ADMINISTRACIÓN
PÚBLICA
Nombre de la Asignatura:
C010529 7 Liderazgo y Emprendedurismo en Salud
Semestre / Grupo:
5° “C”
Integrantes:
Gabriela Reyes Fuentes
Yesenia Reyes Contreras
Evelyn Sánchez Junco
Erika Sastre García
Marbella Torres Acosta
Cristian Reyes May
Anacely segovia geronimo
Catedrático:
Eithel Ordoñez Lopez
Índice
Introducción 2
ADMINISTRACIÓN PÚBLICA MUNICIPAL 3
Naturaleza del municipio 3
Antecedentes históricos del municipio en México 3
Artículo 115 Constitucional 4
La Integración del Ayuntamiento 7
Bando de Policía y Buen Gobierno 7
RESPONSABILIDAD DE LOS SERVIDORES PÚBLICOS 9
Ley Federal de Responsabilidad de los Servidores públicos 9
Impunidad delitos Comunes 10
El Juicio político en caso de Delitos Oficiales 11
Los Funcionarios con fuero 13
Conclusión 15
Introducción
La administración pública municipal en México constituye un pilar fundamental del
sistema político y administrativo del país. Su naturaleza está estrechamente
vinculada al concepto de municipio libre, un principio consagrado en la Constitución
Mexicana, específicamente en el artículo 115, que otorga a los municipios
autonomía en su gobierno, administración y organización. A lo largo de la historia de
México, el municipio ha evolucionado desde sus orígenes prehispánicos, pasando
por el modelo colonial hasta la consolidación de un sistema republicano. El
ayuntamiento, como cuerpo colegiado encargado de la administración local, juega
un papel clave en la gobernanza, compuesto por un presidente municipal y un
número determinado de regidores y síndicos.
El municipio no solo tiene responsabilidades administrativas, sino que también
regula la convivencia social a través de normativas como el Bando de Policía y Buen
Gobierno, un conjunto de disposiciones que buscan garantizar el orden público y el
bienestar de la comunidad. Sin embargo, este sistema enfrenta retos significativos
relacionados con la responsabilidad de los servidores públicos, quienes están
sujetos a la Ley Federal de Responsabilidades de los Servidores Públicos. La
impunidad en casos de delitos comunes y la existencia de mecanismos como el
juicio político para sancionar delitos oficiales son cuestiones cruciales para asegurar
la rendición de cuentas en el ámbito local.
Además, el análisis de los funcionarios con fuero, como el fuero del presidente de la
República, el fuero de gobernadores, y el fuero de diputados y senadores, revela las
complejidades de un sistema de protección judicial que, si bien busca garantizar la
estabilidad de las instituciones, también es objeto de críticas por su potencial para
favorecer la impunidad en ciertos casos. Esta investigación tiene como objetivo
ofrecer una visión integral sobre estos temas clave, proporcionando un análisis
sobre la estructura, funciones y responsabilidades de la administración municipal,
así como las implicaciones del fuero y la responsabilidad en la administración
pública mexicana.
ADMINISTRACIÓN PÚBLICA MUNICIPAL
Naturaleza del municipio:
El Municipio es una entidad política y una organización comunal; sirve de base para
la división territorial y la organización política y administrativa de los estados de la
federación en su régimen interior. Por lo tanto, el Municipio es célula básica de la
división política del país, como lo establece el Artículo 115 constitucional.
El Municipio, es pues, una comunidad territorial de carácter público con
personalidad jurídica propia, y por ende, con capacidad política y administrativa. El
Municipio tiene tres elementos básicos:
Población: Es el conjunto de individuos que viven en el territorio del municipio,
establecidos en asentamientos humanos de diversa magnitud, y que conforman una
comunidad viva, con su compleja y propia red de relaciones sociales, económicas y
culturales.
