El Modelo Atómico De Gilbert Lewis.
Introducción.
Existe un modelo atómico propuesto por Gilbert Lewis en el año
1916, es una contribución fundamental a la compresión de la
estructura atómica y a la Química en general.
Lewis es un ilustre químico estadounidense, él desarrolló El
modedo atómico de Lewis(nombrado así por quien la creo) o
también llamado La Teoría del Octeto, para explicar así la
estabilidad de los átomos en las moléculas.
Este modelo se centra en la idea de que los átomos tienden a
formar enlaces químicos para lograr una configuración
eléctricamente neutra, similar a la de los gases nobles, que tienen
una capa de electrones completa.
Siguiendo el modelo de Lewis, los átomos forman enlaces
compartiendo electrones con otros átomos para alcanzar una
configuración de ocho electrones en su capa externa(en su última
capa), a esto se le conoce como la regla del octeto.
Este enfoque permite entender cómo se forman las moléculas y
cómo se distribuyen los electrones en los enlaces químicos.
Lewis introdujo también el concepto de los pares de eelectrones no
compartidos, que son electrones en la capa externa de un átomo
que no participan en la formación de enlaces.
El modelo atómico de Gilbert Lewis no solo nos brinda la
oportunidad de poseer una base solida para comprender la
formación de enlaces covalentes, sino que también ha sido
fundamental para el desarrollo de la teoría de los enlaces químicos
y la química estructural.
Su enfoque visual y simplificado ha sido una herramienta muy
importante para el ámbito académico, facilitando la comprensión de
la química molecular y la predicción de la estructura de las
moléculas.
Desarrollo de la Investigación.
•Estructuras de Lewis de los compuestos.
Como hemos visto, las estructuras de Lewis son una forma
conveniente de mostrar los enlaces covalentes en muchas
moléculas o iones de los elementos representativos.
Al escribir estructuras de Lewis, la consideración mas importante
para formar un compuesto estable(eléctricamente neutro) es que los
átomos adquieran una configuración de gas mas noble.
La parte mas difícil, al escribir estructuras de Lewis, es determinar
el arreglo de los átomos en una molécula o un ion.
En moléculas sencillas con mas de dos átomos, uno de ellos estará
en el centro, rodeado por los demás.
Así Cl2O tine dos arreglos posibles, C-Cl-O o Cl-o-Cl. Usualmente,
pero no siempre, el átomo único en la formula(excepto H) será el
átomo central.
Aunque las estructuras de Lewis de muchas moléculas y iones se
pueden escribir por inspección de las formulas, el procedimiento
siguiente sirve de ayuda para aprender a escribirlas:
Paso 1. Obtener el número total de electrones de valencia que se
usarán en la estructura. Se suma el número de electrones de
valencia para todos los átomos en la molécula o ion. Si va a escribir
la estructura de un ion, se suma un electrón por cada carga
negativa o se resta un electrón por cada carga positiva en el ion.
Paso 2. Escribir el arreglo del esqueleto de átomos y unirlos con un
enlace cova- lente sencillo (dos puntos o una raya). El hidrógeno,
que sólo contiene un electrón de enlace, sólo puede formar un
enlace covalente. Los átomos de oxígeno no se enlazan entre sí
excepto en los compuestos llamados peróxidos. Los átomos de
oxígeno casi siempre tienen un máximo de dos en- laces
covalentes (dos enlaces sencillos o un enlace doble).
Paso 3. Restar dos electrones por cada enlace sencillo que se haya
empleado en el paso 2 del número total de electrones calculados en
el paso 1. Este cálculo da como resultado el número total disponible
para completar la estructura.
Paso 4. Distribuir los pares de electrones (pares de puntos)
alrededor de cada átomo (excepto del hidrógeno) para que cada
átomo quede con estructura de gas noble.
Paso 5. Si no hay suficientes electrones para que los átomos
tengan ocho, cambiar los enlaces sencillos entre átomos a enlaces
dobles o triples, desplazan- do los pares de electrones no
enlazados que sean necesarios. Comprobar que cada átomo quede
con una estructura electrónica de gas noble (dos electrones para el
hidrógeno y ocho para los demás). Un enlace doble se cuenta como
cuatro electrones de cada uno de los átomos que enlaza.
