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Misa de Primera Comunión Infantil

La Santa Misa de Primera Comunión celebra la iniciación cristiana de un grupo de niños que reciben a Jesús en su Cuerpo y Sangre por primera vez. La ceremonia incluye ritos iniciales, lecturas bíblicas, la homilía, la renovación de las promesas del bautismo y la oración de los fieles. Al final, se enfatiza la importancia de continuar recibiendo a Cristo y el papel de la comunidad en guiar a los niños en su fe.
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Misa de Primera Comunión Infantil

La Santa Misa de Primera Comunión celebra la iniciación cristiana de un grupo de niños que reciben a Jesús en su Cuerpo y Sangre por primera vez. La ceremonia incluye ritos iniciales, lecturas bíblicas, la homilía, la renovación de las promesas del bautismo y la oración de los fieles. Al final, se enfatiza la importancia de continuar recibiendo a Cristo y el papel de la comunidad en guiar a los niños en su fe.
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SANTA MISA DE PRIMERA

COMUNIÓN
SANTA MISA DE PRIMERA COMUNIÓN
RITOS INICIALES
MONICIÓN:
Hermanos, hoy nuestra comunidad parroquial está de fiesta. Un grupo de niños debidamente
preparados continuarán su crecimiento en si Iniciación Cristiana. Se acercarán por primera
vez a recibir a Jesús, en su Cuerpo y Sangre.
Iniciamos nuestra celebración cantando.
ANTÍFONA DE ENTRADA Mt 28, 20
Yo estaré con ustedes todos los días hasta el fin del mundo, dice el Señor. (T.P. Aleluya)
Saludo del celebrante:

En el nombre del Padre, y del Hijo, + y del Espíritu Santo.


El Señor, que dirige nuestros corazones para que amemos a Dios, esté con todos ustedes.
ACTO PENITENCIAL
El Señor Jesús, que nos invita a la mesa de la Palabra y de la Eucaristía, nos llama ahora a la
conversión. Reconozcamos, pues, que somos pecadores e invoquemos con esperanza la
misericordia de Dios.
Se hace una breve pausa

