Análisis Sintáctico
Nombre: Leonel Montoya Castillo
Materia: Hermenéutica
Docente: Dra. Ana María Tipantuña
Carrera: Licenciatura en Teología
Salmos 137:7-9
Reina Valera 1960
7 Oh Jehová, recuerda contra los hijos de Edom el día de Jerusalén,
Cuando decían: Arrasadla, arrasadla
Hasta los cimientos.
8 Hija de Babilonia la desolada,
Bienaventurado el que te diere el pago
De lo que tú nos hiciste.
9 Dichoso el que tomare y estrellaré tus niños
Contra la peña.
Según las investigaciones de Paul Benware, en su libro Panorama del Antiguo
Testamento (1994) el libro de los Salmos fue conformado a lo largo de muchos y al
reflejar los varios sentires que comparte una persona o una comunidad, cubren una
amplia variedad de temas relacionados con la vida del devoto al culto a Yahvé. Benware
P.N. (1994) señala que el bosquejo más básico que podemos del libro de los Salmos es
dividir el salterio en las siguientes secciones:
1. Libro I: Salmos 1 – 41
2. Libro II: Salmos 42 – 72
3. Libro III: Salmos 73 – 89
4. Libro IV: Salmos 90 – 106
5. Libro V: Salmos 107 – 150
Sumado a la información anterior cabe recalcar las anotaciones de las
anotaciones de la Living Insights Study Biblie cuyo editor en jefe es Charles R. Swindoll
(1985), en donde se trazan los siguientes paralelismos con cada Libro que conforma el
salterio con un libro del Pentateuco, un aspecto particular de la vida del judío devoto y
un enfoque teológico que se explora respectivamente en cada Salmo.
Según las anotaciones de la Living Insight Study Bible (1985) los paralelismos
que se trazan en cada uno de los libros de los Salmos son los siguientes:
1. Libro I – Génesis – Vida personal del devoto – La humanidad.
2. Libro II – Éxodo – Vida devocional - Liberación
3. Libro III – Levítico – Vida litúrgica del judío – Tabernáculo1
4. Libro IV – Números – Vida cotidiana del devoto – El reino de Dios sobre
la Tierra
5. Libro V – Salmos proféticos y naturales – Deuteronomio – Obedecer la
Ley
Volviendo a los hallazgos Benware en su Panorama del Antiguo Testamento
(1985) señala la tipología entre los Salmos de acuerdo con su uso, siendo (1) Salmos
Mesiánicos con el fin de anunciar la obra del mesías por venir, (2) Salmos de
Lamentación con el fin clamar a Dios en medio de la aflicción, (3) Salmos Testimoniales
cuyo rasgo principal es testificar de las obras de Dios en su vida, (4) Salmos de
Peregrinación cuyos canticos giran en torno a la experiencia de peregrinación hacia
Jerusalén, (5) Salmos Imprecatorios que piden el juicio de los enemigos de Israel, (6)
Salmos Penitenciales con el de revelar la posición de pecado y de arrepentimiento del
devoto, los (7) Salmos Históricos que miran retrospectivamente a la historia de Israel
para ver a Dios y por último, los (8) Salmos de la Naturaleza) cuyo énfasis reside en la
obra de Dios en su creación.
De tal manera que según Benware (1985) de acuerdo con la situación en donde
estaban inmersos los israelíes hacen uso de cada Salmo, ya que son un reflejo del
sentir ya sea individual o colectivo.
Particularmente el Salmo 137 según Carro, D. (et. al.) en el Tomo 8 del
Comentario Bíblico Mundo Hispano, señalan que tiene las siguientes divisiones
naturales del salmo:
Los desterrados también lloran 137:1–9
1. La tristeza del destierro (vv. 1–3).
1.1. El dolor: Nos sentábamos y llorábamos, v. 1.
1.2. La nostalgia: Colgábamos nuestras liras, v. 2.
1.3. La opresión: Los que allá nos habían llevado cautivos, v. 3.
2. La lealtad de los desterrados (vv. 4–6).
2.1. El pasado: En tierra de extraños, v. 4.
2.2. El presente: Si me olvido de ti, oh Jerusalén, v. 5.
2.3. El futuro: Como principal motivo de mi alegría, v. 6.
3. La retribución de los malvados (vv. 7–9).
3.1. El recuerdo: Acuérdate, oh Jehovah, v. 7.
3.2. La imprecación: Que te dé la paga por lo que tú nos hiciste, v. 8.
3.3. El despojo: Y los estrelle contra la roca, v. 9.
Por otro lado, Kraus Hans-Joachim en su segundo volumen de estudio que le
dedica Los Salmos (1995), cita a Schmidt H. respecto al Salmo 137, en donde se
confirma que es un salmo singular en la forma en la que está construido ya que no cabe
exclusivamente solo en una de las clasificaciones que anteriormente se señalaron, si
bien la mención explicita de que es una canción para la Sion debería dar luz a que es
una canción de gratitud con Dios, sin embargo esto es contradictorio con la situación en
donde estaban inmersos los judíos y el tono melancólico a lo largo de todo el Salmo.
