Funciones y Estructura de la Mitocondria
Funciones y Estructura de la Mitocondria
La mitocondria es el organelo donde ocurre gran parte de la respiración celular que corresponde al proceso
metabólico que permite a las células eucariontes optimizar sus procesos de obtención de energía a partir de
moléculas más complejas.
Una de las primeras descripciones de la mitocondria fue realizada por el investigador Richard Altman (1852-
1900) en 1890, quién le atribuyó funciones vitales para la célula y además las describió como estructuras
intracelulares, sugiriendo que se trataba de una suerte de “parásitos independientes, con su propio
metabolismo” y dándole el nombre de mioblastos. El nombre mitocondria (del griego mitos, hilo y condros,
gránulo) fue otorgado por Carl Benda en 1889, quién desarrolló métodos para su observación al interior de la
célula usando tinciones cristal violeta y alizarina. A Partir de este punto, muchas investigaciones han permitido
describir las características de estos particulares organelos presentes en prácticamente casi todas las células
eucariontes.
En la actualidad, las funciones atribuidas a las mitocondrias son variadas y todas ellas se relacionan con su
origen endosimbiótico, requerimientos celulares particulares y con sus características estructurales. En este
tutorial se revisarán estos aspectos integrando la información de tutoriales anteriores.
Este proceso fue tan importante que marca el origen de las células eucariontes que, se separan evolutivamente
de los dominios bacteria y arquea (Figura 8.2). Cómo será descrito más adelante, los procesos endosimbioticos
explicarían el origen de otros organelos tales como los cloroplastos y flagelos.
Se presume que los ancestros de los eucariontes actuales, derivaron de una célula primitiva, estas células
presentaban un régimen anaerobio, debido a que obtuvieron su energía a partir de materiales alimenticios sin la
intervención de la molécula de oxígeno (O2) y heterotróficas puesto que fueron incapaces de sintetizar
compuestos orgánicos a partir de precursores inorgánicos (como CO2 y agua), pero en lugar de ello tuvieron que
obtener compuestos orgánicos antes elaborados a partir de su ambiente.
Esta célula primitiva, heterótrofa y anaerobia “ingirió” a un procarionte aerobio. El pequeño procariota resistió
la digestión dentro del citoplasma y estableció su residencia como un endosimbionte permanente. Cuando la
célula hospedadora se reprodujo, el endosimbionte también lo hizo y de esa forma una colonia de células
compuestas se generó con rapidez. Después de muchas generaciones, los endosimbiontes perdieron diferentes
características, que no fueron indispensables para la supervivencia, y así la célula hospedadora que un día tuvo
respiración independiente del oxígeno evolucionó a los precursores de las mitocondrias actuales (Figura 8.2).
Las principales evidencias que apoyan la teoría endosimbiótica del origen de las mitocondrias son:
En búsqueda de nuevas evidencias que apoyen esta teoría, se han realizado análisis de comparación de
secuencias de genes relacionados al metabolismo y procesamiento de ADN que sugieren que los eucariontes
actuales son más parecidos a un grupo de archeobacterias denominadas Asgard específicamente
las lokiarchaeas, lo que se apoya la idea de que fue una archeobacteria que incorporó una bacteria primitiva y no
al revés (Zaremba-Niedzwiedzka K. y col., Nature. 2017). Es curioso mencionar que esta archeobacteria no ha
podido ser aislada desde su hábitat (aguas termales de Noruega), que se caracteriza por tener poca cantidad de
oxígeno, sólo se ha podido aislar su material genético, después del evento endosimbiótico con la bacteria
aeróbica primitiva. Se sugiere que esta célula podría haber colonizado otros ambientes.
Hoy en día, una característica notable de las células eucariontes es la posibilidad de utilizar oxígeno como medio
para la obtención eficiente de energía.
2. Estructura de la mitocondria.
La estructura de la mitocondria evoca su origen endosimbiótico. Este organelo presenta una doble membrana
que la divide en dos compartimientos acuosos, uno entre las membranas interna y externa, llamado espacio
intermembranoso y el segundo en el interior de la mitocondria, llamado matriz. (Figura 8.3).
Tal como ha sido descrito en capítulos anteriores, las membranas mitocondriales presentan características
similares a las de cualquier membrana biológica, es decir, responden al modelo del mosaico fluido y la asimetría
propia de una membrana, sin embargo, cada una de ellas presenta peculiaridades que le permiten realizar una
serie de funciones específicas.
2.1. La membrana externa. Cerca de 50% del peso de la membrana externa lo constituyen los lípidos y contiene
una mezcla curiosa de enzimas que participan en actividades tan diversas como la oxidación de adrenalina, la
degradación del triptófano y la elongación de los ácidos grasos. Las membranas mitocondriales externas
contienen porinas que corresponden a proteínas integrales que poseen un canal interno relativamente grande (2
a 3 nm) rodeado por un barril de cadenas beta. Estas proteínas de membrana pueden realizar un cierre
reversible como respuesta a las condiciones dentro de la célula. Cuando los canales están abiertos, la membrana
externa es permeable a moléculas como el ATP, NAD y coenzima A, que tienen papeles clave en el metabolismo
energético dentro de la mitocondria. Otros elementos presentes en las membranas externas mitocondriales
corresponden a las proteínas translocasas de la membrana externa mitocondrial (TOM) complejo de proteínas
involucrado en el importe de proteínas hacia la mitocondria.
