Proyecto pedagógico
Prevención de abuso sexual
Integrantes:
Naidus Ballesta Ibáñez
Luz Daniela Jiménez
Docente:
Carlos Otalvaro
Licenciatura en educación infantil
Montería – córdoba
2023
Introducción
El abuso sexual infantil (ASI) incluye cualquier actividad de tipo sexual con un niño donde
no hay consentimiento o éste no puede ser dado. Incluye los contactos sexuales que se
producen a través del uso de la fuerza o la amenaza de su uso, independientemente de la
edad de los participantes, así como todos los contactos sexuales entre un adulto y un niño,
independientemente de si hay un engaño o no, o si el niño entiende la naturaleza sexual de
la actividad. El contacto sexual entre un niño pequeño y otro de mayor edad puede también
ser abusivo si existe una diferencia significativa de edad o desarrollo, haciendo al niño más
pequeño incapaz de dar su consentimiento (Cortés & Cortés, 2015).
El Abuso Sexual Infantil (ASI) es un tema de interés a nivel mundial. Se menciona que el
abuso sexual infantil genera consecuencias que pueden observarse en la víctima en un
periodo corto de tiempo después de tal acto, estas consecuencias podrían ser de tipo físico y
psicológicas, las cuales en la mayoría de las ocasiones son evidentes.
Las principales consecuencias psicológicas encontradas se agrupan en cinco categorías:
problemas emocionales, problemas de relación, problemas funcionales, problemas de
adaptación y problemas sexuales, estas muchas veces afectan el estado de ánimo, los
comportamientos y las relaciones de niños/as, entre otras cosas, y finalmente, se podrían
observar problemas de salud que afectan a la víctima. Así como existen consecuencias de
corto plazo en el abuso sexual infantil, también existen consecuencias a largo plazo, entre
ellas están los problemas psicológicos, sociales, de salud física, de disfunción sexual y
problemas neurobiológicos (López, Gigato, & Alvarez, 2018).
Aunque la mayoría de los estudios que han examinado las secuelas a largo plazo del ASI
señalan numerosas dificultades psicológicas, conductuales y sociales en la edad adulta, no
hay pruebas de que exista un grupo consistente de síntomas que configuren un "síndrome
post-abuso", y no todas las víctimas de abuso infantil muestran un daño significativo
posterior. Reconociendo que no todas las experiencias de ASI son iguales, algunos
investigadores han empezado a examinar las variables que explicarían las diferencias en el
ajuste posterior.
Algunos de los efectos socio-emocionales están los internalizantes como la ansiedad,
depresión y retraimiento. Pero durante esta etapa pueden aparecer también una serie de
problemas nuevos. Los problemas externalizantes (agresiones y problemas conductuales),
trastornos disociativos, problemas en las relaciones sociales, bajo rendimiento escolar e
irregulaciones en los niveles de cortisol y otros trastornos psicobiológicos debido a una
desregulación del eje hipotalámico-hipofisario-adrenal.
La presente investigación pedagógica abordará como tema central, el Abuso Sexual Infantil
y sus efectos en la salud mental o psicológica de los niños durante y después de dichas
agresiones sexuales a corto y a largo plazo.
Objetivos
General
Identificar comportamientos de niños y niñas víctimas de Abuso Sexual Infantil, durante y
después de ser violentados y qué medidas se pueden adoptar para disminuir el impacto del
daño psicológico.
Específicos
Explicar el concepto de Abuso Sexual Infantil y su auge a nivel mundial.
Especificar las diferentes consecuencias (físico y psicológico) del Abuso Sexual Infantil.
Identificar mediante diferentes estudios e investigaciones los diferentes comportamientos
durante y después de las víctimas de Abuso Sexual Infantil.
.
