El sindicalismo en México
a través de la lente de Aurelio Escobar
Ana Lilia Quintero Barajas*
Resumen
El fotógrafo Aurelio Escobar Castellanos capturó con su cámara
múltiples aspectos de la evolución de la ciudad de México y de sus
habitantes. Se especializó en el uso de la cámara rotativa Cirkut, la
cual permitía conseguir imágenes panorámicas con una perspectiva
de hasta 360º y obtener negativos de más de dos metros de longitud.
La maestría que logró en la fotografía panorámica lo llevó a ser
reconocido por múltiples e importantes instituciones de nuestro país,
sobre todo por un sinnúmero de sindicatos con los cuales estuvo
comprometido a lo largo de su vida y su labor como fotógrafo, por lo
que sus imágenes son un testimonio invaluable para la investigación
y comprensión del sindicalismo en nuestro país.
Palabras clave: fotógrafo, sindicalismo, panorámicas.
Abstract
The photographer Aurelio Escobar Castellanos captured with his
camera several aspects of Mexico City and its people evolution. He
specialize in the use of the rotative camera “Cirkut” which allowed
you to take panoramic images with a 360° perspective and to get
negatives of more than two meters long. The mastery he achieved in
panoramic photography lead him to be recognized by multiple and
important institutions of our country, mostly of several unions which
he was commited to during his whole life as a photographer, which
is why his images are invaluable testimony for the investigation and
understanding of the syndicalism in our country.
Keywords: Photographer, Syndicalism, Panoramic.
* agn-dahc- Fototeca.
Legajos, número 4, octubre-diciembre, 2014 93
Introducción
Dentro del universo de información que la Fototeca del Archivo General
de la Nación posee y pone a disposición de los investigadores se encuentra
una de las colecciones fotográficas más importantes y representativas de su
acervo: el fondo Aurelio Escobar Castellanos (en adelante aec), que cuenta
con 4,369 imágenes, de las cuales más de tres mil son negativos panorámicos
de gran formato y constituyen una de las colecciones más grandes a nivel
nacional de este tipo de material fotográfico de carácter histórico.
Aurelio Escobar capturó con su cámara, como fotógrafo independiente,
múltiples aspectos de la evolución de la ciudad de México y de sus habitantes,
pero sobre todo, de un sinnúmero de sindicatos y sus actividades a lo largo
de más de cuarenta años.
El movimiento sindicalista buscó el aumento económico, laboral,
social e intelectual de la clase obrera mediante organizaciones de combate
y posteriormente corporativistas, con las cuales Aurelio Escobar estuvo
comprometido a lo largo de su vida y su labor como fotógrafo, por lo
cual sus imágenes son un testimonio invaluable para la investigación y
comprensión del sindicalismo en nuestro país.
El presente trabajo aborda brevemente la vida de Aurelio Escobar y su
labor como fotógrafo de la Revolución, su especialización en la fotografía
panorámica y, por último, ofrece una visión general sobre la evolución del
sindicalismo en México a través de las imágenes capturadas por su cámara,
hasta el surgimiento del llamado “charrismo” sindical. Esta investigación
busca difundir la obra de Escobar entre los investigadores interesados en la
utilización de la imagen como documento histórico.
Aurelio Escobar Castellanos
Nació en Zacoalco de Torres, Jalisco, el 8 de noviembre de 1888, hijo de
José Benito Escobar Ureña y Josefa Castellanos. En 1906, junto con sus
hermanos Enrique, Ignacio, Beatriz, Domitila e Isabel llegó a la ciudad
de México bajo la protección de su sobrino, el acreditado fotógrafo
Heliodoro Juan Gutiérrez Escobar, con quien colaboró activamente en
todas sus empresas fotográficas durante 28 años. Los estudios fotográficos
94 Legajos, número 4, octubre-diciembre, 2014
“Panorámica de la Unión de Fotógrafos de la República Mexicana de Ceremonias sociales
y oficiales, el día del fotógrafo. Columna de la Independencia”, 7 de julio de 1960, agn,
aec/27/025 (2600).
propiedad de Gutiérrez en los que Aurelio Escobar colaboró fueron La casa
amplificadora de retratos (1905), Postal Photo Finishing (1906), Fotografía
Marst (1911-1928) y Foto París (1932).1
Escobar proporcionó evidencia visual del conflicto revolucionario
dentro del movimiento maderista y, posteriormente, de la llamada Decena
Trágica, forjándose como fotorreportero.
