UNIONES CONVIVENCIALES
Es una de las novedades incorporadas a nuestro ordenamiento la regulación sistematizada de los efectos
jurídicos de las convivencias de parejas. Se le reconoce el carácter de familia a los vínculos afectivos que nacen
de una unión convivencial. Para la incorporación se tuvo en cuenta la realidad social en nuestro país (personas
forman familias sin contraer matrimonio), como así también tratados internacionales de derechos humanos, el
principio de no discriminación y respeto a las diferentes opciones de vida.
Es necesario aclarar que las personas que optan por una organización familiar no matrimonial se autoexcluyen
de la regulación legal del matrimonio, basándose en la libertad (a contraer o no matrimonio) y autonomía de
la voluntad, siendo estas dos características puras de la unión convivencial.
DIFERENTES POSICIONES EN CUANTO A LAS UNIONES CONVIVENCIALES:
1) Abstencionista: optaban por hacer como si esas uniones de hecho no existiesen. Vélez coincidía con esta
doctrina.
2) Equiparación: se la equipara con el matrimonio y en caso de ser necesario remiten a sus normas.
3) Proteccionista: se le reconocen solo ciertos efectos similares al matrimonio.
4) De pactos: se dan en Francia y España. Se incluyen hoy en nuestro país y es proteccionista, fue un cambio
muy paulatino y necesario dado que se dispersó la regulación de estas situaciones mediante leyes.
CONCEPTO:
ARTÍCULO 509. Ámbito de aplicación. “Las disposiciones de este Título se aplican a la unión basada en
relaciones afectivas de carácter singular, pública, notoria, estable y permanente de dos personas que conviven
y comparten un proyecto de vida común, sean del mismo o de diferente sexo”.
*Es criticado este artículo del CCCN ya que no especifica qué tipo de unión es, debiendo referirse según la
cátedra a la unión de tipo “conyugal” o “de pareja”.
Tiene dos características esenciales:
Proyecto de vida en común: es la organización familiar merecedora de protección, independientemente de
la presencia o ausencia de hijos.
Que ese proyecto se desarrolle a través de la convivencia: ya que es una situación estrictamente fáctica,
por ende resulta imprescindible la convivencia para saber si se da esta organización familiar o no.
REQUISITOS BASICOS DE EFICACIA: Si no se dan puede existir igual unión convivencial, pero estos son
necesarios para los efectos del título iii.
ARTICULO 510. Requisitos. El reconocimiento de los efectos jurídicos previstos por este Título a las uniones
convivenciales requiere que:
1) los dos integrantes sean mayores de edad; plena capacidad civil sin considerar orientación sexual.
2) no estén unidos por vínculos de parentesco en línea recta en todos los grados, ni colateral hasta el segundo
grado;
3) no estén unidos por vínculos de parentesco por afinidad en línea recta;
4) no tengan impedimento de ligamen ni esté registrada otra convivencia de manera simultánea (monogamia)
5) mantengan la convivencia durante un período no inferior a dos años (es un límite temporal que garantiza
cierta estabilidad en el proyecto común).
REGISTRACION: es ad probationem, no configura una exigencia constitutiva. Pero su registración genera las
consecuencias jurídicas propias de las uniones convivenciales
ARTICULO 511. Registración. La existencia de la unión convivencial, su extinción y los pactos que los
integrantes de la pareja hayan celebrado, se inscriben en el registro que corresponda a la jurisdicción local,
sólo a los fines probatorios.
No procede una nueva inscripción de una unión convivencial sin la previa cancelación de la preexistente.
La registración de la existencia de la unión convivencial debe ser solicitada por ambos integrantes.
Se las puede clasificar en:
*Uniones convivenciales registradas: van a gozar de todos los efectos
*Uniones convivenciales NO registradas: van a gozar de todos los efectos excepto el del artículo 522 que es el
de la protección de la vivienda familiar.
En ambos casos deben ser de al menos 2años, si no produciría otros efectos y no se las considera en el
régimen de uniones convivenciales.
PRUEBA DE LA UNION CONVIVENCIAL:
ARTICULO 512. Prueba de la unión convivencial. La unión convivencial puede acreditarse por cualquier medio
de prueba; la inscripción en el Registro de uniones convivenciales es prueba suficiente de su existencia.
PACTOS DE CONVIVENCIA:
Es la posibilidad de diseñar su propio estatuto legal con las ventajas y desventajas, y con ciertos límites. Serán
los convivientes quienes mediante un pacto escrito acordaran las reglas de su unión, a falta del pacto se
aplican supletoriamente las normas del título 3ro.
Sin embargo, esa autonomía de la voluntad no es plena, se imponen dos restricciones legales:
No podrán ser contraria al orden público, ni al principio de igualdad ni a los derechos fundamentales.
No podrán dejar sin efecto al piso mínimo obligatorio (PMO).
