PRIORIDADES VS POSTERIDADES
B.B: S. Lucas 14: 15-20
¿Qué es una prioridad?
Preferencia de algo respecto de otra cosa precisamente,
aunque existan en un mismo instante de tiempo.
¿Qué es una posteridad?
Postergar, habla de un tiempo futuro.
“Las cosas que son más importantes nunca deben estar a merced de las cosas que importan
menos”.
INTRODUCCIÓN:
La Biblia contiene muchos ejemplos de advertencia, de personas que establecieron prioridades
equivocadas. Esto debería hacer reflexionar a todo creyente; tómese un momento para considerar
la importancia de llevar cautivos los pensamientos y deseos equivocados que podrían alejarle de la
“sincera fidelidad a Cristo” (2 Co 11.3).
Para bien o para mal, solemos establecer prioridades de alguna de estas tres maneras: evaluando
los asuntos que son más importantes para nosotros; dejando que las personas o las circunstancias
influyan en lo que valoramos; o adoptando hábitos y mentalidades que se convierten en un estilo
de vida. Pero no importa cómo determinemos las prioridades, ellas serán las incorrectas si no
tenemos en cuenta cómo quiere Dios que vivamos, y qué es lo más importante para Él.
Para permanecer firmes en Cristo, debemos saber establecer nuestras prioridades, o perderemos
el objetivo. Lo más importante para el Señor debe ocupar su lugar antes de que las circunstancias,
nuestros deseos u otras personas nos tienten a vacilar.
Ya que la devoción a Cristo es de suma importancia, debemos establecer metas de acuerdo con la
Palabra de Dios. Mantener a Cristo en primer lugar hace que sea más difícil que otros intereses y
placeres nos distraigan.
“Bienaventurado el que coma pan en el reino de Dios”
La mención de la “resurrección” (14) habla de un futuro. La persona que pronuncia la bendición
está pensando en el futuro banquete mesiánico en tiempos finales. Pero en la parábola, Jesús
menciona que esto no es simplemente algo futuro, sino presente, Jesús contradice la falsa
suposición, El banquete ya se está celebrando como se ve por ejemplo en la oferta del evangelio a
todos los pobres, los enfermos, los discapacitados.
En la palabra de Dios, encontramos muchos ejemplos de personas escogiendo sus prioridades.
• Marta y María: Respondiendo el Señor, le dijo: Marta, Marta, tú estás preocupada y
molesta por tantas cosas; pero una sola cosa es necesaria, y María ha escogido la parte
buena, la cual no le será quitada. San Lucas 10:38-42
• El llamamiento a ser pescadores: y lo mismo les sucedió también a Jacobo y a Juan, hijos
de Zebedeo, que eran socios de Simón. Y Jesús dijo a Simón: No temas; desde ahora serás
pescador de hombres. Y después de traer las barcas a tierra, dejándolo todo, le siguieron.
San Lucas 5:10-11
• El Joven rico: «Una cosa te falta: anda, cuanto tienes véndelo y dáselo a los pobres y
tendrás un tesoro en el cielo; luego, ven y sígueme». Pero él, abatido por estas palabras, se
marchó entristecido, porque tenía muchos bienes. Jesús, mirando a su alrededor, dice a
sus discípulos: «¡Qué difícil es que los que tienen riquezas entren en el Reino de Dios!»
Marcos 19:17-27
• Los primeros apóstoles: Por tanto, hermanos, escoged de entre vosotros siete hombres de
buena reputación, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría, a quienes podamos encargar
esta tarea. Y nosotros nos entregaremos a la oración y al ministerio de la palabra. Hechos
6.3-4
En los textos que leímos de base, miramos, una invitación muy especial Una gran Cena…
Pero encontramos tres respuestas a tres tiempos de vivencia (Etapas del desarrollo humano)
TODOS COMENZARON A EXCUSARSE.
¿Qué es una excusa? Razón o argumento que se da para justificar una cosa, en especial una falla,
un error o una falta o para demostrar que alguien no es culpable o responsable de algo.
1. He comprado una hacienda, y necesito ir a verla, te ruego que me excuses.
(tener) – Otoño (Disfrutar de su tiempo de retiro)
2. He comprado cinco yuntas de bueyes, y voy a probarlos, te ruego que me excuses.
(Hacer) – Verano (Iniciar un trabajo)
3. Acabo de Casarme, y por tanto no puedo ir.
(Ser)- Primavera (Ser mi vida) Serán una sola carne.