En junio de 1912 realizó estudios en la Souther School of Photography,
en McMinnville, Tennessee, los cuales concluyó en 1913, cuando ganó el
premio a la mejor exhibición fotográfica en la Feria Estatal de South Carolina.
Se estableció en la ciudad de Columbia South Carolina, donde trabajó en el
estudio fotográfico Lyles, al tiempo que lo hacía en México de 1914 a 1919.
En 1918 adquirió el estudio fotográfico Hennies en la misma ciudad.
Durante sus viajes periódicos realizados entre México y Estados Unidos
introdujo en nuestro país la fotografía panorámica y el uso comercial de
la cámara rotativa Cirkut. Sus primeras fotografías panorámicas fueron
firmadas por H. J. Gutiérrez, Foto Marst, Foto París, algunas por la Compañía
Industrial Fotográfica (cif) y Vicente Cortés Sotelo; posteriormente
aparecería la firma A. Escobar como fotógrafo independiente.
1 Guevara Escobar, “H. J. Gutiérrez, Foto”, en Fotógrafos de la revolución, (http://
fotografosdelarevolució[Link]/2010/11/h-j-gutié[Link]), [consulta 19 de
septiembre de 2012].
Legajos, número 4, octubre-diciembre, 2014 95
A partir de 1925 radicó permanentemente en México. Contrajo
matrimonio el 22 de abril de 1934 con María del Consuelo Vélez de la
Torre, con quien procreó a María Josefina Escobar Vélez, hija única del
matrimonio.
A. Escobar Fotógrafo Profesional fue su primer estudio fotográfico en
México; lo abrió en el mismo lugar que ocupaba Foto París: avenida 16 de
septiembre número 64, en el centro histórico de la ciudad de México.
Con la ayuda de sus hermanos trabajó ininterrumpidamente hasta su
muerte, ocurrida el 11 de febrero de 1964 a consecuencia de un accidente
de tránsito. Enrique, su hermano, permaneció a cargo del estudio, para
entonces llamado Fotopanorámicas Escobar, conservando la misma línea
de trabajo hasta 1979, cuando cerró definitivamente.2
Aurelio Escobar y la Revolución
Justo cuando Aurelio Escobar cumplió 22 años estalló el primer conflicto
bélico documentado por la fotografía en México: la Revolución. Como
muchos otros fotógrafos de estudio, salió a las calles a documentar
gráficamente el “grito” revolucionario que lo envolvía todo y cuya labor,
seguramente, era mucho mejor pagada que el retrato de gabinete, el cual
que ya nadie buscaba.3
Así incursionó como reportero gráfico y logró fotografías sin crédito
autoral, firmadas bajo la Agencia H. J. Gutiérrez, que años después
se volverían icónicas del movimiento armado revolucionario. Dichas
imágenes fueron impresas en su mayoría como “tarjetas postales”, debido
a la popularidad y difusión que tuvo este formato en nuestro país desde el
siglo xix. Las postales permitieron la comunicación epistolar “económica”
entre dos personas separadas geográficamente, mediante el intercambio
de mensajes cortos e imágenes que de alguna manera ilustraran la realidad
que se quería transmitir al destinatario, ya fuera hermosa, si se trataba de
2 Escobar Castellanos en [Link]
[consulta 19 de octubre de 2011]. Debido a la falta de bibliografía sobre la vida de Aurelio
Escobar Castellanos se tuvo que recurrir a los artículos disponibles en línea.
