BIOMOLECULAS
BIOMOLECULAS
Taxon Ejemplo
Dominio Eukarya
Reino Animalia
Filo Chordata
Clase Aves
Orden Strigiforme
Familia Strigidae
Genero Bubo
Especie Bubo virginianus
Subespecie Bubo virginianus subsp.
magellanicus
Los dominios y reinos de los seres vivos: Según la clasificación más usada en la
actualidad, el taxón más amplio es el de dominio. Según la última actualización
de Whittaker y Margulis, podemos dividir en cinco: Monera (bacterias),
Protoctista (protozoos y algas), Fungí (hongos), Animalia (animales) y Plantae
(plantas). A continuación, revisaremos las características principales de los cinco
reinos:
Monera: A los moneras o procariontes los conocemos habitualmente como
bacterias. Este reino incluye a todos los organismos formados por células
procariotas (Las procariotas son organismos unicelulares que se caracterizan por
no tener un núcleo definido ni organelos membranosos en sus células).
El tamaño promedio de estos organismos es de entre 1 y 30 μm (micrómetro o
micra) y tienen una gran diversidad de formas, entre ellas, los cocos (esferas),
cocobacilos (óvalos), bacilos (cilindros), espirilos (espirales) o vibrios (forma de
coma).
Dentro de este reino, existen especies de gran importancia para el ser humano,
pueden ser patógenos que nos afecten de forma negativa, pero también pueden
habitar en nuestro cuerpo y crear una simbiosis (es una interacción biológica
entre dos organismos de diferentes especies que conviven en una relación
estrecha, puede ser beneficiosa, perjudicial o neutral) con el ser humano con la
cual salimos beneficiados.
Las especies de bacterias más importantes son las siguientes:
Escherichia coli: Forma parte de la flora intestinal de mamíferos.
Treponema pallidum: Causa la sífilis en el ser humano.
Mycobacterium tuberculosis: Provocan la enfermedad de la tuberculosis
en el ser humano.
Reino protoctista: El reino de los protoctistas (o protistas) es un grupo muy
heterogéneo y con mucha diversidad de organismos. En realidad, dentro de los
protistas clasificamos a todos los organismos eucariotas que no son animales,
Todos los protoctistas son eucariotas (Los eucariotas son organismos cuyas
células tienen un núcleo definido, en el que se encuentra su material genético y
poseen organelos rodeados por membranas) y pueden ser tanto unicelulares
como pluricelulares, aunque no llegan a formar tejidos.
Ejemplo: las algas, son protistas fotosintéticos que viven en un medio acuático.
Pueden ser unicelulares y pluricelulares, pero no forman tejidos verdaderos ni
haces vasculares.
Reino protozoo: Los protozoos son organismos unicelulares, microscópicos y
heterótrofos (son organismos que no pueden producir su propio alimento). Los
consideramos los predecesores evolutivos de los animales.
Rizópodos: Son las amebas y se desplazan mediante pseudópodos.
Ciliados: Se desplazan gracias a cilios. Los paramecios (género
Paramecium) son los más representativos de este grupo.
Flagelados: También los conocemos como mastigóforos y poseen uno o
más flagelos.
Esporozoos: No presentan apenas movilidad y son parásitos.
Reino fungí: Conocido habitualmente como hongos, se diferencia del resto de
los reinos en que sus células poseen paredes celulares compuestas por quitina,
lo que las diferencia de cualquier otro tipo de célula. En este reino se incluyen
las levaduras y hongos.
Todos los hongos son eucariotas y se reproducen por esporas. Todos los hongos
son organismos heterótrofos, generalmente saprobios (son organismos que se
alimentan de materia orgánica en descomposición, obteniendo nutrientes al
descomponer restos de plantas, animales o residuos).
Reino plantae: El reino Plantae, conocido generalmente como plantas, incluye a
los organismos eucariotas, fotosintéticos, con cloroplastos y cuyas células
poseen una pared celular formada por celulosa.
Briofitas: Los musgos o briófitas son un grupo de plantas no vasculares, es
decir, no poseen un sistema vascular o circulatorio que transporte agua y
nutrientes por toda la planta.
Pteridofitas: Los helechos o pteridófitas sí tienen sistema vascular, pero se
diferencian de las otras plantas vasculares en que no producen semillas.
Espermatofitas: Las espermatofitas (también conocidas como
fanerógamas) son plantas vasculares que generan semillas.
Gimnospermas: Las gimnospermas son plantas espermatofitas, es decir,
que producen semillas, pero estas semillas no están protegidas.
Angiospermas: Las angiospermas son el grupo más amplio y diverso de
plantas. Se diferencian de las gimnospermas en que las semillas están
protegidas por una estructura conocida como fruto.
Reino animalia: El reino Animalia agrupa a todos los animales que se
caracterizan por ser organismos eucariotas, heterótrofos y pluricelulares.
El origen de los animales, al igual que el de las plantas, posiblemente se
encuentre en el reino protoctista. Mientras que las plantas habrían
evolucionado a partir de las algas, los animales habrían hecho lo mismo a partir
de los protozoos.
Invertebrados: Serían todos aquellos animales que no poseen columna
vertebral ni esqueleto interno.
Los insectos: constituyen la clase más grande de artrópodos. De hecho,
más del 70 % de los animales conocidos son insectos.
Los moluscos: Tienen el cuerpo blando protegido por una concha calcárea
dura, aunque algunos han perdido esta concha, como los pulpos o las
babosas.
Equinodermos: Son un grupo de animales que viven en el fondo de los
hábitats acuáticos.
Vertebrados: La columna vertebral dota a los animales vertebrados de una
organización clara con cefalización que permite una concentración de los
órganos sensoriales dando origen al cerebro. En los animales vertebrados
existe simetría bilateral y una clara diferenciación entre cabeza, tronco. Al
conjunto de los animales vertebrados los dividimos, generalmente, en
cinco grandes grupos que corresponden a la clasificación taxonómica de
clase. Estos grupos son peces, anfibios, reptiles, aves y mamíferos.
1. Los peces: Los peces son animales vertebrados acuáticos y
ectotérmicos, esto es, que no pueden regular su propia temperatura
de forma interna y deben hacerlo a partir del medio que los rodea.
Este grupo lo subdividimos en peces cartilaginosos (condrictios) y
peces óseos (osteíctios). El sistema respiratorio de los peces está
basado en la utilización de branquias, situadas, por lo habitual, detrás
de la cabeza, a ambos lados de la faringe. El sistema circulatorio de
los peces es cerrado y cuenta con un corazón que bombea la sangre
por un circuito único.
2. Los anfibios: Los anfibios son vertebrados ectotérmicos y se
distinguen del resto de vertebrados por sufrir un cambio durante su
desarrollo, denominado metamorfosis. Podemos dividir a los anfibios
en dos grandes grupos: anuros y urodelos. El nombre anuro hace
referencia a que no poseen cola, ya que la pierden tras la
metamorfosis. Estos anfibios serían los sapos y las ranas. Por otro
lado, los urodelos conservan la cola durante todo su ciclo vital, como
las salamandras y los tritones.
3. Los reptiles: Los reptiles son un grupo de vertebrados terrestres que
se caracterizan por poseer escamas de queratina que cubre la piel.