Marco Teórico
El impacto de los abusos sexuales se puede deber, al menos en parte, a sus propias
características. Así, se han estudiado una serie de variables como el tipo de abuso, su
frecuencia y duración, la relación con el agresor, y el uso de la fuerza. Los resultados
indican que las consecuencias son más graves cuando los abusos se han producido con más
frecuencia y prolongado durante más tiempo, el agresor ha recurrido al empleo de la fuerza,
se han realizado actos más graves, y cuando existe una relación más próxima entre víctima
y agresor, sobre todo si se trata de una relación incestuosa con el padre o padrastro
Hay que tener también en cuenta que muchos niños experimentan más de un tipo de abuso,
habiéndose demostrado que las víctimas de abusos sexuales que también son objeto de
maltrato físico, maltrato emocional o negligencia física o emocional presentan más
problemas. Las chicas objeto de ASI también habían sufrido malos tratos físicos sus
puntuaciones en consumo de alcohol eran el doble de las obtenidas por las víctimas sólo de
abusos sexuales. El papel moderador del maltrato físico era especialmente fuerte entre las
adolescentes que continuaban sufriendo abusos sexuales. Los resultados obtenidos con la
muestra de varones indicaban también que el maltrato físico aumentaba en mayor medida el
riesgo de ideas suicidas entre las víctimas de abuso sexual, especialmente entre los
adolescentes que continuaban siendo objeto de abusos sexuales. Recientemente, Sheffield
et al. Encontraron en una muestra de pacientes psicóticos que aquellos que además de
abuso sexual en la infancia habían sufrido maltrato físico y psicológico presentaban
síntomas más graves de su trastorno (relacionados con alucinaciones auditivas) que
aquellos que habían sufrido únicamente abuso sexual (Cantón-Cortés & Cortés, 2018).
Los estudios que han investigado las diferencias de género de la víctima sugieren que es
menos probable que los hombres que han sufrido ASI sufran ansiedad, depresión y TEP
que las mujeres, pero es tan o más probable que sean diagnosticados de trastorno antisocial
de la personalidad o que tengan problemas de abuso de sustancias y consumo de alcohol.
Otras investigaciones han informado que los hombres abusados sexualmente en la infancia
cometen más intentos de suicidio y muestran mayores tasas de ideación suicida que las
mujeres víctimas de ASI. Young, Bergandi y Titus analizaron los efectos del abuso sexual
infantil en una muestra de 20 niños y 20 niñas de entre 8 y 11 años, comparándolos con un
grupo de niños y niñas no víctimas. Estos autores encontraron que los niños víctimas de
abuso presentaban niveles superiores de conducta agresiva que las niñas, mostrando éstas
por el contrario mayores niveles de síntomas depresivos que los niños.
Los estudios que han analizado el impacto del abuso sexual en función del sexo del agresor
son escasos debido a que son muy pocas las mujeres responsables de abusos sexuales
revelados. Russell informó en un estudio comunitario que los adultos que habían sido
objeto de abusos sexuales en su infancia consideraban las experiencias tenidas con hombres
más traumáticas aquellas con mujeres. Tampoco ha proliferado la investigación sobre el
papel de la edad del agresor en los efectos del ASI. Russel encontró que los sujetos
informaban sentirse menos traumatizados cuando el abuso lo había realizado una persona
menor de 26 años o mayor de 50. En general, los estudios realizados han confirmado que
los abusos sexuales cometidos por adolescentes les resultan menos traumatizantes a las
víctimas que los efectuados por adultos.
La revelación, es decir, el proceso por el que los abusos sexuales se llegan a descubrir,
también puede tener consecuencias a corto y largo plazo. Kogan informó que una
revelación temprana del abuso amortiguaba sus efectos sobre una serie de síntomas, además
de sobre una futura victimización sexual. Ullma, por su parte, encontró que las víctimas
presentaban más síntomas de TEP si, además de haber recibido más reacciones negativas en
la infancia y de sentirse más culpables en el momento del abuso, habían retrasado la
revelación.