3 Ezequiel Carrasco, Entre los nitratos de plata y las balas de bronce, p. 27.
96 Legajos, número 4, octubre-diciembre, 2014
un paseo, o una realidad bélica como la padecida en nuestro país en ese
momento.4
El avance tecnológico en la fotografía permitió la impresión masiva de
las imágenes captadas por los fotógrafos como testimonios fidedignos y
tangibles de una realidad con la cual los grabados, litografías e impresiones
ya no pudieron competir.
Las imágenes de las batallas y caudillos revolucionarios se popularizaron
y comenzaron a venderse en serie a un público ávido de noticias, por ello
constituyeron para los fotógrafos de esta época el principal medio de
subsistencia y la forma de difundir su obra. Dicho auge permitió también
el surgimiento y mantenimiento de casas editoras como para la que trabajó
por años Escobar.
Cámara en mano, dio evidencia visual del desarrollo del conflicto
armado, pues cubrió cotidianamente diferentes frentes de guerra, entre
ellos el desarrollo del movimiento maderista y, posteriormente, la Decena
Trágica, la toma de Casas Grandes, Chihuahua, entre muchos otros.
Fotografía panorámica
Aurelio Escobar se especializó en el uso de la cámara rotativa Cirkut, la cual
permitía conseguir imágenes con una perspectiva de hasta 360º y obtener
negativos de más de dos metros de longitud; este tipo de fotografía no
se utilizaba de forma cotidiana en nuestro país, tal vez por lo complicado
de las tomas, el revelado, la dificultad para organizar y encuadrar a las
personas que serían fotografiadas, etcétera. Sin duda Escobar no fue el
único fotógrafo en utilizar este tipo de fotografía, pero sí fue un especialista
en este género, el cual explotó durante más de cuarenta años, y que, a su
muerte en 1964, seguiría utilizando su familia.
La fotografía panorámica caracterizó a Aurelio Escobar, pues aunque
dominó el retrato de gabinete, luego la fotografía de prensa y el retrato
de estudio, fue en aquélla donde mejor desarrolló sus habilidades y estilo
personal; por ello su estudio adquirió el nombre de Panorámicas Escobar y,
posteriormente, Fotopanorámicas Escobar.
4 Charles B. Waite, La Época de Oro de las Postales en México, pp. 7-19.
Legajos, número 4, octubre-diciembre, 2014 97
“Panorámica de fábrica de obreros en Rio Blanco Veracruz”, abril 1926. (Detalle). agn,
aec/17/001 (1906). El Valle de Orizaba fue una de las regiones con mayor efervescencia
sindical, en respuesta a la represión de que fueron víctima los obreros textiles durante el
maderismo. Las fábricas de Rio Blanco, Veracruz padecieron esta represión en 1907 y 1912.
La maestría lograda en la fotografía panorámica lo llevó a ser reconocido
por múltiples personas e importantes instituciones de nuestro país que
requirieron sus servicios continuamente, entre ellas varias generaciones
de egresados de la Universidad Nacional Autónoma de México; escuelas
como el Colegio Gordon, Cervantes y Williams; innumerables plantillas de
médicos residentes del Hospital General, el Instituto Mexicano del Seguro
Social (imss) y el Instituto de Seguridad Social al Servicio de los Trabajadores
del Estado (issste); trabajadores de la Lotería Nacional; las fotografías
anuales de los empleados de empresas como Fábrica Santa Rosa o Colgate
Palmolive; las reuniones anuales de los Clubes de Leones,; la fábrica La
Escocia, por el fallecimiento de Martín Torres Padilla; y la concentración
anual Evangélica en el Hemiciclo a Juárez, por citar algunos de sus clientes.
Aurelio Escobar también fue contratado por presidentes y gobernadores
de algunos estados de la república para cubrir los eventos políticos que
llevaban a cabo, pues su fotografía también sirvió en numerosas ocasiones
para este tipo de discurso. Sobre todo los principales sindicatos mexicanos
98 Legajos, número 4, octubre-diciembre, 2014
requirieron sus servicios, predominando esta acepción en su trabajo,
seguramente al sentirse más cómodo con ella.