Dentro de este grupo, se incluyen los dinosaurios, que fueron la
forma de vida predominante en la Tierra durante más de cien
millones de años. La mayoría de los reptiles son carnívoros. La
reproducción en reptiles es ovípara, pero en este caso sí existe
fecundación interna.
4. Las aves: Las aves son un grupo de animales vertebrados
especializados en el vuelo. Son endotermos, es decir, son capaces de
regular su propia temperatura de forma interna. Presentan escamas
en sus patas, el resto de su cuerpo está cubierto por plumas de
queratina. En cuanto a su reproducción, son ovíparos con
fecundación interna. El sistema digestivo de las aves es único, ya que
cuentan con un buche donde acumulan el alimento temporalmente
mientras se ablanda, para facilitar la digestión.
5. Los mamíferos: Los mamíferos son un grupo de vertebrados
endotermos que se caracterizan por la presencia de pelo y poseer
glándulas mamarias con las que alimentan a sus crías. Todos son
vivíparos con la excepción del ornitorrinco y el equidna. En cuanto a
la reproducción, salvo los casos específicos del ornitorrinco y el
equidna que son ovíparos, todos los mamíferos son vivíparos y
poseen fecundación interna. La gran diversidad de mamíferos hace
que sea necesaria una subdivisión en distintos órdenes:
La diversidad genética: La diversidad genética también se conoce como
diversidad intraespecífica, ya que hace referencia a las distintas posibilidades de
individuos, en función de sus características genéticas, que pueden existir
dentro de una misma especie. Una falta de diversidad genética o intraespecífica
puede ser muy negativa para una especie, ya que esto provocaría un riesgo alto
de extinción.
Diversidad especifica: nos referimos a la variedad de especies diferentes que
existen en la Tierra. Hay gran número de especies que aparecen y se extinguen
sin que lleguemos nunca a descubrirlas. Los cálculos más conservadores
proponen la existencia de unos cinco millones de especies diferentes, mientras
que otros proponen que podría llegar hasta cien millones de especies distintas
de seres vivos habitando la Tierra.
Diversidad ecológica: La diversidad ecológica o ecosistémica se refiere a la
variedad de comunidades que conforman un ecosistema o a la variedad de
hábitats que dan origen a un bioma.
BIOMAS Y SU BIODIVERSIDAD
Biomas del mundo: Un bioma o dominio bioclimático es una zona de la Tierra
donde predominan un tipo de clima y una vegetación que favorecen el
desarrollo de determinados seres vivos. Los biomas son regiones muy extensas,
de miles o millones de kilómetros cuadrados, es difícil definir los límites entre
biomas, ya que no están separados por fronteras concretas, sino por zonas de
transición que presentan características intermedias.
Podemos distinguir, a grandes rasgos, los siguientes biomas terrestres:
Las selvas tropicales Los bosques
caducifolios
Las sabanas Las estepas
Los desiertos cálidos La taiga
Los bosques La tundra
mediterráneos
Las selvas tropicales: Las selvas tropicales se encuentran en América del Sur,
América Central, el centro y el oeste de África, el sudeste de Asia, el este de la
India y el noreste de Australia.
Presentan un clima tropical húmedo, con temperaturas alrededor de los 27 °C, y
una elevada humedad durante todo el año.
La materia orgánica que va a parar a los suelos está formada, sobre todo, por
restos de vegetales.
En cuanto a la vegetación, la selva es un ecosistema con gran diversidad de
especies, que se distribuyen en varios estratos.
La fauna es muy abundante y diversa. Las condiciones de estabilidad de este
bioma han permitido unas adaptaciones muy específicas de vegetales y
animales. Debido a esta acoplación al medio, las especies presentan escasa
capacidad de adaptarse a cambios fuertes.
Las sábanas: Se localizan en los territorios comprendidos entre las selvas
tropicales y los desiertos cálidos. Se extienden por grandes áreas de África y
América del Sur, y otras áreas más reducidas en el sudeste asiático y en
Australia. El clima es tropical seco. Se caracteriza por la existencia de una larga
estación seca y una estación húmeda. Las temperaturas están entre los 21 °C y
los 29 °C. Los suelos de estas zonas tropicales retienen poco o nada de agua y
tienen muy poca materia orgánica. La vegetación está formada principalmente
por praderas de plantas herbáceas: leguminosas y gramíneas. Estas plantas
desarrollan una red de raíces superficiales capaces de absorber la poca agua que
queda en la superficie. Entre los animales, predominan los grandes herbívoros,
como las cebras, las jirafas y las gacelas. También destacan los grandes
carnívoros, como los leopardos y los leones.
Los desiertos cálidos: En el hemisferio norte existen grandes desiertos en el
norte de África, en Oriente Medio y en la zona fronteriza entre Estados Unidos y
México. En el hemisferio sur, los desiertos se sitúan en Australia, en el sur de
África y en la costa del Pacífico en Sudamérica. El clima es muy seco y se
caracteriza por las temperaturas entre los 20 °C y los 30 °C. En verano, las
temperaturas superan los 50°C.
Los desiertos son tierras áridas y fuertemente erosionadas, por lo que la
vegetación es escasa. Se encuentran plantas suculentas, del tipo de los cactus,
con reserva de agua.
Los bosques mediterráneos: Los bosques mediterráneos están presentes en las
tierras que rodean el mar Mediterráneo y también en las costas de California, en
la costa de Chile y en pequeñas zonas al sur de África y al sur de Australia. El
clima es templado con estación seca, se caracteriza por unos veranos calurosos y
secos y por unos inviernos frescos. Los suelos son fácilmente erosionables, si
pierden la cubierta vegetal. La vegetación es esclerófila, formada por árboles y
arbustos. La fauna es variada y poco especializada, adaptada a los cambios
frecuentes de las condiciones climáticas. Encontramos numerosas aves, como el
águila imperial ibérica.
Los bosques caducifolios: Se desarrollan en las zonas templadas del hemisferio
Norte. Se caracterizan por tener veranos frescos, con temperaturas entre los 20
°C e inviernos fríos. El clima es templado húmedo, las precipitaciones son
regulares. Los bosques caducifolios suelen tener nieblas, lo que favorece que se
mantenga la humedad. El suelo es fértil a causa de la acumulación de materia
orgánica que se produce al caer las hojas de los árboles. La vegetación está
representada por bosques de hoja caduca, como los robles.
El deterioro de las hojas provoca suelos con abundante humos. También se
desarrolla una rica fauna representada por muchas especies de artrópodos y
gusanos. Entre las especies animales grandes destacan el zorro y el tejón, el que
hiberna en la época fría. Muchas aves emigran en la época invernal.
Las estepas: Las estepas son propias de las zonas templadas continentales. El
clima es seco y frío, las temperaturas alcanzan los 20 °C y en invierno se produce
nieve. El suelo posee una escasa capacidad de retención del agua.
Estas condiciones ambientales hacen que en las estepas no se desarrollen
bosques, sino extensos prados con una gran riqueza herbácea.
La taiga: Es un dominio bioclimático formado por bosques de coníferas que
ocupan las zonas boreales del hemisferio norte. Es un dominio bioclimático
formado por bosques de coníferas que ocupan las zonas boreales del hemisferio
norte.
