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Tema 5

El documento aborda la evaluación de los procesos de aprendizaje en educación primaria, destacando su evolución desde una medición de conocimientos hacia un enfoque más integral y procesual. Se analizan las características, estrategias, técnicas e instrumentos de evaluación, así como la importancia de la promoción y los planes de refuerzo según la LOMCE. La evaluación se presenta como un proceso continuo que involucra tanto a los alumnos como al sistema educativo en su conjunto, con el objetivo de mejorar la calidad y equidad en la educación.
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Tema 5

El documento aborda la evaluación de los procesos de aprendizaje en educación primaria, destacando su evolución desde una medición de conocimientos hacia un enfoque más integral y procesual. Se analizan las características, estrategias, técnicas e instrumentos de evaluación, así como la importancia de la promoción y los planes de refuerzo según la LOMCE. La evaluación se presenta como un proceso continuo que involucra tanto a los alumnos como al sistema educativo en su conjunto, con el objetivo de mejorar la calidad y equidad en la educación.
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TEMA 5: LA EVALUACIÓN DE LOS PROCESOS DE APRENDIZAJE DEL ALUMNADO DE

EDUCACIÓN PRIMARIA. CARACTERÍSTICAS, ESTRETEGIAS, TÉCNICAS E INSTRUMENTOS


DE EVALUACIÓN. PROMOCIÓN Y PLANES DE REFUERZO.

1. Introducción

Santos, M señalaba que la evaluación es parte integrante de la vida cotidiana, no pasa


un día sin que al finalizar la jornada no hagamos un balance de lo que hicimos y cómo lo
hicimos, qué nos falta por hacer, etc. Por ello, no es posible pensar y organizar un proceso de
enseñanza sin que no esté presente el componente de la evaluación.
Sin embargo, el proceso de evaluación en el ámbito educativo ha experimentado diversos
cambios en los últimos años. A principios del S. XX, la evaluación estaba concebida como
orientada a los aprendizajes, cuyo objetivo final era medir el nivel de conocimientos a través de
exámenes, cuya utilidad era aprobar o suspender.
A mediados del SXX, esta concepción empezó a cambiar y se produjo una evolución por la
cual la evaluación comenzó a considerarse como evaluación procesual, cuyo objetivo era hacer
una reflexión crítica sobre todos los factores y momentos del proceso, que permita conocer los
resultados, estudiar sus causas y proponer los medios necesarios para la mejora.
En el S XXI, la sociedad española tiene la convicción de que es necesario mejorar la calidad
de la educación, pero también de que ese beneficio debe llegar a todos los jóvenes, sin
exclusiones. Hoy en día se considera que la calidad y equidad son dos principios indisociables.
Por esta razón, LOMCE plantea la evaluación como un instrumento al servicio del proceso
de E-A, puesto que, de los resultados que aporta, el profesorado puede tomar decisiones de la
intervención educativa que le sirvan para orientar mejor el proceso educativo del alumnado. Así,
evaluar se convierte en un proceso regulador del propio sistema escolar, que permite comprobar la
adecuación de los procesos de E-A a las necesidades y dificultades que puede presentar el
alumnado.
A lo largo del tema desarrollaremos, fundamentalmente, la evaluación referida a los
procesos educativos (enseñanza y aprendizaje) y analizaremos sus características, las estrategias,
las técnicas e instrumentos de evaluación. Por último, trataremos el concepto de promoción y cómo
la LOMCE plantea planes específicos de refuerzo dirigidos al alumnado cuyas evaluaciones
proporcionen informaciones negativas respecto a sus progresos y/o niveles curriculares. Lo
expuesto en este tema estará justificado por prestigiosos autores del elenco educativo.
Concluiremos con un breve resumen y una reseña bibliográfica.

2. LA EVALUACIÓN DE LOS PROCESOS DE APRENDIZAJE DEL ALUMNADO.

2.1 ¿Qué se entiende por evaluación?


Muchas son las acepciones que a lo largo de los años, corrientes y autores diversos han
atribuido al término de evaluación.
Si nos centramos el Diccionario de la Real Academia de la Lengua, el término “evaluación”
aparece como “estimar, apreciar, calcular el valor de una cosa”. En este sentido, evaluar es una
actividad bastante común que realizamos en multitud de ocasiones en nuestra vida cotidiana que
conlleva acciones como recoger información o tomar decisiones emitiendo un juicio sobre algo.