La fotografía panorámica respondió a una época en que la masa, el
contingente y el compañerismo lo eran todo, y las imágenes debían captarlo
así: “a todos juntos”.
El anarquismo y las sociedades mutualistas
Los últimos veinte años del siglo xix estuvieron marcados por la formulación
y puesta en práctica de diferentes corrientes ideológicas que cuestionaron
el pensamiento político y social de Europa y Estados Unidos. Una de ellas
fue el anarquismo, cuya variante conocida como “anarcosindicalismo” o
“sindicalismo revolucionario” sostenía que en la organización de la clase
obrera estaba la base del cambio social.5
El anarquismo ofrecía al pueblo las bases ideológicas para su
emancipación, y el sindicalismo promovía la “acción directa”, colectiva, lo
que les permitió a los trabajadores estar en mayor contacto con la realidad y
difundir los fundamentos del anarquismo de forma práctica.
La influencia ideológica más importante para el sistema obrero nacional
fue, sin duda, la difundida por los anarquistas españoles exiliados en México,
quienes trabajaron incansablemente para crear la conciencia colectiva de los
trabajadores mexicanos. Las condiciones deplorables de vida que sufrieron
los campesinos obligaron a gran cantidad de ellos a salir de sus lugares
de origen y establecerse en las ciudades, buscando trabajo en fábricas o
dependencias y soportando situaciones laborales lamentables en todos los
sentidos, que la creciente industrialización porfirista nunca “consideró”
necesario remediar.6
Unas de las primeras organizaciones obreras formadas en México fueron
las llamadas “organizaciones de resistencia” o “sociedades mutualistas”,
impulsadas desde 1865 en nuestro país por el griego Plotino Rhodakanaty.
Estas sociedades cubrieron necesidades históricamente antagónicas, es
5 Ribera Carbó, Anna, La Casa del Obrero Mundial: Anarcosindicalismo y Revolución en México, p. 29.
6 Ruth Clark, Marjorie, La organización obrera en México, p. 12.
Legajos, número 4, octubre-diciembre, 2014 99
decir, tanto del gobierno como de la incipiente clase obrera. Por una parte,
debían organizar a los obreros en cajas de ahorro y colectas para apoyarse
“mutuamente” en eventos catastróficos, enfermedades o muerte, como un
intento para mejorarles la vida; por otra parte, el gobierno vio en ellas una
excelente forma de controlar a los trabajadores y las usó como una válvula
de escape controlada a la crítica o sublevación organizada, control que le
sirvió durante muchos años.7
Este tipo de asociaciones corporativas sembró la semilla que a la larga
permitiría la concientización del trabajador y la lucha por la transformación
social ya organizada en sindicatos. Aurelio Escobar capturó con su lente
algunas de estas sociedades precursoras del sindicalismo que al paso del
tiempo seguirían existiendo. Una de ellas fue la Sociedad Mutualista de
Despachadores y Telegrafistas Ferrocarrileros, sucesora de la primera
sociedad mutualista de ferrocarrileros, uno de los sindicatos más organizados
y combativos de nuestro país.8
La Casa del Obrero Mundial (com)
Escobar viajó a Estados Unidos en 1912 para realizar estudios como
fotógrafo. Fue miembro activo de varios sindicatos y sociedades mutualistas
de fotógrafos, por lo tanto, sería falso pensar que permaneció ajeno a la
labor realizada por la com, fundada en 1912 por los miembros del grupo
anarquista Luz.9
La com buscó desde sus orígenes divulgar y apoyar el sindicalismo
revolucionario entre los trabajadores, como medio de defensa contra los
patrones y dueños de fábricas y empresas.10
7 Ídem.
8 agn, aec/01/024. En 1926 Aurelio Escobar perteneció a la Asociación de Fotógrafos de
México. Sociedad Mutualista.