Nota: para determinar su estructura electrónica, puede consultar la
tabla periódica.
Aunque en muchos compuestos los átomos adquieren una
estructura de gas noble al combinarse en forma covalente, hay
numerosas excepciones. Algunas veces es imposible escribir una
estructura en la que cada átomo tenga ocho electrones a su
alrededor. Por ejemplo, en el BF3, el átomo de boro tiene solamente
seis electrones a su alrededor, y en SF6, el átomo de azufre tiene
12 electrones a su alrededor.
•Estructuras de Lewis complejas.
La mayor parte de las estructuras de Lewis proporciona
representaciones de enlaces que son congruentes con el
comportamiento experimental de la fuerza y longitud del
enlazamiento. Hay varias moléculas y iones poliatómicos para los
que no hay estructura de Lewis que sea congruente con todas las
características e información de enlace, que podamos escribir. Por
ejemplo, veamos el ion nitrato NO5. Para escribir una estructura de
Lewis de este ion poliatómico seguiríamos nuestro modelo.
Paso 1. El número total de electrones de valencia es 24, cinco del
átomo de nitrógeno, y seis de cada átomo de oxígeno, más un
electrón proveniente de la carga -1.
Paso 2. Los tres átomos de O están enlazados a un átomo central
de N. Escribíamos la estructura del esqueleto y colocamos dos
electrones entre cada par de átomos: [O:N̈ :O]
Paso 3. Restamos los seis electrones usados en el paso 2 (que son
24) y tenemos 18 electrones aún por colocar.
Paso 4. Distribuimos los 18 electrones alrededor de los átomos de
N y O.
Paso 5. Aún se necesita un par de electrones para que todos los
átomos de N y O tengan estructura de gas noble. Desplazamos el
par de electrones no enlazado del átomo de N y lo colocamos entre
el N y el átomo de O al que le falta el electrón, formando un doble
enlace.
¿Son válidas estas estructuras de Lewis? Sí, o de modo que en
realidad hay tres estructuras de Lewis posibles para el NO3-.
Una molécula o un ion que tiene múltiples estructuras de Lewis
correctas presentan resonancia. Cada una de estas estructuras se
le llama estructura de resonancia. Sin embargo, no nos ocuparemos
de cómo elegir la estructura en resonancia correcta para una
molécula o ion. Por consiguiente, se puede emplear cualquiera de
las estructuras en resonancia posibles para representar el ion o la
molécula.
•Compuestos con iones poliatómicos.
Un ion poliatómico es un grupo estable de átomos que tiene carga
positiva o negativa y se comporta como una unidad en muchas
reacciones químicas. El carbonato de sodio, Na₂CO₃, contiene dos
iones sodio y un ion carbonato. El ion carbonato, CO, un ion
poliatómico formado por un átomo de carbono y tres átomos de
oxígeno, y tiene una carga de -2. Un átomo de carbono y tres
átomos de oxígeno tienen un total de 22 electrones en su capa
externa. El ion carbonato contiene 24 electrones en las capas
externas y por consiguiente tiene una carga de -2. En este caso los
dos electrones adicionales provienen de los dos átomos de sodio,
que ahora son iones sodio.
El carbonato de sodio tiene enlaces iónicos y covalentes. Los
enlaces iónicos se forman entre cada uno de los iones sodio y el ion
carbonato. Los enlaces covalentes se encuentran entre los átomos
de carbono y los de oxígeno del ion carbonato. Una diferencia
importante entre los enlaces iónicos y covalentes en este
compuesto puede demostrarse al disolver carbonato de sodio en
agua. Al disolverse se forman tres partículas cargadas, dos iones
sodio y un ion carbonato, por cada unidad fórmula de Na2CO3.
El ion CO3 permanece como unidad, manteniéndose unido por los
enlaces covalentes; pero donde los enlaces son iónicos, tiene lugar
la disociación en iones. Sin embargo, no pienses, que los iones
poliatómicos son tan estables que no se pueden alterar. Hay
reacciones químicas en las que los iones poliatómicos se pueden
transformar en otras sustancias.
•Estructura molecular.