EXCUSAS
HACIENDA BUEYES MATRIMONIO
Comprar - Tener Trabajar- Hacer Ser
Ir a verla Voy a probarlos No puedo
Otoño Verano Primavera
Caen las hojas El sol inclemente Todo florece
Retiro Trabajar Proyectar y construir
Lucas 14:18 Lucas 14:19 Lucas 14:20
Aquí vemos que las excusas siempre existirán, Debemos elegir correctamente.
No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre
no está en él. Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y
la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. Y el mundo pasa, y sus deseos;
pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre. 1 Juan 2: 15-16
Prioridad Dios debe ser Primero
Cristiana N. 1 Mateo 22: 34-37
Amar a Dios sobre todas las cosas es tenerle en aprecio supremo, es decir, estar convencido de que
Dios vale más que nadie, y por eso preferirle a todas las cosas.
Stephen R. Covey, También escribió: “uno de mis ensayos favoritos es ‘El común denominador del
éxito’, escrito por E.M. Gray. Él estuvo toda su vida en busca de aquel común denominador que
compartían todas las personas exitosas. Descubrió que no era el trabajo duro, la buena suerte o la
habilidad en las relaciones humanas, aunque todo ello era importante. El único factor que parecía
trascender por encima de los demás… [era] poner primero lo primero” (1990, pp. 148-149).
Fijar las prioridades correctas es crucial para tener éxito, y esto no sólo se aplica al éxito material.
Dios es primero
El apóstol Juan nos da la respuesta: “Pues este es el amor a Dios, que guardemos sus
mandamientos; y sus mandamientos no son gravosos” (1 Juan 5:3). La evidencia de que amamos a
Dios es nuestra lucha por guardar sus mandamientos.
“El que dice, yo le conozco, y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso, y la verdad no está
en él; pero el que guarda su palabra, en éste verdaderamente el amor de Dios se ha
perfeccionado” (1 Juan 2:4-5, énfasis añadido).
Debemos ser honestos con nosotros mismos. ¿Estamos poniendo primero nuestra relación
personal con Dios, o estamos permitiendo que otros aspectos de nuestra vida estén por encima de
nuestra adoración al verdadero Dios?
Con frecuencia, es difícil escoger entre los asuntos de este mundo y las enseñanzas de Cristo. Él
afirmó: “Si alguno viene a mí, y no aborrece a su padre, y madre, y mujer, e hijos, y hermanos, y
hermanas, y aun también su propia vida, no puede ser mi discípulo. Y el que no lleva su cruz y
viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo” (Lucas 14:26-27).
Pero Cristo no estaba diciendo que no debemos cuidar a cada miembro de nuestra familia. Lo que
estaba enseñando es que debemos ponerlo primero a Él en nuestra vida. Dejar a Dios fuera de
nuestros planes es insensato (Santiago 4:13-16).
Recuerden las palabras de Cristo: “Ninguno que, poniendo su mano en el arado, mira hacia atrás,
es apto para el reino de Dios” (Lucas 9:62). Cuando ya determinamos que seguir a Cristo es nuestra
prioridad principal, no hay manera de echarnos para atrás (Hebreos 10:37-39).
Si ponemos a Dios primero también, intrínsicamente desarrollaremos
• Un Carácter justo, delante de Dios: Lo cual nos permitirá tomar decisiones correctas según
la voluntad de Dios
¿Nuestra voluntad o la voluntad de Dios?
Cuando tocamos el tema de las decisiones importantes, ¿qué es lo que usualmente tiene la
prioridad en nuestra vida? ¿Es nuestra voluntad o la voluntad de Dios?
El apóstol Pablo exhortó a los cristianos diciendo: “No os conforméis a este siglo, sino transformaos
por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena
voluntad de Dios, agradable y perfecta” (Romanos 12:2).
Ser guiados por la voluntad de Dios es encarnar el carácter de Dios —convertirnos en seres
semejantes a Dios.
Cristo dio el ejemplo perfecto
Cristo les enseñó a sus seguidores a que oraran con frecuencia para que el Reino de Dios fuera
establecido, y que además le pidieran a Dios: “Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en
la tierra” (Mateo 6:10). También les dijo que había venido a la Tierra a llevar a cabo la voluntad de
su Padre (Juan 6:38).
