Gilgamesh
1. Introducción general: Contexto literario e histórico del
Poema de Gilgamesh
El Poema de Gilgamesh es una de las primeras obras literarias escritas de la
humanidad y constituye una pieza fundamental del corpus literario
mesopotámico. En la introducción de Jorge Silva Castillo, se destaca la
importancia del poema tanto en el contexto de la literatura de la antigua
Babilonia como en la cultura general del Cercano Oriente. Este poema ha sido
reconstituido a partir de miles de fragmentos de tablillas cuneiformes
encontradas en sitios arqueológicos de Mesopotamia (actual Irak) y otros
lugares cercanos como Siria y Turquía.
La evolución de Gilgamesh como personaje
El texto narra la evolución de Gilgamesh desde un rey tiránico y egocéntrico
hasta un hombre que acepta su destino mortal. Silva Castillo indica que
Gilgamesh fue una figura histórica que reinó en la ciudad sumeria de Uruk
alrededor del año 2600 a.C. Sin embargo, su leyenda creció a lo largo de los
siglos, y su historia se fue moldeando para incluir elementos sobrenaturales y
mitológicos, hasta el punto de que Gilgamesh pasó a ser dos tercios divino y un
tercio humano, según la tradición.
El contexto histórico del poema
El poema se sitúa en una época en la que Mesopotamia estaba dividida en
ciudades-estado, y la figura del rey estaba en proceso de transición, de ser un
líder temporal durante tiempos de guerra a convertirse en un monarca
permanente que gobernaba con poder absoluto. Esta transformación social se
refleja en la narrativa del poema, donde Gilgamesh es descrito como un rey
fuerte y temido, pero también abusivo con su poder, lo que lleva a su pueblo a
suplicar la intervención de los dioses.
La cultura religiosa de Mesopotamia y su influencia en la obra
La cultura mesopotámica está profundamente arraigada en el poema,
especialmente su visión del mundo de los dioses, que son omnipresentes y
controlan el destino de los humanos. Los dioses tienen el poder de crear y
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destruir, como lo muestra la creación de Enkidu por la diosa Aruru, y la
intervención de las deidades en momentos clave del poema, como el castigo a
Enkidu o la decisión de Utanapíshtim de revelar los secretos de la inmortalidad
a Gilgamesh.
2. El poema: una estructura épica y narrativa
El poema sigue un formato épico, dividido en doce tablillas, cada una de las
cuales narra una fase importante de la vida de Gilgamesh. La estructura
narrativa sigue una secuencia de eventos que abarca el viaje personal de
Gilgamesh desde su arrogancia inicial hasta su aceptación final de la
mortalidad. A continuación se ofrece un análisis detallado de cada tablilla.
Tablilla I: La tiranía de Gilgamesh y la creación de Enkidu
Versos 1-44: Presentación de Gilgamesh
El poema comienza describiendo a Gilgamesh como un gobernante
imponente de Uruk. Se destacan sus habilidades como constructor de
murallas y templos, pero también se subraya su crueldad. Gilgamesh es un
rey abusivo que oprime a su pueblo, obligándolos a trabajar sin descanso y
ejerciendo su "derecho de pernada", es decir, reclamando el derecho a
dormir con las novias antes de su boda. Este comportamiento provoca
descontento en Uruk, y los ciudadanos suplican a los dioses que
intervengan para detenerlo.
Versos 45-73: La creación de Enkidu por los dioses
En respuesta a las oraciones del pueblo, la diosa Aruru crea a Enkidu, una
criatura formada de barro y moldeada para ser el rival de Gilgamesh.
Enkidu vive en armonía con los animales salvajes del desierto, corriendo
junto a ellos y bebiendo de los ríos. Es un ser primitivo, completamente
salvaje, pero dotado de una gran fuerza que lo convierte en un digno
adversario para el rey de Uruk.
Versos 74-270: Enkidu y su civilización
Un cazador descubre a Enkidu en el desierto y, al verlo destruyendo las
trampas que él pone para los animales, se asusta de su poder. El cazador
viaja a Uruk y busca el consejo de Gilgamesh. Este le sugiere que utilice a
una prostituta sagrada, Shamhat, para atraer a Enkidu y civilizarlo.