Hasta ahora, al describir los enlaces, hemos utilizado las
estructuras de Lewis para representar electrones de valencia en
moléculas o iones, pero no nos indican nada respecto a la
estructura molecular sentar o geométrica de una molécula. El
arreglo tridimensional de los átomos dentro de la molécula es una
característica significativa para comprender las interacciones
moleculares. Veamos varios ejemplos que se ilustran en la figura
Sabemos que a la estructura del agua se le conoce como "doblada",
"flexionada" o en "forma de V". La molécula del dióxido de carbono
tiene forma lineal. Mientras que el BF3 toma una forma molecular
que se denomina trigonal plana porque todos los átomos quedan en
un plano en arreglo triangular. Una de las estructuras moleculares
más comunes es el tetraedro, ilustrado por la molécula de metano,
CH4.
¿Cómo se puede predecir la forma geométrica de una molécula?
Estudiaremos ahora un modelo desarrollado para ayudarnos a
formular predicciones a partir de la estructura de Lewis.
•Modelo de repulsión del par de electrónico en la capa de
valencia.
Las propiedades químicas de una sustancia se relacionan
estrechamente con la estructura de sus moléculas. Un cambio en
un solo lugar de una biomolécula gigantesca puede ser la diferencia
para que ocurra o no una reacción particular.
Se puede utilizar el análisis instrumental para determinar el arreglo
espacial exacto de los átomos, aunque con frecuencia sólo
necesitamos predecir la estructura aproximada de una molécula. Se
ha desarrollado un modelo relativamente sencillo que nos permite
predecir la forma a partir de las estructuras de Lewis. El modelo de
repulsión del par electrónico en la capa de valencia (VSEPR, en
inglés), que desde ahora llamaremos "repulsión en capa de
valencia, se basa en la idea de que los pares de electrones se
repelen eléctricamente entre sí y buscan minimizar esta repulsión.
Para lograrla, los pares de electrones deben acomodarse alrededor
de un átomo central tan lejos de él como sea posible. Consideremos
el BeCl₂, que sólo tiene dos pares de electrones rodeando al átomo
central. Estos electrones se acomodan a 180º de distancia entre sí
para tener la separación máxima.
Esta estructura molecular se puede identificar ahora como
estructura lineal. Cuando sólo hay dos pares de electrones que
rodean a un átomo, deben colocarse a 180° de distancia entre sí
para obtener una estructura lineal.
¿Qué ocurre cuando hay tres pares de electrones en el átomo
central? Pensemos en la molécula de BF,. La separación máxima
de los pares de electrones ocurre cuando los ángulos entre los
átomos son de 120°:
Este arreglo de los átomos es plano y, como se hizo notar antes, se
llama trigonal plano. Cuando tres pares de electrones rodean a un
átomo, deben colocarse a 120º de distancia, con lo que resulta la
estructura trigonal plana.
Ahora veamos el caso más común, CH, con cuatro pares de
electrones en el átomo de carbono central. En este caso el átomo
central tiene una estructura electrónica de gas noble. ¿Qué arreglo
minimizará las repulsiones de los pares de electrones? A primera
vista parecería lógico elegir un ángulo de 90° entre todos los
átomos, en un solo plano.
Sin embargo, debemos considerar que las moléculas son
tridimensionales. Este concepto da como resultado una estructura
en la cual los pares de electrones están realmente formando
ángulos de 109.5°.
Dos representaciones de este acomodo, conocidas como
estructuras tetraédricas. Cuando cuatro pares de electrones rodean
a un átomo, deben colocarse a una distancia de 109.5° para dar
una estructura tetraédrica.
El modelo de repulsión de capa de valencia se basa en la premisa
de que estamos contando los pares de electrones. Es muy posible
que uno o más de estos pares de electrones sean no enlazantes (o
aislados, o pares no compartidos). ¿Qué sucede a la estructura
molecular en estos casos? Veamos la molécula de amoniaco.
Primero, trazamos la estructura de Lewis para determinar el número
de pares de electrones alrededor del átomo central.
Debido a que hay cuatro pares de electrones, el arreglo de los
electrones alrededor del átomo central debe ser tetraédrico (figura
11.14a). No obstante, sólo tres pares están enlazados a otro átomo,
así que la forma de la molécula misma es piramidal. Es importante
comprender que la colocación de los pares de electrones determina
la estructura, pero la forma de la molécula lo determina la posición
de los átomos mismos. Por consiguiente, el amoniaco tiene forma
piramidal y no tetraédrica. Ahora veamos el efecto de dos pares de
electrones no enlazados en la molécula de agua.
