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Fundamentos del Tiro y Posiciones de Disparo

El documento detalla los fundamentos básicos del tiro, incluyendo la posición del cuerpo, empuñamiento, alineación de miras, control de la respiración y el dedo en el disparador. También se describen diversas posiciones de tiro y procedimientos que el personal policial debe seguir antes de usar un arma de fuego, enfatizando la importancia de la identificación, advertencias y el uso excepcional de la fuerza. Se subraya que el uso de la fuerza debe ser legal, legítimo y profesional, evitando el uso excesivo que se considere violencia.
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Temas abordados

  • fuerza letal,
  • principios del uso de la fuerz…,
  • empuñamiento,
  • actos de violencia,
  • verbalización,
  • evaluación de amenazas,
  • comunicación verbal,
  • intervención en delitos,
  • escopetas lanza gas,
  • recuperación
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Fundamentos del Tiro y Posiciones de Disparo

El documento detalla los fundamentos básicos del tiro, incluyendo la posición del cuerpo, empuñamiento, alineación de miras, control de la respiración y el dedo en el disparador. También se describen diversas posiciones de tiro y procedimientos que el personal policial debe seguir antes de usar un arma de fuego, enfatizando la importancia de la identificación, advertencias y el uso excepcional de la fuerza. Se subraya que el uso de la fuerza debe ser legal, legítimo y profesional, evitando el uso excesivo que se considere violencia.
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  • verbalización,
  • evaluación de amenazas,
  • comunicación verbal,
  • intervención en delitos,
  • escopetas lanza gas,
  • recuperación

Fundamentos básicos de tiro.