Shamhat se encuentra con Enkidu en el desierto y, después de pasar seis
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días y siete noches con él, Enkidu pierde su inocencia salvaje y queda
separado de los animales que antes eran sus compañeros. Este encuentro
con Shamhat simboliza el paso de Enkidu de un estado de naturaleza
primitiva a uno de civilización humana, lo que incluye la conciencia de la
muerte y del destino humano.
Tablilla II: El encuentro y la lucha entre Gilgamesh y Enkidu
Versos 1-160: La lucha entre Gilgamesh y Enkidu
Enkidu, ahora civilizado, oye hablar de las injusticias de Gilgamesh y decide
enfrentarlo. Viaja a Uruk, donde Gilgamesh está a punto de ejercer su
derecho de pernada en una boda. Enkidu se interpone y lucha contra él en
una batalla feroz que dura hasta el amanecer. A pesar de la violencia del
combate, ninguno de los dos héroes puede vencer al otro, lo que lleva a un
mutuo respeto y a una profunda amistad. Esta lucha inicial no es solo
física, sino que representa el conflicto interno de Gilgamesh, entre su
naturaleza salvaje y su capacidad de civilización y liderazgo.
Tablilla III: La expedición al Bosque de los Cedros
Versos 1-250: Preparativos para la expedición
Después de su enfrentamiento, Gilgamesh y Enkidu se convierten en
amigos inseparables. Gilgamesh, siempre en busca de la gloria eterna,
propone una expedición al
Bosque de los Cedros, un lugar sagrado custodiado por el monstruo
Humbaba, servidor del dios Enlil. Esta expedición tiene un significado
profundo: Gilgamesh quiere realizar una hazaña que lo inmortalice en la
memoria de los hombres. A pesar de las advertencias de los ancianos de
Uruk, que le piden no desafiar a los dioses, Gilgamesh sigue adelante con
su plan. Los dioses, sin embargo, lo apoyan, y el dios sol Shamash ofrece
su protección.
Tablilla IV: El viaje hacia el Bosque de los Cedros
Versos 1-200: El camino hacia el bosque
Durante el viaje hacia el Bosque de los Cedros, Gilgamesh tiene varios
sueños premonitorios que lo llenan de temor. Estos sueños reflejan el
miedo de Gilgamesh a la muerte y la incertidumbre que lo acompaña en
esta búsqueda de gloria. Enkidu, siempre leal, interpreta los sueños de
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manera positiva, asegurando a su amigo que los dioses están de su lado y
que saldrán victoriosos.
Tablilla V: El combate contra Humbaba
Versos 1-100: La batalla contra Humbaba
Al llegar al Bosque de los Cedros, Gilgamesh y Enkidu se enfrentan a
Humbaba, una criatura gigantesca con múltiples rostros aterradores que
puede invocar tormentas. La batalla es épica, con Humbaba rogando por su
vida. Aunque Enkidu inicialmente se muestra reacio a matarlo, Gilgamesh,
animado por la promesa de la gloria, lo decapita con la ayuda del dios
Shamash. Esta acción tiene grandes implicaciones éticas y espirituales,
ya que han matado al guardián de un lugar sagrado, lo que podría desatar
la ira de los dioses.
Tablilla VI: El rechazo de Ishtar y el combate contra el Toro del
Cielo
Versos 1-60: La diosa Ishtar se enfurece
Tras su regreso triunfal a Uruk, Gilgamesh es objeto de la atención de la
diosa Ishtar, quien le propone matrimonio. Sin embargo, Gilgamesh
rechaza la oferta, recordándole los trágicos destinos de sus anteriores
amantes divinos. Ofendida y furiosa, Ishtar recurre a su padre, el dios Anu,
para que envíe al Toro del Cielo como castigo contra Uruk.
Versos 61-150: La lucha contra el Toro del Cielo
El Toro del Cielo desciende y causa gran destrucción en Uruk, matando a
cientos de ciudadanos. Sin embargo, Gilgamesh y En
kidu, trabajando juntos, logran matar al toro, lo que aumenta aún más su fama.
Este acto, sin embargo, es visto como un desafío directo a los dioses, y las
consecuencias pronto llegarán.
Tablilla VII: La maldición de los dioses y la muerte de Enkidu
Versos 1-200: El castigo divino
Tras la muerte del Toro del Cielo, los dioses deciden que
Enkidu debe morir como castigo por los actos de los dos héroes. Enkidu
cae gravemente enfermo, y sufre terriblemente durante doce días. Durante
su enfermedad, tiene visiones del inframundo, un lugar oscuro y aterrador
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donde las almas de los muertos viven en la tristeza y el polvo. En su agonía,
Enkidu maldice el día en que fue civilizado por Shamhat, deseando nunca
haber dejado su vida salvaje.
