ESCUELA DE ESTUDIOS SUPERIORES DE
ATLATLAHUCAN MORELOS
GALICIA BAISANO MARITZA MILDRED
DOCTOR: BENITO LIMA MONTAÑO
ENSAYO: LAS CONSTITUCIONES EN EL MEXICO
INDEPENDIENTE
DERECHO CONSTITUCIONAL
LICENCIATURA EN DERECHO
INTRODUCCIÓN
Es importante que por primer punto se mencione la importancia de las
constituciones, Las constituciones son documentos fundantes de un Estado que
promueven la organización de una comunidad humana, de manera que sus
miembros puedan vivir bajo la tranquilidad que ofrece la existencia de un marco
jurídico estable que, por un lado, proclame y garantice el ejercicio pleno de los
derechos sustanciales de los individuos que integran dicha comunidad, y que, por
el otro, organice los poderes y órdenes de gobierno bajo los principios de
autonomía, división y control recíproco.
Una Constitución es un acuerdo político que se transforma en derecho para
normar la vida de quienes habitan y transitan un territorio en particular y del que se
desprenden un conjunto de leyes y reglamentos que deben ser coherentes con lo
que en ese documento fundante quedó constituido.
Además, las constituciones son expresiones del tránsito histórico de una nación a
través de distintos regímenes de propiedad y producción. La lectura de los textos
constitucionales sucesivos de un país es la lectura de la historia de sus
transformaciones políticas, económicas y sociales.
Para que pueda considerarse que un Estado está dotado de una Constitución
verdadera, es necesario que dicha Constitución no sólo sea una norma jurídica, un
mero documento político, sino, además, que sea la norma suprema del
ordenamiento jurídico. Sólo podrá afirmarse que un Estado concreto constituye un
Estado constitucional cuando el texto aprobado sea considerado una norma
suprema y que, como tal, sujeto a su debido cumplimiento no sólo por los
ciudadanos, sino, lo que es más importante, por los poderes públicos.
Es importante mencionar por que son fundamentales las constituciones ya que es
algo muy esencial para los países .
DESARROLLO
Decreto Constitucional para la Libertad de
la América Mexicana
“Constitución de Apatzingán”
El Decreto Constitucional para la Libertad de la América Mexicana, mejor conocido
como Constitución de Apatzingán, es un documento clave en la historia del
constitucionalismo mexicano que emergió en plena guerra de Independencia como
sustento ideológico e institucional de la lucha armada insurgente. Obra del
Congreso de Chilpancingo, debe su designación a la villa de Apatzingán, en el
actual estado de Michoacán.
Organizado por iniciativa de José María Morelos y Pavón, el Congreso de
Chilpancingo trabajó para cimentar las bases políticas e ideológicas sobre las que
se construiría la nueva nación. Su interés era diáfano: romper todos los vínculos
existentes con el Imperio español, sustentar el reconocimiento de los derechos
humanos de los habitantes de estas tierras y establecer un nuevo orden jurídico.
Esta Constitución proponía la creación de una estructura estatal fundamentada en
la libertad e independencia de la América Septentrional, los derechos del hombre,
la división de poderes y el beneficio de todos como fin de gobierno.
Este Decreto constitucional está compuesto por 242 artículos contenidos en dos
apartados. El primer apartado, denominado “Principios o elementos
constitucionales”, cuenta con seis capítulos, y el segundo, llamado “Forma de
gobierno”, con veintidós. La estructura de la Constitución de Apatzingán se
sustenta en cuatro principios rectores, a saber: soberanía, división de
poderes, supremacía de la ley y democracia.
1) La soberanía queda establecida en el Capítulo
II. Se determina que ésta se basa en la facultad de dictar leyes y establecer la
forma de gobierno que más convenga a la sociedad, y que por su naturaleza será
imprescriptible, indivisible y no se podrá enajenar. La soberanía reside
originariamente en el pueblo, que será representado por diputados, los cuáles
serán elegidos de acuerdo con las reglas establecidas en la propia Constitución.