Las temperaturas oscilan entre los 15 °C, durante varios meses, y los veranos son
frescos. se produce nieve. El paisaje se mantiene blanco gran parte del año, pues
las primeras nevadas caen a comienzos del otoño y la nieve no acaba de fundirse
hasta finales de la primavera.
La vegetación está representada por las coníferas, que son árboles perennifolios
entre los que se incluyen los pinos. La fauna es muy rica y variada. Entre los
mamíferos, se encuentran grandes herbívoros, que se alimentan de plantas
acuáticas y brotes también pequeños carnívoros, como los visones y los
armiños, que presentan un sistema de camuflaje consistente en cambiar el color
del pelaje en verano e invierno y algunos depredadores, como el lobo y el oso.
La tundra: La tundra se desarrolla por encima de los 70° de latitud norte. El
clima es frío y seco. La temperatura media anual es inferior a los 0 °C. Los
inviernos son largos y extremadamente fríos.
Las características del suelo son similares a las de la taiga. La vegetación está
representada principalmente por musgos, líquenes y algunas especies de vida
larga, como los sauces enanos. En cuanto a la fauna, habitan pequeños
roedores, como lemmings, y renos. Los animales de la tundra están adaptados a
este tipo de clima, presentan largos pelajes, protegidos por capas gruesas de
grasa.
Ecuador un país megadiverso: Dentro de su territorio se ha determinado que
existe una gran riqueza en especies animales y vegetales, entre estas, muchas
son endémicas. Tanto la topografía como los variados climas del país han
permitido un desarrollo de una gran variedad de especies.
Fauna: En Ecuador encontramos 1252 especies de vertebrados que se
encuentran bajo amenaza, de los cuales 217 son mamíferos, 238 son aves, 276
son reptiles y 521 son anfibios.
Flora: En lo que se refiere a plantas con flor tenemos 17 058 especies. Hay 4032
especies conocidas hasta el momento y se han clasificado y publicado 1714
especies endémicas. La anfibiofauna del Ecuador es muy abundante. Esto da un
total de 4 143 especies endémicas registradas y representan el 27% del total
censado. La zona más biodiversa del país está en la región Interandina.
Importancia de la diversidad: Existen otras especies en peligro de extinción,
pero aún podemos tomar medidas de conservación para salvarlas. Como ya
sabemos, hay una interdependencia muy fuerte entre los seres vivos y el hábitat
en el que coexisten; por lo tanto, cuando alteramos el hábitat también estamos
alterando a los seres que lo habitan.
La biodiversidad en Ecuador es afectada directamente por los factores que
veremos a continuación:
Importancia social
Importancia económica
Importancia ambiental
Actividades humanas: La biodiversidad es la más afectada por las actividades
humanas. Entre estas actividades las principales causantes de efectos severos
son: el uso indiscriminado de los suelos, la alteración de los ciclos
biogeoquímicos, la fragmentación y la destrucción de los hábitats silvestres, la
introducción de especies no nativas y la alteración de las condiciones climáticas.
Impactos ambientales: Se considera como impacto ambiental al conjunto de
consecuencias que se dan en el medioambiente por efecto de la explotación de
los recursos naturales.
Los principales impactos son: La contaminación es la alteración de las
propiedades del aire, del agua, del suelo, de los alimentos, etcétera.
Se clasifican en:
Contaminantes degradables: son aquellos que se degradan por procesos
naturales, tanto físicos, como químicos o biológicos.
Contaminantes no degradables: son aquellos que no se degradan por
procesos naturales y, por tanto, es necesario reciclarlos.
Sus efectos son múltiples: daños para la salud del ser humano y de los animales,
disminución en el crecimiento y expansión de la vegetación, extinción de
especies.
Medidas correctoras para reducir el impacto ambiental: Una vez producido el
impacto ambiental, se evalúa y se establece si es necesaria la aplicación de
diversas medidas correctoras para reducir los efectos negativos ocasionados.
Estrategias y políticas para la conservación de la biodiversidad: se recopila toda
la información científica disponible de manera que se generen procesos
participativos que logren asegurar una viabilidad política y técnica. El principal
objetivo, ante la generación de estrategias y políticas es contribuir con la
manutención de los servicios ambientales, a través de la conservación de los
ecosistemas.
Gestión ambiental: Muchos de los impactos y los riesgos ambientales, son
causados por acciones y actitudes humanas, la naturaleza ha sido explotada de
manera insostenible, originando desequilibrios como:
La contaminación del aire y del agua, que provoca graves problemas tanto
en la salud ambiental como en la de los seres humanos.
La disminución drástica de la biodiversidad por los desequilibrios en los
hábitats de las especies.
El aumento de la temperatura del planeta, debido al incremento de
emisiones de gases con efecto invernadero.
La sostenibilidad, o desarrollo sostenible, plantea la necesidad de explotar los
recursos naturales de manera que no se ponga en peligro su explotación futura y
procurando que los impactos que se generan se reduzcan al mínimo.
Se llama gestión ambiental al conjunto de acciones y medidas que tienen como
objetivo la explotación sostenible de los recursos.
Para que estas medidas sean efectivas, es necesario que se cumplan los
siguientes requisitos:
Las Administraciones, deben poseer una normativa adecuada sobre la
gestión ambiental de su territorio.
Deben existir estudios científicos que respalden las medidas de la gestión
ambiental que hay que adoptar y que propongan soluciones alternativas a
aquellas prácticas con mayores impactos.
Todos los seres humanos deben actuar responsablemente tanto de forma
individual como colectiva.
Las acciones que contempla la gestión ambiental pueden ser de dos tipos:
acciones preventivas y acciones correctoras.
Tratados y convenios ambientales: Las acciones que contempla la gestión
ambiental pueden ser de dos tipos: acciones preventivas y acciones correctoras.
Convención Internacional para la Prevención de la Contaminación por
Petróleo de los Mares (1954).
La Convención de París sobre la Responsabilidad de Terceras Partes en el
Campo de la Energía Nuclear (1960).
La Convención Ramsar sobre Humedales de Importancia Internacional
(1971).
ECOSISTEMAS DEL ECUADOR
Ecuador posee una gran diversidad de ecosistemas debido a su posición
geográfica, variedad de altitudes y climas. Estos ecosistemas sustentan una
biodiversidad única y forman parte del patrimonio natural del país. A
continuación, se describen los principales ecosistemas de las cuatro regiones
naturales del Ecuador:
Región costa
Bosques tropicales húmedos: Se encuentran en zonas como Esmeraldas y
Manabí. Albergan una alta biodiversidad, aunque están amenazados por la
deforestación. Flora: Caña guadúa, ceiba, y balsa. Fauna: Monos
aulladores, osos hormigueros y armadillos.
Bosques secos tropicales: Característicos de provincias como Santa Elena y
Loja. Tienen especies adaptadas a la sequía, como el ceibo y el algarrobo.
Flora: Ceibo, algarrobo y palo santo. Fauna: Venados de cola blanca, zorros
y coatíes.
Manglares: Localizados en estuarios y desembocaduras de ríos, como el
Golfo de Guayaquil. Son hábitats clave para peces, crustáceos y aves. Flora:
mangle rojo, mangle blanco y mangle negro. Fauna: Nutrias y mapaches.