Posición del cuerpo El cuerpo debe estar en una posición adecuada (para
todas las posiciones) que permita estar equilibrado y con soporte necesario
para que el disparo no interrumpa la continuidad de la acción.
Empuñamiento Es la forma en que se sujeta el arma. La mano de contacto
forma una “V” con el pulgar y el índice, la empuñadura del arma descansa
en la palma de la mano con la “V” colocada lo más alto posible en la espiga
(base alta de la empuñadura de la pistola o revólver). El dedo índice
descansa a lo largo del armazón, por encima del guardamonte y por debajo
de la corredera (conjunto móvil o tambor). Los tres dedos restantes de la
mano de contacto rodean f i rmemente la empuñadura. El pulgar de la
mano de contacto yace a lo largo del armazón por encima de la
empuñadura y por debajo de la corredera. La mano de apoyo envuelve con
fi rmeza los dedos de la mano de contacto, paralelamente a tierra. El pulgar
de la mano de apoyo descansa paralelamente y por debajo del pulgar de la
mano de contacto, con la base del pulgar (palma) fi rmemente en contacto
con la empuñadura. Alineación de las miras Es la proyección visual de la
mira frontal (guion) y la mira posterior (alza). Imagen de tiro Es la
proyección visual entre la alineación de miras y el blanco. Respiración El
control de la inspiración - expiración es fundamental. Se debe evitar la fatiga
o los disparos cuando no se tenga control sobre ella. Control del dedo en el
disparador Es importante el contacto suave y en progresión leve de fuerza
para efectuar el disparo con una proyección de adelante hacia atrás, en
forma recta, evitando así que se jale el arma hacia los lados por la mala
presión del dedo sobre el disparador. Es recomendable hacerlo con la
primera falange. Recuperación (seguimiento) Efectuado el disparo, si se
tiene una posición adecuada y un empuñamiento correcto, se debe
mantener la imagen de tiro que permita asegurar los impactos, evitando
movimientos bruscos del arma.(5) Posiciones de tiro La posición ideal para
disparar no existe, pues en una situación real deberá acondicionarse al
terreno, a la situación particular o a las características especiales de la
intervención: proximidad del riesgo, elemento contra el que se dispara,
obstáculos, luminosidad, etc. Sin embargo, para asegurar el disparo de pie,
puede adoptarse la siguiente posición:- - - - - - - - - • - - Los pies deben estar
separados a la distancia de los hombros, aproximadamente, las puntas
orientadas hacia el blanco y uno más adelantado que el otro. Las rodillas
deben estar ligeramente fl exionadas, pero sin agacharse. El peso se
distribuye equitativamente equilibrándolo sobre ambos pies y éstos deben
estar colocados de plano contra el suelo. El dorso ligeramente inclinado
hacia delante (esta inclinación es necesaria para controlar el retroceso
propio del disparo, reduciendo el tiempo de recuperación para continuar
con los mismos). Ambos brazos extendidos hacia el blanco, bien rectos o
ligeramente doblados en los codos, con las manos adoptando una
empuñadura normal. La mano de apoyo aplica presión hacia atrás sobre la
mano de contacto. Esta presión debe ser controlada para evitar los
naturales temblores de una excesiva presión o el movimiento por su
ausencia. La cabeza debe estar recta dando frente al blanco, no inclinada
hacia delante ni desviada hacia los lados, lo que permitirá una visión
completa y despejada. Ambos ojos deben permanecer abiertos, en la
medida de lo posible; Si no se acostumbra a hacer imagen de tiro
adecuadamente, utilice un ojo por periodos cortos, sólo para efectuar la
imagen de tiro, abriéndolos al terminar el disparo. Posiciones básicas
Posición de entrevista Adoptando una posición normal, es aquella en la que
el personal policial se encuentra con el arma enfundada, manteniendo las
manos en forma pasiva y no amenazadora en frente del abdomen, lo que le
permitirá acceder rápidamente al equipamiento que porta. Posición de
contacto (Posición 1) La mano de apoyo sobre la hebilla del correaje o
ligeramente por encima de ella. La mano de contacto en la empuñadura de
la pistola, el pulgar abre el botón del seguro de la funda, el índice extendido
a lo largo de la parte exterior de la funda, los dedos restantes alrededor de
la empuñadura de la pistola o revólver.- - - Posición preventiva (Posición 2)
La mano de contacto desenfunda el arma empuñándola correctamente y
llevándola a la altura del abdomen, pudiendo adoptar la posición expuesta
o cubierta, dependiendo de la evaluación del riesgo existente. Posición de
alerta (Posición 3) Ante la inminencia de una amenaza, pero desconociendo
su proximidad, se adopta la siguiente posición: Posición de potencial
disparo (Posición 4) Se desenfunda el arma extendiendo los brazos hacia el
objetivo, apuntando directamente al centro de la masa corporal. La
evaluación de la amenaza a la vida o a la integridad determinará si existe la
necesidad de disparar. Después de disparar, el personal policial deberá
verifi car que no existan otras amenazas y adoptará la posición de alerta (3),
evaluando la zona bajo su responsabilidad ante posibles amenazas