En el mismo sentido, la soberanía de carácter externo, es decir entre naciones,
queda establecida. también en el texto constitucional al determinar que ninguna
nación tiene derecho a impedir a otra el uso libre de su soberanía. Conforme a lo
establecido en la Constitución de Apatzingán, la soberanía contaba con tres
atribuciones: la facultad de dictar leyes, la facultad de hacerlas ejecutar y la
facultad de aplicarlas a los casos particulares. Esto se materializaba a través de
los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial.
2) La división de poderes quedó consagrada como un principio fundamental para
hacer viable la materialización de la soberanía, así como para evitar abusos en el
ejercicio del poder. De este modo se delimitaban las atribuciones y facultades de
cada uno de los poderes constituidos.
El Poder Ejecutivo se conformaba por el Supremo Gobierno, el Poder Legislativo
por el Supremo Congreso Mexicano y el Poder Judicial por el Supremo Tribunal de
Justicia y por el Tribunal de Residencia. Tres individuos iguales en autoridad
integrarían el Supremo Gobierno, y se alternarían en la presidencia por
cuatrimestres. Como es sabido, el contexto en el que se promulgó la Constitución
de Apatzingán era de conflicto armado, razón por la cual al Supremo Gobierno se
le confirieron importantes atribuciones en materia de guerra y milicia,
principalmente.
3) La supremacía de la ley quedó plasmada en cuanto se estableció en la
Constitución que “La ley es la expresión de la voluntad general en orden a la
felicidad común”, es decir que tiene un fin social señalado en los artículos 21 a 23
y sólo debe decretar penas muy necesarias y proporcionadas a los delitos.
4) Por lo que se refiere a la democracia, la Constitución establece que el derecho
de sufragio para la elección de diputados pertenece sin distinción de origen étnico
a todos los ciudadanos en quienes concurrieran los requisitos que previniera la ley,
con lo que se otorgó el derecho al voto tanto a los indígenas, tradicionalmente
marginados, a los africanos sometidos a la esclavitud y a las castas sujetas al
ostracismo social.
5) Derechos humanos. Uno de los elementos más relevantes del texto de la
Constitución de Apatzingán es el capítulo V, titulado “De la igualdad, seguridad,
propiedad y libertad de los ciudadanos”, lo que hoy conocemos como derechos
humanos.
La igualdad se establece en el artículo 13 de la Constitución, que dice: “se reputan
ciudadanos de esta América todos los nacidos en ella”; más adelante, el artículo
25 prescribe que “ningún ciudadano podrá obtener más ventajas que las que haya
merecido por servicios hechos al Estado”.
La libertad se garantiza en las categorías de libertades personales, libertad de
trabajo y libertad de expresión. Ejemplo de ello son el artículo 21, el cual señala
que “Sólo las leyes pueden determinar los casos en que debe ser acusado,
preso o detenido algún ciudadano”; el 38: “Ningún género de cultura, industria o
comercio puede ser prohibido a los ciudadanos, excepto los que forman la
subsistencia pública”, y el 40, al determinar que “libertad de hablar, de discurrir y
de manifestar opiniones por medio de la imprenta, no debe prohibirse a ningún
ciudadano ”.
El 4 de octubre de 1824 entró en vigor la primera Constitución Federal de los
Estados Unidos Mexicanos, siendo éste un documento de carácter jurídico y
político que estableció el sistema político federal y tuvo como fin principal declarar
el carácter independiente de México como país.