Territorio: Es el espacio físico determinado jurídicamente por los límites geográficos
que constituye la base material del Municipio. La porción del territorio de un estado
que de acuerdo a su división política, es ámbito natural para el desarrollo de la vida
comunitaria. ¿Qué es el municipio? “Los Estados adoptarán para su régimen interno
la forma de gobierno republicano, representativo, popular, teniendo como base de
su división territorial y de su organización política y administrativa el Municipio
Libre...”.
Gobierno: Como primer nivel de gobierno del sistema federal, el municipal emana
democráticamente de la propia comunidad. El gobierno municipal se concreta en el
ayuntamiento, su órgano principal y máximo que ejerce el poder municipal.
Antecedentes históricos del municipio en México:
Villahermosa ciudad capital del estado de Tabasco, México y cabecera del municipio
de Centro. La ciudad fue fundada el 24 de junio de 1564 (día de San Juan Bautista,
de ahí su nombre original) por el español Don Diego de Quijada. Su gentilicio es
villahermosino o capitalino. El nombre colonial original fue "Villa Hermosa de San
Juan Bautista", que después de la Revolución Mexicana, quedó solamente en
"Villahermosa" o "Ciudad de Villahermosa". Concentra la mayor población urbana
del Estado de Tabasco.
La ciudad de Villahermosa se encuentra conurbada con otras cuatro localidades
pertenecientes al municipio de Centro, como son: Villa Macultepec,Villa
Ocuiltzapotlán, Villa Parrilla 1ª. Sección y Villa Playas del Rosario, y dos localidades
del vecino municipio de Nacajuca: Bosques de Saloya y La Selva. En conjunto,
estos dos municipios conforman la Zona Metropolitana de Villahermosa que agrupa
un total de 756.065 habitantes con una densidad de población de 359.94 siendo la
vigésima segunda conurbación más grande de México y la segunda más poblada
del sureste, según el último conteo y delimitación oficial realizada por el INEGI, el
CONAPO y la SEDESOL en 2010.2 Sólo la ciudad de Villahermosa contó hasta ese
año con una población de 558,524 habitantes según el II Conteo de Población y
Vivienda efectuado también en ese mismo año.
La ciudad se destaca como un centro de negocios y administración de la industria
petrolera y del sureste de México. Villahermosa es una ciudad con una gran
abundancia de recursos naturales y goza de ser la conexión entre la Ciudad de
México (880 km) y las más importantes ciudades del sureste como Cancún (900
km), Mérida (500 km) Campeche (390 km), Tuxtla Gtz (298 km) y Cd. del Carmen
(168 km). Asimismo, se encuentra enlazada con la República de Guatemala a través
de la carretera internacional Villahermosa-Tenosique-Flores (Tikal).
Los antecedentes más
relevantes en cuanto a la
historia del municipio son:
Conquista de la Nueva
España: Tabasco fue una
de las primeras zonas
descubiertas por los
españoles y fue una
encrucijada para la
exploración y conquista de
la Nueva España y
Guatemala.
Cultura prehispánica: El
actual estado de Tabasco
fue habitado por las culturas Olmeca, Maya y Zoque, que dejaron un legado cultural
que se mantiene en la actualidad.
Constitución del estado: Tabasco se constituyó como estado el 29 de enero de
1824, siendo uno de los primeros 14 estados del país.
Revolución Mexicana: En Tabasco se vivió la Revolución Mexicana, en la que el
pueblo se sintió agredido tras el asesinato de Aquiles Serdán en Puebla el 20 de
noviembre de 1910.
Otros aspectos históricos de Tabasco son:
● La rebelión maya de 1668 a 1671
● La primera invasión de los Chenes en 1830
● La segunda invasión de los Chenes en 1832
● La Revolución federalista de 1839 a 1840
● El conflicto militar Tabasco-Texas en 1840
Artículo 115 Constitucional:
Establece el marco legal para la organización y funcionamiento de los municipios,
considerados como la base de la división territorial, política y administrativa de
México. Este artículo es fundamental para la descentralización del poder, otorgando
a los municipios autonomía para tomar decisiones y administrar sus recursos en
función de las necesidades locales, define al municipio como una entidad jurídica de
derecho público, con personalidad jurídica y patrimonio propio, gobernada por un
ayuntamiento electo democráticamente por los habitantes de su territorio.