Playas y arrecifes: Ecosistemas costeros que sustentan la pesca y el
turismo. Fauna: Cocoteros, uva de playa y gramíneas, adaptadas a las
arenas y salinidad de las playas. Flora: En zonas costeras: Tortugas marinas
como la tortuga golfina y la tortuga carey.
Región sierra:
Páramos: Ecosistemas de altura, ubicados sobre los 3,000 metros. Son
fundamentales para la regulación hídrica y el almacenamiento de agua. En
ellos habitan especies como el cóndor y la chuquiragua. Flora: plantas
resistentes al frio como las chuquiraguas y los pajonales. Fauna: venado
del páramo, lobo del páramo y conejo andino.
Bosques andinos: Bosques montañosos con alta diversidad de flora y
fauna, incluyendo especies endémicas. Flora: árbol de papel, quishuar y
aliso. Fauna: oso de anteojos y puma.
Valles interandinos: Regiones entre cordilleras donde se han establecido
áreas agrícolas y urbanas. Flora: Chirimoya, capulí, y durazno, Chirimoya,
capulí, durazno, Geranios, rosas y margaritas. Fauna: zorros andinos,
venado de cola blanca, conejo silvestre andino, comadrejas y pumas.
Región amazónica
Bosques tropicales húmedos: Constituyen uno de los ecosistemas más
ricos en biodiversidad del planeta. Hogar de jaguares, anacondas, delfines
rosados y una gran variedad de flora.
Ríos y humedales: Los ríos como el Napo y el Pastaza forman redes
fluviales esenciales para la vida silvestre y las comunidades indígenas.
Flora: cedro y caoba, ceibo, cucho y palamas, uña de gato sangre de drago.
Fauna: jaguares, monos delfines, tapir amazónico, armadillos, osos
hormigueros, guacamayos, anacondas, ranas venenosas y pirañas y
muchos insectos.
Región insular (islas Galápagos)
Zonas áridas: Dominadas por cactus y arbustos, albergan especies como
las iguanas terrestres y los pinzones de Darwin.
Zonas húmedas: Bosques de escalecía y otros árboles endémicos.
Ecosistemas marinos: Fondos rocosos, arrecifes de coral y aguas abiertas
que sostienen tortugas marinas, tiburones y lobos marinos. Flora: cactus,
arbustos y hierbas, plantas, helechos, manglares y guayabillos. Fauna:
tortugas gigantes, iguanas terrestres y marinas, pinzones de Darwin,
fragatas, Albatros de Galápagos, pingüino de Galápagos, lobos marinos,
murciélagos, cangrejos y pulpos.
Importancia de los ecosistemas ecuatorianos
Regulación climática y recursos hídricos: Ecosistemas como los páramos y
manglares son esenciales para el equilibrio ambiental.
Biodiversidad única: Albergan miles de especies endémicas y en peligro de
extinción.
Servicios ecosistémicos: Proveen agua, alimentos y recursos para las
comunidades locales.
Amenazas y conservación: La deforestación, el cambio climático, la
contaminación y la expansión agrícola son las principales amenazas. Ecuador
cuenta con áreas protegidas como el Parque Nacional Yasuní, el Parque Nacional
Galápagos y reservas ecológicas para la conservación de sus ecosistemas.
TEORIA CELULAR
las células son la unidad básica de vida, ya que todos los seres vivos están
formados por células. Para llegar a esta conclusión hubo que desarrollar una
teoría celular que tardó cerca de 200 años en completarse.
La primera persona en utilizar la palabra célula fue Robert Hooke, observó una
serie de celdillas que se repetían continuamente y de forma ordenada. A estas
celdillas fue a lo que Hooke denominó célula.
Los avances en microscopia se lo debemos a Anton Van Leeuwenhoek. Theodor
Schwann y Matthias Schleiden estudiaron tejidos animales y vegetales
respectivamente, ambos definieron que tanto los animales como las plantas
estaban todos formados por células y asi se sentaron las bases de la teoría
celular.
Rudolf Virchow, propuso el axioma lo que significa que todas las células
provienen de una célula ya existente.
Actualmente consideramos cuatro postulados para la teoría celular:
Todos los organismos están compuestos por células.
En las células ocurren las reacciones metabólicas de los seres vivos,
necesarias para que exista la vida.
Las células provienen de células preexistentes.
En las células se encuentra el material genético hereditario
Origen de la célula: se sitúa hace unos 1400 millones de años. Su aparición se
explica según la teoría de la endosimbiosis seriada propuesta por Lynn Margulis.
La teoría de la endosimbiosis propone que el origen de las células eucariotas se
encuentra en la incorporación sucesiva de células procariotas que crean una
relación de simbiosis interna. En lugar de ser digeridas, estas células
comenzaron a vivir dentro de la célula huésped, formando una relación
mutuamente beneficiosa. De esta forma se originaría un organismo heterótrofo
que podría evolucionar hacia protozoos y, más tarde, hacia las células animales
tal y como las conocemos actualmente.
La célula: La célula, por tanto, es la base de la vida, existe diversidad de células.
Principalmente diferenciamos dos tipos de células: procariotas y eucariotas.
Célula procariota: Definimos a la célula procariota (pro = ‘antes de’ y
carión = ‘núcleo’) como una célula que no posee un núcleo verdadero, ya
que carecen de envoltura nuclear que delimite la zona donde se encuentra
el material genético. Además de la ausencia de envoltura nuclear, la célula
procariota se caracteriza por tener un tamaño pequeño, entre 1 y 5 μm;
por no poseer orgánulos y por ser el tipo de célula presente en bacterias.
Partes de la célula
El núcleo: La mayor parte del ADN que contiene una célula eucariota se
encuentra en el núcleo, que caracteriza este tipo de células y está limitado por la
envoltura nuclear.
Estructura: Según la fase en que se encuentre la célula, en el nucleoplasma
(principalmente compuesto de agua, pero también contiene diversas moléculas
importantes para la célula) distinguimos:
Los cromosomas: son estructuras organizadas compuestas principalmente
de ADN y proteínas (histonas) que se encuentran en el núcleo de las
células eucariotas. Contienen la información genética necesaria para dirigir
el desarrollo, funcionamiento y reproducción de los organismos vivos.
El nucleolo: El nucléolo es una estructura esférica y densa que se
encuentra dentro del núcleo de las células eucariotas. Su función principal
es la síntesis y ensamblaje de los ribosomas, esenciales para la producción
de proteínas en la célula.
Funciones: El núcleo desarrolla en las células eucariotas dos funciones
fundamentales:
Contiene la información genética que se transmite de una generación a la
siguiente.
Controla la actividad que tiene lugar en la célula.
Membrana plasmática: Constituye el límite de la célula con el medio exterior.
ENZIMAS
Las enzimas son un tipo específico de proteína que actúan como catalizadores
biológicos o biocatalizadores. Las reacciones químicas necesitan una cierta
cantidad de energía para iniciarse. Esta energía permite romper los enlaces de
las moléculas que reaccionan y crean otros nuevos. La acción de las enzimas
consigue disminuir la energía de activación, y facilitar que ocurra la reacción.
Las enzimas, como el resto de las proteínas, están formados por cadenas
polipeptídicas. Los enzimas reciben normalmente un nombre en función del
sustrato al que se unen o del tipo de reacción que catalizan. Por ejemplo, la ATP
sintasa cataliza la reacción de síntesis del ATP (Adenosín Trifosfato).