Sin embargo, cuando hablamos de evaluación en el ámbito escolar, nos estamos refiriendo
a un proceso. Según Pérez y García (1989) “la evaluación es un proceso sistemático de
identificación, recogida o tratamiento de datos sobre elementos o hechos educativos, con el objeto
de valorarlos primero y, sobre dicha valoración, tomar decisiones”
En este sentido, el concepto de evaluación es un proceso dinámico, continuo y sistemático,
enfocado hacia los cambios de las conductas y rendimientos, mediante el cual verificamos los
logros adquiridos en función de los objetivos propuestos”.

2.2 ¿Qué evaluar en el proceso educativo?

Atendiendo al art. 141 de LOMCE, la evaluación debe abarcar desde los procesos de
aprendizaje y resultados del alumnado, la actividad del profesorado, la función directiva, el
funcionamiento de los centros docentes, hasta la inspección y las propias Administraciones
educativas, en este caso, la Consejería de Educación de Murcia.
Queda patente pues, que la evaluación no implica exclusivamente al estudiante como
sujeto, sino también y, ante todo, al propio sistema escolar en conjunto y a la pluralidad de agentes
que intervienen en toda acción educativa.
Debido a que hablar de cada una de los agentes de la comunidad educativa sería muy
extenso, a continuación, nos vamos a centrar en la evaluación de los procesos de enseñanza y de
aprendizaje.
Los procesos, de evaluación de enseñanza y de evaluación del aprendizaje, deben ir
perfectamente sincronizados, y así ser capaces de constatar en qué medida los logros o
dificultades se deben a los alumnos y su situación personal y en qué medida se puede deber al
acierto del diseño de las programaciones. Para asegurar coherencia en el proceso, la Consejería
de Educación, Cultura y Universidades, regula la organización y la evaluación en Educación
Primaria mediante la Orden de 20 de noviembre de 2014, para la CARM.

2.2.1 La evaluación del proceso de enseñanza del docente

En el Título III de la LOMCE, referido al Profesorado, y más concretamente en su Capítulo I, Art.


91, referido a las funciones del profesorado, se detalla expresamente que, entre otras, será un
cometido del profesorado tanto la evaluación del proceso de aprendizaje del alumnado, como la
evaluación de los procesos de enseñanza.

De igual manera en el artículo 30 (evaluación del proceso de enseñanza y de la práctica docente),


de la Orden de 20 de noviembre de 2014, de la Consejería de Educación, Cultura y Universidades,
por la que se regula la organización y la evaluación en Educación Primaria
en la CARM, se dictamina que los maestros/as evaluarán los procesos de enseñanza y su práctica
docente con la finalidad de mejorarlos y adecuarlos a las características específicas y a las
necesidades educativas de los alumnos.

¿Cuándo evaluar?

La evaluación de la enseñanza debe ser continua y, por tanto, durante todo el proceso
deberemos obtener información para analizarla y poder tomar las decisiones oportunas en el
momento (un momento adecuado para obtener datos para la evaluación continua puede ser al
finalizar cada unidad didáctica, las cuales nos darán información para la toma de decisiones a nivel
de aula).
No obstante, esta evaluación se debe realizar, al menos, después de cada evaluación
(cuyos datos nos proporcionarán información para la toma de decisiones a nivel de curso/tramo) y
al finalizar el curso, para obtener datos de carácter global, los cuales se incluirán en la memoria
final y nos proporcionarán información para tomar las decisiones de etapa y centro.

¿Qué evaluar?

La evaluación interna del proceso de enseñanza y de la práctica docente orientará la toma


de decisiones de los maestros de la etapa. Los equipos docentes evaluarán el proceso de
enseñanza y la práctica docente, para lo cual la Consejería competente en materia de educación
facilitará indicadores comunes a todos los centros (D. 198/2014, de 5 de septiembre).
En cada evaluación y coordinados por el tutor, el equipo docente evaluará el proceso de
enseñanza y la práctica docente. Dicha evaluación tendrá en cuenta, al menos, los siguientes
aspectos:
 El ajuste de la programación docente y, en su caso, las causas de las diferencias
producidas en cada área.
 La consecución de los alumnos delos estándares de aprendizaje por área, así como el
análisis de las diferencias advertidas entre las diferentes áreas.

