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La Persona

El documento aborda el concepto de persona en el derecho civil, incluyendo las clases de personas (físicas y jurídicas), su nacimiento y extinción, así como la capacidad jurídica y de obrar. Se detalla la regulación del Registro Civil en relación con la inscripción de nacimientos y defunciones, y se explican las características y extinción de las personas jurídicas. Además, se menciona la normativa aplicable a las sociedades civiles y mercantiles, así como las causas de su extinción.

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La Persona

El documento aborda el concepto de persona en el derecho civil, incluyendo las clases de personas (físicas y jurídicas), su nacimiento y extinción, así como la capacidad jurídica y de obrar. Se detalla la regulación del Registro Civil en relación con la inscripción de nacimientos y defunciones, y se explican las características y extinción de las personas jurídicas. Además, se menciona la normativa aplicable a las sociedades civiles y mercantiles, así como las causas de su extinción.

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DERECHO CIVIL -- TEMA 1

Concepto de persona. Clases de Personas. Personas físicas: Nacimiento y extinción. Personas


jurídicas. Concepto, naturaleza y clases. Constitución y extinción de las personas jurídicas. Capacidad
jurídica y capacidad de obrar. Representación. Adquisición y pérdida de la nacionalidad española. El
extranjero.

LIBRO I: “DE LAS PERSONAS”

TÍTULO I: “De los españoles y extranjeros” (Artículo 17 al 28)

TÍTULO II: “Nacimiento y extinción de la personalidad”

Capítulo I: “De las personas naturales” (Artículo 29 al 34)

Capítulo II: “De las personas jurídicas” (Artículo 35 al 37)

PERSONAS FÍSICAS

Artículo 29. [Nacimiento y nasciturus]


El nacimiento determina la personalidad; pero el concebido se tiene por nacido para todos los efectos
que le sean favorables, siempre que nazca con las condiciones que expresa el artículo siguiente.

Artículo 30. [Concepción civil del nacimiento]


La personalidad se adquiere en el momento del nacimiento con vida, una vez producido el entero
desprendimiento del seno materno.

Artículo 31. [Designación del primogénito en partos dobles]


La prioridad del nacimiento, en el caso de partos dobles, da al primer nacido los derechos que la ley
reconozca al primogénito.

Artículo 32. [Extinción de la personalidad civil]


La personalidad civil se extingue por la muerte de las personas.

Artículo 33. [Prelación de las sucesiones]


Si se duda, entre dos o más personas llamadas a sucederse, quién de ellas ha muerto primero, el que
sostenga la muerte anterior de una o de otra, debe probarla; a falta de prueba, se presumen muertas al
mismo tiempo y no tiene lugar la transmisión de derechos de uno a otro.

Artículo 627. [Donaciones a concebidos y no nacidos]


Las donaciones hechas a los concebidos y no nacidos podrán ser aceptadas por las personas que
legítimamente los representarían, si se hubiera verificado ya su nacimiento.

1
Artículo 965. [Seguridad y administración de los bienes de la herencia]
En el tiempo que medie hasta que se verifique el parto, o se adquiera la certidumbre de que éste no
tendrá lugar, ya por haber ocurrido aborto, ya por haber pasado con exceso el término máximo para la
gestación, se proveerá a la seguridad y administración de los bienes en la forma establecida para el
juicio necesario de testamentaría.

Artículo 966. [Suspensión de la división de la herencia]


La división de la herencia se suspenderá hasta que se verifique el parto o el aborto, o resulte por el
transcurso del tiempo que la viuda no estaba encinta.
Sin embargo, el administrador podrá pagar a los acreedores, previo mandato judicial

REGISTRO CIVIL (Ley 20/2011, deroga la anterior)

Artículo 44 RC. Inscripción de nacimiento y filiación.


1. Son inscribibles los nacimientos de las personas, conforme a lo previsto en el artículo 30 del Código
Civil.
2. La inscripción hace fe del hecho, fecha, hora y lugar del nacimiento, identidad, sexo y, en su caso,
filiación del inscrito.
3. La inscripción de nacimiento se practicará en virtud de declaración formulada en documento oficial
debidamente firmado por el o los declarantes, acompañada del parte facultativo. En defecto de éste,
deberá aportarse la documentación acreditativa en los términos que reglamentariamente se
determinen.

Artículo 45 RC . Obligados a promover la inscripción de nacimiento.


Están obligados a promover la inscripción de nacimiento:
1.º La dirección de hospitales, clínicas y establecimientos sanitarios.
2.º El personal médico o sanitario que haya atendido el parto, cuando éste haya tenido lugar fuera de
establecimiento sanitario.
3.º El padre.
4.º La madre.
5.º El pariente más próximo o, en su defecto, cualquier persona mayor de edad presente en el lugar del
alumbramiento al tiempo de producirse.

Artículo 46 RC. Comunicación del nacimiento por los centros sanitarios.


La dirección de hospitales, clínicas y establecimientos sanitarios comunicará en el plazo de veinticuatro
horas a la Oficina del Registro Civil que corresponda cada uno de los nacimientos que hayan tenido
lugar en su centro sanitario. El personal sanitario que asista al nacimiento deberá adoptar las cautelas
necesarias para asegurar la identificación del recién nacido y efectuará las comprobaciones que se
determinen reglamentariamente para establecer su filiación.
Cumplidos los requisitos para la inscripción, la comunicación se realizará mediante la remisión
electrónica del formulario oficial de declaración debidamente cumplimentado y firmado por los padres.
Los firmantes deberán acreditar su identidad por los medios admitidos en Derecho.

2
Artículo 47 RC. Inscripción de nacimiento por declaración de otras personas obligadas.
1. Respecto de los nacimientos que se hayan producido fuera de establecimiento sanitario, o cuando
por cualquier causa no se haya remitido el documento en el plazo y condiciones previstos en el artículo
anterior, los obligados a promover la inscripción dispondrán de un plazo de diez días para declarar el
nacimiento ante la Oficina General o Consular del Registro Civil.
2. La declaración se efectuará presentando el documento oficial debidamente cumplimentado, al que
deberá acompañarse el certificado médico preceptivo o, en su defecto, el documento acreditativo en
los términos que reglamentariamente se determinen.
3. La declaración podrá efectuarse presencialmente en la Oficina General o Consular del Registro Civil.

Artículo 62 RC. Inscripción de la defunción.


