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RELATOS

El documento narra experiencias de un adulto que revela su atracción sexual hacia niñas menores, describiendo situaciones inapropiadas y su confusión sobre su comportamiento. A lo largo del texto, se menciona un encuentro con una niña que resulta en un embarazo inexplicable, así como interacciones con otra niña que provocan sentimientos de excitación en el narrador. La narrativa es inquietante y aborda temas de pedofilia y abuso sexual, dejando una sensación de inquietud y reflexión sobre la moralidad y las consecuencias de tales acciones.

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RELATOS

El documento narra experiencias de un adulto que revela su atracción sexual hacia niñas menores, describiendo situaciones inapropiadas y su confusión sobre su comportamiento. A lo largo del texto, se menciona un encuentro con una niña que resulta en un embarazo inexplicable, así como interacciones con otra niña que provocan sentimientos de excitación en el narrador. La narrativa es inquietante y aborda temas de pedofilia y abuso sexual, dejando una sensación de inquietud y reflexión sobre la moralidad y las consecuencias de tales acciones.

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Ah, la playa! Mi lugar favorito.

A pesar de ser ya un adulto me gusta bañarme en el

mar y jugar con mis primos y amigos adolescentes. Y es que siempre me he

llevado mejor con chicos menores que yo que con gente de mi edad. Hace

algunos años, cuando cumplí la mayoría de edad, caí en cuenta que era atraído

sexualmente por chicas mucho menores que yo. Es más, me di cuenta que era un

pedófilo. La pedofilia es una modalidad de perversión sexual en que el objeto

erótico lo constituyen niños. Niñas, en mi caso, por ser hombre. Siempre me

habían llamado la atención las niñas impúberes de entre seis y doce años. Sentía

un deseo sexual hacia ellas. Me gustaba admirar el rico culito y las ricas piernas

de las nínfulas. Nínfulas son niñas que poseen cierto atractivo desde muy

pequeñas. Naturalmente, no todas las niñas son nínfulas. Digamos que de una

clase de treinta niñas de unos nueve años, sólo tres o cuatro son nínfulas. Y éstas

eran las que a mí me gustaban. Cuando bajé a la playa aquel viernes de febrero,

me encontré con mi prima de treinta y cinco años y sus dos pequeñas hijas, de

ocho y seis años. Ellas eran unas niñas muy lindas y yo, por ser su tío, las quería

bastante, así como ellas a mí. No nos frecuentábamos mucho, así que me quedé

conversando un buen rato con ellas. Estaba también una amiga de mi prima con

su hija de diez años. Se llamaba Érika. Ella era una nínfula. Tenía un culo, un

pubis y una cinturita bien formaditos. No tenía busto. Sus piernas eran largas y

bellas. Y tenía un rostro angelical. Era hermosa, y yo ya la deseaba. -Mira lo que

puedo hacer- me dijo. Érika se esparrancó, es decir, abrió las piernas en un

ángulo de ciento ochenta grados. -¿Cómo puedes hacer eso? Le pregunté. -Me lo

enseñaron en las clases de ballet. Era evidente que la flexibilidad de su cuerpo le


permitía hacer mil trucos más, los cuales me fue mostrando uno por uno. Mi pene

estaba erecto. ¡Qué gran deseo sexual me provocaba aquella nínfula! -¿Por qué

no se van a la piscina?- preguntó mi prima. -¡Sí, sí, sí!- exclamaron emocionadas

las tres niñas. -Yo voy con ellas, así las cuido- respondí. -Anda, anda. Míralas

cuando crucen la calle- dijo mi prima. Las dos señoras se quedaron en la playa y

yo crucé la calle con Érika y mis dos sobrinas. Llegamos a la piscina. No había

nadie más que nosotros cuatro. Rápidamente se lanzaron a darse un chapuzón.

Jugamos durante largo rato, al tiempo que Érika seguía haciendo sus trucos de

flexibilidad. Mi pene seguía erecto. Tanto así, que se notaba a través de la tanga

que tenía puesta. Luego de un momento, mis sobrinas se fueron al baño y yo me

quedé solo en la piscina con Érika. Yo estaba tan excitado, que me senté en el

suelo y arrimé mi espalda contra la pared, y le dije a Érika: -Ábrete de piernas

aquí, cerca de mí. Érika se abrió de piernas en línea recta y yo la acomodé para

que quedara encima mío, de frente. Coloqué mi pene contra su vagina, separados

sólo por mi tanga y su bikini. Empecé a bombearla contra mí y a hacer

movimientos eróticos, pero suavemente, de manera que ella ignorara lo que yo

estaba haciendo. Nunca yo había sentido tanta excitación ni mi pene había estado

tan parado. Le agarraba su culo y sus piernas para apretar su vagina contra mi

pene erecto una y otra vez. La sensación era deliciosa. Se sentía riquísimo y esto

también era porque los dos teníamos trajes de baño pequeños y delgados. Pero

no había penetración. Llegó un momento, luego de unos minutos, en que mi grado

de excitación llegó al máximo, y eyaculé. Eyaculé varios chorros de semen, el

cual, debido a los movimientos, se salió de mi tanga, la embarró toda, y embarró la


parte de abajo del bikini de ella. Yo le dije que se lavara con el agua de la piscina.

