LUGAR INCOMODO Ayala
LUGAR INCOMODO Ayala
Dirección editorial
Alejandra Stevenson
Editora ejecutiva
Beatriz García Huidobro
Diseño de la colección
Francisca Toral
Diseño y diagramación
Alejandra Norambuena
Imagen de la portada
Tilted Room or 800 pounds of wood, oil on canvas,
Matías Ayala
clamps and rope. Obra de Daniela Rivera.
Índice
Introducción .................................................................................11
Cierre ............................................................................................219
Bibliografía .................................................................................227
A V.
Introducción
Introducción
13
Ustedes sienten la poesía como algo fundacionales. Así, se procede con una poesía
contrapuesto a la sociedad. Su afectividad “democrática”, al mismo tiempo que se intenta
insiste en que así debe seguir siendo, en que la asir “el sentido social” al utilizar figuras no solo
expresión lírica, sustraída a la gravedad tradicionalmente políticas (el Neruda de los
objetual, conjura la imagen de una vida libre años 40 y 50, E. Cardenal, la “poesía social”
de la compulsión de la praxis dominante, de la peninsular), sino también míticas, cosmológicas
utilidad, de la presión de la autoconservación y religiosas (Pablo Neruda, Ernesto Cardenal,
tenaz. Sin embargo, esta exigencia a la poesía Octavio Paz, Gonzalo Rojas). Entre estos
lírica, la de la palabra virgen, es en sí misma coloquiales realistas e idealistas trascendentes
social. Implica una protesta contra una es posible dividir muchas aguas en la poesía del
situación social que cada individuo continente. Los poetas aquí tratados, al
experimenta como hostil, ajena, opresiva, y la contrario, a pesar de la cercanía de Parra con
situación se imprime en negativo en la obra... los primeros, muestran una incapacidad para
afirmar de manera explícita su toma de posición
(51) frente a la sociedad; pero no por esto renuncian
a tal esfuerzo, sino que más bien intentan una
La poesía lírica, según Adorno, no necesita manera más torcidamente crítica y personal de
hacer explícita su intención para poseer una inscribirla en sus textos. Por esto mismo,
función social, ya que a través de su autónomo intentan lidiar con la posición del intelectual de
trabajo formal es capaz de desviarse de la norma una manera descreída, aunque no por eso se
de la producción cultural de masas y, acaso, de desentiendan de ella completamente.
la ideología. En verdad, toda poesía contiene Ahora bien, lo que estos tres autores tienen
marcas de su nacimiento social; solo hay que en común — fuera de su género masculino— es
saber cómo encontrarlas. que son chilenos. Esta elección no se debe solo a
De cualquier forma, esta especulación no algún nacionalismo o machismo inconsciente,
reviste mucha cercanía con el tema de este libro sino más bien a intento por fijar la situación
ya que, probablemente como respuesta a una política y social para así ver cómo ellos actúan e
escolarización masiva en Latinoamérica, a instalan su propia relación literaria. El rango de
mediados del siglo xx se produce en la poesía las obras que aquí se tratarán cubre los últimos
castellana un período de acercamiento al habla 50 años del siglo pasado, en los cuales hay una
(la famosa “poesía conversacional” o continua radicalización de las posiciones y
“coloquial”), a la cual se unió la búsqueda de saturación ideológica: un gobierno liberal
sentidos trascendentes y míticos como una doble (19581964), uno socialdemócrata (1964-1970),
estrategia de llevar el discurso hacia derroteros uno definido “marxista” (1970-1973) y una
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Lugar incómodo. Poesía y sociedad en Parra, Lihn y Martínez Introducción
dictadura que impone durante 17 años la éticas del estilo; ni tampoco se escatimarán
represión política y el neoliberalismo económico, disquisiciones que lindan con filosofía como la
para culminar con el llamado “capitalismo relación entre escritura y realidad, la posibilidad
multinacional” (1990). Estos diferentes o imposibilidad de los sentidos sociales, etc.
momentos implican una radical reconfiguración También se tomarán en cuenta motivos y
tanto del espacio político como del económico y problemas clásicos en la configuración cultural
cultural de la sociedad y, por lo tanto, una de América Latina: el deseo y temor a la
alteración de la situación del intelectual y del modernidad que se enfrenta a los
discurso poético. Este paso del Estado al requerimientos sociales de identidad cultural. La
Mercado (a través de la represión y la dictadura, literatura, entre medio de ambos
en este caso) podría dar la tónica de los cambios requerimientos, ha intentado solucionar la
sufridos en otros países de América Latina; por contradicción mediante un proyecto
lo mismo, quizás pudiera servir de paradigma transculturador — como propuso Ángel Rama—;
para ver el desarrollo del discurso poético en pero la poesía en particular se ha proyectado
otras naciones. Por otra parte, la intención es como un discurso mítico y trascendental. El mito
conectar los trabajos de los autores estudiados en la literatura de América Latina ha sido un
con lo que pasa en América Latina: los primeros procedimiento muy extendido (tanto en
y auspiciosos años de Cuba, la intervención novelistas del boom como en poetas más
extranjera, la situación de otros países del cono famosos) y es la manera de dar sentido y
sur, las recesiones internacionales de esos años, organizar la heterogeneidad social, cultural e
etc. histórica en los diferentes países, abriendo la
El propósito, entonces, será abrir el texto a puerta para que tanto la modernidad como el
una pluralidad de formas de inscripción de lo requerimiento de igualdad e identidad nacional
social, lo cultural y lo político. Con los conceptos se puedan hermanar. Si bien el mito representa
de lo “social”, “cultural” y “político” se intenta una estrategia dominante del futuro auspicioso
englobar distintas maneras — estéticas, durante algún tiempo, con la irrupción de las
retóricas, experienciales— en que estos poetas dictaduras y el neoliberalismo, el panorama se
lidian, conciben y proyectan el espacio público transforma y, por lo tanto, las posibilidades
nacional o simbólico. Para respetar esta políticas de la literatura también.
pluralidad, no se desatenderán cuestiones La poesía de Nicanor Parra, el primer autor
consideradas tradicionalmente más literarias, que se considera, ofrece un entramado complejo
como la figuración que el autor hace de sí mismo de relaciones entre poesía y sociedad, cultura y
y de su discurso poético, la relación con la política. A fines de los años 50 y sobre todo en
tradición literaria, las implicaciones sociales y los 60, adquiere una fama continental,
Lugar incómodo. Poesía y sociedad en Parra, Lihn y Martínez Introducción
18 19
Lugar incómodo. Poesía y sociedad en Parra, Lihn y Martínez Introducción
pobreza y los medios de comunicación entran en manera certera y, más bien, parece jugar un
juego en contrapunto con los poemas de viaje de juego en donde el lector está llamado a
A partir de Manhattan (1979), en donde la desplazarse por las páginas del libro buscando
entonces decadente Nueva York se presenta semejanzas y claves que ayuden a entenderlo. A
como una suerte de alegoría de la modernidad. pesar de esta primera impresión, hay dos series
La obra de Juan Luis Martínez es tal vez la en torno a las cuales se aglutina el sentido: la
más inclasificable que se produjo en Chile primera consiste en los problemas de
durante los años 70 y 80. Esta obra se compone conocimientos, interpretación y lectura en La
de un libro-objeto, La nueva novela (1977, nueva novela; y la segunda, se centra en las
segunda edición 1985), mixtura de citas e imágenes de la casa (la familia y la nación) y la
imágenes de distinta procedencia, textos muerte (la persecución y la desaparición) en el
pseudo-científicos, lógicos y lúdicos y toda una último capítulo “Epígrafe para un libro
gama de enigmas textuales. Además, Martínez condenado: La política” y que se relaciona con
editó una obra que sería difícil llamar “libro”, La poesía chilena. Por último, revisaré un par de
titulada La poesía chilena (1979), consistente en poemas líricos de circunstancia que Martínez
fichas de lecturas de la Biblioteca Nacional, publicó en un diario de Santiago un día antes del
banderas de Chile entre las páginas, cuatro plebiscito de 1988 (que sellaría la salida
reproducciones de certificados de defunción de institucional de Pinochet). Estos poemas, si bien
poetas chilenos y una bolsa con “Tierra del valle contrastan con la distancia subjetiva y la
central de Chile”. Parte de los misterios de La reticencia a significar del resto de su obra,
nueva novela consiste en la cantidad de recursos configuran también un espacio en donde lo
semióticos que utiliza; se resiste a significar de público y lo privado se confunden.
20 21
Nicanor Parra
Nicanor Parra
25
o que sus
predomina antepasados
tanto en la poéticos no se
vanguardia dirige a
como en autores del
mucha de la modernismo
llamada tardío como
“poesía Leopoldo
comprometida Lugones,
”, como la Ramón López
obra de Pablo Velarde y
Neruda o la Carlos Pezoa
última época Véliz, ni
de la poesía de tampoco a
César Vallejo. algunos
Así, la vanguardistas
oposición es como Oliverio
tanto de estilo Girondo. La
literario polémica,
(vocabulario, como muchas
sintaxis, otras veces,
tropos) como muestra una
de la posición falta de
literaria y perspectiva
pública que histórica que
toma el sujeto se debe a la
poético. No virulencia
obstante, la localizada del
severidad con debate.
que impugna a
Lugar incómodo. Poesía y sociedad en Parra, Lihn y Martínez Nicanor Parra
tradicionalmen alarde
te “poético”. “radicalmente
Quizás habría diferente”
que afirmar — respecto de
de manera las
más sencilla, vanguardias y
pero no menos el
polémica— modernismo.
que la Como es
“antipoesía” posible darse
no existe como cuenta, esta
movimiento o oposición
como estilo, o extrema es ya
más bien que un gesto
es un invento rupturista a la
de Parra para manera de los
situarse en el vociferantes
campo manifiestos, y
poético, lo que en ese sentido,
los críticos es una
han tomado continuación
como una de los
verdad procedimiento
incuestionable s de la
. La estrategia vanguardia.
de Nicanor En el
Parra es poema
plantear una “Advertencia
poética que se al lector” —
afirma con ubicado en la
Lugar incómodo. Poesía y sociedad en Parra, Lihn y Martínez Nicanor Parra
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26
Lugar incómodo. Poesía y sociedad en Parra, Lihn y Martínez Nicanor Parra
por ejemplo, se encuentran profusamente3. Por lo último verso parece más cómica que plausible.
tanto, empíricamente, este poema es falso en lo Así y todo, la distancia queda establecida.
que se refiere a la totalidad del libro, pero ello no 28
le hace perder su efectividad retórica. Así como Lo curioso de este poema es que se basa en
se puede dudar de las acusaciones que el autor la predicción de que va a tener detractores que
mismo expone, de la misma manera el contenido en realidad no tuvo, salvo excepciones mínimas.
de su defensa es bastante incierto. Por ejemplo, al De hecho, las tres secciones de Poemas y
comienzo del poema hay incoherencia al renegar antipoemas ganaron los tres primeros puestos de
de toda la responsabilidad y a la vez interpelar al un concurso. Por esto, más que exponer el juicio y
lector para que se dé por satisfecho; o también la defensa de su propia poética, realiza un acto —
defenderse de las supuestas embestidas críticas performativo habría que decir— de
mediante una afirmación directa, pero sugestiva: automarginación, de ubicación en el panorama
“porque a mi parecer el cielo se está cayendo a cultural y de reconfiguración de este mismo.
pedazos”; y al inicio de la tercera estrofa Como ya ha sido notado, el uso de un vocabulario
reproducida más arriba (en realidad la cuarta del cotidiano y cierta utilización de expresiones
poema), la aserción es tajante: “Mi poesía puede habladas ya habían sido introducidas por Neruda
perfectamente no conducir a ninguna parte”, la y Vallejo4. La diferencia de la obra de Nicanor
que tampoco se aclara mediante las Parra se encuentra en la cantidad y el
enumeraciones que siguen. Solo al final del rendimiento expresivo que logra dar a la dicción
párrafo es posible deducir que, al proponer poética: tanto en el lenguaje coloquial como en el
formar un nuevo alfabeto, el autor conmina a sus uso de su sintaxis deshilachada y el tono relajado,
lectores a leer de otra manera. En los cuatro que reniega por igual de la musicalidad
últimos versos estructurados con una sintaxis del modernista (a pesar de su constante uso del
habla (reformulaciones tentativas de una misma endecasílabo), de la falsa inocencia de la poesía
idea), adornados con lugares comunes habituales, popular, de la fragmentación fría de la
el autor ejecuta su arte poética o manifiesto, ya vanguardia y del tono elevado de la poesía
que afirma que esta diferencia con la poética política y del intimismo individualista de la lírica.
tradicional no es una carencia, sino su fuerza. Al En “Advertencia al lector” lo que fue
tono en que lo dice le falta, eso sí, la seguridad denominado como una performance de
implacable que debiera exhibir, y la hipérbole del automarginación y de relocalización, a pesar de
no dar explicaciones certeras, se debe a una
3 Una muchacha es como una “múltiple rosa inmaculada” (16); también la metáfora “como la araña que pende / del pétalo de una rosa.” (26); unas palomas son ridículas como
“una rosa llena de piojos” (28); se encuentra una “letrina cubierta de flores” (43); una “venenosa luna miserable” (24); aparece sin razón una “pierna humana que cuelga de la
luna” (36); un sujeto lanza “iracundas miradas a la luna” (52) y hay, por último, “sangrientos boxeadores que pelean a la luz de la luna” (56).
4 El mismo Neruda había intentado ampliar el vocabulario en Residencia en la Tierra (1933, 1935); pero solo al reenfocar políticamente su obra con su Tercera residencia (1947),
debe apelar a un lenguaje más sencillo, alejándose de los fárragos surrealistas que Neruda mismo llamó una “poesía impura”. Más tarde, la misma serie de las Odas (1954, 1956
y 1957, con su agregado Navegaciones y regresos), intentó simplificar su estilo con el objetivo de acercarse a la experiencia cotidiana y ampliar su contingente de lectores.
Respecto a los póstumos Poemas humanos de Vallejo (fallecido en 1938), es posible extender el argumento, en la medida que es ahí cuando se aleja de las complejidades
sintácticas, léxicas y fragmentarias de Trilce (1922) y se acerca más explícitamente a un realismo de responsabilidad política.
Lugar incómodo. Poesía y sociedad en Parra, Lihn y Martínez Nicanor Parra
separación entre lo que el poema dice y lo que en Al discurso poético del modernismo, a la
efecto hace, o entre la denotación (la significación autocomprensión elevada de su poeta, a su
primera) y la connotación (significación segunda). sublimación de la realidad, al carácter “poético”
Habla de claridad, de un vocabulario sencillo, de de los motivos, personajes y objetos que trataba,
una nueva manera de leer; reconoce, incluso, que a su restricción programática, la antipoesía
pueden ser limitaciones literarias o no tener un opone el carácter tradicionalmente no poético
objetivo; pero ejecuta un arte poética como un de su discurso y de gran parte de sus motivos, la
simulacro de manifiesto al exaltar su proclama sin nivelación del antipoeta y sus figuras con el
argumentos convincentes. resto de los ciudadanos, la desublimación, la
Su propuesta poética es, entonces, una búsqueda de contacto con todos los lectores, a
solución contradictoria y paródica de las los que apela en tanto que sujetos corrientes y
dificultades de la poesía anterior, que para no personalidades escogidas.
ampliar el número de lectores e insertarse en la
sociedad incluye zonas de la experiencia (133)
cotidiana. Así, pese a que hace hincapié en la
función comunicativa de la poesía, lo importante La suma de todos estos rasgos mencionados
consiste en anular el poder del sujeto sobre su muestra la capacidad que tiene esta obra de
propio discurso (y así parodiar las aspiraciones salirse del carácter elitista predominante de la
universales de la poesía): por esto, el hablante no poesía llamada “culta” que acarrea la historia
puede dejar de contradecirse a través de la literaria hispanoamericana, tanto de la vertiente
divergencia entre lo que dice y hace el poema. barroca del Siglo de Oro y el Barroco de Indias,
Como se verá más adelante, el sujeto poético de como del modernismo, la vanguardia y cierta
Parra deja de ser lírico (suponiendo a este como poesía política. Contra aquello, esta propuesta se
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inconsciente de la distancia entre escritor y plantea como una “democratización” o
hablante, entre sujeto de enunciación y del accesibilidad que conlleva un rechazo —
enunciado) y se vuelve un personaje dramático, emulando los impulsos de vanguardia— a la
muchas veces un antihéroe demente, un mayoría de los supuestos en que el género se
ciudadano confuso como cualquiera, incapaz de basa: belleza, organicidad en la estructura,
dar cuenta de las determinaciones y originalidad en la expresión, distancia entre el
consecuencias de su propio lenguaje. sujeto y su público, etc. Lo particular de su
Federico Schopf hace una descripción estrategia consiste en que la separación de
acotada de los rasgos de la poesía de Parra en ciertas costumbres de la institución literaria
relación con la tradición: (vocabulario, expresiones, tropos, tono, sujeto y
temas) favorece una vuelta hacia la prosa, lo
narrativo y el habla, pero también, debido al
Lugar incómodo. Poesía y sociedad en Parra, Lihn y Martínez Nicanor Parra
humor pícaro — a veces grosero— y a sus la poesía (que esta generación haya sido marcada
situaciones paródicas dentro del contexto social, por la Revolución cubana y por los cambios e
sugiere una vuelta hacia ciertas formas inestabilidades de los años 60 es, por cierto, un
“literarias” populares premodernas, como los hecho clave). Este verso asequible y popular ha
romances medievales y del Siglo de Oro y — más sido utilizado por los más notorios poetas
cercana también—, la poesía popular chilena (la políticos como Ernesto Cardenal, Roberto
cual es descendiente de aquellas). Leonidas Fernández Retamar y Roque Dalton, con más o
Morales se ha fijado en esto con claridad: menos aciertos poéticos; pero también ha dado
poetas críticos, preocupados por la historia y el
En efecto, la relación que hay entre el tiempo (Enrique Lihn, José Emilio Pacheco,
antipoema y el poema romántico y modernista, Antonio Cisneros) y, por supuesto, poesía de
es en lo esencial la que se dio entre la novela resistencia en los años autoritarios (Heberto
picaresca y la novela de caballerías: al héroe un Padilla, Juan Gelman,
antihéroe, a lo elevado y noble, los andrajos y el Enrique Lihn).
mal olor, al castillo el burdel, a la princesa la Ahora bien, la divergencia entre el manifiesto
prostituta y a la forma cerrada la forma abierta. y la parodia en “Advertencia al lector”, entre el
hacer y el decir, cifra — además de la acción
(La poesía de Nicanor Parra 51) performativa ya mencionada— el procedimiento
de la ironía en la obra de Nicanor Parra. Edith
Esta “poesía de la claridad”, que ya no se Grossman lo estableció claramente en 1975, al
muestra tan clara en sus procedimientos — afirmar que el tema no es congruente con el
aunque sí en su lectura— puede ser señalada lenguaje usado, la denotación con la connotación,
como uno de los primeros discursos poéticos que el tono cómico y distanciado con la intención
basa su estética en la accesibilidad de su lectura, trágica y compasiva (93-100). En su acepción
en su comunicabilidad. Esta preocupación por el clásica, la ironía es un procedimiento retórico a
lector y los efectos de los poemas en el público y, través del cual se significa lo contrario de lo
por extensión, en el contexto mismo de la enunciado. ayne Booth en The Rhetoric of Irony
escritura y su recepción, permanecerá en el autor hizo una distinción ya clásica entre la ironía
durante toda su trayectoria. Es posible que sea estable y la inestable: en la primera, el lector
desde este ángulo que Parra ha sido considerado rechaza el significado primario del texto y
una de las figuras clave de la poesía reconstruye otro significado superior; y en la
latinoamericana de la próxima generación, como segunda, a pesar de impugnar el significado
Enrique Lihn (1929-1988), Juan Gelman (1930), primario, el lector es incapaz de reconstruir un
Roque Dalton (1935-1975), José Emilio Pacheco significado certero, debiendo residir este en la
(1939) y Antonio Cisneros (1942), entre otros. La distancia crítica y la negatividad. Hay que
importancia de estas hipotéticas filiaciones reside recordar, además, que la ironía (estable), al
en el énfasis que casi todos ponen a la eficacia de
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Lugar incómodo. Poesía y sociedad en Parra, Lihn y Martínez Nicanor Parra
poema, el significado se abre a la manera en que reconozca preso de sus propias limitaciones y
las instituciones regulan la conducta. Y como el contradicciones.
texto no apela claramente a alguna “libertad” La ironía, eso sí, no se dirige solo a la
posible, es admisible pensar que la ironía, como sociedad desde la seguridad del podio poético, ya
sostiene Booth, es inestable, ya que nada firme se que si la técnica es llevada hasta el extremo al
establece. enunciar sentidos contradictorios — como se ha
Por lo general, Parra trabaja hasta inicios de visto— el sujeto debe pulverizar el control sobre
los años 70 con una ironía inestable con la cual se su discurso. Lo que antes fue mencionado como la
sitúa como un “francotirador” contra la sociedad, crítica a una supuesta elevación del sujeto poético
sus instituciones, valores y discursos, sin intentar a través de una relativización de sus poderes,
afirmar un sentido o proponer un nuevo catálogo aquí se devela como una autoironía que
de valores. Un inventario de las instituciones que desintegra cualquier unidad literaria o psíquica.
los textos de Parra atacan es: la política y el Paul de Man, trabajando en esta línea a partir de
Estado, el capitalismo y las condiciones laborales, Baudelaire, propone entender la ironía como un
la Iglesia católica y su sistematización de lo procedimiento psicológico, a partir del cual se
divino, la literatura y los medios de comunicación logra una escisión dentro del sujeto y este
de masas, la administración del deseo erótico y el desdoblamiento conlleva una alteración de su
matrimonio, el requerimiento de comportamiento relación con el lenguaje y con el mundo (De Man
adecuado como consistencia psicológica, etc. Esta 212 y ss.). Así, al mostrarse dividido, la única
contradicción de los discursos sociales que manera de mantenerlo vivo es a través de una
tienden a encarnar el sentido colectivo de manera distanciada dramatización del sujeto: ya no se
certera y trascendental, se lleva a cabo mediante presentará — a la manera lírica— expresando la
un humor incoherente, siniestro o belicoso, interioridad o delineándose como figura literaria
cumpliendo, al menos, dos funciones en la sin suturas, sino como un personaje en un lugar o
lectura: primero, favorece un contacto con el un momento específico. El sujeto ya no “dice” su
lector (el cual se percata de lo grotesco de la discurso, sino que se reconoce creado y
situación), y segundo, la experiencia poética no desfigurado por el mismo, y es mediante esta
termina en una clásica compasión lírica entre autoironía que se deshace la supuesta unidad del
intimidades, sino en una identificación individuo lírico para así encontrar, en su lugar, el
desdoblada, en donde el lector, finalmente, no monólogo dramático en la poesía de Parra. A
34 35
puede reconocerse superior al absurdo, trágico y través de los monólogos los personajes son
ridículo sujeto poético. Así, primero se establece capaces de narrar, argumentar, divagar y agredir
una conexión, pero después, mediante la ironía, con irresponsabilidad y picardía, produciendo una
se niega la posibilidad de traficar con contenidos; profusión de inesperadas inversiones
más bien se conformaría con que el lector se carnavalescas. Así, los hablantes que
Lugar incómodo. Poesía y sociedad en Parra, Lihn y Martínez Nicanor Parra
encontramos en estos poemas constituyen un imposible que una voz sea capaz de aunarla de
abanico de seres — principalmente hombres— manera positiva. La única manera de apuntar a lo
con problemas psíquicos, sexuales, laborales, colectivo es hacer hincapié en la necesidad y la
políticos y religiosos, o en posiciones sociales imposibilidad de comunicación y satisfacción
desfavorecidas, como burócratas menores, mediante el montaje de voces diferentes. Por
ladrones de poca monta, campesinos, mendigos, esto, ya no es viable una voz profética que
etc. Por lo mismo, los antihéroes de Parra no penetre en las profundidades o se eleve a las
disertan con la solemnidad que dan los temas alturas, sino solo una voz que trabaje en las zonas
serios, sino que ellos mismos se dedican a de incertidumbre de los sentidos sociales
exponer sus propias opiniones, paradojas y (políticos, religiosos, comunicativos, amorosos).
deseos insatisfechos. En comparación con el 36
Neruda de las Residencias y con el Vallejo de Debido a toda esto, la obra de Parra ha sido
Trilce, la gran diferencia de Parra es que la leída de diferentes maneras. Ciertos motivos se
alienación que muestran sus personajes no es asemejan fuertemente a la sensibilidad
cifra de ningún dolor universal ni tampoco un existencial y a la literatura del absurdo (muy en
lugar de redención posible, sino que su boga en la postguerra) por su necesidad de
rendimiento es cotidiano, demasiado cotidiano y, buscar un sentido como eje organizador del
por lo tanto, tan trágico como cómico. mundo, manifestado sobre todo en sus carencias:
Peter Bürger propuso que la crítica de las la soledad, la incomunicación, la angustia, la
vanguardias a los códigos artísticos aspira, incoherencia, la máscara, la fragmentación de la
finalmente, a acercarse a la “vida” (¿a la vida de experiencia, la falta de trascendencia, etc. O
quién?, habría que preguntarse, de cualquier como crítica social — a la manera de un marxismo
forma). Pero no por ello la vida se eleva a lo simple o de la Escuela de Frankfurt—, en donde
maravilloso (como querían los surrealistas), sino la alienación psicológica es una causa de la
que la “vida” en Parra, al exhibir lo improbable de perversión y crisis de la modernidad, el
sus valores, disuelve también la unidad y alcances capitalismo, sus instituciones y los medios de
de la obra literaria. Un arte fragmentario para comunicación de masas. O en clave
una vida fragmentaria, en definitiva, que muestra psicoanalítica, en donde lo fundamental es la
la imposibilidad de proyectos comunes y unidades manera en que el deseo es conducido. O de
colectivas. No obstante, Parra mismo ha aspirado manera “postmoderna”, en donde la crítica a las
a la romántica función poética de ser “la voz de la instituciones es un símil del agotamiento de las
tribu”, es decir, de hablar por “los que no tienen “grandes narrativas” que organizan la historia y
voz”, pero ha debido reconocer desde un inicio las colectividades5.
que sus componentes apenas se sostienen por sí
mismos, que la tribu está fragmentada y que es
5 La lectura de Schopf se acerca a la escuela de Frankfurt, por ejemplo; Valente a un clásico existencialismo católico (ambos son clásicas lecturas de la postguerra) y, en cambio,
Binns es el paladín del “postmodernismo”.
Lugar incómodo. Poesía y sociedad en Parra, Lihn y Martínez Nicanor Parra
Es importante hacer notar que, en todos ideológicos. Así, Rosa del Río propaga el decoro
estos casos, al mostrar un cierto estado de cosas personal y el imaginario patrio como un evangelio
que en la actualidad se encuentra degradado, se entre niños pobres. En la poesía de Nicanor Parra
implica que hubo anteriormente un estado se encuentran ejemplos contrapuestos a los de
originario, bucólico, no contaminado. Es posible, aquella profesora entusiasta de Beatriz Sarlo,
leyendo a Parra con sospecha, que esto sea una aunque a pesar de eso, el imaginario nacionalista
argumentación falaz, porque solo es necesario sigue operando. En estas páginas se dará cuenta
leer la historia de Chile o de América Latina — y de dos momentos en que la nación (chilena) es
acaso del mundo— para darse cuenta de que tema poético: primero, en la degradada figura del
nunca ha habido un momento en donde las profesor de una escuela pública y, segundo, en
contradicciones y las divisiones sociales no han los intentos parrianos de hacer una festiva
estado presentes. Tan solo el mito de la Edad de “poesía popular”.
Oro o del paraíso terrenal de Adán podrían ser Ambos proyectos se encuentran claramente
hipótesis plausibles. O quizás este razonamiento anclados en la biografía del poeta, aunque
se base en una idealización de la vida campesina también se producen desplazamientos y
o provinciana, de la cual Parra participó en su distorsiones estrictamente literarias. He aquí,
infancia, frente a la cual la vida de la ciudad se entonces, un boceto biográfico del autor. Nicanor
mostraría como corrompida. Pasajes de su obra Parra — según informa en sus conversaciones con
poética, en particular su trasfondo nacional o Leonidas Morales— nació en 1914 en un pequeño
nacionalista, apuntarán a esto. pueblo a 400 km al sur de Santiago, siendo
primogénito de un profesor primario y una
costurera. Su padre — según cuenta— cada vez
que se emborrachaba, tomaba la guitarra y se
ponía a cantar. El sustento de la familia de ocho
Parra, nacionalista: entre la enseñanza hermanos dependía de la abnegación materna. El
pública y la poesía popular joven Parra, hábil en la escuela, a los 18 años
viajó a estudiar a Santiago en un internado
Beatriz Sarlo en su ensayo “Cabezas rapadas y donde, además, trabajó como inspector. Se
cintas argentinas”, publicado en La máquina inscribió en Matemáticas y Física en la
cultural, cuenta la historia de Rosa del Río, una Universidad de Chile. Incluso logró dos becas
profesora primaria en un barrio humilde de para estudios de postgrado en el extranjero:
Buenos Aires a principios del siglo xx. Lo Mecánica Avanzada en Brown University (1943-
particular de su relato consiste en la completa 1945) y Cosmología en Oxford (1949-1951). Se
identificación de la maestra con el papel ganó la vida, entonces, como profesor de
civilizador de los procedimientos educativos, Mecánica Racional en la Escuela de Ingeniería de
tanto físicos y psicológicos como sociales e la Universidad de Chile, hasta que la fama
Lugar incómodo. Poesía y sociedad en Parra, Lihn y Martínez Nicanor Parra
literaria lo llevó por otros derroteros, hora del té”, “San Antonio”, “Oda a unas
renunciando a la Universidad en 1968. Después, palomas”); una escena de viaje en barco
durante los años 70, volvió a ella, para dejarla (“Noticias de viaje”); nostalgias en el extranjero
definitivamente en los años 90. (“Sinfonía de cuna”, “Catalina Parra”); ácidos
En Poemas y antipoemas (1954) Parra ofrece autorretratos (“Autorretrato”, “Epitafio”);
a través de sus textos — en clave narrativa y desquiciados y tragicómicos poemas narrativos
dramática— la historia de su hablante poético. (“El túnel”, “La víbora”, “La trampa”); y extensas
Esta historia tiene varias cualidades y una de meditaciones filosóficas y poéticas (“Vicios del
ellas consiste en su concordancia con la biografía mundo moderno”, “Soliloquio del Individuo”).
del mismo autor. Pero en lugar de una clásica Este movimiento relatado a dos bandas
equivalencia lírica y filológica entre biografía y muestra diferentes vectores. Hay un
poesía, la estrategia parriana consiste en tomar desplazamiento espacial (de la provincia a la
38 39
elementos biográficos, exagerar algunas de sus capital y, por último, a la metrópolis); uno
características y, a partir de ellos, crear uno o temporal (de los “atrasos” de la provincia a la
varios personajes. Con este procedimiento se modernidad capitalina y extranjera), y uno
logra una indeterminación fundamental entre el cultural (la adquisición de conocimientos). Al
autor (Nicanor Parra) y los hablantes o comparar la biografía y su versión poética, no
personajes. En algunos textos ambos coinciden deja de llamar la atención el signo contrario que
claramente, aunque en otros, por el contrario, parecen tener. La biografía muestra la ascensión
divergen de manera sardónica. social a través de la educación pública y científica
Este libro, entonces, puede ser leído como (después de todo, llegar a la universidad y, aun
Bildungsroman, ya que da cuenta de la biografía más, a estudiar en el extranjero eran — y son—
del autor, aunque de manera fragmentaria. No es, metas logradas por un número de personas muy
eso sí, una historia lineal que culmina con la pequeño de la población, sobre todo tomando en
construcción de un autor unitario, sino que, por el cuenta la clase social a la que pertenecía el
contrario, podría ser la narración — en la línea de autor); y, por otra parte, la narración poética
Rousseau— de una deformación: el argumento muestra una incursión en la ciudad y la
consiste en la salida de la provincia y la entrada burocracia, en donde el sujeto es incapaz de
traumática en el mundo moderno capitalino. En el integrarse satisfactoriamente, mostrar control
libro se hallan, entre otros, los siguientes sobre sí mismo, y figurar o figurarse con
episodios: una vuelta al pueblo natal (“Hay un día propiedad: el poeta se exhibe como un personaje
feliz”); recuerdos de infancia y amorosos (“Es degradado, marginal y frustrado.
olvido”, “Se canta al mar”, “Recuerdos de El punto de encuentro entre estos puntos de
juventud”); observaciones confusas sobre la vida fuga está sellado en la imagen del profesor que
en la capital (“Defensa del árbol”, “Preguntas a la trabaja en un establecimiento público. Si bien
Lugar incómodo. Poesía y sociedad en Parra, Lihn y Martínez Nicanor Parra
Parra era profesor universitario, en el poema Estos escasos pelos que me quedan.
