DRACULA
DRACULA
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EL CONDE DRACULA
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No podía ver nada – pero todavía podía oír los lobos. Los caballos iban
mas y más deprisa, y el conductor se reía ampliamente ( a carcajadas).
De repente el carruaje se detuvo. Yo abrí la puerta y salí. Inmediatamente
el carruaje se alejo y yo estaba solo delante del oscuro y silencioso castillo.
Yo me quede de pie allí, mirándolo, y lentamente, una gran puerta de
madera se abrió. Un hombre alto estaba de pie delante de mí. Su pelo era
blanco y él estaba vestido con ropa negra de cabeza a pies.
Enre, Sr. Harker, el dijo. Yo soy el Conde Dracula. Él extendió su mano y
lo la cogí. ¡Estaba tan fría como el hielo!
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2 YO ESTOY EN PELIGRO
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Cuando oí esto, yo me puse frío. ¡Otro mes! ¿Pero que podía hacer? Yo
trabajaba para el Sr. Hawkin, en el negocio del conde era importante para
él, así que si el Conde me necesitaba, entonces yo tenia que quedarme. Yo
escribí una carta, pero yo sabia que el Conde paleaba leer la. Yo no podía
decirle al Sr. Hawkin que ¡yo era un prisionero en el Castillo de Dracula!
Esa tarde el Conde no se quedo y hablo conmigo, pero antes de que se
marchara de la habitación, el se volvió hacia mí y dijo, Mi joven amigo,
duerme solo en esta habitación o en tu dormitorio. Tu nunca debes
quedarte dormido en otra habitación del castillo. Estarás en peligro si lo
haces.
Cuando se marcho, yo fui a mi dormitorio, pero yo no podía descansar y
comenze a andar por el castillo. Muchas de las habitaciones estaban
cerradas con llave, pero encontré una la cual estaba abierta. Yo empuje la
puerta y vi que había una ventana en la habitación. Era una noche preciosa
y las montañas parecían maravillosas en la suave y amarilla luz de la luna.
De repente, él salió de entre la ventana – primero esas manos, como las
manos de un animal, y entonces su cabeza. Él comenzó a bajar por la
pared, primero la cabeza. Con su capa negra alrededor de el, él parecía un
horrible pájaro negro – y mi sangre se congelo. ¿Qué era el Conde
Dracula?
Yo temblé, y me senté por un minuto. La habitación estaba cálida y
agradable. Yo creo que hace muchos años era una habitación para las
mujeres del castillo, y yo decidí no regresar a mi fría, y oscura habitación,
pero que dormiría en este dormitorio. Así que me tumbe y cerré mis ojos.
De repente sentí que no estaba solo. Con la luz de la luna por
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Dos noches mas tarde, el conde vino. Escriba a Mina, él dijo. Dile que tu
trabajo en Transilvania ha terminado y que tu regresas a casa.
¡Que encantado estaba cuando oí eso! Pero cuando el Conde dijo. Di que
eres Bistritz, y pon la fecha del 29 de Junio en la carta.
A mi me entraron escalofrío cuando oí esto. Yo sabia que el Conde
planeaba matarme en ese día. ¿Qué podía hacer? No había nada. Yo solo
podía esperar e intentar escapar. Pero el Conde se llevo toda mi ropa y mis
papeles de viaje, y el cerro con cerrojo la puerta de mi dormitorio.
Una semana o dos mas tarde, yo oí ruidos en el castillo, el sonido de
hombres trabajando. Quizás uno de ellos saque una carta del castillo por
mí, yo pense.
¡Pero era demasiado tarde! Yo era el 29 de Junio, y esa tarde desde la
ventana yo vi al Conde marcharse del castillo, con mi carta para Mina en su
mano. ¡Él la estaba enviando! Yo sabia que
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Al fin la mañana llego, y yo todavía estaba vivo. Debo escaparme, yo
pense. Pero pronto debo conseguir las llaves.
De nuevo, yo baje por la pared y entre al dormitorio de Conde. Yo corrí
hacia las escaleras, a la habitación de los ataúdes.
El Conde estaba allí, en su ataúd, pero él parecía mas joven y su pelo ya no
estaba blanco. Había sangre en su boca, la cual bajaba sobre su cuello.