Según el Artículo 115, los municipios en México son gobernados por un
ayuntamiento, compuesto por un presidente municipal, síndicos y regidores, quienes
son elegidos por voto popular en elecciones libres y periódicas. Este ayuntamiento
es la autoridad máxima del municipio y es responsable de tomar decisiones para la
administración pública municipal. La autonomía del ayuntamiento le permite emitir
bandos, reglamentos, circulares y disposiciones administrativas que tengan
aplicación dentro de su jurisdicción y que son necesarias para la organización
interna y para la prestación de servicios básicos a la comunidad. Este marco de
autonomía permite a cada municipio implementar políticas y programas que se
ajusten a sus propias características y necesidades, mientras que las leyes
estatales y federales proporcionan lineamientos generales para asegurar la
coherencia con el desarrollo nacional y estatal.
Entre las facultades del ayuntamiento, se encuentran la organización y
administración de los servicios públicos esenciales para la comunidad, como el
suministro de agua potable, la recolección de basura, el alumbrado público, la
limpieza de calles, los mercados, los cementerios, la seguridad pública, y el tránsito.
Estas funciones convierten al municipio en la primera instancia de contacto entre los
ciudadanos y el gobierno, proporcionando servicios que afectan directamente la vida
diaria de la población. Además, el municipio tiene la responsabilidad de promover y
coordinar obras públicas locales, que no solo cubran necesidades básicas, sino que
también fomenten el desarrollo de infraestructura que mejore la calidad de vida de
los ciudadanos.
En términos de su hacienda pública, el Artículo 115 permite a los municipios contar
con un patrimonio propio y recaudar ingresos por medio de impuestos, derechos y
contribuciones que se establecen en su normativa. Los municipios pueden
establecer impuestos prediales y recibir contribuciones adicionales por actividades
comerciales, de construcción y otros servicios. Este sistema financiero es
complementado con participaciones federales y estatales, garantizando así que el
municipio cuente con recursos suficientes para cumplir con sus responsabilidades.
La autonomía en el manejo de su hacienda permite a los ayuntamientos decidir
sobre su presupuesto y gestionar sus finanzas de acuerdo con los objetivos de
desarrollo local, priorizando la inversión en servicios públicos, infraestructura y
proyectos de beneficio colectivo.
Otro aspecto importante es la planeación y el desarrollo urbano. Los municipios
tienen competencia para regular el uso del suelo y crear planes de desarrollo
urbano. Esto incluye la facultad para definir cómo se utilizarán las distintas áreas del
municipio, regulando las zonas residenciales, comerciales, industriales y recreativas,
entre otras. La planeación urbana permite a los municipios asegurar un crecimiento
ordenado y sostenible, evitando problemas de hacinamiento, sobreexplotación de
recursos, y conflictos de uso de suelo. Estos planes de desarrollo deben alinearse
con los planes de desarrollo estatal y nacional, y los municipios pueden coordinarse
con otros niveles de gobierno para implementar programas y proyectos que
involucren una visión de desarrollo integral. La ley también permite que los
municipios participen en convenios de colaboración y coordinación con el estado y
la federación, especialmente cuando se trate de servicios públicos y obras de
infraestructura que requieran una inversión conjunta.
Además de lo anterior, el Artículo 115 especifica que los municipios pueden
organizar su administración en un esquema de administración centralizada y
descentralizada. En el caso de la administración centralizada, las dependencias
municipales están directamente subordinadas al presidente municipal y al
ayuntamiento. Por otro lado, la administración descentralizada permite la creación
de organismos autónomos, como institutos de servicios específicos, empresas de
participación municipal y fideicomisos públicos, que facilitan la prestación de
servicios públicos, especialmente cuando se requieren estructuras más
especializadas. Por ejemplo, en el Estado de México, los municipios tienen la
posibilidad de establecer organismos descentralizados que se encargan de tareas
como la promoción económica, la preservación del medio ambiente, la seguridad
pública, y el desarrollo de infraestructura.
