿De qué chicas hablas, Taehyung?
—Pues...¿con las que te has acostado?—Más que una respuesta parecía
dudarlo.
El pelinegro rio a carcajadas, llamando brevemente la atención de algunos
de sus compañeros.
Taehyung no sabía dónde meterse.
—No me he acostado nunca con nadie, no sé quién te dijo eso.— Dijo,
tratando de dejar de reír.
—Lo escuche de algunas de ellas.
—Sí he dejado que hagan algo por mí y he hecho algo por ellas pero nunca
llegue a meter ya sabes...
—Ah, yo creí que sí.
—Ahora puedes dormir tranquilo sabiendo que no.— Bromeó.
—Igual dormía tranquilo, qué cosas dices.
—No seguiré hablando de eso porque te da pena, pero más adelante volveré
a sacar el tema.
*No se olviden de dejar su estrellita*
CATORCE
Era viernes finalmente.
Taehyung estaba a la espera de Jungkook quien lo iría a buscar para ir a
cenar a un restaurante, lo que sería algo así como su "primera cita".
El omega se había puesto un pantalón negro ajustado y una camiseta corta
tipo crop top de color rojo a petición de su madre.
—Mamá, siento que me veo muy no sé... ¿atrevido?
La omega rio viendo como su hijo observaba detalladamente su reflejo en el
espejo.
—Nada de eso, te ves muy guapo. Taehyung tu cuerpo es muy bonito debes
aprovechar para vestir así.
El rubio solo se ruborizó, para después rizar sus pestañas.
—Uy, ¿a dónde tan arreglado?— La voz de su padre sonó por la sala.
—¡Papá!
—Ya sé, ya sé. Tu novio ya me pidió permiso para llevarte a cenar.—
Bromeó.
—¡No es mi novio! ¡Mamá, dile algo!
—No es su novio, Taemoo.—Regañó de manera divertida.
Entonces el timbre sonó.
—¡Es Jungkook!— Dijo Taehyung con emoción, pues había reconocido el
aroma que tanto le gustaba a su lobo, y a él... pero no lo iba a decir en voz
alta.
Sus padres lo vieron, felices por la emoción de su hijo, aunque este no lo
admitiera.
Al abrir la puerta lo saludó con un beso en la mejilla, cosa que desconcertó
al alfa, que después le dio un repaso de pies a cabeza.
—Te ves muy guapo, Taehyung.
—T-tú también.— El omega mentalmente se abofeteó por tartamudear.
—Oh, buenas noches— Saludó a los señores Kim, quienes estaban dentro
de la casa y devolvieron el saludo.
—Antes de las diez, no creo que se lleven tanto tiempo en cenar.— Dijo el
padre de Taehyung, siendo regañado por su esposa.
—Once, Taemoo bromea, puede llegar a las once.
Taehyung agradeció con la mirada a su madre.
—¡Adiós!
—¡Diviértanse!
El camino fue corto, y no hablaron. El señor Jeon le dijo a Jungkook que le
enviara un mensaje cuando quisiera que fuera a recogerlos.
Al entrar había una beta muy amable que los llevó a la mesa que el
pelinegro había reservado con anterioridad.
En el recorrido pasaron por una mesa de alfas que se veían de su edad,
parecían ser todos amigos y cada uno de ellos sin excepción se comió con la
mirada a Taehyung.
Jeon por supuesto se dio cuenta de eso y pasó un brazo por la cintura del
omega, quien rio internamente por la situación.
Una vez se sentaron frente a frente y ordenaron fue que Jungkook habló.
—En serio te ves muy bien hoy, o sea, siempre, pero hoy wow.
Taehyung rio.— Gracias, me esforcé—Bromeó guiñando un ojo, acto que
hizo que al pelinegro casi le diera un paro cardiaco.
—Hoy hablé con Somi.— Soltó el alfa acaparando la atención del rubio.
—Oh, ¿cómo fue?—Preguntó, luciendo más interesado de lo que le
gustaría.
—Estuvo bien, aunque en realidad dijo algo sobre que todos los hombres
son iguales y que igual lo nuestro iba a ser imposible por ti.
—Tiene razón, somos destinados...
Ambos sonrieron.
Inmediatamente en la mesa de al lado llegó una pareja con una niña de
aproximadamente cuatro años de edad la cual, suponían, era su hija.
La niña parecía ser un diablillo en persona, pues sus padres le decían que
por favor tomara asiento, pero ella alegaba querer bailar, y fue entonces que
inesperadamente se acercó a la mesa de Taehyung y Jungkook, quienes
estaban viendo la escena.
—Hola, ¿no me quieren adoptar? Mis papis no me dejan bailar, ustedes si
me dejarán bailar ¿verdad?— Preguntó con una dulce voz.
Ambos rieron por lo dicho, sin saber que decirle.
—Ay, qué cosas dice esta niña, Suni vente para acá.—El omega que era su
padre se acercó a cargarla sutilmente—Disculpen, es una habladora de
primera y tiene mucha energía, piénsenlo bien antes de tener hijos.—
Finalizó con una risa.
—Es tierna.— Dijo Taehyung al cabo de un minuto.
—Lo es. ¿A ti te gustaría tener hijos? —Cuestionó el alfa.
—Antes decía que no pero hace unos meses una tía dio a luz y eso me
activo el... ¿instinto maternal? Ahora estoy más abierto a eso.— Explicó
Taehyung.
—Uh, que bueno que quieres... a mí también me gustaría.
—¿En serio hablamos de hijos en la primera cita?—Se burló Taehyung.
Jungkook rió.— Es apresurado, pero es importante conocer a la otra
persona en esos aspectos, ¿te imaginas que en unos años llevemos una
relación y yo quiera hijos pero tú no? Eso sería algo fatal y obviamente no
te obligaré a tenerlos, pero me alegra que coincidamos.
—Me gusta hablar de estos temas contigo, creo que es bueno que nos
comuniquemos cómodamente. —Admitió Taehyung.
—Concuerdo, y sé que es más complicado por el tema de que somos
destinados y eso pero creo que es por la misma razón que somos así de
compartibles.
La mesera llegó, interrumpiendo la plática y dejando dos platos de
hamburguesas con papas en la mesa, acompañado de una limonada para
Taehyung, y refresco para Jungkook.
—Si no necesitan algo más, me retiro. Disfruten su cena.
Ambos agradecieron a la señorita antes de que se marchara.
—Es realmente bueno, nunca había venido aquí, pienso que es muy caro
pero vale la pena.— Dijo Taehyung.
—Me alegro que te guste, podremos volver más adelante.
Ambos se dedicaron a cenar en un ambiente agradable, hablando sobre la
escuela y Jungkook contaba acerca de cómo iba el proceso de embarazo de
la pareja de su hermana.
Una vez terminaron, el alfa sugirió ir a la plaza que estaba justo frente al
restaurante, por ello se apresuró a pagar, y aunque Taehyung le pidió que lo
dejara poner su parte este se negó, alegando que él lo había invitado.
—Realmente debiste dejarme poner mi parte.— Repitió Taehyung mientras
caminaban por las aceras del parque.
—No, yo te invité.— Volvió a negar, sin detener el caminar.
—¡Jungkook! Es un lugar muy caro, me siento mal por no pagarte.
El alfa no dijo nada, pero siguieron caminando por un lugar donde estaba
ligeramente alumbrado por unas farolas.
—Puedes pagarme de otra manera.—Insinuó, divertido.
—¿Eh?— Ambos detuvieron su andar. —¿De q-qué manera?— preguntó
notablemente alterado.
—¿Qué piensa tu mente, Taehyungie?— Se burló.— Yo solo quiero un
beso.
El color regresó al rostro de Taehyung, quien suspiró y sin pensarlo se puso
de puntitas rodeando el cuello del alfa y le dio un pico.
Jungkook rodeó su cintura y lo atrajo más a él para profundizar el beso.
Una vez se separaron ambos sonrieron, y Taehyung lo abrazó para llenarse
con su aroma, y por supuesto su abrazo fue correspondido por el alfa.
—Le mandaré mensaje a mi padre, ya mero serán las diez y aunque tu
madre dijo hasta las once realmente me gustaría quedar bien con el señor
Kim.
Taehyung rio, separándose.— Está bien, mándale mensaje.
Al cabo de una media hora fue que Taehyung ya se encontraba fuera de su
casa, siendo despedido por Jungkook.
—Gracias por invitarme hoy, estuvo genial y me la pasé muy bien contigo.
—Gracias a ti por aceptar, también me la pasé muy bien.
Ambos se quedaron viendo sin decir nada y fue Jungkook quien esta vez
depositó un pico en los labios del omega, usando todo su autocontrol para
no prolongar el beso, pues temía que el señor Kim saliera y los viera.
Una vez Taehyung entró a su casa se topó con sus padres viendo la
televisión.
—Oh, ese chico te trajo a la hora que dije. Como recompensa puedes
invitarlo a la casa la próxima semana.
Taehyung sonrió ante las palabras de su padre, dando las buenas noches y
subiendo a su cuarto donde le enviaría un mensaje al alfa.
Taehyungie
Mi papá ha dicho que puedes venir a la casa la próxima semana, porque
hoy le hiciste caso en la hora jajaj.
Kook
Ganándome al suegro.
Y con gusto iré el día que tú quieras.
Taehyungiee
Tenemos exámenes desde el Lunes hasta el jueves, te parece el próximo
viernes?
Kook
Me parece, igual te seguiré viendo en recesos.
Taehyungie
Bien, entonces ese es el plan.
Kook
¿Vamos a poder encerrarnos en tu habitación?
Taehyungie
¿Para qué? 😳
Kook
Para besar a mi omega.
Taehyungie
¿Y tú omega querrá besarte?
Kook
¿Lo hace?
Taehyungie
Sí 🤭
Kook
¿Entonces si eres mi omega?
Taehyungie
Solo si tú eres mi alfa
*No se olviden de dejar su estrellita*
QUINCE
—Controla a tu mascota, .— Se quejó Jimin, escondiéndose detrás de
Hoseok.
—Ya Jungkook, discúlpate con Jimin por haberle gruñido.— Reclamó el
rubio.
—Él te estaba abrazando, a mi lobo no le gustó eso.— Se defendió.
Taehyung hace unos minutos comía tranquilamente con sus amigos en el
receso, entonces él les invitó del postre que su madre le había dado y su
mejor amigo en muestra de agradecimiento le dio un abrazo, pues las
muestras de afecto eran algo normal entre ellos, pero al alfa que se acercaba
a su mesa no le gustó para nada esa cercanía de su omega con otro chico.
—No seas idiota, Mimi es mi mejor amigo, además es un beta, no dejará
olor en mí.
Jungkook suspiró rendido. —Discúlpame Jimin, últimamente siento que mi
lobo me está dominando y soy un poco mucho sobre protector.
El beta rió, dejando de ocultarse tras su amigo y volviendo a tomar asiento.
—Lo tuyo no es "sobre protección", son celos.— Se burló.
—Lo que sea. ¿Puedo celarte, Taehyung?—Preguntó al omega, mientras
pasaba un brazo por sus hombros y colocaba su cabeza en uno de estos.
—¿Puedo controlar si me celas o no?—Preguntó Taehyung, en cambio.
Jungkook sonrió y ladeó su cabeza para oler justo el cuello del omega a su
lado, suspirando de satisfacción.
—Jungkook, ¿Qué haces? — Cuestionó el rubio.
—Siempre hago esto.
—Pero no en público.
—Sí, hola. Aquí seguimos nosotros dos.— Bromeó Hoseok.
Taehyung se ruborizó, que vieran el tipo de cercanía que tenía con el alfa lo
ponía nervioso.
Jungkook se separó de mala gana, luciendo levemente enojado, y ¿herido?
Su lobo lo estaba, pues interpretó la reacción del omega como un rechazó.
—¿Y esa cara, amigo?— Yoongi se había auto invitado a la mesa de estos,
pues si bien no se llevaba con Taehyung y sus amigos, tenía curiosidad.
Entonces tomó asiento al lado de Taehyung.
—Hazte para allá.— Murmuró el alfa a su amigo alfa.
—¿Por?— Cuestionó Yoongi.
—Solo ten más distancia con Taehyung, no quiero que vaya oler a ti.
El alfa estaba confundido.
—Ha estado así estos últimos días, me gruñó por abrazar a Taehyung, ¡y
soy un beta!— Comentó Jimin.
Los ojos de Yoongi se abrieron de par en par.— ¿Vas a entrar en celo?
—¡¿Qué?!— Pronunciaron Taehyung y Jungkook al mismo tiempo.
—Sí, mi hermano me contó que él estaba actuando posesivo con su omega
y fue porque en esos días entró en celo.— Explicó Yoongi.
Ambos betas miraban la reacción de Taehyung, sorprendidos.
El rubio lucía algo asustado.
—Si es así espero que no te llegue en plena escuela, pobre del omega que
esté cerca.—Añadió.
—¿Por qué? Él no hará nada con ningún otro omega.— Soltó Taehyung
inmediatamente ante el comentario del otro alfa.
—Puede que Jungkook en sus cinco sentidos no, pero estando en celo uno
ya no se controla y si el otro omega cede...
—Ya, Yoongi.— Lo cortó el pelinegro.— Y pues mañana es sábado, espero
que si llega que sea en fin de semana.
La campaña sonó, haciendo que todos se levantaran de mala gana.
Taehyung estuvo sumido en sus pensamientos las clases restantes, sin poder
sacar la idea de que su alfa podría entrar en celo pronto y no se sentía
preparado para hacer algo con él, además de que el hecho de que saliendo
de clases irían a su casa no lo dejaba tranquilo.
Para la suerte de Jungkook llegó el fin de la jornada escolar, estaba
emocionado por ir a la casa de Taehyung y pasar la tarde con él, así que se
encaminó a su punto de encuentro.
—Hey— Trató de asustarlo al ver que el rubio estaba viendo a un punto
desconocido en la calle.
—No hagas eso.
—Perdón, ¿me das un beso?
El omega sonrió y se estiró para poder dejar un pico en los labios del alfa.
Esta vez fue el turno de Jungkook para sonreír.
—Yo quiero un beso largo.
Y dicho esto tomó al omega de la nuca y estampó sus labios, comenzando a
moverlos sobre los otros.
La espalda de Taehyung chocó con la pared, ambos estaban sumidos en el
beso.
El pelinegro succionó el labio superior del omega y después trató de rozar
ambas lenguas.
Se separaron después de unos segundos, pues Taehyung empujó su pecho.
—Estamos afuera de la escuela.— Recordó.— Vamos.
Empezaron a caminar, pues la casa de Taehyung estaba realmente cerca.
—¿Soy molesto?— Preguntó el alfa.
—¿Por qué lo dices?
—Hoy no quisiste que me acercara a ti en receso y me empujaste cuando
nos besamos ahorita.
Jungkook estaba algo dolido por eso.
Taehyung paró su caminar, haciendo que el alfa también se detuviera.
—No digas eso, yo aún no me acostumbro a las muestras de afecto en
público, pero no me molestas. Eres mi alfa, Jungkook, yo también te quiero
cerca sin importar qué.— Aclaró, tomando la mano del peli negro para
continuar su andar.
Jungkook sintió la calidez de esas palabras en su pecho, ahora ya no se
sentía inseguro.
Siguieron caminando, esta vez escuchando como Taehyung se quejaba de
un profesor que les había puesto un examen super largo con cosas que no
había estudiado, y cuando menos lo esperó fue que llegaron a la casa de los
Kim.
—¿Está tu papá?
—Él trabaja pero sale en dos horas, así que mientras puedes respirar— Se
burló.
Jungkook iba a reclamar, pero vio reír a Taehyung por su propio comentario
así que simplemente se rio con él.
Al entrar los recibió la madre del omega.
—¡Hola Jungkook! Pasen, pasen.
—Buenas tardes, señora Kim.
—Siéntete como en casa, yo voy de salida, llegare poquito antes de que
llegue tu papá— Lo último lo dijo para Taehyung.
—¿Te vas?— Quiso confirmar el omega.
—Sí, compraré unas cosas. Les pedí una pizza, agarras el dinero que deje
en la mesa cuando llegue.
—Okey, cuídate mamá.— Le dijo al verla tan apresurada.
—Estás en tu casa, Jungkook.— Fue lo último que dijo antes de irse.
—Bueno... estamos solos.— Dijo el alfa a penas la puerta fue cerrada.
*No se olviden de dejar su estrellita*
DIECISÉIS
—Tu cuarto huele mucho a ti.— Fue lo primero que dijo el alfa cuando
entró a la habitación de Taehyung.
—¿Quizás porque paso aquí casi todo el tiempo?— Dijo algo obvio.
Jungkook se sentó sobre la cama de Taehyung mientras el rubio se deshacía
de la sudadera que tenía, que por obvias razones era del alfa, y
desapareciendo unos segundos por la puerta del baño para volver con unos
shorts que le llegaban a mitad del muslo y la prenda en sus manos.
—¿Quieres que te dé la que tengo puesta?— Fue casi como si el pelinegro
leyera sus pensamientos.
—Sí, ten.
Hicieron un intercambio, así Jungkook se pondría la que ya había usado
para volver a impregnar su aroma, y de cierta manera se estaban
acostumbrando a hacer eso.
Taehyung se sintió a gusto de ponerse una prenda llena del aroma del alfa.
—Ven, aquí.— Pidió el alfa, extendiendo sus brazos y piernas aún sentado.
El omega hizo caso, riéndose de él mismo por ser tan sumiso, pero sabía
serlo cuando era conveniente.
Se posicionó justo entre las piernas del alfa, pero no contaba con que este lo
iba a hacer sentarse sobre una de estas, provocando que el omega tuviera
que rodear el cuello de él con sus brazos.
Y fue así que dieron inicio a una sesión de besos.
Al principio fueron solo los roces de sus labios moviéndose a su antojo,
pero esta vez fue Taehyung el primero en sacar su lengua y eso volvió loco
al pelinegro, quien hizo lo mismo, colocando una de las manos que antes
estaba en la espalda del rubio ahora en su muslo, tocando la piel suave y
esperando que Taehyung no lo apartara.
Fue cuando rompieron el beso que decidió preguntar.—¿Está bien para ti si
tocó tus piernas?
Taehyung se sonrojó pero asintió.—No me molesta.
—Eso es bueno, son realmente suaves.— Dijo acariciando, tanteando los
límites del chico.
El omega se sintió avergonzado de que Jungkook halagara sus piernas, así
que solo atinó a besar rápidamente la mejilla del chico y esconder su rostro
en el cuello de este.
El alfa rio, abrazando a Taehyung, quien también lo abrazaba por el cuello.
—¿Qué pasó?
—Me pusiste nervioso, no sé cómo responder a tus halagos.— Dijo contra
su cuello.
—Eres muy lindo, Taehyung.
—¡Ya!— El omega estaba rojo, rehusándose a salir del cuello de su alfa,
que ahora era una especie de lugar seguro para no mostrar su rostro.
—Muy, muy, muy lin-¡ah!
Fue que sintió a Taehyung morder levemente su cuello.
—No creo que esto funcione así, pero aceptaré tu marca.
Taehyung rio escandalosamente, sentándose correctamente sobre el regazo
del alfa.— Tenía que callarte.
—Puedes callarme poniendo algo en mi boca.
—¿Qué?
Sí, Taehyung había malpensado completamente la situación.
—Tus labios, Taehyungie. Al menos que tu pervertida mente haya traído tus
deseos a flote.
El omega lo golpeó levemente en la otra pierna.
—Auch, te aprovechas de lo mucho que me gustas.
—Silencio, y no pensé nada pervertido.— Aclaró.
El alfa solo lo miró con los ojos entrecerrados.— Igual puedes poner en mi
boca lo que quieras.
—¡No seas así!
El timbre de la casa sonó y Taehyung agradeció a la vida, pues sabía que
Jungkook a veces hablaba sin filtros y él era un tanto vergonzoso, así que
corrió a recibir la pizza y pagarla.
Jungkook solo pudo sonreír como tonto, definitivamente le gustaba ese
chico, y su forma de ser era única.
Taehyung volvió a la habitación, esta vez con una caja de pizza en sus
manos y refresco.
—Hubiera bajado a ayudarte.— Dijo el alfa al ver que casi se le cae todo a
Taehyung.
—Tengo todo bajo control.
Ambos comenzaron a comer, pues ya tenían hambre y teniendo una
deliciosa pizza en sus manos no demoraron.
Comieron entre una divertida platica donde Jungkook le decía acerca de sus
sospechas sobre que a Namjoon le gustaba su amigo Seokjin, Taehyung lo
escuchaba, pues era un amante del chisme.
Fue alrededor de media hora en la que ambos habían terminado de comer y
los ruidos en la planta baja se escucharon, Jungkook rápidamente abrió la
puerta de la habitación y se sentó lejos del omega, cosa que Taehyung no
había entendido hasta que vio a su padre pasar por el pasillo.
—Oh, muy bien, distancia y puerta abierta.— Fue lo primero que dijo,
causando que Taehyung rodara los ojos.
—Buenas tardes señor Kim.— Dijo, pretendiendo ser la persona más
educada del planeta.
—Buenas tardes, Jungkook. Es bueno verte.
—Hola papá.
—Hola Taehyungie, ¿cómo les fue en la escuela?— Preguntó, aun
viéndolos desde el marco de la puerta.
—Bien, como siempre.
—Qué bueno, espe-
—Ya hombre, déjalos en paz, ustedes sigan platicando, yo me lo llevo.—
La madre de Taehyung apareció, llevándose a su esposo y cerrando la
puerta de la habitación de su hijo.
Y fue ahí que el omega se carcajeó.
—¿Qué es tan gracioso?
—¡Tú! Kook, no le tengas tanto miedo a mi papá.
—¡No te burles! El señor Kim se ve intimidante.— Se excusó.
Después de eso pasaron tiempo continuando la saga de películas que tanto
le gustaba a Taehyung, el alfa disfrutaba de ver al omega concentrado en la
película y gritar cosas en ciertas partes, pensando que por él se vería mil
veces esas películas clichés de vampiros.
La hora en la que iban a pasar por Jungkook se estaba acercando, y ahora
ambos estaban besándose, de alguna manera la película paso a segundo
plano y en medio de su sesión de besos fue que Taehyung se sentó a
horcajadas en el regazo de Jungkook.
Ninguno estaba controlándose al cien por ciento, pues se estaban dejando
llevar por su instinto, volviendo la sesión de besos un tanto acalorada.
Taehyung succionó el labio superior del alfa, haciendo un sonido algo
obsceno, y fue que sintió algo raro debajo de él, algo duro.
Jungkook estaba consciente de que se estaba excitando, pero estaba
dispuesto a ignorar la incomodidad en su pene si eso significaba seguir
besando a Taehyung, pero todo se volvió peor cuando el omega se removió
inconscientemente sobre él, pues eso se estaba sintiendo demasiado bien.
Y fue que la puerta de la habitación fue tocada, Taehyung se puso de pie
inmediatamente.
—Hijo, el papá de Jungkook está abajo.— Anunció su madre desde el otro
lado.
—Y-ya baja.— Fue lo único que pudo decir.
Jungkook se puso de pie, tomando su mochila del piso.
—Supongo que te veré luego.— Le dijo al omega, quien estaba
acomodando su cabello en el espejo.
—Oh, sí, nos vemos luego.— Se acercó para dejar un beso en su mejilla y
un pico en sus labios.
—Eso fue muy tierno teniendo en cuenta la situación de hace unos minutos.
— Dijo el alfa.
Taehyung rio levemente.— Te están esperando.
Jungkook tuvo que cargar su mochila con sus manos, usándola para cubrir
aquel problema en su entre pierna, pues no quería que alguien se diera
cuenta, aunque Taehyung ya lo había visto, y sentido.
Una vez abajo estaban el señor Jeon y el señor Kim platicando muy
alegremente.
—Sí, nosotros también encantados con tu muchacho, es muy educado.—
Alcanzó a escuchar que decía el padre de Taehyung y no pudo evitar
emocionarse.
—¿Listo?— Le dijo su padre está vez.
Jungkook asintió.
—Bueno, luego debemos de juntarnos para salir a beber.— Dijo el señor
Jeon hacia el señor Kim.
—Claro que sí, cuando gustes.
—Buenas noches Taehyung.— Dijo una vez se percató de que el omega
estaba ahí.
—Buenas noches, señor Jeon.
Unos minutos más de despedida fue que volvieron a entrar a casa.
Taehyung tenía su cabeza perdida, su mente solo estaba repitiendo lo
sucedido hace unos instantes y como había sentido... eso.
No pudo evitar sentirse acalorado y por ello decidió tomar una ducha.
Una vez terminó de bañarse fue que bajó a tomar agua.
—Me dijo Jichul que mañana querían que los acompañarás a la hora de
comer, que pasaban por ti.— Comentó su padre, quien estaba en la sala.
—¿Quién es Jichul?— Cuestionó la señora Kim, sentada en el sofá.
—El suegro de Taehyung.— Soltó burlesco.
—¡Papá!
—Ya, ya. Te avisaba porque me dijo que apenas le iba a decir a Jungkook
para que también te diga.
Taehyung asintió antes de subir por su celular para preguntarle sobre eso a
Jungkook, pero apenas tomó el artefacto pudo ver que tenía mensajes del
alfa.
Kook 💘
TaeTaaaaae.
Perdón por lo que pasó, traté de controlarme pero no puede:((((
Perdón si te incomode.
Taehyung
Jungkook, no te preocupes, no es como que puedas controlar esa parte de
🥰
tu cuerpo.
No me incomodaste jaja.
Oye mi papá mencionó algo de que yo iba a comer con ustedes mañana.
Kook 💘
Aaaaaa sí, pero en realidad mis papás están trabajando a esa hora.
Dijo mi papá que era por si queríamos pasar tiempo solos, antes de que se
vaya al trabajo pasamos por ti y nos deja en casa.
¿Sí quieres?
Taehyung 🥰
Siiiiii
Está genial.
Kook 💘
Bueno, omega precioso, mañana te veo.
Taehyung 🥰
Nos vemos mañana Kook, duerme bien<3
Kook 💘
Lo mismo para ti.
*No se olviden de dejar su estrellita*
DIECISIETE
Eran las dos de la tarde cuando Taehyung esperaba en la sala de su casa el
mensaje de Jungkook indicándole que ya había llegado por él.
Por supuesto lo habían dejado ir, pues su padre apenas platicó con el señor
Jeon y le inspiró confianza... si supiera.
Para su buena suerte no tuvo que esperar mucho, pues fue cuestión de
minutos para que aquel mensaje llegara, y Taehyung rápidamente se
despidió de sus padres, diciéndoles que los vería en la cena.
La señora Kim estaba feliz de ver a su hijo emocionado por pasar tiempo
con el alfa, pues había demostrado ser un buen chico y tenía contento a su
hijo, no podía pedir más.
Por parte del señor Kim ya le tenía más confianza al pelinegro, siempre se
mostró respetuoso y educado, además de que Taehyung no se había quejado
de él.
—Hola.— Saludó el omega una vez vio al alfa frente al auto, dándole un
corto beso en la mejilla, pues sus padres estaban presentes.
—Hola, te ves muy guapo, omega.— Le dijo y Taehyung sintió aquella
sensación en su pecho y estómago, no era mala, se sentía bonito recibir
halagos de la persona que le interesaba.
Jungkook le abrió la puerta trasera del auto para que este pudiera pasar.
—¡Hasta luego señor Kim, me saluda a su esposa!— Gritó el alfa hacía el
alfa mayor que lo observaba desde la puerta, quien lo despidió con su mano,
y finalmente se metió al auto.
Taehyung saludó al señor Jeon educadamente antes de que este pusiera en
marcha el auto.
—¿Les parece si les compro comida china antes de llegar?— Preguntó el
mayor.
Los menores aceptaron, pues una deliciosa comida no se puede negar.
Jungkook tomó la mano de Taehyung, jugando con los dedos de este,
percatándose de un detalle.
—¡Tus dedos son grandes y suavecitas! Tienes dedos de bebé.
Taehyung lo miró con molestia fingida.—Mis manos son bonitas.
—Lo son, nunca dije lo contrario. Pero me me encantan.
El rubio solo atinó a sonreír, en presencia del mayor no hablaba mucho.
Al rededor de veinte minutos después fue que llegaron con todo y comida a
la casa, ahí se encontraba la señora Jeon, esperando a su esposo.
—Hola Taehyung, que gusto verte. Pasa, esta es tu casa.— Saludó al omega
menor.
—Hola Goeun, es un gusto verla.
La mayor le sonrió.— Lisa va a llegar más tarde porque va a acompañar a
Jennie a una cita con el doctor para ver al bebé, así que espero que puedan
cuidarse ustedes mismos.
Jungkook asintió con una sonrisa bastante particular que hizo que su madre
se burlara por lo bajo.
Los menores entraron a la casa, directo al comedor.
—¿Quieres refresco de manzana o ponche?— Preguntó el peli negro.
—Ponche.
Se dispusieron a comer mientras Taehyung contaba acerca de que Navidad
estaba a la vuelta de la esquina y planeaba invitarlo a la fiesta navideña de
su casa.
Jungkook aceptó ir con la condición de que el omega debería acompañarlo
en año nuevo con su familia.
—Lo bueno que ya estamos en la última semana de clases y ¡empiezan las
vacaciones de invierno!— Celebró el omega.
—No sé qué tan bueno sea, ya no te veré todos los días en la escuela.—Dijo
por su parte, el alfa.
—Puedes ir a mi casa y puedo venir a la tuya, o podemos quedar en algún
lugar, será genial.
—Bien, entonces tus padres van a tener que aguantarme en tu casa.
Taehyung rio— Puedes vivir en mi armario todas las vacaciones.
Dicho comentario provocó las carcajadas de ambos.
Fue cuestión de minutos para que terminarán de comer, yendo a la
habitación del alfa.
Taehyung ya con confianza se dejó caer en la cama.
—¿Quieres ver alguna película que te guste?—Cuestionó el pelinegro.
—Te toca a ti, hemos visto crepúsculo las últimas veces, ahora puedes
elegir.
—No me molesta ver crepúsculo, me gusta verte emocionado aunque
seguramente te sabes todos los diálogos.— Dijo acomodándose al lado del
omega.
Taehyung sonrió.— Ahora te toca a ti Kook, ¿qué películas te gustan?
Y esa fue la pregunta que hizo que terminaran viendo "Avengers: End
game"
—¡Le dijo "te amo tres millones"! ¡No se pudo haber muerto!— Taehyung
estaba llorando, y Jungkook también, no podía negarlo.
Al rubio le había pegado más al ser la primera vez que veía esa película,
Jungkook ya estaba preparado para sufrir.
—Murió como un héroe— Dijo el pelinegro.
Ambos se miraron, sus ojos rojos y fue ahí que ambos rieron por el aspecto
del otro.
—¡No te rías de mi!— Se quejó Taehyung.
—¡Te ves bonito llorando!
—Estuvo triste.— Murmuró el omega, antes de ponerse a horcajadas sobre
el regazo del alfa y abrazarlo dulcemente.
Jungkook correspondió el abrazo.
—Somos unos llorones, Taehyung.— Le dijo mientras sobaba su espalda.
El rubio rio contra su cuello.
—Culpa tuya, me haces ver estás películas.
Permanecieron así unos minutos, hasta que el omega lo miró fijamente y
sus labios se unieron, siendo suaves y dulces al principio, llevando un ritmo
lento.
Pero ambos no pudieron evitar que la situación se tornara más calurosa,
siendo sus lenguas protagonistas del beso y el sonido de sus chasquidos
inundaban la habitación.
Una de las manos de Jungkook estaba detrás de la nuca de Taehyung y la
otra acariciaba su pierna sobre la tela del pantalón que este tenía.
Y fue ahí que el rubio volvió a sentir aquella dureza en la parte baja del alfa,
pero para su sorpresa él también estaba poniéndose de la misma manera.
Ambos eran conscientes, habían empezado a soltar feromonas de forma
involuntaria, la temperatura se podía sentir elevada.
Entonces Taehyung sintió algo que jamás había sentido.
Su trasero húmedo, él estaba lubricando.
Al percatarse de eso se separó rápidamente, sintiendo el lubricante chorrear
por sus pantalones, si bien no era lo más abundante del mundo, sí era una
buena cantidad que logró mancharlo a él e incluso a Jungkook.
El alfa se había confundido debido a la forma tan rápida en que Taehyung
se había puesto de pie, y comenzó a hacerse una idea al sentir húmedo justo
donde el omega había estado sentado.
—M-mierda, lo siento, no q-quería-
—Tranquilo, Taehyung. Está bien.— Dijo el alfa, había podido percibir el
¿miedo? en el aroma de Taehyung.
El alfa se puso de pie para buscar unos pantalones que prestarle a Taehyung,
e inesperadamente sintió unas olas de calor recorrer su cuerpo, muy
parecidas a las de aquella vez que reconoció a su omega.
El aroma de Taehyung aumentaba la sensación y por esa razón decidió
comenzar a respirar por la boca, aprovechando que aún tenía uso de
consciencia para darle el pantalón.
—T-toma, son pans deportivos, están cómodos.
El rubio pudo percibir un cambio en el aroma del alfa, pero por los nervios
solo pudo tomar en sus manos los pantalones.
—V-voy a cambiarme.
Sí, los dos estaban demasiado asustados con la situación.
Apenas Taehyung entró al baño Jungkook salió corriendo hasta la
habitación de su hermana mayor.
Buscó desesperadamente en sus cajones, encontrando cosas que no quería
ver, pero finalmente su búsqueda dio resultado, tomando los supresores de
alfa en sus manos.
Su madre le había explicado que estos podían calmar sus celos, pero el
efecto duraba apenas unas horas y podían ser nulos en caso de tener cerca el
aroma de su pareja.
Corrió hacia la cocina con las pastillas en mano, buscando una botella de
agua para pasarla y ahí encontró a Lisa y a su cuñada.
Creyó que el aroma a omega lo descontrolaría, pero no, el de ella no le
resultaba nada inquietante.
—¿Estás bien, Jungkook?— Preguntó la alfa.
El mencionado pasó la pastilla rápidamente, negando.
—Taehyung está en mi habitación, Lisa llévalo a su casa ahora, por favor.—
La desesperación en su voz era evidente.
—¿Entraste en celo con el omega junto a ti?
—¡Por eso salí corriendo, llévatelo!
—Voy a prender el auto, cariño acompáñame. Dile a Taehyung que lo
espero afuera.
Jungkook fue rápidamente hacia su habitación, y el omega justo salía del
baño.
—Taehyung estoy entrando en celo, mi hermana te espera afuera para
llevarte a tu casa.— Explicó, tratando de no respirar con la nariz.
—¿Tú no quieres pasar tu celo conmigo?— Cuestionó, temeroso.
El alfa negó rápidamente—¡No pienses eso! A mí me e-encantaría, pero
esta vez no, te puedo hacer daño y no estamos preparados con nada, si te
tomo ahora lo más probable es que te lastime y no tenemos protección, no
nos vamos a arriesgar, te veré apenas pase.— Explicó.
Taehyung lo miró una ultima vez antes de salir de la habitación.
Jungkook pudo suspirar en paz, pero ahora su habitación olía al omega, lo
que hizo que sus hormonas se dispararan.
Definitivamente necesitaba liberarse, el omega no estaba ahí, pero su aroma
sí.
*No se olviden de dejar su estrellita*
DIECIOCHO
Era miércoles y Taehyung había recibido un mensaje de Jungkook
diciéndole que su celo había terminado, aunque no iría a la escuela pero que
lo invitaba a cenar.
El rubio estaba emocionado, no había tenido noticias del chico por cuatro
días y al fin lo vería.
Aquel sábado que había llegado antes de lo esperado a casa fue que sus
padres lo cuestionaron y tuvo una plática demasiado incómoda con ellos.
Le habían cuestionado porque había llegado con unos pantalones distintos,
y ahí fue cuando Taehyung tuvo que mentirles, diciendo que le cayó
refresco.
Pero el olor a alfa en celo que tenía era muy evidente.
Taehyung les tuvo que contar que fue inesperado que su alfa entrará en celo
pero que apenas este se sintió raro le pidió a su hermana que lo llevara a
casa.
El señor Kim mencionó algo sobre que eso le daba puntos a favor a
Jungkook.
El tema de la lubricación tenía muy inquieto al omega, ¿entonces así sería
siempre que las cosas se pusieran calientes entre el alfa y él? Estaba
avergonzado por eso.
—¿Entonces hoy por fin lo verás?—Cuestionó Jimin mientras comían en el
receso.
Taehyung asintió.
—¿Qué harás si vuelve a pasar eso?— Esta vez habló Hoseok.
—No lo sé, es vergonzoso que eso pasé, espero que no.— Contestó el rubio.
—¿Sabías que tu celo debe estar cerca? Las parejas destinadas tienen su
celo muy próximo.—Informó su mejor amigo.
—¿Por eso habré lubricado?
—Yo creo que sí, algo de eso explicaron en la clase.— Dijo Hobi.
Las clases siguieron transcurriendo con normalidad, Taehyung estaba
ansioso de que ya fuera de noche para poder ver a Jungkook, y eso provocó
que sintiera las horas más lentas.
Finalmente llegó a casa, decidido a tener una plática a solas con su madre,
debido a su inquietud por el tema de su celo.
—Mamá, ¿estás ocupada?
La mujer que veía la televisión negó.—¿Qué pasa?
El omega estaba apenado, pero era necesario, así que tomó asiento en el
sofá junto a ella.
—¿Puedes explicarme como saber si mi celo está cerca?
—¿Lo dices porque el de Jungkook fue hace poco?
El rubio asintió.
—Bueno, pues de hecho pienso que debe estar muy cerca, ¿planeas pasarlo
con él?—Cuestionó.
—No lo sé, ¿no es muy pronto?
—Puedes pasarlo solo si quieres, pero será algo doloroso. Yo la primera vez
sufrí bastante, por ello la segunda le pedí a mi mejor amiga que me ayudara.
—¿La señora Choi?— Preguntó sorprendido.
La mujer asintió—No sé qué tipo de confianza tengas con Jimin pero le
puedes decir.
Taehyung lo pensó, era una opción, pero realmente si tuviera que elegir
entre Jungkook y Jimin elegiría al alfa.
—Mamá...¿hay posibilidad de que pueda pasarlo con Jungkook?
Su madre lo miró entendiendo a la perfección las intenciones de su hijo.—
Sí, pero debes hablarlo con él, nosotros podríamos dejarles la casa solos
para que estén más tranquilos.
—¿Harían eso? ¿No crees que papá se vaya a molestar?— Preguntó
ilusionado.
La señora negó— Tu padre debe entender que esto es algo que debe pasar,
además, aunque no lo diga a él le agrada Jungkook, hemos hablado de eso y
creemos que es un muy buen muchacho, y que ese día a pesar de estar en
celo se haya controlado contigo habla muy bien de él.
—Entonces voy a hablar con él hoy en la noche.
—Me parece correcto, ¿saldrán?
—Sí, ¿puedo ir?
Su madre rió levemente.—Sí, puedes ir.
(...)
La noche llegó en un parpadeo y Jungkook se encontraba discutiendo con
su padre justo cuando faltaban minutos para que diera la hora en la que
debía pasar por Taehyung.
—¡Ya he conducido antes!
—Ni Taehyung se va a querer subir si vas conduciendo.— Le dijo su padre.
—¡Papá por favor!— El alfa menor casi se arrodilla, realmente quería
conducir.
