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Ex Posición

El documento aborda las características de la competencia judicial, destacando su improrrogabilidad e indelegabilidad, así como los factores determinantes que influyen en la asignación de casos a los jueces. Se explica que la competencia es esencial para organizar la función judicial y que, aunque en ciertos casos puede ser prorrogable, hay situaciones donde debe ser estrictamente respetada. Además, se analizan los factores funcional, de conexidad y subjetivo que garantizan que los casos sean manejados adecuadamente por el juez correspondiente.

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Ex Posición

El documento aborda las características de la competencia judicial, destacando su improrrogabilidad e indelegabilidad, así como los factores determinantes que influyen en la asignación de casos a los jueces. Se explica que la competencia es esencial para organizar la función judicial y que, aunque en ciertos casos puede ser prorrogable, hay situaciones donde debe ser estrictamente respetada. Además, se analizan los factores funcional, de conexidad y subjetivo que garantizan que los casos sean manejados adecuadamente por el juez correspondiente.

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CARACTERÍSTICAS DE LA COMPETENCIA

Improrrogabilidad de la competencia
La improrrogabilidad significa que solo el juez competente de acuerdo con lo que dicta la
ley puede tramitar y resolver un caso. No obstante, existe una excepción llamada
"prórrogabilidad de la competencia".
Anteriormente esto de la prorrogabilidad de la competencia no existía o no estaba permitido
más bien, y ahora la ley permite la prorrogabilidad de la competencia en ciertos casos, ya
que se dieron cuenta de que esto no siempre del todo conveniente. ¿Pero por qué no es
conveniente?
Déjenme explicarlo con un ejemplo: Imagínense que dentro de sus casas se reparten las
tareas del hogar, y el día martes tu lavaste los trastes, sin embargo, después caíste en cuenta
de que ese día no era tu turno de lavar los trastes. Bajo la lógica del código del
procedimiento civil, lo que tendrías que hacer es volver a ensuciar los trastes, para que se
esa manera la persona competente para lavarlos ese día lo haga.
Lo cual no resulta conveniente debido a que lo importante era que se realizara la tarea y
este código ponía mucha tensión sobre quién podía realizarla, sin embargo, tampoco hay
que creer que los factores de competencia deben tomarse a la ligera, ya que si a un juez le
llega una demanda en la que no tiene competencia debe rechazarla y remitirla a un juez que
si tenga competencia tal como lo establece el artículo 90 del código general del proceso.
Ahora hablando de la prorrogabilidad de la competencia se refiere a que, en ciertos casos,
un juez que inicialmente no es el competente puede asumir el proceso si la parte afectada
no objeta a tiempo, sin embargo, esto depende de los factores de competencia, ya que no
todos son prorrogables, y esto nos lo explican en el artículo 16 del código general del
proceso.
“La jurisdicción y la competencia por los factores subjetivo y funcional son
improrrogables. Cuando se declare, de oficio o a petición de parte, la falta de jurisdicción
o la falta de competencia por los factores subjetivo o funcional, lo actuado conservará
validez, salvo la sentencia que se hubiere proferido que será nula y el proceso se enviará
de inmediato al juez competente.
Para entender esto mejor veamos el siguiente ejemplo:
Pensemos que a un juez civil del circuito de Medellín le llega un caso (X), este la admite y
el demandado no propone un excepción previa, pero se dan cuenta en la audiencia inicial,
en el interrogatorio de las partes que el demandante es un agente diplomático (Según el
artículo 30 del código general del proceso, tendrá competencia la sala de casación civil de
la corte suprema de justicia, en los casos en donde dentro de los procesos contenciosos sea
parte, un agente diplomático acreditado ante el Gobierno de la República,) Entonces,
como la falta de competencia aquí obedece al factor subjetivo, la competencia se torna en
improrrogable. Y aunque ya se esté en esta etapa oral, el juez de Medellín debe declarar la
falta de competencia y remitir el caso a la sala de casación civil de la corte suprema de
justicia. No obstante, todo lo actuado hasta ese momento conserva valor.
Ahora supongamos que este hecho se hubiese conocido en segunda instancia, en la sala
civil del tribunal de Medellín, tendría que anularse la sentencia del juez de primera
instancia.
“La falta de competencia por factores distintos del subjetivo o funcional es prorrogable
cuando no se reclame en tiempo, y el juez seguirá conociendo del proceso. Cuando se
alegue oportunamente lo actuado conservará validez y el proceso se remitirá al juez
competente”
La competencia es prorrogable por el factor objetivo, el factor territorial y el factor de
conexidad.
Es decir, que todo lo actuado durante le proceso, más la sentencia referida por el juez,
conservará valor.
Por ejemplo: Ana, desea demandar a Carlos. Según la norma, Ana debería presentar la
demanda en el lugar de domicilio de Carlos, ya que allí es donde normalmente se le debe
notificar y donde tiene más facilidad para ejercer su defensa.
Sin embargo, Ana decide presentar la demanda en otra ciudad. Si Carlos no se opone a esto
y no presenta una excepción previa para solicitar que el caso sea transferido al juez de su
domicilio, el juez en esta otra ciudad puede asumir la competencia.
Al no oponerse, Carlos permite que ese juez continúe el proceso, lo que constituye una
prórroga de la competencia.
Este principio busca que el proceso ocurra en el lugar más conveniente para la defensa del
demandado, pero si el demandado no objeta, el juez puede continuar.