La creación de esta Constitución Federal se dio tiempo después de concluido el
Primer Imperio Mexicano, encabezado por Agustín de Iturbide, con lo que México
se declaró una nación independiente. El gobierno provisional establecido convocó
a un Congreso Constituyente que se reunió el 5 de noviembre de 1823; dos días
después, el 7 de noviembre, celebró su instalación solemne. Lo que pretendía este
Congreso era conciliar las tendencias políticas existentes. Después de varios
debates, el 24 de enero de 1824 se aprobó el documento llamado Acta
Constitutiva de la Federación Mexicana, en el cual se establecieron las bases
fundamentales para la Constitución Federal. El Congreso Constituyente continuó
sus sesiones hasta el 5 de octubre de 1824, cuando clausuró sus actividades. El
día anterior, el primer presidente de la República, el general Guadalupe Victoria,
había jurado solemnemente la Constitución Federal de los Estados Unidos
Mexicanos promulgada en esa fecha, documento que remplazó de manera
definitiva a la Carta española de Cádiz de 1812.
Debido a lo anterior, el 1 de abril de 1824 se inició el proyecto de la Constitución
Federativa de los Estados Unidos Mexicanos, la cual fue aprobada el 3 de octubre,
promulgada el 4 y publicada el 25 del mismo mes, bajo el título de Constitución
Federal de los Estados Unidos Mexicano, La Constitución de 1824 quedó
conformada por 7 títulos y 171 artículos y esbozó una mezcla de antecedentes
hispánicos y estadounidenses; es decir, una combinación de lineamientos
provenientes tanto de la Constitución liberal española (promulgada el 19 de marzo
de 1812 por las Cortes reunidas en Cádiz durante el periodo de lucha contra el
gobierno de José Bonaparte impuesto por el ejército francés) como de la carta
federal de los Estados Unidos, aprobada en Filadelfia en 1787. Se considera a
este documento el resultado de la Guerra de Independencia, cuyos conceptos
trascendieron hasta la Constitución de 1917 que nos rige hoy día. Ejemplo de
estos son: soberanía nacional, derechos humanos, federalismo, división de
poderes y democracia representativa.
La combinación de los tres modelos –español, colonial y estadounidense– dio
como resultado un sistema judicial muy peculiar en el texto aprobado por el
Congreso Constituyente. Algunos de los artículos más significativos son los
primeros seis, en los que se declara a los Estados Unidos Mexicanos como país
libre e independiente. Asimismo, establecen los alcances del territorio, proclaman
una sola religión, definen los estados de la República y anuncian la división del
Supremo Poder de la federación, para su ejercicio, en Legislativo, Ejecutivo y
Judicial.
Este Congreso trató de conciliar las tendencias políticas existentes y después de
varios debates elaboró el Acta Constitutiva de la Federación, conjunto de leyes por
medio de las cuales se regiría provisionalmente el país y en el que se estableció el
sistema federal.
Organizado por iniciativa de José María Morelos y Pavón, el Congreso de
Chilpancingo trabajó para cimentar las bases políticas e ideológicas sobre las que
se construiría la nueva nación. Su interés era diáfano: romper todos los vínculos
existentes con el Imperio español, sustentar el reconocimiento de los derechos
humanos de los habitantes de estas tierras y establecer un nuevo orden jurídico.
Esta Constitución proponía la creación de una estructura estatal fundamentada en
la libertad e independencia de la América Septentrional, los derechos del hombre,
la división de poderes y el beneficio de todos como fin de gobierno.
Constitución de 1836 - Cuando Antonio López de Santa Anna llega al poder
asumiendo un rol conservador, abroga la legislación anterior por ser de un carácter
eminentemente federal y procede a estructurar el Estado en una república
centralista cuyas bases fueron sentadas en las siete leyes constitucionales de
1836. En dicho ordenamiento sí existió un apartado especial para los derechos: La
primera se titulaba Derechos y Obligaciones de los Mexicanos y habitantes de la
República y reconocía los derechos de nacionalidad, igualdad, libertad, propiedad,
seguridad jurídica y derechos políticos; sin embargo, seguían sin ser reconocidos
el derecho a la libertad de culto y creencias y continuó la obligatoriedad de la
religión católica romana impuesta desde la conquista española y mandada por la
Constitución de 1824. Cabe mencionar que en general, se limitó en gran medida el
reconocimiento a los derechos de las personas en razón de su condición
económica y cultural.