Sin embargo, algunos estudios no han encontrado una relación entre las características del
abuso, la víctima o el agresor y el ajuste de las víctimas. Por ejemplo, Quas, Goodman y
Jones, encontraron que ni la gravedad, duración, frecuencia, uso de la fuerza o edad de
inicio se relacionaban con las consecuencias del abuso después de 5 años. Tampoco
Paolucci, Genuis y Violato, encontraron una asociación entre la relación del agresor con la
víctima y las consecuencias del abuso. Los resultados de estas investigaciones sugieren que
otros factores podrían estar influyendo sobre el ajuste de las víctimas de ASI.
Además, aunque la diversidad en la experiencia del abuso se relaciona con las diferencias
observadas en sus efectos, solamente una pequeña parte de la variabilidad en las
consecuencias se puede atribuir a las características del acto abusivo. Y, lo que, es más,
aunque estas características pueden ayudarnos a identificar cuáles son las víctimas con
mayor riesgo de dificultades de adaptación, al ser fijas y no poder ser objeto de
intervención, su utilidad clínica es muy limitada. Consiguientemente, el estudio de los
procesos o mecanismos que explican el desarrollo de una determinada sintomatología
resulta de mayor utilidad para diseñar una intervención eficaz.
Las consecuencias psicológicas que se han relacionado con la experiencia de abuso sexual
infantil pueden perdurar a lo largo del ciclo evolutivo y configurar, en la edad adulta, los
llamados efectos a largo plazo del abuso sexual. También es posible que la víctima no
desarrolle problemas aparentes durante la infancia y que éstos aparezcan como problemas
nuevos en la adultez.
Se habla de efectos a largo plazo cuando éstos se encuentran a partir de los dos años
siguientes a la experiencia de abuso, presentándose aproximadamente en un 20% de las
víctimas de abuso sexual infantil.
Los efectos a largo plazo son, comparativamente, menos frecuentes que las consecuencias
iniciales, sin embargo, el abuso sexual infantil constituye un importante factor de riesgo
para el desarrollo de una gran diversidad de trastornos psicopatológicos en la edad adulta.
La información actualmente disponible tampoco permite establecer en esta etapa vital un
único síndrome específico, o conjunto de síntomas diferenciados, asociado a la experiencia
de abuso sexual, afectando éste a diferentes áreas de la vida de la víctima; así como no
permite confirmar la existencia de una relación lineal entre la experiencia de abuso sexual
infantil y la presencia de problemas psicológicos en la edad adulta, existiendo múltiples
variables que parecen incidir en esta relación. Los efectos a largo plazo del abuso sexual
infantil han sido considerados especulativos, destacando la dificultad que entraña su
estudio, especialmente al ser comparados con las consecuencias iniciales, y principalmente
dada su interacción con otro tipo de factores relacionados con el paso del tiempo (López;
Aguiar; Garcia, 2012).
Algunos autores constatan una peor salud mental general en víctimas de abuso sexual
infantil, con una mayor presencia de síntomas y trastornos psiquiátricos. Otros estudios,
realizados con víctimas de malos tratos infantiles, incluyendo el abuso sexual, confirman
una probabilidad cuatro veces mayor de desarrollar trastornos de personalidad en estas
víctimas que en población general. Estudios como el de Bersntein, Stein y Handelsman, han
concluido que, al contrario que en los demás tipos de maltrato infantil, el abuso sexual no
correlaciona con ningún trastorno de personalidad en específico, si bien, en cierta medida lo
hace con todos ellos.
Existen variables que pueden incidir en el desarrollo de problemas psicológicos en víctimas
de abuso sexual infantil como es el ambiente familiar disfuncional, si bien la mayoría de
estudios siguen constatando una relación directa entre la experiencia de abuso sexual y el
posterior desarrollo de problemas psicológicos.
Se presenta a continuación una propuesta de clasificación de los efectos psicológicos a
largo plazo basada en la sintomatología más frecuente indicada en los estudios revisados,
de forma similar al trabajo realizado por Pereda en el 2009. La limitación de intentar
clasificar los diversos efectos psicológicos en categorías teóricas debe tenerse en cuenta.
Marco Jurídico
CAPITULO II.
PREVENCIÓN DE LA VIOLENCIA SEXUAL.