“Autorretrato” el personaje que habla sobre sí ¡Estas negras arrugas infernales!
mismo, es maestro de un liceo. El desplazamiento Sin embargo yo fui tal como ustedes,
ejecutado es, por supuesto, de escalafón. En este Joven, lleno de bellos ideales,
monólogo dramático, un profesor desencantado Soñé fundiendo el cobre
40 41
parece hablarles a sus alumnos en la sala de Y limando las caras del diamante:
clases, y junto con contarles sus desgracias, se va Aquí me tienen hoy
degradando hasta lo irrisorio. Detrás de este mesón inconfortable
Embrutecido por el sonsonete
Considerad, muchachos, De las quinientas horas semanales.
Esta lengua roída por el cáncer:
Soy profesor en un liceo (Obras completas I 24-25)
obscuro, He perdido la voz
haciendo clases. (Después
de todo o nada Hago
En estos versos es posible notar algunas de
cuarenta horas las características clásicas del estilo parriano. Se
semanales.) ¿Qué os simula un discurso público con giros coloquiales;
parece mi cara por ejemplo, al hacer preguntas retóricas que son
abofeteada? contestadas en seguida (a la manera de los
¡Verdad que inspira lástima profesores). Destaca también el uso del lenguaje
mirarme! Y qué decís de castizo — en los “considerad” y “observad”—, que
esta nariz podrida Por la cal
si bien no es usado en Latinoamérica, sirve como
de la tiza degradante.
efecto para “ennoblecer” el discurso, de la misma
(...)
forma en que la vestimenta religiosa (un gabán de
Por el exceso de trabajo, a veces
fraile mendicante, zapatos de cura), más que
Veo formas extrañas en
el aire, Oigo carreras exaltar su persona, contrastan con la decadencia
locas, Risas, afirmada. En la segunda estrofa se presenta un
conversaciones momento de desorientación y confusión que se
criminales. Observad encuentra de manera repetida en el libro 6, el cual
estas manos debe ser producto del exceso de trabajo en malas
Y estas mejillas blancas de cadáver, condiciones. Estos mismos abusos son los que
6 El uso de niebla, de borradura, cristal, vidrio, de confusiones y alucinaciones es múltiple. Algunos ejemplos: “Todo envuelto en una especie de niebla” (11); “el otoño / Y su
difusa lámpara de niebla” (12); “¡Solo que el tiempo lo ha borrado todo / Como una blanca tempestad de arena.” (14); “Pero las escenas vividas en épocas anteriores se hacían
presentes en mi memoria. / Durante el baile yo pensaba en cosas absurdas:” (38); “En el jardín que bosteza y se llena de aire” (40); “Necesito un poco de luz, el jardín se cubre
de moscas / Me encuentro en un desastroso estado mental.” (41); “Yo lo veía todo a través de un prisma [...] Bajo los efectos de una especie de vapor de agua / Que se filtraba
por el piso de la habitación... “(47); “Zumbidos de oídos, entrecortadas náuseas, desvanecimientos prematuros” (49); “Comenzaba a deslizarme automáticamente por una
especie de plano inclinado, / Como un globo que se desinfla mi alma perdía altura” (52); “Formas veía en la oscuridad, / Nubes tal vez, / Tal vez veía nubes, veía relámpagos”
(62).
Lugar incómodo. Poesía y sociedad en Parra, Lihn y Martínez Nicanor Parra
7 En esta transcripción se ha seguido la puntuación de Obra gruesa de Editorial Universitaria y no la de Obras completas I que ofrece algunas variantes.
Lugar incómodo. Poesía y sociedad en Parra, Lihn y Martínez Nicanor Parra
concede a ciertos rasgos o defectos ajenos — los Nicanor Parra, se debe a múltiples razones. Por
cuales pueden ser entendidos en un nivel un lado — como ha sido mencionado
perfectamente realista— redunda nuevamente en anteriormente— la educación representaba en
un humor desamparado. (Aunque ya puede estos años, de manera ejemplar, la manera más
notarse cierta agresividad individual que permea segura de movilidad e inclusión social, siendo el
Versos de salón, en contraposición a la pasividad mismo autor un ejemplo notorio. Esta posibilidad
dominante de Poemas y antipoemas). Los dependía de la gratuidad de la educación del
estudiantes aquí, al contrario del poema anterior, Estado “modernizador”. J. J. Brunner afirma que
ya no representan a la juventud que se debe abrir en los sectores analfabetos la educación era
paso hacia el futuro; están, más bien, envejecidos concebida como un bien en sí mismo, fuente de
ya sea por una proyección del hablante o por la prestigio, de conocimientos instrumentales y
desorientación de la época. Le faltan el respeto al método de integración urbana y nacional (154).
profesor, lo insultan, le sonríen hipócritamente, le En Chile, la educación pública tenía como
hacen comentarios estúpidos y él pareciera estar institución señera a la Universidad de Chile
ya acostumbrado a esta sutil tortura (aunque su (fundada en 1842), que debía ser un pilar en la
paciencia esté llegando a un fin). El lugar común construcción de la nación no solo a través del
“el liceo es el templo del saber” queda desarrollo del conocimiento científico, tecnológico
fuertemente ironizado tanto por el flanco de los y cultural, sino además expandiendo la lengua, la
alumnos recién descritos, como por el director, el literatura y la conciencia nacional. De hecho,
cual con aquel bigote parece estar más hasta 1931, la universidad fue la institución que
preocupado de la apariencia que de la gestión o se encargó de toda la educación pública en el
disciplina, aunque también es posible que la culpa territorio nacional.
sea solo del hablante, a estas alturas paranoico. 44
Al enfrentar “Autorretrato” con “Vida de perros” Lo particular en el caso de Parra y sus
resalta es que si bien el primero prometía ser un monólogos dramáticos es que muestran la
texto autobiográfico (o de figuración personal) y imperfección del sistema desde diferentes lados.
el segundo sobre las condiciones de trabajo, al Por una parte, Parra como escritor y “hombre de
final ambos poemas concluyen de manera ciencias” (y me refiero al autor como figura
contradictoria: “Autorretrato” muestra al sujeto pública) es incapaz de pretender un conocimiento
en tanto que profesor doblegado por las general de la cultura. Incluso, es posible que
condiciones materiales de trabajo, y “Vida de jamás se haya acomodado al epíteto de
perros” tiende al retrato psicológico, al mostrar “intelectual”. Por otra parte, desde la literatura —
las relaciones humanas neurotizadas, potenciadas al contrario de Pablo Neruda, nacido diez años
por el insatisfecho deseo sexual. antes, de clase media, también otro producto del
La importancia que habría que conceder a la Estado chileno— Parra es incapaz de alcanzar
figura del profesor en esta época de la poesía de niveles de elevación continentales o mundiales:
Lugar incómodo. Poesía y sociedad en Parra, Lihn y Martínez Nicanor Parra
habla popular o nacional) y su tensión con el aparatos del Estado forman — o construyen en el
lenguaje poético. Como la crítica ha notado fuerte sentido althusseriano— al sujeto9.
(Gottlieb, Schopf, Morales, Grossman), la estética Al contrario de lo que sucedió en Argentina
inicial de Parra consistió tanto en un con el Martín Fierro (1872, 1879) y la poesía
acercamiento al lenguaje hablado como en una gauchesca, en Chile la poesía popular apenas
definitiva intención de hacer más claro y tuvo intercambio con la llamada poesía “culta” (la
comprensible el discurso poético. Esto fue parca obra de Carlos Pezoa Véliz sería la
compensado y reenfocado a través de un excepción) a pesar de que ella hizo su aparición
descentramiento del sujeto y una fragmentación impresa (similar a la literatura “de cordel”
del texto, no exento de cierta crítica social. El peninsular y brasileña), a mediados del siglo xix
acercamiento de la poesía a la oralidad con en la capital, en lo que se llamó la Lira Popular:
intenciones identitarias, la posibilidad de poder hojas sueltas con grabados y romances
hacer una síntesis con ambas, se torna el lugar de narrativos, informativos o fantásticos, los cuales
la investigación parriana por excelencia. La eran recitados y vendidos entre los campesinos
pregunta sería entonces: ¿Acercarse al habla de recientemente llegados a la ciudad en las
quién? ¿Quiénes son los sujetos representativos cercanías del Mercado Central de Santiago. El
de la nación, del pueblo o lo que fuere? ¿De qué arribo a la ciudad del campesino fue, por
clase social? ¿De la provincia o la capital? ¿Y a supuesto, un tema recurrente (Subercaseaux
través de qué forma? 308).
En La cueca larga (1958) — publicado A través del tiempo, la Lira Popular (impresa)
después de Obra gruesa— Parra intenta mezclar — y su antecesora oral (la poesía popular)— ha
el habla campesina y proletaria (de la zona sido interpretada y utilizada en Chile, entre otras,
central de Chile) y la poesía popular. Podría de dos maneras no excluyentes: una versión
parecer extraño, para algunos, que un poeta nacionalista y otra popular. La nacionalista le
“ilustrado” que ha lidiado principalmente con el permitió una cierta visibilidad social, como afirma
modernismo y la vanguardia, se acerque a la Subercaseaux, a raíz de las guerras con España
poesía popular, pero esto es explicable desde (1865-1866) y con Perú y Bolivia (1879-1884).
diferentes perspectivas. Por el lado biográfico, a Posteriormente, a comienzos del siglo xx, ambas
través de los guitarreos del padre llega a su fueron cifradas como “documento cultural” de la
familia la tradición del folclor oral y sus nación, aunque se les otorgó poco valor literario
payadores, las canciones y versos populares en (por ejemplo, en las investigaciones como las del
octosílabos. Incluso, en las conversaciones con alemán avecindado en Chile, Rodolfo Lenz). A
Leonidas Morales, Parra informa que los primeros partir de los años 60 del siglo xx, la circulación de
poemas escritos en su niñez eran todos sobre algunas antologías (Juan UribeEchevarría y Diego
temas patrióticos, lo cual da cuenta de cómo los Muñoz) marca la conjunción de la versión
9 Afirma Parra: “En el primer año de humanidades ya concibo una trilogía: ‘Los araucanos’, ‘Los españoles’ y después ‘Los chilenos’... Nada menos. Ese fue el tema que me
propuse. Claro que no lo pude realizar. Me enredé por ahí a medio camino” (59). Nótese cómo los “chilenos” son la síntesis y el mestizaje.
Lugar incómodo. Poesía y sociedad en Parra, Lihn y Martínez Nicanor Parra
nacional-popular con las posibilidades políticas en dieciocho!” (77). Las menciones a símbolos
esos años. Y es dentro de esta línea donde se patrios “menores” — como el supuesto baile y la
entronca la propuesta de Parra, el cual se inspiró flor nacional (la cueca y el copihue)— refuerzan
tanto en los romances de Federico García Lorca esa posibilidad. Además, se encuentra el
— que al inicio de su carrera intentó emular— “desafío” de los payadores y otras maneras de
como en la poesía gauchesca, intentando un establecer lazos y jerarquías simbólicas (el honor,
intercambio fluido entre habla popular y la “hombría” etc.) y no solo reconocer la jerarquía
escritura, entre las clases bajas de la sociedad (de ajena. Como afirma Ludmer con más dramatismo,
un gran contingente iletrado) y la construcción de el desafío es “lucha por los títulos, la definición
la nación que el Estado impulsa. misma de la guerra simbólica” (124).
Ahora bien, si Nicanor Parra había satirizado El vino, quizás el protagonista del libro,
el impulso educador desde la figura del profesor, funciona como un elixir de reconciliación
trabajar dentro de la tradición popular y habla del nacional. En las “Coplas del vino” se lo presenta
“huaso” (el campesino chileno) y del “roto” (el ayudando a la conversación y hermanando
proletario local), le permite invertir el paradigma: corazones; compensando las deudas del pobre
desde el discurso de los que enseñan al de los que que no se pagan “con lágrimas ni con huelgas”
tal vez no sepan escribir. Es necesario recordar (70); poniendo el mundo al revés (el ciego ve
que esta inversión invoca la posición de la chispas, el cojo baila cueca); también de manera
picaresca en la literatura del Siglo de Oro fantástica o tóxica, para ver “lagartijas / y sapos
español, el que se sitúa como contrapunto social, en las estrellas” (69); o incluso, es señal de
cultural y estilístico entre lo vulgar y lo culto, el identidad y respetabilidad: “El hombre que no se
humor y la idealización. A pesar de las bebe / Su copa sanguinolenta / No puede ser, creo
intenciones carnavalescas, su proyecto sigue yo / Cristiano de buena cepa” (70). El entonado
siendo fuertemente nacionalista. Los cuatro sujeto de “Brindis a lo humano y a lo divino”,
poemas del libelo La cueca larga tienen ciertos además de llevar el acto de brindar a los
aspectos que se contraponen a la figura del extremos, se llega a considerar a sí mismo como
profesor. En contra de la rigidez representante de su clase social a través del
48 territorio nacional. Así comienza el texto:
del cuadro educativo y sus relaciones verticales,
aquí los personajes se sitúan en un ambiente Brindo, dijo un lenguaraz
festivo en donde la comida y el vino, la música y Por moros y
el baile eliden las diferencias. Quizás la situación cristianos Yo brindo
por lo que venga La
se lleva a cabo durante las celebraciones del 18
cosa es brindar por
de septiembre (fecha de la independencia algo. Yo soy así, soy
nacional), posiblemente en una zona rural. En La chileno
cueca larga se dice: “La libertad es libre / ¡Viva el
Lugar incómodo. Poesía y sociedad en Parra, Lihn y Martínez Nicanor Parra
50 51
su entorno— a partir de la fiesta (el vino, la Los ruiseñores
comida, el descanso) en contraposición al trabajo No se cansarán nunca
que de lunes a viernes lleva a cabo orgulloso. De chupar flores.
El último texto del opúsculo, “La cueca
larga”, representa la trascripción de la letra de Estornudo no es risa
una cueca que se está cantando y bailando. Esto Risa no es llanto
se reconoce cuando el cantor-payador pareciera El perejil es
improvisar a partir de los bailarines que tiene a bueno Pero no
tanto.
su alrededor, en la rima absurda y antojadiza de
las coplas y en los subtítulos que indican el tipo
Anda, risa con
de baile (“zapateadito”, “zapateado y llanto Se acabó
escobillado”, “a tripa-pollo”). El poema se el canto.
propone como registro de la fiesta, aunque
también como evento lingüístico. En sus docenas (Obras completas I 80-81)
de estrofas se comenta y bromea en torno al
baile, sus implicaciones eróticas, la situación La mención al Estado y a la posible
sexual del propio hablante: “hace cuarenta días / corrupción de sus funcionarios — alusión llevada
Lugar incómodo. Poesía y sociedad en Parra, Lihn y Martínez Nicanor Parra
a cabo con una metáfora natural (ruiseñores que cabo en los años 50 del siglo xx con la extensión
chupan las flores; los ruiseñores son, dicho sea de de los medios de comunicación de masas como la
paso, el pájaro cantor por excelencia)— no deja radio y la televisión (153). Y no solo esto se
de ser importante, ya que el cantor deja claro que debiera tomar en cuenta al leer el texto de Parra,
no trabaja para la administración pública, sino que además hay que recurrir a las concretas
haciendo una crítica en tono juguetón. posibilidades políticas del discurso de lo nacional-
Los críticos de Nicanor Parra no han sabido popular. Así, dentro de este panorama, estos
qué rendimiento sacarle a la vena popular que poemas pueden ser interpretados de varias
hay en su poesía. Si bien esta poesía puede ser maneras: como una exhibición nostálgica de lo
“la ficción de reproducción escrita de la palabra campesino; como un intento de ser incluidos en
oral del otro como palabra del otro” (Ludmer 66), letras nacionales; como ensayo para mostrar la
la extracción provinciana del autor lo acerca a precariedad de la modernización, o — al igual que
este “otro” campesino y deja indeterminado el la Lira popular y la literatura de cordel analizada
estatus de la relación entre autor, la por Martín-Barbero (110 y ss.)— como una zona
representación y los representados. De cualquier de transición entre lo popular y lo masivo, entre
manera, es posible decir con seguridad que la el Estado y el mercado, entre la literatura y los
estrategia festiva, acaso carnavalesca y extrema, que recién han aprendido a leer. Asimismo, la
si bien no es exótica ni folclórica, muestra una figura del profesor puede ser entendida como la
patriótica empatía con sus personajes moderados, exhibición de un sujeto formado y deformado por
ya que todos se encuentran dentro de la ley (los el Estado y su ideología iluminista (los “Aparatos
únicos fuera — y dentro— de la ley, serían Ideológicos del Estado” de Louis Althusser).
aquellos corruptos funcionarios levemente Aunque, contrario a Rosa del Río — el personaje
sugeridos). Los signos nacionales, al igual que las de Beatriz Sarlo— este presenta fuertes
referencias a la pobreza y la injusticia social, a contradicciones con su labor.
pesar de ser pocos, son suficientes para enmarcar 52
la situación dentro del proyecto nacional-popular. La apuesta nacionalista de Nicanor Parra no
Si bien los campesinos no tienen mucha se ancla en una figura espacial-geográfica a la
educación, su seguro nacionalismo es suficiente manera de Pablo Neruda (los bosques del sur de
para marcarlos como ciudadanos. Chile) o de Gabriela Mistral (el valle del Elqui), ni
Tal como notó Brunner, la “cultura popular”10 tampoco — como se suele creer— está limitada al
se vio dislocada a fines del siglo xviii y a trabajo con los tonos, sintaxis y dichos de la
principios del siglo xix, tanto por el desarrollo del lengua nacional (análoga a la de Nicolás Guillén y
capitalismo como por la penetración masiva de la Luis Palés Matós en el Caribe). Es posible afirmar
escuela. Un segundo descentramiento se llevó a que la figura literaria que Parra quiso adquirir —
10 Brunner afirma que es más correcto hablar de “folclor” que de “cultura popular”, ya que estas manifestaciones no lograrían los requisitos para ser calificados de “cultura” en
términos de Gramsci: no tendrían una visión de mundo articulada y propia, sino que participarían de manera desigual “en el capital cultural de la sociedad” (142); no se
encontrarían en la lucha por la hegemonía, sino que solo serían “una apropiación desigual de los códigos culturales dominantes” (142).
Lugar incómodo. Poesía y sociedad en Parra, Lihn y Martínez Nicanor Parra
el autor como figura pública— es una mezcla solución de los problemas propiamente tales. De
híbrida de la figura del profesor degradado y la todo lo cual pareciera surgir la enseñanza de
del festivo cantor popular. Si bien ambas que la plenitud del individuo es la resultante
imágenes se encuentran configuradas natural de su integración correcta a la lucha
nacionalmente son, en estricto rigor, social. Fuera de ella, fuera de la lucha social,
contradictorias. Lo que tienen en común, eso sí, todo es dolor, todo es tiniebla; todos los caminos
consiste en ser figuras de transmisión de conducen a la locura.
conocimientos: una dentro del proyecto ilustrado
de extensión de las letras e inclusión social, y la (Obras completas I 736)
otra como imagen residual de la oralidad
campesina premoderna. La loa de Parra se focaliza, además de en una
abierta posición política, en la capacidad de
solucionar “el conflicto central del hombre
moderno, el paso del yo al nosotros” (727). En
este sentido, Parra intenta hacer una equivalencia
Nicanor Parra y su itinerario político — o al menos un traspaso— entre representación
política y expresión poética para escapar a la
En el año 1962 la Facultad de Filosofía y individualización de la experiencia poética. Ahora
Educación de la Universidad de Chile le concedió bien, esta apreciación no debe ser tomada tan
a Pablo Neruda la calidad honorífica de “Miembro solo como una clásica observación sobre la obra
Académico”. Nicanor Parra, como representante de Neruda, sino también como una proyección de
de la Universidad, fue el encargado de hacer el los intereses parrianos en Neruda. Esta es, para
“Discurso de bienvenida” al futuro receptor del decirlo claro, la hipótesis de interpretación. De
Premio Nobel. En aquel homenaje, Parra da hecho, es posible que durante esos mismos años
cuenta de las diferentes etapas de la producción sea el momento en que Parra se encontró más
poética de Neruda, y a pesar del necesario cercano con el compromiso en su sentido clásico,
desmarque que debe ejecutar, hace una alabanza es decir, de intentar “hacer política” efectiva con
de su poesía directamente política. Así dice o a través de sus obras, obliterando la
cercano al final: especificidad textual de la literatura.
Todo esto se confirma durante el año
Resumiendo este somero análisis podría decirse siguiente, en 1963, cuando se publica un poema
que la misión llevada a feliz término por Pablo (un pliego doblado) titulado “Manifiesto”, el cual
Neruda a lo largo de cuarenta años de es probablemente el único poema
investigación espiritual ha consistido en inequívocamente militante de este autor. Ya el
suprimir los falsos problemas individuales que título mismo — reminiscente de las vanguardias
oscurecen artificialmente la visual y en el históricas y de la diatriba nerudiana “Los poetas
planteamiento seguido de la correspondiente
Lugar incómodo. Poesía y sociedad en Parra, Lihn y Martínez Nicanor Parra
combinaciones. Las contradicciones que presenta Y así como a través del uso del habla y la
en sus textos no se basan principalmente en una poesía popular intentó trabajar en los límites que
indeterminación política, sino en la necesidad de unen a los individuos (recordando el habla
dar cuenta de una sociedad fuertemente campesina, proletaria y de clase media), aquí va a
fraccionada, instituyendo al hablante poético ser el desacuerdo y la confrontación política la
como figura en donde la tensión va a ser zona más aguda de encuentro y separación social,
personificada. En el poema “Me retracto de todo la cual va a tener su centro en la lengua de la
lo dicho”, afirma: calle, en los rayados en las paredes, en el
discurso político procesado por los medios de
Generoso lector comunicación. Como es de esperar, toda esta
quema este elaboración literaria no le servía ni le agradaba a
libro
la izquierda — ni tampoco a la derecha—, aunque
No representa lo que quise decir
Parra mismo se declara en las entrevistas
A pesar de que fue escrito con sangre
partidario de la primera.
60
(Obras completas I 252)
El 12 de mayo de 1970, la situación política y
literaria de Nicanor Parra cambia
Muchas veces esta contradicción — pecado definitivamente, porque ese día la Casa de las
social de la época— se encuentra contrapesada Américas de La Habana (órgano oficial de la
con las incertidumbres existenciales y sexuales, política cultural cubana) decidió destituirlo como
resolviéndose finalmente en el absurdo y, a través jurado del concurso literario que se celebraría ese
de este, toma un nuevo cariz. De una serie de año. La razón se debió a una taza de té que se
poemas titulados “Telegramas”, este es el ii: tomó en la Casa Blanca (ashington, D.C.) con la
mujer de Richard Nixon el 15 abril, junto a otros
Háblenme de mujeres desnudas
escritores, en la fecha en que se producían
Háblenme de sacerdotes egipcios
intervenciones armadas de [Link]. en Camboya y
A escupitajo limpio
represiones estudiantiles dentro de las mismas
Yo me arrodillo y beso la
tierra A la vez que me como universidades norteamericanas. La fotografía en
un churrasco. que Parra recibe un regalo de la primera dama
fue reproducida en los periódicos chilenos de
Yo no soy derechista ni izquierdista manera repetida. Los acontecimientos se
Yo simplemente rompo los moldes. sucedieron. A pesar de pedir rehabilitación, no la
consiguió. La ruptura con Cuba14 significó no solo poema titulado “Si el Papa no rompe con USA”
el quiebre de relaciones con toda la izquierda comienza así:
chilena y latinoamericana, sino que, además, fue si el Kremlin no rompe con
todo un escándalo literario ventilado ampliamente USA si Luxemburgo no
rompe con USA por qué
en la prensa de ambos lados, por medio de
demonios voy a romper yo
entrevistas, comentarios y cartas abiertas. Las
invitaciones a lecturas públicas, universidades y
(Obras completas I 279).
publicaciones en Estados Unidos adquirieron otro
matiz después de este incidente, al igual que las
Y en torno a qué posición revolucionaria se
críticas hechas por Parra a la izquierda.
debe tomar, el poema “No creo en la vía pacífica”
Lo importante del happening con la Sra.
dice (y transcribo completo):
Nixon — como lo llamó Parra en el cable que
mandó a Casa de las Américas— se debe a un no creo en la vía
cambio en la configuración cultural de Parra, todo violenta me
lo cual sucede el mismo año en que Salvador gustaría creer en
Allende asumió la presidencia de la República. algo —pero no creo
Después de esta “expulsión” de la izquierda, para creer es creer en
Nicanor Parra la moderación y claridad dejan de Dios lo único que yo
hago es encogerme
ser una posibilidad y entonces se arma de una
de hombros
poética anarquista, que combina un sujeto perdóneme la
agresivo, una indeterminación política y una franqueza no creo
mayor referencialidad. Así, “el francotirador” no en la Vía Láctea.
escatima en nombres propios de la política
internacional de entonces: el Che Guevara, Fidel, (Obras completas I 283)
Mao, Allende, el Papa, Nixon, etc. Todo esto se
manifiesta en sus dos publicaciones de 1972: La contradicción entre el título y el primer
Artefactos y Emergency poems. En este último verso deja marcada la reducción al absurdo del
libro — editado en Nueva York por New problema. Como se vuelve a ver, de nuevo hay
Directions y reproducido más tarde en Hojas de una identificación entre la postura política y la
Parra (1985)— Parra aprovecha para desquitarse religiosa, como si ambos representaran el Sentido
de las acusaciones hechas en su contra, a la vez que viene a iluminar la vida improbable del
que lanza críticas furibundas a diestra y siniestra. sujeto, el cual solo es capaz de encogerse de
A pesar de que los hablantes de estos poemas hombros como signo de interrogación. Ahora
están cada vez más excitados, la equivalencia de bien, esta indecisión — figura repetida en estas
ellos con la situación del autor es inequívoca. El páginas— no se debe solo a la ironía o a las
14 Curiosamente, Pablo Neruda también había sido “excomulgado” de Casa de las Américas, pero en 1966, debido a la participación en el Congreso del Pen Club en [Link]. Ver la
revista Casa de las Américas año VI, No. 38, sept.-oct. 1966, págs. 131-135.
Lugar incómodo. Poesía y sociedad en Parra, Lihn y Martínez Nicanor Parra
peripecias biográficas, sino que son signo de otra los últimos y desconectados cuatro versos —
cosa. El poema “Tiempos modernos”, desde su acciones de movimiento adjetivados
título mismo, ilumina el acertijo: repetidamente con “maldito”— vacilan entre la
profecía hiperbólica y la reiteración gratuita,
Atravesamos unos tiempos calamitosos dejando en claro el lugar incómodo en que se
imposible hablar sin incurrir en delito de encuentran.
contradicción imposible callar sin hacerse
cómplice del Pentágono. Se sabe perfectamente
que no hay alternativa posible todos los caminos
conducen a Cuba Artefactos
pero el aire está sucio y
62 63
respirar es un acto fallido. El
enemigo dice que es el país el Si bien los textos de Emergency poems son una
que tiene la culpa como si los
países fueran hombres.
continuación del trabajo anterior, los Artefactos
Nubes malditas revolotean en torno a
lo extreman desde diferentes perspectivas, quizás
volcanes malditos embarcaciones malditas hasta salirse del género poético mismo. De
emprenden expediciones malditas árboles partida, no fueron publicados como libros, sino
malditos se deshacen en pájaros malditos: como una caja con algo más de 200 tarjetas
todo contaminado de antemano. postales. Los textos, por lo tanto, son cortos y la
imagen juega un papel preponderante en ellos. Es
(Obras completas I 294) posible decir — desde la tradición literaria— que
se acercan a los aforismos, refranes, proverbios y
Este poema parece concluir que, quiérase o algún otro tipo de forma sucinta y que, por lo
no, se hable o se calle, se comete algún error, se mismo, estos textos muestran una relación muy
profiere un signo indebido. Es decir, ya sea por fuerte con retazos de la lengua hablada
razones de inconsciente ideológico, psicológico o (comentarios, exabruptos, chistes, clichés,
literario, el sujeto ya no tiene el control de las garabatos, frases sin importancia), procesada por
significaciones de su propio texto. Esto tiene dos medios de comunicación (avisos económicos,
consecuencias: primero, que aquello no se aplica titulares de noticias, lemas y discursos políticos) y
solo al hablante (o al autor mismo), sino a todo el escritas en lugares públicos (letreros, rayados en
contingente de izquierda o de derecha y a toda las paredes y los baños). Incluso el uso del inglés
una época; y segundo, que las posibilidades de y con menor frecuencia el francés, apuntan a esta
elección consciente y soberana no son tales: la heterogeneidad.
partida está perdida de antemano. Las dos
posiciones se encuentran viciadas desde antes EL PENSAMIENTO MUERE EN LA BOCA
debido a una lógica excluyente de la Guerra fría:
Lugar incómodo. Poesía y sociedad en Parra, Lihn y Martínez Nicanor Parra
15 No han faltado los que han leído los Artefactos desde la artes plásticas y la poesía visual. El crítico René de Costa ha relacionado los artefactos con la poesía visual del catalán
Joan Brossa, afinidad —por cierto— no inadecuada. Estos acercamientos enfatizan la pertenencia de los Artefactos al Arte y la Literatura, no obstante, lo que Parra intenta hacer
es justamente romper con los moldes institucionales.
Lugar incómodo. Poesía y sociedad en Parra, Lihn y Martínez Nicanor Parra
64 65
ANTES NO
ahora sí
CASA BLANCA
Casa de las Américas Casa de orates
66 67
cultural, y eso es lo que explotó. Cuando quiero lo que explotó fue el mundo a que se refiere el
decir que explotó el antipoema, quiero decir que antipoema” (Morales Conversaciones 105).