Así mismo, el equipo docente analizará el grado de satisfacción de las familias con el
proceso de enseñanza, al menos, una vez a lo largo del curso, preferentemente después del primer
trimestre.
El director del centro impulsará la evaluación de la práctica docente de los maestros y de
los equipos docentes cuyos alumnos presenten diferencias significativas respecto a la media de
resultados del resto de maestros de mismo equipo docente o respecto a otros equipos docentes
del mismo curso de la etapa.

Atendiendo a Casanova, M. en su libro “Manual de Evaluación educativa”, la evaluación de la


práctica docente ha de estar enfocada en los siguientes apartados:

a. La organización del aula y aprovechamiento de los recursos del centro.


b. La coordinación entre los órganos y personas responsables de la planificación y desarrollo
de la práctica docente: equipo directivo, claustro de profesores, comisión de coordinación
pedagógica, en su caso, tutores, maestros especialistas y de apoyo.
c. La regularidad y calidad de la relación con las familias.
d. La adecuación de los objetivos y criterios de evaluación programados a las características
de los alumnos.
f. La idoneidad de la metodología y de los materiales curriculares empleados.
g. La pertinencia de las medidas adoptadas en relación con el alumnado con necesidad
específica de apoyo educativo.
h. Los aspectos de la práctica docente que se hayan detectado como poco adecuados a las
características de los alumnos y al contexto del centro.

Es importante observar que la evaluación de la práctica docente, individual y colectiva, es


una de las herramientas más útiles en manos del profesorado de formación para la mejora y la
calidad de la enseñanza, ya que permite detectar, analizar y tomar decisiones sobre el
funcionamiento del propio centro.

2.2.2 La evaluación del proceso de aprendizaje del alumnado

¿Qué evaluar?

Los docentes evaluarán a los alumnos/as teniendo en cuenta los diferentes elementos del
currículo, valorando los conocimientos adquiridos en cada una de las áreas, según los criterios
de evaluación y estándares de aprendizaje evaluables establecidos en el anexo I del Decreto
198/2014, de 5 de septiembre, por el que se establece el currículo de la Educación Primaria en la
CARM, y lo previsto en las programaciones docentes.
Los criterios de evaluación prescriptivos y los estándares de aprendizaje evaluables, que tienen
una referencia por cursos, deben ser secuenciados a nivel de curso por los docentes y concretados
a las características socioeducativas de su alumnado en la programación docente.
Cada maestro o maestra deberá secuenciar y distribuir los criterios y estándares de cada área a lo
largo de las unidades didácticas con las que se desarrolla. Dada la dificultad de evaluar, es
necesario diseñar algunas tareas o actividades para comprobar que las capacidades y contenidos
se han alcanzado en el grado propuesto.
Los criterios de evaluación y los estándares de aprendizaje evaluables serán los referentes
fundamentales para valorar el grado de adquisición de las competencias clave, las cuales le
permitirán lograr su realización personal, ejercer la ciudadanía activa, incorporarse a la vida adulta
de manera satisfactoria y ser capaz de desarrollar un aprendizaje permanente a lo largo de la vida.

Evaluar al alumnado según los criterios de evaluación y estándares de aprendizaje contenidos en


el currículo es evaluar su competencia curricular.
Entendemos por competencia curricular lo que un alumno/a es capaz de hacer o conocer con
relación al currículum que se desarrolla y se aplica para él. Es decir, evaluar los aprendizajes es la
evaluación de las capacidades (cognitivas, motrices, de relación interpersonal, afectivas y de
inserción social) expresadas en los criterios de evaluación y estándares de aprendizaje evaluables,
y que estarán relacionadas con los objetivos y contenidos que se planifican y se desarrollan en su
tramo y/o nivel educativo, incluyendo los objetivos propios de la etapa.
La evaluación del nivel de competencia curricular de un alumno supone descubrir las capacidades
conseguidas para acometer nuevos objetivos educativos y aprender nuevos contenidos de
aprendizaje (dentro de una concepción constructivista del aprendizaje).
¿Cuándo evaluar?

El proceso de evaluación es un proceso continuo y global. Los datos obtenidos a lo largo del curso,
del tramo y de la etapa, deben permitir conocer el grado de desarrollo alcanzado por los alumnos
en relación con los objetivos y competencias clave, pudiéndose agrupar los diferentes objetivos y
funciones de la evaluación en tres grandes categorías:

- La Evaluación Inicial (Diagnóstica)


- La Evaluación Formativa.
- La Evaluación Sumativa.

Evaluación Inicial.