Los principales tipos de enzimas son:
Oxidorreductasas: Cataliza reacciones de oxidación-reducción.
Hidrolasas: Cataliza reacciones de hidrólisis, es decir, rotura de enlaces por
incorporación de una molécula de agua.
Transferasas: Cataliza reacciones de transferencia de grupos.
Liasas: Cataliza reacciones de rotura de enlaces sin incorporar agua.
Isomerasas: Cataliza reacciones de transferencia de grupos para formar
isómeros (son moléculas que tienen la misma fórmula molecular).
Ligasas: Cataliza reacciones que provocan la unión de moléculas.
Mecanismo de acción: El conjunto de procesos por medio de los cuales los
enzimas catalizan las reacciones, recibe el nombre de mecanismo de acción y
depende de la composición, de la estructura de los enzimas, y también de la
especificidad que tienen por el sustrato.
En este dibujo vemos representado el mecanismo de acción de un enzima.
METABOLISMO Y FOTOSISNTESIS
El metabolismo: El metabolismo es el conjunto de todas las reacciones
químicas que ocurren en las células de los organismos vivos para mantener la
vida. Estas reacciones permiten que las células obtengan energía, construyan
moléculas esenciales y eliminen desechos.
Según su metabolismo, los seres vivos pueden dividirse en cuatro grupos:
Tipo de organismo Fuente de Fuente de Ejemplo
energía carbono
Fotoautótrofo Luz solar Materia Plantas, algas y
inorgánica cianobacterias
Fotoheterótrofo Luz solar Materia orgánica Bacterias
purpúreas no del
azufre
Quimioautótrofo Reacción Materia Bacterias
química inorgánica nitrificantes
Quimioheterótrofo Reacción Materia orgánica Animales,
química protozoos,
hongos y algunas
bacterias
CELUAS ESPECIALIZADAS
Tejidos animales: Los tejidos son conjuntos de células similares, organizadas de
manera estructural y funcional, que trabajan juntas para cumplir una función
específica en un organismo.
A continuación, los principales tejidos que forman las células en animales:
El tejido epitelial: Agrupa diversos tipos de tejidos que pueden tener función
protectora, secretora o de absorción. El tejido epitelial recubre la superficie del
cuerpo y las cavidades y conductos del organismo.
Existen dos grandes grupos de epitelios: el epitelio de revestimiento, que tiene
una función protectora y de absorción, y el epitelio glandular, cuya función es la
secreción de sustancias.
Epitelio de revestimiento: Está especializado en la protección de las
estructuras que se encuentran por debajo de él. Las células del epitelio de
revestimiento pueden constituir una o varias capas.
Epitelio glandular: Constituye las glándulas, órganos especializados en la
fabricación y secreción de sustancias.
Según su estructura, distinguimos dos tipos de glándulas:
1. Unicelulares: como las glándulas caliciformes, que se encuentran en
la pared del intestino delgado y segregan una sustancia, denominada
mucus, que facilita el tránsito a lo largo del intestino y lo protege de
la acción de las enzimas digestivas
2. Pluricelulares: como la glándula tiroides, que produce diversas
hormonas, entre ellas la tiroxina.
Invertebrados: Las esponjas son los animales más simples. Se alimentan por
filtración. El agua entra a través de poros inhalantes. Las sustancias alimenticias
que contiene el agua son capturadas por unas células llamadas coanocitos. Este
alimento será digerido en las vacuolas digestivas.
Según el tamaño del alimento que tomen, los animales pueden ser micrófagos o
macrófagos. Los primeros se alimentan de partículas pequeñas que,
normalmente, se encuentran en suspensión en el agua. Los macrófagos se
alimentan de presas grandes y necesitan de apéndices bucales para apresar o
para triturar el alimento.
La aparición del celoma (sirve para alojar y proteger los órganos internos)
determina la existencia de un sistema digestivo especializado. En los animales
celomados aparece ya una cavidad digestiva con las siguientes características:
Es un tubo abierto al exterior por dos orificios: la boca, para la entrada o
ingestión de alimentos, y el ano, para la salida o egestión.
Existen glándulas anexas al tubo, especializadas en la secreción de
sustancias que facilitan la digestión.
Los nutrientes obtenidos son absorbidos y repartidos a las células del
resto del organismo.
En los artrópodos, especialmente en los insectos adaptados al medio terrestre,
el tubo digestivo alcanza un mayor grado de especialización consecuencia de la
necesidad de economizar el agua. Todos los insectos macrófagos tienen
digestión en el estómago. Disponen de piezas bucales. Tienen absorción
intestinal y reabsorción del agua formando excrementos.
Los arácnidos son especiales, ya que no mastican y segregan enzimas digestivas
sobre la presa.
Vertebrados: Los distintos grupos presentan una estructura del aparato
digestivo muy similar. Las diferencias fundamentales se encuentran en las
características de la boca, las glándulas anexas y el intestino grueso.
Anfibios: En los anfibios la lengua se inserta en la parte anterior de la boca
para proyectarse hacia fuera al capturar las presas. Se inicia la
diferenciación entre el intestino delgado y el grueso.
Réptiles: En general, los reptiles presentan intestino delgado, intestino
grueso y ciego totalmente diferenciados.
Aves: su proceso digestivo es laborioso, lo cual se pone de manifiesto en
las características anatómicas de su aparato digestiva.
El tubo digestivo es largo y en él distinguimos:
1. Buche, para el reblandecimiento de granos y semillas.
2. Estómago secretor de enzimas digestivos.
3. Estómago musculoso o molleja, para la digestión mecánica o
trituración de los alimentos.
4. Aparece la vesícula biliar, para la acumulación de jugos procedentes
del hígado y la regulación de su secreción
Respiración traqueal
Es propia de los artrópodos.
Las tráqueas son una red de tubos que recorren el cuerpo del animal y que
comunican con el exterior a través de un espiráculo.
Las tráqueas, que están impermeabilizadas para evitar la pérdida de agua,
se dividen en traqueolas.
Las traqueolas llegan a todas las células del cuerpo, por lo que no es
necesario un sistema de transporte de gases ni pigmentos respiratorios.
Respiración branquial:
Se presenta en animales acuáticos, pero también en algunos terrestres.
Las branquias están formadas por membranas especializadas en captar el
O2 disuelto en el agua.
Existen dos tipos de branquias, las internas, presentes en larvas de
anfibios, y las externas, en peces y artrópodos.
El oxígeno captado es transferido al líquido circulante; el CO2 sale de las
células y es transportado también por ese líquido.
Respiración pulmonar:
Es propia de los animales terrestres.
Los pulmones son bolsas membranosas situadas en el interior del cuerpo
en las que tiene lugar el intercambio de gases.
Suele haber un par de pulmones, aunque existen ejemplos, como las
serpientes que presentan uno solo.
El oxígeno se transfiere desde los pulmones al líquido circulante; el dióxido
de carbono realiza el paso inverso.
Respiración de los vertebrados tetrápodos: (anfibios, reptiles, aves y
mamíferos) tienen respiración pulmonar, con un aparato respiratorio en el que
podemos observar órganos comunes a todos los grupos.
Anfibios: En los anfibios, podemos comprobar claramente que el tipo de
respiración de un animal es el que mejor se adapta al medio en que vive.