En 1836, México vivió el establecimiento de la República Centralista, un período
en el que el país se organizó bajo un régimen político unitario. Algunas
características de este periodo son:
- El gobierno nacional administraba directamente todos los ingresos del país.
- Se limitó la representación ciudadana a los que pagaban impuestos.
- Se mantuvo la división de poderes en Ejecutivo, Legislativo y Judicial.
- La religión oficial era la católica.
- Los estados se transformaron en departamentos con facultades limitadas.
- El presidente nombraba a los gobernadores.
El régimen centralista fue un intento del sector conservador de México para poner
fin a las disputas entre las élites regionales y los caudillos políticos. Sin embargo,
el país continuó padeciendo inestabilidad política y levantamientos armados.
Constitución de 1843- Este documento fue derivado de las polémicas que
existían en el país con motivo del régimen centralista y a la oposición, dentro del
Congreso, de varios diputados, entre ellos don Mariano Otero, que proponían el
retorno al régimen federal. Por tal motivo, el gobierno de Santa Anna disolvió el
Congreso y promulgó las Bases Orgánicas en junio de 1843, reafirmando el
régimen centralista, aunque desapareciendo al Supremo Poder Conservador. Se
instauró la pena de muerte y se restringió la libertad de imprenta, La Constitución
de 1843 buscaba fortalecer la autoridad central del gobierno y limitar la autonomía
de los estados. También estableció derechos y garantías individuales, como la
libertad de expresión, de prensa, de culto y de reunión.
La Constitución de 1843 de México tenía las siguientes características:
- Definía la forma de gobierno como una república representativa y popular.
- Establecía que el poder público se dividía en Legislativo, Ejecutivo y
Judicial.
Prohibía que dos o más poderes se reunieran en una sola persona o corporación.
- Establecía derechos y libertades como la libertad de tránsito, de imprenta, y
la prohibición de ser detenido por más de tres días sin ser entregado a la
autoridad judicial.
- Obligaba a los ciudadanos a profesar la religión de su patria, observar la
constitución y las leyes, y obedecer a las autoridades.
- También obligaba a los ciudadanos a cooperar con los gastos del estado y
a defender a la patria.
- Estaba dividida en once títulos, subdivididos en rubros que contenían
artículos.
Constitución de 1857.- Después del cese del poder de Antonio López de Santa
Anna como consecuencia de la Revolución de Ayutla, quedó como presidente
sustituto don Ignacio Comonfort Ríos, quien el 5 de febrero de 1857 firmó la
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, de corte liberal y federal,
que en su capítulo primero, denominado De los derechos del Hombre reconocía
los derechos a la libertad de expresión, asociación y portación de armas;
reafirmaba la abolición de la esclavitud y eliminaba la prisión por deudas civiles,
las formas crueles de castigo y la pena de muerte; de igual manera, prohibió los
títulos de nobleza y se establecieron los principios de legalidad e irretroactividad;
sin embargo, siguieron sin tratarse los temas referentes a los derechos de la mujer
y la libertad de creencias.
Los hombres que participaron en el gobierno emanado de la revolución de Ayutla
pertenecían a una nueva generación que buscaba cortar de tajo con cualquier
indicio del viejo régimen colonial. Anhelaban implantar instituciones modernas,
representadas en un sistema republicano y democrático en donde la libertad y el
derecho a la propiedad, al trabajo y a la empresa fueran las vías que llevaran al
progreso.
Luego del triunfo de la revolución de Ayutla, Juan Álvarez fue designado
presidente interino y ocupó este puesto del 4 de octubre al 11 de diciembre de
1855. Su gestión, aunque muy breve, fue importantísima para el desarrollo ulterior
de los acontecimientos, ya que inició de hecho la reforma liberal.
