Cuidados Paliativos
Cuidados Paliativos
Año 2004.
Año 2004.
CUIDADO PALIATIVO.
GUÍAS DE TRATAMIENTO PARA ENFERMERÍA.
Página 1 de 45
Programa Argentino de Medicina Paliativa-Fundación FEMEBA.
Año 2004.
ÍNDICE.
Pág. Pág.
ABREVIATURAS.
AO ⇒ analgésico opioide.
AINE ⇒ anti-inflamatorio no esteroide.
cc. ⇒ centímetro cúbico.
Comp. ⇒ comprimido.
H ⇒ hora.
IV ⇒ intravenoso.
IM ⇒ intramuscular.
L ⇒ litro.
Mg. ⇒ miligramo.
min. ⇒ minuto.
O ⇒ oral.
SC ⇒ subcutáneo.
SL ⇒ sublingual.
SOS ⇒ según necesidad.
D5% ⇒ solución dextrosa 5 %
SF ⇒ solución fisiológica.
Página 2 de 45
Programa Argentino de Medicina Paliativa-Fundación FEMEBA.
Año 2004.
INTRODUCCIÓN.
Situación actual.
Muchas personas sufren innecesariamente al final de la vida, por errores de omisión (cuando no
se les provee la atención reconocida como efectiva) y por errores de selección (cuando se les pro-
vee la atención que se sabe es inefectiva). Numerosos estudios repetidamente indican que una
significativa proporción de pacientes con enfermedad incurable avanzada experimenta dolor seve-
ro, a pesar de la disponibilidad de opciones farmacológicas y no-farmacológicas efectivas para
controlar el dolor. Los demás síntomas asociados a estas enfermedades han sido menos estudia-
dos, pero la información disponible indica que también reciben tratamiento inadecuado. En esta
situación de subtratamiento se realizan intervenciones inefectivas, y a veces agresivas que pue-
den prolongar y deshonrar el período de muerte. En algunos casos la atención es aceptada con
conocimiento, en otros es provista contra los deseos del paciente, pero en la mayoría es proba-
blemente provista y aceptada con poco conocimiento o consideración de sus beneficios y riesgos.
Esto ocurre en la mayoría de los países en desarrollo, y también en algunos países desarrollados.
Esta situación reclama un modelo de atención diferente, aplicable en todas las disciplinas sanita-
rias, que considera la preservación de la vida, el alivio del sufrimiento, el respeto por las preferen-
cias y valores personales, y la honestidad en la comunicación.
Cuidado Paliativo.
El Cuidado Paliativo es una disciplina emergente de la Medicina que ofrece la solución adecuada
porque reconoce la importancia del alivio del sufrimiento y también de la cura. Propone la acepta-
ción de las dimensiones interpersonal, personal y espiritual de la vida, el reconocimiento de las
diferencias y cualidades de la experiencia vital, la ayuda para lograr la adaptación a la enferme-
dad, y la comprensión del sufrimiento sin relacionarlo completamente a los síntomas o a la fisiopa-
tología, sino también a la situación psico-socio-espiritual.
El Cuidado Paliativo, debe su nombre a la palabra ¨paliar¨ (significa aliviar, mitigar, dar alivio tran-
sitorio sin intención de cura), tiene su origen en el Reino Unido en la década del 60 como repuesta
a las necesidades insatisfechas de los pacientes en el final de sus vidas y de sus familias. El mo-
vimiento “hospice” rápidamente se globalizó, y desde entonces se adquirió gran cantidad de cono-
cimiento sobre la evaluación y tratamiento de los problemas físicos y psico-sociales en pacientes
con cáncer y otras enfermedades incurables progresivas.
El Cuidado Paliativo es necesario porque muchas enfermedades (cáncer, SIDA, algunas enferme-
dades neurológicas degenerativas, etc.) no pueden ser todavía curadas y provocan sufrimiento
innecesario.
Definiciones.
Página 3 de 45
Programa Argentino de Medicina Paliativa-Fundación FEMEBA.
Año 2004.
Conceptos complementarios:
EVALUACIÓN DE SÍNTOMAS.
El control de síntomas es la base de los Cuidados Paliativos (CP). En los últimos años se perfec-
cionó el control de síntomas y se logró consenso sobre su evaluación y monitorización.
Página 4 de 45
Programa Argentino de Medicina Paliativa-Fundación FEMEBA.
Año 2004.
En el proceso evaluativo se distinguen dos fases bien diferenciadas: Evaluación inicial, que defi-
ne la situación basal y establece diagnósticos, y Evaluación de resultados de evaluación del
tratamiento aplicado. Los aspectos particulares de la evaluación en CP son:
1. La interacción compleja de los factores físicos, emocionales, sociales y espirituales que afectan
al paciente, su familia y el equipo de salud.
2. La gran subjetividad en la percepción y expresión de los síntomas, y de los aspectos que de-
terminan el sufrimiento o el bienestar de las personas. Lo evaluable es subjetivo, y la percep-
ción y expresión está modulada por múltiples factores de la situación única de cada persona.
0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
Sin dolor Máximo dolor
0 = Nada 4 = Poco
6 = Bastante 10 = Mucho
Página 5 de 45
Programa Argentino de Medicina Paliativa-Fundación FEMEBA.
Año 2004.
Sistema de evaluación de síntomas de Edmonton.
ESAS: Edmonton Symptom Assesment System.
Es una lista de 10 EN que evalúan el promedio de intensidad en las últimas 24 h. de diferentes
síntomas. Se pide al paciente que seleccione el número que mejor indique la intensidad de cada
síntoma. Se puede dejar una EN libre para evaluar otro problema que el paciente identifique como
importante y no encuentre incluido en la escala.
0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
Sin dolor Máx. dolor
0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
Sin cansancio Máx. cansancio
0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
Sin náusea Máx. náusea
0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
Sin depresión Máx. depresión
0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
Sin ansiedad Máx. ansiedad
0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
Sin somnolencia Máx. somnolencia
0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
Buen apetito Sin apetito
0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
Máx. bienestar Máx. malestar
0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
Sin falta de aire Máx. falta de aire
0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
Sin dificultad para dormir Máx. dificultad para dormir
Página 6 de 45
Programa Argentino de Medicina Paliativa-Fundación FEMEBA.
Año 2004.
Ausente Solo con Espontáneo Frecuente Continuo
Conducta observada estímulo ocasional
en el turno
0 1 2 3 4
Gestos de disconfort.
Quejidos, palabras aisladas
Gritos
Tocar o escarbar un área
Movimientos sin objetivo
Respiración laboriosa y ruidosa
Total: ....... /24
¿Cuán confortable ha estado el paciente en las últimas horas? (Marcar con una x).
Cuidador principal.
Máximo disconfort 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 Muy confortable
Cual cree que es la causa del disconfort ? (Puede marcar más de una)
Dolor, náusea, confusión / desasosiego, necesidad de orinar / defecar, falta de aire, hambre,
sed, desconocida, otra: .............................
Médico.
Máximo disconfort 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 Muy confortable
Cuál cree que es la causa del disconfort ? (Puede marcar más de una)
Dolor, náusea, confusión / desasosiego, necesidad de orinar / defecar, falta de aire, hambre
sed, desconocida, otra: .............................
Enfermero.
Máximo disconfort 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 Muy confortable
Cuál cree que es la causa del disconfort ?(Puede marcar más de una)
Dolor, náusea, confusión / desasosiego, necesidad de orinar / defecar, falta de aire, hambre,
sed, desconocida, otra: ..............................
La segunda parte de la la escala permite detectar áreas de posibles conflictos en los familiares,
como por ejemplo interpretar la taquipnea como disnea y relacionar la muerte con la asfixia, o la
falta de ingesta oral con la sed o el hambre.
Página 7 de 45
Programa Argentino de Medicina Paliativa-Fundación FEMEBA.
Año 2004.
Característica 2. Desatención.
Tuvo el paciente dificultad en enfocar la atención, p. e., estuvo distraído o perdió en algún
momento el hilo de lo que se estaba diciendo ?
DELIRIUM
Características 1 y 2, y característica 3 ó 4.
Página 8 de 45
Programa Argentino de Medicina Paliativa-Fundación FEMEBA.
Año 2004.
Máx. Pte.
Nombre 3 objetos (PELOTA, BANDERA, ÁRBOL) y pida al paciente que los repita. 3
ATENCIÓN (1 punto cada repuesta correcta).
