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LECCIÓN 8 Int

El Estado es el sujeto principal del Derecho internacional y debe cumplir con cuatro elementos esenciales: población permanente, territorio determinado, gobierno y capacidad de establecer relaciones con otros Estados. La soberanía del Estado le permite actuar en el ámbito internacional sin someterse a ningún poder superior, y su reconocimiento por otros Estados es un acto declarativo que puede ser discrecional. Además, la inmunidad del Estado protege sus actos de control judicial en otros territorios, salvo en ciertas excepciones relacionadas con actividades comerciales o actos ilícitos.
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LECCIÓN 8 Int

El Estado es el sujeto principal del Derecho internacional y debe cumplir con cuatro elementos esenciales: población permanente, territorio determinado, gobierno y capacidad de establecer relaciones con otros Estados. La soberanía del Estado le permite actuar en el ámbito internacional sin someterse a ningún poder superior, y su reconocimiento por otros Estados es un acto declarativo que puede ser discrecional. Además, la inmunidad del Estado protege sus actos de control judicial en otros territorios, salvo en ciertas excepciones relacionadas con actividades comerciales o actos ilícitos.
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LECCIÓN 8.

El Estado como sujeto del Derecho internacional

1.- Los elementos del Estado.

El Estado ya no es el sujeto único del Derecho internacional, pero sigue siendo el sujeto
principal, lo que se traduce en que es el único que posee una personalidad jurídica plena.

Para que una entidad sea reconocida como Estado en el Derecho internacional ha de reunir
una serie de elementos:

1. Población permanente
2. Territorio determinado
3. Gobierno
4. Capacidad de entablar relaciones con los demás Estados.

Para nosotros esos elementos que permiten afirmar la condición de Estado de una entidad a
los efectos del Derecho internacional son tres: territorio, población y organización política del
poder (que reúne los dos últimos señalados en Montevideo). A continuación, desarrollaremos
de manera sintética cada uno de esos elemento:

1. El territorio

Este elemento constituye la base física del Estado y se refiere al ámbito geográfico sobre el
que el Estado proyecta su soberanía y ejerce sus competencias. Ejercicio exclusivo de
competencias en su territorio y excepciones:

- los condominios, territorios en los que se proyectan las soberanías de varios Estados.
- los espacios internacionalizados, territorios regulados por un régimen internacional
establecido mediante tratado y que no se someten a la soberanía de ningún Estado.
- los territorios autónomos, son aquellos administrados por una Potencia
administradora hasta que accedan a su independencia el marco del proceso de
descolonización.

La delimitación del territorio debe estar dotada de estabilidad, como elemento de garantía de
la seguridad jurídica. Para esa delimitación se acude al instrumento de la frontera, que se
convierte por tanto el instrumento que identifica el ámbito geográfico sobre el que cada
Estado proyecta su soberanía. Lo que no obsta que en ocasiones la delimitación sea objeto de
controversia entre los Estados concernidos.

2. La población

La población constituye la base personal sobre las que el Estado ejerce sus competencias.
- las personas con la nacionalidad de un Estado que residen en el territorio de otro
Estado estarán sometidas parcialmente a las competencias de ambos Estados, el de
su nacionalidad y aquel en cuyo territorio residen.
- La heterogeneidad en volumen o densidad poblacional no afecta a la consideración
como Estado.

La Nacionalidad

El elemento de conexión de la población como elemento del Estado es el de la nacionalidad.


Su adquisición y pérdida está regulada por los Derechos nacionales, no por el Derecho
internacional. Los criterios que se siguen en Derecho Español para esa adquisición de la
nacionalidad son los siguientes:

- ius sanguinis, conforme al cual una persona adquiere la nacionalidad de sus


ascendientes. (art. 17.1.a) Cc).

- ius soli, de acuerdo con el cual la nacionalidad se determina por el lugar de nacimiento
de la persona. (art. 17.1.b) y d) Cc).

- otras formas de adquisición de la nacionalidad española son la opción (artículo 20 del


Código civil), la naturalización y la residencia (artículos 21 a 23 del Código civil).

Lo que sí aborda el Derecho internacional es la solución de dar en aquellos supuestos en los
que por circunstancias determinadas una persona tenga varias nacionalidades o carezca de
una de ellas (apatridia).