Ella no tenía idea de qué era lo que había pasado ni qué era ese líquido

blanquecino. Creo que por su corta edad y su inocencia, no se dio ni cuenta de lo

que yo había hecho. El día terminó ahí, regresamos los cuatro a la playa, nos

reencontramos con mi prima y la mamá de Érika y nos despedimos. No volví a ver

a Érika ni a su madre durante esas vacaciones. Meses más tarde, esto es, en

octubre, caminaba yo por un centro comercial del norte de la ciudad, cuando me

topé con la mamá de Érika. -¿Cómo está, señora? ¿Qué ha sido de su vida? -

Aquí, haciendo compras- respondió. ¿Y cómo está Érika? No la volví a ver ni a ella

ni a usted después de aquel día de playa. Érika salió de atrás de una percha del

supermercado. Pero, ¡oh, sorpresa! Tenía una gran barriga de embarazo, como si

estuviera a punto de parir. -¿Y eso?- pregunté a su madre. -Érika está

embarazada- respondió -. Nadie sabe cómo ocurrió. Cierto es que ella ya

menstrúa, pero los exámenes médicos confirman que jamás hubo violación. Es

decir que nadie abusó de ella. Es más, ella nunca me ha contado que la hayan

violado. Felizmente el ánimo de ella es estable y no ha sufrido ningún trauma

psicológico. Me quedé estupefacto. ¿Cómo era posible que una niña de diez años

estuviera embarazada y sin haber tenido relaciones sexuales con ningún hombre?

Entonces recordé lo que yo había hecho ocho meses atrás. Quizá, como su madre

dijo, ella a los diez años ya era fértil, y talvez cuando yo me la punteé, el semen

que cayó sobre su traje de baño se le metió por la vagina. Allí me di cuenta que

había sido yo el que había preñado, el que había fecundado a esa niña. Pero no

podía decirle nada a su madre. Debía quedarme callado. Nos dijimos adiós y cada
uno siguió su camino. La víspera de la Navidad volví a ver a mi prima, esta vez en

casa de la abuelita. Conversando yo con ella, me contó que el medio social donde

se desenvolvían Érika y su madre estaba atónito. Ella había parido en noviembre

un varón que murió al nacer y, a raíz de eso, había quedado parapléjica, es decir,

inmovilizada de la cintura para abajo. Ya que el padre de Érika había fallecido

muchos años atrás, madre e hija se habían ido a vivir a Estados Unidos para

rehacer sus vidas. Allá una persona discapacitada era tratada con especial

esmero. Nunca más volví a saber nada de Érika ni de su madre. Siempre me

quedé con la incógnita de si aquel niño había sido mío. Yo creo que sí, aunque

nunca lo sabré con certeza. Ni nadie nunca sabrá lo que ocurrió aquel día de

febrero de hace diez años.

Soy empresario, profesionista de actualmente 51 años. Divorciado a los 42 con 3

hijos que ahora son mayores de edad.

A los 46 años, después de 4 de divorciado, conocí a una hermosa mujer 23 años

menor que yo, ella tenia solo 23 años, tenia una pequeña hija, producto de un

frustrado matrimonio de solo 4 años, ya para cumplir 5.

Yo no podía creer que comenzara una relación con una mujer 23 años mas joven

que yo, sin embargo ella, no se por que, se enamoro inmediatamente de mi y puso

todos los medios para que yo lo hiciera de ella. Después de 3 años de noviazgo,
donde hubo sexo intenso y donde pude pulir a una mujer prácticamente sin

experiencia sexual y hacerla a mi modo y antojo, a tal grado de poder llevar a cabo

con ella mis mas mórbidas fantasías sexuales, que a pesar de mi edad no había

podido realizarlas y solo estaban en mi mente, fantasías que después ella me

confeso, fantasías que nunca había podido lograr con un sinnúmero de mujeres y

aun con mi esposa anterior en 18 años de casado, la mayoría estaban también en

su mente y formaban parte de sus propias fantasías, razón por la cual de su parte

nunca hubo inhibición ni recato alguno para llevarlas a cabo. Me refiero a sexo

oral, anal, vaginal, con objetos, etc. una de sus fantasías era penetrarme el ano

con su dedo mientras me mamaba la verga y lo permití para que cumpliera su

fantasía y sin ser homosexual, lo he gozado intensamente cada vez que lo hace

de nuevo.

