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Concepto y Causas de Antijuridicidad

La antijuridicidad se refiere a la contrariedad al derecho y se clasifica en antijuridicidad formal y material, siendo la primera la oposición a normas jurídicas y la segunda la ofensa a bienes jurídicos. Las causas de justificación, como la legítima defensa y el estado de necesidad, excluyen la antijuridicidad al convertir un hecho típico en lícito, siempre que se cumplan ciertos requisitos. Además, se contempla la justificación incompleta en casos donde no se cumplen todos los elementos necesarios para la justificación plena.

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Concepto y Causas de Antijuridicidad

La antijuridicidad se refiere a la contrariedad al derecho y se clasifica en antijuridicidad formal y material, siendo la primera la oposición a normas jurídicas y la segunda la ofensa a bienes jurídicos. Las causas de justificación, como la legítima defensa y el estado de necesidad, excluyen la antijuridicidad al convertir un hecho típico en lícito, siempre que se cumplan ciertos requisitos. Además, se contempla la justificación incompleta en casos donde no se cumplen todos los elementos necesarios para la justificación plena.

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ANTIJURICIDAD

CONCEPTO
Antijuridicidad es contrariedad al derecho. Se trata de un juicio
negativo de valor que recae sobre un comportamiento contrario a las
exigencias del ordenamiento jurídico.
La antijuridicidad es un predicado de la conducta, una cualidad o
propiedad que se le atribuye a la acción típica para precisar que es
contraria al ordenamiento jurídico, a diferencia de lo injusto, que es
un sustantivo que se utiliza para denominar a la acción típica luego de
que es calificada como antijurídica: es el objeto de valoración de la
antijuridicidad.
1.1. DIFERENCIA ENTRE LA ANTIJURICIDAD FORMAL Y
MATERIAL
La antijuridicidad formal es la relación de contradicción entre la
conducta y el ordenamiento jurídico; es decir, la oposición al mandato
normativo, desobedeciendo el deber de actuar o de abstención que se
establece mediante las normas jurídicas
La antijuridicidad material se concibe como la ofensa socialmente
nociva a un bien jurídico que la norma busca proteger. Esta afección
al bien jurídico puede ser una lesión o una puesta en peligro.
2. CAUSAS DE JUSTIFICACIÓN
Las causas de justificación excluyen la antijuridicidad, convirtiendo
un hecho típico en lícito y conforme a derecho. Se admite que las
causas de justificación no son un problema específico del derecho
penal sino del ordenamiento jurídico en general.
Las diferencias entre una causa de justificación y una causa de
inculpabilidad están en que la justificación además de impedir la pena
convierte el hecho en lícito, lo que no ocurre con la inculpabilidad,
que solo impide la pena.
Los presupuestos de la causas de justificación son la existencia de una
situación de amenaza a bienes jurídicos, siendo esta la que impulsa la
acción lesiva del autor y hace que sea justificada.
Las causas de justificación están previstas en el artículo 20 del código
penal: legítima defensa (art. 20, inc. 3), estado de necesidad agresivo
(art. 20, inc. 4), ejercicio legítimo de un derecho (art. 20, inc. 8).
Las causas de justificación tienen aspectos objetivos y subjetivos.
Para justificar una conducta típica no es suficiente que se presente
objetivamente la situación justificante. Se requiere, además, que el
autor conozca esa situación justificante y quizá una voluntad
específica, por lo menos en conductas dolosas.
2.1. LA LEGÍTIMA DEFENSA
La legítima defensa es una causa de justificación que se entiende
como la defensa contra una agresión ilegítima, actual y no provocada
contra la persona o derechos propios o contra persona o derechos de
otros. Se encuentra regulada en el art. 20, inc. 3 del código penal. La
legítima defensa puede presentarse sobre la persona o sus derechos