1. La inscripción en el Registro Civil de la defunción es obligatoria. La inscripción hace fe de la muerte
de una persona y de la fecha, hora y lugar en que se produce. En la inscripción debe figurar asimismo
la identidad del fallecido.
2. La inscripción de la defunción se practicará en virtud de declaración documentada en el formulario
oficial, acompañado del certificado médico de la defunción. En defecto de certificado, cuando éste sea
incompleto o si, a juicio del Encargado, debe complementarse la documentación acreditativa del
fallecimiento, se requerirá dictamen médico del facultativo.

Artículo 63 RC. Obligados a promover la inscripción de fallecimiento.


Están obligados a promover la inscripción de fallecimiento:
1.º La dirección de hospitales, clínicas y establecimientos sanitarios donde se produzca el fallecimiento.
2.º El personal médico que certifica el fallecimiento, cuando éste haya tenido lugar fuera del
establecimiento sanitario.
3.º Los parientes del difunto o persona a quien éstos autoricen.
4.º El director del establecimiento, cualquier habitante de la casa donde se hubiera producido el
fallecimiento o, en su caso, la autoridad que corresponda.
5.º Cualquier persona que tenga conocimiento de un fallecimiento lo comunicará a la autoridad
competente, que vendrá obligada a promover la inscripción de la defunción.

Artículo 64 RC. Comunicación de la defunción por los centros sanitarios.


La dirección de hospitales, clínicas y establecimientos sanitarios comunicará a la Oficina del Registro
Civil que se asigne cada uno de los fallecimientos que hayan tenido lugar en su centro sanitario. La
comunicación se remitirá por medios electrónicos en el plazo que se establezca reglamentariamente
mediante el envío del formulario oficial debidamente cumplimentado, acompañado del certificado
médico.

Artículo 65 RC. Inscripción de la defunción por declaración de los obligados.


Respecto de los fallecimientos que se hayan producido fuera de establecimiento sanitario, los
obligados a promover la inscripción informarán de la defunción a la mayor brevedad posible a la
autoridad pública, que la comunicará inmediatamente a la Oficina del Registro Civil.

3
Artículo 66 RC. Certificado médico de defunción.
En ningún caso podrá efectuarse la inscripción de defunción sin que se haya presentado ante el
Registro Civil el certificado médico de defunción.

PERSONAS JURÍDICAS

Artículo 35. [Concepto]


Son personas jurídicas:
1º Las corporaciones, asociaciones y fundaciones de interés público reconocidas por la ley.
Su personalidad empieza desde el instante mismo en que, con arreglo a derecho, hubiesen quedado
válidamente constituidas.
2º Las asociaciones de interés particular, sean civiles, mercantiles o industriales, a las que la ley
conceda personalidad propia, independiente de la de cada uno de los asociados.

Las corporaciones, son los organismos públicos, cuya personalidad empieza en el momento en que son
creadas, los colegios profesionales y las cámaras oficiales de comercio, industria y navegación (en estos
dos últimos casos, la adquisición de la personalidad jurídica se reglamenta en sus respectivas leyes).

Las asociaciones de interés público, se contraponen a las asociaciones de interés particular del artículo
35.2. Aquí, interés público, significa finalidad no lucrativa (ejemplo la asociación de enfermos de
cardiopatías congénitas). Adquirirán la personalidad jurídica con el otorgamiento del acta fundacional,
sin perjuicio de la necesidad de inscribirse en el correspondiente Registro (Artículo 5.2 LO 1/2002, de
Asociaciones).

Las fundaciones (se sobreentiende, de interés público, no existen las fundaciones de interés privado) se
rigen por la Ley 50/2002, de 26 de diciembre, de Fundaciones. Son fundaciones las organizaciones
constituidas sin fin de lucro, tienen afectado de modo duradero su patrimonio a la realización de fines de
interés general. Tendrán personalidad jurídica desde la inscripción de la escritura pública de su
constitución en el correspondiente Registro de Fundaciones.

4
Artículo 36. [Asociaciones de interés particular]

Las asociaciones a que se refiere el número 2º del artículo anterior se regirán por las disposiciones
relativas al contrato de sociedades, según la naturaleza de éste.

Es decir, las asociaciones de interés particular y sociedades son términos perfectamente sinónimos. La
“naturaleza” del contrato de sociedad a que hace mención significa que la sociedad puede ser civil
(Artículo 1665 y sig. CC) o mercantil (Artículo 116 y sig. CCo).

La sociedad civil tendrá personalidad jurídica desde su constitución.


Además, se podrá constituir en cualquiera forma, salvo que se aportaren a ella bienes inmuebles o
derechos reales, en cuyo caso será necesaria la escritura pública (art. 1667 CC)

La sociedad mercantil tendrá personalidad jurídica desde la inscripción de la escritura de constitución en


el Registro Mercantil (art 119 CCo).

Artículo 37. [Normativa reguladora de la capacidad de las personas jurídicas]

La capacidad civil de las corporaciones se regulará por las leyes que las hayan creado o reconocido; la
de las asociaciones por sus estatutos; y la de las fundaciones por las reglas de su institución,
debidamente aprobadas por disposición administrativa, cuando este requisito fuere necesario.

(capacidad civil≡capacidad jurídica)

Artículo 38. [Capacidad de las personas jurídicas]

Las personas jurídicas pueden adquirir y poseer bienes de todas clases, así como contraer
obligaciones y ejercitar acciones civiles o criminales, conforme a las leyes y reglas de su constitución.

La Iglesia se regirá en este punto por lo concordado entre ambas potestades; y los establecimientos de
instrucción y beneficencia por lo que dispongan las leyes especiales.

Aquí se reconoce en términos amplios la capacidad de las personas jurídicas para ser titular de derechos
reales o de crédito (como acreedora o como deudora) y para ejercitar acciones procesales.

Las personas jurídicas pueden ser titulares de todo tipo de bienes, muebles e inmuebles. El usufructo
constituido en su favor no podrá durar más de treinta años (Artículo 515). Pueden adquirir bienes por
donación o por herencia (Artículo 745).

Artículo 39. [Extinción de la personalidad jurídica de las personas jurídicas de interés público]
Si por haber expirado el plazo durante el cual funcionaban legalmente, o por haber realizado el fin para
el cual se constituyeron, o por ser ya imposible aplicar a éste la actividad y los medios de que
disponían, dejasen de funcionar las corporaciones, asociaciones y fundaciones, se dará a sus bienes la
aplicación que las leyes, o los estatutos, o las cláusulas fundacionales, les hubiesen en esta previsión
asignado. Si nada se hubiere establecido previamente, se aplicarán esos bienes a la realización de
fines análogos, en interés de la región, provincia o Municipio que principalmente debieran recoger los
beneficios de las instituciones extinguidas.