El propósito de la evaluación inicial es, fundamentalmente, adecuar las intenciones


educativas a los conocimientos previos y necesidades del alumnado. Según Pérez-García,
(1989), sirve para:
1. Decidir qué tipo de ayuda es la más adecuada cuando se accede a un nuevo
aprendizaje.
2. Establecer el nivel real del alumno antes de iniciar una etapa del proceso enseñanza-
aprendizaje dependiendo de su historia académica.
3. Detectar carencias, lagunas o errores que puedan dificultar el logro de los objetivos
planteados.
4. Detectar objetivos que ya han sido dominados, a fin de evitar su repetición.
5. Dar elementos para plantear objetivamente ajustes o modificaciones en el programa.
6. Establecer metas razonables a fin de emitir juicios de valor sobre los logros escolares; y
con todo ello poder adecuar el tratamiento pedagógico a las características y peculiaridades
de los alumnos.

Al comienzo de cada curso, el equipo docente se reunirá, durante el mes de septiembre, en


sesión de evaluación para orientar la toma de decisiones del equipo docente a la vista de los
informes de aprendizaje de los alumnos y de la observación realizada por el equipo docente
durante los primeros días de clase y realizar una evaluación inicial de su grupo de alumnos, con
objeto de detectar el grado de desarrollo de los aprendizajes necesarios para avanzar en los
contenidos del curso.
En esta evaluación se llevará a cabo la valoración del historial académico del alumno y la
última acta de evaluación del curso anterior y, en su caso, la correspondiente a la Educación
Infantil, así como los datos obtenidos por los maestros sobre la situación desde la que el alumno
inicia los nuevos aprendizajes. Todo ello, será el punto de referencia del equipo docente para la
toma de decisiones relacionadas con la adecuación del currículo a las características propias del
alumnado. Asimismo, servirá para adoptar medidas de apoyo y refuerzo educativo.

Evaluación formativa

Asimismo, el equipo docente de cada grupo de alumnos se reunirá al menos una vez al
trimestre para analizar el progreso y adquisición de los aprendizajes de los alumnos de manera
individual antes de cada evaluación. Es necesario conocer en todo momento cómo evoluciona su
desarrollo, atendiendo a los distintos ritmos y estilos de aprendizaje de cada discente, así como a
la detección de las dificultades y los avances que presente a lo largo de su proceso de aprendizaje,
que permita al docente tomar decisiones para reorientarlo o bien reforzarlo con las medidas
oportunas.
Asimismo, aquellos discentes que tengan un PTI tal como expone la Resolución de 15 de
junio de 2015, será revisado al inicio de cada trimestre por el equipo docente correspondiente, para
realizar las modificaciones precisas sobre las adaptaciones curriculares ya sean significativas o no
significativas, así como de los posibles refuerzos específicos que pueda recibir dicho alumnado por
parte de los especialistas de pedagogía terapéutica y audición y lenguaje.
Evaluación Sumativa

En determinados momentos se procederá a realizar una estimación global del avance de


