ASAMBLEA DE DIOS
CENTRO CRISTIANO INTERNACIONAL ELIM MARIARA
ACADEMIA DE FORMACIÓN TEOLÓLOGICA ELIM
MATERIA: TEOLOGIA SISTEMATICA III
PROFESOR: JHON ESCOBAR
LA RESURRECCIÓN
ESTUDIANTE:
LEONIDES OVALLES
Mariara, 16 / 11 / 24.
INDICE
Contenido
INTRODUCCIÓN.............................................................................................1
LA RESURRECCIÓN...................................................................................... 2
DEFINICIÓN.................................................................................................2
LA IMPORTANCIA DE LA RESURRECCIÓN.................................................3
LA NATURALEZA DE LA RESURRECCIÓN..................................................7
1. Transformación del Cuerpo......................................................................7
2. Corrección de Percepciones Erróneas.....................................................8
3.- La Incorrupción........................................................................................8
4.- La gloria...................................................................................................9
5.- La Velocidad y Energía.........................................................................10
6.- La Penetración de los cuerpos glorificados...........................................11
CONCLUSIÓN...............................................................................................13
BIBLIOGRAFIAS............................................................................................14
INTRODUCCIÓN
La resurrección es uno de los conceptos más profundos y
fundamentales en la teología cristiana, representando no solo un evento
histórico central, sino también una esperanza viva y una promesa de vida
eterna para los creyentes.
La resurrección de Jesucristo es el evento culminante de la narrativa
bíblica, especialmente en el Nuevo Testamento. Según los Evangelios, Jesús
fue crucificado, murió y fue sepultado, pero al tercer día resucitó de entre los
muertos. Este evento no solo confirmó su identidad como el Hijo de Dios,
sino que también validó sus enseñanzas y promesas.
La resurrección tiene múltiples dimensiones teológicas que son
esenciales para la comprensión de la fe cristiana:
Victoria sobre la Muerte: La resurrección de Jesús simboliza la derrota
de la muerte y el pecado, ofreciendo a los creyentes la esperanza de la vida
eterna.
Primicias de la Resurrección: Jesús es considerado las primicias de
aquellos que han muerto, lo que significa que su resurrección es la primera
de muchas, prometiendo una resurrección futura para todos los creyentes.
Justificación y Redención: La resurrección confirma la eficacia del
sacrificio de Jesús en la cruz, asegurando la justificación y redención de los
pecados para aquellos que creen en él.
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LA RESURRECCIÓN
DEFINICIÓN
La resurrección según Wayne Grudem, un conocido teólogo cristiano,
la define como:
"Resurrección es la enseñanza de que, al final de los
tiempos, los cuerpos de todos los muertos serán restaurados
a la vida por el poder de Dios. En el caso de Jesucristo, esta
restauración ocurrió tres días después de su crucifixión, lo
que demostró su victoria sobre la muerte y el pecado, y
aseguró la resurrección futura de todos los creyentes."
Otra definición de la resurrección, esta vez del teólogo y apologista
William Lane Craig:
"Resurrección se refiere al acto de Dios en levantar a
Jesucristo de entre los muertos, lo que constituye la piedra
angular de la fe cristiana. No se trata simplemente de la
reanimación de un cadáver, sino de la transformación de un
cuerpo mortal en un cuerpo glorioso, inmortal y lleno de
poder. Esta resurrección es la primera instancia de lo que
será la resurrección futura de todos los creyentes, quienes,
al final de los tiempos, serán levantados en cuerpos
glorificados para vivir eternamente con Dios."
En tal sentido, la resurrección es el acto de regresar a la vida después
de la muerte. En el contexto cristiano, se refiere específicamente a la
resurrección de Jesucristo al tercer día después de su crucifixión, un evento
fundamental que confirma su divinidad y asegura la esperanza de vida eterna
para los creyentes.
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LA IMPORTANCIA DE LA RESURRECCIÓN
Debemos tener en consideración, que debido a la caída de Adán y
Eva, estamos sujetos a la muerte física, que es la separación del espíritu y el
cuerpo. Sin embargo, por medio de la expiación de Jesucristo, todas las
personas resucitarán y serán salvas de la muerte física.
