GUÍA DE Desafío Leer.
El Club
LECTURA N° 2
LEEMOS JUNTOS “El patito feo”
de Hans Christian Andersen
Primero y segundo grado
GUÍA DE LECTURA
LEEMOS JUNTOS “El patito feo”,
de Hans Christian Andersen
Queridos y queridas mediadores, docentes, directivos
y bibliotecarios, a continuación, se despliega una completa guía
de lectura compartida de un texto clásico literario. Verán que el texto
está directamente dirigido a los estudiantes como una manera
de orientar la intervención. Cada mediador podrá utilizarlo como
se presenta o realizar las adaptaciones necesarias.
Estas guías de lectura acompañan mes a mes los libros destacados
en la Biblioteca Digital de Desafío Leer. El Club. Esperamos faciliten
una lectura guiada, apoyando la reflexión sobre distintos aspectos de
cada texto sugerido.
Al realizar una lectura guiada, estarán mostrando cómo los lectores
abordamos los textos, qué preguntas nos hacemos y en qué aspectos
nos detenemos.
Les deseamos un maravilloso recorrido junto a los clásicos de
la literatura universal. ¡Que lo disfruten!
BIENVENIDOS
¡Hola, lectores y lectoras! Bienvenidos a esta segunda guía de lectura, otra
vez nos encontramos con una historia conocida. Sin embargo, tal vez no conozcamos
su versión original —la versión del escritor Hans Christian Andersen—, sino las
múltiples versiones para la televisión, el cine o adaptaciones simplificadas.
Como en la guía de la Caperucita, vamos a ir leyendo, cortando y pensando a través de
preguntas o consignas. Como pudimos comprobar, esto hará que leamos con más
atención, mirando detalles y analizando cada decisión del narrador.
Nos ubicamos antes para entrar a leer con más contexto.
COORDENADAS DE INICIO
SOBRE EL TEXTO. Se dice que “El patito feo” es un cuento en
clave autobiográfica, ya que el propio Andersen siempre se sintió
falto de toda gracia estética lo que lo condenó al desprecio y al
amor no correspondido. El patito sabrá encontrar una mejor
suerte mientras que esto nunca le sucederá a su autor.
Una obra que más que hablar sobre la discriminación nos
muestra la búsqueda de la identidad como un verdadero viaje
maravilloso.
SOBRE LA AUTORÍA. ¿Es tal vez uno de los principales autores de
la literatura para niños, porque, si bien muchos de sus cuentos
están inspirados en leyendas nórdicas, la mayoría están creados
desde su imaginación.
Andersen logró, hacia la mitad del siglo XIX, más de 200 historias
que nacen de un alma triste y solitaria. Quizás por eso sus textos
(“La sirenita”, “El patito feo” o “Pulgarcita”) ahondan en la
profundidad del alma y sus grandes temas: el amor, la verdad, la
justicia y la muerte.
Ya explicamos cuán útil es leer introducciones o sinopsis a la hora de leer una historia.
Téngalo en cuenta, sobre todo, cuando vayan a leer textos más extensos, más
desafiantes. La sinopsis nos permitirá no perdernos cuando el relato no resulte tan
transparente a la hora de ofrecernos la historia.
LARGAMOS
Estamos listos, empezamos a leer. Hagamos el esfuerzo de visualizar, de
imaginar, todo lo que el narrador comienza a decirnos: quiénes están,
dónde están y por qué. Ahora sí, adelante.
¡ALTO AHÍ!
Detengámonos en esta introducción.
¡Qué lindos eran los días de verano! ¡Qué agradable
resultaba pasear por el campo y ver el trigo amarillo, la
verde avena y las parvas de heno apilado en las llanuras!
Sobre sus largas patas rojas iba la cigüeña junto a algunos
flamencos, que se paraban un rato sobre cada pata. Sí, era
realmente encantador estar en el campo.
Bañada de sol se alzaba allí una vieja mansión solariega a
la que rodeaba un profundo foso; desde sus paredes hasta
el borde del agua crecían unas plantas de hojas
gigantescas, las mayores de las cuales eran lo
suficientemente grandes para que un niño pequeño
pudiese pararse debajo de ellas. Aquel lugar resultaba tan
enmarañado y agreste como el más denso de los bosques,
y era allí donde cierta pata había hecho su nido. Ya era
tiempo de sobra para que naciesen los patitos, pero se
demoraban tanto, que la mamá comenzaba a perder la
paciencia, pues casi nadie venía a visitarla.
¿Ven lo que hace el narrador? Si algo conocían de la historia, seguro estaban
esperando en las primeras líneas encontrarse con la mamá pato y los patos a punto de
salir de los huevos, pero no, el narrador decide ir de a poco.