De tal manera que Kraus (1995) señala que el Salmo es una expresión de duelo
de la comunidad exiliada viendo con melancolía la vida en Jerusalén, terminando con
una súplica imprecatoria que termina siendo producto de la humillación y el sufrimiento
de los judíos. Por ende, el Salmo 137 es un ejemplo perfecto que por encima de las
formas y géneros en donde se escribe un salmo, predomina el sentir de la comunidad
ya que estos van a definir la temática para expresar las incomodidades en donde
estaban inmersos.
Sobre la porción pertinente a este estudio, que son los últimos tres versículos
Kraus (1996) señala que es interesante que la primera amenaza imprecatoria no es
contra sus captores, sino que se pronuncia en contra de los edomitas que traicionaron a
los israelíes en el sitio de Jerusalén. A continuación, el salmista clama por la
condenación de Babilonia en el v. 9 deseando que los hijos de Babilonia sean
estrellados en contra de una piedra. Esto a simple vista puede pasar un deseo cruel
para alguien que es miembro del pueblo de la promesa, pero debemos entender que tal
cosa era una práctica común en las invasiones del mundo antiguo.
De la misma manera Kraus (1985) hace mención que subyacente a la oración
imprecatoria del salmista, hay una firme convicción de que Yahvé como el Señor de la
historia va obrar a través de las circunstancias en favor de su pueblo escogido,
concepción teológica propia de la evolución natural del judaísmo de la fe exiliada.
Derek Kidner en su estudio de los Salmos 73 al 150 (1991) expande más al
respecto del Salmo 137, donde señala que la expresión recuerda contra que usa el
salmista en el v. 7 es una expresión jurídica del Israel antiguo, de tal manera que el
Salmo está planteando la situación como si fuera un juzgado, donde está exponiendo
sus argumentos en contra de Edom frente al juez, que claramente es en este contexto
Yahvé.
Kidner (1991) señala que el Salmo 137 es un estallido de emociones catártico,
es una queja de parte del pueblo exiliado que esperaban que el Señor las escuchará
como un juez justo, aplicando la ley de retribución. Esto lo podemos ver claramente en
v. 8 en donde el salmista le pide a Dios que le de a los babilonios el pago que
corresponde a lo que ellos hicieron, que es la invasión en manos de otro pueblo y que
apliquen las mismas acciones brutales que aplicaron contra Israel.
Para Kidner (1991) el Salmo 137 es un clamor producto de un pueblo indignado,
deprimido y enojado por su sufrimiento, de la misma manera el autor señala, que para
entender de manera correcta este pasaje debemos tomar las siguientes posiciones:
Entender la razón por la cual el salmista está haciendo una petición
aparentemente cruel hacia otro grupo de personas.
Comprender el valor del Salmo como parte de la literatura inspirada por
Dios y no desvalorizar el mensaje que está expresando el autor.
Con base en los planteamientos de Kidner (1991) sobre la posición que
deberíamos mantener en cuanto a este Salmo, creo que de manera “¿Cuál debería ser
la posición del pueblo elegido ante la injusticia?”
Para el autor del Salmo 137 y para la comunidad exiliada es muy claro que su
reacción no es pasiva, en su rabia y dolor vio como una necesidad la justicia por lo que
consideraba que el pueblo de Dios merecía. Israel es una nación que fue traicionada,
pisoteada y humillada por los invasores, estaban en una tierra extranjera con la
población diezmada y sin templo. En ese marco suena coherente que el salmista haya
pedido que los niños de Babilonia se estrellen contra una roca.
Al final la pregunta que me está arrojando a mi es ¿Qué tan indignado estoy de
las injusticias que hay en mi entorno? Si bien no digo que la respuesta es un ataque
violento como lo señala el salmista, si debo recalcar que el Salmista sintió tanta pasión
por la injusticia en donde estaba envuelto que su reacción fue un estallido de enojo e
indignación.
Lo que concluyo hasta este punto es verme a mi mismo y preguntarme, “¿Qué
tanto me molestan las injusticias que hay en mi entorno?”.
Referencias Bibliográficas
Kidner D. (1991). Salmo 137 (1era. Edición) Salmos 73-150. Ediciones
Certeza.
Kraus H. (1995). Salmos 137 (1era. Edición) Los Salmos Sal 66-150 (Vol.
II). Ediciones Sígueme.
Swindoll C. R, (1996). Psalms (1era. Edición) The Living Insights Study
Bible. The Zondervan Corporation.
Benware P. N. (1994). Salmos (1era. Edición) Panorama del Antiguo
Testamento. Editorial Portavoz.
Carro, D., Tomás J., Zorzoli R. O. (1997) Salmos 137 (1era. Edición)
Comentario Bíblico Mundo Salmos (Tomo 8). Editorial Mundo Hispano.