2.2. La membrana interna, posee una disposición altamente plegada formando invaginaciones denominadas
crestas, contiene más de 100 proteínas diferentes y muestra una proporción proteína/lípido muy alta (más de
3:1), correspondiente a una molécula de proteína por cada 15 fosfolípidos. La membrana interna es rica en un
fosfolípido inusual, la cardiolipina, que consiste en dos fosfatidilgliceroles unidos covalentemente (Figura 8.5), lo
que es una característica de las membranas plasmáticas bacterianas, otra evidencia que apoya el origen
endosimbiótico de este organelo. A diferencia de la membrana externa, la membrana interna mitocondrial es
mucho menos permeable y todas las moléculas e iones requieren de proteínas transportadores de membrana
específicas para ingresar a la matriz. Como se describirá en secciones siguientes, la composición y organización
de la membrana mitocondrial interna son las claves para las actividades bioenergéticas de este organelo. La
configuración de la membrana interna y la aparente fluidez de su bicapa facilitan las interacciones necesarias
para la síntesis de ATP.
2.3. Espacio Intermembranoso: Este espacio contiene varias enzimas que utilizan el ATP que sale de la matriz,
para fosforilar otros nucleótidos. Funcionalmente posee un pH ácido debido a la acumulación de protones,
producto de la cadena transportadora de electrones.
2.4. La Matriz Mitocondrial: presenta una elevada concentración de proteínas hidrosolubles. En ella podemos
encontrar toda la maquinaria molecular que permite realizar la síntesis de proteínas. Contiene ribosomas
mitocondriales que poseen un tamaño menor a los presentes en el citosol (70s) y varias moléculas de ADNmt,
Las mitocondrias tienen su propio material genético y los mecanismos para producir su propio RNA y proteínas.
La mayoría de los genes del simbionte ancestral se perdió o se transfirió al núcleo en el transcurso de la
evolución de la célula hospedadora y sólo dejó un puñado de genes para codificar algunas de las proteínas más
hidrófobas de la membrana mitocondrial interna. El genoma mitocondrial humano es relativamente pequeño,
tiene 16.569 nucleótidos, formando dos genes para el ARNr, 22 para el ARNt y 13 genes que codifican ARNm
para la síntesis de proteínas, en un total de 37 genes (Figura 8.6). En el genoma mitocondrial, 4 de los 64
codones presentan diferentes significados del código genético universal. La mayoría de los genes del simbionte
ancestral se perdió o se transfirió al núcleo en el transcurso de la evolución de la célula hospedadora y sólo dejó
un puñado de genes para codificar algunas de las proteínas más hidrófobas de la membrana mitocondrial
interna.
como ADNs desnudos. B) Mapa genético del ADN mitocondrial. (Imagen B tomada de Enlace Enlaces a un
sitio externo.)
Una peculiaridad del ADN mitocondrial (ADNmt) es que es de herencia materna por lo que es apropiado para su
uso en el estudio de las migraciones y la evolución del ser humano lo que ha permitido plantear la teoría
del Origen Africano de la Eva Mitocondrial. Si pudiéramos secuenciar el ADN de nuestras mitocondrias,
correspondería con un gran grado de coincidencia a la secuencia de nuestras progenitoras (Figura 8.7, Video
8.2).
Análisis similares han permitido recientemente rastrear el ADN Chileno. El libro “El ADN de los chilenos y sus
orígenes genéticos” expone el estudio genético de los chilenos en su genoma nuclear, contenido en los
cromosomas de origen paternos y maternos. Este análisis considera también el ADNmt y secuencias genéticas
del cromosoma Y que presenta herencia paterna.
“Los resultados y conclusiones entregan una mirada de la diversidad genética chilena, la que se complementa
con un relato histórico sobre la formación de la actual población con los amerindios originales, los
conquistadores españoles y los diferentes grupos migratorios”. (reseña publicada en la sección publicaciones de la
facultad de medicina de la Universidad de Chile).
Otros procesos relevantes que ocurren en la matriz mitocondrial son el Ciclo de Krebs, el cual se utiliza para la
degradación de azúcares u otras moléculas para la obtención de intermediarios reducidos para su posterior
utilización en la cadena transportadora de electrones ocurre también en la matriz mitocondrial, sin embargo y
por su relevancia, este tema será desarrollado en secciones posteriores.
Por ejemplo, en las células que forman el epitelio intestinal, los enterocitos, que han desarrollado un eficiente
sistema de transporte de monosacáridos, transporte activo primario y secundario el cual depende de la bomba
de Sodio-Potasio, por lo tanto, necesitan una gran cantidad de mitocondrias. Otro ejemplo son las células
musculares, que deben mantener una concentración elevada de calcio dentro del retículo sarcoplasmático (una
versión especializada del retículo endoplasmático liso) que participa en la contracción-relajación muscular,
proceso que depende de una bomba de calcio (transporte activo primario). En general, cualquier célula que
posea funciones que requieran un alto grado de consumo energético, tendrán una presencia mayor de
mitocondrias.
En las células, las mitocondrias pueden adoptar diversas formas, más allá de los modelos clásicos presentados al
principio de esta ficha (Figura 8.1) formando redes tubulares o ramificadas, que se someten a un equilibrio
dinámico y regulado gracias a la actividad de los procesos de fusión y fisión mitocondriales, además de los
procesos de mitogénesis y mitofagia.