Asimismo, el artículo menciona la importancia de la mejora regulatoria y la
simplificación administrativa en los municipios. Esto implica que los ayuntamientos
tienen la facultad de implementar programas que faciliten los trámites y permisos
para negocios, principalmente aquellos de bajo riesgo, con el fin de fomentar el
desarrollo económico local. Los municipios también pueden establecer programas
de gobierno digital que permitan a los ciudadanos y empresarios realizar trámites de
manera eficiente y transparente, alineados con las disposiciones de las leyes
estatales y federales.
La Integración del Ayuntamiento:
La palabra se refiere al carácter de comunidad básica, pues significa reunión o
congregación de personas. Es una institución de gran tradición histórica, es el
cuerpo de representación popular que ejerce el poder municipal.
El Ayuntamiento es un órgano colegiado de pleno carácter democrático, ya que
todos y cada uno de sus miembros son electos por el pueblo para ejercer las
funciones inherentes al gobierno municipal. Es, por lo tanto, el órgano principal y
máximo de dicho gobierno municipal.
En cuanto órgano de gobierno, es la autoridad más inmediata y cercana al pueblo,
al cual representa y de quien emana el mandato. Como institución del derecho
mexicano, el Ayuntamiento se halla reconocido en la Constitución de la República y
en la de los estados, así como caracterizado en sus funciones integradas en las
leyes orgánicas municipales de cada entidad federativa.
Como cuerpo de representación popular, el Ayuntamiento se integra por los
siguientes funcionarios electos por voto popular directo:
Un presidente: quien toma el nombre de Presidente Municipal.
Regidores: en el número que determinen las leyes orgánicas estatales.
Síndico o síndicos: de acuerdo a lo establecido por las leyes orgánicas locales.
Estas autoridades durarán en su cargo tres años y no podrán ser reelectas para el
periodo inmediato. Este cuerpo de funcionarios, como órgano colegiado de gobierno
funciona en forma de Cabildo, es decir, en reuniones donde ejerce su autoridad,
donde decide y acuerda sobre los asuntos colectivos y encarga al Presidente
Municipal que ejecute los acuerdos. El Ayuntamiento es una cooperación de
derecho público, es una persona pública, tiene personalidad jurídica para todos los
efectos legales, es sujeto de derechos y obligaciones ante tribunales e instituciones
por lo cual puede, en determinado momento, gestionar y obtener créditos y asesoría
técnica.
Bando de Policía y Buen Gobierno:
Es un reglamento que emiten los ayuntamientos de los municipios en México con el
fin de regular la vida en comunidad y mantener el orden público en su territorio. Este
documento establece normas básicas de convivencia social, reglas de conducta y
directrices para garantizar la paz, la seguridad, y el bienestar general de los
habitantes del municipio. La finalidad del bando es promover el respeto entre los
ciudadanos y asegurar que todos puedan disfrutar de los espacios públicos en un
ambiente seguro y ordenado.
Este bando incluye disposiciones específicas para el comportamiento en espacios
públicos, como la prohibición de actos que puedan perturbar la tranquilidad, generar
conflictos o poner en riesgo la integridad de las personas. También regula temas de
seguridad pública, protección ambiental, limpieza urbana, cuidado del mobiliario
urbano y monumentos históricos. Por ejemplo, puede contener normas sobre el
control de ruido, el uso responsable del espacio público, la prohibición de
actividades ilícitas y el respeto a la propiedad pública y privada.
Otro componente esencial del Bando de Policía y Buen Gobierno es la regulación de
las actividades comerciales dentro del municipio, particularmente del comercio
ambulante y en vía pública. A través de este reglamento, el ayuntamiento puede
establecer los permisos necesarios para el ejercicio de actividades comerciales en
la vía pública, así como las zonas autorizadas para ello. Este control es fundamental
para garantizar la seguridad de los transeúntes y evitar el desorden en áreas
concurridas del municipio.