Durante su gestión se presentó la convocatoria para un nuevo Congreso
Constituyente el cual debería iniciar sus actividades en febrero de 1856. También
se dio a conocer la famosa Ley Juárez o Ley de Administración de Justicia y
Orgánica de los Tribunales de la Nación del Distrito Federal y Territorios, la cual
suprimió todos los tribunales especiales, menos los eclesiásticos y militares, que
cesarían en adelante de conocer de los delitos civiles.
La postura radical del gobierno de Álvarez no agradó a todos aquellos que vieron
en las reformas una amenaza a sus intereses. La presión al gobierno se desató
las circunstancias obligaron al presidente a renunciar. Fue sustituido por Ignacio
Comonfort quien de inmediato trató en vano de matizar el empuje liberal.
Mientras el Congreso deliberada sobre los artículos que debían tener la
Constitución, Comofort gobernó bajo las bases del Estatuto Orgánico Provisional
de tono moderado en sus principios. No obstante, el ímpetu reformista siguió su
marcha. El 26 de abril de 1856 se promulgó un decreto que suprimió la coacción
civil para el cumplimiento de los votos monásticos y más adelante se acabó con la
obligatoriedad del pago de diezmo.
El 28 de diciembre de 1855, se dio la Ley Lafragua que concedía de nueva cuenta
la libertad de imprenta, suprimida por la Ley Lares que emitió el gobierno. El 25 de
junio de 1856 se conoció la Ley Lerdo o Ley de Desamortización de Fincas
Rústicas y Urbanas Propiedad de las Corporaciones Civiles y Religiosas. Ambas
serían discutidas dentro del Congreso y ratificadas y aprobadas en todas sus
partes para incorporarse al texto constitucional del 57 .
El Congreso inició sus sesiones el 18 de febrero de 1856. En las tribunas
parlamentaria denominó el grupo de liberales radicales partidarios de elaborar otro
texto que permitiera romper definitivamente con el orden heredado de la Colonia.
Las sesiones del Congreso se llevaron a cabo desde el 4 de febrero de 1856. Las
diversas comisiones trabajaron intensamente y se presentaron acaloradas
discusiones partidistas, dado que estaban constituidas por miembros moderados y
radicales que se empeñaban en mantener sus puntos de vista y tratarlos de
consignar en la futura constitución.
Los legisladores extremistas como Isidoro Olvera, José María Castillo Velasco y
Ponciano Arriaga pronunciaran sus famosos votos particulares en los que
exponían sus proyectos de ley que encerraban planteamientos de índole social.
Olvera se manifestó partidario de la existencia del Senado, de la libertad de cultos
y propuso una nueva distribución territorial al señalar que la tierra que debería
pertenecer a todos los hombres. Por su parte, el voto de Castillo Velasco también
se refería a la propiedad territorial con mención de su injusta distribución, y se
mostraba partidario del aumento de propietarios y de otorgar soberanía a los
municipios.
Pero sin duda el voto de Ponciano Arriaga fue el más radical en sus propuestas.
Ante la situación real del campesino en especial del indígena, pugnaba por la justa
repartición de la propiedad territorial. Destacada en su postura un análisis cómo el
campesino se encontraba en condiciones de franca miseria y explotación y hace
reflexiones en torno a una situación que desafortunadamente se iría haciendo más
crítica con todos los años.
Sin embargo, estos votos y otras propuestas también novedosas no fueron
incorporadas a la Carta Magna del 57, por considerarse, en ese momento,
demasiado radicales.