Lugar incómodo. Poesía y sociedad en Parra, Lihn y Martínez Nicanor Parra
RUBIAS ANGELICALES SÍ
Mulatas de fuego también
70 71
rápido desgaste si es utilizado con demasiada MENDIGO ALEGRE NO INSPIRA PIEDAD
frecuencia. Para que esto no ocurra, el objeto y su
combinación con otros debe tener ciertas Desde aquí, entonces, es posible ver la
cualidades especiales. Parra explicó de esta función poética que Nicanor Parra le asigna a su
manera la función del poeta con respecto a los trabajo: catalizador formal de discursos públicos,
Artefactos: “[Consiste] en seleccionar de aquellos no importa cuáles sean estos ni de quienes
textos hablados los más intensos, los más provengan. Habiendo dejado la toma de partido y
significativos, aquéllos que contienen una mayor habiéndose liberado de la acostumbrada
cantidad de energía y que se pueden sostener por responsabilidad social, habiendo ya recibido el
sí mismos” (Morales Conversaciones 96). Por Premio Nacional de Literatura en 1969 y
supuesto que la respuesta no es satisfactoria, ya habiendo sido expulsado de la izquierda, el
que solo deriva a preguntar a qué se refiere con trabajo parriano consistió en intentar encausar la
“energía” y con eso de “que se pueden sostener totalidad de discursos públicos que no lograban
por sí mismos”. Es posible que esta energía ajustarse entre sí y proponerlos como fragmentos-
lingüística y visual sea la carga social que ciertos tarjetas postales con la esperanza de facilitar la
enunciados tienen en un momento en una comunicación. La agresividad, el dislocamiento, la
sociedad. Y debido a la saturación ideológica que reflexión que bordea entre el absurdo y la
impera en un Chile en las “puertas de la iluminación de estos textos dan cuenta de una
revolución socialista”, los Artefactos intentan sociedad con sus mismas características, incapaz
canalizar todo ese potencial. La carga social, eso de articularse de manera pacífica y de
sí, está contrapesada con la hipotética autonomía cohesionarse más allá del enfrentamiento.
de los textos que se debieran “sostener por sí
mismos” (al menos, según espera el autor), los
que podrían — como el fragmento de los 1973-1990
románticos alemanes— estar aislados
individualmente, pero a la vez en la totalidad, Se podría afirmar que la relación de la obra de
eternamente incompletos y, por lo tanto, en Nicanor Parra con la sociedad chilena (hasta
proceso y multiplicándose (Lacoue-Labarthe y 1973) está cruzada por el tropo de la ironía. La
Nancy 42-45). ironía, como se sabe, consiste en significar lo
contrario del significado primero. Puesto de otra
EL POETA ES UN SIMPLE LOCUTOR manera, la ironía consiste en afirmar dos sentidos
él no responde por las malas noticias al mismo tiempo, esto es, presentar una
indeterminación semántica que necesita del
UN SECRETO AL OÍDO contexto para verificarse, para saber cuál de los
mis anteojos no tienen vidrio dos es el sentido que prevalece. Ahora bien, en
Lugar incómodo. Poesía y sociedad en Parra, Lihn y Martínez Nicanor Parra
estos dos planos el trabajo poético del autor va la extensión del periódico, la radio y la televisión,
extremando su acercamiento. Por una parte, la la fragmentación moderna de la experiencia, etc.
disgregación del sentido va destruyendo Todo este cuadro, en efecto, se quebró con el
paulatinamente el discurso, al sujeto de golpe de Estado de 1973. Y es opinión del autor
enunciación y su posibilidad política, permitiendo, de estas páginas que Nicanor Parra nunca pudo
en cambio, el individualismo crítico. Por otra dar cuenta de la alteración radical que se
parte, la necesidad referencial muestra también ejecutaba en la sociedad, ya que su obra no se
un acercamiento cada vez más frontal a la reacomodó — en términos formales, literarios y
realidad: primero, al habla y la comunicación; culturales— a los tiempos dictatoriales; por
después, a las instituciones sociales modernas y, momentos, tan solo lo hizo en sus temas. Para
al final, a pesar de dudar en el compromiso poder seguir siendo el excéntrico “poeta
político, se vuelve un francotirador escéptico nacional” que intentaba ser, debió haber sido
durante el gobierno de Allende (1970-1973), capaz de dar cuenta tanto de la violencia
empleando la poesía de manera inédita y institucionalizada como de los cambios
altamente efectiva. económicos, sociales y políticos (la imposición del
La dependencia entre el trabajo de Nicanor neoliberalismo, la clausura del espacio público, el
Parra y las reglas sociales fijadas por el Estado y “apagón cultural”, etc.). Lo que hizo, al contrario,
la democracia fueron fundamentales hasta 1973. fue insistir en los mismos procedimientos
La importancia que le ha dado a la oralidad se literarios anteriores — la poesía popular, el
ilumina de una manera nueva al pensar que la monólogo dramático, los fragmentos— intentando
experiencia política se basaba en la asistencia a hacer algunas denuncias, pero con el mismo
72 73
largos discursos públicos y no en lo instantáneo estilo irónico, humorístico y carnavalesco que
del formato televisivo. Asimismo, la pluralidad de correspondía, acaso, ya a otra época de la
voces que su poesía echa a andar apunta no solo historia. Por ejemplo, bajo una dictadura que
a la libertad de expresión, sino a un contexto tiene el monopolio del discurso público, que no
donde aún había deliberaciones fundamentales permite la libertad de expresión ni la de
por hacer. Incluso, retrospectivamente, es posible asociación, la pluralidad de voces que sus
darse cuenta de que tanto su estética como su monólogos exhibían, los fragmentos beligerantes,
imaginario se basan en imágenes de un Chile la indeterminación irónica y el humor descarnado
definido entre los años 30 al 70: las migraciones a se vuelven, en vez de intempestivos, más bien
la ciudad, el Estado educador, la movilidad social equívocos. De esta manera, si la función de su
basada en la instrucción, el empleo en la poesía era catalizar la multiplicidad de
burocracia, la ideología de lo nacional-popular, la discursos privados y públicos, la monológica
permanencia de ciertas costumbres campesinas, dictadura intenta reprimir cualquier voz de
disidencia; si su estética equiparaba la
Lugar incómodo. Poesía y sociedad en Parra, Lihn y Martínez Nicanor Parra
Sermones y prédicas del Cristo del Elqui (1977) y temas son los mismos: la poesía, la política, la
Nuevos sermones y prédicas del Cristo del Elqui religión, el deseo, a los cuales se le suman la
(1979). El Cristo del Elqui es un predicador propaganda ecológica junto con la denuncia de la
ambulante que trabajaba en una oficina salitrera contaminación y la saturación del tránsito
en el Norte de Chile en los años 30 y que, al morir capitalino. Los fragmentos, eso sí, ya no son una
su madre, encuentra su vocación de mendicante recopilación de voces públicas, incorrecciones
excéntrico. El libro se arma, entonces, mediante sociales y sujetos múltiples; sino que son
estos hipotéticos “sermones y prédicas” en verso comentarios diversos, opiniones azarosas o
que se asemejan al lenguaje hablado16. En verdades generales que el mismo autor sostiene.
contrapunto a su deseo de predicar verdades Debido a que el espacio público está neutralizado,
eternas y de ser crítico de la sociedad, el Cristo las frases contradictorias — “No veo para qué
del Elqui es un ser ridículo, medio loco, tanta alharaca / a mi me hace bien el smoc” (sic)
impregnado de humildad pacifista. Enrique Lihn — se vuelven, entonces, pequeñas confusiones
habló, en esos mismos años, de los usos literarios que Parra utiliza para mantener la apariencia de
de la máscara y los desdoblamientos como un trabajo discordante. La insistencia en la
manera de sortear e internalizar la censura; ecología, en la denuncia de la contaminación del
Parra, al contrario, usa al Cristo del Elqui para aire de Santiago y en su tránsito son claras
volverse un ventrílocuo, ya que el hablante muestras de “los valores” que propugna. Aunque,
textual claramente responde a sus deseos y como recuerda Žižek, la ecología no es nunca “la
recurre a él para deformar sus opiniones, para no ecología como tal”: que para ser efectiva debe
ironizar demasiado y proponer algunos desviados estar inscrita en un cierto discurso que la
exabruptos cómicos. En última instancia, Parra suplemente: ya sea conservador, estatista,
usa a su personaje para “transmitir mensajes” socialista, capitalista liberal, feminista o
políticos despejados de elaboración literaria: se anarquista (20). En el caso de la ecología en
16 En ellos da azarosas recomendaciones prácticas; denuncia costumbres impropias de los sacerdotes; practica discursos excéntricos, pseudomísticos, escoláticos y políticos;
diserta en torno al transporte público, las gallinas, el socialismo, españoles vs. indios; muestra empatía con los sufrientes y los neuróticos y, sobre todo, pregona la humildad.
Lugar incómodo. Poesía y sociedad en Parra, Lihn y Martínez Nicanor Parra
17 Incluso en la presentación visual los Chistes difieren de los Artefactos. Estos fueron dibujados pensando en el formato postal y el color negro de que se disponía; aquellos
fueron “visualizados” por un contingente de artistas para una exposición en una galería de arte. Su presentación postal es una reproducción de la obra original: muchos textos
no se pueden leer ya que no hay contraste cromático; algunas letras no se divisan por el cambio de formato; ciertas palabras no tienen acentos y proliferan los errores y erratas.
Lugar incómodo. Poesía y sociedad en Parra, Lihn y Martínez
Enrique Lihn
Enrique Lihn
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81
pesar de publicar dos libros “juveniles” — Nada improbable de los adultos con su fatal conciencia
se escurre (1949) y Poemas de este tiempo y otro temporal. Así, los cuatro participantes (el
(1955)—, no sea sino con La pieza oscura (1963) hablante y su hermana Paulina, con sus primos
— libro que se centra en la infancia y su Ángel e Isabel) están enmarcados no solo en
presencia fantasmagórica— cuando su obra aquella habitación cerrada, sino además en
adquiere, paradójicamente, “una mayoría de contrapunto con una serie de fluctuaciones en la
edad”, deshaciéndose de los adolescentes ripios temporalidad (primero suspensión y después
románticos. Al menos esto suelen repetir tanto el aceleración del tiempo). Algunas comparaciones
autor como sus críticos. Sin ir más lejos, Lihn entre ambos son patentes: “las orejas rojas —
mismo ha propuesto al poema “La pieza oscura” símbolos del pudor que saborea su ofensa—”, “la
como el centro de su obra (Conversaciones 32), vieja rueda — símbolo de la vida—”, o al revés, “y
no solo por ser un libro que lo instaló la vida — símbolo de la rueda—”. La narrativa de
definitivamente en el parnaso local, sino porque la temporalidad no está clara en el texto, como si
podría ser un emblema aproximativo de toda su el poema mismo encarnara el desorden temporal
obra. que invade a los niños. A pesar de lo anterior,
El poema “La pieza oscura” narra en 55 quizás es posible establecer un esquema tentativo
largos versos la anécdota del juego infantil de correspondencia entre la narración del juego
homónimo en donde los participantes se esconden infantil y los cambios en la temporalidad.
en un cuarto en penumbras para ser hallados e La primera estrofa, a manera de
identificados a través del tacto: el último en ser introducción, podría ser el despertar del deseo
descubierto hipotéticamente gana. Este sexual de los niños, el cual permanece
aparentemente candoroso entretenimiento es inconsciente, en el umbral de la conciencia: por
transformado a través de la elaboración esto la nariz sucia es “símbolo de la inocencia y
retrospectiva del poema en un “poema de de precocidad” a la vez. Y este deseo desata, al
formación”: el descubrimiento de la sexualidad y inicio de la segunda estrofa, la “vieja rueda —
del deseo, junto con la entrada en el mundo símbolo
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Lugar incómodo. Poesía y sociedad en Parra, Lihn y Martínez Enrique Lihn
de la vida—” como la entrada en el tiempo lineal como si hubiera conocido más allá del amor en
de los adultos con su carga de responsabilidades, la flor de su edad, la crueldad del corazón en
culpas y pecados. Aunque un par de versos más el fruto del amor, la corrupción del fruto y
abajo, el tiempo se detiene cuando los niños luego... el carozo sangriento afiebrado y
comienzan a girar: seco.
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Lugar incómodo. Poesía y sociedad en Parra, Lihn y Martínez Enrique Lihn
dividido entre una niñez pasada que se hace nación chilena — alusión, quizás, al momento
presente como un siniestro fantasma (como notó dictatorial— se vuelve análoga al patio del colegio
Foxley 61). Siniestro, además, por su angustia de la infancia; o al contrario, el patio escolar
temporal de filiación existencialista. En “La pieza persiste de forma espectral en el presente.
oscura” el existencialismo infantil delata en el
presente una insatisfacción del deseo del Nunca salí del horroroso Chile mis
hablante, como muestran otros poemas del libro. viajes que no son imaginarios tardíos sí
—momentos de un momento— no me
El niño-viejo del poema tiene algo monstruoso,
desarraigaron del eriazo remoto y
inocente y atormentado, cumpliendo los deberes presuntuoso Nunca salí del habla que el
de la culpa ya internalizada al reconocer el deseo Liceo Alemán me infligió en sus dos
y, acto seguido, reprimirlo. Lo seguro es que la patios como en un regimiento
negación del deseo es el común denominador que mordiendo en ella el polvo de un exilio
permite la conexión metafórica entre la imposible Otras lenguas me inspiran un
temporalidad del hablante y del niño y, al sagrado rencor: el miedo a perder con
la lengua materna toda la realidad.
confundirlas, surge la conciencia de la finitud, la
Nunca salí de nada.
muerte y la impotencia. Por esto la pregunta
aparentemente nostálgica: “¿Qué será de los (A partir de Manhattan 53)
niños que fuimos?” es confusa, ya que indaga,
desde el presente, por el futuro de un pasado. Es
En este poema sus tres frases componen tres
decir, desde el presente se pregunta por el
secciones que repiten la hipérbole: “nunca salí”.
presente, en tanto que marcado por el pasado y
La primera alude a que los viajes que Lihn llevó a
que, seguramente, marcará el futuro. Y aunque
cabo repetidamente y sobre los que escribió su
desde un punto de vista infantil esta escena es
poesía, no fueron lo suficientemente largos como
doblemente gozosa y dolorosa, desde la adultez
para liberarlo de la nación configurada como
del hablante tiene un cariz siniestro (Unheimlich),
territorio seco y vanidoso. En la segunda parte, el
ya que se reconoce como una suerte de fantasma
Liceo Alemán se desdobla en un patio polvoriento
angustiado, preso de y en su propio pasado,
que se vuelve una sinécdoque de Chile y, a través
incapaz de escapar de ese falso origen, incapaz
de una analogía del escenario educativo como
de actuar y estar por completo en el presente.
espacio militar, se asocia con el aprendizaje de la
No es gratuito que el otro poema más famoso
gramática castellana. La lengua en este poema
y antologado de Lihn, “Nunca salí del horroroso
más que representar la materia prima poética, un
Chile”, también lidie con aquello que los
don, una cultura nacional o hispanoamericana, se
psicólogos llaman “socialización”: la
muestra en términos biográficos como un daño o
internalización de los normas y valores sociales
castigo,“infligida” por la educación militar del
de la familia, la escuela, grupos de pares y medios
Liceo Alemán (cuestión que desarrolló in extenso
de comunicación. En este caso, la represiva
en el poema “Verbo divino” de Una nota
Lugar incómodo. Poesía y sociedad en Parra, Lihn y Martínez Enrique Lihn
18 A riesgo de caer en una falacia biográfica, auspiciada por la repetidas menciones que Lihn hace de su infancia (un capítulo entero en sus Conversaciones) y por la repercusión
que ella tendrá en su obra, habrá que esbozar un rápido esquema biográfico, el cual, es de esperar, se justifique en las páginas siguientes. El autor nació en Santiago en 1929
en el seno de una familia burguesa algo alicaída en materia económica. Tratado como un adulto desde la infancia, su abuela materna le extiende su sensibilidad decimonónica
por la pintura, la música y los claroscuros del catolicismo. La falta de aplicación en las distintas escuelas a las que asiste, es compensada con aptitudes “artísticas”, lo cual no es
un drama en la familia. A los 13 años se inscribe en la Facultad de Artes, en donde reina un ambiente bohemio. Una vez ahí, lentamente va derivando hacia la poesía. Así,
aunque sería una suerte de escritor-intelectual, jamás lograría una educación formal con sus pergaminos.
Lugar incómodo. Poesía y sociedad en Parra, Lihn y Martínez Enrique Lihn
problema son opuestas: por una parte, se recuérdese la serie de “Monólogos” en La pieza
identifica con ellas y las encarna dramáticamente oscura y la lección de oralidad de Nicanor Parra—
y, por otra, se separa y distancia críticamente. su lírica parece un teatro de la intimidad
Por esto, entre las muchas definiciones que el angustiosa, de una conciencia dividida e irónica a
poeta tantea de su poesía aquí es adecuada esta: la vez, entre parodia y confesión, texto y discurso
“La desdramatización y el dramatismo son el hablado. En el otro caso, en que la teatralidad se
diástole y sístole de mi escritura” (El circo en funde en un realismo, se torna esperpéntico (El
llamas 411). A través de su obra, la “tendencia a Paseo Ahumada y La aparición de la virgen) o
la identificación” (poesía lírica y situada, monstruoso (Por fuerza mayor, París, situación
deseante y latinoamericanista) se opone a la irregular y A partir de Manhattan). La represora
“tendencia de distanciamiento” (metapoética y experiencia urbana y política se configura con un
formal, de inspiración urbana y visual). Estos imaginario del exceso, el que desemboca en lo
extremos, aunque teóricamente son opuestos, en monstruoso y el humor crítico. O bien, en muchos
la práctica se combinan de forma dialéctica o de sus poemas de viaje, sus descripciones no son
azarosa para poner en escena cierto tipo de realistas; más bien el referente pareciera estar
conflictos y de sujeto, de actos de habla y deformado, volatilizado o “desrealizado” con
despliegue retórico, de ritmo y sintaxis. Es asociaciones, huellas del deseo, memorias
posible que aquí resida la fuerza emocional, la involuntarias, órdenes superpuestos, etc.
complejidad teórica y la amplitud textual de la 88
obra de Lihn. Además, la controlada utilización Una segunda forma en que se confunde la
del verso largo, cercano al versículo identificación y la distancia es la reflexión. Si bien
pseudobarroco, que mezcla niveles, registros y más arriba ubiqué la “teoría” en el plano de la
citas, es el adecuado para incluir distintos distancia, la meditación sobre asuntos de
procedimientos. lenguaje y literatura toma un cariz fuertemente
Una estrategia en que estos polos se personal y situado cultural e históricamente. A
confunden es la teatralidad. Por ejemplo, cuando finales de los años 60, la especulación textual se
el lirismo adquiere tintes teatrales y une a la supuesta labor social de la poesía, a su
autoparódicos (La musiquilla de las pobres capacidad de nombrar la realidad o de cambiarla,
esferas, Al bello aparecer de este lucero). Ya a de ligarse a la tradición o a la actualidad de
partir de La pieza oscura se percató de que el América Latina (La musiquilla de las pobres
sujeto no es el origen, sino el resultado del texto, esferas, Escrito en Cuba y Una nota estridente).
y que por lo tanto, “la privacidad” es un efecto En los poemas reflexivos predomina (con notables
textual como cualquier otro, de la misma forma excepciones) una negatividad intachable que dará
en que el realismo tampoco es una nominación a Enrique Lihn una cierta aura maldita. A partir
directa de lo real. Así, acercando los recursos del del desgarramiento existencial esbozado en “La
monólogo dramático a la primera persona — pieza oscura” — la muerte como el fondo donde
Lugar incómodo. Poesía y sociedad en Parra, Lihn y Martínez Enrique Lihn
también como respuesta textual al lugar visitado. mitad en sueños, por el ojo
A pesar de la aparente diferencia que puedan mismo de la prohibición —y
en la pieza vacía parpadeaba
tener con La pieza oscura (su libro anterior, de
el recuerdo de otra infancia
1963) muchos procedimientos y temas continúan. trágicamente desaparecida—.
Se reconoce, por ejemplo, una fragmentación algo Y es como si esta muchacha
dramática de la experiencia y el tiempo. La florentina siempre hubiera
afirmación “tengo la impresión — objetiva por lo preferido ignorarlo
demás— de que el tiempo es irrecuperable y nos abstraída en su belleza Alto Renacimiento,
enfrenta, cada vez, con ‘lugares’ que veremos una camino de Sandro
sola vez” (Entrevistas 172), no se encuentra Botticelli, las alas en el bolso para la
lejana de la sensibilidad existencial que envuelve Anunciación, y un gesto de sembrar
a La pieza oscura. Al desgarramiento temporal y luces equidistantes
textual se le suma, entonces, un desarraigo en las colinas de la alegoría
inabordables.
espacial y cultural del poeta viajero.
92
(Poesía de paso 19)
Como suele suceder tanto en los viajes como
en el turismo, lo que se mueve es el cuerpo del
Este texto tiene dos partes: el recuerdo del
sujeto. De un sujeto que se desplaza desposeído
sujeto y la percepción visual; ambas secciones, no
de sus pertenencias materiales (las que,
obstante, están imbricadas una en la otra. En la
inevitablemente, quedaron en casa), que cambia
primera, los libros de estampas mirados en la
de ubicación constantemente y renueva los
infancia se afirman como un carga que el viajero
estímulos exteriores. El viajero anónimo en un
o el turista lleva; pero estas reminiscencias
lugar desconocido debe aprender a leer signos
cansadas, inconclusas, prohibidas, se hallan en
urbanos, la propia gramática y semántica de cada
una posición improbable (“mitad en sueños”). En
espacio, la cual se entrega principalmente en
la segunda parte, la distraída muchacha en
términos visuales. A pesar de la preponderancia
Florencia — que recuerda algún rostro de la
del sentido de la vista en el viaje (“Las ciudades
pintura de Botticelli visto en una reproducción en
son imágenes” afirma Lihn en Poesía de paso 13),
la infancia y, es probable que luego también en la
lo particular de este libro es cómo la memoria
propia galería Uffizi—, permanece inalterable,
hace contrapunto. El poema “Muchacha
ensimismada, lejana, enmarcada en un cuadro,
florentina” de alguna manera ejemplifica esto:
prometiendo un sentido imposible, negando la
El extranjero trae a las ciudades posibilidad de cualquier intercambio en “las
el cansado recuerdo de sus libros de estampas, colinas de la alegoría / inabordables”. Este
ese mundo incon- enfrentamiento entre presente y pasado tiene una
cluso que veía girar, doble función: por una parte la memoria — las
imágenes previas y las ideas preconcebidas—
Lugar incómodo. Poesía y sociedad en Parra, Lihn y Martínez Enrique Lihn
altera la percepción del presente, y por eso la cita, aquello para el “hispanoamericano culto”.
muchacha recuerda al Renacimiento de Botticelli; ¿Por qué para este? Una respuesta, dada por el
y por otra, la impresión urbana altera, a su vez, la autor, podría ser: “El escritor y el emigrante o el
misma evocación de la infancia (el libro de exiliado son dos condiciones muy cercanas si
estampas), ya que es configurada — en tanto que vives en un país latinoamericano y tienes que
experiencia— de una nueva manera. Una vez que reconocer tradiciones llamadas foráneas, una
la escritura encarna la mutua confusión entre obligación para reconocerte” (Echerri 17). Ser
memoria y mirada, el texto mismo funciona como latinoamericano y “letrado” implica
un aparato que está llamado a cambiarlo todo, ya necesariamente la absorción de una cantidad de
que ambas son lanzadas al futuro en la productos culturales foráneos — con la necesaria
posibilidad de que una lectura hipotética pueda traducción de ellos o el aprendizaje de la lengua
restablecer el cuadro de manera nueva. extranjera—, reconociendo su autoridad
Si bien este juego podría permanecer metropolitana. También envuelve la participación
estrictamente en el nivel de la infancia y la en otros sistemas culturales, aparentemente
memoria al situarlo en el plano cultural da abundantes y plenos de “espesor cultural”. En
mejores rendimientos. Respecto al viaje se definitiva, ser un latinoamericano letrado
afirma: significa encarnar de manera específica el
sempiterno “problema de identidad”, ya que la
Se trata de abarcar ciertos espacios “cultura” (en su sentido restringido de “alta
desconocidos en una como tarea de cultura”) es producida mayormente afuera: tiene
reconocimiento; sí, al azar, o sin que la finalidad su origen — y aún su espacio supuestamente más
de ese anti-itinerario sea lo determinante. Una “orgánico”— en Europa. El viaje lihneano no es
combinación de familiaridad y de extrañamiento un viaje de formación, sino más bien un viaje de
respecto a los lugares que te recuerdan tu deformación, porque el hablante se reconoce sin
antiorigen. La condición de extranjero me rostro. Aunque haya una cierta toma de
parece a mí particularmente entrañable para el conciencia, este logro es de una conciencia
tipo de hispanoamericano al que pertenecemos negativa: los lugares europeos son, en realidad,
como personas, por así decirlo, “cultas”. para el poeta latinoamericano, el engañoso origen
de la cultura, porque él no es europeo, a pesar de
(Conversaciones 58) ser su ilegítimo y no reconocido descendiente.
Por esto, los falsos recuerdos de la infancia son
Habría, entonces, en el viaje, una extraña también una compensación fantasmal que llena el
dialéctica entre el extrañamiento y la memoria, el hueco dejado por la imaginación periférica. El
desconocimiento y la familiaridad: se hiato que hay entre ambas culturas — en donde
“reconocería lo desconocido”, se “recordaría el una ocupa el lugar de privilegio y autoridad y la
antiorigen”. ¿Qué especie de juego de palabras es otra, el de precariedad subalterna— es llenado
este? Quizás sería mejor partir por el final de la
94 95
Lugar incómodo. Poesía y sociedad en Parra, Lihn y Martínez Enrique Lihn
imaginariamente para ligarse con la cultura como parte de su alienación y sus falencias
europea, la cual representa el objeto de deseo. culturales. Lihn, en cambio, parte de la alienación
Así, aunque el viaje tiene un cariz de como base, ya sea estando en América Latina
enfrentamiento de culturas necesariamente misma, o de turista cultural en Europa.
diferentes, se les encuentra algo en común. Por Nuevamente el poeta afirma:
otra parte, pertenecer a los letrados en América
Latina implica para el autor inevitables ribetes el poeta de paso se deja impresionar por los
existenciales, ya que involucra un extrañamiento lugares que recorre como si en vez de
del propio país con débiles instituciones conocerlos los reconociera... la percepción de
culturales (la experiencia de sentirse arrojado a Europa produce una memoria de la misma.
un improbable sistema cultural), aunque no por Europa es como una memoria objetiva o
ello se deje de sentir cierta familiaridad con la materializada... por obra del europeísmo del
propia nación. No sería antojadizo afirmar que el viajero. (...) En la misma forma, el poeta de paso
fatalismo existencial del joven Lihn — el “ser- no conocerá nunca Europa, se limitará a
para-la-muerte” del lema heideggeriano— se recorrerla, separado de ella como por un cristal
transforma en este anti-origen latinoamericano: la de seguridad, una galería de imágenes. La
imposibilidad de saber qué es lo propio y lo Europa que él reconoce se funda en un terreno
impropio, la incapacidad de establecer la línea movedizo e inconexo, es una informe “herencia
que demarca la identidad, de establecer con cultural”; radica en lecturas desordenadas y
claridad, por ejemplo, cuán europeo se es, o se heterogéneas, en recuerdos visuales, en lo que
debe ser. podríamos llamar una tradición de “alienación
Denunciar y dar cuerpo cultural”.
(Conversaciones 55)
De cualquier manera, debido a esta mediación a
través de libros, imágenes, etc. — como en el
poema “Muchacha florentina”— el La exacerbación de este consumo acrítico de
latinoamericano está condenado a no ser un productos — franceses en el pasado,
europeo, es decir, a creer que no percibe como lo norteamericanos en el presente— es lo que Lihn
hacen los propios habitantes de ahí. Por esto quiso cifrar en la figura del “meteco”. Así lo
mismo, en alguna medida se está reconociendo a definió: “El diccionario dice que viene del griego:
Europa y su espacio simbólico como el origen de no sé cuánto, y que en la antigua Grecia denotaba
96 97
su propia tradición cultural (neocolonial, si se al extranjero que se establecía en Atenas y que no
quiere). El París de los modernistas debió ser gozaba de todos los derechos de ciudadanía; pero
para ellos llegar a la “verdadera casa”, aunque yo insisto en que métèque es un lexema anterior a
sin duda, eso ha sido correctamente entendido la voz griega, o que así debiera decirse al menos
Lugar incómodo. Poesía y sociedad en Parra, Lihn y Martínez Enrique Lihn
98 99
secciones del texto, agrega en un lenguaje
coloquial y con escasa puntuación, una escena de La dureza con que trata a Darío es posible
conversación con unos amigos en Cuba: explicarla desde el podio esperanzado,
revisionista e hiperbólico de la Revolución
Hasta aquí lo descrito en París (yo también he
cubana, en donde la relectura de la tradición
seguido, Rubén, el camino de París, se lo confieso
deslumbrado, tristemente).
implica — como siempre— una nueva
En Varadero es otra cosa; me inclino más
interpretación del presente y, además, en donde
bien a desanimarme y a tutearte anoche aún la necesidad de una identidad colectiva
hablamos hasta por los codos de todo, chico, y sustantiva o esencial era un requerimiento en
también de ti con Roque Dalton, Thiago, contra del imperialismo norteamericano. No es un
Barnet (...) detalle que Lihn elija como sus (anti)precursores
Lugar incómodo. Poesía y sociedad en Parra, Lihn y Martínez Enrique Lihn
a Darío y Huidobro, dos escritores afrancesados, y, después de leer un par de sonetos modernistas
y no a Martí y Vallejo, por ejemplo, los cuales a y subirse a un precario carro de madera, leía su
pesar de vivir fuera de sus países de origen jamás discurso en verso moviéndose por el escenario
se dejaron fascinar por completo por la hasta el sudor. El texto de aquel “happening
modernidad metropolitana. Es notable también contracultural” fue reproducido en el libro Lihn y
cómo termina el poema; además de la nota Pompier. Ahí, el tono bufonesco del discurso es
política, con la distancia del juicio mismo y de la elocuente:
capacidad de juzgar: “Me declaro enemigo de la Viola de gamba, laúdes y flautas dulces integran
Inquisición”. La figura del inquisidor — que en el conjunto instrumental de mi palabra a la
Cuba tomará luego un cariz políticamente vez valerosa pero por sobre todo nutritiva,
represivo pocos años después— encarna la vitaminas espirituales que se necesitan para
certeza del saber y la violencia del sujeto que la combatir la desnutrición de un alma colectiva
posee. que en los rincones menos irrigados del cuerpo
social se escuda en pretexto de los bajos
Por todo esto, la otra posibilidad para
ingresos.
trabajar con el meteco, con más distancia y a la
Todas las formas de materialismo vulgar deben
vez con más empatía, es encarnarlo en el ser combatidas in situ; hasta la más
personaje (creado con el escritor Germán Marín) modesta estufa a parafina puede encenderse con
don Gerardo de Pompier. Este ser literario el fuego sagrado,
apareció primero en 1969 como objeto y autor de ni en los braseros donde el agua de lluvia y la
unos textos publicados en una revista improbable ceniza forman un caldo repugnante se
(Cormorán) en Santiago de Chile. Sus apagan las brasas del tamaño de un puño.
características consisten en ser un caballero No se trata solo de resignarse a celebrar la
decimonónico, afrancesado hasta lo grotesco, a la diligencia con que exquisitas manos
par de ser un escritor desconocido de insondables femeninas reparten anónimamente el pan de
cualidades literarias. En la novela “experimental” cada día anterior entre los necesitados,
La orquesta de cristal (1976), Lihn retrata a los juguetes de fabricación casera y la ropa
Pompier como un “gran escritor” que apenas ha amorosamente zurcida:
escrito, el cual inevitablemente secreta una a la cabeza de la intelligentzia yo cuido de
palabra paródica, barroca, que tiende a las esparcir la imprevisible semilla del espíritu, que
expresiones latinas y francesas. De manera más germina a largo plazo o donde menos se piensa.
definitiva, el 28 de diciembre de 1977 Pompier
fue encarnado por Lihn en una obra de (s/n)
teatro/discurso/sketch “Lihn y Pompier en el día
de los inocentes”. Allí, Lihn se convertía en Entre otras cosas, en aquella cómica arenga
Pompier maquillándose frente a los espectadores se defiende el valor del espíritu y el alma a pesar
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Lugar incómodo. Poesía y sociedad en Parra, Lihn y Martínez Enrique Lihn
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Lugar incómodo. Poesía y sociedad en Parra, Lihn y Martínez Enrique Lihn
de segundo orden”, no porque quizás no escasa poca sedimentación que había alcanzado
suscriba esa mera opinión, sino porque imagino este estrato, vuelve a desmantelarse otra vez.
la increíble empresa que pudo significar para un
latinoamericano constituirse en su tiempo y (Entrevistas 106)
ahora en el gran poeta del idioma español,
desde lugares como Managua, Santiago de Chile Así, es posible notar los diferentes pasos que
e incluso Buenos Aires, en ambientes conducen a lo que Correa-Díaz cifró como “el
culturalmente enrarecidos y que como hoy espíritu de la negación” de la poética de Lihn. A
deben haber estado infestados de partir de una concepción crítica del lenguaje, en
ninguneadores. La pieza oscura proyectaba un fatalismo
existencial, un extrañamiento de la propia
(63-64) condición que se acercaba al fantasma; luego, en
Poesía de paso, el autor reconoce: “estoy de
El análisis de Lihn — de corte pragmático o paso / como la muerte misma: poeta y extranjero”
de inspiración marxista— hace hincapié en cómo (11), que lo lleva a encarnar explícitamente la
la institucionalidad cultural se debe no solo a la contradicción entre su herencia y su situación
historia, sino también a la superestructura social cultural ejemplificada, además, notablemente por
(siendo la base, para Marx, el sistema de Rubén Darío y por don Gerardo de Pompier. Y
producción). Así, la falta de identidad literaria se aunque todo esto sea un efecto de cierta
debe a precarias configuraciones culturales, las educación de Belle époque parisina que le inculcó
cuales, dada la extendida pobreza, deben emular su abuela, el hecho fundamental es que Enrique
a otras más sólidas, ricas y expansivas. En 1980, Lihn no intenta o se muestra incapaz de lograr
con respecto a la situación del meteco en el una síntesis transculturadora o una reconciliación
neoliberalismo de la periferia (y no hay que literaria entre Europa y América o entre la
olvidar que el liberalismo es del siglo xix), Lihn cultura y las masas. Al contrario, parece primar la
aprobó: insistencia en las contradicciones, en lo
monstruoso y lo precario. Entonces, su
Bueno, pero yo los veo con simpatía y esa misma cosmopolitismo no tiene ningún rasgo gozoso,
situación la reconozco también ahora. Es decir, como en Darío, Huidobro o Borges, sino que se
creo que seguimos de alguna manera, menos debe a la propia carencia. Tampoco, como se
visible quizás, en la misma situación en que se mencionó anteriormente, se ensaya un
encontraba Rubén Darío, y en cierto sentido romanticismo telúrico como en Mistral o Neruda,
peor que hace algún tiempo, pues se está una reconciliación mítica o erótica como en Paz,
desmantelando todo lo que podríamos llamar el Lezama Lima o Gonzalo Rojas. Menos aún intenta
“estrato cultural” por razón de lo que está
encarnar identidades colectivas a través del
pasando en la base [económica]. Entonces, la
compromiso político como Neruda o Cardenal, o a
Lugar incómodo. Poesía y sociedad en Parra, Lihn y Martínez Enrique Lihn
través de la historia como Borges. Lihn rechaza Musiquillas de Lihn en La Habana, situación
también el populismo de la lengua nacional de irregular
Parra y Guillén.