Pida al paciente que reste: 100-7,-7,-7,-7-7 (93, 86, 79, 72 65) o que deletree la
palabra "MUNDO" de atrás hacia adelante (ODNMU) 5
MEMORIA (1 punto cada repuesta correcta).
Total:
30
Para evitar que el paciente se sienta evaluado o incómodo, se le debe informar la frecuencia y el
motivo de esta evaluación y aclarar que no es un examen y que no se está midiendo su inteligen-
cia.
Escala de confusión.
DRS: Delirium Rating Scale.
Es una hétero-evaluación muy simple que el personal de enfermería completa antes de finalizar su
guardia. Utiliza las siguientes definiciones:
Desorientación: manifestación verbal o de conducta que demuestra que el paciente no está orien-
tado en tiempo y/o espacio, o que no reconoce una persona conocida.
Conducta inapropiada: para consigo mismo o con el medio, p.e.: tocar las guías de suero, desves-
tirse, intentar salir de la cama cuando no puede, etc.
Comunicación inapropiada: sin posibilidad de comunicarse o un lenguaje no comprensible o ilógi-
co.
Página 9 de 45
Programa Argentino de Medicina Paliativa-Fundación FEMEBA.
Año 2004.
Alucinación: percepción sensorial sin estímulo externo del órgano sensorial involucrado. P.e.: “ver”
en la habitación una persona que no está. Pueden ser visuales, auditivas, olfatorias, táctiles, gus-
tatorias.
Ilusión: percepción defectuosa de un estímulo externo real. P.e.: el movimiento de las palas del
ventilador de techo de la habitación parece ser las alas de un gran pájaro.
Página 10 de 45
Programa Argentino de Medicina Paliativa-Fundación FEMEBA.
Año 2004.
Sufrimiento (también se denomina “dolor total”) es un estado de malestar severo asociado con
eventos que amenazan la integridad de la persona (Cassell, 1991). También se puede definir co-
mo la experiencia global desagradable generada por percepciones negativas; una de ellas es el
dolor (Portenoy, 1990). El sufrimiento es multifactorial, y un paciente con cáncer tiene todos sus
componentes: físicos (dolor, vómitos, disnea), sociales (falta de recursos económicos, burocracia
del sistema sanitario), psicológicos (ansiedad, depresión, trastornos cognitivos) y existenciales
(ansiedad por la muerte inminente, remordimientos, falta de esperanza, vida conflictiva).
En un paciente con cáncer, además del dolor, existen en diferente proporción todos los factores
que componen el sufrimiento; hay que tenerlos presentes e investigarlos.
Prevalencia. El 30 % de los pacientes con cáncer padecen dolor al momento del diagnóstico, el
65 – 85 % de los pacientes tienen dolor en las etapas avanzadas de la enfermedad.
Evaluación.
Para evaluar intensidad del dolor, y la presencia e intensidad de otros síntomas asociados, ver el
capítulo 2. El dolor de intensidad ≥ 5 (BASTANTE, MUCHO) reduce sustancialmente la calidad de
vida: produce cambios en el humor, trastornos del sueño y genera incapacidad para disfrutar, tra-
bajar y relacionarse.
El 30 % de los pacientes en tratamiento oncológico activo y el 65 - 85 % de los pacientes en eta-
pas avanzadas tiene dolor de intensidad ≥ 5 (BASTANTE, MUCHO).
Se deben investigar las características del dolor y los factores que lo modifican para establecer su
origen y mecanismo de producción.
Página 11 de 45
Programa Argentino de Medicina Paliativa-Fundación FEMEBA.
Año 2004.
Tratamiento.
El 85 – 95 % de los pacientes pueden se tratados efectivamente con un programa integrado de
control de síntomas y terapéutica antitumoral. Según la OMS el 70 - 90 % de los pacientes pue-
den tener control adecuado de su dolor, con el uso de la vía oral, por días, semanas, meses o
años.
A pesar del conocimiento y los recursos disponibles más del 50 % de los pacientes de los países
desarrollados no tienen control adecuado de su dolor y más del 25 % de los pacientes muere con
dolor no controlado.
Tratamiento farmacológico.
La “escalera analgésica” de la OMS describe el uso secuencial de los analgésicos, de acuerdo a
la intensidad del dolor:
Página 12 de 45
Programa Argentino de Medicina Paliativa-Fundación FEMEBA.
Año 2004.
Escalón 1.
Dolor leve (EN 0 - 3):
⇒ Utilizar analgésicos no-opioides (si no hay contraindicación).
⇒ Utilizar drogas adyuvantes.
Escalón 2.
Dolor moderado (EN 4 – 6)
⇒ Utilizar analgésicos opioides débiles.
⇒ Utilizar drogas adyuvantes.
Continuar o no con el analgésico no-opioide.
Escalón 3.
Dolor severo (EN 7 –10):
⇒ Utilizar analgésicos opioides potentes.
⇒ Utilizar drogas adyuvantes.
Continuar o no con el analgésico no-opioide.
Analgésicos no-opioides.
Los AINE se utilizan en el dolor óseo y en el asociado con procesos inflamatorios, pero tienen va-
lor limitado por su relativa eficacia máxima. Estas drogas:
• No desarrollan tolerancia.
• Tienen mecanismo de acción diferente al de los opioides.
• Pueden ser combinados con los opioides.
• Tienen toxicidad diferente a la de los opioides; pero más seria, porque generalmente producen
lesión orgánica (gastritis o úlcera gástrica, falla renal, disfunción plaquetaria, hepatopatías (con
dosis supra-máximas).
Página 13 de 45
Programa Argentino de Medicina Paliativa-Fundación FEMEBA.
Año 2004.
• Anticonvulsivos. Son útiles en el dolor neuropático, especialmente cuando el dolor es lacerante
o quemante. Se usan la carbamacepina O (200 - 800 mg. por día), la difenilhidantoína O
(200 - 500 mg. por día) y la gabapentina O (300 – 900 mg. por día).
• Antidepresivos tricíclicos. Son útiles en los dolores por compromiso nervioso. Se usa la ami-
triptilina O o la nortriptilina O, 10 - 25 mg. por noche.
• Bifosfonatos. Son útiles en el dolor óseo; se usa el pamidronato (90 mg., en infusiones EV
mensuales).
Tratar otros síntomas concurrentes (vómitos, anorexia, astenia, disnea, Delirium) que los opioides
no mejoran (eventualmente pueden empeorar algunos). Ansiolíticos, neurolépticos
Analgésicos opioides. Son las drogas más importantes en el tratamiento del dolor por cáncer.
Ejercen su acción a través de los receptores opioides. Para utilizarlos es indispensable conocer-
los: es necesario saber como se clasifican, cómo actúan, sus tiempos de acción, las dosis máxi-
mas, los efectos secundarios y las presentaciones.
PRINCIPIOS.
• Titular la dosis, según el balance analgesia / efectos secundarios, hasta encontrar la que con-
trola el dolor con menores efectos indeseables.
• Indicar dosis fijas según duración de acción.
Página 14 de 45
Programa Argentino de Medicina Paliativa-Fundación FEMEBA.
Año 2004.
• Indicar dosis de rescate.
• Ajustar las dosis aumentando o reduciendo en 30 – 50 % las dosis previas; la mayoría de los
pacientes necesitan ajuste frecuente de la dosis.
• Evaluar la repuesta analgésica por lo menos una vez por día al inicio del tratamiento; y por lo
menos una vez por semana en situación estable
• Prevenir/tratar efectos secundarios (laxantes, antieméticos)
Dosis de rescate.
1. SOS (para prevenir o controlar el dolor de aparición súbita).
2. De un opioide de acción inmediata.
3. Del mismo opioide que se administra en forma regular (aunque se pueden utilizar opioides
diferentes.)
4. Del 10 % de la dosis diaria total del opioide.
5. C/ 1-2 h. hasta controlar el dolor, sin alterar los horarios de administración regular, depen-
diendo del opioide y la vía de administración.
Rotación de opioides.
Consiste en suspender el opioide en uso y sustituirlo por otro de la misma categoría; permite
obtener buena analgesia y el control de los efectos indeseables. Técnica.
1. Calcular la dosis diaria del opioide en uso
2. Calcular su equivalencia a otro opioide fuerte.
3. Reducir la dosis en 25-50 %
4. Reemplazar los opioides:
• Suspender el opioide en uso e iniciar simultáneamente el nuevo (opioides acción rápida)
• Suspender progresivamente el opioide en uso e iniciar progresivamente en nuevo (opioi-
des de acción prolongada)
5. Establecer un nuevo esquema de dosis de rescate.
Vías de administración.
