Causas del consumo de alcohol en adolescentes
Según las estadísticas del Gobierno de España, mientras que a los 14 años la mitad
de jóvenes no han probado el alcohol, a los 18 años el 92% de adolescentes ya lo
ha consumido alguna vez.[1] ¿A qué se debe este cambio tan repentino?
Tanto padres/madres como profesionales nos preguntamos cuáles son las causas
del consumo de alcohol en adolescentes. Aunque muchas veces no sea alarmante
el hecho de experimentar o querer encajar en un grupo social, es importante
conocer todas las razones por las que un adolescente bebe alcohol. De este modo,
podremos diferenciar entre un consumo puntual y un abuso del alcohol.
Es fundamental tener en cuenta que la adolescencia no solo es una etapa de
experimentación sino también de diferenciación. Esto significa que muchos jóvenes
adoptan actitudes contrarias a las aprendidas en el núcleo familiar y empiezan a
formar una personalidad y hábitos propios.
Estos hábitos suelen ir dirigidos al objetivo de encajar entre otros jóvenes. Por esta
razón, muchos adolescentes utilizan el alcohol como lubricante social o como
herramienta para poder formar parte de un grupo.
¿Por qué beben los adolescentes? Motivos del consumo de alcohol
Las causas o razones principales por las que los adolescentes beben alcohol son
las siguientes:
Para encajar dentro de un grupo social
Por la curiosidad de sentir los efectos del alcohol
Para desinhibirse en reuniones sociales
Para liberar tensiones y malestar en la familia
Para gestionar las emociones: en este caso, es muy importante detectar el consumo
ya que puede desarrollarse una adicción.
Porque el alcohol les hace “sentir bien”
Existen muchísimas otras razones y cada adolescente nos puede contar sus
motivos, pero a grandes rasgos podríamos agruparlas en la clasificación anterior.
Consecuencias del alcohol en los jóvenes
Una vez conocemos las principales causas del consumo de alcohol, debemos tener
en cuenta qué puede llegar a pasar si un joven no controla su relación con la bebida.
A pesar de que sea algo legal y beber sea un acto muy normalizado, es fundamental
recordar que el alcohol es una droga. Por lo que beber de manera abusiva puede
producir dependencia y una importante adicción. De hecho, el alcohol es una droga
con un alto potencial adictivo. Por esta razón, entre las personas que van a un centro
de desintoxicación, hay muchísimas más que acuden por consumo de alcohol que
de cualquier otra sustancia.
¿A qué edad afecta más el alcohol?
Según los datos estadísticos, según pasan los años, más personas presentan
alcoholismo, sobre todo a partir de los 55 años.[2] Aun así, el abuso de alcohol es
nocivo en todas las edades, sobre todo en aquellas en las que no se controla la
cantidad que se bebe y podemos sufrir las consecuencias negativas de manera
inmediata: las borracheras o el coma etílico. Por lo tanto, el consumo abusivo de
alcohol es nocivo en prácticamente todas las edades. Para poder evitar los efectos
negativos, la clave es la moderación en su consumo.
El alcoholismo en la adolescencia
Otro de los retos que se nos presenta es la prevención del alcoholismo en la
adolescencia. Ya que, pesar de que a corto plazo es difícil distinguir el uso del
abuso, Algunos jóvenes ya empiezan a mostrar dependencia psicológica de la
bebida. Este problema es una de las consecuencias directas del consumo de
alcohol en adolescentes.
Síntomas de alcoholismo en adolescentes
Para poder detectar una dependencia al alcohol en edades tempranas, es
importante observar los siguientes síntomas:
Síntomas físicos: enrojecimiento de la piel, cansancio, dolores de cabeza, náuseas,
dificultad para concentrarse…
Síntomas emocionales: desinterés en general, bajo estado de ánimo, dificultad para
expresar emociones (esto se conoce como aplanamiento afectivo y se da en fases
más avanzadas del alcoholismo), irritabilidad, impulsividad y comportamientos de
riesgo.
También podemos observar síntomas familiares o sociales como las discusiones
constantes, aislamiento, problemas escolares… El consumo de alcohol en
adolescentes es un problema que debe tratarse para poder prevenir sus
consecuencias negativas, tanto a corto como a largo plazo. Aunque es cierto que
es importante darles el espacio para que puedan experimentar, también debemos
establecer una buena comunicación con el/la adolescente a nuestro cargo para
tratar de evitar que su consumo se convierta en una adicción.
[1] INFORME, O. E. D. T. Alcohol, tabaco y drogas ilegales en España. Madrid:
Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar social, 2018
[2] Estadísticas del 2015 del Observatorio Español de las Drogas y las Toxicoman