3.1. La Fusión mitocondrial es el proceso mediante el cual, a partir de dos mitocondrias se obtiene una de
mayor tamaño. Este proceso es necesario para facilitar la intercomplementación del ADNmt y también como
parte de una respuesta al estrés celular de manera de asegurar el mantenimiento de los distintos
compartimentos mitocondriales. Las principales proteínas implicadas en la fusión mitocondrial son las GTPasas
de la membrana mitocondrial externa: Mitofusinas (Mfn1 y Mfn2) y la GTPasa de atrofia óptica (OPA1) de la
membrana mitocondrial interna. La fusión mitocondrial es un proceso secuencial que ocurre en una primera
etapa en las membranas externas mediada por las mitofusinas y posteriormente las membranas internas
mediada por la acción de la GTPasa de atrofia óptica (Figura 8.8 A).
3.2. Fisión Mitocondrial, es el proceso opuesto a la fusión en el cual las mitocondrias pasan por un proceso de
división.
En el mecanismo de fisión participa un set de proteínas dentro de la que destaca la proteína 1 relacionada a
dinamina (Drp-1) que se ensambla formando un cinturón que provoca una constricción local en la
mitocondria (Figura 8.8 B). Para que ocurra este proceso es necesario la hidrolisis de GTP. Este proceso que
ocurre en una etapa tanto en la membrana externa como en la membrana interna, a diferencia de lo que ocurre
en la fusión. Este proceso es influenciado por sitios de interacción entre el retículo endoplasmático y la
mitocondria entre los cuales se establece un estrecho contacto en regiones particulares de las membranas de
ambos organelos (Figura 8.8C).
La fisión mitocondrial sirve como una herramienta de control de calidad, eliminando segmentos defectuosos de
una mitocondria desde una red interconectada de mitocondrias, este daño puede producirse por la producción
elevada de especies radicales derivadas del oxígeno (ERDOs) o mutaciones en el ADNmt. Por ejemplo, la fisión
mitocondrial es particularmente activa cuando la célula se divide (fase G2 de la interfase y mitosis), como
consecuencia se generan varias mitocondrias de menor tamaño que son fácilmente distribuidas entre las células
hijas.
Como ya ha sido mencionado, la mitocondria posee su propio material genético y la maquinaria molecular que le
permite sintetizar sus propias proteínas, sin embargo y producto del proceso evolutivo derivado de la
endosimbiosis, muchas de las proteínas presentes en las mitocondrias son sintetizadas fuera de ella. Estas
proteínas tienen un precursor que actúa como señal de reconocimiento para receptores que se encuentran
tanto en la membrana externa (TOM) como en la membrana interna de las mitocondrias (TIM). Una vez que
interactúan con el receptor, las proteínas se importan hacia el interior de las mitocondrias en un proceso que es
dependiente de energía.
También se ha demostrado que, en las mitocondrias, existen enzimas proteolíticas que separan a la proteína de
su péptido señal. Una vez separadas de su péptido señal, las proteínas pueden unirse con otras subunidades
para formar la enzima catalíticamente activa. Sin embargo, también se ha descubierto que en la formación de la
estructura terciaria de las subunidades y su ensamble con otras subunidades intervienen chaperonas. Estas
últimas son proteínas que ayudan a que otra proteína adquiera su estructura terciaria; tiene la función de
combinarse con la proteína, antes de que ésta adquiera su estructura nativa y así impedir la formación de
estructuras incorrectas. Una vez plegadas estas se combinan con otras subunidades para formar la enzima
funcional.
3.4. La Mitofagia es la denominación que tiene el proceso selectivo de degradación y reciclaje de mitocondrias
producido por condiciones tales como daño mitocondrial, mutaciones o por acumulación de especies reactivas
derivadas de oxígeno (ERDOs). El proceso de degradación ya ha sido descrito en la FICHA 7 y depende de la
formación de una proyección del retículo endoplásmático y la acumulación de enzimas hidrolíticas en este
compartimento (Figura 8.10). En algunas afecciones como la fibromialgia o la enfermedad de Parkinson se
observa una tasa de mitofagia anormalmente elevada.
4. Funciones relacionadas en las que participa la mitocondria.
Tal como se ha mencionado, el principal rol de la mitocondria está relacionado con el metabolismo para la
obtención energética, este rol es tan importante que será revisado en extenso en secciones siguientes. Sin
embargo, además de estas funciones existen otras en las cuales la participación de la mitocondria es notable.
4.1. Almacén de Calcio: La mitocondria juega un papel fundamental en la homeostasis de calcio Junto con otros
organelos como el retículo endoplasmático.
Entre las múltiples proteínas de la membrana mitocondrial interna, hay varias participantes en la captación y
liberación de iones calcio. La mantención del ion Ca2+ dentro de la matriz evita que se activen vías de
señalización dependientes de él al reducir la concentración en el citosol. Por otro lado, se ha determinado que el
Ca2+ en la matriz mitocondrial aumenta la tasa de síntesis de ATP al modular la actividad de diversas enzimas
que tienen como sustrato productos del ciclo de Krebs.
4.2. Muerte celular programada: En uno de los pasos críticos en este proceso, ocurre una alteración de la
permeabilidad de la membrana mitocondrial. Este cambio hace que algunas proteínas del espacio
intermembranoso se liberen al exterior de las mitocondrias. Algunas de estas proteínas son las llamadas
procaspasas: el citocromo c (un activador de las caspasas), el coactivador de las caspasas llamado Smac/Diablo.
