Poema “Ítaca” Constantino Cavafis
Constantino Cavafis nació el 29 de abril de 1863 en Alejandría de Egipto, noveno y último
hijo de padres griegos (Pietro y Cariclea Fotiadi) originarios de Estambul. Su familia, que
pertenecía a la acomodada burguesía comercial, sufrió un quebranto económico en 1876
(el padre se había muerto en el 70) Y vivió la mayor parte del tiempo en el exterior
(Liverpool, Estambul) hasta octubre de 1885. Desde 1892, el poeta, ya conocido por una
notable actividad periodística y literaria, estuvo empleado en Alejandría en el Ministerio de
Obras Públicas, en el servicio de Irrigación, donde permaneció con progresivos ascensos
en su carrera y en su sueldo hasta 1922; desarrolló también, de 1894 a 1902, la actividad
de agente de cambio. Hizo pocos viajes: a París en 1897, a Atenas en 1901, en 1903
(cuando Gregorio Xenopulos reveló su talento poético en un memorable artículo) y en
1905. Sus familiares fueron sucesivamente segados por la muerte. Desde 1907 vivió en
su patria, en la calle Lepsius 10, en la acolcho nada soledad de una casa iluminada por
velas y poblada por fantasmas: visiones lúcidas que emergían de sus muchos libros o de
una sangre saturada de escalofríos ambiguos. Él mismo esboza el ámbito cotidiano de su
propia existencia, interiorizada por el sentimiento y por el arte, en el poema En el mismo
lugar (1929). Apuntes autobiográficos todavía poco conocidos, cartas y testimonios
documentan una precoz homosexualidad, a veces psicológicamente traumática. La
notoriedad internacional (que data de un ensayo de E. M. Forster) y una pendenciera,
violenta, larga polémica alejandrina y ateniense rodearon el nombre de Cavafis sobre todo
de 1919 hasta la muerte. Esta sobrevino el 29 de abril de 1933 en Alejandría, después de
una operación a la garganta sufrida por el poeta en Atenas en julio de 1932.
(Pontani,1983)
En el poema “Ítaca” Cavafis nos habla sobre que para llegar a un objetivo hay que
disfrutar el camino que puede estar lleno de aventuras y experiencias ya que lo más
importante no es llegar sino enriquecerse de todo lo que el camino nos puede dar, esto se
puede olvidar en una vida llena de prisas y de recompensas fáciles debido a que es como
cualquier clase de proceso con crecimiento personal continuo.
El poema parece estar relacionado con la “La Odisea” de Homero al reinterpretar el viaje
de Odiseo hacia su hogar. En “La Odisea”, Ítaca representa el destino final tras un largo
viaje lleno de aventuras y obstáculos, sin embargo, Cavafis enfatiza más en el valor del
viaje por las experiencias y aprendizajes obtenidos para disfrutar cada momento, destaca
que la sabiduría y la riqueza en el crecimiento personal que implica el viaje son más
significativas que el destino.
En mi opinión los Cíclopes, los Lestrigones y la fiereza del dios Poseidón solo aparecerán
si los llevamos adentro como los temores, las dificultades y los desafíos que implica el
viaje, pero estos no aparecerán si la mente y el espíritu son fuertes pues estos son las
manifestaciones de nuestras propias inseguridades, ansiedades y miedos ya que en
muchas ocasiones nosotros mismos nos ponemos nuestros demonios enfrente y pueden
estorbar en el camino del proceso.
Los versos "si no los llevas dentro de tu alma, si no los yergue tu alma ante ti" resaltan
que las dificultades externas que sólo se convierten en amenazas reales cuando las
proyectamos desde nuestro interior.
Aunque “Itaca” representa el destino final, Cavafis resalta que esto no es lo esencial sino
inspirar al viaje por el aprendizaje aprendido en el trayecto que las podemos ver
insignificantes pero el valor simbólico es mayor ya que nos dio una razón para comenzar
el viaje, por lo cual los objetivos en nuestra vida son importantes por lo que nos obligan
para alcanzarlos y nos permite entender el verdadero significado de las metas.