Los cuatro pares de electrones indican que es necesario un arreglo
tetraédrico. La molécula no es tetraédrica porque dos de los pares
electrónicos son pares no enlazados. La molécula de agua está
"doblada". El modelo de repulsión de la capa de valencia nos ayuda
a explicar algunas de las propiedades exclusivas de la molécula del
agua. Como está flexionada y no es lineal, podemos ver que es
polar.
Las propiedades del agua, que son la causa de que participe en
tantas y tengan tan interesantes funciones, derivan de su forma y su
polaridad.
•Teoría de Lewis sobre ácidos y bases.
El protón actúa como un ácido debido a que tiene un orbital vacío
1s que puede aceptar un par de electrones no enlazantes de
algunas especies que se utilizan como base. Esta forma de
concebir una reacción ácido-base lleva a otra definición de ácidos y
bases. La teoría de Lewis sobre ácidos y bases define un ácido
como un aceptor de pares de electrones y una base como un
donador de pares de electrones. Así, un protón es sólo una de las
muchas especies que puede actuar como ácido de Lewis. Cualquier
molécula o ion puede ser un ácido si tiene un orbital vacío capaz de
aceptar un par de electrones. Cualquier molécula o ion que tenga
un par de electrones que ofrecer puede ser una base. Por ejemplo,
el éter dimetílico actúa como una base de Lewis frente al tricloruro
de boro, un ácido de Lewis
El etanol puede ceder un par de electrones a un ion metálico como
el Zn²+
En ambos casos una especie química con un orbital vacío acepta
un par de electrones de una especie dadora. Los ácidos de Lewis
son conocidos como ácidos apróticos, ya que reaccionan con bases
por captación de pares de electrones, no por donación de protones.
Un ácido de Lewis es un receptor de un par de electrones.
Una base de Lewis es un donador de un par de electrones.
Estas tres teorías, que explican cómo ocurren las reacciones ácido-
base. Por lo general usaremos la teoría que explique mejor la
reacción que consideraremos. La mayor parte de nuestros ejemplos
se refieren a soluciones acuosas. Observa que en una solución
acuosa ácida la concentración del ion H+ siempre es mayor que la
concentración del ion OH, y viceversa: en una solución acuosa
básica, la concentración del ion OH- siempre es mayor que la
concentración del ion H+. Cuan- do las concentraciones de H+ y de
OH- en una solución son iguales, la solución es neutra; es decir, no
es ácida, ni básica.
•Símbolos de puntos de Lewis
El desarrollo de la tabla periódica y el concepto de configuración
electrónica dieron a los químicos los fundamentos para entender
cómo se forman las moléculas y los compuestos. La explicación
propuesta por Gilbert Lewis es que los átomos se combinan para
alcanzar una configuración electrónica más estable. La estabilidad
máxima se logra cuando un átomo es isoeléctrico con un gas noble.
Cuando los átomos interactúan para formar un enlace químico, sólo
entran en con tacto sus regiones más externas. Por esta razón,
cuando se estudian los enlaces químicos se consideran sobre todo
los electrones de valencia. Para reconocer los electrones de
valencia y asegurarse que el número total de electrones no cambia
en una reacción química, los químicos utilizan el sistema de puntos
desarrollado por Lewis. Un símbolo de puntos de Lewis consta del
símbolo del elemento y un punto por cada electrón de valencia de
un átomo del elemento. Observe que, con excepción del helio, el
número de electrones de valencia de cada átomo es igual al número
de grupo del elemento. Por ejemplo, el Li es un elemento del grupo
1ª y tiene un punto para un electrón de valencia; el Be es un
elemento del grupo 2ª y tiene dos electrones de valencia (dos
puntos), y así sucesivamente. Los elementos de un mismo grupo
poseen configuraciones
Electrónicas externas similares y, en consecuencia, también se
asemejan los símbolos de puntos de Lewis. Los metales de
transición, lantánidos y actínidos, tienen capas internas incompletas
y en general no es posible escribir símbolos sencillos de puntos de
Lewis para ellos.