Este último activa las nucleasas que digieren al DNA. Este mecanismo será descrito más adelante y en detalle en
la secciones posteriores.
4.3. Síntesis de aminoácidos: A partir de moléculas intermediarias del ciclo de Krebs la mitocondria puede
realizar algunos pasos metabólicos que permitirían realizar la síntesis de aminoácidos, en este caso, no esencial
para el organismo.
4.4 Síntesis de esteroides: En algunas células de la corteza de la glándula suprarrenal, los ovarios o los
testículos, la mitocondria participa en los primeros pasos del metabolismo del colesterol para la síntesis de
diversos esteroides tales como el cortisol o la aldosterona. La mayor parte de estos procesos metabólicos son
oxidaciones en las cuales participan proteínas de la familia del citocromo p450.
GLOSARIO
El metabolismo es el conjunto de reacciones químicas que ocurren en una célula, que incluye una enorme
diversidad de conversiones moleculares. La mayor parte de estas reacciones puede agruparse en vías
metabólicas que contienen una secuencia de reacciones químicas en las que cada reacción está catalizada por
una enzima específica y el producto de una reacción es el sustrato de la siguiente.
• Anabólicas, donde a partir de moléculas sencillas se forman moléculas más complejas, para que
ocurra este proceso es necesario invertir energía para que estas ocurran por lo que son
denominadas endergónicas, un ejemplo de este tipo de reacciones son las que ocurren en la
fotosíntesis, donde a partir de CO2 y H2O se forman moléculas de glucosa (C6H12O6) y sus
derivados, en este caso la fuente de energía es la energía radiante del sol.
• Catabólicas donde a partir de moléculas complejas se forman moléculas más simples, estos
procesos ocurren liberando energía que puede ser útil para las células por lo que se
denominan exergónicos, un ejemplo de esto es la respiración celular, donde a partir de moléculas
como la glucosa, se obtienen moléculas más sencillas tales como el CO 2 y el H2O. Ya que la
respiración celular es la manera en que las células pueden obtener energía útil, este proceso se
realiza en todas las células, ya sean autótrofas (plantas, algas y cianobacterias) o heterótrofas
(bacterias, protozoos, hongos o animales).
Ambos procesos mencionados son complementarios y reflejan en fluir de la energía y de la materia en los seres
vivientes. (Figura 9.1).
Los compuestos formados en cada paso de la vía son intermediarios metabólicos o metabolitos que conducen a
la formación de un producto final. Estos productos son moléculas con una función particular en la célula, como
un aminoácido que puede incorporarse en un polipéptido, o un azúcar que puede consumirse por su contenido
energético. Las vías metabólicas de una célula están interconectadas en varios puntos, de manera que un
compuesto generado en una vía puede trasladarse en varias direcciones, según las necesidades de la célula en
ese momento. (Figura 9.2).
En el metabolismo, las reacciones químicas de oxidación y reducción tienen una gran importancia, ya que están
involucrados directamente en la transferencia de electrones que permiten la formación de intermediarios
metabólicos energéticamente activos. Se definirá una oxidación al proceso en el cual una molécula libera
electrones, mientras que la reducción será el proceso en que una molécula recibe electrones. Se habla de
reacciones de tipo redox ya que una oxidación generalmente estará acompañada de una reducción.
Las enzimas que constituyen una vía metabólica casi siempre están compartimentadas a una región de la célula,
como las mitocondrias, peroxisomas o el citosol.
En esta sección se revisarán las vías metabólicas principales asociadas al proceso de respiración celular, que le
permite a las células obtener energía a partir de moléculas complejas.
De manera general, cuando consumimos alimentos, lo que ocurre es que estos deben ser digeridos a sus
constituyentes fundamentales (aminoácidos, azúcares y ácidos grasos), por medio de la actividad de enzimas
hidrolíticas, esta corresponde a la primera etapa del metabolismo: FASE I (FIGURA 9.3, Video 9.1). En
mamíferos y otros animales, estos procesos ocurren en el lumen del aparato digestivo que se ha especializado
tanto en esta función como en la absorción de estos nutrientes.
Una vez en la célula, estos constituyentes fundamentales pueden ser utilizados para formar otras
macromoléculas de la misma clase, convertirlos en compuestos distintos para obtener otros productos o
degradarlos y transformar esta energía potencial química en energía útil para la célula (FASES II y III, Figura 9.3).
De manera general, estos constituyentes fundamentales corresponden a moléculas orgánicas reducidas (Ficha
2), las cuales en presencia de oxígeno pueden ser oxidados, tal como ocurre en cualquier combustión,
obteniendo como resultado dióxido de carbono (CO2) y agua (H2O). Es así como la célula ha desarrollado vías
metabólicas que le permite obtener energía para realizar trabajo químico, a través de la formación de ATP.
Generalmente, las vías metabólicas se encuentran acopladas a una combustión, desarrollada en varios pasos y
se caracterizan por ser eficientes. Se pueden describir varias ventajas de este proceso:
Los diferentes combustibles (azúcares y ácidos grasos) se reducen a intermedios comunes que
luego pueden compartir vías posteriores para combustión y síntesis de ATP.
Porque la energía total almacenada en los enlaces de las moléculas iniciales es sustancialmente
mayor que la requerida para impulsar la síntesis de una sola molécula de ATP, se producen muchas
moléculas de ATP.