Mis manos estaban temblando, pero yo tenia que tocarle y buscar las llaves.
Yo toque todo su cuerpo, pero no estaban allí. De repente yo quería matar
al Conde Dracula. Yo cogí el martillo de un trabajador, y comenze a
bajarlo sobre esa horrible y sonriente cara. Pero justo entonces la cabeza
del Conde se giro y sus ojos me estaban mirando. Su boca ensangrentada
sonrío mas horriblemente que nunca. Se me cayo el martillo y me quede
allí temblando. ¿Qué podía hacer ahora?
Justo entonces yo oí el sonido de voces. Los trabajadores regresaban. Me
apresure por las escaleras hacia el dormitorio del Conde. Debajo, yo oí el
ruido de una llave. Los trabajadores estaban abriendo la puerta. Así que
había otra puerta que salía hacia el exterior. Yo escuche cuidadosamente, y
oí el sonido de martillos. Estaban preparando los ataúdes para llevarlos de
viaje – ¡Quizás a Londres! Yo recordé las palabras del Conde sobre sus
planes de visitar mi país.
Yo regrese para bajar las escaleras corriendo, para encontrar esta puerta
abierta. Pero llegue demasiado tarde. Un frío viento atravesó el castillo y,
con un estallido, la puerta que estaba arriba de las escaleras sé cerro con
llave por si sola.
Pronto, yo vi desde la ventana los pesados carros llenos de ataúdes,
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Pero algunas veces fue difícil para mí, porque cuando Lucy hablaba sobre
Arthur, yo de nuevo pensaba Johathan. El clima era bueno y Lucy y yo
paseábamos mucho, algunas veces al lado del mar, nosotras íbamos a la
vieja iglesia en la colina.
Por la noche, Lucy y yo dormíamos en un dormitorio, pero algunas veces
ella andaba en sus sueños. Ella comenzó a dormir malamente, y su madre
y yo decidimos cerrar con llave la puerta del dormitorio por la noche.
Entones un día el clima cambio. El cielo estaba negro y pesado, esa noche
hubo una terrible tormenta. Lucy estaba emocinada por ello, y ella se sentó
al lado de la ventana durante toda la noche y miro hacia el mar.
A la mañana siguiente había un barco en la playa.
Es un barco Ruso, de Varna en el mar negro. La sirvienta de Lucy nos dijo.
Hay cofres en el, y están llenos de tierra. Y un gran perro negro ha saltado
del barco y ha corrido hacia la colina.
¿Y hay alguien en el barco vivo? Lucy pregunto.
Eso es lo extraño, respondió la sirvienta. No había nadie en el barco, ni
muerto ni vivo.
Todo el mundo en el pueblo estaba muy emocionado por el extraño barco,
pero no hubo respuestas a este misterio. Y nadie volvió a ver al gran perro
negro.
Esa noche me desperté y encontré que la puerta de el dormitorio estaba
abierta y Lucy no estaba allí. Yo la busque por toda la casa, pero no pude
encontrarla. Tengo miedo por ella, no se porque, le dije a su madre.
Yo sé que algunas veces a Lucy le gustaba ir y sentarse silenciosamente en
él
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Después de esa noche Lucy estaba peor. Ella abandonaba su cama todas
las noches y su cara preciosa estaba blanca. Yo tenia miedo por ella y
cerraba con llave la puerta por la noche. Yo todavía no había oído de
Johathan. Yo estaba triste y no dormia bien, así que una noche yo fui a dar
un paseo sola. Lucy estaría bien, yo pense. La puerta estaba cerrada con
llave. Ella no puede salir, y nadie puede entrar. Pero cuando regrese,
encontré a Lucy al lado de la ventana abierta. ¡Lucy! Yo llore. Pero ella
no respondió. Ella estaba dormida, y cerca de ella, justo al lado de la
ventana abierta, había algo negro, como un pájaro negro.
Un día o dos despues, yo obtuve una carta. Johathan estaba enfermo y
estaba en el hospital de Budapest. Por supuesto, debo ir a el
inmediatamente, y le dije a Lucy. Yo no quería dejarla, pero Jonathan era
todo para mí. Él me necesita, yo dije.