Se refiere a las personas jurídicas del art 35.1. Sus causas de extinción son:

1- Transcurso del plazo señalado para el funcionamiento de la persona jurídica.

2- Realización del fin para que se constituyó.

3- Imposibilidad de conseguir el fin con la actividad y medios de que dispone.

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Artículo 1700. [Causas de extinción de la sociedad CIVIL]
La sociedad se extingue:
1º Cuando expira el término por que fue constituida.
2º Cuando se pierde la cosa, o se termina el negocio que le sirve de objeto.
3º Por muerte, insolvencia, incapacitación o declaración de prodigalidad de cualquiera de los socios y
en el caso previsto en el artículo 1699 .
4º Por la voluntad de cualquiera de los socios, con sujeción a lo dispuesto en los artículos 1705 y
1707 .
Se exceptúan de lo dispuesto en los números 3º y 4º de este artículo las sociedades a que se refiere el
artículo 1670 , en los casos en que deban subsistir con arreglo al Código de Comercio .

El art. 1699 CC se refiere a cuando los acreedores particulares de un socio piden el embargo y remate de
la parte de éste en el fondo social.

El art. 1705 CC, dice que sólo si no se ha señalado término para la duración de la sociedad y el 1707 si la
sociedad no ha sido constituida por tiempo determinado.

Respecto al art. 1670, éste dice:

Artículo 1670. [Formas de las sociedades civiles]

Las sociedades civiles por el objeto a que se consagren, pueden revestir todas las formas reconocidas
por el Código de Comercio . En tal caso, les serán aplicables sus disposiciones en cuanto no se
opongan a las del presente Código.

De artículo se deduce lo siguiente:


Las sociedades por el objeto a que se dediquen, pueden ser de dos tipos: civiles, si el objeto es civil, o
mercantiles, si el objeto civil.
Por otro lado, las sociedades que sean civiles por el objeto, pero revistan las formas reconocidas por el
CCo se les aplicarán las disposiciones del CCo en lo que no se opongan a las del CC, lo cual quiere decir
que se aplican las reglas de CCo en la medida en que no sean contrarias al carácter materialmente civil de
la sociedad, es decir, al desarrollo por la sociedad de un objeto civil. A estas sociedades se les llama
sociedades mixtas (sociedades civiles por el objeto, pero con forma mercantil).
El art. 2 de la LSC dice que las sociedades de capital (es decir, sociedad anónima, sociedad de
responsabilidad limitada,y sociedad comanditaria por acciones), cualquiera que sea su objeto, tendrán
carácter mercantil. Es decir, si su objeto es civil, tienen carácter mercantil, y se rigen en todo por las
disposiciones del CCo y de la LSC, y en ningún momento por las del CC.
Por ello, únicamente las sociedades colectivas y comanditarias pueden tener objeto civil y forma
mercantil, y por ello les serán aplicables las disposiciones del CCo en cuanto no se opongan a las del CC.

Artículo 1701. [Extinción de las sociedades CIVILES por perecimiento o pérdida de la cosa]
Cuando la cosa específica, que un socio había prometido aportar a la sociedad, perece antes de
efectuada la entrega, su pérdida produce la disolución de la sociedad.
También se disuelve la sociedad en todo caso por la pérdida de la cosa, cuando, reservándose su
propiedad el socio que la aporta, sólo ha transferido a la sociedad el uso o goce de la misma.

6
Pero no se disuelve la sociedad por la pérdida de la cosa cuando ésta ocurre después que la sociedad
ha adquirido la propiedad de ella.

Artículo 221 CCo [causas de extinción de las sociedades mercantiles]

Las compañías, de cualquier clase que sean, se disolverán totalmente por las causas que siguen:

1. El cumplimiento del término prefijado en el contrato de Sociedad, o la conclusión de la empresa


que constituye su objeto.

2. La pérdida entera del capital.

3. La apertura de la fase de liquidación de la compañía declarada en concurso.

Artículo 222 CCo [causas de extinción sociedades colectivas y en comandita]


Las compañías colectivas y en comandita se disolverán, además, totalmente por las siguientes causas:

1. La muerte de uno de los socios colectivos, si no contiene la escritura social pacto expreso de
continuar en la sociedad los herederos del socio difunto, o de subsistir ésta entre los socios
sobrevivientes.

2. La demencia u otra causa que produzca la inhabilitación de un socio gestor para administrar
sus bienes.

3. La apertura de la fase de liquidación en el concurso de cualquiera de los socios colectivos.

CAPACIDAD JURÍDICA Y CAPACIDAD DE OBRAR

- CAPACIDAD JURÍDICA: aptitud de una persona (física o jurídica) para la simple titularidad de
derechos y obligaciones. Es decir, la a aptitud que tiene el hombre para ser sujeto en
las relaciones de derecho.

Por el hecho de serlo, una persona, física o jurídica, ya es titular de derechos y obligaciones, por
tanto ya tiene capacidad jurídica.

(personalidad física o jurídica = capacidad jurídica)

- CAPACIDAD DE OBRAR: aptitud de una persona para el ejercicio de los derechos y obligaciones
de los que es titular y para concluir actos jurídicos. Es decir, la aptitud para concluir actos
y negocios jurídicos con eficacia.

La capacidad de obrar se refiere a personas físicas, ya que en las personas jurídicas no cabe hablar de
capacidad de obrar, que se manifiesta a través de los órganos de representación, que son los que
expresan la voluntad de las personas jurídicas.

La capacidad de obrar plena: es la del emancipado por mayoría de edad, siempre que no estuviese
incapacitado por alguna de las causas que señala la ley.

7
El hecho de que la capacidad de obrar es objeto de regulación por las normas jurídicas, estableciendo
graduaciones de aquélla, lleva a considerar que la descripción de la capacidad de obrar de
determinados grupos de personas requiere acudir a un concepto genérico para explicarlo. Tal
concepto es el de estado civil.

Los estados civiles son situaciones o cualidades de la persona que predeterminan la capacidad de
obrar de ésta, debiéndose en consecuencia señalar como estados civiles los siguientes:

• El matrimonio y la filiación: en cuanto determinantes de un cierto status familiae en las


relaciones interconyugales y de los cónyuges con sus hijos.

• La edad: la mayor edad porque otorga plena capacidad de obrar a quien la alcanza; la menor
edad, en cuanto la conclusión debe ser la contraria.