Glucólisis
La glucólisis es la primera etapa de la oxidación de la glucosa y ocurre en el citosol tanto en células
eucariontes como en células procariontes; no requiere oxígeno molecular (O 2) y, por lo tanto, es un proceso
anaeróbico, desde un punto de vista evolutivo, una de las vías catabólicas más antiguas.
Además de convertir químicamente una molécula de glucosa en dos piruvatos, la vía glucolítica genera
cuatro moléculas de ATP por fosforilación de cuatro ADP (pasos 7 y 10, Figura 9.5). El ATP se forma
directamente a través de la unión catalizada por enzimas del ADP con un grupo fosfato (Pi) derivado de
intermedios metabólicos fosforilados. Estas fosforilaciones no implican el uso de una fuerza motriz de
protones (ver más adelante), pero sí de la adición previa (en los pasos 1 y 3, Figura 9.5) de dos fosfatos de
dos ATPs que introducen un poco de energía por adelantado para recuperar efectivamente más energía
después.
Así, la glucólisis permite la producción neta de sólo dos moléculas de ATP por molécula de glucosa. La
ecuación química equilibrada para la conversión de glucosa a piruvato muestra que cuatro átomos de
hidrógeno se liberan (cuatro protones y cuatro electrones).
Los cuatro electrones y dos de los cuatro protones se transfieren a dos moléculas de la forma oxidada de
nicotinamida adenina dinucleótido (NAD+) para producir la forma reducida de la coenzima, NADH. Esta
transferencia es fundamental para los procesos de formación de más ATP que ocurren en la mitocondria en
la fosforilación oxidativa asociada a la cadena transportadora de electrones (ver más adelante).
El balance químico general la ecuación para esta primera etapa del metabolismo de la glucosa es:
Después de la glucólisis, solo una fracción de la energía disponible en glucosa ha sido extraída y convertida
en ATP y NADH. El resto queda atrapado en los enlaces covalentes de los dos moléculas de piruvato. La
capacidad de convertir eficientemente la energía restante en piruvato a ATP depende de la presencia de
oxígeno molecular. Como veremos, la conversión de energía es sustancialmente más eficiente en
condiciones aeróbicas que bajo condiciones anaerobias.
Resumiendo, en la glucólisis por cada molécula de glucosa se sintetizan 2 moléculas de piruvato, en este
proceso se sintetizan a su vez dos moléculas de ATP, que pueden ser utilizadas en la célula o este mismo
proceso. Además, se producirán 2 moléculas del intermediario NADH reducido, es decir, que captó
electrones. Estos electrones los liberará más tarde en la cadena transportadora de electrones.
En este punto del metabolismo tenemos tres posibilidades, iniciar las vías metabólicas en sentido inverso (3)
gluconeogénesis y glucogenolisis, o continuar con el catabolismo del piruvato. El rendimiento energético de
la reacción dependerá de la (4) ausencia o (5) presencia de oxígeno, fermentación y respiración celular
aeróbica, respectivamente.
Existe una serie de regulaciones particulares de cada enzima y reacciones pero que serán revisadas en sus
clases de Biología Molecular y Bioquímica.
3. Glucogenólisis y glucogenogénesis.
El metabolismo de la glucosa debe ser controlado finamente en el organismo y depende particularmente
del balance energético entre las distintas vías metabólicas presentes en las células. Este control es
establecido de forma diferente dependiendo del tejido al que nos refiramos para satisfacer las necesidades
metabólicas del organismo en su conjunto. Por ejemplo, durante los períodos de inanición de carbohidratos
es necesario que el hígado libere glucosa al torrente sanguíneo. Para hacer esto, el hígado convierte el
glucógeno que, como ya fue discutido en la FICHA 2, corresponde a una forma de almacenamiento de
glucosa en algunas células animales. Este proceso de hidrólisis se denomina glucogenólisis que por medio
de la inhibición de la enzima fosfofructoquinasa-1, la tercera enzima de la vía glicolítica, evita que la glucosa
6-fosfato derivada del glucógeno se metabolice a piruvato, permitiendo la acción de la glucosa-6-fosfatasa
para la formación de glucosa que es liberada a la sangre para nutrir tejidos que dependen del constante
suministro de glucosa para su propio metabolismo.
En todos los casos, las actividades de estas enzimas son reguladas por el nivel de los metabolitos presentes
e interacciones de tipo alostéricas o por reacciones de fosforilación y desfosforilación mediadas por
hormonas, por otro lado, es importante destacar que todos los procesos hasta aquí mencionados ocurren
en el citosol de las células.
La gluconeogénesis por otro lado, corresponde a la vía anabólica presente en la mayoría de las células, que
permite la síntesis de glucosa a partir del piruvato, pero utilizando algunos pasos metabólicos catalizados
por enzimas de la glucólisis. ¿Qué clase de hechicería molecular es esta?
El primer punto importante es que, aunque las enzimas pueden catalizar una reacción en ambos sentidos,
las reacciones de la gluconeogénesis no pueden ocurrir con la simple inversión de las reacciones de la
glucólisis. La glucólisis incluye tres reacciones irreversibles por sus características termodinámicas y para
que la gluconeogénesis ocurra, la célula debe usar distintas enzimas para catalizar reacciones clave
diferentes en las dos vías opuestas, una célula puede solucionar tanto los problemas termodinámicos como
los regulatorios propios del proceso al ser capaz de producir y degradar las mismas moléculas, estos
mecanismos quedan bien ilustrados en la figura 9.5, derecha.