1. El aire entra por las fosas nasales, que se abren a la cavidad bucal.
2. Los movimientos de deglución favorecen el paso de aire desde la
boca a la faringe y a los pulmones.
3. Existen otras dos zonas de intercambio de gases: el interior de la
boca y la faringe, que están muy vascularizadas, y la piel desnuda,
vascularizada y siempre húmeda.
Reptiles: Todos los reptiles tienen los órganos respiratorios adaptados a la
vida terrestre.
1. La respiración es pulmonar, ya que tienen una piel impermeable que
impide cualquier intercambio de gases.
2. Aparece un paladar no óseo que permite separar la cavidad bucal de
las vías respiratorias; pueden masticar y respirar al mismo tiempo.
3. En algunas especies, la laringe puede producir sonidos.
Aves: las aves exigen gran capacidad respiratoria, ya que al realizar el vuelo
necesitan un gran aporte de oxígeno. Sin embargo, su morfología
aerodinámica no puede dar cabida a grandes pulmones.
Todos los vertebrados tetrápodos, presentan algunas adaptaciones a su
modo de vida como:
1. Presentan sacos aéreos membranosos en conexión con los
pulmones.
2. Huesos neumatizados, huesos especializados en los que la médula
ha sido reemplazada por aire, para aligerar el peso del animal
Los mamíferos: presentan un aparato respiratorio similar al de todos los
vertebrados tetrápodos, pero con algunas adquisiciones bastante
ventajosas como:
1. Gran desarrollo pulmonar: con numerosas ramificaciones en los
bronquiolos y, por tanto, gran número de alveolos.
2. La formación de dos pleuras o membranas protectoras que recubren
los pulmones y la caja torácica.
3. La formación del diafragma.
4. La aparición de paladar óseo.
Sistema circulatorio: El sistema circulatorio es un conjunto de órganos y
estructuras que se encargan de transportar sangre, nutrientes, gases (oxígeno y
dióxido de carbono), hormonas y desechos metabólicos por todo el cuerpo de
los seres vivos.
Líquido intersticial y líquido circulante: Ambos son componentes del medio
interno de los organismos multicelulares que permiten la distribución de
nutrientes, gases y desechos metabólicos entre las células y los órganos.
Liquido intersticial: Es el líquido que se encuentra en los espacios entre las
células de los tejidos, rodeándolas directamente y actúa como un intermediario
entre las células y los vasos sanguíneos.
Características:
1. Es una parte del plasma sanguíneo que se filtra a través de las
paredes de los capilares.
2. Es esencial para el intercambio de sustancias entre las células y la
sangre.
Liquido circulante: Es el líquido que fluye dentro de los vasos sanguíneos
(sangre) o los vasos linfáticos (linfa).
Características de la sangre:
1. Compuesta por: Plasma (parte líquida que transporta nutrientes,
hormonas y desechos).
2. Células sanguíneas (Glóbulos rojos, blancos y plaquetas).
Características de la linfa:
1. Derivado del plasma y circula por los vasos linfáticos.
En todos los vertebrados el sistema de circulación es cerrado (un tipo de sistema
circulatorio en el que la sangre fluye exclusivamente dentro de un circuito
cerrado de vasos sanguíneos).
La sangre es el líquido circulante. El pigmento respiratorio es la hemoglobina.
Esta es de color rojo y está contenida en los hematíes o glóbulos rojos. Otros
elementos celulares sanguíneos son los leucocitos, con función defensiva, y
fragmentos celulares denominados plaquetas, que intervienen en los procesos
de coagulación.
En el aparato circulatorio consta:
El corazón: es el órgano impulsor de la sangre; presenta unas cavidades,
aurículas y ventrículos, que se contraen y relajan rítmicamente.
Los vasos sanguíneos: también conocidos como venas, forman parte del
sistema circulatorio cuya función principal es transportar la sangre desde
los tejidos del cuerpo de vuelta al corazón. Tienen las paredes más flácidas
y las de calibre medio poseen válvulas, para impedir el retroceso de la
sangre.
Las arterias: son los vasos que salen del corazón para distribuir la sangre
por el cuerpo a través de sus ramificaciones, independientemente de la
cantidad de oxígeno contenida en la sangre. Reciben de lleno el empuje y
la presión de la sangre bombeada por los ventrículos, tienen una
musculatura potente y sus paredes son muy elásticas.
Como sistema circulatorio auxiliar se encuentra el sistema linfático. Por él,
mediante un conjunto de ganglios y vasos distintos de los sanguíneos, circula la
linfa, un líquido que procede del drenaje del líquido intersticial y contiene las
células que participan en la respuesta inmunitaria.
Sistema nervioso: El sistema nervioso es el conjunto de órganos y tejidos que se
encargan de controlar, coordinar y regular las funciones del cuerpo. Este sistema
permite que el organismo reciba estímulos del entorno y del propio cuerpo, los
procese y genere respuestas adecuadas, ya sea en forma de movimientos,
secreciones o ajustes internos para mantener la homeostasis.
El sistema nervioso central: Está formado por un gran número de neuronas
agrupadas y conectadas entre sí. Tienen color grisáceo, por ello, a las zonas del
sistema nervioso con acúmulo de cuerpos neuronales las denominamos materia
gris.
El sistema nervioso central está constituido por el encéfalo y la médula espinal.
El encéfalo: Controla toda la actividad del organismo, en respuesta a las
percepciones del medio. Se encuentra protegido por los huesos del
cráneo, y consta de cerebro, cerebelo y tronco encefálico.
1. El cerebro: Es el centro donde se integra y analiza la información que
proviene de los receptores sensoriales, y se procesa la respuesta a
esta información en forma de movimientos del cuerpo o secreción de
glándulas.
2. El cerebelo: Coordina los movimientos que permiten el
mantenimiento del equilibrio del cuerpo. La distribución de la
sustancia gris y la blanca es igual que en el cerebro.
3. El tronco encefálico: Controla el latido cardíaco y la respiración. La
sustancia gris está en el interior y la blanca en el exterior.
La medula espinal: Es la vía de conexión entre el encéfalo y el resto del
cuerpo y se localiza en el interior de la columna vertebral. Está constituida
por un cilindro delgado, en cuya parte central se localizan los cuerpos de
las neuronas; en la parte externa están los axones. Por este motivo, tiene
color gris en su interior y blanco en el exterior.
El sistema nervioso periférico: Está constituido por nervios, que pueden ser de
dos tipos:
Nervios sensitivos: Recogen los estímulos captados por los órganos de los
sentidos y los canalizan hacia el sistema nervioso central mediante
impulsos nerviosos. Reciben el nombre de fibras aferentes.
Nervios motores: Proceden del sistema nervioso central y trasmiten los
impulsos nerviosos hacia los órganos que elaborarán la respuesta
(músculos o glándulas). os denominamos fibras eferentes.
El Sistema osteoartromuscular: es el conjunto de estructuras del cuerpo
humano que permite el soporte, movimiento y protección de los órganos
internos. El movimiento en los animales es posible gracias a la transmisión
nerviosa y a la existencia de un aparato locomotor. Está compuesto por:
Sistema muscular, formado por los músculos. Es el responsable de los
movimientos, debido a las contracciones de los músculos.