Menos que el profeta que corrige o En un ensayo publicado en la revista Casa de las
pronostica la realidad desde las alturas Américas en 1969 — órgano oficial de la política
culturales, más que el cómico que hace reír con la cultural de La Habana—, Enrique Lihn expone
tragedia hecha comedia, para Lihn la función del cómo se encadena lo que llamó “poesía situada” a
oficio es aquí el trabajo textual por antonomasia la “poesía sobre la poesía” que él mismo practicó
en época de penurias: la narratividad del de manera continua:
testimonio. Por esto puede permitirse escapes
líricos como aquel de “Varadero de Rubén Darío”, El propósito universalista de una nueva
en donde sostiene sobre la escritura con literatura poética latinoamericana — si es que se
dramatismo: “Y tú, desenmascárate, primero puede hablar positivamente de una nueva poesía
mientras tu angustia te lo permita y hasta donde latinoamericana— sería la de expresar o la de
tu angustia te lo permita” (59). Sin embargo, el configurar poéticamente una imagen analítica,
104 105
patetismo que podría conllevar el expresionismo y una visión crítica del hombre; y del hombre en
la referencialidad es contrapesado y contradicho un mundo histórico de situaciones
con la distancia crítica y la parodia (como perfectamente concretas y determinadas en
muestra Pompier). De la misma forma, puede cada caso, que actúan sobre él y sobre las
afirmar con ironía en el “Epílogo” de Poesía de cuales él actúa, que lo enajenan y de las que
paso: “y no insistir, no insistir demasiado / ser un trata de desajenarse, con o sin éxito, pero de las
buen narrador que hace su oficio / entre el bufón que es preciso rendir cuentas, dar un
y el pontificador” (89). En muchas de sus formas testimonio.
el patetismo del lirismo y del testimonio suele
entrar en oposición; no obstante, la contradicción (El circo en llamas 62-63)
y las paradojas son el motor que echa a andar la
poética de Enrique Lihn, ya que a partir de ellas Aquí, testimonio y crítica se encuentran
puede elaborar tensiones subjetivas y sociales. complementados: el primero, con su función
realista y dramática, y el segundo con su labor
distanciada y analítica. Lo que hoy en día más
resalta de esta afirmación no es eso, en todo caso,
sino la noción de “hombre” que Lihn articula. Es
curioso cómo el gran concepto “hombre”, con su
aura universal, es rápidamente concretizado
hasta parecer tan solo un hombre, tal vez el
Lugar incómodo. Poesía y sociedad en Parra, Lihn y Martínez Enrique Lihn
mismo Lihn. Sin duda, tras aquel “hombre” — que La posibilidad de una poesía política o
vacila entre el idealismo y sus determinaciones denunciante nunca va a estar lejos de Lihn. De
materiales— se encuentra para el autor la hecho, él escribió poemas políticos — aunque
encrucijada de la revolución política en los años pocos—, los que vistos de manera retrospectiva
60, con su promesa de igualdad, reconciliación y parecen más de circunstancia que de combate,
autonomía. salvo por algunas excepciones. Por ejemplo, ya en
La pieza oscura de 1963 aparece “La invasión”,
poema nacido (según se nos informa en
Conversaciones 37) a raíz del ataque
norteamericano a Cuba en 1961, donde los
agresores son presentados bajo un aspecto tribal
e infantil. Más importante es el poema “La
derrota”, recogido en Poesía de paso, no solo
debido a su extensión (12 páginas), sino además
porque inaugura el subgénero del poema-ensayo
en la obra de Lihn. El notable poema
antiimperialista “Época del sarcasmo” (Una nota
estridente), junto con el circunstancial y olvidable
“Hora de definiciones” (publicado en el periódico
Puro Chile el martes 31 de octubre de 1972),
pueden ser catalogados como poemas de
denuncia propiamente tales. Ellos consisten en
largas enumeraciones, en las que abunda el uso
de la primera persona del plural, el dramatismo,
referencias particulares al contexto y a sus
actores públicos, y la exposición de
contradicciones, ya sean estas personales o
sociales. En estos poemas de protesta, la llamada
“poesía situada” o de identificación con la
situación predomina sobre una razonadora
distancia crítica24.
106
La obra de Enrique Lihn, de cualquier
manera, no se caracteriza por ser “política”; es
24 Los libros escritos durante la dictadura son un asunto diferente, ya que el panorama social y cultural cambia de manera tan radical, que Lihn debe crear un nuevo acercamiento.
Ya sea encarnando la violencia en la forma poética (Por fuerza mayor) o en el contrapunto que hace la represión con la teatralidad del espacio público urbano (El Paseo
Ahumada) y de los medios de comunicación (La aparición de la virgen).
Lugar incómodo. Poesía y sociedad en Parra, Lihn y Martínez Enrique Lihn
difícil encontrar, durante esta época, más que los Estas obras presentan a un sujeto poético
ejemplos mencionados. Así todo, ellos son un tensado hasta el paroxismo desde distintos
documento de la tendencia — siempre latente— a flancos. Primero, deslizando la línea existencial
tratar temas circunstanciales, sociales y políticos. de La pieza oscura y Poesía de paso, la infancia,
Al contrario, quizás como lección aprendida en con su represiva educación católica, se le
Cuba y vuelta a poner en práctica durante el presenta saturada de culpas y traumas imposibles
experimento socialista en Chile, es más común de superar. Después, la vida afectiva y social, en
encontrar en sus ensayos durante estos años particular los desencuentros amorosos en Cuba,
(1967-1973) una constante vigilancia para son expuestos con un romanticismo agónico y
mantener política y literatura separadas: llama a paródico, no lejos del kitsch. Y a partir de este
sostener una libertad crítica sin restricciones; un trasfondo afectivo, muchos poemas reflexionan
reconocimiento a la especificidad de la literatura sobre el lenguaje, la literatura y la poesía, y son
— argumento esgrimido principalmente en contra enfrentados, por supuesto, al momento social,
de la literatura comprometida—; licencia para la cultural y político en América Latina. Estos cuatro
experimentación formal; respeto hacia los rasgos mencionados tienden a funcionar en pares
escritores independientes; críticas al falso (existencial-afectivo y literario-social) que se
realismo y aprensión por caer en un populismo oponen y se complementan, potenciándose. Por
cultural. Kafka, Brecht y Chaplin parecen ser sus momentos, el autor intenta establecer cuál de
ejemplos señeros. todos es el origen de la profunda desazón, y a
Los textos importantes de este período, por veces hace irrisión tanto de los arranques
lo tanto, intentan imbuirse del espíritu de la existenciales como de la política, sugiriendo que
época y “configurar poéticamente una imagen el problema se debe tan solo a una insatisfacción
analítica, una visión crítica” en un “mundo sexual. Cada uno, por su parte, puede funcionar
histórico de situaciones perfectamente como alegoría de los otros, ya que en todos va a
concretas”. Libros por considerar, en estas resaltar una radical negatividad, una sensación
páginas, son Escrito en Cuba y La musiquilla de de fracaso que imposibilita la identificación, la
las pobres esferas, ambos escritos en gran recusación de cualquier tipo de idealismo o
medida en La Habana y publicados en 1969. segura solución, como si el autor quisiera
“Escrito en Cuba” — como “Varadero de Rubén encarnar todas las contradicciones al mismo
Darío”— es un texto de 40 páginas (en la primera tiempo, siendo él la figura paradigmática de la
edición), que ronda los géneros prosaicos como el derrota, el aislamiento y el rencor. En términos
diario, el ensayo y el cuaderno de anotaciones. formales, la angustia, el miedo, la asfixia y la
Parece, desde un punto de vista literario, la culpa son las emociones invocadas a través del
materia prima a partir de la cual se va a construir versículo: el monólogo confesional que se
La musiquilla de las pobres esferas. extiende y ramifica insospechadamente, o que
salta de un tema a otro sin aviso ni conexión, con
Lugar incómodo. Poesía y sociedad en Parra, Lihn y Martínez Enrique Lihn
como la política, la acción o la violencia y, por Dormir, especialmente, absorber como por una
otra, a la literatura con su inutilidad práctica, pajilla delirante en que todos los sabores de la
infelicidad se mixturan rumor de vocecillas bajo
falsamente universal. Si bien esta hipótesis es
el trueno de estos monstruos
plausible, también la contraria es viable, solo que
nuestras llagas como trocitos de
desde el otro punto de vista: el acusador es la algo en un calidoscopio.
autonomía de la literatura con sus demandas de
trabajo formal, distancia crítica y aspiraciones (La musiquilla de las pobres
sublimes, en contra del acusado que sería la esferas 24)
literatura didáctica y comprometida como una
falsa reconciliación del sujeto con los demás. El concepto del ocio condensa — frente a la
Quizás donde mejor se encuentran expuestas actividad de los trabajadores, se adivina,
estas contradicciones, paradojas y neurosis es en “proletarios”— la pasividad perversa, viciosa y
el fundamental “Mester de juglaría”. Este poema degradante de la poesía. El “complejo de
presenta al sujeto declamando una arenga frente inutilidad de la poesía” que Lihn sufre (El circo
a un auditorio tanto de poetas y escritores en llamas 357) es presentado desde el inicio como
hispanoamericanos — los cuales a veces son infelicidad personal: hay una clara vinculación del
incluidos con el uso de la primera personal plural sujeto afligido con el oficio inútil. Por esto, el
— como de “trabajadores” que funcionan como hablante se dirige a los trabajadores y les pide
contrapunto de ellos. Si bien la escena podría perdón, transformando el ocio en una culpa que
parecer algo extravagante, la situación histórica y se debe expiar. En este otro fragmento se insiste
personal del autor la hace más plausible: los en la vacuidad autorreferente de la escritura
congresos literarios, presentaciones, ensayos y como una condena semireligiosa — como una
discursos políticos que en La Habana apócrifa escena del Inferno de Dante—, inferior,
congregaban a escritores de todo el continente en todo caso, a las matemáticas (ejemplo de un
estaban a la orden del día. Reflexión poética, trabajo intelectual) o a la prostitución (paradigma
meditación sobre el oficio y su situación, del uso del cuerpo como mercancía). Y, al igual
confesión pública, autoexpiación paródica, que en el trozo anterior, al describir la propia
análisis político, digresiones varias: al igual que necesidad, la frase se carga con enumeraciones
en “Escrito en Cuba”, todo puede tener su lugar, sin puntuación:
solo que los elementos aquí se encuentran más
concentrados y compensados. Su inicio, entonces, Ah, poetas, no bastaría arrodillarse bajo el látigo
es este: ni leernos, en castigo, por una eternidad los
unos a los otros. En cambio estamos condenados
Ocio increíble del que somos capaces, a escribir, y a dolernos del ocio que conlleva
perdónennos los trabajadores de este este paseo de hormigas esta cosa de nada y para
mundo y del otro pero es tan necesario
nada tan fatigosa como álgebra o el amor frío
vegetar.
Lugar incómodo. Poesía y sociedad en Parra, Lihn y Martínez Enrique Lihn
pero lleno de violencia que se practica en los pasaje hacia los trabajadores del futuro “mundo
puertos. nuevo”, a los cuales emplaza — citando con
amarga ironía el lema revolucionario tradicional y
(La musiquilla de las pobres usando el elevado “vosotros”— a unirse y avanzar
esferas 25) “en otra parte”. El exilio de la historia, afirmado
de manera física y personal a través de la imagen
El tono vacila entre lo íntimo y el alegato de los pies, se encadena nuevamente con la
público, entre la desazón y la urgencia, como si autodegradación. Como si la participación en el
por primera vez llevara a la luz elementos que se presente — la construcción de “la historia”—
han mantenido sigilosamente escondidos, pero en fuera un valor por adquirir o un dinero por
112 113
el centro de la experiencia poética; solo que invertir, el hablante se declara endeudado, es
debido a la novedad radical y auspiciosa del decir, habiendo poseído más de lo que es capaz
contexto, este apremio es al fin expuesto: de retribuir. Así, sobrepasado por una saturación
de la política y atrapado en la ociosidad de las
Un mundo nuevo se levanta sin ninguno de nosotros y letras, solo le resta entregarse a la marginalidad.
envejece, como es natural, más confiado en sus La literatura, comparada con el último eslabón de
fuerzas que en
las ocupaciones en la escala social — el mendigo
sus himnos
que recolecta desechos ajenos— es locuaz26. Más
Trabajadores del mundo, uníos en otra parte ya
allá de la patética comparación baudeleriana
os alcanzo, me lo he prometido una y mil veces,
solo que no entre poetas y mendigos, la insistencia en la
es éste el lugar digno de la historia, mendicidad — en un plano de economía del signo
el terreno que cubro con mis pies — se refiere no solo a la incapacidad de poder
perdonad a los deudores morosos de hacer circular la palabra poética (valor de
la historia a estos mendigos reunidos intercambio), sino también a la significación débil
en la puerta del servicio restos (el valor de uso) que instala frente a la sociedad.
humanos que se alimentan de restos Esto, nuevamente, potencia la sensación de
derrota27.
(La musiquilla de las pobres esferas
26-27)
No seré yo quien transforme el mundo Resulta,
después de todo, fácil decirlo, y, bien entendido,
El apóstrofe a los hipotéticos poetas, una confesión humillante puesto que admiro a
representantes del pasado, se desplaza en este los insoportables héroes y nunca han sido
26 En “Escrito en Cuba” agrega en dos versículos sin puntuación: “Así me veo en el mundo de la fragmentación como un clochard escarbando en el basural de las palabras en el
basural de las cosas / con mi saco de alma a la espalda” (14).
27 El reconocimiento y el hincapié en la marginalidad y el trabajo con los restos es asociado por Luis Correa-Díaz con “su poesía agenérica en oposición a un discurso poético
normalizado como tal y limitado a cumplir su protocolo” (24).
Lugar incómodo. Poesía y sociedad en Parra, Lihn y Martínez Enrique Lihn
28 La “Elegía a Ernesto Che Guevara” comienza afirmando su existencia: “Las condiciones de la tragedia están dadas, y no faltan los héroes” ( Escrito en Cuba 71). En “Escrito en
Cuba”, igualmente, su preponderancia es indudable: “Los héroes han tomado la realidad por asalto, / cada noticia te lo confirma basta leer los titulares. / El Tercer Mundo está
prácticamente en sus manos / Y además son modestos” (31). “Época del sarcasmo” también empieza con una mención a ellos como actores principales del drama: “Época del
sarcasmo / de los héroes que prefieren el anonimato al lirismo / Tiempo en que Latinoamérica da lástima y horror” (Una nota estridente 49).
Lugar incómodo. Poesía y sociedad en Parra, Lihn y Martínez Enrique Lihn
performativo (es decir, nada sigue a “no puedo Lihn entrega en La musiquilla de las pobres
decir más”). En este pasaje se condensan los esferas la imagen de un sujeto escribiente
temas embrollados de Lihn, pero desde la óptica enfrentado a la dramática contradicción
del futuro. El desencuentro actual entre poesía y radicada en su oficio, aquello que lo afirma —
sociedad se transforma en este supuesto porvenir una pasión sin otra justificación que su propia
en una marginación extrema de la poesía, imperiosidad— y aquello que lo niega —todo: su
equiparada con una especie en peligro de fantasía, su insignificación (“nada”) y los dolores
extinción. Ahí, la intentada o forzada oscuridad que conlleva la excomunión a que se somete y
poética ya no es un signo doloroso o la neurosis que se vuelve una especie de “sepultura” en
de un desajuste, sino indicio exótico de lo remoto vida—, sin alcanzar a conciliarse.
del pasado. De cualquier manera, el lenguaje
permanecerá incapaz de ser domado, pero, por (25)
suerte, los poetas— aún “darán que hablar”. La
sobrevivencia no se pone en duda; solamente su El autor niega y afirma su oficio; asimismo,
posición: la incertidumbre seguirá. este niega y afirma al autor. Lo importante ahora
es subrayar no solo esta incompatibilidad, sino la
identificación total del sujeto con su trabajo: esto
Posible redención por el arte de la palabra es lo que Lihn llama tomar “en serio el oficio” (La
musiquilla de las pobres esferas 73). La
La particularidad de la posición poética y pública compenetración de las diferentes estrategias y
de Lihn no solo se debe a su pesimismo. En vertientes poéticas (lírica, teatral, situada,
términos políticos, a pesar de sus abiertas reflexiva, visual) extrema los vericuetos de la
simpatías con la izquierda, su literatura está angustia y de la culpa “en tiempos difíciles”. La
demasiado entregada a los vericuetos de la necesidad de desnudamiento de sí mismo, la falta
subjetividad, la culpa y la autorreferencia para de vergüenza en la exposición de sus falencias y
ser considerada positivamente por aquellos que la estricta carencia de arrepentimiento, se deben
exigían una hiperbólica elocuencia. En términos — al igual que sucedía con la culpa— a una
literarios, el pesimismo también es escisión en el sujeto: una parte del yo se
contraproducente. Luis Correa-Díaz afirma, de identifica con el oficio y la otra se separa,
manera algo barroca: criticándolo. Así, las fuertes autocríticas son en
realidad críticas hechas a otro. La ambivalencia
116 de esta relación exhibe tanto el deseo como el
29 “En tiempo difíciles” es una cita del primer poema de Final del juego, el famoso libro del cubano Herberto Padilla que le costara la cárcel, la celebridad internacional y la
muerte en el ostracismo. En aquel libro, Padilla también ronda los mismos temas, pero su acercamiento es diferente. De partida, Lihn es un extranjero y Padilla un local. Si para
Lihn el problema entre la Revolución y la literatura es ambivalente, Padilla es más certero en su distancia, más distanciado de sí mismo, más mordaz con las instituciones.
Ambos están inconformes y quieren dar testimonio de aquello. La duda en Lihn se torna introspección psicológica y poética; Padilla —más cercano a Parra— critica
desaforadamente sin medir las consecuencias, haciendo de su marginación un podio excéntrico.
Lugar incómodo. Poesía y sociedad en Parra, Lihn y Martínez Enrique Lihn
odio, tanto su elevación como el sádico placer de Escribí: fui la víctima de la mendicidad y
la degradación. el orgullo mezclados y ajusticié también
a unos pocos lectores; tendí la mano en
Como avisa el propio autor en la contratapa
puertas que nunca, nunca he visto; una
de La musiquilla de las pobres esferas, a pesar de muchacha cayó, en otro mundo, a mis
hacer una escéptica “poesía contra poesía” con el pies.
fin de mostrar “su limitación y su vanidad”,
también en la confección del libro sentía una Pero escribí: tuve esta rara certeza, la
“curiosa sensación de poder” en la cual se “sentía ilusión del tener el mundo entre las
capaz de escribirlo todo”. En esta otra cara de la manos —¡que ilusión más perfecta!
moneda, la aseveración del poder sobre la como un cristo barroco con toda su
crueldad innecesaria— Escribí, mi
palabra se transforma en la afirmación de la
escritura fue como la maleza de flores
propia vida a partir de la escritura, un definitivo ácimas pero flores en fin, el pan de cada
momento redentor en el último poema de La día de las tierras eriazas: una
musiquilla de las pobres esferas: “Porque caparazón de espinas y raíces. De la
escribí”30. “Porque escribí” es un catálogo de lo vida tomé todas estas palabras como un
obtenido a través de la escritura, de lo iluminado niño oropel, guijarros junto al río: las
por ella; es una afirmación de la dignidad del cosas de una magia, perfectamente
inútiles
escritor, de la utilidad de la escritura con sus
pero que siempre vuelven a renovar su encanto.
implicaciones personales y sociales. El estilo que
oscila entre la confesión, el testamento y el
resumen retrospectivo, posee una serenidad 118
(La musiquilla de las pobres esferas
única dentro del libro, como si todas las
81-82)
ansiedades, desdoblamientos y culpas pudieran
ser dejadas de lado, al menos por un tiempo. Ya
La repetición del verbo en pretérito perfecto
desde el inicio, la sabia distancia se logra a través
“escribí”, antecedido de la conjunción “pero”,
de un pequeño catálogo que separa, ordena y
asegura que, a pesar de todas las desgracias, la
sopesa, armado con deícticos que señalan los
escritura se promete como una retribución, como
objetos:
una síntesis. Es verdad que los logros tienden a
Ahora que quizás, en un año ser ambivalentes o paradójicos: carencia de
de calma, piense: la poesía felicidad, mendicidad con orgullo, posible
me sirvió para esto: no pude muchacha enamorada aunque inalcanzable,
ser feliz, ello me fue negado, ilusión de asir el mundo y renovación del encanto
pero escribí. de las palabras a pesar de ser inútiles. De
cualquier manera, el acto de escribir es una
30 En las Conversaciones afirma con respecto a Escrito en Cuba: “Después de semejante diatriba contra la poesía tuve que reafirmar mi creencia en ella, y esa es la función que
cumple el poema ‘Porque escribí’, más o menos de la misma época” (64). Esta interpretación habría que extenderla también a La musiquilla de las pobres esferas.
Lugar incómodo. Poesía y sociedad en Parra, Lihn y Martínez Enrique Lihn
compensación. El remedio puede ser falaz, que se paga “verso a verso”. La enumeración del final
sane y enferme al mismo tiempo; puede que a — la cual es necesario reproducir completamente
pesar del contraste entre los opuestos, los — abre los significados más allá de los límites
identifique perversamente; así todo, al exponer la personales y literarios en que el texto se había
conciencia de ello, el poema se afirma por su mantenido:
valor estético, crítico y cognoscitivo. Porque escribí no estuve en la casa
Más adelante, a pesar de insistir en la del verdugo ni me dejé llevar por el
amor a Dios ni acepté que los
inutilidad literaria convertida en “la especie de
hombres fueran dioses ni me hice
locura con que vuela un anciano” y un “odio desear como escribiente ni la
vergonzante”; a pesar, también, de describir la pobreza me pareció atroz ni el
escena de escritura como una reclusión poder una cosa deseable ni me lavé
fantasmal, es capaz de ratificar que todo ello se ni me ensucié las manos ni fueron
lleva a cabo en contra del poder y a contrapelo de vírgenes mis mejores amigas ni
la muerte: “Todos los que sirvieron y los que tuve como amigo a un fariseo ni a
pesar de la cólera quise desbaratar
fueron servidos / digo que pasarán porque
a mi enemigo.
escribí / y hacerlo significa trabajar con la muerte
/ codo a codo, robarle unos cuantos secretos” Pero escribí y me muero por mi
(82). La afirmación lihneana de que es capaz de cuenta, porque escribí porque
enfrentar a la muerte no se debe a la posibilidad escribí estoy vivo
de la “inmortalidad literaria”: la insistencia en la
situación concreta e histórica — en contra de una (La musiquilla de las pobres esferas
poesía falsamente universal— lo impediría. Más 83-84)
bien, habría que encontrarla en los rasgos
existenciales de su obra: la muerte, a la manera Esta lista hace un gozne entre lo psicológico
barroca, es una compañera de la cual se siente la y lo social a través del vocabulario y expresiones
presencia física. Por ejemplo, al retomar la políticas y religiosas. Si bien las frases están
metáfora de la muerte como el mar, al final de la construidas de manera negativa (ni, ni...), el tono
estrofa, se afirma: “Porque escribí fui un odio elevado, casi sentencioso, convence de cómo el
vergonzante, / pero el mar forma parte de mi sujeto funda su propia dignidad a través de la
escritura misma / línea de la rompiente en que un afirmación de una distancia crítica. Se ha notado
verso se espuma / yo puedo reiterar la poesía” más atrás cómo la identificación con el oficio
(82-83). poético lo separaba del mundo de una manera
Casi todos los rasgos de La musiquilla de las dramática, hasta el borde de la parodia; es
pobres esferas muestran en este poema su cariz posible agregar, ahora, que es esa misma
luminoso, incluso hasta la mórbida introspección separación la que le da un sentido a su vida en
psicológica queda rubricada como un crimen que tanto que escritor. Frente a la lucidez del
Lugar incómodo. Poesía y sociedad en Parra, Lihn y Martínez Enrique Lihn
catálogo público y social, la última estrofa “no entraña un triunfo (aunque este necesite
permite hablar de un giro completo de esta comillas), un logro que sería la experiencia del
poesía hacia una filosofía afirmativa” (CorreaDíaz cuerpo de la palabra, de la lectura poética. En
29), lo que es cierto, ya que el logro une lo otra entrevista esto se reafirma: “[el texto] es
literario a lo estrictamente personal. La escritura negro, disfórico si quieres, que todo se refería a
privatiza la propia muerte (“pero escribí y me momentos negativos. Entonces se me ocurrió
muero por mi cuenta”), aunque su propia racionalizarlo así: que esta disforia tenía que ver
redundancia sostiene a la vida (“porque escribí con el contenido y que la euforia de esta poesía
porque escribí estoy vivo”). estaba en su propio despliegue, en su propio
Así, a pesar de que la identificación del trabajo ¿no?” (Entrevistas 135).
sujeto con el texto y su institución se muestra Si la lectura como apreciación del cuerpo del
asfixiante, como compensación la escritura le poema es el “triunfo”, en Lihn esto no se
ofrece una hipotética redención personal. Para los encuentra lo suficientemente claro ni en términos
actuales tiempos individualistas la afirmación de formales ni de contenido; no logra ser una
120 121
Lihn puede ser suficiente, aunque dentro de las síntesis dialéctica à la Hegel, que engloba tanto
preocupaciones éticas y estéticas del autor en una afirmación como su negación en una segunda
aquel tiempo, esta aseveración le hace reconocer afirmación más general. La lengua como goce se
al autor su lugar y sus limitaciones: como escritor encuentra más explícitamente desplegada en los
debe aceptar que la escritura y la estética son la textos paródicos o cuasi absurdos, en los cuales
base crítica desde la cual erigir su ética. es capaz de dejar de lado la gravedad y
Muchos críticos han notado cómo en la entregarse barrocamente al caos de lenguaje
poesía de Lihn hay una negatividad inapelable: (como el discurso del personaje Gerardo de
dar ejemplos debiera ser innecesario. El tenor de Pompier). Además, si en la lectura reside la
este tipo de dictamen tiene como trasfondo la salvación, en el repartir y compartir del poema —
aseveración de una función pedagógica — incluso aunque el poema pida soledad—, el asunto
horaciana e ilustrada— en contra de la autonomía conduciría nuevamente a un terreno más
literaria. De cualquier manera, frente a estas pragmático y traumático: cómo tener lectores, o
críticas “Porque escribí” vislumbra una solución puesto de manera “profunda”, el desajuste del
— aislada, eso sí— más cercana a la sabiduría que discurso poético con la modernidad.
al goce. Otra respuesta podría ser: “A la En el libro La aparición de la virgen de 1987
experiencia poética como solución imaginaria al se encuentra un pequeño poema sobre el acto de
problema de la realidad, subyace la escribir que es posible considerar una reescritura
infraexperiencia del fracaso, la otra cara del de “Porque escribí”, aunque dieciocho años
‘triunfo’ que es, de por sí, el arte de la palabra” después.