9 Ribera Carbó, op. cit. p. 40.
10 Ibíd., pp. 41-42. La finalidad del grupo anarquista Luz era publicar un periódico para la
difusión del anarquismo y difundir en México la escuela racionalista, inspirada en la Escuela
Moderna del español Francisco Ferrer Guardia, cuya ideología se sintetizó en seis ideas
básicas: Coeducación de ambos sexos y diferentes clases sociales, laicismo y racionalismo,
antiautoritarismo y educación integral.
100 Legajos, número 4, octubre-diciembre, 2014
“Sindicato de Obreros y Obreras productores de chicle “balón”.
Jornada Sangrienta por las ocho horas de trabajo”. agn, aec/53/015,
4054.
Legajos , número 4, octubre-diciembre, 2014 101
Si bien la com no fue un sindicato, sí fue el referente en la organización
de la lucha obrera, orientando y logrando el tránsito de las sociedades
mutualistas al sindicalismo.11
En sus inicios, la com apoyó la denominada “acción directa”, es decir,
el no vincularse con el Estado por medio de alianzas o partidos políticos
y actuar sólo a través de la organización obrera, por medio de huelgas,
boicots, paros, etcétera.
A partir de 1913 las demandas sobre los salarios, la seguridad en el trabajo
y, particularmente, la jornada laboral de ocho horas fueron necesidades
universales en la mente de los trabajadores mexicanos, gracias a la labor
de orientación de la com. Esta lucha por los derechos laborales se observa
bien entrado el siglo xx (1936) y es ilustrada por una de las fotografías más
dramáticas de Aurelio Escobar, la cual nos habla de la “Jornada sangrienta”
padecida por los trabajadores afiliados al Sindicato de Productores de Chicle
Balón para lograr la jornada laboral de ocho horas.
Posteriormente, buscaron el favor de la clase política para el
apoyo del proletariado, consideraron necesario aliarse con el Ejército
Constitucionalista, liderado por Álvaro Obregón, y crearon los llamados
batallones rojos.
Los batallones rojos fueron utilizados por los constitucionalistas como
una legitimización de sus objetivos políticos en cuanto al proletariado. Se les
empleó como manifestación de propaganda y le confirieron un carácter de
“organización de masas” a una fuerza de choque financiada por el Estado.
Fueron los únicos contingentes de obreros adiestrados y uniformados
militarmente que han participado en la lucha armada al lado del ejército
mexicano.12
Posteriormente, esta fórmula de agrupaciones de obreros militarizados a
favor del Estado se utilizó —y aún se utiliza— en el sindicalismo mexicano;
ejemplo de ello lo tenemos en una de las imágenes de Aurelio Escobar,
donde se observa la “Ceremonia con motivo de la entrega de banderas a
los representantes de las milicias obreras por el secretario de la Defensa
Nacional, noviembre de 1939.13
11 Ibíd., p. 53.
12 Ribera Carbó, op. cit., p. 149.
13 agn, aec/06/025, 1318.
102 Legajos, número 4, octubre-diciembre, 2014
crom
En mayo de 1918 se creó la Confederación Regional Obrera Mexicana
(crom), en un congreso celebrado en Saltillo, Coahuila, luego de varios
intentos fallidos por crear una organización central que agrupara a todos los
sindicatos independientes y les permitiera lograr una fuerza representativa
del movimiento sindical.14
Este congreso, organizado y auspiciado por Venustiano Carranza,
tenía la intención de devolver al Estado el control sobre la clase obrera,
perdido con el cierre de la com; dicho plan falló cuando el control sobre los
trabajadores cayó en manos del dirigente sindical Luis N. Morones.15
La crom fue dirigida desde un principio por el grupo Acción, creado
y presidido a partir de 1918 por el antes mencionado Morones, cuyos
integrantes organizaron y controlaron arbitrariamente la mayoría de los
sindicatos del país.16 Desde el inicio de la vida activa de la crom, su objetivo
fue establecer relaciones con el gobierno y lograr puestos importantes para
sus dirigentes, con la falsa justificación de que, si el movimiento sindical
quería progresar, debía hacerlo por medio de la acción política para,
posteriormente, lograr un cambio a fondo en la estructura social —cambio
que en la práctica jamás se buscó.
