Introducción
Desde el inicio de las civilizaciones humanas el intercambio de bienes ha estado
presente y ha evolucionado a la par de estas mismas dando como resultado a la
actividad conocida como comercio, que a lo largo de la historia ha mejorado, pues
paso de solo hacerse dentro de un estado, a integrar e interactuar con más de
uno, no solo en el comercio sino también en otros aspectos, algo que se conoce
como globalización.
La globalización, la cual podemos definir como; la integración mundial en ámbitos
económicos, políticos, tecnológicos y sociales, ha convertido al mundo en un
espacio más interconectado. Este fenómeno es clave para el desarrollo de los
estados, aunque también ha generado desigualdad. Considerando este último
punto los países han optado por hacer acuerdos con el objetivo de desarrollar y
equilibrar su comercio recíproco y de ampliar su cooperación comercial y
económica, los cuales posteriormente terminan en tratados comerciales o tratados
de libre comercio.
Cuando son tratados de libre comercio (TLC) se establecen reglas para realizar el
intercambio de productos y de servicios, eliminando los obstáculos (arancelarios,
impuestos, etc.) en las importaciones y las exportaciones.
México se ha beneficiado de este fenómeno firmando diversos tratados que
abarcan a 49 países en busca de una cooperación para la mejora y desarrollo
comercial entre estos, uno de los más importantes es el del Tratado de Libre
Comercio entre la Unión Europea y México (TLCUEM) firmado en el año 2000, el
cual abarcaremos a continuación.
TRATADO DE LIBRE COMERCIO ENTRE LA UNIÓN EUROPEA Y MÉXICO
(TLCUEM)
ANTECEDENTES
Durante muchos años, las relaciones del Parlamento Europeo con México y los parlamentarios
mexicanos se desarrollaron a través de su Delegación para las Relaciones con los Países de la
América Central y México. El ámbito de la delegación era relativamente amplio, ya que abarcaba
Guatemala, Honduras, Nicaragua, El Salvador, Costa Rica, Panamá y Cuba, además de México.
Entre esos países, México ocupaba una posición privilegiada: no solo era el país con mayor
extensión y población, sino que se estaba confirmando su protagonismo a nivel mundial.
México y la Comunidad Económica Europea establecieron en 1975 un Acuerdo con el objetivo de
desarrollar y equilibrar su comercio recíproco y de ampliar su cooperación comercial y económica;
inspirados por su determinación de consolidar, ahondar y diversificar estas relaciones para su
beneficio mutuo. Este Acuerdo fue sustituido por el Acuerdo Marco de Cooperación firmado en
1991.
Tomando como base las relaciones privilegiadas instituidas por el Acuerdo Marco de 1991 y los
principios establecidos en la Declaración Conjunta Solemne firmada en París el 2 de mayo de
1995 entre la Comisión y el Consejo, por una parte, y México, por otra, se decidió desarrollar sus
relaciones recíprocas dotándolas de una perspectiva a largo plazo. Para lo que la Comisión
Europea el 23 de octubre de 1995 solicita el Mandato para negociar un Acuerdo de Asociación
Económica, Concertación Política y Cooperación con México, el cual fue adoptado el 25 de junio de
1996.
Luego de la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) el 1º de
enero de 1994, la Unión Europea pretendió establecer relaciones comerciales privilegiadas con
México con el objeto de mantener una posición estratégica dentro esta zona de libre comercio.
En octubre de 1996 inician las negociaciones del Acuerdo y concluyen en julio de 1997. México y
la Unión Europea firman tres instrumentos el 8 de diciembre de 1997; el Acuerdo Global, el cual
sienta las bases para la negociación del tratado de libre comercio (TLC) entre México y la Unión
Europea; el Acuerdo Interino, el cual establece los mecanismos y el formato para lograr la
liberalización comercial; y el Acta Final.
Las negociaciones para liberar el comercio de bienes y servicios inician el 9 de noviembre de 1998
y concluyen el 24 noviembre de 1999. El resultado de las 9 reuniones de negociaciones técnicas se
plasma en las Decisiones del Consejo Conjunto en el año 2000 Bienes y en 2001 Servicios.
El Acuerdo establece un marco para fomentar el desarrollo de los intercambios de bienes y
servicios, incluyendo una liberalización bilateral y preferencial, progresiva y recíproca del comercio
de bienes y servicios que tenga en cuenta la sensibilidad de determinados productos y sectores de
servicios, y de conformidad con las normas pertinentes de la OMC.
El Tratado de Libre Comercio entre México y la Unión Europea (TLCUEM) entró en vigor en julio de
2000 con 15 países miembros de región europea. Este tratado rige las relaciones de libre comercio
entre naciones avanzadas europeas y México, constituyendo así, un acuerdo comercial con el
mayor bloque económico del mundo (actualmente consta de 28 países) y que forma parte del
Acuerdo de Asociación Económica, Concertación Política y Cooperación entre México y la
Comunidad Europea firmado el 8 de diciembre de 1997, instrumento jurídico que permitió iniciar
las negociaciones comerciales con la UE.
Su principal objetivo es crear una zona de libre comercio que cumpla con las normas previstas por
la Organización Mundial de Comercio (OMC) y en especial con lo que establece el artículo XXIV del
Acuerdo General sobre Aranceles y Comercio (GATT), en relación con las uniones aduaneras y las
zonas de libre comercio en materia de bienes, y con el artículo V del GATT, relativo a la integración
económica en materia de servicios.
El ámbito de aplicación del TLC-UE cubre once Capítulos en los siguientes campos:
I. Acceso a Mercados.
En este Capítulo se establecen las reglas relativas a los aranceles y otros cargos, así como a
restricciones cuantitativas tales como cuotas o cupos, licencias y permisos y requisitos de
precios a importaciones o exportaciones que regirán al comercio de bienes. Asimismo, se
establece un marco jurídico que dé certidumbre al acceso a los mercados de los bienes que se
produzcan y se comercien en la zona de libre comercio.
II. Reglas de Origen.
Para determinar cuáles bienes son susceptibles de un trato arancelario preferencial en el TLC-
UE, es necesario que cumplan con las Reglas de Origen acordadas entre las Partes, las cuales
están diseñadas para:
· Asegurar que las ventajas del TLC-UE se otorguen sólo a bienes producidos en la zona de libre
comercio y no a bienes que se elaboren total o en su mayor parte en otros países fuera de la
zona
· Establecer reglas claras y obtener resultados previsibles; y · Reducir los obstáculos
administrativos para los exportadores, importadores y productores que realicen actividades
comerciales en el marco del TLC-UE.
Las Reglas de Origen disponen que los bienes se considerarán originarios de la región cuando
se produzcan en su totalidad en cualquiera de los 15 países de la UE ó en México.
III. Normas Técnicas.
Las Normas Técnicas tienen como propósito proteger la vida y la salud humana, animal y
vegetal, al consumidor y al medio ambiente. Asimismo, buscan garantizar la veracidad de la
información que proporciona un producto sobre sus ingredientes, contenido, peso y volumen;
y establecen los requisitos que debe cumplir la fabricación de maquinaria y equipo.
V. Normas Sanitarias y Fitosanitarias Este Capítulo del TLCUE establece preceptos para el
desarrollo, adopción y ejecución de medidas sanitarias y fitosanitarias, es decir, aquellas que
se adopten para proteger la vida o la salud humana, animal y vegetal, de los riesgos que surjan
de enfermedades o plagas de animales o vegetales, o de aditivos o sustancias contaminantes
en alimentos.