reforma de las 40 horas
Derecho laboral
Yoqsan Alejandro Morales Solís
REFORMA DE LAS 40 HORAS
La bancada de MC en la Cámara de Diputados presentó una nueva iniciativa para avanzar
hacia la jornada laboral de las 40 horas semanales, con un esquema de transición amplio y
varios plazos de implementación.
Esta semana se presentó en la Cámara de Diputados la primera propuesta de reforma
constitucional para reducir la jornada laboral, la cual contempla un régimen de transición
gradual y un programa piloto para determinar el tiempo de implementación de la
disminución de horas de trabajo.
Si bien la legislatura pasada ya contaba con un dictamen en este sentido, el proyecto
quedó desechado al concluir el periodo de sesiones, por lo que la también
denominada reforma de las 40 horas debe iniciar su trámite desde cero, es decir, desde la
presentación de iniciativas.
La nueva reforma constitucional es impulsada por Movimiento Ciudadano (MC) y retoma
la propuesta inicial de establecer dos días de descanso (actualmente es sólo uno) por cada
cinco días de trabajo; es decir, una disminución de 48 a 40 horas en el límite legal de
tiempo laboral por semana.
A diferencia del proyecto anterior, la propuesta contempla un régimen de transición
gradual. Éstas son las claves:
La Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) tendrá un plazo de 60 días
naturales para realizar adecuaciones normativas.
El Congreso de la Unión contará con 60 días naturales para modificar la Ley Federal
del Trabajo.
La STPS y la Secretaría de Economía (SE) realizarán un programa piloto de
reducción de jornada laboral con una duración de un año, priorizando actividades
que exigen esfuerzo físico o mental, y que impliquen un riesgo especial para la
salud de las personas.
La STPS deberá recabar información, datos y estadísticas sobre las empresas y los
trabajadores que forman parte del programa piloto respecto a la productividad y
horas trabajadas. Esto servirá para establecer las horas efectivas de trabajo.
Al finalizar el programa piloto, la autoridad laboral contará con un año para
convocar a mesas de trabajo entre trabajadores y empleadores, con el objetivo de
acordar la implementación progresiva de la jornada laboral de 48 a 40 horas
semanales sin reducción salarial.
La STPS y la SE crearán un catálogo de actividades que puedan quedar exceptuadas
de dicha regulación por razones técnicas, o por casos de fuerza mayor.
La Secretaría de Hacienda y Crédito Público deberá establecer, en el proyecto de
presupuesto de egresos inmediato siguiente, un sistema de
subsidios compensatorios a empresas que se pudieran encontrar comprometidas
financieramente con la reducción de la jornada, específicamente en relación a las
MiPymes.
Otro cambio que contempla el nuevo proyecto es que se incluye en la reforma a
los trabajadores al servicio del Estado, por lo que los burócratas también aspirarían a una
jornada laboral de 40 horas por semana.
“Pese a que México es uno de los países que más trabaja, la correlación entre horas
trabajadas y productividad no es lineal. Países como Irlanda demuestran que es posible
alcanzar altos niveles de producto interno bruto per cápita con jornadas laborales más
cortas, gracias a factores como la inversión en educación, la innovación y la eficiencia”,
indica el diputado Juan Zavala (MC), promotor de la iniciativa.
Reducción de la jornada laboral, la promesa de Claudia Sheinbaum
La reducción de la jornada laboral es parte de los compromisos asumidos por la
presidenta Claudia Sheinbaum Pardo durante su mensaje en el zócalo de la Ciudad de
México, en ese espacio, la titular del Poder Ejecutivo aseguró que durante el sexenio se
alcanzará paulatinamente la semana de 40 horas.
“Estoy segura que lo vamos a lograr, en acuerdo con las y los empleadores iremos
alcanzado paulatinamente en el sexenio la semana de 40 horas”, dijo en su primer día de
gobierno.
Si bien Claudia Sheinbaum nunca cerró la puerta a la reducción de horas de trabajo, esta
reforma no fue incorporada en las prioridades de gobierno hasta su toma de protesta.
La gradualidad prometida por la presidenta fue una de las grandes demandas del sector
privado durante los foros de parlamento abierto para analizar la primera propuesta que se
presentó, y es también parte de la experiencia que han tenido otras economías que han
avanzado en la disminución del tiempo de trabajo.
Además, la recomendación 116 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) también
sugiere la gradualidad entre las directrices para reducir la jornada laboral, idealmente a 40
horas, y es un instrumento con una vigencia de poco más de 60 años.