Existen varios ejemplos de organismos que pueden vivir en condiciones de ausencia de oxígeno, tales como
algunos gusanos segmentados, moluscos y algunas levaduras, valiéndose del ATP producido por la
fermentación. En nuestros organismos, algunas células musculares o tumorales se adaptan a la baja
concentración de oxígeno, favoreciendo los procesos de fermentación para la obtención de energía.
En ausencia de oxígeno, las levaduras convierten el piruvato producido por glucólisis a una molécula de
etanol y CO2 en estas reacciones, se oxidan dos moléculas de NADH a NAD+ por cada dos piruvatos
convertidos en etanol, regenerando así el suministro de NAD +, que es necesario para que continúe la
glucólisis (Figura 9.6, A). Estas reacciones tienen una relevancia fundamental en la industria de los
derivados del alcohol, el mismo que permite la formación del vino y la cerveza, procesos que por lo demás,
deben producirse en ausencia de oxígeno (barricas de roble). Las levaduras también se usan para la
elaboración del pan donde seguramente han escuchado del proceso de “liuda del pan” que consiste en la
liberación del CO2 durante el amasado que permite que el producto final sea esponjoso y más atractivo para
su consumo. Esta vía de degradación de piruvato para la obtención de etanol se denomina fermentación
alcohólica.
Descarboxilación oxidativa, Ciclo de Krebs y
Cadena transportadora de electrones
Los organismos aerobios, en presencia de oxígeno y a partir de piruvato y NADH, son capaces de extraer
grandes cantidades de energía adicional durante la glucólisis, lo cual es suficiente para sintetizar más de 30
moléculas adicionales de ATP. Para que este proceso ocurra de manera eficiente es fundamental la participación
de las mitocondrias (Ficha 8) por lo que el proceso endosimbiótico y de compartimentación de los procesos
cobra relevancia (Figura 9.7). Cada molécula de piruvato que se produce en la glucólisis se transporta a través
de la membrana mitocondrial interna y hacia la matriz, donde se descarboxila, es decir, pierde un carbono a la
forma de CO2, para formar un grupo acetilo de dos carbonos que se transfiere a una molécula orgánica derivado
del ácido pantoténico para formar el acetil-Coenzima A (acetil-CoA). Esta reacción está acoplada a la oxidación
del piruvato por lo que los electrones generados son transferidos a la molécula de NAD+ la cual se reduce a
NADH. Esta reacción se denomina descarboxilación oxidativa del piruvato y es fundamental para dar inicio a la
siguiente etapa del catabolismo (Figura 9.7). Cabe mencionar que la reacción es catalizada por un complejo
multienzimático de gran tamaño llamado piruvato deshidrogenasa que se encuentra en la matriz mitocondrial.
El Acetil-CoA es una molécula clave, no sólo en la oxidación del piruvato sino que también participa en la
oxidación de ácidos grasos y algunos aminoácidos.
El Ciclo de Krebs o de los ácidos tricarboxílicos (TCA) se compone de nueve reacciones secuenciales que se
inician con la condensación del acetil-CoA con el oxalacetato para la formación del ácido cítrico (de ahí el
nombre), las reacciones que ocurren después forman un ciclo ya que en su última reacción se vuelve a reformar
el oxalacetato, para oxidar el grupo acetilo de acetil-CoA a CO2 (Figura 9.8. Video 9.2). Estas reacciones ocurren
en la matriz mitocondrial y el resultado neto es que por cada acetil-CoA, se forman dos moléculas de CO2, tres
de NADH y una de FADH2 y una molécula de GTP que equivale energéticamente hablando a una molécula de
ATP. Tanto el NADH y FADH2 son portadores de electrones de alta energía que desempeñarán un papel
importante en la cadena transportadora de electrones. Es importante mencionar que las reacciones del ciclo
ocurrirán solamente en presencia de oxígeno ya que es este el que permite la formación de NAD+ y FAD para
ser reducidos por los intermediarios metabólicos del ciclo que son oxidados.
Si bien cada una de las reacciones que ocurren en el ciclo son importantes para que ocurra la siguiente y será
controlada por la actividad de enzimas específicas, el autor de esta ficha recomienda al estudiante que revise el
esquema del ciclo de Krebs y sea capaz de reconocer los tipos de reacciones que acompañan.
Todas las reacciones del ciclo de Krebs ocurren en el compartimento de la matriz mitocondrial, sin embargo, la
séptima reacción ocurre catalizada por la enzima unida a la membrana mitocondrial interna, la succinil
deshidrogenasa, que permite la reducción del FAD a FADH2 y que además cumple una función en la cadena
transportadora de electrones que será descrita más adelante.
El ciclo de Krebs es una vía metabólica crítica. Si se considera la posición de este ciclo en el metabolismo general
de la célula, los metabolitos de este ciclo son los mismos compuestos generados en la mayoría de las vías
catabólicas de la célula. El catabolismo de los aminoácidos genera metabolitos del ciclo del TCA, que entran a la
matriz mediante sistemas de transporte especiales en la membrana mitocondrial interna. Parece que todas las
macromoléculas que proporcionan energía a la célula (polisacáridos, grasas y proteínas) se degradan hasta
metabolitos del ciclo del TCA (Figura 9.9). Por lo tanto, la mitocondria se convierte en el centro de los pasos
finales para la conservación de energía, sin importar cuál sea la naturaleza del material inicial.