El 16 de junio de 1857 se presentó en Cámara el proyecto de Constitución
elaborado por Ponciano Arriaga, León Guzmán, Mariano Yáñez, José María de
Castillo, José María de Castillo Velasco, José María Mota y Pedro Escudero y
Echánove. Tras su discusión, la Constitución de 1857 quedó integrada por 8 títulos
y 120 artículos que garantizaba los derechos del hombre; la soberanía nacional;
dividía los poderes de la nación en Ejecutivo, Legislativo y Judicial, donde se
depositaba el Poder Legislativo en el Congreso de la Unión que sería constituido
por una sola cámara, la de diputados; el Poder Judicial se integraría por tres
departamentos: la Suprema Corte de Justicia y los tribunales de circuito y de
distrito.
Con respecto a los estados exige que adopten en su interior el régimen
republicano, representativo y popular, con una serie de restricciones que limiten la
soberanía estatal e impidan la disolución de la federación; se suprimen las
alcabalas y las aduanas interiores, medidas éstas conducentes al fortalecimiento
de la unión nacional. Esta Constitución fijaría la posibilidad de reformas
posteriores en beneficio del bien común y como medidas de adecuación a la
realidad imperante. La Constitución de 1857 se convirtió en la máxima ley que
regiría sobre los destinos del país; ninguna otra ley podría estar por encima de
ella.
La Constitución de 1857 abrió el camino para romper con algunos de los resabios
del orden colonial, pero la Guerra de Reforma fue el trámite necesario para
imponer el concepto de modernidad de los liberales. La amenaza de golpe de
Estado en el país y la debilidad del presidente para actuar firme y decididamente,
precipitó el estallamiento franco de la lucha. En diciembre de 1857, Félix Zuloaga
proclamó el Plan de Tacubaya en el que se estipulaba que cesaba de regir la
Constitución y que Comonfort seguiría al frente del Ejecutivo, gobernando con
amplias facultades; convocaba a un congreso extraordinario que redactaría una
nueva constitución de acuerdo con la voluntad nacional, cesando entre tanto a
todas aquellas autoridades que no secundasen este plan.
Presionado por las circunstancias, Comonfort decidió unirse a los sublevados.
Parte de su equipo de colaboradores renunció a sus puestos mientras que Benito
Juárez, presidente de la Suprema Corte, Isidoro Olvera, presidente del Congreso y
algunos diputados fueron conducidos a prisión. Los estados de la República se
dividieron en aquellos que apoyaban al Plan de Tacubaya y los que defendían el
orden constitucional.
Los conservadores, por su parte, presionaron a Comonfort para que derogara las
reformas liberales, a lo cual él se negó. Luego, trató de buscar una reconciliación
con el ala liberal; excarceló a Juárez y llevó a cabo enfrentamientos armados
contra los conservadores, en los cuales saldría mal librado. Ante lo inútil de su
resistencia decidió no continuar en la lucha y abandonó el país dejándolo inmerso
en una guerra civil.
En consecuencia, se dan dos gobiernos paralelos. Uno encabezado por Benito
Juárez que en su calidad de presidente de la Suprema Corte debía ocupar el
Ejecutivo en caso de que el presidente se ausentara; y el otro presidido por Félix
Zuloaga, a quien una junta de representantes había electo presidente. El primero
defendería el orden constitucional, mientras el segundo se encaminaría a su
destrucción. Juárez estableció su gobierno, en un primer momento, en
Guanajuato, mientras Zuloaga en la capital gobernaba con las llamadas Cinco
Leyes, que de hecho derogaban algunas de las reformas liberales como la Ley
Lerdo, la Ley Iglesias y la Ley Juárez entre otras. Las diversas entidades del país
tomarían una posición y defenderían a uno de estos dos gobiernos.
El ejército y el gobierno liberal irían sufriendo severas derrotas que lo llevaron a
convertir su mandato en itinerante. Con todo y las penalidades a que se vieron
sujetos continuaron dictando una serie de disposiciones legislativas que
simbolizaron una postura aún más radical que la manejada en el congreso
constituyente de 1857. La legislación dictada en Veracruz contempló diversos
aspectos de la vida nacional y de sus habitantes.