Oral.
Es la mejor, se la debe utilizar mientras es posible. 60-70% pacientes requieren solo la vía O.
¿Que utilizar?
Preparaciones comerciales:
1. Comp. de 30 mg. de clorhidrato de morfina (nombre comercial), liberación inmediata (ini-
cio de acción 10 90 min., duración 3 - 6 h.).
2. Comp. de 10 mg. y de 30 mg. de sulfato de morfina (nombre comercial), liberación sos-
tenida (efecto máximo a las 4 h., duración 12 h.).
3. Comp. de 5 mg. y de 10 mg. de clorhidrato de oxicodona (nombre comercial), liberación
inmediata (inicio de acción 10 – 15 min., duración 4 – 6 h.).
4. Comp. de 10 mg., de 20 mg. y de 40 mg. de clorhidrato de oxicodona (nombre comer-
cial), liberación sostenida (efecto máximo a las 4 h, duración 12 h).
5. Comp. de 5 mg., de 10 mg. y de 40 mg. de clorhidrato de metadona (nombre comercial)
(inicio de acción 15-30 min., duración 8 -12 h.).
Página 15 de 45
Programa Argentino de Medicina Paliativa-Fundación FEMEBA.
Año 2004.
La metadona es un analgésico de gran potencia y larga vida media que requiere, durante la titula-
ción de su dosis, el estricto monitoreo de la condición del paciente. Debe administrarse c/ 12 h. Y,
en algunos casos c/ 8 h.
Parenteral.
Si no se puede utilizar la vía O (incapacidad para deglutir, obstrucción intestinal, náuseas y vómi-
tos intratables, o fase terminal) la vía parenteral más segura y confortable es la SC. Si el paciente
tiene una vía IV, se puede utilizar. No usar la vía IM porque las inyecciones son dolorosas, aumen-
tan el riesgo de abscesos y su absorción es errática y no previsible.
Los opioides parenterales pueden ser administrados con inyecciones intermitentes o con infusión
continua.
La inyección intermitente SC es la forma más económica y simple de administración.
Como se indica:
La dosis diaria total del opioide se divide por 6 y se administra cada 4 h. como inyección SC.
Si el paciente requiere por largo tiempo inyecciones regulares intermitentes de opioides se pueden
usar equipos portátiles, económicos, simples y seguros (consultar) con los que el paciente o un
familiar puede administrar las dosis.
¿Que utilizar?
Preparaciones comerciales: ampollas clorhidrato de morfina, al 1% y 2%.
Preparaciones magistrales: soluciones acuosas de sulfato o clorhidrato de morfina, o de
clorhidrato de oxicodona (+ o − concentradas: 5 a 20 mg./cc.) esterilizadas en frío con filtros
de microporo.
Página 16 de 45
Programa Argentino de Medicina Paliativa-Fundación FEMEBA.
Año 2004.
No sirve o no funciona:
Administración incorrecta, dolor de gran intensidad, no hay indicaciones para el dolor incidente, se
ignoran los aspectos psico-sociales.
NALOXONA.
Es un antagonista opioide puro.
¿Cuándo se indica?
• FR < 8-10 por minuto
• Oximetría de pulso: Saturación < 90 %
• PCO2: mayor 45 mm Hg.
• Disminución del nivel de conciencia: obnubilación, estupor o coma.
¿Cómo se administra?
• Titulación: diluir 1 amp. de 0,4 mg. en 10 cc e inyectar de 0,5 a 1 cc (0,02 - 0,04 mg.) c/ 1-2
min. hasta obtener efecto.
• Mantenimiento (infusión continua): 2/3 de la dosis bolo recibida c/ h + un nuevo bolo 1/2 del
inicial a los 15 min.
• Se puede diluir en D 5 % o SF.
• Es fotosensible.
• NO usar luego de 24 h. de preparada la infusión.
Para recordar:
• TITULAR siempre.
• La sobredosis de opioides con riesgo de vida son raras en pacientes tratados por dolor con
cáncer.
• La depresión respiratoria no ocurre en un paciente fácilmente despertable.
• No debe indicarse Naloxona por trastornos cognitivos o alteración del estado de conciencia
solamente.
• La intoxicación por metadona o drogas de liberación lenta puede requerir dosis mayores e
infusión continua debido a la vida media larga de estas drogas.
• Cuando se revierte la depresión respiratoria el paciente se despierta de golpe, como si nada
hubiera pasado.
Página 17 de 45
Programa Argentino de Medicina Paliativa-Fundación FEMEBA.
Año 2004.
RECOMENDACIONES PARA ENFERMERÍA.
Página 18 de 45
Programa Argentino de Medicina Paliativa-Fundación FEMEBA.
Año 2004.
Coeficientes para calcular dosis equianalgésicas.
La DEMO es la dosis equianalgésica de morfina oral día; es la cantidad de miligramos de una dro-
ga analgésica administrada por vía oral que brinda el mismo alivio que una dosis determinada de
morfina.
DISNEA.
Página 19 de 45
Programa Argentino de Medicina Paliativa-Fundación FEMEBA.
Año 2004.
Causas.
1. Relacionadas con el cáncer
• Derrame pleural o pericárdico
• Compresión, invasión
• Linfangitis carcinomatosa
• Atelectasia
• Ascitis, distensión abdominal
• Infiltrado pulmonar
• Síndrome de vena cava superior
2. Relacionadas con el tratamiento
• Fibrosis post radioterapia
• Patología pulmonar por QMT
• Anemia / plaquetopenia
3. Relacionadas a patologías asociadas
• Trombo embolismo pulmonar
• Infecciones
• Enfermedad de la pared torácica o músculos respiratorios
Evaluación.
Para evaluar intensidad de la disnea, y la presencia e intensidad de otros síntomas asociados, ver
el capítulo 2. La valoración es difícil debido a su naturaleza subjetiva y a su origen multifactorial, y
al estrés que genera en el paciente, en su familia y en el equipo.
TRATAMIENTO
Debe ser adecuado a la etapa de la enfermedad, con respeto a la autonomía del paciente. Se de-
ben discutir todas las opciones (incluso la no intervención) los objetivos, los miedos y las dudas
con el paciente y su familia. Se deben reconocer los límites terapéuticos manteniendo la esperan-
za del alivio del síntoma.
B- Medidas específicas
Tratar las causas potencialmente reversibles.
Causa Tratamiento
Arritmia Antiarrítmicos
Falla cardiaca Digitálicos, diuréticos, etc.
Bronco espasmo Broncodilatadores
Trombo embolismo pulmonar Anticoagulación
Neumotórax, derrame pleural Drenaje
Ansiedad Ansiolíticos, apoyo
Infección, fiebre ATB, antitérmicos
Anemia (Hb 9 < g.) Transfusiones
Crecimiento tumoral Corticoides, radioterapia
Tos seca intensa Aire humidificado y antitusígenos
Oxígeno: el beneficio es significativo con hipoxemia (pacientes con saturación de Hb < 90 %). Se
administra 3 - 8 L por min., con máscara, bigotera o sonda nasal. Los pacientes con EPOC nece-
sitan control estricto por riesgo de retener CO2; para evitarlo iniciar la administración con flujo bajo
de 1–2 litros por minuto.
Página 20 de 45
Programa Argentino de Medicina Paliativa-Fundación FEMEBA.
Año 2004.
Drogas:
Opioides. Modifican la percepción de la disnea en el sistema nervioso central.
• Morfina: 5 - 10 mg., cada 4 h, O (2.5 - 5 mg., cada 4 h, SC). Indicar dosis de rescate para
crisis de disnea: 3 - 6 mg. por vía O, SOS, cada hora hasta controlar o 1.5 - 3 mg. por vía SC,
SOS, cada hora hasta controlar.
• Oxicodona: en dosis equianalgésicas. Si el paciente ya está con opioides para control de do-
lor, la dosis en uso regular se puede aumentar 50 - 150 %, según la respuesta.
Otras drogas.
• Hioscina: 0.4 - 0.6 mg., cada 4 - 8 h, O, SC (para reducir la producción de secreciones).
• Diazepám: 10 - 20 mg., por la noche, O (para reducir la ansiedad).
• Lorazepám: 2 mg., SL, SOS (en episodios de pánico, para reducción de la ansiedad).
• Midazolám: 5 - 20 mg., SC, SOS (en episodios de pánico, para reducción de la ansiedad).