El bando también cubre aspectos relacionados con la movilidad y tránsito urbano,
estableciendo normas para el comportamiento de conductores y peatones en la vía
pública. Estas disposiciones buscan asegurar la seguridad vial, reducir el riesgo de
accidentes y mejorar la circulación en el municipio. Los ayuntamientos pueden
establecer reglas sobre el estacionamiento en áreas específicas, el respeto a las
señales de tránsito y la velocidad permitida en zonas urbanas.
Además de establecer normas de comportamiento, el Bando de Policía y Buen
Gobierno especifica las facultades y responsabilidades de las autoridades
municipales encargadas de hacer cumplir estas disposiciones, especialmente la
policía municipal. Esta institución es la principal encargada de vigilar que se
respeten las normas del bando y de intervenir en caso de infracciones. Los policías
municipales pueden aplicar sanciones a quienes incumplan con las disposiciones
establecidas, las cuales pueden ir desde amonestaciones hasta multas y, en casos
graves, el arresto administrativo.
Finalmente, el bando puede incluir mecanismos de participación ciudadana,
incentivando a la comunidad a colaborar con las autoridades para mantener el orden
y el respeto en el municipio. Esta participación ayuda a reforzar una cultura de
respeto y responsabilidad compartida entre gobierno y ciudadanos, promoviendo el
buen uso y cuidado de los espacios comunes.
RESPONSABILIDAD DE LOS SERVIDORES
PÚBLICOS
Ley Federal de Responsabilidad de los Servidores públicos:
Es una legislación en México que establece las obligaciones, deberes y sanciones
para los servidores públicos en el ejercicio de sus funciones. Su objetivo principal es
garantizar que los funcionarios actúen con integridad, transparencia y apego a la ley,
protegiendo el interés público y fomentando una administración pública eficiente y
honesta. La cual consiste en los siguientes puntos:
Definición de Responsabilidades: La ley establece claramente las
responsabilidades administrativas, civiles y penales de los servidores públicos,
abarcando desde el cumplimiento de sus funciones hasta el comportamiento ético
en sus actividades. Se aplica a todos los niveles de gobierno, incluyendo el federal,
estatal y municipal.
Obligaciones de los Servidores Públicos: La ley define una serie de obligaciones
generales para los servidores públicos, como desempeñar sus funciones con
lealtad, honradez, imparcialidad y eficiencia. También abarca obligaciones
específicas, como la declaración patrimonial, la prevención de conflictos de interés y
la protección de recursos públicos.
Faltas Administrativas: La ley identifica y clasifica las faltas administrativas en
graves y no graves. Entre las faltas graves se incluyen actos de corrupción, desvío
de recursos, abuso de funciones y enriquecimiento ilícito. Las faltas no graves
abarcan el incumplimiento de normas y disposiciones internas que no representan
un daño grave al interés público.
Procedimientos de Investigación y Sanción: La ley establece procedimientos
para investigar y sancionar a los servidores públicos que incurran en faltas. Estos
procedimientos pueden ser iniciados por denuncia de la ciudadanía o de oficio. Se
garantiza el derecho de audiencia y defensa para el servidor público involucrado en
una posible falta.
Sanciones: Las sanciones que pueden imponerse a los servidores públicos
incluyen amonestaciones, multas, inhabilitación para ocupar cargos públicos,
destitución y, en casos graves, sanciones penales. La ley también establece que el
servidor público que cause daños o perjuicios a la administración pública debe
resarcir.
Órganos de Control y Vigilancia: La ley delega en la Secretaría de la Función
Pública y otros órganos de control interno la responsabilidad de supervisar el
cumplimiento de las normas y llevar a cabo las investigaciones y sanciones
correspondientes. Además, la Auditoría Superior de la Federación y otras entidades
fiscalizadoras tienen facultades para auditar el uso de recursos públicos y vigilar la
actuación de los servidores.
