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¨Conductismo, Cognitivismo y Aprendizaje ¨.
Gabriela Escandón Ríos
Centro de Estudios Universitarios Baja California
Psicología Educativa
Mtra. Melissa Sue Vega Guzmán
Playas de Rosarito, B.C., 28 de abril del 2024.
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El conductismo corriente de la Psicología se centra en la conducta que puede
ser observable por encima de procesos psíquicos, limitándose a los estímulos y
respuestas que haya en sus contextos. Por lo cual deja a un lado toda la psiquis interna
dándole más importancia al entorno. En la teoría conductista los principales términos
son el estímulo, respuesta, condicionamiento, refuerzo y castigo. A cualquier señal
habrá una respuesta que puede ser condicionada con estímulos y respuestas y llevarla
al refuerzo mediante la repetición y en el caso de no ser la respuesta requerida utilizar
un refuerzo opuesto hasta obtener la conducta deseada. El manifiesto de Watson, el
padre del conductismo, era ante todo una filosofía de naturaleza metodológica
relacionada con la investigación de las situaciones de aprendizaje en animales para
inferirlas a los humanos (Leiva 2005, p.68). Los modelos conductistas más importantes
son: el condicionamiento clásico de Pavlov, el condicionamiento operante de Skinner y
el condicionamiento vicario de Bandura.
Para el conductismo las personas son seres pasivos que se limitan a estímulos y
responden a ellos, la cual nombraron ¨caja negra¨, pero esta asociación de estímulos y
respuestas no explicaba todas las conductas que se pueden presentar y el proceso en
cómo se da la información y el entendimiento a ciertos comportamientos, los cuales
pueden presentarse como trastornos o patologías. Aun así se menciona al conductismo
como una de las teorías más relevantes e influyentes en la psicología y educación,
también se explica como una teoría que se centra solo en las conductas que se pueden
observar y deja a un lado la motivación y la creatividad, redunda en lo exterior aislando
lo intrínseco de la persona enfocándose en estímulos y recompensas que en el proceso
de aprendizaje no pueden ser únicos, ya que solo influyen en el cambio de conductas y
no meramente en la adquisición de aprendizajes situados y significativos.
Por esta razón surgen con el tiempo otras corrientes como la del cognitivismo
que se centra en explicar los procesos mentales, la adquisición de la información, la
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importancia del contexto social y las condiciones o situaciones psicológicas y
psiquiátricas que se podrían presentar en el individuo. Esta teoría del aprendizaje nos
puede proporcionar por lo tanto las bases para diseñar estrategias de enseñanza y
aprendizaje en los centros escolares. Para el cognitivismo la mente tiene estructuras
organizativas y funcionales las cuales cumplen determinados procesos, como sería la
percepción, lenguaje, memoria, atención y concentración, lo que permite crear nuevos
conocimientos y valerse de ideas y experiencias previas. Esta teoría se formula con
base a un ser pensante que puede construir sus propios significados en relación a su
entorno y a su carga genética.
Por tal organización existe un sujeto el cual al construir sus significados modifica
su realidad, la cual puede ser cambiante como él mismo. Con esa perspectiva, los
aportes que nos puede brindar como docentes son fundamentales al proporcionarnos
el cómo aprenden los alumnos. Donde los alumnos no solo reciben y guardan
información sino que puede repetir y construir estrategias con experiencias pasadas
para enfrentar nuevas experiencias cognitivas.
Carretero, M (1998) nos aclara la cuestión cuando afirma: […] una
conclusión fundamental que resume gran parte de la investigación
contemporánea sobre el aprendizaje es que se aprende mejor aquello que
se comprende adecuadamente, es decir lo que se inserta apropiadamente
en los conocimientos que ya poseemos y que se puede usar para resolver
problemas significativos para la persona que aprende. (Citado por Abate,
2009, p.12).
Para el constructivismo el conocimiento no es ajeno a la mente y tiene constante
del docente también es activo, ya que es el docente quien valora los ritmos y estilos de
aprendizaje que motiven y muevan al alumno. No es el docente quien tiene el rol
principal pero si quien facilite la organización del aula, la colaboración entre pares y los
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ambientes que potencialicen un aprendizaje humanista de acuerdo a los intereses y
necesidades del menor.
Bruner, 1986, refiere que,
Hay dos modalidades de funcionamiento cognitivo, dos modalidades de
pensamiento, y cada una de ellas brinda modos característicos de ordenar la
experiencia, de construir la realidad. Las dos (si bien son complementarias) son
irreductibles entre sí. Los intentos de reducir una modalidad a la otra o de
ignorar una a expensas de la otra hacen perder inevitablemente la rica
diversidad que encierra el pensamiento (citado por Camargo et al., 2010, p.
335).
Partiendo de esta afirmación, aparece el concepto de andamiaje, que son las
ayudas que de manera gradual proporcionan niveles de ayuda debido a que el
individuo no es el único elemento o fuente de aprendizaje, por lo que desde afuera de
él se incluyen estos apoyos que construyen y reconstruyen el conocimiento mejorando
el aprendizaje. Por lo cual no queda meramente como información grabada sino
procesada y adaptada a la necesidad real del educando.
Ante este enfoque cognitivo que se nos presenta en la Nueva Escuela Mexicana,
con esa suma de interacción y construcción, se presentan retos desafiantes para el
docente. Una planeación curricular flexible, relevante, adaptada a las necesidades e
intereses del alumno, que conecte contenidos con la realidad, donde la participación, el
trabajo en equipo, aprendizajes basados en proyectos y uso de tecnología se logre con
la colaboración y resolución de problemas. Todo mediante la evaluación integral y
formativa de conocimientos, habilidades, actitudes y valores con las consideraciones
del tiempo. A todo ello como docente que soy en busca de la actualización y
capacitación para implementar dicho enfoque y que mejore mi práctica profesional y
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que sea funcional y siempre determinando mi labor con el enfoque ideal que requieran
los alumnos.
REFERENCIAS
Leiva, C. (2005). Conductismo, cognitivismo y aprendizaje. Revista Tecnología En
Marcha, 18(1). Recuperado 28 de abril de 2024
[Link]
(25/04/2024).
Carretero, M. Constructivismo y educación. Aique. Bs. As. 1993. [Link].
Recuperado el 28 de abril de 2024, de
[Link]
Camargo, A., Martínez, H., Jerome, C., Bruner: Dos Teorías Cognitivas, dos
Formas de Significar, dos Enfoques para la Enseñanza de la Ciencia,
Psicogente, vol. 13, núm. 24, julio-diciembre, 2010, pp. 329-346 Universidad
Simón Bolívar Barranquilla, Colombia Recuperado el 28 de abril de 2024,
[Link]