Durante la década de los veinte, la crom logró una “unidad obrera”
permanente a través del control ejercido sobre los sindicatos de obreros
de todas las tendencias imaginables, por medio de amenazas o buscando
su destrucción en caso de que se negaran a pertenecer, afiliarse a la crom o
apoyar al Partido Laborista.17
En 1926, diversas organizaciones sindicales comenzaron a retirarse
definitivamente de la crom tan pronto se suscitó la ruptura con Obregón.
El Partido Laborista también le retiró su apoyo al resultar evidente su
reelección a la presidencia y, sobre todo, porque no podían esperar ningún
favoritismo si llegaba a reelegirse, como era lo más probable.18
14 Ruth Clark, op. cit., p. 55.
15 Ibíd., p. 54.
16 Ibíd., p. 57.
17 Ibíd., p. 65.
18 Ibíd., p. 192.
Legajos, número 4, octubre-diciembre, 2014 103
Tal es el caso del Sindicato de Actores de la ciudad de México, liderado
por los actores Roberto Soto y Leopoldo Ortín, el cual, por retirar su
afiliación a la crom tan pronto murió Álvaro Obregón en julio de 1928,
sufrió boicots y atentados en los diferentes teatros donde presentaban sus
funciones.
Según Marjorie Ruth Clark, en su libro La organización obrera en México,
el evento que precipitó los conflictos entre la crom y el presidente interino
designado por Calles, Emilio Portes Gil, fue la defensa que éste hizo del
sindicato de actores, al proporcionar tropas federales para resguardar el
teatro donde presentaban sus obras y de este modo evitar algún ataque por
elementos de la crom. Portes Gil retiró por completo el apoyo incondicional
del gobierno a la Confederación y utilizó todos sus medios para debilitarla.19
Roberto Soto explotaba su ligero parecido a Morones, satirizándolo en
obras como Desmoronamiento, por lo cual fue aún más perseguido.20 En una
de las imágenes tomadas por Aurelio Escobar podemos ver la compañía de
actores de Roberto Soto, ya fuera de la crom, en una de sus temporadas en
Bellas Artes.
La desacreditación y pérdida de poder de la crom impulsó a la gran
mayoría de los sindicatos integrantes y los pocos que se habían mantenido
al margen, a buscar una reorganización del movimiento obrero mexicano.
A principios de 1930 se constituyó el Comité Pro Unificación Obrera
y Campesina, formado por estos sindicatos y la Cámara Nacional del
Trabajo.21
En este periodo surgió uno de los líderes más importantes de la historia
del sindicalismo en México: Vicente Lombardo Toledano, quien a partir de
su separación de la crom y de la creación de la Confederación General de
Obreros y Campesinos de México (cgocm) entró en el ámbito sindical y
constituyó uno de los pilares fundamentales para la política cardenista y la
creación de la ctm.
19 Ibíd., p. 111.
20 Ibíd., p. 114.
21 Reyna, José Luis, et al., Tres estudios sobre el movimiento obrero en México, México, El Colegio
de México, 1976, p. 40.
104 Legajos, número 4, octubre-diciembre, 2014
“Compañía Roberto Soto, Temporada en Bellas Artes”, junio de 1937. (Detalle). agn,
aec/01/136, 136.
El cardenismo y la ctm
Al tomar Lázaro Cárdenas la presidencia en 1934, también asumió la
responsabilidad de reencauzar el movimiento obrero y campesino de
México como un apoyo a su gobierno, tal y como la crom lo fue para
el maximato.22 La política de Cárdenas apeló sobre todo a la confianza
y simpatía de las masas; su relación directa con obreros y campesinos
le permitió la unificación de estos sectores y el apoyo necesario para la
industrialización del país.