—Agh de acuerdo, pero si le pasa un solo rasguño al auto estarás castigado.
Jungkook sonrió, agarrando las llaves para irse a la casa del omega que ya
lo esperaba.
Condujo alrededor de quince minutos, y se estacionó perfectamente,
felicitándose a sí mismo por eso.
Le envío el mensaje al rubio de que ya había llegado y la puerta se abrió
inmediatamente como si este ya estuviera esperándolo justo ahí.
Él también se bajó a abrazar a Taehyung.
El rubio lo había extrañado, y casi cinco días sin verlo habían sido una
eternidad cuando ya se había acostumbrado a su presencia continua.
Esta vez los padres de Taehyung no salieron, así que aprovechó para besar
dulcemente la boca que tanto le encantaba, y el omega correspondió al
instante.
Fueron unos breves segundos los que bastaron para separarse.
—Te extrañé.— Dijo Taehyung.
—También lo hice, y mucho.
Sus labios se volvieron a unir y había sido tanta la emoción que sus dientes
chocaron, causando que se separarán entre risitas.
—También extrañe tus besos.— Murmuró el alfa.
—Puedes tener cuantos quieras.
—Por cierto, estás hermoso.— Añadió.
El omega se sonrojó, había pasado horas arreglándose, donde la frustración
por su aspecto lo invadió, y el hecho de que el alfa lo encontrara lindo era
gratificante.
—Tú también, Kook.— Dijo besando brevemente su mejilla como tanto les
gustaba a ambos.
Jungkook suspiró, su omega era demasiado lindo para su corazón y creía
que estaba enamorándose no solo por parte de su lobo, su parte humana
también quería a Taehyung y a estas alturas era una mentira tratar de
negarlo.
Le abrió la puerta del copiloto y el rubio se sorprendió de no ver al señor
Jeon del otro lado.
—¿Y tu padre?— Cuestionó.
—Hoy conduzco yo, bebé.
El apodo había salido de una manera muy sensual de los labios del
pelinegro, el omega pensó que definitivamente Jungkook era demasiado
para su corazón.
Una vez el auto se puso en marcha fue que las preguntas comenzaron.
—¿Cómo la pasaste?— Las palabras salieron de manera tímida de la boca
de Taehyung.
—Oh, pues raro.— Respondió sin despegar la vista del frente.— Quiero
decir, es muy raro que de la nada te sientas... caliente y quieras tener sexo,
pero pasa.
Taehyung sentía que no iba a poder soportar la plática sin que su rostro se
tiñera de rojo.
—¿La pasaste mal?
—Pudo ser peor, afortunadamente tenía una prenda que olía a ti, eso me
calmaba pero a la vez me descontrolaba.
El rubio recordó que ese día entre los nervios que tenía olvido llevarse su
pantalón... el cual estaba sucio si bien recuerda.
—Lamento no haberte ayudado.— Dijo sinceramente.
—No es tu culpa, la verdad dudo haberme controlado y no quería hacerte
daño, no era el momento, Taehyung.
—Eh... hablé con mi mamá y me dijo que piensa que mi celo está cerca.—
Soltó, queriendo llevar la conversación a un rumbo especifico.
Jungkook lo miró cuando paró en un semáforo rojo.—¿Lo quieres pasar
solo?
Taehyung negó, avergonzado.— De hecho, quería hablar de eso contigo...
pero si sientes que no es mo-
—Yo me refería a que el sábado no era momento, no habíamos hablado de
eso, ni siquiera teníamos protección, pudo ser peligroso.—Interrumpió—
Pero si tú quieres pasar tu celo conmigo entonces podemos prepararnos.
—¿Tú quieres? No quiero que sientas que debes solo por ser mi alfa.
—Sí quiero, me encantaría.
Ambos sonrieron.
El pelinegro condujo un par de calles más hasta dar con una cafetería
gourmet que a simple vista se veía muy agradable, y ahí fue su destino
final.
Al pasar los recibió una amable señorita beta que los guio hacia una mesa,
para después ordenar.
Taehyung pidió una rebanada de pastel de chocolate con un frappe de oreo.
Jungkook ordenó la misma bebida, pero con pay de queso.
—Nunca había venido aquí pero huele muy bien por tantos postres.— Dijo
el omega.
—Yo solo vine una vez de mal tercio con mi hermana y mi cuñada, así que
te puedo asegurar que todo está diez de diez.
Platicaron sobre cosas realmente random, Taehyung le contó que en la
escuela ya no estaban haciendo nada, así que probablemente ya no iría los
últimos dos días, y el alfa concordó.
También hablaron de la cena de navidad, sería en casa de la abuela de
Taehyung y Jungkook prometió que lo acompañaría.
Su orden llegó realmente rápido, y ambos agradecían eso, pues desde que
llegaron su hambre se había alborotado por el aroma del restaurante, que
incluso opacaba al de los alfas y omegas que comían ahí.
Fue entonces que el rubio le prestó atención a su plato, y su corazón
comenzó a latir más rápido, así como también su lobo estaba emocionado.
Con jarabe de chocolate estaba escrito "¿quieres ser mi novio?''
Miró a Jungkook, quien lo observaba con una sonrisa, expectante por su
respuesta.
—¿Qué dices, bebé? ¿Quieres ser mi novio?
La respuesta en realidad era bastante obvia.
El omega se puso de pie para llegar al lado del alfa y abrazarlo, ganando
miradas curiosas de la gente, pero poco le importaba.
—Sí, quiero ser tu novio.
*No se olviden de dejar su estrellita*
DIECINUEVE
Capítulo con contenido +18, si no les gusta no lean.
Taehyung y Jungkook habían apresurado su cena, terminando rápido sus
alimentos para llevar a cabo su plan, el cual consistía en ir a la casa del
pelinegro y encerrarse en su cuarto.
—La bebida nos la acabamos en el camino.— Sugirió Taehyung.
El alfa se dirigió a pagar lo que habían consumido, para después subirse al
auto con Taehyung en el asiento de copiloto.
—Se siente bien que ahora eres mi novio, eso hace aún más oficial que eres
mi omega.— Le dijo mientras conducía.
—Me ha gustado que me lo pidas.— Admitió Taehyung.— De hecho pensé
que no te gustaba eso de hacerlo oficial, así que por eso no dije nada.
—No pienso mucho en relaciones oficiales, pero eres tú, obviamente iba a
querer hacerlo oficial.
El omega sonrió ante lo dicho, sintiendo calidez en su pecho.
El camino hacia la casa del pelinegro fue corto y agradable, conversando de
cualquier cosa que se les ocurriera. Amaban que nunca se aburrían estando
juntos.
Fue alrededor de las nueve cuando bajaron, y para su suerte el auto de su
madre no estaba, tampoco el de su hermana. Eso significaba que tendrían la
casa sola, lo cual era perfecto para lo que ambos tenían en su cabeza, pero
no se atrevían a decir.
Subieron hasta el cuarto de Jungkook y ahí fue que se comenzaron a besar,
Taehyung estaba tumbado en la cama con el alfa sobre él sin dejar caer su
peso.
El omega fue el primero en querer colar su lengua en la boca de su novio,
logrando que este hiciera lo mismo y el beso se tornara más intenso.
—Tae-Taehyung . Deberías eh... quitarte los pantalones por si pasa lo de la
otra vez, creo que será muy sospechoso si llegas a casa con otros
pantalones.—Dijo separándose un poco.
Decir eso le causó vergüenza al omega, pues si bien no estaba seguro de
que tendrían sexo, si estaba seguro que si se excitaba—cosa que ya estaba
logrando— lubricaría, y no quería manchar de nuevo sus pantalones.
—Uhm... me da pena.— Admitió, sentándose una vez el alfa también se
sentó en la orilla de la cama.
—No es necesario, podemos hacer cualquier otra cosa.— Jungkook no
quiso presionarlo.
—¡No! Quiero decir, sí quiero seguir besándote y... lo que sea que pase,
solo me da pena quitarme los pantalones.— Aclaró.
—¿Te sentirás más cómodo si yo también me los quito?
Definitivamente el rubio quería ver eso, así que asintió.
Jungkook fue el primero que desabrochó sus pantalones, y viendo eso el
omega lo imitó.
—Tienes unas piernas hermosas.— Halagó el alfa una vez vio las piernas
de Taehyung desnudas, solo llevaba un bóxer rojo y la camisa que ya tenía.
El omega se sonrojó, sonriendo.— Sería menos vergonzoso si no me haces
estos cumplidos.— Dijo mientras se ponía a horcajadas sobre Jungkook,
quien estaba sentado en la orilla de la cama ya sin pantalones.
El alfa también rió.— Necesitas saber que eres precioso.— Le dijo al chico
que había ocultado la cara en su cuello.
—Tú también lo eres...— Murmuró.— Pero me da pena decirlo.
— Taehyung, se supone que esto se pondría caliente y me estás dando
ternura.
El comentario del alfa logró que ambos rompieran en carcajadas, Taehyung
contra el cuello de él.
Fue entonces que el omega comenzó a dejar picos en el cuello de Jungkook,
que poco a poco iban convirtiéndose en besos húmedos.
El alfa se limitó a acariciar la espalda de su novio sobre la camisa, pues si
acariciaba la cintura de este iba a tener cosquillas.
Taehyung decidió salir de su escondite, para comenzar a besar los labios del
alfa.
A Jungkook le encantaba cuando Taehyung decidía tomar la iniciativa, eso
quería decir que estaba seguro.
Los besos se tornaron con más intensidad cuando el alfa delineó los labios
de su novio con la lengua, y este inmediatamente los abrió.
Se separaban de vez en cuando a tomar aire, pero volvían a unir sus labios
inmediatamente, como si nunca tuvieran suficiente del otro.
Taehyung empezó a removerse como si quisiera acomodarse mejor, y eso
causó que un hormigueo en la entrepierna de ambos se hiciera presente por
la fricción y un gruñido surgiera desde la garganta del alfa.
El omega en vez de detenerse decidió moverse está vez con más conciencia,
sintiendo cada vez más duro el miembro debajo de él y el propio, sintiendo
las sensaciones demasiado bien debido a que solo estaban en ropa interior.
Jungkook bajó sus manos, ahora acariciaba las piernas de su novio,
disfrutando de la suavidad de estas, y al parecer a Taehyung también le
gustaba.
Fue ahí que el omega volvió a sentir esa humedad que era un tanto
incómoda, y Jungkook lo pudo sentir en sus partes bajas, así como también
Taehyung se había tensado, y decidió bajar su boca al cuello de este para
ver si lo relajaba.
—Eres muy hermoso Taehyung.— Le susurró contra su cuello.
Taehyung suspiró, el alfa estaba besando un lugar muy sensible de su
cuello, justo donde esperaba que una marca adornara en un futuro, eso
causó que el lubricante aumentara y comenzara a poner nervioso al omega,
dejándolo rígido.
—Relájate bebé, es normal que pase esto en esta situación.
Taehyung respiró profundo, diciéndose a sí mismo que si estaba con
Jungkook todo iba a estar bien.
—Kook...
El alfa dejó su cuello para mirarlo.
—Tú...¿quieres que nos toquemos?—cuestionó al obtener la atención de
este.
—¿Tú quieres?— Le preguntó el pelinegro, en cambio.
—Yo...la verdad si te tengo ganas.— Admitió, sintiendo su rostro caliente y
volviendo a ocultarlo en el cuello del alfa.
Jungkook rió levemente, le encantaba la sinceridad de su omega.— Yo
también te tengo ganas, bebé.
Lo siguiente qué pasó fue que el alfa en un rápido movimiento puso a
Taehyung sobre la cama, para volver a subirse sobre él.
Lo besó nuevamente en los labios y tentó el elástico de la ropa interior.
—¿Me dejas hacerte sentir bien?— Le preguntó.
Taehyung asintió, para después sentir como su bóxer era bajado, dejando su
duro miembro al aire.
Jungkook lo primero que hizo fue tomarlo en sus manos para acariciarlo
como a él le gustaría que le hicieran, nunca había tocado otro pene, pero
supuso que era igual.
Fue en ese momento que conoció su nuevo sonido favorito, los suaves y
bajos gemidos que Taehyung soltó por accidente, tapándose la boca
inmediatamente.
—No, no hay nadie en casa, quiero escucharte.— Pidió.
Taehyung se encontraba muy sensible y en las nubes, era la primera vez que
alguien más lo tocaba.
Se volvieron a besar, mientras el omega trataba de acariciar al alfa sobre la
tela de su ropa interior.
—Taehyung, ¿quieres averiguar qué se siente si te meto los dedos? Los
hombres tienen un punto o algo así.
—Ya sé, pero nunca he... ya sabes.
—¿Quieres? Seré cuidadoso— Ofreció el alfa.
Era ahora o nunca, Taehyung siempre había tenido curiosidad por eso, pero
nunca se animaba, sentía que le iba a doler. Pero ahora Jungkook se lo
ofrecía, y estaba lubricado, lo que quería decir que no le dolería demasiado.
—¿Me volteó o cómo?
Era incómodo hablar de esas cosas mientras estaban en plena acción, pero
era necesario y ya se acostumbrarían.
El omega tuvo que recostarse ahora sobre su pecho y algo apenado con el
hecho de que Jungkook vería su trasero expuesto.
—Woah, ¿te he dicho que buen culo tienes? Porque creo que es momento
de decirlo.
—Si me lo han dicho.—Respondió Taehyung.
—Pues no fui yo.
Eso hizo ahogar una risa a Taehyung por su comentario.
—Pero no importa, el único que puede tener esta vista soy yo.
El omega sintió como sus glúteos eran masajeados por las grandes manos
de su novio.
—Voy a meter un dedo, estás muy lubricado así que tiene que entrar.—
Avisó.
Taehyung se trató de relajar para que entrara fácilmente.
Sintió el dígito tantear su entrada, introduciéndose lentamente.
Agradecía haber lubricado bien, pues las molestias eran mínimas.
—Lo voy a mover.
Y así lo hizo.
Era una rara sensación, y no sentía placer alguno, pero quizás debía esperar.
Sintió que Jungkook hundió más el dedo, tratando de encontrar aquel botón
que encendería el placer, y vaya que funcionó.
—Ahg, dios— El omega no pudo evitar gemir.
—¿Lo encontré?—Jungkook tenía una sonrisa victoriosa en su rostro.
—Sí, mete otro y dale ahí, ah, sí.— Taehyung nunca esperó que eso se
sintiera tan bien, definitivamente cuando su celo llegará quería pasarlo
acompañado.
El alfa se dedicó a llevar a cabo lo que su novio indicaba, quería hacerlo
sentir demasiado bien.
Ahora dos dedos empujaban contra ese punto en específico, Taehyung ni
siquiera se molestaba en no ser ruidoso, era demasiado para controlar.
—Kook... ¿puedes meter otro?
El pelinegro no esperaba que el omega fuera a pedir más, pero obviamente
iba a complacerlo, así que siendo cuidadoso metió un tercer dedo, haciendo
gemir a su novio.
Sus empujes iban directos, y Taehyung no creyó aguantar mucho más, así
que le pidió acelerar el ritmo para tener su tan ansiado orgasmo.
Fue cuestión de dos minutos más para que el rubio se corriera manchando
inevitablemente la sabana debajo de él, mientras sentía su cuerpo retorcerse
involuntariamente, y jadeaba de manera fuerte.
—Oh, dios, no puedo creer que me corrí sin tocar mi pene.— Dijo
suspirando, tratando de regular su respiración.
—¿Te gustó?
—Obviamente sí, mi amor. ¿Podré hacer algo por ti ahora?— Preguntó,
volteándose.
Jungkook le puso especial atención al mote cariñoso que le había dicho su
omega.
—Soy todo tuyo, puedes hacerme lo que quieras— Le dijo, y eso le encantó
al rubio.
—Espero no hacer nada mal.
*No se olviden de dejar su estrellita*
VEINTE
Vacaciones, ansiadas y esperadas vacaciones.
Taehyung se encontraba esperando a Jungkook en una banca de un parque
que se encontraba a unas calles de su casa, debido a que habían quedado
verse ahí para estar juntos un rato ya que era el primer lunes que no se
verían en la escuela.
El pelinegro ya tenía diez minutos de retraso y no le había mandado
mensaje al omega, pero este se tranquilizó pensando que quizás solo se le
había hecho tarde.
Cinco minutos más y Taehyung quizás comenzaba a perder la paciencia,
pero no tanto como cuando el retraso contó media hora y ni las sombra del
alfa se asomaba.
Decidió dejar de mandarle mensajes y marcarle por teléfono, pues sus
mensajes no los contestaba.
Uno, dos, tres, seis tonos y no atendía, okey, definitivamente Taehyung
estaba molesto, ¿Qué pudo haberle surgido de que no le dio tiempo si quiera
de avisarle?
Estuvo a punto de levantarse e irse, anticipando los miles de preguntas que
le harían sus padres por regresar temprano, pero una voz familiar lo detuvo.
—¿Taehyung? Que sorpresa verte aquí.
El aroma a café inundó sus fosas nasales, Park Bogum.
—Hola, Bogum. Sabes que vivo cerca, solo vine a tomar aire.— Saludó.
—En ese caso tomemos aire juntos, ¿quieres un helado? Te invito.
Taehyung lo pensó, las esperanzas de que Jungkook llegará ya las había
perdido, y no tenía nada de malo comer un helado con su amigo, así que
aceptó.
—De acuerdo, quiero de chocolate.
Bogum asintió, avanzando con Taehyung a su lado hasta el puesto de
helados para ordenar.
Le entregaron a cada quien el suyo y el alfa pagó.
—¿Quieres sentarte o ya debes irte?— Le cuestionó.
—Oh, sentémonos, aún tengo un rato antes de irme a casa.— Dijo
Taehyung, eso era perfecto para no llegar demasiado temprano.
Ambos tomaron asiento en una banca, platicando acerca de que harían en
sus vacaciones.
—Debes estar emocionado por conocer a la familia completa de Jungkook.
— Le dijo con un deje de...¿tristeza?
—Lo estoy, también nervioso.—Admitió.
—¿Cómo se siente encontrar a tu destinado?— Preguntó.
—Raro al principio, tuve miedo cuando pasó todo y estuve en negación.—
Rió.— Pero cuando te acostumbras es lindo, creo que mi problema era que
yo y Jungkook nunca nos llevamos bien, ahora si lo hacemos pero fue un
proceso de meses.
—Me imaginó, él era alguien que no precisamente amable contigo.
Tenía razón, y Taehyung pensó que probablemente si no fueran destinados
el chico lo seguiría tratando igual, lo que lo llevo a sobre pensar la
situación.
¿Realmente se querían? O era la obligación de quererse desencadenada por
la necesidad de estar con el otro. Si ellos no fueran destinados
probablemente se llevarían aún peor, el pelinegro saldría con Somi y
Taehyung quizás con...¿Bogum?
No le gustaba el rumbo que estaban tomando sus pensamientos.
Quizás en un par de meses que no sea tan nuevo lo de ser destinados
Jungkook lo dejaría, fue lo que pensó Taehyung.
Quizás se aburrirían parcialmente del otro.
—¿Taehyung?
La voz del alfa hizo que saliera de ensoñación
—Me quedé pensando...
Un calambre recorrió todo su cuerpo, y se tensó. Bogum reconoció el
cambio en su aroma.
—T- Taehyung no creo que debas estar aquí.
El tener feromonas de un alfa cerca lo hizo retorcerse, definitivamente tenía
que irse.
—Mierda, debo irme.— Dijo poniéndose de pie.
Bogum pudo ver en la esquina del parque un grupo de alfas jóvenes, dudaba
que estos fueran a dejar pasar un omega en celo como si nada, así que
corrió a alcanzar a Taehyung.
—S-suéltame.— Dijo el omega cuando sintió el agarre de su amigo en el
brazo.
—No te voy a hacer nada, pero no puedes irte solo.
El miedo inundó su ser al ver a esos alfas, que se habían percatado de su
presencia.
—No, me odies por esto.
Y sujetó al omega de la mandíbula fuerte, sin darle tiempo de alejarse. Pegó
su nariz a la glándula donde emanaba el aroma de Taehyung, buscando
dejarle una marca de olor.
Eran cinco alfas, en caso de querer hacerle algo a Taehyung dudaba poder
contra cinco, así que su única alternativa fue cubrir el aroma del omega—o
al menos intentarlo— para que estos entendieran que no podían acercarse.
—¡¿Por qué hiciste eso?!— Reclamó Taehyung.
—¡Esos alfas desprenden aroma a excitación, Taehyung! Te hubieran hecho
algo.
El omega corrió en dirección a su casa, sintiendo las corrientes de calor
pasar por su cuerpo, sus piernas temblando.
Bogum corría detrás de él, le estaba afectando en grandes magnitudes oler a
Taehyung, pero trataba de seguir usando la razón para que no le hicieran
nada a su amigo.
Fue después de dos cuadras que las piernas de Taehyung fallaron, el
hormigueo era cada vez más intenso.
—Vamos, ponte de pie, ya casi llegamos a tu casa.— Bogum lo tomó por
los hombros para levantarlo.
—Quiero a Jungkook, por favor.— Gimoteó.
—Prometo llamar a Jungkook, pero pon de tu parte para llegar a casa.
El alfa iba respirando con su boca para no oler a Taehyung, a pesar de abrir
cubierto su aroma con el propio aún era perceptible.
Taehyung caminó apresurado, agradecido de que lo ayudarán porque sentía
que se podía caer en cualquier momento.
Afortunadamente su casa estaba cerca y pudieron llegar en cinco minutos
más.
El rubio apresuradamente abrió la puerta, dejando pasar a Bogum quien lo
dejó sentado en el sillón.
—¿Tus padres?— Preguntó.
—D-deberían estar aquí.
Pero no había rastro de ellos.
—Ve a tu cuarto y quédate ahí, voy a llamar a Jungkook.
—Él n-no me ha atendido las llamadas.
Y como si lo hubieran invocado el celular de Taehyung sonó, era Jungkook.
—¿Hola?
—Bebé, voy llegando a tu casa, perdón por no haber contestado y no haber
ido, la omega de Lisa dio a luz estando en la casa y no llegamos al hospital
así que tuve que ayudar- ahorita te cuento bien, ábreme.—Habló muy
rápido, Taehyung estaba perdido.
Pudo oler el aroma de su alfa cerca e inconscientemente jadeó.
—¿Por qué huele a café?
Jungkook supo que algo estaba mal, así que dejándose llevar por su instinto
abrió la puerta.
Bogum estaba ahí parado, mientras Taehyung se ponía de pie.
Reconoció el aroma de su omega, demasiado dulce, indicando que estaba en
celo.
Pero el aroma del alfa era más fuerte, así que lo primero que hizo fue
acercarse a Taehyung para confirmar sus sospechas.
—¡¿Por qué demonios marcaste con tu olor a mi omega, maldito imbécil?!
— Lo encaró.
—Jungkook, no es momento de discutir, Taehyung te necesita-
—Te voy a partir la cara, está vez no será solo la nariz.
El omega rápidamente se puso frente a Jungkook.
—Hazle un rasguño y te juro que no te voy a querer ver en todas las
vacaciones. Kook, te necesito ahora.
Bogum aprovechó para rápidamente dirigirse hacia la puerta y salir, no
quería un golpe por parte del pelinegro.
—E-entré en celo mientras estaba en el parque, Bogum me marcó con su
olor porque había un grupo de alfas que me estaban viendo de mala manera,
s-solo quiso ayudar.— Explicó, su voz estaba temblorosa.
Y eso hizo que el alfa entrara en razón.
—Lo siento, maldición, otra vez iba a armar un escándalo.
—Vamos a mi habitación, alfa.
Taehyung en otro momento hubiera regañado a Jungkook por su actuar,
pero no podía, no cuando su interior ardía y las ganas de sentir al otro
estaban abrumándolo.
Jungkook siguió al omega, subiendo por las escaleras, emocionado y
excitado por lo que harían, además de que el aroma lo estaba volviendo
loco.
Se iba a encargar de quitarle hasta la última pizca de olor a café que pudiera
haber.
*No se olviden de dejar su estrellita*
VEINTIUNO
Especificaciones acerca del celo
Para aclarar cosas acerca del celo, pues yo decidí cambiar algunas
cosas a lo que usualmente se ve en algunos omegaverse.
Lo primero es que no pierden la conciencia, ellos son totalmente
conscientes de lo que sucede, eso sí, pueden hacer cosas nublados por la
necesidad.
El calor va por olas, es decir, obviamente van a tener momentos de
calma antes de que quien esté en celo vuelva a tener ganas.
Y pues lo demás yo creo que es parecido a otros celos.
Ahora sí, disfruten.
(...)
Llegaron a la habitación de Taehyung rápidamente, ambos emocionados por
lo que iba a pasar.
Los pensamientos que había tenido en el parque ya habían dejado la mente
del omega, ahora solo podía sentir su cuerpo arder y la lubricación que
comenzaba a salir de su trasero.
—Taehyung, no tenemos preservativos.— Recordó el alfa, alarmándose.
El omega rió levemente, yendo a su mesita de noche y buscando en el cajón
más bajo, sacando una tira de lo que parecían ser condones.
—¿Te preparaste para la ocasión, bebé?— Le dijo Jungkook.
—H-hablé hace días con mi madre de esto y ella insistió en comprarlos,
dijo que no estaban de más.— Explicó tímidamente.
—Ven aquí, precioso.
Taehyung obedeció, yendo a sentarse a horcajadas sobre su novio, quien
estaba sentado en su cama.
Sus labios se unieron en un beso intenso, llenó de necesidad y deseo, pero
también de amor y confianza.
El rubio se sentía mil veces más sensible, su pene ya estaba erecto, por lo
que se removía sobre Jungkook buscando causar la misma reacción en él.
—Alfa...— Suspiró contra los labios de este.
—¿Qué es lo que desea mi omega?
—Me siento muy caliente, es incómodo.
Jungkook lo entendía, porque él estuvo así hace un par de días. Por lo tanto,
no quería que Taehyung sufriera de la misma manera.
—¿Qué te parece si quitamos nuestra ropa?
El rubio solo extendió sus brazos hacia arriba, dejando al alfa sacar su
camisa.
Fue cuestión de un minuto para que solo estuvieran en bóxers.
Jungkook hizo que Taehyung se recostara en la cama, y se subió sobre él,
aprovechando para besar su cuello y dejar leves succiones que provocaban
ruidos placenteros en el omega, y el pelinegro no podía estar más encantado
con el chico debajo de él.
Jugó con los pezones de Taehyung, recordando algo que había leído acerca
de que en los celos de los omegas estos se hacían más sensibles de lo que ya
eran, así que movió su lengua alrededor de estos.
—Ahh... sí, Kook, el otro también, por favor.
¿Y cómo no hacerle caso? Acató su petición al instante.
Pudo oler aquel aroma particular que desprendía el lubricante natural de
Taehyung, aquel aroma que tanto le encantaba.
—Kook, te necesito abajo, por favor.— Pidió en un suspiro, se sentía cada
vez más lubricado y dilatado producto de la excitación.
—¿Quieres mi polla, amor?
Taehyung había descubierto cuanto lo ponía que el alfa le hablara así.
—Sí...— Admitió.
El pelinegro le hubiera hecho decir otras cosas, pero tuvo compasión de que
Taehyung se ponía tímido y nervioso cuando hablaban subido de tono, así
que por esta vez lo dejaría pasar.
Bajó la ropa interior del omega, la cual ya estaba empapada, y tuvo el
impulso de llevarla a sus fosas nasales, pero se detuvo debido a que sabía
que eso podría avergonzar a Taehyung.
—Abre las piernas para mí, bebé.
Y el omega lo hizo de inmediato.
Jungkook dirigió un dígito a su agujero, tanteando por fuera y metiéndolo
con facilidad.
—No es suficiente, más, por favor.
Sí, Taehyung estaba desesperado, su interior rogaba por el alfa.
El pelinegro le introdujo tres dígitos de golpe, y eso le arrebató un gemido,
pero los aceptó demasiado bien.
—Oh sí, justo ahí.— Gimió cuando Jungkook rozó su próstata.
El alfa jugó con esa área un par de segundos, para después sacar sus dedos,
provocando queja de parte del omega.
—Paciencia, me pondré el condón, yo también estoy ansioso por estar
dentro de ti.
Y eso hizo que la emoción en Taehyung creciera, había esperado por ese
momento desde que llegaron a su mente los pensamientos sucios que
incluían al alfa.
El pelinegro abrió correctamente el paquetito, era la primera vez que se
ponía un condón, pero ya sabía cómo hacerlo debido a unos videos—
educativos— que había visto, y se alineó una vez lo logró.
—Taehyung, voy a entrar. Si te duele demasiado debes decírmelo y sabes
que me voy a detener.
—E-está bien, solo entra.
Sujetó las piernas del omega, después su cadera y se empujó dentro.
La sensación era demasiado abrumadora, las paredes de Taehyung se
sentían exquisitas encarcelando su miembro.
Taehyung sintió un ardor, pero un ardor placentero, sentir al alfa dentro de
él era por mucho lo mejor que había sentido jamás.
Jungkook no se movió, estaba esperando una reacción por parte de
Taehyung, quien tenía los ojos cerrados con fuerza.
—¿Ya entró toda?— cuestionó el omega.
—No, casi. ¿Te sientes bien para seguir?
Taehyung asintió, y Jungkook empujó lo restante, causando un grito de
placer por parte del omega cuando golpeó su próstata, esta vez con su
miembro.
—Oh, sí. ¡Jungkook, haz eso otra vez!
El alfa sacó parte de su miembro levemente, y empujó de nuevo,
provocando nuevos gemidos por parte del omega y propios.
—Ahh, es demasiado. Sigue empujando.
Las embestidas eran lentas, pero precisas, Jungkook estaba dándolo todo
para complacer en lo mayormente posible a su omega.
—Te sientes tan bien, Taehyung...ah...
—Kook, anúdame, por favor, dame tu nudo.—Pidió sin una pizca de
vergüenza.
El alfa no estaba segura de si iba a poder anudarlo, según en las clases
habían dicho que un nudo no siempre se daba, y no quería decepcionar a
Taehyung.
Se convenció a si mismo de que le daría su nudo a Taehyung, creyendo que
así era más probable.
—Lo haré, omega. Te voy a dar mi nudo.
Se inclinó hasta besar el abdomen de Taehyung, dejándole pequeñas marcas
mientras seguía embistiendo.
El ritmo se aceleró, se sentía cerca y por los gemidos del rubio podía
deducir que este también lo estaba.
—Más rápido, Kook, quiero tu nudo.
Y le hizo caso, empujó con más velocidad y precisión, sintiendo su orgasmo
llegar con una intensidad que nunca había sentido.
Entonces lo hizo, sintió su nudo aparecer y extenderse dentro de Taehyung,
así como su eyaculación comenzaba.
El omega gritó nuevamente, llegando a su orgasmo.
Les tomó un par de segundos recuperarse, sus respiraciones agitadas aún no
se calmaban, y solo para confirmar que estaba anudando se movió,
ganándose un quejido por parte de Taehyung.
—¡hey! No lo muevas, duele si lo haces.
Jungkook se inclinó a besar su clavícula.— Lo siento, amor. Quería
asegurarme.
El rubio sonrió, tener el nudo de su alfa dentro de su cuerpo le daba una
satisfacción inimaginable e inexplicable, se sentía demasiado bien, lo hacía
sentir completo.
—Trataré de movernos para estar en una posición más cómoda, esto va a
tardar.
Ambos pusieron de su parte para que no fuera doloroso el proceso de tratar
de moverse, logrando invertir posiciones.
Ahora Jungkook estaba recostado sobre la cama, alzado por las almohadas,
y Taehyung sobre él, plantándole un inesperado beso.
—Gracias, Kook. Esto es increíblemente maravilloso.
El alfa le sonrió, besándolo de nuevo.— Para mí también es maravilloso. Te
quiero demasiado Taehyung.
Querer, querer, querer. Una palabra muy bonita, que llevaba un lindo
sentimiento en desarrollo.
La boca de Taehyung habló sin pensarlo, expresando lo que sentía.— Yo
también te quiero demasiado, Jungkook.
Admitió, dejando un beso en la mejilla del alfa para después recostar su
cabeza en el pecho de este.
El pelinegro sonrió, haciéndole cariñitos en su cabello, buscando relajarlo.
—¡Taehyung! ¿Dónde estás? Pudimos oler desde abajó que entraste en-
—¡No entres mamá!— Gritó cuando escuchó el sonido de la manija.
Por suerte Jungkook había colocado seguro.
*No se olviden de dejar su estrellita*
VEINTIDÓS
—¡No entres, mamá!
Silencio.
—¿Jungkook está contigo?—Volvió a hablar.
Taehyung miró preocupado a su novio, quien también lucía
considerablemente asustado.
Ambos sentían que habían hecho una travesura.
—¿Sí?— Contestó, cerrando los ojos al imaginar los miles de escenarios
donde los regañaban y les daban la plática de sus vidas.
—Es obvio, lo olí desde abajo.—Habló más para ella misma.— Tu papá y
yo nos iremos a casa de tu tía, por favor cuando pase háznoslo saber por
mensaje, ¿sí?
Eso había sorprendido a la pareja que estaba unida por un nudo.
—S-sí, de acuerdo.— Dijo Taehyung, aliviado de que no hubo charla.
—Adiós, pásenla bien. Dejaré dinero en la mesa para que pidan comida a
domicilio, ¡no olviden comer!
Los pasos de su madre cada vez se escucharon más lejos y pudo oír la voz
de su padre, quien seguramente estaba en la planta baja, pero no pudo
descifrar que decía.
Cuando el sonido de la puerta principal siendo cerrada se escuchó, fue que
ambos pudieron suspirar aliviados, riendo sin saber por qué.
—Pensé que iba a sacarme de la casa.— Admitió Jungkook.
El rubio negó.— No dejaría que eso pase.— Le dijo, abrazándose a él.
—Andas muy cariñoso, bebé.— Destacó, devolviéndole el abrazo,
sintiendo como Taehyung hundía la nariz en su cuello.
—Tengo tu pene adentro, me acabas de dar un orgasmo cuando pensé que
moriría por lo feo que se siente estar en celo. Obviamente voy a estar
cariñoso contigo.— Recalcó, finalizando con una leve mordida en la zona.
—¿Y cómo no iba a atenderte? Eres mi omega, yo solo quiero que te sientas
feliz y satisfecho.
Taehyung sintió calidez en su pecho ante tales palabras, le gustaba la
sensación.
—Me siento mal por no haber estado para ti cuando pasaste por tu celo.—
Admitió el omega.
Jungkook ladeó su cabeza para depositar un beso en la sien del rubio.— Fue
mi decisión, no te sientas mal. En ese entonces no habíamos tenido sexo y
créeme que no hubiera sido precisamente "suave" si me dejara llevar, así
que te hubiera lastimado al ser la primera vez.
Taehyung volteó su cabeza y se acomodó para comenzar un beso lento entre
ambos, sin prisas, disfrutando del momento y de la boca del contrario.
—Kook...
—Dime.
El rubio negó para sus adentros.
—¿Crees que un nudo se sienta mejor sin condón?— Preguntó, en cambio,
provocando una carcajada en el pelinegro.
—Sí, pero no lo vamos a descubrir.
El rubio hizo un puchero.—¿No quieres tener bebés conmigo?
Volvió a reír— Cariño, sabía que esto pasaría. Estás en celo, tú tampoco
quieres bebés, es tu omega.
—¿Entonces no los quieres?—Insistió.
—Sí, los quiero. Pero en unos años cuando ya trabajé y pueda darles una
buena vida.
El omega asintió, parecía convencido.
(...)
Una vez el nudo se bajó agradecieron que aún no le llegaba otra ola de calor
a Taehyung, así podían pedir algo para comer los dos.
Terminaron pidiendo pollo frito a domicilio, a petición del omega, y
Jungkook se comería cualquier cosa que este quisiera.
Se habían puesto la ropa interior y sus respectivas camisas para esperar en
la sala.
—Quiero intentar hacer un nido.— Comentó Taehyung.
—Oh, mi madre me ha hablado de eso. Si quieres puedes hacerlo mientras
espero el pollo, para que tengas privacidad.
El rubio se puso de pie.— ¿M-me das tu camisa?
Jungkook pudo sentir a su lobo saltar de felicidad, el nido de un omega era
algo demasiado íntimo y que este quisiera su aroma en él lo hacía sentir
cálido.
Inmediatamente se quitó la camisa, tendiéndosela emocionado.
—Gracias, uhm... me avisas cuando esté el pollo.— Dijo antes de dirigirse a
la escaleras, luciendo emocionado.
Fue cuestión de diez minutos y el timbre sonó, entonces Jungkook se
golpeó mentalmente por haberle dado la camisa a Taehyung, ahora debía
abrir prácticamente en ropa interior.
Asomó su cabeza, abriendo lentamente.
—Buenas tardes, orden de pollo a nombre de Jungkook.—Anunció una
omega que era repartidora.
—Buenas tardes, ¿cuánto es?
—Once mil wones, por favor.
Le tendió el dinero y torpemente agarró la bolsa, debido a que no quería
exponerse, pero terminó agarrando equivocadamente una de las salsas y eso
embarró el uniforme de la chica.
—¡Lo siento!
—Oh, no te preocupes. ¿Puedo pasar a lavarme? Mi jefe me va a regañar si
me ve así.
Jungkook se sintió culpable, así que la dejó.
La chica pasó, tratando de no mirar de más el cuerpo del pelinegro, siendo
guiada al baño.
—Disculpa que esté en ropa interior-
—Tranquilo, puedo oler a tu omega.
Jungkook no dijo nada más.
Afortunadamente la omega fue rápida y en cuestión de un par de minutos se
fue, dejándolo solo para llamar a Taehyung.
—¡Taehyung, llegó el pollo!
No hubo respuesta, pero después escuchó unas pisadas veloces y el rubio
bajó por las escaleras.
—Moría de ha-
Silencio.
Taehyung olfateó el ambiente.
—Huele a omega desconocida.— Fue definitivamente un reclamo.
—La chica que trajo el pollo se ensució, tuve que dejarla pasar a lavarse.—
Explicó.
—Ah mira, que bondadoso tu dejando pasar a una omega estando desnudo.
—Tengo bóxer, bebé. Además, fue mi culpa que se le cayera la salsa-
—Como sea, ya no tengo hambre. Come y después has lo que quieras, voy
a dormir.— Trató de lucir desinteresado, girándose para volver a la
habitación.
Jungkook quería reír, pero definitivamente eso enfurecería más a Taehyung.
— ¡Bebé, no seas así! Come, vas a necesitarlo para la próxima ronda.
"Próxima ronda" el solo pensamiento hizo que a Taehyung le temblaran las
piernas y que el cosquilleó se hiciera presente... oh no.
—Mierda.—Maldijo el omega por lo bajo.
—¿Volvió?
—S-sí, pero iré a la habitación, no te quiero ahí.—Dictaminó.
—No te dejaré sufrir-
—¡Vete con esa omega!—Explotó.
— Taehyung entiendo que el celo te tenga así, pero es ridículo. Solo hay un
omega con el que quiero estar y eres tú.
Bien, el rubio podía rendirse fácilmente ante su alfa.
—P-pero no entres a mi habitación, iré por los condones.
Y antes de que Jungkook pudiera decir algo Taehyung salió disparado hacia
arriba.
*No se olviden de dejar su estrellita*
VEINTITRÉS
—Kook...
—¿Sí, bebé?— Preguntó tiernamente al omega sobre él.