Por otra parte, su hija, desde la relación de noviazgo, la chiquilla de 4 años,

también se encariño locamente de mi, me acepto sin cortapisas de tal manera que

no fue un obstáculo en esa relación, sin embargo, aunque mi mujer estaba

dispuesta a casarse conmigo a los 3 meses de noviazgo, extendí la relación hasta

cumplir los 3 años, tal vez para estar seguro de lo que tenia después de mi primer

fracaso matrimonial.

Al fin después de los 3 años, accedí a sus constantes insistencias de casarnos y

así lo hicimos. Fue una boda por el civil, muy simple a la que asistieron nuestros

familiares mas allegados, entre ellos mis hijos y su hija.


Actualmente tenemos 2.5 años de casados felizmente llevados, es una mujer

amorosa y generosa en todos los sentidos, sexualmente fogosa y complaciente.

La niña ya tiene 10 años.

Desde el año pasado, teniendo la niña 9 añitos, diariamente una de mis

comisiones era llevarla a la escuela, mientras mi mujer se quedaba en casa

haciendo los quehaceres del hogar antes de salir un poco mas tarde a trabajar.

Hubo un periodo de tiempo en que la niña, durante el trayecto a la escuela que es

de aproximadamente 30 minutos, comenzó a preguntarme cosas de sexo. Primero

inicio a preguntar como nacían los niños, ella tenia una idea vaga de que se

requiere una relación sexual para que los niños se engendren y nazcan, procedí a

explicarle todo como es, ni mas, ni menos, yo con la intención sana en ese

momento de instruirla sin tabúes que ocasionaran morbosidad que yo percibí ya

traía la niña.

En cada viaje me preguntaba algo nuevo, que como era el pene y los testículos de

los hombres y la función de cada parte, de cómo eran los órganos sexuales de las

mujeres y las funciones de cada una de sus partes, etc. etc. Un buen día me dijo,

papa (Por que ya con el tiempo me dice papa) traigo un condón!!!, de donde lo

sacaste hija!!!!!, una amiga se lo encontró en un cajón de la recamara de sus

papas y lo llevo a la escuela y me lo presto!!!!, Por que esta tan grande papa? si el

pájaro de los hombres no es tan grande?????, bueno hija ya te explique de las

relaciones sexuales y como nacen los niños, pero no te dije que para que el pene
pueda ser introducido en la vagina, se tiene que estimular para que se ponga

grande y duro, de tal forma que llega a tener el tamaño del condón que traes ahí.

Y tu como sabes que el pájaro de los hombres no es tan grande?. Pues por que te

veo en calzones y si estuviera de este tamaño no te cabria o se notaria, no?????..

Un día al llegar a la escuela, siempre nos despedíamos de beso en el cachete,

ese buen día me dio un beso en la boca, solo de puro pico. Situación que me dejo

engranado y confuso en ese momento, sin embargo lo tome como cosa natural,

pero me lleve la imagen de una sonrisa picara de la niña. Yo la llevaba a la

escuela y su mama la recogía, nos veíamos en casa todos por la tarde. Ese

mismo día, al yo andar haciendo labores de la casa en el patio, limpiando,

acomodando cosas en cuarto que tenemos para tiliches y herramienta, la niña me

seguía y me seguía, queriéndoseme subir para que la soportara en mi espalda “de

caballito”, y me besaba el cuello y la nuca, diciendo “papito te quiero mucho”, yo le

decía, espera, ando ocupado. De pronto estando solos en el cuartito, me pidió la

cargara en mi regazo, ella a horcajadas con sus piernas rodeando mi cintura, me

abrazo por el cuello y me dio un beso en la boca, solo los labios, así nos

quedamos estáticos por unos segundos, se separo de mi boca y me dijo: papito

así se besan los novios???, bueno hija es una forma en que se besan. Hay otras

formas?, así besas a mi mama???, no hija los besos que le doy a tu madre son

diferentes. Me podrías dar un beso como a mi mama????. Mi cabeza, mi mente y

mis emociones comenzaron a dar vueltas, una electrizante y morbosa sensación

recorrió todo mi cuerpo, accedí, introduje mi lengua en su boca, moviéndola dentro