Y cuando al fin llegue a Budapest y sujete a Johathan en mis brazos, me
sentí feliz. Jonathan estaba muy enfermo pero se mejoraba día a día. El no
quiso hablar sobre ello y el tiempo en el que estuvo en el castillo de
Dracula, pero él me dio su diario para que lo leyera. Y así que aprendí
sobre el Conde Dracula y las terribles aventuras de Johathan en el castillo.
¡Pero el escapo! Y cuando cayo enfermo en las montañas, algún hombre
trabajador le encontro y le llevo al hospital. ¡Pobre Jonathan! Su cara
estaba blanca y delgada, y el todavía estaba muy asustado, pero ahora
estabamos juntos y todo estaba bien.
Johathan y yo estabamos casados el 1 de Septiembre y entonces
comenzamos nuestro viaje a cara. Nosotros llegamos a Inglaterra el 18 de
Septiembre, y era maravilloso esta de vuelta en casa. Todo el mundo
parecía feliz en esa tarde cálida de otoño, cuando
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Jonathan puso su cabeza entre sus manos y no me dijo nada durante todo el
viaje. Yo tenia miedo por él. ¿Era realmente de verdad – que ese terrible
Conde Dracula estaba aquí en Londres?
Cuando nosotros llegamos a casa, había una carta de Arthur Holmwood.
¡Lucy estaba muerta! ¡Mi querida, Lucy, muerta! ¡No podía ser verdad!
Mas tarde volvimos a leer la carta de nuevo.
Pronto después de que te marcharas, Arthur escribió, Lucy empezó a
empeorarse. Yo no sabia que hacer. Yo solo sabia que debía de hacer algo
rápidamente, así que yo le pregunte a nuestro viejo amigo, Jack Seward,
que viniera y la viera. Él es medico, yo pense. Quizás él pueda hacer algo
por Lucy. El vino de inmediato, pero al final nadie pudo hacer nada para
ayudar a la pobre Lucy, y ella murió ayer.
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Sangre. ¿Pero como? ¿Era por estas dos pequeñas heridas en su cuello?
Yo decidí buscar un a un antiguo catedrático. Al catedrático Van Helsing
de Holanda. Quizás él podría ayudar.
El vino inmediatamente, y cuando él vio como estaba Lucy, él dijo,
`Debemos darle sangre de inmediato.`
¡´Ella puede tener mi sangre! ´lloro Arthur. ¡`Toda ella – hasta la ultima
gota! ´.
Van Helsing tenia razón. Con la sangre que Arthur le dio, Lucy comenzó
a mejorarse inmediatamente. Pero antes de que el se marchara, Van
Helsing hizo una cosa más. Él le trajo algunas flores con un olor muy
extraño, y él en forma de circulo, las puso alrededor de su cuello. ´Querida
mia´él dijo, ´Estas flores son de ajo. No te las quites del cuello esta noche,
y no abras tu ventana. ´
Van Helsing tuvo que regresar a Holanda por unos pocos días y antes de
que el se marchara, el no dijo: ´Tu debes vigilar a Lucy todas las noches, y
asegúrate que ella lleva puesto las flores de ajo. ´
La madre de Lucy también estaba enferma – su corazón no era fuerte – y
Arthur tuvo que regresar a casa porque su padre estaba muriéndose. Así
que durante una semana Yo cuide de Lucy por la noche, y algunas veces,
cuando yo estaba sentada al lado de su cama, yo oía ruidos extraños en la
ventana. Quizás era un árbol, o el viento, Yo pense.
Yo estaba trabajando en el hospital durante el día, y después de una semana
yo estaba muy cansado, así que una noche yo no fui a casa de Lucy. Yo
necesitaba dormir, y yo sabia que la madre de Lucy y los mayor domos
estaban allí. También, Van Helsing envío nuevas flores de ajo todas los
días, para que Lucy los llevara puestos por la noche.
A la mañana siguiente en el hospital yo tenia una nota de Van
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Helsing. ´Cuida mucho de Lucy esta noche, ´él escribió. ´Yo estaré
contigo mañana. ´ ¡Pero eso era hoy! ¡La nota era demasiado tarde!
No espere a desayunar, pero corrí inmediatamente hacia la casa. Yo llame
a la puerta, pero no hubo respuesta. Justo entonces Van Helsing llego.