adicionales. La posición que debe adoptar el efectivo policial responde a la
evolución del riesgo que se enfrente, no necesariamente debe seguir la
secuencia descrita. Asimismo, el arma nunca se enfunda sin hacer una verifi
cación primero en la posición preventiva, con la fi nalidad de comprobar
que el arma esté asegurada (puede ser al seguro o despejando munición de
la recámara); esto también refuerza la evaluación de la situación que se
enfrenta antes de enfundar defi nitivamente el arma. No basta que el
policía sepa disparar, sino también tiene que saber cuándo y cómo hacerlo,
porque muchas veces son los procedimientos policiales correctos y no los
disparos los que preservan la vida y solucionan los problemas.b.
Procedimientos para el uso del arma de fuego El personal policial, antes de
disparar su arma de fuego, seguirá el siguiente procedimiento: (1) Identifi
carse plenamente como policía aun cuando esté uniformado. ¡ALTO
POLICÍA! o ¡ES LA POLICÍA! (2) Dar al presunto infractor una clara
advertencia de su intención de disparar su arma de fuego, dándole tiempo
sufi ciente para que lo entienda y tome una decisión. ¡ARROJE EL ARMA! o
¡SUELTE EL ARMA! o ¡NO SE MUEVA! o ¡NO INTENTE REACCIONAR,
ESTAMOS ARMADOS PODEMOS DISPARAR! El uso del arma es excepcional.
Se utiliza solamente en defensa de la vida. Este procedimiento no se
ejecutará, si su práctica creara un riesgo de muerte o lesiones graves para
el personal policial u otras personas. En caso la advertencia resultase
evidentemente inadecuada o inútil dadas las circunstancias del caso, se
empleará el arma de fuego directamente57. El personal de la Policía
Nacional del Perú, excepcionalmente, podrá usar el arma de fuego cuando
sea estrictamente necesario y solo cuando otras medidas menos extremas
resulten insufi cientes o sean inadecuadas58, en las siguientes situaciones:
− En defensa propia o de otras personas en caso de peligro real e inminente
de muerte o lesiones graves. − Cuando se produzca una situación que
implique una seria amenaza para la vida durante la comisión de un delito
particularmente grave. − Cuando se genere un peligro real e inminente de
muerte o lesiones graves como consecuencia de la resistencia ofrecida por
la persona que vaya a ser detenida. − Cuando la vida de una persona es
puesta en riesgo real, inminente y actual por quien se está fugando. −
Cuando se genere un peligro real o inminente de muerte del personal
policial u otra persona, por la acción de quien participa de una reunión
tumultuaria violenta. 57 Art. 11.3 del Decreto Supremo 012-IN Reglamento
del Decreto Legislativo Nº 1186, Decreto Legislativo que Regula el uso de la
fuerza por parte del personal de la Policía Nacional del Perú y Art. 10º y 11
(b, e) de los Principios básicos sobre el empleo de la fuerza y de armas de
fuego por los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley. 58 Artículo
8.2 del Decreto Legislativo 1186, que Regula el uso de la fuerza por parte
de la Policía Nacional del Perú.“En caso que el presunto infractor
mantuviera su actitud violenta y el riesgo letal es inminente, empleará el
arma de fuego y, si las condiciones lo permiten deberá realizar el disparo
selectivo en determinada zona del cuerpo, con la fi nalidad de controlar la
acción letal del presunto infractor de la ley59 (…) teniendo en cuenta la
intensidad de la agresión o amenaza, la forma de proceder y el peligro que
representa la persona a intervenir o la situación por controlar”60, así como
el objetivo legítimo que se persigue61. Cuando se hayan producido heridos
como consecuencia del disparo de armas de fuego, se procederá al auxilio
inmediato y, de ser necesario, “adoptar las medidas necesarias para que se
brinde asistencia y servicios médicos a las personas heridas o afectadas,
salvo que existan circunstancias que impidan su realización”62. El personal
policial, o la unidad a la que pertenece, deberá “adoptar las medidas
necesarias para comunicar lo sucedido a los familiares de las personas
fallecidas, heridas o a aquellas que estas últimas indiquen, salvo que existan
circunstancias que impidan su realización”63. El personal policial que hace
uso del arma de fuego contra personas, deberá comunicarse verbal e
inmediatamente con sus superiores y deberá “presentar un informe a la
unidad policial correspondiente, indicando las circunstancias, los medios
empleados, el personal PNP interviniente, el tipo de armas y las municiones
utilizadas, el número e identidad de los afectados, las asistencias y
evacuaciones realizadas64. El personal de la Policía Nacional del Perú no
puede alegar obediencia a órdenes superiores para el uso de la fuerza y, en
particular, del arma de fuego, cuando dichas órdenes son manifi estamente
ilícitas. En caso de haberse ejecutado, también serán responsables los
superiores que dieron las órdenes ilícitas65. Estos últimos “(…) incurren en
responsabilidad cuando conozcan o debiendo conocer del uso ilícito de la
fuerza por el personal policial a sus órdenes no adopten las medidas
necesarias para impedir o neutralizar dicho uso o no denunciaron el hecho