ARTICULO 513. Autonomía de la voluntad de los convivientes. “Las disposiciones de este Título son aplicables
excepto pacto en contrario de los convivientes. Este pacto debe ser hecho por escrito y no puede dejar sin
efecto lo dispuesto en los artículos 519, 520, 521 y 522”.
-Solo esos cuatro artículos NO pueden ser dejados de lado por las partes en el pacto, los demás SI pueden
excluirse.
ARTICULO 514. Contenido del pacto de convivencia. Los pactos de convivencia pueden regular, entre otras
cuestiones:
a) la contribución a las cargas del hogar durante la vida en común;
b) la atribución del hogar común, en caso de ruptura;
c) la división de los bienes obtenidos por el esfuerzo común, en caso de ruptura de la convivencia.
ARTICULO 515. Límites. Los pactos de convivencia no pueden ser contrarios al orden público, ni al principio de
igualdad de los convivientes, ni afectar los derechos fundamentales de cualquiera de los integrantes de la
unión convivencial.
ARTICULO 516. Modificación, rescisión y extinción. Los pactos pueden ser modificados y rescindidos por
acuerdo de ambos convivientes. (Al igual que la creación del estado de unión convivencial).
El cese de la convivencia extingue los pactos de pleno derecho hacia el futuro.
ARTICULO 517. Momentos a partir de los cuales se producen efectos respecto de los terceros. “Los pactos, su
modificación y rescisión son oponibles a los terceros desde su inscripción en el registro previsto en el artículo
511 y en los registros que correspondan a los bienes incluidos en estos pactos (Si no se inscribe solo surte
efectos entre partes).
Los efectos extintivos del cese de la convivencia son oponibles a terceros desde que se inscribió en esos
registros cualquier instrumento que constate la ruptura”.
EFECTOS DE LAS UNIONES CONVIVENCIALES DURANTE LA CONVIVENCIA:
(art 518) Relaciones patrimoniales.
Las relaciones económicas entre los integrantes de la unión se rigen por lo estipulado en el pacto de
convivencia.
A falta de pacto, cada integrante de la unión ejerce libremente las facultades de administración y disposición
de los bienes de su titularidad, con la restricción regulada en este Título para la protección de la vivienda
familiar y de los muebles indispensables que se encuentren en ella.
*Se establece una administración y disposición separada de los bienes de titularidad de cada conviviente, con
los límites de la vivienda y sus muebles. Las adquisiciones se mantienen en el patrimonio al que ingresaron.
(NO hay ganacialidad).
PISO MÍNIMO OBLIGATORIO: Es un límite a la autonomía de la voluntad. Se protege el principio de solidaridad
familiar. Se encuentre o no registrada (excepto 522), aquella unión convivencial que cumple con los requisitos
debe tener este piso mínimo.
La asistencia debida es mutua y recíproca, obligatoria solo durante la convivencia. Y los restantes artículos se
fundan en el proyecto común en los mismos términos que los cónyuges si lo equiparamos con el matrimonio.
Se conforma:
Asistencia. Los convivientes se deben asistencia durante la convivencia. (art 519)
Contribución a los gastos del hogar. Los convivientes tienen obligación de contribuir a los gastos domésticos
de conformidad con lo dispuesto en el artículo 455. (art 520)
*Sostenimiento económico de los hijos comunes, se extiende a los menores de edad, con capacidad
restringida o con discapacidad de uno de los cónyuges que convivan con ellos
Responsabilidad por las deudas frente a terceros. Los convivientes son solidariamente responsables por las
deudas que uno de ellos hubiera contraído con terceros de conformidad con lo dispuesto en el artículo 461.
(art 521)
Protección de la vivienda familiar. Si la unión convivencial ha sido inscripta, ninguno de los convivientes
puede, sin el asentimiento del otro, disponer de los derechos sobre la vivienda familiar, ni de los muebles
indispensables de ésta, ni transportarlos fuera de la vivienda. El juez puede autorizar la disposición del bien si
es prescindible y el interés familiar no resulta comprometido.
Si no media esa autorización, el que no ha dado su asentimiento puede demandar la nulidad del acto dentro
del plazo de caducidad de seis meses de haberlo conocido, y siempre que continuase la convivencia.
La vivienda familiar no puede ser ejecutada por deudas contraídas después de la inscripción de la unión
convivencial, excepto que hayan sido contraídas por ambos convivientes o por uno de ellos con el
asentimiento del otro. (inejecutabilidad) (art 522)
*Solo las registradas, porque implica derechos de terceros, es imprescindible asegurar a estos plenos
conocimiento de la existencia de la unión convivencial.