´¿Qué ha ocurrido? ´el lloro. ´¿No recibiste mi nota? ´¡Rapido! ¡Quizás ya
sea demasiado tardo! ´
Nosotros llamamos de nuevo, pero no hubo respuesta. Nosotros fuimos
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Por la parte trasera de la casa y Van Helsing rompió la ventana de la cocina
y entramos.
Estaba oscuro en la cocina, pero pudimos ver los cuerpos de cuatro
sirvientes en el suelo. Ellos no estaban muertos, pero estaban dormidos.
¨Alguien puso algo en sus bebidas, ´dijo Van Helsing. ¡´Ven! ´Debemos
encontrar la Lucy. ¡ Si no es demasiado tarde!
Corrimos al dormitorio de Lucy, y nos detuvimos fuera de el. Con las
caras blancas y dándonos la mano, abrimos la puerta suavemente y
entramos al dormitorio.
¿Cómo puedo describir lo que vimos? Los cuerpos de dos mujeres – Lucy
y su madre – tendidos en la cama. Las caras de ambas mujeres estaban
blancas, y él la cara de la madre había una terrible mirada de temor. En la
mano ella sostenía las flores del cuello de Lucy, y en el suelo había
cristales de la ventana rota.
Van Helsing miro a las dos mujeres. ´La pobre madre esta muerta, ´él dijo.
¡´Pero para Lucy no es demasiado tarde! ¡Ves y despierta a los sirvientes! ´.
Yo corrí escaleras abajo para despertarles. ´Pon la en un baño caliente,
´Van Helsing dijo.
Después de un rato, Lucy comenzó a mostrar algo de vida, y ellos la
llevaron a una cama caliente. De rato en rato ella dormía, pero ella no
luchaba para mantenerse viva. Ella no podía comer nada, y ella estaba muy
débil. Mandamos a que fueran por Arthur, y cuando el vino, él estaba muy
triste. Su padre estaba ahora muerto, y él podía ver que Lucy estaba muy
muy enferma. Uno de nosotros estaba sentado con Lucy todo el tiempo, y
esa noche Arthur y Van Helsing se durmieron en el salón, mientras y
vigilaba a Lucy.
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Cuando Van Helsing regreso a las seis en punto, Arthur todavía estaba
dormido en el piso de abajo. Van Helsing fue hacia Lucy y la miro. ´Las
heridas en su cuello se han ido, él dijo. ´Ella pronto estará muerta. Trae a
Arthur. ´
Cuando Arthur y yo regresamos, Lucy abrió sus maravillosos ojos. ´Oh
Arthur, ella dijo suavemente. ´besame, querido mio. ´
Él movió su cabeza mas cerca de ella, pero Van Helsing lo aparto. ¡´No!´
el lloro. Durante un minuto, la cara de Lucy estaba enfadada. Ella abrió su
boca, y sus dientes parecían
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Largos y afilados. Entonces sus ojos se cerraron y se durmió. Pronto ella
estaba de nuevo despierta, cogió la mano de Van Helsing y dijo
suavemente. ´Mi verdadero amigo.´Y entonces, silenciosamente, Lucy
murió.
´Se ha marchado,´dijo Van Helsing, y Arthur puso su cabeza entre sus
manos y lloro.
Mas tarde, Yo regrese al dormitorio de Lucy, y Van Helsing y yo miramos
a su cara preciosa.
´Pobre chica,´ yo dije. ´Es el final.´
´No,´él respondió. ´Esto solo es el principio.´
Algunos días mas tarde hubo extrañas historias en los periódicos, historias
sobre niños jóvenes quienes salían de noche y no regresaban hasta la
mañana siguiente. Y cuando ellos regresaban a casa, ellos hablaban sobre
una ´preciosa mujer´. Todos estos niños tenían gotas de sangre y dos
pequeñas heridas sobre sus cuellos.
Van Helsing leyó estas historias, y él me traía el periódico. ´¿Qué piensas
de esto? ´Él pregunto.