Es importante controlar las reacciones personales que aparecen durante la asistencia de un pa-
ciente con disnea; es importante evitar la ansiedad y el miedo que suelen aparecer y actuar con
seguridad y tranquilidad.
Medidas de prevención.
• Tener presente las causas de disnea de cada paciente en particular.
• Identificar a los pacientes de riesgo y extremar su valoración y vigilancia.
• Ayudar al paciente en el aseo personal.
• Enseñar técnicas de reducción de actividad muscular y modificación de hábitos de vida que
generan disnea: disminuir frecuencia e intensidad de ejercicios, modificar la altura de la cama
para evitar esfuerzos al acostarse y levantarse, evitar subir escaleras.
Página 21 de 45
Programa Argentino de Medicina Paliativa-Fundación FEMEBA.
Año 2004.
• Disminuir la ansiedad transmitiendo tranquilidad, confianza, seguridad y control de la situación,
mantener un ambiente tranquilo, silencioso y sereno alrededor del paciente evitando ruidos
molestos.
• Ventilar la habitación, procurar que la cama se encuentre cerca de una ventana. Dirigir una
corriente de aire fresco a la cara del paciente con un abanico o un ventilador (reduce la sensa-
ción de ahogo).
CONSTIPACIÓN.
Es la disminución de la frecuencia de la defección, con materia fecal dura y difícil de eliminar, aso-
ciado algunas veces disconfort abdominal, anorexia, nauseas y dolor. El 75 % de las personas
normales evacuan 5-7 veces por semana. El 50 % de los pacientes con cáncer están constipados;
la constipación se observa en el 80 % de los pacientes que utilizan analgésicos opioides.
Evaluación.
Se deben investigar:
• Fecha de la última deposición
• Frecuencia usual de deposiciones
• Características de las deposiciones (cantidad, color, consistencia)
• Síntomas asociados a la defecación (distensión, tenesmo)
Página 22 de 45
Programa Argentino de Medicina Paliativa-Fundación FEMEBA.
Año 2004.
• Dieta habitual y dieta actual
• Movilidad
• Momento habitual del día para la defecación
• Consumo de laxantes
• Hidratación
Diagnostico.
• Anamnesis.
• Tacto rectal (descartar impacto fecal)
• Rx abdomen.
Tratamiento.
Medicas higiénico – dietéticas.
• Aumentar la ingesta de líquidos (favorecen la motilidad del intestino por reducción de la con-
sistencia de la materia fecal)
• Aumentar la ingesta de fibra (aumentan la motilidad del intestino por aumento del volumen de
la materia fecal porque atraen agua). En los pacientes con cáncer, que generalmente tienen
anorexia, estas recomendaciones no siempre son válidas.
2. Laxantes: Se debe indicar de rutina cuando se comienza el tratamiento con analgésicos opioi-
des; las dosis se deben individualizar gradualmente para obtener el objetivo deseado sin provocar
cólicos ni diarrea.
Se deben administrar en forma regular un laxante ablandador de la materia fecal con uno estimu-
lante de la peristalsis.
Página 23 de 45
Programa Argentino de Medicina Paliativa-Fundación FEMEBA.
Año 2004.
• Osmóticos: estimulan el peristaltismo aumentando el volumen de heces mediante la captación
de agua en el intestino. P.e. (catárticos salinos) sales de magnesio, sales de sodio, lactulosa.
• Catárticos de contacto: estimulan el peristaltismo y el aumento de la secreción. Los más usa-
dos son cáscara sagrada, sena, dantrona, aceite castor, bisacodilo, picosulfato de sodio.
• Drogas pro-quinéticas: promueven el tránsito estimulando el tracto gastrointestinal (misapride,
metoclopramida, domperidona).
Supositorios y enemas:
• Supositorios de glicerina
• Supositorios estimulantes: bisacodilo
• Enemas de pequeño volumen:
o De fosfato de sodio o de aceite: estimulan el intestino bajo y ablandan el impacto fecal.
o Enema chica: 150 ml de agua oxigenada y 350 ml de solución fisiológica o agua con dos
cucharadas soperas de sal fina, volumen total 500 ml.
• Enemas de gran volumen:
o Enema grande: 300 ml de agua oxigenada y 700 ml de solución fisiológica o agua con dos
cucharadas soperas de sal fina, volumen total 1000 ml.
o Enema de Murphy: 500 ml de solución fisiológica, 300 ml de leche, 100 ml de vaselina li-
quida y 200 ml de agua oxigenada.
• Los pacientes deben tener movimientos intestinales regulares: una deposición con materia
fecal blanda por día, o una cada dos días como mínimo.
• El paciente no debe estar sin evacuar más de 3 días. Si no ha habido defecación a pesar del
laxante se debe hacer un enema al cuarto día, o consultar al médico.
• Respetar la indicación de laxantes.
• Aumentar la actividad física, indicando la realización de ejercicios según las posibilidades de
cada paciente.
• Se deben indicar abundantes líquidos (2 – 3 l x día) para evitar la constipación.
• En caso de anorexia las fibras deben administrarse con cuidado porque pueden producir sa-
ciedad y empeorar la desnutrición.
• Explicar a los pacientes y familiares que los laxantes no deben ser suspendidos cuando el
paciente presenta deposiciones diarias blandas; si las deposiciones se acompañan con cóli-
cos, se debe reducir la dosis diaria. Si ocurre diarrea, se deben suspender los laxantes y solici-
tar al equipo nuevas indicaciones.
NAUSEAS y VÓMITOS.
El 50-60 % de los pacientes con cáncer avanzado padecen náuseas y el 30-40 padecen vómitos.
La nausea crónica puede ser más molesta que los vómitos. El vómito continuo impide la alimenta-
ción y el uso de la vía oral para administrar medicamentos. Los analgésicos opioides pueden ge-
nerar nauseas y vómitos en el 30 % de los pacientes.
Causas.
• Quimioterapia (QT)
Página 24 de 45
Programa Argentino de Medicina Paliativa-Fundación FEMEBA.
Año 2004.
• Radioterapia (RT)
• El mismo cáncer: aumento de la presión intra craneana, obstrucción gastrointestinal, hipercal-
cemia, uremia, etc.
• Otras causas: infecciones (cándida, herpes), medicamentos (opioides, hierro, antibióticos, di-
goxina), fiebre, dispepsia, etc.
• Trastornos psico-emocionales: angustia, ansiedad
Evaluación.
Para evaluar intensidad de las náuseas y vómitos, y la presencia e intensidad de otros síntomas
asociados, ver el capítulo 2. Otro método de evaluación es el de la OMS:
Grado 0 1 2 3 4
Nauseas No Ingesta ⇓ importante Ingesta Sin ingesta
aceptable de ingesta insignificante
Tratamiento.
Debe seguir una secuencia:
1. Control del síntoma con la administración precoz y regular de drogas antieméticas.
2. Restricción de la ingesta oral: solo líquidos para mantener hidratación; si no es posible por vía
O se debe considerar la hidratación parenteral (SC = hipodermoclisis).
3. Diagnostico y corrección de las posibles causas reversibles.
4. Re-establecimiento de la ingesta oral: debe ser gradual; comenzar con dieta semilíquida y si
tolera durante 24 horas progresar a dieta sólida. Se pueden administrar antieméticos ½ hora
antes de cada comida.
Si el paciente tiene nauseas se puede intentar administrar las primeras dosis del antiemético por
vía O, pero si vomita hay que utilizar la vía parenteral (SC). Un error frecuente es la demora en el
uso de la vía parenteral. Antes dé discontinuar la vía parenteral se debe iniciar la administración O
del antiemético.
• Administrar los antieméticos de manera reglada, con dosis de rescate SOS. Si es necesario
utilizar dosis de rescate media hora antes de las comidas.
• Evaluar la intensidad de las náuseas o vómitos.
• Evitar administrar medicación en ayunas.
• Al momento de comer colocar al paciente bien sentado, de preferencia fuera de la cama, si
esto no es posible ver la posibilidad de sentarlo al borde de la cama con los pies colgando o
apoyados sobre una tarima
• Evitar las comidas abundantes y condimentadas, son preferibles pequeñas porciones con ma-
yor frecuencia durante el día.
• Evitar los alimentos a temperaturas extremas, en especial los muy calientes; se recomiendan
comidas frías.
• Evitar olores fuertes, tanto de alimentos como perfumes o artículos de limpieza.
Página 25 de 45
Programa Argentino de Medicina Paliativa-Fundación FEMEBA.
Año 2004.
• No obligar al paciente a comer, ni manifestar que la ingesta de alimentos es necesaria para su
recuperación.