Yo confieso ante Dios todopoderoso


y ante ustedes, hermanos,
que he pecado mucho
de pensamiento, palabra, obra y omisión.
Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa.
Por eso ruego a santa María, siempre Virgen,
a los ángeles, a los santos
y a ustedes, hermanos,
que intercedan por mí ante Dios,
nuestro Señor.
Dios todopoderoso tenga misericordia de nosotros, perdone nuestros pecados y nos lleve a la
vida eterna.
V. Señor, ten piedad.
R. Señor, ten piedad.
V. Cristo, ten piedad.
R. Cristo, ten piedad.
V. Señor, ten piedad.
R. Señor, ten piedad.
GLORIA
Gloria a Dios en el cielo,
y en la tierra paz a los hombres
que ama el Señor.
Por tu inmensa gloria
te alabamos, te bendecimos,
te adoramos, te glorificamos,
te damos gracias,
Señor Dios, Rey celestial,
Dios Padre todopoderoso.
Señor, Hijo único, Jesucristo.
Señor Dios, Cordero de Dios,
Hijo del Padre;
tú que quitas el pecado del mundo,
ten piedad de nosotros;
tú que quitas el pecado del mundo,
atiende nuestra súplica;
tú que estás sentado a la derecha del Padre,
ten piedad de nosotros;
porque sólo tú eres Santo,
sólo tú Señor,
sólo tú Altísimo, Jesucristo,
con el Espíritu Santo
en la gloria de Dios Padre.
Amén.
ORACIÓN COLECTA
Dios todopoderoso y eterno, lleva a su plenitud en nosotros el sacramento pascual, para
que, a quienes te dignaste renovar por el santo Bautismo, les hagas posible, con el auxilio
de tu protección, abundar en frutos buenos, y alcanzar los gozos de la vida eterna. Por
Jesucristo nuestro Señor.
LITURGIA DE LA PALABRA
PRIMERA LECTURA
Monitor: Cuando sentimos hambre y no tenemos nada para comer, nos irritamos, estamos
de mal humor, nos quejamos. Los israelitas, en el desierto del Sinaí, pasaron hambre y
protestaron. Dios escuchó su queja y puso al alcance del pueblo un alimento desconocido
para ellos, pero capaz de saciar su hambre. Moisés al verlo exclamo: «Éste es el pan que el
Señor les da de comer».
Lectura del libro del Éxodo (16, 2-4a. 12a. 12c. 13b-15)
En aquellos días, la comunidad de los israelitas protestó contra Moisés y Aarón en el desierto,
diciendo: «¡Ojalá hubiéramos muerto a manos del Señor en Egipto, cuando nos sentábamos
junto a la olla de carne y comíamos pan hasta hartarnos! Nos han sacado a este desierto para
matar de hambre a toda esta comunidad». El Señor dijo a Moisés: «Yo haré llover pan del
cielo: que el pueblo salga a recoger la ración de cada día. He oído las murmuraciones de los
israelitas. Diles: “Por la mañana se saciarán de pan; para que sepan que yo soy el Señor, su
Dios”». Por la mañana, había una capa de rocío alrededor del campamento. Cuando se
evaporó la capa de rocío, apareció en la superficie del desierto un polvo fino, parecido a la
escarcha. Al verlo, los israelitas se dijeron: «¿Qué es esto?» Pues no sabían lo que era. Moisés
les dijo: «Es el pan que el Señor les da de comer».
Palabra de Dios
SALMO
Monitor: Dios nos regala un pan que nos hace estar siempre vivos por dentro. Ese pan es
Jesús. Por eso le pediremos repitiendo:
R. Danos, Señor, el pan de la vida
Salmo responsorial (Sal 144, 10-11. 15-16. 17-18)
Que todas tus criaturas te den gracias, Señor,
Que te bendigan todos tus fieles;
Que proclamen la gloria de tu reino,
Que den a conocer tus maravillas. R.
Los ojos de todos Te están aguardando,
Tú les das la comida a su tiempo;
Abres tu mano generosa,
Y sacias de favores a todo viviente. R.
El Señor es justo en todos sus caminos,
Es bondadoso en todas sus acciones;
Cerca está el Señor de los que lo buscan,
De los que lo invocan sinceramente. R.
SEGUNDA LECTURA
Monitor: Cuando participamos de una misma mesa y de un mismo pan, nos sentimos más
unidos. San Pablo nos lo dice en este pasaje que vamos a escuchar. Cuantos comemos del
mismo pan, que es Jesús, quedamos tan unidos con Él que formemos un solo cuerpo.
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios (10, 16-17)
Hermanos: El cáliz de la bendición que bendecimos, ¿no es comunión con la sangre de
Cristo? Y el pan que partimos, ¿no es comunión con el cuerpo de Cristo?
El pan es uno, y así nosotros, aunque somos muchos, formamos un solo cuerpo, porque
comemos todos del mismo pan.
Palabra de Dios.
EVANGELIO
Monitor:
Cuando partimos nuestro pan con los demás, les damos algo de lo nuestro que nos hace vivir.
Este gesto o signo hizo Jesús en la última Cena para decir a sus discípulos que entregaba su
vida por nosotros. Cada vez que celebramos la Misa, el sacerdote recuerda el gesto de Jesús,
parte el pan que es Jesús y nos lo entrega. Cuando lo comemos, Jesús nos une a Él, nos da su
vida y podemos vivir compartiendo nuestra vida y nuestras cosas con los demás.
ALELUYA
(En Cuaresma: Honor y gloria a ti, Señor Jesús)

Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo -dice el Señor- el que coma de este pan vivirá para
siempre. (Jn 6, 51)
ALELUYA
(En Cuaresma: Honor y gloria a ti, Señor Jesús)

Lectura del santo evangelio según San Juan 6, 51-58


En aquel tiempo, Jesús dijo a los judíos: “Yo soy el Pan vivo que ha bajado del cielo; el que
coma de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo les voy a dar es mi carne para que el
mundo tenga vida”.
Entonces los judíos se pusieron a discutir entre sí: “¿Cómo puede éste darnos a comer su
carne?”
Jesús les dijo: “Yo les aseguro: si no comen la carne del Hijo del hombre y no beben su
sangre, no podrán tener vida en ustedes. El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida
eterna y yo lo resucitaré el último día.
Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe
mi sangre, permanece en mí y yo en él. Como el Padre, que me ha enviado, posee la vida y
yo vivo por él, así también el que me come vivirá por mí.
Este es el pan que ha bajado del cielo; no es como el maná que comieron sus padres, pues
murieron. El que come de este pan vivirá para siempre”. Palabra del Señor.
HOMILÍA
ENCENDIDO DE CIRIOS
Sacerdote: Queridos niños, este Cirio Pascual que hoy encuentra encendido delante del
Altar, representa a Jesús resucitado.
En el día de su bautismo, Jesús empezó a iluminar sus corazones. Por eso el sacerdote entregó
a sus papás y padrinos una vela que significa la luz de Cristo. A lo largo de estos años ustedes
han ido conociendo en qué consiste ser cristianos y amigos de Jesús.
Ahora ustedes mismos van a recibir esa Luz, para decirles a todos que Cristo es la Luz que
ilumina nuestra vida y nos enseña el camino para llegar al cielo.
Los catequistas ayudan a encender los cirios de los niños