oportunamente”66. En el ejercicio de su función relacionada al uso de la
fuerza, el personal de la Policía Nacional del Perú tiene derecho a “no acatar
disposiciones u órdenes superiores para el uso de la fuerza cuando éstas
sean manifi estamente ilícitas o arbitrarias”67. El personal policial no será
objeto de ninguna sanción penal o administrativo disciplinaria, cuando en
cumplimiento del artículo 11.3 del Decreto Legislativo Nº 1186, que regula
el uso de la fuerza por la Policía Nacional del Perú así como del Código de
conducta y los Principios básicos sobre el empleo de la fuerza y de las armas
de fuego, se nieguen a ejecutar una orden ilegal de empleo de la fuerza o
armas de fuego o denuncien ese empleo ilegal por otros policías68. No
podemos dejar de mencionar que según la especialidad funcional hay
Unidades Policiales que deben contar con otros medios disponibles menos
lesivos para tutelar la vida e integridad de la persona o situación que se
pretende proteger69; tales como: • Casco protector. • Máscara antigás. •
Protectores corporales. • Escudos. • • 59 60 61 62 Escopetas lanza gas
Escopetas de caza. Artículo 11.1.2.e del Decreto Supremo 012-IN
Reglamento del Decreto Legislativo 1186 que Regula el uso de la fuerza por
parte de la Policía Nacional del Perú. Artículo 6.3 del Decreto Supremo 012-
IN Reglamento del Decreto Legislativo 1186 que Regula el uso de la fuerza
por parte de la Policía Nacional del Perú. Art. 5 (a, b) y 11 (b) de los Principios
básicos sobre el empleo de la fuerza y de armas de fuego por los
funcionarios encargados de hacer cumplir la ley. Art. 9.A. del Decreto
Legislativo Nº 1186, Decreto Legislativo que regula el uso de la fuerza por
parte del personal de la Policía Nacional del Perú. 63 64 65 66 67 68 69 Art.
9.B. del Decreto Legislativo Nº 1186, Decreto Legislativo que regula el uso
de la fuerza por parte del personal de la Policía Nacional del Perú. Art. 9.C.
del Decreto Legislativo Nº 1186, Decreto Legislativo que regula el uso de la
fuerza por parte del personal de la Policía Nacional del Perú. Art. 14.1. del
Decreto Supremo 012-IN Reglamento del Decreto Legislativo Nº 1186 que
Regula el uso de la fuerza por parte del personal de la Policía Nacional del
Perú. Art. 11.4 del Decreto Legislativo Nº 1186, Decreto Legislativo que
Regula el uso de la fuerza por parte del personal de la Policía Nacional del
Perú y Art.24 de los Principios básicos sobre el empleo de la fuerza y de
armas de fuego por los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley. Art.
10.B. del Decreto Legislativo Nº 1186, Decreto Legislativo que Regula el uso
de la fuerza por parte del personal de la Policía Nacional del Perú. Art. 25
de los Principios básicos sobre el empleo de la fuerza y de armas de fuego
por los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley y el Art.8º del
Código de conducta para funcionarios encargados de hacer cumplir la ley.
Informe Anual de Derechos Humanos, diciembre 2015, pág. 533, punto 11.
Corte IDH: Caso Montero Aranguren y otros (Retén de Catia). Excepciones
Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 5 de julio de
2006. Serie C Nº. 150, párrs. 67-68; y Caso Nadege Dorzema y otros Vs.
República Dominicana. Fondo Reparaciones y Costas. Sentencia del 24 de
octubre de 2012, Serie C Nº. 251, párr. [Link]ítulo II Uso de la fuerza Es
necesario tener un concepto claro y objetivo de lo que signifi ca “fuerza”.
Suele entenderse como vigor, energía, acción de contacto físico, entre
otros, inclusive la consideramos como un acto de violencia. Sin embargo, la
defi nición de fuerza en el accionar policial debe entenderse como: “Es el
medio que en sus diferentes niveles usa el personal de la Policía Nacional
del Perú, dentro del marco de la ley, para lograr el control de una situación
que constituye una amenaza o atenta contra la seguridad, el orden público,
la integridad o la vida de las personas”70 La fuerza debe aplicarse mediante
un acto discrecional, legal, legítimo y profesional, debe tener
consideraciones especiales cuando se trata mujeres, niñas, niños y
adolescentes, personas adultas mayores y personas con discapacidad,
brindándosele un trato humano y digno que debe ser obligación de todo
policía. No obstante, debemos tomar conciencia que todo empleo excesivo
de la fuerza se convierte en violencia y es visto como un acto arbitrario,
ilegal, ilegítimo y no profesional71. Por ello, los y las policías deben tener
presente siempre que: “FUERZA NO ES VIOLENCIA”. La Ley de la Policía
Nacional del Perú establece como una de sus atribuciones: “Hacer uso de la
fuerza, de acuerdo a la normatividad vigente, código de conducta para
funcionarios encargados de hacer cumplir la Ley, y principios básicos sobre
el empleo de la fuerza y de armas de fuego, en el marco de los acuerdos
adoptados por las Naciones Unidas”72. La facultad de recurrir al empleo de
la fuerza en determinadas circunstancias cuando otros medios resultan
inefi caces73, lleva consigo la gran responsabilidad de velar para que ésta
se ejerza lícita y efi cazmente, ya que su uso excesivo afecta directamente