• Informar a la familia y solicitarle no le exija al paciente que coma.
• SI el paciente lo desea, permitir que la familia le prepare sus alimentos favoritos.
• Evaluar con el equipo la necesidad de respetar dietas; P.e.: hiposódicas, hipocalóricas.
• En ocasiones el chupar pequeños trozos de hielo reduce las náuseas.
• Si existen vómitos, evaluar las características (P.e. acuoso, bilioso, porráceo, fecaloide, etc.),
medir su volumen y registrar en hoja de enfermería y balance hídrico.
• Realizar higiene bucal luego de cada episodio de vómito.
Las úlceras por decúbito (UD), también llamadas úlceras por presión o escaras, son lesiones pro-
vocadas por una presión externa continua, mayor a la presión tisular, que disminuye la circulación
y el aporte de oxigeno, y desencadena hipoxia tisular y necrosis.
Los objetivos de la asistencia de pacientes de riesgo son: prevenir, evitar la progresión, y evitar las
complicaciones.
Evaluación.
La valoración de la piel se debe realizar diariamente, el momento ideal es durante el baño. Es ne-
cesario conocer los factores de riesgo de UD:
• Insuficiencia circulatoria: mala perfusión y vascularización.
• Mal estado nutricional: déficit de proteínas, vitaminas y oligoelementos.
• Deterioro de la condición mental: disminución de la motilidad.
• Incontinencia urinaria o fecal: irritación de la piel.
• Secreciones vaginales o rectales: irritación de la piel.
• Edemas: alteran la resistencia, la cicatrización y la sensibilidad.
• Corticoides: alteran la resistencia y la cicatrización.
• Fijación mecánica (férulas): generan presión o fricción.
Para determinar el riesgo se pueden utilizar diferentes métodos de valoración, P.e. la escala Nova
4.
Tratamiento.
En numerosos casos, aún cuando se extremen las medidas de prevención, es posible que los
pacientes desarrollen UD. En tales circunstancias es indispensable tener presente la filosofía de
los Cuidados Paliativos para aceptar que no siempre se puede curar una UD pero si se pueden
aliviar sus síntomas.
Página 26 de 45
Programa Argentino de Medicina Paliativa-Fundación FEMEBA.
Año 2004.
En los últimos años se han desarrollado nuevos materiales para el tratamiento de las ulceras; los
más destacados son:
• Películas de poliuretano: permeables al vapor de agua, oxígeno y otros gases e impermeables
al agua y a las bacterias.
• Espumas de polímero: absorben parte del exudado a su estructura y evaporan el resto. Prote-
gen las heridas de la presión, fricción y contaminación bacteriana. Tienen capacidad de des-
bridamiento autolítico del tejido muerto.
• Hidroceles: absorben el 30 - 90 % de su peso. Eliminan componentes tóxicos del lecho de la
herida, mantienen la temperatura y la humedad de la lesión. Se presentan en forma de apósi-
tos, pastas y líquidos.
• Hidrocoloides: absorben exudado y detritus necrótico de las heridas convirtiéndose en un gel
coloidal. Suelen estar recubiertos por poliuretano y dan temperatura y humedad ideales, lim-
pieza y aporte de oxígeno y disminución de la cantidad de exudado acumulado. Se presentan
en forma de apósitos, gránulos, pasta e hidrofibra.
• Alginatos: absorben hasta 20 veces su peso, y tienen propiedades debridadoras. Con el inter-
cambio de iones forman un gel rico en proteínas naturales, aminoácidos y factores de creci-
miento. Reducen el mal olor que pueden producir algunas úlceras por decúbito. Se presentan
en forma de apósitos o fibras.
Al momento de determinar las acciones a seguir se debe tener en cuenta el estado general del
paciente, su calidad de vida, su pronóstico, el estadio de la escara y los recursos disponibles.
Página 27 de 45
Programa Argentino de Medicina Paliativa-Fundación FEMEBA.
Año 2004.
dona, hipoclorito de sodio, peróxido de hidrógeno y ácido acético,
por su toxicidad para con los granulositos, monocitos, fibroblastos
y tejido de granulación.
• Colocar apósitos de espumas de polímero, hidrogeles o hidroco-
loides sobre las zonas afectadas.
• Colocar espumas de polímero en forma de apósitos o esponja, o
hidrogeles en forma de apósitos si hay exudado escaso.
• Si se utilizan curaciones tradicionales y las gasas se pegan no
arrancarlas, mojarlas 10 minutos con suero salino (hervir un litro
de agua y cuatro cucharadas de sal, dejar enfriar) para que se
aflojen. Puede cubrirse la zona lesionada con gasas furacinadas
para evitar que se peguen.
• Aumentar la frecuencia de los cambios posturales (con esquema
de rotación estricto según las necesidades de cada paciente) y
extremar los cuidados generales de la piel.
• Extremar la vigilancia de la zona afectada y áreas de riesgo para
detectar signos de evolución desfavorable.
• Eliminar la presión y los roces en la zona afectada.
• Si hay dolor en la zona de la úlcera dar analgésicos una hora
antes de la higiene y la curación.
Grado III Evaluar la • Lavar la zona afectada al igual que en las UD grado II.
posibilidad de • Si no hay signo de infección y poco exudado se pueden colocar
curación espumas de polímero en forma de apósito o esponja, hidrogeles
o hidrocoloides en forma de apósitos o pasta.
• Si hay exudado abundante se recomienda hidrocoloides en forma
Evitar la de apósitos o gránulos, o alginatos en forma de apósitos o fibras.
progresión • En lesiones profundas asociar un apósito con una pasta o fibra
y para cubrir toda la superficie.
nuevas UD • Si la lesión tiene mal olor usar alginatos; si no se dispone de es-
tos se puede lavar la úlcera con solución de metronidazol (500
mg. en 500 ml de suero salino) 1 o 2 veces por día.
Evitar dolor, • Si hay sangrado realizar hemostasia con presión si no hay dolor,
infecciones y el con toques con gasas empapadas en adrenalina al 1/1000 o apó-
mal olor sitos hemostáticos. También se pueden usar apósitos o fibras de
alginato de calcio (los iones calcio activan la cascada de la coa-
gulación).
• Si hay infección extraer muestra para cultivo.
• Aumentar la frecuencia de los cambios posturales (con esquema
de rotación estricto según las necesidades de cada paciente) y
extremar los cuidados generales de la piel.
• Extremar la vigilancia de la zona afectada y áreas de riesgo para
detectar signos de evolución desfavorable.
• Eliminar la presión y los roces en la zona afectada.
• Si hay dolor en la zona de la úlcera dar analgésicos una hora
antes de la higiene y la curación. Evaluar la posibilidad de iniciar
Grado IV Evaluar la analgesia reglada.
posibilidad de • Lavar la zona afectada al igual que en las UD grado II.
curación • Si hay exudado abundante se recomienda hidrocoloides en forma
de apósitos o gránulos, o alginatos en forma de apósitos o fibras.
Evitar la Como las lesiones suelen ser profundas e incluso tener cavernas
progresión y es necesario asociar pastas o gránulos de hidrocoloides o fibras
nuevas UD de alginato a los apósitos. Se debe llenar hasta 1/3 de la lesión
con las fibras o gránulos para permitir su expansión al absorber el
Evitar dolor, exudado, sin empujar y despegar el apósito externo.
infecciones • Si es necesario desbridamiento, colocar hidrogeles líquidos,
y el mal olor hidrocoloides en forma de apósitos, gránulos o alginatos en forma
Página 28 de 45
Programa Argentino de Medicina Paliativa-Fundación FEMEBA.
Año 2004.
de apósitos o fibras. Si no se cuenta con estos materiales se de-
be realizar una interconsulta con cirugía para evaluar la posibili-
dad de una escarectomía quirúrgica.
• Si hay infección extraer muestra para cultivo.
• Las úlceras de estadio IV pueden ser tratadas con azúcar (se
coloca sobre la zona lesionada y se cubre con un parche de po-
liuretano o apósitos de algodón común.)
• Aumentar la frecuencia de los cambios posturales y extremar los
cuidados generales de la piel.
• Extremar la vigilancia de la zona afectada y áreas de riesgo para
detectar signos de evolución desfavorable.
• Eliminar la presión y los roces en la zona afectada.
Cuidados de la piel.
• Mantener la piel limpia. Con baños diarios con agua templada (no excesivamente caliente) y
jabón neutro o de glicerina. Si la movilización durante la higiene causa dolor administrar resca-
te analgésico una hora antes.