Ambos estaban en una posición incómoda sobre el sillón, nuevamente
unidos debido al nudo, pero cálidos por el calor que emanaba el cuerpo de
su pareja.
—Perdón, no debí hacer una escena de celos por la chica que trajo el pollo.
Jungkook rio y lo abrazó más.— No te preocupes, son las hormonas.
Taehyung también rió y se acurrucó más en el pecho del alfa.
—¿Cuantos días será?— El omega estaba curioso al respecto.
—Creo que tres, pero el cuatro aún es peligroso, o algo así me dijo mi
mamá.— Contó Jungkook.
—¿Le preguntaste a tu madre?
—Sí, más bien ella fue quien insistió en hablarme sobre eso, dijo que debía
estar preparado sobre el tema.
—¿Ella sabe que te quedarás aquí?
Silencio. Ambos se vieron fijamente a los ojos.
—No lo sabe.— Taehyung se contestó a sí mismo.
—C-creo que debería llamarla.
—¿La llamarás mientras estamos así?
—Han pasado un par de horas, solo para que no se preocupen.
Jungkook estiró su brazo para alcanzar su celular que yacía en la mesa al
lado del sofá. Buscó el número de su padre en sus contactos, pues prefería
decirle a él sabiendo que este no diría nada para avergonzarlo, y
afortunadamente contestó a los dos tonos.
—¿Hijo?
—Papá, llamaba para avisar que no va a ser posible que me vaya a casa...—
Comenzó a decir, tanteando el terreno.
Taehyung estaba rojo de la vergüenza y hundía su cara en el pecho desnudo
de su novio.
—¿Pasó algo? ¿Necesitas que vaya por ti?
—¡No!, no. Todo está más que bien, papá Taehyung entró en celo.
El omega quiso desaparecer, aún si él no estaba incluido en la llamada.
—¡Oh! Entiendo...Si necesitas algo puedes avisarme, ya sabes, usa
preservativos y-
—¡Ya, ya, ya!— Jungkook sintió sus mejillas calentarse.— Lo sé papá, no
lo digas.
Pudo escuchar la risa de su padre.
—Por favor dile a Lía que apenas pueda iré a conocerla de la manera
correcta.—Añadió.
—Es una bebé hermosa, todos en la casa estamos maravillados con ella.
—Oh, yo quiero conocerla.— Murmuró Taehyung, quien lograba escuchar
la llamada.
—Dice Taehyung que quiere conocerla.
—Entonces los esperamos en un par de días.
—De acuerdo papá, te veo luego.— Se despidió.
Su padre dijo una cosa más que Taehyung no pudo escuchar antes de que
colgara.
—No me contaste como fue lo del parto.— Dijo el rubio.
—Fue todo muy rápido, nos asustamos. Lisa realmente actuó muy
admirable, trató de lucir tranquila mientras su novia estaba muriendo de
dolor y nervios. Afortunadamente pude ayudar y la bebé nació antes de
llegar al hospital, pero todo está muy bien.
—Woah, debe ser una bebé muy linda.— Comentó Taehyung, luciendo
soñado.
—Lo es, tiene los genes de los Jeon, duh.
Ambos rieron.
—Nuestros futuros hijos serán guapos.
—Sí, porque tú los tendrás en tu panza por cinco meses.— Añadió el alfa.
—A veces que pienso en eso me da miedo. Pero antes me daba miedo
pensar en sexo y míranos.— Bromeó.
Jungkook se carcajeó.—¿Te daba miedo el sexo?
—¡No te burles! Fue cuando me presenté, era espantoso pensar que iban a
meterme algo por atrás.
—Mhh, no me parece que te haya resultado espantoso, más bien parecías
querer más.
—¡Ya!— El rubio estaba avergonzado.— No te muevas, se siente incómodo
si te mueves.
—Si hubiéramos ido a la habitación...
—Hice mi nido, no sé, no me agrada la idea de que alguien más se acerque.
—¿No hay otra habitación?— Cuestionó Jungkook.
—La de mis padres definitivamente no.
Pasaron alrededor de quince minutos más hablando de cosas triviales para
matar el tiempo, hasta que finalmente el nudo se bajó por completo y
Jungkook limpió al omega para posteriormente vestir su ropa interior.
—Ahora sí, vamos a comer y después aprovecharemos para bañarnos. Por
cierto, ¿puedes prestarme ropa interior?— Habló el alfa.
—Sí, te quedará chica pero no es problema. Es más, ni la necesitas.— Dijo
dándole una mirada divertida, que fue devuelta.
—¿Quieres que ande desnudo por tu casa, bebé?— Inquirió, coqueto.
Las mejillas de Taehyung se ruborizaron.—Quiero comer, trae el pollo a mi
habitación.
Sí, había esquivado la pregunta.
Jungkook tomó la bolsa donde se encontraba la caja de pollo frito, después
sirvió refrescos para ambos y entre maniobras subió todo a la habitación del
rubio.
Taehyung estaba acurrucado en la especie de nido que había creado en la
cama; había ropa del propio omega en su mayoría, sabanas en las que
habían estado anteriormente, y sudaderas del alfa que tenía en su casa.
También destacaba la camisa que le había cedido hace una hora
aproximadamente.
—¿Por qué entraste?— Cuestionó.
Jungkook inmediatamente hizo ademán de salir de la habitación, sabía que
el nido de un omega no debía ser invadido sin permiso, pero la risa de
Taehyung lo hizo detenerse.
—¡Es broma, bobo! Dame mi pollito.— Dijo sentándose sobre la cama,
listo para comer.
El pelinegro se relajó y le tendió la bolsa, poniendo su refresco en la mesita
de noche.
—¿Quieres sentarte conmigo?
—¿S-seguro?— Jungkook no quería hacer sentir mal a Taehyung o a su
omega por entrar en su lugar de confort.
—Mh...— Pareció pensarlo.— Sí, mi omega te quiere aquí y yo también te
quiero aquí.— Aceptó con una sonrisa.
El alfa también sonrió y se sentó con él, comenzando a comer.
Fue un tiempo agradable, mientras ambos se alimentaban mutuamente, estar
en un lugar donde sus aromas estaban muy intensos los hacía sentir como
un hogar, un dulce hogar.
Cuando terminaron de comer Jungkook trató de convencer a Taehyung de
que debían bañarse, pero este alegó que bañarse después de comer podía
hacerle mal, así que tuvieron otra ronda antes de por fin ir a la ducha.
*No se olviden de dejar su estrellita*
VEINTICUATRO
El celo de Taehyung había concluido después de cuatro días llenos de
pasión y rachas de mal humor del omega, por suerte Jungkook comprendía
que sus cambios de ánimo eran debido a la situación.
Era viernes finalmente, y Jungkook sintió al omega removerse entre sus
brazos, habían dormido toda lo noche haciendo cucharita.
—¿Buenos días?— El alfa quiso tantear el terreno.
—Buenos días, creo que el celo se ha ido.— Fue lo primero que dijo
Taehyung esa mañana.
Era evidente que se había ido, pues en las noches anteriores el omega se
despertaba a mitad de la madrugada debido a que sentía esa sensación
incómoda que le llegaba tras las olas de calor, y Jungkook como buen alfa
se despertaba a ayudarle con aliviar su problema.
Pero esa noche fue distinta, ambos pudieron descansar después de una
refrescante ducha, y durmieron de corrido toda la noche, sin interrupciones.
—Eso es bueno, quizás debería limpiar para que tus padres puedan volver.
Taehyung asintió—Te ayudaré a limpiar.
Ambos se quedaron en silencio viendo al techo, cuando unos momentos
más tarde el celular de Jungkook interrumpió la armonía del momento.
El alfa inmediatamente estiró su brazo para alcanzarlo.
—¿Mamá?— Contestó.
—Buenos días, hijo. ¿Taehyung ya está en condiciones de salir?—
Preguntó.
La señora también había llamado el día anterior, pero por obvias razones
tuvo que negar.
—Oh, creo que sí. Bebé mi mamá pregunta si te sientes bien para salir.—
Le dijo al rubio, pero su madre logró escuchar el apodo cariñoso y soltó un
"awww"
Taehyung, quien miraba atento al pelinegro desde que contestó la llamada,
asintió, dándole a entender que sí quería salir.
—Sí, mamá.— Dijo el alfa.
—¡Genial! Mandaré a tu padre para que vengan a desayunar en una hora
a más tardar. También invitaré a los padres de Taehyung.— Informó.
—¿Lisa y Jennie siguen ahí con la bebé?— Preguntó.
—¡Sí! Lia es una dulzura, vas a amarla. No quiero que les tengan el
departamento listo pronto, quiero tener a la bebita más tiempo conmigo.
Jungkook sonrió ante la emoción de su madre.—Por fin voy a conocerla
mejor. Te dejo má, vamos a alistarnos.
—De acuerdo, mándame mensaje para mandar a tu padre para allá.
Y sin más terminaron la llamada.
(...)
—Me diste mucha comida estos días, estoy más gordo.— Se quejó
Taehyung mientras se daba un último vistazo a espejo. Ambos estaban
listos, esperando al señor Jeon.
Jungkook se rió.—Gordo tienes el trasero.—Comentó mientras pasaba a su
lado y le daba una palmeada en dicho lugar.
Taehyung se sobresaltó y trató de ocultar la sonrisa que aparecía en su
rostro para en cambio, quejarse.—¡Auch!
El pelinegro detuvo su andar, pues estaba acomodando los últimos detalles
de la sala.—Perdón mi amor, deja te sobo.— Se disculpó en un tono
juguetón.
Taehyung sintió las manos en su trasero, esperando unos segundos para
soltarle un manotazo.—¡Hey, deja mi trasero!
El alfa solo se carcajeó.— Ahora sí reaccionas.
Ambos rieron, y Taehyung aprovechó para rodear el cuello del alfa con sus
brazos y besarlo dulce y fugazmente.
Jungkook posó sus manos en la cintura de este, listo para profundizar el
beso. Si tan solo no hubieran sido interrumpidos por el celular...
Ambos gruñeron y el alfa con fastidio contestó.
—¿Sí?
—Llevo casi diez minutos mandándote mensaje de que estoy afuera.
Oh, oh. Era su padre.
—Oh, estábamos limpiando, ya mismo salimos.— Se excusó.
El señor Jeon rió al otro lado de la línea antes de colgar.
—Ay, me está entrando la pena de ver a tu familia.
—¿Por?— Preguntó Jungkook mientras abría la puerta.
—Porque saben lo que estuvimos haciendo estos días.
El alfa rió, viendo el carro de su padre estacionado justo frente a ellos.
—Bueno, todas las parejas hacen eso.—Le dijo antes de subir.
—Hola hijo. Buenos días Taehyung.— Saludó el mayor.
—Hola pá.
—Buenos días señor Jeon.— Taehyung estaba levemente ruborizado, de su
cabeza no salía el hecho de que ellos sabían lo obvio.
Pero aun así agradeció que el padre de su alfa no hiciera comentario alguno
relacionado a su reciente celo.
Durante el camino, Taehyung aprovechó para textear con sus dos mejores
amigos, a los cuales tenía preocupados desde el lunes por no mandarles si
quiera un mensaje.
Grupo: los tres mosqueteros
Jimin
No sé, igual si se hubiera muerto su madre nos hubiera dicho, ¿no?
Hoseok
PARK JIMIN!! NO DIGAS ESO.
Lo más probable es que lo hayan regañado, mira ya si no se conecta el
sábado vamos a su casa porque si me preocupa.
Jimin
Quiero mandarle mensaje a Jungkook para preguntarle si sabe algo.
Hoseok
Hazlo!!
Jimin
No.
Hoseok
¿Por?
Jimin
Desde la vez que me gruñó por abrazar a Taehyung le tengo respeto.
Hoseok
JHALDJAKSJAKSJJA
Taehyung estaba disfrutando leer los mensajes que sus amigos se habían
mandado esos días, pues lo hacían reír mucho.
Jungkook a su lado lo miraba curioso por la sonrisa que tenía, pero el alfa
no quiso preguntar porque se repitió a si mismo que no era celoso y que
Taehyung podía reír por cualquier cosa.
Grupo: los tres mosqueteros
Taehyung
Ya volvió por quien lloraban.
Jimin
RESUCITASTE.
¿DONDE RAYOS ESTUVISTE KIm?
Hoseok
TAEHYUUUUUUUUNG
¿TAS BIEN BRO?
Taehyung
Estoy muuuuyyyyy bien
Hoseok
¿Te castigaron o por qué no aparecías?
Jimin
Eso, ya casi íbamos a tu casa.
Taehyung
Pues...
Tuve mi primer celo badjsdhshjd
Jimin
USHDKWJKSISJSK
Hoseok
UUWIESUKDJSK CON JUNGKOOK????
Taehyung
SI AAAASUISDISJ
Jimin
QUWREMOS DETALLES SUCIOS
YA TE QUITARON LA INOCENCIA 😭😭
TE DOLIO???????
Hoseok
Uste pa q quiere saber si duele
Jimin
Namas. Cultura general.
Taehyung
No me dolió tanto, fue algo incómodo al principio.
Pero si a Mimi le meten algo por atrás si le va a doler pq primero, ya les
había contado que Kook había hecho algo con sus dedos. Segundo, soy
omega y estaba en celo, se supone q mi cuerpo está más adaptado pa eso.
Jimin
Primero, no asumas que quiero que me metan algo por detrás.
Segundo, cuenta más.
Hoseok
Nadie asumió nada Mimi, fue una situación hipotética, solito te delatas.
Taehyung
Uuuuhhhhhh
Jimin
CALLENSE YA ME VOY DEL GRUPO USTEDES MALOS AMIGOS.
Hoseok
Está bien, respetamos tus preferencias
Taehyung
Sí, Mimiiii, hasta te puedo dar tips para que no te duela
Jimin
BASTAAAAAAAAAAAA
YO NO QUIERO SABER TUS COCHINADAS.
Hoseok
ai diosito, si estabas pidiendo detalles.
Taehyung
JJAKSJAJA
Jimin
NO T BURLES TAEHYUNG SI TE BURLAS YA NO SOMOS BESTIES.
Taehyung
Ah. Uno que todavía te quiere ayudar.
En fin, ¿cómo estás Hobi?
Hoseok
Bien Taehyung, ¿tú?
Taehyung
Bien también, q tal tus vacaciones HOBI?
Jimin
Me estás ignorando?
Hoseok
Muy bien, he dormido bien. Preguntaría por las tuyas, pero ya me imagino.
Jimin
Chicoooooooooooooos
Taehyung
JJKAJS imaginas bien.
Jimin
Perdón por decir q ya no eras mi bestie Taehyung, te regreso el título.
Taehyung
Te iba a decir que te metieras tu perdón por la cola.
Pero probablemente te guste.
Hoseok
JJALDKAKSJASJSJJS
Jimin ha abandonado el grupo.
*No se olviden de dejar su estrellita*
VEINTICINCO
Las fiestas de navidad y año nuevo ya habían pasado, Taehyung había
conocido a la familia que tenía el pelinegro, siendo cálidamente recibidos
por sus abuelos, primos, y tíos.
Jungkook también había convivido con la gran familia que tenía el rubio,
encontrándola numerosa y agradable.
Ahora mismo cumplían un mes como novios, y ambos sabían que las cosas
entre ellos últimamente no estaban yendo de lo mejor.
Todo comenzó cuando en una salida se encontraron con una pareja de
chicos de su edad, los cuales les preguntaron acerca de ser destinados y
mencionaron sobre lo aburrido que sería encontrar al suyo a una edad tan
temprana.
(...)
—Nosotros no somos destinados.—Había dicho aquel alfa.
—Pero es mejor así, debe ser horrible encontrar a tu destinado siendo tan
joven y no tener tiempo de vivir tu vida por estar amarrado a un alfa que ni
sabes si será de tu agrado. Primero experimenten con tantas parejas
quieran y después si encuentran a su destinado no van a tener
arrepentimientos de no haber vivido.— Comentó el omega que venía junto
a él alfa.
Taehyung y Jungkook solo se miraron incómodos.
—Nosotros sí somos destinados.— Comentó el alfa.
La pareja se quedó sin palabras.
—O-oh, ¡pero no siempre es aburrido!
(...)
Jungkook había visto la duda en los ojos de Taehyung ese día, y eso tenía
que admitir que le partió el corazón.
A los días siguientes el rubio se comportó distante, además de que ya había
pasado una semana en la que no hablaban como antes solían hacerlo por
mensaje, mucho menos se vieron en persona debido a que siempre que el
pelinegro trataba de verlo Taehyung le respondía un "estoy ocupado" o
cualquier excusa barata.
Fue hasta la noche anterior a el día que cumplirían un mes de novios que
Taehyung correspondió a su invitación de tener una cena, Jungkook tendría
todo listo para impresionarlo, incluso había pedido a sus padres que le
dejarán la casa sola para tener privacidad.
Taehyung por su parte, no se encontraba de la mejor manera, pero no podía
simplemente seguir ignorando al alfa.
Le hacía sentir sumamente mal ver como Jungkook cada día le mandó
mensajes, cuando él se encontraba dudando acerca de su relación. Sentía
que el alfa era demasiado para él.
Maldito Bogum, y malditos chicos del parque que le metieron esas ideas en
la cabeza.
Se arregló lo mejor que pudo, avisando a sus padres si podía dormir en la
casa de Jungkook, ellos no se negaron, pues habían visto al omega decaído
sumándole a que se les hizo raro no ver al alfa por una semana rondando
cerca de Taehyung.
Se vistió con una camisa negra, pantalón de mezclilla y chaqueta a juego
con el pantalón. Peinó sus rubios cabellos como de costumbre y por esa vez
le pidió a su padre que lo llevara a la residencia de los Jeon.
Después de veinte minutos de camino se en encontró frente a la puerta
principal, seis minutos antes de las ocho de la noche, la hora que habían
acordado.
Le mandó un mensaje al alfa diciéndole que ya estaba afuera y pudo ver la
confirmación de lectura.
Fue en menos de un minuto que la puerta fue abierta por aquel pelinegro de
ojos cafés y mirada profunda. Vestía un pantalón negro y una chaqueta a
juego que Taehyung se aseguraría de pedirle, pues a la sudadera que tenía
en su casa ya se le había desvanecido el olor.
Ambos se miraron interminables segundos antes de envolver al otro en un
abrazo.
Taehyung hundió su cabeza en el cuello del alfa, ubicando su nariz justo en
la glándula de olor, disfrutando.
Jungkook sintió que se había esfumado el feo vacío que tuvo en su pecho
toda la semana que estuvo lejos del omega, su pecho se sentía cálido ahora
que tenía a Taehyung entre sus brazos.
—Te extrañé—Musitó el alfa para después besar la cabeza del rubio,
inhalando profundamente su aroma.
Taehyung lo tenía abrazado del cuello y Jungkook lo rodeaba por la cintura.
El rubio se separó un poco para mirarlo a los ojos.
—¿Vamos a pasar?
Ouch.
Aquella punzada en el pecho quería volver, y Jungkook quiso pensar que el
rubio también lo había extrañado, pero la verdad es que necesitaba
escucharlo para estar tranquilo.
En cambio, le sonrió, arrastrándolo hacia adentro buscando el comedor.
—Cociné lasaña, es la primera vez que la hago, así que espero haya salido
bien.—Mencionó el alfa mientras ambos tomaban asiendo en el comedor,
frente a frente.
Los platos ya estaban servidos y Taehyung no pudo pasar por alto el detalle
de una linda vela en el centro de la mesa, además de que la comida olía
deliciosa. Tenía que reconocer que Jungkook se había esforzado.
Entonces la probó y un gemido de satisfacción abandonó sus labios, fue
inevitable ante tal delicioso manjar.
Jungkook lo vió atento, su lobo se removía contento de ver que su omega
estaba satisfecho con el resultado.
—Está deliciosa. Tienes talento para esto.— Le dijo Taehyung, y ambos no
pudieron contener la sonrisa que se formó en sus rostros.
Entonces Jungkook la probó y pudo dar crédito a las palabras de Taehyung.
— ¿Yo hice esto?
El omega rió antes de tomar de su vaso con refresco.
Siguieron comiendo en un silencio algo incómodo, Jungkook sentía aquella
presión en el pecho por las escasas palabras que el omega había dicho.
Además, necesitaba hablarle a Taehyung acerca de un tema importante pero
al ver el ambiente en el que estaban no se animaba.
Entonces decidió que debía romper con ese silencio.
—Taehyung...
El mencionado alzó la mirada, masticando.
—No sé en qué condiciones estemos, pero uhm, mi celo comienza mañana
si no me equivoco. Me gustaría que estuvieras conmigo, pero no es
necesario si no te sientes cómodo, solo-
—Lo pasaré contigo.
La afirmación dejó los labios del omega antes de procesar, fue casi un
instinto.
Pues si bien, había planeado algo distinto, su omega lo estaba casi
obligando a complacer a su alfa, era una necesidad.
Jungkook parecía sorprendido.
—Mis padres ya lo saben, ellos no volverán hasta que se acabe.
—Bien, ahora mismo hablaré con mi madre por mensaje.
Y eso hizo. Le envío un texto diciéndole que el celo de Jungkook
comenzaría mañana, y que necesitaba quedarse con él por obvias razones.
Terminaron de cenar, para después pasar al postre, Jungkook había
comprado pastel de chocolate, así que fue por el a la cocina y lo dejó en la
mesa.
Taehyung amaba el pastel de chocolate, así que no pudo evitar estar feliz.
Fue entonces que Jungkook comenzó a sentir las mismas molestias de los
días previos al celo, solo que un poco más intensas.
Se sentía sofocado, el roce con la tela de su pantalón lo empezaba a
incomodar, y estaba luchando para no comenzar a soltar demasiadas
feromonas.
Fue mientras Taehyung hablaba sobre lo bueno que era ese pastel y lamia el
resto de betún en sus dedos que su respiración se aceleró, y el deseo de
hundirse en el cuerpo del omega hasta que sus cuerpos pidieran descanso lo
invadió.
Taehyung se dio cuenta por la presencia de las feromonas de excitación que
ya había olido en otras ocasiones, y una chispa de emoción atravesó su
cuerpo.
Ambos se miraron a los ojos, pudo ver la batalla interna por controlarse que
el alfa estaba teniendo, pero esta vez no quería que ese control existiera.
Entonces Taehyung también comenzó a soltar feromonas de excitación,
empezando a sentir su cuerpo caliente y la lubricación escurrir por sus
pantalones.
Jungkook olió como su omega entraba en celo justo cuando él lo hizo.
*No se olviden de dejar su estrellita*
VEINTISÉIS
Su lado animal se apoderó completamente de su actuar. Jungkook, a pesar
de estar en celo, solo podía pensar en complacer al omega que desprendía
un aroma tan exquisito.
Taehyung pudo ver el rojo en la pupila del alfa, sintiendo como el ambiente
se llenaba de feromonas.
Ninguno se movió hasta que el omega se puso de pie al sentir más
lubricante resbalar por su entrada, empapando aún más sus pantalones.
Jungkook tenía sus sentidos tan agudizados al punto de que podía sentir el
aroma del lubricante. Taehyung, Taehyung, Taehyung, su cerebro estaba
lleno de Taehyung.
No demoró en ir hasta el omega y afianzar uno se sus brazos alrededor de la
cintura de este, para llevar su boca a depositar besos húmedos en la fina
mandíbula de este, logrando hacerlo suspirar.
El omega buscó necesitado sus labios, quería sentir su boca contra la suya.
Esta vez no era Taehyung tratando de evadir a Jungkook debido a su sobre
pensar. Esta vez era Taehyung anhelando cada parte del alfa, necesitándolo
de la manera más sobrehumana posible.
Jungkook le dio lo que quería, lo beso firmemente mientras lo acorralaba
contra la mesa y la espalda del omega se inclinaba.
Taehyung gimió cuando la boca del alfa bajó a succionar justo sobre la
glándula de olor, en ese lugar donde debería ir una marca.
Además de que sus miembros erectos se rosaban aún a través de la tela de
ambos pantalones.
—K-kook, v-vamos a tu habitación.— Pidió el omega, la posición en la que
estaba no era la más cómoda.
El alfa pareció ignorarlo, demasiado perdido en frotarse contra él y dejar un
chupón en su cuello.
—A-alfa, quiero ir a tu habitación.—Alzó la voz.
El pelinegro inmediatamente reaccionó, tomándolo por los muslos.—
Sostente de mi cuello, amor.
El omega hizo caso, cruzó sus manos en el cuello y enredó sus piernas
alrededor de la cadera del alfa, sintiendo como este lo cargaba para dirigirlo
arriba de las escaleras.
Mientras, se dispuso a besar el cuello de Jungkook, succionando para dejar
una marca ahí.
Fue cuestión de un minuto para sentir su espalda presionada contra el
colchón, el alfa se subió sobre él mientras sus manos estaban en el cierre de
su pantalón, buscando deshacerse de él.
Taehyung alzó sus caderas para facilitarle la tarea, y sintió como bajaba
hasta su ropa interior, dejando su miembro al aire.
Las manos del alfa fueron a él falo del omega, atendiéndolo, pero fue
cuestión de segundos para que sus dedos bajaran, buscando su entrada
sumamente húmeda.
—Oh, sí, más.— Taehyung gimió cuando un dedo fue introducido,
deleitándose por lo largo que era y lo fácil que resbalaba.
—Sé paciente, voy a darte mi polla, bebé.— Habló el alfa justo en su oído.
—T-te quiero dentro, Kook. Dame cachorros, por favor....
Eso activó algo dentro del alfa, quien ya se estaba deshaciendo de sus
prendas inferiores.
—Te los voy a dar, bebé. Voy a anudarte, me voy a asegurar de darte todos
los cachorros que quieras.
Ambos sabían que no lo decían realmente en serio, pero ¿una pareja
destinada en celo? Era realmente un caso fuera de control.
Jungkook trató de ser racional, haciendo amago de ir por los condones, pero
fue detenido por la mano del omega aferrada a su brazo.
—¿Qué haces?— Le cuestionó.
—Necesito los condones.— Explicó, sacándose la camisa para quedar
completamente desnudo.
—No. No voy a dejar que me la metas si pones un condón. Yo quiero bebés.
—Se quejó.
Mierda. Taehyung estaba siendo dominado por su omega, y eso era algo
sumamente peligroso.
El alfa quería complacerlo, pero a la vez sabía que era lo correcto.
—T-tomo pastillas anticonceptivas, todo estará bien.— Especificó el
omega, Jungkook suspiro de alivio al ver que Taehyung aún tenía uso de
conciencia.
Confiando en él, se puso nuevamente sobre su cuerpo, separando las piernas
del hermoso rubio debajo de él y alineando su miembro a la entrada de este.
Fue lenta su entrada, pero cuando finalmente tocó fondo nadie pudo
detenerlo, quería llenarlo hasta estar saciado, aun sabiendo que nunca
tendría suficiente del omega.
La sensación de piel con piel era incomparable, y tuvo que parar unos
segundos para asegurarse de durar antes de correrse.
Arremetió contra la entrada de Taehyung, la cama estaba sonando, pero los
gemidos de ambos eran más altos.
—¡Más, alfa, justo ahí!
En su mente solo estaba la frase "complacer a mi omega", nublado por el
placer y el deseo mutuo.
Unieron sus labios en un beso lleno de lujuria, sus lenguas se frotaban sin
tregua sobrepasando lo obsceno, pero no importaba mucho. Solo querían
disfrutar al máximo a su pareja.
Una, dos, tres embestidas, incluso más fueron dadas, a este punto ambos se
encontraban jadeando y sudados, perdidos en el placer de entregarse al otro.
Las paredes de Taehyung abrazaban el miembro del alfa de una manera
exquisita, como si estuvieran hechos el uno para el otro, y de cierta manera
así era.
La intensidad de las embestidas aumentó, Taehyung apenas podía recordar
su nombre debido a la fuerza con la que su próstata era tocada, estaba a
punto de llegar a la cima.
El alfa también estaba en el borde, y bastó un par de embestidas más para
sentir como su nudo aparecía.
Era una sensación incomparable anudar sin protección, era la situación más
íntima en la que podían llegar a estar.
Incluso estaban sorprendidos por la facilidad en que ocurría, debido a que
alguna vez mencionaron en la escuela sobre que los alfas no logran anudar
con frecuencia a sus omegas, sean destinados o no, que eso requería de
varios intentos.
Pero era sorprendente como desde la primera vez Jungkook lo logró.
El alfa se dejó caer, enterrando su cara en el cuello de Taehyung.
El omega sintió todo el peso de su novio, nada que no pudiera soportar,
mientras era invadido por aquel líquido caliente.
—Creo que esto va a tardar.— Habló Taehyung.
Jungkook beso suavemente la piel.— Es genial, creo que anudarte es mi
momento favorito.
—También es el mío. Ahora cambiemos de posiciones, pesas.
Ambos rieron levemente antes de moverse con cuidado.
*No se olviden de dejar su estrellita*
VEINTISIETE
Nada estaba bien. Absolutamente nada.
El celo que ambos habían compartido había sido algo tan único, se había
sentido tan intimo para ambos. Pero la realidad cayó como balde de agua
fría justo cuando el calor los dejó.
La mañana del viernes Jungkook esperó despertar con su omega entre sus
brazos, pero no fue así. Taehyung se encontraba perfectamente vestido,
sentado en el escritorio de su habitación.
—¿Bebé? ¿Pasa algo?
El omega no sabía cómo decirlo, o más bien, no sabía si quería decirlo. Pero
aquella inquietud en su pecho lo obligaba a sacar aquello que martirizó su
mente durante una larga semana.
—El celo se ha ido.— Fue lo primero que salió de los labios del rubio.
—¿Quieres desayunar ya? Te haré lo que quie-
—Creo que necesito un tiempo.
¿Qué?
Jungkook no quiso creer lo que estaba escuchando.
—¿E-estás bromeando?
—No, sí.— Suspiró, reuniendo valor para soltar sus siguientes palabras—
En realidad, necesito, uhm, t-terminar nuestra relación.
Jungkook se sentó en la cama, cualquier rastro de sueño había escapado de
su ser.
—Eso no tiene ningún sentido Taehyung. Creí que ambos habíamos
disfrutado estos días, fueron maravillosos, a-al menos para mí...
Silencio.
Al rubio le estaba costando demasiado no doblegarse ante su instinto. Su
omega rasgaba con furia en su pecho, claramente enfurecido porque
Taehyung quería romper el lazo con su alfa.
—Kook, lo he pensado, ¿sabes? Y-yo no sé si a esta edad quiero enlazarme
con alguien para toda la vida, quiero tener experiencias, quiero vivir en
libertad, y después ya hacerlo, para no arrepentirme de no haber vivido.
—Puedes tener esas experiencias conmigo, y-yo no te obligaría nunca a
dejar de lado tu vida, Taehyung. Creí que tú también sentías la misma
conexión de ser destinados, y-yo-
—¡Lo hago! Pero también entiende mi pensar. Kook, somos destinados, no
importa el camino que tomemos, terminaremos juntos. S-solo quiero hacer
más cosas por mi cuenta antes de hacerlo definitivo.
Jungkook suspiró, tratando de ignorar la presión en su pecho. Las lágrimas
querían escaparse, pero en su lugar mordió fuertemente su lengua para
evitar que algún sollozo se escapara.
Él entendía lo que Taehyung decía, pero aun así dolía.
Dolía porque realmente se había entregado en tan poco tiempo.
Dolía porque había días en los que se encontraba asustado de lo mucho que
necesitaba al omega, de cuanto lo quería.
Y tanto era aquel amor que se obligó a entender todas y cada una de las
palabras que Taehyung dijo.
—E-entiendo.
Otro silencio prolongado.
El omega se había quedado sin uñas que morder, y Jungkook parecía estar
acomodando sus pensamientos.
No puedes retener a una persona, Taehyung no merecía ser retenido, así
como Jungkook no merecía que la persona a su lado lo estuviera por
obligación.
—¿Sabes? Realmente entiendo. Tu no quieres esta vida y voy a respetar
eso. Me duele, pero realmente me dolería más estar con alguien que no está
en mi sintonía. Supongo que tu mereces esa libertad de la que tanto hablas,
y yo merezco a alguien que sienta lo mismo que yo con la misma
intensidad.
El omega tenía su cabeza baja, de pronto queriendo llorar, imaginar a
Jungkook con alguien más, amándose intensamente...
Pero tenía razón, él no podía retener a Jungkook por el puro capricho de que
este no estuviera con alguien más, pues sería injusto para ambos.
Ya había dicho lo que dijo, retractarse era imposible, esto no era ningún
juego.
—E-espero que seas muy feliz haciendo las cosas como quieres que sean,
que vivas bonitas experiencias. Estoy consciente que este año nos iremos a
distintas universidades y probablemente tomemos distintos caminos, así
que... prométeme que te cuidarás y siempre verás por tu felicidad.
El omega alzó su mirada, encontrándose con los ojos del alfa igual de
acuosos.
—Perdóname, Jungkook.— Finalmente sollozó. Parándose de la silla para
irse a abalanzar sobre el alfa, abrazándolo sobre las sabanas— Mereces
todo lo bueno en este mundo, eres tan gentil, dios. Realmente perdón por
estarte hiriendo de esta forma.
El pelinegro correspondió al abrazo, hundiendo su nariz en el cuello de
Taehyung, buscando grabar su aroma para tenerlo guardado en lo más
profundo de su ser.
—Está bien, Taehyung, no te disculpes. Realmente entiendo y respeto tu
punto de vista. Gracias por estos meses que estuviste a mi lado.
El omega lo miró a los ojos.—P-podemos hablar como amigos de vez en
cuando.
Jungkook rió melancólicamente.— Voy a necesitar tiempo para verte como
un amigo, lindo. Pero si algún día de estos te ves en aprietos y necesitas a
alguien quiero ser el primero en tu lista para ayudarte.
Taehyung no quiso refutar, si el alfa entendió su sentir, él debía entender
que Jungkook necesitaría tiempo.
—También agradecería que salgas de encima, estoy desnudo debajo.
El omega abrió sus ojos de par en par, disculpándose mientras se ponía de
pie.
Recibió una notificación de su padre, y supo que era momento de irse.
—M-me debo ir, supongo que te veré cuando inicien las clases. Adiós
Kook, te quiero.
—También te quiero.
Taehyung salió, con sus sentimientos a flor de piel.
Su parte animal estaba dolida, Taehyung también sentía aquel vacío en el
pecho, pero se recordó a si mismo porque había tomado esa decisión.
Había tomado dos sudaderas del alfa, poniéndolas en la sala para tomarlas
antes de irse, las tendría hasta que desapareciera su aroma, y esta vez sería
remplazado por el propio.
Su padre lo saludó al subir al carro, olfateando el intenso aroma a chocolate
amargo del alfa de su hijo.
Taehyung respondió desganado al saludo, y el señor pudo comprender por
las feromonas tristes del omega que este no quería hablar mucho.
*No se olviden de dejar su estrellita*
VEINTIOCHO
Habían pasado poco más de dos meses desde aquel día.
Para ambos había sido difícil toparse en los pasillos de la escuela, y mucho
más en las clases.
Taehyung volvió a sentarse junto a Jimin, mientras que el alfa con Yoongi o
Namjoon.
El omega estaba respetando la decisión de Jungkook acerca de mantener
distancia por un tiempo, pues ambos necesitaban tiempo para ver al otro
como un amigo, y el hablarse diariamente podría confundir las cosas.
Los rumores se empezaron a divagar como rayo cuando en el instituto los
vieron separados, todos haciendo curiosas preguntas fuera de lugar.
Las sudaderas de Jungkook ya no olían en lo absoluto a él, ahora su aroma
había sido reemplazado por el dulce olor del omega.
Las miradas eran inevitables entre ellos, pero parecían ignorarlo siempre.
Taehyung había experimentado como su lobo se había enojado con su parte
humana, pues no volvió a sentir su instinto con frecuencia, este solo
arañaba su pecho cuando el alfa estaba cerca, lo cual era con muy poca
frecuencia.
—Dime que Somi no te ha venido a molestar con eso.— Fue lo primero que
dijo Jimin cuando encontró a sus dos amigos en receso.
—No directamente, pero parece que es lo único que sabe decir.—Respondió
Taehyung.
—Debe decirlo por dolida, Jungkook la rechazo cuando ella volvió a
declararse después de su ruptura.— Comentó Hoseok.
—No importa, está bien. Jungkook puede relacionarse con quien quiera.—
Dijo restando importancia.
¿Qué había sucedido?
Hace un mes había sido transferido un estudiante omega cuyo nombre era
Yugyeom, quien había llegado de un largo periodo de estar en los Estados
Unidos.
No había sido un secreto para nadie el hecho de que aquel omega había
tratado de tener la atención de Jungkook desde que llegó, y se habían
convertido en amigos, a tal grado de que el omega se había integrado al
grupo de amigos del pelinegro.
Esa mañana, Somi había esparcido el rumor de que Jungkook y Yugyeom
habían llegado juntos al instituto, Justo después de que Jungkook faltó por
cuatro días seguidos, correspondientes a su celo.
Y Taehyung sabía que era totalmente cierto, pues él estaba en el auto de su
padre cuando los vio llegar. Desde entonces su lobo había estado inquieto
toda la mañana, cosa que tenía incómodo al omega, pues era raro que este
se manifestara.
—No tengo hambre.
—Dices lo mismo desde hace dos semanas. Además tu celo no ha llegado
desde hace dos meses.— Recalcó Jimin, quien no paraba de hacer ese tipo
de comentarios hace semanas.
—Jimin, cállate. Vuelves a insinuar que estoy embarazado y te voy a
morder.—Amenazó, su ánimo lo tenía irritable con facilidad.
—¿Entonces como lo explicas?— Insistió.
—Mamá dice que es porque mi instinto está escondido desde que... terminé
con él.
—¿En serio no has sentido tu lobo desde entonces?— Esta vez fue Hoseok
quien preguntó.
Taehyung negó, mintiendo. El tema siempre lo abrumaba, y tenía
demasiado miedo.
Taehyung lloraba todas las noches desde que Jimin empezó a decirle como
broma que podía haber quedado embarazado, aunque con cada día que
pasaba se lo decía con más seriedad, incluso preocupación.
Recordó las veces que Jungkook lo anudó sin ningún tipo de protección.
Recordó lo descarado que fue al mentirle sobre tomar pastillas
anticonceptivas.
Se odio por haber dicho eso, porque ni él ni Jungkook querían hijos, era su
tonto instinto omega dominándolo.
Por eso no dijo nada, aún tenía la esperanza de no estar en cinta, su aroma
no había cambiado.
No iba a decir nada a nadie, él se quería encargar de solucionar todo solo,
pero no se atrevía a hacerse una prueba.
El aroma del alfa junto al molesto aroma a vainilla que tenía el omega junto
a él se hizo presente.
Su omega lo estaba obligando a soltar feromonas con el fin de llamar la
atención de a quien reconocía como su alfa, necesitaba su aroma.
Taehyung sentía que iba a explotar, su cabeza dolía, y lo estaba tentando el
impulso de ir y restregarse al alfa hasta que se borrara todo rastro de
vainilla.
Se obligó a respirar hondo, no podía hacerlo.
Bogum llegó a sentarse junto a Taehyung, su expresión denotaba
preocupación.— Taehyung, ¿estás entrando en celo? Tus feromonas se
sienten hasta por la puerta.
El omega se maldijo a sí mismo, no estaba entrando en celo porque no
sentía aquel calor, simplemente era su lobo queriendo llamar la atención.