los derechos humanos. Es esencial, por consiguiente, adoptar medidas que
impidan su uso excesivo o indebido. Esto se logrará a través de la
capacitación del personal policial en temas referidos a solución pacífi ca de
confl ictos, estudio del comportamiento de multitudes, así como técnicas
de persuasión, negociación y mediación74. De presentarse excesos en el
uso de la fuerza, se dispondrán las investigaciones y sanciones
correspondientes75. A. 70 71 72 73 74 75 76 PRINCIPIOS DEL USO DE LA
FUERZA De acuerdo a los estándares internacionales sobre derechos
humanos aplicables a la función policial, que se sustentan en instrumentos
internacionales (Principios Básicos sobre sobre el empleo de la fuerza y de
armas de fuego por los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley y el
Código de conducta para funcionarios encargados de hacer cumplir la ley)
y recomendaciones y decisiones de organismos internacionales de
derechos humanos (órganos de Naciones Unidas y la Corte Interamericana
de Derechos Humanos), los principios que rigen el uso de la fuerza son: 1.
Legalidad La legalidad implica la sujeción de la fuerza pública al mandato de
la ley. Por ello el uso de la fuerza debe orientarse al logro de un objetivo
legal. Asimismo, los medios y métodos utilizados en cumplimiento del
deber76 deben estar amparados en el marco del derecho internacional de
los derechos humanos, la Constitución Política del Perú y demás normas
nacionales sobre la materia. El uso de la fuerza está limitado y condicionada
por los protocolos, explícitos y previamente establecidos, para el ejercicio
legítimo de esta atribución. 2. Necesidad El uso de la fuerza en el
cumplimiento del deber es necesario cuando otros medios resulten inefi
caces o no garanticen de ninguna manera el logro del objetivo legal
buscado. En otras palabras, cuando el objetivo de una acción de aplicación
de la ley puede alcanzarse sin recurrir al ejercicio de la fuerza, los policías
no harán uso de esa facultad. Más aún, cuando sea necesario ejercer dicha
facultad, la medida en la que se emplea no debe superar lo necesario para
alcanzar el objetivo. Art.3 a. Decreto Legislativo Nº 1186 que Regula el uso
de la fuerza por parte de la Policía Nacional del Perú. Uso arbitrario de la
fuerza: Es todo uso de la fuerza no justifi cado, con incumplimiento de los
principios de legalidad, necesidad y proporcionalidad, y que afecta
derechos fundamentales. (DS 012-2016-IN. Artículo 3, literal j). Art. 3º
Atribuciones. Inciso 8 del Decreto Legislativo Nº1267 Ley de la Policía
Nacional del Perú. Art. 4º de los Principios básicos sobre el empleo de la
fuerza y de armas de fuego por los funcionarios encargados de hacer
cumplir la ley y Art. 3º del Código de conducta para funcionarios encargados
de hacer cumplir la ley. Art. 20º de los Principios básicos sobre el empleo
de la fuerza y de armas de fuego por los funcionarios encargados de hacer
cumplir la ley. Art. 6º,11º y 22º de los Principios básicos sobre el empleo de
la fuerza y de armas de fuego por los funcionarios encargados de hacer
cumplir la ley. Es la obligación del personal policial, en el ejercicio de la
autoridad que representa, de garantizar el orden y la seguridad sirviendo a
la comunidad y protegiendo a las personas en el marco de sus
competencias, funciones y atribuciones legalmente establecidasRespetar el
principio de necesidad implica, asimismo, dejar de ejercer la fuerza tan
pronto como se haya logrado el objetivo (por ejemplo, en cuanto la persona
en cuestión haya cesado de ofrecer resistencia o se haya encontrado el
objeto buscado). 3. Proporcionalidad El uso de la fuerza es proporcional
cuando el nivel de fuerza empleado para alcanzar el objetivo legal buscado
corresponde a la resistencia ofrecida y al peligro representado por la
persona a intervenir o la situación a controlar. En el marco de este principio,
el uso de la fuerza se aplica con un criterio diferenciado y progresivo,
determinado por el nivel de cooperación, resistencia (activa o pasiva) o la
agresión de la persona o personas a quienes se interviene y considerando
la intensidad, peligrosidad de la amenaza, condiciones del entorno y los
medios que disponga el personal policial para controlar una situación
específi ca77. Estos deben ser puestos en práctica con un alto grado de
racionalidad y sustentados en una conducta ética. B. USO DIFERENCIADO Y
PROGRESIVO DE LA FUERZA Es la graduación y adecuación, por parte del
personal policial, de los medios y métodos a emplear teniendo en cuenta el
nivel de cooperación, resistencia o agresión que represente la persona a
intervenir o la situación a controlar. Al intervenir a personas en el
cumplimiento de su función, el personal policial encontrará como respuesta
una serie de conductas clasifi cadas en niveles de resistencia, ante lo cual el
policía deberá hacer un uso diferenciado y progresivo de la fuerza, teniendo
en consideración los niveles del uso de la fuerza: 1. Niveles de Resistencia
a. Resistencia pasiva (1) Riesgo latente. Es la amenaza permanente no