Indelegabilidad
La indelegabilidad significa que un juez que tiene competencia para conocer y resolver un
caso no puede delegar su función principal o transferir esa responsabilidad a otro
funcionario judicial.
Sin embargo, existe una única excepción permitida es la comisión. La comisión se presenta
cuando un juez encarga a otro funcionario la realización de algunas diligencias, como la
recolección de pruebas o la realización de una inspección en un lugar diferente,
especialmente si estas actividades se deben realizar fuera de la jurisdicción del juez
comitente (el juez que otorga la comisión).
Por ejemplo: Imaginemos que un juez de Bogotá lleva un proceso en el que es necesario
secuestrar un bien ubicado en Cartagena. Este juez puede delegar esa tarea a un funcionario
judicial de Cartagena o, si no hay disponibilidad, a un funcionario no judicial, como un
alcalde de esa zona. Este alcalde actuará en representación del juez bogotano para llevar a
cabo la diligencia específica.
Sin embargo, esto no significa que el juez comisionado tomará decisiones finales sobre el
caso; solo actúa en una tarea específica por razones prácticas. Asegurando que el juez
competente para el caso sea quien tome las decisiones principales y preserve la autoridad y
responsabilidad de su cargo.

FACTORES DETERMINANTES
Factor funcional
El factor funcional en la competencia judicial se refiere a la organización y distribución de
los casos entre los diferentes niveles de la jurisdicción contenciosa administrativa,
asignando cada asunto según la jerarquía y función específica de los tribunales o jueces
implicados. Este factor es esencial para estructurar la secuencia de decisiones judiciales,
garantizando que cada etapa de un proceso se trate en el nivel adecuado y que existan
instancias superiores para la revisión de decisiones.
El factor funcional asegura que los casos de primera instancia, como los que puedan ser
apelados ante tribunales superiores, siguiendo el principio de doble instancia consagrado en
el artículo 31 de la Constitución. Esto significa que la competencia depende también del
nivel de autoridad de quien emite la decisión.
Supongamos que Luis presenta una demanda en un juzgado administrativo de primera
instancia en Colombia, buscando que se anule una sanción impuesta por una entidad
pública. Y si dada la sentencia Ana o la entidad pública no están conformes con ella,
pueden presentar una apelación y al ser un recurso de apelación, el caso debe pasar al
Tribunal Administrativo, que es el órgano de nivel superior encargado de revisar y, en su
caso, modificar la decisión del juzgado de primera instancia. Este proceso asegura que las
decisiones sean revisadas por un órgano de mayor jerarquía y asegurar una respuesta eficaz.
Por esto mismo se dice que este factor de la competencia es improrrogable, ya que no se
puede trasladar el caso a otro juzgado que no cumple con los requisitos o no tiene las
funciones específicas de competencia o que sea de menor jerarquía que el órgano que dictó
la primera sentencia.

Factor de conexidad
Este factor permite que diferentes demandas o delitos con elementos comunes puedan ser
tramitados en un mismo proceso. Esto evita duplicar esfuerzos en casos relacionados y
facilita una resolución conjunta.
Este factor se basa en la existencia de elementos compartidos entre diferentes demandas.
Por ejemplo, pueden compartir:
 Partes involucradas: Si las mismas personas son demandantes y demandados en
diferentes casos.
 Hechos: Si los casos se basan en situaciones similares o relacionadas.
 Tipo de proceso: Si los procesos son del mismo tipo (ejecutivos, ordinarios, etc.).
Ejemplo: Supongamos que un acreedor tiene dos deudas con el mismo deudor:
 Una deuda por $50,000, que corresponde al juez municipal.
 Otra deuda por $50 millones, que corresponde al juez del circuito.
Aunque la primera deuda debería ser conocida por un juez municipal, se puede acumular y
demandar en el mismo proceso ante el juez del circuito, quien es el de mayor jerarquía.
Esto se hace porque las partes son las mismas y el tipo de proceso (ejecutivo) es el mismo
para ambas deudas, lo que genera la conexión.
En este caso la prorrogabilidad permite que, en lugar de dividir el caso entre dos jueces
(municipal y de circuito), ambos casos se acumulen y se procesen ante el juez de mayor
jerarquía (el del circuito). La justificación es que así se asegura una respuesta judicial más
coherente, rápida y económica, ya que los hechos, las partes y el tipo de proceso son
similares.

CONCLUSION
La jurisdicción es la potestad general del Estado para administrar justicia, mientras que la
competencia especifica qué juez o tribunal es adecuado para un caso particular, basado en
factores como el territorio, la materia y las partes involucradas.
La competencia judicial tiene varias características clave: es improrrogable, lo que significa
que solo el juez designado por ley puede llevar el caso, salvo algunas excepciones; es
indelegable, por lo que el juez competente no puede transferir su autoridad a otro salvo en
situaciones específicas, como una comisión; pertenece al orden público, dado que sus reglas
organizan la función judicial del Estado; y se aplica de oficio, lo cual exige que el juez
verifique su competencia desde el inicio del proceso y rechace la demanda si carece de esta.
Los factores determinantes de la competencia son esenciales para garantizar que los casos
se gestionen adecuadamente en el sistema judicial. Estos incluyen el factor funcional, que
establece la jerarquía de los órganos judiciales, el factor de conexión, que permite agrupar
demandas con elementos comunes en un solo proceso. Además, y el factor subjetivo que
considera las características especiales de las partes involucradas. Juntos, estos factores
aseguran que cada caso sea atendido por el juez adecuado, facilitando una administración
de justicia más eficiente y equitativa.

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