(legítima defensa propia) o sobre la persona o derechos de terceros
(legítima defensa impropia).
El fundamento de la legítima defensa consiste en la idea de que el
derecho no puede permitir lo injusto. Las ideas principales son el
principio de protección individual y el principio de mantenimiento del
orden jurídico.
EJEMPLO:
Un ejemplo de una situación que pueda desencadenar una reacción de
defensa legítima es el siguiente:
Supóngase que un individuo entra en casa de una familia durante la
madrugada a robar.
El dueño de la casa dispone de un arma reglamentaria y, en un
determinado momento, dispara al ladrón en una pierna.
El objetivo principal es preservar la vida y, en este caso, el dueño de
casa estaría eximido de la culpa por el daño ocasionado en el ladrón.
REQUISITOS PARA LA EXISTENCIA DE LEGÍTIMA
DEFENSA
Los requisitos para que pueda existir la legítima defensa son: agresión
ilegítima, defensa necesaria y falta de provocación.
a) Agresión ilegítima: se entiende como una conducta destinada a
poner en peligro o lesionar bienes jurídicos.
Esta agresión tiene que ser actual, inminente y real.
Cualquier error sobre las intenciones y actos del supuesto agresor
determina la exclusión de la legítima defensa.
b) Defensa necesaria: supone que el medio empleado para impedir o
repeler la agresión debe ser racionalmente necesario y, a su vez, el
menos lesivo posible para el agredido. De esta manera, el medio
empleado debe estar dentro de las posibilidades con que cuenta el
sujeto para la defensa en relación a las circunstancias del hecho.
c) Falta de provocación suficiente: implica que la persona que
ejerce la legítima defensa no debe haber provocado la agresión. Una
provocación dolosa de parte del sujeto es suficiente para no aceptar
una legítima defensa.
2.2. EL ESTADO DE NECESIDAD
El estado de necesidad es una circunstancia de peligro actual para
legítimos intereses reconocidos que únicamente pueden mantenerse
mediante la lesión de los intereses legítimos de otra persona.
Se distingue entre estado de necesidad justificante y estado de
necesidad exculpante.
En el estado de necesidad justificante (art. 20, inc. 4, CP) se sacrifica
un interés de menor valor al salvado.
En el estado de necesidad exculpante (art. 20, inc. 5, CP) el interés
sacrificado es del mismo valor que el salvado.
El estado de necesidad justificante se da cuando existe el interés
preponderante, de forma tal que se excluye la antijuridicidad de lesión
en relación a la menor importancia del bien que se sacrifica respecto
del bien que se protege.
EJEMPLO:
Para salvar a una persona de un incendio, el agente fractura la puerta
de casa del vecino y accede a la de quien estaba en peligro; para llevar
a un enfermo grave al hospital el agente rebasa el límite permitido de
velocidad. Las situaciones de necesidad pueden dar lugar a casos de
justificación.
REQUISITOS DEL ESTADO DE NECESIDAD
JUSTIFICANTE
Los requisitos del estado de necesidad justificante son la situación de
peligro y la actuación necesaria.
Situación de peligro: los requisitos fundamentales que debe
cumplir para considerar esta causa de justificación son la realidad
y la inminencia, es decir que se trate de situaciones de peligro
concreto.
Acción necesaria: la acción por la que se sacrifica el interés de
menor jerarquía debe ser necesaria para la supervivencia del
interés que se salva. Por lo tanto, para que se configure el estado
de necesidad justificante, la acción debe ser necesaria, es decir
que no exista otro modo menos lesivo para evitar el mal que
amenaza.
La acción no será necesaria si la amenaza pudiera evitarse de otro
modo menos lesivo.
2.3. EJERCICIO LEGÍTIMO DE UN DERECHO
El ejercicio legítimo de un derecho se presenta cuando la conducta se
enmarca dentro del ejercicio de un derecho subjetivo otorgado por
una norma del derecho público o privado (Peña Cabrera, 1997). Se
encuentra regulado en el art. 20, inc. 8 del código penal. También esta