Hagamos un ejercicio: imaginemos que el narrador es una cámara (que de hecho en las
películas funciona así). Lo primero que vemos es una imagen bien ampliada del
escenario en el que suponemos que tendrá lugar la historia.
Un lector apurado podría decir “¿Y qué importa cómo son los días de verano en el
campo? ¿Y la mansión y las plantas altas?”. Un lector apurado querría ir directo a la
acción, al momento en el que los huevos se rompen y nacen los patitos y llega ese
patito tan distinto. Pues no, apurarse no sirve de nada a la hora de leer literatura. Leer
implica el esfuerzo —como ya hemos dicho— de pensar a cada paso “¿por qué el
narrador me está diciendo esto? ¿Cómo impactará esto en la acción principal?”.
Entonces, el narrador es una cámara en el cielo, que abre con una imagen ampliada del
campo en un día de verano y las llanuras de heno, trigo y avena, y los flamencos y la
mansión. La cámara (o el narrador) recorre todo esto para finalmente llegar a la escena
que le da inicio a la historia: la pata a punto de convertirse en mamá de sus huevos.
Piensen en todo esto y con sus hipótesis, sigamos.
SIGAMOS
ATENTI
Presten atención a esto:
—¡Oh, qué grande es el mundo! —dijeron los patitos. Y
ciertamente disponían de un espacio mayor que el que
tenían dentro del huevo.
—¿Creen acaso que esto es el mundo entero? —preguntó la
pata—. Pues sepan que se extiende mucho más allá del
jardín, hasta el prado mismo del pastor, aunque yo nunca
me he alejado tanto.
Esto es lo primero que dicen los patitos no bien ven el mundo. Claro, si los bebés
pudieran hablar también dirían algo parecido. Imaginen que vienen de un mundo muy
pequeño, mínimo, y ahora ven solo un poco de todo aquello que nos contó el narrador:
las llanuras de heno, trigo y avena, y los flamencos y la mansión. Su madre se encarga
de explicarles que todo lo que ven no es lo que hay, que hay más. Porque si hay algo
que saben las mamás y los papás en cualquier lado, ya sean animales o seres humanos,
es que su gran labor en este mundo es presentar de a poco a sus hijos el mundo que
los rodea y ellos aún no conocen.
Entonces, tal vez la intención del narrador con esa introducción era esta: que sepamos
bien qué están viendo esos bebés patitos, y qué todavía no pueden. Qué ven y qué
verán al crecer y explorar y qué les puede hacer sentir.
SIGAMOS
—Por suerte soy tan feo que ni los perros tienen ganas de
comerme —se dijo. Y se tendió allí muy quieto, mientras los
perdigones repiqueteaban sobre los juncos, y las descargas,
una tras otra, atronaban los aires.
¡ALTO AHÍ!
El patito feo ha huido del corral al mundo silvestre y cree que todo lo que le
sucede se explica porque es feo. De hecho, se encuentra en medio de una cacería y
comprueba que los perros lo rechazan por “feo”.
● ¿Puede ser que todo lo que le pasa se debe a que es feo
● o hay alguna otra razón que desconocemos por ahora?
Algo que vamos aprendiendo es a no saltearnos todo lo que nos dice el narrador
aunque en apariencia parezca que no es esencial (como la introducción del comienzo).
Pues otra segunda lección que debemos aprender de los narradores es que a veces
quieren que entendamos cosas sin decirnos nada directamente.
Sería algo así como si no estuviera guiñando un ojo: no nos dice nada necesariamente
extraño, pero lo repite mucho y eso nos tiene que ayudar a pensar que hay algo más
allá de lo dicho. En este caso, pensemos:
● ¿por qué el narrador insiste con que la única característica del patito que lo
lleva a estar solo como está es que es feo? Y repite esa misma palabra. ¿Será
solo eso? ¿O será algo más?
Los buenos lectores están atentos para pensar más allá de lo que se dice y arman
hipótesis sobre lo que podría ser, sobre los significados ocultos; dicen no será que….
Aunque se equivoquen, la clave es ir más allá de lo literal (de estrictamente lo que se
dice). ¿Se animan a probar? ¿Qué le podrá pasar a este pato más allá de
su “fealdad”?
No será que el patito en
verdad…………………………………………………………………………….
SIGAMOS
ATENTI
Presten atención a esto:
Ahora bien, en aquella casa el gato era el dueño y la gallina
la dueña, y siempre que hablaban de sí mismos solían decir:
“nosotros y el mundo”, porque opinaban que ellos solos
formaban la mitad del mundo, y, lo que es más, la mitad más
importante. Al patito le parecía que sobre esto podía haber
otras opiniones, pero la gallina ni siquiera quiso oírlo.
