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Crisis de la Teoría Clásica en Arquitectura

Libro de historia de la arquitectura 1

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cristian benitez
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Temas abordados

  • Durand,
  • estética clásica,
  • composición,
  • cabaña primitiva,
  • organización morfológica,
  • código homogéneo,
  • crisis final,
  • código arquitectónico,
  • desarrollo de las ciencias,
  • legitimación de la teoría
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Crisis de la Teoría Clásica en Arquitectura

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Temas abordados

  • Durand,
  • estética clásica,
  • composición,
  • cabaña primitiva,
  • organización morfológica,
  • código homogéneo,
  • crisis final,
  • código arquitectónico,
  • desarrollo de las ciencias,
  • legitimación de la teoría

Fernando Aliata.

De la Antigüedad restaurada a la Composición


Desarrollo y crisis de la teoría clásica.
En el transcurso de esta clase intentaremos acercarnos someramente a algunos de los
principios fundamentales del clasicismo.

Trataremos de dilucidar solo cuestiones generales.

Comenzaremos por destacar una de las características fundamentales de la arquitectura


que se instaura como nuevo saber a mediados del siglo XIV: su temprana constitución
como ámbito de reflexión acerca de sus principios fundantes.

El género dentro de la cual se producen al que podríamos denominar como tratadística


clásica. Un género que aparece en Occidente a mediados del siglo XIV.

El tratado de Vitruvio era el material principal que servía de modelo general para la
construcción del género, pero ofrecía ya de por si bastantes interrogantes.

Sin embargo, más allá de esta polémica de esta polémica, producto del desconcierto que
provoca la inexistencia de una base documental unitaria- el retorno a la Antigüedad
genera una preocupación inicial que unifica los contenidos de la teoría arquitectónica
clásica desde el primer momento: la cuestión de la imitación.

La arquitectura no escapa a la teoría de la imitación de la naturaleza. El problema es


como imita la arquitectura.

La explicación de este dilema parece encontrarse en la misma definición del término


arquitectura que en su origen es un vocablo compuesto.

La arquitectura una actividad cuyo objetivo es colocar sobre el mundo visible una serie de
principios que reconstruyen materialmente el orden inicial perdido (arche). De allí que la
arquitectura se identifique originalmente con el templo.

La mimesis arquitectónica no es directa. Intenta reconstruir, mediante los modos de


creación de la naturaleza.

La arquitectura que se inicia con el ciclo del humanismo en su construcción mimética va a


remplazar en parte la idea de naturaleza por la idea de antigüedad.

Desde esa perspectiva inicial (que y como imita la arquitectura), al clasicismo como una
estructura de larga duración.
Los problemas teóricos y sus desarrollos aparecen como más homogéneos. Es más,
podemos identificar una serie de avances y crisis.

De modo desprovisto, podemos considerar 2 etapas marcadas que adquiere la idea de


que es posible construir una mimesis con el mundo antiguo a partir de un estudio de sus
fuentes.

La primera etapa, durante los siglos XIV y XVII, y que se caracteriza por la búsqueda de los
nexos que permitan acercarse e interpretar ese origen, ese orden perdido.

De allí el interés por esa antigüedad reencontrada que servía como fuente fundamental.

Lo antiguo adquiriría el carácter de autoridad, de fundamento sobre la cual no cabría


ningún tipo de discusión.

Hacen que se tarde más de un siglo, para llegar a un ordenamiento que permita mostrar a
la arquitectura como un código homogéneo.

En la medida en que las investigaciones se hacen más eruditas, esto abre un nuevo ciclo.

En efecto, una segunda etapa comienza a fines del siglo XVII, en este periodo la situación
va a cambiar en función de una cuestión más general que tiene que ver con la historia de
las ideas.

C. Perrault, quien reconoce por primera vez el carácter arbitrario de la teoría


arquitectónica. La actividad fundamental a partir del siglo XVIII, ser entonces la de hallar
axiomas racionales dentro del material sobreviviente de la antigüedad que permitan
construir un corpus teórico racional.