cada alumno. Se hará constar si se han tomado medidas extraordinarias. La evaluación será
realizada por el profesor tutor y el equipo de especialistas que impartan clase en el grupo de
alumnos. Para ello, se pueden tomar datos de la evaluación formativa, es decir, los obtenidos
durante el proceso, y añadir a éstos otros obtenidos de forma más puntual, y así determinar el
grado de consolidación de los objetivos y contenidos propuestos.
En este sentido, a lo largo del curso escolar, existen determinados momentos en los que
todos los profesores que imparten clase al mismo grupo de alumnos se reúnen para hacer una
valoración conjunta de la marcha del grupo y de la situación particular de cada alumno con
respecto a su proceso de aprendizaje. Estas reuniones son las sesiones de evaluación. La
normativa establece que, durante el curso escolar, se celebrarán al menos tres sesiones de
evaluación y que la última de estas sesiones tendrá el carácter de evaluación final del curso, en la
que se decidirá sobre la promoción de cada alumno de manera individual.
La Evaluación Final tiene como finalidad principal la calificación del alumno y la valoración
del proceso educativo, del programa desarrollado, de cara a su mejora para el período académico
siguiente; considerando el fin del curso como un momento más en el proceso formativo de los
alumnos, participando en cierta medida de la misma finalidad de la Evaluación Continua.
De acuerdo con el R. D. 126/2014, de 28 de febrero, por el que se establece el currículo
básico de la Educación Primaria y la Orden de 20 de noviembre de 2014, por la que se regula la
organización y evaluación de la Educación Primaria en la CARM, se determina que los resultados
de evaluación de las áreas que se cursen en la Educación Primaria se expresarán en los siguientes
términos: Insuficiente (IN), para las calificaciones negativas; y Suficiente (SU), Bien (BI), Notable
(NT), Sobresaliente (SB), para las calificaciones positivas. Dichos términos irán acompañados, en
función de la adquisición de aprendizajes por parte del alumno, de una calificación numérica, sin
emplear decimales, en una escala de uno a diez.
Las áreas con adaptaciones curriculares significativas se consignarán en los documentos
de evaluación con un asterisco (*), junto con las calificaciones de las mismas.
Después de cada sesión de evaluación, el tutor del grupo debe informar por escrito a cada
alumno y a sus padres o tutores legales sobre el aprovechamiento académico del alumno sobre la
marcha de su proceso educativo.
Asimismo, al finalizar cada curso, ha de informarles, también por escrito, sobre los resultados de la
evaluación final. Esta información debe incluir, al menos, las calificaciones obtenidas en las
distintas áreas, la decisión acerca de la promoción al curso siguiente, las principales conclusiones
sobre los progresos y dificultades que se hayan detectado en su aprendizaje, y las medidas
educativas que se consideren más adecuadas para solucionarlas.
Según el art 12 del RD 126/2014, los centros docentes realizarán una evaluación
individualizada a todos los discentes al finalizar el tercer y sexto curso de EP. Ambas pruebas
serán de carácter formativo y orientador, pero sin efectos académicos.
En la evaluación para tercero de primaria se comprobará el grado de adquisición de la
competencia en comunicación lingüística y matemática. En sexto, además de esas dos
competencias, se comprobará la consecución de la competencia digital, así como el logro de los
objetivos de etapa.
Sin embargo, de resultar desfavorable esta evaluación, el equipo docente deberá adoptar
las medidas ordinarias o extraordinarias más adecuadas. Estas medidas se fijarán en planes de
mejora de resultados colectivos o individuales que permitan solventar las dificultades, en
colaboración con las familias y mediante recursos de apoyo educativo.
Estas evaluaciones serán externas, ya están elaboradas por la Consejería de Educación de
la CARM. Estas pruebas determinadas por LOMCE son una de las medidas llamadas a mejorar de
manera más directa la calidad del Sistema Educativo. Veinte países de la OECD (Organización
para la Cooperación y el Desarrollo Económicos), realizan a su alumnado pruebas de esta
naturaleza y las evidencias indican que, su implantación tiene un impacto de al menos 16 puntos
de mejora de acuerdo a los criterios del informe PISA.

2.3 Documentos de evaluación

Para hacer posible el carácter de la evaluación descrito (artículo 20 de la LOMCE) su posterior


desarrollo normativo, y en especial, el R.D. 126/2014, de 28 de febrero y la Orden de 20 de
noviembre de 2014, por la que se regula la organización y la evaluación en la Educación Primaria
en la CARM, establecen los elementos de los documentos básicos de evaluación de la educación
básica, y por tanto, para esta etapa educativa.

- Expediente académico del alumno. Tiene carácter individual. Es el documento donde se


recogen: datos del centro, datos del alumno (antecedentes de escolarización, datos médicos o
psicopedagógicos, adaptación curricular o refuerzo educativo...), y la información relativa al
proceso de evaluación del alumno durante toda la etapa de primaria.
- Actas de evaluación. Es el documento que recoge la información sobre la evaluación de un
grupo – clase de alumnos al finalizar cada curso, junto con los resultados de la evaluación de las
distintas áreas. Tiene carácter grupal, se incluye, si es necesario, la decisión de promoción o
permanencia 1 año más en el curso de algún alumno, se realizará para cada uno de los cursos y
debe ser firmada por el tutor, contando con el visto bueno del director, siendo éste un documento
que se queda en los archivos del centro escolar.
- Informe personal por Traslado. Se realiza cuando el alumno se cambia de centro sin haber
terminado la Educación Primaria y en él se reflejarán los resultados parciales de evaluación; la
aplicación, en su caso, de medidas de refuerzos y apoyos, así como adaptaciones curriculares y
las observaciones que se consideren oportunas.
- Historial Académico de Educación Primaria. Es el documento oficial que refleja los resultados
de la evaluación y las decisiones relativas al progreso académico del alumno a lo largo de la etapa
y tiene valor acreditativo de los estudios realizados. Al finalizar la etapa, se entregará a los padres
o tutores de los alumnos y una copia se mandará al centro de secundaria correspondiente, junto
con el informe de aprendizaje.