• La incapacitación: judicialmente declarada, pues priva de capacidad a quien la sufre.

• La nacionalidad y la vecindad civil: como determinantes de derechos y deberes de las


personas.

• Las restantes situaciones, cualidades o condiciones de las personas no deberían ser


consideradas estados civiles, dada su transitoriedad, pero también condicionan la capacidad
de obrar, por ejemplo:

◦ La ausencia declarada.

◦ Las restricciones de capacidad impuestas al concursado y al quebrado.

◦ El desempeño de cargos y funciones, aun en el caso de compartir un determinado


régimen de derechos y obligaciones, como ocurriría en el desempeño de la patria
potestad o en el ejercicio de la representación legal.

Hay que distinguir:

1) La incapacidad de obrar o de ejercicio: que se suple con patria potestad tutela o curatela (priva del
ejercicio pero no del goce):

Artículo 200. [Causas de incapacitación]

Son causas de incapacitación las enfermedades o deficiencias persistentes de carácter físico o


psíquico que impidan a la persona gobernarse por sí misma

Artículo 323. [Facultades del emancipado]


La emancipación habilita al menor para regir su persona y bienes como si fuera mayor, pero hasta que
llegue a la mayor edad no podrá el emancipado tomar dinero a préstamo, gravar o enajenar bienes
inmuebles y establecimientos mercantiles o industriales u objetos de extraordinario valor sin
consentimiento de sus padres y, a falta de ambos, sin el de su curador.
El menor emancipado podrá por sí solo comparecer en juicio.
Lo dispuesto en este artículo es aplicable también al menor que hubiere obtenido judicialmente el
beneficio de la mayor edad.

Artículo 324. [Capacidad de disponer del casado menor de edad]


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Para que el casado menor de edad pueda enajenar o gravar bienes inmuebles, establecimientos
mercantiles u objetos de extraordinario valor que sean comunes, basta si es mayor el otro cónyuge, el
consentimiento de los dos; si también es menor, se necesitará, además, el de los padres o curadores
de uno y otro.

2) La incapacidad de derecho, que no puede suplirse (priva del ejercicio y también del goce):

Artículo 46. [Imposibilidad para contraer matrimonio]


No pueden contraer matrimonio:
1º Los menores de edad no emancipados.

Artículo 175. [Requisitos para la adopción]


La adopción requiere que el adoptante sea mayor de veinticinco años. En la adopción por ambos
cónyuges basta que uno de ellos haya alcanzado dicha edad. En todo caso, el adoptante habrá de
tener, por lo menos, catorce años más que el adoptado

Artículo 663. [Incapacitados para testar]


Están incapacitados para testar:
1º Los menores de catorce años de uno y otro sexo.

9
REPRESENTACIÓN

No considerada específicamente en el Código Civil. (No confundir con mandato,

CONCEPTO

Las declaraciones de voluntad pueden hacerse:

1) Por el mismo interesado.

2) Por medio de otra persona, que sustituye al interesado. Hay dos maneras:

a)El sustituto declara la voluntad del sustituido; es decir, es un mero mensajero.

b) El sustituto declara su propia voluntad. Hay representación. Hay dos maneras de


representar:

 En nombre del representado, (representación DIRECTA, es la verdadera


representación), con lo que los efectos se producen para el representado, aunque para
que se produzca eficacia es necesaria existencia de un previo poder de representación
o una posterior ratificación por el representado.

Por tanto, en la VERDADERA REPRESENTACIÓN (representación directa), el


representante declara su propia voluntad, actuando en nombre y por cuenta del
representado.

 En nombre propio, (representación INDIRECTA o IMPROPIA). Los efectos se


producen en el representante, por lo cual es preciso un nuevo acto (cesión, novación,
asunción de deuda, etc) para derivar las consecuencias al representado. Es el caso del
mandato sin representación del Artículo 1717 y del contrato de comisión del Cco.

No entran en el concepto de representación las siguientes situaciones:

a) La del nuncio, portavoz o mensajero, que actúa como mero instrumento de transmisión de la
voluntad ajena.

b) La de las personas que se limitan a aconsejar a las partes (abogados) o a mediar entre ellas
(agentes mediadores).

c) La de quienes obran en nombre propio, como el comisionista , el fiduciario, el testaferro.

d) La de los contratos a favor de tercero, puesto que en éstos el autor del acto lo otorga en su propio
nombre, aunque para producir algún efecto en otro.

1
ÁMBITO DE LA REPRESENTACIÓN

La representación puede utilizarse y su ámbito de aplicación se extiende para todos los negocios jurídicos
“inter vivos” que tengan carácter económico o patrimonial. Expresamente en nuestro CC autoriza para
adquirir la posesión (Artículo 439) y para contratar (art 1.259)

Artículo 439. [Adquirente de la posesión]


Puede adquirirse la posesión por la misma persona que va a disfrutarla, por su representante legal, por
su mandatario y por un tercero sin mandato alguno; pero en este último caso no se entenderá adquirida
la posesión hasta que la persona en cuyo nombre se haya verificado el acto posesorio lo ratifique.

Artículo 1259. [Contratación en nombre de tercero]


Ninguno puede contratar a nombre de otro sin estar por éste autorizado o sin que tenga por la ley su
representación legal.
El contrato celebrado a nombre de otro por quien no tenga su autorización o representación legal será
nulo, a no ser que lo ratifique la persona a cuyo nombre se otorgue antes de ser revocado por la otra
parte contratante.

Por regla general (es decir, hay excepciones), NO podrán celebrarse por medio de representantes, es decir
por personas distintas a sus titulares, los negocios jurídicos de Derecho personal, los de Derecho de
familia y los de Derecho sucesorio, por tener todos ellos carácter personalísimo.

En el caso del Derecho de familia, como excepción el CC autoriza la celebración del matrimonio por
poder, pero se trata de un poder especialísimo [Artículo 55 Matrimonio por apoderado].

En el Derecho sucesorio el CC no permite la representación en materia de testamentificación [Artículo


670 Naturaleza del testamento], ni en la mejora [Artículo 830 Intransmisibilidad de la
facultad de mejorar], aunque en este último caso, hay excepciones.

1
CLASES DE REPRESENTACIÓN: REPRESENTACIÓN LEGAL Y REPRESENTACIÓN
VOLUNTARIA

A) LA REPRESENTACIÓN LEGAL

Se llama representación legal o necesaria aquella que es conferida por la ley a ciertas personas, que por
virtud de un cargo u oficio o de una posición familiar, obran en nombre de otras que están impedidas para
hacerlo por sí. No hay que confundirla con la asistencia de personas parcialmente incapaces (por ejemplo,
la intervención de los padres o del curador en determinados actos de los menores emancipados), por la
cual se integra su defecto de capacidad, pero sin sustituir su voluntad por la de otra persona.