•Estructuras atómicas de Lewis
Los metales tienden a formar cationes (iones con carga positiva) y
los no metales forman aniones (iones con cargas negativa) con el
fin de obtener una estructura estable de electrones de valencia.
Para muchos elementos este nivel estable de valencia contiene
ocho electrones (dos s y seis p). idéntico a la configuración de los
electrones de valencia de los gases nobles. Los átomos sufren
rearreglos de su estructura electrónica para disminuir la energía
química potencial (o sea, convertirse en átomos más estables)
estos rearreglos se logran al perder, ganar, o compartir electrones
con otros átomos. Por ejemplo, un átomo de hidrógeno podría
aceptador de lograr un estructura electrónica igual que la del helio.
Un átomo de flúor puede ganar un electrón y obtener una estructura
electrónica semejante a la del neón. Un átomo de sodio pue de
perder un electrón para lograr una estructura electrónica semejante
también a la del neón.
Los electrones de valencia del nivel de energía más externo de un
átomo son los responsables de la actividad electrónica que ocurre
en la formación de enlaces químicos. La estructura de Lewis de un
átomo es una representación que muestra los electrones de
valencia de ese átomo. El químico estadounidense, Gilbert N. Lewis
(1875. 1946), propuso usar el símbolo para indicar el elemento y
puntos para representar los electrones. La cantidad de puntos
colocados alrededor del símbolo es igual al número de electrones s
y p en el nivel externo de energía del átomo. Los puntos apareados
re- presentan electrones apareados; los puntos no apareados
representan los electrones no apareados. Por ejemplo, H. es el
símbolo de Lewis de un átomo de hidrógeno, 1s; B es el símbolo de
Lewis para un átomo de boro cuyos electrones de valencia son
2s²2pl. En el caso del boro, el símbolo B representa al núcleo de
boro y a los electrones 1s los puntos representan solamente los
electrones 2s²2p¹.
•Enlace Iónico
El comportamiento químico de muchos elementos, especialmente la
de los representativos se basa en adquirir estructura electrónica de
la capa externa semejantes a la de los gases nobles químicamente
estables. Con excepción del helio esta estructura estable consiste
en ocho electrones en la capa externa
Observamos las estructuras electrónicas del sodio y cloro para ver
cómo cada elemento puede lograr una estructura de ocho
electrones en capa externa. Un átomo de sodio tiene 11 electrones:
2 en el primer nivel de energía, 8 en el segundo y 1 en el tercero.
Un átomo de cloro tiene 17 electrones: 2 en el primer nivel de
energía, 8 en el segundo y 7 en el tercero. Si un átomo de sodio
cede o pierde su electrón 3s, queda vacío su tercer nivel de energía
y se convierte en un ion sodio con una configuración electrónica
idéntica a la del neón. Este proceso requiere energía.
Un átomo que ha perdido o ganado electrones tendrá una carga
positiva o negativa dependiendo de qué partículas (protones o
electrones) haya en exceso. Recuerda que un átomo o grupo de
átomos con carga se llama ion. Al perder un electrón con carga
negativa, el átomo de sodio se convierte en una partícula con carga
positiva conocida como ion sodio. La carga, +1, se debe a que el
núcleo aún contiene 11 protones con carga positiva y los orbitales
electrónicos sólo contienen 10 electrones con cargas negativa, La
carga del ion está indicada con un signo más (+) y se escribe como
superíndice después del símbolo del elemento (Na) Un átomo de
cloro con siete electrones en el tercer nivel de energía necesita un
electrón para aparearse con su electrón no apareado 3p para lograr
la estable estructura de electrón externo del argón. Al ganar un
electrón, el átomo de cloro se convierte en un ion cloruro (Cl),
partícula cargada negativamente con 17 protones y 18 electrones.
Este proceso libera energía.
Considera los átomos de sodio y cloro reaccionando entre sí. El
electrón 3s del átomo de sodio se transfiere al orbital 3p medio lleno
del átomo de cloro para formar un ion sodio positivo y un ion cloruro
negativo. El compuesto cloruro de sodio es el resultado de que los
iones N * a ^ y * C l^ - se atraigan fuertemente, ya que sus cargas
electrostáticas son de signo contrario. La fuerza que mantiene
unidos a los iones de carga opuesta se llama enlace iónico.