visible presente en toda intervención policial. Está relacionada con la
condición y confi guración geográfi ca, entorno social, económico y
actividad delictiva permanente o eventual y que determina el nivel de
respuesta policial. (2) Cooperador. El intervenido acata todas las
indicaciones del personal policial sin resistencia manifi esta durante la
intervención. El ciudadano, presunto infractor de la ley, mantiene respeto
hacia el acto de autoridad cumpliendo las indicaciones que se le da para
garantizar el orden e incluso efectuar un arresto. (3) No cooperador. El
intervenido no acata las indicaciones. No reacciona ni agrede. El ciudadano,
presunto infractor de la ley, evidencia una desobediencia manifi esta hacia
el acto de autoridad, sin llegar a la agresión física, que puede expresarse
verbalmente. b. Resistencia activa (1) Resistencia física El intervenido se
opone a su reducción, inmovilización y/o conducción, llegando a un nivel de
desafío físico. El ciudadano presunto infractor de la ley expresa oposición
física, sujeción a elementos materiales que evitan su traslado o empleo de
cualquier medio para impedir la acción policial de control físico. (2)
Agresión no letal El intervenido agrede físicamente al personal policial o a
personas involucradas en la intervención mediante el empleo de la fuerza
corporal u objeto que atenta contra la integridad física, sin generar un
peligro real e inminente de muerte o lesiones graves. (3) Agresión letal Es
la acción y conducta del ciudadano presunto infractor de la ley que
mediante cualquier acción pone en peligro real e inminente de muerte o
lesiones graves al personal policial o a personas involucradas en la
intervención. 77 De acuerdo a lo establecido por la Ley Nº30644 que modifi
có el Artículo 4 del Decreto Legislativo Nº 1186.2. Niveles del uso de la
fuerza: a. Niveles Preventivos (1) Presencia policial Entendida como
demostración de autoridad del personal de la Policía Nacional del Perú
uniformado78 o debidamente identifi cado con dispositivos con la palabra
“Policía”, su placa insignia y carnet de identidad, debidamente equipado,
en actitud de alerta y realizando un control visual, que previene y disuade
la comisión de una infracción o un delito. (2) Verbalización Es el uso de la
comunicación oral con la energía necesaria y el uso de términos adecuados
que sean fácilmente entendidos y comprendidos por las personas a
intervenir, facilitando su control individual o grupal. La verbalización debe
ser utilizada en todos los niveles del uso de la fuerza. (3) Control de contacto
Es el uso de técnicas de comunicación, negociación y procedimientos
destinados a guiar, contener la acción o actitud de la persona o grupos a ser
intervenidos sin llegar al control físico. b. Niveles reactivos (1) Control físico
Es el uso de las técnicas policiales que permiten controlar, reducir,
inmovilizar y conducir a la persona intervenida, evitando en lo posible
causar lesiones. Controlar Reducir Inmovilizar Conducir Entiéndase como el
resultado obtenido de reducir, inmovilizar y conducir al intervenido.
Minimizar la resistencia física de una persona mediante la aplicación de
técnicas o recursos de manipulación. Inhabilitar temporalmente la
movilidad mecánica corporal del intervenido con el empleo de los grilletes
de seguridad. Trasladar en forma segura al intervenido desde el lugar de la
intervención hasta una dependencia policial previo registro preliminar por
medidas de seguridad. El registro previo a la conducción es la acción de
revisión corporal al intervenido, con la fi nalidad de buscar armas, objetos,
drogas o cualquier cosa oculta, que puedan ser utilizados para causarse
daños a sí mismo o a terceros; así como también algún indicio o evidencia
de un hecho delictuoso. (2) Tácticas defensivas no letales Es el uso de
medios de policía no letales, proporcionados o autorizados por el Estado,
para contrarrestar y/o superar el nivel de agresión o resistencia. (3) Fuerza
letal Es el uso de armas de fuego por el personal de la Policía Nacional del
Perú contra quien realiza una acción que representa un peligro real e
inminente de muerte o lesiones graves, con el objetivo de controlarlo y
defender la vida propia o de otras personas. Este nivel se tiene que
entender como potencialmente letal, toda vez que su uso no se orienta a
causar necesariamente la privación de una vida, sino a cesar el peligro que
representa una agresión letal, debiendo el personal policial prestar los
auxilios correspondientes una vez controlada la situación de riesgo. C. 78
CIRCUNSTANCIAS EN EL USO DE LA FUERZA79 El personal policial puede
usar la fuerza de manera progresiva y diferenciada, de conformidad con los
principios de legalidad necesidad y proporcionalidad y los niveles de uso de
la fuerza en las siguientes circunstancias:- Detener en fl agrante delito o por
mandato judicial conforme a ley.- Cumplir un deber u órdenes lícitas
dictadas por las autoridades competentes.- - - Prevenir la comisión de
delitos y faltas. Proteger o defender bienes jurídicos tutelados. Controlar a
quien oponga resistencia a la autoridad.