Impunidad delitos Comunes:
La impunidad es definida en el preámbulo del Conjunto de principios para la
protección y promoción de los derechos humanos mediante la lucha contra la
impunidad como “la inexistencia, de hecho o de derecho, de responsabilidad penal
por parte de los autores de violaciones, así como de responsabilidad civil,
administrativa o disciplinaria, porque escapan a toda investigación con miras a su
inculpación, detención, procesamiento y, en caso de ser reconocidos culpables,
condena a penas apropiadas, incluso a la indemnización del daño causado a sus
víctimas”
El delito común se entiende como aquel que puede ser realizado por cualquier
persona, no se le exige ninguna condición natural o jurídica al presunto sujeto
agente; y delito especial, aquel que tan solo puede ser realizado por algunas
personas en particular, donde se exige del presunto sujeto agente una determinada
condición natural o jurídica.
Tabasco, revelan un importante problema de impunidad en la entidad: el 95.2% de
los delitos denunciados e investigados quedaron sin respuesta efectiva por parte de
las autoridades. Así lo dio a conocer la organización México Evalúa hoy durante un
conversatorio en línea. El 94.4% de los delitos que ocurren en Tabasco no son
denunciados ni investigados, índice superior al promedio nacional de 93.2%. En el
caso de delitos como violación y hostigamiento, la proporción es del 100%. Al
analizar los motivos por los cuales las personas no denuncian, el reporte identificó
que el 52.4% son causas atribuibles a la autoridad como pérdida de tiempo y
desconfianza; mientras que el 47.6% es atribuible a otras causas, como miedo al
agresor, o no contar con pruebas.
De acuerdo con el reporte, la institución cuya función es garantizar los derechos de
las personas víctimas de un delito la Comisión Ejecutiva Estatal de Atención a
Víctimas (CEEAV) de Tabasco , cuenta con sólo dos personas para otorgar asesoría
jurídica. A su vez, se reportó que únicamente se dió asesoría a 12 personas y
representó a únicamente 17 víctimas en 2022.
“El compromiso de México Evalúa con Tabasco es coadyuvar en la resolución de
estos retos, lo cual requiere una combinación de reformas legales, inversión en
infraestructura, así como la lucha contra la corrupción, la capacitación del personal
judicial y una mayor participación ciudadana”, apuntó Mariana Campos, directora
general de México Evalúa, durante la presentación del estudio.
El reporte también identificó algunas buenas prácticas en las instituciones de justicia
penal de la entidad, como el uso de la justicia alternativa, el cual es mayor a la
media nacional, con el 14.2% de los procesos penales canalizados en 2022. Así, se
prioriza la resolución del conflicto a través de la reparación del daño y se da una
determinación temprana de los casos.
El reporte Hallazgos desde lo local: Tabasco muestra que 64.6% de los procesos
penales en la entidad inicia por citatorio y 24% por orden de aprehensión; mientras
que sólo 9.5% inicia por flagrancia (proporción significativamente menor al promedio
nacional, de 42.3%). “Un menor uso de la flagrancia implica un resultado favorable
en el trabajo de la Fiscalía estatal, al identificar a las personas imputadas y tener
una menor dependencia de la flagrancia para presentar los casos ante la autoridad
judicial”, comentó Susana Camacho, co-coordinadora del programa de justicia de
México Evalúa.
Al analizar la efectividad de los procesos penales, a través de las sentencias
emitidas en Tabasco, México Evalúa identificó que 95% presentaron algún tema de
ilegalidad, omisión procesal o problema de valoración probatoria que no fue
adecuadamente realizada por el tribunal de enjuiciamiento. De las 349 sentencias
emitidas en 2022, se interpuso un recurso de apelación para 43.5%. De las
apelaciones admitidas, la sentencia fue modificada en el 49.7% de los casos y en el
45.4% fue revocada por un órgano de segunda instancia.
El Juicio político en caso de Delitos Oficiales:
Es procedente el juicio político cuando los actos u omisiones de los servidores
públicos señalados por el artículo 110 de la Constitución redunden en perjuicio de
los intereses públicos fundamentales o de su buen despacho. Es oportuno dejar
claro que no procede el juicio político por la mera expresión de ideas.