3. Características, Estrategias, Técnicas e Instrumentos de evaluación.

3.1 Características

Basándonos en el artículo 20 de LOMCE, en el Art. 12 del RD 126/2014 de currículo de Primaria, el


Decreto 198/2014 de Currículo de Primaria en Murcia y por último, pero no menos importante, en la
orden de 20 de noviembre de 2014, se puede afirmar que la evaluación se caracteriza por:

- Ser global, ya que se refiere al conjunto de capacidades expresadas en los objetivos de la


etapa, los cuales serán valorados teniendo en cuenta su progreso y el grado de
consecución de los estándares del conjunto de las áreas de cada curso.
En este sentido, los criterios de evaluación y los estándares de aprendizaje evaluables de
las áreas serán referente fundamental para valorar el grado de adquisición de las
competencias clave. Unos criterios y unos estándares que deben tener presente cierta
flexibilidad para poder encuadrar la gran variedad de matices socioculturales y personales
en los que se produce la evolución de los alumnos.
- Continua, porque lejos de representar la superación de pruebas de evaluación con carácter
meramente calificador, tiene un carácter formativo y orientador para el proceso educativo.
- Formativa, reguladora y orientadora, lo cual supone que la actividad evaluadora no
puede quedarse en la simple medición de lo que el alumnado ha aprendido tras un período
de enseñanza, sino que también debe servir para:
o Indagar en el modo en que el alumnado aprende.
o Detectar, en el momento en que se producen, los problemas o dificultades de
aprendizaje.
o Identificar cuáles son las prácticas de enseñanza más adecuadas o efectivas.
Asimismo, Rosario Beltrán de Tena (1999) añade como características de la evaluación las
siguientes:
- Participativa, porque integra a todos los agentes educativos que en ella intervienen: el
docente, el educando o los compañeros del educando. En este sentido es dual, puesto que
se dirige tanto al proceso como a los resultados, puede ser cualitativa y cuantitativa o
individual y grupal.
- Contextual, al tener en cuenta los múltiples factores que inciden en los procesos de
aprendizaje de cada persona en lo individual y en su relación con otras personas en
ambientes de aprendizaje, de manera que permite entender los resultados y tomar mejores
decisiones post-evaluativas.
- Técnica, porque recurre a diversos métodos e instrumentos que den soporte a la emisión
de juicios, tal como veremos a continuación.

3.2 Estrategias de evaluación


Según Escamilla, A. las estrategias de evaluación educativas han de ceñirse a los siguientes
pasos:

Hablar de datos tiene un sentido muy amplio e incluye todo aquello que puede
proporcionar información sobre cómo transcurre el proceso de enseñanza-
aprendizaje.
Análisis
La selección de datos es importante para garantizar la exactitud de la
y
toma de datos evaluación.
Los datos pueden tomarse sobre:
- Actividades que se realizan en la escuela.
- Producciones de los niños y niñas realizadas individualmente o en grupo.
- Actividades y producciones propuestas intencionadamente para ello.
- Situaciones y momentos no programados y espontáneos.
- Situaciones significativas o sobre momentos más rutinarios.
Valoración Hay que analizar los datos obtenidos y relacionarlos con lo que se ha propuesto
evaluar. Nos indica en qué medida y con qué calidad se ha desarrollado el
proceso de enseñanza y aprendizaje.
Toma de Tomar decisiones de ajuste en función de la valoración realizada anteriormente
decisiones para orientar y reconducir la acción didáctica y los procesos de aprendizaje
individuales. Para ello es necesario informar a padres, alumnos y profesores de
la valoración realizada para tomar decisiones al respecto.

3.3 Técnicas e instrumentos de evaluación


Una vez que el profesor delimita la competencia curricular, es decir, qué aspecto de los objetivos y
contenidos fijados para la etapa o el ciclo queremos evaluar, (¿Qué evaluar?) y ha decidido los
momentos de evaluación (¿Cuándo evaluar?), le queda pendiente otra tarea, no menos importante:
seleccionar los instrumentos y las técnicas más adecuados a lo que se pretende evaluar (¿Cómo
evaluar?).
Una técnica es el procedimiento por el que se llevará a cabo el proceso de evaluación del
aprendizaje, mientras que el instrumento es el medio con el que el docente obtendrá dicha
información.

