Consulta
Uno de los tipos más sencillos de procedimientos de auditoría es la indagación. Este
procedimiento implica que los auditores recojan pruebas verbales a través de una
investigación formal o informal de las personas de la organización. Aunque son relevantes,
este tipo de pruebas no son lo suficientemente sólidas como para mantenerse solas y
necesitarían otros documentos o pruebas de apoyo para ser consideradas válidas.
Confirmación
Al igual que la consulta, la confirmación también pide explicaciones sobre las
transacciones de una organización. La principal diferencia, sin embargo, es que los
auditores los validarían a través de la comunicación directa con un tercero u otras fuentes
externas con las que la organización tiene relaciones. Algunos ejemplos de estos terceros
son los bancos, los proveedores o los clientes.
Observación
Con este tipo de proceso de auditoría, los auditores suelen tratar de confirmar que la
organización está aplicando los procedimientos o medidas empresariales existentes. Este
tipo de procedimiento da a los auditores una idea de cómo funcionan los procesos internos
y si pueden afectar a las operaciones de la organización en su conjunto.
Inspección de documentos
La inspección de documentos es el proceso de recopilación y examen de las transacciones a
través de la información registrada. Esto se puede realizar de dos maneras: mediante la
comprobación y el rastreo.
La comprobación consiste en que los auditores comprueban manualmente los detalles de
los documentos justificativos para verificar los registros de las transacciones. Por su parte,
el rastreo es el proceso de validación de las transacciones mediante el seguimiento de sus
conexiones con el documento de origen.
Inspección de activos físicos o tangibles
La inspección de los activos tangibles es el procedimiento por el que los auditores
examinan físicamente los activos de la empresa, incluyendo propiedades como terrenos,
edificios, vehículos, equipos o existencias. Este proceso no sólo confirma la existencia del
activo, sino que también ayuda a determinar si ha sufrido defectos o deterioros que afecten
a su valor.
Los auditores pueden hacer una lista de todos los activos fijos de una empresa o utilizar esta
lista de control del registro de activos para la inspección.
Recálculo
Este proceso de auditoría es bastante sencillo. En el recálculo, los auditores vuelven a
calcular las transacciones por sí mismos y las comparan con el estado financiero o cálculo
inicial de la empresa. Los auditores pueden entonces identificar si están equilibrados, o
investigar más a fondo si se encuentran diferencias o discrepancias.
Repetición
La repetición es simplemente que los auditores repitan de forma independiente los
procedimientos de auditoría o los controles internos que la empresa también ha realizado.
Las pruebas de auditoría obtenidas mediante este procedimiento se consideran más fiables
que las recogidas de forma indirecta, ya que se trata de una experiencia de primera mano y
una forma directa de evaluación.
Los auditores siempre pueden realizar sus auditorías utilizando múltiples procedimientos.
Por ejemplo, además de comprobar los documentos justificativos, también pueden
inspeccionar los activos físicos o pedir a otros terceros relacionados la confirmación de las
transacciones existentes. Mediante la realización de diversos procedimientos de auditoría,
los auditores pueden reforzar la credibilidad del resultado de la auditoría y reducir la
posibilidad de que se produzcan errores de cálculo y discrepancias.
¿Qué procedimiento de auditoría es el más fiable?
Aunque todos los procedimientos mencionados tienen sus propias ventajas, ¿cuál de ellos
se considera el más fiable?
Según este artículo de Chron, la inspección física, la confirmación de un tercero y la
inspección de registros y documentos se consideran tres de los procedimientos de auditoría
más fiables. Además de ofrecer información muy precisa, también están respaldados por
pruebas de auditoría que son fáciles de comprobar y validar.
Estos procedimientos de auditoría también permiten a los auditores examinar de forma
independiente por su cuenta y no limitarse a confiar en la información que la empresa ha
facilitado. Esto ayuda a garantizar que los resultados de la auditoría sean imparciales y lo
más precisos posible.
2 parte
Los siete tipos de procedimientos de auditoría son:
1. Inspección o consulta: Consiste en examinar registros, documentos y activos físicos para
obtener evidencia de auditoría.
2. Observación: Implica presenciar procesos o actividades relevantes para la auditoría,
como la realización de inventarios o la operación de maquinaria.
3. Confirmación: Se refiere a obtener información o respuestas directamente de terceros,
como clientes o proveedores, para corroborar la veracidad de la información proporcionada
por la entidad auditada.
4. Indagación: Consiste en realizar preguntas y obtener explicaciones de la administración o
el personal de la entidad auditada para obtener una comprensión más profunda de los
procesos y controles internos.
5. Cálculo: Implica verificar la exactitud matemática de los registros y documentos, como
la reconciliación de cuentas o la verificación de cálculos financieros.
6. Revisión analítica o inspección de activos: Consiste en analizar y comparar información
financiera y no financiera para identificar tendencias, variaciones o anomalías que puedan
requerir una mayor investigación.
7. Procedimientos de cumplimiento: Se refieren a la revisión de los procesos y controles
internos de una entidad