ARTÍCULO 8o. DIVULGACIÓN. El Gobierno Nacional de manera conjunta con el
Instituto Nacional de Radio y Televisión, promoverá la adopción de sistemas de
autorregulación eficaces tendientes a motivar a los proveedores y usuarios de los servicios
de comunicación en cuanto a la visibilidad de la violencia sexual, la promoción de derechos
y relaciones equitativas entre los sujetos y la prevención del abuso sexual de niños, niñas y
adolescentes (Congreso de la Republica, 2007). Mediante el diseño de estrategias
tendientes a:
1. Sensibilizar, orientar y concienciar acerca de la existencia del abuso sexual a niños, niñas
y adolescentes y sus consecuencias.
2. Aportar herramientas a los niños, niñas y adolescentes que les faciliten su protección,
defensa, detecciones tendientes a evitar el abuso sexual.
3. Dar a conocer de manera eficaz y pedagógica a los niños, niñas, adolescentes y adultos,
las autoridades e instituciones a las cuales dirigirse en procura de ayuda.
4. Enseñar a los niños, niñas y adolescentes y a la ciudadanía en general su derecho a la
atención gratuita en salud en los casos de ser objetos de abuso sexual.
CAPITULO III.
ATENCIÓN INTEGRAL DEL NIÑO, NIÑA Y ADOLESCENTE VÍCTIMA DE
ABUSO SEXUAL.
ARTÍCULO 9o. ATENCIÓN INTEGRAL EN SALUD. En caso de abuso sexual a niños,
niñas y adolescentes, el Sistema General en Salud tanto público como privado, así como los
hospitales y centros de salud de carácter público, están en la obligación de prestar atención
médica de urgencia e integral en salud a través de profesionales y servicios especializados.
La no definición del estado de aseguramiento de un niño, niña o adolescente víctima de
abuso sexual no será impedimento para su atención en salud, que en todo caso incluirá
como
mínimo lo siguiente:
1. Los niños, niñas y adolescentes víctimas de abuso sexual, serán atendidos n las
Instituciones Prestadoras de Salud tales como EPS, IPS, ARS previamente mencionadas, de
manera inmediata y en cumplimento del principio de prevalencia de sus derechos,
clasificando y atendiendo estos casos como de urgencia médica.
2. Examen y tratamiento de enfermedades de transmisión sexual adquiridas con ocasión del
abuso.
3. Provisión de antiretrovirales en caso de violación y/o riesgo de VIH/Sida.
4. Durante la atención de la urgencia se realizará una evaluación física y sicológica del
niño, niña o adolescente víctima del abuso, teniendo cuidado de preservar la integridad de
las evidencias.
5. A que se recoja de manera oportuna y adecuada las evidencias, siguiendo las normas de
la Cadena de Custodia.
6. Se dará aviso inmediato a la policía judicial y al ICBF.
7. Se practicarán de inmediato las pruebas forenses, patológicas y sicológicas necesarias
para adelantar el proceso penal correspondiente.
PARÁGRAFO. Las EPS, IPS, y ARS u otros prestadores del servicio que no cumplan de
manera inmediata con lo ordenado en el presente artículo, serán objeto de sanción por parte
de la Superintendencia de Salud, quien para el efecto deberá dentro de los treinta (30) días
siguientes a la promulgación de la presente ley, determinar la escala de sanciones y
procedimientos que estarán enmarcados dentro de los principios de celeridad y eficacia, a
fin de que se cumplan efectivamente los preceptos aquí consagrados.
ARTÍCULO 10. PROTOCOLO DE DIAGNÓSTICO. El Ministerio de la Protección
Social, dentro de los seis meses siguientes a la entrada en vigencia de la presente ley,
expedirá un protocolo de diagnóstico y atención de los niños, niñas y adolescentes víctimas
de abuso sexual, dirigido a los profesionales de la salud y a las Instituciones Prestadoras de
Servicios de Salud.