RENOVACIÓN DE LAS PROMESAS DEL BAUTISMO


Monitor: Ahora juntos con los niños, todos renovamos las promesas de nuestro Bautismo
Sacerdote: Estimados niños, padres de familia e invitados.
Sacerdote: ¿Renuncian al pecado para vivir en la libertad de los hijos de Dios?
R: Si, renuncio
Sacerdote: ¿Renuncian a todas las seducciones del mal, para que el pecado no domine en
ustedes?
R: Si, renuncio
Sacerdote: ¿Renuncian a satanás, padre y príncipe del pecado?
R: Si, renuncio
PROFESION DE FE EN LA SANTISIMA TRINIDAD
Sacerdote: ¿Creen en Dios Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra?
R: Si, creo.
Sacerdote: ¿Creen en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que nació de santa María
Virgen, murió, fue sepultado, resucitó de entre los muertos y está sentado a la derecha del
Padre?
R: Si, creo.
Sacerdote: ¿Creen en el Espíritu Santo, en la Santa Iglesia Católica, en la comunión de los
santos, en el perdón de los pecados, en la resurrección de los muertos y en la vida eterna?
R: Si, creo.
Sacerdote: Esta es nuestra fe, esta es la fe de la Iglesia, la que nos gloriamos de profesar en
Jesucristo nuestro Señor.
R: Amén
ORACIÓN DE LOS FIELES
Con humildad y confianza nos acercamos al Señor para presentarle nuestras necesidades y
las del mundo entero. A cada petición nos unimos diciendo: Te lo pedimos Señor.
 Por el Papa, por nuestro obispo, por los sacerdotes, para que, como buenos pastores,
nos guíen siempre por el camino del verdadero amor, del que nos habla Jesús en el
Evangelio. Roguemos al Señor.
 Por los catequistas y todos los que nos han ayudado a crecer en la fe, para que sigan
haciendo su labor con fidelidad y amor. Roguemos al Señor.
 Para que nuestros padres y familiares sepan ayudarnos a ser cada vez mejores
cristianos, siendo ejemplo para nosotros. Roguemos al Señor.
 Por todos los niños que recibimos hoy la Primera Comunión, para que nos sintamos
siempre amigos de Jesús y no olvidemos que, para que esa amistad continúe, tenemos
que seguir recibiéndole en muchas más Comuniones. Roguemos al Señor.
 Por todos los que están sufriendo alguna necesidad, para que seamos solidarios y
generosos con todos ellos y les ayudemos en lo que esté a nuestro alcance. Roguemos
al Señor.
 Para que nuestros familiares y amigos que no están ahora con nosotros, participen
también de los bienes celestiales, y los difuntos alcancen el gozo eterno. Roguemos
al Señor.
Sacerdote: Dios todopoderoso y eterno, que te complaces en dar a tus fieles el pan de la
Eucaristía en memoria de tus maravillas, escucha las oraciones de tu pueblo y concede a estos
niños que hoy participan por vez primera de tu mesa y a todos aquellos por los que hemos
orado, los bienes temporales y eternos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Concédenos, Dios misericordioso, que nuestra ofrenda resulte aceptable ante ti y que por ella
quede abierta para nosotros la fuente de toda bendición. Por Jesucristo Nuestro Señor.
PREFACIO
COMUNIÓN
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Lc 24, 35
Los discípulos reconocieron al Señor Jesús cuando partió el pan. (T.P. Aleluya.)
ORACION DESPUÉS DE LA COMUNIÓN.
Acompaña, Señor, con tu permanente auxilio, a quienes renuevas con el don celestial, y a
quienes no dejas de proteger, concédeles ser cada vez más dignos de la eterna redención. Por
Jesucristo nuestro Señor.
DESPEDIDA
La alegría de haber recibido a Cristo, debe seguir. En adelante los niños podrán acercarse a
recibir el Cuerpo de Cristo. Nosotros como comunidad acompañemos con nuestro ejemplo
para hacer de los niños imagen y semejanza de Dios.

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