Tablilla VIII: El lamento de Gilgamesh por la muerte de Enkidu
Versos 1-160: El luto de Gilgamesh
La muerte de Enkidu marca un punto de inflexión en la vida de Gilgamesh.
Al perder a su amigo, Gilgamesh se enfrenta por primera vez a la
realidad de la muerte y se da cuenta de que él también es mortal. Organiza
un funeral grandioso para Enkidu, llorando y lamentando su pérdida
durante días. La profunda tristeza de Gilgamesh lo lleva a cuestionar el
sentido de la vida y la inevitabilidad de la muerte.
Tablilla IX: El viaje en busca de la inmortalidad
Versos 1-160: La búsqueda desesperada
Abatido por la muerte de Enkidu, Gilgamesh teme por su propio destino y
decide emprender un
viaje en busca de la inmortalidad. Cree que, si puede encontrar a
Utanapíshtim, el único humano que ha alcanzado la vida eterna tras
sobrevivir al diluvio, él también podría encontrar una forma de evitar la
muerte. Gilgamesh cruza tierras inhóspitas, montañas y desiertos, en una
odisea llena de simbolismo sobre la lucha contra el destino.
Tablilla X: El encuentro con Utanapíshtim y el relato del Diluvio
Versos 1-250: La historia del diluvio
Gilgamesh finalmente llega al otro lado del
Océano Cósmico y se encuentra con Utanapíshtim. Este le cuenta cómo
los dioses, furiosos con la humanidad, decidieron destruirla mediante un
gran diluvio. Utanapíshtim, advertido por el dios Ea, construyó un arca y
salvó a su familia y los animales, lo que le valió la inmortalidad como
recompensa. Sin embargo, Utanapíshtim le explica que la inmortalidad es
un regalo excepcional, y no es accesible para los humanos comunes.
Tablilla XI: El fracaso en la búsqueda de la inmortalidad
Versos 1-196: La prueba del sueño
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Utanapíshtim somete a Gilgamesh a una prueba: no dormir durante seis
días y siete noches, pero Gilgamesh fracasa, sucumbiendo al sueño. Esta
derrota simboliza su incapacidad de superar la condición humana. Como
un último favor, Utanapíshtim le revela la existencia de una planta de la
juventud que crece en el fondo del mar, la cual podría devolverle su
vitalidad.
Versos 197-300: La pérdida de la planta
Gilgamesh recupera la planta, pero durante su viaje de regreso a Uruk, se
detiene a bañarse en una laguna, momento en el que una serpiente roba la
planta, simbolizando la pérdida de la juventud eterna. La serpiente, tras
comerse la planta, muda su piel, lo que simboliza la renovación que
Gilgamesh no podrá experimentar. Gilgamesh, derrotado, regresa a Uruk,
consciente de que la inmortalidad es inalcanzable para los humanos.
Tablilla XII: Una visión del inframundo
Versos 1-155: El descenso de Enkidu al inframundo
En esta tablilla, un añadido posterior, Enkidu desciende al inframundo en un
intento de recuperar las insignias perdidas de Gilgamesh. Durante su
tiempo en el inframundo, Enkidu experimenta de primera mano las
miserables condiciones de los muertos, ofreciendo una
visión sombría de la vida después de la muerte. Este episodio refuerza la
lección que Gilgamesh ha aprendido: la muerte es inevitable y no hay
escapatoria del inframundo.
3. Conclusión y análisis temático
El Poema de Gilgamesh no es solo una historia de aventuras, sino una
meditación profunda sobre la mortalidad, la amistad y la búsqueda de
sentido en un mundo dominado por los dioses. A lo largo del poema,
Gilgamesh se enfrenta a la realidad de que, a pesar de su poder y sus logros,
no puede escapar al destino final que comparten todos los humanos: la muerte.
Su aceptación de esta verdad al final de la obra lo convierte en un héroe
trágico, pero también en un hombre completo, capaz de valorar lo que ha
construido en su vida mortal.
Este poema tiene relevancia universal porque aborda cuestiones filosóficas
que aún hoy en día resuenan con fuerza: la fragilidad de la vida, el temor a la
muerte y la búsqueda de un legado que trascienda el tiempo.
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