Los actos que puede motivar el ejercicio del juicio político son aquellos que
redundan en perjuicio de los intereses públicos fundamentales y de su buen
despacho y que la Ley Federal de Responsabilidad de los Servidores Públicos
enumera de la siguiente manera:
● El ataque a las instituciones
democráticas.
● El ataque a la forma de gobierno republicano, representativo,
federal.
● Las violaciones graves y sistemáticas a las garantías individuales
o sociales.
● El ataque a la libertad de sufragio.
● La usurpación de atribuciones.
● Cualquier infracción a la Constitución o a las leyes federales
cuando cause perjuicios graves a la Federación, a uno o varios
estados de la misma o de la sociedad, o motive algún trastorno en
el funcionamiento normal de las instituciones.
● Las omisiones de carácter grave, en los términos de la fracción
anterior.
● Las violaciones sistemáticas o graves a los planes, programas y
presupuestos de la administración pública federal o del Distrito
Federal y a las leyes que determinan el manejo de los recursos
económicos federales y del Distrito Federal.
Asimismo, los gobernadores de los estados, los diputados de las legislaturas locales
y los magistrados de los tribunales superiores de justicia locales podrán ser sujetos
de juicio político por violaciones graves a la Constitución General de la República, a
las leyes federales que de ella emanen, así como por el manejo indebido de fondos
y recursos federales .
Corresponde al Congreso de la Unión valorar la existencia y gravedad de los actos u
omisiones. Cuando éstos tengan carácter delictuoso se formulará la declaración de
procedencia y se estará a lo dispuesto por la legislación penal.
Cualquier ciudadano, bajo su más estricta responsabilidad, podrá formular por
escrito denuncia contra un servidor público ante la Cámara de diputados por las
conductas antes señaladas.
La denuncia deberá estar apoyada en pruebas documentales o elementos
probatorios suficientes para establecer la existencia de la infracción y estar en
condiciones de presumir la responsabilidad del denunciado. En caso de que el
denunciante no pudiera aportar dichas pruebas por encontrarse estas en posesión
de una autoridad, la subcomisión de examen previo, ante el señalamiento del
denunciante, podrá solicitarlas para los efectos conducentes. Las denuncias
anónimas no producirán ningún efecto.
El juicio político sólo podrá iniciarse durante el tiempo en que el servidor público
desempeñe su empleo, cargo o comisión, y dentro de un año después de la
conclusión de sus funciones.
Las sanciones respectivas se aplicarán en un plazo no mayor de un año, a partir de
iniciado el procedimiento.
Los Funcionarios con fuero:
Consiste, de acuerdo con la tradición jurídico-constitucional nacional en la
imposibilidad de poner en actividad el órgano jurisdiccional, local o federal, para que
desarrolle sus funciones en contra de quien está investido del carácter de servidor
público de los descritos en la clasificación que hace el párrafo primero del artículo
111 constitucional, durante el tiempo de su encargo, para seguir esa clase de
procesos tan sólo cuando haya dejado de tener el cargo público de referencia o
cuando haya sido declarado por el órgano de Estado competente, que ha perdido el
impedimento o el llamado fuero de no procedibilidad.
El fuero como inmunidad, es decir, como privilegio o prerrogativa que entraña la
libertad de expresión, únicamente se consigna por la Ley Fundamental en relación
con los diputados y los senadores en forma absoluta conforme a su artículo 61, en
el sentido de que éstos son inviolables por las opiniones que manifiesten en el
desempeño de sus cargos, sin que jamás puedan ser reconvenidos por ellas, así
como respecto del Presidente de la República de manera relativa en los términos
del segundo párrafo del artículo 108 constitucional, que dispone que dicho alto
funcionario durante el tiempo de su encargo sólo puede ser acusado por traición a la
patria y por delitos graves del orden común.
El Fuero del presidente de la República: Según el artículo 118 “Durante el tiempo
de su encargo, el Presidente de la República podrá ser imputado y juzgado por
traición a la patria, hechos de corrupción, delitos electorales y todos aquellos delitos
por los que podría ser enjuiciado cualquier ciudadano o ciudadana”. El artículo 111
menciona “Para proceder penalmente contra el Presidente de la República, sólo
habrá lugar a acusarlo ante la Cámara de Senadores en los términos del artículo
110. En este supuesto, la Cámara de Senadores resolverá con base en la
legislación penal aplicable”.