´No lo sé,´Yo dije. ´Estas dos pequeñas heridas parecen como las pobre
heridas de Lucy, ¿pero como puede ser eso?´
Entonces Van Helsing explico. Al principio yo no me lo podía creer, y él
hablo durante mucho tiempo. Al final yo dije, ´¿Estas diciendo que la
pobre Lucy fue asesinada por un vampiro, y que ahora el vampiro esta
cogiendo sangre de esos niños tambien?´
´No´Van Helsing respondió. ´Tu no has entendido. El vampiro que esta
cogiendo sangre de estos niños es ..... Lucy.´
Yo estaba muy enfadado. ¡´Eso no es verdad!´Yo llore.
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Entonces ven conmigo,´él dijo. ´Y yo te lo mostrare.´
Así que esa noche el me llevo a tumba de Lucy. El tenia la llave y nosotros
entramos. Yo tenia mucho miedo. En la oscuridad, con las flores muertas
tumbadas sobre el ataúd de Lucy, la tumba era un lugar terrible.
Lentamente, Van Helsing comenzó a abrir el ataúd. Entonces se giro hacia
mí, y dijo, ´Mira´.
Yo me acerque y mire. El ataúd estaba vacío.
Para mí, era una sorpresa terrible, pero Van Helsing solo ladeo su cabeza.
´Ahora debemos esperar fuera,´él dijo.
Nosotros esperamos toda la noche. Yo tenia frío y estaba asustado, y
enfadado conmigo mismo y con Van Helsing. Entonces, de repente, algo
blanco se movió en los arboles cerca del ataúd. Nosotros nos acercamos, y
encontramos a un niño pequeño sobre el suelo, al lado del ataúd. Van
Helsing me lo mostró, y yo mire a su cuello. ´ No hay heridas en el cuello
del niño,´ yo dijo.
´No´, Van Helsing respondió. ´Llegamos justo a tiempo.´
Al día siguiente, Van Helsing y yo de nuevo regresamos a la tumba y
abrimos la tapa del ataúd. Esta vez el cuerpo de Lucy estaba allí acostado.
Ella murió hace mas de una semana – pero ella no parecía muerta. Su boca
estaba roja y su cara estaba más bonita que nunca. Entonces Van Helsing
echo su boca hacia atrás y me mostró sus largos y afilados dientes.
´¿ Ahora me crees? ´Él dijo. ´Lucy es ahora una de las No-Muertas, y con
estos dientes ella pronto asesinara a uno de estos pequeños pobres niños.
Nosotros debemos pararla antes de que lo haga.´ El se detuvo por un
minuto y penso. ´Pero debemos llamar a Arthur. El, también, debe verlo –
y creer esto.´
Arthur estaba muy infeliz, y también enfadado. El no podía
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Creer que Lucy era ahora una de las No-Muertas, pero al final él estuvo de
acuerdo de venir con nosotros a la tumba.
Era justo antes de media noche cuando nosotros llegamos al cementerio.
La noche era oscura, pero de vez en cuando, una luz pequeña de la luna
entraba por las nubes. Van Helsing abrió la puerta de la tumba y todos
entramos.
´Ahora, Jack,´él me dijo, ´ tu estuviste conmigo ayer por la tarde. ¿Estaba
entonces el cuerpo de la señorita Lucy en est ataud?´
¨ Lo estaba, ´ Yo respondí.
Lentamente, Van Helsing abrió el ataúd . La cara de Arthur estaba blanca
cuando el se movió mas cerca. Todos nosotros miramos hacia abajo. ¡ El
ataúd estaba vacío!
Por un minuto, nadie hablo. Entonces Van Helsing dijo, ´Ahora debemos ir
afuera y esperar.´
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Era bueno estar de nuevo fuera, alejados de la oscuro y oloriza tumba.
Nosotros nos mantuvimos de pie y esperamos en silencio. Entonces, a
través de los arboles, nosotros vimos algo blanco. Estaba moviéndose mas
cerca hacia nosotros. Su cara era blanca, su boca era roja, y las gotas de
sangre caían de el. De repente nos vio y paro. Nos miro con terrible
enfurecimiento, y Arthur lloro un poco. ´¡ Es Lucy!´
Ella sonrío. ´Oh, Arthur, ven a mí. Deja a esos otros. Y ven a mi, querido
mio,´ella dijo dulcemente.