“Ítaca” no es sólo un lugar físico, sino un estado de plenitud alcanzado por la experiencia
acumulada. (Durán, S/A).
Las cuidades fenicias y egipcias representan la riqueza cultural y el aprendizaje ya que
estas paradas nos hacen explorar y conocer otras tradiciones, además de que el nácar, el
coral y el ámbar y los perfumes muestran el valor de los placeres, la belleza, la búsqueda
de la felicidad y la sabiduría que se pueden disfrutar en el viaje a lo largo de la vida.
El poema ha trascendido el ámbito literario para convertirse en un símbolo universal de la
búsqueda de sentido, el autodescubrimiento y el crecimiento personal. Su mensaje
atemporal ha resonado en múltiples áreas de la cultura, desde la literatura y la música
hasta la filosofía del desarrollo humano. Ha sido adaptado en canciones y piezas
musicales. Por ejemplo, el cantautor griego Mikis Theodorakis musicalizó el poema,
dándole vida en una nueva forma artística. También el catalán Lluis Llach adaptó el
poema al catalán en una de sus interpretaciones más conocidas, convirtiendo "Ítaca" en
un símbolo de resistencia cultural y libertad. ( Durán, S/A).
Ítaca poema por Konstantino Kavafis
Cuando emprendas tu viaje a Ítaca
pide que el camino sea largo,
lleno de aventuras, lleno de experiencias.
No temas a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al colérico Poseidón,
seres tales jamás hallarás en tu camino,
si tu pensar es elevado, si selecta
es la emoción que toca tu espíritu y tu cuerpo.
Ni a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al salvaje Poseidón encontrarás,
si no los llevas dentro de tu alma,
si no los yergue tu alma ante ti.
Pide que el camino sea largo.
Que muchas sean las mañanas de verano
en que llegues -¡con qué placer y alegría!-
a puertos nunca vistos antes.
Detente en los emporios de Fenicia
y hazte con hermosas mercancías,
nácar y coral, ámbar y ébano
y toda suerte de perfumes sensuales,
cuantos más abundantes perfumes sensuales puedas.
Ve a muchas ciudades egipcias
a aprender, a aprender de sus sabios.
Ten siempre a Ítaca en tu mente.
Llegar allí es tu destino.
Mas no apresures nunca el viaje.
Mejor que dure muchos años
y atracar, viejo ya, en la isla,
enriquecido de cuanto ganaste en el camino
sin aguantar a que Ítaca te enriquezca.
Ítaca te brindó tan hermoso viaje.
Sin ella no habrías emprendido el camino.
Pero no tiene ya nada que darte.
Aunque la halles pobre, Ítaca no te ha engañado.
Así, sabio como te has vuelto, con tanta experiencia,
entenderás ya qué significan las Ítacas.
Constantino Cavafis, 1911
Referencias:
Durán, C. (S/A). Ítaca de Cavafis: un poema sobre el viaje de la vida. Cultura
Genial. Recuperado el 27 de enero del 2025 de: Ítaca de Cavafis: un poema sobre
el viaje de la vida - Cultura Genial
Pontani, F. (1983). Constantino Cavafy. Un canto a la memoria. Revista de la
Universidad de Mexico. Recuperado el 27 de enero del 2025 de:
https://www.revistadelauniversidad.mx/articles/5c2436c5-8ac1-494b-aa09-
9b04eb607b49/constantino-cavafy-un-canto-a-la-memoria?
Yuste, J. (2024). Ítaca: un poema nos recuerda que el viaje es más importante que
la meta. Cultura Inquieta. Recuperado el 27 de enero del 2025 de: Ítaca: un poema
nos recuerda que el viaje es más importante que la meta - Cultura Inquieta