“Porque así como en Adán todos mueren, también en Cristo
todos serán vivificados” (1 Corintios 15:22).
En los tiempos antiguos existían ciertas ideas de resurrección, pero
ninguna comparable al concepto cristiano (Bruce, Marshall, Millard, Packer, &
Wiseman, 2003, pág. 1147). Los griegos, por ejemplo, creían que el cuerpo
era una prisión y que al morir se liberaban, por lo que lo único que vivía
después de la muerte era su espíritu, rechazando así toda idea de
resurrección (Bruce et al, 2003, pág. 1147). Por su parte los judíos,
valoraban en gran manera el cuerpo, por lo que, si bien esperaban una
resurrección corporal, confiaban en que sería el mismo cuerpo que murió,
con las mismas características (Bruce et al, 2003, pág. 1147). El cristianismo
en cambio abraza la idea de una resurrección en cuerpo, pero este
glorificado.
Pero la resurrección también tiene que ser distinguida de la simple
inmortalidad tal y como un platonista o un gnóstico la esperarían; esto es, la
liberación del alma de su prisión corporal. Una vez más, C.S. Lewis es el
más claro acerca de esto:
“Esta perspectiva en ningún punto puede ser reconciliada
con el lenguaje del Nuevo Testamento. Basado en esta
perspectiva, Cristo simplemente habría hecho lo que todos
los hombres hacen cuando mueren; la única novedad habría
sido que en su caso fuimos permitidos verla ocurrir. Pero no
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hay en las Escrituras la más mínima sugerencia de que la
Resurrección era nueva evidencia de algo que de hecho
había estado siempre ocurriendo. Los escritores del Nuevo
Testamento hablan como si el logro de Cristo al resucitar de
entre los muertos era el primer evento de su clase en toda la
historia del universo. Él es "la primicia", el "pionero de vida".
Él ha forzado una puerta que había estado cerrada bajo
llave desde la muerte del primer hombre. Él se ha
encontrado, peleado y derrotado al rey de la Muerte. Todo
es diferente porque él lo ha hecho así... Desde los tiempos
de antaño los judíos, como muchas otras naciones, han
creído que el hombre poseía un "alma" separable del
cuerpo que a la hora de la muerte entraba en el mundo
tenebroso llamado Sheol... como el Hades de los griegos...
En tiempos muchos más recientes ha surgido la creencia
más alegre de que el justo al morir pasa al "cielo". Ambas
doctrinas son doctrinas de "la inmortalidad del alma" tal y
como un griego o un inglés las entiende; y ambas son muy
irrelevantes en lo que respecta al relato de la Resurrección.
(Lewis, Mímeles, cap.16).5.
El análisis de los textos anteriores sobre la resurrección, revela
aspectos importantes sobre la relación entre la filosofía griega, la teología
cristiana y la comunidad de fe en Corinto, nos encontramos con algunas
consideraciones como son:
1.- La Mentalidad Griega: Con su énfasis en la razón y la búsqueda
de la verdad, a menudo se centraba en la inmortalidad del alma, pero
despreciaba el cuerpo como algo inferior.
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2.- La Influencia en la Iglesia: Algunos miembros de la comunidad
adoptaron la creencia de que el cuerpo era un obstáculo para el alma, lo que
llevó a la negación de la resurrección física. Esta perspectiva se oponía a la
enseñanza cristiana de la resurrección, que sostiene que tanto el cuerpo
como el alma son importantes en el plan de Dios.
Considerando este error como comienzo, Pablo expone la verdadera
doctrina y nos proporciona el gran capítulo de resurrección de la Biblia,
expuesta en 1 Corintios 15.
Como base o fundamento de este argumento, Pablo toma la
doctrina bíblica respecto del hombre, la cual en contradicción con la doctrina
pagana, declara que el cuerpo es santificable, redimible, y está incluido en la
salvación del hombre.
“
Las viandas para el vientre, y el vientre para las viandas;
pero tanto al uno como a las otras destruirá Dios. Pero el
cuerpo no es para la fornicación, sino para el Señor, y el
Señor para el cuerpo. Y Dios, que levantó al Señor, también
a nosotros nos levantará con su poder. ¿No sabéis que
vuestros cuerpos son miembros de Cristo? ¿Quitaré, pues,
los miembros de Cristo y los haré miembros de una ramera?