Casos en que se da esta representación, tratándose de personas individuales:

Admite el Código, entre otros, los siguientes casos de representación legal:

1º. La de los hijos no emancipados, que corresponde a los padres

Artículo 162. [Representación legal de los hijos no emancipados]

Los padres que ostenten la patria potestad tienen la representación legal de sus hijos menores no
emancipados.

Se exceptúan:

1º Los actos relativos a derechos de la personalidad u otros que el hijo, de acuerdo con las Leyes y con
sus condiciones de madurez, pueda realizar por sí mismo.

2º Aquellos en que exista conflicto de intereses entre los padres y el hijo.

3º Los relativos a bienes que estén excluidos de la administración de los padres.


Para celebrar contratos que obliguen al hijo a realizar prestaciones personales se requiere el previo
consentimiento de éste si tuviere suficiente juicio, sin perjuicio de lo establecido en el artículo 158 .

2º La de los menores e incapacitados, que corresponde al tutor

Artículo 267. [Representación del menor por tutor]

El tutor es el representante del menor o incapacitado, salvo para aquellos actos que pueda realizar por
sí solo, ya sea por disposición expresa de la Ley o de la sentencia de incapacitación.

3º La de los concebidos y no nacidos, que corresponde, para lo relativo a la aceptación de donaciones, a


las personas que legítimamente los representarían si ya hubieran nacido.

Artículo 627. [Donaciones a concebidos y no nacidos]

Las donaciones hechas a los concebidos y no nacidos podrán ser aceptadas por las personas que
legítimamente los representarían, si se hubiera verificado ya su nacimiento.

4º La de los ausentes

Artículo 184. [Representación del declarado ausente]

Salvo motivo grave apreciado por el Juez, corresponde la representación del declarado ausente, la
pesquisa de su persona, la protección y administración de sus bienes y el cumplimiento de sus
obligaciones:

1º Al cónyuge presente mayor de edad no separado legalmente o de hecho.

1
2º Al hijo mayor de edad; si hubiese varios, serán preferidos los que convivían con el ausente y el
mayor al menor.

3º Al ascendiente más próximo de menos edad de una u otra línea.

4º A los hermanos mayores de edad que hayan convivido familiarmente con el ausente, con
preferencia del mayor sobre el menor.

En defecto de las personas expresadas, corresponde en toda su extensión a la persona solvente de


buenos antecedentes que el Juez, oído el Ministerio Fiscal, designe a su prudente arbitrio.

Todas estas personas pueden contratar a nombre de sus representados, aunque con las limitaciones y
requisitos que la ley establece para garantizar los intereses de quienes no pueden hacerlo por sí.

5º Igualmente son representantes legales: el administrador de la herencia,

Artículo 1026. [Administración de la herencia por su poseedor]

Hasta que resulten pagados todos los acreedores conocidos y los legatarios, se entenderá que se halla
la herencia en administración.

El administrador, ya lo sea el mismo heredero, ya cualquiera otra persona, tendrá, en ese concepto, la
representación de la herencia para ejercitar las acciones que a ésta competan y contestar a las
demandas que se interpongan contra la misma.

6º y los administradores concursales en el concurso de acreedores.

Requisitos para actuar en nombre de otro, en virtud de representación legal.

1. Que el representante legal tenga la capacidad requerida (que depende de


circunstancias diversas, según los casos), sin que sea precisa (a diferencia de los
que sucede en la representación voluntaria), la capacidad del representado).

2. Que esté conferida por ley la representación.

3. Que el negocio de que se trate realizar esté comprendido dentro de los límites de
la ley.

1
1. LA REPRESENTACIÓN VOLUNTARIA (=APODERAMIENTO, PODER, AUTORIZACIÓN
REPRESENTATIVA)

Es la verdadera representación: voluntaria, directa y activa.

Es la que se confiere por medio de un acto de voluntad del representado, que recibe el nombre de poder o
apoderamiento, y puede ser definido como una declaración unilateral de voluntad por la que una persona
autoriza a otra para que concluya en su nombre uno o varios negocios jurídicos, que han de producir sus
efectos como si la primera, por sí misma, hubiese operado.

El Código Civil no regula este negocio jurídico tan importante como es el apoderamiento; solo se refiere a
él al regular el contrato de mandato (que puede llevarse a cabo con representación o sin representación),
pero es necesario distinguir entre estas dos figuras pues son distintas, aunque en el Código Civil no
aparezca clara la distinción:

El mandato es un contrato bilateral en el que el mandante y el mandatario acuerdan que el segundo


realice para el primero un acto o negocio jurídico; Por tanto, el mandato origina una relación obligatoria
entre mandante y mandatario, mientras que el apoderamiento suministra un poder jurídico de obrar con
eficacia a nombre del poderdante.

Que el mandato, como contrato que es, requiere la aceptación expresa o tácita del mandatario, mientras
que el poder es un acto jurídico unilateral, que solo requiere la declaración de voluntad del poderdante,
dirigida a los terceros, sin que sea necesaria la aceptación, ni siquiera el conocimiento del apoderado.

Artículo 1709. [Contrato de mandato]

Por el contrato de mandato se obliga una persona a prestar algún servicio o hacer alguna cosa, por
cuenta o encargo de otra.

El apoderamiento tiene necesariamente como finalidad la representación, mientras que el mandato puede
existir sin ella

Artículo 1717. [Mandatario que obra en nombre propio]

Cuando el mandatario obra en su propio nombre, el mandante no tiene acción contra las personas con
quienes el mandatario ha contratado, ni éstas tampoco contra el mandante. (el mandante no crea, en
principio, vínculo alguno con el tercero)

En este caso el mandatario es el obligado directamente en favor de la persona con quien ha


contratado, como si el asunto fuera personal suyo. Exceptúase el caso en que se trate de cosas
propias del mandante.

Lo dispuesto en este artículo se entiende sin perjuicio de las acciones entre mandante y mandatario.
(entre el mandante y mandatario se producen todos los efectos de la representación):

1
Requisitos para actuar en nombre de otro, en virtud de autorización representativa.

a) Que el apoderado/representante tenga capacidad de obrar con capacidad general y no le hará falta
la capacidad específica para cierto negocio. Según nuestro Código, tienen capacidad para ser
mandatarios no sólo los mayores de edad, sino, además, según el artículo 1716 los menores
emancipados.