Algunas de las técnicas según el agente que realiza la evaluación (Casanova 1995) son: la
heteroevaluación, donde los evaluadores son distintos a las personas evaluadas (por ejemplo, un
docente evalúa las capacidades en la realización de la suma con llevada en el discente);
autoevaluación, en la que los roles de evaluador y evaluado coinciden con la misma persona (p.e:
el docente evalúa su propia programación docente en función de los resultados obtenidos tras su
puesta en práctica); coevaluación, donde un grupo de sujetos se evalúan mutuamente,
intercambiando su papel mutuamente.

A continuación, se exponen algunas de las técnicas más utilizadas por los docentes y los
instrumentos que se utilizan para desarrollar los procesos educativos:

a) Técnica: la observación.
La observación directa, continuada y sistemática de la actividad educativa, en general, y didáctica,
en particular, es un procedimiento básico para la obtención de información necesaria para evaluar.
Mediante estas técnicas se obtiene información sobre la conducta, el comportamiento y las
destrezas o habilidades adquiridas.
Toda observación es importante que esté planificada, se lleve a cabo de manera sistemática en
períodos largos y no sólo en momentos aislados, y que se complete con observaciones de
producciones de los alumnos. Esta técnica o procedimiento se puede
desarrollar mediante diferentes instrumentos:
1. Registros: acumulativo (en él se registran de forma resumida los acontecimientos particulares.
etc.) o anecdótico (en él se recogen acontecimientos que no fuesen previsibles). Cada uno de
estos registros pueden ser agrupados por alumno, por hechos observados, etc.
2. Listas de control/ Escalas de observación / Inventarios: son soportes estructurados para la
recogida de datos que permiten proponer y limitar los focos de atención a la hora de llevar a cabo
la observación y una base sobre la que entablar un proceso de reflexión y discusión antes y
después de la clase. Las variables observables en una clase pueden estar relacionadas con la
acción del profesor, del alumno, la clase, el proceso de enseñanza, etc.
3. Diarios de clase: es un recurso utilizado para recoger las incidencias que ocurren durante el
proceso de enseñanza y aprendizaje (emociones, preocupaciones, reflexiones, interpretaciones,
avances, dificultades, etc.); un cuaderno en el que se escribe lo que ha pasado durante la clase y
que posteriormente analizamos. Puede servir como herramienta en una investigación o como
instrumento de reflexión y autoformación.

b) Técnica: la comprobación.

La información se obtiene mediante el resultado de una tarea realizada por el alumno. Las técnicas
de pruebas presentan como características las siguientes: son estandarizadas, tienen un resultado
máximo, los alumnos son conscientes de que están siendo evaluados y son fáciles de medir. Se
consideran apropiadas para evaluar capacidades referidas a conceptos y procedimientos de tipo
cognitivo.

Instrumentos:
1. El examen. Es el máximo exponente de los instrumentos cuya técnica es la comprobación. Los
exámenes deben poseer las siguientes características:
- Fiabilidad, para asegurar la permanencia y la constancia de las informaciones.
- Validez, en tanto en cuanto pueda cumplir con el objetivo o fin para el que fue realizado. Que
tenga relación con los objetivos que se intenta evaluar.
- Objetividad en la corrección.
- Amplitud, que sea lo suficientemente extenso y comprensivo para que sea capaz de evaluar los
contenidos que se intentan valorar.
- Practicidad, de manejo fácil tanto para el profesor como para el alumno.
- Integralidad, que se pongan de manifiesto una amplia gama de factores que intervienen en el
hecho educativo.
2. Las pruebas objetivas o test. Las pruebas objetivas son unos de los instrumentos más
empleados en la evaluación de los aprendizajes, porque solventan los graves problemas que
afectan a los exámenes en cuestiones de objetividad, fiabilidad y validez. Tienen un enunciado y
una respuesta breve.
En las pruebas objetivas el alumno no elabora respuestas casi nunca, sino que se identifica con las
soluciones propuestas.
Entre las más destacadas se recogen los siguientes tipos:
o De evocación: respuesta breve, texto incompleto, complementación…
o De discriminación: dos opciones, Opciones múltiples, justificación de la opción.
o De reconocimiento: selección múltiple, elección de la mejor respuesta…
o De identificación: ordenar, localizar…
3. El cuaderno de clase. Es un instrumento muy extendido en los centros escolares y resulta de
gran utilidad para la evaluación formativa. No es una prueba de evaluación en sentido estricto, ya
que no supone un trabajo adicional para el alumno, puesto que simplemente recoge el trabajo de
cada día, tanto el de clase como el desarrollado en casa. El cuaderno de clase, además de un
instrumento personal del alumno, es un medio de
comunicación cuya eficacia dependerá del nivel de colaboración que el profesor promueva en los
textos escritos de los alumnos. De este modo el cuaderno de clase pasa a ser un medio en manos
del profesor para ayudar al alumno.

c) Técnica: autoevaluación.