(El circo en llamas 409). El fracaso también
Lugar incómodo. Poesía y sociedad en Parra, Lihn y Martínez Enrique Lihn
Escribo para desquitarme de la inacción que así como el sujeto es un resultado de la escritura,
significa escribir aquel “otro” también lo es: la escritura los
Escribo como alguien compra un número de produce a ambos al mismo tiempo. La relación
lotería atrasado
con la sociedad que articula tanto “Mester de
Escribo por parte de los perdedores para
juglaría” como “Porque escribí” es — al menos en
la mortalidad Escribo sin voz por amor a
la Letra Escribo, luego el otro existe. su fórmula teórica aunque no en su despliegue
ético y estético— similar a la de Parra, y se basa
(14) en una “negatividad”: la única manera de insistir
en la pertenencia a la comunidad es dando cuenta
La diferencia entre ambos poemas es de una contradicción. Se insiste en el deseo de
notable. Primero, los tiempos verbales con sus pertenecer a ella, aunque por esto mismo no se
diferencias enunciativas: en aquél, un puede dejar de notar la alienación en que se
retrospectivo pretérito perfecto, y en este, un encuentra. En la reescritura de 18 años más
presente simple que se proyecta en el futuro. Si tarde, en cambio, la equivalencia simbólica iguala
en “Porque escribí” la dignidad del escritor se al poeta y la comunidad, pero la degradación de
afirma en su capacidad crítica junto a su ambos solo los vuelve a dejar separados.
aislamiento, aquí, en cambio, no hay lejanía para No deja de ser curioso que este poema se
el discernimiento intelectual, aunque sí afinidad encuentre en un libro tan excéntrico y
con los perdedores. Más que empatía por el circunstancial como La aparición de la virgen,
“subalterno” remoto y exótico, se afirma una pero, como sucede con su poesía de finales de los
equivalencia de posiciones simbólicas, de la años 60, la situación exterior — especialmente la
misma manera en que “Mester de juglaría” incertidumbre política— lo interpela como sujeto
comparaba poetas y mendigos. El fracaso del que vive en sociedad. Si bien Lihn se siente
discurso poético se dibuja — como en “Porque limitado por las restricciones, su obra es un
escribí”— con una distanciada templanza que se testimonio ejemplar de cómo se intenta liberar al
asemeja más a la esperanza que a la lidiar con ellas, de cómo la escritura es un intento
autocompasión, a pesar de encontrarse de transgredirlas. Así, entre el fatalismo y la
condenado a la mortalidad. El verso final, trasgresión, el lirismo y la distancia, el sujeto se
recordando el lema de Descartes, invierte las presenta en perpetua contradicción. La
conclusiones de “Porque escribí”: se declaran las abrumante inestabilidad no es solo un rasgo
propias dudas, pero el otro es reafirmado como dramático de su biografía, sino la piedra
parte de la constitución del sujeto. Debido a que fundamental de su estética y su ética.
no es un solitario desesperanzado, se salva de la
122 123
autocompasión. Y aunque es posible que ese
“otro” jamás lea un poema de Lihn, no importa:
Lugar incómodo. Poesía y sociedad en Parra, Lihn y Martínez Enrique Lihn
31 Aquí se debiera incluir la interpretación de Nelly Richard de ciertas obras literarias y artísticas cifradas bajo el equívoco término “escena de avanzada” en Márgenes e
instituciones (1986). En su lectura, ciertas producciones (principalmente ligadas a la rama de las “arte plásticas”) a pesar de preguntarse por el sentido de la obra y ampliar los
formatos, a pesar poner en tela de juicio la unidad del sujeto y las tradicionales posiciones de género, a pesar de intentar unir de forma romántica “arte y vida” se refieren
inevitablemente a la política. De esta forma, Richard “esencializa” la posición marginal de estos autores y artistas —evitando complicarse, por ejemplo, con la excelente
recepción de estas obras en el extranjero o su emplazamiento institucional— y los eleva como una suerte de resistencia artística y a las “técnicas de disciplinamiento del sentido”
dictatoriales, presentándolos en un tono definitivamente heroico. La polémica parece haber sido lapidada finalmente por illy Thayer.
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— cuando la situación política era aún muy poco de la frase (hipérbaton) convierte al poema en
clara— se dedi ca a escribir una colección de excesivamente “literario”.
sonetos satíricos que se publicarían en España en
1975 con el elocuente título de Por fuerza El soneto de forma
mayor32. Este libro se pliega a la tradición satírica recoleta con sus catorce
caras recortadas no es un
del Siglo de Oro, en la cual la figura primordial es
resumidero de cagadas a
Francisco de Quevedo33. Lejos de ser un homenaje menos que se escriba a la
nostálgico que aspira a fundamentar cierta maleta.
estética, desenterrando una práctica o Yo que soy por ejemplo pura
resucitando a un autor, en este libro se lleva a jeta —una lengua de víbora
cabo una actualización paródica del soneto afamada— dejo en el
barroco y sus procedimientos; sean estos de sonetear la mala hablada de
lado y me resigno a la
vocabulario (como inventar palabras o usar
receta.
locuciones heteróclitas, rebuscadas, coloquiales o
vulgares), sintácticos (como el uso de hipérbaton,
Con elegante gesto, a la
paralelismos y una frase abigarrada) o semánticos española hablo de lo que no me
(como la procacidad, la caricatura, la grosería). importa un bledo: cincel en la
Lo distancian de los ejemplos del Siglo de Oro la mano dejo en paz el ego
falta de eufonías y aliteraciones, y el uso del
ritmo. A veces, pareciera que el endecasílabo — y me tercio el soneto en
con su número de acentos y escasas pausas— banderola: Lope de Vega,
fuera demasiado corto para Lihn, acostumbrado Góngora y Quevedo como
quien dice Pedro, Juan y
al versículo.
Diego.
El uso del soneto — como el uso de cualquier
otra forma literaria— debe partir por aceptar sus (Por fuerza mayor 30)
reglas (metro, rima, acentos, estrofas),
naturalizándolas, por así decirlo, al fundirlas en el
Al hacer de la forma del soneto una represión
campo semántico. Estos sonetos, en cambio,
y de la tradición española una opresión, la
muestran un desajuste esencial al exhibirse
relación con el contexto que este libro instala no
ostentosamente artificiales. Las palabras
es principalmente de significación (denotación);
inventadas, más que despliegue de ingenio lo son
más bien, a través del lenguaje mismo, la
de rareza; las rimas (aunque muchas son
violencia es encarnada y sugerida (connotada),
creativas) parecen forzadas; el uso del desorden
32 Este libro está dividido en cuatro secciones: “Sonetos del energúmeno”, “Sonetos mortales”, “Sonetos de sociedad” y “Sonetos de todo amor”. Además, dos pares de poemas en
verso libre cierran y abren el volumen.
33 Línea que siguen en Góngora, Lope de Vega o poetas coloniales como Mateo Rosas de Oquendo y Juan del Valle y Caviedes.
Lugar incómodo. Poesía y sociedad en Parra, Lihn y Martínez Enrique Lihn
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aunque a la vez hay una distancia paródica hacia lenguaje censurado y provocar por lo mismo —
ella. Parodia que, quizás, se debe a la única lapsus-disparate— el retorno de lo prohibido”
manera de exponer la impotencia política e (Entrevistas 175); “...la censura incorporada: lo
intelectual frente a la situación incomprensible en contrario de una literatura de denuncia, la
1974. “Es así como, por fuerza mayor, estos internalización del adversario por parte de la
sonetos se mimetizan con aquél de quien al escritura, la distorsión fatal de la ‘verdad’ que no
mismo tiempo se distancian” (Kamenszain 40): a existiría como un discursono-distorsionado, sino
través de la forma y el léxico se hacen patentes solo en esa forma negativa” (Entrevistas 81).
los procedimientos autoritarios de la lengua Cada una de estas citas va más lejos en su
(repetición e imposición), y a través de la lengua especulación literaria y teórica. La última no solo
(reprimida y represora) se hace patente la opone las complejidades y sutilezas de la
opresión política. Algo similar sucede con Nicanor literatura a la denuncia programática, sino que
Parra, en donde a partir de la ironía se hacía deconstruye toda posibilidad de representación
divergir el humor y el drama, la connotación y la clara de los hechos. La afirmación lihneana sería
denotación. Al igual que Parra, Lihn rechaza el conocida: todo discurso es desfiguración de la
podio de la denuncia distanciada y prefiere la realidad y solo la poesía hace esto patente. Si
teatralidad: el arte de la poesía se torna una bien esta afirmación puede ser tolerada, quizás,
performance sintomática. en una discusión académica, frente a hechos de
126 sangre parece ser un consuelo intelectual, la
Encarnar la violencia y la represión tiene racionalización de una impotencia.
como objetivo, además, eludir la censura. La La internalización de la censura, eso sí, no se
internalización de la censura — cuestión sobre la debe entender como asfixiante para la literatura;
cual se habló bastante, en esos años, a partir de es la dictadura lo asfixiante, no hay que perder de
una neovanguardia dada a las torsiones de las vista aquello. De hecho, este artilugio es visto de
formas y del sentido— tuvo uno de sus primeros manera positiva por Lihn ya que evita la
manifestantes, y quizás pro mulgadores, en este “fosilización” literaria, esto es, la repetición en el
libro de Enrique Lihn. Él mismo lo reconoció en uso de las formas. En 1983 afirmó en torno a
varias entrevistas. “Yo empleé el soneto para otras estrategias literarias: “seguramente otras,
hablar desde el terror, en la represión; no para la de asumir, por ejemplo, la paranoia en el
denunciarla ni documentarla, sino para lenguaje, el zafarrancho, los desdoblamientos de
encarnarla” (Conversaciones 75). “Me pareció la personalidad o, en el caso contrario, un
que la armadura ‘torturante’ del soneto podía vaciamiento del yo en su propia impersonalidad”
hacer las veces de una censura incorporada al (El circo en llamas 165)34. Lihn, dado a la
34 Importantes obras poéticas producidas en Chile en esta época son ejemplos de esto: Lobos y ovejas (1976) de Manuel Silva Acevedo; La nueva novela (1977) de Juan Luis
Martínez; Purgatorio (1979) de Raúl Zurita y La Tirana (1984) de Diego Maquieira.
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especulación teórica, desarrolló a partir de Por No espero nada más que lo
fuerza mayor la barroca “teoría de la cháchara”. imposible yo que, modestia
aparte, lleno el mundo: el pez
Como su propio nombre lo podría sugerir, esta
más grande y menos
táctica no desdeña ni el humor ni el absurdo, comestible:
aunque lo predominante — a la manera de
Beckett— es un discurso poético liberado de hacer en paz la guerra a
sujeto y con una significación cercana a cero. En medio mundo y a la otra
Lihn, la cháchara tiende a ser paródica — como mitad. Indestructible, plaga
sucede con el decimonónico Pompier— al del pobre, horror del
extremar los procedimientos imitados para vagabundo.
exhibir el inconsciente del discurso parodiado. No
hay que olvidar que durante muchas dictaduras — 128
aunque, es cierto, también en menor medida en (Por fuerza mayor 21)
las “democracias”— el discurso público de las Este discurso proviene de un personaje
autoridades y su difusión en los medios, se llamado “el ener gúmeno”, el cual es cifra de la
fundamenta en la desinformación, la violencia militar. En él habla “más bien la libertad
desorientación, el encubrimiento y la del opresor que la inanidad del oprimido; pero
perseverante legitimación a través de la violencia. detrás del hablante está la escritura del soneto y
Asimismo, como el opresor es incapaz de sostener en ella se consustancializan el opresor y el
un discurso coherente, también la “teoría de la oprimido. El oprimido calla lo que el opresor le
cháchara” se encarna por momentos en Por hace; pero haciendo hablar al opresor el oprimido
fuerza mayor. Por ejemplo, el improbable expresa libremente su situación” (Conversaciones
hablante de estos versos vacila entre el absurdo y 75). Quizás sería posible distinguir poemas de la
la exhibición descarada de poder: cháchara y del energúmeno, aunque sea
preferible acoplarlos, ya que el exceso del
Del mar espero barcos, discurso une tanto con el inconsciente del opresor
peces, olas; del cielo nada (la violencia que desea ejecutar) como con el
más que sol y viento, la super-yo (las reglas) de la represión tanto política
lluvia, el arcoíris y el como literaria. Un “super-ello” lo llegó a llamar
aliento; de la tierra no
Lihn, creando un monstruo teórico-literario.
verme en ella a solas.
La indeterminación del hablante a través del
Espero de la tierra no hacer
libro, el reparto de personajes que se suceden sin
colas ni así hormiguear total claridad, es uno de los motivos centrales de
buscando mi sustento; quiero los textos. Muchos poemas consisten en retratos,
en todo ganar el mil por ciento en presentaciones o descripciones que tienen por
y pasármelo todo por las bolas. finalidad establecer la identidad del sujeto. Las
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referencias a la ascendencia, la familia y los primer año de dictadura, cuando aún no se sabía
apellidos (además de entroncar con el soneto ni cuánto iba a durar, ni los niveles de crueldad
como antepasado literario), tienen la misma que iba a alcanzar. De cualquier manera, en la
función. Energúmeno, depredador, charlatán, loro sección “Sonetos de sociedad” la violenta
y enamorado barroco, son algunos de los situación es figurada — à la Hobbes— como una
hablantes que es posible reconocer. Al mismo selva de depredadores que, al contrario de los
tiempo, hay un continuo movimiento que los va animales, se exceden sin tomar en cuenta el
desfigurando: se encuentran entre acciones que orden ecológico. Es importante notar que esta
imposibilitan el reconocimiento de la persona. Por imagen selvática implica la violencia como
momentos, parece que los textos quieren método legítimo para sobrevivir, pero juzga cruel
enmarcar a estos seres desmedidos en “sus rejas y bárbara la exterminación completa. Las figuras
de cuartetos y tercetos”: de Lihn — poco dado a las didácticas alegorías—
cuidan de no fijarse en un significado. Por
Yo que por sobre todo, ejemplo, se puede tomar al loro que repite un
cuerdo y loco gusto de la libreto hueco y parodia a la autoridad, imitándola
verdad en la impaciencia y
(Kamenszain 40-41). Este loro camaleónico
consecuente hasta la
incongruencia estrújome la
adquiere muchas caras. Se asemeja a la población
lengua, nunca el coco, que repite lo que escucha: “Privilegiado pájaro de
cuenta / y tantos cuentos, que canta y cuenta /
(Por fuerza mayor 25) entre los quasi monstruos naturales” (49); a un
observador indolente: “Vegetariano, ambiguo,
o torpe y loco, / pasivamente armado de garras”
Nombre de pila: el Buitre, alias el Vaca. (50); a un promulgador de caos: “Cacatúa de
Apellido paterno. ¿Por el padre? plumas coloradas / y aun más amarillas que la
Apellido materno, ¿Por la madre? envidia, / señor señora padres de la insidia / y
Hijo de puto y puta, Caco y Caca; madre de las huestes desbocadas (51); a
repetidor vacío y convincente: “Monosapiente al
(Por fuerza mayor 22) modo de los locos / que de una idea fija el mundo
entero / llenan torciendo el cuello sabiamente”
No es difícil ligar la borradura de la (52).
identidad de estos personajes excesivos con el Por fuerza mayor jamás circuló en Chile;
golpe de Estado, que ya empezaba a desfigurar incluso el autor afirmó que ni a él mismo le
casi todos los ámbitos públicos y sociales. mandaron un ejemplar. Debido a esto, parte de
También, es posible especular que esta estos urgentes sonetos fueron vueltos a publicar
indeterminación se debe a la incertidumbre del en
Lugar incómodo. Poesía y sociedad en Parra, Lihn y Martínez Enrique Lihn
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Lugar incómodo. Poesía y sociedad en Parra, Lihn y Martínez Enrique Lihn
lema de la mendicidad, “su ayuda es mi sueldo”, En el libro se dirige al Pingüino (del cual
desencadena una larga lista que muestra no solo parece ser la foto que exhibe la portada): un tipo
las tajantes divisiones sociales, sino además la que golpea una pandereta sobre unas cajas de
violencia reprimida por ambas partes. Un único cartón como una suerte de batería. El Pingüino —
fragmento se reproduce aquí: rey de los desempleados y los mendigos— es la
figura con la cual el poeta se identifica,
Su ayuda es mi sueldo rebajándose. “Repiqueteas por tu salvación
Su sueldo es la cuadratura de mi círculo, que personal / y yo escribo porque sí / Tocamos el
saco con los dedos para mantener su agilidad tambor a cuatro manos” (s/n). El poeta, hay que
Su calculadora en mi mano a la que le falta un notar, no incluye a los menesterosos en su noble
dedo con el que me prevengo de los errores
requerimiento de igualdad, sino que se ubica a sí
de cálculo
mismo en el mismo nivel que ellos, debido a su
Su limosna es el capital que me pongo cuando se
la pido vulgar necesidad de supervivencia: ambos están
Su aparición en el Paseo Ahumada es mi estreno reducidos al teatro de la calle. Aunque el poeta,
en sociedad es posible conjeturar, es un superviviente del
Su sociedad es secreta en lo que toca a mi tribu mundo cultural. El poema “Canto general” —
Su seguridad personal es mi falta de decisión quizás uno de los mejores textos del libro— le
Su pañuelo en el bolsillo es mi bandera blanca insiste al Pingüino:
Su corbata es mi nudo gordiano
Su terno de Falabella es mi telón de fondo Canto General
Su zapato derecho es mi zapato izquierdo doce años Mi canto particular (que te interprete, pingüino),
producto de la recesión y de otras
132 133
después restricciones
(...) Soy un cantante limitado, un minusválido de la
Su consultorio es mi cámara de tortura canción Canto General al Paseo Ahumada
Su cámara de tortura es el único hotel en que vuestro monumento viviente (Habrá otros, habrá
puedo ser recibido a cualquier hora otros: la in-
sin previo aviso de su parte mortalidad no es impaciente)
Su orden es mi canto Canto General de esa toma parcial de la naturaleza
Su lapicera eléctrica es lo que hace de mí un muriente de
autor copioso un maldito iluminado Santiago y de los productos que producen a
o el cojonudo que muere pollo, según quién sea los hombres made in Taiwan ellos se desviven
yo en este momento... enfervorizados por venderlos a cien pesos la
unidad
(El Paseo Ahumada s/n) que viven de los artificios naturalizados en
Taiwan, la Gran Madre Plástico...
Lugar incómodo. Poesía y sociedad en Parra, Lihn y Martínez Enrique Lihn
(El Paseo Ahumada s/n) ¿Con qué ropa subir ahora el Macchu Picchu y
abarcar, con tan buena acústica, el pastel
entero de la historia siendo que ella se nos está
María Luisa Fischer ha notado cómo esta es
quemando en las manos?
una reescritura — más corta sin duda— del Canto
general de Neruda que, en vez de abarcar toda la
(El Paseo Ahumada s/n)
historia de América, se refiere solo a una calle
algo decaída; en vez de monumentalizar la
El lugar de impostación cambia de las alturas
historia americana a través de una interpretación
simbólicas de Machu Picchu a un paseo peatonal
(marxista), expone la incertidumbre frente a ella.
alicaído entre edificios; de un lugar en que el
Si bien eso parece plausible también habría que
sujeto domina el abismo a un espacio en donde se
afirmar que el Paseo Ahumada es un emblema de
es objeto de la historia. La propuesta literaria de
Santiago y de Chile: es un símbolo de la nación en
bajar el discurso al nivel de los ambulantes no
recesión y represión. El canto “particular” al que
deja otra alternativa: así como la lengua ha de ser
se refiere, no es solo un sector físico determinado
coloquial y vulgar, el nivel de enunciación ha de
(esta calle y no otra), sino que es un canto
estar imbuido de la incertidumbre de la
individual y privado, además de empobrecido. La
impotencia.
precaria circulación económica — ejemplificada
El otro volumen, La aparición de la virgen,
en los vendedores ambulantes de productos
sigue una tendencia similar. Como su nombre lo
plásticos que deben huir de los carabineros— es
indica, se basa en supuestas manifestaciones
la que marca la pauta del discurso poético.
divinas que comenzaron el 12 de junio de 1983 en
Además de tener un alcance menor (de América a
el cerro Membrillar (Peñablanca) y que fueron
Chile) es una versión de Chile: “En una lengua
difundidas extensamente por televisión,
muda tendría que cantar y que no generalizara.
incentivando la religiosidad popular. El “médium”
Para eso basta con nuestro monumento / El Paseo
de estas revelaciones fue un joven “de escasos
Ahumada; en una lengua de plástico debiera /
recursos” llamado Miguel Ángel Poblete, el cual
intrínsecamente amordazada y, por supuesto,
entraba en trance, hablaba en lenguas y
desechable” (s/n). La represión es imposible
transmitía mensajes y profecías supremas. A
cantarla a la distancia, parece afirmar Lihn, ya
134 135
que ella restringe la elevación del punto de vista. pesar del fervor popular, la Iglesia católica no
La recesión, por lo tanto, también es del lenguaje reconoció la aparición como verídica. (En 1988,
poético: “Sí, Canto General a la pauperización Miguel Ángel — seguramente contraviniendo
que nos recorta el lenguaje a un manoteo de algún dogma— declaró que siempre había sido
sordomudos no alfabetizados” (s/n). Casi al final mujer y que respondería al nombre de “Carol”).
del poema se declara como un manifiesto: De cualquier manera, es importante notar que un
No hacemos nada, no decimos nada mes antes, el 11 de mayo de 1983, comenzó en
Lugar incómodo. Poesía y sociedad en Parra, Lihn y Martínez Enrique Lihn
Chile la primera de una serie de violentas La película con muchos años de rollo que hacen
protestas y paros nacionales, los cuales tuvieron en sus recintos secretos
un apoyo tan inusitado que se desconcertaron Esa sí que desvela a sus actores
desde los organizadores y dirigentes de oposición, A las víctimas de la falange
hasta la férrea dictadura. Se conjetura que los A las víctimas de la bolsa de agua
detonantes fueron la recesión económica, un A los intérpretes involuntarios de El
interrogatorio de una madre
cuarto de la población desempleada y la represión
Mil veces preferible quemarse los ojos para ver a
política. Enrique Lihn, en su opúsculo, trabajó con
la Virgen
la tesis — como muchos— de que la aparición de
Que estar en el elenco de los que filman con
la Virgen era una artimaña distractora de los sangre
extensos servicios secretos del gobierno. Sin una gota de luz
El texto se basa en oposiciones grotescas Dios me libre de ser escrito con sangre por uno
como el espectáculo televisivo y la tortura, el de esos autores no identificados
fervor religioso y la pobreza, el delirio de las Que filman y escriben en vivo y en
masas y la incertidumbre política. (Es necesario directo En sus cárceles secretas
notar cómo en estas antítesis, la primera parte
tiene el lugar de la distracción y lo sublime, Son esos lo que no me dejan dormir
136 137
características no lejanas a las que Lihn ha
criticado del lenguaje poético). Como en El Paseo (La aparición de la virgen 2)
Ahumada, hay aquí una serie de personajes a los
cuales se refiere y se dirige con ironía. Aunque el En este fragmento, al Lihn juega con las
paso del espacio físico al discurso, de la calle a nociones de ficción y realidad, representación y
los medios de comunicación, de la recesión a la fenómeno, para desestabilizar las versiones
violencia, hacen a este libro — por momentos— oficiales que negaban la tortura por parte de
aún más delirante y especulativo que el anterior. agentes del Estado, sin hacer denuncia o dar
El comienzo del primer poema evidencia esto: testimonio. (Hay que notar cómo el verso más
sucinto y duro comienza con una oración en
La realidad es el único libro que nos hace sufrir
primera persona del plural, “nos hace sufrir”, y
La realidad es la única película que nos quita el
después las víctimas se encuentran en tercera
sueño
persona). Aquí, el acto de torturar es comparado
Las apariciones de la Virgen serán irreales no así
la aparición de los agentes de la realidad a la exhibición o filmación forzosa de una película
Ellos son los únicos autores terribles Ellos son lo (un snuff film quizás), no solo porque acechan los
únicos sádicos cineastas sueños o porque se lleva a cabo a escondidas,
sino porque su extrema y planificada violencia
Lugar incómodo. Poesía y sociedad en Parra, Lihn y Martínez Enrique Lihn
Un coto de caza del tamaño del país reitera y expande los varios de los temas ya
para que no haya que darle esbozados en A partir de Manhattan.
explicaciones a nadie.
Estos libros de viaje se encuentran bajo el
signo de Poesía de paso, ya que se hallan en el
Se descansa en la prohibición de entrar en la zona de
imperio de la mirada. En Poesía de paso el sujeto
peligro el corazón, órgano del miedo, funciona bien
enfrentaba lo mirado con su educación
bajo las balas del éter Dormir en paz, ya que no lo
decimonónica y su bagaje cultural
hacen los muertos.
tercermundista: infancia, sensación de
138 139
inferioridad cultural e inestabilidad de la
Estas líneas fueron escritas identidad se cristalizaban, por ejemplo, en la
con el canto de la goma de memoria involuntaria que emerge al mirar a una
borrar. muchacha en Florencia. En Europa, la mirada se
encuentra con un “espesor cultural” y los objetos
(Pena de extrañamiento 57) y edificios tienen un aura que le devuelve la
mirada al sujeto y a su inconsciente. En el París
de 1975, y especialmente en el Manhattan de
La abyecta Manhattan finales de los años 70, la mirada se va a tornar en
espacio de lo superficial, lo fantasmal y lo
Pródiga en matices es su poesía de viaje escrita grotesco. El poeta ya no será un vidente de las
durante la dictadura. Ella representa un deformaciones culturales, sino un voyeur esclavo
contrapunto a la asfixiante realidad local, un de las apariencias excéntricas. La mirada secreta,
complemento a la situación económica y cultural, distanciada y fugaz — la que mira el mirar ajeno
porque los centros metropolitanos — culturales y escondida—, la que se embelesa con la
capitalistas— que visita son París, Manhattan, arbitrariedad y superficialidad de las formas
Barcelona, entre otros. Estos libros son París, (donde no hay memoria alguna que intervenga),
situación irregular (1977), A partir de Manhattan es la que Lihn encarna en sus textos.
(1979) y Pena de extrañamiento (1986). Se En el poema “Nada que ver en la mirada”, el
intentará, en las páginas siguientes, caracterizar autor teoriza:
estas obras centrándose en A partir de
Manhattan, que condensa y expone de manera Un mundo de voyeurs sabe que la
más lograda las diferentes tensiones. París, mirada es solo un escenario donde
situación irregular se asemeja a Escrito en Cuba el espectador se mira en sus
fantasmas Un mundo de voyeurs
en su forma y estilo: anotaciones prosaicas, entre
no mira lo que ve sabe que la
el diario y el ensayo, sobre una visita a Francia en mirada no es profunda y se cuida
1975. Y Pena de extrañamiento, por su parte, muy bien de fijarla o clavarla
Lugar incómodo. Poesía y sociedad en Parra, Lihn y Martínez Enrique Lihn
35 C. Monet, E. Manet, A. Renoir, G. Moreau, J. M. . Turner, Degas, G. David, E. Hopper, Gutiérrez Solana, O. Runge, V. Kandinsky, J. Cornell, Figueras.
36 De aborígenes en el lago Atitlán en Guatemala de F. Alvarado y de travestis en Sitges y Sidney de Luis Poirot.
Lugar incómodo. Poesía y sociedad en Parra, Lihn y Martínez Enrique Lihn
Bacon. Carmen Foxley explica la elección de los ideológico. Lo que se sugirió como un “solipsismo
pintores ajustadamente: Monet, como los visual” no lo es tal, ya que el sujeto se muestra
impresionistas, lejos de intentar representar de formado y deformado por la dictadura represiva
manera realista, pinta “un mundo imaginario en Chile y la decaída “modernidad periférica” de
hecho de reflejos y sensaciones, de América Latina. La pintura de Francis Bacon es el
transparencias y luz” (182), y Francis Bacon, a su punto de inflexión, porque le proporciona a Lihn
vez, retrata personajes “borroneados en su el estilo de las figuras que va a desatar su
imagen corporal como si esas presencias imaginación: el retrato de acontecimientos como
estuvieran de paso entre dos instantes, y sus manchas en el rostro, como desfiguraciones que
caras reflejaran algo que ya no está o todavía no borran la identidad, motivo que ya se encontraba
es, o se escapara súbitamente en un en Por fuerza mayor. La fijación en el instante de
retorcimiento angustioso” (182). La coincidencia exceso se complementa con una galería de seres
con el proyecto de Monet es una clara analogía grotescos y monstruosos: drogadictos y
con la mirada poética de Lihn, que refleja cómo borrachos, travestis y prostitutas, paisajes en
acontecen los propios fantasmas: “Un cielo germinación o decadencia, lugares de tránsito
especular / es todo lo que se ve del agua / mecánico como el metro de Nueva York, tejidos,
invisible que lo refleja” (A partir de Manhattan membranas y fluidos corporales. La imaginería
26). O como dice en Entrevistas también con grotesca es el gozne literario entre los viajes y la
respecto al pintor francés: “el reflejo del cielo en situación chilena, entre fantasía textual y
el agua es lo que hace visible el agua” (69). circunstancia cultural y social, entre estímulo
142 visual y sujeto que dice “proyectar sus
Esta suerte de “poética espectral” o fantasmas”.
desrealizadora, en vez de desenmascarar el caos En una introducción a la obra póstuma del
simbólico y la violencia de la dictadura, intenta “joven poeta” Rodrigo Lira, Lihn intentó definir
llegar “a la verdad a través de lo imaginado” “lo grotesco” basándose en el olfgang Kayser: “es
(Entrevistas 76). Por esto, los viajes al extranjero el género que responde a un desquiciamiento del
pueden ser, en la poesía de Lihn, el momento más mundo del que no se sustrae el autor, y se
agudo en una reflexión con el contexto, quizás caracteriza por la turbulenta mezcla o fusión de
más que los textos de crónica. La fantasía (los órdenes o dominios de la realidad en un todo
fantasmas, lo imaginario, las “virtualidades de la turbulento” (El circo en llamas 314). En el poema
experiencia” que se mencionan en las “En el río del subway” de A partir de Manhattan,
Conversaciones), no se limita a un ámbito es posible encontrar tanto la desrealización de la
subjetivo — como tampoco lo eran las enunciación como la volatilización del presente,
proyecciones de la infancia en el poema sobre pues no se sabe bien si lo descrito pertenece al
Florencia de Poesía de paso—, sino que al ser campo de lo objetivo o de lo subjetivo, como
inconscientes tienen un fuerte rendimiento proyecciones de las formaciones y deformaciones
Lugar incómodo. Poesía y sociedad en Parra, Lihn y Martínez Enrique Lihn
culturales y sociales de la dictadura en los seres más bien se certificaba como una urbe derruida,
monstruosos o desfigurados: violenta, rebosante de mendigos y drogadictos.
Tal vez esta contradictoria coexistencia es el
Nunca se ve la misma cara aliciente de estos libros.
dos veces en el río del Quizá los momentos culminantes de París,
subway
situación irregular, A partir de Manhattan (y
Millones de rostros planctónicos que se hunden
en el centelleo de la oscuridad
Pena de extrañamiento, en menor medida) son
o cristalizan al contacto de la
aquellos donde se expone la fascinación y la
luz fría de la publicidad a un repulsión hacia lo monstruoso, hacia lo que se
extremo y otro de lo encuentra en proceso de germinación o
desconocido. decadencia. El comienzo del primer poema de A
partir de Manhattan — paradigmáticamente no
(A partir de Manhattan 18) situado en Manhattan— , muestra la calle como
un río estancando fuera del tiempo, acaso
El subway neoyorkino — como el río de acercándose a un cierto arquetipo, aunque al
Heráclito, en el cual nadie se baña dos veces—, mismo tiempo parece ser una figura mecánica. El
no tendría una identidad estable al componerse título es “El vaciadero”.
de agua que está siempre pasando. Los usuarios
de este tren, deshumanizados y acuáticos seres se No se renueva el personal de esta calle:
vuelven aún más irreales al ser iluminados por la el elenco de la prostitución gasta su último
centavo en maquillaje bajo una luz polvorienta
publicidad y ser transportados a un “extremo y
que se le pega a la cara. Una doble hilera de
otro de lo desconocido”37. Estas caras, a pesar de caries, dentadura de casas desmoronadas es la
lo desnaturalizadas que están, son presentadas escenografía de esta Danza Macabra trivial
sin enjuiciar su falta de humanidad; esto es parte bailongo sabatino en la pústula de la ciudad.
del logro del texto. Por eso hay una cierta ironía
— un momento de indeterminación del sentido—, Es una cara conocida llena de costurones con
la cual se vincula con la fascinación y repulsión lívidas cicatrices bajo unos centavos de polvo,
hacia esos seres. Podría señalarse que la ciudad y que emerge de todas las grietas
de Manhattan, que representa el summum de la de la ciudad, en este barrio más antiguo que el
Barrio de los
modernidad — la capital del siglo xx y del
Alquimistas como la cara sin cuerpo del
capitalismo contemporáneo, de la saturación
caracol ofreciéndose en los dos sexos
visual y la disolución de la memoria, de los
de su cuello andrógino
estímulos culturales y las contradicciones sociales
— es la antítesis de la vigilada periferia 144
santiaguina, a pesar de que a fines de los años 70
37 El subway, además, sirve como escenario de al menos seis poemas de A partir de Manhattan y dos de Pena de extrañamiento, los que formarían una serie; lo cual puede
deberse no solo a la concentración de personas que se junta en los vagones sino también la complejidad de las miradas que ahí se tejen.