La reacción química entre el sodio v el cloro es una muy vigorosa y
produce mucho calor además de la sal que se forma. Cuando se
libera energía de una reacción química, los productos son más
estables que los reactivos. Observa que en el NaCl ambos Homos
alcanzan una estructura electrónica de gas noble.
El cloruro de sodio está formado por cristales cúbicos en los cuales
cada ion sodio está rodeado por seis iones cloruro y, a su vez, cada
ion cloruro por seis ion sodio excepto en la superficie del cristal. Un
cristal visible de cloruro de sodio es un agregado de millones de
esos iones, pero la relación entre iones sodio y cloruro es la fórmula
NaCl.
El ion sodio es menor que el átomo, debido principalmente a dos
factores: (1) el átomo de sodio ha perdido su electrón externo, por lo
que disminuye de tamaño, y (2) los 10 electrones restantes son
atraídos ahora por los 11 pro- tones, por lo que se acercan al
núcleo. Por el contrario, el ion cloruro es más grande que el átomo
porque (1) tiene 18 electrones pero sólo 17 protones, y (2) la
atracción nuclear sobre cada electrón disminuye, lo que permite que
el átomo de cloro se expanda en cuanto forma un ion.
Hemos visto que cuando el sodio reacciona con el cloro, cada
átomo se convierte en un ion. El cloruro de sodio, como todas las
sustancias iónicas, se mantiene unido por la atracción entre las
cargas positivas y negativas. Un enlace iónico es la atracción entre
iones con carga opuesta.
Les enlaces iónicos se forman siempre que uno o más electrones
pasan de un áto. Mo a otro. Los metales, que atraen relativamente
poco a sus electrones de valencia, tienden a formar enlaces iónicos
cuando se combinan con los no metales.
Es importante reconocer que las sustancias con enlaces iónicos no
existen en forma de moléculas. En el cloruro de sodio, por ejemplo,
no sólo existe enlace entre un ion sodio único y un ion cloruro único.
Cada ion sodio en el cristal atrae a seis iones cloruro vecinos; a su
vez, cada ion cloruro con carga negativa atrae a seis iones sodio
positivos vecinos.
Un metal tiene usualmente uno, dos o tres electrones en su nivel
externo de energía. Al reaccionar, los átomos del metal pierden
esos electrones y adquieren la estructura electrónica de un gas
noble, y se convierten en iones positivos. Por otro lado, a un no
metal sólo le faltan pocos electrones para tener la estructura
electrónica de un gas noble en su nivel externo de energía y, en
consecuencia tiene tendencia a ganar electrones. Al reaccionar con
metales, los átomos del no metal ganan uno, dos o tres electrones,
logran la estructura electrónica de un gas noble y se convierte en
iones negativos. Los iones formados por pérdida de electrones son
mucho más pequeños que los átomos del metal correspondiente;
los iones formados al ganar electrones son mayores que los átomos
del metal correspondiente. Las dimensiones relativas de los radios
iónicos y atómicos de varios metales y no metales se muestran en
la tabla 11.3. Estudia los ejemplos siguientes. Observa la pérdida y
ganancia de electrones entre átomos, y también que los iones en
cada compuesto tienen una estructura electrónica de gas noble.
Conclusión
El modelo atómico de Gilbert Lewis y su teoría del octeto
representan una de las contribuciones más significativas para la
comprensión de la estructura atómica y la formación de enlaces
químicos. A través de su enfoque, Lewis mostró cómo los átomos
tienden a compartir, ganar o perder electrones para alcanzar una
configuración de gas noble, lo que explica la estabilidad de las
moléculas. Este modelo simplificado no solo ha servido como base
para la teoría de los enlaces covalentes, sino que también ha sido
esencial para el desarrollo de conceptos en la química estructural y
la predicción de estructuras moleculares.
Aunque existen limitaciones y excepciones al modelo de Lewis,
como en el caso de ciertas moléculas que no cumplen con la regla
del octeto, la teoría sigue siendo una herramienta valiosa para
entender la formación de enlaces y la distribución electrónica en
compuestos químicos. Su impacto es evidente en la forma en que
se representan las moléculas, se estudian las reacciones químicas,
y se interpretan las propiedades moleculares, destacando su
importancia educativa y práctica en el campo de la química.