Vanesa del Carmen González Pérez
Primeros Auxilios Psicológicos.
Exceso de aforo
DESCRIPCIÓN: Durante la noche de fin de año se venden más entradas de las
permitidas y en una discoteca de la ciudad se produce un exceso de aforo. A
medianoche, un poco de humo hace que cunda el pánico y se da una avalancha
intentando salir de la sala de fiestas. En los momentos posteriores a la avalancha se
suceden momentos de mucha histeria y mucha gente sufre ataques de ansiedad. Tras
la llegada de los servicios médicos de emergencia, el recuento es de 5 muertos por
aplastamiento y varios heridos, algunos muy graves.
¿ Que les puede ocurrir?
lesiones físicas:
Contusiones, hematomas y abrasiones: Golpes o caídas durante la avalancha
pueden causar contusiones visibles o lesiones superficiales en la piel.
Fracturas óseas: Las lesiones por aplastamiento o caídas pueden ocasionar
fracturas, algunas de las cuales pueden ser graves, requiriendo intervención
quirúrgica.
Lesiones internas: Los golpes fuertes en áreas sensibles pueden causar daño a
órganos internos (como pulmones o riñones), que puede ser potencialmente
mortal si no se tratan rápidamente.
Asfixia o dificultad respiratoria: La avalancha humana y la presión pueden
llevar a dificultades para respirar o incluso a asfixia temporal por compresión
torácica.
Reacciones Agudas al Estrés (RAS):
Ansiedad intensa: La ansiedad es común en situaciones de pánico masivo, y
puede continuar durante un tiempo tras el incidente. Los síntomas pueden
incluir palpitaciones, sudoración excesiva, mareos, sensación de falta de aire, y
un miedo irracional persistente.
Ataques de pánico: Las personas afectadas por el pánico y el caos pueden
experimentar ataques de ansiedad aguda, con síntomas como falta de control,
temblores, opresión en el pecho, o sensación de muerte inminente.
Confusión y desorientación: Debido al estrés, el caos y la falta de información,
algunas personas pueden sentirse confundidas o desorientadas, no sabiendo
qué hacer o adónde ir.
Trastornos Postraumáticos (TEPT):
Vanesa del Carmen González Pérez
Primeros Auxilios Psicológicos.
Flashbacks: Las víctimas pueden revivir mentalmente el evento traumático,
experimentando sensaciones físicas y emocionales intensas similares a las que
vivieron en ese momento.
Pesadillas: La gente que ha sufrido un trauma puede experimentar sueños
perturbadores relacionados con el incidente, que pueden interferir con su
descanso y recuperación.
Hipervigilancia: El miedo persistente y la sensación de estar en peligro
pueden hacer que las personas se mantengan en alerta constante, con
dificultad para relajarse o confiar en su entorno.
La duración de la reacción de estrés tras un evento traumático, como una avalancha en
una discoteca, varía según la gravedad del trauma, la resiliencia individual, el apoyo
recibido y antecedentes de trastornos psicológicos. La evolución de los síntomas sigue
un patrón general dividido en fases:
1. Reacción Inmediata (primeras horas y días):
o Síntomas comunes: Pánico, desorientación, miedo, ansiedad, y
reacciones fisiológicas como taquicardia y sudoración excesiva.
o Duración: Generalmente de unas horas a varios días, mientras el cuerpo
trata de procesar el trauma.
2. Fase Aguda (1 semana a 1 mes):
o Síntomas comunes: Ansiedad, hipervigilancia, pesadillas, insomnio,
dificultades de concentración, y reacciones emocionales como culpa o
tristeza profunda.
o Reacciones físicas: Dolores musculares, fatiga, tensión y dolores de
cabeza.
o Duración: De unos días a varias semanas; los síntomas tienden a
disminuir con un buen sistema de apoyo.
3. Fase Subaguda (1 mes a 3 meses):
o Síntomas comunes: Persistencia de síntomas de estrés postraumático
como flashbacks, pesadillas y evitación de lugares o situaciones
relacionadas con el trauma.
o Dificultades para retomar rutinas: Ansiedad o miedo que dificulta las
actividades cotidianas y las relaciones sociales.
Vanesa del Carmen González Pérez
Primeros Auxilios Psicológicos.
Cada persona vive el proceso de manera única, dependiendo de su historia personal y
el apoyo disponible.
Si la reacción de estrés aumenta o no desaparece, es esencial:
1. Buscar ayuda profesional: Acudir a un psicoterapeuta especializado en
trauma o estrés postraumático (como la terapia cognitivo-conductual o EMDR),
y, si es necesario, consultar a un psiquiatra para medicación.
2. Fortalecer el apoyo social: El apoyo de familiares, amigos y grupos de apoyo
puede ser crucial para la recuperación emocional.
3. Implementar técnicas de autocuidado: La meditación, el ejercicio, la
respiración profunda y el mindfulness son herramientas útiles para gestionar
el estrés.
4. Monitorear los síntomas: Observar los síntomas y buscar ayuda adicional si
los síntomas empeoran o persisten.
5. Evaluar la necesidad de seguimiento a largo plazo: El tratamiento y las
intervenciones deben continuar hasta que los síntomas hayan disminuido
significativamente, lo que puede llevar meses o incluso más tiempo,
dependiendo de la gravedad del trauma.
Intervenir lo más temprano posible y con una variedad de recursos aumentará
significativamente las probabilidades de una recuperación completa.
Afrontamiento:
Son estrategias para manejar emociones y pensamientos ante situaciones estresantes.
1. Emocional:
o Aceptar las emociones como normales.
o Hablar con amigos, familia o terapeuta.
o Usar la expresión creativa (escritura, arte, música).
2. Cognitivo:
o Reestructuración cognitiva: cambiar pensamientos negativos.
o Enfoque en el presente mediante mindfulness.
o Reevaluación positiva: ver lecciones y fortalezas.
3. Conductual:
Vanesa del Carmen González Pérez
Primeros Auxilios Psicológicos.
o Practicar relajación (respiración, meditación).
o Realizar actividades placenteras.
o Establecer metas pequeñas y alcanzables.
4. Social:
o Buscar apoyo social y participar en grupos de apoyo.
o Pedir ayuda cuando sea necesario.
Autocuidado:
Prácticas para cuidar la salud física, emocional y mental, promoviendo la resiliencia.
1. Físico:
o Mantener un buen sueño (7-9 horas).
o Ejercicio regular para reducir el estrés.
o Alimentación balanceada y buena hidratación.
2. Emocional:
o Practicar autoempatía y establecer límites.
o Conectar con la naturaleza y desconectar de la tecnología.
3. Mental:
o Establecer rutinas diarias.
o Practicar mindfulness o meditación.
o Desarrollar habilidades de afrontamiento.
4. Social:
o Mantener relaciones de apoyo y rodearse de personas positivas.
o Aceptar la ayuda de los demás cuando sea necesario.
Consejos adicionales:
Tomarse tiempo para uno mismo.
Buscar ayuda profesional si los síntomas de estrés o ansiedad persisten.
Vanesa del Carmen González Pérez
Primeros Auxilios Psicológicos.