Parte importante de la energía disponible de metabolizar carbohidratos, las grasas y otros alimentos en etapas
de la glucólisis, y ciclo de Krebs se almacenen en forma de compuestos ricos en energía. Los productos
primarios de la vía son las coenzimas reducidas FADH2 y NADH que alimentan los electrones a la cadena
transportadora de electrones localizada en la membrana interna mitocondrial.
Es importante recordar en este punto que el NADH también es uno de los productos de la glucólisis (junto con
el piruvato). Las mitocondrias no son capaces de importar el NADH formado en el citosol durante la glucólisis.
En lugar de eso, los electrones de NADH se usan para reducir un metabolito de bajo peso molecular que puede:
1) entrar a la mitocondria (mediante una vía llamada lanzadera de malato-aspartato) y reducir ahí el NAD+ a
NADH o 2) transferir sus electrones a FAD por una vía llamada lanzadera de glicerol fosfato para producir
FADH2 (Figura 9.10). Ambos mecanismos permiten que los electrones del NADH citosólico ingresen a la
cadena mitocondrial de transporte de electrones y se utilicen en la formación de ATP, sin embargo pueden
producir diferencias en la estequiometría total del proceso dependiendo del sistema celular.
Cómo ya hemos visto, gran parte de la energía producida por las vías metabólicas, ya sea glucólisis o ciclo de
Krebs es transferida a moléculas reducidas NADH+ y FADH2. Estas moléculas transferirán sus electrones a
cuatro grandes complejos multiproteicos (complejos I – IV) localizados en la membrana interna de la mitocondria
que constituye una cadena de transferencia electrónica hasta finalmente reaccionar con O 2 como aceptor final
para formar agua. Para formar esta cadena, cada complejo contiene varios grupos prostéticos (pequeñas
moléculas orgánicas no peptídicas) y algunos iones metálicos que permiten el proceso de mover electrones de
moléculas donadoras a moléculas aceptoras en reacciones de oxidación-reducción acopladas.
Además de los complejos, encontramos al transportador liposoluble denominado ubiquinona (Q) y el citocromo
c.
La ruta para los electrones provenientes de la molécula de NADH es Complejo I, (Q) III (citocromo c) y IV, O 2.
Mientras que los electrones provenientes del FADH2 son recibidos en el complejo II, (Q), III (citocromo c) y IV,
O2. (Figura 9.12)
Los complejos I, III y IV bombean protones directamente a través del interior membrana, mientras que el
complejo II no. Si aplicamos lo visto en la ficha de transporte 4.2, podemos darnos cuenta que los complejos II,
III y IV funcionan como transportadores facilitadores de H+ de tipo activo primario. Este transporte en contra del
gradiente de protones asegura la acidificación del espacio entre las membranas interna y externa de la
mitocondria. El aumento de la concentración de protones es usado por la enzima ATP sintasa para la síntesis de
ATP.
La ATP sintasa (EC [Link]) es una bomba de protones de clase F (ficha 4.2), lo que significa que funciona como
una bomba de protones invertida, de esta manera acopla el flujo de protones a la síntesis de ATP a partir de
ADP + Pi. Estructuralmente es un complejo multiproteico que se subdivide en dos subcomplejos, llamados F0
(que contiene las porciones transmembrana del complejo) y F1 (que contiene las porciones globulares del
complejo que se sientan por encima de la membrana en la mitocondria) (Figura 9.13).
El dominio F1 es el que cataliza la síntesis de ATP, en la cara que da hacia la matriz mitocondrial por lo que el
ATP siempre se forma en la matriz. Los protones fluyen a través de la ATP sintasa desde el espacio
intermembranoso de la mitocondria hacia la matriz. Este flujo, que es impulsado por la fuerza motriz de
protones a través de F0, alimenta directamente la rotación del anillo (formado por algunas de las subunidades
que forman F0) produciendo el movimiento mecánico que induce cambios conformacionales en el sitio de unión
a nucleótidos de F1, quedando disponible para la unión de ADP para la ulterior formación de ATP. Este proceso
de fosforilación del ADP para formar ATP es dependiente de la cadena de oxidaciones y reducciones de los
complejos de proteínas que forman la cadena transportadora de electrones, es por esta razón que nos referimos
a él como la Fosforilación Oxidativa.
Aunque las bacterias carecen de membranas internas, algunas de ellas, realizan fosforilación oxidativa por el
mismo proceso que ocurre en mitocondrias. Enzimas que catalizan las reacciones tanto de la vía glucolítica
como el ciclo del ácido cítrico están presentes en el citosol y las proteínas similares a la cadena transportadora
de electrones permiten el bombeo de protones fuera de la célula. El movimiento de protones que ingresan
nuevamente a la célula, impulsa la síntesis de ATP bajando su gradiente de concentración a través de la ATP
sintasa. Esta similitud de mecanismo apoya la idea del origen endosimbiótico de las mitocondrias (Ficha 8). De
manera similar, las reacciones que ocurren en la fase clara de la fotosíntesis, acoplan una cadena transportadora
de electrones provenientes de la fotólisis del agua a la síntesis de ATP por la ATP sintasa cloroplasmidial (Figura
9.14).