Lugar incómodo. Poesía y sociedad en Parra, Lihn y Martínez Enrique Lihn
blandamente fálico y untado de baba vaginal el emblemas del capitalismo que necesita siempre
busto de un boxeador que muestra las tetas en el de nuevos productos y personas, junto con
marco de un socavón.
desechar otros objetos y sujetos. Parte de los
No avanza ni retrocede el río en este tramo
desechos del sistema — inversión de las imágenes
descolorido y bullente alrededor de la
compuerta
publicitarias— conforman la galería de seres
El mecanismo de un reloj descompuesto cuelga bizarros. Es notable cómo el autor necesita ir a
como la tripa de un pescado Nueva York — en donde su memoria no tiene eco
de la mesita de noche ni tampoco encuentra rasgos premodernos que
entre los rizos de una intervengan— para poder descubrir y exponer
peluca rosada estos emblemas. Es notable, además, cómo en
La fermentación de las aguas del tiempo que se este libro hay, por momentos, una elisión del
enroscan alrededor del detritus como el caracol sujeto poético, cuestión que difícilmente se haya
en su concha el éxtasis de lo que por fin se en otro momento en la poesía de Enrique Lihn, la
pudre para siempre.
cual persistentemente se despliega a partir de un
sujeto y sus contradicciones.
(A partir de Manhattan 11-12)
Los libros de viaje deben ser calificados
dentro de lo mejor de la producción de Enrique
La cara de la ciudad se liga con el rostro de Lihn, no solamente por sus complejos
aquel travesti/ lumpen, con la viscosidad de un rendimientos sociales (desplegar de esta forma lo
caracol andrógino y con un río estancado grotesco como inversión ideológica del
rebosante de detritus. Imágenes de desechos capitalismo), sino también por lo inédito de su
culturales y orgánicos que muestran su imaginario, basado en la atracción y la repulsión
artificialidad (y su organicidad también) a través hacia ese punto de indecisión entre lo mecánico y
de su estado putrefacto, sobrante e híbrido. lo orgánico, la cultura y la naturaleza, la vitalidad
Foxley afirma que a pesar de la “decadencia” como decadencia y el travesti como sujeto
plasmada, se exhibe un cierto grado de vitalidad privilegiado. Es tentador en este punto conjeturar
agónica (181). Es verdad: la vitalidad no es el que solo un autor de la periferia pudo haber
ciclo de las estaciones; tampoco es una cierta llegado a plantear este imaginario, ya que es en la
recomposición de un orden perdido, sino un periferia — y, quizás, es necesario ser más
grado extremo en que lo orgánico y lo artificial se particular: en la traumática imposición del
mezclan como germinación y secreción. Esta capitalismo en Chile en los años 70— donde los
mezcla sucia entre cultura y naturaleza es flujos de información y mercancías extranjeras
apropiada por la perversión física y corporal. deslumbran tanto como exhiben una falta de
La importancia de los flujos (la imagen del ajuste; donde el reciente sistema económico se
río y del metro es persistente), de piezas de un muestra más artificial y ostenta más fuertemente
mecanismo mayor son, además, de las las desigualdades; donde las maneras
proyecciones latinoamericanas en Nueva York, los
Lugar incómodo. Poesía y sociedad en Parra, Lihn y Martínez Enrique Lihn
151
agenérico collages de
titulado La corte dadaísta
poesía chilena y pop.
(1978), que Finalmente
podría ser habría una
llamado con gran obra
cautela inédita que —
“objeto aunque le fue
poético” o prometido que
“libro-objeto”. sería destruida
Además hay — permanece
una colección como tal. Un
de poemas y libro, un libro-
entrevistas objeto y
diseminadas y algunos
editadas bajo poemas es
el título todo el
Poemas del material que
otro (2003) y se tiene para
una obra dar cuenta de
plástica de la relación
grabados, entre poesía y
cajas y sociedad en la
Lugar incómodo. Poesía y sociedad en Parra, Lihn y Martínez Juan Luis Martínez
literarios, alusivamente.
editoriales) se Por ejemplo,
encuentra la en las páginas
mentada iniciales del
“marginalidad libro aún sin
” de la vida y foliar, se
obra de Juan encuentra el
Luis Martínez. texto “Dos
La dedicatorias
pregunta encontradas
adecuada por (el autor)
sobreviene en un ejemplar
entonces: ¿le del libro de
interesa a esta Miguel
obra una Serrano:
inscripción ‘Antología del
social, verdadero
histórica y cuento en
literaria? O Chile’”, en el
más bien: ¿qué cual el
tipo de abultado título
inscripción tiene como
intenta o nota al pie:
logra? Por el “‘El clima
momento, es psicológico
posible que envuelve a
asegurar que Chile es denso
dentro del y trágico. Una
brumoso fuerza
panorama irresistible tira
político, social hacia el
y literario, La abismo e
nueva novela impide que
se inserta ningún
sigilosa, valor...’”. La
Juan Luis Martínez
y un poema aparentemente chino. Estos objetos cambio, con un tronco con raíces en la tierra y
ya no son solo sistemas de significación — como ramas en el aire es totalmente artificial. La
lo serían el lenguaje y la iconografía—, sino que relación de una fotografía con su referente
se plantean como unidades materiales (cosas) que consistiría en una “pura analogía”, es decir, en un
apuntan a la materialidad misma del libro-objeto. registro aparentemente objetivo — descontando
En La nueva novela destaca también la el truco— que da cuenta de algo que estuvo ahí,
cantidad de collages. Los diferentes sistemas de prescindiendo tanto de un código artificial como
significación (fotografías, dibujos, texto, diseño de una significación clara. Por todo esto, la
en la página) potencian la amplitud semántica, imagen fotográfica es eminentemente polisémica,
creando una inusual interacción del lector aunque al mismo tiempo necesita del lenguaje
semejante a la que propicia la experiencia para que este le adhiera un sentido y pueda ser
publicitaria, aunque al contrario de ella, esta percibida socialmente. Al leer La nueva novela, el
plétora de signos únicamente ayuda a la encuentro con estos dos retratos de Alice Lidell
indeterminación final del sentido. El uso de la tomadas por Lewis Carroll produce la sensación
imagen parece acercarse a los rendimientos que sorpresiva — más allá de las abstracciones de
utiliza el arte plástico, en donde desde los Barthes— de que el texto altera la percepción de
impresionistas al menos, se viene haciendo la fotografía, de que se contradicen mutuamente
hincapié en la materialidad misma de la imagen y y de que al contradecirse no agotan ni resumen el
la experiencia perceptiva en detrimento de la sentido de la imagen.
transmisión de significados. Análoga a las imágenes que sostienen una
En “Retórica de la imagen” Roland Barthes relación caprichosa con el lenguaje; similar a la
constata la paradoja de que “unos piensan que la experiencia lúdica de la lectura e inútil de su
imagen es un sistema de significación muy hermenéutica, la intertextualidad radical que se
rudimentario en comparación con la lengua, y lleva a cabo pone a prueba las categorías usuales.
otros que la significación no es capaz de agotar la El autor no solo no escatima en comillas, cursivas
inefable riqueza de la imagen” (29-30). Por y frases en lenguas extranjeras que suplementan
suerte, Barthes tuvo la gentileza de elaborar sus al texto original, sino que también, a veces, los
ideas en “El mensaje fotográfico”, de las cuales se textos se componen únicamente de citas. Al igual
reproducen algunas a continuación. La diferencia que Borges, Martínez nos presenta más citas de
fundamental de la imagen con el lenguaje las que podemos reconocer; y como él, con un
consistiría en que la relación de la primera con lo gesto de lúdica erudición, las inventa a veces, o
denotado y el referente (o con el significado y el da referencias falsas y nos propone libros
objeto) es análoga, mientras que en la segunda es inexistentes. También afirmó que deseaba — tal
arbitraria. El dibujo de un árbol con un árbol vez no lejos de alter Benjamin— escribir un libro
efectivo mantiene cierto parecido: esta es la en donde ningún texto le perteneciera. “Creo que
analogía; la relación de la palabra “árbol”, en los poetas solo reescribimos palabras ya escritas
156 157
Lugar incómodo. Poesía y sociedad en Parra, Lihn y Martínez Juan Luis Martínez
por otros. Al igual que Borges, yo pienso que no inglés la academia etiquetó y difundió con el
sería nadie sin mi biblioteca” (Poemas del otro apelativo de “poststructuralism”. Intentando
73). Por esto, es difícil saber cuándo se está generalizar a autores a veces disímiles, se trataría
frente a un “texto original” o a una cita, una de una concepción de las letras que invierte las
imitación, una paráfrasis, una reescritura, un concepciones humanistas y románticas, los
comentario, una glosa, un plagio, un homenaje, dogmas marxistas e incluso algunos hechos
una mención, una alusión, una traducción o una empíricos. Por ejemplo, reduce la importancia de
versión. De hecho, también la crítica misma debe la voluntad del sujeto sobre la escritura
preguntarse si debe tratar un texto “propio” al (denegando el genio como origen) y enfatiza el
igual que uno “ajeno”, qué hacer cuando juego de escritura entre el presente y el pasado;
descubre el origen de cierto fragmento que creía aminora la función representativa de la realidad
“original” de Martínez o cómo proceder para no del lenguaje e insiste en su función performativa,
reducirse a descubrir citas y elaborar un listado retórica y estética; desvaloriza la posibilidad de
con ellas. dar un sentido último a una obra literaria y
Al igual que las imágenes de procedencia enfatiza la inestabilidad y arbitrariedad de los
diversa son digeridas sin reticencia, los textos signos; evita utilizar referentes transcendentales
ajenos se funden con los propios. Las y mayúsculos no contaminados por el lenguaje, la
discontinuidades mencionadas anteriormente historia y el tiempo (el Hombre, Dios, la Historia,
(epígrafes, notas, tipografías, textos divididos en el Progreso, la Razón, la Nación, la Eternidad), y
secciones con números o letras), afines a lo reitera que ellos solo consisten en un juego de
propuesto por Barthes en torno a la relación oposiciones jerárquicas establecidos por los
entre imagen y texto, pueden ser equiparadas con textos. La autoridad, entonces, se basaría en
las citas: se potencia lo fragmentario y lo alusivo, repeticiones y en citas citadas. Las asociaciones
pero no la claridad semántica. La de este libro con los paladines
descontextualización y recontextualización es la postestructuralistas de l’écriture (y algunos
estrategia dominante para confundir el sentido, teóricos cercanos) no es en vano. Sus nombres
ya que se borran las huellas del origen y el están escritos en La nueva novela y, por lo tanto,
fragmento queda “suspendido” en el papel al no ella se suscribe a ellos, al parecer, sin mayor
saberse con qué iba encadenado. distancia y como fuente de autoridad textual y
La intertextualidad, como era de esperar, ha cultural. A saber, F. de Saussure, M. Foucault, R.
sido comentada ampliamente por los críticos y Barthes, M. Blanchot, G. Deleuze, F. Guattari (con
reseñistas. Como era de esperar, Martínez y sus el cual llegó a conversar una vez) y aquella
comentaristas arguyen una posición borgiana práctica de lectura llamada “la deconstrucción”.
sobre la literatura, o lo que cierta crítica francesa Hoy en día este listado puede aparecer como un
de los años 60 y 70, agrupados a veces en la curso completo de teoría literaria, pero en
revista Tel Quel, llamó “l’écriture”, o lo que en aquellos años de escasas traducciones y aun
158 159
Lugar incómodo. Poesía y sociedad en Parra, Lihn y Martínez Juan Luis Martínez
menor circulación de libros este elenco debió diferentes comentaristas han verificado51. Las
parecer portador de un saber ávido y exclusivo. A citas, referencias y dedicatorias no solo son
la distancia, hoy nos podría parecer que esa perturbadoras por su cantidad y sus diferentes
bibliografía es parte del movimiento de lenguas, sino además, por el efecto de
“modernización” intelectual, ya que importa las “autoridad” que producen en el lector, el cual
últimas novedades francesas y las hace circular. debe percatarse de lo poco que reconoce, en
Sería ilusorio e inútil tanto transcribir como contraposición con el autor implícito que tiene
clasificar todos los nombres propios que se dominio absoluto de ellos y de otros. Es de
encuentran en este volumen. Sin esperar hacer esperar que Lihn y Lastra exageren al sugerir que
una lista completa ni aspirar a categorías esto conllevará a “la reducción voluntaria del
excluyentes, es posible mencionar: poetas, corpus de lectores”; no obstante, esos pocos
artistas y un músico del siglo xix 38; poetas y serán llamados a “integrar un tipo de cofradía
artistas del siglo xx de afiliaciones disímiles 39; como la de los sabios de Tlön” (9). J. L. Borges —
surrealistas, vanguardistas y simpatizantes40 otro que regó sus páginas de nombres— sostiene
cercanos al absurdo y al nonsense41; narradores,42 que en la ambición de construir un libro absoluto
filósofos, ensayistas y académicos43; seres que incluya a todos los demás se ha recurrido al
excéntricos y místicos44; matemáticos45; autores “deliberado manejo de anacronismos, para forjar
orientales46; algunas figuras de la historia una apariencia de eternidad” (Obras completas I
europea47; figuras de medios de comunicación de 249). La obra de Joyce, Eliot, Pound y el autor
masas48; parientes del autor49. Los autores y argentino serían ejemplos. La nueva novela
artistas latinoamericanos o chilenos mencionados contrasta con estos célebres escritores porque la
son muy pocos50; en cambio, habría que hacer mayoría de los nombres recién agrupados son
hincapié en dos figuras tutelares que aparecen “modernos”, es decir, pertenecen al siglo xix y xx
repetidamente: Jean Tardieu y Lewis Carroll. y son, principalmente, de Francia, Inglaterra y
La razón de la futilidad de esta lista se debe Alemania (también hay textos orientales, pero en
a las citas no reconocidas explícitamente que menor medida). Quizás las aspiraciones
38 G. de Nerval, A. Rimbaud, S. Mallarmé, R. Browing, F. Hölderlin, Goethe, Fatin-Latour, L. v. Beethoven.
39 P. Valéry, Saint -John Perse, . B. Yeats, E. Pound, T. S. Eliot, . H. Auden, G. Benn, P. Celan, P. Picasso, D. Oppenheim.
40 A. Breton, M. Duchamp, R. Margritte, F. Picabia, S. Dalí, R. Caillois, J. Tardieu, R. Crevel.
41 L. Carroll, E. Lear, S. Beckett, E. Ionesco, C. Morgenstern.
42 El Marqués de Sade, M. Proust, R. Roussell, A. Soljenitsin.
43 Herácltio, Platón, Sócrates, T. Hobbes, Hegel, K. Marx, F. Engels, K. Jaspers, P. de Massot, Etiemble, G. Thomson, C. Connoly, M. Gardner, U. Eco.
44 Meister Eckhart, Conde de Keyserling, . Reich.
45 Gauss, C. Dogdson, F. Le Lionnais.
46 Sotoba Komachi, Yoko Ono, el Tao The King, Shen-hsiu, Hui-neng.
47 Napoléon, Hitler, Cohn-Bendit.
48 Fantomas, Superman.
49 Isabel Holger Dabadie y Luis Martínez Villablanca.
50 A. Pizarnik, J. Lezama Lima, M. Serrano, P. Neruda, F. Schwartzmann.
Lugar incómodo. Poesía y sociedad en Parra, Lihn y Martínez Juan Luis Martínez
51 L. Aragón, T. S. Eliot, E. Lihn, N. Parra, . Stevens, N. Frye, A. Durero, C. Baudelaire, G. Bachelard, J. Cortázar, S. Dalí, U. Eco, C. Lévi-Strauss. Y sin duda, deben quedar varias
por encontrar.
52 Un historiador escribió recientemente, al parecer sin ironía: “Descontando dentro de la misma América Latina, a la gente [“occidental”] se le olvida incluir a la región en su lista
de países miembros de ‘Occidente’”(Fernandez-Armesto 202).
Lugar incómodo. Poesía y sociedad en Parra, Lihn y Martínez Juan Luis Martínez
ideal, si puede usarse esa palabra, es hacer un teoría literaria propone distinguir entre el
trabajo, una obra, en la que no me pertenezca escritor, los hablantes o personajes de los textos y
ninguna sola línea casi, articulando en un trabajo “el autor”. El primero viene siendo el hombre de
largo muchos fragmentos” (Poemas del otro 82). carne y hueso, con su pasado y sus intenciones,
La página 146 (ver reproducción) de La su inconsciente y su publicidad, inserto en un
nueva novela, de título “El oficio del poeta”, debe medio social histórico y político. Los hablantes
ser tomada como el arte poética del libro, al poéticos y ficticios, los personajes de los textos,
menos por dos razones: su título y su ubicación son los sujetos de enunciación que se desprenden
en la penúltima página. Ese texto consiste solo en de la misma escritura. (El sujeto de enunciación
el facsímil (de mala calidad por sucesivas copias) — como el del enunciado— se suele sostener, no
de una carta de Ezra Pound. En esta exasperada es unitario en un libro ya que este, generalmente,
misiva Pound explica a un guardián que sus se compone de muchos cuasi o intra-discursos,
Cantos no son oscuros ni contienen mensajes una polifonía de voces). Y entre el escritor y los
secretos y le afirma, entre otras cosas, que las personajes se encuentra la figura del autor. Esta
muchas citas contenidas en su obra poética figura fue desarrollada por Michel Foucault en su
“sirven para recordar al lector que no nacimos texto “¿Qué es un autor?”, y se configuraría tanto
ayer”. Junto con intentar fundamentarse como en la escritura misma (el autor implícito) como en
bricoleur, Martínez — vía un Pound encarcelado la suma de los textos que hacen una obra (las
por colaborar con el fascismo— liga además su relaciones que sostienen los libros entre sí) y las
obra a la historia, apunta a la relación entre acciones del escritor (sus declaraciones públicas,
estética y política. (Aunque aquello, es de sus viajes, etc.). El nombre del autor representa
esperar, no implique que Martínez sea la marca de origen de ciertos papeles que poseen
simpatizante fascista). Otro ejemplo significativo la condición de “obra literaria”, que les da cierta
puede encontrarse en el nombre de la editorial unidad a todos ellos, que fuerza la manera de leer
que Martínez fundó para poder publicarse, ya que y valorar su obra, de cómo interpretar a sus
La nueva novela, complejo y oneroso volumen, no personajes y hablantes. El uso de pseudónimo,
encontró ecos en los editores locales: Ediciones más extendido en otra época, hace notar esta
Archivo, nombre que sería el adecuado para la distinción entre literatura y vida, entre letra y ley.
editorial de una biblioteca que publicara los Al inicio de estas páginas, se esbozó la figura
tomos y manuscritos que atesorara53. reticente del escritor Juan Luis Martínez. Se
162 enumeró someramente su obra y se delinearon
Para tratar el tema del sujeto habría que tan solo los rasgos más notorios de sus textos. Lo
hacer una rápida revisión para no generar malos anómalo de su obra requiere detenerse en
entendidos. Respecto al sujeto, o los sujetos, la cuestiones que en otros casos serían triviales. Por
53 Curiosamente, en 1984, nació la internacional “Colección archivos” que, reuniendo organismos estatales e internacionales, universidades y casas editoras de doce países, ha
publicado múltiples, exhaustivos y gruesos tomos de “los clásicos latinoamericanos del siglo XX”. De más está recordar que ni La nueva novela ni el puñado de otros libros que
comparten su sello editorial, se encuentran contemplados en aquél catálogo internacional.
Lugar incómodo. Poesía y sociedad en Parra, Lihn y Martínez Juan Luis Martínez
ejemplo, la portada (ver reproducción). Sobre la Martínez Holger firmaba sus libros escribía
imagen de una fotografía — ampliada con mala “(Juan Luis Martínez)” y “(Juan de Dios
resolución— de unas casas a medio derrumbarse Martínez)” y con su propia mano afirmaba el
a causa de un terremoto, se leen dos nombres: juego de distancias entre el autor, los hablantes y
“(Juan Luis Martínez)” y debajo “(Juan de Dios el escritor. Michel Foucault, al tratar la
Martínez)”. Esta información desconcertante se posibilidad de un texto literario sin autor,
advierte en el lomo, la portadilla y en La poesía escribió: “Y si, como consecuencia de un
chilena. Como si estos dos nombres accidente o de una voluntad explícita del autor,
representaran uno al escritor (Juan Luis nos llega un texto anónimo, enseguida el juego es
Martínez) y el otro al autor (Juan de Dios descubrir al autor. El anonimato literario no nos
Martínez) — nótese la referencia religiosa—, este es soportable; solo lo aceptamos en tanto que
juego sostiene una pluralidad (Juan Luis/Juan de enigma” (340).
Dios), pero recuerda que la raíz es la misma
(Martínez). Además, sugiere la poca importancia
de ambos, los aísla (cada uno en su propio
paréntesis), e intenta negar sus existencias
válidas como el origen de la obra (tachado). Los El saber de la lectura de La nueva noveLa
nombres aparecen, de esta forma, doblemente
desdeñados, pero así y todo se exhiben en la tapa: Así como un gran sector del arte plástico del siglo
un caso aún más extremo hubiera sido evitar xx se liberó sin culpa del deber de representar,
cualquier nombre. R. Merino afirma con astucia: La nueva novela sugiere, alude, acaso alegoriza,
“A la relativización de la autoría se añade la pero jamás intenta nombrar lo real. A pesar de
relativización del propio proceso de anulación que el libro en su totalidad aspira a “significar” —
mediante la presencia de los paréntesis” (“Las se mencionan ideas, se puntualizan temas, se
espectativas [sic] de recepción en La nueva ensamblan elementos—, no se van uniendo los
novela de Juan Luis Martínez” 333). La palabra conceptos, los temas no parecen ir agrupándose
“autor”, cada vez que aparece mencionada en el de manera coherente, los elementos no muestran
libro, está puesta entre paréntesis, como si su una lógica. Quizás la unidad de La nueva novela
certeza solamente fuera la de ser un bricoleur. podría deberse a “un par de procedimientos
164 165
Incluso hay mayores deformaciones del nombre formales”. Juan Luis Martínez reconoció que él
del autor, ya que en ciertos pasajes su nombre trabajaba más bien con los significantes que con
aparece como “Jxuan de Dios” (páginas 70, 87 y los significados (Poemas del otro 87). Sin
91), jugando con las palabras “swan”, “cigne” y embargo — como le hizo notar Félix Guattari—
“signe” (cisne y signo) y acentuando su habría que acotar que al lidiar con el lenguaje
procedencia literaria. Incluso cuando Juan Luis
Lugar incómodo. Poesía y sociedad en Parra, Lihn y Martínez Juan Luis Martínez
pueden ser infinitas ya que se tocan, encadenan y casa y la nación, la desaparición y la política. La
relevan en cualquier punto: si bien una mención casa es tanto el escenario de las relaciones
es siempre explícita, la alusión se caracteriza por familiares — el origen de la identidad psicológica
poder pasar inadvertida. Así, las conexiones y — como el principio según el cual la sociedad se
analogías podrían tener demasiadas reproduce. Además, los misteriosos habitantes del
combinaciones o correspondencias (en el sentido poema “La desaparición de una familia” parecen
del Metro como medio de transporte, en donde es ser emblemáticos de una pérdida que será
posible cambiar de línea y de dirección incluso) interpretada como política o, al menos, nacional,
para armar un orden. El lector, por lo tanto, va como sugiere La poesía chilena. La política, o más
consciente o inconscientemente encontrando bien las relaciones entre arte y política, son las
estas afinidades — formales, conceptuales y de relaciones que se despliegan a partir no solo de
figuras—, las que dan la impresión de ordenar la Rimbaud y Marx, sino también a partir del último
experiencia de lectura. capítulo del libro: “Epígrafe para un libro
La conjetura de las páginas siguientes es que condenado: La política”. Ambas figuras consisten
se puede ir más allá de esos tres en relaciones del sujeto y los otros (el adentro y el
encadenamientos básicos; que es posible hallar, afuera).
168 La primera serie sobre el saber de la lectura
si no una cifra definitiva, al menos un centro en podría comenzarse con la comprensión e
torno al cual las series se difunden; una interpretación de los collages y los textos, el
hiperserie que opera, al fin, en el plano de los lenguaje y los sujetos que se desprenden del
“significados”. Esta puede ser propuesta como libro. El mismo estilo de la obra de Martínez
una indagación literaria en los problemas de compone el primer encadenamiento de formas,
conocimiento, interpretación y lectura. Ella se figuras y temas. De partida, se suele pensar que
despliega mediante referencias a la ciencia, la esta obra — saturada, encerrada en sí misma,
filosofía, la literatura; a través de procedimientos rebosante de referencias— es más narcisista que
del lenguaje como el estilo neutral, el representativa o simbólica, ya que parece un
funcionamiento de la significación (la plétora juego semiótico estrictamente literario, una
semántica) principalmente, apuntando a sus especie de universo paralelo. El texto
límites (el sinsentido). Lo más notorio de este “Observaciones relacionadas con la exuberante
itinerario consiste en que se lleva a cabo no actividad de la ‘Confabulación fonética’ o ‘El
solamente a través de sus temas y conceptos lenguaje de los pájaros’ en las obras de J.-P.
(significados), sino que también a través del Brisset, R. Roussel, M. Duchamp y otros” sugiere
funcionamiento del mismo libro como experiencia otra arte poética, ya que el canto de las aves es
de lectura; es decir, en su nivel performativo. similar al discurso poético más centrado en su
La segunda serie (que será revisada en el propio código que en representar la realidad.
próximo capítulo) se basa en figuras liminales: la
Lugar incómodo. Poesía y sociedad en Parra, Lihn y Martínez Juan Luis Martínez
170 171
Lugar incómodo. Poesía y sociedad en Parra, Lihn y Martínez Juan Luis Martínez
¿Cuándo tiene usted la impresión de que se le Luis Martínez79. Jean Tardieu, sin duda, fue un
escapa? (31). homme de lettres francés (1903-1995) más
172 173
Algunos comentaristas — antes de que se renombrado por su obra teatral de tintes
concibiera Internet, aunque después de la absurdos que por su poesía metafísica y burlesca,
extensión de las bibliotecas— conjeturaron que de formas clásicas y registros orales. Los dos
Jean Tardieu era un personaje inventado por Juan capítulos iniciales de La nueva novela se basan en
el libro Un mot pour un autre de 1951 (revisado y
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resistencia y bajo el cual publicó algunos poemas durante la ocupación nazi de Francia81. Etcétera:
este es un ejemplo de cómo los elementos y las
series en La nueva novela se refieren unos a
otros.
Ahora bien, descontando la pirotecnia visual
y suspendiendo la plétora de series, residiendo en
el estricto plano del lenguaje, es posible
encontrar un denominador común en el estilo de
La nueva novela, una correspondencia entre los
hablantes de sus páginas: un estilo no lejos de lo
que Roland Barthes llamó “el grado cero de la
escritura”. Una suerte de tono neutro, de sujeto
cero, de distancia emocional y retraimiento
psicológico. Las hipótesis al inicio de los textos,
los problemas por resolver, las argumentaciones
abstractas, los cálculos imaginarios e imposibles
(sumas, restas, multiplicaciones y divisiones
hechas con palabras e imágenes que conforman
todo el capítulo iii, “Tareas de aritmética”), las
órdenes o las sugerencias para hacer “participar”
al lector (que responda, que dibuje, que revise
bibliografía adicional, que se mueva de adelante
para atrás) son demostración de lo anterior. A
veces, están solo las preguntas y abajo hay un
espacio en blanco, como si ese espacio debiera
ser llenado por el lector. Estas demandas jamás
exigen una repuesta unívoca, ya que el mismo
libro a veces expone soluciones distintas, y llaman
tanto al humor literario como a la imaginación
científica y metafísica del lector.