Common questions

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El uso del arma de fuego por parte de la policía debe adherirse a los principios de legalidad, necesidad y proporcionalidad. Antes de disparar, se espera que el policía se identifique claramente y advierta al infractor de la intención de usar el arma, salvo que dar tal advertencia ponga en riesgo la integridad del oficial o de otras personas. La acción debe estar enmarcada en el propósito legítimo de defender contra amenazas inminentes. La policía está obligada a garantizar que otras medidas menos letales se hayan considerado antes de recurrir a las armas de fuego y debe cesar el uso cuando haya logrado el objetivo deseado. Cualquier uso injustificado podría ser considerado arbitrario y podría llevar a sanciones para el oficial responsable .

La identificación como policía y la advertencia al infractor son pasos cruciales en el procedimiento del uso de arma de fuego, asegurando que el infractor tenga la oportunidad de comprender la autoridad del oficial y someterse a las órdenes antes de que se use fuerza letal. Identificarse y advertir ayuda a reducir el riesgo de una escalada de violencia y aumenta la legitimidad de la acción policial, en cumplimiento con los estándares de derechos humanos y los principios de uso progresivo de la fuerza. Este procedimiento, sin embargo, puede omitirse si representa un peligro inmediato para el oficial o para terceros .

Los oficiales de policía gestionan el uso de la fuerza evaluando continuamente la situación y aplicando medidas de acuerdo con los principios de legalidad, necesidad y proporcionalidad. La fuerza debe ser usada solo cuando otros métodos menos extremos han fallado. Es crucial aplicar un uso diferenciado y progresivo de la fuerza asegurándose de que esta es legal, legítima, y profesionalmente justificada. La capacitación en resolución pacífica de conflictos, negociación y persuasión es fundamental para limitar el uso excesivo de la fuerza. Además, el uso indebido o excesivo de la fuerza debe ser investigado y sancionado adecuadamente para proteger los derechos fundamentales y mantener la autoridad legal y moral de la policía .