de ella, saque mi lengua y la niña hizo lo mismo conmigo, al introducir ella su

lengua en mi boca, yo la comencé a succionar suavemente, de nuevo introduje mi

lengua en su boca y ella comenzó a succionar también de la misma manera. De

pronto, sentí como mi verga comenzaba a hincharse, a agitarse mi respiración, vi

sus mejillas y estaban sonrojadas, dije : esto no puede estar pasando y pare

inmediatamente!!!!!, sin decir palabra, me separe, la baje y silenciosamente seguí

con mis tareas. La niña, callada continuaba detrás de mi, siguiéndome. Me dijo:

así besas a mi mama?????, si hija, pero esos besos son de novios o esposos, no

de padres e hijas. Pues, sabes?????, me gusto mucho, sentí muy rico y como que

me dio calor y respiraba como cansada. (Yo jamás pensé, también a mi edad, que

una criatura de esa edad se podría excitar). Bueno, le explique, eso es la

excitación, ni mas, ni menos, ya habíamos hablado de eso, es cuando el pájaro

del hombre se comienza a poner duro y grande. A ti se te puso duro y grande con

el beso papa?, no hija (mentí), se necesita estar haciendo eso y otras cosas por

mas tiempo. Que otras cosas papa?, pues tocándose el cuerpo, besándose otras

partes, así como hace rato me besabas en el cuello y la nuca. En eso su mama la

llamo, se retiro.

Me quede cavilando en lo sucedido, nunca en la vida había pensado en alguna

atracción sexual hacia una menor, yo un pedofilo???? Nunca!!!!!! y aunque sentía

una tremenda culpa, interiormente sabia que lo había disfrutado, que me había

excitado, que traía la punta de mi verga escurriendo lubricante. Sin embargo me

dije: no volverá a suceder.


Eso no volverá a suceder!!!!!!!!!, que cosa mas alejada de eso, los subsecuentes

días, como todos los días al llegar del trabajo, mi esposa hace quehaceres dentro

de la casa y yo fuera limpio y lavo los patrios pues tenemos 3 perros, acudo al

cuartito a extraer lo que necesito para hacer mis labores. La niña como el primer

día que sucedió me busca insistentemente y busca la oportunidad de que estemos

solos para que la cargue y darnos tremendos besos de lengua. Se ha convertido

en toda una maestra de los besos imitando todo lo que yo hago. Hemos pasado

de los besos en la boca a los besos en el cuello, al tenerlo soportada a horcajadas

sobre mi, con mis manos la sostengo de las nalguitas, la he empezado a sobar y a

pasar mi dedo por su ranurita del culito, sobre los calzones, de vez en cuando,

paso mi dedo suavemente por su rajita de su sexo, también por encima del calzón.

Cuando hago esto, la niña aprieta sus piernitas como acalambrándose alrededor

de mi cintura. Con un dejo de constante arrepentimiento y temor, detengo las

escenas cuando me entra la cordura, sin embargo al bajarla se da cuenta de que

hay un tremendo bulto en mis pantalones, cuando la quiero bajar, aprieta sus

piernas, de tal forma que resbala hasta pasar su vulva y sentir mi abultado lugar.

Cierto día al ir en camino a la escuela, me pregunto: oye papa????? a ti te da

vergüenza que yo te vea desnudo??????. Pensé muy bien mi respuesta, sabia

que era una pregunta con mucha cola. Mi razón se excito inmediatamente con la

posible escena de que mi hijastra me viera desnudo. No, le conteste, eres mi hija y

no hay por que tener vergüenza, y a ti te da vergüenza que yo te vea

desnuda?????(Muchas ocasiones la he visto desnuda), no papa, de hecho me


gusta que me veas, por eso en muchas ocasiones estoy frente a ti desnuda

cuando salgo de bañarme.

Pues ahí comenzó otra odisea. Constantemente la niña de por si al meterse a

bañar olvida su toalla, le grita a su mama o mi para que se la llevemos. Pero ahora

solo me la pide a mi. Con cara y sonrisas picaras me pide la toalla, abre la cortina

de la regadera y se me muestra desnuda. Como ahí esta su mama en la

recamara, salgo inmediatamente.