La forma en que se intenta construir esta racionalización teórica se basa no solo en los
modelos de imitación, sino en la cuestión del origen de la arquitectura misma.

La atención de los teóricos se centra en las explicaciones que da el arquitecto romano


sobre el origen de la arquitectura: la misma seria fruto de la cabaña primitiva y también de
la imitación, en la creación de los diferentes órdenes, de la proporción del cuerpo
humano. Estos serían axiomas fundantes que explicarían por si solos el origen y la validez
racional de la arquitectura.

Esta clasificación, siguiendo los principios de las nuevas ciencias biológicas, permitiría
observar la evolución de lo más simple a lo más complejo, introduciendo de esta manera a
la historia por primera vez y de modo sistemático en la teoría arquitectónica.
Pero no solo por empatía con el desarrollo de las demás ciencias es que la arquitectura
modifica su estructura discursiva y sus fundamentos teóricos, algo hay también en el seno
del sistema clásico que limita sus posibilidades de utilización frente a la complejidad que el
organismo social adquiere a partir del siglo XVIII.

Por otra parte, la avidez de contar con ¨fundamentos estables¨ que elevan a la disciplina a
la categoría de ciencia racional, obligan a un conocimiento más estrecho de ese mundo
antiguo que aparece como garantía del valor genuino de la arquitectura.

Ya a fines del siglo XVII había reconocido la arbitrariedad de sus mitos de origen, al
reconocerse comienza a destruirse a sí mismo. Los agentes implacables de esta
transformación son: el desarrollo de la arqueología y los descubrimientos de la
complejidad y matices de la Antigüedad que a mediados del siglo XVIII exploran
Winckelman y otros teóricos.

El descubrimiento arqueológico, la presencia de la historia, la imposibilidad de sostener


racionalmente los mitos de origen, son las causas que, preparan el colapso de la teoría
clásica en arquitectura, cuyo fin es paralelo a la desaparición de otra ciencia antigua: la
retórica.

Pero veamos para ejemplificar mejor aún la crisis del sistema clásico como proyecta un
arquitecto en los decenios finales del 700. A partir de un programa todavía vago e
impreciso.

Debe evocar los modelos o ejemplos de la Antigüedad que sirven como principio a su
edificio.

Este ejercicio que legitimaba la teoría de la imitación, que intentaba hacer comprensible
cada edificio a partir de su morfología, limita aún más las posibilidades de proyecto. De allí
su rápida entrada en crisis una vez que, vía, el arqueologismo y el enciclopedismo del siglo
XVIII, los demás estilos históricos hacen entrada desde las márgenes del sistema.

Es que si los argumentos de la tratadística son endebles desde la racionalidad científica.


Las posibilidades de experimentación quedan abiertas.

Frente a ello el método que construye el profesor de arquitectura de la Ecole


Politechnique, J.N.L. Durand, quien anula toda evocación de la teoría de la imitación y de
un acrche legendario, es la salida posible. No existe ya en su tratado la apelación al origen.
Un sistema que tienen a la geometría por fundamento y permiten, mediante leyes de la
composición estrictas, construir un repertorio flexible. Posibilita la creación de estructuras
complejas desde el punto de vista de la organización morfológica y funcional.
Es que a partir de Durand la teoría del proyecto se acerca rápidamente a la ruptura con la
tradición elaborada durante el siglo anterior.

El centro de la cuestión no está ya en la Antigüedad sino en la ¨composición¨. El


cumplimiento de sus leyes elementales es lo que asegura la permanencia dentro del
sistema.

Pero la teoría de la tratadística clásica, de la mimesis de un orden primigenio a recuperar,


que había caracterizado a la edad del humanismo, se pierde irremediablemente en una
crisis final que precipita el sistema teórico de la arquitectura hacia la modernidad. Solo la
taxis queda intacta.

A partir de allí, las puertas hacia el eclecticismo quedan definitivamente abiertas.

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