En el tejido denominado grasa parda, se ha especializado en el almacenamiento de grasa, sin embargo contrasta
de la grasa blanca (la más abundante) pues presenta una gran cantidad de mitocondrias para la generación de
calor. Las membranas internas de las mitocondrias de grasa parda contienen termogenina, una proteína que
funciona como un desacoplante natural de fosforilación oxidativa y generación de una fuerza proton-motriz. La
termogenina, o UCP1 (uncoupling protein one), es una de varias proteínas de desacoplamiento. La termogenina
disipa la fuerza protón-motriz al hacer que la membrana mitocondrial interna sea permeable a los protones.
Como consecuencia, la energía liberada por la oxidación de NADH en la cadena de transporte de electrones y
usado para crear un gradiente de protones no se usa para sintetizar ATP a través de ATP sintasa. En cambio,
cuando los protones se mueven de vuelta a la matriz por su gradiente de concentración a través de
termogenina, la energía se libera como calor. En animales adaptados al frío, la termogenina puede constituir
hasta el 15 por ciento de la proteína total en las membranas de mitocondrias de la grasa parda. La grasa parda es
más abundante en recién nacidos en sitios que rodean el esternón y la espalda para asegurar el suministro de
calor a los órganos vecinos.
Ciertos venenos también funcionan como desacoplantes al producir la membrana mitocondrial interna
permeable a los protones. Un ejemplo es el liposoluble 2,4-dinitrofenol químico (DNP), que puede
reversiblemente unirse y liberar protones y transportarlos a través del interior membrana del espacio
intermembrana a la matriz.
En Resumen
Figura 9.15. Resumen de las principales vías metabólicas discutidas en esta ficha. Los números indican el capítulo
que le corresponde a cada tópico. Se ha destacado con un círculo rojo el origen y destino de los átomos de carbono en
las vías metabólicas. La estequiometria que corresponde a la formación de moléculas en las diferentes reacciones
está balanceado para la degradación de una molécula de glucosa.
GLOSARIO
• 2,4-dinitrofenol: El dinitrofenol (DNP) es un agente desacoplante, porque tiene la capacidad de
aislar el flujo de los electrones y el bombeo de H+ de la síntesis de ATP(disipa el gradiente de
protones).
• Anabolismo: conjunto de reacciones metabólicas mediante las cuales a partir de compuestos
sencillos (inorgánicos u orgánicos) se sintetizan moléculas más complejas.
• ATP: Molécula con estructura de nucleótido que suministra la moneda corriente energética para
el metabolismo celular; compuesto por adenina, ribosa y tres grupos fosfato.
• Autótrofos: Los organismos autótrofos son seres que pueden producir su propio alimento
utilizando luz (fotosíntesis) o energía química (quimiosíntesis), por lo que son conocidos como
seres productores
• Catabolismo: Conjunto de reacciones metabólicas mediante las cuales las moléculas orgánicas
más o menos complejas (glúcidos, lípidos), que proceden del medio externo o de reservas internas,
se rompen o degradan total o parcialmente transformándose en otras moléculas más sencillas.
• Endergónicas: Reacciones químicas que absorben energía aplicada al funcionamiento de la célula
produciendo nuevos componentes.
• Exergónicas: Reacciones químicas que liberan energía para el trabajo celular a partir del potencial
de degradación de los nutrientes orgánicos.
• Fermentación: Proceso de oxidacion incompleta, que no requiere de oxígeno para tener lugar, y
que arroja una sustancia orgánica como resultado.
• Fosforilación: Formación de un derivado fosfato de una molécula, normalmente por la
transferencia de un grupo fosfato desde el ATP.
• Gradiente: diferencia de concentración, presión o carga eléctrica entre dos regiones.
• Heterótrofos: Los heterótrofos no pueden sintetizar su propio alimento y se alimentan de otros
organismos, como plantas y animales, y por eso son conocidos como seres consumidores.
• Hidrólisis: reacción química en la que se rompe un enlace covalente mediante la adición de
hidrógeno al átomo de un lado del enlace original y un grupo hidroxilo (OH) al átomo del otro lado
• Homeostasis: Conjunto de fenómenos de autorregulación que permiten el mantenimiento de una
relativa constancia en la composición y propiedades del medio interno de un organismo
• Metabolismo: Conjunto de reacciones químicas que ocurren dentro de una célula.
• Monómero: molécula orgánica pequeña; varias de ellas se unen para formar una cadena llamada
polímero
• NADH: NAD con un hidrógeno (H) o reducido que es transferido del contenido líquido celular
(citosol) a las mitocondrias. Interviene en el ciclo del ácido cítrico y de los ácidos grasos.
• Oxidación: Pérdida de electrones por parte de un compuesto
• Oxidación: Proceso por el cual una sustancia transfiere cierta cantidad de electrones aumentando
su número de oxidación.
• Polipéptido: Una secuencia de aminoácidos que están vinculados a través de enlaces peptídicos.
• Powerhouse: La traducción desde el inglés al español es “central eléctrica”, haciendo referencia a
que es la productora de energía a nivel celular.
• Redox: Son aquellas reacciones de tipo químico que llevan a la transferencia de electrones
Enlaces a un sitio externo. entre reactivos, alterando el estado de oxidación.
• Reducción: Proceso por el cual una sustancia pierde cierta cantidad de electrones, disminuyendo
su número de oxidación