Las leyes decretadas en ese estado, conocidas como Leyes de Reforma,
establecieron al fin la separación de la Iglesia y del Estado. El 12 de julio de 1859
se promulgó la Ley de nacionalización de los bienes eclesiásticos; el 23, la Ley del
matrimonio civil; el 28 la Ley orgánica del Registro Civil y la Ley sobre el estado
civil de las personas; el 31, el decreto que declaraba que cesaba toda intervención
del clero en cementerios y camposantos. El 11 de agosto se reglamentaron los
días festivos y se prohibió la asistencia oficial a las funciones de la Iglesia. Un año
más tarde, el 4 de diciembre de 1860, se expidió la Ley sobre libertad de cultos.
Este conjunto de leyes fueron el inicio de una nueva era en la política, la economía
y la cultura.
La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos de 1917 es la carta
magna que rige a México en la actualidad. Se promulgó el 5 de febrero de 1917 en
el Teatro Iturbide de Querétaro y entró en vigor el 1 de mayo del mismo año.
La Constitución de 1917 se caracteriza por:
Ser la primera constitución en incluir derechos sociales, como la enseñanza laica y
gratuita, la propiedad de la tierra, los derechos laborales y la libertad de expresión.
- Ser un ejemplo a nivel internacional de constitucionalismo social, que
establece que la máxima ley de un pueblo debe garantizar los derechos
sociales, económicos y culturales de las clases populares.
- Establecer la forma de gobierno, los servicios públicos y el bienestar social.
- Designar a la Ciudad de México como la capital de la nación.
- Establecer la división de poderes entre el Poder Ejecutivo, el Poder
Legislativo y el Poder Judicial.
Durante la época del porfiriato en México, el presidente concentró de hecho las
atribuciones de los tres poderes, situación que condujo a la revolución de 1910
encabezada por Francisco I. Madero quien logró derrocar a Porfirio Díaz del
poder y llegar a la presidencia.
Después del asesinato de Madero y de su vicepresidente Pino Suárez, se
produce la revolución constitucionalista encabezada por Venustiano Carranza
contra la dictadura de Victoriano Huerta, y por su triunfo, se promulga la
constitución de 1917. Esta Constitución dejó intocados los principios básicos
de la Constitución anterior la de 1857 como la soberanía popular, la división de
poderes y los derechos individuales, pero se agregar a además un catálogo de
derechos sociales que colocaron a la Constitución mexicana pionera de la
materia a nivel mundial al reconocer los derechos a los campesinos, los
trabajadores y en materia de educación y derechos del consumidor.
Esta Constitución ha sido objeto progresivamente de diversas reformas en
materia de amparo y de derechos humanos, y sin duda la mayor de ellas la
efectuada el 10 de junio de 2011 por medio del cual se constitucionaliza el
término de derechos humanos y otorga un rango prevalente a los tratados
internacionales de la materia, con lo cual se convierte en mandatos imperativos
que obligan a todas las autoridades a su observancia y garantía, con lo cual se
sientan las bases para el reforzamiento tanto en el sistema jurisdiccional como
no jurisdiccional de los derechos humanos.
La constitución es importante para un país porque establece las bases de la
institucionalidad,.los derechos y garantías de las personas, y la estructura
política del país. También sirve para organizar el Estado, ponerle límites al
poder y garantizar la dignidad de las personas.
Entre los objetivos de una constitución se encuentran:
- Convocar a la sociedad del país
- Asegurar la vida comunitaria y el orden
- Reconocer los derechos con los que nacen las personas
- Ordenar la interacción de los tres ordenes de gobierno
- Establecer las normas de comportamiento de la sociedad
La constitución es la ley más importante de un país y es la norma suprema del
ordenamiento jurídico. Por tanto, debe ser respetada por los ciudadanos y por los
poderes públicos .
Es el mismo derecho constitucional es el mecanismo que viuila que se cumplan
los preceptos de la constitución. También define los límites del poder del estado,
de los legljosladores y de los poderes públicos del país.