En 1935 surgió el Comité Nacional de Defensa Proletaria, en primer
lugar para reunir a importantes sectores del proletariado y como reacción a
las declaraciones hechas por Plutarco Elías Calles el 11 de junio del mismo
año en relación con la “familia revolucionaria”. Por otra parte, fue un
excelente organismo para apoyar a Cárdenas, quien representaba la clave
del triunfo del movimiento obrero.23
22 Anguiano, El Estado y la política obrera del cardenismo, p. 50.
23 León Sánchez, Constitución de la Confederación de Trabajadores Mexicanos. En el
cincuentenario de su formación, México, p. 13.
Legajos, número 4, octubre-diciembre, 2014 105
“Manifestación de la ctm (en protesta) por el alza de víveres”, julio 1937. (Detalle). agn,
aec/04/023, 1271.
En el congreso constituyente efectuado del 21 al 25 de febrero de 1936
surgió la Confederación de Trabajadores de México, donde se fusionaron
sindicatos de industria y sindicatos de empresa, integrándose en federaciones
regionales, locales y estatales que la convirtieron en la organización obrera
más importante del país, por supuesto, bajo el apoyo de Cárdenas: “...la
ctm dependería estrechamente de Cárdenas y se convertiría en uno de los
pilares de la política de masas y el instrumento mediante el cual las masas de
trabajadores serían movilizadas en apoyo de las decisiones del estado y en
defensa del régimen establecido”.24
Una de las numerosas actividades de la ctm, como la más importante
central de unificación sindical, fue la organización de “mítines controlados
en favor de la clase obrera” que, por supuesto, no representaran un peligro
a la ya de por sí comprometida situación económica del país.
De esta forma Lázaro Cárdenas subordinó el movimiento obrero a los
24 Ibíd., p. 58.
106 Legajos, número 4, octubre-diciembre, 2014
“viii Congreso Nacional Ordinario orit-ctm-ciosl”. agn, aec/30/015, 2736.
intereses del gobierno y la política, por medio de la ctm en manos de su
secretario general, Vicente Lombardo Toledano, y de su secretario de
organización y propaganda, Fidel Velázquez.
La Segunda Guerra Mundial y la “estabilidad” política de México
En 1941 Fidel Velázquez fue elegido nuevo secretario general de la ctm,
donde permaneció en la dirección por más de 40 años, excepto de 1947
a 1950 periodo en que Fernando Amilpa ocupó el cargo. El discurso
manejado por Fidel Velázquez en la dirección de la central fue el apoyo
incondicional al gobierno.
La Segunda Guerra Mundial tuvo repercusiones tanto políticas como
económicas para nuestro país, si bien México no tuvo una participación
relevante en dicho conflicto. La política de Manuel Ávila Camacho fue de
“unidad nacional y moderación”, por la cual exigía a los sindicatos –a través
de la ctm y el “Pacto de unidad obrera”– dejar a un lado sus intereses y
buscar la unidad nacional mientras estuviera presente el conflicto armado.
Legajos, número 4, octubre-diciembre, 2014 107
Esta situación significó el “despegue” en la industrialización del país y dio
como resultado un régimen que favoreció la inversión privada sobre todo
en el sector industrial, a costa de los intereses de la clase obrera.
Posteriormente, el gobierno de Miguel Alemán Valdés dio continuidad
al crecimiento en el país de una gran desigualdad social y perpetuó en el
poder al Partido Revolucionario Institucional, surgido en 1946. Desde sus
inicios, su política fue totalmente antizquierdista; además, la ctm al mando
de Fidel Velázquez fue un excelente instrumento de control y fraude, lo que
originó la violación total de los derechos de los trabajadores.
La Guerra Fría tuvo como objetivo eliminar toda amenaza comunista o
de izquierda en los países con influencia norteamericana, México entre ellos;
tras este conflicto se creó la Alianza Obrera Campesina Mexicana a fines de
1947 y principios de 1948, la cual pactó a su vez con Luis Gómez Zetina
y Valentín Campa, dirigentes de la Confederación Única de Trabajadores
(cut), quienes planearon reagrupar a los sindicatos escindidos de la ctm,
bajo una organización de tintes comunistas.