• Mantener la piel seca en pliegues y espacios interdigitales. El resto de la piel debe estar bien
hidratada: utilizar cremas o lociones hidratantes ricas en vitaminas. Evitar cremas perfumadas
que pueden irritar por su contenido de alcohol.
• La piel no debe estar en contacto directo con materiales impermeables (nylon, goma o hule)
que impidan la circulación de aire y que no absorban la transpiración.
• Para disminuir la fricción e impermeabilizar la piel de las zonas de apoyo utilizar aceites para
bebe o aerosoles con silicona. No usar vaselina porque seca la piel.
• Mantener la ropa de cama limpia, seca y bien estirada, utilizar camisones abiertos, en lo posi-
ble sin botones, broches o cierres porque estos y los pliegues pueden lastimar la piel. Si el pa-
ciente se encuentra en su domicilio verificar que los productos para el lavado de la ropa no
sean irritantes.
• Realizar masajes para mejorar la circulación; no usar alcohol y/o talco porque resecan la piel;
evitar zonas enrojecidas porque se puede dañar más la epidermis.
• Elevar las piernas para evitar o disminuir los edemas.
• Asegurar una adecuada temperatura ambiental. Las temperaturas elevadas favorecen la
transpiración se aumenta el riesgo de maceración de la piel, y las temperaturas bajas produ-
cen vasoconstricción periférica.
• Si el paciente tiene tubos de drenaje o sondas controlar su ubicación para evitar lesiones por
decúbito.
Página 29 de 45
Programa Argentino de Medicina Paliativa-Fundación FEMEBA.
Año 2004.
LINFEDEMA.
Signos y síntomas.
• Inicialmente el edema es elástico y localizado, se incrementa con la actividad física, la bipe-
destación y el calor, luego progresa en intensidad y extensión, extendiéndose en algunos ca-
sos desde la raíz del miembro hasta los dedos.
• Poca sensibilidad cutánea.
• Sensación de pesadez y tensión.
• En estadios avanzados pueden aparecer ampollas de contenido seroso que al romperse for-
man fístulas y dan episodios de linforragia.
• Elefantiasis: la piel es dura y el miembro suele presentar rodetes limitados por surcos de pro-
fundidad variable, que pueden agrietarse.
Evaluación.
No hay establecido un método específico de evaluación del linfedema, pero se puede medir di-
ariamente el miembro afectado, para ello es necesario marcar la zona por donde se realizará cada
día la medición y realizarla a la misma hora. Además se puede realizar una EN diaria de los sín-
tomas asociados al linfedema, como pesadez o tensión.
Tratamiento.
Es conservador y se puede aplicar al 95 % de los pacientes aproximadamente; consiste en:
Medidas de prevención, cuidado e higiene de la piel para la prevención de las infecciones con
punto de partida en piel.
Drenaje linfático manual. El masaje drena el fluido de las áreas congestionadas del cuerpo a las
áreas donde se puede evacuar normalmente. No es necesario masajear el brazo o la pierna afec-
tada porque eliminando el liquido de las áreas adyacentes se favorece el drenaje del miembro con
edema.
La técnica es masajear primero los ganglios linfáticos de cuello (flechas de la figura 1) durante 2
minutos; luego los del brazo normal ubicando la mano del brazo sano debajo de la cabeza y ma-
sajeando los ganglios en forma circular 20 veces (figura 2).
Figura 1 Figura 2
Si el edema esta en las piernas se deben masajear los ganglios linfáticos inguinales de ambas
piernas. El paso siguiente es masajear el tronco: en el edema de brazo masajear el tórax y en el
de pierna masajear el abdomen. Hay que comenzar el masaje desde el área con edema hacia el
área sana (flechas de la figura 3).
Página 30 de 45
Programa Argentino de Medicina Paliativa-Fundación FEMEBA.
Año 2004.
Figura 3
La técnica termina con un breve ejercicio respiratorio que ayuda al drenaje linfático profundo: ubi-
car ambas manos sobre el abdomen y las ultimas costillas, luego respirar lento y profundo, retener
la respiración, contar hasta dos y soltar el aire lentamente.
Contención elástica. Reduce el volumen del edema, mejora la circulación linfática evitando el reflu-
jo y mejoran el retorno venoso por adecuada compresión y actividad de la “bomba muscular”
• Vendaje con venda elástica compresiva de 10 cm de ancho, comenzando desde la punta de
los dedos hasta la raíz del miembro. Es efectivo cuando el edema no supera a raíz del miem-
bro (figura 4).
• Guantes y medias elásticas compresivas tipo III (35 – 45 mm Hg.) y tipo IV (58 - 70 mm Hg.)
desde que el paciente se levanta.
Figura 4
• Presoterapia con presión neumática intermitente, con compartimientos que ejercen presión
decreciente y la presoterapia con mercurio (método de Cartier), permite moldear el contorno
del miembro y ejercer una compresión uniforme del mismo. Está indicada en el linfedema se-
vero, en la afección de los dedos, dolor persistente y en la terapia de mantenimiento entre
programas de vendajes. Está contraindicada cuando hay infección en el miembro, trombosis
venosa o metástasis (para evitar la diseminación) y si se está aplicando radioterapia (puede
modificar el campo de irradiación).
Cuidados posturales. Evitan el éstasis liquido en la extremidad; el miembro se debe colocar sobre
el nivel del corazón para mejorar el retorno venolinfático. Es aconsejable realizar ejercicios suaves
que mejoran la actividad muscular de la extremidad y la movilidad articular; se deben evitar los
ejercicios violentos. Se aconsejan los paseos, la bicicleta y la natación.
Como el linfedema no puede ser curado el objetivo es disminuir las molestias que causa, intentan-
do la reducción del edema. Es importante informar al paciente y su familia de lo que ocurre, del
proceso que se va a desarrollar y los objetivos que se intentan alcanzar.
Página 31 de 45
Programa Argentino de Medicina Paliativa-Fundación FEMEBA.
Año 2004.
Figura 5
Figura 6
Página 32 de 45
Programa Argentino de Medicina Paliativa-Fundación FEMEBA.
Año 2004.
CAVIDAD ORAL.
Los problemas de la cavidad oral son muy frecuentes: 80 – 90 % de los pacientes sufren de boca
seca, boca dolorosa por mucosas y lengua inflamadas o ulceradas y problemas dentales.
Los síntomas de los trastornos de la boca generalmente son subvalorados y subtratados. Alteran
el bienestar general, la nutrición, hidratación y la comunicación.
Causas
• Higiene inadecuada.
• Nutrición / hidratación inadecuada
• Tratamiento con RT
• Compromiso inmune
• Medicación
Evaluación.
Realizar con linterna y baja-lengua la inspección visual de las encías, paladar, lengua y dientes,
por lo menos una vez por día.
Página 33 de 45
Programa Argentino de Medicina Paliativa-Fundación FEMEBA.
Año 2004.
200 ml de SF o agua.
• Dentaduras: guardar en un vaso con agua oxigenada de 10 volúmenes
% al 50 %. Limpiarlas una o dos veces al día
• Cepillar los dientes todos los días.
• La micosis más frecuente es la cándida, que se presenta con placas
Boca blanquecinas que se desprenden o no con facilidad. También puede
con micosis presentarse como quemazón en dorso de la lengua, sin placas blan-
quecinas y con coloración roja. Puede aparecer en las comisuras labia-
les.
• Tratamiento: buches con 5 cc de nistatina cada 4-6 h., sumergir la pró-
tesis por la noche en nistatina diluida, en comisuras labiales colocar
crema antifúngica. Puede ser necesario tratamiento sistémico con anti-
micóticos.
• Aplicar agua oxigenada diluida al 50 % en SF o agua o realizar toques
Boca con sucralfato.
sangrante • Humedecer con cubitos de hielo.
• Indicar alimentos blandos no calientes.
• Indicar cepillado dental no enérgico y enjuagues bucales sin movimien-
tos bruscos o fuertes.
• Realizar tópicos con adrenalina al 1/1000.
VÍA SUBCUTÁNEA.
La vía de elección para la administración de medicación e hidratación es la vía oral pero hay di-
versas situaciones que requieren una vía alternativa. La vía subcutánea (VSC) es una vía parente-
ral efectiva, segura, económica y controlable para administrar drogas y/o grandes volúmenes de
líquido (hipodermoclisis).
Ventajas.