Arthur quito sus manos de su cara y abrió sus brazos a ella. Ella se movía
mas cerca de el, cuando Van Helsing corrió entre ellos, y él mostró su
pequeña cruz de oro. Lucy paro y se retiro de ella. Entonces, con una
mirada terrible de enfurecimiento en su cara, ella regreso a la tumba y
atraves de la puerta. La puerta estaba cerrada, ¡Pero ella la atravesó!
´Ahora Arthur, amigo mio.´Van Helsing dijo, ¿´ Entiendes?´
Arthur puso su cara entre sus manos y lloro, ´¡ Lo entiendo! Oh, ¡Lo
entiendo!´
Al día siguiente, Arthur, Van Helsing, y yo regresamos a la tumba. Van
Helsing tenia una bolsa con él, y cuando nosotros estabamos dentro de la
tumba, el de nuevo abrió el ataúd de Lucy. El cuerpo estaba tumbado allí,
horriblemente precioso. Arthur estaba blanco y él estaba temblando. ´¿Es
esta realmente Lucy?´ Él pregunto.
´Lo es, y no lo es. Pero espera, y tu veras a la verdadera Lucy de nuevo,
´Van Helsing respondió.
Él cogió de su bolsa un trozo largo de madera y un martillo. Arthur y yo
estuvimos de pie en silencio y mirando. Entonces Van Helsing dijo a
Arthur, ´Tu amaste a Lucy. Tu debes traerla de vuelta a nosotros. Tu
debes coger este trozo de madera en tu mano izquierda, y él
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Martillo en tu mano derecha. Entonces debes clavar esta madera atraves
del corazón de Lucy. No es fácil para ti, pero pronto estará hecho.
´¿Puedes hacer esto por ella?´
´Puedo,´Arthur respondió fuertemente.
Su cara estaba muy pálida, pero el sujeto el trozo de madera sobre el
corazón de Lucy, el bajo el martillo fuerte.
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El cuerpo se giraba de lado a lado y un terrible grito vino de la boca abierta
y roja. Arthur no paro, profundamente y más profundamente él golpeaba la
madera con el martillo, hasta, que al fin , el cuerpo se paro de mover y
estaba tendido en tranquilidad.
El martillo sé cayo de la mano de Arthur, y el paro entonces, blanco y
temblando. Van Helsing fue hacia él. ´Y ahora tu puedes besarla´, él dijo.
¡ Ves! El vampiro esta muerto, y la verdadera Lucy ha regresado.
Era verdad. La cara de Lucy estaba pálida e inmóvil, pero estaba ahora
calmada y descansada. Arthur la beso suavemente en la boca, y entonces
Van Helsing cerro el ataúd de nuevo, esta vez, para siempre.
´Ahora, amigos mios,´Van Helsing dijo, ´Nosotros solo hemos comenzado.
Nosotros debemos encontrar al vampiro que mato a la Señorita Lucy. Será
difícil y peligroso. ¿ Me ayudarais?
´´ Si,´nosotros dijimos. ´Lo haremos.´
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sobre el tiempo cuando tu estuvistes con Lucy en Whitby.
Así que el profesor vino a vernos a nuestra casa, y nosotros aprendimos la
historia concreta sobre la pobre muerte de Lucy. Entonces Mina le dio a
Van Helsing mi diario para leer, y él aprendió sobre mi tiempo en el
castillo de Dracula. Él estaba muy emocionado.
Ah, el lloro. Ahora comienzo a entender tantas cosas. Este Conde Dracula
– Él era el vampiro que mato a la pobre Lucy. ¿Nos ayudaras a
encontrarle?
Por supuesto, Mina y yo nos pusimos de acuerdo para ayudar. Cuando yo
vi a Conde Dracula en Londres, yo tenia miedo, pero ahora me siento mas
fuerte porque tengo trabajo que hacer.
Nosotros comenzamos de inmediato. Mina fue a quedarse con Jack
Seward en su casa, para decirle y a Arthur todo sobre el Conde, y yo fui a
Whitby. Yo quería averiguar sobre los ataúdes que estaban en el barco en
la noche de la tormenta – el barco que trajo al Conde Dracula a Inglaterra.
Después de muchas preguntas, yo aprendí que los ataúdes estaban ahora en
casa de los Condes en Londres.
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Cara estaba blanca y sus manos estaban quemadas como el fuego. Van
Helsing sujeto hacia fuera su cruz de oro, y el Conde se detuvo. Asustados
por nuestras vidas, nosotros nos alejamos corriendo de la casa.