Aun cuando tuvo que enfrentar una horripilante prueba de dolor físico y tormento mental, Cristo
oró: “Pero no se haga mi voluntad, sino la tuya” (Lucas 22:42).
Vencer nuestra naturaleza egoísta y reemplazarla con el carácter de Dios debe ser lo más
importante en nuestra mente. Como Cristo nos enseñó, debemos esforzarnos por ser “perfectos,
como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto” (Mateo 5:48).
• Buscar primeramente el reino de Dios: En su Sermón del Monte, Cristo enseñó varios de
los principios de la vida cristiana más importantes en la Biblia (Mateo 5-7). Uno de ellos es
este: “Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas
[mencionadas en los versículos anteriores] os serán añadidas” (Mateo 6:33).
Prioridad Mi Familia
Cristiana N. 2 Mateo 22: 39
Prójimo= Próximo y ¿Quién más próximo a ti que tu familia? La iglesia del Señor reconoce esta
prioridad, Se trabaja en torno de la familia. Comité de familia, Semana de la familia, Asesoría de
familia, Desarrollo de Familia, etc… Pero quien debe vigilar por el bienestar de tu familia eres tu….
Amarás a tu prójimo como a ti mismo.
No se trata solamente de ser, hacer y tener, necesitamos trascender, y eso solo se logra poniendo
en el lugar correcto nuestras prioridades.
“todo tiene su tiempo”
Eclesiastés 3:1-15 RVR1960
Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora. Tiempo de nacer, y
tiempo de morir; tiempo de plantar, y tiempo de arrancar lo plantado; tiempo de matar, y tiempo
de curar; tiempo de destruir, y tiempo de edificar; tiempo de llorar, y tiempo de reír; tiempo de
endechar, y tiempo de bailar; tiempo de esparcir piedras, y tiempo de juntar piedras; tiempo de
abrazar, y tiempo de abstenerse de abrazar; tiempo de buscar, y tiempo de perder; tiempo de
guardar, y tiempo de desechar; tiempo de romper, y tiempo de coser; tiempo de callar, y tiempo de
hablar; tiempo de amar, y tiempo de aborrecer; tiempo de guerra, y tiempo de paz. ¿Qué provecho
tiene el que trabaja, de aquello en que se afana? Yo he visto el trabajo que Dios ha dado a los hijos
de los hombres para que se ocupen en él. Todo lo hizo hermoso en su tiempo; y ha puesto
eternidad en el corazón de ellos, sin que alcance el hombre a entender la obra que ha hecho Dios
desde el principio hasta el fin. Yo he conocido que no hay para ellos cosa mejor que alegrarse, y
hacer bien en su vida; y también que es don de Dios que todo hombre coma y beba, y goce el bien
de toda su labor. He entendido que todo lo que Dios hace será perpetuo; sobre aquello no se
añadirá, ni de ello se disminuirá; y lo hace Dios, para que delante de él teman los hombres. Aquello
que fue, ya es; y lo que ha de ser, fue ya; y Dios restaura lo que pasó.
CONCLUSIÓN
De este en adelante vendrán muchas más prioridades: Trabajo, Estudio, emprendimiento…. Ext,
Pero, tu necesitas poner a Dios primero
Si estas en el tiempo del hacer, Dios primero
Si estas en el tiempo del Tener, Dios primero
Si estas en el tiempo del Ser, Dios primero
Elige correctamente para que puedas trascender, una eternidad te espera. Tu invierno será de
lluvia de bendición o de invierno de dolor, en el frio de estar sin sentir el calor de Dios y su
presencia.
Dios primero, Amalo con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas.
Lo que eres, lo que haces, lo que tienes, todo se lo debes a Dios. Dios primero. Dios te ayudará a
trascender… Hasta verle cara a cara.
“Señor en tus manos están mis tiempos”
Salmos 31:14-15 RVR1960
Mas yo en ti confío, oh, Jehová; Digo: Tú eres mi Dios. En tu mano están mis tiempos; Líbrame de la
mano de mis enemigos y de mis perseguidores.
A la postre, lo que realmente permanece, son las cosas que no se ven, estas son eternas, mientras
las que se ven son pasajeras,
Pues esta aflicción leve y pasajera nos produce un eterno peso de gloria que sobrepasa toda
comparación, al no poner nuestra vista en las cosas que se ven, sino en las que no se ven; porque
las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas.
2 Corintios 4:17-18