Partiendo de la premisa del papel protector del Estado respecto de sus nacionales en el
Derecho internacional, y de la necesidad del carácter efectivo del nexo de la nacionalidad que
une a una persona con su Estado, el Derecho internacional tiende a abordar esas situaciones
como anomalías a resolver.

- Convención sobre reducción a la apatridia (1961, España parte de 2018).

- Convenio sobre la reducción de casos de múltiple nacionalidad (1953, España parte de


1987).

Por lo que se refiere a la nacionalidad de las personas jurídicas, el Tribunal Internacional de


Justicia determinó que la nacionalidad de una persona jurídica será la del Estado conforme a
cuyo derecho se ha constituido y en el que tiene su sede.

Por otra parte, el Derecho internacional ha ido introduciendo ciertas condiciones en el trato
que el Estado da a sus propios nacionales, reduciéndose de esa manera el dominio reservado
de los Estados a ese respecto, por ejemplo, mediante los tratados de protección de derechos
humanos, que se extiende a los extranjeros residentes en un Estado, puesto que las
obligaciones que este asume en relación con lo recogido en los tratados de protección de los
derechos humanos no se limitan a sus nacionales sino a cualquier persona bajo su jurisdicción.

- En ese sentido cabe mencionar igualmente lo que establecen otros tratados en


relación con la protección de migrantes, refugiados, ...

3. La organización política del poder

El tercero de los elementos, que reúne como veremos los dos últimos requisitos —Gobierno y
capacidad de entrar en relaciones con los demás Estados—, alude a que el Estado debe contar
con una estructura institucional, un aparto orgánico, que le permita el ejercicio de las
funciones propias del Estado tanto ad intra como ad extra.

El Derecho internacional no se pronuncia sobre la forma de esa estructura institucional. Lo


relevante es si garantiza de manera efectiva el ejercicio de las funciones del Estado y no su
forma. No se exige que sean Estados democráticos para adquirir la condición de Estados.

2.- La soberanía

La soberanía se ha convertido en concepto clave del Derecho. El ente soberano sería aquel
que no se somete a ningún poder superior, en nuestro caso en el marco internacional.
(Bodino).

La soberanía es el rasgo que distingue al Estado del resto de sujetos de Derecho


internacional, de manera que, les otorga una capacidad de actuación en el plano internacional
sin más límites que los que marca la sumisión a las normas de ius cogens.

El ejercicio de esa soberanía desde la perspectiva del Derecho internacional se realiza por el
Estado tanto hacia el interior (ad intra) como hacia el exterior (ad extra).

Proyección ad intra de la soberanía. El Estado ejerce sus funciones de manera:

- Plena: ejercicio de la totalidad de las funciones.

- Exclusiva: ejercicio no compartido de las funciones (excepciones como la cosoberanía).

- Autónoma: ejercicio no sometido a ningún poder superior que lo condiciones.

Proyección ad extra de la soberanía. Capacidad para participar en las relaciones


internacionales sin someterse a ningún poder superior. Manifestaciones de la proyección
externa de la soberanía:

- Política convencional: conclusión de tratados con otros sujetos de Derecho


internacional.
- Integración en OO.II.

Ambos, aspectos en los que el Estado, como ente soberano, decide con plena libertad.

El Principio básico de la igualdad soberana entre los Estados.

Estos, con independencia de sus rasgos distintivos, son soberanos y por tanto presentan la
misma capacidad para actuar en el plano internacional.

Para combatir esa evidente desigualdad práctica que existe entre los Estados desde múltiples
perspectivas (militar, demográfica, económica, ...), se recurre a mecanismos de ajuste de esa
igualdad de iure con la desigualdad de facto.

- el reconocimiento de derecho de veto a los 5 miembros permanentes del Consejo de


Seguridad de las Naciones.
- la ponderación del voto en el Consejo de la Unión Europea.

El Principio de la igualdad soberana se configura como un pilar del Derecho internacional; que
se refiere a ciertas obligaciones que para los Estados resultan de ese Principio de igualdad
soberana, como el respeto de la integridad territorial y política de los demás Estados, lo que se
traduce en el Principio de no injerencia o no intervención.

Sentido del Principio de no injerencia o no intervención: prohibición de intervención directa,


individual o colectiva, de los Estados pero no de intervenciones colectivas de la comunidad
internacional.