De ningún modo. ¿O no sabéis que el que se une con una
ramera, es un cuerpo con ella? …”. (Reina-Valera 1960,1Co
6:13-20).
Pablo se enfrenta a la enseñanza errónea que negaba la resurrección
de los muertos. Su argumento es claro: si Cristo ha resucitado, entonces la
resurrección es una realidad que debe ser aceptada. La resurrección de
Cristo es el fundamento de la fe cristiana y, por lo tanto, la negación de la
resurrección de los muertos socava la esencia del evangelio. En 1 Corintios
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15, Pablo expone la importancia de la resurrección, él, argumenta que la
resurrección de Cristo es la garantía de la resurrección de los creyentes. La
resurrección no es solo un evento histórico, sino una promesa de vida eterna
para aquellos que creen.
La idea de que el hombre fue creado inmortal en el sentido de que no
necesitaba morir, pero mortal en el sentido de que podía morir si
desobedecía a Dios, introduce un concepto de inmortalidad que está ligado a
la obediencia. Esto sugiere que la muerte no era parte del diseño original de
Dios, sino una consecuencia del pecado.
Sin embargo, una perspectiva de la importancia de la resurrección
según el teólogo Myer Pearlman en su obra "Teología Bíblica y Sistemática",
destaca que la resurrección de Jesucristo es fundamental para la fe cristiana
porque:
.- Confirma la divinidad de Jesús: La resurrección demuestra que
Jesús es el Hijo de Dios y valida todas sus enseñanzas y afirmaciones sobre
su naturaleza divina.
.- Ofrece esperanza de vida eterna: La resurrección de Jesús es una
promesa de vida eterna para todos los creyentes, asegurando que también
ellos serán resucitados y vivirán para siempre con Dios.
.- Vencimiento del pecado y la muerte: La resurrección muestra que
Jesús venció el pecado y la muerte, ofreciendo a los creyentes la victoria
sobre estas fuerzas.
.- Fundamento de la salvación: La resurrección es esencial para la
doctrina de la salvación, ya que sin ella, la muerte de Jesús no habría sido
suficiente para redimir a la humanidad.
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Podríamos resumir, que la necesidad de la resurrección se presenta
como un elemento esencial de la redención, ya que partiendo de la idea de
que el cuerpo es parte inherente de la personalidad del ser humano refuerza
la necesidad de que la salvación incluya la transformación del cuerpo, lo que
es una enseñanza central en el Nuevo Testamento.
LA NATURALEZA DE LA RESURRECCIÓN.
En su obra "Teología Bíblica y Sistemática", Myer Pearlman aborda la
naturaleza de la resurrección con una teológica profunda, sistemática, y con
las siguientes características destacadas:
1. Transformación del Cuerpo
Pearlman enfatiza que la resurrección no es simplemente un retorno a
la vida física tal como la conocemos, sino una transformación completa. El
cuerpo resucitado será incorruptible, glorioso, poderoso y espiritual. Esto
significa que el cuerpo resucitado estará libre de enfermedades, muerte y
cualquier debilidad, reflejando la gloria de Dios.
De allí, la analogía del grano de Trigo utilizada por el apóstol Pablo,
donde el grano de trigo es sembrado, muere, y en su desintegración, fertiliza
el germen vivo dentro de él, dando lugar a una nueva y hermosa planta. Este
proceso sirve como una metáfora para la resurrección: el cuerpo muere y se
desintegra, pero a través del poder vivificante del Espíritu Santo, es
transformado en un cuerpo glorioso. Donde la desintegración es la
descomposición del grano que representa la muerte del cuerpo físico, y el
germen de v ida, es la que da lugar a la nueva planta que simboliza el poder
vivificante del Espíritu Santo que opera en el proceso de resurrección.
También, encontramos que refiriéndose a 2 Corintios 5:5, Pearlman
menciona que Dios ha preparado a los creyentes para este cambio (la
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resurrección) al darles el Espíritu Santo como promesa y anticipo. Esto
sugiere que la presencia del Espíritu Santo en los creyentes es una garantía
y una preparación para la futura resurrección.