Sistema esquelético, que actúa como soporte y anclaje de la musculatura,
y como protección de las partes delicadas. Está constituido por estructuras
sólidas. Según los grupos de animales, puede ser:
1. Exoesqueleto, o esqueleto externo.
2. Endoesqueleto, o esqueleto interno.
El aparato locomotor: El aparato locomotor está constituido por un conjunto de
músculos estriados y un esqueleto interno que funcionan de forma coordinada.
Los músculos esqueléticos: Están formados por tejido muscular y
constituyen husos de fibras insertados a los huesos mediante tendones de
tejido conjuntivo.
El esqueleto interno: En las primeras fases del desarrollo de los
vertebrados está formado por tejido cartilaginoso, el cartílago se va
osificando durante el crecimiento del individuo, debido a la incorporación
de sales de calcio y fósforo, que van formando el tejido óseo.
El movimiento se consigue mediante un sistema de palancas. Los elementos de
una palanca son:
Sistema endocrino
Invertebrados: todos los grupos de invertebrados poseen un sistema endocrino.
Los artrópodos han sido muy estudiados. Las células nerviosas neurosecretoras
se encuentran en los ganglios cerebrales o en puntos concretos de los ganglios
ventrales, y regulan procesos fisiológicos, tales como:
• El crecimiento y la muda de esqueleto.
• La metamorfosis: Es un cambio que experimentan algunos animales
durante su desarrollo, hasta alcanzar la edad adulta.
• La maduración del aparato reproductor y los cambios morfológicos
sexuales.
Vertebrados: En los vertebrados el sistema endocrino está bien desarrollado. El
mecanismo de producción hormonal está jerarquizado y controlado por el
sistema nervioso central. Las partes del encéfalo implicadas son el hipotálamo y
la hipófisis.
• El hipotálamo: Es una agrupación de neuronas situada en la parte
inferior del cerebro. Controla la liberación de hormonas de la
hipófisis mediante la producción de factores liberadores (hormonas
liberadoras) y factores inhibidores.
• La hipófisis: Es una pequeña estructura glandular situada debajo del
hipotálamo y dividida en dos lóbulos: hipófisis anterior e hipófisis
posterior. Las secreciones enviadas por el hipotálamo activan la
secreción de hormonas en la hipófisis, hormonas que actúan sobre
otras glándulas y tejidos secretores.
EL SISTEMA INMUNOLOGICO
Sistema inmunológico en invertebrados: El estudio de los invertebrados y de
sus sistemas inmunológicos se ha considerado más sencillo que los de otros
seres vivos; sin embargo, esta apreciación no es del todo cierta, por esta razón el
Dr. Paul Schmid Hempel, un ecólogo evolutivo de un Instituto en Zúrich generó la
siguiente afirmación: «Hemos subestimado la complejidad de la inmunidad
invertebrada». El sistema de estos invertebrados (incluyendo a muchos grupos
como esponjas, crustáceos, gusanos, chinches, polillas y abejas) ha desarrollado
moléculas involucradas en la respuesta frente a patógenos externos como
microbios, virus y bacterias que proliferan el desarrollo de enfermedades.
Los científicos han demostrado que los invertebrados tienen la capacidad de
gestionar autónomamente su sistema inmunológico. Los insectos,
principalmente, pueden reconocer los peptidoglicanos (uno de los componentes
principales de la pared celular bacteriana) y esto, a su vez, genera una respuesta
inmediata del sistema inmune.
Otra característica de los insectos es que estos pueden modificar y fortalecer su
sistema inmune, preparándolo para una invasión patógena inminente.
Sistema inmunológico en vertebrados: El sistema inmunológico en los
vertebrados tiene un alto grado de complejidad. Estos animales poseen un
sistema adaptativo o adquirido, el que tiene la característica de reconocer a un
antígeno de forma específica y, de ese modo, permite recordar al organismo las
exposiciones previas que ha tenido frente a esta sustancia (memoria de
reconocimiento).
Existen dos tipos de glóbulos blancos, que son las principales células
involucradas en la respuesta inmune. Estos se llaman linfocitos que se generan
en la medula ósea y maduros se convierten en: linfocitos T y linfocitos B.
Los mamíferos tienen el sistema inmunológico mas complejo.
Órganos linfoides: Estos órganos son los dedicados a la producción y
diferenciación de las células del sistema inmune. Están presentes en todos los
vertebrados.
La médula ósea es la generadora de los linfocitos B y, en gran parte de los
vertebrados, es el órgano linfoide primario.
En cuanto a las aves, su órgano linfoide primario, es un órgano conocido como la
bolsa de Fabricio.
Otras estructuras linfoides son los ganglios linfáticos, Estos ganglios están
constituidos, principalmente, por folículos primarios de células B y rodeadas de
linfocitos T.
En los humanos existen dos tipos de inmunidades:
Inmunidad no específica: En este tipo de inmunidad, el organismo actúa como
defensor frente a los patógenos externos, que pueden ser microbios pequeños
como los virus y las bacterias e inclusive organismos más grandes como
nematodos. En los seres humanos, la primera defensa involucra a barreras
exteriores como la piel y las membranas mucosas. En los seres humanos, la
primera defensa involucra a barreras exteriores como la piel y las membranas
mucosas.
La inmunidad específica: actúa como un complemento de la función de los
linfocitos con el sistema inmunológico innato. En contraste con la inmunidad no
específica, la específica presenta una respuesta dirigida a un patógeno en
concreto. Solamente los vertebrados presentan este tipo de respuesta
inmunitaria.
Como reacción de la inmunidad específica actúan las células T y las células B.
Los antígenos son cuerpos extraños que provocan una respuesta de las células T
y B, son extremadamente específicas para estas células. Las células T se activan
cuando un fagocito en particular, conocido como célula presentadora de
antígeno (APC, por sus siglas en inglés), muestra un antígeno específico de la
célula T.
Las células T colaboradoras, realizan diversas funciones:
• Ayudar a que las células B se activen y se dividan en células
plasmáticas.
• Llamar a los fagocitos para que destruyan los microbios.
• Activar las células T asesinas.
Cuando ya están activadas, las células B, las células T asesinas reconocen las
células infectadas del cuerpo y las generan una respuesta inmediata de destruir
esas células. Las células T reguladoras (o también llamadas células T supresoras)
ayudan a controlar la respuesta inmunológica.
Sistema inmunológico en los seres humanos: Los glóbulos blancos o fagocitos
normalmente combaten a estos patógenos que atraviesan las barreras
exteriores, ya que los envuelven, más tarde los absorben y finalmente los
neutralizan para que no tengan efecto sobre el cuerpo.
Partes del sistema inmunológico:
• Órganos y tejidos principales
1. Medula ósea: Produce células sanguíneas, incluidas las células
inmunitarias como los leucocitos (glóbulos blancos).
2. Timo: Matura los linfocitos T, esenciales para la respuesta
inmunitaria.
3. Ganglios linfáticos: Filtran la linfa y atrapan microorganismos
dañinos.
4. Baso: Filtra la sangre, destruye células dañadas y combate
infecciones.
5. Amígdalas y adenoides: Actúan como primera línea de defensa
contra microorganismos que ingresan por la boca o nariz.
• Células inmunitarias
1. Linfocitos B: Producen anticuerpos para neutralizar patógenos.
2. Linfocitos T: Atacan directamente células infectadas o activan otras
células inmunes.