—No... no sé, creo que mi lobo está apareciendo después de tiempo, me
siento mal...
Y fue cuestión de minutos para que su visión se desvaneciera, solo atinó a
recargarse en Bogum antes de que todo se volviera negro.
—¡Taehyung!—Dijeron sus amigos al unísono.
Jimin se arrodilló junto a él, Hoseok fue corriendo a buscar ayuda en
enfermería.
Y fue Jungkook quien en un dos por tres se encontraba sujetando a
Taehyung con la intención de llevarlo cargado hasta enfermería.
—Déjalo Jeon, yo lo voy a llevar.— Dijo Bogum.
—Tuviste treinta segundos para actuar y no hiciste nada, si quieres discutir
deberá ser después de que Taehyung esté bien.— Dicho eso se fue lo más
rápido que pudo con el omega en sus brazos.
Todos estaban prestando atención a lo sucedido. Jimin siguió a Jungkook, y
pudo ver como aquel omega llamado Yugyeom iba detrás.
Para su mala suerte, la enfermera no estaba, y mientras Jungkook, Bogum,
Jimin y Hoseok entraban en pánico, Yugyeom fue el único que supo que
hacer.
—Mis dos papás son médicos, háganse a un lado.—Dijo el omega,
acercándose con una botella de alcohol y algodón en sus manos al rubio que
estaba en la camilla inconsciente.
Todos lo dejaron pasar, y el timbre aprovechó para sonar.
—Jimin, Hoseok, Bogum, vayan a clases a tomar notas para Taehyung -
—¡No! No lo voy a dejar aquí-
—Entonces salgan, este lugar es muy pequeño y el chico se va a sofocar
con todos aquí.— Dijo Yugyeom.
—Que se quede Jimin, yo y Bogum iremos a clase.— Intervino Hoseok.
Y así lo hicieron, ahora había tres y el rubio en la habitación.
—¿Sabes por qué se desmayó?— Cuestionó Jungkook mientras Yugyeom
pasaba el algodón por la nariz de Taehyung.
—Se sentía mal desde la mañana, y no había comido nada.—Se limitó a
decir el beta.
—Agh, no está funcionando. Kookie, ¿puedes soltar feromonas? Mi papá
me contó que eso hacían en la clínica para despertar a los omegas que se
desmayaban.—Pidió el omega.
Jungkook se acercó a Taehyung, rozando su propio cuello con la pequeña
nariz del chico, esperando que funcionara.
Entonces Taehyung se removió y finalmente abrió los ojos.
*No se olviden de dejar su estrellita*
VEINTINUEVE
Jungkook se separó cuando Taehyung se removió.
—Funcionó.—Dijo Yugyeom.
—Taehyung!—Jimin rápidamente se acercó a él.
—¿Q-qué pasó?
—Te desmayaste, dios me metiste un susto enorme. Debo avisarle a Hobi y
Bogum que ya estás bien.— Dijo sacando su celular.
Taehyung aprovechó para sentarse en la camilla y su mirada se dirigió a él
omega y el alfa ahí, confundido.
—Oh, Jungkook te trajo, y la enfermera no está, pero Yugyeom supo que
hacer porque sus padres son médicos.—Explicó.
Se sorprendió de que aquel omega que solo conocía de vista lo haya
ayudado, pero estaba agradecido por eso.
—Gracias, Yugyeom, y Jungkook, por traerme.—Dijo ligeramente cohibido
por el fuerte aroma a alfa, y por la cercanía que esos dos tenían.
Jimin lo notó y lo rodeo con sus brazos, sentándose con él.
—No es nada, Taehyung. Me alegro que haya podido ayudar.— Dijo el
omega amablemente.
Taehyung quiso golpearse, Yugyeom era muy amable y él no había podido
evitar juzgarlo por adelantado.
—Deberías comer algo Taehyung, vamos a cafetería.— Fue lo que dijo
Jungkook.
—Estoy de acuerdo, vamos TaeTae.—Acordó el beta.
—Yo los acompaño.— Se sumó Yugyeom.
Jimin ayudó a Taehyung a estabilizarse al ponerse de pie, y justo cuando
iban a salir fue que el director entró a enfermería.
—Kim, que bueno que ya esté bien.
—Señor queremos llevar a Taehyung a comer algo, no ha comido nada.—
Comentó Jimin.
—Es bueno que se preocupen por su amigo, pero solo dejaré que Jeon lo
lleve. Ustedes deben volver a clases.— Dijo.— Llame a sus padres, los
señores Kim vienen en camino.
Taehyung asintió.
Jimin y Yugyeon no tuvieron de otra más que obedecer e irse, no sin antes
despedirse.
—Te veo en el salón Kookie.— Dijo aquel omega antes de desaparecer por
la puerta.
Era comprensible que el director haya dicho que Jungkook lo acompañará,
pues este debía creer que era su pareja.
—No deberías saltarte comidas.— Dijo el alfa mientras caminaban hacia la
cafetería.
—No me sentía bien.
—Aun así, te sentirás peor si no comes.
Silencio.
Avanzaron hasta llegar a un asiento, viendo la cafetería totalmente vacía.
Jungkook le indicó que esperara sentado mientras le traía de comer, y este
sólo obedeció.
Minutos después apareció con tres rebanadas de pizza y un refresco.
—Solo había pizza, bebe refresco para que te sientas mejor.
Taehyung lo hizo, bebió refresco y luego mordió su pizza, bajo la atenta
mirada de Jungkook.
—Gracias, si quieres ya puedes ir a clase, mis padres han de estar por llegar.
—No, prefiero hacerte compañía para asegurarme que estés bien hasta que
ellos lleguen.
Decidió no llevarle la contra, así que se dedicó a comer, tenía mucha
hambre.
—¿Cómo has estado?— Le preguntó.
—Bien, ¿tú?—Fue lo que respondió Taehyung, claramente omitiendo sus
problemas.
—También. Me alegra que estés bien...
—También me alegra. Yugyeom parece ser buen chico...— Comentó
Taehyung, regañándose por ser curioso.
—Oh, lo es. Que alivió que estuvo ahí para ayudar.
—Sí, agradécele de nuevo por mí.
—Lo haré.
—Hacen bonita pareja.— Tanteó el terreno.
Jungkook lo miró sorprendido.— ¿Gracias? Aún no lo somos.
—Aún.— Dijo, riendo secamente, confundiendo al alfa.
—Aún. Taehyung, no puedes quejarte. Recuerda que tu quisiste esto.
—Solo creí que no iba a doler verte con alguien más.—Comentó cabizbajo,
mordiendo más pizza.
—Tengo derecho de estar con alguien más, tú también.
—Déjalo, no estoy reclamando nada.
Silencio.
La madre de Taehyung apareció, entrando apresuradamente por la cafetería.
—¡Taehyungie! ¿Estás bien? ¿Qué te duele?— Fue lo primero que dijo,
abrazándolo.
—Ya estoy bien, mamá.
—Hola Jungkook, gracias por acompañarlo.
—Hola señora Kim, no es nada.
—Vamos, iremos al doctor.
—¡No!—Gritó.—No quiero ir a ningún doctor, me desmayé por no comer
mamá, no lo haré de nuevo.
—Okey, sin doctor. Pero le dirás a papá que si hubo doctor.
Jungkook quiso reír enternecido por cómo era la madre de Taehyung.
—Nos vemos Jungkook.—Se despidió la mayor, saliendo con Taehyung.
—Hasta luego, que te mejores Taehyung.
El mencionado solo lo miró y asintió, mientras era jalado por su madre.
(...)
Grupo: los tres mosqueteros.
Jimin.
TaeTae, amor de mi vida, omega de mi corazón, mi otra mitad.
¿Cómo estás?
Taehyung.
Bien, me dormí y apenas desperté.
Hoseok.
Son las ocho de la noche :0
Pero qué bueno que hayas descansado.
Jimin.
TaeTae
Sabes que debes hacerte la prueba verdad?
Hoseok.
Oh....
Taehyung.
...
Lo sé 😖😖
Tengo mucho miedo.
Jimin.
Nosotros estaremos contigo.
Si sale positivo te ayudaremos a buscar una solución, lo que quieras hacer.
Hoseok.
¿Le dirás a Jungkook?
Taehyung.
NO.
Ni loco.
Si llega a salir positivo me va a odiar.
Le mentí, solo por la maldita calentura 😭😭
Quiero morir.
Me voy a matar si sale positivo.
Jimin.
No digas estupideces.
Él también tiene responsabilidad, sabe que un omega en celo hará lo que
sea para quedar embarazado.
Hoseok.
No hay que apresurarnos.
Taehyung.
Si sale positivo no lo voy a tener.
Si me debo tirar por una escalera lo haré.
Jimin.
No te vas a tirar por ninguna escalera, te vamos a ayudar.
Taehyung.
¿Podemos esperar al próximo lunes?
Solo quiero una última semana de tranquilidad.
Jimin.
Está bien.
Pero el lunes si o sí.
Taehyung.
El lunes si o sí.
Hoseok.
Rezaré a todos los dioses para que salga negativo.
*No se olviden de dejar su estrellita*
TREINTA
El lunes había llegado más rápido de lo que Taehyung hubiera deseado,
pero no podía retrasarlo más.
No volvió a platicar con Jungkook a excepción del día después a su
colapso, pues el alfa le preguntó acerca de cómo se sentía. Una interacción
bastante sutil.
Siempre veía a Yugyeom muy pegado al alfa, pero debía fingir que no le
afectaba, incluso ahora que aquel omega había comenzado a saludarlo
cuando se lo topaba por los pasillos.
Taehyung se sentía mala persona porque en el interior no podía pensar
totalmente positivo a cerca de aquel omega con aroma a vainilla, pues
estaba cerca del alfa que su instinto identificaba como suyo.
Los mareos se hicieron presentes hace apenas un par de días, aunque por
suerte ya no tenía más nauseas, por lo que ya podía ingerir más comida.
Aunque había ciertos aromas que lo llevaban directamente a vaciar su
estómago.
Las clases ese día habían sido bastante tranquilas para su buena o mala
suerte, y la última llegó en un abrir y cerrar de ojos, biología.
—Buenos días muchachos, hoy hablaremos de un tema muy interesante.—
Fue lo primero que dijo el profesor que ahora les impartía esa materia.
Todos tomaron asiento correctamente, guardando silencio para dejar a la
autoridad empezar con su clase.
—Vamos a hablar de la gestación de un omega.
Taehyung no pudo evitar bufar al sentir los ojos de Jimin sobre su costado,
y también pudo ver perfectamente como Hoseok se giró a mirarlo.
—¿Alguien que me diga cuantos meses es el periodo de gestación de un
omega?—Preguntó para todos.
—Cinco a seis meses— Contestó Jungkook desde su lugar compartido con
Yugyeom, eso era nuevo.
—Muy bien, menos de lo que implica una gestación de un beta. Lo ideal es
que sean seis meses, pero después de los cinco no hay riesgo alguno.—
Comentó el profesor.—Les compartiré un dato muy interesante, y es que los
alfas pueden identificar el olor de su cachorro después de los dos meses,
solo bastará con notar un ligero cambio de olor en su omega, generalmente
huele más dulce, como si estuviera en celo.
—¿Solamente el padre puede olerlo?— Preguntó otro alumno.
—Así es, los demás no percibirán el olor. Por lo que alfas, si su omega les
dice que está en cinta y ustedes no identifican el cambio de olor ese
cachorro no es suyo.— Bromeó, ganándose risas de todo el salón.
—Profesor, ¿cómo un omega de puede dar cuenta que está en cinta?—
Preguntó Jimin, ganándose un pisotón por parte de Taehyung.
—Bueno, todos conocemos los síntomas, náuseas, cambios en tu apetito, y
mareos. Es importante que ustedes tengan muchísimo cuidado ahora
mismo, a su edad puede haber complicaciones en la gestación, no digo que
les vaya a pasar, pero piénsenlo muy bien, les falta mucho por recorrer...
Taehyung se perdió en sus pensamientos, sin querer escuchar más. El tema
lo tenía muy abrumado, tenía mucho miedo, y sentía que necesitaba a
alguien en específico para sentir un poquito de calma. Sentía que se estaba
ahogando.
Estaba casi seguro de que iba a dar positivo, y eso lo hacía querer llorar.
Estaba decepcionado de sí mismo, se sentía perdido.
Jimin lo notó, así que tomó su mano en muestra de apoyo, mientras lo
acariciaba.
Taehyung sonrió, era bueno saber que a pesar de todo contaba con su mejor
amigo, y con Hoseok seguro. Ellos no lo dejarían solo.
El profesor habló y respondió dudas por eternos minutos, pero la mente de
Taehyung estaba en otro lugar.
Estaba rogándole al universo por una segunda oportunidad.
No fue hasta que Jimin le habló que supo que ya era hora.
Era hora de salir, y de saber la verdad.
Hoseok se paró frente a ellos y los tres salieron agarrados de la mano,
Taehyung en medio.
—Cualquier cosa nos tienes contigo, siempre.— Dijo Jimin, buscando
calmar sus nervios.
—Te apoyaremos, TaeTae, te amamos.— Dijo Hoseok una vez llegaron al
baño de omegas.
Aprovecharon que era hora de salida y estos estaban vacíos, así pudieron
entrar los tres, cerrando con candado.
Taehyung se metió en un cubículo con la prueba que Jimin había comprado.
—Recuerda, salga positivo o negativo te vamos a apoyar.—Dijo Mimi lo
suficientemente alto para que el omega lo escuchara.
Taehyung orinó sobre la prueba con sus manos temblando, y después la
sacudió. Ahora solo faltaba esperar.
Abrió la puerta del cubículo, sentado sobre la taza de baño con la tapa
cerrada, sus amigos se recargaron en las paredes del cubículo.
Hoseok se abalanzó a abrazarlo.—Deja de temblar, todo va a estar bien.
A pesar de asentir nada podía cambiar su sentir. Sentía su estómago doler y
revolverse.
Pasaron los cinco minutos que decía la prueba y todos tenían miedo de
descubrir el resultado.
—Mira, lo vemos todos al mismo tiempo y ya.
Taehyung lo tomo volteado en sus manos.
—1...2...3
Positivo, 10 semanas.
Taehyung se echó a llorar desconsoladamente, Jimin y Hoseok lo abrazaron,
dejándolo llorar.
Taehyung vio su vida derrumbarse en cuestión de segundos.
Los tres ajenos, sin saber que había alguien encerrado en un cubículo que
había escuchado todo a la perfección.
*No se olviden de dejar su estrellita*
TREINTA Y UNO
Taehyung pasó todo el lunes encerrado en su habitación, con sentimientos
encontrados, llorando hasta más no poder.
Sentía que todo se le había ido de las manos.
Un bebé... un cachorro que Jungkook y él habían procreado.
Una nueva vida creciendo a cada segundo en su interior.
Incluso investigó, dándose cuenta de que el feto ya tenía sus ojos formados
y su corazón debía latir.
Se armó de valor para ponerse de pie de lado al espejo, descubriendo su
abdomen. Estaba ligeramente abultado, podía ser por la comida incluso,
pero ahí estaba el bebé.
No quería empezar a referirse a ese cachorro como suyo, no quería
encariñarse porque apenas hace unas horas estaba seguro de que si el test
salía positivo haría lo que fuera para abortarlo.
Lloró nuevamente, sintiéndose miserable por dudar, por no tener nada claro.
Quería seguir con su vida normal. Pero ahora que era un hecho que había
algo creciendo en su interior, era distinto.
No podía, definitivamente no.
No le iba a decir a Jungkook, no podía arruinarle su vida.
Estaba pensando que el alfa lo odiaría por haberle mentido, por haberlo
persuadido durante el celo.
Una llamada entrante lo sacó de sus pensamientos. Era Jimin.
La declinó.
Agradecía que sus padres hubieran ido a visitar a sus abuelos, pues él no
quería ver a nadie, absolutamente nadie.
O quizás la única persona que necesitaba era imposible tenerla. Y ese
pensamiento lo hizo llorar aún más.
Se recostó mirando al techo, sin saber que hacer, su mente estaba en blanco
acerca de posibles soluciones.
No supo cuánto tiempo pasó mirando a la nada, pero ahora quien marcó fue
Hoseok.
Atendió solo para no preocuparlos más.
—¿Sí?
—¿Estás bien? ¿Por qué no contestas?
Las voces de Jimin y Hoseok sonaron al otro lado.
—No estoy bien, no tengo ganas de hablar con nadie.
—Ábrenos, no te dejaremos ahogarte en lágrimas.
Taehyung abrió los ojos de par en par.
—¿Es en serio que vinieron?
—Sí, apúrate que las hamburguesas se enfrían.
Su estómago rugió y no espero ni un minuto más para bajar, necesitaba esa
hamburguesa.
Y de pronto se detuvo a media escalera.
Hace nada estaba llorando y ahora iba por esa hamburguesa con mucho
entusiasmo, ¿A caso eran los cambios por el embarazo?
Sin pensar más decidió abrirles.
Sus amigos lo abrazaron, eran aproximadamente las siete de la tarde y pudo
ver que estaba oscuro afuera.
—Tus ojos están horriblemente hinchados. —Le dijo Hoseok.
—¿Mi hamburguesa? — Preguntó.
Sus dos amigos rieron y le extendieron una de las bolsas que traían consigo.
Pasaron hasta el comedor para sentarse, Taehyung traía uno de los suéteres
gigantes que le robó a Jungkook, que a pesar de que ya no tenía su olor lo
hacía sentir protegido.
—Busque grupos en internet de ayuda a omegas, ellos te pueden ayudar a
deshacerte del embarazo, son otros omegas que han pasado por situaciones
similares...— Mencionó Jimin.
Taehyung dejó de comer.— O-oh, uhm, pásamelos por mensaje, los veré
más tarde.
—Taehyung, ¿realmente vas a hacerlo? Deberías al menos decirle a
Jungkook.—Habló Hoseok.
—Jungkook me va a odiar, quiero solucionarlo por mi cuenta antes de que
empeore.— Trató de sonar convencido.
—Si me permites decir, Jungkook no te odiaría. No es necesario que lo
tengas, pero al menos dile antes. No necesitas pasar por esto solo.—Esta
vez fue Jimin, extendiéndole papas fritas.
—Concuerdo con Mimi, tu no lo obligaste a que te hiciera un bebé.
—Pero le mentí, le dije que tomaba pastillas anticonceptivas cuando en mi
vida lo he hecho.
—¡El debió saberlo! Los omegas en celo pueden ser así. Taehyung no te
eches la culpa solo, esto fue consecuencia de las acciones de ambos. Solo
dile, no es justo que te martirices solo.— Jimin soltó agresivamente.
El omega se encogió en su lugar, mordiendo una papa frita.
—Lo siento, no quise hablarte así.
—L-lo voy a pensar, solo denme tiempo.
—Está bien, come, TaeTae.—Lo tranquilizó Hoseok.
—Sí, come. Después te ayudamos a pensar que hacer.
(...)
Taehyung no había podido pegar un solo ojo esa noche hasta las cuatro de la
mañana, y de ahí durmió menos de tres horas.
No desayunó debido a que no tenía apetito, se vistió con una camiseta
holgada y pantalones cómodos.
Antes de irse se miró al espejo, sintiendo irreal el hecho de estar
embarazado.
Su padre lo dejó con rapidez en la escuela, deseándole un buen día como de
costumbre.
Al entrar pudo ver a sus dos amigos, que rápidamente le preguntaron si
había desayunado, obligándolo a ir a la cafetería, donde se encontrarían con
Bogum.
Hoseok le había traído un delicioso sándwich de queso acompañado de una
bebida de leche con chocolate, Taehyung lo agradeció.
Jimin le preguntó con la mirada si le iba a decir al alfa a su lado. Taehyung
asintió.
—Bogum, yo... debes saber algo.—Comenzó a hablar mientras bebía su
chocolate.
—Oh, te escucho.—El alfa centró su atención en él.
—Solo debes prometer que no le dirás a nadie.
—Lo prometo.
Jimin y Hoseok estaban sentados con ellos, viendo atentos.
—E-estoy en cinta.
Los ojos del chico se abrieron en demasía, después rió.— Buena esa.
Pero la cara de seriedad de los tres le dejó en claro que no era una broma.
—Mierda, ¿es en serio?
Taehyung asintió, llenando su boca con un mordisco del sándwich.
—Oh... ¿Es de Jungkook, cierto?
Volvió a asentir.
El alfa rió con tristeza.—Supongo que felicidades.
—N-no estoy feliz.
—¿Él te dijo algo malo acerca de eso? Dime y lo golpearé.
Taehyung negó.—No lo sabe y no quiero que lo sepa.
—¿Planeas hacerte cargo solo? Taehyung eso sería muy difícil.
El omega negó con sus ojos llorosos.
—N-no sé qué hacer...—Murmuró con un hilo de voz.
Bogum lo rodeó con sus brazos.—Tranquilo, tranquilo. Taehyung, siempre
me has gustado, si tú quieres y-yo puedo tomar la responsabilidad, no es
necesario que pases por esto solo.
Hoseok y Jimin se habían quedado boquiabiertos con la declaración.
—N-no Bogum, no es justo que tomes la responsabilidad, voy a
solucionarlo.
—Te apoyaré con cualquier decisión, Taehyung. Mi propuesta sigue en pie
en caso de que lo necesites.
El omega correspondió a su abrazo, besando brevemente la mejilla del alfa.
— Gracias, de verdad, aprecio mucho eso.
Las clases comenzaron, por suerte las primeras tres horas no le tocaban con
Jungkook, así que pudo estar más tranquilo en cuanto a eso, pero su mente
no le dio paz, la angustia seguía ahí y fue en la segunda hora que pidió
permiso para ir al baño, necesitando vaciar su estómago.
Después de vomitar el desayuno se sentó en la taza cerrada, tratando de
tranquilizarse pues había comenzado a temblar.
Después de unos minutos decidió lavarse la cara para despejarse, y brincó
del susto al ver a una presencia ahí.
Yugyeom.
Asintió en su dirección como saludo y se remojó las manos, ignorándolo.
—Taehyung...
La voz del chico lo obligó a mirarlo.
—Pedí permiso cuando te vi salir, tengo algo para ti.
—¿Para mi?— El rubio estaba confundido cuando vio al omega sacar algo
de una pequeña bolsa.
Le extendió dos cajas que dudó en tomarlas.
—Ácido fólico y hierro. Los necesitas si no quieres tener
descompensaciones por el... embarazo.—Susurró lo último.
El rubio lo miró con genuina confusión y horror.
—¿C-como-
—Ayer estaba en el baño cuando entraste con tus amigos, tranquilo, no dije
nada ni lo voy a decir. Te escuchabas muy asustado y le pedí a mis padres
algunos consejos para un amigo... sé que apenas hablamos, pero debe ser
muy difícil.
Y ahí Taehyung se odió, definitivamente no podía creer que pudo tener mal
etiquetado a alguien así.
—G-gracias, te las pagaré cuando pueda-
—¡No, no! Acéptalas como regalo. Solo quiero ayudar. Si necesitas asesoría
o checarte puedes decirme y mi papá omega es especialista en maternidad y
puedo llevarte con él.—Ofreció.
—Gracias de verdad, Yugyeom. Aún v-voy a pensar que haré, pero
agradezco que me hayas dado esto.
—Te durarán un mes, si necesitas más puedo conseguírtelas, uhm ¿Tienes
problemas con el padre de la criatura?—Indagó.
—Algo así... Por favor no vayas a decir nada a absolutamente nadie.—
Pidió.
—No lo haré Taehyung. No me corresponde. Solo que... mi papá estuvo
embarazado de mí y nadie lo ayudó, él conoció a mi padre hasta después de
que nací, y él siempre me contó lo feo que fue pasar por tanto solo porque
mi padre biológico no quiso la responsabilidad. Ayer te escuché muy mal y
supongo que fue mi instinto por ser ambos omegas y querer ayudarte,
quiero que sepas que no es el fin del mundo, mi papá con un cachorro pudo
terminar una carrera como medicina y conocer al amor de su vida. Vas a
salir adelante.
El omega cabizbajo lo miró con los ojos acuosos, Yugyeom le extendió los
brazos.
Taehyung aceptó el abrazo.
—L-lo siento, solo que estoy muy sensible.— Dijo al separarse.
—Es el embarazo.
Ambos rieron.
—Muchas gracias, Yugyeom. Me has dado esperanza.
El omega le sonrió, antes de decir que quizás debían regresar a clases.
*No se olviden de dejar su estrellita*
TREINTA Y DOS
El jueves de esa misma semana fue que Jungkook decidió contarle a sus
amigos acerca de una inquietud que tenía, y aprovechó que Yugyeom dijo
que estaría ocupado en receso para hablar solo con ellos tres.
—Siento a mi lobo muy inquieto desde hace días.—Platicó.
—¿Es por Yugyeom?—Cuestionó Yoongi.
—Uh, no. Creo que está así desde que Taehyung se desmayó.
—Quizás es porque tu lobo se preocupa por el de Taehyung, ustedes podrán
haberse separado pero la parte animal siempre estará ansiosa por el otro, así
funciona.— Dijo Namjoon.
—¿Entonces nunca más podrá emocionarse por otro lobo? Odio querer
avanzar porque se siente vacío, es como si quisiera empezar a centrarme en
otra persona y simplemente no pueda porque algo de mí no quiere.— Se
quejó, dolido.
—Es así, amigo. Tu lobo ya conoció a su compañero, será difícil que quiera
abrirse a otro.
—Pero lo bueno es que somos seres con conciencia, tú todavía puedes
enamorarte aunque tu lobo quiera a Taehyung.—Añadió Seokjin.
—Creo que yo también aún quiero a Taehyung.—Admitió, encogiéndose en
su lugar.
Yoongi y Seokjin bufaron.
—Déjenlo.— Dijo Namjoon.
—Mira que eres masoquista, Jungkook.
—Ya déjame, Yoongi.
—Deberías intentar con Yugyeom, es buen chico y le gustas.— Dijo
Seokjin.
—Es guapo, muy lindo, pero no... no es...
—No es Taehyung.— Completaron sus amigos haciendo su voz
intencionalmente aguda.
—¡Ya! Vine a desahogarme no a que me regañen.—Les reclamó.
—¡Es que no conozco a alguien más idiota que tú! No puedo creer que
incluso rechazaste a Yugyeom para que te ayude con tu celo, yo por más
que estuviera sin el amor de mi vida no podría rechazar a un omega para
eso.—Comentó Yoongi.
—¡Es que no lo entiendes! Si tu conocieras a tu destinado entenderías que
nadie será como él. Ahh ya me dio coraje, quiero llorar.
—No llores, bro.— Seokjin trató de bromear, pero no funcionó.
Los ojos de Jungkook ya se habían comenzado a poner llorosos.
—P-perdón, es que hay días en los que quisiera abrazarlo y poner mi nariz
justo en su cuello, lo extraño mucho y me duele que él no lo haga.
— Taehyung también debe extrañarte, él no es inmune a ti, Jungkook. —
Namjoon trató de consolarlo.
—Él quería que seamos a-amigos, yo le pedí tiempo para verlo como uno,
pero creo que nunca podré, así que voy a tratar de hablarle. Prefiero tenerlo
cerca, aunque no pueda besarlo ni abrazarlo a tenerlo lejos.
—¿Estás seguro? Puedes salir lastimado de eso.— dijo Seokjin.
—De hecho, creo que es buena idea. Si están cerca Taehyung va a batallar
más con controlarse y va a terminar saltando sobre Jungkook, así que saldrá
ganando.— Habló Yoongi.
Jungkook golpeó levemente su hombro, riendo bajito y limpiando sus
lágrimas.
—Voy a hablar con él hoy en educación física, le diré que quizás podemos
comenzar a hablarnos como amigos...
Sus amigos se vieron entre ellos por la ilusión en las palabras de Jungkook,
preocupados por él. Realmente lucía enamorado, aunque no quisiera
mostrarlo así.
—Tienes mi apoyo, yo mientras me ligaré a su amigo el beta.—Animó
Yoongi.
—¿Cuál de los dos? — preguntó Namjoon.
—Al que caiga, o a los dos.
(...)
Las horas siguieron pasando y llegó justo la penúltima, educación física,
que les tocaba dos horas seguidas.
El profesor les dijo que tenía que hablar con el director, por lo que los dejó
salir del salón siempre y cuando no causaran desastres.
Jungkook quiso celebrar, era perfecta la ocasión pues el horario de
Yugyeom indicaba que el chico tendría dos extensas horas de matemáticas,
por lo que no se aparecería.
Espero a que saliera Taehyung del salón, pero para su sorpresa él, Yoongi,
Taehyung, y Jimin, fueron los únicos que no dejaron el salón.
Su amigo le susurró un "yo me encargo" y observó cómo se puso de pie.
—Hola Mimi, Taehyung. Estaba buscándote, escuché que sacaste buena
nota en matemáticas y quería ver si tenías tiempo de ayudarme con los
últimos ejercicios.— Se dirigió a Jimin.
El beta volteó a ver a su amigo, quien asintió repetidas veces.— Claro, ¿tus
apuntes?
—Están en mi casillero, ¿me acompañas? Podemos ir al jardín para que me
expliques.
—Ehh...¿Estarás bien, TaeTae? No tardaré mu-
—¡Tu ve! No te preocupes Mimi, aprovecharé para dormir, solo asegúrate
de llamarme cuando suene el timbre por si no despierto.— Lo tranquilizó.
—Está bien, cuídate y cualquier cosa me llamas.— le dijo mientras se ponía
de pie, para finalmente marcharse con Yoongi.
Taehyung recostó su cabeza en sus brazos, sabía que Jungkook estaba unos
asientos atrás porque lo olía, pero no sabía por qué no se había ido.
Entonces alguien ocupó el lugar de Jimin y no tuvo ni siquiera que levantar
su vista para saberlo.
—Hola, Taehyung.
—Hey, qué tal.— Saludó volviendo a sentarse correctamente.
—Uh, todo bien, ¿y tú?
—También.—Dijo suspirando inconscientemente, su lobo brincaba ante el
aroma del alfa, no había vuelto a tener cercanía con él y eso lo afectaba.
Jungkook aprovechó para inhalar aquel aroma a manzana y canela que
volvía loco a su lobo, pero encontró algo extraño.
—Uh, ¿usas alguna fragancia dulce?— Las palabras dejaron su boca antes
de que su mente las procesara.
Y el corazón de Taehyung latió desenfrenadamente, sintiendo miedo por
haber sido tan descuidado.
—S-si—Se trabó.
—Oh, ¿qué pasa con tu aroma?
—Mi tía me regaló una crema con fragancia, por eso la uso.—Inventó
rápidamente.
—Ya veo, hueles bien, de hecho. Se mezcla muy bien.—Halagó, sintiendo a
su lobo emocionado, quiso pensar que era por estar cerca de Taehyung
después de ya un tiempo.
—Gracias...— murmuró el omega, tratando de no sonrojarse. A su lobo le
encantaba saber que a Jungkook le gustaba el aroma que desprendía a causa
del cachorro.
—Disculpa si te incomodé, a veces no pienso y solo habló.
—Descuida, no me incomodas.— Aclaró.
—Solo quería acercarme a hablarte, quizás podemos ser amigos o algo así...
—Oh, si tú quieres claro que podemos.— dijo el rubio, tratando de calmar
todo lo que estaba sintiendo en su interior.
—Sé que te pedí tiempo, pero ya pasaron casi tres meses así que creo que
podemos intentar ser amigos.
—Realmente me alegro que quieras que hablemos más, eres muy buena
compañía.—
—Lo pensé, solo que temía que tú ya no quisieras hablarme.
—Nada de eso.— dijo Taehyung.— Solo respetaba tu espacio.
—Te agradezco eso. ¡Oh! Estabas por dormir, puedes hacerlo, me quedaré
aquí a despertarte cuando sea hora de salida.
—¿Puedo? Es que no he podido dormir bien en las noches y realmente
ahorita me da mucho sueño, pero no quiero que pienses que es porque no
quiero hablar contigo.
Jungkook rió—No te preocupes, no lo pensaré.
Taehyung puso sus brazos en la mesa banco y su cabeza sobre estás, y una
loca idea pasó por su mente.
Comenzó a temblar ligeramente, nada exagerado pero lo suficiente para que
el alfa lo notara, abrazándose a sí mismo.
—¿Tienes frio? Puedo darte mi sudadera.
Jungkook siempre usaba sudaderas, aunque el clima estuviera cálido, pues
no le gustaba que el sol pegara directamente en su piel cuando iba al patio o
cuando decidía caminar a su casa.
—¿No te molesta? Es que el aire acondicionado está muy frio hoy...
Antes de que pudiera seguir hablando, el alfa se quitó su sudadera negra
con letras rosas fosforescentes, extendiéndosela a Taehyung, quien la tomó
y se la colocó.
Se sentía como el paraíso, era cálida y estaba repleta a su aroma, su omega
estaba amando la sensación.
—Es nueva, ¿verdad?
—Lo es, tuve que adquirir más cuando alguien se llevó las mías.
Taehyung rió avergonzado, poniéndose en posición para dormir de nuevo.
— Mañana te las regreso, pero entonces debes darme está a cambio.—Dijo
juguetón.
—Es un trato justo.— Dijo de la misma manera.
—Ahora has silencio.
Ambos rieron levemente, Jungkook sacó su celular para tomar una foto del
omega cuando estuviera dormido.
Y fue así, rodeado del olor de Jungkook que Taehyung pudo dormir por casi
dos horas con tranquilidad. Su omega estaba tranquilo por la presencia del
alfa, y Taehyung también sentía paz con el chico a su lado.
Jungkook se colocó de la misma manera que Taehyung, pero con el objetivo
de poder olerlo más de cerca mientras este dormía.
Su pecho se sentía cálido, le gustaba mucho la combinación de aromas,
Taehyung olía a él por la sudadera, junto a su suave aroma de manzana con
canela y aquel toque dulce que cada vez que olía más sentía a su lobo aullar
encantado.
Pero se trató de calmar, no quería asustar a Taehyung, tampoco quería que
este pensara que había vuelto con otras intenciones.
Así que se acomodó en la silla, usando su teléfono mientras velaba el sueño
de Taehyung.
*No se olviden de dejar su estrellita*
TREINTA Y TRES
Jungkook estaba feliz ese día. Habían pasado dos semanas desde que
Taehyung y él habían comenzado a tratar de ser amigos y ese día pudo
sentir el aroma de Taehyung después de dos semanas en las que el omega
había comenzado a usar inhibidores de olor.
Al principio le sorprendió no captar ningún aroma en él, pero dijo que
usaba un inhibidor debido a que sus primos alfas se quedaban en su casa y
se le quedaba impregnado el aroma, siendo muy molesto.
Jungkook incluso pensó que Taehyung tenía otro alfa y lo ocultaba, pero
cualquier pensamiento extraño fue desechado ese jueves, pues el omega
llegó oliendo a manzana con canela y aquel toque dulce.
Apenas sintió el aroma y lo buscó con la mirada, el rubio entraba a la
cafetería con Hoseok.
—¡Taehyung, Hoseok! ¡Aquí! —Los invitó a sentarse con ellos como ya era
costumbre hace una semana.
Ambos lo localizaron, Taehyung se sentó a su lado derecho ya que
Yugyeom estaba a su izquierda.
Hoseok al lado de Taehyung y sus tres amigos enfrente.
—Hoy no usaste inhibidor.— Comentó Jungkook.
Taehyung inmediatamente se tensó, esa mañana había despertado tarde y lo
olvidó.
—Y usaste la loción que te regalaron.—Añadió.
—Woah, Jungkook tiene los sentidos bien agudizados, ¿nos quieres decir
que shampoo utilizamos ?— Se burló Yoongi.
Todos rieron.
—Cualquiera lo olería, idiota.
—Lo sé, pero es gracioso que hasta lociones sutiles identificas.
—No es sutil, Yoongi. Tu nariz está averiada. La loción que usa Taehyung
cualquiera la olería hasta la puerta.
—¿Que loción?—curioseó Namjoon, olfateando para poder identificar.
—Huele...
—Es una loción de dulce que le regalaron a Taehyung, hasta yo que soy
beta la percibo.— Hoseok intervino, tratando de salvar la situación.
Iban a seguir preguntando, pero la exclamación de sorpresa del omega
llamó la atención hasta de Yugyeom.
—Jimin se despertó y parece que tuvo una presentación tardía, ¡Jimin es
alfa! —Exclamó con sorpresa.
—¡¿Qué?! —Exclamó Yoongi.
Hoseok también estaba sumido en su celular, intercambiando mensajes con
Jimin.
Algo extraño sucedió con el lobo de Jungkook. Él sabía que Taehyung y
Jimin eran muy cercanos, y si se ponía algo raro cuando el rubio se juntaba
con Bogum, no se quería imaginar-
—¡Uhhh, hermano! No tienes suerte.— Se burló Seokjin.
—A Yoongi le gusta Jimin.—Explicó Namjoon.
—Igual si se gustan pueden intentarlos, hay muchas relaciones de alfa con
alfa— Habló Yugyeom.
—Jimin está vuelto loco, hoy no vendrá.—Dijo Hoseok.
Yoongi chilló en su lugar.
—¿desayunaste?—Le preguntó Jungkook al omega, sumergiéndolos en una
burbuja ajena a la plática sobre Yoongi y Jimin que tenían los demás.
Taehyung negó—Me levanté tarde.
—Te traigo- —El alfa hizo ademán de ponerse de pie, pero Bogum apareció
con una bolsa de papel para Taehyung, parándose detrás del omega e
inclinándose sobre él para dejar la bolsa frente a Taehyung.
—Waffles con miel y canela, y tu chocolate.— Dijo el alfa.
—Gracias Bogum. Tenía hambre.
Jungkook se tragó el nudo que sintió en su garganta, fingiendo prestar
atención a los demás.
Hoseok se pasó al otro lado de la mesa para que el alfa que recién llegaba se
sentara junto a Taehyung y eso tensó a Jungkook.
Su lobo se había alborotado, y por alguna razón sentía que la cercanía de
Bogum con Taehyung representaba una amenaza.
Así fue como su felicidad por estar con el omega se había esfumado esa
mañana.
(...)
En receso Bogum no se había separado de Taehyung y eso comenzaba a
irritarlo, pues había esperado poder sentarse con el omega.
Resignado, tuvo que ir con sus amigos, donde Yugyeom les contaba acerca
de la fiesta de cumpleaños que daría al día siguiente, ya que era un viernes
festivo.
El chico había invitado a todos sus compañeros con los que compartía
clases, pues eran sus dieciocho y quería celebrarlo a lo grande.
Por supuesto Taehyung estaba invitado.
Las clases siguieron pasando y Jungkook agradeció cuando en biología
pudo compartir asientos con Taehyung, ya que Jimin había faltado.
Pero nuevamente su felicidad fue esfumada por el alfa Bogum, quien esperó
a Taehyung a la salida justo fuera de su salón.
El alfa se regañó mentalmente, pero la curiosidad le ganó por lo que
después de unos minutos los siguió, seguro de que debían estar metidos en
el pasillo por los baños.
—Debes decirle, Taehyung. Si estás seguro de que quieres abortar al menos
díselo antes.
—¡No! Es solo drama innecesario, él nunca se dará cuenta.
—Hoseok dijo que Jungkook identificó el cambio en tu aroma.
—Pronto volverá a estar normal.— Trató de convencer.
—¿Realmente quieres abortarlo?
—No se trata de lo que yo quiera, es lo que me conviene.