2. Corrección de Percepciones Erróneas.
Pearlman comienza señalando que algunas personas no desean ir al
cielo porque piensan que la vida allí será insustancial y vaga. Esta
percepción errónea se debe a una falta de comprensión de la naturaleza
tangible y real de la vida después de la resurrección.
Contrariamente a esta idea, Pearlman afirma que la vida venidera será
tan real, y aún más real, que la vida presente. Esta declaración subraya que
la existencia después de la resurrección no será una experiencia intangible,
sino una existencia plena y concreta.
Los cuerpos resucitados serán glorificados, es decir, transformados en
un estado perfecto, sin las limitaciones y debilidades actuales. Estos cuerpos
serán reales y tangibles, permitiendo la continuidad de la identidad y la
personalidad individual.
Pearlman asegura que las personas resucitadas se reconocerán y
podrán comunicarse entre sí. Esta capacidad para mantener relaciones
interpersonales y la comunicación subraya la continuidad de la comunidad y
la interacción social en la vida venidera.
Para ilustrar la realidad de los cuerpos glorificados, Pearlman
menciona el ejemplo de Jesús resucitado. A pesar de haber sido glorificado,
Jesús era real y tangible para sus discípulos. Esta realidad indiscutible es un
testimonio de lo que los creyentes pueden esperar en su propia resurrección.
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3.- La Incorrupción.
El cuerpo de resurrección estará libre de enfermedad, dolor, debilidad
y muerte. Esta libertad implica una existencia ideal donde los sufrimientos y
las fragilidades humanas ya no tendrán cabida. La eliminación de estas
condiciones adversas resalta la perfección y la gloria del cuerpo resucitado.
“Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no
habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque
las primeras cosas pasaron.” (Reina Valera, Apocalipsis
21:4)
Esta referencia subraya la promesa bíblica de un futuro glorioso y sin
sufrimiento para los creyentes.
Los cuerpos resucitados no solo estarán libres de corrupción, sino que
también serán dotados de una vitalidad y fuerza excepcionales. Esto
contrasta fuertemente con las limitaciones de los cuerpos mortales actuales,
resaltando la transformación total que se produce en la resurrección. Aunque
hay una continuidad en que el cuerpo resucitado se relaciona con el cuerpo
terrenal, la transformación es tan radical que el cuerpo resucitado es
esencialmente nuevo y glorificado. Esta idea de continuidad en la
transformación es crucial para comprender la naturaleza de la resurrección
según Pearlman.
4.- La gloria
Siguiendo la narrativa de Pearlman, el cuerpo natural, que es
perecedero y sujeto a corrupción y cansancio. Este cuerpo es adecuado solo
para una existencia imperfecta en un mundo imperfecto. La mortalidad y las
limitaciones físicas caracterizan nuestra vida actual.
a) Perecedero: El cuerpo es temporal y finito, sujeto a envejecimiento
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y muerte.
b) Corrupción y Cansancio: El cuerpo está propenso a la enfermedad
y el desgaste, reflejando la imperfección de la vida terrenal.
En contraste, el cuerpo de resurrección estará adaptado a una vida
gloriosa e inmortal en los cielos. Este cuerpo será libre de las limitaciones
actuales y adecuadas para una existencia eterna y perfecta.
a) Glorioso: El cuerpo resucitado reflejará la gloria y la perfección
divinas.
b) Inmortal: Será eterno, sin sufrir más muerte o deterioro.
El espíritu del hombre, que originalmente recibió el soplo divino, ahora
vive en un cuerpo perecedero. Sin embargo, en la resurrección, el espíritu
estará vestido de un cuerpo glorioso, apto para ver a Dios cara a cara.
“el cual transformará el cuerpo de la humillación nuestra,
para que sea semejante al cuerpo de la gloria suya, por el
poder con el cual puede también sujetar a sí mismo todas
las cosas.” (Reina Valera, Filipenses 3:21)
5.- La Velocidad y Energía.
Para Myer Pearlman, el cuerpo resucitado atravesará el espacio con la
velocidad del relámpago, lo que implica una capacidad de movimiento casi
instantánea y sin las limitaciones actuales. Este movimiento es atribuido a
una tremenda energía que impulsa al cuerpo glorificado. Esto podría
interpretarse como una manifestación del poder divino que transforma y da
capacidad a estos cuerpos glorificados.
