Nada a que aferrarse
Filipenses 2
Por tanto, si hay alguna
consolación en Cristo, si algún consuelo de amor, si alguna comunión del Espíritu, si algún
afecto entrañable, si alguna misericordia, 2 completad mi gozo, sintiendo lo mismo, teniendo el
mismo amor, unánimes, sintiendo una misma cosa. 3 Nada hagáis por contienda o por
vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él
mismo; 4 no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros. 5
Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, 6 el cual, siendo en
forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, 7 sino que se despojó
a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; 8 y estando en la
condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte
de cruz.
2 Corintios 11:3
Pero temo que como la serpiente con su astucia engañó a Eva, vuestros sentidos sean de
alguna manera extraviados de la sincera fidelidad a Cristo.
Lucas 12:13-21
Nueva Versión Internacional
Parábola del rico insensato
13 Uno de entre la multitud le pidió:
—Maestro, dile a mi hermano que comparta la herencia conmigo.
14 —Hombre —respondió Jesús—, ¿quién me nombró a mí juez o árbitro entre ustedes?
15 »¡Tengan cuidado! —advirtió a la gente—. Absténganse de toda avaricia; la vida de una
persona no depende de la abundancia de sus bienes».
16 Entonces les contó esta parábola:
—El terreno de un hombre rico produjo una buena cosecha. 17 Así que se puso a pensar:
“¿Qué voy a hacer? No tengo dónde almacenar mi cosecha”. 18 Por fin dijo: “Ya sé lo que voy a
hacer: derribaré mis graneros y construiré otros más grandes, donde pueda almacenar todo mi
grano y mis bienes. 19 Y diré: Alma mía, ya tienes bastantes cosas buenas guardadas para
muchos años. Descansa, come, bebe y goza de la vida”. 20 Pero Dios le dijo: “¡Necio! Esta
misma noche te van a reclamar la vida. ¿Y quién se quedará con lo que has acumulado?”.
21 »Así sucede al que acumula riquezas para sí mismo, en vez de ser rico delante de Dios».
Hebreos cap 12