El Fuero de Gobernadores: En la Constitución Mexicana, el fuero de los
gobernadores se refiere a una serie de inmunidades legales que protegen a los
mandatarios estatales de ser juzgados por ciertos delitos mientras están en
funciones. Este fuero está establecido en el artículo 116, que regula el
funcionamiento de los poderes públicos en los estados y establece que los
gobernadores gozan de ciertas inmunidades, especialmente en el contexto judicial.
Específicamente, los gobernadores no pueden ser detenidos ni procesados
judicialmente sin una autorización previa del Congreso local, salvo en casos de
flagrante delito.
Este fuero ha sido objeto de debate, ya que algunos lo interpretan como una forma
de impunidad, permitiendo a los gobernadores eludir la justicia durante su mandato.
No obstante, la revocación del fuero es posible en circunstancias muy específicas, lo
que implica que, aunque no puedan ser procesados por ciertos crímenes mientras
ejerzan el cargo, no están completamente exentos de enfrentar juicios al concluir su
mandato.
El concepto de "fuero" también ha evolucionado y ha sido objeto de reformas para
tratar de equilibrar la inmunidad y la necesidad de responsabilidad pública.
El Fuero de Diputados y Senadores: está establecido en la Constitución Mexicana
en el artículo 61, el cual otorga inmunidad a los miembros del Congreso de la Unión
(diputados y senadores). Este fuero implica que no pueden ser arrestados ni
procesados por delitos durante el ejercicio de sus funciones sin la autorización
previa de la Cámara a la que pertenezcan, excepto en casos de flagrante delito.
Además, tienen inmunidad para las opiniones y votos emitidos en el ejercicio de su
cargo, lo que les garantiza libertad de expresión y acción legislativa sin temor a
represalias judiciales.
Sin embargo, esta inmunidad no es absoluta. El fuero no cubre delitos comunes y, si
un legislador es acusado de un delito, el Congreso puede decidir levantar la
inmunidad para permitir el proceso judicial. Además, el fuero no es perpetuo, ya que
solo aplica mientras el legislador esté en funciones. Cuando concluye su mandato,
pierde la protección.
Este sistema ha sido objeto de críticas, ya que en ocasiones se percibe como una
forma de impunidad. A pesar de los debates y las reformas que buscan moderar su
aplicación, sigue siendo una característica central de la protección de los
legisladores.
Conclusión
En conclusión, la administración pública municipal en México es una pieza clave
para el funcionamiento del Estado, debido a su cercanía con la ciudadanía y su
capacidad para atender necesidades locales. La autonomía del municipio,
consagrada en el artículo 115 de la Constitución Mexicana, y la organización del
ayuntamiento son fundamentales para asegurar una gestión eficaz y orientada al
bien común. Sin embargo, el marco normativo que regula esta administración,
incluyendo la responsabilidad de los servidores públicos, presenta retos
significativos, particularmente en lo que respecta a la impunidad y la existencia de
fuero para ciertos funcionarios, como el presidente de la República, los
gobernadores y los diputados y senadores. La Ley Federal de Responsabilidades de
los Servidores Públicos establece principios importantes, pero su aplicación efectiva
sigue siendo un desafío, especialmente cuando se trata de delitos oficiales o delitos
comunes cometidos por figuras con inmunidad.
El análisis de estos temas revela una estructura compleja que busca equilibrar el
poder, la autonomía y la rendición de cuentas, pero también pone de manifiesto las
brechas en la justicia política y la transparencia. A pesar de las reformas en curso, la
impunidad sigue siendo un problema que requiere soluciones integrales, que
aseguren que los servidores públicos, independientemente de su fuero, sean
responsables de sus acciones. Esto, a su vez, fortalecería la confianza en las
instituciones y la gobernanza local.