actuación se deriva del principio constitucional de reserva (art. 2,
num. 24, inc. a) y del artículo 230 del código penal, que señala:
«Nadie está obligado a hacer lo que la ley no manda, ni impedido de
hacer lo que ella no prohíbe».
Esta justificación es consecuencia del principio de la unidad del
ordenamiento jurídico, ya que lo que está legitimado en una parte del
derecho no puede ser prohibido penalmente en otra. Casos aceptados
por la jurisprudencia penal nacional son:
a) Ejercicio legítimo del derecho de información y opinión (acuerdo
plenario 3-2006/CJ-116 del 13 de octubre de 2006) frente al derecho
al honor.
b) Ejercicio legítimo del derecho consuetudinario (acuerdo plenario
1-2009/CJ-116 del 13 de noviembre de 2009) frente al derecho a la
libertad personal.
2.4 SUPUESTOS DE JUSTIFICACIÓN EN LOS DELITOS
IMPRUDENTES
En los delitos imprudentes también se admiten causales de
justificación. La razón para reconocer esta posibilidad de justificación
se basa en que la impunidad de una comisión típica no dolosa
solamente se entiende bajo el supuesto de un caso de justificación, y
por ello no se puede interpretar como exclusión del tipo.
La justificación en los delitos imprudentes se presenta tanto en
supuestos de la legítima defensa como en el estado de necesidad
agresivo.
2.5. JUSTIFICACIÓN EN LOS DELITOS OMISIVOS
Los delitos omisivos (propios e impropios) admiten las mismas causas
de justificación que los delitos comisivos.
La legítima defensa puede presentarse, por ejemplo, en el supuesto de
que una persona deje de prestar auxilio a su enemigo, que ha caído en
el fondo de un pozo, y está dispuesta a dispararle si esta se asomara.
El estado de necesidad agresivo estaría presente en el caso del
funcionario que ilegalmente omitiera o rehusara un acto a su cargo,
debido a que unos delincuentes amenazan con lesionarlo gravemente.
2.6. LA JUSTIFICACIÓN INCOMPLETA
La justificación incompleta o parcial se basa en la idea de que la
antijuridicidad es variable. Esto significa que en ciertos supuestos la
conducta no estará plenamente justificada porque no se presentan los
elementos objetivos y subjetivos de la justificación específica (art. 21
en relación con los art. 20, inc. 3, inc. 4 e inc. 8, CP)
Ejemplo: el sujeto que en legítima defensa se excede en cuanto a los
medios utilizados. Para estos casos el derecho penal peruano establece
una atenuación de la pena.
Para aplicar esta regla se requiere que exista agresión ilegítima, pues
sin ella no existen las bases para la existencia de una legítima defensa.
a) Legítima defensa imperfecta: se aplica la atenuante de la
eximente incompleta (art. 21, CP) cuando no concurren los requisitos
necesarios para hacer desaparecer totalmente la responsabilidad.
EJEMPLO:
Sujeto repele intento de robo y mata al asaltante.
b) Legítima defensa putativa: se da si se trata de una agresión solo
imaginaria para el que cree defenderse. En estos casos no se puede
aplicar el artículo 21 del código penal sino que se trata de un error de
prohibición que se debe resolver de acuerdo al artículo 14, segundo
párrafo, del CP. Un sector de la doctrina reconoce en este caso un
error de tipo (art. 14, primer párrafo, CP).
EJEMPLO:
Si una persona cree que está siendo atacada con un arma de fuego y
dispara en defensa propia, pero en realidad el objeto que el agresor
tenía en la mano era un teléfono móvil, esta persona estaría actuando
en legítima defensa putativa.
c) Estado de necesidad incompleto y putativo: para aplicar la
atenuante a la eximente imperfecta (art. 21, CP) es preciso que se
haya producido un estado de necesidad agresivo parcialmente
justificado. Esto no será aplicable para el caso de una situación de
necesidad imaginaria, que debería resolverse de acuerdo a las reglas
del error de prohibición o del estado de necesidad putativo (art. 14,
segundo párrafo, CP).

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