Los cuerpos resucitados, según la teología cristiana, estarán dotados
de capacidades que trascienden las limitaciones físicas actuales. El Espíritu
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Santo juega un papel crucial en otorgar estas nuevas capacidades a los
cuerpos resucitados.
En 1 Corintios 15:52, La Escritura menciona que en un instante, en un
abrir y cerrar de ojos, los muertos serán resucitados incorruptibles y
transformados. Esta transformación instantánea puede estar relacionada con
la capacidad de moverse con gran velocidad. La capacidad de moverse con
rapidez podría facilitar el servicio a Dios y la participación en actividades de
adoración y comunión celestial.
6.- La Penetración de los cuerpos glorificados.
Según Pearlman, los cuerpos glorificados tendrán el poder o la fuerza
para penetrar en sustancias sólidas. Esto implica una capacidad sobrenatural
que trasciende las leyes físicas conocidas, al caminar por la tierra, los
cuerpos glorificados no serán detenidos por obstáculos físicos como paredes
o montañas.
Para respaldar su afirmación, Pearlman remite a Juan 20:26, donde se
narra que Jesús, después de su resurrección, apareció entre sus discípulos a
pesar de que las puertas estaban cerradas.
“Ocho días después, estaban otra vez sus discípulos dentro,
y con ellos Tomás. Llegó Jesús, estando las puertas
cerradas, y se puso en medio y les dijo: Paz a vosotros.
(Juan 20:26, Reina Valera.)
Este versículo ilustra la capacidad de Jesús resucitado para penetrar
barreras físicas, lo que sirve como un ejemplo del tipo de capacidad que los
cuerpos glorificados poseerán.
La naturaleza de la resurrección implica tanto un aspecto físico como
espiritual. Jesús resucitó con un cuerpo glorificado, que era tangible y real,
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pero también transformado y lleno de poder. Este cuerpo no estaba sujeto a
las limitaciones físicas habituales, como se evidencia en sus apariciones a
los discípulos.
La resurrección no solo confirma la divinidad de Jesús y valida sus
enseñanzas, sino que también transforma la comprensión de la existencia
humana, ofreciendo una promesa de cuerpos glorificados, libres de
corrupción y llenos de poder y gloria. Las capacidades extraordinarias de
estos cuerpos resucitados reflejan la magnitud del poder divino y la
perfección de la vida en el reino celestial.
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CONCLUSIÓN
La resurrección es más que un evento histórico; es el fundamento de
la fe cristiana y una promesa de vida nueva y eterna. A través de la
resurrección, los cristianos encuentran esperanza, propósito y una razón
para vivir vidas transformadas y dedicadas al servicio de Dios.
La resurrección sigue siendo una fuente de inspiración y guía para los
cristianos en todo el mundo, asegurando que, sin importar las circunstancias,
la promesa de vida eterna permanece firme y segura.
La resurrección es el evento culminante del sacrificio expiatorio de
Jesucristo, pues completa dicho sacrificio. A través de Su resurrección, el
Salvador reconcilia todas las consecuencias de la caída incluyendo la muerte
física. Él, quien creó un mundo físicamente perfecto, ahora provee el medio
para que después de la caída sea hecho perfecto nuevamente mediante la
resurrección.
Jesús ejerció su poder para resucitar, y así validó la realidad de su
promesa que nosotros también resucitaremos. Nuestra resurrección consiste
en la unión del cuerpo espiritual con el cuerpo físico, para nunca separarse;
significa ser inmortales, con un cuerpo perfecto de carne y huesos.
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BIBLIOGRAFIAS
Bruce, F.F., Marshall, I.H., Millard, A.R., Packer, J.I., & Wiseman, D.D.
(2003). Nuevo Diccionario Bíblico Certeza (2ª ed.). Ediciones Certeza
Argentina, pág. 1147.
Lewis, C.S. Mímesis: Reality Captured in Word and Image. Capítulo 16, 5.
Lewis. (2010).Teología Sistemática. Madrid: Editorial Clie. Tamayo
Pearlman, Myer. Teología Bíblica y Sistemática. Editorial Vida, [Link] 110-
111.
[Link]
resurreccion-de-cristo-esimportante/
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