Artículo 1716. [Menor emancipado mandatario]

El menor emancipado puede ser mandatario, pero el mandante sólo tendrá acción contra él en
conformidad a lo dispuesto respecto a las obligaciones de los menores. (pueden, hacer, como
representantes, negocios jurídicos que no podrían para sí, los de los art 323 y 324 CC).

b) El representante ha de hacer saber frente a quien actúa que lo hace en nombre de otra y que obra
por cuenta de la misma

c) El representado, por contra, tendrá que tener, no solo la capacidad general, sino que tendrá que
tener también la específica para celebrar el negocio de que se trate.

d) Que el poder esté otorgado en legal forma. La forma del apoderamiento es libre, teniendo en
cuenta que este negocio jurídico no es solemne y por lo tanto valdrá cualquiera que sea la forma
en que se realice: expresa, tácita, escrita e incluso oral

Artículo 1710. [Mandato expreso o tácito]

El mandato puede ser expreso o tácito.

El expreso puede darse por instrumento público o privado y aun de palabra.

La aceptación puede ser también expresa o tácita, deducida esta última de los actos del mandatario.

Con las excepciones que especificas en Artículo 1280.5º,

Artículo 1280. [Obligatoriedad de documento público]

Deberán constar en documento público:

5º El poder para contraer matrimonio, el general para pleitos y los especiales que deban presentarse
en juicio; el poder para administrar bienes, y cualquier otro que tenga por objeto un acto redactado o
que deba redactarse en escritura pública, o haya de perjudicar a tercero.

e) Que el negocio de que se trate realizar esté comprendido dentro de los límites de la autorización
(suficiencia de poder).

Haremos también referencia al

Artículo 1259. [Contratación en nombre de tercero]

Ninguno puede contratar a nombre de otro sin estar por éste autorizado o sin que tenga por la ley su
representación legal.

El contrato celebrado a nombre de otro por quien no tenga su autorización o representación legal será
nulo, a no ser que lo ratifique la persona a cuyo nombre se otorgue antes de ser revocado por la otra
parte contratante.

Estamos ante un caso de representación sin poder, y quiere decir, que si una persona contrata en nombre
de otra sin estar autorizado por ella, el contrato sería nulo, no valdría; pero la ratificación subsana los
defectos de la falta de poder y viene a sustituirlo con efectos retroactivos, haciendo que el negocio que
nació nulo se convalide y produzca los efectos oportunos.

1
Artículo 1712. [Mandato general o especial]

El mandato es general o especial.

El primero comprende todos los negocios del mandante.

El segundo uno o más negocios determinados.

El mandato, concebido en términos generales, no comprende más que los actos de administración.
Para transigir, enajenar, hipotecar o ejecutar cualquier otro acto de riguroso dominio, se necesita
mandato expreso.

La facultad de transigir no autoriza para comprometer en árbitros o amigables componedores.

El poder de representación se puede otorgar con carácter general, es decir para todos los negocios del
poderdante o representado; en este caso, al ser un poder amplio, está limitado según la ley a sólo actos de
administración (no de disposición, o bien se puede otorgar con carácter específico o concreto, para uno
solo o varios negocios determinados, y en todo caso no podrá el apoderado o representante traspasar los
límites del poder ni extralimitarse en sus actuaciones:

LA EXTINCIÓN DEL PODER

Al estar generalmente unido al contrato de mandato, las causas de extinción del poder dado a un
representante serán las mismas que el CC reconoce como de extinción de aquel:

Artículo 1732. [Causas de terminación del mandato]

El mandato se acaba:

1º Por su revocación.

2º Por renuncia o incapacitación del mandatario.

3º Por muerte, declaración de prodigalidad o por concurso o insolvencia del mandante o del
mandatario.
El mandato se extinguirá, también, por la incapacitación sobrevenida del mandante a no ser que en el
mismo se hubiera dispuesto su continuación o el mandato se hubiera dado para el caso de incapacidad
del mandante apreciada conforme a lo dispuesto por éste. En estos casos, el mandato podrá terminar
por resolución judicial dictada al constituirse el organismo tutelar o posteriormente a instancia del tutor.

Naturalmente se extingue también por las causas generales de extinción de los contratos y si fue dado el
poder de representación para un negocio concreto, cuando se haya finalizado éste.

Artículo 1738. [Efectos del mandato respecto a terceros de buena fe]

Lo hecho por el mandatario, ignorando la muerte del mandante u otra cualquiera de las causas que
hacen cesar el mandato, es válido y surtirá todos sus efectos respecto a los terceros que hayan
contratado con él de buena fe.

1
ADQUISICIÓN Y PÉRDIDA DE LA NACIONALIDAD ESPAÑOLA. EL EXTRANJERO

Artículo. 11 CE

La nacionalidad española se adquiere, se conserva y se pierde según lo establecido en la Ley.


Ningún español de origen podrá ser privado de su nacionalidad. El Estado podrá concertar
Tratados de doble nacionalidad con los países iberoamericanos o con aquellos que hayan
tenido o tengan una particular vinculación con España. En estos países pueden naturalizarse
los españoles sin perder su nacionalidad de origen.

ADQUISICIÓN:

-A) ORIGINARIA. (Artículos 17 y 19)Tiene lugar al nacer el sujeto (salvo en el caso de la adopción
de extranjero por español, es decir, ésta también es originaria)

1.Por filiación

Son españoles de origen los nacidos de padre o madre españoles (es decir, por ser hijos
de españoles, aunque los padres no tienen por qué serlo de origen)

2. Por nacimiento en España. Hay tres casos:


Los nacidos en España de padres extranjeros si, al menos, uno de ellos hubiera nacido
también en España. Se exceptúan los hijos de funcionario diplomático o consular
acreditado en España.
Los nacidos en España de padres extranjeros, si ambos carecieren de nacionalidad o si
la legislación de ninguno de ellos atribuye al hijo una nacionalidad.
Los nacidos en España cuya filiación no resulte determinada (es decir, no se sabe quienes
son los padres). A estos efectos, se presumen nacidos en territorio español los menores
de edad cuyo primer lugar conocido de estancia sea territorio español.

La filiación o el nacimiento en España, cuya determinación se produzca después de los


dieciocho años de edad, no son por sí solos causa de adquisición de la nacionalidad
española. El interesado tiene entonces derecho a optar por la nacionalidad española de
origen en el plazo de dos años a contar desde aquella determinación.