CESE DE LA CONVIVENCIA (art 523):
Causales:
1) por la muerte de uno de los convivientes;
2) por la sentencia firme de ausencia con presunción de fallecimiento de uno de los convivientes; (debe ser
firme y la prueba es la sentencia)
3) por matrimonio o nueva unión convivencial de uno de sus miembros; (porque cesaría la convivencia en la
primer unión convivencial, que es un requisito esencial)
4) por el matrimonio de los convivientes; (pasarían a otra situación jurídica que es el matrimonio)
5) por mutuo acuerdo;
6) por voluntad unilateral de alguno de los convivientes notificada fehacientemente al otro;
7) por el cese de la convivencia mantenida. La interrupción de la convivencia no implica su cese si obedece a
motivos laborales u otros similares, siempre que permanezca la voluntad de vida en común. (Debe
permanecer el proyecto de vida en común)
EFECTOS DEL CESE DE LA CONVIVENCIA:
1) Compensación económica (art 524) : Cesada la convivencia, el conviviente que sufre un desequilibrio
manifiesto que signifique un empeoramiento de su situación económica con causa adecuada en la convivencia
y su ruptura, tiene derecho a una compensación. Esta puede consistir en una prestación única o en una renta
por un tiempo determinado que no puede ser mayor a la duración de la unión convivencial.
Puede pagarse con dinero, con el usufructo de determinados bienes o de cualquier otro modo que acuerden
las partes o en su defecto decida el juez.
*Se establecen pautas para su fijación y un plazo de caducidad de 6 meses a partir del cese de la convivencia a
los fines de evitar conductas abusivas o dificultades propias de la determinación del desequilibrio patrimonial.
Estas pautas se encuentran en el siguiente artículo:
ARTICULO 525. Fijación judicial de la compensación económica. Caducidad. El juez determina la procedencia y
el monto de la compensación económica sobre la base de diversas circunstancias, entre otras:
a) el estado patrimonial de cada uno de los convivientes al inicio y a la finalización de la unión;
b) la dedicación que cada conviviente brindó a la familia y a la crianza y educación de los hijos y la que debe
prestar con posterioridad al cese;
c) la edad y el estado de salud de los convivientes y de los hijos;
d) la capacitación laboral y la posibilidad de acceder a un empleo del conviviente que solicita la compensación
económica;
e) la colaboración prestada a las actividades mercantiles, industriales o profesionales del otro conviviente;
f) la atribución de la vivienda familiar.
*La acción para reclamar la compensación económica caduca a los seis meses de haberse producido
cualquiera de las causas de finalización de la convivencia enumeradas en el artículo 523.
2) Atribución del uso de la vivienda familiar (art 526): El uso del inmueble que fue sede de la unión
convivencial puede ser atribuido a uno de los convivientes en los siguientes supuestos:
a) si tiene a su cargo el cuidado de hijos menores de edad, con capacidad restringida, o con discapacidad;
b) si acredita la extrema necesidad de una vivienda y la imposibilidad de procurársela en forma inmediata.
El juez debe fijar el plazo de la atribución, el que no puede exceder de dos años a contarse desde el momento
en que se produjo el cese de la convivencia, conforme a lo dispuesto en el artículo 523.
A petición de parte interesada, el juez puede establecer: una renta compensatoria por el uso del inmueble a
favor del conviviente a quien no se atribuye la vivienda; que el inmueble no sea enajenado durante el plazo
previsto sin el acuerdo expreso de ambos; que el inmueble en condominio de los convivientes no sea partido
ni liquidado. La decisión produce efectos frente a terceros a partir de su inscripción registral.
Si se trata de un inmueble alquilado, el conviviente no locatario tiene derecho a continuar en la locación hasta
el vencimiento del contrato, manteniéndose él obligado al pago y las garantías que primitivamente se
constituyeron en el contrato.
El derecho de atribución cesa en los mismos supuestos previstos en el artículo 445. (Son: cumplimiento del
plazo fijado por el juez, cambios de las circunstancias que se tuvieron en cuenta, causas de indignidad).
3) Atribución de la vivienda en caso de muerte de uno de los convivientes (art 527): El conviviente supérstite
que carece de vivienda propia habitable o de bienes suficientes que aseguren el acceso a ésta, puede invocar
el derecho real de habitación gratuito por un plazo máximo de dos años sobre el inmueble de propiedad del
causante que constituyó el último hogar familiar y que a la apertura de la sucesión no se encontraba en
condominio con otras personas.
Este derecho es inoponible a los acreedores del causante.
Se extingue si el conviviente supérstite constituye una nueva unión convivencial, contrae matrimonio, o
adquiere una vivienda propia habitable o bienes suficientes para acceder a ésta.
4) Distribución de los bienes (art 528): “A falta de pacto, los bienes adquiridos durante la convivencia se
mantienen en el patrimonio al que ingresaron, sin perjuicio de la aplicación de los principios generales
relativos al enriquecimiento sin causa, la interposición de personas y otros que puedan corresponder”.
*Este caso se daría siempre que no haya pacto entre los convivientes, ya que en principio se presumen
separados los patrimonios y solo mediante el pacto pueden cambiarlo los convivientes).