Ésta permite conocer las referencias y valoraciones que, sobre el proceso de


enseñanza/aprendizaje, pueden proporcionar los alumnos y profesores... Puede ser individual o de
grupo.
Instrumentos:
1. Los cuestionarios: son listados de preguntas escritas, que se usan para recoger las opiniones
de varias personas (profesores o alumnos), tanto tomados de forma aislada, como conjunta. Se
pueden presentar de forma abierta o cerrada; en el primer caso puede escribirse lo que se quiera,
en el segundo, quien responde al cuestionario debe ceñirse a las respuestas que se le ofrecen.
Permiten recopilar mucha información en poco tiempo.

d) Técnica: la entrevista.
La entrevista es una técnica de acceso a la información muy empleada en la evaluación y en
procesos de orientación. Debe entenderse como una técnica complementaria a otras técnicas de
evaluación.
Una clasificación de las variadas formas que puede adoptar la entrevista es la siguiente:
- Entrevistas dirigidas o estructuradas: la iniciativa es totalmente del entrevistador.
- Entrevistas semiestructuradas o semidirigidas: tienen un carácter menos rígido y formal que las
anteriores, son flexibles, los objetivos no están predeterminados y cerrados de antemano.
- Entrevistas no estructuradas o abiertas: se caracterizan por no tener determinados ni los
objetivos ni los contenidos a tratar.

Por último, destacar la pujanza que en la evaluación está adquiriendo el portfolio o dossier, es el
documento que reúne toda la producción realizada por un estudiante en el
desarrollo de un área o competencia.
De esta forma, se registran una colección de pruebas evidentes de haber adquirido los
aprendizajes necesarios y/o desarrollado las competencias adecuadas. El Portfolio, como
estrategia de evaluación compartida en el aula de Educación Primaria, motiva al alumno a
seleccionar y justificar aquellos trabajos que muestran su esfuerzo y logros alcanzados. Se trata de
un instrumento de diagnóstico que puede ser usado por los estudiantes para reflexionar sobre
cómo construyen significados, fortaleciendo de ese modo la metacognición. Cassany, (2002)

4. PROMOCIÓN Y PLANES DE REFUERZO

4.1. La promoción en la Educación Primaria.


Tomamos como referencia general el RD 126/2014, de 28 de febrero, (artículo 11).
En la Región de Murcia, este aspecto queda concretado en el D. 198/2014, de 5 de septiembre y
en la Orden de 20 de noviembre de 2014, donde se regulan los criterios de promoción y los planes
específicos de refuerzo, el cual recoge que al finalizar cada uno de los cursos, y como
consecuencia del proceso de evaluación, el profesorado del grupo, y en especial el tutor, adoptará
las decisiones correspondientes sobre la promoción del alumnado, que accederá al curso, tramo
educativo o etapa siguiente siempre que el equipo docente considere que ha alcanzado las
competencias clave correspondientes y el adecuado grado de madurez, es decir, siempre que los
aprendizajes no alcanzados, si los hubiere, no impidan seguir con aprovechamiento el nuevo curso.
En este caso, el alumnado recibirá los apoyos necesarios para recuperar dichos aprendizajes.
Por el contrario, cuando no se cumplan las condiciones señaladas en el apartado anterior, se
permanecerá un año más en el mismo curso. Esta medida se podrá adoptar una sola vez a lo largo
de la Ed. Primaria y deberá ir acompañada de un plan específico de refuerzo o recuperación.
Además de la posible repetición en la etapa, se podrá prolongar un curso más la escolarización de
los alumnos con necesidades educativas especiales al finalizar la Educación Primaria a propuesta
del tutor, previo acuerdo del equipo docente y la aprobación de los padres, madres o tutores
legales del alumno/a y el informe del orientador en el que conste que dicha decisión favorece la
integración socioeducativa del
alumno/a.
Todas estas situaciones el maestro tutor deberá hacerlo constar en el informe individualizado final
de tercer curso.

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