En una ocasión, yo estaba viendo la TV, la niña se estaba bañando y mi esposa

se disponía a cocinar para dejar comida para el día siguiente. Algo le falto a mi

esposa y anuncio que iría al supermercado a traer lo que le faltaba y otras cosas

que requería, que regresaria al rato. Mi esposa se fue, se escucharon las puertas

abrir y cerrar y el automóvil arrancar y alejarse. De pronto escucho: papa!!!!!, se

me olvido la toalla, me la traes por fas????. Me levante, fui a su recamara por la

toalla y se la lleve, toma le dije, aquí esta la toalla, abrió la cortina como siempre y

me dijo no te retires papa. (intuí que se había dado cuenta de la partida de su

mama al súper) Escurriendo cerro la tapadera del excusado, se trepo en ella y me

dijo: ayúdame a secarme por favor, sii????. Tembloroso y excitado con una

excitación relámpago, mi mente calculando a 1000 por hora la situación, mi mujer

no estaba, se había ido al súper, tardaría de menos 45 minutos o una hora,

estábamos solos la niña y yo, la niña estaba desnuda frente a mi pidiéndome que

la secara. No había soltado la toalla, comencé en silencio, accediendo a su

petición a secarle el cabello, la cara y el cuello, después la envolví en la toalla y


seque su plano pecho, aun sin muestras de protuberancia alguna, sus brazos, sus

axilas, de ahí baje a sus piernas y pies y le dije: OK. acábate de secar. Noooooooo

papa!!!!!!, sécame lo demás!!!!!!!. Suavemente seque sus nalguitas, vi como la niña

estaba ya respirando profusamente y sus mejillas enrojecidas, síntoma inequívoco

y ya conocido por mi de su excitación. Se volteo espaldas a mi y me dijo sécame

mi rajita. Seque suavemente por encima y de pronto abrió sus piernas y me dijo

sécame bien, introduje mi mano con la toalla en su lampiña entrepierna y comencé

a sobarle la vulva, me arranco la toalla y me dijo: Sécame sin toalla papito. Muy

suavemente acaricie su vulvita, rozando apenas con uno de mis grandes dedos,

inmensos en relación a su pequeñísima rajadita, busque su clítoris, lo encontré y

sobe en movimientos circulares muy suaves, apenas rozando, temiendo

lastimarla, inicie a besar su cuello y a acariciar su plano pecho, tocando con la

yema de mis dedos sus diminutos pezones, fui mas abajo y cual fue mi sorpresa

que la niña a pesar de que la había secado, estaba toda mojada, pero no de agua,

de ese liquido medio viscoso que ya conocemos, para mi asombro, la niña estaba

lubricada!!!!!!!!!, moje mi dedo con el lubricante y mas fácilmente, ya sin

resequedad, abrí sus labiecitos y con mi dedo subía y bajaba por su pequeña

ranura, sobando su clítoris y alrededor de sus labios vaginales, como a los 3

minutos, estando de espaldas a mi, la niña me agarra del cuello y comienza una

frenética convulsión de sus caderitas, hacia delante y hacia atrás en repetidas

ocasiones, a arquear su espalda hacia mi, a abrir lo mas posible sus piernitas,

exponiendo todo su pequeño sexo a mis magistrales dedos, la niña no dejaba de

asombrarme: se estaba viniendo!!!!!!. Se quedo petrificada……… me quede


inmóvil con mi dedo en su ranura, sintiendo en él las contracciones de sus labios,

se volteo hacia mi, estaba sudorosa, enrojecida de la cara, me abrazó

fuertemente, se separo, me dio un gran beso de los que ya le había enseñado y

me dijo: Me encanto papito. Esta bien hija, métete a bañar de nuevo para que te

calmes, hazlo rápido y vístete por que no tarda en llegar tu mama. Volví a mi

recamara, me eche a dizque ver la TV con una tremenda hinchazón en mis

pantalones, hinchazón que comenzó a amainar con un fuerte dolor de huevos.

Cavilando la experiencia, como un tipo de 50 años, en ese entonces, estaba

siendo seducido lentamente y amorosamente por su pequeña hijastra de tan solo

9 años???. Aun en contra de mis principios y los de la moral y los de la sociedad y

los de la iglesia y de todos los principios habidos y por haber. Una cascada de

emociones me invadían y se encontraban unas con otras, miedo a ser

descubierto, enojo, confusión, placer, curiosidad, temor a las consecuencias de

que esto se supiera, nuevas experiencias, nuevos conocimientos, sin embargo mi

morbo y mi lujuria exacerbados me impedían arrepentirme y parar.

Lo cierto es que a mi edad, de nuevo con la edad, estaba siendo instruido por una

niña….. yo jamás pensé que una criatura de esa edad, tuviera la capacidad de

excitarse, de lubricarse y menos de alcanzar un clímax tan violento a la par de una

mujer hecha y derecha………… Y yo que sabia todo sobre mujeres!!!!!!!!!.

Espero les haya gustado, pronto la parte II, ya que esto continua…………

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