Todo profesional de la salud adscrito o no a una Institución de Salud, que al atender en
consulta a un niño, niña o adolescente, encuentre indicio de que ha sido víctima de abuso
sexual, deberá aplicar el protocolo a que se refiere el inciso 1o de este artículo.
CAPITULO IV.
EL SECTOR EDUCATIVO Y LA PREVENCIÓN DEL ABUSO SEXUAL
CONTRA NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES.
ARTÍCULO 11. IDENTIFICACIÓN TEMPRANA EN AULA. Los establecimientos
educativos oficiales y privados, que ofrezcan educación formal en los niveles
de básica y media, deberán incluir elementos que contribuyan a la identificación temprana,
prevención, autoprotección, detección y denuncia del abuso sexual de que puedan ser
víctima, los educandos, dentro y fuera de los establecimientos educativos.
ARTÍCULO 12. OBLIGACIÓN DE DENUNCIAR. El docente está obligado a denunciar
ante las autoridades administrativas y judiciales competentes, toda conducta o indicio de
violencia o abuso sexual contra niños, niñas y adolescentes del que tenga conocimiento.
ARTÍCULO 13. ACREDITACIÓN. Los docentes que tengan a su cargo el programa en
educación para la sexualidad y salud sexual y reproductiva en los establecimientos oficiales
y privados, deberán ser profesionales idóneos, capacitados en ese campo de manera que
posibiliten la detección y manejo de cualquier caso de abuso sexual de sus estudiantes.
Tales docentes deberán acreditar su perfil de conformidad con las disposiciones y directivas
emanadas del Ministerio de Educación Nacional.
ARTÍCULO 14. CÁTEDRA DE EDUCACIÓN PARA LA SEXUALIDAD. Los
establecimientos de educación media y superior deberán incluir en sus programas de
estudio, con el propósito de coadyuvar a la prevención de las conductas de que trata la
presente ley, una cátedra de educación para la sexualidad, donde se hará especial énfasis en
el respeto a la dignidad y a los derechos del menor.
CAPITULO V.
DE LA PARTICIPACIÓN CIUDADANA EN LA PREVENCIÓN DE LA
VIOLENCIA Y EL ABUSO SEXUALCONTRA NIÑOS, NIÑAS Y
ADOLESCENTES.
ARTÍCULO 15. DEBER DE DENUNCIAR. En ejercicio del deber constitucional de
protección de los niños, niñas y adolescentes, el Estado y la sociedad tienen el deber de
denunciar oportunamente a las autoridades competentes cualquier indicio o caso de abuso
sexual contra niños, niñas y adolescentes dentro de las 24 horas siguientes al conocimiento
del hecho.
Caso de Abuso Sexual Infantil (ASI)
Esta vez, se trata de una menor de seis años que habría sido abusada sexualmente en una
vivienda del corregimiento San Cristóbal de la capital antioqueña. El abusador fue
condenado a pagar más de 12 años de prisión (Semana, 2022).
De acuerdo con la versión de la Fiscalía, luego de valorar el material probatorio aportado,
un juez de conocimiento de Medellín sentenció a 12 años y 6 meses de prisión a un hombre
que fue encontrado responsable por incurrir en el delito de actos sexuales con menor de 14
años y acceso carnal abusivo con menor de 14 años.
Los hechos se habrían presentado durante el primer semestre de 2020 en una vivienda del
corregimiento San Cristóbal de Medellín, cuando el sujeto realizó tocamientos de carácter
sexual a la menor que era vecina suya.
autoridades ya están puestos en estos planteles educativos y la Fiscalía General de la
Nación ya atiende las denuncias instauradas por las víctimas y sus familias.
“Les exigimos a las autoridades, Personería de Medellín, ICBF y Secretaría de Educación
acompañamiento y presencia inmediata para identificar si pudieran existir casos adicionales
frente a esta difícil situación para garantizar, además, el restablecimiento de derechos de
estos niños y niñas y el acompañamiento a las familias”, exigió el Concejo de Medellín al
conocer las quejas de las estudiantes.