174
Como en los libros pedagógicos, de
divulgación, en los manuales científicos o en los
textos donde se exponen “verdades” irrefutables,
el estilo es impersonal: el hablante es omnisciente
y neutro, descriptivo y demostrativo, teórico y
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axiomático. De la misma manera en que el manejo esta opción descree enérgicamente del énfasis
intransigente de citas tiende a turbar al lector, la patético y la fusión lírica. Por lo mismo, Carla
amplitud de campos de conocimientos aludidos Cordua sostiene que en La nueva novela hay una
(Scott Jackson enumera, además de la insistencia en los procedimientos pedagógicos
matemática: “psicología, arqueología, geografía, para lograr un distanciamiento emocional
lógica, física, literatura, grafología, zoología, (“Bloqueo lírico y desbloqueo” 24). La lejanía
astronomía, arte y música” 134) sugieren que el emocional, potenciada con la extrañeza frente al
autor es una autoridad en todos estos saberes, libro, no se reduce, malamente, a un hermetismo
amplio en recursos, pedagógico pero también obcecado. Más bien, se conduce bordeando tanto
autoritario. (El Profesor Froeppel, asimismo, la lectura lúdica de las adivinanzas, imágenes y
mostraba un ancho y ubicuo saber). “Autoritario” repeticiones, como la ubicación del papel del
es quizás una palabra demasiado enfática en este aprendiz en una situación pedagógica.
caso, ya que la localización del sujeto de En comparación con la ficción de escuchar,
enunciación no se presenta jamás a sí misma; de secretear, dialogar o cartearse con el autor en
hecho, jamás se encuentra la palabra “yo” en todo lírica experiencia de lectura, la posición del
el libro. Podrá ser librescamente despótico, pero estudiante también lleva implicada una apertura
el autor no fomenta un culto a la personalidad. Su hacia el otro sujeto. Sería difícil no advertir la
timidez no es solo circunstancial o biográfica, relación jerárquica de la escena de enseñanza: al
sino una estética intransigente. “Un ‘sujeto cero’ educando se le promete conocimiento a cambio
que se hace presente en su desaparición”, de obedecer, de manera no lejana de lo que se le
entrevieron espectrales y certeros Lihn y Lastra promete al lector de poesía: “emoción” a cambio
(7). de tolerar las libertades semánticas. El
Esta línea de pensamiento quizás fue aleccionamiento, además, apunta hacia dos ideas
prevista por el francófilo Martínez. En contra de no excluyentes: la reproducción y divulgación del
una literatura como representación de una época conocimiento y la educación pública universal que
o sociedad, como romántica expresión de una el Estado difunde y que la literatura necesita.
intimidad o razonada formación de un sujeto — La nueva novela persistentemente despliega
siguiendo a Mallarmé, Valéry, Blanchot y Borges paradojas, ya que al mismo tiempo que se acerca
—, se la afirma como un persistente trabajo a lo científico y a lo pedagógico mediante su
formal, como un ente autónomo que eleva a los estilo neutro, niega cualquier intención de verdad
escritores individuales al anonimato del autor y conocimientos certeros a través de su
universal (el Espíritu de la Literatura), el cual contradicción con absurdos, excesos semánticos y
escribiría todos los libros del mundo. En palabras la pobreza de sentidos. He aquí, sin duda, una
castellanas de Martínez: “El poeta se vuelve un parodia estilística. El recurrir a temas técnicos y
instrumento para que el lenguaje se hable o se sobre la percepción (el capítulo iv se titula “El
escriba” (Poemas del otro 101). Por supuesto que espacio y el tiempo” y el viii “El desorden de los
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sentidos”), y a las bases del sentido común y la realidad i” y “La realidad ii”. Ambos textos dan la
sociedad — la lógica, el lenguaje, la noción de impresión de inquirir analíticamente, aunque
sujeto—, se potencia con la desordenada también con humor. Primero de manera socrática
experiencia de lectura, con la arbitrariedad del se pide una definición esencial: “¿Qué es la
método a través del cual se intenta hacer irrisión realidad?”; después se pide apuntar o especificar
de los sistemas de significación, interpretación y dentro de una plétora de posibilidades “¿Cuál es
ordenación de la realidad. Este es el carnaval de la realidad?”. La respuesta que se repite en
La nueva novela: goce frío de sus paradojas, la ambos casos es que “Lo real es solo la base, pero
ruptura de la causalidad, el uso cómico del es la base” que puede resonar claramente
lenguaje, sus embrolladas series e inversiones, marxista (“...sobre la base económica o estructura
los juegos con las fronteras del lenguaje y del se construye la superestructura cultural...”);
sentido, con lo infinito y la simultaneidad. también puede adquirir matices surrealistas y
La exhibición de las limitaciones no solo románticos si se advierte que la cita es de allace
muestra un solapado escepticismo, sino que Stevens (“Adagia” en Opus Posthumous): lo real
además deja entrever la posibilidad metafísica del es base, pero la imaginación y la poesía, para
más allá de la lógica y del sujeto. En esta bisagra Stevens, es lo que la construye y supera. Más
burlesca y metafísica, psicológica y realista, abajo, estas solapas conllevan tintes de
Martínez acompaña a Tardieu. Ideas relativas al dramatismo psicológico (el absurdo, soportar la
hombre, el sentido de su existencia, la muerte, el realidad), que sugieren lo ilusorio del mundo;
caos del mundo, es decir, el repertorio proponen improbables fantasmas; advierten sobre
existencialista — como en Parra y en Lihn—, la trascendencia de la representación; copian
176 177
también se encuentran en este libro, aunque sin simpáticas “fábulas” y terminan proponiendo:
el patetismo que es posible hallar en ellos. Las “Nada es real”, “Todo es real”.
menciones a la geometría no euclidiana, lo R. Merino ha sostenido que “La obra
infinito, lo ilimitado, la abolición del yo, la locura, manifiesta una voluntad de permanecer al
el silencio y el blanco de la página, entre otros, margen de la realidad o de su discusión. No
funcionan de manera similar: muestran un límite obstante, el resultado es más el efecto de un
que desean cruzar aunque sea de una falaz y espejismo que el de una acción efectiva: el
retórica forma. margen trazado es una frontera, pero también es
El tema del borde como articulación entre el brecha, conducto, punto de intersección...” (“La
adentro y el afuera es una constante en La nueva memoria secreta” 24). Al marginar la realidad, al
novela. No es casualidad que en las solapas — a escribirla de aquella manera, no solo se instala
medio camino entre lo exterior e interior, lugar una frontera, sino que además, paradójicamente,
acostumbrado de información extratextual sobre se la afirma como existiendo más allá. Así como
el autor y sus obras— los textos se titulen “La se lleva la significación hacia extremos
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a develar los mitos y el sentido de un continente, este es un magro consuelo. Para Martínez, Lihn y muchos otros, este
es el lugar indicado que deben tener los libros en la sociedad (aunque, por supuesto, cada uno sostiene sus propios
matices).
No obstante aquellas declaraciones amargas, el autor de La nueva novela difícilmente demuestra esa amargura: al
contrario, parece deleitarse con esta situación. La obliteración del sentido final, el carnaval de citas, la preponderancia
de la imagen, la mezcla de textos despejados de contexto y los argumentos desbocados, son prueba de esto. En la
página 33 (ver reproducción), la última del primer capítulo titulado “Respuestas a problemas de Jean Tardieu”, se halla
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el texto “Pequeña cosmogonía práctica”82, el cual, en efecto, es de Tardieu. Allí se propone un inédito ejercicio mental
que puede asemejarse a la tarea del escritor y de Dios: “Construya un mundo coherente a partir de nada, sabiendo que:
yo = tú y que todo es posible. (haga un dibujo)”. Sin duda, la pregunta de Tardieu es absurda: hacer de la nada un
universo coherente sugiere una invención total, un génesis bíblico como ejercicio literario en donde, no obstante, la
equivalencia de los
180 181 sujetos sea total. Con certeza, Martínez responde dos
veces con una narrativa amorosa en torno a una pérdida amorosa o
a un duelo, haciendo hincapié en la identificación (“yo = tú”) del
enigma. Ambas soluciones, a pesar de lo trágico del tema, son
cómicas, esquemáticas y concisas; ambos relatos, a pesar de
consistir en el mismo argumento, tienen finales diferentes y
contradictorios. La primera solución relata — utilizando un lenguaje
psicoanalítico— cómo el sujeto, al compenetrarse con lo perdido —
“ella no está, la deseo (lo deseo), luego yo no debo o no puedo
estar”— pasa a la no-existencia, como lo sostiene la pequeña cruz
bajo con un apretado “In memoriam”. La respuesta número dos,
titulada de manera fundamental “(La nueva novela)”, consiste en
una ridícula historieta en cuatro cuadros y de básico dibujo en
donde el protagonista es un calvo que, enfrentado al mismo
problema, logra dar un nuevo final al argumento: el sujeto, en vez de
llevar a cabo el suicidio, en un momento de reflexión distanciada, iluminación o reconducción del deseo, decide
prenderle fuego a la fotografía de la mujer ausente (el objeto libidinoso ausente), a su fantasma, se podría decir,
consumando el duelo de manera rápida, cómica y efectiva. El duelo, en vez de consistir en un deliberado y agotador
patetismo, se vuelve un trámite prematuro. La identificación, procedimiento de la lírica por excelencia, también se
deniega. Y se deniega, además, la responsabilidad política o más
bien se la reconduce hacia un problema epistemológico.
De la misma manera, La nueva novela, intenta llevar a cabo el
remate de las deseadas y ausentes certezas mediante un libro
deliberadamente caótico, laberíntico y reticente. Si bien el autor
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sostiene que una “catástrofe del lenguaje” ha tenido lugar y que ya es precepto “la desconfianza en los lenguajes”, él no
aspira a remediarlo mediante recursos clásicos. La identificación con lo muerto, lo moribundo o lo fantasmal solo puede
conducir a algún tipo de muerte: no es posible resucitar a los difuntos y cualquier intento de ello solo puede conducir a
la nostalgia, al conservadurismo y la incapacidad de ver lo que sucede en la actualidad. Para un nietzscheano que
mantiene relación con el “legado de la vanguardia”,
182 183
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aquello no sería un remedio: tan solo otra forma estética. Por una parte, el autor declaró:
de la nostalgia. Y la nostalgia, como sugiere F. “Desgraciadamente, desde cierto punto de vista,
Jameson, no es un saber histórico. Al contrario, la soy un poeta manipulador de significantes.
irresponsabilidad en el manejo de signos con su Aunque no sé si es peor manipular significados
consecuente parquedad de sentidos, el montaje poniéndose al servicio de las ideologías” (Poemas
de imágenes de procedencias y jerarquías del otro 68). Por otra parte, le arguye a Félix
disímiles, la canibalización de la ciencia, Guattari en torno a lo mismo: “Ya no se puede ser
muestran a Martínez como un autor un poeta, para mí, en los términos que lo fue un
estrictamente irresponsable, antisocial, Eliot, un Rilke [poetas que lidian
contradictorio y paradójico. responsablemente con los “significados”], y en
Más arriba, en torno a la justificación del ese sentido veo mucho mejor a un Ezra Pound,
poeta como bricoleur, se hizo mención al texto mucho más irresponsable” (Poemas del otro 87).
penúltimo, “El oficio del poeta”, en el cual el Ambas posibilidades — tanto el compromiso con
facsímil de una carta de Ezra Pound versaba una causa o una ideología como el barajar
sobre citas, la oscuridad de su obra, la carencia libremente las palabras— han sido probadas
de sedición de los ideogramas chinos, etc. Se nefastas, ya sea por lo peligrosa de aquella o por
conjeturó, además, que aquello no permitía lo inútil de esta. Ezra Pound le sirve a Martínez
deducirle a Martínez simpatías fascistas. como una figura que encarna ambas
Solamente ahora es posible anotar que se refiere posibilidades, sucesiva o simultáneamente
a la melancólica y caótica separación entre signos disociadas: primero, colabora con el fascismo en
impresos y sentidos sociales, entre ética y Italia, y después afirma que su literatura no tiene
69 Págs. 92, 116, 129.
70 Págs. 89, 92, 95, 108, 126.
71 Págs. 10, 12, 78, 112, 114, 126, 147.
72 Págs. 29, 30, 36, 60, 65, 96, 113, 121, 122, 123, 126, 127.
73 Págs. 6, 61, 90, 84, 92, 94, 99, 102, 122, 126, 130, 145.
74 Págs. 4, 70, 77, 87, 91, 124-125, 147.
75 Págs. 58, 59, 61, 65, 99.
76 Págs. 33, 122, 144, 147.
77 Págs. 91, 94, 97, 102, 126-127.
78 Págs. 49, 86, 87.
79 Hoy en día, escribir su nombre en un buscador de Internet es de un perogrullo que consigue casi 600.000 aciertos.
80 En este último libro se presenta una colección de curiosos y dispares escritos póstumos atribuidos al filólogo Froeppel: el diario de su locura, el relato de su muerte, su obra
teatral, científica, histórica, poética, pedagógica y plástica. Dentro de la sección “Obras pedagógicas” de este supuesto maestro, se hallan los “Pequeños problemas y trabajos
prácticos” que Martínez reproduce y contesta.
81 La antología, editada en 1943, se llamó épicamente L’Honneur des poètes.
82 Un año antes de la publicación de Un Mot pour un autre de Tardieu, en 1950, Raymond Queneau publicó el poema largo Petite cosmogonie portative, esto es, Pequeña
cosmogonía portátil, también en Gallimard, París. Queneau despacha con erudición excéntrica la historia del universo (la formación planetaria, mineral, animal, vegetal y
tecnológica) en seis lacónicos cantos. De cualquier manera, “pequeña cosmogonía práctica” es el nombre con que Mallarmé designaba a los libros, como recuerda Martínez en
Poemas del otro (106).
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relación con aquello. La reticencia a significar de significado y el mundo se han separado, entonces
Juan Luis Martínez es, entonces, también una los sentidos sociales son un resultado de
suerte de ética que desemboca en la ataraxia articulaciones y repeticiones de significantes, ni
individual, en la inacción social: no decir nada transcendentes ni inmanentes, más bien precarios
para no servir a ninguna causa. Quizás por esto y circunstanciales, regulados por discursos e
fue tan reticente en su figuración pública. En la instituciones.
“Nota 5. Observaciones sobre el lenguaje de los 184
pájaros” — que glosa “Observaciones sobre el Esto mismo es encarnado en la investigación
lenguaje de los pá jaros”— se puede leer: de esta primera serie que versa en torno a los
problemas del conocimiento, interpretación y
Los pájaros no ignoran que muchos poetas lectura. El sentido de La nueva novela —a veces
jóvenes torturan las palabras para que ellas den difícil o nulo y en otras patente— consiste en la
la impresión de profundidad. Se concluye que la articulación de formas, figuras, temas y
literatura solo sirve para engañar a pobres conceptos que muestran que su significado, al
gentes respecto a una profundidad que no es tal. encadenarse unos con otros, y debido a esta
Saben que se ha abierto un abismo cada vez más misma encadenación, tiende a diferirse en las
ancho entre el lenguaje y el orden del mundo y series embrolladas. La nueva novela, a pesar de
entonces se dispersan o enmudecen: dispersan su apariencia juguetona, paródica e indigesta, al
dispersas migas en el territorio de lo lingüístico poner en suspenso el sentido, muestra que el
para orientarse en el regreso (pero no regresan) sentido consiste en estar siempre suspendido
porque no hay adonde regresar... entre dos o más elementos, entre series que
forman redes alusivas y elusivas. Y la manera de
(La nueva novela 126) lograr esto consiste en disolver al sujeto y
distanciarse de la lírica, pero sobre todo, de hacer
La nueva novela, además, puede presentar el duelo la pregunta sobre su simbolización,
otra moraleja mediante su funcionamiento: que el racionalizando y sublimando el cuerpo mismo del
sentido es siempre performativo, esto es, que es problema, disparando la fotografía del fantasma.
efecto de autoridad basado en la repetición (la
redundancia crea el valor de algo o alguien
cuando se lleva a cabo en el lugar o la institución
acreditada). Por ejemplo, el reconocimiento legal
de una dictadura — ilegal, en efecto— por los
otros gobiernos, o bien la canonización de un
escritor hermético por parte de la academia. Si
las palabras y las cosas, la ética y la estética, el
Lugar incómodo. Poesía y sociedad en Parra, Lihn y Martínez Juan Luis Martínez
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La casa y la nación, la desaparición y la padres, que com parten raíz etimológica, sino
política también en la figura de la desaparición (la
persecución, la fuga, la soledad, el silencio, la
Entre las múltiples e insondables figuras que muerte).
pueblan La nueva novela destacan la casa y la El lugar ideal para comenzar es “La
política. La casa es tanto el escenario de las desaparición de una familia” (ver reproducción),
relaciones familiares — el origen de la identidad quizás el único texto de La nueva novela que es
psicológica— como el principio según el cual la posible llamar con certeza “poema”. Su
sociedad se reproduce. El paso a la vida adulta, la particularidad consiste en ser un insólito poema
creación de la propia familia y la habitación de lírico que deshace la distancia emocional que
una nueva casa son entendidos, en La nueva caracteriza al libro (Cordua, “Bloqueo lírico y
novela, agónicamente como una mutación o como desbloqueo” 25), pero así y todo, guarda una
una desaparición. Además, los misteriosos estrecha relación con el resto por la reiteración
habitantes del famoso poema “La desaparición de de personajes y temas, por el uso del mismo estilo
una familia” parecen ser emblemáticos de una distanciado. El poema completo es como sigue:
pérdida que puede ser interpretada como política.
La política, o más bien las relaciones entre arte y 1. Antes que su hija de 5 años se
política, son las relaciones que se despliegan a extraviara entre el comedor y la cocina,
él le había advertido: “—Esta casa no es
partir no solo de Rimbaud y Marx, sino también a
grande ni pequeña, pero al menor
partir del último capítulo del libro: “Epígrafe para descuido se borrarán las señales de ruta
un libro condenado: La política”. Ambas figuras y de esta vida al fin, habrás perdido toda
consisten en relaciones del sujeto y los otros (el esperanza”.
adentro y el afuera).
Ambas series pueden ser descompuestas en 2. Antes que su hijo de 10 años se
múltiples elementos. La casa tiene como figuras a extraviara entre la sala de baño y el
figuras adyacentes: la familia, la niñez, las cuarto de los juguetes, él le había
advertido: “—Esta, la casa en que vives,
mascotas — como el perro fox-terrier y el gato de
no es ancha ni delgada: solo delgada
Cheshire—, Tardieu y su padre, el adentro y el como un cabello y ancha tal vez como la
afuera. La política, por su parte, se asocia a Marx aurora, pero al menor descuido olvidarás
y Rimbaud, Napoleón y Beethoven, Hilter y Tania las señales de ruta y de esta vida al fin,
Savich, el cuadrado y el círculo, tal vez Alice habrás perdido toda esperanza”.
Lidell y Lewis Carroll; además, se ensambla con
el objeto poético La poesía chilena. El punto de
encuentro entre ambos no solo se debe a la
analogía entre la nación y la casa, la patria y los
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-
3. Antes que “Musch” y “Gurba”, resueltos, abren una puerta a especulaciones que
los gatos de la casa,desaparecieran en el se multiplican hasta la metafísica. El lector
living entre unos almohadones y un
atento, ubicado en la posición del detective, debe
Buddha de porcelana, él les había
advertido:
encontrar e interpretar los signos. Las
“—Esta casa que hemos compartido
peculiaridades de este poema no son muchas y se
durante tantos años es bajita como el suelo encuentran a la vista. Su combinación, eso sí, es
y tan alta o más que el cielo, pero, estad inusual. Es común ya el método de numeración de
vigilantes las estrofas, donde cada una presenta una
186 desaparición similar, inexplicable, fatal. La
porque al menor descuido confundiréis las repetición constante de la organización sintáctica,
señales de ruta y de esta vida al fin, habréis palabras, verbos e incluso versos completos (por
perdido toda esperanza”. ejemplo, “antes que..”, “él le había advertido”,
4. Antes que “Sogol”, su pequeño “pero al menor descuido olvidarás...”, “y de esta
fox-terrier, desaparecieraen el séptimo
vida al fin, habrás perdido toda esperanza”)
peldaño de la escalera hacia el 2° piso, él
le había dicho: “—Cuidado viejo subrayan el frío aspecto ritual de la tragedia.
camarada mío, por las ventanas de esta Cada estrofa combina, primero, la voz
casa entra el tiempo, por las puertas sale retrospectiva de un narrador omnisciente que da
el espacio; al menor descuido ya no cuenta con precisión de en qué trayecto se
escucharás las señales de ruta y de esta desvanece cuál personaje. Los trayectos son
vida al fin, habrás perdido toda
determinados me diante dos puntos de referencia,
esperanza”.
los que dejan saber qué tipo de casa es (tiene una
pieza para los juguetes, un segundo piso, un
5. Ese último día, antes que él
mismo se extraviaraentre el desayuno y
“living”). El discurso del padre, aunque
la hora del té, advirtió para sus adentros: narrativamente sucede antes, contrasta con el
“Ahora que el tiempo se ha muerto y el narrador ya que mediante apóstrofes se dirige a
espacio agoniza en la cama de mi mujer, cada personaje o mascota con un contenido
desearía decir a los próximos que vienen, dramatismo, utilizando giros elevados,
que en esta casa miserable nunca hubo expresiones coloquiales y de cariño. Al inicio, el
ruta ni señal alguna y de esta vida al fin,
padre hace una descripción del tamaño de la
he perdido toda esperanza”.
casa, aseverando datos que en cada estrofa se
hacen más improbables. Primero, la casa es más
(La nueva novela 137)
bien de porte razonable, “no es grande ni
pequeña”; después, la vivienda adquiere un
Es fácil convenir que este poema narrativo
carácter simbólico, ya que se asemeja al universo
conlleva elementos policiales: el misterio de qué
como espacio abierto (“ancha tal vez como la
pasó, quién lo hizo y por qué, los cuales, al no ser
Lugar incómodo. Poesía y sociedad en Parra, Lihn y Martínez Juan Luis Martínez
-
aurora”, “tan alta o más que el cielo”) o la tierra y del lugar, vaticinan las disipaciones repentinas,
lo minúsculo (“bajita como el suelo”, “delgada como una profecía autocumplida. Curiosamente,
como un cabello”); posteriormente, se vuelve no hay ninguna queja por lo sucedido, no hay
fantasmal, ya que el espacio y el tiempo pasan de duelo alguno por lo perdido; se van la hija y el
ser las coordenadas fundamentales a figurar hijo, los gatos y el perro desaparecen y él solo se
como personajes (que entran y salen por ella limita a repetir consejos a los que van quedando.
furtivamente o circulan como otro morador). Y el Su anulación final es distintiva por varias
tiempo y el espacio, en vez de pasar a la no- razones: primero, él no desaparece, describiendo
existencia de manera súbita, son los únicos que un trayecto entre espacios físicos, sino en un
acaban como personas: el tiempo se ha muerto y banal segmento temporal (“entre el desayuno y la
el espacio agoniza en la cama de la mujer. Mujer hora del té”); y en vez de darse una advertencia a
que, dicho sea de paso, a pesar de estar sí mismo, desea prevenir a los futuros habitantes
mencionada no figura en la familia. ¿Desapareció de ese domicilio “miserable”, insuficiente en
antes?, ¿fue la única que logró escapar? señales. Nuevamente es incierto el significado
Las advertencias del padre, más que advertir preciso de “descuidarse” más
(previsión o recuerdo) de la precariedad esencial
188 189
Lugar incómodo. Poesía y sociedad en Parra, Lihn y Martínez Juan Luis Martínez
allá de sugerir los beneficios de su contrario: un Tardieu, el niño que se observa en la fotografía
cuidado persistente, una atenta y moral no es Usted, sino su pequeño hijo que ha
preocupación. Asimismo, que las “señales de desaparecido. A fin de averiguar en qué casa,
ruta” se borren, se olviden, se confundan, no se calle o ciudad volverá a encontrarlo, continúe
escuchen o se pierdan, insinúa la improbabilidad con el pensamiento o la memoria, el jardín que
de una directriz existencial, la pérdida de ciertamente debe prolongarse más allá de los
“sentidos” que guíen el movimiento, el morar y el bordes recortados de esta fotografía.
multiplicarse. Hallar, tener y no descuidar las
huellas son el requisito de la esperanza “en la (La nueva novela 36).
vida”, quizás, en la vida psicológica, familiar o
social. Este poema agónico, entonces, puede ser Más adelante aparecen tres citas:
una alegoría de cualquier tragedia, catástrofe, “La casa que construirás mañana, ya está en el
pasado y no existe”.
pérdida o malversación. Tan solo es necesario
revisar las otras páginas y figuras a la cual esta
Anónimo
casa, esta familia y su desaparición se encadenan.
Una primera posibilidad sería ligar esta
escena a las conclusiones de la serie anterior. El
“El hombre nace en la casa, pero muere en el
extravío sería el fracaso de la capacidad literaria
desierto”.
de significar la realidad; sería la decadencia
filosófica y la incapacidad del lenguaje de
Proverbio del Gran Lama Errante, oído
significar el mundo; el desengaño epistemológico por S.-J. Perse en el desierto Gobi.
de la incapacidad de ordenar el caos; el
desencanto social de la imposibilidad de aunar las
diferencias. “Cuando la familia está hecha viene la
Una segunda manera es considerar la casa dispersión; cuando la casa está construida,
como el escenario temporal en donde la identidad llega la muerte”.
psicológica se forma a partir de la familia. El paso
de la niñez a la vida adulta implica — si conlleva José Lezama Lima
la formación de una nueva familia— el
desvanecimiento y la mutación de los lazos
familiares. Así, tanto la primera familia como la Véase: Adolf Hilter Vs. Tania
primera casa quedan como el origen perdido o Savich (el desorden de los
condenado a desaparecer con el cual el sujeto se sentidos).
compenetraría fantasmalmente. En la primera
(La nueva novela 121)
aparición de Tardieu el texto se dirige a él:
Lugar incómodo. Poesía y sociedad en Parra, Lihn y Martínez Juan Luis Martínez
La cita atribuida a Lezama Lima es patética: “Ahí esas casas aluden también a nuestro paisaje,
la familia, por la ley de la vida, está llamada a a nuestras permanentes catástrofes chilenas”
desaparecer, la casa a ser deshabitada. El (Poemas del otro 97). Si bien el territorio chileno
envejecimiento se presenta como una destrucción suele ser asolado por temblores y terremotos, las
de la seguridad y de la intimidad, como un catástrofes también pueden tener connotaciones
desbaratamiento de la familia. Si bien la familia no solo geológicas. La referencia al final de la
— su decaimiento y recomposición— puede ser “Nota 1.” afirma: “Véase Adolf Hilter Vs. Tania
entendida como parte del ciclo de la naturaleza, Savich” (de las págs. 113 y 114), reorientando la
aquí, al centrarse en un solo sujeto, adquiere las serie de la casa y la familia desde elementos
cualidades dramáticas del existencialismo. Por metafísicos, psicológicos y telúricos a históricos,
esto, la equivalencia entre casa y cuerpo se debe bélicos y políticos. Tania Savich, según informa la
a que ambos contienen la privacidad del sujeto. “Nota 11. Adolf Hitler vs. Tania Savich I” de la
En una de sus escasas declaraciones públicas pág. 132, fue una niña que vio morir a sus
Martínez invierte el lugar común al afirmar: “Me parientes en el asedio a Estalingrado llevado a
190 191
da la impresión de que el hombre es como un cabo por los nazis durante la Segunda guerra
caracol, anda con la casa a cuestas. La casa es mundial. La nueva novela, para lograr
algo que lo acompaña permanentemente, aunque desplazamientos y ampliar las series, asemeja a
sea invisible” (Poemas del otro 96). En vez de que Tania Savich con el círculo (“El círculo de la
uno se tenga que acomodar a la casa o planear familia”) y a Adolf Hiltler con el cuadrado. Esta es
sus movimientos espaciales a partir de su la tercera manera de interpretar el poema “La
residencia en la casa es — a la manera romántica desaparición de una familia”.
— internalizada: la casa es una figura de la Los cuadrados también se repiten en la
privacidad, y como un recuerdo, un sentimiento o imagen (ver reproducción) que enfrenta el poema
una obsesión, el sujeto la lleva dentro de sí. Así, la “La desaparición de la familia”, imagen que,
misteriosa desaparición de la familia en la casa significativamente, se repite con variaciones en la
podría entenderse como el oscurecimiento del contratapa del libro. En aquel texto se insiste en
sujeto en sí mismo, es decir, la pérdida de la un procedimiento ya conocido: ordenar al lector
certeza de la propia identidad. O también, desde que ejecute una acción. En este
otra perspectiva, como el decaimiento de la caso, se le pide hacer el dibujo de la casa a la
importancia social de la familia (una afirmación manera de un plano arquitectónico: “Dibuje el
que, en otro contexto, puede parecer un lema contorno de cada cuarto incluyendo puertas y
estrictamente conservador). ventanas.” Asimismo, se conmina a marcar “dos
En esa misma conversación recién citada, rutas de escape para cada miembro de su
Martínez recordó en torno a las casas familia”, como preparándose para una eventual
desbaratadas de la portada y de la página 120: operación de desalojo. (Curiosamente, salir es lo
Lugar incómodo. Poesía y sociedad en Parra, Lihn y Martínez Juan Luis Martínez
que no pudo hacer la familia desaparecida.) de Chile — la misma que se encontrará con
Ahora bien, a pesar de que se esperaría que los profusión en La poesía chilena—, una dedicatoria
cuadraditos sirvieran para trazar de manera a Daniel Theresin (que es el apodo que utilizó
precisa las líneas que forman el plano de la casa, Jean Tardieu durante la ocupación alemana en
la frase de abajo en la página desconcierta, ya Francia) y una cita muy explícita de Francis
que cambia la escala (“Cada cuadradito equivale Picabia: “El padre y la madre no tienen el derecho
a 2 km2”) como si fuera el mapa a escala de una de la muerte sobre sus hijos, pero la Patria,
ciudad, una región o un país. Para poder dibujar nuestra segunda madre, puede inmolarlos para la
una casa cada cuadrado debiera equivaler a entre inmensa gloria de los hombres políticos”. Padre y
0.5 y 2 m2, dependiendo del porte de la casa, pero patria no solamente comparten la raíz latina
sin duda no a 2 km2. La vacilación en la escala, pater, sino que, además, a través de la cita de
entonces, es solidaria con las mutaciones sufridas Picabia, se vuelve a producir una equivalencia y
en “La desaparición de la familia”. En la un desplazamiento. Por lo mismo, Lihn y Lastra
contratapa, por su parte (ver reproducción), la afirman: “Picabia se refiere a la Patria como
leyenda al pie de la página cambia de nuevo: madre inmoladora, imagen que desaparece en el
“Cada cuadradito equivale a 2 cm2”, con lo cual poema y es conmutada por la casa. ‘La
también sería imposible delinear una vivienda, desaparición de la familia’ hace de la casa lo que
esta vez porque la escala es demasiado pequeña. Picabia hace de la Patria, otorgándole un derecho
Ambas páginas, sin embargo, se diferencian a a muerte” (11). Si bien la casa y la Patria se
primera vista por la imagen de una liebre — del suelen considerar un lugar de identificación
grabador Alberto Durero— con un rectángulo personal y colectiva, un espacio que acoge, tanto
negro cubriéndole la boca que simula el gesto a través del epígrafe como del poema se tornan
clásico de la censura: la liebre se encuentra en la un espacio de incertidumbres básicas y totales,
página junto al poema, pero no en la contratapa. un lugar en donde se debe mantener el cuidado y
192 la vigilancia. Familia y nación se unen, entonces,
Es posible considerar el poema “La por su caracterización negativa. Así y todo,
desaparición de la familia” como el centro secreto familia y nación son dos conceptos que se
de La nueva novela, o quizás, al menos, como uno interrelacionan desde sus bases. La familia
de sus centros. Su ubicación en la segunda representa el principio según el cual la sociedad y
página del último capítulo del libro — “Epígrafe sus valores se multiplican, y la casa es el lugar
para un libro condenado: La política”—83 (ver físico donde se lleva a cabo, por esto, la
reproducción) favorece tanto su preponderancia edificación en una suerte de gozne entre lo
como su interpretación política. El capítulo final privado y lo público. Frente a las inseguridades
destaca ya desde su presentación (135), ya que de la calle y de lo público, la casa ofrecería sus
contiene entre sus páginas una bandera de papel paredes como resguardo de lo exterior, como
83 Como recién fue afirmado, junto a “La desaparición de la familia” se reproduce la imagen de la contratapa con algunas variaciones. Y junto a la “Nota 1. La desaparición de una
familia” — colección de citas que propone comentar este poema— se duplica, también significativamente, la lámina de la tapa.
Lugar incómodo. Poesía y sociedad en Parra, Lihn y Martínez Juan Luis Martínez
extensión del interior. Pero Martínez desbarata novela) entre sus páginas. 2) Una bolsa plástica
esta ficción mediante recursos empíricos y con “Tierra del Valle Central de Chile” según
fantásticos: la tierra está sujeta a movimientos informa el continente. 3) Una caja que mantiene
telúricos y terremotos, la Patria (el Estado) juntos el volumen y la bolsa, además de mostrar
inmola a sus ciudadanos, las casas hacen en su tapa un collage con fotografías de las
desaparecer a sus moradores: los sujetos no cubiertas del libro y fragmentos de ese único
pueden manejarse en el espacio. texto literario.