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¡Deprisa! Lloro Van Helsing. ¡Debemos regresar. Ahora él nos ha visto,
¡Mina esta en peligro!
Mi corazón casi se detuvo cuando yo oí esto. Oh, Mina! Yo llore
silenciosamente. ¡Yo no puedo perder a Mina!
Pero cuando nosotros regresamos a la casa de Jack, todo estaba en silencio.
Yo corrí escaleras arriba. La puerta del dormitorio estaba cerrada con
llave. Yo llame a mis amigos. ¡Ayudarme! OH ¡Ayudarme!
Justos rompimos la puerta a bajo – y entonces mi sangre corría fría. Un
hombre alto y oscuro estaba de pie en la luz de la luna, al lado de la
ventana. En sus brazos él sujetaba a mi esposa, mi Mina! Su blanco
camisón tenia sangre sobre él, y su cara tumbaba contra el Conde Dracula.
Sangre caída de su boca, y él estaba sujetando a Mina hacia él mientras ella
bebía su sangre.
Yo corrí hacia ella y intente quitar se la . Van Helsing corrió hacia el
Conde y sujeto su cruz de oro.
Cuando él vio la cruz, el Conde Dracula se movía hacia atrás y tiro el
cuerpo de Mina. Ella dio un terrible lloro y sé cayo al otro lado de la cama.
Una nube se movió a lo largo de la luna, y cuando la luna se puso detrás de
ella, el Conde Dracula ya no estaba allí.
Oh, Mina, querida Mía! Yo llore. Yo la cogí en mis brazos. ¿Qué ha
ocurrido? ¡Dinos ¡ Yo era salvaje con miedo.
Mina tembló. ¡No me dejes! Ella lloro. ¡Oh, por favor no me dejes! Su
cara estaba palida, y nosostros pudimos ver dos pequenas heridas en su
cuello. Ella puso sus manos sobre su cabeza y dio un grito terrible y largo.
¡Quédate conmigo! Ella lloro.
Y yo la sujete en mis brazos hasta que la luz del día apareció hacia el este.
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Nos dimos prisa de vuelta a nuestro hotel para decirle a la querida Mira las
noticias, pero nosotros supimos que ella ya lo sabia, y su cara estaba blanca
con miedo. El se ha marchado, ella dijo silenciosamente, y él me esta
llevando con él. ¡Oh,queridos amigos míos! Antes de que me convierta en
vampiro, ¡debéis matarme! Entonces tu debes hacerme lo que le hicisteis a
la pobre Lucy, para dejarme descansar. ¡Decirle que haréis esto por mí!
Yo sujete sus manos, pero no podía hablar. Si ese día alguna vez llega, no
se como lo viviré.
Mas tarde, mientras Mina dormía, hicimos nuestros nuevos planes. Ella
tiene razón, dijo Van Helsing triste. Nuestra pobre Mina esta en gran
peligro. Ella ya esta empezando a cambiar – sus dientes se están alargando
y afilando, y cuando el Conde lea sus pensamientos, sus ojos son mas duros
y fríos. Debemos encontrarle y matarle. ¡Antes de que sea demasiado
tarde!
Solo puedo recordar poco de los días siguientes. Yo estaba salvaje con
miedo y enfado. Nosotros supimos que el ataúd del Conde estaba viajando
en barco hacia el río, y Jack Seward, Arthur, y yo comenzamos a seguirle
en otro barco. Van Helsing sé llevo a Mina con él en un carruaje, y ellos
comenzaron a ir a través de las montañas hacia el castillo de Dracula.
Cuando yo le dije adiós a ella, su corazón estaba rompiéndose. Quizás yo
nunca la vuelva a ver.
Nosotros seguimos el barco del Conde durante cinco días, pero no pudimos
alcanzarle. Entonces nosotros supimos de algunos pueblerinos que él
estaba viajando por carretera, así que compramos caballos y montamos
como salvajes durante la noche.
Por la tarde (casi anocheciendo) al día siguiente, estabamos cerca del
castillo de Dracula. ¡Debemos ir mas deprisa! Yo llore a los otros. El sol
estaba comenzando a irse y entonces, de repente, nosotros
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