- Procedimiento de intervención de la comunidad internacional de conformidad con el


Cap.VII de la Carta de las NN.UU.

- La intervención humanitaria como principio en formación. Comienza a desarrollarse


sobre la base de la consideración de la violación masiva de derechos humanos, en el
marco de conflictos internos, como una amenaza para la paz y la seguridad
internacionales. Es decir que se permite la intervención de la comunidad internacional
interferir en asuntos internos de otro Estado con ese objetivo de reaccionar a esas
violaciones de derechos consideradas como supuestos que amenazan la paz y la
seguridad internacionales.

3.- El reconocimiento de Estados y de Gobiernos

La asimilación de una entidad nueva (surgida de procesos de fusión, separación o división de


entidades preexistentes) como Estado se somete a su reconocimiento por los demás Estados.

- a pesar de reunir los tres elementos antes citados, puede que haya Estados que se
nieguen a reconocer a esa nueva entidad.
- el impacto de ese reconocimiento estará en función del número y condición de los
Estados que lo reconocen y de los que no.

El reconocimiento de Estados es un acto principalmente declarativo de forma que no supone


más que la constatación de que esa nueva entidad puede ser considerada como Estado y
actuar en consecuencia en Derecho internacional.

- no existe ninguna codificación de este instrumento (reconocimiento como


instrumento de política exterior).
- el reconocimiento o el no reconocimiento sí produce efectos jurídicos: p.e.
establecimiento de relaciones diplomáticas o reconocimiento de inmunidad del
Estado en caso de reconocimiento de la nueva entidad como Estado.

Como consecuencia de su naturaleza política, el reconocimiento de Estados tiene carácter


discrecional. Es decir que no existe un deber de los demás Estados de proceder al
reconocimiento de esa nueva entidad.

Puede no obstante señalarse la existencia de prácticas extendidas, como la que señala el no


reconocimiento de esas nuevas entidades cuando su surgimiento se ha producido en violación
de los Principios del Derecho internacional, como el de la prohibición de la amenaza o el uso
de la fuerza.

Por otra parte, ese reconocimiento puede recibir formas diversas.

- Reconocimiento expreso o implícito (se deduce de actos del Estado que reconoce:
voto afirmativo a adhesión para que entre a una OI o establecimiento de relaciones
diplomáticas).

- Reconocimientos conjuntos: suelen tener lugar en el marco de Organizaciones


internacionales en las que sus Estados miembros optan por coordinar su actuación y
reforzar el apoyo, o el rechazo, que implica ese reconocimiento para el nuevo ente.
(p.e. práctica de la UE respecto de disolución de Yugoslavia o la URSS. Práctica no
seguida en casos de Bosnia o Kosovo).

- Reconocimiento de Gobiernos: no se produce la aparición de una nueva entidad en el


Derecho internacional. Lo que ocurre es que se registra un cambio en el aparato
político de un Estado preexistente y el resto de Estados reacciona al respecto. No
tiene lugar en todos los cambios de Gobierno, sino que el cambio ha de resultar de una
ruptura de la actividad política normal en ese Estado, es decir como consecuencia de
una guerra civil, una revolución…

o naturaleza política y carácter discrecional (no existe una obligación de


reconocer).
o No hay exigencia al nuevo Gobierno para su
reconocimiento (p.e. carácter democrático), tan
solo que ejerza de manera efectiva las funciones del
Estado sobre el territorio y la población.
o Ello no obsta que vaya emergiendo una suerte de Principio
democrático, por el cual el Derecho internacional tiende a favorecer la
aparición de Gobiernos democráticos en los Estados.

Exiaten diversas teorías o doctrinas en relación con el reconocimiento de Gobiernos.


(relevancia en América Latina a lo largo de los siglos XIX y XX). En ese sentido
pueden mencionarse las siguientes:

- La doctrina Tobar (Canciller de Ecuador); concretada en Tratado General de


Paz y Amistad Centroamericana 1907:no se reconocerían Gobiernos surgidos
de golpes o revoluciones.
- La doctrina Estrada (Canciller de México) concretada en
Declaración de la Cancillería de 1930. Ese Estado se abstendría
de reconocer a otros Gobiernos, al considerar denigrante esa
práctica desde la perspectiva de su soberanía. En realidad, esa
Declaración venía a excluir el reconocimiento expreso, pero
reconducía la figura al reconocimiento implícito, por medio del
mantenimiento o la retirada de los representantes diplomáticos
en otros Estados.