El alfa mordió sus labios nervioso.— Yo puedo ayudarte, déjame hacerme
cargo, voy a hacerme responsable del bebé Taehyung, te acompañaré en el
proceso, no hagas algo que no quieres.
El omega sollozó—Te agradezco tanto Bogum...
Jungkook apenas escuchó unos segundos y sintió que no podía más,
¿Taehyung embarazado de Bogum? Era mucho que procesar. Se fue
corriendo de ahí, necesitaba poder desahogarse.
—Pero no puedes tomar la responsabilidad de otro.— Finalizó el omega.
(...)
Aclaración: Jungkook solo escuchó lo que esta en letras cursivas.
(...)
Más tarde, Jungkook se encontraba en su habitación, no había querido bajar
a comer pues no se sentía bien.
Lo que había escuchado lo tenía muy cabreado.
¿Taehyung embarazado de Bogum? Era una como si una bala haya herido
de manera directa a su corazón.
Ni siquiera se atrevía a hablarle a Taehyung para aclarar la situación, pues
no le correspondía y estaba demasiado decepcionado.
Pero no pudo seguir con su tarea de comerse la cabeza en soledad, pues
alguien tocó la puerta de su habitación pasadas las cuatro de la tarde.
—¿Quién?— Dijo de mala gana.
La puerta fue abierta revelando a su hermana con una bebé en brazos.
—Me dijeron que estás de emo.
Rodó los ojos.— Solo no tengo ánimos. Lía bonita, ven con tu tío.— Le
extendió los brazos a la pequeña niña, quien rió tiernamente al verlo.
—Wow, esa niña te ama.— Dijo su hermana, permitiéndole cargarla.
—Yo a ella. Cuando la veo me dan ganas de tener un bebé.
—Si mamá te escucha decir eso te pega.
Ambos rieron.
Jungkook meció a la bebé en sus brazos aún sentado en su cama.
—Cuéntame como sabes si un omega está en cinta.— Le dijo a su hermana.
—¿Embarazaste a alguien?— Bromeó.
—¡No, Lisa! Es porque... sospechamos de un compañero.—Inventó.
—Que chusmas. Pues en realidad hay cambios en su apetito, antojos...
Todo concordó, ahora entendía por qué Bogum le llevaba el desayuno a
Taehyung.
—La típica es desmayarse...— Continuó.
Jungkook recordó aquel día.
—Y yo me di cuenta de que mi Jennie estaba en cinta porque su aroma
estaba dulce, muy dulce.
¿Qué?
—¿C-como?
—Sí, los omegas en cinta huelen dulce, pero solo el alfa padre del cachorro
puede identificar ese aroma dulce.
Nada tenía sentido.
Jungkook recordó aquella vez que olió aquella dulce fragancia en
Taehyung. Justo como hoy.
¿Pero no se suponía que era Bogum el que debía olerlo?
—Ah, o sea, ¿todos los alfas pueden oler el aroma dulce de un omega en
cinta?
—Que no, tonto. Solo el padre del bebé. Así que solamente sabrán hasta
que le crezca la panza al omega, porque ustedes no son el padre.
—¿Como es ese aroma dulce?—Indagó.
—Huele como a esas fragancias de bebé extremadamente empalagosas.
Pero cuando te toque experimentarlo vas a amarlo, no es molesto para nada,
te emociona sentir ese aroma porque sabes que ahí está tu cachorro.—
Explicó la chica con ilusión.
Jungkook luchó por mantener su semblante.
No estaba entendiendo nada.
Era un hecho que Taehyung estaba en cinta, porque lo había escuchado.
Pero ahora comenzaba a dudar que ese bebé fuera de Bogum.
¿Por eso su lobo ahora se emocionaba tanto por oler a Taehyung?
El recuerdo de aquel último celo que habían compartido inundó su mente,
lo había anudado incontables veces sin protección... pero Taehyung
mencionó unas pastillas.
Pero existía la persuasión de parte de los omegas durante el celo para
quedar en cinta.
Todo comenzaba a tener sentido.
Y ahora estaba aún más cabreado por recordar que Bogum había dicho algo
acerca de "asumir la responsabilidad"
¿A caso ese alfa quería hacerse cargo de el hijo que él y Taehyung habían
procreado?
Se obligó a salir de sus pensamientos para jugar con su sobrina, pero si de
algo estaba seguro era de que hablaría seriamente con Taehyung en la fiesta
de Yugyeom.
*No se olviden de dejar su estrellita*
TREINTA Y CUATRO
Chat de Tae y jk
Jungkook.
Hola, hace mucho no hablamos por aquí.
Taehyung.
Holaa! Sí, ha pasado un tiempo.
Jungkook.
¿Iras a la fiesta de Yugy?
Taehyung.
No podría perdérmela, él ha sido muy amigable conmigo.
Jungkook.
¿Te puedo pedir un favor?
Taehyung.
Claro.
Jungkook.
No uses inhibidor.
Taehyung.
No lo haré.
Jungkook.
Bien, espero que puédanos pasar un rato juntos en la fiesta.
Taehyung.
Solo si quieres quedarte sentado, no me gusta bailar ni andar haciendo
escándalo así que me vas a encontrar en un sillón aislado.
Por que Mimi y Hobi si les gusta bailar.
Jungkook.
En realidad si me gusta bailar.
Pero no te dejaré solo, así que te haré compañía.
Taehyung.
Ya dijiste eh.
Jungkook.
Y sostengo.
Te veo en unas horas, debo comenzar a arreglarme.
Taehyung.
Te veo entonces.
(...)
Taehyung guardó su celular con una inconsciente sonrisa.
Estaba emocionado por la fiesta de hoy, ya que él nunca iba a ninguna, pero
esta vez no podía rechazarla.
Además, vería a Jimin, ya se estaba preguntando cual sería el aroma de este.
Espero una media hora más antes de meterse a la ducha, dándose un tiempo
de relajación, que necesitaba.
Al salir, se miró en el espejo solamente con un par de bóxers puestos, y
pudo ver su pequeña barriga, esta vez era seguro que era a causa del
embarazo, ya que se estaba haciendo más notable. Eso le recordó que era un
problema, si no se apresuraba en buscar una solución sus padres se darían
cuenta, y no estaba listo para lidiar con la decepción que estos tendrían.
Se iba a poner un pantalón pegado, pero era imposible que no le molestara,
así que optó por unos que eran ajustables y flojos.
Hizo un puchero al darse cuenta de que hoy no se iba a poder vestir bonito,
pues toda su ropa comenzaba a ser incómoda.
Tomo una sudadera, la negra con letras rosas fosforescentes que una vez le
quito al alfa, y se la puso, aprovechando que las noches eran frescas.
Secó sus cabellos para después alisarlos, al menos se haría más producción
en su cara.
Se puso sombra ligeramente oscura y se animó a hacerse un sutil delineado
que resaltaba sus ojos. Las pestañas fueron rizadas y maquilladas. Al final
solamente colocó ligeramente en sus labios tinta roja.
Se dio un vistazo y quiso llorar por su vestimenta, pero no había de otra. Se
sentiría muy fuera de lugar al ver a todos muy arreglados, pero esperaba
poder con eso.
La hora llegó, y Jimin le mandó un mensaje avisándole de que estaba
esperándolo abajo. Echó una mirada a la hora de su celular y vio que ya
eran las ocho de la noche.
Escuchó las voces de sus padres y la de su amigo, entonces se apresuró en
bajar.
-¡Taehyung! ¡Mira a Jimin!
En sí no había cambiado físicamente, Jimin siempre había sido corpulento,
siempre había creído que sería un alfa.
-El alfa Jimin.- Se burló Taehyung, yendo a abrazarlo como saludo.
Jimin también rió.- Hueles a aromatizante para salas.- Fue lo que le dijo.
-Tu hueles a una planta.- atacó Taehyung, pues el aroma de su amigo era
menta.
-Jimin dejo a Taehyung bajo tu cuidado, que no beba mucho y lo quiero en
casa antes de las dos.- Habló su padre.
-¡Yo puedo cuidarme solo!
-Shh, yo soy el alfa.
Taehyung fingió molestia, pero en realidad estaba contento, sabía que su
amigo solo estaba jugando.
Se despidieron de los padres de Taehyung, yendo hacía el auto que los
padres de Jimin le prestaron.
-¿Cómo pasó?-Cuestionó Taehyung una vez adentro.
-Me levanté con los sentidos agudizados, entonces fui a sacar la basura y mi
vecina omega estaba afuera, entonces sentí su aroma y me asusté. Le dije a
mis padres y me dijeron que me viera al espejo. Mis ojos estaban rojos,
como los de un alfa en presentación.-Explicó.
-Pero tus padres son betas.
-Pero mis abuelos no, dos son alfas, uno omega y la mamá de mi papá era
omega. Fuimos a un doctor, nos dijo que eso puede pasar cuando los padres
son betas pero la familia no.
-Es emocionante, hubieras visto la cara de Yoongi.-Le dijo.
Jimin se rió mientras se estacionaba en la casa de Hoseok.
-Ayer hablamos, fue una plática subida de tono...
-¡Cuéntame!
-¡Espera a que se suba Hoseok para contarles a los dos!
Su amigo apareció por las puertas traseras.
Se saludaron los tres antes de arrancar.
-Hobi, Mimi nos contará de su plática subida de tono con Yoongi.- Dijo
Taehyung.
-¿Qué, cuando? Cuenta ya.-Preguntó emocionado por saber.
-Ayer me escribió en la tarde, me dijo que era una lástima que yo haya sido
un alfa porque realmente le gusto. Entonces le dije que no me importaría
someterme a él, es decir, estamos en el siglo veintiuno. Después Yoongi me
dijo que entonces me iba a someter y ahí las cosas se pusieron calientes. Ya
le vi la polla.
Taehyung y Hoseok hicieron ruidos de emoción.
-¿Te lo vas a besar?- Le dijo Hobi.
Jimin asintió.- Ese es el plan.
-Oh por dios, es lo más emocionante que he escuchado.-Dijo Taehyung.
Siguieron hablando y haciendo comentarios burlescos sobre Jimin que eran
tomados con humor, así hasta llegar a la casa de Yugyeom.
Era bastante grande, pero era de esperarse ya que sus padres eran médicos,
tenían dinero.
La música se escuchaba hasta afuera, y decidieron mandarle un mensaje al
chico diciendo que ya habían llegado.
Fue cuestión de minutos para que Yugyeom les abriera.
-Hey, que bueno que llegan.
Lo abrazaron deseándole un feliz cumpleaños y dándole los presentes que
traían consigo.
Se adentraron y vieron caras conocidas.
-Pueden beber lo que gusten.- Señaló la mesa donde había alcohol.- Tu no,
Taehyung. Tengo botellas de jugo cerradas en mi refri, puedes agarrar
alguna, solo checa que esté cerrada porque cualquiera puede mezclarla y
dejarla ahí.
El rubio sabía que no bebería alcohol, así que asintió.
Buscó un lugar para sentarse y no tener que bailar, hasta que sus ojos se
toparon con Bogum, quien bailaba con una omega.
El chico se acercó a ellos después de hacerle una seña a esa chica.
-Hola, que bueno que llegan.
-Esta bonita esa omega.-Le dijo Taehyung.
-Si, es prima de Yugyeom, se llama Dahyun y es muy linda.
-¡Ve con ella! No pierdas tiempo hablando con nosotros.- Animó Taehyung.
El chico asintió y se despidió sonriendo, no sin antes decirle que si
necesitaba algo lo buscara.
De repente, entre la mezcla de aromas que había pudo identificar el de
Jungkook y sus amigos, y al voltear pudo ver a Yoongi tapando los ojos de
Jimin.
-Mmm pino... me gusta.- Fue lo único que dijo Jimin en cuanto aroma del
alfa.
Taehyung no pudo prestar más atención a lo que pasaba con su amigo, pues
Jungkook llegó a su lado, y se permitió suspirar ante aquel aroma que tanto
alborotaba a su lobo.
-Hola Taehyung, te ves guapo.- Le dijo.
El mencionado lo miró. Jungkook vestía un pantalón negro ajustado junto a
una camiseta vino con botones. Se veía demasiado bien.
-No mientas, parece que me vestí para estar en casa. Y también te ves
guapo.- Dijo Taehyung.
-¿Y Bogum? Lo vi bailando con una chica.-Preguntó, tanteando el tema.
-Sí, es la prima de Yugyeom. Se ven bien juntos.- Comentó Taehyung, feliz
por su amigo.
Jungkook cada vez más estaba seguro de que el cachorro era de él, lo podía
oler, y eso debía ser suficiente.
-¿Podemos ir a un lugar más privado?
Taehyung lo miró confundido.
-Q-quiero hablarte de algo, y aquí la música y la gente no va a dejar que
hable.
El omega se puso repentinamente nervioso, en el fondo existía la
posibilidad de que Jungkook se haya dado cuenta o sospechara algo.
Pero con miedo, asintió.
El alfa lo tomó de las manos, arrastrándolo entre la multitud para llegar a
una puerta en la planta baja. La cual parecía ser una habitación, pues había
una cama y un tocador, pero no habían más cosas ahí.
Cerró la puerta con seguro, Taehyung cada vez más nervioso, sentía que
Jungkook lo había descubierto.
El alfa lo volvió a tomar de las manos, llevándolo justo frente al espejo.
-¿P-puedes descubrirte el vientre?- Le pidió, también estaba nervioso y su
corazón latía con rapidez.
Y eso fue lo que hizo que Taehyung confirmará su sospecha. Jungkook
sabía.
No serviría de nada negarlo.
Lo había olido, al fin de cuentas era su cachorro también, era obvio que se
daría cuenta.
Así que, con todo el miedo del mundo por su reacción, lo hizo.
Subió la sudadera, pues no traía nada más a parte.
Jungkook agradecía que Taehyung le tuviera confianza aún, pues el vientre
era algo muy íntimo para un omega, y aún más si estaba embarazado.
Taehyung estaba frente al espejo dejándole observar la pequeña curvatura
en su barriga.
El alfa atinó a ponerse detrás y rodear su cintura hasta posar una mano justo
ahí, donde su cachorro se encontraba.
Taehyung quiso llorar de lo bien que se sentía la cercanía, y aún más
cuando Jungkook colocó la nariz en su cuello.
Era una escena tan intima.
-Es mío, ¿verdad? Lo huelo.
Taehyung asintió, sintiendo como las lágrimas se escapaban sin permiso.
Jungkook le cubrió nuevamente el vientre y lo volteó para abrazarlo.
Taehyung se quebró llorando en el hombro de Jungkook, mientras el alfa
acariciaba su espalda y comenzaba a soltar más feromonas para
tranquilizarlo.
Quería hacer preguntas, pero primero necesitaba que Taehyung se
tranquilizara,
Y así fue en un lapso de cinco minutos, el omega dejó de sollozar, para
comenzar a pedir disculpas.
-Lo siento, perdón, perdón.- Era lo único que decía.
-¿Qué es lo que sientes?-Le dijo Jungkook aun abrazándolo.
-E-esto, yo quería solucionarlo solo, no quería arruinarte, perdón.
-Taehyung.- Dijo seriamente, tomándolo por los hombros para verlo a la
cara. Aunque fue delicado.-No estás arruinando nada, no es tu culpa, es de
ambos. No tienes que solucionarlo solo, vamos a solucionarlo juntos,
¿okey?
El omega quería volver a llorar.
-Y-yo pensé que te molestarías, yo sé que tú no querías esto.
-¿Molestarme por las consecuencias de mis acciones?
-Y-yo te mentí acerca de que me cuidaba.
-Aun así debí suponerlo, estabas en celo Taehyung, yo también pude haber
sido más cuidadoso y usar preservativos. Pero también estaba en celo y no
fui lo suficientemente inteligente.
Taehyung se acercó al alfa buscando otro abrazo que fue dado al instante.
Sentía como un peso enorme se había salido de sus hombros.
Respiró con alivio por primera vez en semanas.
-No podría decir que me arrepiento, porque esos días fueron los mejores.
Vamos a salir adelante juntos, ¿De acuerdo?
Taehyung asintió, abrazándolo con más fuerza.
*No se olviden de dejar su estrellita*
TREINTA Y CINCO
Ambos habían vuelto a la fiesta después de eso, con la única diferencia de
que Jungkook buscó un lugar donde sentarse con Taehyung y no se separó
de él en toda la noche.
El rubio sentía una calma que había ansiado sentir en esas semanas.
Jungkook lo sabía, y mejor aún, le prometió salir adelante juntos. No lo iba
a dejar solo.
Jimin se la pasó bailando con Yoongi, y de vez en cuando vigilaba a
Taehyung, pues sentía el instinto de protección hacia su mejor amigo.
Hoseok bailaba con una chica de su clase, parecía bastante feliz con ello.
Entonces Yugyeom apareció, aparentemente tomado, con la intención de
bailar con Jungkook.
—Kookie, ¿Qué haces sentado? Baila conmigo.— Dijo sacudiendo su
brazo.
El alfa miró a Taehyung, no quería dejarlo ahí solo. Pero Taehyung lo
empujo, dándole una forzada sonrisa.
Y así terminó bailando con el omega que olía a vainilla.
Jimin lo miró quedarse solo y le susurró unas palabras a Yoongi antes de
sentarse en el sillón donde estaba el omega.
—¿Qué tal las cosas con Yoongi?— Preguntó Taehyung.
Jimin rió y recargó su cabeza en el hombro de su amigo.
—Nos besamos.
Taehyung emitió un grito de emoción.
—Te vi irte con Jungkook y volvieron muy juntitos.—Esta vez fue el turno
de Jimin para indagar.
—Él ya lo sabe.
—¿Qué?— El alfa de aroma a menta se alarmó.
—Me pidió que le mostrara mi vientre y después me dijo que ya lo sabía,
que lo había olido.
—¿Entonces se lo tomó bien?
Taehyung asintió.— Me dijo que no era solo mi culpa, y que juntos
buscaríamos salir adelante.
—Te dije. No esperaba menos de él.
Taehyung rodó los ojos y fue su turno de recargar la cabeza en el hombro de
su amigo.
Minutos después, Bogum se sentó justo al otro lado de Taehyung,
empezando a preguntarle sobre si Jungkook ya lo sabía. El omega repitió la
historia que le contó a Jimin.
—Es bueno eso. Ahora estarás más tranquilo. Me alegro de que Jeon esté
bien ubicado.
Jungkook había vuelto, su alfa estaba alarmado por el hecho de que
Taehyung tenía a dos alfas con él, pero se obligó a controlarse.
Él sabía que estaba actuando así por el cachorro. Pero ellos eran amigos de
Taehyung y no eran una amenaza para el bebé.
Jimin se percató de la situación y rió sacándole la lengua a Jungkook, quien
se la sacó de vuelta, pero ambos carcajearon después.
— Taehyung, Yoongi me invitó a dormir a su casa.
El mencionado abrió los ojos en demasía.—¿Tan pronto?
Asintió.— Pero igual no iré. Debo dejarte sano y salvo en tu hogar.
—¡No, no! Debes ir, tú quieres ir. Yo le pregunto a alguien si me lleva.
Y esa fue la señal de Jungkook.
—Yo te puedo llevar.—Ofreció, causando que Bogum maldijera, pues le
ganó la palabra.—Además Yoongi me mataría si no.— Añadió.
—Gracias, Kook. ¿A qué hora te irás?— Preguntó, pues su padre le había
dado hora de llegada.
—No tengo hora de llegada, a la que tú quieras.
La mente de Taehyung ideó un plan inmediato. Quería pasar un tiempo con
el alfa antes de tener que despedirse.
—Entre más pronto mejor, me está dando sueño y no he podido dormir bien
estos días.—Sugirió, no quería decirle directamente que ya se quería ir,
pues apenas eran las once de la noche.
El instinto protector de Jungkook se activó. Su lobo identificó como algo
sumamente importante que el omega necesitará descansar, pues tenía a su
cachorro dentro. Era algo casi completamente primitivo.
—Podemos irnos ahora, necesitas descansar.
Bingo, lo había dicho. Aun así, Taehyung pensó disimular.
—¿Seguro? Parecías pasarla bien.
El alfa asintió.— Seguro, ya felicite a Yugyeom y bailé con él. Cumplí mi
compromiso.
Taehyung no esperó a que dijera algo más, se despidió de Jimin y Bogum
con un beso en la mejilla, deseándole suerte a su mejor amigo. También
buscó a Hoseok para despedirse, y no pudo encontrar a Yugyeom, pero ya
se encargaría de enviarle un mensaje.
Fueron al auto que identificó como el del padre de Jungkook, y agradeció
un poco de silencio.
—Parece que no te gusta el ruido de las fiestas.—Comentó Jungkook,
poniendo en marcha el auto.
—Quizás en otras circunstancias lo hubiera disfrutado.
El pelinegro asintió, buscando las palabras correctas para formular su duda.
—Tu... no quieres tenerlo, ¿verdad?
Taehyung lo miró a pesar de que este tenía su vista en la carretera. Después,
volvió su vista a sus manos que se encontraban en su regazo.
—H-hace unas semanas estaba completamente convencido de que no.
—¿Hace cuanto lo sabes?
—Casi tres semanas.
Jungkook asintió, queriendo que Taehyung hablará.
—Tenía la sospecha y me asustaba demasiado. Aún me asusta. En ese
entonces incluso planeaba causarme un accidente para perder al bebé. Pero
después de hacerme la prueba...—Suspiró.— ...Supongo que es mi instinto
maternal.— Rio.
Jungkook también rio levemente.— Está bien. A decir verdad, también
estoy asustado, pero mi lobo está muy emocionado cada que recuerdo que
hay un cachorro creciendo en tu vientre. Uno que yo ayudé a hacer.—
Admitió.
Taehyung rio por lo dicho.
—Pero a pesar de todo tú tienes la última palabra, no te voy a obligar a
tenerlo. Sé que no es el momento adecuado y esto nos traerá problemas,
pero cualquier decisión la respetaré. Si quieres tenerlo entonces voy a
comenzar a buscar trabajo y me aseguraré de que nada les falte. Si quieres
interrumpir el embarazo voy a juntar el dinero para hacerlo en un lugar
donde no haya riesgos.
Taehyung no supo que decir, no tenía nada claro y el tiempo era oro.
Estaba muy agradecido de que Jungkook sea Jungkook, pues ahora más que
nunca sabía que contaría con él, y eso le daba una sensación de
tranquilidad, era casi sanador.
Pero sabía que necesitaba tomar una decisión, solo que no estaba seguro de
nada.
—T-tu...¿quisieras tenerlo?—Le preguntó al alfa.
—Sí, y buscaría la forma de darles la mejor vida. Pero no quiero que mis
deseos influyan en tus decisiones. Si no lo quieres voy a aceptar eso.
—¿Puedes manejar a otro lugar? No quiero llegar a casa.—Pidió Taehyung,
en su voz de notaba el cansancio de lidiar con la situación.
—¿A donde quieres ir?
—Solo quiero cerrar los ojos un rato y saber que estás a mi lado, ¿sí?
—P-puedo dormir en tu casa, si gustas.—Ofreció tímido.—Me sentiría
mejor sabiendo que estás seguro en tu habitación. Es muy noche y alguien
puede querer quitarnos el carro. Además, no tengo licencia.
Taehyung asintió.— Eso estaría mejor, y tienes razón. Es muy noche para
andar en la calle.
Estuvieron en silencio por los cinco minutos faltantes de camino a casa del
omega.
Jungkook aún se le hacía irreal pensar en que Taehyung estaba en cinta.
Pero no quería mostrarse inseguro, sabía que el omega tuvo que haber
pasado días muy malos sin el apoyo que realmente necesitaba.
Estacionó y ambos bajaron del auto.
—¿Crees que tus padres acepten que me quede?— Preguntó inseguro.
Taehyung asintió.— Ven conmigo.
Abrió la puerta y ambos entraron. El señor Kim veía la televisión, y se
mostró sorprendido de que Taehyung llegará horas antes, y aún más cuando
vio al alfa.
Taehyung se apresuró en explicar.
—A Jimin le surgió un asunto con el chico que le gusta y le pedí a
Jungkook que me trajera para no interferir y porque ya tenía sueño. Uhm-
—Oh, hola Jungkook, gracias por traer a Taehyung.
—Buenas noches. No ha sido nada.
—Deberías quedarte, ya es muy noche para que manejes a casa, muchacho.
Ambos se sorprendieron cuando el señor Kim dijo tal ofrecimiento.
Taehyung celebró en su interior, ni siquiera había tenido que insinuarlo.
—Mi papá tiene razón, además recuerda que transito andaba circulando...—
El omega fingió apoyo.
—Oh, le agradezco. Supongo que aceptaré, no me gustaría que me pararan
sin licencia.
—De acuerdo, no se duerman tan tarde. Agradezco que hayas traído a
Taehyung temprano, su madre ya se rindió al sueño y me encargó esperarlo,
pero yo no aguantaría mucho más.— Platicó seguido de un bostezo,
mientras se ponía de pie para dirigirse a su habitación.
—Que descanse, señor Kim.
—También ustedes.—Dijo, metiéndose a su cuarto que se encontraba en la
primera planta.
Ambos rieron silenciosamente una vez este desapareció, mirándose de
manera cómplice.
—¿Pijamada?— Dijo Taehyung.
Jungkook rió y lo siguió por las escaleras.
*No se olviden de dejar su estrellita*
TREINTA Y SEIS
Taehyung apenas entró a su habitación se echó en su cama con sumo
cuidado, pues estaba consciente de que no podía simplemente aventarse y
caer sobre su estómago.
Jungkook no estaba seguro donde debía dormir, pero el rubio palpó justo a
su lado en una invitación silenciosa a que se acostara justo a su lado. El alfa
no perdió tiempo en hacerlo.
—Estar embarazado es agotador.— Dijo Taehyung, arrastrando un suspiro.
—Mi cuñada siempre lo decía. Incluso en los últimos meses es peor.—
Mencionó.
—Uh, ¿Cómo está Lia? — Preguntó cuando el recuerdo de la bebé inundó
su mente.
—Grande y hermosa. A penas va para los cuatro meses, y ya se ríe, incluso
hace soniditos.
Taehyung pudo percibir la ilusión del alfa al hablar de su pequeña sobrina, y
se preguntó si así de emocionado estaría si decidía tener al cachorro... era
una imagen muy tierna que estaba alborotando sus instintos.
—Quisiera verla algún día, pasar tiempo con un bebé debe ser lindo.
—¡Por supuesto! Lisa nos visita con frecuencia, tu dime que día puedes y
listo.
Taehyung asintió, sonriendo a pesar de que el chico no pudiera ver.
—¿Que te gustaría que fuera?
Jungkook frunció el ceño ante la pregunta de Taehyung, sin estar seguro a
que se refería.
—¿Te refieres a...?
—Sí.— Afirmó como si supiera exactamente lo que el alfa iba a decir.
—Niña. No importa si es alfa u omega, una niña sería linda. Aunque si es
niño también estaría encantado. ¿Tu?
—Opino lo mismo. Mi mamá siempre quiso una hija, pero no se pudo.
Quizás si ella se entera que espero una niña será menos... decepcionante.
Jungkook se volteó para medio abrazar al omega.— ¿Eso quiere decir que
estás considerando tenerlo?
—A estas alturas mi omega ya ha desarrollado un vínculo con el bebé, ni
siquiera sé por qué considero no tenerlo sabiendo que podría morir yo.—
Admitió con pena.
—Sé que ahora todo se ve muy gris, pero te juro que no les va a faltar nada.
Soy solo un alfa de diecisiete, pero soy de palabra. Mañana mismo haré una
cita con algún ginecólogo para que revise que todo esté en orden.—
Aseguró.
Taehyung quería decirle que para él no todo se veía gris, pues Jungkook era
lo que le daba un rayo de color y esperanza en estos momentos.
—Confió en ti, Kook. De verdad espero que las cosas salgan bien. Estoy
muy asustado-
Su voz se quebró al final, y el alfa atinó a soltar su aroma, atreviéndose a
besar la mandíbula del omega. Solo quería que Taehyung estuviera
tranquilo.
El rubio se dejó hacer, recibir el afecto del alfa era lo que más necesitaba en
esos días, y no podía contradecir a su lobo, porque él también lo necesitaba.
—Vamos a estar bien, Taehyung. Cumpliremos la mayoría de edad en
meses, y te prometo que vas a seguir en la universidad, voy a buscar la
manera. Un bebé lleva mucha responsabilidad y estoy dispuesto a afrontar
eso.
—Kook, lo siento. Por herirte aquella vez.—Soltó en un murmuro.
—Sé que tus planes eran otros, Taehyung. Yo también siento que ahora
tengas que pasar por un embarazo que no querías.
—La vida es así, ¿no? Quizás en unos años mire atrás y esté agradecido por
las decisiones que tomé. Aunque ahora quisiera que todo fuera un mal
sueño.
Ambos rieron de manera sutil.
—Te entiendo, acabo de enterarme que seré padre, pero no está en mis
planes acobardarme. Lo hecho hecho está, debo hacerme responsable de
mis acciones.
—Llegué a imaginarme tener hijos contigo, pero definitivamente en
distintas circunstancias.
Los dos volvieron a reír, para después guardar silencio, disfrutando la
compañía del otro.
Jungkook pudo sentir cuando Taehyung giró su cabeza y ambas narices
chocaron, en un roce demasiado íntimo y lleno de cariño por parte de
ambos. Tuvo el impulso de ladear la cabeza, lo suficiente para que sus
labios rozaran. Y eso fue lo que hizo.
Taehyung sintió aquellos belfos que había devorado en múltiples ocasiones,
y no se pudo apartar. Lo quería. Así que terminó de unirlos, dando inició a
un dulce beso que ambos necesitaban.
El reencuentro de sus bocas era demasiado exquisito, podían sentir a su
parte animal brincar de felicidad por eso.
Jungkook se acomodó para besar a Taehyung dejándolo recostado de tal
manera que no estuviera incómodo, y el omega se dejó hacer. Habían
extrañado demasiado eso.
Sus sentimientos que habían tratado de reprimir estaban dejándose surgir a
flor de piel, y se sentía demasiado bien, demasiado correcto como para
parar.
Se separaron solo para verse a los ojos.
Taehyung pudo ver la cara del alfa frente a la suya, a pesar de la oscuridad
de la habitación sus ojos brillaban, lo miraban como si fuera lo más
hermoso del mundo. Taehyung estaba seguro que no merecía ser visto de
esa manera, pero amaba la calidez de la que su pecho se llenaba ante tales
bellos ojos.
Solo pudo sonreírle. El alfa le regresó la sonrisa, dándole un casto beso
antes de volver a acomodarse a su lado.
El omega aprovechó para acurrucarse, Jungkook pasó un brazo debajo para
abrazarlo y pegarlo más a él.
—¿Cuando le dirás a tus padres?—Preguntó el alfa.
—Sé que debo hacerlo, pero aún no quiero. Solo dame dos semanas.—
Pidió.
Jungkook asintió—Yo quiero decirles mañana a los míos.
Taehyung se sorprendió.—¿No tienes miedo?
El alfa rió levemente.— Sí, nos van a regañar. Pero después van a
asimilarlo y con ellos sabiéndolo me sentiré más tranquilo.
—¿Quieres que les digamos juntos?— Preguntó el omega.
—Creo que sería genial. Mis papás tendrán consideración si estás ahí. Si se
enojan demasiado lloras y ellos se van a calmar.— Bromeó.
Ambos no pudieron evitar reír.
—Ahorita reímos porque mañana no podremos.— Comentó Taehyung.
—Todo va a estar bien.—Aseguró.—En menos de tres meses nos
graduamos. ¿Ya sabes que quieres estudiar?
—Quiero aplicar a una beca para estudiar licenciatura en pedagogía. Pero
igual será difícil considerando mi estado. ¿Y tú?
—Pero no imposible, yo voy a ayudarte. Por mi parte quiero estudiar leyes
y derecho, así podré entrar al bufete de abogados donde trabajan mi padre y
madre.
—Está bien, debes estudiar mucho para que cuando te gradúes de abogado
seas el mejor y nos compres una enorme casa a mí y al bebé.
—Eso tenlo por seguro. ¿Quisieras que nos mudáramos juntos cuando
nazca? La verdad me gustaría estar con ustedes cuando ya haya nacido.—
Sugirió.
—Claro, al menos que me corran de casa por estar preñado y tengamos que
acelerar el proceso.
Ambos rieron levemente.— Eso no va a pasar, tus padres te quieren mucho.
Aunque si llegara a suceder obviamente puedes ir a mi casa.
—Espero que no sea necesario por ahora, aún me siento como el bebé de mi
mamá. Un bebé teniendo a otro bebé, creo que voy a llorar.
Jungkook pudo notar la tristeza detrás de ese tono bromista, así que pasó su
brazo por encima del pecho de Taehyung, en un medio abrazo. Después,
colocó su nariz justo en el cuello del omega para poder olerlo.
—Me encanta aún más tu aroma, ¿tú también puedes oler al cachorro?
Taehyung asintió.
—Sé que ya lo he dicho muchas veces, Taehyung. Pero necesito repetirlo.
Realmente vamos a estar bien, no te preocupes por el futuro porque de eso
me encargaré yo. Nada va a faltarnos, ¿Si?—Susurró sus promesas contra el
cuello del omega.
—Confió en ti. Pero debo preocuparme, no puedo dejarte toda la
preocupación a ti.
—Tú preocúpate por comer bien, y descansar mucho. Mañana sacaré la cita
para ir al ginecólogo y que nos digan que suplementos necesitas tomar, y
que te chequen todo.
—Uh, sobre eso. Yugyeom me dio ácido fólico y hierro que son los
suplementos que más necesito.—Confesó.
—¿Yugyeom? ¿Él sabe que estás embarazado?— Cuestionó, confundido.
—Él escucho cuando me hice la prueba en el baño de la escuela. Estaba con
Jimin y Hobi, no sabíamos que había alguien más. Al día siguiente llegó
con eso y me lo dio, dice que sus papás son médicos. Fue muy amable.—
Explicó.
Jungkook estaba demasiado sorprendido.— Sé que su padre omega es
especialista en maternidad, pero no esperaba que tuviera ese gesto. ¿Sabe
que soy el padre?
Taehyung negó.— No quise decirle, creí que ustedes tenían algo y no quería
estropearlo.
—Cielos, Taehyung. No. Él y yo somos solo amigos, no podría verlo como
algo más.
—Ahora lo-
Su frase fue interrumpida por un bostezo.
—Ahora lo sé.— Completó.
Jungkook sonrió y besó su mejilla.—Debes dormir.
—Me quitaré esto, dormiré en camisa.— Dijo poniéndose repentinamente
de pie para buscar una cómoda camisa que le quedará grande.
Se quitó la sudadera para reemplazarla por la prenda que ahora tenía en
manos, y se deshizo de sus pantalones sin pena alguna. Solo quería estar
cómodo para dormir.
—¿Quieres que te preste ropa? Puedes dormir en ropa interior si quieres.
—Si quieres.— Repitió Jungkook, riendo.
—¡Hey! Lo digo por tu comodidad.— Se defendió el omega.
—Está bien, dormiré en ropa interior.— Dijo despojándose de sus molestas
prendas.
El rubio no pudo evitar tratar de ver a través de la oscuridad.
—Puedes prender la luz si deseas.— Se burló el alfa.
—Ugh, calla.— Dijo el omega mientras se metía de nuevo en la cama.
Jungkook finalmente se quedó en solo bóxers y volvió a acomodarse a un
lado de Taehyung, tapando a ambos con una sábana afelpada.
—Abrázame, Kook.
El mencionado acató la orden al instante.
—Espero que ninguno de tus padres entre a despertarnos y nos vean así.—
Mencionó.
Taehyung se removió pegándose más a él.— Nunca lo hacen, menos en
sábado.
El rubio sintió una de las manos del alfa acariciar su vientre.
—Buenas noches, bebé. —Dijo Jungkook.
—Uh, buenas noches.
—Le decía a mi cachorro. Pero buenas noches para ti también.— Se burló.
Taehyung bufó y mordió levemente el brazo del alfa.
—¡Auch!
—Guarda silencio, no dejas dormir a tu bebé.
Y con una sonrisa de parte de ambos fue que lograron conciliar el sueño.
*No se olviden de dejar su estrellita*
TREINTA Y SIETE
Un rayo de luz se colaba por la ventana, no era prominente, pero si fue
suficiente para despertar a Jungkook por la molestia.
Se iba a mover para que no le calara más, pero se encontró con el omega
durmiendo plácidamente entre sus brazos, con sus labios abultados contra
su pecho. Jungkook pensó que Taehyung parecía un osito.
Iba a seguir durmiendo, pero miró el reloj que estaba en la mesita de noche
y este marcaba que ya pasaba de medio día. Habían dormido demasiado.
Miró su celular y estiró su brazo para tomarlo, dándose cuenta de que su
madre había respondido a sus mensajes que envió en la noche.
Mi niño.
Mami, traje a Taehyung a su casa y me quedaré a dormir porque el señor
Kim dijo que ya era tarde para que regrese.
Mami.
Ok mi amor, cuídense.
😍😍
Mañana te espero, compraremos pollo frito a la comida, vendrá Lisa con la
bebé
11:30pm
¿A qué horas llegas?
10:04 am
Ya hablé con Kim, dijo que todavía no despertaban.
Me avisas cuando vengas, maneja con cuidado amor.
11:28 am
Mi niño.
Apenas despierto ma.
12:59 pm
Mami.
Ok mi vida, Lisa llega a las dos.
Apúrate si quieres pollo.
😬
Mi niño.
¿Puedo invitar a Taehyung?
Mami.
Siiiii.
Otra vez andas muy juntito con Taehyung.
Mi niño.
Le diré ahorita que se despierte a ver si quiere acompañarme.
Mami.
Oki, los esperamos aquí 😘😘
Jungkook volvió a bloquear su celular cuando sintió a Taehyung removerse
entre sus brazos, acto seguido el rubio abrió sus ojos.
—¿Qué hora es?
La voz adormilada de Taehyung era demasiado adorable para el pelinegro.
—La una.
Taehyung volvió a tallar sus ojos para después quedar boca arriba y mirar al
techo por interminables segundos.
—¿Tienes hambre?
El rubio tocó su abdomen y asintió.
—¿Quieres ir a mi casa a comer pollo frito?
Apenas escuchó "pollo frito" su estómago rugió, definitivamente quería.
—Sí quiero.
—Entonces cámbiate. Y debemos pedir permiso a tus padres.
Ambos se pusieron de pie perezosamente.
Taehyung buscó ropa cómoda para ponerse antes de avisarle a Jungkook
que se ducharía rápidamente.
El alfa se limitó a colocarse las prendas que se había quitado la noche
anterior, para después tocar la puerta del baño.
—¿Puedo cepillarme los dientes?
"Sí, entra." Se escuchó del otro lado de la puerta.
—Ahí en el cajón hay cepillos de dientes nuevos.— Avisó Taehyung al otro
lado de la ducha, la cual era completamente opaca.
Jungkook los buscó, encontrando uno al instante, para después dedicarse a
lavar sus dientes.
Su vejiga también necesitaba ser descargada y lo hizo, logrando subir el
cierre de su pantalón justo cuando Taehyung iba saliendo con una toalla
envuelta en sus caderas, con su pecho blanquecino al descubierto, y en su
abdomen que normalmente era muy plano por las mañanas ahora se podía
apreciar una curvatura.
—Oh, dios. Se está comenzando a notar de verdad.— Comentó Jungkook.