Después de este periodo surgió el llamado “charrismo” sindical,
refiriéndose con ello a la subordinación total de los líderes sindicales al
Estado, en detrimento de las organizaciones laborales; los “charros”
procuraron mantener fuera de ellas a los elementos considerados
problemáticos por sus tintes “izquierdistas”.
El “charrismo” remite a Jesús Díaz de León, alias “El charro”, secretario
general del Sindicato de Trabajadores Ferrocarrileros de la República
Mexicana, quien en franca colaboración con el gobierno alemanista
desplazó y traicionó a la antigua administración a cargo de Luis Gómez Z.
y Valentín Campa, encarcelados por abuso de confianza en el manejo de
los fondos sindicales. Al sustituir a las organizaciones sindicales populares
por organizaciones charras el gobierno perdió contacto real con el pueblo y
volvió ilegítimas y corruptas a éstas.25
El uso de líderes como elementos de control por parte del Estado, la
despolitización de las masas, la desigualdad entre los sectores de la población,
el desarrollo económico dependiente de la inversión extranjera y la política
25 Durant Ponte, La ruptura de la nación. Historia del movimiento obrero mexicano desde 1938 hasta
1952, p. 213.
108 Legajos, número 4, octubre-diciembre, 2014
en contra de la izquierda y de los movimientos populares, frenaron todos los
intentos por crear una central que reuniera a confederaciones y sindicatos
en la lucha verdadera por el mejoramiento de la vida laboral de nuestro país,
incapacidad organizativa que aún afecta a la clase obrera.
Conclusiones
Como se ha visto, la lente de Aurelio Escobar estuvo presente para
inmortalizar un sinnúmero de organizaciones obreras, así como la lucha
de éstas por lograr los derechos laborales fundamentales, además de los
acontecimientos que jugaron un papel determinante. Espero que este
trabajo marque la pauta para futuras investigaciones sobre el Fondo Aurelio
Escobar, testimonio invaluable para la investigación y comprensión del
sindicalismo en nuestro país.
Legajos, número 4, octubre-diciembre, 2014 109
Primer Congreso Femenil Obrero c. p. n., agn, aec/14/006 (1765).
110 Legajos , número 4, octubre-diciembre, 2014
“Panorámica se los directores y empleados de la fábrica de Santa
Rosa, Veracruz”, marzo de 1926, agn, aec/01/003 (0003)
El 8 de marzo de 1913 soldados huertistas fusilaron a un gran
número de obreros de Santa Rosa, Veracruz al ser acusados de
apoyar al maderismo.
Legajos , número 4, octubre-diciembre, 2014 111
“Panorámica del iv aniversario del fallecimiento de Martín Torres
Padilla, Fábrica “la Escocia”, 4 de febrero de 1947, agn, aec/02/100
(266)
Martín Torres padilla fue uno de los principales líderes sindicalistas
de la región de Orizaba, Veracruz. Su participación fue fundamental
para la Convención Textil de 1925-1927.
112 Legajos , número 4, octubre-diciembre, 2014
Reunión del sindicato y trabajadores de hilados y tejidos “La
Carolina” y estibadores y maniobristas de patios ferrocarrileros
en repudio a la influencia fascista de Mussolini en España, agn,
aec/60/006 (4325).
Legajos , número 4, octubre-diciembre, 2014 113
“Panorámica de la Comisión Legislativa para la revisión del contrato
colectivo del sme” 1 de mayo de 1958. agn, aec/25/018 (2451)
El Sindicato de electricistas fue uno de las agrupaciones de mayor
importancia en el movimiento obrero, por la posición estratégica
que tenían en la demanda de energía en el país.
114 Legajos , número 4, octubre-diciembre, 2014
Zócalo de la Ciudad de México (360°), agn, aec/34/059 (3104).
Legajos , número 4, octubre-diciembre, 2014 115
Fuentes consultadas
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