4.- Las inmunidades del Estado en Derecho internacional

La inmunidad del Estado es el resultado de su condición de ente soberano, no sometido


por tanto a ningún poder superior.

- Fundamento: igualdad soberana de los Estados (par in parem non


habet imperium).

Ese Principio debe compatibilizarse con el ejercicio pleno y exclusivo que el Estado
tiene de sus competencias en su territorio y respecto de su población.

- El problema se plantea en relación con actos de un Estado, es decir de sus


representantes, en el territorio de otro y la posibilidad de que dichos actos sean
susceptibles de control judicial por los tribunales del segundo Estado.
- Distinguir inmunidad del Estado de privilegios e inmunidades de
sus representantes (p.e. Inmunidades diplomáticas).

Esa inmunidad supone que, en principio, los actos de los representantes de un Estado
no son susceptibles de control por los tribunales de otro y se traduce en:

- Inmunidad de jurisdicción: los tribunales del segundo Estado ni siquiera


pueden llegar a conocer de los actos de los representantes del primero.
- Inmunidad de ejecución: los tribunales internos de un Estado
pueden conocer de actos del representante de otro Estado. Pero
en caso de concluir que existe ilícito, la sentencia no puede
ejecutarse.
Convención sobre inmunidades jurisdiccionales de los Estados
y de sus bienes, de 2 de diciembre de 2004, no en vigor (22
Partes de las 30 requeridas, España se adhirió en 2011).
Tiene valor de costumbre internacional.

Inmunidad jurisdiccional como principio general (arts 1 y 5) y régimen


de excepciones para actos del Estado realizados iure gestionis (es decir
como si fuera un particular y sometido al Derecho privado)

(p.e. Transacciones comerciales con personas físicas o jurídicas


(art. 10), contratos laborales con personas naturales a realizar
en Estado al que corresponde el tribunal (art. 11) o acciones de
indemnización pecuniaria en caso de muerte o lesiones de una
persona, o de daño o pérdida de bienes tangibles causados por
acto u omisión atribuibles al Estado (art. 12).

Inmunidad de ejecución como regla general (art. 19) y excepciones:


ejecución posible si media consentimiento expreso del Estado objeto
del procedimiento, si los bienes a que se refieren las medidas han sido
asignados por ese Estado a satisfacer la demanda objeto del proceso o
si los bienes destinados o utilizados para fines distintos de los oficiales
no comerciales están en territorio del Estado al que pertenece el
tribunal y tenga un nexo con la entidad contra la que se incoó el
procedimiento.

Bienes especiales (art. 21): no susceptibles de medidas coercitivas


(embargos, ...)

Ej: cuentas bancarias que cubren funciones de representación


diplomática o consular, bienes militares o de bancos centrales u
otras autoridades monetarias del Estado, bienes que formen
parte del patrimonio cultural o de los archivos del Estado no
puestos ni destinados a ponerse a la venta y bienes de interés
científico o que formen parte del patrimonio cultural o histórico
no puestos ni destinados a ponerse en venta.

Inmunidad en Derecho español:

- Dimensión activa: inmunidad de jurisdicción y ejecución de


Estado extranjero ante tribunales españoles. (art. 21.2 LOPJ),
remisión a normas internacionales.

- Dimensión pasiva: inmunidad de España ante tribunales de otro


Estado, encargo al Servicio Jurídico del Estado representación y
defensa de entes públicos españoles ante cualesquiera
jurisdicciones o procedimientos prejudiciales o extrajudiciales en
el extranjero (art. 1.3.k) RD 997/2003, modificado por RD
247/2010, de 6 de marzo).
5.- La sucesión de Estados

La sucesión de Estados entra en juego en aquellos supuestos en los que se produce una
sustitución en el Estado titular de un territorio o de unos bienes, derechos u
obligaciones determinados. Diversidad de supuestos que dan lugar a
ese cambio:

- Con desaparición entidades estatales preeexistentes (desde


división de un Estado en dos o más hasta fusión de dos o más
Estados en uno nuevo).

- Sin desaparición entidades estatales preeexistentes (separación


de parte del territorio de un Estado para conformar otro Estado
independiente o adherirse a otro Estado preexistente ) .

- El proceso descolonizador como supuestos especial.

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