3. Por adopción

1.El extranjero menor de dieciocho años adoptado por un español adquiere, desde la
adopción, la nacionalidad española de origen.
2.Si el adoptado es mayor de dieciocho años podrá optar por la nacionalidad española
de origen en el plazo de dos años a partir de la constitución de la adopción.

1
-B) POR POSESIÓN DE ESTADO (Artículo 18):

La posesión y utilización continuada de la nacionalidad española durante diez años, con buena
fe y basada en un título inscrito en el Registro Civil, es causa de consolidación de la
nacionalidad, aunque se anule el título que la originó.

-C) DERIVATIVA

1. Por opción

Artículo 20. [Derecho de opción]

1.Tienen derecho a optar por la nacionalidad española:


a) Las personas que estén o hayan estado sujetas a la patria potestad de un español.
b) Aquellas cuyo padre o madre hubiera sido originariamente español y nacido en España.
c) Las que se hallen comprendidas en el segundo apartado de los artículos 17 (filiación o nacimiento
determinada después de los 18 años)y 19 (adoptado mayor de 18 años). Aunque estas ya se han considerado
como de origen más arriba, se obtiene la de origen pero por opción.

2. La declaración de opción se formulará:


a) Por el representante legal del optante, menor de catorce años o incapacitado. En este caso, la
opción requiere autorización del encargado del Registro Civil del domicilio del declarante, previo
dictamen del Ministerio Fiscal. Dicha autorización se concederá en interés del menor o incapaz.
b) Por el propio interesado, asistido por su representante legal, cuando aquél sea mayor de catorce
años o cuando, aun estando incapacitado, así lo permita la sentencia de incapacitación.
c) Por el interesado, por sí solo, si está emancipado o es mayor de dieciocho años. La opción
caducará a los veinte años de edad, pero si el optante no estuviera emancipado según su ley
personal al llegar a los dieciocho años, el plazo para optar se prolongará hasta que transcurran dos
años desde la emancipación.
d) Por el interesado, por sí solo, dentro de los dos años siguientes a la recuperación de la plena
capacidad. Se exceptúa el caso en que haya caducado el derecho de opción conforme al párrafo c).
3. No obstante lo dispuesto en el apartado anterior, el ejercicio del derecho de opción previsto en el
apartado 1.b) de este artículo no estará sujeto a límite alguno de edad.

1
2. Por carta de naturaleza
3. Por residencia

Artículo 21. [Nacionalidad por carta de naturaleza y por residencia]


1 .La nacionalidad española se adquiere por carta de naturaleza, otorgada discrecionalmente
mediante Real Decreto, cuando en el interesado concurran circunstancias excepcionales.
2. La nacionalidad española también se adquiere por residencia en España, en las condiciones que
señala el artículo siguiente y mediante la concesión otorgada por el Ministro de Justicia, que podrá
denegarla por motivos razonados de orden público o interés nacional.
3. En uno y otro caso la solicitud podrá formularla:
a )El interesado emancipado o mayor de dieciocho años.
b) El mayor de catorce años asistido por su representante legal.
c) El representante legal del menor de catorce años.
d) El representante legal del incapacitado o el incapacitado, por sí solo o debidamente asistido,
según resulte de la sentencia de incapacitación.
En este caso y en el anterior, el representante legal sólo podrá formular la solicitud si previamente
ha obtenido autorización conforme a lo previsto en la letra a) del apartado 2 del artículo anterior.
4. Las concesiones por carta de naturaleza o por residencia caducan a los ciento ochenta días
siguientes a su notificación, si en este plazo no comparece el interesado ante funcionario
competente para cumplir los requisitos del artículo 23 .

Artículo 22. [Obtención de nacionalidad por residencia]


1. Para la concesión de la nacionalidad por residencia se requiere que ésta haya durado diez años.
Serán suficientes cinco años para los que hayan obtenido la condición de refugiado y dos años
cuando se trate de nacionales de origen de países iberoamericanos, Andorra, Filipinas, Guinea
Ecuatorial o Portugal o de sefardíes.
2. Bastará el tiempo de residencia de un año para:
a) El que haya nacido en territorio español.
b) El que no haya ejercitado oportunamente la facultad de optar.
c) El que haya estado sujeto legalmente a la tutela, guarda o acogimiento de un ciudadano o
institución españoles durante dos años consecutivos, incluso si continuare en esta situación en el
momento de la solicitud.
d) El que al tiempo de la solicitud llevare un año casado con español o española y no estuviere
separado legalmente o de hecho.
e) El viudo o viuda de española o español, si a la muerte del cónyuge no existiera separación legal o
de hecho.
f) El nacido fuera de España de padre o madre, abuelo o abuela, que originariamente hubieran sido
españoles.
3 En todos los casos, la residencia habrá de ser legal, continuada e inmediatamente anterior a la
petición.
A los efectos de lo previsto en el párrafo d) del apartado anterior, se entenderá que tiene residencia
legal en España el cónyuge que conviva con funcionario diplomático o consular español acreditado
en el extranjero.
4. El interesado deberá justificar, en el expediente regulado por la legislación del Registro Civil,
buena conducta cívica y suficiente grado de integración en la sociedad española.

1
5. La concesión o denegación de la nacionalidad por residencia deja a salvo la vía judicial
contencioso-administrativa.

Artículo 23. [Requisitos comunes para la adquisición de la nacionalidad española derivativa]


Son requisitos comunes para la validez de la adquisición de la nacionalidad española por opción,
carta de naturaleza o residencia:
a) Que el mayor de catorce años y capaz para prestar una declaración por sí jure o prometa fidelidad
al Rey y obediencia a la Constitución y a las leyes.
b) Que la misma persona declare que renuncia a su anterior nacionalidad. Quedan a salvo de este
requisito los naturales de países mencionados en el apartado 1 del artículo 24 .
c) Que la adquisición se inscriba en el Registro Civil español.

PÉRDIDA

Artículo 24 [Pérdida de la nacionalidad]

(causas aplicables a todos los españoles, de origen o no).

1. Pierden la nacionalidad española los emancipados que, residiendo habitualmente en el extranjero,


adquieran voluntariamente otra nacionalidad o utilicen exclusivamente la nacionalidad extranjera que
tuvieran atribuida antes de la emancipación. La pérdida se producirá una vez que transcurran tres
años, a contar, respectivamente, desde la adquisición de la nacionalidad extranjera o desde la
emancipación. No obstante, los interesados podrán evitar la pérdida si dentro del plazo indicado
declaran su voluntad de conservar la nacionalidad española al encargado del Registro Civil.