• Poco agresiva
• Evita las inyecciones frecuentes
• No requiere internación hospitalaria
• Brinda autonomía al paciente
• Es económica
• Requiere poca intervención del personal sanitario
• Menos complicaciones que la vía EV
• Más cómoda, no inmoviliza un miembro
• No requiere heparinización
Página 34 de 45
Programa Argentino de Medicina Paliativa-Fundación FEMEBA.
Año 2004.
Indicaciones.
• Incapacidad para tragar: disfagia, afagia, situación de agonía, fístula traqueo esofágica.
• Náuseas y vómitos severos.
• Obstrucción intestinal.
• Debilidad extrema.
• Confusión.
• Grandes dosis de opioides orales, incómodos o difíciles de tragar.
Contraindicaciones
Plaquetopenia y trastornos de la coagulación.
Técnica de colocación
• Lavarse las manos
• Elegir un sitio de punción: Las zonas recomendadas son la parte anterior del tórax (zona infra-
clavicular), zona anterior y externa de los brazos (deltoides) y zona abdominal baja (Flancos
abdominales). Las zonas no recomendadas son zonas cercanas a las mamas, cuadrantes ab-
dominales superiores y muslos o toda zona próxima a masas tumorales. La piel de la zona
donde se coloca a la aguja mariposa no debe tener inflamación, heridas, edemas o signos de
infección.
• Limpiar el sitio seleccionado con povidona al 10 % o alcohol al 70 %, comenzando del centro y
moviéndose en círculo hacia fuera en el sentido de las agujas del reloj.
• Pellizcar la piel ya limpia entre el pulgar y el dedo índice para hacer un pliegue.
• Insertar la aguja mariposa en el pliegue creado al pellizcar la piel en un ángulo 30° y hasta el
pabellón.
• Pegar las alas de la aguja mariposa con la tela adhesiva y no cubrir el sitio de punción para
poder valorarlo; si es posible utilizar los parches adhesivos transparentes.
• Colocar en el parche o la cinta adhesiva que sostiene la aguja mariposa fecha, hora y respon-
sable de la colocación de la vía.
Hipodermoclisis
Para hidratación de pacientes en domicilio e internación. Utilizar aguja mariposa (Butterfly) # 21,
23 o 25.
• Conectar con técnica estéril la tubuladura a la aguja mariposa ubicada en el tejido SC.
• Colocar el frasco de solución a 1,5 m. sobre el nivel del paciente. Las soluciones deben conte-
ner electrolitos para evitar formación de tercer espacio; la ideal es D 5 % en SF (o 2/3 de D 5
% + 1/3 SF, o 500 cc. sol D 5 % + una ampolla de ClNa al 20 %)
• Se pueden agregar a las soluciones todas las drogas aptas para inyección SC.
• Se puede agregar potasio hasta 40 mEq por L.
• La velocidad de infusión se controla con el gotero de la tubuladura. Se pueden administrar
entre 25 y 100 cc. por h. La difusión en el tejido SC puede mejorarse con el agregado de 150
U de hialuronidasa por L de solución (hidroliza el ácido hialurónico, lisa la barrera intersticial, y
aumenta la velocidad de difusión y la absorción).
• La hidratación se puede interrumpir (desconectando la tubuladura y tapando el extremo distal
de la aguja mariposa) y reiniciar en cualquier momento, sin sangrado ni coágulos. Se puede
hidratar al paciente durante la noche y dejarlo descansar durante el día.
Complicaciones locales.
• Dolor.
• Enrojecimiento.
• Edema.
• Pérdida de liquido en la zona de punción.
Página 35 de 45
Programa Argentino de Medicina Paliativa-Fundación FEMEBA.
Año 2004.
• Sangrado en la zona de punción.
• Tumefacción.
• Infección.
• Informar al paciente los motivos y ventajas de la VSC y con que signos debe avisar (complica-
ciones).
• Colocar la aguja mariposa siguiendo la línea natural del pliegue, p. e. en abdomen en forma
horizontal para evitar que el paciente siente que se pincha cuando se moviliza.
• Si es posible colocar la aguja del lado opuesto al que el paciente se apoya para dormir.
• Si la paciente es mastectomizada, no colocar la aguja del lado de la cirugía.
• Regular el goteo de la hidratación según la absorción y tolerancia de cada paciente.
• Si hay dolor al infundir la solución disminuir el goteo o rotar el sitio de infusión.
• Cuando se administra medicación y se realiza hidratación se recomienda colocar dos agujas
mariposas, una para cada fin.
• Si se realiza infusión continua de medicación, esta debe estar lo más concentrada posible para
facilitar la absorción
• Observar el sitio de punción antes de la utilización, o diariamente cuando no se esté utilizando.
• No hay una norma para el cambio del sitio de punción, si no ocurren complicaciones pueden
durar hasta 7 o 10 días sin ser cambiados.
• Numerosas combinaciones de drogas no precipitan pero no se conoce la estabilidad final de
ellas.
• En caso de complicaciones cambiar el sitio de punción y registrar las complicaciones observa-
das indicando su tamaño en centímetros.
• En los casos de pacientes anticoagulados se deben buscar signos de sangrado.
OSTOMAS.
Una ostomía es la derivación de una víscera hueca o un conducto hacia el exterior. Se clasifican
en:
1. De eliminación: para la eliminación de heces u orina, las más comunes son: colostomía, ileos-
tomía, urostomía y nefrostomía.
2. De nutrición: para la administración de alimentos y líquidos, la más común es la gastrostomía.
(ver alimentación enteral)
3. De oxigenación: para conservar la función respiratoria.
Página 36 de 45
Programa Argentino de Medicina Paliativa-Fundación FEMEBA.
Año 2004.
Página 37 de 45
Programa Argentino de Medicina Paliativa-Fundación FEMEBA.
Año 2004.
• En épocas de calor utilizar fundas de tela de algodón para las bolsas para disminuir la transpi-
ración y la irritación de la piel.
Manejo de traqueotomías:
• Mantener siempre la cánula fijada con una cinta alrededor del cuello.
• Entre la cánula y la piel colocar una gasa para evitar que la cánula lesione la piel.
• Cambiar la gasa una vez al día.
• Cambiar la cinta que fija la cánula una vez por semana.
• Cambiar la cánula una vez cada 2 o 3 semanas: acostar al paciente con una almohada debajo
de los hombros, inclinar la cabeza hacia atrás, retirar la cánula realizando con la mano una le-
ve curva hacia nosotros y colocar la nueva cánula realizando una leve curva hacia el paciente.
• Cuando la cánula está sucia, rota o se modifico el tamaño del ostoma, se indica el cambio de
cánula.
• La limpieza de la cánula se realiza con cada cambio o cuantas veces sea necesario. Lavar la
cánula con jabón desinfectante (clorhexidina o DG6): la parte externa se puede cepillar con un
cepillo de diente o para uñas (destinado para esa tarea) y el interior de la cánula con una ga-
sa. Enjuagar bien y secar con una gasa limpia, se puede utilizar un secador de pelo para el in-
terior.
• Las cánulas se deben guardar en un lugar limpio y hermético como un recipiente de plástico o
una bolsa sellada.
• Proteger la cánula cuando el paciente come. colocar un babero.
• Proteger la cánula cuando el paciente se baña para evitar la bronco-aspiración: colocar un
babero de plástico.
FISTULAS.
Una fístula es una comunicación entre dos vísceras huecas o entre una víscera hueca y la piel, en
general, consecuencia de una complicación quirúrgica o patológica. En los enfermos con cáncer
avanzado se deben a progresión tumoral, RT, o post-cirugía.
Página 38 de 45
Programa Argentino de Medicina Paliativa-Fundación FEMEBA.
Año 2004.
Clasificación:
1. Externas:
• Entero - cutáneas
• Cabeza - cuello - boca
• Anales
2. Internas:
• Recto - básico - vaginales
• Recto - vesicales
• Traqueo - esofágicas
Las fístulas producen secreciones que son agresivas para la piel circundante; hay que tener cui-
dado para evitar fugas del líquido drenado.
Página 39 de 45
Programa Argentino de Medicina Paliativa-Fundación FEMEBA.
Año 2004.
• Proporcionar abundantes toallas de papel y disponer de un pequeño recipiente para la saliva-
ción.
• Mantener la cabecera de la cama elevada a 30° para prevenir la bronco aspiración.
• La posición más recomendada para dormir es la de decúbito lateral.
• Cuando el paciente duerme, colocar un pañal en la almohada para que absorba la saliva y / o
secreciones.