Taehyung caminó hacia el espejo que estaba justo encima del lavabo y
admiró su reflejo.
Ver su pequeña pancita le causó un deje de emoción. No pudo evitar sonreír,
así como el alfa hizo lo mismo.
—¿Puedo tocar? —Preguntó.
El omega asintió. Jungkook se posicionó detrás de él.
Las grandes y cálidas manos del alfa se posaron justo en su vientre,
permitiéndose sentir lo abultado, acariciando.
—Apenas llevas la mitad de la gestación, se supone que entre el tercer y
cuarto mes es cuando más crece.— Mencionó.
—Saliste doctor.— Taehyung rio.
—Investigué muchas cosas desde que uní los cabos en mi cabeza y llegué a
la conclusión de que sería padre.
—¿Qué otras cosas investigaste?— Indagó.
—Que un alfa no entra en celo mientras su omega está gestando. Pero eso
solo sucede cuando el alfa sabe que su omega está en cinta. Me hubieras
ahorrado dos horribles celos.— Reclamó con un deje de broma.
—¿No los pasaste acompañados?
Jungkook se separó para mirarlo frente a frente con el ceño fruncido.
—¿Con quien lo pasaría?
—Con Yugyeom.— Insinuó.
Jungkook rodó los ojos.
—No. Yo no quiero nada con él que no sea una amistad. Incluso si me
hubiera ofrecido yo le hubiera rechazado porque mi alfa y yo no queríamos
estar con alguien más.
—Uh, alguien esparció un rumor de que llegaste con Yugyeom a la escuela
después de tu ultimo celo.—Comentó, no pudiendo más con la duda.
—Eso fue porque al carro de los padres de Yugyeom se le había ponchado
una llanta justo ese día, y me ofrecí a recogerlo porque era el único que
podía ayudarlo.— Explicó.
—Está bien. No necesitas explicarme.
—¿Sabes que también investigué?— Dijo, queriendo cambiar el tema.
—¿Qué?
—Que tu apetito sexual incrementará después de la decimoséptima semana.
Y en la semana número veintiuno comenzaras a tener tus pezones muy
sensibles por el hecho de que se preparan para amamantar.
—Uh, apenas voy en la numero doce o trece. Me espera mucho por delante.
Jungkook siguió compartiendo más datos mientras Taehyung se vestía con
un pans deportivo, acompañado de una sudadera holgada. Mientras, a su
vez, estaba concentrado en escuchar todo lo interesante que el alfa tenía
para decir.
El omega decidió que dejaría su cabello secar al aire, y fue así que se
dirigieron a la planta baja para pedir permiso a los padres de Taehyung,
quienes no se opusieron.
Todo el camino, mientras Jungkook conducía iban mentalizándose para
hablar con los señores Jeon acerca de que tendrían otro nieto sin morir en el
intento.
—Recuerda, les diremos al terminar de comer y si todo se sale de control
lloras.— Finalizó Jungkook mientras se estacionaba frente a su casa.
—No voy a llorar.
—Actuación Taehyung, actuación.
Ambos rieron antes de adentrarse en la residencia.
Escucharon risas y voces que provenían del comedor, y fue ahí que
Jungkook miró a sus padres, a su hermana, su cuñada y su pequeña sobrina
en los brazos de esta.
—Llegamos.— Anunció.
Todos se dedicaron a saludar a Taehyung de manera amable y con una
sonrisa, diciéndole que era bueno volver a verlo.
—Siéntense, ya estábamos esperándolos para comer.—Dijo la señora Jeon.
Taehyung tomó asiento justo al lado de Jungkook, quien ya tenía a la
pequeña bebé en sus brazos.
—Mira, ¿verdad que está preciosa?
El omega miró a la criatura. Sus pequeñas manos, sus grandes ojitos dignos
de un Jeon. Era una preciosidad. Taehyung se preguntó si su cachorro
también iba a tener los ojos de Jungkook.
—Está muy linda, ha crecido mucho.— Fue lo que dijo.
La bebé lo miró con sus ojos brillantes, mientras extendía sus bracitos al
rubio.
—Owww, nunca le ha extendido los brazos a nadie.— Mencionó Jennie, la
cuñada de Jungkook.
Taehyung la tomó en sus brazos feliz, meciéndola mientras esta hacia
soniditos demasiado tiernos.
—Se nota que eres bueno con los bebés, Taehyung.—Dijo Lisa.
—Apuesto a que serás un gran padre.— Esta vez fue el señor Jeon.
—Oh, en realidad es porque Lia es muy calmada. — Dijo Taehyung.
—¿Es una cosita hermosa, verdad?— Dijo la señora Jeon, completamente
enamorada de su nieta.
—Mamá, tu amas mucho a Lía. ¿No te gustaría tener otro nieto?
Silencio.
Taehyung lo miró con los ojos bien abiertos. Eso no era lo que habían
planeado.
Jungkook supo que la había regado al no seguir el plan, pero no se echaría
para atrás.
—Claro que sí, cuando sea el momento otro nieto será igual de amado y
bien recibido.— Contestó algo desconcertada por la pregunta.
—Uh, ¿qué tal en unos tres meses?— Siguió.
Taehyung fingía que jugar con la manita de la bebé era lo más entretenido
del mundo.
Todos se volvieron a quedar en silencio.
—¿Por qué en tres meses, Jeon Jungkook?— Cuestionó su padre, serio.
—¿S-sorpresa?
Taehyung se dignó a levantar la cara para observar las reacciones de los
demás. Todos estaban confundidos.
—¿Qué quieres decir?— Dijo la señora Jeon.
—¿Por eso me preguntaste cómo saber si un omega estaba en cinta?— Esta
vez habló Lisa.
—¿Taehyung está-? Oh dios mío, dime que no.— Dramatizó su madre.
—Jeon Jungkook, tienes un segundo para aclarar este mal entendido.—
Habló su padre.
Taehyung volvió a bajar la mirada para prestarle atención al bebé.
—No es ningún mal entendido. Ambos tuvimos nuestro celo los mismos
días, no nos cuidamos.
—¡¿No se cuidaron?!— Preguntó exaltada la señora Jeon.
—No, mamá. Fue una irresponsabilidad de ambos, pero ahora no hay nada
que hacer.
—¿Estás consciente que apenas vas a terminar la preparatoria? ¿Cómo
planeas mantenerte a ti, a tu omega, y a la criatura?— Preguntó su padre
con la voz más grave de lo normal.
Jungkook lo sentía como un regaño.
—Voy a conseguir trabajo, papá. No sé qué haré con mis estudios por el
momento, pero sé que necesito un trabajo.
La señora Jeon parecía tratar de controlar una seria crisis emocional.
—No voy a decir nada más.— Habló una vez suspiró.— No sirve de nada
regañarlos porque lo hecho hecho está. Dios mío, son unos jovencitos.— Lo
último lo dijo mortificada.
—No pretendas que me lo tome bien porque sabes que fue una total falta de
responsabilidad. Pero, tu madre tiene razón, lo hecho hecho está. No me
queda de otra que apoyarlos, a Lisa y Jennie las apoyamos, a ustedes
también lo haremos.
—Gracias pa-
—Pero son situaciones muy distintas. Ellas ya son mayores, tienen un
trabajo. Ustedes apenas están estudiando, ¿Saben que nada será igual?
Porque vienen momentos muy difíciles.— Continuó el señor Jeon.
—Sabemos eso, pero vamos a hacerlo bien. Y-yo quería que lo supieran
cuanto antes.— Dijo Jungkook.
Taehyung también había sentido como el peso disminuía cada vez más de
sus hombros.
—¿Tus padres lo saben?— Le preguntó el alfa a Taehyung.
—No, señor.— Negó.
—¡Oh dios! ¿Cómo lo irán a tomar? Van a enojarse mucho porque
Jungkook embarazó a su hijo.—Dramatizó la omega.
—Por mi parte solo les puedo decir felicidades.— Dijo Lisa.— Realmente
les deseo mucha fuerza para afrontar lo que se viene.
Jennie los felicitó de igual manera.
—¿Un especialista ya checó a Taehyung?
—No, mamá. Planeaba agendar una cita.
Los señores Jeon se encargaron de hacer unas llamadas a la misma clínica
donde la omega de su hija le habían controlado el embarazo, agendando una
cita para el lunes en la tarde.
Después de eso prosiguieron a comer. El ambiente seguía tenso, pero
Taehyung se sentía más aliviado.
Ahora solo faltaba enfrentar a sus padres.
TREINTA Y OCHO
El lunes por fin había llegado, después de que tanto Taehyung como
Jungkook ansiaran saber la condición de su bebé, para estar tranquilos
sabiendo que las cosas estaban bien.
Taehyung se había arreglado para ir a clases con una sudadera del alfa,
como ya era costumbre, solo que está vez tuvo que estar listo desde las siete
de la mañana, pues su cita con el ginecólogo era a las siete y media.
—¿Entonces vas a desayunar con Jungkook?— Preguntó su mamá,
sugerente.
—Sí, mamá. — Mintió.
Para su suerte, se salvó de la plática a cerca de su nueva cercanía con el
alfa, pues este le avisó que ya estaba afuera.
—Que les vaya bien, cielo. — Se despidió su madre una vez este le dió un
beso en la mejilla, para después salir.
Taehyung salió, y lo primero que sus ojos vieron fue a Jungkook
sosteniendo la puerta del copiloto, invitándole a entrar.
—Hoy manejo yo.—Anunció mientras Taehyung se metía en el vehículo.
Una vez cerró la puerta y entró a su respectivo lugar fue que arrancó, sin
querer perder tiempo.
—¿Estás emocionado? Yo sí.— Comentó el alfa, haciendo notar su estado
de ánimo.
—Lo estoy, pero también tengo sueño.— Respondió el rubio, bostezando.
—Encontraremos una hora libre para que descanses.
El rubio volvió a bostezar y se acurrucó en el asiento.
—¿Quieres desayunar?— Le cuestionó.
Taehyung inmediatamente se acomodó en su asiento, asintiendo con
emoción.
—¡Sí!, quiero donas.
—¿Donas? De acuerdo.— Jungkook pensaba que era muy temprano para
algo tan dulce, pero no iba a discutirlo, no después de ver la emoción del
omega por comer donas.
Fue así que pararon de paso en una panadería que tenía las mejores donas
de la ciudad, las cuales también eran las más caras.
Jungkook se bajó y volvió con cuatro donas distintas en un recipiente de
plástico desechable.
Taehyung las admiró, dos de chocolate con nuez, una de azúcar glass, y otra
más de chocolate con trocitos de chocolate extra.
—¿Cuatro?—Cuestionó.
—Una es para mí.
—Son demasiadas para mí.
—Podemos guardarlas.— Dijo una vez arrancó el auto.
Taehyung asintió, empezando a comer una de chocolate con nuez.
—¿Algo para tomar?
El omega asintió lentamente.
Y así fue como Jungkook tuvo que parar en un super express para comprar
la leche de chocolate que Taehyung quería, junto a un café para sí mismo.
—¿Seguro que no te va a empalagar tanto chocolate?— Preguntó al
entregarle la bebida.
Taehyung negó, bebiendo del popote.
Jungkook solo pudo sonreír al ver la felicidad con la que Taehyung comía
su dona.
Fue cuestión de diez minutos más conduciendo para que ambos al fin
llegaran a su destino. La clínica.
Taehyung se había sentido mal acerca de que habían elegido una clínica que
era privada y sumamente costosa, pero los padres de Jungkook habían dicho
que ellos pagarían su consulta, pues era un lugar de confianza debido al
buen trato que le habían dado a su nuera.
Faltaban solo dos minutos para la hora de su cita, Taehyung ya había
terminado su dona, así que solo guardo la leche restante antes de bajar del
auto.
Al entrar pudo ver un lugar bastante lujoso que olía a limpiador de pisos,
era refrescante.
—Buenos días, tenemos una cita con el ginecólogo a las siete y media.—
Dijo Jungkook acercándose a la señorita de la recepción.
—¿Kim Taehyung?— Ambos asintieron.— Es derecho en ese pasillo, pasen
por favor.
Ambos acataron la orden, caminando por el pasillo que había señalado
aquella chica, deteniéndose en la puerta donde había una placa que decía
"Ginecología".
Tocaron antes de escuchar un "pase" y proseguir a entrar.
—¿Kim Taehyung?— Preguntó el señor que estaba en el escritorio,
desprendía un aura de amabilidad.
El omega asintió.— Buenos días.— Saludó con una reverencia.
—Tu debes ser su alfa, el hijo de Jichul.— Dijo cuando Jungkook tomó
asiento en la silla que estaba al lado de la de Taehyung.
—Buenos días. Jeon Jungkook.— Se presentó, estrechando ambas manos.
—Bien, veamos. ¿Estás en la semana...?
—Trece, señor.— Completó Taehyung.
—Esto contando desde tu último celo, ¿verdad?
El omega asintió.
—De acuerdo. ¿Has presentado algún inconveniente? Puede ser dolor
abdominal, sangrado, ¿algo que te haya hecho sentir que va mal?—
Cuestionó.
Taehyung negó.— Hasta el momento no.
—Muy bien. ¿El alfa ha podido oler a su cachorro sin inconveniente?
Jungkook asintió repetidas veces, ocultando una ligera sonrisa que delataba
su emoción.
—¿Ha habido una amenaza de aborto alguna de sus familias?
Fue el turno de Taehyung para asentir.
—Mi madre ha estado embarazada cuatro veces, solo yo pude nacer.—
Comentó.
El ceño de ambos alfas se frunció.
Jungkook se preocupó, él no sabía sobre eso.
—¿Sabes la causa?
—El primero y tercero los perdió por insuficiencia de cuello uterino. El
ultimo murió a días de su parto porque el cordón umbilical asfixió a la bebé.
— Mencionó con melancolía.
—¿Cual número de embarazo fuiste tú?
—El segundo. Ella después del cuarto se operó para no tener más.
—¿Hubo algún factor que haya permitido que la segunda gestación haya
sido exitosa?
—Mi mamá dice que la suerte.— Comentó riendo levemente.
Ambos alfas sonrieron.
—Él tenía que nacer, doctor. Si no yo me quedaría solo.
El mayor rio, le causaba ternura el ver a esos chicos jóvenes.
—Muy bien, supongo que en la ecografía descartaremos el padecimiento en
ti. Generalmente los abortos por insuficiencia de cuello uterino en omegas
son un riesgo hasta la semana número doce, lo que significa que ya se
logró.
Ambos sonrieron ante lo dicho.
—Ahora, pasen por aquí.— Indicó poniéndose de pie.— Recuéstate y
descubre tu vientre.
Jungkook se alertó.
—Relájate, es para hacerle la ecografía. Puedes colocarle el gel en el
vientre.— Indicó el mayor, pasándole un bote a Jungkook.
El alfa se acercó a Taehyung, quien recostado subía su suéter hasta
descubrir su abdomen.
—Está frío.— Destacó el omega, removiéndose repentinamente al sentir las
manos del alfa cubrir su abdomen bajo con gel.
Jungkook sonrió y siguió frotando.
El doctor se acercó, dándole una toalla descartable al Jungkook para que se
limpiara la mano.
—En esa pantalla se verá su hijo.—Informó, acercando un aparato a la
panza del omega.
Y fue ahí que pudieron percibir una mancha que poco a poco tomó forma.
—Ahí está. Mide entre quince y dieciséis centímetros, según el diámetro de
su cabeza debe pesar unos trescientos gramos, lo que está muy bien para ir a
la mitad del embarazo. No veo anomalías en sus huesos. De hecho, está
muy bien desarrollado, oh miren, se ha movido.
Ambos contemplaban con emoción la imagen que veían en la pantalla, sus
manos estaban unidas.
—Ahora se ve mucho mejor. ¿Perciben la forma?
Ambos asintieron con ilusión.
Taehyung no podía creer que el ser dentro de él luciera así, pensó que vería
más una mancha, no algo que tenía cabeza y un cuerpo.
—¿A poco así se ven en la semana trece?— Cuestionó el alfa, como si
hubiera leído los pensamientos del rubio.
—Así es, son veinticinco semanas de embarazo, ya van por la mitad. Luce
muy sano, todo está desarrollado como debería.—Comentó.—Me gustaría
decirles el sexo, pero no me deja verlo en su posición. Supongo que en su
próxima visita será.
—¿Cuando será la próxima visita?— Cuestionó Taehyung.
—Lo ideal sería en cuatro semanas más, ya que esta ha sido la primera. Voy
a tomar su ritmo cardiaco.
El doctor acercó su pulsómetro al abdomen de Taehyung.
—Suena muy bien. Ciento treinta latidos por minuto. Felicidades, chicos, su
cachorro es un cachorro muy sano.
Ambos se miraron, sonriendo entusiasmados.
—Puedes limpiarte, los espero en mi escritorio.—Dijo desapareciendo por
la pared, dándoles privacidad.
Jungkook pasó una servilleta por el vientre del omega.—Estoy feliz.—
Declaró.
—También lo estoy. Nuestro cachorro está sano, Kook.
Taehyung bajó y ambos fueron al escritorio donde el doctor les daría más
indicaciones.
—¿Tomas ácido fólico y hierro?
El omega asintió.
—Muy bien. Todo parece estar en orden. En las próximas semanas es
cuando te crecerá más la panza. Tu apetito sexual aumentará en las
próximas semanas porque es una manera de preparar el cuerpo para el parto
natural, pero como ya saben en los omegas hombres generalmente se hace
cesárea para que no haya riesgo, ahora, según los cálculos nacerá a
principios de Junio, pero dado a que es difícil para un omega hombre dar a
luz por la cavidad, más que eres muy joven, recomiendo que se programe la
cesárea a mediados de mayo. El bebé ya estará listo para esa fecha.
Ambos asentían, prestando especial atención.
—También la marca es otro tema.— Mencionó.— Para sobrevivir en las
últimas semanas el omega necesita la marca. Si no quieren enlazarse
oficialmente puede ser una temporal y renovarla por lo menos hasta que
nazca el cachorro. Sería ideal si la hacen antes de la semana quince.
Ambos asintieron. Sabían que era algo que debía suceder y hablarían sobre
eso al salir.
El doctor dio un par de indicaciones más antes de que ambos pudieran irse,
iban llegando veinte minutos tarde a la escuela.
—Se tomó mucho tiempo.— Mencionó Taehyung una vez arrancaron el
auto.
—Sí, el portero me conoce, nos dejará entrar.
El omega solo asintió, mientras su vista se perdía en la ventana.
—Quieres que sea niña... por lo de tu madre, ¿cierto?
El rubio volvió a mirarlo.
—Uh, sí. Recuerdo que ella estaba tan ilusionada, todos lo estábamos. Pero
una noche se despertó sangrando. Eso dolió más porque ya tenía nombre,
ropa, cuna-
Su voz comenzó a quebrarse.
—Lo lamento.
—Está bien. Pasó hace cuatro años. S-solo tengo miedo de que pase lo
mismo.
—Hey no.— Puso su mano en el muslo de Taehyung para tranquilizarlo.—
Vamos a hacer revisiones constantes, todo saldrá de maravilla.
—Es cierto, todo saldrá bien. Oh dios, es increíble que hace semanas no
quería un bebé y ahora estoy aterrado de que algo malo pase.— Rio
secamente.
—Sobre eso, la marca va a ser necesaria para las últimas semanas...
Silencio.
—Te haré una temporal Taehyung, después se irá.
El omega asintió.— Está bien. Quizás en un futuro puedas reemplazarla.
Los ojos de Jungkook brillaron.—¿En serio?
Asintió.— Seremos una familia, ¿no?
—Lo seremos.— Declaró con una sonrisa y su mirada en la calle.
*No se olviden de dejar su estrellita*
TREINTA Y NUEVE
La hora de receso había llegado después de tres clases bastante relajadas
para la suerte de la mayoría.
Jungkook y Taehyung no habían tenido inconvenientes en pasar, pues bastó
con que el alfa hablara con el portero, quien resultaba que también era
amigo de su padre.
Se excusaron en clase diciendo que se habían ponchado y no se necesitó
nada más.
Ahora, se encontraban con sus amigos en la cafetería. Jungkook quería
contarles a quienes no sabían de la llegada de su cachorro, incluido
Yugyeom.
—¿Seguro que quieres la última dona? Es la tercera que te comes y puede
hacerte ma-
—¿Me estás diciendo gordo?— Reclamó Taehyung, indignado ante las
palabras de Jungkook.
—Yo no dije eso. Pero necesitas comer algo nutritivo, no solo por ti.—
Alegó, mientras esperaban a los amigos del alfa en la mesa.
—Jungkook tiene razón, TaeTae. — Apoyó Jimin. Hoseok asintió.
—Todos me están diciendo gordo. Ya no quiero nada.— Dijo cabizbajo.
Dejando la dona en su caja.
—No, no hagas eso.— Habló Jungkook.— Te lo digo por el bien de ambos.
—Pero yo quería mi dona...
—Come este rollo de verduras y después ya puedes comer tu dona.— Le
dijo Jungkook, pasándole lo que había comprado.
Taehyung lo miró y rodó los ojos, pero finalmente lo comenzó a comer.
Los amigos del alfa llegaron, tomando asiento como de costumbre.
Yugyeom se posicionó al lado de Jungkook.
—Kookie, tengo boletos para ir al cine...te quería decir si-
—A-ah.— Taehyung se quejó de repente. Acaparando la atención del alfa.
—¿Qué pasó?— Preguntó alarmado.
Yugyeom resopló cuando Jungkook lo ignoró.
—S-sentí que se movió.— Susurró.
—¿Todo bien?— Preguntó Namjoon, pues la atención de todos estaba
puesta en Taehyung tras su quejido.
—¿Qué es lo que nos querías decir, Jungkook?— Cuestionó Seokjin.
—Oh, bueno...— Miró al rubio, quien asintió.— Pues Taehyung está en
cinta. De tres meses.
Todos se quedaron perplejos.
—¡Yo ya lo sabía!— Dijo Yugyeom.
—¿Ustedes son- No vale la pena decirlo. — Namjoon suspiró antes de
componer una sonrisa.— Pues felicidades.
—Woah, serás papá, Jungkook. Son muy jóvenes.— Dijo Seokjin.
—Que bueno que no me gustan los omegas, sería espantoso para mi tener
un hijo a esta edad.— Habló Yoongi.
Jungkook lo miró mal.— No es espantoso. Da miedo, pero se siente bonito.
—¿Qué? Jungkook, t-tú... No entiendo.— Yugyeom habló genuinamente
confundido.
—Voy a ser padre. El cachorro que lleva Taehyung es mío.— Admitió con
una pequeña sonrisa.
El chico abrió sus ojos en demasía.—¡¿Cómo?!
—Somos destinados. Hace tres meses ambos estuvimos en celo y pasó—
Explicó Taehyung.
—¿Ustedes?
Jungkook asintió.
El omega se quedó boquiabierto.—¡¿No pudiste decirme antes de que
empezara a coquetearte?!
—Yo nunca te di indicios de algo más.— Respondió el alfa.
Todos solo miraban.
Yugyeom se puso de pie.— Lo siento Taehyung. Felicidades. Debo irme.
El omega en cinta también se puso de pie.— Voy a hablar con él.
—No creo que sea buena-
El alfa intentó replicar, pero Taehyung ya había salido corriendo tras el otro
omega.
Mientras, el rubio miró a Yugyeom entrar al salón de matemáticas y se
dirigió hasta ahí, pudiendo observar que el aula se encontraba vacía.
—Hola.
—Taehyung.
—Uh, quería ver si estabas bien. Saliste muy exaltado.
Yugyeom suspiró.— Estoy bien, solo es... chocante. Nadie me dijo nada.
—¿Jungkook te gusta de verdad?— Le dijo Taehyung.
—Supongo, llevo casi tres meses detrás de él.
El rubio trató de calmarse y controlar su instinto que le decía que tenía que
dejar en claro que el omega de Jungkook era él.
—Siento que sea mala noticia para ti.
—Seguro. Déjalo así, Taehyung. Ustedes son destinados, no puedo hacer
nada contra eso. Solo hubiera agradecido si Jungkook me hubiera dicho
desde un principio.
—Entiendo, eh...
Taehyung no supo que más decir y Yugyeom rio ante eso, palmeando su
espalda.
—Me caes bien, Taehyung.
—Oh, tú a mí.
Ambos sonrieron.
—Seamos amigos, entonces. Salgamos de compras o alguna de esas cosas
que hacen los omegas.— Sugirió Yugyeom.
—Nunca he tenido un amigo omega, pero seguro me vendría bien.—Aceptó
el rubio sonriendo.
—Y no te preocupes por lo de Jungkook. Hay miles de alfas.
Taehyung no pudo evitar reír.—Los hay. Entre ellos está tu destinado, solo
es cuestión de tiempo.
Yugyeom le devolvió la sonrisa.— Eres lindo, no puedo odiarte. Ni siquiera
pude cuando empecé a notar que la atención de Jungkook siempre iba hacia
ti.
El rubio se sorprendió porque justo le pasó.
—¿En serio? Yo también quise odiarte cuando te miraba muy pegado a él,
pero después fuiste tan amable que me sentí mal.
Ambos rieron por la coincidencia.
—Además odiarse entre omegas por alfas es algo muy vintage. — Añadió
Yugyeom, rodeando los hombros de Taehyung con su brazo.
—Lo es.—Concordó.
—Ahora vuelve con tu alfa y tus amigos, Taehyungie. Yo me quedaré aquí
acomodando mis ideas.
El rubio dudó.—¿Seguro? No quiero que te sientas solo.
—Seguro, seguro. A veces se necesita un poco de soledad. Agradezco que
hayas hablado conmigo. Nos pondremos de acuerdo para salir.
Taehyung asintió antes de despedirse y salir de aquel salón con una sonrisa.
El omega con olor a vainilla era un buen chico, le gustó estar rodeado de
personas así.
Volvió a la cafetería, está vez más tranquilo de haber hablado con Yugyeom.
—¿Todo bien?— Preguntó Jimin.
—Sí, todo bien.— Se limitó a responder Taehyung, con una ligera sonrisa
para seguir a comer el rollo de verduras.
Todos siguieron hablando acerca de cómo iban a jugar con el cachorro
cuando creciera, y Yoongi decía que él se encargaría de enseñarle malas
palabras, mientras que Seokjin y Namjoon decían que ellos lo cuidarían
cuando quisieran tener una "noche no apta para niños".
Todos reían y Taehyung por un momento sintió tranquilidad, cada vez más
entusiasmado con la idea de tener a su cachorro.
Pero aún faltaba enfrentar a los padres de Taehyung, esperando que no fuera
algo tan malo.
*No se olviden de dejar su estrellita*
CUARENTA
Habían pasado casi tres semanas desde la primera ecografía, y era hora de
la siguiente, pues querían saber el sexo del bebé cuanto antes. Tanto sus
amigos como los padres de Jungkook estaban emocionados por saber que
sería la criatura, pero lo más importante es que ellos también estaban
ansiosos, porque saliendo de la consulta les dirían a los padres de Taehyung
que este estaba en cinta.
Al rubio se le había hecho fácil ocultarlo gracias a las grandes sudaderas
que portaba, pero el calor estaba llegando, y su pancita crecía día con día.
Había comenzado a usar pantalones para maternidad, que Yugyeom le había
acompañado a comprar una tarde que hicieron plan de salir juntos, y fue
gracias a los pantalones que todo fue más cómodo.
Era sábado, pues el alfa trabajaba entre semana y apenas le quedaba tiempo,
así que para no andar con prisas habían programado la ecografía para un fin
de semana.
Jungkook se dedicaba a trabajar en unas oficinas de paquetería registrando
todo lo que llegaba a ese lugar, pues uno de sus tíos era dueño de la
compañía, y cuando Jungkook le pidió trabajar de repartidor este le ofreció
un puesto más cómodo y con una buena paga.
Taehyung había estado listo mucho antes de lo planeado, así que se aburría
en su habitación mientras el alfa llegaba para llevarlo a la consulta.
De repente pasó lo que le venía sucediendo desde hace pocos días atrás, y
era que comenzaba a sentir el lubricante natural salir por su entrada, así que
se puso de pie, dejando la cama.
Ya le habían explicado que era la manera en que su cuerpo se iba a preparar
para un parto natural, lo cual no ocurriría, pero la necesidad de querer
satisfacer sus instintos era mayor, así que siempre terminaba
complaciéndose a sí mismo en su habitación.
La sensación era similar a la del celo, pero sin tanta complicación, pues
perfectamente podía controlarlo.
Miró la hora y aún faltaban quince minutos, eso le daba tiempo.
Aseguró su puerta y retiró sus pantalones y ropa interior. Se recostó con las
piernas dobladas y abiertas para después meter dos dedos para iniciar.
Incluso sentía que tres no eran suficientes, y había considerado comprar un
consolador, pero la vergüenza era más grande.
Se mordió el labio para no soltar ningún sonido, pues sus padres estaban en
la sala.
Taehyung odiaba que sus dedos fueran tan delgados, pues apenas y podía
disfrutar, pero peor era nada.
Estaba concentrado en llegar más profundo mientras tocaba su pene con la
otra de sus manos, recordando la vez que el alfa le metió sus dedos por
primera vez, cuando de repente la puerta de su habitación fue tocada,
haciendo que parara sus movimientos rápidamente.
—¿Taehyung? Tus padres iban saliendo y me dijeron que estabas en tu
habitación.
El rubio volteó a su celular y vio los mensajes del alfa. Maldijo por tenerlo
en silencio.
Estaba demasiado caliente y estaba considerado dejar a Jungkook
esperando.
Se iba a sentar correctamente, pero se olvidó retirar sus dedos, por lo que
estos se hundieron, provocando que se le escapara un gemido que había
sido ruidoso.
—¿Todo bien?
¿Qué podría salir mal? Pensó antes de ponerse de pie, y dirigirse a abrir la
puerta con solo su sudadera cubriendo su desnudez.
El olor de feromonas golpeo el olfato de Jungkook, él reconocía
perfectamente el olor de Taehyung cuando este estaba excitado.
El rubio tenía sus hebras despeinadas y cuando bajó su vista fue su
perdición. El omega con sus piernas desnudas y un bulto alzándose, siendo
cubierto por la sudadera que pertenecía al alfa.
—Kook...— Murmuró.
Y la cordura del alfa abandonó su cuerpo, tomando a Taehyung de los
hombros y metiéndose en la habitación, donde observó la ropa del rubio en
el piso.
—¿Te estabas tocando?
La vergüenza quiso apoderarse de Taehyung, pero la necesidad era más
grande. Solo pudo asentir con la cabeza gacha, cuando Jungkook alzó su
barbilla para besarlo, sujetándolo de la cintura.
El omega pasó sus brazos por el cuello del chico, fundiéndose en el beso,
disfrutando del roce de sus lenguas.
—¿En que pensabas?— Murmuró Jungkook. Mirándolo a los ojos mientras
acariciaba su barbilla.
—En ti.— Admitió.
El alfa comenzó a retroceder hasta topar con la cama y sentarse con
Taehyung a horcajadas de él, provocando que el miembro de Taehyung
quedará expuesto.
Lo tomó entre sus manos volviéndolo a besar.
Nada, nada podría salir mal pensó el rubio.
Gimió contra los labios de Jungkook, necesitando más de él.
—Kook, tus dedos.
Taehyung esperaba que el chico entendiera, pues le daba pena decirlo tal
cual.
Jungkook sabía cómo era, pudo ver sus mejillas sonrojadas así que le dio lo
que quería, provocando otro jadeo en el omega.
Definitivamente los dedos de Jungkook no se comparaban con los propios.
Taehyung ya estaba demasiado perdido en el placer, solo atinó a recargar su
frente en el hombro del alfa, soltando gemidos no tan altos pues temía que
sus padres llegaran.
—M-más.
Jungkook tenía cuatro dedos dentro de Taehyung, y el rubio aún quería más.
—Te daré mi polla cuando regresemos de la clínica, bebé. Pero ahora
necesitamos irnos rápido. ¿Puedes esperar?
—S-sí.— Taehyung respondió con dificultad gracias a que los movimientos
habían aumentado, estaba al borde.
Fue cuestión de que los dedos del alfa tocaran su punto dos veces más para
que se corriera, manchando inevitablemente la camiseta de Jungkook. Pero
Taehyung estaba demasiado satisfecho como para pensar, solo podía
intentar regular su respiración.
—G-gracias.— Murmuró.
El alfa solo besó la sien de Taehyung, pues este seguía hundido en su
cuello.
—¡Te manché, lo siento!
—Está bien.— Tranquilizó.—¿Tienes la camisa que te di para dormir?
Taehyung se puso de pie, directo a su armario para buscarla. Una vez la
tuvo se la pasó al alfa, quien se cambió mientras el rubio se ponía sus
pantalones.
—¿Nos vamos?— Preguntó el alfa, tendiéndole su mano a Taehyung.
El rubio asintió al terminar de acomodar su cabello para después tomar su
mano.
(...)
El ginecólogo le había hecho preguntas acerca de sentir molestias, pero
negó en estas, pues todo había ido estupendo.
Llegó el momento de la ecografía y nuevamente se hallaba recostado con
aquel gel frio untado, esperando a que el doctor pusiera el aparato sobre él.
—Muy bien, ¿listos para saber?
Ambos asintieron, emocionados.
—Miren, está en una buena posición. Wow, ha crecido muy bien. Veinte
centímetros y debe pesar seiscientos gramos. No hay anomalías, ¿ya han
sentido que se mueve?
—Solo dos veces mientras trato de dormir.— Respondió Taehyung.
—Se empezará a mover más en estos días.— Indicó.— ¿Ya quieren saber el
sexo?
Ambos asintieron emocionados.
—Una niña. Felicidades.
Ambos se miraron entre sí, y su cara de felicidad era evidente.
—Parece que querían una niña.
—Sí, oh dios, no lo puedo creer.— Dijo Taehyung.
—Miren, se chupa el dedo.— Señaló el doctor.
Ambos rieron enternecidos.
El doctor dio la indicación de volver a su escritorio y así lo hicieron. La
sonrisa en su cara era imposible borrarla.
—Tus exámenes de sangre están muy bien para estar embarazado, tienes los
niveles de sangre un poco bajos pero es normal en el embarazo. Igual te
duplicaré la dosis de hierro porque en estas últimas semanas el bebé se
desarrolla más.—Explicó.
—Doctor, ¿cree que sea necesario hablar de la cesárea?— Preguntó
Jungkook.
—Qué bueno que lo mencionas. Sería bueno dentro de seis semanas más.
No quiero que haya riesgo que le den contracciones y se complique.
—¿Podemos hablar del costo?— Dijo el pelinegro.
—Si la quieren en esta clínica yo lo puedo operar, sale en dos millones
novecientos mil wones (2,400dlls aprox) Incluye dos días de estancia en el
hospital con comida incluida.
Taehyung abrió los ojos en demasía al escuchar el precio.
—De hecho si me gustaría que la agende. ¿El pago es todo de contado?
—Puedes darlo en dos pagos, o de contado. Como sea mejor para ti.
—¿Con quien la agendo?
—Yo te hago la hoja y pagas en recepción.—Dijo comenzando a teclear.—
¿Les parece bien el trece de mayo?
—Usted es el doctor, lo que le parezca bien.— Dijo Taehyung.
Estuvo un par de minutos tecleando hasta que alzó la vista.
—Ya la mandé a recepción, ahí les darán la hoja y factura. Nuestra próxima
consulta será una semana antes de la cesárea, para revisar que todo esté
bien. Taehyung, es importante que tengas en cuenta que en las últimas
semanas tus pezones se estarán preparando para amamantar. Puedes usar
protectores si es muy molesto.
El omega asintió.
—Bien, entonces nos vemos.
Ambos agradecieron antes de salir hacia recepción.
Taehyung se sentía mal porque Jungkook se estaba haciendo cargo de todos
los gastos, y él quería ayudar aunque no tenía manera de hacerlo.
Miró como entregaba un millón quinientos mil wones de adelanto y se
estaba preguntando de donde los había sacado.
Una vez todo quedó listo se marcharon al auto.
—Kook, yo pagaré lo restante.— Le dijo. No sabía cómo lo haría pero no
quería que este se encargara de todo.
El mencionado lo miró mientras el carro se ponía en marcha.—¿Por qué,
bebé? No es necesario. Yo cubriré los gastos.
—Es mucho dinero, estoy seguro que podíamos buscar alternativas más
económicas.
—Pero confió en que todo saldrá bien aquí. No debes preocuparte por el
dinero.
—Uh, igual voy a pagar.
Jungkook no respondió, no quería discutir de eso, pero no iba dejar a
Taehyung hacerse cargo.
—¿Quieres ir mañana a comprar ropa de bebé? — Le preguntó, en cambio.
—Uh, mañana quedé con Yugyeom, Jimin y Hoseok para ir a comer. De
hecho, te iba a decir si venías, creo que Yoongi va a ir. Deberías decirle a
Namjoon y a Seokjin.
—Oh claro. ¿A dónde?
—Al centro comercial, comeremos pizza.
—Bien, paso por ti. También podemos aprovechar para comprar la ropita.
Taehyung asintió emocionado.
—¿Listo para hablar con tus padres?
—Uh, tengo miedo de su reacción.
—Todo va a estar bien, no podrás ocultar esa pancita mucho tiempo más.—
Dijo mientras hacía cosquillas leves en el abdomen de Taehyung, por
debajo de la sudadera.
El omega rió.
Siguieron platicando agradablemente hasta que llegaron a la casa de
Taehyung y ambos se pusieron nerviosos.
Jungkook tomó la mano del omega para adentrarse en el hogar.
—¡Hola chicos! ¿Cómo les fue? ¿Quieren comer?— Preguntó la mamá de
Taehyung, quien estaba junto al señor Kim en la sala.
—Bien mamá. Uh...¿podemos hablar?
Taehyung vio a sus padres enderezarse en su lugar y mirarlo con
preocupación.
—¿Pasa algo?— Dijo el señor Kim.
El omega se quería echar para atrás, pero se recordó que no podía.
Entonces lo único que pudo hacer fue pasarles la ecografía a ambos.
*No se olviden de dejar su estrellita*
CUARENTA Y UNO
—¿Qué es esto?
—Mierda.—Su madre cubrió su boca con ambas manos.
Si las miradas matarán, Jungkook ya estaría muerto con la mirada que el
señor Kim le dedicó. Inclusive tuvo que pasar saliva.
—Están bromeando.— Declaró el alfa mayor.
Taehyung descubrió su abdomen. La redondez de este y la forma de su
ombligo delataba su estado.
—¡¿En dónde guardaste esa panza todo este tiempo, Kim Taehyung?!—
Preguntó su madre, exaltada.
El omega se cubrió, encogiéndose y apretando la mano de Jungkook.
—Jungkook, acompáñame al patio.— Dijo el señor Kim, poniéndose de pie
con rumbo a salir de la casa.
El alfa menor lo siguió con todo el miedo del mundo, Taehyung iba tras
ellos.
—Solo Jungkook.—Recalcó, abriéndole la puerta para que este pasara
primero.
Taehyung tuvo que quedarse con su madre, quien también estaba perdiendo
la cabeza.
—Has arruinado tu vida. Tienes diecisiete, n-no puedes estar en cinta.
—P-perdón, mamá. Siento decepcionarte-
—¿Tienes idea de la responsabilidad que esto trae? Ni siquiera has acabado
la escuela, oh no puede ser verdad.
—M-mamá...
—¡¿Mamá qué, Taehyung?! —Gritó.