La adquisición de la nacionalidad de países iberoamericanos, Andorra, Filipinas, Guinea Ecuatorial o


Portugal (ojo, aquí, no nombra a los sefardíes), no es bastante para producir, conforme a este apartado,
la pérdida de la nacionalidad española de origen (por la existencia con ellos de tratados de doble
nacionalidad).

2. En todo caso, pierden la nacionalidad española los españoles emancipados que renuncien
expresamente a ella, si tienen otra nacionalidad y residen habitualmente en el extranjero. (aquí no
hacen falta los 3 años, al haber renuncia expresa).

3. Los que habiendo nacido y residiendo en el extranjero ostenten la nacionalidad española por ser
hijos de padre o madre españoles, también nacidos en el extranjero, cuando las leyes del país donde
residan les atribuyan la nacionalidad del mismo, perderán, en todo caso, la nacionalidad española si
no declaran su voluntad de conservarla ante el encargado del Registro Civil en el plazo de tres años,
a contar desde su mayoría de edad o emancipación.

4. No se pierde la nacionalidad española, en virtud de lo dispuesto en este precepto, si España se


hallare en guerra.

Artículo 11.1 CE: ningún español de origen podrá ser privado de su nacionalidad : solo la pierden
voluntariamente: requisitos, ser emancipados, residir habitualmente en el extranjero y que España no se
halle en guerra 1) por adquirir voluntariamente otra (salvo los países enumerados), o 2) utilizar otra
exclusivamente si la tuvieren de antes de la emancipación o 3) por renuncia expresa a ella

2
Artículo 25 [Pérdida de la nacionalidad cuando no sea originaria]

(causas aplicables a los españoles que NO lo son de origen).

1. Los españoles que no lo sean de origen perderán la nacionalidad:

a) Cuando durante un período de tres años utilicen exclusivamente la nacionalidad a la que hubieran
declarado renunciar al adquirir la nacionalidad española.

b) Cuando entren voluntariamente al servicio de las armas o ejerzan cargo político en un Estado
extranjero contra la prohibición expresa del Gobierno.

2. La sentencia firme que declare que el interesado ha incurrido en falsedad, ocultación o fraude en la
adquisición de la nacionalidad española produce la nulidad de tal adquisición, si bien no se derivarán
de ella efectos perjudiciales para terceros de buena fe. La acción de nulidad deberá ejercitarse por el
Ministerio Fiscal de oficio o en virtud de denuncia, dentro del plazo de quince años.

RECUPERACIÓN

Artículo 26 [Recuperación de la nacionalidad]

1. Quien haya perdido la nacionalidad española podrá recuperarla cumpliendo los siguientes requisitos:

a) Ser residente legal en España. Este requisito no será de aplicación a los emigrantes ni a los hijos de
emigrantes. En los demás casos podrá ser dispensado por el Ministro de Justicia cuando concurran
circunstancias excepcionales.

b) Declarar ante el encargado del Registro Civil su voluntad de recuperar la nacionalidad española.

c) Inscribir la recuperación en el Registro Civil.

2. No podrán recuperar o adquirir, en su caso, la nacionalidad española sin previa habilitación


concedida discrecionalmente por el Gobierno, los que se encuentren incursos en cualquiera de los
supuestos previstos en el artículo anterior.

2
EL EXTRANJERO

Según el Artículo 1 de la LO 4/2000, de 11 de enero, sobre Derechos y Libertades de los extranjeros


en España y su integración social, modificada por LO 8/2000 de 22 de diciembre, se consideran
extranjeros a los efectos de la aplicación de la presente ley, a los que carezcan de nacionalidad
española

Artículo 13 Constitución E. 1978:

1. Los extranjeros gozarán en España de las libertades públicas que garantiza el presente Título I en
los términos que establezcan los Tratados y la Ley.

Este criterio de igualdad lo confirma el Artículo 27 de CC, según el cual Los extranjeros gozan en
España de los mismos derechos civiles que los españoles, salvo lo dispuesto en las Leyes
especiales y en los Tratados, y el Artículo 3.1 de la LO 4/2000, que determina que los extranjeros
gozarán en España de los derechos y libertades reconocidos en el Título I de la CE en los
términos establecidos en los Tratados Internacionales, en esta Ley y en las que regulen el
ejercicio de cada uno de ellos. (Como criterio interpretativo general se entenderá que los extranjeros
ejercitan los derechos que les reconoce esta ley en condiciones de igualdad con los españoles)

Hay que tener en cuenta el trato especial que reciben los extranjeros que son nacionales de origen de
países iberoamericanos, Andorra, Filipinas, Guinea Ecuatorial o Portugal, o sefardíes y el que corresponde
a los ciudadanos de la Unión Europea.

2. Solamente los españoles serán titulares de los derechos del Artículo 23 (sufragio y acceso a funciones y
cargos públicos) salvo lo que, atendiendo a principios de reciprocidad, pueda establecerse por Tratado o
Ley para el derecho de sufragio activo en las elecciones municipales.

3. La extradición sólo se concederá en cumplimiento de un Tratado o Ley, atendiendo a la reciprocidad.


Quedan excluidos de extradición los delitos políticos, no considerándose como tales los actos de
terrorismo.

4. La Ley regulará el derecho de asilo para apartidas y extranjeros.

Artículo 27. [Igualdad de derechos civiles de los extranjeros]


Los extranjeros gozan en España de los mismos derechos civiles que los españoles, salvo lo dispuesto
en las Leyes especiales y en los Tratados.

Artículo 28. [Nacionalidad de personas jurídicas]


Las corporaciones, fundaciones y asociaciones, reconocidas por la ley y domiciliadas en España,
gozarán de la nacionalidad española, siempre que tengan el concepto de personas jurídicas con
arreglo a las disposiciones del presente Código.
Las asociaciones domiciliadas en el extranjero tendrán en España la consideración y los derechos que
determinen los tratados o leyes especiales.

Algunas limitaciones de los extranjeros por ejemplo son:


- se exigen, en ciertos casos, formalidades especiales para el matrimonio civil y los testamentos.
- se les prohíbe ser testigos en los testamentos, si no entienden el idioma del testador.
- se hace depender del criterio de reciprocidad el reconocimiento a los extranjeros de los derechos de
propiedad intelectual, excepto si se trata de nacionales de la UE.
- se les impide ser capitanes de buque, excepto si son nacionales de la UE.

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