• Realizar las curaciones sin colocar grandes cantidades de gasas o apósitos para favorecer la
estética.
• La dieta recomendada es la licuada porque los alimentos semi líquidos son más fáciles de tra-
gar; los alimentos líquidos favorecen la bronco aspiración y los sólidos son difíciles de tragar.
Fístulas anales:
• Colocar una salea de hule.
• Cubrir la zona con apósitos que se pueden sujetar con la ropa interior o con un pañal.
• Realizar los lavados con agua tibia y jabón neutro (de glicerina).
• Realizar un lavado luego de cada deposición.
DELIRIUM.
Página 40 de 45
Programa Argentino de Medicina Paliativa-Fundación FEMEBA.
Año 2004.
Es importante realizar el diagnóstico precoz, para identificar su causa e implementar lo antes po-
sible un tratamiento; 30 – 50 % de episodios de Delirium son reversibles.
Son de utilidad para el diagnóstico el MMT de Folstein y el CAM (ver evaluación de síntomas).
Tratamiento.
Puede dividirse en tres partes:
1. Corrección de las causas reversibles:
• Neurotoxicidad por opioides: disminuir el opioide en uso o rotar a otro opioide.
• Infección: comenzar tratamiento con antibiótico.
• Deshidratación: comenzar con hipodermoclisis o hidratación EV.
• Hipercalcemia: hidratación abundante, pamidronato, furosemida, corticoides.
• Hipoxia: administrar oxígeno, tratar en lo posible la causa de base.
• Tumor o metástasis cerebrales: corticoides de altas dosis.
2. Tratamiento farmacológico:
• Neurolépticos:
o Haloperidol: 0.5 a 5 mg. cada 30 minutos a 12 horas. Dosis máxima 20 mg. día VO, IM,
EV o SC.
o Tioridazina: 10 a 75 mg. cada 4 a 8 horas VO.
o Clorpromazina: 12.5 a 50 mg. cada 4 a 12 horas, VO, EV o IM.
o Risperidona: 1 a 3 mg. cada 12 horas, VO.
o Olanzapina: 2.5 a 10 mg. cada 12 horas, VO.
• Benzodiazepinas:
Página 41 de 45
Programa Argentino de Medicina Paliativa-Fundación FEMEBA.
Año 2004.
o Lorazepám: .05 a 2 mg. cada 1 a 4 horas, VO, SL, IM o EV.
o Midazolám: 30 a 100 mg. en 24 horas, IV o SC
• Anestésico:
o Propofol: 10 a 70 mg. cada hora, IV.
• Realizar evaluación del estado cognitivo en forma sistemática a todos los pacientes; informar
inmediatamente al equipo médico el descenso de la puntuación en el MMT.
• Siempre que se realice el MMT preguntar al paciente si ha tenido alucinaciones o ilusiones;
son más frecuentes las táctiles que las visuales.
• Descartar la retención urinaria y el bolo fecal; ambos empeoran los síntomas de delirium.
• Atender signos no verbales de dolor.
• Orientar al paciente en tiempo y espacio, se pueden dejar a la vista un reloj y un calendario.
• Facilitar la presencia de algún miembro de la familia.
• Tener cerca del paciente objetos familiares.
• Disminuir la estimulación sensorial (luz y ruidos excesivos)
• Dejar iluminación tenue durante la noche.
• Colocar baranda en la cama (prestar atención, los enfermos agitados pueden saltar las baran-
das).
• Utilizar medios de sujeción si el paciente esta muy agresivo y puede lastimarse o lastimar a
terceros; solo mientras hace efecto la medicación administrada según indicación médica.
• Retirar objetos peligrosos (encendedores, objetos cortantes o punzantes)
• Administrar el tratamiento farmacológico previsto en caso de agitación.
• Brindar contención a los familiares: explicar las posibles causas del delirium, Si es posible no
dejarlos solos, disponer de tiempo para escucharlos y dar la posibilidad de que realicen pre-
guntas.
Está indicada en los pacientes que no pueden ingerir los alimentos en cantidad y calidad suficien-
tes, a pesar de tener un tracto gastrointestinal funcional.
Muchos pacientes pueden llegar a la caquexia que es una forma grave de desnutrición caracteri-
zada por anorexia, saciedad precoz, pérdida de peso, anemia, debilidad y emaciación muscular.
Página 42 de 45
Programa Argentino de Medicina Paliativa-Fundación FEMEBA.
Año 2004.
4. Yeyunostomía: se accede directamente al yeyuno desde la pared abdominal; cada ves menos
utilizada.
Contraindicaciones de la AE
• Oclusión intestinal
• Íleo prolongado
• Hemorragia digestiva alta
• Perforación intestinal
• Enfermedades inflamatorias del colon
• Algunos tipos de fístulas
Existen diferentes tipos de sondas, sus características están relacionadas con su finalidad y dura-
ción:
Página 43 de 45
Programa Argentino de Medicina Paliativa-Fundación FEMEBA.
Año 2004.
• Medir el residuo gástrico antes de cada dosis, y en caso de infusión continua cada 8 horas
(aspirar el contenido gástrico con una jeringa, medirlo y reintroducirlo por la sonda).
• Mantener al paciente el posición semi sentado durante la administración de la alimentación
(cabecera a 30 – 45°).
• En caso de administrar medicación lavar con 20 ml de agua antes y después de administrar la
medicación.
• Limpiar las fosas nasales y cambiar la cinta de fijación una vez por día.
• En caso de fístulas gastrointestinales se pude marcar la alimentación con azul de metileno
para detectar la presencia de fugas.
• Cuando se administran fórmulas comerciales:
o Verificar integridad del envase y fecha de vencimiento.
o Limpiar la tapas selladas antes de abrirlas.
o Si es posible no trasvasar las fórmulas para su administración, generalmente los envases
originales se adaptan para la colocación de la tubuladura.
o Las fórmulas se conservan a temperatura ambiente con envase cerrado, una vez abierto
van en heladera y por no más de 24 horas.
o Pueden estar colgadas hasta 24 horas.
• Cuando se administran fórmulas magistrales:
o Disponer de un instructivo de fácil acceso e interpretación para la preparación y conserva-
ción.
o Los ingredientes básicos deben guardarse en un lugar seco, protegidos de la luz y en en-
vases herméticos.
o No se recomienda el uso de agua corriente para la preparación de las fórmulas; debe utili-
zarse agua estéril o agua corriente hervida por 10 minutos.
o El envasado de las fórmulas debe ser realizado en el mismo lugar de la preparación y por
las mismas personas.
o Conservar las fórmulas siempre en heladera, con un rotulo que indique nombre del pacien-
te y del operador, fecha de la preparación, contenido y volumen.
o Las fórmulas deber retirarse de la heladera 15 minutos antes de su administración y no se
deben guardar por más de 24 horas.
o Pueden estar colgadas hasta 12 horas.
• Zona de preparación de fórmulas magistrales:
o Debe ser un área limpia preferentemente de uso exclusivo; si esto no es posible se debe
delimitar la zona funcionalmente.
o La superficie de trabajo no debe ser de material poroso; debe ser de fácil limpieza y con
adecuada iluminación.
o Las batidoras, licuadoras, balanzas y demás elementos utilizados para la preparación de-
ben ser de fácil limpieza, en lo posible desarmables para garantizar la adecuada higiene
que se realiza por inmersión y con un detergente enzimático.
o La limpieza del sector debe realizarse una vez por día, y las mesadas y piletas se deben
repasar antes de cada preparación.
LECTURA SUGERIDA.
Página 44 de 45
Programa Argentino de Medicina Paliativa-Fundación FEMEBA.
Año 2004.
5. Carpenito, L. Planes de cuidados y documentación de enfermería. Editorial Interamericana.
Barcelona, España. 1994.
6. Gómez Batiste, Javier. Cuidados Paliativos en Oncología. Editorial Jims. Barcelona, España.
1996
7. Gómez Sancho, M. Control de síntomas en el enfermo de cáncer terminal. Editorial Asta Médi-
ca. Madrid, España. 1992
8. López Imedio, Eulalia. Enfermería en Cuidados Paliativos. Editorial Médica Panamericana.
Madrid, España. Abril 1998.
9. López, M. Atención Domiciliaria, Diagnósticos de Enfermería. Editorial Interamericana. Madrid,
España. 1994
10. Torra Bou, Joan Ernic. Manual de sugerencias sobre cicatrización y cura en ambiente húme-
do. Editado por Coloplast Productos Médicos S.A. Madrid, España. 2001.
Página 45 de 45