El rubio inevitablemente comenzó a llorar.
—M-me gustaría que me apoyaras... esto e-es difícil para mí y Jungkook,
por favor n-no me des la espalda.— Suplicó, sus ojos llenos de lágrimas.
La omega suspiró.—Sabes que lo que hiciste está terriblemente mal.
Taehyung se quedó estático.
—¿Cuánto tienes?—Preguntó más calmada.
—Cuatro meses. Nace en seis semanas.— Le informó.
—¡¿Seis semanas?! Dios, eso es muy poco tiempo.
—E-es una niña, mamá. Está muy sana.
La omega se quedó sin hablar por unos momentos que parecieron eternos.
—¿En dónde has estado revisándote?— Cuestionó.
—Jungkook me lleva a la clínica de maternidad que está por el trabajo de
papá.
—¿Sanbu? ¡Ese lugar es carísimo!
—Ahí atendieron a su cuñada, l-los señores Jeon querían que ahí me
checara.
—¿Ahí darás a luz?
Taehyung asintió.— Por cesárea, el doctor no quiere arriesgarme a alguna
complicación.
—¿Quién pagará todo eso?—Cuestionó preocupada.
—Jungkook consiguió trabajo, hoy dio un adelanto de un millón y medio de
wones para el parto.
La omega estaba sorprendida.
— Taehyung, dios mío. Es mucho para procesar que mi bebé vaya a tener el
suyo propio.— Se rindió finalmente, abrazando a su hijo, quien lloró aún
más entre sus brazos. Esta vez de alivio.
(...)
—¿Estás consciente de las consecuencias de sus actos?— Fue lo primero
que dijo el señor Kim una vez estuvieron solos en el jardín.
Jungkook asintió con la mirada gacha, siendo incapaz de verlo a los ojos.
—¿Estás consciente de la responsabilidad que lleva tener un hijo?
Su tono de voz era frío y seco, el alfa tuvo escalofríos, pero solo se limitó a
asentir.
—Embarazaste a mi hijo.— Soltó. Jungkook no sabía cómo reaccionar.
—Voy a hacerme responsable, señor.— Dijo cuando reunió el valor.
—Por supuesto que lo harás. ¿Sabes cómo vas a mantener a esa criatura?
¿Tan siquiera tienes un trabajo?
—Lo tengo, señor.
El Kim mayor quedó boquiabierto. Punto para Jungkook.
—¿Has llevado a mi hijo a revisiones?
—Sí, una cuando nos enteramos. Otra justo hoy. Ya está la cesárea
programada y adelanté la mitad del pago.— Informó.
Nuevamente el mayor se sorprendió.—¿En qué clínica?
—En la clínica de maternidad Sanbu.
El alfa alzó sus cejas.—¿Cuándo nace?
—En seis semanas. El doctor quiere que lo tenga antes para que no haya
riesgos.— Jungkook parecía recitar algo que tenía aprendido de memoria.
—Mira, Jungkook. No estoy contento con la noticia. Ustedes tienen mucho
por delante aún y un bebé les cambiará la vida. Pero reconozco tu capacidad
para hacerte responsable de la situación. No quiero que le falles a mi hijo ni
al tuyo.
El alfa menor pudo suspirar de alivio. En su mente el señor Kim le pasaba
el auto encima.
—Y Taehyung no se irá de mi casa hasta que cumpla dieciocho. Si el bebé
nace en Mayo vivirá con nosotros hasta Octubre.— Declaró.
—Y-yo esperaba poder alquilar un lugar para estar juntos...
—Puedes venir a verlos todos los días. Pero mi hijo no se irá hasta que sea
legal. Y no acepto ninguna sugerencia.
Jungkook entendió que no debía discutir. Aun así no pudo reprimir la
sonrisa que se formó en su rostro cuando el señor Kim se dió la vuelta para
entrar nuevamente a la casa. Después de eso, lo siguió.
Taehyung estaba abrazado a su madre y sus sollozos eran escuchados,
poniéndolo en alerta de manera inmediata.
—Papá...— Taehyung murmuró separándose de su madre.
El señor Kim abrió sus brazos, su hijo lo necesitaba.
—Perdón, perdón. N-no quería decepcionarlos así.
El corazón de Jungkook se partía. Él solo quería estrechar al omega contra
su cuerpo hasta calmarlo.
—Escúchame bien, Taehyung. Tú solo me decepcionarías si te volvieras
una mala persona, y no lo eres. No estoy contento, pero ya me arreglé con
Jungkook y confío en que él va a hacer un buen trabajo. No creo que vaya a
traicionar mi confianza dos veces.
Lo último lo dijo acompañado de una risa.
El alfa hizo una reverencia como disculpa, pero fue calmado por las
palmadas que el mayor le dió en la espalda.
Taehyung aprovechó para abrazar a Jungkook, quien acarició su espalda
con una mano, y su cabeza con la otra.
—Es una linda niña.— Informó a su esposo, luciendo emocionada.
—Oh, y Jungkook.
El mencionado volteó al llamado del alfa.
—Ya has hecho mucho, yo me encargo de liquidar el pago de la cesárea.
*No se olviden de dejar su estrellita*
CUARENTA Y DOS
—Woah, solo cuatro semanas más. Hasta yo estoy emocionado.—Dijo
Yugyeom mientras Taehyung y él compraban helados al salir de la escuela.
—Lo sé, aunque el dolor de espalda me está matando. Ha crecido mucho.—
Dijo Taehyung refiriéndose a su "pancita" como él decía.
El omega a su lado pagó los helados para proseguir a caminar por la vereda
de la institución.
—No es necesario que me acompañes, vivo cerquita y no quisiera que te
desvíes de tu camino.— Comentó Taehyung, ya que Yugyeom se había
ofrecido a acompañarlo a su casa debido a unos percances.
Su padre iba a salir tarde del trabajo, y Jungkook debía irse a trabajar
inmediatamente salía de la escuela.
—Igual te acompañaré.— Insistió.— Ayer te mareaste y me da miedo que
vayas solo y te pase lo mismo.
—Kim, ¿necesita que lo lleve a su casa?— Ambos reconocieron la voz.
El director iba subiendo a su coche con el objetivo de dejar la escuela, y
justo los miró caminando.
Taehyung se acercó y negó.— Vivo cerca, pero gracias señor.
El mayor solo asintió antes de subir a su coche.
—Uh, odio que los profesores me traten como si estuviera incapacitado.—
Se quejó.
Yugyeom rió.— De hecho en los trabajos les dan semanas de incapacidad a
los omegas cuando están próximos a dar a luz. Así que lo estás.
—Ash. El director también me dijo que podía tomar clases desde casa, pero
ahí me tratan aún peor. Papá incluso quiere que me traslade a la primera
planta para que no tenga que subir escaleras a mi cuarto.
—Se preocupan por ti, Taehyung. Además, deben estar emocionados por la
cachorrita.
—¡Ni que lo digas! Ya hasta acomodaron una cuna al lado de mi cama.—
Comentó sin poder evitar reír.
—Oye, tengo curiosidad y sé que tú te sabes el chisme.— Dijo
cautelosamente el omega olor vainilla.— ¿Jimin y Yoongi van enserio?
Taehyung asintió.— Parece que sí. A Jimin le gusta mucho Yoongi y
viceversa. De hecho, ayer Yoongi fue a la casa de Mimi porque su mamá
quería conocerlo.
—Oh, que suerte tienen. A uno de mis tíos que es alfa se juntó con otro alfa
y mis abuelos le dejaron de hablar. Son de mente cerrada.
—Uh, supongo que es porque el tema de estar con alguien de tu mismo
linaje es tabú, incluso más entre los más viejos. Pero da igual lo que diga la
gente mientras uno sea feliz.
Yugyeom asintió de acuerdo.
Ambos siguieron caminando, hablando de temas random que iban
surgiendo conforme la plática avanzaba, y sus pasos también.
Por suerte, la casa de Taehyung quedaba relativamente cerca, así que no fue
para nada cansado el recorrido, incluso no se dieron cuenta de que habían
llegado ya que estaban demasiado inmersos en su plática.
—Uh, aquí es.— Dijo Taehyung.
—Uhm... está bien, cuídate y nos vemos el lunes.
Taehyung le dio un beso en la mejilla como despedida y avanzó hacia su
casa, volteando antes de abrir la puerta para notar que Yugyeom no se había
movido de su lugar.
—¿Quieres pa-
—¡Sorpresa!
Se escucharon varias voces familiares.
Taehyung volteó y se encontró a sus amigos, a Jungkook y sus padres, a los
propios, y a una parte de su familia. Después sintió a Yugyeom detrás de él.
—¿Q-qué? No es mi cumpleaños.— Especificó el rubio, desconcertado.
—¡Pero mi nieta nace en un mes! Es su baby shower.— Habló el señor
Kim, quien tenía una camisa rosa con letras blancas que decían "es una
niña" .
Taehyung pudo ver a su madre y a los señores Jeon con camisetas idénticas.
Jungkook llegó a su lado para tomarlo de la cintura y hacer que se integrara.
Yugyeom también los siguió.
Había una mesa donde había una gran cantidad de regalos, los cuales eran
para su bebé. Taehyung saludó a sus tíos, primos y abuelos amablemente,
quienes expresaron su emoción por el nuevo miembro de la familia.
—¡Oh, pero que linda pancita!— Dijo su abuela, con adoración.
Taehyung dejó que acariciaran su abdomen por encima de la tela, ya que
sabían que un omega en cinta no era fan de mostrar su panza al descubierto,
su instinto lo hacía sentir que exponía al bebé.
Después de saludar, fue hacia la cocina, donde su madre y la señora Jeon
charlaban mientras terminaban de cortar unos rollos.
—Buenas tardes~ — Canturreó.
—Hola, Taehyung. ¿Cómo estás?— Dijo la señora Jeon.
—Bien, Goeun. ¿Usted?
—Bien, me alegro.
—Oye ese noviecito de Jimin está muy guapo.— Su madre se metió a la
plática.
—¿Si son novios?— Esta vez preguntó la señora Jeon.
Taehyung rió asintiendo.— Sí, Yoongi ya se lo pidió.
—¿Y es buen muchacho para nuestro Mimi?— cuestionó su madre.
—¡Lo es! Conozco a Yoongi hace años y es un buen chico, muy inteligente
y que defiende sus ideales.— Habló la mamá de Jungkook.
Las mayores se sumieron en otra plática de la que Taehyung decidió huir,
pues necesitaba cambiarse con urgencia.
—Si me disculpan, me pondré ropa cómoda.
Ambas asintieron.
El rubio se iba dirigiendo por las escaleras hacia su cuarto, pues necesitaba
deshacerse de la camiseta que llevaba.
Una vez estuvo dentro se despojó de ella. Sus pezones habían comenzado a
estar sensibles hace unos días, y la ropa ajustada lo molestaba.
Tuvo la necesidad de acariciarlos, pero no lo hizo debido a lo qué pasó la
última vez que una cosa llevó a la otra y acabó por masturbarse. Pero ahora
no tenía tiempo así que se limitó a buscar un hoodie del alfa.
La puerta fue tocaba y pudo oler a quien estaba al otro lado, pero aun así
preguntó.
—¿Quién?
—¿Estás bien? Te vi alejarte.
—Sí, Kook. Ya voy.
Se puso rápidamente la prenda para abrir la puerta y dirigirle una sonrisa al
alfa.
—Me molestaba el roce de la camisa con, uhm, mis pezones.
El alfa compuso un semblante de sorpresa.— Oh, el doctor dijo que eso era
normal.
Taehyung asintió, caminando hacia abajo con el alfa a sus espaldas.
La pequeña celebración había ido de maravilla. Jimin había propuesto
algunos juegos que investigó que hacían en ese tipo de fiestas y todos
jugaron, fue muy divertido.
Comieron Kimbap que hicieron las madres de ambos chicos, y un delicioso
pastel que había llevado una de las tías de Taehyung.
Al final se habían quedado los amigos de ambos y sus padres, quienes ahora
discutían acerca de nombres.
—¡Taeyeong! Así se llama mi cantante favorita.— Dijo la señora Jeon.
Su esposo rió negando.— Debe llamarse Yeonsu, es un lindo nombre.
—Mira nada más, ¿quién es Yeonsu?— Cuestionó su esposa.
—Ponle Chungha, como la cantante.— Dijo Jimin.
—¡No! Ponle Hyejin.
—A mí me gusta más Minji.— Habló Seokjin.
—No lo sé, hay mejores.— Dijo Jungkook no muy convencido.
—¡Eres un genio, Seokjin! Me gusta el nombre de Minji.—Habló Taehyung
apresuradamente.
—Sí, Taehyung tiene razón. Minji.— Se retractó el alfa.
—Uh, debemos irnos. —Dijo Jimin mirando la hora.— Son casi las nueve y
hoy haré pijamada con Yoongi.
—Uy, uy. Ahora le dicen pijamada.—Se burló Seokjin.
—¡Seokjin! Están los mayores aquí presentes. Debemos mantener la
reputación.— Esta vez habló Yoongi.
—Nosotros también fuimos jóvenes. Ustedes vayan a hacer su pijamada.—
Alentó el señor Kim.
Jimin hizo contacto visual con Taehyung, quien lo miraba sugerente.
— No me veas así, sigue mi ejemplo.—Le dijo una vez llegó a su lado para
despedirse con un beso en la mejilla.
Taehyung rió empujándolo levemente.—Gracias por venir, y el regalo.
—No es nada, TaeTae.— Le dijo mientras acariciaba su cabello.
—Mucho amor, mucho amor.— Habló Yoongi a sus espaldas.
—No te pongas celoso, Yoonie. Jimin es como mi hermano.— Aclaró
Taehyung.
—¡Tu deja que me cele! Así me gusta.— Dijo el alfa con olor a menta.
Todos rieron.
—También me voy TaeTae, Mimi me dejará en casa.— Hoseok llegó a su
lado para despedirse de un abrazo.
—Adiós Hobi. Gracias por todo.
—Nosotros también nos vamos.— Habló Namjoon, poniéndose de pie junto
a Seokjin.
—Adiós a todos. La comida estuvo deliciosa.— Añadió el beta.
Taehyung miró de manera sospechosa a Jin y Namjoon mientras de iban
con sus manos unidas. Volteó a ver a Jungkook que tenía la misma mirada,
este solo asintió, diciéndole que pensaba lo mismo.
—Adiós, chicos. Nos vemos el lunes.—Esta vez fue el turno de Yugyeom
de despedirse.
—Adiós, Yugy. Gracias por venir.— Le dijo Taehyung, despidiéndolo con
un abrazo.
Jungkook solo le dió un asentimiento de cabeza, pues desde que lo rechazó
no habían hablado como usualmente lo hacían.
Ahora solo quedaban los padres de ambos, y los señores Jeon tenían
intenciones de irse.
—Bueno, que bueno que todo salió bien.— Dijo la madre de Jungkook.
—Nos estaremos viendo.— añadió su esposo.
—Jungkook, hijo. Queríamos recordarles sobre la marca. Un omega puede
incluso morir si llega al parto sin ella.— Dijo la señora.
—Lo ideal es que sea temporal.— Añadió el señor Kim.— Lo ideal para
ustedes.
El alfa miró a Taehyung, sin saber que responder.
—¿Quieres quedarte a dormir?— preguntó bajito el omega.
—¿Puedo quedarme hoy?
Tanto como sus padres como los de Taehyung dieron respuestas afirmativas.
—Total, embarazado ya está.— Añadió el señor Kim causando la risa del
señor Jeon.
Los padres del alfa se terminaron de despedir, y ellos a su vez decidieron
subir al cuarto de Taehyung, necesitaban privacidad para hablar sobre
aquello.
La marca temporal.
*No se olviden de dejar su estrellita*
CUARENTA Y TRES
—Solo debo enterrarlos lo suficiente para que sea una marca, pero no tanto
como para sellar el lazo. Lo tengo, estoy capacitado.— Dijo Jungkook.
—Pero me va a doler, tengo miedo.—Protestó Taehyung.
— Taehyung, juro que trataré de que no te duela. P-podemos esperar más si
no quieres que sea ahora.
No, no. Taehyung quería que fuera ahora, solo que era demasiado
inesperado y sabía que aunque fuera temporal sería una marca que todos
verían. Una marca que haría que la conexión entre sus lobos fuera mayor.
Una marca que le indicaría a todo el mundo que ya estaba tomado por un
alfa.
Hubiera seguido pensando si no fuera por la comezón en cierta área de su
cuerpo que lo distrajo, provocando que jalara de su suéter.
—A-ah, me quitaré esto, es muy molesto.— Se quejó mientras de deshacía
de la única prenda superior que portaba.
—¿No te has puesto los protectores? El doctor dijo que ayudarían.
—Los estaba guardando para cuando fueran realmente necesarios. Creo que
mañana empezaré a usarlos.—Dijo recostándose en su cama.
El alfa se quedó sentado al borde de esta. Observándolo.
—O-Oh, Kook, ¡Toca, está pateando!— Habló emocionado.
El alfa inmediatamente posó su mano sobre la panza del omega, sintiendo a
su bebé.
Ninguno pudo ocultar la sonrisa que se formó en sus rostros.
—Auch. — Se quejó.
—¿Duele?
—No, solo es raro.
—Hola bebé...¿nos escuchará?
Taehyung asintió.— El doctor dijo que ya podía oírnos.
Los golpeteos habían parado, aun así la mano del alfa se quedó ahí.
—Hola bebé, soy papá. Estoy ansioso por conocerte.— Habló Jungkook, y
sorprendentemente volvió a patear.
—¡¿Sentiste eso?!— Preguntó Taehyung, emocionado.
—Lo sentí, me ama.
—Obvio te va a amar. Eres su padre.
La incomoda comezón volvió a sus pezones. Provocando que saliera un
quejido de su boca.
—¿Todo bien?
—Sí, pero...— pasó sus manos por estos, buscando alivio.— Lo siento, a
veces es insoportable.
Jungkook se quedó clavado en la forma en la que Taehyung pasó sus manos
por sus botones marrones. Entonces acercó las propias, acomodándose
sobre la cama para tener una mejor posición, acariciando estos con sus
pulgares.
—¿Así está mejor?
El omega gimió, se sentía increíble.
—Sí, dios. Sigue así.
El alfa sonrió ladino, le encantaba ver ese tipo de reacciones.
Entonces pasó algo inevitable y Taehyung quiso golpear a su omega por
traicionarlo en ese tipo de situaciones. Había comenzado a lubricar.
—P-para.— Pidió carente de aire.
El alfa frenó sus movimientos.—¿Hice algo mal?
Taehyung negó inmediatamente.— N-no, no. Solo traigo las hormonas algo
alborotadas.—Rió nerviosamente.
— Taehyung, puedo olerlo. — Admitió.
El omega quiso que se lo tragara la tierra.
—Bueno, es una reacción natural.— Se excusó, sin saber que hacer.
Entonces Jungkook se deshizo de su propia camiseta, mientras bajaba el
cierre de su pantalón.
—Déjame hacerte sentir bien, mi omega.
Esas palabras eran estimulantes para los oídos de Taehyung, y no ayudaban
a tratar de calmarse, es más, alborotaba aún más a sus hormonas.
—Alfa... por favor.
Y no necesitó decir nada más.
Con suma delicadeza bajó los pantalones con elástico que portaba,
deshaciéndose de ellos con ayuda del alfa y quedando completamente
desnudo ante la mirada hambrienta que el pelinegro le daba.
Jungkook también terminó por desvestirse completamente, subiendo de
manera cuidadosa sobre Taehyung.
El omega le dio un repaso por todo el cuerpo sin vergüenza alguna,
mientras acariciaba sus pezones.
El miembro de Jungkook estaba duro gracias a las situaciones anteriores,
los gemidos de Taehyung siendo causantes.
—¿Necesitas preparación?
El omega negó.— Necesito que estés adentro, ya.— Ordenó.
—¿Con que andas mandón, eh? Voy a darte lo que quieres solamente
porque eres un omega muy hermoso.— Dijo alineando su pene al orificio
del rubio, del cual se deslizaba el lubricante.
—Ah, dios. Sí.— Jadeó cuando sintió la longitud deslizarse por sus
interiores.
Ambos gimieron de satisfacción, sintiendo como todo encajaba a la
perfección. Habían pasado meses desde la última vez que habían estado de
esa manera. Era simplemente exquisito.
—Oh, te sientes increíblemente delicioso, cariño.— Dijo Jungkook con su
voz ligeramente más ronca debido al placer.
—Mhh, sí. Empuja más, por favor.
El alfa no pudo negarle algo al rubio. No cuando lucía tan bello y
necesitado.
Sacó su miembro hasta la punta y volvió a arremeter contra su próstata.
Taehyung tuvo que morder su labio para no gemir. Sus padres estaban en
casa.
Jungkook, quien estaba entre las piernas del omega. Dirigió una de sus
manos a acariciar los pezones de Taehyung, pues la otra lo sostenía de la
cintura para guiar sus embestidas.
Estaban tratando de ser silenciosos, pero sus gestos delataban que el placer
que estaban sintiendo era simplemente demasiado.
Taehyung estaba encantado en demasía por la estimulación que sentía. Su
mente solo podía pensar en querer más.
El alfa se inclinó hasta llegar a los labios del omega, besándolos con pasión
ardiente. Un beso sucio y rudo del cual estaban disfrutando.
Ahogaban sus jadeos en la boca del otro, remplazando estos por los
chasquidos que provocaban sus bocas al devorarse con deseo mutuamente.
Se separó, viendo el rostro del omega a centímetros. Sus ojos cerrados, sus
mejillas sonrojadas, su pelo alborotado y sus labios hinchados. Era
simplemente arte.
—V-voy a correrme pronto.— Avisó el omega.
Y eso era perfecto porque Jungkook también se sentía llegar.
Siguió, haciendo sus embestidas más duras, prolongando el beso que había
comenzado.
Sabía que no iba a anudar por el estado del omega, pero aun así el placer
que le daría un orgasmo a ambos sería demasiado para soportar.
Volvieron a separar sus labios, y esta vez Taehyung ladeó su cuello en señal
se sumisión.
Eso le recordó a las tantas veces que buscaba refugio en su suave aroma, las
veces que había fantaseado con enterrar sus colmillos justo ahí.
Ambos se miraron a los ojos, asintiendo en un acuerdo silencioso.
Su climax estaba a un par de embestidas más, no había tiempo para la duda.
Se acercó, sintiendo como sus colmillos aparecían. Y finalmente los hundió,
no completamente, solo lo necesario.
Ambos llegaron al orgasmo, sintiéndolo demasiado devastador. Taehyung
inclusive sintió sangrar su labio.
Los colmillos del alfa dolían, pero el placer era mayor. Se sentía un poco
masoquista, pero era perfecto.
Jungkook derramó su semen dentro de él, retirando sus colmillos para
proseguir a lamer la zona, buscando curarla, sintiendo el sabor metálico de
la sangre de Taehyung.
Ambos pudieron sentir el momento exacto donde sus emociones se hicieron
una. El momento era tan íntimo, tan hermoso.
El alfa se derrumbó a su lado, acomodándose para seguir lamiendo la
marca, aprovechando para oler el delicioso aroma de su omega con la dulce
esencia de su cachorro ahora mezclado con su aroma a chocolate, creando
una extraña y perfecta combinación.
—Se siente raro, pero increíble.— Murmuró Taehyung tratando de
recuperar el aire.
—Ha sido perfecto. Eres perfecto.— Dijo con cariño evidente en sus
palabras.
—No, Kook. Tú me haces perfecto, somos perfectos juntos. Yo soy solo
Taehyung, pero junto a ti y a nuestra cachorra me siento inalcanzable.
El alfa sonrió, besando la mejilla de este.— Te amo Taehyung, realmente lo
hago. Te amo tanto que a veces me asusta que no puedas amarme de esta
manera.— Confesó.
El inquietante silencio después de la declaración se hizo presente.
Entonces Taehyung ladeó su cabeza para mirarlo fijamente a los ojos. Puso
una mano en la marca y con la otra busco la del alfa, aclarando su garganta
antes de hablar.
—Kook, también te amo. Y no debes estar asustado porque te amo tanto
como tú a mí.
*No se olviden de dejar su estrellita*
CUARENTA Y CUATRO
Una semana. Tan solo siete días más y todo se volvería aún más real para la
pareja destinada. Su bebé nacería en un parpadeó y no podían estar más
emocionados, y nerviosos.
Taehyung había pedido permiso justificado para faltar a la escuela esa
semana, y tomaría clases en línea hasta que se recuperara de la operación.
Solo esperaba poder asistir a su graduación.
Su panza había crecido mucho más, y su cachorra pateaba cada día más.
Dormir era una tarea difícil, ya que a su bebé le gustaba arrinconarse justo
al lado que a Taehyung no le gustaba dormir, pero terminaba cediendo.
Jungkook le habían comprado una enorme almohada larga para abrazar y
que sus sueños fuesen más cómodos, y vaya que había sido de demasiada
utilidad.
Ahora mismo estaban en el consultorio del ginecólogo, listos para ver a su
bebé por el último ultrasonido antes de conocerla en persona.
—Mide cuarenta y siete centímetros, pesa dos kilos y medio. Está lista para
nacer sin complicaciones. Lo más probable es que en esta semana aumente
unos doscientos gramos, pero ya está perfectamente lista. ¿Emocionados?—
Preguntó.
Ambos asintieron.
—Pasemos al escritorio para terminar de aclarar unas cosas.
Repitieron el proceso de casa visita, donde Taehyung se limpiaba el
abdomen antes de bajar de la camilla con la ayuda del alfa.
Una vez que estuvieron sentados frente al doctor fue que este empezó a
hablar.
—La cesárea está planeada para las nueve de la mañana, ¿es correcto? —
Preguntó mientras anotaba en su computadora.
—Así es.— Afirmó Taehyung.
—Sobre los cuidados, necesito que no hagas movimientos bruscos por lo
menos durante dos semanas después, nada de agacharse, ni algo que pueda
abrir la herida reciente. Puedes cargar a tu bebé, pero de preferencia
descansa lo más que puedas. Jungkook necesitas estar muy al pendiente
esos días que Taehyung va a necesitar ayuda, tu padre me dijo que trabajas
y sería bueno que te hicieras un tiempo.— Sugirió.
El alfa asintió.— No iré al trabajo, de la escuela iré directo a la casa de
Taehyung.
—Es necesario para el bebé que sus padres estén presentes en sus primeros
meses, si se te hace imposible por el trabajo al menos deja algo con tu
aroma, pues al ser licántropos necesitara del aroma de sus padres para crear
un vínculo con ustedes.
Ambos asintieron prestando especial atención al doctor y sus consejos,
sintiendo un deje de emoción por toda la situación.
Al final pudieron despedirse, no sin que antes el doctor les hiciera saber que
el señor Kim había pagado la suma restante de la operación, y diciéndoles
un "nos vemos en el quirófano".
—Estoy demasiado nervioso.— Admitió el omega mientras comían con sus
padres.
—Te entiendo, Taehyungie. Pero también es una emoción muy linda, ya
quiero conocer a la bella Yesol.— Dijo su madre, buscando animarlo.
—También lo estoy, y eso que no seré yo quien dé a luz.— Habló el
pelinegro.
—Solo una semana más, que emoción.— Esta vez fue el señor Kim.
—Además se cruza con el examen de admisión a la universidad...— Añadió
Taehyung.
—Lo bueno que encontramos una a la que iras solo los sábados.—
Mencionó la omega.
—¿Tu cómo vas con eso, Jungkook?— Cuestionó el señor Kim.
—Muy bien, tuve mi examen ayer y espero una buena respuesta.—
Respondió. Taehyung lo miró con una sonrisa de orgullo mientras
masticaba su carne.
—¿Y qué tal el trabajo?— Ahora fue la señora Kim quien cuestionó.
—Excelente, ya pedí dos semanas para estar más al pendiente en lo que
Taehyung se recupera.
—Puedes quedarte acá si así lo quieres.— Ofreció el alfa mayor.—después
de todo fui yo quien puso la condición de que Taehyung debía quedarse en
casa.
Jungkook lo miró con aquellos ojos que ponía cuando estaba ilusionado.—
¡¿De verdad?! Es justo lo que quería, pero me daba vergüenza preguntar.
Los mayores rieron por su actitud.
—Tendrás que cuidar a Taehyung, porque no pienso despegarme de mi
nieta.— Bromeó la señora Kim, ¿o no?
Todos rieron.
Los cuatro terminaron de comer amenamente en cuestión de minutos,
después Taehyung se puso de pie con la intención de ir a su habitación.
—Voy a ir a terminar de pasar unos apuntes que me envió Mimi, ¿vienes?—
Lo último se lo dijo a Jungkook.
El alfa asintió, yendo detrás de él mientras subían escaleras.
Una vez dentro de su habitación se recostó en su cama, palpando a un lado.
—¿Y tú tarea?— Cuestionó el alfa, divertido.
—La terminé ayer.— Contestó.— Quiero acurrucarme.
Jungkook no tuvo tiempo que perder, recostándose inmediatamente al lado
del omega para adoptar una posición de cucharita.
Estuvieron en silencio por unos minutos, disfrutando de la cercanía del otro.
Entonces Taehyung sintió como Jungkook clavaba levemente sus colmillos
justo en el lugar de la marca. Su lengua húmeda se pasó por el lugar
lentamente.
—Se siente muy bien. ¿Se sentirá mejor una permanente? — Divagó el
omega.
—No me tientes, Taehyung. Tengo los colmillos afuera.
El rubio se echó a reír escandalosamente.— Algún día. Será especial.
Y con esa promesa fue que continuaron acurrucándose.
*No se olviden de dejar su estrellita*
CUARENTA Y CINCO
El tan esperado día llegó. La larga espera de meses se había por fin
acabado.
La emoción y los nervios reinaban entre los futuros padres y sus allegados.
Taehyung sentía que vomitaría en cualquier momento debido a lo nervioso
que estaba.
—Tranquilo, mi amor. Tú y nuestra Yesol estarán bien.— Jungkook trataba
de calmarlo mientras lo abrazaba en el pasillo de aquel hospital.
El rubio tenía su nariz hundida en el cuello del alfa, justo en su glándula
aromática. Y aunque sus nervios habían disminuido, seguían ahí.
—S-solo son nervios por la operación. Yo sé que todo saldrá bien.— Dijo,
su voz temblaba.
— Taehyungie, no vas a sentir nada. Cuando te tuve solo sentí que me
dormían y desperté mirando a tu padre contigo entre sus brazos. —Su
madre habló.
—Sí, Taehyung. Verás que no se siente nada, justo así fue con Lisa.— La
señora Jeon mostró su apoyo.
El rubio asintió, ahora más calmado. Se repitió a si mismo que la
recompensa sería enorme, una hermosa bebé suya y del alfa. Una niña que
venía a conocer las maravillas y el dolor de este mundo. Una criatura que lo
llamaría papá y a la cual él sería el encargado de guiarla.
Hace apenas media hora habían checado sus signos vitales y sus análisis de
sangre para comprobar que todo estuviera bien. Era cuestión de minutos
para oír su nombre en los labios del doc-
—¿Kim Taehyung?— El doctor apareció por el pasillo, esta vez con un
traje distinto.
Todos lo miraron y él también los miró.
—Ya te está esperando la anestesióloga. Jungkook puede estar presente en
esta parte.
Taehyung lo siguió trayendo al alfa consigo, tomados de la mano. Le daba
una calma enorme que fuera a estar presente al menos durante el proceso de
anestesiarlo.
Se fue, no sin antes abrazar a sus padres y suegros, quienes le estaban
deseando lo mejor y prometiendo que esperarían en la sala del hospital las
horas necesarias.
Les envío un mensaje a sus mejores amigos, avisando que ya empezaría
todo.
—Buenos días, Taehyung. Soy la doctora Min Yeesung y necesito que te
recuestes de lado para poder administrarte la anestesia.
El chico asintió, acostándose sobre la cama con ayuda de su alfa.
Miró su pancita, buscando guardar el recuerdo de esta.
—Sentirás un piquete en la espalda.— Avisó.
Fue cuestión de segundos para sentirlo, bastante soportable.
—Vamos a esperar veinte minutos a que haga efecto. Vas a comenzar a
sentir temblores, es normal. Yo estaré justo aquí supervisando que todo
vaya bien.
Jungkook inició una plática acerca de cómo sería su primer día como
padres, tratando de distraer al omega que comenzaba a temblar en la
camilla.
—T-también deberíamos dormir con ella, aunque temo aplastarla. Mejor en
su cuna. — Comentó el omega, emocionado.
—Entonces tú y yo juntitos y nuestra bebé en su cuna para que no haya
riesgos.
Taehyung asintió.— ¿Trajeron el conjunto que pedí?
—Sí, el de fresitas.—Confirmó Jungkook.
—Se verá hermosa.
—Obvio, se va a parecer a ti.
—¡No es cierto! Mi abuelita dice que el primer hijo se parece a su papá
alfa.— Dijo Taehyung.
—Lisa se parece a mi madre.
—Buen punto.
—Yo solo espero que saque tu sonrisa, se vería muy tierna como tú en tus
fotos de bebé.
—Parecía un osito.— Taehyung se refirió a si mismo.— Uh, se está
moviendo.
—Hola Yesol preciosa. Somos tus papis y estamos muy emocionados de
conocerte. En unas horas te veremos por primera vez y estoy seguro de que
serás tan hermosa como Taehyung.
El rubio estaba conmovido por las palabras del pelinegro, así que le sonrió
tiernamente.
—También debes de sacar algo de tu padre Jungkook, así serás una
preciosidad.
Así estuvieron más minutos, hablándole a su hija mientras esta respondía
con patadas, indicando que estaba despierta. Casi como una respuesta.
—¿Todo bien? Han pasado veinte minutos y necesito ver si estás listo para
quirófano.
Uh, ahora sí esto iba a suceder.
Se pudo dar cuenta que no sentía nada de su torso para abajo, tenía la
sensación de que si cabeza era una extremidad aparte.
—¿Sentiste eso?— La doctora tocaba su estómago.
—No...
—Perfecto.
Aparecieron dos médicos que lo trasladaron por otro pasillo, y justo antes
de entrar a la sala de quirófano fue que tuvo que despedirse de Jungkook.
—Te amo, Taehyung. Te veo en media hora para conocer a nuestra hija.—
Aseguró.
El rubio ya tenía una intravenosa, la cual tenía sedante, pues él había pedido
ser dormido durante la operación debido al miedo que le generaba mirar al
personal con utensilios quirúrgicos.
—También te amo.— Pronunció con sus párpados comenzando a pesarle.
(...)
—Ya pasaron treinta y cinco minutos.
—¿Y si pasó algo?
—Ay cállate, Taemoo.
—Todo debe estar bien....
Los mayores tenían una plática en medio de la desesperación de no ver al
doctor aparecer con noticias a pesar de que el tiempo estimado ya había
pasado.
Jungkook no tenía más uñas para morder, y las voces de los mayores
solamente empeoraban sus nervios.
Sus amigos por mensaje le enviaban sus mejores deseos mientras le decían
que no se preocupara, que cuando menos lo esperara aparecería el doctor
para llevarlo a conocer a su hija.
Y fue así cuando el doctor apareció cuarenta minutos después de haber
dejado a Taehyung en esa puerta.
—¿El padre de la pequeña Yesol?— Dijo el doctor con su traje. Aunque
sabía perfectamente quien era, solo quería divertirse un poco.
—¿Y-ya nació?
El profesional les dedicó una sonrisa a los cinco presentes.
—Una niña de dos kilos setecientos, cuarenta y seis centímetros de largo y
muy sana lo está esperando ansiosa por conocer a su padre.— Anunció.
Los suspiros de alivio y felicidad se hicieron presentes.
—¿Todo salió bien, doctor?— Preguntó el señor Kim.
—Así es, le administramos una ligera dosis de sedante a Taehyung que no
se pudo dormir por completo, las ganas por conocer a su hija le ganaron al
sedante. ¿Vienes, Jungkook? Ya van a llevar a la bebé a la habitación a la
que trasladaron a Taehyung.
El alfa no lo pensó, asintió emocionado.
Fue así como siguió al doctor por el mismo pasillo de antes, llegando a la
habitación donde Taehyung se encontraba.
Ahí estaba el omega. Sus párpados hinchados debido al sedante, su cabello
revuelto, la intravenosa en su brazo, la bata de hospital.
Se veía hermoso ante los ojos de Jungkook.
—Kook...—Murmuró.
—Amor, ¿Estás bien?— Preguntó acercándose a su lado, acariciando su
rubia cabellera.
Taehyung asintió.— Me siento drogado, pero estoy muy bien. Quiero ver a
mi bebé.
—¿Te duele algo?
Negó.— No siento nada, pero cuando se pase la anestesia va a doler.
Fue en ese momento que entró la doctora y el mundo de ambos de detuvo.
En sus manos había una pequeña criatura con un lindo traje de fresitas. Una
linda bebé envuelta en una sábana.
Olía a ambos con aquel toque dulce que tenían los cachorros recién nacidos.
El llanto de la bebé los sacó de su ensoñación.
—¿La va a amantar o le dará biberón? No le quise dar biberón sin preguntar
porque ya no va a querer el pecho.—Cuestionó la enfermera, acercándose.
Y ahí la pudieron ver. Sus ojitos estaban perfectamente abiertos.
Eran los inconfundibles ojos de Jeon Jungkook, mientras que su piquito
abultado gritaba Kim Taehyung.
La enfermera ayudó a Taehyung para acomodarla entre sus brazos,
dejándolo sentir el peso de la pequeña.
—Hola, hermosa. Eres tan preciosa. Te amo demasiado Yesol, eres muy
bonita.— Le habló dulcemente, arrullándola.
Jungkook se sentó en la cama para apreciar mejor a su hija, tocando
levemente el mentón de esta.
—Oh dios, eres tan bella. Te amo mucho Yesol bonita.
Ambos tenían sus ojos aguados, y una que otra lagrima escapaba de sus
párpados. Era demasiada felicidad la que sentían. Su pecho estaba lleno de
calidez.
Minutos después, la doctora indicó a Taehyung como pegársela para
alimentarla, pero la bebé siguió llorando porque no podía obtener nada y
eso estaba poniendo nervioso a ambos.
—¿Q-qué hago?— El rubio quería llorar, ahora de angustia.
—Mira, esta es la fórmula que le iba a dar antes de traerla. Si quieres
puedes seguir intentando, pero al ser omega masculino se dificultan más
estás tareas, no es tu culpa. También puedes darle el biberón y así ella ya no
tendrá hambre.
El omega buscó respuesta en los ojos de Jungkook.
El alfa estaba a punto de responder con un "lo que tú quieras" pero se tragó
esas palabras. Taehyung lo miraba en busca de ayuda, de una respuesta. No
de más dudas.
—Creo que lo mejor será darle el biberón, así es más fácil para ambos.
Sí, definitivamente no sabían lo costosas que eran las latas de esas
formulas.
*No se olviden de dejar su estrellita*
CUARENTA Y SEIS
—¡Es una cosita hermosa!—Dijo Seokjin viendo a la pequeña criatura que
estaba en brazos de la señora Kim.
—¡Ahora quiero una bebé! Yoongi hazme una.—Bromeó Jimin. Su ahora
novio solo rio y siguió mirando a la bebé.
Había pasado apenas un día de que Taehyung había dado a luz, y este ya se
había querido ir a su casa, pues alegaba que el hospital lo hacía sentir
enfermo. Su padre le había preparado una habitación en la planta de abajo
de manera provisional, para que no tuviera que subir las escaleras.