194
La poesía chilena comparte con La nueva
La poesía chilena novela no solo el título seco y genérico, la
cercanía de publicación (la primera edición de
La relación entre familia y patria se encuentra este en 1977 y la única de aquel en 1978), sus
esbozada, quizás aun más furtivamente, en el banderitas chilenas o su tipografía, sino también
libro-objeto La poesía chilena. Aunque este sus procedimientos reticentemente alusivos o
problema es, además, desplazado hacia la encriptados. La fotografía en la tapa del volumen
inscripción nacional de la literatura y sus — cabeza masculina con una estrella tonsurada,
precursores poéticos chilenos ya difuntos. No es cita a una estrella que Marcel Duchamp también
gratuito que mediante esta entidad agenérica — dibujó en el cabello y Man Ray fotografió—, sin
incluso más anómala que La nueva novela— se duda se conecta con la solitaria estrella de cinco
desarrolle la asociación con la poesía (como puntas de la bandera chilena, realzando así la
género específico); ni tampoco es azaroso que un internalización de los paradigmas nacionales. Los
autor tan cercano a los productos literarios certificados de defunción de los poetas “mayores”
franceses quiera saldar cuentas con la literatura pegados sobre las fichas de lecturas se vinculan,
específicamente chilena. Los componentes de obviamente, con el padre difunto. Bajo cada
este ejemplar son tres: 1) Un volumen certificado de defunción de los escritores se
circunscrito por fotografías en sus tapas, con solo encuentra la “ficha de lectura” rellenada con
un texto “literario”, y 40 “fichas de lecturas” en datos bibliográficos en torno a un poema sobre la
cartulina (lo que le da el grosor al libro). Sobre muerte (nombre del texto, libro, página, datos de
las fichas hay cinco reproducciones de los publicación) y aparentemente “certificada” por un
certificados oficiales de defunción pegados en su timbre de la Sección Chilena de la Biblioteca
parte superior: al comienzo los de los poetas
Gabriela Mistral, Pablo Neruda, Vicente Huidobro
y Pablo de Rokha; y uno al final del propio padre
de Juan Luis Martínez. Por último, hay 29
banderas chilenas de papel de arroz (la misma
aparece al inicio del último capítulo de La nueva
Lugar incómodo. Poesía y sociedad en Parra, Lihn y Martínez Juan Luis Martínez
Un rasgo que los finados poetas mayores poesía escrita en el territorio chileno? ¿O a la
comparten es el uso del pseudónimo literario. poesía sobre Chile como tema? O quizás, ¿solo a
Tres de ellos lo usaron y solo uno (Vicente la poesía que se inscribe como “cultura nacional”
Huidobro) decidió utilizar el segundo de su o a toda ella? Ya sea por censura o depresión
apellido compuesto (Vicente García-Huidobro). cultural, cualquier tipo de práctica literaria solo
Conjetura R. Merino: “Esa negación del apellido necesita ser llevada a cabo con propiedad para
paterno — que en caso de Neruda tuvo un valor considerarla “resucitada”. Se puede conjeturar
legal— equivale a una evidente y deliberada sobre el estilo de los poetas difuntos: todos
desafiliación de lo propio” (“La constelación de partieron del modernismo; todos murieron entre
los gemelos” 5). Más que una meditada los años 48 y 73; tres de ellos se adscribieron a la
desafiliación de lo propio, es una manera de vanguardia por un tiempo; dos portaron el carné
distinguir entre el autor y el escritor, entre el del Partido Comunista; solamente uno es de
sujeto literario y el sujeto psicológico, familiar y extracción social alta; una es mujer; entre ellos se
legal, quizás porque la literatura misma es una apoyaron y pelearon mutuamente, etc. ¿Qué
196 197
forma de ser otro al adquirir figura en el papel. El tradición literaria forman todos ellos? Ninguna,
persistente uso del pseudónimo muestra esta debiera decirse, fuera de su nacionalidad. Quizás
división — menos en el caso del Neruda en donde la respuesta se encuentre en que este autor
“la literatura” parece digerirlo todo— entre neovanguardista, con certera ilusión de novedad
literatura y realidad. Y en el caso del mismo — después de todo, tanto La nueva novela como
Martínez esto adquiere otro cariz. El doble La poesía chilena son libros únicos en varias
nombre tachado y en paréntesis (Juan Luis acepciones de la palabra— pretende borrar el
Martínez, Juan de Dios Martínez) es una especie pasado o decretarlo ya muerto. Alguna vez
de “pseudo-pseudónimo” que no pierde nunca el Martínez afirmó: “Nosotros consideramos que
apellido paterno. La distinción entre el nombre nuestra poesía marcaba un quiebre con las
literario y el nombre “real” recuerda la división antiguas generaciones de poetas” (Poemas del
entre poetas y padres muertos, entre sujeto otro 73). La relación entre tradición y vanguardia
literario y sujeto familiar y psicológico. Así y todo, queda configurada, entonces — similar al deseo
la persistencia del apellido funciona como lugar de la vanguardia de entreguerras— como una
de conexión entre estos dos ámbitos que el autor relación entre Ley y trasgresión, ambas
ha intentado mantener separados. inalterables: la tradición es la Ley que la
De cualquier forma, con este volumen vanguardia debe transgredir. Pero como casi
Martínez pretende firmar un acta de defunción de todos se han dado cuenta, la supuesta
la poesía chilena, declararla legalmente muerta. “trasgresión” rápidamente es absorbida por la
¿Es posible declarar muerta a una tradición? ¿A la tradición, perdiendo esa juvenil actitud
poesía trazada por ciudadanos chilenos? ¿A la desmitificadora. En este sentido, si aquellos
Lugar incómodo. Poesía y sociedad en Parra, Lihn y Martínez Juan Luis Martínez
poetas son los “padres poéticos de la patria”, y al al ser enterrados, pasan simbólicamente a formar
publicitar su muerte — muerte por todos conocida parte de la “tierra”. De la familia, al contrario, no
— intenta separarse de ellos, aunque al mismo se sabe si realmente han muerto, únicamente que
tiempo, propone mantener una relación a la han pasado a otra dimensión — ni sujetos ni
distancia, “histórica” en términos sociales y de objetos—, solo fantasmas, quizás, que vacilan
“tradición textual” en términos literarios. Pablo entre ambos estados.
Oyarzún ha esparcido la cautela al aseverar que
la negación de la tradición por la neovanguardia
se asemeja a la “modernizadora” negación de la La política
tradición por parte de la dictadura; por esto, más
que ser un movimiento que se opone a él, le es Desapariciones, muertes, “tradición” literaria, la
formalmente solidario (223-4). familia como la nación, la casa como el territorio:
Prosiguiendo la comparación, los tanto La poesía chilena como La nueva novela
desvanecimientos de “La desaparición de la parecen exigir una interpretación histórica y
familia” son estrictamente contrarios a las política: todo este desajuste, más que el mundo
muertes de La poesía chilena: de los familiares no dado vuelta o especulaciones fantásticas, sería
tenemos información alguna, pero de los poetas, una encriptada alusión a la represión estatal del
por los certificados de defunción, tenemos las gobierno militar. La lectura detenida del resto del
severas causas médicas. Si se interpreta la último capítulo de La nueva novela — “Epígrafe
muerte de un sujeto como el paso en que se para un libro condenado: la política”— lo
convierte en un objeto — en un cuerpo inerte sin corroborará, ya que se articula en torno a dos
movimiento propio, sin conciencia—, los poetas, diferentes sub-series: la fuga, la persecución de
animales y la censura; y la
198 199 relación entre literatura y política, o más explícitamente
entre este libro y su contexto. En comparación al resto del libro, los
elementos se encuentran más concentrados y más claramente
encadenados, aunque, por supuesto, nunca se cae en referencias
palmarias ni en hipérboles líricas.
En la página 138, a continuación de “La desaparición de la
familia” (ver reproducción), se vuelven a encontrar cuadrados —
más grandes y esta vez dibujados a mano— y se pregunta bajo el
epígrafe en latín “el muerto aún habla”: ¿quién se come a) la oveja
b) el lobo c) el perro rata?, como si la familia fuese un animal
perseguido. En la página 139 de ese libro, el collage titulado “La
estructura del pensamiento político” (ver reproducción) consiste,
bajo la apariencia de un inocente texto pedagógico, en sumar ratas
Lugar incómodo. Poesía y sociedad en Parra, Lihn y Martínez Juan Luis Martínez
— enemigos o contrincantes, se supone— y afirmar finalmente con aliteración: “Drat the rats!”: “¡Malditas ratas!”,
implicando una relación basada en la cantidad, el asco y la violencia. A continuación, entre las páginas 140 y 142 se
encuentran tres páginas interrelacionadas. La página 140 (ver reproducción) muestra la imagen de una mujer llorando,
en donde los textos se refieren a la veracidad del testimonio, a la certidumbre de la representación. El epígrafe de T. S.
Eliot dice — traducido malamente—: “Ojos que vi con lágrimas” y la prosa de abajo sostiene que, esta vez: “La máquina
fotográfica no agregó en absoluto detalles de ilusión a la realidad, pues fue el fotógrafo, quien en su deber de
testimoniar la expresión dolorosa y sentimental de esta joven, fotografió fielmente una mirada cuyo alcance no
reconocemos solamente como un simple fraude óptico...”. Al lado izquierdo de esta hoja, la página de papel secante
tiene invertidas las palabras de la hoja anterior, pero sin la fotografía, como si fuera un espejo que duplica letras y no la
imagen. Nótese la relación entre lágrimas y papel secante que el texto se encarga de hacer presentes: “...aun cuando
sabemos que en el papel secante no hay rasgos de humedad y que las lágrimas todavía siguen en su lugar”. Y al reverso
del papel secante, en la próxima página (ver reproducción) se encuentra el collage “Through the looking-glass and what
the poet found there” (“A través
200 201
Lugar incómodo. Poesía y sociedad en Parra, Lihn y Martínez Juan Luis Martínez
202 203
del espejo y lo que el poeta encontró ahí”), censura); ambos también llevan un texto. Por una
haciendo una alusión al segundo libro de Lewis parte, al animal se lo llama — como en el libro de
Carroll que tiene a Alicia como protagonista Carroll— la Liebre de Marzo, la cual “enloqueció”
(Through the Looking-Glass and what Alice en marzo al comenzar la época de celo, liebre que
Found There). La composición de esta página está en el Hemisferio sur sería de septiembre, cuando
particularmente desarreglada, en comparación comienza la primavera (¿alusión al golpe de
con la sobriedad acostumbrada de La nueva Estado que sucedió en septiembre?). Por otra
novela. En ella se reproduce tanto el mismo parte, Solyenitisin, que adquirió fama mundial
epígrafe de T. S. Eliot como el texto en la parte por describir los rigores del estalinismo, al inicio
inferior de la página — como si hubieran podido del segundo párrafo informa en esa entrevista
traspasar el espejo o como una marca líquida que reproducida: “‘Una suerte de zona pestífera,
“cruzara” el papel secante—, solo que declaró, ha sido trazada en torno a mi familia.
irregularmente borrados. En vez de la imagen Hoy día, hay personas que son echadas del
dolorosa de la mujer se encuentran de nuevo la trabajo en Riazan por haber visitado, hace
liebre de Durero — esta vez con la firma del algunos años, la casa en donde habité”. La casa
grabador y el año de ejecución— y la del escritor de Solyenitsin, similar a la otra del poema, es
soviético Solyenitsin: ambos retratos están unidos nefasta, pero no por razones metafísicas, sino
con un rectángulo negro que les cubre la boca estrictamente políticas y represivas.
(como representación esquemática de la
Lugar incómodo. Poesía y sociedad en Parra, Lihn y Martínez Juan Luis Martínez
Es como si Martínez rondara constantemente que en efecto se lleva a cabo en estos mismos
motivos dramáticos, políticos o trágicos, pero, ya folios— es similar al acoso de un ser vivo;
sea por cautela, reticencia o modestia, fuera perseguir a la Liebre Loca es moverse entre las
incapaz de describirlos: terremotos, terror páginas intentando fijar la identidad de una
estatal, desapariciones súbitas, imposibilidad de figura, establecer el significado de una sección,
escape, animales perseguidos, censura. En vez de acotar sus connotaciones, limitar sus
insistir en una figura, de ver sus diferentes movimientos.
rendimientos literarios, de repetirla y desplazarla Al dar vuelta la hoja, en la página 144 —
levemente en sus connotaciones, La nueva novela “Memorias de una sombra fugitiva” (ver
solo alude tangencialmente a ella, o, cuando hace reproducción)— se yuxtaponen dos tipos de
una mención explícita, rápidamente la transforma imágenes de manos y brazos: una de
en otra figura, imposibilitando su identificación. extremidades vendadas, y otra con información
Es notable, también, cómo utiliza ejemplos de sobre cómo formar figuras de animales con las
violencia de ambos lados políticos (de la Alemania manos. Al contrario de la información para el
nazi, de un Pound fascista, de la comunista Unión cazador de la hoja anterior, estas figuras
Soviética, de un Estado cualquiera), quizás por su consistirían en recomendaciones para engañar al
incapacidad de decidir cuál es peor, o quizás perseguidor (o al intérprete), por una parte; pero
como estrategia para encubrir alguna si habría que creer al título — “de una sombra
adscripción. Por ejemplo, las dos siguientes fugitiva”—, también para sanar las heridas.
páginas se refieren sin duda a animales — como Curación y escape se encuentran equiparados. A
204 205
si la Liebre Loca de Marzo hubiera huido por las pesar de las lesiones, parecen afirmar las
páginas—, pero también a otras cosas. “El imágenes, se puede hacer creer que las
cazador oculto” de la página 143 (ver extremidades son figuras de animales. El mito de
reproducción) muestra una tabla con imágenes de la caverna de Platón, al cual se hace una
huellas de animales, entre las cuales las hay de referencia, narra que los filósofos son como
perro, gato, liebre y ratones; pero, también, prisioneros encadenados en una caverna de tal
curiosamente fuera de la tabla y en dirección manera que solamente ven las sombras de las
horizontal, de un ser humano (¿las huellas de cosas y personas del exterior, a las que confunden
Solyenitsin de la página de al frente?). De con las cosas mismas, hasta creer que solo las
cualquier manera: todos pueden ser perseguidos. sombras son reales. Para Platón la analogía es la
La persecución y rastreo de animales se asemejan siguiente: las sombras son como las cosas del
a la lectura de La nueva novela: “El estudio de las mundo y los objetos reales que producen esas
huellas e indicios es muy extenso, pero con la sombras son, en realidad, las Ideas. ¿Qué
práctica se aprende a interpretarlos”. Esta hoja conclusión es posible lograr de “Memoria de una
sugiere que el mismo acto de interpretación — lo sombra fugitiva”? No pocas. Que, para los
Lugar incómodo. Poesía y sociedad en Parra, Lihn y Martínez Juan Luis Martínez
incautos, es posible que el brazo vendado parezca afirma su propio discurso— el pelotón encargado
no la sombra de un animal, sino un animal mismo. del “choque” en el cambio social y estético.
Que nada es lo que parece; así, incluso las Los retratos del filósofo alemán y el poeta
inocentes figuras de animales pueden esconder francés aparecen repetidos en La nueva novela,
una mano rota. Que las desapariciones — casi siempre en parejas, salvo en el caso del
profusas en La nueva novela— no son siempre un capítulo iii — “Tareas de aritmética”— en donde
rapto forzado o un paso a la inexistencia, sino que están intercalados. Que aparezcan tanto en el
pueden ser una forma de esconderse. Que, para el inicio como en las páginas finales realza su
bricoleur, remendar y pegar signos e imágenes — importancia dentro de la lógica textual de
sanar miembros— puede dar la impresión de Martínez. En “El poeta como Fantomas / El
hacer una literatura significante, es decir, (autor) como Rouquine”, de la página 145 (ver
susceptible de ser interpretada. Que La nueva reproducción), aparece en una distinción que,
novela, quizás, no es solo un libro juguetón que se aunque capital, apenas es desarrollada: poeta vs.
niega a significar, sino que esconde algo más. autor. Solo es posible conjeturar si aquella es en
Las últimas tres páginas, en esta misma realidad una distinción efectiva, o bien la
línea, son una intersección entre las relaciones figuración de dos tendencias en el mismo sujeto
entre arte y política a partir de las imágenes de (una que se acerca a Rimbaud y otra a Marx), o
Arthur Rimbaud y Karl Marx. Juntos, ellos incluso una división del sujeto en dos entidades o,
recuerdan uno de los tantos lemas del sencillamente, otra acción que se lleva cabo para
surrealismo. Esto escribió André Breton en 1935: despistar al lector. La palabra “autor” aparece
“‘Transformar el mundo’, dijo Marx; ‘cambiar la profusamente en La nueva novela para referirse
vida’, dijo Rimbaud. Estas dos contraseñas son al sujeto — textual y físico— responsable del
para nosotros una” (459). En la formulación volumen, sus cualidades son solo textuales. Como
surrealista, Marx representa la base material y “poeta” solo se llama a sí mismo en esta página y
económica; y Rimbaud, la espiritual y “profunda”. en las siguientes dos, últimas del libro. El símil
Marx cambia la vida; Rimbaud cambia el arte: los del poeta, entonces, es Fantomas: un perverso
surrealistas — durante su fugaz coqueteo con el personaje literario creado en Francia a principios
marxismo— se sintieron capaces de hacer una del siglo xx, que lucha, sin escatimar medios,
síntesis armónica de ambos, como sí hizo la contra “la sociedad burguesa”. Fantomas fue uno
vanguardia rusa. Como era de esperar, aquella de los pocos íconos de la cultura de masas
conjunción no fue fácil, aunque los poetas alabados por la vanguardia europea —
franceses y latinoamericanos que pasaron del Apollinaire, Desnos y Magritte, entre otros,
surrealismo al marxismo formarían una legión. Lo expresaron su admiración—, y, más cerca, Julio
que une a ambos, de cualquier manera, son las Cortázar intentó en Fantomas contra los
connotaciones militares y artísticas de la palabra vampiros multinacionales una historia en donde
“vanguardia”: todos ellos formarían — según confluyen el cómic, los intelectuales
206 207
Lugar incómodo. Poesía y sociedad en Parra, Lihn y Martínez Juan Luis Martínez
del lenguaje a la realidad de la vida” (Poemas del de tono dramático y reflexiones abstractas con
otro 68). Aunque, por otra parte, la misma alusiones privadas. Se utilizan sustantivos de
censura es tan represiva como productiva para la corte existencialista, religioso y espiritual. Por
literatura. El propio Martínez sostuvo esto, que ejemplo, “ser”, “espíritu”, “esencia”, “existencia”,
perfectamente pudiera haber sido firmado por “vacío”, “angustia”, “desgarro”, “sufrimiento” y
Lihn, aunque jamás por Parra: “Yo creo que mi “profundo”. Hay rasgos, eso sí, que no calzan con
trabajo habría sido más difícil en una democracia lo íntimo, abstracto y especulativo de los temas y
que bajo la dictadura. Es mucho más incitante y son la conciencia de ser textos públicos: muchas
estimulante un sistema totalitario que una veces la enunciación lírica es decididamente
dictadura. Lo que no significa que yo me quede dramática, lo cual recuerda ciertas efusiones de
con una dictadura” (Poemas del otro 92). la poesía romántica del siglo xix. Otras veces, el
Apéndice. Transición y lírica en Poemas deL otro registro cambia súbitamente, intercalándose
palabras vulgares, frases agresivas, imágenes
Cuando Martínez propuso que “habría que hacer inconexas y narraciones surrealistas, hasta lograr
una sociedad protectora de la contradicción” una falta de articulación más bien
(Poemas del otro 85), debió pensar en el universo desconcertante. Sería posible explicar estos
borgiano de Tlön, en donde se afirma que “un poemas — íntimos e histriónicos— como el otro
libro que no encierra su contralibro es lado de su obra distanciada y aséptica. Los
considerado incompleto”. Sin duda, aquello no es persistentes juegos de doble nombre, paréntesis y
extraño en un autor que ha insistido en la tachaduras quedarían, quizás, algo mejor
pluralidad de la identidad y en la borradura del explicados: existiría el sujeto fantasmal y neutro
nombre, pero no dejan de sorprender ciertos de La nueva novela, uno familiarmente extraño en
poemas que la reciente publicación de Poemas La poesía chilena y, por último, uno
del otro (2003) se ha encargado de difundir. Este exageradamente recóndito en Los poemas del
libro recoge textos escritos entre 1972 y 1990: otro.
una sección de textos inéditos (“Poemas del otro”) Es juicio de este crítico que esta última
y otros dispersos en revistas y periódicos, además poesía no está a la altura del resto de su obra. Los
de reunir todas las entrevistas. Lo especial de mejores poemas son los que logran compenetrar
este material es el cariz definitivamente lírico que los diferentes registros, los que prescinden de
posee, en flagrante contradicción con toda su hipérboles y mantienen controladas tanto las
obra anterior. aspiraciones “espirituales” como las descargas
Estos poemas se caracterizan por el “tono súbitas. Da la impresión de que Juan Luis
elevado”, asertivo y sentencioso que poseen. Martínez era consciente de sus aciertos ya que,
Abundan las exclamaciones, exaltaciones, en La nueva novela, el texto “La desaparición de
apóstrofes y el uso del “vosotros”. Por lo general, una familia” está ubicado estratégicamente como
estos poemas consisten en narrativas espirituales uno de sus centros. Por esto, dos de los mejores
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Lugar incómodo. Poesía y sociedad en Parra, Lihn y Martínez Juan Luis Martínez
textos de este libro fueron publicados “Quién soy yo” y “Mañana se levanta”
anteriormente en una ocasión significativa. cumplen una función similar a la que tenía
Afirma Cristóbal Joannon, el compilador de “Porque escribí” para Enrique Lihn, ya que
Poemas del otro, en sus “Notas” al final del consisten en una templada afirmación personal, a
volumen: pesar de las vicisitudes y el desconcierto, y
también porque en ellos el sujeto se presenta, se
“Quién soy yo” y “Mañana se levanta” fueron define y se construye literariamente a partir de su
publicados el sábado 1 de octubre de 1988. relación con los otros. Diferencias, por supuesto,
Martínez los envió al diario La Época con la existen: la poesía de Lihn es una literatura del
solicitud de publicarlos antes del plebiscito del 5 sujeto que experimenta la derrota como propia y
de octubre. Además adjuntó en esa entrega una “Porque escribí” es un lugar para descansar y
fotografía, junto a la cual se puede leer: “1973: tomar fuerza; para Martínez, en cambio, respecto
el poeta y su hija se fotografiaron en la Plaza de a su obra anterior, es el lugar en que el sujeto al
Viña del Mar. Hoy es un hombre enfermo que fin toma forma, y en comparación a los otros
sigue escribiendo”. textos de Poemas del otro, estos dos poemas son
los menos crípticos y los más abiertos.
(109) “Mañana se levanta” sostiene que a pesar del
desamparo social aún queda “la fuerza de ser” (lo
Esta repentina manifestación pública es que sea que aquello signifique). Todo el texto está
anómala en este autor: hay que tomarla como una enunciado tanto en la primera persona del plural
performance debido a su específica ubicación como en un “nosotros” característico para poder
temporal. La clara intención de publicarla justo representar las vicisitudes públicas. El poema
antes del plebiscito (que lograría dar fin a la combina reflexiones y enumeraciones; en una de
dictadura de Pinochet) y la fotografía con su hija estas se lee:
tomada en 1973, apenas el régimen militar había
empezado, encadenan — como en La poesía Por los días que hemos
chilena y La nueva novela— la situación política y estrujado y lanzado sobre la
la vida familiar. En estas fotos, eso sí, se cesta del tiempo. Por las
horas de silencio abortado
encuentra la mención más específica a la
que llevaba en él nuestra
situación política chilena desde sus bordes quietud. Por las noches
temporales (su inicio y su fin). Por otra parte, el cedidas a la escritura:
reconocimiento de la propia enfermedad al riñón noches de duelo, crespones
y de la persistencia en la escritura a pesar de los de sueño. Únicamente ser.
cambios físicos, psicológicos y sociales son temas
inéditos, casi un tabú, en este autor. Por (Poemas del otro 39)
supuesto, el estilo y los temas de estos líricos Este catálogo — fuera de la innecesaria rima
poemas son también inesperados. entre “estrujado” y “abortado”— explícitamente
212 213
Lugar incómodo. Poesía y sociedad en Parra, Lihn y Martínez Juan Luis Martínez
implica que la literatura no tiene por qué tener Martínez85. En cambio, desde un punto de vista
una directa función social. Esta afirmación es “postmoderno” no habría por qué pedirle una
compensada, eso sí, con una reflexión filosófica evolución lineal en su estilo; por lo tanto, después
que puede ser puesta de la siguiente manera: si de La poesía chilena podría escribir sonetos
bien la literatura no es un discurso trascendental, campestres y hacer collages paranoicos sin
el funcionamiento de su libro muestra cómo el problema. De cualquier forma,
“sentido” literario, psicológico y social consiste
únicamente en articulaciones de diferentes — y
acaso contradictorias— figuras, motivos, ideas y
lemas, los que solo al organizarse son capaces de
sostenerse.
Retrospectivamente, el posterior destape
lírico y político de Martínez reconfigura su obra
de forma radical. Dictadura y despersonalización
son hechos establecidos, pero ¿lírica y transición
democrática (1990-?)? Desde una mirada
vanguardista esto sería un retroceso en la
evolución estilística de la obra de Juan Luis
216 217
Lugar incómodo. Poesía y sociedad en Parra, Lihn y Martínez
Cierre
85 Hay que recordar que la vanguardia (neo, post o la que fuere) se constituye en un pensamiento progresivo, lineal e historicista; en esto es estrictamente moderna. Además,
lamentarse por la pérdida de sentidos sociales como hace Martínez es una postura, con todas sus palabras, conservadora, esto es, que aspira a conservar el pasado. Por lo tanto,
a la vanguardia no le son extraños el historicismo hegeliano ni fantasías conservadoras de una Edad de oro. Hal Foster, no obstante, sortea esta objeción de forma ejemplar en El
retorno de lo real al proponer un historicidad alternativa de repeticiones traumáticas y acciones diferidas entre vanguardia y neovanguardia (31-6).
Cierre
218
Los tres autores que han sido analizados
despliegan una compleja red de temas,
sensibilidades y estrategias de significación en
torno a la relación entre poesía y sociedad. Esta
multiplicidad se debe no solo al lugar incómodo
del discurso poético en la modernidad, o, en
particular, al enclave de estos autores frente a
una sociedad contradictoria y cambiante, sino
también a la distancia que su propia escritura
toma respecto a la literatura anterior. La
incomodidad, así, es tan social como literaria. La
figura de Pablo Neruda es, quizás, la que se
intenta recusar en todos los casos, ya que ella
representa — de manera ejemplar— una escritura
que no da cuenta de sus contradicciones
fundamentales, intentado taparlas o suturarlas
con aspiraciones transcendentales y políticas, con
recursos míticos y utópicos. En estos casos, la
obra de Neruda queda identificada con su labor
poética de los años 40 y 50, evitándose así tener
que entrar a hacer distinciones (como por
ejemplo, su obra vanguardista de los años 30, sus
libros de poesía amorosa o su miscelánea obra
tardía). Neruda, eso sí, parece ir perdiendo su
poder y encantamiento para cada generación
posterior: en Parra es fundamental la necesidad
de mantenerlo alejado, debido, quizás, a que
ambos son poetas “populistas”; para Lihn no es
tan fuerte, aunque claramente le escandaliza la
monstruosa creación de un sujeto poético
monumental; y, por último, Martínez se
encuentra tan alejado — su obra misma no
parece tener filiaciones cercanas— que lo declara
parte del exclusivo y difunto canon de La poesía
chilena sin más complicaciones. Además, la
Cierre
221
Lugar incómodo. Poesía y sociedad en Parra, Lihn y sujetos) son presentados en relación a problemas
Martínez sociales y culturales, a veces en franca
discordancia con ellos. En Parra, el
descentramiento del hablante y la plétora de
monólogos dramáticos se deben a desfiguraciones
justos por cierto: su realismo puede ser simplista;
perversas de la modernidad. Además, su catálogo
su compromiso literario, excedido en su
de personajes nacionales se ubican entre la
filiaciones partidistas; su ego abarcador, una
picaresca campesina-urbana y el excéntrico poeta
impostación mítica; su últimos libros,
oficial (desde 1990 al menos). El Lihn del final de
innecesarios; etc. De cualquier manera, Neruda,
los 60, al igual que Parra, utiliza las
Parra, Lihn y Martínez fueron hombres
incompatibilidades subjetivas para explorar
irremediables del siglo xx chileno.
confusiones sociales, pero las instala en un sujeto
Emir Rodríguez Monegal ha notado que una lírico acorralado por determinismos de clase
de las mayores creaciones de Pablo Neruda fue su social, educación, literatura y cultura. En ambos,
“persona poética”, ese sujeto textual en el cual se hay por momentos una equivalencia entre poesía
insiste, quizás como manera de aunar la lírica y monólogo dramático, pero Parra muestra
dispersión de una obra amplia y diversa o como una indeterminación del hablante; Lihn tiende a
estrategia de ligar la escritura a la “vida” como centrarse en el propio poeta para borrar los
fuente de autoridad. “‘Hablaba de sí mismo como límites entre lo patético y lo irónico. Martínez,
podría haberlo hecho su biógrafo’, se ha dicho de por último, aunque sin duda es un autor mucho
Goethe, otro poeta de su vida”, sostiene este más “frío” en La nueva novela, se reserva la lírica
crítico uruguayo (19), ligándolo subrepticiamente como una zona de “intimidad”
con una figura “universal” europea. Asimismo,
esotérica que debe dar cuenta de sí misma en un
tanto Parra como Lihn son poetas que centran su
momento social adecuado, para lo cual no evita
literatura en el sujeto, y esto también podría
usar analogías públicas como la identificación
decirse del Martínez de Poemas del otro. En
entre la familia y la nación.
todos ellos — en contraposición al personaje
Neruda— el sujeto poético (o más bien, los
Cierre
primero el sentido es diferido en las páginas de configurar su literatura y así ligarse al espacio
La nueva novela y en el segundo mediante la público y cultural. Así se evitan tanto la
indeterminación de la ironía en momentos nominación directa de la
específicos. Aunque también Martínez se acerca a
Lihn en que ambos trabajan con diferentes
niveles de significación del discurso — incorporan 224
la censura y calculan las lecturas posibles—, y por realidad como el ligarse al sólido sujeto textual
esto utilizan procedimientos como la alegoría. Por que suele suponer la “poesía comprometida” de la
ejemplo, “La desaparición de la familia” puede cual Neruda — de los 40 a los 50 principalmente
ser una alegoría de la violencia política del — ha sido su figura señera.
Estado, como la deforme Manhattan de Lihn es Por todo esto, más que temer los temas
cifra del desfigurado Santiago de Chile. políticos, estos autores intentan evitar la
A pesar de que en muchos momentos estos descarnada denuncia política, la narración épica,
poetas trabajan el sujeto, ninguno de ellos puede la certidumbre de la visión profética y el lugar
ser llamado “poeta lírico” (en estricto rigor, solo seguro. Ejemplos de esto son los Artefactos de
el Martínez póstumo). De hecho, todos a su Parra, quizás en los límites de la poesía, aunque
manera trabajan con cierto distanciamiento sin duda imbricados en el contexto social y
emocional, a pesar de ser poetas nostálgicos, político de la época; El Paseo Ahumada, La
críticos o apocalípticos. Quizás esto se deba a la aparición de la virgen y los últimos poemas de
constante inquietud formal que su poesía Pena de extrañamiento de Lihn, a su manera,
presenta. En Parra consiste en la fragmentación y todas ellas excéntricas crónicas urbanas, y el
el montaje, el uso de ciertos metros como el último capítulo de La nueva novela, en donde las
endecasílabo y el octosílabo, toda una gama de alusiones políticas que se desplazan son el
discursos públicos y sociales. Lihn, eso sí, fue método de complicar toda lectura, aunque
mucho más allá en sus ejercicios literarios también cualquier afirmación tajante. En uno de
experimentando con versos de distinta longitud y sus ensayos Lihn sancionó a Neruda, como en
de variados ritmos, mezclando géneros (el otras ocasiones, excesivamente: “Un líder cuya
ensayo, la prosa, el diario, el discurso público) y función consistió en hacer poesía política; esto es,
sujetos de enunciación (primera persona, ninguna de las dos cosas” (El circo en llamas
monólogos dramáticos, aparente neutralidad). 154). Podría parecer que Lihn abogara por los
Martínez, por último, no solo manejó un estilo valores estéticos de una “poesía pura”, pero a
neutro con autoridad, sino que también el collage estas alturas sería difícil sostener eso. Lihn, al
— híbrido entre artes plásticas y literatura—, igual que Parra y que Martínez, apoya una poesía
además del poema lírico. Estas diferentes consciente de sus propias condiciones culturales
técnicas deben ser entendidas como las y laborales, y solamente después, o a través de
estrategias que estos tres poetas despliegan para ello, configura una poética situada en sí misma y
en el contexto social, cultural y político.
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