Para prevenir el uso excesivo o indebido de la fuerza, se deben implementar varias estrategias efectivas. Primero, la capacitación continua en resolución pacífica de conflictos, negociaciones, y técnicas de gestión de multitudes es esencial. Las políticas claras y comprensibles que establecen zonas grises pueden ayudar a guiar el comportamiento policial en situaciones críticas. Además, el monitoreo constante y la obligación de rendir cuentas mediante auditorías e investigaciones de incidentes pueden disuadir el uso indebido. Las sanciones apropiadas para cualquier abuso también contribuyen a desalentar comportamientos inaceptables. Finalmente, fomentar una cultura de respeto a los derechos humanos en formación y operaciones es vital .

El uso de fuerza en relación con grupos vulnerables como mujeres, niños, adultos mayores y personas con discapacidad requiere consideraciones especiales enfocadas en preservar la dignidad humana y minimizar daños. Los estándares internacionales sobre derechos humanos enfatizan que estos grupos deben recibir un trato humano y digno, asegurándose un enfoque diferenciado y mayor provisión de medidas de protección. La policía debe ser instruida para aplicar la fuerza con responsabilidad, evitando el uso excesivo, y priorizando siempre la negociación y la mediación para resolver conflictos sin recurrir a la violencia .

Para asegurar un tiro preciso, los oficiales de policía deben mantener el cuerpo en una posición adecuada que permita equilibrio y soporte, distribuyendo el peso equitativamente sobre ambos pies, con una ligera inclinación del dorso hacia adelante para controlar el retroceso del arma. La respiración controlada es fundamental para evitar la fatiga y mantener la calma, lo que involucra efectuar disparos durante un ciclo controlado de inspiración y espiración. Durante el disparo, un empuñamiento firme es vital, lo cual implica que la mano de apoyo debe aplicar presión controlada hacia atrás sobre la mano de contacto. Adicionalmente, el control del dedo en el disparador debe ser suave y progresivo para evitar jalar el arma hacia los lados .

El decreto legislativo está diseñado para regular el uso de la fuerza por la Policía Nacional del Perú, asegurando que es legal, necesario y proporcional para alcanzar un objetivo legal. Su cumplimiento efectivo se asegura a través de la orientación clara proporcionada por los estándares internacionales de derechos humanos, la Constitución Política del Perú, y protocolos explícitos y previamente establecidos. Estas pautas establecen límites estrictos para evitar abusos, siendo el uso de la fuerza un último recurso. Para asegurar la aplicación correcta, se requiere de una capacitación continua del personal policial en técnicas no violentas de gestión del conflicto y en la diferencia entre fuerza y violencia .

En el contexto del accionar policial, 'fuerza' se define como el medio utilizado en diferentes niveles por la Policía Nacional del Perú, dentro del marco de la ley, para controlar una situación que representa una amenaza a la seguridad, el orden público, o que afecta la integridad o la vida de las personas. Las aplicaciones legítimas incluyen situaciones donde otros medios no sean viables, deben ser necesarias para alcanzar un objetivo legal, y la medida aplicada no debe superar lo necesario para lograr dicho objetivo. Esto se enmarca en los principios de legalidad, necesidad y proporcionalidad, y está sujeto a protocolos preestablecidos .

Las técnicas de control del dedo en el disparador son esenciales para mantener el rendimiento bajo presión, evitando el movimiento lateral no deseado del arma durante el disparo. El uso de presión suave y progresiva ayuda a asegurar que el disparo ocurra en línea recta, lo que es crucial para cualquier situación de alta presión. Esto implica el uso de la primera falange del dedo, lo que ofrece mayor control sobre el disparador y minimiza el riesgo de errores causados por un tirón brusco. Una técnica efectiva de control del disparador permite que el oficial mantenga su objetivo en el blanco, incrementando la precisión en situaciones críticas .

Las posiciones básicas de tiro incluyen la posición de entrevista, posición de contacto, posición preventiva, posición de alerta, y posición de potencial disparo. La selección de estas posiciones se lleva a cabo en función de la evaluación del riesgo y la situación táctica en que se encuentra el personal policial. En una operación, las posiciones deben adaptarse a las características del terreno y las condiciones específicas del enfrentamiento, considerando la proximidad del riesgo y los obstáculos presentes. La flexibilidad y la capacidad de adaptarse rápidamente a cambios en el entorno y nivel de amenaza son esenciales para elegir la posición adecuada .

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