Para su sorpresa, apenas llegó todos sus amigos se dejaron caer a su hogar,
ansiosos por conocer a la pequeña Yesol.
—¿Cómo te sientes?— Preguntó Hobi.
—Me duele y siento que al más mínimo movimiento se me abrirá la panza.
— Contestó acostado.
Jungkook, quien estaba sentado a su lado, solo le acarició sus cabellos.
—Así decía mi padre cuando tuvo a mi hermano pequeño— Contó
Namjoon. —Lo peor será cuando tengas que ir al baño.
El omega puso su cara horrorizado.
—¡Tranquilo, Taehyung! Hay pastillas para que eso sea más fácil.— Dijo
Yugyeom.
—Taehyung no se las quiere tomar, dice que está bien así sin ir al baño.—
Informó Jungkook.
Entonces la pequeña comenzó a llorar, la señora Kim la arrullaba para
calmarla.
—Mami, dame a mi bebé.— Pidió Taehyung.
La omega se lo dejó en brazos con sumo cuidado, mientras Taehyung se
acomodaba para quedar sentado con ayuda de su alfa.
—¿Quieres comida, hermosa?— Preguntó tiernamente a su hija, quien
siguió chillando.— Ahorita le digo a tu papá que te traiga biberón.
Jungkook apúrate.
El alfa inmediatamente se puso de pie y Jimin aprovecho para acercarse.
—Te va a gruñir si te ve así de cerca de Taehyung y su cachorra.— Advirtió
Hoseok.
—Solo quiero conocer a mi sobrina de cerca. Hola Yesol, soy tu tío y estoy
seguro que seré tu favorito porque haremos muchas travesuras juntos.— Le
habló dulcemente.
Taehyung reía por la actitud de su mejor amigo.— Mi bebé no hará
travesuras, será un pan de dios.
Jimin volvió a dirigirse a la niña.— Tu padre no se va a enterar cuando
rayemos las paredes.— Dijo guiñándole un ojo.
—Es muy bonita aunque se parezca a Jungkook.— Dijo Yoongi.
—Sacó lo linda a Taehyung, tienen la misma facción en la boca.—Ahora
fue Yugyeom.
—¡Y esa naricita también es de Taehyung!— Apoyó Seokjin.
La niña volvió a sollozar, el omega la pegó más a su pecho para
tranquilizarla.
En eso llegó Jungkook con un biberón.
—¿Se la puedo dar yo?— Le dijo al omega.
Taehyung asintió mientras Jungkook tomaba en sus brazos a su pequeña
hija para darle su biberón.
—Mira, luego luego lo toma.— Dijo el alfa pelinegro.
—Pues tiene hambre, animal.— Replicó Yoongi, haciendo que los presentes
se rieran.
—Aw, la bebita te mira tan lindo.— Dijo Namjoon.
Fue inevitable que una sonrisa apareciera en la cara de Jungkook y en la del
omega que los miraba desde la cama.
—¿Cómo le harán mañana que hay escuela?— Cuestionó Hoseok.
—Yo no iré hasta que me recupere de la operación. Pero Kook sí.—Explicó
Taehyung.
—En una semana empiezan los finales.— Informó Seokjin.
—El director me dijo que podía ir solo a presentarlos si aún no podía
regresar.
—Uh, ¿quién cuidará a la bebé?— Cuestionó Yugyeom.
—Mis papás o los de Kook.
—Por cierto, mis papás ya compraron la formula.— Dijo el pelinegro.
—Ahora de regalo vamos a darles pañales o leche. —Bromeó Yoongi.
—No es mala idea, eh.— Taehyung habló de igual manera, provocando
risas.
—Creo que ya no quiere.— Informó el alfa, tanteando si la pequeña
deseaba tomar más leche o no.
—Así son los recién nacidos.—Dijo Namjoon.— Comen poquito, pero con
el paso de los días su apetito se abrirá.
—Deberías ponerlo a eructar.— Sugirió Yugyeom.
Jungkook dudó sobre como mover al bebé.— No estoy seguro de cómo
hacerlo, tengo miedo de lastimarla.
—A ver, te ayudo.— El omega olor vainilla se acercó para acomodar a la
bebé de manera vertical y ponérsela a Jungkook contra su pecho.
—Serías un buen padre, Yugy.—Elogió Taehyung.
—Los bebés son delicados, pero no de cristal.
—Woah, todavía se siente tan surreal ver a Jungkook con un bebé, siempre
pensé que el primero en meter la pata sería Yoongi.— Dijo Seokjin,
ganándose un golpe de parte del mencionado.
—No te preocupes, amorcito. No hay donde meter bebé.—Esta vez dijo
Jimin.
Todos rieron.
Siguieron bromeando un par de minutos hasta que Jimin pidió poder cargar
al bebé y el alfa accedió, dejando su instinto de lado que decía que un alfa
podía ser peligroso para su cachorro. Era solo Jimin, su amigo.
—¡Ay, no pesa nada!—Dijo el alfa olor a menta.
—Es porque nació antes.— Explicó Taehyung.
—Míralo, tan feliz con nuestra sobrina. Quien diría que ya le habías
conseguido clínica a Taehyung para abortar.— Comentó Hoseok haciendo
que las carcajadas se hicieran presente.
—¡Hobi! Mi pequeña Yesol nunca debe saber eso.— Se quejó Jimin.
—Miren el lado bueno, estarán jóvenes aun cuando venga el segundo
cachorro.— Dijo Namjoon.
Jungkook iba a hablar, pero Taehyung se adelantó.
—¡Ay no! No habrá segundo, duele horrible la recuperación.
Todos rieron por la cara que el alfa pelinegro había puesto.
—Lo bueno es que sus celos no los van a molestar hasta que sus lobos estén
listos para volver a procrear.— Comentó Yugyeom.
—No entiendo.— Dijo Jungkook.
—Pues cuando acabas de tener un bebé pueden pasar hasta dos años sin que
tú y tu omega entren en celo, porque sus lobos aún no estarán ansiosos por
otro cachorro. Incluso es mejor, así ya no serán tan repetitivos.—Explicó,
esta vez Namjoon.
—Uh, mi mamá dijo algo de eso. Es un alivio porque no quiero
embarazarme nunca más.
—Ay, Taehyung. ¿No quieres que Yesol tenga un hermanito? —Cuestionó
Hoseok.
—No. Por lo menos hasta que Jungkook nos haga millonarios.— Bromeó.
—Estoy en proceso.— El alfa respondió divertido
—Por cierto, te admiro, bro.— Habló Yoongi.— Eres un adolescente y aun
así trabajaste y asumiste la responsabilidad. Solo digo que muchos cobardes
prefieren irse por el camino fácil.
—Nunca pasó por mi mente dejar a Taehyung solo e irme por el camino
fácil. Simplemente no podría vivir con eso.
Y fue así como se sumergieron en una plática en la que discutían acerca de
cómo reaccionarían a una situación similar, todos dando respuestas
distintas.
Taehyung y Yesol
*No se olviden de dejar su estrellita*
FINAL
El sol comenzó a colarse por la ventana, la calidez de sus rayos se podía
sentir en la piel.
Todo pintaba ser una mañana perfecta para tener un lindo y tranquilo
desayuno mientras convivían en paz y armonía.
Pero no era así.
Eran las ocho de la mañana y Taehyung apenas se había despertado cuando
su graduación estaba a una hora de comenzar.
-¡Mamá! Maldita sea. ¡Papá!
El omega gritó cuando se dio cuenta de la hora. Su alarma no había sonado
a las siete en punto de la mañana. Entonces cayó en cuenta de que su error
fue poner siete de la tarde.
-¡Mamá-
Volvió a gritar, pero otro gritó cubrió el suyo. Había despertado a la
pequeña Yesol. La bebé de dos meses comenzaba a llorar por el ruido desde
su cuna.
-Mierda. Yesol, hermosa, ven con papi.- Se tranquilizó para tomarla y
arrullarla en sus brazos.
-Dios, no puede ser. - Su madre entró a la habitación, luciendo desaliñada.
-¡Sí puede! Tengo una hora, no la voy a hacer.
-¡Pásame a Yesol, tú báñate!- Le dijo, estirando sus brazos.
El omega le cedió a su hija, para que esté comenzará a llorar de nuevo.
-Debe tener hambre.- Dijo Taehyung mientras sacaba su traje de
graduación.
-Ahorita le hago el biberón, tu padre se acaba de meter a bañar.
-Jungkook debe estar por llegar.- Habló el rubio mientras se encerraba en el
baño.
El alfa llegó justo dos minutos después junto a sus padres. La madre de
Taehyung le contó la tragedia del despertador y Jungkook tomó a su hija en
sus brazos para darle biberón mientras que dejaba que su suegra se
arreglara.
-¿Y Taehyung?- Dijo su madre cuando entró a la casa.
-En la ducha. No puso despertador.
Tanto como la señora Jeon como el señor Jeon hicieron una mueca de
preocupación, esperaban que el tiempo estuviera de su lado.
En diez minutos más Taehyung bajó las escaleras demasiado apresurado,
buscando algo con la mirada.
-Buenos días, ¿han visto una caja blanca?
La madre de Jungkook se la pasó, pues estaba justo en el lugar que estaba
sentada.
El omega se sentó a su lado para ponerse sus zapatos y Jungkook se
permitió repasarlo de pies a cabeza.
La camiseta blanca con el pantalón guindo y la corbata del mismo color le
lucía completamente increíble. Taehyung se veía hermoso aún con su
cabello completamente mojado y los rastros de pasta dental en su mentón
mientras trataba de ponerse sus zapatos.
Una vez terminó de colocárselos su mirada se desvió a Jungkook. Su alfa se
veía demasiado guapo y hermoso con su hija en brazos.
Yesol ya había terminado de comer, ahora tenía su cabecita recostada en el
hombro de su padre alfa, mientras se suponía que la sostenía para eructar,
pero ella estaba dormida. El sueño la había vencido nuevamente.
El rubio sonrió por la imagen.
-Se durmió de nuevo.- Le dijo Jungkook con una sonrisita.
-Iré a arreglar mi cabello y bajo de nuevo.- Dijo el omega.
-Está bien, guapo.-Respondió el alfa, provocando la risa de Taehyung.
La señora Jeon le pidió a la niña, para acunarla en sus brazos mientras
dormía, y así Jungkook podía ir a auxiliar a Taehyung si era necesario.
-¿Ocupas ayuda?- Dijo entrando a la habitación.
El omega secaba su cabello con ayuda de una secadora y un cepillo.
-La corbata, la hice terrible.
El alfa asintió, sabiendo de antemano que Taehyung era malísimo con las
corbatas. Se acercó hasta deshacer el horrible nudo que tenía y se dedicó a
hacerla de nuevo, disfrutando de la cercanía.
-Listo.- Dijo una vez terminó .
-¿Yesol?
-Con mi madre.
El omega simplemente asintió.
-¿Por qué despertaste tarde, bebé?
Taehyung formó un puchero que Jungkook pudo ver a través del espejo.
-Puse la alarma a las siete de la tarde.
El alfa no pudo evitar reír.
-¡Hey! No es gracioso.
-Perdón, amor. Aún tienes media hora, si llegamos.
Taehyung terminó de secar su pelo, afortunadamente rápido. Después se
dedicó a simplemente poner crema para peinar y admirar su reflejo.
Tenía ojeras, pero era difícil cuidar a un bebé de dos meses.
Suspiró para después bufar con frustración.
El alfa se acercó a él por detrás y rodeó su cintura poniendo su mentón en el
hombro de Taehyung y mirando hacia el espejo.
-¿Qué está mal, cariño?
El omega hizo otro puchero.
-Me veo feo. Gané peso por el embarazo y tengo ojeras.
Jungkook pasó sus manos por el abdomen de Taehyung encima de la ropa,
sintiéndolo plano. Después, acarició la cintura de este.
-Estás perfecto. Tendremos largas vacaciones y te prometo que vendré a
ayudarte todas las noches que me sean posibles. Además debido a que no
habrá escuela tomaré dobles turnos, ya casi termino de pagar el
departamento.- Informó.
Taehyung no pudo evitar sentirse orgulloso y afortunado por el alfa que
tenía a su lado.
El pelinegro desde que se enteró del embarazo había buscado un sin fin de
opciones de lugares donde vivir, y había encontrado un lindo departamento
en venta en un pequeño vecindario cerca de las universidades a las que
ambos planeaban asistir. Desde entonces comenzó a dar pequeños pagos,
juntando dinero de sus becas, de su salario e incluso regalos. Ya estaba
próximo a terminar de pagarlo.
-No deberías tomar doble turno. Yo me meteré a trabajar en las mañanas
mientras tú cuidas a Yesol, y en las tardes te vas tú al trabajo.- Dijo
Taehyung.
Jungkook besó su mejilla.- Sé que quieres ayudarme, cariño. Pero realmente
no quiero que tengas esa carga ahora, diste a luz hace dos meses y sabes que
Yesol te necesita mucho, solo serán unas semanas hasta pagar la casa por
completo, después haré turnos normales. Tu necesitas descansar y quedarte
con nuestra bebé.
-¿Prometes tomártelo con calma después de que termines de pagar la casa?
El alfa asintió.- Lo prometo.
La señora Kim apareció por la puerta de la habitación, gritando.
-¡Hora de irnos! No podemos perder un minuto más.
Ambos se encaminaron detrás de esta.
Tardaron alrededor de veinte minutos para llegar a la escuela, Taehyung iba
en el auto con los Jeon, su suegra aún tenía a la bebé en sus brazos. Sus
padres los seguían en el auto de atrás.
-¡Dios, TaeTae! ¿Dónde demonios estaban?- Jimin exclamó en la entrada,
como si los hubiera estado esperando.
-Me quedé dormido.- Admitió.
Su mejor amigo después saludó a los mayores y le hizo un cariñito a la
pequeña Yesol que ya se había despertado nuevamente, ahora en brazos del
señor Kim.
-Iremos a sentarnos, ustedes vayan con su clase.- Dijo el señor Jeon.
Ambos se despidieron de su pequeña hija antes de ir por su toga y birrete
para después unirse a su clase.
-Oh dios, está pasando. No creí graduarme.- Dijo Taehyung.
Jungkook rió, tomando su rostro entre sus manos y depositándole un dulce
beso al omega.
-No coman delante de los pobres.- Habló Jimin.
-Yoongi está por allá.
El alfa fingió desinterés. Estaba enojado con el otro alfa.
-¿Sigues enojado?-Cuestionó Taehyung.
Jimin simplemente rodó los ojos.-No estuvo cool que le negará a sus padres
que salimos. Si yo iba a ser un problema para él me hubiera dicho desde un
principio y no se lo presentaba a mis padres.- Soltó con resentimiento.
Hoseok apareció abrazando a Jimin por detrás.- Yoongi te ama, Mimi. Pero
con la familia que tiene es difícil, debes entenderlo.- Dijo el beta.
-Hobi tiene razón, en tantos años nunca lo ví tan enamorado como lo está de
ti. Él me dijo que una vez entrara a la universidad se iría de su casa y ya no
le importaría lo que diga su familia.- Apoyó Jungkook.
-Agh, no estoy rompiendo con él. Solo estoy dolido. Déjenme hacer mi
drama en paz.
No pudieron seguir hablando debido a que una profesora los llamó para que
ocuparan sus asientos y esperarán a que la ceremonia empezara.
El director apareció, dando su discurso de inicio mientras a sus espaldas
había una enorme mesa demasiado larga con todos los profesores en esta,
esperando a que cada alumno pasará por su certificado.
Cuando Taehyung fue llamado entre los diez alumnos más destacados de su
generación todos sus amigos y familia gritaron con emoción.
El omega sonrió, viendo a su hija, a sus padres, sus amigos, los señores
Jeon y por último a su alfa.
El director lo felicitó, diciéndole que era un buen estudiante y deseándole
suerte en su nueva etapa como padre y universitario.
Jungkook también tuvo un reconocimiento por el cual subir, siendo
animado por sus padres y amigos de la misma manera.
Fue al cabo de una hora que todos los estudiantes lanzaron sus birretes al
aire, mientras gritaban de emoción.
Taehyung y Jungkook fueron fotografiados por separado, juntos, con sus
amigos, y con la pequeña Yesol entre sus brazos.
La bebé había comenzado a llorar al escuchar tanto alboroto, y no estuvo
tranquila hasta que Jungkook la abrazó contra su pecho, pues Taehyung
estaba tomándose fotos con Jimin, Hoseok y Yugyeom.
-Shh, tranquila pequeña. Estás con papá.- Le susurró mientras sus ojos
estaban en su omega, sonriendo al verlo tan feliz.
-¡Hoy voy a beber hasta olvidar incluso mi nombre!- Yoongi se acercó junto
a Seokjin y Namjoon.
La bebé desenterró su rostro del pecho de su padre, buscando esa voz que
había gritado.
Yoongi hizo contacto visual con la criatura e hizo una cara graciosa que
causó una carcajada de la bebé.
-¡La hice reír! Hay que linda, quiero una.- Dijo el alfa.
Jungkook sonrío debido a que su bebé seguía riéndose con Yoongi, ¿o más
bien de Yoongi?
-¿Quieres una bebé? Eso es nuevo.- Dijo Seokjin.
-Jimin y yo habíamos quedado que tendríamos dos bebés...-Comenzó a
decir, de repente un puchero se quería formar en sus labios y todos fueron
presentes de los ojos llorosos del alfa.
-Aquí va...- Habló Namjoon.
-¡No! Hoy no lloraré por él.
-¿Por qué actúas como si te hubiera terminado?-Cuestionó Seokjin.
-¡Porque sé que será cuestión de tiempo! Nadie quiere involucrarse con
alguien que tiene una familia tan de mente cerrada.
-Baja la voz, tu familia está a unos metros.- Dijo Jungkook.
-¡No! ¡Qué se jodan! ¡Park Jimin, mi amor!- El alfa repentinamente gritó, y
fue inevitable que todos lo escucharán, volteando con curiosidad.
Sus padres también lo miraron, sus abuelos estaban ahí con su mirada
horrorizada.
Y Jimin lo había escuchado a la perfección, buscándolo con la mirada.
Yoongi no tuvo que avanzar mucho, pues ahí, justo a unos pasos estaba
aquel alfa de aroma a menta que lo volvía loco.
Sin esperar más lo tomó de la nuca y comenzó un beso apasionado.
Muchos alumnos hicieron un grito de emoción hacia la pareja de alfas.
Jimin había visto a los padres del alfa horrorizados, pero aun así lo besó,
siendo lo único que necesitaba en ese momento.
-¿Y eso?- Preguntó al ver que Yoongi se había quedado sin palabras al
separarse.
-Estoy demostrando mi amor por ti, ¡¿Ves lo que haces hacer?! Me
convertiste en un cursi, me traes a tus pies.
Jimin se carcajeó, abrazándolo.- Tu familia nos está viendo, no están
contentos.- Le susurró al oído.
-Bueno, espero que tengas espacio en tu cuarto si me llegan a correr.
El alfa volvió a reír.- Tonto, obvio que sí.
Los padres de Jimin se acercaron a saludar a Yoongi.
-Hola, Yoongi, que bueno verte.- Dijo la señora Park.
-Señora Park, señor Park. Es un gusto verlos de vuelta.
-Deberías acompañarnos hoy a la cena, celebraremos la graduación de
Mimi con toda la familia. Esperamos verte por ahí.- Está vez fue el señor
Park.
-Aprecio su invitación, ahí estaré.
-¡Wow! ¿Qué fue eso?- Taehyung y Hoseok se acercaron.
Jungkook, Jin, y Namjoon también.
-¡Oh, que linda tu niña, Taehyung!- Dijo la señora Park.
-Gracias, señora. Es una preciosura.
Jungkook la volteó, mostrándola tal padre orgulloso.
-Joder, tus papás tienen cara de que están batallando con el estreñimiento.-
Yugyeom llegó a su lado.
-Me vale. Hoy estoy muy feliz.- Admitió Yoongi.
(...)
La noche llegó, Jungkook y Taehyung habían tenido una cena especial a
solas, pero al final del día habían regresado a casa del omega, pues
necesitaban estar cerca de su cachorra. La extrañaban.
-Mi niña hermosa, vamos a dormir.- Dijo el omega meciéndola en sus
brazos.
Jungkook observaba desde la cama, ya en ropa interior listo para dormir.
-Yesol es tan bonita como tú.- Dijo Jungkook.
El rubio le sonrió.-Tiene tus ojos.- Dijo para acomodarse a su lado.
-Pero tiene tus labios y tu sonrisa. Es preciosa. Además, tu naricita.
-Es hermosa porque la hicimos con mucho amor.
-Claro que sí.- Concordó Jungkook.- No puedo esperar a verla crecer y
convertirse en una chica preciosa. Tendré que cuidarla y ahuyentar a todo
aquel que ande detrás de ella.
-Le vas a espantar a los novios.- Taehyung rió.
-No puede tener ni novio ni novia hasta los treinta.
-Que hipócrita, Jeon. Tú me embarazaste a los diecisiete.
-Bueno, pero ella no seguirá nuestro ejemplo.
Ambos rieron.
Más tarde, la bebé ya estaba en su cuna, y ambos acurrucados en la cama,
como cucharita.
Jungkook besaba dulcemente el cuello de Taehyung, sin dobles intenciones
más que hacerle mimos y cariños.
Entonces susurró en su oído.
-Cariño...
-¿Sí?
-Tú y yo, ¿qué somos?
-¿Qué quieres decir?- Taehyung sonaba confundido.
-Sé que eres mi omega, y yo tu alfa. Eso es lo que más me hace feliz. Pero...
¿no quisieras hacer esto aún más oficial? Quiero poder decir que mi lindo
omega además es mi novio.
Taehyung rodó hasta estar frente a frente.
-Yo quiero todo de ti, Kook.
El alfa sonrió, sacando algo debajo de la almohada, algo brillante.
-Somos muy jóvenes aún y tenemos muchísimo camino por recorrer juntos,
pero quiero darte este anillo como una promesa de que algún día será uno
de compromiso y después de matrimonio. Kim Taehyung, ¿quieres ser mi
promesa, mi novio, mi todo?
Taehyung estaba derramando lagrimas debido a las lindas palabras, y
Jungkook pudo apreciarlas por la leve luz que se colaba por la ventana de la
habitación.
-Por supuesto que quiero, Kook. Te amo tanto.
Y así, en la oscuridad de su habitación, piel con piel, y su cachorra
durmiendo en la cuna, fue que ambos sellaron una promesa.
Ambos sellaron su amor, aquel amor que inevitablemente estaba destinado a
suceder.
Aquel amor que el destino había planeado incluso desde que ellos aún no
existían.
Aquel amor eterno, prometiendo sus almas siempre estarían unidas por el
bello destino.
Fin.
EPÍLOGO - PARTE UNO
—Oh por dios, está sucediendo.
Taehyung no podía creer que, efectivamente, una vez cumplió la mayoría de
edad pudo irse a vivir con el alfa a la hermosa casa que este había
terminado de pagar.
Era un lugar que a pesar de ser sencillo se sentía hogareño.
Tenía un pequeño jardín de flores en el patio frontal, mientras que por
dentro tenía una linda cocina, una sala espaciosa, y una habitación. En la
planta de arriba había dos habitaciones más con sus respectivos baños,
además de un pequeño balcón con vistas a la calle.
—Habías dicho que era pequeña.— Fue lo primero que dijo al terminar de
recorrerla.
—Es perfecta, ¿no? Hay una habitación para nosotros, otra para Yesol, y
otra para el hermanito que le daremos en unos años.— Fue la respuesta de
Jungkook.
Taehyung sonrió, sintiendo como su alfa lo abrazaba por detrás
—Tienes razón, es perfecta.
Un llanto proveniente de la sala se hizo presente.
Una Yesol de cinco meses acababa de despertar en su cuna, la cual
improvisadamente estaba en la sala.
Ambos corrieron a verla.
—Buenos días, pequeña~— Canturreó Taehyung, tomándola con sus
brazos.
La niña se calmó al instante.
—Cada día siento que se hace más hermosa—Dijo Jungkook.
—Lo hace. Ay, mi vida.— Taehyung sonrió con demasía cuando la bebé le
dedicó una sonrisa.
—Hasta culpa me está dando de dejarla esta noche con tus padres.—
Mencionó el alfa.
El rubio rió.— Ni modo, mi vida. Tus papis deben estrenar su habitación
hoy.
Esta vez Jungkook también rió.
En el transcurso de tres meses sus vidas habían cambiado, especialmente
desde su graduación para adelante.
Taehyung había conseguido una beca en una universidad a la que iba
solamente los sábados, sus padres pagaban el diez por ciento que dicha beca
no cubría.
Así fue como Taehyung cuidaba a la bebé entre semana mientras,
Jungkook, asistía a la universidad por las mañanas y trabajaba en las tardes,
llegando a casa pasando las ocho de la noche.
Sí, para muchos podía ser una rutina algo pesada, difícil e incluso
estresante, pero para el alfa era la forma de vida en la que ya estaba
acostumbrado. Se decía a si mismo que todo eso sería solo por tres años, y
una vez se graduara todo iría mejor y menos pesado.
Eran ocasiones como esas, domingos, en los que ambos tenían todo el día
libre, y pese a que Taehyung había cumplido la mayoría de edad hace dos
semanas, ya se habían podido mudar juntos.
Los padres del omega les habían ofrecido cuidar a la niña el domingo por la
noche, pues entendían lo ajetreados que solían ser sus días de lunes a
sábado, y esperaban que al menos una vez en meses pudieran relajarse y
dormir una noche sin preocupaciones.
Taehyung se había negado, no sintiéndose bien con dejar a su hija, pues lo
hacía sentir irresponsable. Pero su madre le dijo que era un gran padre y un
solo día no iba a convertirlo en un irresponsable.
Entonces, fue así como el domingo a las seis de la tarde los señores Kim
fueron por su nieta. La niña había estado encantada, y no había llorado lo
más mínimo al dejar a sus padres, pues sabía que sus abuelos le prestaban
mucha atención y jugaban con ella.
—Preparé la tina para los dos.—Anunció Jungkook entrando por la
habitación con su bata de baño.
Taehyung levantó su vista del celular, pues había estado mandándole
mensaje a su madre acerca de cómo habían llegado.
—Genial, ahorita voy. Uh, ¿debería quitarme la ropa como tú?—Cuestionó
con una pequeña sonrisa coqueta y un tono sugerente.
—Claro, o puedes dejármelo a mi.— Jungkook se había comenzado a
acercarse a él.
El rubio se puso de pie para quedar frente a frente, y el alfa aprovechó para
sacarle la camisa que este traía, acariciando su cintura al terminar.
Taehyung rió levemente.— Tengo cosquillas.
—Lo sé, mi amor. — Dijo para después unir sus labios en un lento pero
apasionante beso.
Sus lenguas se encontraron pronto, y esta vez se permitieron relajarse
debido a que no debían preocuparse porque Yesol estuviera despierta.
Taehyung tiró del cordón de la bata de Jungkook, desatándola para poder
sentir como el miembro del alfa iba tomando rigidez.
Jungkook jadeó cuando Taehyung tomó su erección entre sus manos, y guio
las propias al cierre del pantalón del omega.
Fue así, como entre besos, suspiros, y toqueteos, llegaron a la tina, la cual
tenía un aroma a jabón muy suave y relajante.
Jungkook se metió primero y Taehyung sobre él, moliendo ambas
erecciones una contra la otra mientras seguían con su caliente beso.
Las manos del alfa fueron a parar a los glúteos del omega, acariciando
como tanto le encantaba hacer.
Un primer dedo se coló en el interior de Taehyung, quien gimió a causa de
lo bien que se sentía eso. Jungkook lo movió, jugando una y otra vez con la
próstata del omega, amando como se deshacía entre sus brazos por el
placer.
Pronto introdujo otro, y la desesperación de Taehyung por tener al alfa
dentro era evidente.
Jungkook se estiró para alcanzar un condón que había dejado a la mano, y
se lo colocó inmediatamente. El rubio se puso sobre este, intentando
introducir el miembro erguido en su interior.
Cuando Taehyung se sentó completamente sobre él ambos jadearon.
—Me encanta esta posición.—Dijo el alfa, tomando agua entre sus manos
para mojar la cabeza de Taehyung.
—A-a mí también, te siento m-muy adentro.— El omega apenas podía
hablar, pues se movía sobre el alfa buscando su propia estimulación.
Taehyung echaba su cabeza hacia atrás, dándole una exquisita vista de su
cuello al alfa, quien estaba maravillado por la sensación de su miembro
siendo apresado por las paredes de Taehyung. Le encantaba ver como el
omega buscaba su propio placer en sus movimientos.
Dirigió sus manos a los pezones de Taehyung, dispuesto a estimularlos con
el fin de darle aún más de aquella sensación.
—Oh-dios, sí. Acaríciame.
Jungkook estaba totalmente perdido en el omega, solo quería verlo gemir
más y más. Quería ver su ceño fruncido a causar del placer, junto a su
deliciosa boca entreabierta.
Luego Taehyung se fue hacia enfrente, chocando ambos pechos y Jungkook
aprovechando para lamer justo donde estaba la cicatriz de su marca
temporal, la cual se empezaba a borrar después de unos meses sin tener
oportunidad se renovarla.
—T-Taehyung. Quiero, agh, marcarte.
—Hazlo.
Jungkook supuso que Taehyung no entendió realmente, así que lo aclaró.
—Permanentemente.
El omega jadeó cuando la cadera de Jungkook se alzó, embistiéndolo.
—H-hazlo, Kook. Quiero tu marca.
Ambos sabían que su clímax llegaría pronto, así que decidieron aumentar
sus movimientos para no demorar más en hacer la marca.
Justo cuando Jungkook sintió su abdomen tensarse y el semen de Taehyung
manchándolo fue que sus colmillos crecieron a causa del deseo.
Acercó nuevamente su boca al cuello del omega, quien lo ladeó en un acto
de sumisión que solo le había mostrado al alfa.
Y entonces pasó.
Jungkook los enterró profundamente, saboreando el sabor metálico de la
sangre junto al exquisito aroma de Taehyung.
El omega sintió dolor por su piel siendo perforada, pero el placer era
inexplicable. Su cuerpo se había estremecido por completo.
Fue al cabo de unos segundos que Jungkook decidió sacarlos, comenzando
a lamer el área para borrar los rastros de sangre.
—Eso fue... woah.— Suspiró el omega.
—Fue increíble, sabes delicioso. Me encantas.
Taehyung sonrió sintiendo como Jungkook dejaba un besito justo en la
marca.
—También me encantas, amor.— Respondió el omega.
—Woah, nunca me dices amor. ¿Debería follarte en la tina más a menudo
para que me digas así?
El omega se carcajeó.— Deberías.
Ambos unieron sus bocas en un dulce beso que representaba la calma que
ambos tenían.
—Te amo.— Dijo el omega, recargando su cabeza en el hombro del alfa.
Jungkook besó su frente.— Te amo más.
*No se olviden de dejar su estrellita*
EPÍLOGO - PARTE DOS
—¡Papá, papá! ¡Mi vestido se atoró!— Gritó una niña pequeña de cinco
años, tratando de zafar su vestido blanco que estaba siendo retenido por la
esquina de una mesa.
Taehyung rápidamente hizo ademán de ir a auxiliarla, pero Jimin lo detuvo
antes de si quiera agacharse.
—Yo lo hago, tú no te puedes agachar por el embarazo.
Taehyung rodeó los ojos mientras veía como el alfa zafaba el vestido de
Yesol.
—Listo, linda.
—¡Gracias tío Mimi, eres el mejor!— La niña lo abrazó de las piernas, ya
que era lo único que alcanzaba.
Jimin por su parte acarició su cabeza.
—La vas a despeinar.— Habló Hoseok mientras le hacía un relajante
masaje de hombros al omega rubio.
—Yugyeom le puede volver a hacer el peinado.— Dijo el alfa.
—Fue difícil, Yesol aún me odia.— Dijo el omega olor a vainilla.
—No te odia, Yugy. Yesol abraza a tu tío Yugyeom.
La niña lo miró con resentimiento, abrazándose más a Jimin.
El alfa le sacó la lengua a los demás, gozando de la preferencia.
—Yesol, no seas así. En todo caso enójate conmigo, Yugyeom tenía que
hacerte el peinado, ¿querías salir toda despeinada a la boda de tus padres?—
Preguntó Taehyung.
La niña aún sin decir nada avanzó hacia Yugyeom, su mirada aún reflejaba
molestia, pero lo abrazó.
—No puede volver a cepillarme el cabello, tío Yugyeom.
—¿Me perdonas, pequeña?—Pidió devolviendo el abrazo.— Fue culpa de
tu papá.
Taehyung rodó los ojos, riendo.
—Papi malo. Me dolió mi cabecita.— Se quejó sacándole la lengua a su
padre.
—Le voy a decir a tu papá que me estás sacando la lengua.—Amenazó.
—¡No, no! —Pidió, recordando aquella vez que Jungkook la había
regañado y como castigo la subió a una silla y la hizo lavar tres platos.—
Papi, estás muy lindo.
Taehyung entrecerró sus ojos.— Mmmm...— Finalmente sonrió, parándose
de su silla y extendiendo sus brazos.— Dame un abrazo.
La niña corrió, feliz a abrazar a su papá omega.
—¡Yoongi dice que Jungkook ya está en el altar! Vamos.— Mencionó
Jimin, apresurado.
—Vas primero, Yesol. Debes ir aventando los pétalos blancos.
La niña agarró su pequeña canasta, lista para salir a brillar.
—Mierda, ya no quiero salir.— Taehyung volvió a ponerse nervioso.
—¡Dijiste mierda, papá!
—¡No lo digas tú!
—Tranquilízate, Taehyung. Es solo Jungkook. — Dijo el alfa.
—L-lo sé, pero me da nervios, finalmente estaremos casados. Dios.
Hoseok volvió a hacerle masaje en los hombros.
—Vamos, papi. Ya vi a mi papá.— Dijo la pequeña, quien se había asomado
por la puerta hacia aquel jardín.
Entonces Taehyung suspiró, listo para salir.
(...)
[Minutos antes, cuarto donde Jungkook estaba preparándose]
—Me voy a hacer del baño.—Dijo el alfa, moviendo nerviosamente sus
rodillas.
—Iugh, no ahora.— Habló Yoongi.
—¡Me duele el estómago!
—Ya deja de quejarte, Jungkook. Te vas a casar con el amor de tu vida yo
estaría celebrando.—Dijo Seokjin.
—Uuhh, Nam. Que quiere que le propongas matrimonio.— Se burló
Yoongi.
Namjoon abrió sus ojos en demasía, y Jungkook rió.
—Tranquilo, Nam. Respira. Lo dije para hacer reír a este.— Dijo Yoongi
terminando por señalar a Jungkook.
—Le diré a Taehyung que te lance el ramo.— Añadió Jungkook, riendo.
—Hijo, llegó el juez.—El padre de Jungkook apareció.
—Uh aquí voy.— Dijo, tratando de calmar su respiración.
Fue cuestión de segundos para salir decidido de aquella puerta, siendo el
centro de atención al colocarse en el altar junto al juez que los casaría.
Su traje negro brillante con corbata blanca que resaltaba su cuerpo llamaba
sin duda alguna la atención.
Pudo ver a sus conocidos sentados en las bancas que estaban
estratégicamente colocadas en el hermoso jardín.
Entonces la tradicional música de boda retumbó en el aire.
Y fue ahí que vio a su cachorra al inicio del pasillo que se formaba entre las
filas de bancas, vistiendo un hermoso vestido blanco y con una canasta en
las manos, lanzando pétalos blancos.
Y entonces lo miró.
Luciendo tan hermoso y etéreo.
Taehyung portaba un traje brillante color blanco y una corbata negra, justo
combinados.
No pudo evitar sonreír al ver a los amores de su vida justo frente a él.
La pequeña Yesol avanzaba a la par que lanzaba los pétalos, y Taehyung iba
justo detrás portando el ramo que tradicionalmente los omegas debían llevar
en la ceremonia.
Entonces llegó al altar, Jungkook le extendió su mano para subir y no la
soltó cuando estuvieron frente a frente.
El alfa inhaló profundamente, amando el aroma de Taehyung mezclado al
del cachorro en camino, recordando cuando hace años olía de la misma
manera.
—Nos encontramos hoy aquí, con todos los presentes, para unir a una
pareja de destinados en sagrado matrimonio bajo la bendición de la Luna.—
Comenzó el juez.— El omega, Kim Taehyung y su alfa, Jeon Jungkook.
Almas gemelas unidas por el destino. Dos corazones que hoy se unirán
oficialmente para siempre. Por favor, reciten sus votos.
El alfa empezó.
—Yo, Jeon Jungkook, decido que hoy uno mi vida a la tuya, no solo como
amigos, novios, o destinados, sino, como esposos. Prometo amarte,
honrarte, apreciarte y protegerte todos y cada uno de los días de mi
existencia, hasta el final de esta. Prometo que mi último suspiro lo daré
pensando en ti, e incluso mis últimas palabras serán de amor y dirigidas a ti.
Eres el hombre de mi vida, mi omega, eres el amor de mi vida, el padre de
mis hijos.— Se detuvo para colocar el anillo de matrimonio.—Hoy, entregó
mi corazón una vez más a ti, Kim Taehyung, cumpliendo mi promesa de
poner un anillo de matrimonio en tu dedo.
El omega estaba demasiado sensible y juraba que podía echarse a llorar,
pero se obligó a no hacerlo, debía decir sus votos primero.
—Yo, Kim Taehyung, me entrego a ti este día, con el deseo de compartir mi
vida entera contigo, mi alfa. Prometo amarte siempre, honrarte hasta mi
último aliento. Prometo permanecer junto a ti en las buenas y en las malas.
Hoy entrego mi alma, anhelando ser tu compañero, amigo, omega, y esposo
para toda la eternidad.
Quiero cumplir todas mis metas junto a ti y apoyarte en las tuyas. Quiero
vivir amándote hasta mi último latido y hacerte muy, muy feliz.
El omega puso de misma manera el anillo correspondiente al alfa.
—Jeon Jungkook. ¿Aceptas a Kim Taehyung como tu omega, tu compañero
de vida, tu esposo para toda la vida?—Preguntó el juez.
El alfa no lo dudó un segundo.
—Acepto.— Dijo tomando las manos del omega.
—Kim Taehyung, ¿Aceptas a Jeon Jungkook como tu alfa, compañero de
vida, y esposo para toda la vida?
Taehyung tampoco tuvo que dudar nada.
—Lo acepto.
—Si no hay nadie que se oponga, los declaro alfa y omega, esposos. Pueden
besarse.
Y fue ahí que Jungkook tomó al omega entre sus manos, sintiendo su
corazón latir con la misma fuerza de la primera vez que lo vio.
Miles de recuerdos azotaron la mente de ambos de manera simultánea,
cosas de destinados.
No había nada más feliz que lo que hoy sentían.
Ambos estaban orgullosos de lo que habían construido. Jungkook llevaba
dos años ejerciendo como abogado en el prestigiado bufete familiar,
mientras que Taehyung era maestro, justo como había deseado.
Ambos tenían una linda hija de cinco añitos, y un cachorro de tres meses en
espera.
Y eso era la verdadera felicidad, el poder gozar de una vida plena, habiendo
realizado tus sueños y compartiendo tus días con la gente a la que amas.
Fin de finales.
Adap.
Autor limindipity