3. Macrófagos: Engullen y destruyen microorganismos y restos
celulares.
4. Neutrófilos: Combaten infecciones bacterianas y fúngicas.
5. Células dendríticas: Presentan antígenos a los linfocitos T para
activar la respuesta inmune.
6. Células Nk: Destruyen células infectadas o cancerosas.
• Moléculas inmunitarias
1. Anticuerpos: Proteínas que reconocen y neutralizan patógenos
específicos.
2. Citoquinas: Moléculas de señalización que coordinan la respuesta
inmunitaria.
3. Complemento: Grupo de proteínas que ayudan a destruir patógenos.
SISTEMAS DE REPRODUCCION Y DESARROLLO EMBRIONARIO
La función de reproducción consiste en la formación de nuevos organismos
semejantes a sus progenitores. La reproducción. es indispensable para la
supervivencia de su especie a través del tiempo.
En los organismos pluricelulares, la división de cada una de sus células permite
al individuo crecer, renovar y reparar sus tejidos. Pero precisan de estrategias
más complejas que los unicelulares para la formación de un nuevo ser vivo.
Existen dos tipos de reproducción:
1. Reproducción asexual: A partir de un fragmento del progenitor o de
unas células de este (espora), se genera el nuevo organismo.
2. Reproducción sexual: Para la formación del nuevo individuo se
necesita la unión de dos células especializadas llamadas células
reproductoras o gametos. En la reproducción sexual intervienen as
células somáticas o vegetativas, las cuales forman los distintos
tejidos.
Reproducción asexual: Se basa en el desarrollo de un nuevo individuo a partir
de una o varias células del progenitor. El descendiente es un individuo completo
idéntico al progenitor. Existen dos tipos de reproducción asexual: la
reproducción asexual vegetativa y la reproducción asexual por esporas.
Reproducción asexual vegetativa: En la reproducción asexual vegetativa, el
descendiente se genera a partir de un grupo de células del progenitor:
1. Gemación: es una yema o brote que crece en el cuerpo del
progenitor. Este brote se desarrolla gradualmente hasta alcanzar un
tamaño similar al del progenitor, y luego puede separarse para
convertirse en un organismo independiente o permanecer unido,
formando colonias.
2. Escisión: un organismo se divide en dos o más partes, y cada una de
estas partes se desarrolla en un nuevo organismo completo y
funcional.
3. Fragmentación: un organismo se rompe o fragmenta de manera
espontánea o accidental en varias partes, y cada fragmento tiene la
capacidad de regenerar un organismo completo.
Reproducción asexual por esporas o esporulación: La espora es una estructura
resistente, que puede ser haploide o diploide. En el caso de la esporulación
asexual, las esporas se generan por mitosis y se llaman mitósporas. Las
mitósporas pueden generar un nuevo individuo, idéntico al progenitor, por
divisiones celulares sucesivas.
Reproducción sexual: Es la forma de reproducción más frecuente en los
organismos pluricelulares. Se desarrolla en las siguientes etapas:
1. Gametogénesis: Es el proceso de formación de las células
reproductoras o gametos, que se caracterizan por contener la mitad
de los cromosomas. Este proceso ocurre en órganos reproductores
especializados, como los ovarios y los testículos en animales, y en
anteras y óvulos en plantas.
• Respiración interna:
[Link] glucosa reacciona con el oxígeno y se produce dióxido de carbono,
agua y energía.
[Link] gases se intercambian a través de la membrana plasmática y la
pared celular.
• Respiración externa o ventilación es el intercambio de gases con el
medioambiente.
1. El O2 del aire penetra a través de los estomas. También se capta una
pequeña parte de oxígeno por los pelos absorbentes de la raíz.
2. Los tejidos adyacentes a la epidermis de la hoja tienen espacios
intercelulares por los que circulan los gases.
Respecto a la fotosíntesis:
• Los vegetales toman CO2 del aire atmosférico o CO2 disuelto en el
agua, en el caso de plantas acuáticas.
• Desprenden O2 a la atmósfera o al agua.
Respecto a la transpiración:
• Las plantas pierden hasta el 90% del agua absorbida por las raíces en
forma de vapor de agua, a través de los estomas.
Hormonas vegetales: Las hormonas vegetales o fitohormonas son los
compuestos orgánicos responsables del crecimiento y desarrollo de las plantas.
No se sabe con exactitud a qué estímulos responden ni cómo se sintetizan; no
obstante, los principales estímulos que afectan al desarrollo de los vegetales son
el grado de humedad, la temperatura, la gravedad, las horas de luz y el contacto
con los objetos. Entre los receptores más conocidos destacan el fitocromo, los
estatocitos y las células sensibles al tacto.
• El fitocromo: Es un pigmento sensible a la luz roja y a la infrarroja, y
permite a las plantas detectar la duración del día y la noche.
Según la época de floración distinguimos:
1. Las plantas de día largo florecen cuando hay más horas de luz y las
noches son más cortas.
2. Las plantas de día corto florecen al principio de la primavera o el
otoño, cuando las noches son largas.
3. Las plantas de día neutro florecen durante todo el año, como los
geranios.
• Los estatocitos: Son células especializadas en detectar la gravedad.
Contienen amiloplastos, orgánulos llenos de almidón que actúan de
modo similar a los estatolitos de los artrópodos; gracias a ellos, las
plantas detectan la posición del tallo y la raíz, y se desencadena una
respuesta hormonal que dirige su crecimiento en el sentido correcto.
• Células sensibles al tacto: Las células de las hojas de algunas especies
captan estímulos táctiles que desencadenan respuestas hormonales
o movimientos rápidos.
Fitohormonas: Son compuestos que se sintetizan en pequeñas cantidades como
resultado de un estímulo, y regulan los procesos de crecimiento y desarrollo.
Los movimientos de las plantas: Los movimientos se pueden basar en dos tipos
de mecanismos: el crecimiento en extensión y alargamiento de una parte de la
planta, como ocurre en los tropismos y las nutaciones.
Los tropismos: Son movimientos de crecimiento dirigidos por estímulos
externos.
• Foto tropismo: El crecimiento se produce como respuesta a un
estímulo luminoso.
• Geotropismo: Es el crecimiento en función de la fuerza de la
gravedad.
Las nutaciones: Consisten en un crecimiento desigual del tallo o de las hojas,
que produce una forma helicoidal de estos órganos. Este fenómeno se da en las
plantas trepadoras.
Los tallos y las hojas poseen en su epidermis células que actúan como
receptores, percibiendo el contacto con el soporte sobre el que se produce el
crecimiento.
Las nastias: Son movimientos rápidos de una parte de la planta que, a diferencia
de los casos anteriores, puede volver a la posición inicial cuando el estímulo que
ha originado el movimiento cesa. Las más conocidas son las fotonastias y las
seismonastias:
Fotonastias: Están provocadas por las variaciones de la luz entre el día y la
noche; es el caso de los movimientos nictinásticos, que presentan algunas
especies de hojas compuestas, como la acederilla y la mimosa.
Seismonastias: El movimiento brusco o el simple contacto con un objeto
produce el cierre de las hojas. La mimosa posee células sensibles al tacto
que captan los movimientos bruscos. Así, cuando se agita una rama, esta
cierra sus hojas.