¿Se acuerdan que habíamos hablado del mundo, de presentar el mundo, de conocer el
mundo? Bueno, acá tenemos dos personajes bien interesantes y por algo el narrador
nos los ofrece. Valen unas preguntas para pensar:
● ¿Cuán amplio es el mundo si lo único que conocemos es lo que nos rodea?
● ¿Qué opinamos de lo desconocido cuando nos es completamente desconocido?
● ¿Qué pasa cuando al visitar, al leer o ver películas conocemos partes del
mundo que antes no? ¿Qué sentimos?
Parece que para el gato y la gallina todo lo que conocen es lo que es, y lo que no
conocen no existe. No hay duda de que el patito se da cuenta de que la compañía de
estos dos tan cerrados no puede hacerle bien. Ni gato ni gallina comprenden que él no
está hecho ni para ronronear ni para poner huevos, y que su deseo es nadar y
zambullirse.
SIGAMOS
Cierta tarde, mientras el sol se ponía en un maravilloso
crepúsculo, emergió de entre los arbustos una bandada de
grandes y hermosas aves. El patito no había visto nunca
unos animales tan espléndidos. Eran de una blancura
resplandeciente, y tenían largos y esbeltos cuellos. Eran
cisnes. A la vez que lanzaban un fantástico grito,
extendieron sus largas, sus magníficas alas, y remontaron
el vuelo, alejándose de aquel frío hacia los lagos abiertos y
las tierras cálidas.
Se elevaron muy alto, muy alto, allá entre los aires, y el
patito feo se sintió lleno de una rara inquietud. Comenzó a
dar vueltas y vueltas en el agua lo mismo que una rueda,
estirando el cuello en la dirección que seguían, que él
mismo se asustó al oírlo. ¡Ah, jamás podría olvidar
aquellos hermosos y afortunados pájaros! En cuanto los
perdió de vista, se sumergió derecho hasta el fondo, y se
hallaba como fuera de sí cuando regresó a la superficie.
¡ALTO AHÍ!
El patito se ha encontrado con un grupo de aves que “no había visto
nunca” (¿ven lo que pasa cuando el mundo se amplía? Se conocen cosas que nunca
habíamos visto o imaginado). Y al ver estos animales, el patito “se sintió lleno de una
rara inquietud”. Entonces, recuperemos la hipótesis que habíamos lanzado antes
cuando empezamos a pensar que ser feo no era la única (ni la más importante)
característica. Revisen la hipótesis teniendo en cuenta esto que siente al conocer a los
cisnes.
● ¿Qué creen que puede ser sentir una “rara inquietud”?
● ¿Por qué creen que el patito siente esto?
● ¿Por qué cuando las aves se alejan se siente “fuera de sí”?
SIGAMOS
ATENTI
Miren esto:
Pero sería demasiado cruel describir todas las miserias y
trabajos que el patito tuvo que pasar durante aquel crudo
invierno. Había buscado refugio entre los juncos cuando las
alondras comenzaron a cantar y el sol a calentar de nuevo:
llegaba la hermosa primavera.
¿Saben lo que ocurre acá? Se trata de un salto en el tiempo. Evidentemente antes de
llegar al final de la historia, le pasarán muchas cosas al patito feo. Y está claro que
durante todo el invierno no la ha pasado nada bien. Pero llega la primavera y el
narrador decide no contarnos todo lo que tuvo que sufrir (“sería demasiado cruel
describir todas las miserias y trabajos que el patito tuvo que pasar”), prefiere saltearlo,
resumirlo en esa sola línea y que nosotros imaginemos el resto. Bien, llega la primavera
y, esperemos, un final feliz para nuestro patito.
ESO FUE TODO
¿Repasamos lo aprendido en esta lectura guiada?
★ Que a veces el narrador se comporta como una cámara y hace zoom para
llegar a la escena central
★ Que los narradores nos dan más información del escenario donde transcurre la
historia para que podamos ver con los ojos de los personajes
★ Que tenemos que estar atentos a cuando el narrador insiste con algo será
porque quiere que pensemos más allá de lo que se dice
★ Que es clave pensar cuando el narrador nos comparte los sentimientos de los
personajes pues seguro es importante para interpretar mejor la historia
★ Que los narradores hacen saltos en el tiempo y evitan contarnos fragmentos
de tiempo en la vida de los personajes
A tener en cuenta todo esto cuando volvamos a abrir una historia. Hasta la próxima.